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Transformaciones en la calidad de vida de los/as adultos/as mayores desde su participación en proyectos de Cuaresma de Fraternidad

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Academic year: 2020

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(1)Facultad de Ciencias Sociales Departamento de Trabajo Social. “Transformaciones en la calidad de vida de los/as adultos/as mayores desde su participación en proyectos de Cuaresma de Fraternidad” Tesis para optar al Título Profesional de Trabajador(a) Social. Por Tamara Abigail Meneses Morales. Director(a) de Tesis: Gabriela Azócar. Santiago, Chile 2017.

(2) Tabla de Contenido 1. INTRODUCCIÓN .............................................................................................. 4 2. FORMULACIÓN DEL PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN .................................. 7 1.1 Fundamentación del problema de investigación ............................................ 7 1.2 Pregunta de investigación ............................................................................ 18 1.3 Relevancia de la propuesta de investigación ............................................... 18 3. OBJETIVOS DE INVESTIGACIÓN ................................................................... 21 4. HIPÓTESIS DE TRABAJO ................................................................................ 22 5. PANORAMA CONCEPTUAL ............................................................................ 23 1. Envejecimiento ............................................................................................ 23 2. Vejez y adultez mayor ................................................................................. 24 3. Proyectos de intervención en torno a los/as adultos/as mayores ................ 25 4. Calidad de vida de los/as adultos/as mayores ............................................ 26 5. Transformación social ................................................................................. 33 6. ESTRATEGIA METODOLÓGICA ................................................................... 34 6.1 Diseño metodológico.................................................................................... 34 6.2 Técnicas e instrumentos de producción de la información.......................... 35 6.3 Selección de los/as informantes.................................................................. 37 6.4 Técnica y procedimiento de análisis de la información ................................ 38 7. ANÁLISIS Y RESULTADOS.............................................................................. 41 1. Caracterización adultos/as mayores............................................................ 41 2. Intervención de la Iglesia con adultos/as mayores ......................................... 45 3. Ejes de acción ................................................................................................ 52 4. Experiencia y transformaciones a partir del proyecto..................................... 58 5. Calidad de Vida de los/as adultos/as mayores .............................................. 63 2.

(3) 8. CONCLUSIONES .............................................................................................. 70 9. BIBLIOGRAFÍA ................................................................................................. 78 10. ANEXOS ......................................................................................................... 83 Anexo 1: Instrumento de recolección de información......................................... 83 Anexo 2: Carta de consentimiento informado .................................................... 86 Anexo 3: Cuadro síntesis de entrevistas codificadas para el análisis ................ 91 Anexo 4: Matriz de vaciado según categorías de análisis.................................. 92 Anexo 5: Fuente de información complementaria .............................................. 98. 3.

(4) 1. INTRODUCCIÓN La creciente expansión del fenómeno del envejecimiento de la población y la situación de las personas mayores en Chile interpelan a los distintos sectores que se dedican a trabajar con este grupo. En este sentido se requiere fortalecer cada vez más las propuestas de intervención con el fin de contribuir a mejorar su calidad de vida, otorgando espacios que permitan su mayor inclusión y valoración social. El tema de la calidad de vida es hoy en día contingente y por lo general las personas aspiran a desarrollar condiciones que les permitan estabilidad, tranquilidad y bienestar en su proceso de envejecimiento. Existen elementos estructurales que estarían afectando y generando dificultades para tener una “buena calidad de vida”. En la presente investigación se busca reconocer y posicionar el tema en su relación con la intervención con adultos/a mayores. La investigación “Transformaciones en la calidad de vida de los/as adultos/as mayores desde su participación en proyectos de Cuaresma de Fraternidad”, se enmarca en el proceso de realización de la tesis para optar al título de Trabajadora Social. La investigación se ha desarrollado en un contexto institucional donde además se ha insertado el proceso de práctica de la tesista en la Pastoral Social Caritas Chile. La Pastoral Social Caritas Chile es un organismo que forma parte de la Conferencia Episcopal de Chile (CECH), la cual articula a la Iglesia Católica en todo el país a través de 26 diócesis, arquidiócesis y prelaturas. Caritas Chile desarrolla la línea de acción social de la Iglesia, con fines de promoción de la dignidad humana bajo los principios de justicia social y derechos humanos tomando como foco preferencial a la población más pobre y excluida. El trabajo de la institución se desarrolla a través de distintas áreas, la investigación se encuadra en “Cuaresma de Fraternidad”, la cual se enmarca en el tiempo litúrgico de Cuaresma en la Iglesia Católica. Durante este período se promueven,. 4.

