Wilfried FLOECK y María Francisca VILCHES DE FRUTOS (eds.)
(Madrid/Frankfurt am Main:
Iberoamericana/Vervuert Verlag, 2004, 391 páginas)
Desde la llegada a España de la democracia, el teatro ha experimentado una fuerte transformación en nuestro país. Si con anterioridad a 1975, el teatro intelectualmente comprometido tenía una importante función reivin-dicativa de las libertades sociales y políticas, esta función de oposición se fue debilitando paulatinamente y de forma natural durante los años de la Tran-sición. Hoy en día cabe preguntarse sobre la función social del teatro en Es-paña. ¿Puede hablarse hoy del teatro español como de un espejo de las in-quietudes de la sociedad, de sus vaivenes ideológicos? El fortalecimiento del teatro público y el proceso de descentralización política han llevado a las sa-las a adoptar nuevos modelos de gestión. ¿Han influido estos cambios en el canon autorial, llevando a los gestores teatrales hacia preferencias temáticas y expresivas diferentes? ¿Qué lenguajes expresivos, qué dramaturgos, han sido favorecidos por los recientes cambios políticos y sociales? ¿Qué clase de textos han sido postergados? La abolición de la censura ¿significó realmen-te una libertad absoluta para el realmen-teatro? ¿No nos encontramos hoy anrealmen-te una nueva censura más sutil, de carácter institucional y económico más que po-lítico?
Éstas y otras cuestiones son las que se debaten en Teatro y sociedad en la España actual, volumen compuesto por veinticinco ensayos presentados en el coloquio que, con el mismo título, se celebró entre el 20 y el 24 de sep-tiembre de 2003, en la Universidad de Giessen, Alemania. El simposio, di-rigido por el Dr. Wilfied Floeck, de la Universidad de Giessen, y la Dra. M.a
Francisca Vilches, del CSIC, atrajo desde diversos países a muchos de los principales especialistas en el ámbito del teatro español contemporáneo para debatir en torno la situación del teatro español en el día de hoy, y proponer, de cara al futuro, posibles soluciones a algunos de sus problemas actuales.
Sobre la cuestión de la gestión cultural, temática con la que se inicia el volumen, se nos ofrecen dos artículos. El primero de ellos es la intervención de M.aFrancisca Vilches (CSIC), que examina la influencia que los nuevos
modelos de gestión teatral están ejerciendo sobre la creación autorial re-ciente. La marginación de los autores españoles vivos de las salas públicas durante la década de los ochenta y parte de los noventa se ha convertido en un problema que ha llevado a muchos de estos autores a trabajar en la gestión de salas alternativas con el fin de mantenerse dentro del sistema de produc-ción teatral. En otros casos, esta misma dificultad para estrenar les ha im-pulsado convertirse en empresarios y directores de sus propias producciones, tal como han hecho Rodrigo García o Angélica Liddell. Las preferencias de programación de los teatros públicos, regidas por complejos intereses donde a menudo se mezclan los resultados de taquilla con limitaciones de presu-puesto y cuestiones políticas, y los condicionamientos que esta situación im-pone al canon autorial, constituyen el núcleo de este estudio, esclarecedor para comprender cómo se desarrolla la gestión del teatro, público o privado, en la España actual.
El segundo artículo en torno a la gestión teatral lo firma Antonio B. Gon-zález (Wesleyan University). Se trata de un acercamiento al Teatro de la Aba-día y a su modelo de gestión, de carácter semi-oficial, que conjuga financia-ción pública con gestión privada. Un modelo innovador adoptado ya anteriormente por otros teatros, como el Lliure de Barcelona, que podría ser la solución a muchos de los conflictos actuales de la gestión teatral.
Un segundo bloque de trabajos se centra en torno al canon autorial y la elección por parte de los autores dramáticos de temas de fuerte carga socio-política como núcleo de sus obras. El tratamiento del machismo en el teatro postfranquista es estudiado por Dieter Ingenschay (Universidad Humboldt de Berlín), quien ofrece un panorama de los acercamientos al tema de la mas-culinidad efectuados hasta ahora en el contexto teórico internacional, para
centrarse a continuación, recurriendo a diversos ejemplos, en el tratamiento de la masculinidad que ofrecen algunos dramaturgos y compañías del pano-rama español contemporáneo. Este estudio se ve complementado por la aportación de Pilar Nieva de la Paz (CSIC), «Luces y sombras de la nueva identidad femenina en el teatro español actual», que muestra la mirada del teatro español contemporáneo sobre los nuevos modelos femeninos, fruto de las transformaciones sociales experimentadas en nuestro país durante las últimas décadas.
