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Un espacio de dos

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Academic year: 2017

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UN ESPACIO DE DOS

CINDY NATHALIE GUIO REYES

TRABAJO DE GRADO PARA OPTAR POR EL TÍTULO DE COMUNICADORA SOCIAL CON ÉNFASIS EN PRODUCCIÓN

AUDIOVISUAL

ANDRÉS GARCÍA LA ROTA

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA FACULTAD DE COMUNICACIÓN SOCIAL

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dedicatoria

En el cielo a mi mamá, quien con todo su esfuerzo luchó por mi A mi papá ejemplo de entrega y disciplina A Katherine mi hermana productora A Angie

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Bogotá, 30 Mayo de 2011

Doctor

José Vicente Arizmendi

Decano Académico

Carrera de Comunicación Social La ciudad

Asunto: Presentación proyecto de grado

Por medio de la presente me dirijo a usted para presentar mi proyecto de grado titulado: “Un espacio de dos”. Este, es el resultado de una reflexión sobre la imagen del recuerdo que desarrollo en un trabajo escrito y en un producto audiovisual.

Muchas gracias por la atención

Cordialmente,

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Artículo 23

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TABLA DE CONTENIDO

AÑO Y MEDIO. (INTRODUCCIÓN) ...11

LA TERRAZA DE MI CASA...14

1. SOBRE EL PASADO ...15

I.OTRO TIEMPO PRESENTE...17

II.EL TIEMPO DE LA HISTORIA VS. EL ESPACIO DE LA IMAGEN...21

III.APARICIÓN DE LA HISTORIA COMO SUGERENCIA VS.RUPTURA DE SINTAXIS. ...25

2. DESTELLOS: IMAGEN RECUERDO...30

I.DOS FORMAS DE RECORDAR...31

II.IMÁGENES ÓPTICAS Y SONORAS PURAS...34

III.RECUERDO...39

3. RESUENA LA IMAGEN POETICA ...42

I.RESUENA LA IMAGEN- POÉTICA...47

ESE DÍA...50

4. EN BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO: ELESPACIO ...51

I.UN VIAJE QUE EMPRENDIÓ. ...52

LA CASA ROJA...54

VENDIERON LA CASA ROJA...58

5. NUESTRO TIEMPO SE ROMPIO: SOBRE LA DURACIÓN ...62

LAS MANOS DE MAMÁ...64

I.SÁBADO 21 DE MARZO 2009...65

CONCLUSIONES FINALES ...71

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Año y Medio. (Introducción)

 

Y para comenzar vale la pena decir; las palabras no son jamás las que están locas, es

la sintaxis la que está loca. 1 Se trata entonces de sacar al lenguaje de su papel utilitario.2 Y

por qué no a las imágenes.

Estaba pensando hace pocos días en la afirmación de que el tiempo es relativo. Quería entender cómo podía ser esto posible. Note que sin irme muy lejos la respuesta estaba en mi casa. Cada uno juega con su tiempo como mejor le parece y por la edad, la ocupación, y sus prioridades el tiempo adquiere una dimensión bien distinta, casi puedo afirmar que es el tiempo lo que nos separa, el tiempo de cada uno se distancia irremediablemente del tiempo del otro. Vivimos en un espacio compartido pero el tiempo escapa a una noción común. Sin embargo, muchas familias se construyen bajo la idea de un tiempo comunal. Eso de todas formas es una invención.

Me puse a ahondar más allá de la cotidianidad y me dolió. Recordé la enfermedad terminal de mi mamá y ahí halle realmente la respuesta. Por un lado noté que el tiempo es una noción que tiene que ver con las imágenes en movimiento por el otro sentí que su relatividad trasciende la noción del tiempo como medida del movimiento cuando se presenta puro. Que quiero decir con esto; en esa enfermedad conocí la parálisis corporal y la suspensión de la imagen. Todos somos una imagen en la pantalla de la vida, mi mamá era por supuesto una de mis más valiosas, pero de un momento a otro esa imagen que era ella quedo paralizada y se suspendió en un tiempo abstracto. Ahí el tiempo se presento puro y en algún sentido relativo se desligo de la idea de

      

1 BARTHES, ROLAND. 1982 “Fragmentos de un discurso amoroso” Siglo XXI Editores,254p. 2 BACHELARD, GASTON, 1975 “La poética del espacio” Fondo de cultura económica,

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movimiento y fue imposible medirlo. A medida que pasaron los días note que lo que estaba pasando allí era que se estaba evidenciando un tipo de imagen particular, que luego sería sin más mi visión sobre el recuerdo.

Esa imagen que se construyo en más de un año, la imagen de ella paralizada, me mostró una estructura de cómo puede ser la imagen recuerdo. Viví el recuerdo y el presente simultáneamente de una forma literal, la imagen recuerdo estaba siendo en el presente, sabia que nunca más volvería a verla era un hecho que eran las ultimas imágenes a su lado y ya las veía como recuerdos que luego fueron parte del pasado. Dos tiempos montados uno encima del otro que soltaron una estructura de cómo opera el recuerdo a través de la imagen.

La imagen recuerdo:

1. No tiene tiempo sino duración. La duración tiene que ver con un proceso ya sea emocional o corporal y la intensidad de este.

2. No hay acción sino parálisis o movimientos aberrantes. Dentro de esta imagen no hay acción bajo una lógica historicista basada en hechos de causa y efecto porque no hay un movimiento centrado, se presenta entonces la parálisis. Acciones encapsuladas que no se mueven en el tiempo, sino en la duración. No hay intencionalidad narrativa lineal.

3. Esta suspendida en el espacio. La imagen es una fijación en el espacio porque es pura materialidad.

4. Es una imagen óptica y sonora pura. Se rompe la descripción. 5. Es una imagen frágil susceptible a la interrupción.

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La terraza de mi casa

Hoy estuve caminando por la terraza de mi casa y tome una decisión. Mañana por la mañana la voy a lavar. Han pasado seis años desde que estamos viviendo acá y nunca la hemos lavado…

…Las cosas han mejorado muchísimo hoy lavamos la terraza con Kato, quedó divina. Cada día siento como cada vez la casa deja de llorar. Los objetos se liberan de sus ataúdes y salen ya sea para morir realmente en un basurero o permanecer dichosos en sus nuevas posiciones. En un momento todo estaba inundado y se veían flotar puros recuerdos, la matas de mi mamá, los baldes de toda la vida que han estado en la casa, la rejilla que nos sirvió de muñequero cuando éramos chiquitas, platos, escobas, cosas que estaban guardadas en cajas amontonadas en un rincón. Se veían salir cosas de hacia muchos años que sólo para mi mamá podían tener un valor real. Vi su deseo de atesorar el pasado eternamente…

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1. SOBRE EL PASADO

 

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Fotograma “Elogio del amor” de Jean Luc Godard 

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i. Otro tiempo presente.

Este texto fue el primero que escribí como acercamiento a esta investigación, hubo temas que salieron como posibles caminos de profundización pero no ahonde en ellos porque no fueron pertinentes es por esto que enuncio problemáticas que no se resuelven.

Un día me levante dispuesta a leer lo que había escrito algún tiempo atrás segura de que encontraría en aquellas páginas grandes verdades de mi pasado y de mi vida en general. Al abrir el primer libro descubrí tristemente que aquello que consignaba poco o nada tenía que ver con lo que en mi mente recordaba había sucedido. Me entere por mí misma que lo que estaba allí posiblemente no había ocurrido nunca. Inmediatamente cerré el cuaderno asustada por lo que ocurría y reflexione por un momento. Las páginas me habrían traicionado con el pasar del tiempo y aquello que recordaba bello en mi pasado, ¿Realmente no lo había sido? Tenía en mis manos dos versiones de mi vida, dos imágenes de lo que era. La que consigne y la que atesoraba en mi mente. En ese instante se abrió el tiempo y el espacio y no supe en qué creer.

¿Quienes habrían sido aquellos personajes momificados de las páginas?, ¿Por qué parecía que se me escapaban de las manos y hasta de mi memoria?, ¿De dónde habrían surgido tales historias?. Sin ahondar en tales ideas tome una decisión. No volver a escribir.

