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Conflicto y coexistencia. Las relaciones diplomáticas México-Estados Unidos, 1821-1848 (sobre Carlos Bosch García, Documentos de la relación de México con Estados Unidos)

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R E S E N A

C O N F L I C T O Y C O E X I S T E N C I A

LAS R E L A C I O N E S DIPLOMÁTICAS

M E X I C O - E S T A D O S U N I D O S , 1821-1848*

T E M A D E C O N T R O V E R S I A será siempre el que se aboca a la revisión de las relaciones d i p l o m á t i c a s entre M é x i c o y Estados Unidos de N o r t e a m é r i c a , porque se trata de dos idiosincrasias distintas, dos conceptos diferentes de civilización, dos culturas aparte y dos for-mas de entender la vida que, o p o n i é n d o s e , tienen que coexistir a lo largo de 3 000 km de frontera, a pesar de los roces y conflictos que propician esas mismas distinciones y divergencias.

E n el decir de Alexis de Tocqueville, Estados Unidos h a b í a lle-gado al estado de l a democracia sin tener que sufrir una revolución d e m o c r á t i c a y h a b í a n nacido libres sin haber tenido que luchar pri-mero por la libertad. E n contraste, el mundo latino, d e s p u é s de tres largos y penosos siglos de d o m i n a c i ó n y vasallaje, luchan y al-canzan la libertad sin haber estado preparados para ello "y se de-claran constitucionalmente d e m o c r á t i c o s sin entender ni siquiera el sentido aproximado del t é r m i n o " .

Estados Unidos en 1821 ha consolidado su independencia y con el espíritu inflamado por un "llamado divino" que se transforma-rá, andando el tiempo, en el Destino Manifiesto, pugnará por un auge e c o n ó m i c o y grandeza política que los impulsa a la e x p a n s i ó n , pri-mero hacia el pacífico, luego a una continentalidad y d e s p u é s a un imperialismo global; y disfrazarán con una capa de espiritualidad civilizadora los e g o í s m o s m ú l t i p l e s que justifican sus acciones, co-mo la e x p a n s i ó n territorial y sanciones e c o n ó m i c a s , bloqueos y aun las intervenciones militares.

Este continentalismo se deriva de una corriente de pensamiento

* Sobre Carlos BOSCH GARCÍA, Documentos de la relación de Aíéxico con

Es-tados Unidos, México, U N A M , 1983-1985, 4 vols.

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idealista que emana del carácter propio de la colonización anglosa-jona; colonización que se desarrolla con la esperanza de tener el

favor divino para alcanzar sus aspiraciones nacionales, y con u n a creencia arraigada de a u t o a b n e g a c i ó n como civilizadores del res-to del continente sumergido en la ignorancia y el oscurantismo de la tiranía colonial y la intolerancia de la Iglesia católica. Sin em-bargo, y he aquí la curiosa paradoja, Estados Unidos, que preten-de abogar por la tolerancia religiosa, actuará hacia los países recientemente independizados de E s p a ñ a en A m é r i c a Latina co-mo una sociedad poco tolerante, y en la frontera esta fe puritana y el empuje de lo que se conoce como The Frontier Policy se traduci-rá en conflictos, persecuciones, linchamientos, asesinatos y/o la ob-t e n c i ó n sin escrúpulos de la jusob-ticia por la propia mano, acob-tiob-tudes producidas a d e m á s por u n individualismo arrogante, afianzado en la pujanza e c o n ó m i c a .

A m é r i c a Latina independiente emerge de estructuras e c o n ó m i -cas medievales impuestas por tres siglos de d o m i n a c i ó n , y M é x i c o , al iniciar sus primeros contactos con el futuro Coloso del Norte, vive esclavo de la intriga, los levantamientos y cuartelazos, tumul-tos populares, traiciones y trampas astutas y la vileza a nombre de la a m b i c i ó n política, los abusos y el desorden e c o n ó m i c o . E n lo so-cial, las luchas internas por el poder así como los cambios de admi-nistraciones c o m e n z a r á n a fusionar en un curioso crisol los elementos que habrían de integrar la "mexicanidad", la idea de n a c i ó n y la forma de gobierno que mejor ha convenido al espíritu de sus habitantes: la república federal, representativa y democráti-ca. L a prensa de esta é p o c a será aduladora hasta el exceso o inju-riante, t a m b i é n hasta el colmo.