Los temas sociales conflictivos son objeto de varios de los estudios re-cogidos en este volumen. Muestra de la dimensión social que estos proble-mas están alcanzando en España es la numerosa lista de autores que han tra-tado temas como el de la drogadicción en los últimos años1. José Rodríguez
Richart (Universidad de Saarbrücken) nos ofrece un estudio de la presencia de este tipo de temas conflictivos en la obra de José Luis Alonso de Santos. Desde Bajarse al moro, hasta La estanquera de Vallecas, Yonquis y yanquis o Salvajes, la drogadicción, la delincuencia, la marginación o la violencia xenófoba aparecen de manera recurrente en el teatro de Alonso de Santos. También sobre la obra de este dramaturgo trata la contribución de Antonia Amo Sánchez (Universidad de Rennes), «La fauna urbana en el teatro de José Luis Alonso de Santos», que señala la existencia de un tratamiento cada vez más serio de la temática social en su obra. Otro artículo centrado en el ámbito de la conflictividad social es el de Phyllis Zatlin (Universidad de New Jersey) que compara el tratamiento dado por dos obras del panora-ma español contemporáneo al problepanora-ma del neonazismo: Cachorros de ne-gro mirar, de Paloma Pedrero y El traductor de Blumemberg, de Juan Ma-yorga.
La reescritura de obras ya clásicas del teatro español también forma par-te de los par-temas analizados en esta recopilación de artículos. Dru Dougherty, (Universidad de California) se centra en el estudio de El local de Bernarde-ta A., de Lourdes Ortiz, esperpéntica parodia posmoderna de La casa de Ber-narda Alba, que desmonta el canon literario vigente en la obra de Lorca.
Una de las tendencias del teatro español contemporáneo gira en torno a la crítica de la política y de la relación del artista con el poder. Antonio Fer-nández Insuela (Universidad de Oviedo) nos habla de dos dramaturgos, Eduardo Galán e Ignacio Amestoy, que han explorado esta vía a través de sus
1 Fritz, Herbert (2002). «Antonio Onetti, Brecht y el narcotráfico», en Teatro contemporáneo
recreaciones de personajes históricos: el Conde-Duque de Olivares y el ilus-trado Samaniego.
El teatro documental está representado por el estudio de John P. Gabriele (College of Wooster) sobre un texto de Jerónimo López Mozo, Ahlán, en tor-no a una cuestión de actualidad en España, la emigración clandestina, enca-minado a suscitar en el espectador una postura de reflexión consciente fren-te a esfren-te problema.
Otro de los artículos explora una faceta poco conocida del dramaturgo realista por excelencia, Alfonso Sastre: el recurso a lo maravilloso y al terror fantástico, que nace de su admiración por el novelista norteamericano Edgar Allan Poe. Silvia Monti (Universidad de Verona) explora esta faceta pres-tando particular atención a Ulalume, drama-homenaje de Sartre a Poe.
Buero Vallejo, otro de los dramaturgos sociales y realistas de nuestro teatro, es objeto del estudio de Derek Gagen (Universidad de Gales), cen-trado en la recepción de la obra de Buero por parte del público de la Transi-ción y la democracia, momento en el que Buero era ya un autor reconocido e «instalado» dentro del canon teatral español.
El último bloque de conferencias se centra en la renovación de los len-guajes teatrales a través de nuevos discursos textuales y escénicos. Wilfried Floeck (Universidad de Giessen) presenta una reflexión sobre posmodernidad y compromiso ético, mostrando cómo estos dos conceptos, aparentemente excluyentes, confluyen en el teatro de la España democrática de finales del XX, marcado por una estética posmoderna aun sin renunciar a los plantea-mientos éticos y al compromiso social.
Óscar Cornago (CSIC) reflexiona también sobre el papel del teatro en la posmoderna sociedad del espectáculo, en la que el teatro debe competir con la «teatralidad» explícita —o implícita, pero no por ello menos poderosa— del cine, televisión y medios audiovisuales. Cornago presenta a Albert Boa-della, director del grupo catalán Els Joglars, como ejemplo de creador que ha recurrido a las primigenias estrategias del teatro, a su primitivo carácter ce-remonial, fictivo y lúdico, desdeñando perderse en grandes escenografías que, incluso con gran gasto, nunca superarían en espectacularidad a los nue-vos medios.
Susanne Hartwig (Universidad de Giessen) analiza algunos rasgos propios de la escritura posmoderna como la inmediatez, la fragmentación o el recurso a la elipsis en los textos dramáticos publicados por los recién licenciados alumnos de dramaturgia de la RESAD. El análisis de los textos y sus
estra-tegias revela una cierta tendencia a la fragmentación y a la aceleración del rit-mo, semejante a la utilizada por los vídeo-clips, que podría anunciar una evo-lución hacia nuevos territorios estéticos en la dramaturgia española más re-ciente. La mencionada discontinuidad y fragmentarismo del cronotopo provoca alteraciones en el ritmo dramático. En estas alteraciones se centra el trabajo de Yvette Sánchez (Universidad de St. Gallen), quien analiza el uso del ritmo en diversos textos dramáticos recientes de Luis Araujo, Yolanda Pa-llín, Lluïsa Cunillé e Itziar Pascual.