Acto seguido: fui al computador y borre mis blogs; tenía dos, uno a propósito del tema de la otredad mediática al que bautice; “Paralyise-Lugar de mi otredad” y el otro a propósito del discurso amoroso dedicado a un ser que ame; se llamaba, “El silencio de tu presencia”. Permanecí un día entero leyendo en la pantalla y me vi así, desnuda en la red, me entendí por primera vez como un simulacro dentro de ésta y me aborrecí. Note varias cosas mientras leía, primero que era tan sólo una imagen mediática construida mediante procesos virtuales de comunicación de base electrónica3 como el Internet, tan idéntica a muchas que circulan despiadadamente entre recovecos

      

3 CASTELLS, MANUEL. 2001 “La galaxia Internet reflexiones sobre Internet, empresa y

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de la red y tan sólo sirven para alimentarla, están allí encapsuladas por el hermetismo del medio y que gracias a la proliferación de imágenes iguales su valor se ve anulado.

Segundo que las imágenes recordadas que veía en la red perdían el carácter de aparición azarosa y se concretaban en un sólo lugar de representación anulando la lectura siempre renovada de si mismas. No podía visualizar mis recuerdos de una única y eterna manera porque lo que me gustaba de recordar era la fugacidad de las imágenes y la posibilidad de recordar siempre de forma diferente, actualizando siempre lo que “pasó”.

Y sumado a esto, me di cuenta que la que estaba en la pantalla de Internet, había adquirido una pose poco natural en la que por mi manera de hablar y comportarme no me reconocía me parecía mentira que en algún momento lo que estaba allí hubiera ocurrido. Me di cuenta que era la actriz protagónica de una historia rota y que permanecía en la pantalla actuando sobre el mismo papel las mismas escenas sin llevar nunca a su final aquella historia; realmente no me importaba que hubiera asumido una pose sino era la que asumía en esa historia, cargada de dolor y pesadillas la que no quería recordar. Sin embargo, ya estaba allí perpetua, en una actuación que no escapaba a la idea de simulacro a pesar de haber sido pensada ni como actuación ni como “simulacro”4.

Finalmente esto es lo que sucede con nuestras imágenes en la red, fingimos sin querer y adoptamos una pose para volvernos productos visuales dentro de esta, productos no en el sentido de que se tenga un valor de uso y un valor de cambio, sino que somos parte de una fábrica mediática, en donde

      

4 “El simulacro entendido como lo que nos queda por hacer después de haber recorrido todos

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el valor irradia en todas las direcciones, en todos los intersticios, ya no se puede hablar de una ley del valor, sólo hay una epidemia del valor. 5 “When we're enslaved to any system, the creative impulse is dulled and the tendency to imitate increases. Thus arises the phenomenon of commercial entertainment distinct from art, a system of temporarily gratifying, without really fulfilling, the experiential needs of an aesthetically impoverished culture” (Youngblood, 2001: 18p.)

Pero lo que había de fondo en mis escritos más allá de la forma como habían sido representados los recuerdos o las implicaciones que tenían al estar en Internet era que la imagen- recuerdo no parecía obedecer a una ficción a través de la narración porque al contrastar lo escrito con lo recordado había una brecha muy grande. Lo recordado era una imagen suelta. Lo escrito era una historia. A pesar de eso, los textos reproducían en mi sensaciones pasadas como si por un instante las volviese a vivir, me encontraba con visiones instantáneas de mi pasado que salían al paso de la cotidianidad y lo único que exigían de mi era la contemplación. Descubrí luego de un rato que el recuerdo es un punto de enlace con lo actual, “lo actual es simple de definir, sólo tiene un modo temporal: el presente. Todo lo que es presente es actual e inversamente”6, un medio de reconquistar una influencia pérdida sobre la realidad presente pues en ese momento me sentí viva, mi pasado abandonó el estado de recuerdo puro y se confundió con una cierta parte de mi presente al virtualizarse en imagen, una imagen que me hablaba de mi, de mis seres queridos, del amor, de mis sentimientos, de mis deseos, me dibujaba un panorama de mis tipos de historias ya vividas.

Finalmente lo único que me importó más allá de todas las implicaciones del medio fue el poder de la escritura para evocarme un

      

5 BAUDRILLARD, JEAN. 2001 “ La transparencia del mal” Anagrama, Barcelona,185p. 6 MARRATI, PAOLA, 2003 “Gilles Deleuze: Cine y Filosofía”, Nueva Visión, Buenos

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sentimiento, supe por un momento que lo que realmente importaba trascendía el tiempo y el espacio y era precisamente sentir. Sonreí al darme cuenta de algo; él no había muerto, vivía en mi.

Y me dije antes de borrarme: Lo que no seremos juntos en la realidad lo seremos en el recuerdo.

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ii. El tiempo de la historia vs. el espacio de la imagen.

Éramos dos desconocidas, nos encontramos allí, sentadas una frente a la otra sin más, sólo con la palabra y las miradas. Compartimos no más de una hora de un fluido dialogo en el que sin querer nos descubrimos similares. Ambas teníamos una cuestión en común, no supimos bien si éramos concientes o no de aquello pero constantemente hablamos de dos cosas; el

tiempo y el espacio en relación a la memoria. Antes de continuar, es preciso

aclarar que ella era dibujante y se dedicaba a la novela gráfica autobiográfica y yo sencillamente hacia las veces de periodista quien pregunta, escucha y publica.

La dibujante afirmaba constantemente que sin querer la figura del calendario gráfico se había convertido en el eje central de su vida y que en un afán por capturar cada detalle hizo de este poco a poco y por mera cotidianidad como un ejercicio de repetición la base de su existencia, allí consignaba todo lo que le ocurría y le ocurriría en el futuro. Con el paso del tiempo viajo por el mundo y a falta del calendario en el que solía dibujar, la libreta de apuntes y el mapa aparecieron como el soporte de representación. Cada paso que daba entre las multitudes desconocidas de otras sociedades, aparecía dibujando el espacio que recorría en aquellas paginas de la intimidad de sus libretas.

Note que, la dibujante recalcaba que el dibujo se le presentaba como un medio para aprehender esos espacios desconocidos, y que tras largas jornadas por las calles caminaba recogiendo revistas tiradas o regaladas y las calcaba de principio a fin sólo con la intención de contenerlas para sí y entender más allá del mundo de las imágenes de aquellos lugares habitados circunstancialmente, su lugar en estos. Así pues, en ese ejercicio que deviene de la selección de las

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decidir plasmar el recorrido de su casa a una galería y retratar todo lo que allí sucedía y la conmoción de sus afecciones; desde el sentimiento, que una nueva

imagen podía nacer, en donde las imágenes estáticas del exterior podían encontrar un destino distinto al de las leyes de la naturaleza, sucedía que la tienda de café ya no se quedaría para siempre en el mismo lugar, o que las flores luego de florecer durarían eternamente vivas, o que la noche sería noche no por aparecer entradas las 6 de la tarde sino que era más bien un estado de ánimo como la tristeza de un transeúnte.

Pensé por un momento en una frase de Bergson porque ella se me hizo similar, heme aquí, dice, pues en presencia de imágenes, en el sentido más vago en que pueda tomarse esta palabra, imágenes percibidas cuando abro mis

sentidos, inadvertidas cuando los cierro. Todas esas imágenes obran y reaccionan unas sobre otras en todas sus partes elementales según leyes constantes, que llamo las leyes de la naturaleza, y como la ciencia perfecta de esas leyes permitiría sin dudas calcular y prever lo que pasará en cada una de esa imágenes, el porvenir de las imágenes debe estar contenido en su presente y no añadirle nada nuevo. Sin embargo existe una de ellas que contrasta con todas las otras por el hecho de que no la conozco exclusivamente desde afuera por sus percepciones, sino también desde adentro por afecciones: es mi cuerpo. Examino las condiciones en que esas afecciones se producen: hallo que siempre vienen a intercalarse entre conmociones que recibo desde afuera y movimientos que voy a ejecutar, como si debieran ejercer una influencia mal determinada sobre la marcha final.7

Continuamos hablando y ella repite, sí le encuentro sentido a lo que hago porque siempre he sentido la necesidad de reconstruir lo que veo, lo que siento que pasó, o lo que pasó en mi. Baje la cabeza porque por un instante sentí como si estuviera hablando de mi, pensaba en mis diarios y me di cuenta

      

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que cumplían la misma función, la de construir una imagen del pasado, pero lo que nos diferenciaba era que yo narraba en el tiempo mientras que ella lo hacia en el espacio.