M é x i c o como país parecía no poder encontrar su destino. U n imperio que abarcaba toda el área geográfica de C e n t r o a m é r i c a se desintegra y se diluye como la espuma del mar sobre la arena; desp u é s , un gobierno interino que gestiona el desprimer crédito en L o n -dres para dar lugar al sistema republicano federal de corta duración porque se inician los pronunciamientos y la implantación de un ré-gimen republicano centralista con miras a una m o n a r q u í a institu-cionalizada. T r á g i c o destino para una n a c i ó n que debe defender sus fronteras de la e x p a n s i ó n y la rapiña de la a m b i c i ó n , cuando cambia 44 presidentes en menos de 20 años y por lo menos a seis secretarios de Relaciones Exteriores en el lapso de unos meses; de modo que cualesquiera que fueran las negociaciones, buenas o ad-versas, flexibles o intolerantes, todo esfuerzo quedaba sin efecto por los d e s ó r d e n e s y giros imprevistos en la administración, el caos en

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el sistema hacendario, las pugnas entre el clero y los forjadores de las instituciones laicas.

T r á g i c a y fascinante en ocasiones es l a vida de muchos de los hombres que procuran hacer algo para proteger a la n a c i ó n de este expansionismo, porque eran hombres que sabían lo que costaba y estaba costando ese M é x i c o tan exaltado —tratado con tanto des-precio por Santa A n n a , el hombre que por una ironía de l a vida, h a b í a ocupado m á s veces la silla presidencial— y que exigía acción inmediata, amor, lealtad y patriotismo de sus hombres y que en l a marejada ingrata lo que pedía era paz, una identidad propia y u n a vida c ó m o d a y tranquila, condiciones indispensables para el progreso en la e c o n o m í a y el desarrollo de las artes y la cultura. S e r á n necesarias tres guerras: la de T e x a s , la de los "Pasteles" contra F r a n c i a (1838) y la de 1847 contra Estados Unidos, para que los mexicanos cobren conciencia de que las fluctuaciones de Santa A n n a son una aberración producto de la confusión y desor-g a n i z a c i ó n nacional y la venalidad traidora del hombre que no tu-vo escrúpulo alguno en señalar al general Zachary Taylor por dónde d e b í a atacar para conseguir una victoria m á s rápida y ventajosa. L a confrontación entre ambas naciones propiciará la consolidación casi " i m p e r i a l " de Estados Unidos. P a r a M é x i c o será la amputa-c i ó n dolorosa de su territorio en tres funestas dosis, dos de ellas con guerra y la otra por venta. Será desde un principio una rela-c i ó n desigual. L a s negorela-ciarela-ciones estarán rela-cargadas por la pujanza nacionalista del primero y la debilidad nacionalista del segundo, que no sabe c ó m o defenderse. Será la justificación del despojo por medio de u n a bandera de destino civilizador, mientras el débil se atrinchera en l a defensa de los principios y valores universales del derecho. S e r á n pues, unas relaciones difíciles, conflictivas, carga-das de impertinencia y astucias, de involucramiento en los asuntos internos del débil por parte del fuerte y su manejo será tan impor-tante que se sentarán las bases para lo que constituyen las relacio-nes entre ambos países hasta el día de hoy: el prejuicio de que el débil por su propia c o n d i c i ó n es incapaz de ver por su propio bie-nestar y la o b l i g a c i ó n del poderoso de proteger sus intereses de los d e s ó r d e n e s y el caos que domina al vecino incapaz.

Resulta interesante señalar que estas relaciones se realizarán por conductos diversos. Unas a nivel diplomático, oficial. Otras subrep-ticias, por medio de todo tipo de enviados y s e u d o e s p í a s que ve-n í a ve-n a cerciorarse de cuestiove-nes cieve-ntíficas, comerciales y otras eve-n calidad de agentes privados, pero siempre enviados de manera ex-traoficial por las autoridades del vecino país. T o d a s estas

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nes, el mesianismo de e x p a n s i ó n de Estados Unidos, las voces de alerta que dan los funcionarios mexicanos acerca de los proyectos del Coloso del Norte, las a m b i g ü e d a d e s que a c o m p a ñ a n siempre los informes reservados, confidenciales y ultra secretos de los en-viados extraordinarios y plenipotenciarios, la r i q u í s i m a variedad de caracteres que representan en cada uno de los momentos los in-tereses de ambos países, sus vacilaciones, sus recelos, sus observa-ciones agudas, sus sospechas i n e q u í v o c a s , las dudas, las indecisiones, la c o n f u s i ó n , la d e t e r m i n a c i ó n , la vileza y el enfado se permean como pasiones de los hombres que van a decidir los destinos de dos naciones obligadas a compartir una frontera geo-gráfica, de modo que un error o un acierto de un determinado per-sonaje d i p l o m á t i c o se atribuirá al gobierno que representa y no a la responsabilidad del individuo.

