Monografía Político Electoral
DEPARTAMENTO DE
SANTANDER
1997 a 2007
I. CONTEXTO DE VIOLENCIA Y CONFLICTO ARMADO Por, Ariel Fernando Ávila, Investigador
Observatorio de Conflicto Armado, Corporación Nuevo Arco Iris II. ESTRUCTURAS DE PODER POLÍTICO Y ELECTORAL
Por, Tatiana Acevedo Guerrero, Investigadora Observatorio de Democracia,
Misión de Observación Electoral III. HIPÓTESIS DE CAPTURA DEL ESTADO
Por, Tatiana Acevedo Guerrero, Investigadora Observatorio de Democracia,
Misión de Observación Electoral
Coordinadora y Editora de la Investigación
Claudia López Hernández, Directora
Observatorio de Democracia de la Misión de Observación Electoral
Esta investigación y publicación fue financiada por:
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Bogotá - Colombia
Las opiniones y análisis aquí expresados no reflejan necesariamente las opiniones de las
Los autores y la editora agradecen los aportes de las y los académicos,
periodistas, dirigentes sociales, políticos y organizaciones de la sociedad civil que contribuyeron en
la elaboración de esta Monografía
MONOGRAFÍA DE LA REGIÓN NORORIENTAL
I. INTRODUCCIÓN
La región que hemos denominado “Nororiental”, está compuesta por los departamentos de Santander, Norte de Santander, Boyacá y Cundinamarca. Durante la investigación se analizaron tanto la historia política, como las trayectorias de los grupos armados ilegales – en los departamentos de la región-, durante el periodo comprendido entre 1997 y 2008. Así mismo, y de acuerdo con el objetivo de la investigación, se examinaron con detenimiento las trayectorias de los políticos que han estado o están siendo investigados por posibles vínculos con fuerzas ilegales, tales como el narcotráfico, el paramilitarismo o las guerrillas.
Para esto se emplearon distintas fuentes primarias, tales como prensa nacional y regional, entrevistas a profundidad con líderes políticos, periodistas y analistas políticos de cada departamento, y por último, documentos oficiales, como fallos y sentencias expedidos por organismos judiciales y entidades de control. De la misma manera se trabajó con datos estadísticos oficiales, proporcionados por las bases de datos de la Policía Nacional y la Vicepresidencia de la República, así como con bases de datos construidas a partir de dichas fuentes y de reportes de prensa por parte de CERAC1 y la Corporación Arco Iris. Finalmente, se recurrió a fuentes secundarias, empleando investigaciones llevadas a cabo por organizaciones de la sociedad civil y publicaciones académicas.
A partir del estudio sistemático de las fuentes, se concluyó que, en los departamentos en cuestión, confluyeron intereses de actores armados ilegales y de ciudadanos, funcionarios públicos y protagonistas de la política que entablaron relaciones de alianza y conveniencia. Estas relaciones trasgredieron los límites de la simple corrupción, y configuraron procesos complejos de Captura del Estado (CdE) en diferentes niveles y temáticas operativas del mismo: captura de rentas, de representación política, de partidos políticos, de instituciones y servicios públicos, entre otros. La sistematicidad y profundidad de dichos procesos de captura conllevaron incluso a procesos de Reconfiguración Cooptada del Estado (RCdE), en la medida en que dichas alianzas y convergencias derivaron en una reforma a reglas estructurales del diseño y manejo del Estado en ciertos temas.
En Santander, estás relaciones entre actores y contextos ilegales y legales comenzaron a germinar hacia comienzos de la década de los noventa, cuando miembros del Partido Liberal fueron señalados como patrocinadores de grupos de autodefensas. El uso instrumental de esos grupos de autodefensa en una primera instancia termino fortaleciéndolos de tal manera que lograron pasar de usados a captores de otros actores a nivel regional y proyectarse a nivel nacional. No obstante, no es sino hasta el inicio del nuevo milenio, que se encuentran indicios más sólidos de CdE, protagonizados por el Bloque Central Bolívar y el Partido Convergencia Ciudadana. Luis Alberto Gil Castillo, fundador y líder de Convergencia, logró consolidar el Partido como una fuerza política emergente exitosa, a través de los años 1997 –en que es fundado el Partido- y 2002. Así mismo, Gil promocionó la creación de empresas prestadoras de servicios de salud, entre las que se destacó SOLSALUD EPS ARS, lo que le sirvió como plataforma al naciente partido,
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CERAC. (2009). J. A. Restrepo, & D. Aponte, Guerra y violencias en Colombia. Herramientas e
para ofrecer servicios a su base social y electoral, obtener contratos públicos como administradores del régimen subsidiado de salud y tejer mediaciones entre los ámbitos privados y públicos.
Sin embargo, para las elecciones parlamentarias de 2002 y de autoridades locales de 2003, para consolidar su partido en Santander y proyectarlo nacionalmente, Gil se involucra en una serie de alianzas con las llamadas Autodefensas Unidas de Colombia, AUC. El Bloque Central Bolívar de las Autodefensas presuntamente presionó a la población del departamento para que sufragaran por los candidatos del partido y facilitaron, por medio de vías ilegales, el fortalecimiento y expansión de SOLSALUD. Se cristalizó entonces un escenario de captura de la representación política a nivel regional y nacional, a manos de actores ilegales paramilitares. Estos capturaron también el régimen subsidiado de salud, y lo usaron como fuente de financiación y expansión mutua, lo que se consolidó en la medida en que SOLSALUD al igual que el partido Convergencia se expandían en Santander y otras regiones del país.
Lo que sucedió con Convergencia Ciudadana proporciona también un ejemplo de Captura Instrumental de los Partidos (CIP), pues el partido fue la herramienta por medio de la cual, tanto el grupo armado paramilitar como la organización política de Gil accedieron a representación política e influencia burocrática.
Con el tiempo, el trabajo mancomunado del partido y los paramilitares, consolidó un proyecto político y económico de alcance nacional, que se evidenció con el triunfo arrasador de Convergencia en las elecciones parlamentarias de 2006 y de autoridades locales de 2007. La articulación de actores políticos y económicos legales e ilegales de diferentes regiones del país desembocó en la obtención de sustancial representación política en el Congreso de la República, que sumada a otras fuerzas políticas híbridas como Convergencia, lograron hacer una masa crítica de representación política en el Congreso capaz de influir en procesos de Reconfiguración Cooptada del Estado. El ejercicio legislativo de parlamentarios avalados por Convergencia Ciudadana –que obtuvieron la curul debido a la alianza del partido con sectores del narcotráfico y el paramilitarismo- representa un claro ejemplo de CdE y RCdE pues estos personajes representaban claros intereses ilegales, resquebrajándose así la legalidad y legitimidad de la representación política regional y nacional.
Sin embargo, la existencia de procesos complejos de CdE no deja de lado la concurrencia de otras formas de captura política tradicional relacionado con corrupción en diferentes escalas. Un caso originado en Santander pero de notable impacto nacional se presentó con la llamada Yidispolítica, que no es otra cosa que la compra ilícita de votos de congresistas por parte del actual Gobierno Nacional para modificar la Constitución en favor de la primera reelección del Presidente Álvaro Uribe. Aunque dicha reforma en efecto constituye una reconfiguración estructural del estado colombiano, se ha calificado en esta investigación como un caso de de CdE y no de RCdE en la medida en que hasta ahora no se ha probado el interés e influencia directa de actores e intereses ilegales y criminales en su promoción o ejecución. No obstante, la distorsión en el manejo trasparente de la gestión legislativa, protagonizado por los Representantes a la Cámara Iván Díaz Matteus y su suplente Yidis Medina permitió la aprobación –por métodos ilegales- de una reforma que reconfiguró el sistema político colombiano. Por ello este caso será desarrollado en este capítulo.