Continuaba diciéndome, solía inventarme proyectos para recordar, me planteaba recorridos para dibujar, varias veces expuse sobre caminatas de un lugar a otro, ahora mismo, hice un proyecto en el que me dedicaba exclusivamente a dibujar lo que pasaba en la calle, siempre sentada en el mismo lugar, sin moverme, en el mismo lugar de observación pero no con el mismo punto de vista. Y mira este es el resultado, se levantó y agarró de una silla un pequeño libro, en el que efectivamente habían dibujos desdibujados si se pueden llamar así, composiciones a base del movimiento de la calle, y lo que supone este movimiento, la gente que pasa y no se detiene aparece cortada, mutilada en algunos casos, otros montados unos sobre otros y así imágenes en las que el cuerpo y la afección tomaron forma, se reconstruyó un nuevo mundo de imágenes que provenían del pasado, en donde aparecía la conciencia bajo la forma de sentimiento o de sensación.

Había algo muy importante en sus palabras, todo aquello que plasmaba en sus libretas encontraba su origen en la acción que las imágenes exteriores ejercían sobre sí misma que en un continuo dialogo con sus recuerdos se transformaban para quedar allí como rastros del tiempo y el espacio sentido. Su percepción disponía del espacio en la exacta proporción en que la acción de su cuerpo disponía de la duración, esto quiere decir que la representación

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algunas indicaciones, simples signos destinados a recordarnos antiguas imágenes.

Finalmente terminó diciendo, hice muchas libretas, en las que mezclaba todo lo que recordaba con lo que vivía, en un proyecto que realice la idea era dibujar un recorrido de mi casa a una galería y cuando llegaba al final del recorrido volvía a dibujarlo todo solamente con lo que recordaba de este, al ver el resultado me dí cuenta que habían escenas que duraban más que otras, otras apenas aparecían dibujadas y otras que sencillamente eran parte de otro momento de mi vida.

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iii. Aparición de la historia como sugerencia vs. Ruptura de

sintaxis.

Llegue a mi casa pensando en lo que había hablado con la dibujante, sobre todo en el interés que teníamos en el pasado y la posible imagen recuerdo que cada una quería construir. Me intrigaba profundamente lo que nos diferenciaba en cuanto a cómo la concebíamos. Porque por un lado su base era la materialidad de la imagen en el espacio y por mi parte pura narración desde el lenguaje. Ambas con el deseo de capturar cierta parte del pasado, transformábamos nociones básicas como el tiempo, el espacio, la historia, la imagen y el movimiento a partir del lugar que concebíamos más apropiado para la “representación”. Empecé a sentir un deseo inmenso por saber cómo sucedía esto.

Descanse un rato en mi cama y me puse a mirar un libro de fotografía, una imagen me llamo la atención: Dos enamorados acostados en una cama, ella se encuentra recostada sobre el pecho de él. A través de la ventana entra un rayo de luz de la bombilla de un poste de la calle y llega a dibujar los pies de estos que se encuentran a oscuras.

Por un momento imagine que hablaban; ella le susurraba al oído que lo amaba, luego le acariciaba el pelo con suavidad y finalmente se quedaban dormidos.

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Entonces puedo decir que la base de la construcción de nuevas imágenes es ante todo la percepción del movimiento que otras imágenes producen en uno y la posible replicación que les demos.

Bergson dice: Veo cómo las imágenes exteriores influyen sobre la imagen que llamo mi cuerpo: ellas le transmiten movimiento. Y veo también cómo ese cuerpo influye sobre las imágenes exteriores: él les restituye movimiento. Mi cuerpo es pues, en el conjunto del mundo material, una imagen que actúa como las demás imágenes recibiendo y devolviendo movimiento, con ésta única diferencia, quizás, que mi cuerpo parece elegir, en cierta medida, la manera de devolver lo que recibe (BERGSON, 2006:45)

Decidí sentarme en el escritorio abrir el computador y me puse a redactar la historia de la dibujante. Redactar lo que me había contado con la firme intención de acercarme a las imágenes que me había mostrado desde la escritura.

La dibujante Paola Gaviria que he conocido hoy. Nació en Medellín estudio Bellas Artes y cuando estaba en último semestre y tenía que presentar su tesis fue una depresión por una relación amorosa la que le dio el motivo para empezar una serie de retratos. Lo pensó por una necesidad de conocer gente nueva y salir del monologo del sufrimiento en el que se encontraba, siempre buscando razones para hablar de su dolor, no veía todas las posibilidades que le daba el mundo, pero esta experiencia le sirvió para escuchar las historias de los demás y darse cuenta que también otros sufrían.

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Luego de un tiempo fue un curador de arte quien al entrar a su casa, descubrió un calendario pintado en la pared de la cocina, en el que ella solía anotar lo que tenía que hacer, anotar citas de su cotidianidad y hacer dibujos de su vida diaria, quien le recomendó que profundizara en lo que su vida misma le generaba para plantear su proyecto, y pensará en la autobiografía como un lugar de reflexión. Fue así como decidió centrarse en el elemento del calendario y desde ese día ha sido base fundamental de su trabajo como dibujante.

Luego pensó que quería irse de viaje por Suramérica y conocer Buenos Aires de ahí nació su deseo de indagar en los mapas…

Me detuve, releí y me di cuenta que lo que estaba escribiendo contrastaba radicalmente con lo que la dibujante me mostraba, en estas palabras no existía ni la mitad de la historia contada y de la dibujada nada. Existe un abismo entre las dos formas de contar que no puedo solventar, a pesar de que nos referimos a lo mismo no es evidente acá la fuerza de las imágenes representadas en sus dibujos. Algo se escapa a la linealidad del texto que construyo y la verdad siento que me es imposible construir su perfil. En esos dibujos se percibía un acontecimiento, no una historia.

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qué partido tomar sobre ellas para devolverles movimiento a mi se me hace imposible construir la imagen de ella en la escritura a pesar de entender completamente su forma de expresión, sus dibujos y sus ideas. Ahora me surge una pregunta. ¿ Podría pasar que existiera una imagen que no escoge el cuerpo para la acción sino que se le aparece para la inutilidad, para no devolver el movimiento?

Si esa imagen existe es precisamente la que escapa a una noción lineal de causa y efecto y en vez de eso permanece en un plano que no es horizontal sino de múltiples posibilidades como los dibujos montados unos sobre otros que ella solía hacer. Con esta sensación de impotencia lo que me pasa es que realmente la brecha entre ella y yo es que para mi forma de escribir lineal y rígida no existe la posibilidad de una imagen atemporal como sus dibujos. Es más creo que el mayor problema es que la sugerencia de las imágenes hacia el cuerpo no está dada al azar sino que tiene que ver con que esa sugerencia es la historia, una historia que tenemos como destino. Ella y sus imágenes por su parte se me presentan como una ruptura de sintaxis. Esto pasa porque la imagen dibujada está fijada en el espacio no se desenvuelve en un tiempo cronológico, de ahí que sus leyes operen de forma distinta a como sucede en la narración.

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a observar, pensar en una imagen que se escapa a esta construcción es casi imposible para quien sólo espera hechos.

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2. DESTELLOS: IMAGEN RECUERDO

Un suceso es un fragmento de tiempo y espacio tan mínimo que pasa sin dejar detrás de si otra huella que un resplandor mental tan efímero como la estela de una estrella fugaz. A falta de una palabra mejor, llamamos a ese chispazo

recuerdo. 8

 

      

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i. Dos formas de recordar.

