1. Concepto “orteguiano” de filosofía - ORTEGA Y GASSET

Texto completo

(1)

ORTEGA Y GASSET

EL RACIO-VITALISMO

1. Concepto “orteguiano” de filosofía 1.1. Objetivo de la filosofía 1.2. Definición de filosofía

2. Crítica al realismo y al idealismo

2.1. El realismo (las ciencias naturales)

2.2. El idealismo (las ciencias del espíritu o humanidades)

3. El concepto de vida como realidad radical 3.1. El punto de partida de la filosofía 3.2. El ser del mundo como perspectiva 3.3. Conclusiones

4. Las categorías de la vida

5. Vida e historia: el raciovitalismo 5.1. La razón vital

5.2. La razón histórica 5.3. El racio-vitalismo

5.3.1. Tesis sobre la Historia 5.3.2. Tesis sobre la Filosofía

(2)

1. CONCEPTO ORTEGUIANO DE FILOSOFÍA

1.1. OBJETIVO DE LA FILOSOFÍA

Para Ortega el objetivo de la filosofía es triple:

a) Buscar el “Ser Fundamental” del mundo. Sea lo que sea este ser fundamental. No es desde luego ningún ser contingente o particular; ni es ningún elemento de nuestra conciencia. Y desde luego es radicalmente diferente de todo ser intra-mundano (de dentro del mundo).

b) Comprender y encontrar la Verdad de “El Todo”.Lo que aparece en mi conciencia (el “fenómeno”, según Kant) Ortega lo denomina “lo dado en la conciencia”, es decir “lo que se da en la conciencia”. De forma abreviada: lo “dado”. Pues bien, lo dado es siempre fragmentario, pues tan solo conocemos partes del mundo, y nos remite siempre a otra cosa diferente: nos remite al Todo.

c) Descubrir la integridad y el sentido del mundo. Lo dado es insuficiente para encontrar el sentido del mundo. Por eso es necesaria la Filosofía, como búsqueda del sentido, más allá de los fenómenos (superación de Hume y de Kant).

1.2. DEFINICIÓN DE FILOSOFÍA

La Filosofía se define como el conocimiento de todo cuanto hay, entendido este “Todo” como un solo ente, es decir como Uni-verso. Lo cual supone una serie de rasgos básicos de la Filosofía:

1º. Se plantea los problemas de modo absoluto, sin creencias ni hipótesis previas.

2º. Se apoya en el Imperativo de Autonomía, es decir que es libre de cualquier otro tipo de conocimiento (científico, religioso...)

3º. Busca el Universalismo, o conocimiento universal, pues lo quiere comprender todo.

4º. Es un conocimiento teórico: conjunto de conceptos e ideas comprensibles y expresables.

5º. Pretende desvelar la verdad o esencia de las cosas. Esto se llama ALETHEIA

2. CRÍTICA AL REALISMO Y AL IDEALISMO

Ambas posiciones filosóficas son consideradas extremistas por parte de Ortega, y en su opinión, deben ser rechazadas por la filosofía.

2.1. EL REALISMO (LAS CIENCIAS NATURALES)

La postura epistemológica realista afirma: Las cosas existen ahí afuera (es decir “afuera de mí”) tal como yo las conozco. Y son independientes de la conciencia humana, es decir, existen por sí mismas, tanto si son conocidas por el ser humano, como si no. Mi conocimiento es tan sólo un espejo de la realidad exterior, pero ni la modifica, ni la condiciona.

(3)

1. Estas ciencias pecan de cierta ingenuidad, al seguir considerando que la realidad externa es tal como la conocemos. Sobre todo después de los definitivos análisis epistemológicos de Descartes (duda metódica y diferencia entre cualidades primarias y secundarias), Hume (empirismo radical, fenomenismo y crítica a la idea de causalidad) y Kant (diferencia entre estructuras a priori y a posteriori del conocimiento).