En el departamento de Boyacá se encontró evidencia de un proceso de CdE y RCdE que contó con la participación del ex senador Ciro Ramírez, quien fuese quizás el más
importante político del departamento en las últimas tres décadas. Ramírez, avalado siempre por el Partido Conservador, construyó a lo largo de los ochentas y noventas una importante base electoral, empleando métodos tradicionales de política clientelista. Para las elecciones parlamentarias de 2002, el político boyacense contaba no sólo con impresionantes votaciones, sino también con importantes cuotas burocráticas departamentales y nacionales. Pese a su éxito electoral, Ramírez comenzó a tejer alianzas con reconocidos miembros del paramilitarismo y el narcotráfico. Sus habilidades clientelistas lo habían llevado a tener cuotas burocráticas en las diferentes instancias judiciales a nivel nacional, tales como el Consejo de Estado y el Consejo Superior de la Judicatura. Esta situación fue la que llevó al posible intercambio de favores entre Ramírez y personajes de la política y el hampa, pues a través de sus contactos con la rama judicial Ramírez ofrecía su influencia para reducir la exposición penal de sus aliados. A cambio recibió ayuda para las elecciones parlamentarias de 2006, en las que sumó a su tradicional votación en Boyacá, importantes votaciones atípicas en departamentos como Norte de Santander, Nariño y Cesar, en los no contaba con ninguna base social. Este caso es un claro ejemplo de RCdE, pues se trata de la captura – por parte de agentes privados ilegales- de una de las funciones del Estado: La justicia, y su uso para fines políticos y electorales tanto de Ramírez, como de ilegales.
Uno de los presuntos beneficiarios de Ramírez, el cucuteño Ramiro Suárez Corzo, es el protagonista de otro proceso de RCdE registrado en el departamento de Norte de Santander. Suárez, un político advenedizo, consiguió –mediante la posible alianza con miembros del narcotráfico y el paramilitarismo-, votaciones sin precedentes en el departamento. De la misma manera, habría contribuido a la penetración del paramilitarismo en la Fiscalía Seccional de Cúcuta, penetración que se evidenció con la filtración de información confidencial sobre investigaciones, como por ejemplo información sobre organizaciones y personas vinculados al sindicalismo, que a la postre fueron asesinados por las AUC. En este sentido, distintos actores ilegales capturaron, en Norte de Santander, las funciones La Fiscalía, tales como investigar los delitos, calificar los procesos y acusar ante los jueces y tribunales competentes a los presuntos infractores de la ley penal. En esta medida, la defensa de los intereses generales, y legales de la nación, se subordinó a aquella de los intereses particulares e ilegales del Bloque Catatumbo de las AUC. Algo similar ocurrió con la seccional del DAS por la alianza de otro político, Ricardo Elcure Chacón, con grupos paramilitares.
No se encontraron ejemplos de CdE en el departamento de Cundinamarca. Aunque la Senadora cundinamarquesa Nancy Patricia Gutiérrez está siendo investigada preliminarmente por presuntos vínculos con paramilitares desde hace más de dos años, ni en el proceso judicial ni por otras fuentes se han aportado elementos sustanciales que confirmen su caso como uno de posible CdE. En Bogotá no hay hasta ahora ninguna investigación de participación e influencia directa de actores armados ilegales en procesos electorales de la ciudad. No obstante, hay numerosos indicios de la influencia cada vez mayor que tienen partidos políticos, vinculados en procesos de CdE en otros departamentos, en la representación política de la ciudad. Igualmente, uno de los representantes a la Cámara por Bogotá, Wilson Borja, está siendo investigado preliminarmente por presuntos vínculos con organizaciones guerrilleras, pero de lo que se tiene noticia no está relacionado con influencia de dicha organización en los procesos electorales de la ciudad. De otra parte, en Bogotá, como capital de la nación, es la ciudad en la que se desarrolló el más evidente y escalofriante caso de RCdE sobre un órgano estatal
nacional, el Departamento Administrativo de Seguridad DAS, el cual será expuesto en un capítulo aparte.
Para comprender en su justa dimensión los distintos ejemplos de CdE y RCdE, debe conocerse el proceso de surgimiento y consolidación de los actores políticos e ilegales involucrados, así como el contexto departamental en el que se orquestó la captura. Estas historias serán expuestas a continuación. Cada uno de los departamentos de la región será analizado, en cuatro secciones. La primera sección presenta el análisis de la violencia asociada al conflicto armado; la segunda relata la evolución de los respectivos mapas políticos, realizándose así una pequeña historia reciente de los partidos políticos en la región. La última sección del documento expone –a partir del análisis de las estructuras de poder y los mapas electorales de los políticos investigados- los ya mencionados casos de Captura del Estado y Reconfiguración Cooptada del Estado por parte de actores ilegales y supuestos actores legales que actuaban desde la política.
CAPÍTULOS DEPARTAMENTALES SANTANDER
I. Análisis de la violencia asociada al conflicto armado
Santander es uno de los 32 departamentos de la República de de Colombia. Cuenta con una superficie de 30.537 km2, lo que representa el 2.7 % del territorio nacional. Posee 87 municipios y está situado en la zona nororiental del país. Limita al norte con los departamentos de Norte de Santander, Cesar y Bolívar, al occidente con Antioquia, al sur con Boyacá y al oriente con Boyacá y Norte de Santander.
De acuerdo con el último Censo Nacional de 2005, Santander tiene 1.958.000 habitantes y se caracteriza por ser una de las regiones con mayor riqueza del país, debido a sus diferentes recursos petroleros y mineros. “Según la Agencia Nacional de Hidrocarburos las
regalías petroleras para Santander han pasado de $77.444.699.187,13 en 2004 a $173.459.043.091,00 en 2007, incrementándose en cuatro años en un 123,98%. Lo anterior debido al aumento del precio del petróleo y al aumento de la producción”.
(Gobernación de Santander, 2007)
El departamento se compone de 6 sub regiones, llamadas “provincias”. En primer lugar está la Provincia Comunera2, en donde la presencia de los grupos guerrilleros se dio desde principios de la década de los noventas, con una importante presencia del ELN y en menor medida de las FARC. A la vez fue una de las regiones donde el paramilitarismo logró consolidarse con relativa facilidad hacia finales de la misma década.
La segunda provincia es la de García Rovira3, en la cual las guerrillas mantuvieron fuerte presencia hasta medidos de la década de los noventas. Posteriormente el paramilitarismo se apoderó de la zona, y desde Capitanejo, principal base paramilitar de la región, se lanzó una cruenta guerra por el control del corredor que conduce a Arauca, a través de Boyacá. Otras de las bases paramilitares en la provincia operaron desde los municipios de Concepción y San Miguel.
2 Compuesta por los municipios de Chima, Confines, Contratación, El Palmar, Galán, Gámbita, Guadalupe,
Guapota, Hato, Oiba, Palmas del Socorro, Santa Helena del Opón, Simacota, Socorro y Suaita
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La forman los municipios de San Miguel, San Andrés, San José de Miranda, Málaga, Molagavita, Macaravita, Guaca, Enciso, Concepción, Cerrito, Capitanejo, Carcasí y Cepitá.
La siguiente Provincia es Guanentá4, cuya población vivió el ciclo de violencia más alto entre 1995 y 1998, debido a la disputa entre las guerrillas y el paramilitarismo. Inicialmente los paramilitares tomaron todos los municipios de la región que limitan con Boyacá, y desde allí lanzaron operativos hacia el centro del departamento.
Posteriormente encontramos la Provincia de Vélez5, en la que la presencia paramilitar se remonta desde mediados de la década de los ochenta. Desde esta región incursionó y se desplegó el paramilitarismo por todo el departamento, siendo el municipio de Cimitarra el punto de partida. En Puerto Parra y Puente Nacional existieron también bases paramilitares desde medidos de los ochentas y allí la hegemonía antisubversiva fue total. (Vicepresidencia de la República, 2002).
En esta misma provincia, las guerrillas se ampararon en las partes más altas del municipio de Landázuri, sin ninguna capacidad operativa, y su principal crecimiento se dio a mediados de la década de los noventa. Pese a este moderado crecimiento, el paramilitarismo se mantuvo hegemónico y, para finales de 1999, ambas guerrillas (FARC y ELN) no mantenían en la zona más de 40 hombres. (Vicepresidencia de la República, 2002) Por su parte, la provincia de Mares6 fue, durante los ochentas y hasta los dos primeros años de los noventas, la zona más fuerte del ELN en el país. Sin embargo, la presión de las fuerzas militares entre 1991 y 1995 y la ofensiva paramilitar de los mismos años, convirtió esta zona en uno de los bastiones del paramilitarismo. (Bonilla & Ávila, 2007, p.8). Para 1998 había hegemonía paramilitar.