(5) desde la Iglesia y a través de distintas estrategias que despliega Cuaresma de Fraternidad, los pilares de la oración, la abstinencia y la práctica de la solidaridad. El Fondo Nacional de Cuaresma de Fraternidad durante los años 2016 - 2018 se encuentra destinado a financiar proyectos orientados al trabajo con adultos/as mayores, apuesta interventiva de la Iglesia Católica con este grupo. Desde la institución se han establecido cuatro ejes de acción para su formulación e implementación: salud integral, participación e incidencia pública, buen trato y convivencia y acompañamiento y espiritualidad; desde allí las diócesis eligen uno de ellos y elabora un proyecto con esta orientación. Durante el 2017 han estado en ejecución 41 proyectos a nivel nacional. Para efectos de este estudio se seleccionó al menos un proyecto por cada eje de acción además de la utilización de un criterio territorial que ha abarcado tres zonas del país (norte, centro y sur). Desde este contexto mencionado se ha construido el problema de investigación a partir de una articulación del fenómeno del envejecimiento, la propuesta de intervención de la Iglesia Católica con adultos/as mayores y el tema de la calidad de vida. Las inquietudes investigativas se han relacionado directamente con conocer la perspectiva subjetiva de las personas que participan en la intervención, es decir, los/as ejecutores/as de los proyectos y los/as adultos/as mayores. A partir de esto es que se ha configurado como objetivo de esta investigación analizar la incidencia de los proyectos de Cuaresma de Fraternidad en el mejoramiento de la calidad de vida de los/as adultos/as mayores de tres zonas del país (norte, centro y sur). La discusión teórica que se expone establece una relación entre las principales categorías conceptuales que se abordan a lo largo de la investigación y otorgan un marco referencial tanto desde una mirada institucional como desde otras fuentes teóricas. Entre las principales se encuentran las nociones de envejecimiento, adulto/a mayor, intervención de la Iglesia con adultos/as mayores, calidad de vida, calidad de vida de los/a adultos/as mayores, ejes de acción: salud integral, buen 5.

(6) trato y convivencia, participación e incidencia pública, acompañamiento y espiritualidad. La investigación tiene un enfoque cualitativo que se sustenta en una perspectiva hermenéutica. Se ha buscado realizar una interpretación de la realidad y los procesos que se encuentran viviendo los/as adultos/as mayores que forman parte de los proyectos antes señalados y se ha puesto énfasis en profundizar en la incidencia que ellos tienen en su calidad de vida. La estrategia metodológica define la investigación como una descripción cualitativa. El estudio tiene un alcance descriptivo, interpretativo y relacional. Se trabajó con entrevistas para la recolección de los datos y se utilizó la técnica de análisis de contenido para análisis de la información. Finalmente se presentan los principales resultados del estudio, desde la construcción de categorías que permiten visibilizar la incidencia que tienen los proyectos en el mejoramiento de la calidad de vida de los/as adultos/as mayores que participan de ellos, generando importantes transformaciones en ámbitos como la salud, las relaciones sociales, su espiritualidad y en múltiples aspectos de la vida cotidiana.. 6.