“Miramos el presente a través de un espejo retrovisor” (MCLUHAN) Somos gigantes melancólicos que día tras día revisan una vez más su noción de sí mismos a través de las imágenes del pasado.

El agua caía, me miraba el pecho mientras las gotas resbalaban sin detenerse, crucé los brazos e hice con ellos una cunita donde el agua se retenía, pensé que así sería nuestra relación, un lugar en el que por dos barreras el liquido se conservaba como los más preciado, pero si de un momento a otro, se soltaran los dos brazos, caería el agua tan rápido y sin más nuestra relación habría terminado como si nunca hubiera ocurrido, lo único que tendría sería su imagen cuando en repetidas ocasiones jugábamos en el agua. Levanté la mirada y por un momento lo vi allí, supe que no estaba porque sin necesidad de intentar tocarlo su imagen desapareció, tuve que cerrar la llave y salir de allí pues otro día comenzaba.

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una ficción del pasado, esto es lo que hago cuando escribo, narrar situaciones de una forma ordenada y casi periodística.

Y la segunda surge realmente de un trabajo del espíritu en el que para evocar el pasado bajo la forma de imagen, es preciso poder abstraerse de la acción presente, es preciso saber apreciar lo inútil, es preciso querer soñar. “Su funcionamiento es bien diferente, y no es sino una concepción asociacionista, en donde no permanecemos en un mismo plano horizontal, sino que volvemos sobre las cosas desde la realidad y desde la memoria creando circuitos alrededor de estas cada vez más profundos”9.

Así como para Bergson la percepción atenta, involucra un continuo dialogo de asociación entre la memoria y la realidad para formar imágenes de una cosa. Alain Robber Grillet, piensa que la descripción debe tender a borrar al objeto concreto, a borrarlo para retener de él solamente algunos rasgos singulares, sin perjuicio de que otras descripciones singulares vengan a añadirse a la primera para poner en evidencia aspectos diferentes del objeto, es un proceso abierto en donde cada descripción es a la vez provisoria y reemplazable, y absolutamente singular (GRILLET, 135p).

En este caso no hay linealidad, sino es entender que la posibilidad del ser de múltiples imágenes sobre una misma cosa coexistiendo en un mismo lugar es

      

9 En este segundo caso no permanecemos en un mismo plano horizontal, no nos deslizamos

de un objeto a otro: la percepción, por el contrario no deja de volver sobre el objeto formando con este un circuito, la solidaridad entre el acto del espíritu y el objeto percibido es tal que la profundización de la atención forma un nuevo circuito más amplio, que envuelve al primero, pero que sólo comparte con éste el objeto percibido. De hecho la solidaridad va aún más lejos, puesto que se trata más precisamente de un doble sistema de circuitos que se corresponden, los de la memoria y los de la realidad. Se entiende que el progreso de la atención tiene como efecto crear de nuevo no solamente el objeto percibido, sino los sistemas cada vez más vastos a los que puede vincularse; de modo que a medida que los círculos de la memoria tienen una expansión mas alta, su reflexión alcanza capas más profundas de la realidad. (BERGSON, 2001, 115)

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real. De lo que se trata entonces es de reventar la idea de la línea y con esto la dialéctica del entendimiento.

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ii. Imágenes ópticas y sonoras puras.

… Traducido a términos de imagen, esta proposición nos pone en presencia de dos tipos de imágenes diferentes: sensorio-motrices, por un lado, y ópticas y sonoras, por otro. Para Deleuze sólo es en apariencia que las primeras sean más ricas y más concretas. Ellas se prolongan en movimiento y parecen darnos la cosa misma en la medida en que podemos servirnos de ella. Pero la “cosa misma”, en tanto que útil, pierde toda especificidad y no es sino

una abstracción: después de todo, la vaca está interesada en la hierba en general y no por cierto en una mata particular. Mientras que las imágenes ópticas y sonoras, que se dan en principio como abstractas y “subjetivas”- en la medida en que parecen confrontarnos a descripciones, a puntos de vista sobre la cosa, más que a la cosa misma se revelan mucho más ricas (MARRATI, 2006, 75). Ellas no retienen sino un aspecto, a veces una simple línea o punto, pero es así como llevan la cosa a “una esencial singularidad”. Se puede decir que en este sentido la imagen recuerdo opta más por una apariencia del segundo tipo, pues no se mira el recuerdo a partir de su utilidad desde un solo punto de vista sino que es la singularidad del objeto la que se presenta siempre renovada, pues recordamos siempre distinto algo que creemos sucedió, de ahí que tengamos muchas imágenes actualizadas de un sólo momento.

Muchas mañanas cuando abro los ojos, miro hacia la puerta de mi cuarto, veo que se abre y aparece mi mamá gritando cu cuuu! Me saluda y me avisa que el desayuno está servido, no le veo la cara, no le veo el cuerpo, sólo escucho su voz. Ella por supuesto no está ahí.

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A mi papá lo veo como una mejilla rígida mientras se ríe. Porque luego de una enfermedad parte de su cara quedo paralizada. Su imagen es esa la del dolor de la risa en una mejilla.

Kato mi hermana puede ser un pelo largo, larguísimo mono y unos ojos enormes azules. Pero también unas manos sobre un piano que tocan También es un sonido: cocó

Angie mi hermana es una presencia vestida de morado a la hora del almuerzo.

Vladi mi novio son unos ojos grandes de cejas muy pobladas. Es un peluche humano.

 

Entonces la imagen óptica y sonora se presenta más como una descripción del objeto, que una respuesta en términos de acción; apela en cambio a otra dimensión de las imágenes y de la subjetividad: la imagen óptica actual se encadena a una imagen virtual (imagen-recuerdo) y juntas forman un circuito sobre un objeto. En efecto las imágenes ópticas y sonoras se encadenan en circuitos cada vez más vastos con las imágenes recuerdo y producen la actualización siempre constante de este, en donde puede pasar por circuitos cada vez más amplios, que no son sino profundizaciones en su conocimiento. Se podría decir que esa constante actualización de las imágenes encuentra su origen en el hecho de que estas no están en un plano horizontal sino que se encuentran mediadas por lazos circulares mucho más complejos (MARRATI, 2006, 79).

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cantaban alrededor del ponque mientras yo soplaba las velas. La múltiple exposición en el negativo, revelaba cómo la existencia de múltiples imágenes de un solo momento era posible y real, se evidenciaba como el espacio estaba compuesto de distintos planos no lineales. Me quede por un momento mirando la diapositiva, y se vinieron a mi cabeza muchas imágenes de lo que había sucedido ese día, noté que para revivir el pasado hay que darle a los recuerdos su atmosfera de imagen y será en esos instantes de iluminación de su existencia en imagen que las revivimos en todas sus posibilidades.

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Imágenes ópticas y sonoras puras, fotogramas película “Dolls” de Takeshi Kitano

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iii. Recuerdo.

 

RECUERDO: Rememoración feliz y/o desgarradora de un objeto, de un gesto, de una escena, vinculados al ser amado, y marcada por la intrusión de lo imperfecto en la gramática del discurso amoroso.10

Dice Werther: “No adoro más que a ella; en mi imaginación no aparece ninguna imagen más que la suya y de cuanto me rodea solamente veo lo que guarda relación con ella. Y esto me proporciona tantas horas de felicidad…, hasta que tengo que separarme nuevamente de ella.”11 Un día me acordare de la escena me perderé en el pasado.

Dice Proust: Lo imperfecto es el tiempo de la fascinación: parece estar vivo y sin embargo no se mueve: presencia imperfecta, muerte imperfecta; ni olvido ni resurrección; simplemente el sueño agotador de la memoria. Desde el origen, ávidas

de representar un papel, las escenas se ponen en posición de recuerdo: frecuentemente lo siento, lo preveo, en el mismo momento en que se forman. 12

Como el borde del mar.