2. El hombre moderno puso una gran esperanza en ellas creyendo que iban a ofrecer la “Panacea” o solución a todos los males de la humanidad, y que iban a resolver todos los enigmas. Sin embargo se comprueba que no es así. Quedan muchos enigmas sin resolver, y tal vez ahora la humanidad se enfrenta a más problemas que antes. De manera que dicha esperanza se va perdiendo.

3. La forma de pensar en las Ciencias Naturales, llamada racionalidad físico-matemática, trata a todos los objetos de estudio como “cosas” o como “mecanismos”. Pero resulta que el ser humano, que es uno de sus objetos de estudio (por ejemplo en biología, medicina, bioquímica...) no es una mera cosa u objeto. La Vida Humana es algo más que una cosa, puesto que el ser humano no tiene una naturaleza fija, sino que tiene más bien una “historia auto-generada”, debido a su naturaleza moral.

De este modo, lo “específicamente humano” (la verdadera naturaleza del ser humano), en primer lugar; y el papel del conocimiento humano en la definición de la realidad, en segundo lugar; se escapan (ambas cosas) de la racionalidad fisico-matemática, propia de las Ciencias Naturales.

2.2. EL IDEALISMO (LAS CIENCIAS DEL ESPÍRITU O HUMANIDADES)

La postura epistemológica idealista afirma: La esencia de las cosas consiste en “ser percibidas” o “ser conocidas” por una conciencia. Esto es así porque todo lo que conozco son impresiones o ideas, es decir fenómenos de conciencia. La existencia de las cosas y su modo de ser no es por tanto independiente de la conciencia humana. El mundo viene a ser un conjunto de ideas.

Las Ciencias del Espíritu o Humanidades, adoptan esta postura epistemológica idealista, contraponiendo Naturaleza a Espíritu. Lo cual trae consigo una serie de errores:

1. Estas ciencias tratan las realidades externas al ser humano (y por lo tanto objetivas) como si fueran meras ideas o conceptos que este tiene en su cabeza. En algunos casos llegan a considerarlas como absolutas (recuérdese el caso de Platón, con las Ideas del mundo inteligible; o incluso el caso de Kant, con sus A-prioris Trascendentales). De este modo olvidan que toda idea es fruto de la mente de un hombre, y por lo tanto es relativa a la Vida de ese individuo, y que por ello no puede aceptarse que ninguna idea sea absoluta o universal.

(4)

en la vida del individuo, una influencia mucho mayor que las ideas que este individuo pueda concebir en su cabeza.

De este modo, lo “específicamente humano” (la verdadera naturaleza del ser humano), se escapa a los análisis de la racionalidad idealista, propia de las Ciencias del Espíritu o Humanidades, porque olvidan que el ser humano no es un mero “cogito, ergo sum”.

CONCLUSIÓN FINAL: NI EL REALISMO, NI EL IDEALISMO PUEDEN EXPLICAR EL PUNTO DE PARTIDA DE TODO CONOCIMIENTO, EXPERIENCIA Y VIVENCIA, ESE PUNTO DE PARTIDA NO ES LA MATERIA (COMO AFIRMAN LOS REALISTAS), NI ES LA CONCIENCIA (COMO AFIRMAN LOS IDEALISTAS), SINO QUE ES, EN REALIDAD, LA VIDA HUMANA. LA POSTURA VITALISTA ES LA ÚNICA POSTURA FILOSÓFICAMENTE COHERENTE.

3. EL CONCEPTO DE VIDA COMO REALIDAD RADICAL

3.1. EL PUNTO DE PARTIDA DE LA FILOSOFÍA

¿Cuál es el punto de partida de la Filosofía? Aquella realidad del Universo que sea la más indudable. ¿Y qué realidad es esta?:

- Para los realistas (como Aristóteles) y los empiristas (como Hume): las cosas, los objetos, el mundo sensible.

- Para los idealistas (como Hegel) y los racionalistas (como Descartes): la conciencia, el espíritu, el yo, el sujeto.