(7) 2. FORMULACIÓN DEL PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN 1.1 Fundamentación del problema de investigación Se presenta una aproximación paulatina al fenómeno del envejecimiento tanto en el contexto mundial como en el nacional, una caracterización de los sujetos sociales que lo protagonizan y el reconocimiento de algunos elementos asociados al contexto y a su desarrollo particular en la realidad chilena. Posteriormente este asunto se vinculará con el tema de la calidad de vida de los/as adultos/as mayores y las dimensiones que se encuentran relacionadas.. a) Fenómeno de envejecimiento El envejecimiento es un fenómeno que se constituye por un lado, mediante una dimensión biológica desarrollada a nivel individual, asociada a la evolución del ciclo vital de cada persona y por otro lado por un carácter relacionado con variables demográficas. El envejecimiento de la población a nivel mundial es un proceso histórico de transición demográfica, el cual se relaciona –entre otros factores- con la disminución de las tasas de natalidad y de mortalidad y con el aumento progresivo de la esperanza de vida de las personas (SENAMA, 2011). Esto se asocia a la capacidad de desarrollo de los países, en donde el avance socioeconómico permitiría mejorar los sistemas de salud y los avances tecnológicos en el área, provocando que más personas puedan llegar a vivir más años, aumentando con ello la esperanza de vida. Además factores económicos y culturales podrían explicar la disminución de las tasas de fecundidad, el incremento del acceso a información sobre métodos anticonceptivos, los cambios en las normas de género y respecto a la procreación, los costos asociados a la crianza de los hijos, entre otros (OMS, 2015; Thumala et al. 2015). Según los estudios de la Organización de Naciones Unidas (ONU en SENAMA, 2011), en la actualidad el número estimado de adultos/as mayores en el mundo es de 629 millones y se espera que para el año 2050 la cifra aumente a los 2000 millones. Otro aspecto relevante del fenómeno a nivel mundial es su tendencia de feminización, esto quiere decir que la población de adultos/as mayores se encuentra predominantemente constituida por mujeres, quienes viven más años 7.

(8) en promedio que los hombres. Al año 2014, a nivel mundial existía una cifra de 85 hombres por cada 100 mujeres en el grupo de personas de entre 60 a 79 años, y 61 hombres por cada 100 mujeres en el grupo de mayores de 80 años. (Naciones Unidas, 2014). Al visualizar el contexto chileno, el fenómeno manifiesta un crecimiento importante a lo largo de las últimas décadas. Según cifras de la encuesta CASEN del año 2003 (Centro de Ética UAH, 2005), la población adulta mayor en ese momento era de 1.785.218 personas, es decir, el 11.5% del total de la población, mientras que las últimas cifras oficiales otorgadas por la encuesta CASEN del año 2015 indican que los/as adultos/as mayores corresponden al 17,5% de la población siendo un total de 3.075.603, de los cuales un 57,3% son mujeres y 42,7% hombres (Ministerio de Desarrollo Social, 2017). Estos datos evidencian un aumento de un 6% en un período de 12 años. Se proyecta que para el año 2050 las personas mayores de 60 años alcanzarán un 32,9% de la población total (Naciones Unidas en Thulama et al. 2015). Para caracterizar con mayor detalle a la población adulta mayor en el contexto chileno, cabe mencionar algunos elementos estadísticos básicos sobre su situación entregados por la encuesta CASEN del año 2015: Caracterización Adultos/as Mayores en Chile Dimensión. Características. Situación de pobreza. 21,6% multidimensional. Salud. Prevalencia de enfermedades (tendencias): enfermedades cardiovasculares, respiratorias, crónicas, cáncer y diabetes. 6,6% por ingresos. Afiliación a Fonasa: 85,2% de las personas de 60 años y más se atienden en el sistema público de salud. 8.