Hay días en los que decido liberarme de los recuerdos y lo logro, pero las constantes arremetidas de la memoria terminan por sacarme de la tranquilidad forzada que me impongo al pensar en la imposibilidad de recuperarla. Soy supremamente débil a sus recuerdos, no sé si se han exaltado demasiado o si simplemente su llegada es tan capaz de desestabilizarme, como lo hacían sus palabras. No sé como dejar a un lado tantas imágenes que vienen a mi cabeza cargadas de tantas emociones,

      

10 BARTHES, ROLAND. 1982 “Fragmentos de un discurso amoroso” Siglo XXI Editores,

254p.

11 GOETHE, Las aventuras del joven Werther, Pág. 86

12 BARTHES, ROLAND. 1982 “Fragmentos de un discurso amoroso” Siglo XXI Editores,

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como olas intermitentes mantienen mi pensamiento húmedo con su recuerdo, me siento como el borde del mar que si bien no es parte del gigante azul, día a día, minuto a minuto, está siendo humedecido por el vaivén de sus aguas.

Las imágenes-recuerdo son esencialmente fugitivas, no se materializaran más que por azar, sea que una determinación accidentalmente precisa de nuestra actitud corporal los provoque, sea que la indeterminación misma de esta actitud deje el campo libre al capricho de su manifestación, en la percepción real, las cosas son vividas, penetradas, mientras que en el recuerdo la realidad de las cosas aparece evocada por el espacio, por las palabras, por los sonidos, por los olores y finalmente se agudizan los sentidos y las emociones por la fuerza emocional con que llegan estas imágenes pasadas que parecen estar vivas pero sin embargo no tienen movimiento.

En medio de mis acciones cotidianas, de mi rutina deje que casi sin esfuerzo y sólo por la evocación del espacio destellos de imagen aparecieran en mi mente. Me concentré con tal intensidad en traer la cara de mi mamá a ese espacio virtual que por un momento sentí su mano acariciar la mía. Su cara no apareció no viene a mi mente por más de que me esfuerce es como si me la hubieran borrado, de vez en cuando veo sus ojos y sus dientes pero no a ella completa. Siento su mano sobre la mía, y la veo ahí nítida.

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“Soñamos con todo lo que podría haber llegado a ser, soñamos en el limite de la historia y de la leyenda. Para alcanzar los recuerdos de nuestras soledades, idealizamos los mundos en lo que alguna vez fuimos”.13 Cada respuesta a esa

ficción le añade una nueva capa al recuerdo, hasta que este se ve totalmente cubierto de distintas imágenes-recuerdo y sentimientos nuevos, bajo los cuales el acontecimiento originario desaparece. Nunca nos bañamos dos veces en la misma corriente de la conciencia. Cada acontecimiento influye en la remodelación de la imagen del pasado. “La imagen-recuerdo es mas bien atmosférica que exacta, una ficción en progreso más que un texto sagrado”14.

Ahora bien se supone que una imagen-recuerdo nace precisamente del pasado, encuentra un origen y es a partir de este que surge, que se presenta, pero ¿Qué pasaría si es la imagen la que aparece no como resultado de algo sino como una aparición creada por otro y es por la repercusión de está en el espíritu que existen resonancias emocionales que nos remiten a nuestro pasado?                                 

13 BACHELARD, GASTON, 1975 “La poética del espacio” Fondo de cultura económica,

México,281p. 

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3. RESUENA LA IMAGEN POETICA

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i. Resuena la imagen- poética.

Bill Viola y yo estábamos en el mismo lugar, presenciando la misma película mientras resbalaban lagrimas de nuestros ojos, esperábamos pacientemente el desenlace que ya conocíamos. No nos veíamos el uno al otro pero estábamos frente a la misma pantalla (la de la vida) asistiendo con dolor a la presentación de la misma imagen. La muerte de nuestras madres.

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La imagen-poética no está sometida a un impulso. No es el eco de un pasado. Es más bien lo contrario: en el resplandor de una imagen, resuenan los ecos del pasado lejano, sin que se vea hasta qué profundidad van a repercutir y extinguirse. En su novedad, en su actividad, la imagen poética tiene un ser propio, un dinamismo propio. Es pues en la inversa de la causalidad, en la repercusión, en la resonancia donde creemos encontrar las verdaderas medidas del ser de una imagen poética.15

La imagen poética rebasa los problemas de la descripción, no se queda encerrada en un problema narrativo de hechos, sino que surge como una emergencia del lenguaje, está siempre un poco por encima del lenguaje significante, se basa en esos impulsos lingüísticos que se salen de la línea ordinaria del lenguaje pragmático son miniaturas del impulso vital. 16 La

imagen- recuerdo y la imagen-poesía constituyen en el orden de sus valores una comunidad del recuerdo y de la imagen.

Y esto sucede porque la resonancia como la entiendo acá, tiene que ver con la repercusión de una onda, es el reforzamiento de ciertas frecuencias al tocar un espacio que las recibe y les devuelve movimiento para proyectarlas distintas al cambiar su forma. No se bien cómo sucede en acústica o cuestiones físicas, pero presiento que en el mundo de las imágenes tiene que ver con la identificación de realidades ontologicamente similares en la imagen, por almas diferentes, que encuentran en ésta un mismo origen para una cuestión emocional. Una es quien la crea y la otra quien la recibe y por la repercusión en su espíritu le construye un nuevo camino de visualización.

        

15 BACHELARD, GASTON, 1975 “La poética del espacio” Fondo de cultura económica,

México, 45p.

16 BACHELARD, GASTON, 1975 “La poética del espacio” Fondo de cultura económica,

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Lo interesante de la imagen poética es el secreto que esconde de ser un detonante, pues la repercusión funciona como un detonador de imágenes en la persona que la está viendo, imágenes de su pasado aparecen dibujadas en su mente. Esto es posible porque las dos personas encuentran en la imagen un lugar común de emociones. La repercusión nos llama a una profundización de nuestra propia existencia. Es en la resonancia que oímos el poema, mientras que en la repercusión lo hablamos, es nuestro. La repercusión opera un cambio de ser. Parece que el ser de otro sea nuestro ser. Así la imagen nos capta enteros, la fuerza de la imagen es siempre una duplicación de resonancia-repercusión. Se reaniman en nosotros unas profundidades gracias a la fuerza con que se nos cautiva con la imagen.

Porque no somos nunca verdaderos historiadores, somos siempre un poco poetas y nuestra emoción tal vez sólo traduzca la poesía perdida de parajes de nuestra intimidad, es la precisión de la imagen que toca lo profundo de nuestro ser, que conmueve y revive, es preciso que esta imagen sea más como una evocación que una descripción, lo único que se comunica es una orientación hacia el secreto. Se orienta más no se realiza. ¿de qué serviría dar el plano del cuarto que fue realmente mi cuarto, describir la pequeña habitación en el fondo de un granero, decir que desde la ventana, a través de la desgarradura de los tejados, se veía la colina? 17

Y es preciso que para participar de la existencia de la imagen poética haya que librarse de la memoria historiadora que impone sus privilegios ideativos y soltarse a la posibilidad de las imágenes, la imagen-poética extiende precisamente la historia hasta los límites de lo irreal. Es verdadera a pesar de todos los anacronismos. Es múltiplemente verdadera en los hechos y en los valores. En los valores de las imágenes (BACHELARD, 44p).