Por último, se encuentra la provincia de Soto7, en donde la influencia de las FARC fue fuerte desde principios de la década de los noventas, pero la disputa frontal con los grupos paramilitares no se dio sino hasta el año 2000. Sin embargo, como afirman Bonilla & Ávila (2007), desde 1996 los grupos paramilitares controlaron las cabeceras urbanas, de Floridablanca, Lebrija y Piedecuesta, donde instalaron sus principales bases.
Pese a la mencionada presencia de guerrillas y paramilitarismo a lo largo y ancho del departamento, las estadísticas permiten observar en el departamento de Santander predominó la violencia asociada al crimen común, con respecto a la violencia asociada al conflicto8. Sin embargo, el comportamiento en ambos tipos de violencia coincide con la ofensiva paramilitar desatada en el departamento a partir de 1997, y debe recordarse que el homicidio selectivo –que en las estadísticas oficiales se cuenta como crimen común- fue una de las herramientas empleadas por los grupos paramilitares en el departamento.
Homicidios Comunes en Santander
Santander registró entre 1997 y 2007, 304 muertos civiles en eventos de conflicto y 8.638 homicidios. Es posible afirmar, que gran parte de estos homicidios comunes, fueron causados por grupos armados ilegales, en particular el paramilitarismo, el cual privilegió
4 Se compone de los municipios de Aratoca, Barichara, Cabrera, Coromoro, Curití, Charalá, Encino, Jordán,
Mogotes, Ocamonte, Onzaga, páramo, San Joaquín, San Gil, Villa de San José y Villanueva.
5 Integrada por los municipios de Aguada, Albania, Bolívar, Barbosa, El Peñón, Cimitarra, Chipatá, Florián,
Guepsa, Guavatá, Jesús María, La Paz, La belleza, Landázuri, Puente nacional, Puerto parra, San Benito, Sucre y Vélez.
6 Que reúne los municipios de Barrancabermeja, El Carmen del Chucurí, Betulia, Puerto Wilches, Sabana de
Torres, San Vicente del Chocurí y Zapatoca.
7 Compuesta por los municipios de Bucaramanga, California, Chartya, el Playón, Floridablanca, Girón,
Lebrija, Los santos, Matanza, Piedecuesta, Rionegro, Santa Barbará, Suratá, Tona y Vetas.
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Este análisis toma como variables el nivel de homicidios como una aproximación a la violencia criminal y el
nivel y la proporción de muertos civiles en conflicto como un acercamiento a la violencia directamente
este tipo de acciones en las cabeceras urbanas, como estrategia de control territorial y legitimación social. (Vicepresidencia de la República, 2002)
Gráfico 1: homicidios y muertos civiles en conflicto Santander 1997-2007
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 0 200 400 600 800 1000 1200 1400 M u e rt o s ci vi le s e n c o n fl ic to Ho m ici d io s
Homicidios Muertos civiles en conflicto
Eje derecho: Muertos civiles en conflicto Eje izquierdo: Homicidios
Fuente: Homicidios: Policía Nacional
Muertes civiles en conflicto: Base de Datos en Acciones de Conflicto Armado de CERAC9
En este gráfico puede verse, que si bien el nivel de homicidios es mucho mayor que el nivel de muertos civiles directamente asociados al conflicto durante todo el período de estudio, ambas formas de violencia letal tienen una dinámica similar a lo largo del período; ambas aumentan entre 1997 y 2000, año a partir del cual empiezan a caer las muertes en conflicto, y el homicidio cae a partir del 2002.
El homicidio común se mantuvo estable entre 1997 y 1999, aunque el pico del departamento se había presentado antes, en el año 1993, debido a la incursión de las Autodefensas campesinas del magdalena Medio, quienes se encontraban en la zona del magdalena medio antioqueño desde mediados de la década de los ochentas. (Vicepresidencia de la República, 2002) De ahí, que para 1997 el número de homicidios se redujo y se mantuvo bajo comparado con años anteriores de la década, elevándose nuevamente en el año 2000 debido a la penetración paramilitar particularmente intensa en las zonas del norte del departamento.
9La metodología de elaboración de la base de datos de CERAC se explica en: CERAC. (2009). Anexo. En J. A.
Restrepo, & D. Aponte, Guerra y violencias en Colombia. Herramientas e interpretaciones (págs. 587-596).
En 1998 y 1999 la mayor cantidad de homicidios se produce en la zona de Barrancabermeja y sus alrededores, debido a la ofensiva desatada en esos años por los grupos paramilitares.
“En la segunda mitas de los años 1990, las condiciones para apoderarse del puerto petrolero ya estaba dadas. La mayoría de los municipios del entorno de Barrancabermeja estaba, sobre todo en lo que se refiere en las zonas planas, en manos de organizaciones de autodefensa y la influencia de los frentes rurales de las guerrillas era cada vez menor. Aprovechando esas condiciones, las denominadas autodefensas Unidas de Colombia, protagonizaron partir de 1998 una ofensiva sin precedentes en el puerto petrolero”. (Vicepresidencia de la República, 2001, p.7) Es decir, ya para 1997 gran parte de la violencia paramilitar ya se había producido en el departamento, la guerrilla se encontraba duramente golpeada y el control antisubversivo era fuerte en el sur del departamento.
El aumento del homicidio desde el año 2000 obedeció al incremento de la ofensiva de los grupos paramilitares, ahora ya no sólo en Barrancabermeja, sino en toda la Provincia de Mares. Para diciembre de 2000 se produjo la incursión sobre los municipios de la provincia de Vélez, que presentaba aún cierta presencia guerrillera y se produjo la masacre de 6 personas en Barrancabermeja, la cual estuvo acompañada por diferentes incursiones a los barrios populares:
“La provincia de Mares dentro de la cual se incluyen varios municipios que conforman el magdalena Medio santandereano, presenta un incremento drástico de homicidios a partir de 1998, relacionado sin lugar a dudas con la incursión de las autodefensas en la zona y sobre todo con su arremetida en la ciudad de Barrancabermeja, en donde disputaron el control de los barrios periférico en los que la guerrilla tenía influencia, con prácticas violentas” (Vicepresidencia de la República, 2002, p.19)
Ahora bien, el descenso de homicidios que se produce desde 2002 se asocia a varios factores. En primer lugar a la total hegemonía paramilitar, que para ese momento ya controlaba casi la totalidad de los municipios del departamento, en segunda instancia a su posterior proceso de desmovilización, que aunque parcial, limitaba su capacidad y exponía el riesgo de seguir haciendo acciones violentas abiertamente, y en tercer lugar al mayor control y presencia de la fuerza pública, aunque no se reflejó en disputas para repeler ni el ingreso ni la hegemonía paramilitar. En conclusión, muchos municipios dejaron de registrar acciones violentas porque las autodefensas habían instaurado un orden paraestatal como lo muestra la tabla 1. Igualmente, hasta 2005 otros municipios registran disputa, es decir acciones armadas tanto de paramilitares como de guerrilla
Esta arremetida paramilitar desplazó a las guerrillas a las zonas apartadas, y como lo muestra la Grafica 7, el total de población expuesta a acciones de la guerrilla disminuyó drásticamente para el año de 1998.
Muertes Civiles en Conflicto
El aumento de los muertos de civiles en acciones asociadas al conflicto obedece también a la ofensiva desatada por los grupos paramilitares en Barrancabermeja, que –a diferencia de lo sucedido en años anteriores no se ejerció únicamente contra milicianos del ELN sino también contra población civil acusada de ser colaboradores o simpatizantes. Esos enfrentamientos con milicianos y acciones violentas contra civiles en su mayoría se realizaron en los barrios marginales, lo que perjudicó amplios sectores de la población que quedó entre el fuego cruzado.
El aumento de muertes civiles en el año 2000 fue producto de la ofensiva paramilitar en las provincias e Soto y Mares. Sin embargo, ya para el año 2000 los enfrentamientos con la guerrilla eran mínimos, y la arremetida se realizó contra la supuesta base de la misma, puesto que la capacidad militar de estas últimas se había reducido.