- Para Ortega: la VIDA (pues incluye al yo y al mundo)

Pero no se trata de la Vida en general, sino de la vida particular de cada uno: es decir

“mi” vida. La vida es la realidad fundamental, anterior incluso al “cogito” de Descartes, porque el pensamiento, para desarrollarse y ejercerse, requiere el estar vivo. Cualquier tipo de realidad, para ser conocida, supone siempre de antemano que yo esté vivo. Luego la Vida es el axioma básico de la filosofía (Ortega como Nietzsche es Vitalista).

3.2. EL SER DEL MUNDO COMO PERSPECTIVA

El ser (la esencia) del mundo no es la materia como dicen los realistas, los materialistas o las ciencia naturales. Tampoco es el espíritu como dicen los idealistas, los creyentes, o las humanidades (ciencias humanas). La esencia del mundo es LA PERSPECTIVA. lo cual se explica de la siguiente manera:

1º. Cada vida particular tiene un perspectiva o punto de vista diferente del mundo. Tal perspectiva es única, irrepetible e intrasferible.

2º. El mundo es pues una pluralidad de perspectivas: el conjunto de todos los puntos de vista que tengan todos los seres humanos (los actuales, los que ya han muerto, y los que vendrán)

3º. La perspectiva de cada uno depende de las circunstancias (vitales, sociales, históricas...) que conforman su vida.

(5)

5º. Pero la circunstancia está siempre asociada a un “yo” que la vive. Sin el yo, sin el sujeto, la circunstancia no es nada.

6º. Así pues se pueden deducir dos cosas. Primero, que la perspectiva es la suma del yo, con sus peculiaridades personales, más las circunstancias que conforman su vida. Y segundo, que la circunstancia es evolutiva, pues cambia con el tiempo.

3.3. CONCLUSIONES

El “Perspectivismo” de Ortega implica una serie de conclusiones fundamentales para la Historia de la Filosofía:

- “Yo soy yo y mis circunstancias” (Frase acuñada por Ortega)

- El mundo (es decir “el-mundo-conocido-por-mí”, en sentido kantiano) es siempre una perspectiva.

- El sujeto conoce el mundo de forma perspectivista, según las circunstancias de su vida particular.

- El yo conoce la Verdad siempre de un modo parcial.

4. LAS CATEGORÍAS DE LA VIDA

La Filosofía ha de encontrar aquellos conceptos que expresen la vida, el vivir, mi vida particular, en su exclusiva peculiaridad. Esos conceptos son las “categorías vitales”:

a) VIVIR es encontrarse conscientemente en el mundo. Me doy cuenta de mí, me doy cuenta del mundo, y me doy cuenta de que estoy aquí y ahora en el mundo.

b) VIVIR es estar ocupado en una circunstancia concreta. Y asumir esta “mi” circunstancia, con todas sus consecuencias, tanto positivas como negativas.

c) VIVIR es tener una finalidad. Pues la vida no está prefijada de antemano, sino que la vamos construyendo poco a poco, y es imprevisible.

d) VIVIR es decidir libremente, hacer lo que se hace, dentro del abanico de posibilidades que se me ofrecen.

e) La VIDA es siempre Proyecto, Temporeidad y Futurización. Siempre estoy eligiendo el camino a tomar, y haciendo proyectos para el futuro. Esto es así porque el tiempo hace que la sustancia de la vida sea el cambio permanente. Y de hecho la perspectiva del presente se modifica de modo constante hacia adelante.

De estas categorías se concluye que todos los conceptos referentes a la vida humana son función de los momentos históricos que vamos viviendo en nuestra biografía personal, y también en la historia de nuestra sociedad.

5. VIDA E HISTORIA: EL RACIOVITALISMO

5.1. LA RAZÓN VITAL

(6)

fundamentalmente “mi vida particular” como categoría radical de todo filosofar). Esta facultad racional que está constantemente unida a la comprensión del vivir (de “mi” vivir) es llamada, por Ortega, “razón vital”.