      

17 BACHELARD, GASTON, 1975 “La poética del espacio” Fondo de cultura económica,

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Ese día

El día había llegado. Me levante, despacio y con cuidado me vestí. Parte por parte y sin ningún afán me prepare para el encuentro. Llegué. El lugar estaba más frío. Las paredes lucían más blancas. Y se sentía un gran vacío. Ese día me tocaba cuidarla, quedarme sentada mirándola. Hacia varios días que no iba y ese día ya me tocaba. Entre a la habitación. Todo era distinto se respiraba la despedida. Se sentía el fin más cerca. Vi un cuerpo. No un ser humano. Camine varios pasos y me detuve frente a su cama, la mire toda. La olí. La acaricie detalladamente suave y pausado. La moví y me acosté a su lado. Pase un tiempo escuchando su respiración. Me dispuse a sentir el calor de su cuerpo. La mire casi sin parpadear para capturarla completamente no quería olvidarme de su rostro, le cogí la mano fuerte y sin composición. Me la quería quedar para mí…

Un día me encontré el video The passing de Bill Viola y fue ahí donde la volví a ver. Vi esa imagen. Era ella sin serlo valía solamente como imagen no como persona. Tuve miedo, revivió en mi, yo estaba presente allí. Pensé que jamás lo volvería a sentir. Eran ellas dos, juntas idénticas. Dos realidades emocionales ahí puestas a disposición de quien las sientiese suyas… Me estrellaron sentimientos de todos los tiempos. Me confundí con el pasado, con el recuerdo de ella y con lo que estaba viviendo en ese momento . Era parte de un tiempo anacrónico que no comprendía, sólo lo sentía bien adentro.

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i. Un viaje que emprendió.

“Donde los seres ocupan un lugar en el tiempo que es inconmensurable con el que ocupan en el espacio”18

Ir al pasado es viajar en un tiempo y espacio virtuales, es sumergirse en una especie de ascensor en donde existe la posibilidad de desplazarse por pisos de la memoria. En cada parada nos conocemos como una serie de fijaciones dentro del espacio, somos una serie de imágenes comprimidas en lugares ya transitados. Sucede que el cuerpo y el alma parecen dividirse, el cuerpo como porción de materia reside comprimido en su eterno presente, se fija a los contornos precisos que lo limitan, mientras que el alma por su parte es aquello que sobrepasa los limites del tiempo y el espacio. Es la que viaja.

El cuerpo está confinado al momento presente en el tiempo, y limitado al lugar que ocupa en el espacio, sin embargo, captamos algo que se extiende mucho más lejos que el cuerpo en el espacio y que dura a través del tiempo provoca movimientos imprevistos y esto es el espíritu quien se cree abraza el pasado. Aún a pesar de que parece dividirse el tiempo entre cuerpo y alma, el cuerpo como el presente y el espíritu hacia el pasado. Es el cuerpo quien conserva la huella indeleble del pasado, el cerebro resucita el recuerdo cuando se produce la debida conmoción en el punto en que la impresión está depositada para ser revivida por el espíritu (BACHELARD, 44p).

Aquí el espacio lo es todo. La memoria no registra la duración concreta sino que como un flash se manifiesta en un resplandor vivo y efímero, una ráfaga de luz, que se enciende y apaga casi instantáneamente. Aparece y desaparece por la evocación del lugar.

      

18 Marrati, Paola, “Gilles Deleuze, Cine y Filosofía, Trad. Emilio Bernini, Nueva Visión,

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No se pueden revivir las duraciones abolidas, sólo es posible pensarlas sobre la línea de un tiempo abstracto privado de todo espesor. Es por el espacio, es en el espacio en donde encontramos esos bellos fósiles de duración, concretados por largas habitaciones. 19

Dentro del ascensor, los relojes se detienen, el tiempo comienza una cuenta regresiva sobre sus propios pasos como queriendo atesorar su propio ser, hasta llegar a su punto de origen. La puerta, pasados varios minutos se abre, el pasajero se resuelve a asumir su papel en el recuerdo, hacer del momento lo que quiere de él. Cuando está de frente a la puerta que se abre ante sí, se encuentra en el limite de su existencia, debe decidir dar el paso con el que se cruza el umbral del presente y el pasado y se lanza al vacío de una transformación evidente, cambia de forma, de cara, y de postura. Se entrega a los brazos de su imaginación. De piso a piso va recorriendo recovecos de su cerebro, y se sumerge en fragmentos que añora guardarse. La imaginación colorea los cuadros que querrá volver a ver, paso a paso representa lo que soñó que fuera (BACHELARD, ,45p).

Estamos a disposición de los flashes de la memoria, eventos tan intensos que han marcado nuestra vida y aparecen para reconstruir el mosaico liquido de cada situación es así como dispuestos unos al lado del otro, o revueltos en la cabeza aparecen por la evocación del espacio.

      

19 BACHELARD, GASTON, 1975 “La poética del espacio” Fondo de cultura económica,

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La casa roja

Hace 5 años, en el 2006. Decidí que volvería a ese lugar, buscaría entre cuadras el espacio donde nací. Llame a mi abuela y le pedí las llaves de la casa roja. Le dije a mi mamá y mi hermana que me acompañaran. Ellas no entendían muy bien cual era mi objetivo pero de todas formas aceptaron. Busque una capa roja como la que usaba para jugar cuando era chiquita y un vestido me los puse y decidí entrar.

Abrimos la casa con cuidado porque hacia mucho tiempo nadie pasaba por ahí. Apenas estuvo la puerta abierta me vi bajando las escaleras a toda velocidad y mi hermana detrás persiguiéndome. Mi abuela pasaba con los platos del almuerzo y atravesaba la sala para llegar al comedor donde estaba sentando mi abuelo con su ruana puesta. Mi mamá servía el jugo en la cocina pero se escuchaba su voz. Angie mi hermana mayor estaba alistando los tenedores y las servilletas con el uniforme del colegio azul a cuadros. Los muebles de la sala estaban intactos sólo los cojines desgastados estaban encima. Yo sabia que estaban mordidos por dentro porque me les comía la espuma a escondidas. Mi tía llegaba en la camioneta roja modelo 84 y se quitaba la cartera para saludar a mi abuelo. Luego mi abuelita daba la orden de pasar a comer.

Mire hacia el comedor completamente vacío. Me di cuenta que había crecido porque la casa que era enorme ya no me parecía tanto.

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la casa roja

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el patio

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Vendieron la casa roja

Acabo de colgar el teléfono, mi tía me dio la noticia, vendió la casa roja. Me puse a llorar, no lo puedo creer han pasado 12 años y sólo puedo pensar que quería quedarme con ella es lo único que tengo de mi mamá y de mi abuelo. Hay perdidas tan fuertes que no se pueden soportar, siento como si otro ser querido me hubiera abandonado.

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5. NUESTRO TIEMPO SE ROMPIO: Sobre la

duración

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Las manos de mamá

     

El 8 de agosto de 2009 cumplí 21 años. El último que pasaría con mi mamá, no necesitaba que me lo dijeran, yo podía sentir lo poco que le quedaba de vida, estaba segura de que se moriría al finalizar el año. Ese día decidí armarme de valor para una acción fatal; la de registrar su rostro y su enfermedad. Ese día me levanté muy temprano, fui al centro y compre un rollo. Le tomaría fotos, nos tomaríamos fotos fingiendo por mi parte la felicidad de aquella celebración sólo para hacerla sonreír y mostrarle que yo estaba bien. Muriéndome emocionalmente pensaba que el tiempo se consumía a si mismo tan rápidamente que sólo quedaría el recuerdo efímero de un disparo en la mente de todos. Pero yo tendría la evidencia de la mayor coyuntura en mi vida, y el recuerdo más hermoso y real que puedo tener de ella; sus manos.

Ese día se despidió de mí, fue la última vez que pudo apretar mi mano tan fuerte como queriendo transmitirme toda su energía y toda su protección hasta que creciera completamente. Yo sabía que aún era conciente de mí, de quien era yo y tenía que aprovechar que existía para ella, que su cerebro aún me reconocía, necesitaba como un impulso vital capturar la fuerza de ese último momento juntas porque talvez mañana o pasado ella ya no estaría y como un sueño habría pensando que jamás existió. Me apretó la mano, me quede mirando nuestras manos juntas en un apretón único y eterno mientras duró, lagrimas resbalaban de mis ojos al sentir la separación tan cerca. Quería a toda costa detener el tiempo y dispare, con la esperanza de volver a sentirla ahí, a mi lado.