Los Gráficos 2 y 3 permiten hacer una comparación de la dinámica del nivel de homicidios y muertos civiles en conflicto en el departamento respecto al país. Debe tenerse en cuenta que en este caso no tiene sentido comparar el nivel de los homicidios del departamento con el nivel de homicidios nacional, puesto que el segundo siempre será más grande en proporción al primero. Por lo tanto, los Gráficos 2 y 3 sólo son útiles para comparar la dinámica que han tenido los homicidios en el departamento respecto a la dinámica nacional. Por ejemplo, en el Gráfico 2 se observa que durante el período 1997-2007, la tendencia de los homicidios en Santander coincidió con la tendencia de los homicidios registrados en el país.
En varias regiones del país, para 1997 había finalizado la primera ola de expansión paramilitar, la región del Urabá, el Magdalena Medio, y sobre gran parte de la Costa Atlántica se había producido para la fecha control paramilitar, el siguiente año, una vez creada las AUC se desató la expansión o consolidación paramilitar hacia el resto del país, lo cual coincidió con lo que para la fecha sucedía en Santander.
Gráfico 2: nivel de los homicidios en Santander vs total homicidios nacional 1997-2007
0 200 400 600 800 1,000 1,200 1,400 0 5,000 10,000 15,000 20,000 25,000 30,000 35,000 Ho m ic id io s Sa n ta n d e r Ho m ic id io s n ac io n al
Total homicidios nacional Homicidios
Eje derecho: Homicidios Santander Eje izquierdo: Homicidios nacional Fuente: Policía Nacional
Gráfico 3: total de muertos civiles en conflicto de Santander versus total de muertos civiles en conflicto nacional 1997-2007
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 0 200 400 600 800 1,000 1,200 1,400 1,600 1,800 2,000 M u e rt o s ci vi le s e n c o n fl ic to Sa n ta n d e r M u e rt o s ci vi le s e n c o n fl ic to t o ta l n ac io n al
Muertos civiles total nacional Muertos civiles Santander
Eje derecho: Muertos civiles en Santander Eje izquierdo: Muertos civiles total nacional
Fuente: Base de Datos en Acciones de Conflicto Armado de CERAC
Otras Formas De Afectación A Civiles: Secuestros Y Desplazamiento Forzoso
El Gráfico 4 permite comparar las dinámicas del nivel de secuestrados y del nivel de desplazados en el departamento de Santander entre 1997-2007. En este gráfico hay dos coincidencias que vale la pena mencionar. En primer lugar la coincidencia entre la disminución del número de secuestros y el aumento de desplazados. Como se observa en el gráfico, el nivel de secuestros tuvo un aumento sostenido entre 1997 y 2000; siendo éste último, el año en el cual se registró el mayor nivel de secuestros (305 secuestros) en el departamento. Posterior a 2000, el nivel de secuestros se redujo significativamente; mientras que el número de desplazados continuó en aumento hasta el año 2001, año en el que alcanzo su máximo, 12.915 desplazados, decreció a cerca de 4.000 desplazados en 2003 y volvió a duplicarse al 2007 cuando se registraron cerca de 8.000 desplazados
En la región del Magdalena Medio y en general en todo el departamento el secuestro fue una herramienta que aplicaron los grupos guerrilleros de forma generalizada. Entre 1992 y el 2000 se realizaron 1669 secuestros en el Magdalena Medio, de los cuales 1048 fueron adjudicados a las guerrillas.
“El ELN ha sido el grupo más activo pues de los 1.048 secuestros de las guerrillas entre 1992 y el 2000 le han sido adjudicados 784 que representan el 74.8%; las FARC, de su lado, cometieron 205 que significaron el 19.6% y el resto fueron atribuidos al ERP y al EPL. Hasta 1996, cuando predominaba la modalidad del secuestro extorsivo individualizado, la mayor cantidad de secuestros se concentró en el sur del Cesar y el Magdalena Medio santandereano; a partir de 1997, con el auge de los secuestros masivos, a las dos anteriores se le sumaron el sur de Bolívar,
región en la que el ELN concentró a los secuestrados del avión de Avianca, y el Magdalena Medio antioqueño” (Vicepresidencia de la República, 2002, p.7)
En segundo lugar, vale la pena observar que el aumento en el número de desplazados que se da durante 1997-2001 coincide a su vez con la llegada de la expansión paramilitar al departamento la cual se evidencia con el aumento del número de municipios en disputa durante 1997-2002 (Tabla 1). El Bloque Central Bolívar y las Autodefensas Campesinas del Casanare aplicaron en esta región del país el desplazamiento masivo de población civil, con parámetros sistemáticos, como una estrategia de intimidación social, control territorial y acaparamiento de tierras, por lo cual en dos años, del 99 al 2001, el nivel de desplazamiento en el departamento se multiplico por 6, pasando de 2.000 a más de 12.000.
Gráfico 4: desplazados y secuestrados en Santander 1997-2007
0 50 100 150 200 250 300 350 0 2,000 4,000 6,000 8,000 10,000 12,000 14,000 Se cu e st ra d o s D e sp la za d o s Desplazados Secuestrados
Eje derecho: Secuestrados Eje izquierdo: Desplazados
Fuente: estimaciones de CERAC basadas en SIPOD de Acción Social y RUT de la Pastoral social de la Conferencia Episcopal de Colombia
FONDELIBERTAD
Tipo de Presencia de Actores Armados Ilegales y afectación a la Población
En la Tabla 1 se puede ver el número de municipios en cada categoría de la variable presencia, la variable está compuesta por información sobre presencia violenta de grupos del conflicto proveniente de varias fuentes (Observatorio de Derechos Humanos (DDHH) y el Derecho Internacional Humanitario (DIH) de la Vicepresidencia de la República, Observatorio de conflicto Corporación Nuevo Arcoíris y base de datos sobre conflicto armado de CERAC). De manera que se puede observar cuatro valores para la presencia violenta, el primero, equivalente al no registro de actividad violenta asociada al conflicto armado (Sin registro de presencia violenta por parte de ningún grupo armado ilegal-GAI, que para el efecto se ha resumido en guerrillas y paramilitares); el segundo, indica que en un municipio/año hubo presencia violenta predominante de la guerrilla; el tercero,
presencia violenta predominante de paramilitares, y el cuarto, indica si existió disputa, es decir, si hubo presencia violenta de guerrilla y paramilitares y ninguna fue predominante. Cada valor en la tabla se interpreta como el número de municipios clasificados en cada valor de la variable, el total de municipios del departamento es de 87.
Tabla 1: número de municipios que tienen una determinada presencia
Tipo de presencia 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007
Sin registro de presencia 58 51 52 49 46 50 52 63 67 72 70
Presencia Guerrilla 21 19 18 17 18 17 19 8 11 10 6
Presencia Paramilitares 2 2 2 2 2 1 4 1
Disputa 8 15 15 19 21 18 15 12 8 5 11
Total 87 87 87 87 87 87 87 87 87 87 87
Fuente: Observatorio de Derechos Humanos (DDHH) y el Derecho Internacional Humanitario (DIH) de la Vicepresidencia de la República
Observatorio de conflicto Corporación Nuevo Arcoíris
Base de datos sobre conflicto armado de CERAC y división político administrativa del DANE
La Tabla 1 permite observar que el grupo que tuvo presencia en mayor número de municipios durante el período 1997-2003 fue la guerrilla; sin embargo, durante este mismo período el número de municipios en disputa aumenta pasando de 8 municipios en 1997 a 15 municipios en 2003. A partir de 2004, tanto el número de municipios con presencia violenta guerrillera como el número de municipios en disputa disminuyen y se incrementan los municipios sin registro de presencia violenta. El descenso en los municipios con presencia violenta guerrillera está relacionado con el repliegue estratégico de la guerrilla de las FARC (Pizarro en Gutiérrez & Sánchez, 2006) y con el estancamiento de la acción del ELN por las negociaciones que adelantaba con el gobierno nacional.
Por otra parte, es interesante observar que el descenso en el número de municipios en disputa coincide con el descenso en el desplazamiento forzado. De igual manera este descenso de municipios en disputa coincide con un descenso en las muertes de civiles asociadas al conflicto.