5.2. LA RAZÓN HISTÓRICA

Como la vida es “temporeidad”, “futurización”, “proyecto inacabable” y se desarrolla en una historia-biografía concreta, la facultad racional para comprenderla, ha de tener también un carácter histórico o evolutivo. De manera que la facultad racional no sólo se esfuerza en explicar los hechos históricos (o biográficos) desde las circunstancias que les rodean y no con categorías abstractas, sino que ella misma evoluciona y cambia en cada momento histórico (o biográfico). Comprendida así, la razón es llamada, por Ortega, “razón histórica”. La razón histórica no es simplemente la narración de los hechos ocurridos, sino el intento de comprender el sentido profundo de toda historia (“la historia”, “nuestra historia”, “mi historia”)

5.3. EL RACIO-VITALISMO

La unión de ambas visiones anteriores sobre la facultad racional (razón vital + razón histórica), le llevó a Ortega a postular una corriente filosófica que ha tenido muchos seguidores en los países de habla hispana, tanto en las investigaciones filosóficas como en las históricas. Se trata del Racio-Vitalismo. Se pueden indicar las siguientes tesis básicas del raciovitalismo:

5.3.1. Tesis sobre la Historia

1. Hipervalora la historia como la forma de conocimiento básico de todas las ciencias empíricas y saberes humanistas. Por eso insiste en estudiar la Historia de la Ciencia (de la Biología, de la Química...), la Historia de la Filosofía, la Historia de la Literatura, la Historia del Arte, etc, etc.

2. Se concibe la historia como una ciencia que investiga hechos que tienen una génesis poli-causal o multifactorial. Jamás se buscará “una” sola causa de un hecho, sino una red de causas.

3. La óptica histórica debe ser flexible, móvil, cambiable... y debe ser capaz de adaptarse a la evolución de la sociedad. (Ej: la interpretación que se da de un acontecimiento fundamental dentro de una dictadura, cambia cuando el país inicia una etapa democrática)

5.3.2. Tesis sobre la Filosofía

4. Se sitúa entre el racionalismo cartesiano (que exagera lo intelectual), el fenomenismo humeano (que exagera lo sensible-empírico), el criticismo kantiano (que exagera lo a-priori universal) y el vitalismo nietzscheano (que exagera lo instintivo)

5. El hombre se concibe como un proyecto inacabable, es decir que es más historia que naturaleza. En dicho proyecto la vida es guiada por la razón, y la razón es guiada por lo vital.

(7)

6. LA ETICA EN ORTEGA

Ortega fue siempre un moralista y un pedagogo que, a través de la actuación política y de la labor de profesor y conferenciante, pretendía cambiar la mentalidad del pueblo español, actualizar sus conocimientos y modernizar sus costumbres. Sin embargo, no escribió ningún tratado de Ética. A pesar de esto, dispersas en sus obras, se encuentran un buen número de ideas acerca del modo en que debe vivir un ser humano que desee ver realizado su propio proyecto vital.

Antes vimos que cada persona es irrepetible e irremplazable, porque cada ser humano es un proyecto diferente forjado por él mismo; por eso no puede extrañarnos que, para Ortega, el ideal ético sea la fidelidad al propio destino o vocación, en una palabra: la autenticidad.

Según Ortega no existen ni deben existir normas éticas universales (herencia de Nietzsche), ya que de haberlas, todos tendríamos que actuar del mismo modo, y entonces perderíamos nuestra propia identidad, que es lo peor que puede ocurrirnos, el mayor de los males. Así, puede decirse que todos los valores son relativos, porque dependen de cada sujeto y sus circunstancias.

Y puesto que el hombre y la circunstancia están íntimamente ligados, actuará mejor quien logre que las circunstancias no sean obstáculos, sino ayudas, o dicho de otra forma, aquel que logre alcanzar lo que se propone en la vida, el que no quede frustrado en sus proyectos. Por esto Ortega no tiene reparos en defender un cierto utilitarismo o pragmatismo (lo bueno es lo útil o lo práctico), que permita a cada uno, y en la medida de sus posibilidades y proyectos, alcanzar el ideal de la felicidad.

Figure

Actualización...

Referencias

Actualización...