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i. Sábado 21 de marzo 2009

Abro la llave. El agua cae rápidamente y hay una cierta sensación de desespero. Mi mamá yace postrada en la cama esperando que con extremo cuidado llegue a recogerla para el baño. Pienso que soy muy débil para alzarla, que no seré capaz de llevarla y que por la torpeza que me caracteriza se me caerá al piso. Llego a su cama y con todo el amor que le tengo y el peso del dolor de encontrarla así, muerta en vida, incapaz de mover un dedo por si misma pero totalmente conciente de ello y sin habla.

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en el baño. Ella hace cara de miedo. Acomodo la silla de frente al baño. La levanto con las dos manos, estando de pie, ella da un paso con su pierna izquierda, yo me pongo detrás de ella y con mi pierna izquierda empujo su pierna derecha que no tiene movimiento mientras con mi brazo izquierdo la abrazo por detrás y con el derecho sostengo su brazo derecho que está en un cabestrillo. Ella hace cara de dolor porque con cada pisada del pie derecho su rodilla se extiende hacia atrás haciendo un tiron de su rotula en el sentido totalmente opuesto a su movimiento natural. Yo sudo porque mis pasos son sus pasos y mi equilibrio el de ella, si le pongo mal el pie derecho podría partirle el tobillo, son dos minutos eternos en los que no soporto su cara de concentración como queriendo mover por si misma su parte inmóvil. Luego de cinco pasos, la siento en el inodoro. El agua de la ducha suena de fondo y el baño está empañado. El agua ya está caliente.

Despacio empiezo por quitarle los zapatos que le aprietan los tobillos para que no se desvíen con su progresiva degeneración corporal, le quito las medias de peluche que la mantienen a una temperatura moderada pues ya sus extremidades casi siempre lucen moradas por el frío. Luego me pongo de pie y le quito el cabestrillo, cojo con mis dos manos sus brazos y los levanto al tiempo que le quito el saco. Ella hace mala cara y un gemido de dolor. Le quito el brazier y su piel luce reseca. Me mira como suplicándome que me apure pues el frío empieza a irritarla, trato de moverme lo más rápido posible pero cualquier movimiento en falso podría ser fatal. La levanto y la agarro de una manija del baño para poderle quitar el pantalón, desapuntarle el pañal y poderla sentar en la banca que está dentro de la ducha todo en el mismo movimiento. Me empieza a doler la espalda, sólo me falta limpiarle la vagina luego de quitarle el pañal, doblarlo y botarlo a la basura. Mientras me doy la vuelta para echarlo a la caneca, noto que su pierna derecha empieza a temblar rápidamente si me demoro más perderá el equilibrio y se caerá al piso. Me muevo lo más rápido que puedo y vuelvo a tomar impulso, me levanto y con toda mi fuerza de nuevo la abrazo para sentarla.

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Las piernas se congelan al no rozar el agua, solamente su espalda yace bajo el chorro de agua, de vez en cuando la cabeza pelada por efectos ineludibles de radioterapia se mete tímidamente en ese chorro fuerte que la golpea cruelmente. No abre los ojos, no mueve la boca, tan sólo se entrega a mis brazos para dejarse sacar la mierda de la enfermedad.

Paso por paso y con extremo cuidado de no irritarla empiezo por embadurnarla de jabón hasta más no poder, de pies a cabeza queda completamente espumada y lista para juagar. Ella no pude decir nada, no puede pelear, no puede quitarse ni patalear, tan sólo espera.

Luego levanto con sumo cuidado el brazo inmóvil que desgonzado se presta para hacer literalmente lo que quieran con él, le lavo las axilas, y si tiene pelos, se los quito con la cuchilla que compramos hace poco. Terminado el proceso de almendras llega la aromaterapia de eucalipto que compramos algún fin de año, le entierro los nudillos en la espalda con la esperanza de que no sólo el estrés salga sino todo su dolor y así voy bajando por los brazos, sus enormes senos ya empezando a envejecer, su estomago dividido en tres secciones gordas que recuerdan aquel tiempo en el que allí residieron tres bebecitas.

Lavo con tranquilidad y nostalgia esa tripa que algún día me acogió.

Las piernas son de difícil acceso porque los pies están pegados al borde de la ducha y por la parálisis hay que agacharse hasta lo mas bajo para limpiar a medias esos pies hinchados. A totumadas lavo los residuos de jabón que han quedado por cualquier lugar inalcanzable para el chorro.

Mi mamá abre y cierra sus ojos, me mira compasivamente, y se aferra a mi mano, tiene miedo de caerse, tiene dolor en todo el cuerpo, tiene ganas de gritar y no puede. Me suplica que la saque ya con monosílabos. No puedo sacarla sin haberla bañado completamente, es nuestra única actividad diaria y entre más dure más rápido terminará el día. Menos tiempo de verla inerte.

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recomendaron por la debilidad del cuero cabelludo que luego de presenciar la caída desmedida de pelo ha quedado tan frágil que pedazos enteros de este resultaron cayéndose a los pocos días. Cierra sus ojitos para que no le caiga jabón, le froto la cabeza dos veces y con eso ya queda limpia su calva. Todo ha sido bastante fácil hasta el momento, ahora al contar tres la paro de la banca en la que estaba sentada para lavarle la cola y la margarita como solía decirle a la vagina. Estabilizarla es difícil por la parálisis que tiene su lado derecho, y pensando en el agua que corre por nuestros pies en ese resbaloso baldosín, un paso en falso sería de inmediato una caída mortal.

Con toda la fuerza de mi cuerpo la abrazo con una mano y con la otra le lavo las nalgas, le echo jabón rápido y le echo dos totumadas de agua con la misma mano, la separo un poco de mi cuerpo y le echo jabón en la vagina la juago como puedo y de nuevo la siento. Ella no puede hablar tan sólo mira con esos ojos grandes que intimidan, algunas lagrimas caen de sus ojos y baja la cabeza para que no la vea llorar, yo hago de cuenta que no la veo y lloro. Cierro la llave. Ya sentada y tiritando de frío la envuelvo en una toalla. Le seco los ojos y la cabecita. Me preparo para alzarla y sacarla de la ducha. Al contar hasta tres ya estamos de pie y con toda mi fuerza la saco, la siento en el inodoro y la abrazo por la felicidad de haberlo logrado una vez más sin habernos caído al piso. Nos quedamos mirando por mucho tiempo, la abrazo y le digo que vamos a salir adelante, a pesar de que sé que se va a morir muy pronto…

 

Mi mamá se murió el 17 de octubre del 2009.

La duración tiene que ver con la intensidad y no con el tiempo, con el grado de fuerza con que se manifiesta una imagen en la que uno participa con el cuerpo y con los sentimientos completamente y nunca desde la acción. Corta o dilatada la imagen tiene un tiempo abstracto que traspasa las leyes del tiempo conocido, no se reduce a una medida sino que tiene que ver con el proceso de iniciar y finalizar algo emocionalmente o sensorialmente.

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a poco su estado empeoraba, llegue a conocer todos los estados posibles de desintegración corporal, primero quedo invalida y muda, con el tiempo sólo le quedo la conciencia, se debatía entre la vida y la muerte y pese a su condición se esforzaba por salir adelante tan sólo con su sonrisa, tenía la esperanza de sanarse, lo sabía porque la ilusión de sus ojos reflejaban su mayor deseo. Mi mamá era incapaz de moverse, tan sólo abría y cerraba sus ojitos, estaba encapsulada en un cuerpo que no podía ser movimiento “normal”20

Sin embargo, un movimiento a centrado como lo es la parálisis no tiene un derecho o una medida, y se vuelve “anormal” o “aberrante”21. Un movimiento semejante, lejos de quebrar el tiempo, lo libera de su subordinación, le deja la posibilidad de surgir directamente. Es desde la disipación del centro, desde la ruptura de la idea del tiempo como medida del movimiento que aparece el tiempo en si mismo como duración (MARRATI, 2006, 80p) y ahí queda la imagen suspendida.

Nuestro tiempo se rompió.