Es de aclarar que la presencia armada de la guerrilla en el primer y segundo periodo se da por algunas acciones militares en las zonas rurales de los municipios de la serranía de los Yariguíes. Sin embargo, para ese momento las cabeceras urbanas –que representan menor cantidad pero cuyo dominio es estratégico- eran controladas por los grupos paramilitares. Nótese que a primera vista la presencia violenta de los paramilitares pareciera ser casi nula en el departamento; sin embargo, deben tenerse en cuenta varios factores antes de hacer esta afirmación. El registro de municipios con ausencia de conflicto, se debe a que para 19997 la primera expansión paramilitar había finalizado y en estas zonas no existían acciones armadas, aunque eran totalmente controlados por las autodefensas. Véase por ejemplo como de 2003 a 2004 y sobre todo en 2005 los municipios con ausencia de acciones violentas relacionadas con el conflicto se incrementaron en más de 10, esto no necesariamente por la ausencia de estructuras armadas de grupos armados ilegales, sino por el dominio de alguna de ellas.
La coincidencia entre la disminución en el número de municipios en disputa y el aumento de municipios sin registro de presencia violenta que se observa a partir de 2002 puede ser explicada como el resultado de dos fenómenos. El primero, la retoma del territorio a manos de los grupos estatales con la estrategia militar desplegada con la Política de Seguridad
Democrática que se evidencia en el aumento del número de municipios sin registro de presencia violenta (ver Tabla1) que se da a partir de 2002. El segundo, por la permanencia dominante paramilitar y de los neoparamilitares (denominadas bandas criminales);10 pues como se evidencia en el Gráfico 1, a partir de 2005 el nivel de homicidios presenta un “piso de cristal”; fenómeno que ha sido explicado por varios autores como consecuencia de un proceso de desmovilización y reinserción incompleto.
De otra parte, más allá del número de municipios con presencia de uno u otro actor armado ilegal, la población afectada por tal presencia o por disputa entre ellos se denota mejor en el Gráfico 7. En esta sección se hace una aproximación al nivel de afectación de la población por la violencia directamente asociada al conflicto en Santander de acuerdo al tipo de presencia de grupos armados ilegales que existe en los municipios del departamento, según los datos de la Tabla 1.
Gráfico 7: población expuesta a algún tipo de presencia y la tasa porcentual de población expuesta al riesgo respecto al total en Santander 1997-2007
0 10,000 20,000 30,000 40,000 50,000 60,000 70,000 80,000
Santander: Tasa de población expuesta al riesgo según tipo de presencia 1997-2007
Sin registro Guerrilla Paramilitares Disputa
Fuente: Observatorio de Derechos Humanos (DDHH) y Derecho Internacional Humanitario (DIH) de la Vicepresidencia de la República de Colombia
Observatorio de conflicto Corporación Nuevo Arcoíris
Base de datos sobre conflicto armado de CERAC y proyecciones poblacionales de CERAC con datos del DANE
En el Gráfico 7 se puede ver que durante todo el período de estudio alrededor del 70% (70.000 de cada 100.000 habitantes) de la población de Santander estuvo expuesta al riesgo registrado por la presencia de guerrillas o paramilitares, y sobre todo, por la disputa entre ellos. Entre el 97 y el 99 una porción de población, que osciló entre el 20 y el 70%, estuvo afectada por la presencia de guerrillas y en segundo lugar por la disputa de ella con paramilitares. A partir del 2000 y hasta el 2003 esa situación se invierte; alrededor del 60% de la población estuvo afectada fundamentalmente por la disputa entre ilegales, mientras que la población afectada sólo por presencia de guerrillas cayó a menos del 20%. A lo largo
10
En la base de datos de CERAC, muchas veces no se registran los eventos violentos de los neoparamilitares ya que estos ahora no componen una organización unificada y estructurada y en muchos casos se emergen y camuflan como bandas de criminalidad organizada que no se relaciona directamente con el conflicto armado.
de todo el periodo y hasta 2003 la población no afectada por presencia de ilegales fue aproximadamente del 20% , . También puede verse que el porcentaje de población expuesta al riesgo aumentó hasta el año 2003, año a partir del cual la proporción de población expuesta al riesgo por disputa cayó gradualmente. Sin embargo la población estuvo expuesta a la presencia paramilitar entre los años 2004 y 2005. A partir de 2006 aumentó de nuevo el riesgo de la población en los municipios en disputa. Finalmente, en 2006 se evidencia un incremento de la población expuesta al riesgo de presencia guerrillera.
Disputa entre Grupos Armados, legales e ilegales, y Balance de Fuerzas
En el departamento la situación de los grupos armados ilegales era la siguiente. Por un lado, las FARC mantuvieron presencia con seis estructuras hasta medidos de la década de los noventa, pero más tarde sus estructuras se redujeron a dos. Por su parte, el ELN logró mantener –a través de los noventa- cerca de 8 estructuras que desaparecieron casi en su totalidad para el año 2000. (Vicepresidencia de la República, 2002)
Las FARC contaron con el Frente 11 –que operó en la región del Magdalena Medio, y en la zona de Vélez - hasta 1996, pues este frente fue duramente golpeado por la primera ola de expansión paramilitar. Adicionalmente, el Frente 12 –que operó en la Provincia de Vélez- fue igualmente golpeado por la presión paramilitar, y se tiene registro de acciones de esta estructura hasta 1997. (Bonilla & Ávila, 2007)
Se registraba también el Frente 23 –con acciones en la zona Comunera y de Guanentá-, el cual se convirtió, durante la primera de cada de los noventas, en el frente más poderoso de las FARC, y sobrevivió hasta el año 2005. Fue el único frente que logró sobrevivir a la ofensiva paramilitar. Por su parte, El Frente 20, de la Provincia de Mares, realizó operaciones hasta 2003, cuando el accionar de la Fuerza Pública lo golpeó hasta desaparecerlo. (Bonilla & Ávila, 2007)
Finalmente, el Frente 46, concentrado en la provincia de Soto, desapareció desde 1998, siendo el primero en ser desmantelado por una combinación entre la ofensiva paramilitar, la presión de la fuerza pública, y los continuos ataques por parte del ELN.
Por otro lado, el ELN mantuvo en Santander sus estructuras más fuertes hasta mediados de la década de los noventas. El Frente de Guerra Nor-oriental del ELN, contaba en el departamento con el “Frente Capitán Parmenio”, en la zona rural de Santander y con la denominada “Regional Diego Cristóbal Uribe”, -con funciones de estructura urbana-, que
rodeaba los cascos urbanos de Barrancabermeja y Bucaramanga. Entre 1989 y 1991 surgieron los frentes Manuel Gustavo Chacón (área de Barrancabermeja y sur del Cesar), Claudia Isabel Escobar Jerez (Norte de Santander en límites con Cesar y Santander) y Adonaí Ardila Pinilla (límites de Boyacá y Santander). (Escobedo, 1992)
Entre 1992 y 1995 se crearon cuatro nuevos frentes: el Juan Fernando Porras (sur de Norte de Santander), el Resistencia Yariguíes (zona urbana de Barrancabermeja) y el Guillermo Vásquez (Serranía de los Yariguíes con prolongación hacia Boyacá). Por último, en esta región histórica del ELN se crearon unidades denominadas Tropas Especiales, agrupadas en la Compañía T.E. Elacio Barón”. (Ávila & Celis, 2008, p.31)
El ELN mantuvo una fortaleza sustancial hasta 1997, cuando la violencia paramilitar comenzó a debilitar su presencia. En la actualidad los frentes urbanos desaparecieron y se mantiene únicamente –aunque visiblemente debilitado-, el frente Guillermo Vásquez y los demás o desaparecieron o se desplazaron hacia Norte de Santander.