El estudio de Anxo Abuín (Universidad de Santiago de Compostela) toma como punto de partida otro concepto surgido de la posmodernidad: el no-lu-gar, un espacio indeterminado, sin memoria, efímero y provisional, como las habitaciones de las cadenas de hoteles o las áreas de servicio en las autopistas. Abuín destaca que es en estos espacios indeterminados donde se desarrollan gran parte de los textos de la dramaturgia española contemporánea.
José A. Sánchez, de la Universidad de Castilla-La Mancha, hace una re-visión de los discursos del cuerpo en la creación escénica contemporánea. Para ello repasa la trayectoria de diversos creadores españoles (Brossa, Al-bert Vidal, La Ribot, Óskar Gómez, Rodrigo García), ofreciendo una visión general de su actuación en diversos campos como el teatro de calle, la danza contemporánea o la performance.
La relación entre teatro y cine2es el centro del estudio de José A. Pérez
Bowie (Universidad de Salamanca). Pese a que, en general, el cine ha bus-cado en el teatro historias dentro del canon naturalista, para trasladarlas a la pantalla con el efectismo que los medios cinematográficos permiten, algunos realizadores de vocación más culturalista se han inspirado en textos teatrales de mayor complejidad: es el caso de Saura, Gerardo Vera, Pilar Távora y José Luis García Sánchez, cuyas adaptaciones cinematográficas de textos teatrales se analizan en este artículo.
Las relaciones entre cine y teatro son también objeto de estudio en el ar-tículo de María Teresa García-Abad (CSIC), quien contrasta tres versiones del relato El lápiz del carpintero, de Manuel Rivas: el original narrativo, su teatralización por el grupo Sarabela Teatro, a cargo de Ánxeles Cuña, y la versión fílmica de Antón Reixa.
Una interesante reflexión sobre el humorismo en la escena española con-temporánea nos viene de la mano de Isabelle Reck (Universidad de
Estras-2 Cf. además José Romera Castillo (ed.), Del teatro al cine y la televisión en la segunda mitad del
burgo). Se trata de un «humorismo» que debe considerarse casi entre comi-llas, aplicado a temas como la deshumanización, el SIDA, la droga o la violencia racista, una estrategia de la que se sirven dramaturgos como Ro-drigo García o Borja Ortiz de Gondra para poner en evidencia la ironía de la vida y del mundo posmoderno.
Cerstin Bauer-Funke (Universidad de Saarbrücken) analiza dos obras de José María Rodríguez Méndez, separadas por más de diez años, La marca del fuego y Leyenda áurea, en las que, siguiendo su línea de compromiso so-cial, trata de dos formas distintas el mundo de los marginados.
Monique Martinez, de la Universidad de Toulouse-Le Mirail, analiza una de las últimas obras de Sanchis Sinisterra, Sangre lunar, a la luz del concepto de transgresión, mostrando cómo a la trasgresión moral e ideológica presente en el argumento de la obra, Sinisterra añade otra trasgresión, formal y lúdica, de los códigos teatrales y lingüísticos del texto.
El volumen incluye también un acercamiento al texto desde el punto de vista del director escénico, de la mano del director y dramaturgo Ernesto Ca-ballero. Al hilo de su experiencia, que parte de la práctica teatral para llegar a la escritura dramática, Caballero reflexiona sobre la doble naturaleza, lite-raria y escénica, del texto teatral, y analiza sus distintos tratamientos del tex-to a lo largo de su trayectex-toria como escritex-tor.
Por último Klaus Pörtl, de la Universidad de Mainz, describe la evolución del diálogo en los textos teatrales españoles entre finales del XIXy principios del XXI, proponiendo como hitos a diversos autores, desde Benavente hasta Belbel, pasando por Valle-Inclán, Mihura, Lorca o Buero.
En definitiva, nos encontramos ante un compendio de estudios impres-cindible para todo especialista en teatro español contemporáneo, que reúne a muchos de los nombres actualmente más significativos en este campo de in-vestigación.
Como único reparo a estas Actas podría observarse que, a pesar del título general del volumen, Teatro y sociedad, en algunos de los artículos el aspecto social tiene una importancia relativa, lo que quizá descentra el foco de aten-ción sugerido por el título, pero no resta en modo alguno interés a la obra.
Irene Aragón González Centro de Investigación del SELITEN@T (UNED)