H a y perspicacia, agudeza de ingenio, sutileza, v i s i ó n , quime-ras, habilidad, tacto, m a ñ a , erudición, c o r r u p c i ó n , perfidia, des-d é n , vicio maligno, gravedes-dades-d des-de juicio, e n g a ñ o s , des-dolor, engreimiento, fatuidad, p r e s u n c i ó n , vanidad, descaro, insolencia, jactancia, celo patriótico, y menosprecio por prejuicio en la

enor-me y vasta correspondencia que llenan los cuatro gruesos tomos que constituyen la obra: Documentos de la Relación de México con los

Estados Unidos que ha preparado el doctor Carlos Bosch García. Y

nadie mejor que él para presentarnos los albores y el desarrollo de estas relaciones a través de esta investigación acuciosa y verdade-ramente monumental. Representa 40 largos años de trabajo. Alum-no de la primera g e n e r a c i ó n graduada de E l Colegio de M é x i c o , el maestro Bosch h a hurgado archivos, seleccionado materiales, los ha organizado temática y cronológicamente para ofrecernos, no sólo a los mexicanos, sino t a m b i é n a los norteamericanos, el panorama documental de esta dolorosa controversia.

E l primero de los v o l ú m e n e s El Mester político de Poinsett (1983), abarca el periodo de noviembre de 1824 a diciembre de 1829. E n su i n t r o d u c c i ó n , Bosch señala que durante este lapso, las relacio-nes de Estados Unidos con M é x i c o estarán caracterizadas como la " e x p r e s i ó n de una lucha por la h e g e m o n í a en la política nacional''. Y de la propia correspondencia se perfila el carácter intrigante, pe-ro sutil y hábil de Poinsett para establecer una red, a partir de las Logias M a s ó n i c a s del rito yorkino, que él va a llamar "el partido amistoso hacia los Estados U n i d o s " (p. 198) y su involucramiento en todos los aspectos de la vida nacional. C o m o con suspicacia ha-ce notar que una criollita, la condesa de R e g l a , trae de cabeza al presidente Guadalupe Victoria y se e n t r e v é la astucia del d i p l o m á

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tico de pretender usar esas influencias para beneficio de su gestión o cuando comenta que la presencia de Lorenzo de Zavala es m á s útil a los intereses norteamericanos en M é x i c o que como embaja-dor en Estados Unidos, porque es el ú n i c o que puede controlar el "temperamento violento", difícil de dominar, de Guerrero, la per-sona escogida como candidato a la presidencia por su carácter y su r á p i d a toma de decisiones. L a e v a l u a c i ó n de Poinsett sobre Z a -v a l a será certera. Los a-vatares de la historia lo lle-varon a la trai-c i ó n —pragmatismo dirán los texanos— al detrai-cidirse por Texas y optar por convertirse en el primer vicepresidente de l a R e p ú b l i c a de T e x a s en 1836.

T a n t o las apreciaciones de Poinsett, como las de su sucesor Ant-hony Butler, resultan interesantes porque a través de ellas pode-mos conocer el carácter, las debilidades y cualidades de los principales protagonistas de nuestra historia política de la primera mitad del siglo x i x . A s í , en el segundo tomo Butler en persecusión de