Las Autodefensas Unidas de Colombia registraron presencia con dos estructuras principales: el Bloque Central Bolívar y las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio. El Bloque Central Bolívar, agrupó el Frente Fidel Castaño –estructura urbana que
llevó a cabo la toma de Barrancabermeja y Bucaramanga-; el Frente Cacique Guanentá – que operó en la provincia de Guanentá y parte de la de Vélez; y las Autodefensas Unidad de Santander y Sur del Cesar, que nacieron desde mediados de la década de los noventa y operaron en las provincias de Soto y Mares. (Bonilla & Ávila, 2007)
La siguiente estructura de importancia fueron las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio, que aunque operaba en el Departamento desde los 80s, hicieron presencia más focalizada en las provincias Comunera, de Vélez, y se posicionaron fuertemente en la provincia de García Rovira.
En los Gráficos 5 y 6, se observan dos indicadores: primero, el tipo de disputa y el segundo, el balance de disputa. En estos dos indicadores se incluye al gobierno como un grupo más del conflicto armado, que disputa con grupos ilegales el control del territorio. En el Gráfico 5, se observa la evolución en el territorio por tipos de disputa, esto es, el número de municipios con cada tipo de disputa. En el Gráfico 6, se presenta el balance de disputa, esta variable indica qué grupo lidera la iniciativa de la disputa. Los datos de la acción violenta y disputa de gobierno y de los grupos armados estatales se tomaron de la base de datos sobre conflicto armado de CERAC. 11
Como se mencionó anteriormente, el indicador de tipo de disputa describe los grupos que se disputan el territorio. En este caso se evalúan tres tipos: disputa entre el gobierno y la guerrilla, disputa entre el gobierno y los paramilitares y disputa entre los paramilitares y la guerrilla. Este indicador solo mide si hay o no disputa entre dos grupos, pero no mide la intensidad de esta disputa.
En el Gráfico 5, se observa la evolución de los tres tipos de disputa. En el eje vertical se mide el número de municipios que registraron algún tipo de disputa.
Durante todo el período la disputa dominante en la mayoría de municipios del departamento es la del gobierno y guerrilla y ha oscilado fundamentalmente entre el 10 y el 20% de los municipios del departamento. La gráfica muestra que ésta se reduce durante la segunda mitad de los noventa, pero se incrementa entre 2000 y 2001. Este período coincide con las negociaciones del Cagúan en el país y con la arremetida paramilitar en el Departamento. A partir del 2002, la disputa entre gobierno y guerrilla se reduce de nuevo hasta niveles inferiores a los de 2000. La disputa entre el gobierno y paramilitares o entre estos y la guerrilla se libró en menos del 10% de los municipios del departamento entre 1997 y 2007.
Gráfico 5: serie de tiempo del tipo de disputa (CERAC) por díadas de conflicto
11Metodología tomada de: Granada, S., Restrepo, J., & Sánchez Meertens, C. (2009). Controlando la medición:
alcances y limitaciones de la información en conflictos armados. En J. A. Restrepo, & A. David, Guerra y
violencias en Colombia. Herramientas e interpretaciones (págs. 203-232). Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana.
0% 5% 10% 15% 20% 25%
Disputa Gobierno-Guerrilla Disputa Gobierno-Paramilitares Disputa Paramilitares-Guerrilla
Fuente: Base de datos sobre conflicto armado de CERAC
A diferencia del indicador de tipo de disputa, el indicador de balance de disputa que muestra el Grafico 6 sí es una aproximación a la medición de la correlación de fuerzas en disputa. Este indicador toma valores entre 0 y 1 y está definido como:
son combates entre el grupo líder y el seguidor y son las acciones unilaterales de cada grupo.
donde,
L: es el grupo líder, quien en teoría, por el tipo de disputa, debería liderar la ofensiva contra S.
S: es el grupo seguidor.
CLL-S : son combates entre el grupo líder y el seguidor AUi: son las acciones unilaterales de cada grupo
(Restrepo & Aponte, 2009).
Cuando el indicador toma valores por debajo de 0,5 es el grupo seguidor quién está liderando la disputa. Por el contrario, cuando el indicador toma valores por encima de 0,5 es el grupo líder quién lidera la disputa.
0 0.1 0.2 0.3 0.4 0.5 0.6 0.7 0.8 0.9 1
Disputa Gobierno-Guerrilla Disputa Gobierno-Paramilitares Disputa Paramilitares-Guerrilla
Fuente: Base de datos sobre conflicto armado de CERAC
Como se tienen tres tipos de disputa, esto es: disputa entre el gobierno y la guerrilla, disputa entre el gobierno y los paramilitares y disputa entre los paramilitares y la guerrilla, se calcula el balance de la disputa para cada uno de estos. Para los casos de disputa entre el gobierno y la guerrilla, y el gobierno y los paramilitares, se asume que el gobierno es quién debería liderar la ofensiva. Para el tercer caso, se asume que los paramilitares lideran la ofensiva.
En el Gráfico 6, puede verse que para el caso de la disputa entre el gobierno y la guerrilla, durante la segunda mitad de los noventa, la lideraba la guerrilla (según el indicador pues está por debajo de 0,5). A partir del año 2000 la iniciativa de la disputa con la guerrilla pasa a tenerla el gobierno y cubre un mayor número de municipios, como lo muestra el Gráfico 5 situación que se mantuvo hasta el 2007 y presumiblemente hasta hoy.
Llama la atención que entre el 98 y el 2003, el periodo de expansión y consolidación paramilitar en el departamento, la disputa entre guerrilla y paramilitares fue liderada por la guerrilla y se desarrolló en un mayor número de municipios que la disputa entre gobierno y paramilitares, que fue liderada por estos últimos. Por ejemplo, mientas que los paramilitares se disputaban con las guerrillas las ciudades de Barrancabermeja y Floridablanca, fue mínima la presión de la fuerza pública sobre las estructuras de autodefensa.
Respecto a la disputa entre gobierno y paramilitares, se observa que de 1997 hasta 2001,los paramilitares lideraron la disputa con el gobierno. Entre el 2002 y el 2005, el balance de disputa ha sido cada vez más positivo para los grupos estatales.
Por último, durante todo el período de estudio, la disputa entre paramilitares y guerrilla fue positiva para la guerrilla. En 1998, año en cual empieza la llegada de los paramilitares al departamento, hasta el 2004, años en los que se registra el mayor número de municipios en disputa, la guerrilla ha llevado ventaja en la disputa. Solo desde 2005 se registra el liderazgo de los paramilitares.
De las gráficas 5 y 6 se puede concluir que la presión de la fuerza pública se concentró contra la guerrilla siempre y fue liderada por el gobierno, aún durante la expansión
paramilitar. También que fue la guerrilla, no la fuerza pública, la que resistió el ingreso y expansión del paramilitarismo, situación que cambió desde 2003 y presumiblemente se sostiene hasta hoy. Fue a partir del 2002, cuando se inician los procesos de desmovilización, que el gobierno incrementa la disputa por el territorio ocupado por los paramilitares en Santander, lo cual tuvo un retroceso a partir del año 2005, cuando el gobierno perdió la iniciativa de dicha disputa.
Es posible afirmar que, en ciertas regiones del departamento, la fuerza pública permitió la incursión paramilitar y estableció relaciones de complacencia frente a las acciones de estos grupos armados ilegales. Algunos militares como ex mayor del Ejército y Comandante del Batallón Héroes de Saraguro, en Tibú, Mauricio Llorente Chávez y el coronel del Ejército, Víctor Hugo Matamoros, ya están siendo procesados por la justicia, tras haber sido acusados de facilitarles a los paramilitares su ingreso a la región, en donde llegaron en 1999 y cometieron varias de sus peores atrocidades.
Evolución en la Escala de Violencia
En esta sección se analiza tanto el nivel que ha tenido la violencia como la evolución en el tiempo y la distribución espacial de la violencia. Este análisis se logra mediante el uso de gráficos de dispersión y la comparación de una variable en dos dimensiones: una su nivel y otra su tasa de cambio en el tiempo. Las comparaciones en el tiempo se hacen entre dos periodos, el primero de 1997 al 2001 y el segundo de 2002 al 2007.