Un día estábamos al margen de las horas del día, pensando siempre en las acciones para llenar nuestra vida productivamente y de repente al otro, éramos presos de una eterna espera, los días pasaban en pos a la enfermedad de mi mamá, que tratábamos de detener caprichosamente, al principio todo era medible, las pastillas, las horas de las terapias, la cantidad de comida, y hasta la caída del pelo, con el tiempo, la parálisis de su cuerpo detuvo consigo el tiempo cronológico y lo dilato hasta el extremo de la perdida total de su noción como lo conocíamos, si hago la cuenta fueron 9.405 días de parálisis temporal y corporal, pero si revivo lo que pasó para mi duró 5 años. Las imágenes de su enfermedad eran tan       

20 Deleuze entiende por movimiento “normal” todo movimiento que puede ser vinculado a un

centro, del centro de observación de un espectador, o de gravitad de los móviles, es la posibilidad de estar centrado lo que vuelve al movimiento medible porque está sujeto a relaciones de número y, por ello, es “normal”. 

21 La imagen-movimiento es por naturaleza un movimiento acentrado- aberrante (lo que el

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fuertes que aun hoy hago un esfuerzo por sacarlas de mi cabeza, sueño constantemente con esos momentos de dolor, en un sueño por ejemplo; corro y corro tratando de evadir su muerte y en el esfuerzo más desesperado por huir a lo inevitable me despierto pero cuando abro los ojos ya es una realidad, ella ya no está, lo único que me queda es llorar…, en repetidas ocasiones esas imágenes aparecen para mortificarme con el peso de su existencia y con la realidad de su cruda virtualidad porque fueron y ya no son.

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CONCLUSIONES FINALES

Basto con una aparición. No necesite más sino aferrarme a lo que pude ver en ese momento. Es la imagen de volverla a ver, no en cuerpo sino fijada en espacios que recorro. Se manifiesta inesperadamente sin poder huir de esos encuentros íntimos con su imagen. En dos dimensiones nos encontramos pero como si andáramos paralelamente y queriendo encontrarnos nos miramos. El espacio de mi casa esconde su realidad, la esconde a ella y sólo cuando se desnuda ella puede aparecer.

Intentar volver al lugar donde nos conocimos es imposible. Intentar permanecer en la visión es aún más difícil. Cuento con la suerte de verla de vez en cuando, he aprendido que debe bastarme con eso a pesar de que el deseo de volverla a ver físicamente sea más intenso cada día pero la conciencia de la imposibilidad la he desarrollado ágilmente y eso me satisface…

Ahora he decidido concéntrame más en lo que alcanzo a ver cuando llega. Mi relación la tejo secretamente con apariciones sueltas de lo que era. Su imagen es frágil, desaparece cuando ruidos del exterior llegan a romperla.

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En esa reflexión me di cuenta que no existe historia, como se nos ha enseñado con inicio nudo y desenlace como si todo se redujera a los hechos concretos, sino la imagen recuerdo resalta porque precisamente no hace parte de un tiempo cronológico de movimientos útiles, en donde se pueda contar todo sólo a partir de ideas, de frases, como si el recuerdo de un impacto tuviera más que ver con su origen... Por el contrario se concentra la atención sobre cierto movimiento que no tiene centro, no es normal y por eso se presenta en imagen, una imagen que dura y atraviesa el tiempo y el espíritu…

Ahora bien, las escenas grabadas nacen de una búsqueda visual a partir de la estructura de la imagen recuerdo que he propuesto en este texto, no se trata de una representación del recuerdo sino por el contrario, romper la idea de significación en la imagen, pues como se le ha entendido es precisamente como una ruptura de sintaxis en el lenguaje.

La imagen recuerdo:

1. No tiene tiempo sino duración. La duración tiene que ver con un proceso ya sea emocional o corporal y la intensidad de este.

2. No hay acción sino parálisis o movimientos aberrantes. Dentro de esta imagen no hay acción bajo una lógica historicista basada en hechos de causa y efecto porque no hay un movimiento centrado, se presenta entonces la parálisis. Acciones encapsuladas que no se mueven en el tiempo, sino en la duración. No hay intencionalidad narrativa lineal.

3. Esta suspendida en el espacio. La imagen es una fijación en el espacio porque es pura materialidad.

4. Es una imagen óptica y sonora pura. Se rompe la descripción. 5. Es una imagen frágil susceptible a la interrupción.

ESC 1-INT habitación-DIA

Los restos de la esperanza captados en los espejos.

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Su habitación; un espacio calido de paredes color hueso. En el centro tienen una cama doble que está destendida, las sabanas son de flores. Hay dos sillas blancas de madera que funcionan como mesas de noche, sobre una hay una lámpara y dos libros. Sobre la otra hay un animal salvaje de porcelana que mira a través de la ventana, una pequeña siembra de coles azules y dos brazieres, uno de seda rosa y otro de puntos. Lucía está tirada en la cama, lleva un body, respira profundamente levanta sus pies suavemente y se rasca una pierna con la otra, se acaricia un momento. Levanta los brazos, se mira las manos, y se estira. Se levanta despacio. Esteban la mira. Se arrodilla con los brazos estirados y la cabeza apoyada en la cama, levanta los brazos, mueve la cabeza rápidamente y se levanta, el pelo se le mueve ligeramente por el aire de un ventilador que está en el piso. Se estira hacia delante, luego hacia arriba, lo mira y se imagina de él un espejo. Se acerca a él lo que más puede sin bajarse de la cama. Se arregla un poco el pelo. Se mira a los ojos, se detiene, se concentra en él por un tiempo mientras su pelo se mueve ligeramente por el ventilador, (la lágrima se está formando en el ojo de Esteban). Lucía salta por toda la cama. Se ríe. La lagrima cae. Cierra el ojo.

(Macro enorme del ojo de Esteban en el que se refleja en su pupila a Lucia mirándose en él como si fuera un espejo)

ESC 2- INT- DIA (1) INT- NOCHE (2)

En medio de la cotidianidad cualquier evocación para el espíritu externa nos puede sumergir en alguna visión del pasado, emoción o sensación ya vivida. Luego sentir que el recuerdo nos expulsa de ese lugar que buscábamos con nostalgia…

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dos sillas que funcionan como mesas de noche a cada lado. Sobre una hay un animal salvaje de porcelana, una siembra de coles azules. En la otra hay una lámpara rota que está encendida y varios libros, todos los objetos están gastados por el tiempo, lucen descoloridos, las matas están muertas, y las sabanas viejas, los libros están deshojados, las hojas flotan. Lucía cae al agua toca el piso, el pelo se mueve dentro del agua lentamente, ella sólo está sumergida en el espacio, se deja llevar por el agua, no abre los ojos, tan sólo siente el agua que envuelve su cuerpo, un perro negro pasa por detrás de ella nadando. Se devuelve lentamente, llega a la sala de su casa toma un vaso de leche y coge el libro empieza a leer. Se detiene impactada por algo y mira hacia el horizonte de espaldas al sofá por un momento se queda quieta luego se sienta. Cae a una piscina. Se repite en loop.

Lo imperfecto es el tiempo de la fascinación: parece estar vivo y sin embargo no se mueve: presencia imperfecta, muerte imperfecta; ni olvido ni resurrección; simplemente el sueño agotador de la memoria

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6. BIBLIOGRAFÍA

ACKERMAN, D (2000) Una historia Natural del amor Expanded cinema (Youngblood, 2001: 18p.)

BACHELARD, G. (1955) La poética del espacio (2ª ed.). México; Bogotá: (Breviarios fondo de Cultura Económica)

BACHELARD, G. (1984) La poética de la ensoñación () Bogotá (Breviarios Fondo de cultura Económica)

BARTHES, R. (1983) Fragmentos de un discurso amoroso (2ª ed.). México: Siglo Veintiuno

BAUDRILLARD, J. (1991) La transparencia del mal ensayo sobre los fenómenos extremos (2ª ed.) Barcelona, España : Anagrama, 1991 (Impresión de 1993).

BERGSON, H. (1896). Materia y Memoria. Ensayo sobre la relación del cuerpo con el espíritu. Buenos Aires: Editorial Cactus.

BRETON, A. (1985) Nadja (1a ed.) Bogota; Seix Barral, 1985

Referencias

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