(9) Situación económica laboral. Jubilaciones: La pensión promedio que recibe el 90 por ciento de los y jubilados chilenos es de alrededor de 147 mil pesos mensuales (Fundación Sol, 2016) Participación laboral: la tasa es de 29,7%. Cuadro 1: Elaboración propia en base a datos entregados en Casen 2015 (Ministerio de Desarrollo Social, 2017) y por estudios de Fundación Sol (2016). La situación de pobreza es relevante a la hora de analizar la situación social del adulto mayor ya que ella puede implicar múltiples efectos importantes en su vida. Por otro lado, desde una mirada multidimensional la pobreza se relaciona con distintos componentes socioeconómicos (bajas pensiones, necesidad de trabajar), laborales, sociales, de precariedad de vivienda, además de elementos subjetivos. Respecto a este punto cabe señalar que, según un informe de Naciones Unidas del año 2011, los problemas más relevantes en la vida de los/as adultos/as mayores se encuentran relacionados con la discriminación, la pobreza, la violencia, abuso y maltrato además de las carencias en el acceso a servicios y primordialmente la salud (Programa Américas, 2015). En el marco de la salud, se visualiza un impacto fundamental de la presencia del fenómeno envejecimiento de la población que es “el cambio en el perfil epidemiológico en el que se altera la estructura de mortalidad y morbilidad de la población, y empiezan a predominar enfermedades asociadas a las personas mayores, con una mayor prevalencia de enfermedades crónicas” (Ministerio de Desarrollo Social, 2013: 92). Existe un incremento de la prevalencia de las enfermedades cardiovasculares, respiratorias, crónicas, cáncer y diabetes, las cuales implican una importante carga económica para el Estado y especialmente para el sector salud. A partir de los antecedentes anteriormente expuestos es posible evidenciar el fenómeno del envejecimiento como un hecho concreto en la sociedad actual. Desde una mirada analítica, surgen una serie de implicancias en la configuración de la estructura social, tales como:. 9.

(10) nuevos desafíos de bienestar, integración social y empleo del tiempo libre de los/as adultos/as mayores; el cambio en la demanda de bienes y de servicios; la competencia intergeneracional por los puestos de trabajo; los cambios en las relaciones de dependencia económica entre generaciones. (Centro de Ética UAH, 2005: 2) Por otro lado, surgen desafíos en torno a enfrentar el fenómeno desde lo que significa y conlleva para la propia persona mayor la vivencia de su vejez. La comprensión y las acciones en torno al fenómeno deben desarrollarse a nivel de Estado, del entorno social y por supuesto desde los mismos adultos/as mayores. En este sentido es que existen situaciones y condiciones (situaciones de maltrato, discriminación, dependencia, exclusión social, etc.) que posicionan a las personas mayores en un contexto de vulnerabilidad social y provocan un deterioro de su calidad de vida. Dentro de las dimensiones que se relacionan con esta vulnerabilidad. es necesario considerar la idea de pobreza en las personas. mayores, sus condiciones de trabajo y sus bajos niveles de ingresos, su desarrollo educativo, los temas vinculados a la salud, los grados de dependencia, la necesidad de cuidados, las situaciones de maltrato y la imagen desvalorizada del envejecimiento y la vejez, la situación de vivienda y arreglos habitacionales, sus niveles de participación y asociatividad y, finalmente, la relación con su entorno (SENAMA, 2009). En la mayoría de estas dimensiones de la vejez existen ciertos grados de deficiencias y dificultades asociadas. Por lo general hay una idea de riesgo y de debilidad frente a la estructura de oportunidades exterior a los individuos debido a los limitados recursos para enfrentarla. En este escenario se ha desarrollado desde el Estado la “Política Integral de Envejecimiento Positivo para Chile”, la cual fue construida el 2012 por el Servicio Nacional del Adulto Mayor, con la misión de orientar las políticas públicas para los/as adultos/as mayores del 2012 al 2025. En su constitución se presentan tres objetivos generales: 1. Proteger la salud funcional de las personas mayores. 10.