Bajo este esquema, la sección analiza la evolución de los diferentes tipos de afectación a la población civil; en primer lugar, se analiza la tasa de homicidios; en segundo lugar, la tasa de muertos totales en conflicto; en tercer lugar, la tasa de afectados civiles; y en cuarto lugar, la tasa de desplazados. Todas éstas se encuentran tanto en niveles absolutos como en tasas por cien mil habitantes para tener una aproximación tanto del nivel del riesgo como de la afectación de cada municipio según su población. Con esto, se puede encontrar cuatro posibles resultados en el gráfico de acuerdo al tipo de afectación que se esté analizando. Generalmente los cuadrantes del gráfico tienen los siguientes escenarios (Tabla 2):
Tabla 2: posibles escenarios de los gráficos de dispersión
Aumento tasa de crecimiento
Disminución tasa de crecimiento
Alto nivel año base
Escenario I Alta Tasa / empeorando
Período 1/ Período 2
Escenario II Alto nivel/ mejorando
Período 1/ Período 2
Bajo nivel año base
Escenario III Bajo nivel / empeorando
Período 1/ Período 2
Escenario IV Baja tasa / mejorando
Período 1/ Período 2 Eje x E j e y Cuadrantes
Los municipios que quedan ubicados en el cuadrante denominado Escenario I, se caracterizan por haber tenido un alto nivel en el indicador analizado en el período inicial y además una alta tasa de crecimiento del indicador en el siguiente periodo, es decir, los niveles que desde el primer período eran altos no mejoraron en el siguiente período y por el contrario aumentaron. Este sería el peor escenario.
Los municipios que quedan ubicados en el Escenario II muestran un alto nivel de eventos tanto en el el periodo inicial como en el siguiente, pero con una disminución en la tasa de crecimiento registrada en el segundo periodo, respecto del primero; es decir, a pesar de haber experimentado altos niveles de eventos en el período inicial estos disminuyeron algo en el siguiente período. Podría decirse que es un escenario en el niveles de violencia siguen siendo altos pero van disminuyendo y por lo tanto tiende a mejorar la situación. .
En el Escenario III están los municipios que tenían un indicador bajo en el primer periodo que creció en el segundo periodo, aunque se mantiene en niveles bajos; es decir, tenía bajos niveles tanto en el período inicial como en el siguiente, pero aumentó la tasa de crecimiento en el segundo periodo.
Finalmente, el Escenario IV, se caracteriza por tener tanto una baja tasa de crecimiento de eventos como un bajo nivel; es decir, desde el inicio del período los municipios ubicados en este escenario experimentaron bajos niveles de violencia y se han mantenido o descendido en los siguientes años, incluso han descendido. Este sería el mejor escenario (CERAC, 2009).
Evolución de la afectación fatal sobre la población
Esta sección hace un análisis de la afectación fatal, en muertes, en la población, teniendo en cuenta la evolución de los homicidios y muertos totales en conflicto.
El Gráfico 8 permite observar la relación entre el nivel de homicidios en el primer período de elecciones (1997-2001) respecto a la tasa de cambio respecto del siguiente periodo, 2002-2007.
Gráfico 8: relación entre nivel de homicidios promedio 2001 y la tasa de cambio de 1997-2001 frente a 2002-2007
Macaravita Aguada Málaga Onzaga Hato Socorro San Joaquín Vélez Encino Charalá Güepsa San Gil Molagavita Barbosa Puente Nacional Jordán Carcasí Curití El Guacamayo Oiba Guadalupe Galán Villanueva
Santa BárbaraGuapotá
Palmas Del Socorro Albania Aratoca
San José De MirandaSuaita
Valle De San JoséGuavatá
Vetas Palmar Cabrera Enciso Gambita Pinchote SimacotaLa Paz
Los SantosOcamonte
Santa Helena Del OpónSan Miguel
Barichara Chipatá San Benito Páramo Jesús María Confines El Peñón Chima El Carmen De Chucurí Bucaramanga Bolívar California Capitanejo Cerrito Charta Contratación El Playón Floridablanca Guaca La Belleza Lebríja Matanza Mogotes Piedecuesta Rionegro Sabana De Torres San Andrés Suratá Tona Zapatoca Barrancabermeja Betulia Cepitá Cimitarra Concepción Coromoro Florián Puerto Wilches Sucre Girón Landázuri Puerto Parra San Vicente De Chucurí
-2 0 2 4 6 (l n ) H o m ic id io s p ro m e d io 1 9 9 7 -2 0 0 1 -4 -2 0 2
Tasa de cambio promedio de los homicidios 1997-2001 frente a 2002-2007
Sin registro de presencia Presencia Guerrillas Presencia Paramilitares Disputa
Disputa prevalencia guerrilla Disputa prevalencia paramilitares Promedio departamental 1997-2001 Promedio nacional 1997-2001
Baja tasa/ Empeorando Período 1/ Período 2 Alta tasa/ Empeorando
Período 1/ Período 2
Baja tasa/ Mejorando Período 1/ Período 2 Alta tasa/ Mejorando Período 1/ Período 2
Municipios de Santander
Fuente: Policía Nacional Procesó: CERAC
Este gráfico permite establecer la magnitud y evolución que han tenido los homicidios en Santander. Como se puede observar solo dos municipios, Bucaramanga y Barrancabermeja, presentaron un nivel de homicidios por encima del promedio nacional en el periodo inicial, aunque para el segundo periodo mejoraron, efectivamente después del año 2000 Barrancabermeja ya estaba bajo dominio paramilitar. Se puede observar que tres municipios registraron tanto una alta tasa en el período inicial como un aumento de los homicidios entre los dos períodos electorales. Municipios Floridablanca, Bolívar y Tona. Además estos municipios registraron presencia de grupos guerrilleros.
Adicionalmente, se puede observar que municipios como San Vicente de Chucurí, Confines y Charta entre otros, experimentaron un aumento significativo en el nivel de los homicidios; pues a pesar de haber registrado bajo nivel de homicidios en el período inicial, presentaron un aumento en la tasa de crecimiento. Cabe resaltar que la mayor parte de estos municipios no registró presencia de acciones armadas, salvo por Charta, que registró presencia de grupos guerrilleros.
Municipios como Macaravita, Aguada, Málaga, Onzaga, Contratación, Barbosa, Bucaramanga y Barrancabermeja, entre otros, presentaron una disminución considerable del nivel de homicidios aún cuando habían registrado un alto nivel de homicidios promedio entre 1997-2001. De igual forma, debe verse que la mayoría de municipios que se encuentran en este escenario, no registró presencia de acciones armadas; en tres de los municipios de la categoría, se registró presencia de grupos guerrilleros (Contratación, Barbosa y Bucaramanga); y en uno de ellos –Barrancabermeja- se evidenció disputa.
Finalmente, se puede observar y siendo un resultado bastante intuitivo, que los municipios que no presentaron al inicio del período altos niveles de homicidios ni una alta de crecimiento, son al mismo tiempo los municipios donde no se registró presencia de grupos armados ilegales. Es el caso de Jordán, Galán, Carcasí y Castilla la Nueva, entre otros. Jordán en especial fue el municipio que presentó la mayor disminución del nivel de homicidios entre los dos períodos electorales.
Para ver cómo fue la evolución de los homicidios respecto al nivel de población se puede observar en el Gráfico 9, la relación entre la tasa de homicidios en el primer período de elecciones (1997-2001) respecto a la tasa de cambio entre los dos períodos electorales esto es: 1997-2001 respecto a 2002-2007.