la Provincia de Texas (1983), aprendemos que la mejor forma de

ha-cerle llegar sobornos y otros douceurs a Santa A n n a es por la vía de su confesor, pero en el caso de este emisario, lo importante a seña-larse es que, a diferencia del primer enviado, Butler no intervendrá de manera directa en los asuntos nacionales e internacionales, sino de u n a manera "sesgada, oblicua, que será mucho m á s efectiva y concluyente" como dice Irene Zea. E s Butler el que proporciona a Estados Unidos la idea de usar la presión política y e c o n ó m i c a que se ampliará una y otra vez contra M é x i c o , para convencer, hacer desistir o para obligar a actuar al vecino en contra de su vo-luntad, sin que este instrumento se desgaste nunca. Concretamen-te, el instrumento fueron las reclamaciones por daños a propiedades o individuos nacionales de Estados Unidos, en la mayoría de los casos comerciantes, viajeros, d u e ñ o s de navios o tripulantes nor-teamericanos. Estas reclamaciones sirvieron para intervenir y san-cionar muchas vejaciones e injusticias. E l primer ejemplo lo perpetró A n d r e w Jackson al invadir Florida en 1818. Siendo ya presidente, " O í d H i c k o r y " Jackson v o l v e r á a aplicarlo para soliviantar a los residentes de Texas contra el gobierno central de Santa A n n a en 1836. Para ello se servirá de las a r t i m a ñ a s de Butler, su emisario, quien t e n í a , a d e m á s , intereses en tierras para colonizar en T e x a s , y a otro enviado amigo suyo, ex gobernador de Tennessee: S a m Houston. Éste había escrito a su socio neoyorkino Samuel Prentiss desde 1831 y 1832 que se dirigía a Texas " p a r a ser Presidente de u n a gran n a c i ó n " que, m á s adelante, "se anexaría a la U n i ó n " . S e r á n , pues, las reclamaciones de una deuda no pagada por la

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t i ó n texana las que den al presidente Polk la justificación para de-clarar la guerra a M é x i c o en 1847.

L a e v o l u c i ó n de este sistema de reclamaciones, tejido con la mis-m a sutileza con que una araña v a urdiendo su red, se puede apre-ciar en los tomos m y I V , titulados El endeudamiento de México (1984) y De las reclamaciones, la guerra y la paz (1985), respectivamente. E l primero revisa el periodo de abril de 1836 a noviembre de 1843, o sea el de las gestiones d i p l o m á t i c a s de Powhatan Ellis y Waddy Thompson. E l ú l t i m o abarca del 1 de diciembre de 1843 al 22 de diciembre de 1848, o sea el final de las gestiones de Thompson, las de J o h n Sliddell, B . E . Green, Wilson Shannon, W . Parrot has-ta las presiones de N i c o l á s Trist para obtener, a pesar de las ins-trucciones contrarias de su gobierno, la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo, y concluir con l a gestión de Nathan Clifford.

E n algunos casos se observa c ó m o las reclamaciones, o sean los pretextos, llegan a casos álgidos como el que se suscita cuando el embajador Crescencio R e j ó n publica los documentos de su gestión que ponen en evidencia la manera como se ha tratado de ejercer p r e s i ó n sobre el gobierno mexicano para que se abstenga de intervenir en el caso de la a n e x i ó n de Texas. P a r a el enviado W . P a -rrot, "Comparativamente, con facilidad, se puede resolver en un desayuno la m á s importante c u e s t i ó n nacional."

L o s cuatro volúmenes están debidamente prologados por el maes-tro Bosch con sencillez, claridad y con planteamientos bien con-cretos en cuanto a c ó m o se van instrumentando las reclamaciones d i p l o m á t i c a s , primero el arbitraje, d e s p u é s y por ú l t i m o las tesis legales que justificarán las acciones bélicas hasta el tratado que cos-taba a M é x i c o m á s de la mitad de su territorio a favor de los Esta-dos UniEsta-dos del Norte. M é x i c o hará una defensa encarnizada del derecho a la propiedad de T e x a s y Estados Unidos terminará por imponer sus obstinados razonamientos p r a g m á t i c o s para anexarse T e x a s . M é x i c o no admitirá u n a situación de jacto refugiándose en argumentos legales cuando no pudo someter a los colonos insurrec-tos por la fuerza de las armas.

H i p o c r e s í a y resentimiento m a r c a r á n el tono con que se desa-rrollará desde entonces el proceso d i p l o m á t i c o entre ambos países, al grado que un d i p l o m á t i c o mexicano afirmó en una reunión in-ternacional en los Estados Unidos que "entre m á s nos conocemos y m á s sabemos el uno del otro, menos podemos gustarnos y que-rernos". L a rica veta documental está presentada en inglés y en e s p a ñ o l , idiomas originales usados por los protagonistas en sus co-rrespondencias oficiales y ante la envergadura de la investigación

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y la magnitud del trabajo editorial requerido para su p u b l i c a c i ó n , las erratas que aparecen a q u í y allá son peccata minuta. L a corres-pondencia resulta fascinante para el estudioso de esta é p o c a , por-que puede reconstruir no sólo la problemática de las relaciones, sino percatarse de la manera como los diplomáticos analizan la caótica s i t u a c i ó n por la que atraviesa la n a c i ó n y marcan, sin empacho al-guno, sus predilecciones, sus simpatías y su menosprecio y d e s d é n .