(11) 2. Mejorar su integración y participación en los distintos ámbitos de la sociedad 3. Incrementar, de forma transversal, el bienestar subjetivo de las personas mayores (SENAMA, 2012: 43) Cabe señalar que la política se considera integral ya que es de carácter multisectorial, recurso necesario para abordar el envejecimiento desde los distintos ministerios, servicios públicos y actores. Esta política se fundamenta en la idea del envejecimiento positivo ya “que busca crear un futuro deseable, donde el país enfrente con éxito los desafíos de la nueva estructura demográfica y donde las personas mayores sean saludables, integradas y reporten niveles de bienestar subjetivo tan altos como los jóvenes” (SENAMA, 2012: 43). Además, en el modelo de implementación se consideran 13 objetivos específicos que contemplan las siguientes dimensiones: salud y cuidados, vida activa y saludable, especialistas en temas de adulto mayor, participación, educación y capacitación, seguridad económica, vivienda y transporte, maltrato, acceso a la justicia, información y difusión de los servicios estatales, identidad, investigación en temas de vejez, bienestar subjetivo (SENAMA, 2012: 43).. b) Iglesia Católica e intervención con Adultos Mayores Debido al contexto de la Pastoral Social Caritas Chile en el que se desarrolla la investigación y la intervención con adultos/as mayores se exponen elementos de la acción social de la Iglesia y los marcos filosóficos, éticos y evidentemente religiosos que se vinculan a ella, es así como la Doctrina Social de la Iglesia (en adelante DSI) y el enfoque de Derechos Humanos han orientado este quehacer. Según lo planteado en los documentos eclesiales, la doctrina social es parte integrante del ministerio de evangelización de la Iglesia. Todo lo que atañe a la comunidad de los hombres — situaciones y problemas relacionados con la justicia, la liberación, el desarrollo, las relaciones entre los pueblos, la paz—, no es ajeno a la evangelización. (Pontificio Consejo Justicia y Paz, 1967) 11.

(12) Desde esta orientación se explica la existencia de la consciencia sobre el desarrollo de los pueblos, de una preocupación por el desarrollo integral del hombre, la acción humanitaria y la acción comunitaria, la noción fundamental de la dignidad humana, los valores de justicia social y paz, la necesidad de una práctica solidaria, entre otros (Pontificio Consejo Justicia y Paz, 1967). Respecto a la mirada de la Iglesia sobre los/as adultos/as mayores, en el marco de la DSI los sujetos son denominados ancianos siendo identificados como “ejemplo de vinculación entre generaciones, un recurso para el bienestar de la familia y de toda la sociedad (…) una importante escuela de vida, capaz de transmitir valores y tradiciones y de favorecer el crecimiento de los más jóvenes” (Pontificio Consejo Justicia y Paz, 2004: 147). Además de esta visión, “la Iglesia se siente comprometida a procurar la atención humana integral de todas las personas mayores, también ayudándoles a vivir el seguimiento de Cristo en su actual condición e incorporándolos lo más posible a la misión evangelizadora” (CELAM, 2007: 105). Es necesario destacar que los/as adultos/as mayores han tenido históricamente un rol muy importante en la Iglesia en un sentido práctico, es decir, en cuanto a la composición eclesial y el desarrollo de las tareas en su interior. Los/as adultos/as mayores constituyen un aporte fundamental1 a través de su participación y compromiso constante, conformando equipos de trabajo de pastoral social, de pastoral de adulto mayor, de salud, entre otros. En el contexto actual, la Iglesia chilena se encuentra desarrollando un trabajo de intervención con adultos/as mayores desde Cuaresma de Fraternidad, área de Caritas Chile. Esta se enmarca en el tiempo litúrgico de Cuaresma en la Iglesia Católica, el cual corresponde a cuarenta días desde el Miércoles de Cenizas hasta el Domingo de Ramos. Durante este período la Iglesia invita a la comunidad a vivir un proceso de conversión, oración, renuncia y práctica de la caridad, promoviendo. 1. Si bien no existen datos empíricos respecto a esto, en el testimonio de encargados de Pastoral de Adulto Mayor y encargados de Cuaresma se identifica a los/as adultos/as mayores como agentes movilizadores de la Iglesia.. 12.