Grafico 9: relación entre el nivel de homicidios promedio por cien mil habitantes 1997-2001 y la tasa de cambio de los homicidios por cien mil habitantes de 1997-2001 frente a 2002-2007
Macaravita Aguada Málaga
SocorroHato Onzaga San JoaquínVélezEncinoCharaláGüepsa
San Gil Barbosa Puente Nacional Curití Molagavita Carcasí Oiba Jordán El Guacamayo GuadalupeGalán Albania Villanueva Santa BárbaraGuapotá
Aratoca Palmas Del Socorro
Suaita San José De Miranda Pinchote Palmar Vetas Cabrera Enciso GuavatáGambita Valle De San JoséSimacota
Los Santos La Paz Ocamonte Barichara
Chipatá
Santa Helena Del Opón San Miguel San Benito Páramo Jesús María ConfinesChima El Peñón El Carmen De Chucurí Bucaramanga Bolívar California Capitanejo Cerrito Charta Contratación El Playón Floridablanca Guaca La Belleza Lebríja Matanza Mogotes Piedecuesta Rionegro Sabana De Torres San Andrés Suratá Tona Zapatoca Barrancabermeja Betulia Cepitá Cimitarra Concepción Coromoro Florián Puerto Wilches Sucre Girón Landázuri Puerto Parra San Vicente De Chucurí
0 2 4 6 (l n ) T a s a d e h o m ic id io s p ro m e d io p o r c ie n m il h a b . 1 9 9 7 -2 0 0 1 -4 -2 0 2
Tasa de cambio de los homicidios por cien mil hab. 1997-2001 frente a 2002-2007
Sin registro de presencia Presencia Guerrillas Presencia Paramilitares Disputa
Disputa prevalencia guerrilla Disputa prevalencia paramilitares Promedio departamental 1997-2001 Promedio nacional 1997-2001
Baja tasa/ Empeorando Período 1/ Período 2 Alta tasa/ Empeorando
Período 1/ Período 2
Baja tasa/ Mejorando Período 1/ Período 2 Alta tasa/ Mejorando Período 1/ Período 2
Municipios de Santander
Fuente: Policía Nacional Procesó: CERAC
Este gráfico permite observar que la tasa de homicidios por cien mil habitantes del departamento estuvo por encima del promedio nacional.
En cuanto a la tasa de homicidios de los municipios de Santander se puede observar que la mayor parte de los municipios sí bien registró una alta tasa de homicidios en el primer período electoral, la tasa de crecimiento de los homicidios por cien mil habitantes disminuyó significativamente entre los dos períodos. De hecho, la gran parte de los municipios se ubicaron en el cuadrante de disminución de la tasa de crecimiento.
De igual forma, se puede observar que en los municipios de, El Cármen de Chucurí, Charta, Florián y Sucre, entre otros, -donde se registró una alta tasa de homicidios en el primer período electoral-, la tasa de crecimiento de los homicidios por cien mil habitantes aumentó significativamente entre los dos períodos. Estos municipios registraron en su mayoría una presencia de disputa.
Para observar la violencia asociada al conflicto armado, se toman como variables proxy la evolución de los muertos totales en conflicto y los afectados civiles.
Particularmente, el Gráfico 10 permite ver el nivel de los muertos totales en conflicto en comparación a la tasa de crecimiento del nivel de muertos registrados entre los períodos electorales.
Gráfico 10: relación entre el nivel de muertos totales en eventos de conflicto promedio 1997-2001 y la tasa de cambio de los muertos totales en eventos de conflicto de 1997-1997-2001 frente a
2002-2007
Hato Güepsa
SimacotaSanta Helena Del Opón El Peñón Vélez Bucaramanga Bolívar Cerrito Charta El Playón Floridablanca Lebríja Matanza Piedecuesta Rionegro Sabana De Torres San Andrés Suratá Tona Zapatoca Barrancabermeja Betulia Cimitarra Concepción Puerto Wilches Sucre Girón Landázuri Puerto Parra San Vicente De Chucurí
-1 0 1 2 3 4 (l n ) M u e rt o s t o ta le s p ro m e d io e n e v e n to s d e c o n fl ic to a rm a d o 1 9 9 7 -2 0 0 1 -2 -1 0 1 2
Tasa de cambio de muertos en eventos de conflicto 1997-2001 frente a 2002-2007
Sin registro de presencia Presencia Guerrillas
Presencia Paramilitares Disputa
Disputa prevalencia guerrilla Disputa prevalencia paramilitares Promedio departamental 1997-2001 Promedio nacional 1997-2001
Baja tasa/ Empeorando Período 1/ Período 2 Alta tasa/ Empeorando
Período 1/ Período 2
Baja tasa/ Mejorando Período 1/ Período 2 Alta tasa/ Mejorando Período 1/ Período 2
Municipios de Santander
Fuente: Base de datos sobre conflicto armado de CERAC Procesó: CERAC
Como se puede observar, el nivel de muertes totales en conflicto es bastante inferior al nivel de los homicidios observados en el Gráfico 9. De manera, que no es la violencia asociada al conflicto armado, en términos de muertos, la que afecta al departamento sino es más la violencia asociada al crimen común. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que en muchas de las muertes registradas en los homicidios pueden estar incluidas muertes asociadas al conflicto armado.
Particularmente, municipios como Cerrito, Matanza, Sabana de Torres y Río Negro, se encuentran en el cuadrante con los peores resultados, es decir, tenían en el primer período un nivel alto de muertos en eventos de conflicto y en comparación con el siguiente período electoral, aumentó dicho nivel. Vale la pena notar estos municipios evidenciaron presencia de guerrillas.
Otra de las particularidades que llama la atención de este gráfico es que en el municipio de Cimitarra, aumentó significativamente el nivel de muertos asociados a eventos de conflicto armado a pesar de haber registrado un bajo nivel de muertos en el primer período electoral. De igual forma, es importante observar que municipios como Barrancabermeja, Suatá, Charta, Bucaramanga, Girón y Puerto Wilches, entre otros, presentaron resultados positivos en el segundo período electoral, es decir, el nivel de muertos asociados al conflicto armado entre el primer y el segundo período disminuyó significativamente respecto a su nivel inicial, que era alto; sobre todo Girón, que registró presencia de guerrilla, y Puerto Wilches, que evidenciaba disputa en el territorio.
Para ver, el riesgo de la población de tener una muerte asociada al conflicto armado, se puede ver en el Gráfico 11 la evolución de muertos totales por cien mil habitantes en eventos asociados al conflicto armado promedio entre 1997-2007 respecto a la tasa de cambio de los muertos totales por cien mil habitantes en conflicto entre 1997-2001 y 2002-2007.
Gráfico 11: relación entre el nivel de muertos totales en eventos de conflicto promedio por cien mil habitantes 1997-2001 y la tasa de cambio de los muertos totales en eventos de conflicto por
cien mil habitantes de 1997-2001 frente a 2002-2007
Macaravita Aguada Málaga Encino Güepsa Onzaga Barbosa Hato San Joaquín Vélez Charalá Socorro Puente Nacional El Guacamayo Oiba Albania
GuapotáSan Gil
Santa Bárbara
Jordán Curití
Palmas Del Socorro Molagavita
San José De Miranda Carcasí
GuavatáGambitaLa PazGalánSuaita Guadalupe Simacota
Valle De San JoséJesús MaríaVillanuevaPinchoteChipatáPáramo El Peñón
AratocaOcamonteConfinesSan BenitoChimaLos SantosSan MiguelBarichara Santa Helena Del Opón
El Carmen De Chucurí CabreraPalmar EncisoVetas Bucaramanga Bolívar California Capitanejo Cerrito Charta Contratación El Playón Floridablanca Guaca La Belleza Lebríja Matanza Mogotes Piedecuesta Rionegro Sabana De Torres San Andrés Suratá Tona Zapatoca Barrancabermeja Betulia Cepitá Cimitarra Concepción Coromoro Florián Puerto Wilches Sucre Girón Landázuri Puerto Parra San Vicente De Chucurí
0 2 4 6 (l n ) M u e rt o s e n c o n fl ic to p o r c ie n m il h a b . p ro m e d io 1 9 9 7 -2 0 0 1 -4 -3 -2 -1 0 1
Tasa de cambio muertos en conflicto por cien mil hab. 1997-2001 frente a 2002-20
Sin registro de presencia Presencia Guerrillas Presencia Paramilitares Disputa
Disputa prevalencia guerrilla Disputa prevalencia paramilitares Promedio departamental 1997-2001 Promedio nacional 1997-2001
Baja tasa/ Empeorando Período 1/ Período 2 Alta tasa/ Empeorando
Período 1/ Período 2
Baja tasa/ Mejorando Período 1/ Período 2 Alta tasa/ Mejorando Período 1/ Período 2
Municipios de Santander
Fuente: Base de datos sobre conflicto armado de CERAC Procesó: CERAC
Este gráfico permite identificar que si bien la mayor parte de los municipios de Santander evidenciaron una alta tasa de muertos en conflicto armado por cien mil habitantes entre 1997-2001, el crecimiento de éstos entre los dos períodos electorales no fue significativo respecto a la tasa de crecimiento de los homicidios por cien mil habitantes.