T e m a s culminantes son, a mi modo de ver, los argumentos le-gales para justificar el derecho al comercio de las armas, al de los esclavos, los derechos a la soberanía, las presiones para aplicar un primer arbitraje internacional, las ideas tan d i s í m b o l a s de ambas naciones para comprender lo que es la justicia y lo que es la neu-tralidad; lo que es la libertad y la tolerancia.

L a s negociaciones entre M é x i c o y Estados Unidos, desde estos primeros enfrentamientos, tendrán como temas fundamentales los créditos, pagos, reclamaciones, presiones y amenazas, estas últi-mas v á s t a g o s l e g í t i m o s de la discriminación cultural y racial, pues-to que el problema que representan en la actualidad los indocumentados —la ola café como la llama J a c k Anderson en su ú l t i m o artículo publicado en la revista Penthouse de abril de 1987— no es otra cosa que el menosprecio a lo que se cree inferior, pero de lo que no se puede prescindir por el beneficio que representa. L a c u e s t i ó n de la esclavitud como fundamento del problema de la c o l o n i z a c i ó n y separación de Texas —revisado en los dos prime-ros v o l ú m e n e s — h a sido tratado ya en varios estudios como el de Lester Bogbee, publicado en Political Science Quarterly en 1898, insu-perable, y por Alleine Howrene en su artículo " C a u s e s and Ori¬ gin of the Decree of A p r i l 6, 1830", en la revista The Southwestem

Histórica! Quarterly de abril de 1913. No obstante, al leer los

docu-mentos se puede apreciar c ó m o se debate esta c u e s t i ó n , fundamen-talmente n o r t e a m e r i c a n a , que i m p l i c a b a el balance de representación en el Congreso por estados. De ahí la urgencia ex-pansionista y el p o r q u é extensiones de terreno quedaron divididas en entidades federales p e q u e ñ a s . L a abolición de la esclavitud y la m a n u m i s i ó n de los esclavos radicados en Estados Unidos y en Texas en particular eran, en esa época, un tema de enconadas con-troversias por los intereses e c o n ó m i c o s que están enjuego. Comer-ciantes, cargueros que trasportan, mercados donde se remata la carne humana de color, todo es cuestión de dinero, y G r a n Breta-ñ a usará la esclavitud como instrumento de presión para negarse a reconocer la independencia de Texas. L a esclavitud como tema de debate t a m b i é n se incluirá en las negociaciones de N i c o l á s Trist

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para la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo. De este modo, si la esclavitud fue la causa directa de la e x p a n s i ó n de Estados Unidos hacia el oeste para obtener el equilibrio entre estados esclavistas y abolicionistas, t a m b i é n con la a n e x i ó n de todos los territorios cer-cenados de M é x i c o , será la esclavitud la que encienda la mecha de la G u e r r a de S e c e s i ó n , prevista con 40 a ñ o s de anticipación por el embajador español L u i s de O n í s , en su Memoria de 1819.

Notable esfuerzo del maestro Bosch García. No obstante, la gran obra que analice y revise a conciencia este difícil periodo de la his-toria mexicana está a ú n por escribirse. E l maestro Bosch nos h a dado sólo un p e q u e ñ o sorbo del manantial que a ú n queda escondi-do en los archivos como el de la Secretaría de la Defensa Nacional, los de Hacienda y C r é d i t o P ú b l i c o , y los archivos locales de los es-tados. Creemos que hay un enorme acervo que debería abrirse a la i n v e s t i g a c i ó n , q u i z á s en la misma forma en que don Daniel C o -sío Villegas proyectó su trabajo sobre el M é x i c o del porfirismo y la r e v o l u c i ó n de 1910. ¡Ojalá haya quien se aboque a esa tarea! T e m a para otro estudio sería una a p r o x i m a c i ó n comparativa de las personalidades de los enviados, tanto mexicanos como estadou-nidenses, tal y como se desglosa en estos documentos.

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