(13) con fuerza el valor de la solidaridad con las personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad social. Inspirada en la DSI y particularmente a partir de las orientaciones emanadas desde la encíclica Populorum Progressio del Papa Pablo VI en 1967, la campaña Cuaresma de Fraternidad se realiza desde el año 1982.. A lo largo de tres. décadas ha pretendido sensibilizar sobre distintos temas y realidades asociadas a la pobreza y la vulnerabilidad social. Cada tres años se van redefiniendo los focos en que se centrará cada campaña (Cuaresma de Fraternidad, s/f [a]). Algunos de los grupos que han sido prioritarios han sido: niños y niñas en situación de vulnerabilidad, mujeres jefas de hogar, personas privadas de libertad, jóvenes con consumo problemático de drogas y alcohol, adultos/as mayores (Cuaresma de Fraternidad, s/f [a]). Desde el año 2016 al 2018, Cuaresma de Fraternidad se encuentra desarrollando su trabajo en torno a temáticas de Adulto Mayor bajo el lema “Tu aporte y mi experiencia valen”. La definición de este foco se realiza desde el Consejo Nacional de Cuaresma de Fraternidad en consideración de las problemáticas y la contingencia nacional, considerando las propuestas emanadas desde los diagnósticos de cada diócesis. En esta ocasión la decisión ha tomado como referencia el fenómeno del envejecimiento en nuestro país y las características asociadas a él en tanto proceso humano en el que intervienen distintos elementos, tales como el estado de salud, problemas de autonomía funcional y dependencia, aspectos económicos relacionados con la jubilación, el trabajo, además de las complejidades de las relaciones con el entorno (Pérez en Cuaresma de Fraternidad, 2015). Desde la institución se visualiza que las personas mayores “enfrentan una serie de factores de riesgo que aumentan su vulnerabilidad social como individuos y afectan su dignidad y derechos” (Cuaresma de Fraternidad, 2015: 5). Dentro de las principales problemáticas que viven los/as adultos/as mayores se identifican las dificultades en la atención de salud, la falta de especialistas y carencias en los cuidados sanitarios, las bajas pensiones, la carencia de recreación, la 13.

(14) dependencia y el maltrato. Respecto a este último tema, se distinguen distintos tipos que pueden desarrollarse en un contexto familiar, comunitario, institucional: negligencia, abuso patrimonial, maltrato psicológico, maltrato físico y abuso sexual y por lo general se relacionan con una imagen desvalorizada de la vejez. (Cuaresma de Fraternidad, 2015). Por otra parte, respecto a los problemas económicos, estos se asocian directamente con los costos asociados a salud, medicamentos, transporte y con las pensiones recibidas, en donde según la encuesta Percepción del Sistema de Pensiones en Chile, un 71% de los/as adultos/as mayores dice que la pensión no le alcanza para satisfacer siquiera sus necesidades básicas (Cuaresma de Fraternidad, 2015). En este contexto, los recursos de la campaña durante 2016 y 2018 se encuentran destinados al financiamiento de proyectos orientados a la mejora de las condiciones de vida de las personas mayores en Chile, promoviendo su dignidad y potenciando acciones que incorporen su experiencia, sabiduría y valores (Cuaresma de Fraternidad, s/f [b]). El modelo de intervención se sustenta en la idea de la promoción del envejecimiento activo, el encuentro intergeneracional y del adulto mayor organizado. Además se propone: consolidar una imagen del adulto mayor como protagonista que está asociado a un periodo de su vida que no se acaba, sino que es posibilidad de crecimiento y desarrollo, teniendo en cuenta elementos que nos permitan identificar sus principales problemáticas como sujetos de derecho y priorizar la experiencia, la riqueza espiritual y cultural que traen consigo a lo largo de sus años (Cuaresma de Fraternidad, 2015) Cabe aquí realizar un análisis reflexivo en torno a la relación que es posible desprender de esta propuesta interventiva con la política pública antes mencionada (Política Integral de Envejecimiento Positivo para Chile), ya que ambas fundan sus orientaciones en una perspectiva de derechos de las personas mayores y consideran la integralidad como un asunto central para la intervención.. 14.

(15) En la actualidad, se encuentran en desarrollo 41 proyectos en todo el país, los cuales tienen sus objetivos enmarcados en alguno de los cuatro ejes de acción definidos desde procesos consultivos realizados en las mismas diócesis: salud integral, participación e incidencia pública, buen trato y convivencia, y acompañamiento y espiritualidad. En el marco de la actual problematización, los ejes se han considerado como aspectos que podrían ser relevantes para mejorar la calidad de vida de los/as adultos/as mayores en sus contextos de cotidianeidad. Cabe mencionar que, la distribución de los proyectos según los ejes de acción establecidos desde la Iglesia, corresponde a: salud integral 26 proyectos (63% del total), participación e incidencia pública 6 proyectos (15%), buen trato y convivencia 5 proyectos (12%), acompañamiento y espiritualidad 4 proyectos (10%). En este contexto se visualiza una tendencia notoria hacia la ejecución de intervenciones relacionadas con el tema de la salud integral para los/as adultos/as mayores, lo cual puede vincularse a que en esta área se encuentran las principales necesidades de los sujetos con los que se trabaja y también es una dimensión que afectaría directamente su calidad de vida.. c) Calidad de vida de los/as adultos/as mayores Tanto el fenómeno demográfico como el envejecimiento mirado desde una perspectiva natural y biológica, hacen necesaria la idea de plantear el asunto de la calidad de vida de los/as adultos/as mayores. Esto sobretodo porque el aumento de la esperanza de vida “no necesariamente indica que la calidad de vida con la que se vivan los años en la última etapa de la vida haya mejorado” (GonzálezCelis, s/f: 366). El progresivo fenómeno del envejecimiento ha posicionado a nivel mundial la preocupación por la calidad de vida en la vejez y los desafíos que ella implica desde lo económico, lo social, lo político y lo cultural. Desde las Naciones Unidas a partir de la década de los 80 se han dado impulsos a través de distintos instrumentos que orientan a los gobiernos a incorporar en su agenda pública la 15.

(16) promoción de una calidad de vida para los/as adultos/as mayores que, por un lado, permita un envejecimiento con seguridad y dignidad, y por otro considere una garantía de la continuidad de su participación como ciudadanos con plenos derechos (Aguilar et al. 2011). La calidad de vida en la vejez es un tema que aborda distintas dimensiones y características que son desarrolladas en mayor o menor medida por los sujetos, el estudio del tema ha tenido como objetivo “conocer la realidad de los/as adultos/as mayores (…), conocer sus formas de vida, sus preocupaciones, sus percepciones respecto de su situación económica, familiar, social y de salud, además de los factores que les permiten sentirse más satisfechos con la vida y gozar de un bienestar general” (Campos et al. 2011: 5). Las características del envejecimiento en Chile, las condiciones de pobreza de un gran porcentaje de adultos/as mayores, las complejidades asociadas a la salud, la vivienda, la situación socioeconómica, la exclusión de la vida social, sumado a los factores individuales que se asocian al proceso de envejecimiento, hacen imprescindible desarrollar un análisis de su calidad de vida desde una mirada multidimensional que aborde la temática desde las distintas aristas que implica en la vida cotidiana de las personas mayores. A nivel nacional, existen cuatro encuestas de medición de calidad de vida en la vejez, estas se han llevado a cabo por la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) en conjunto a SENAMA y a Caja de Compensación Los Andes en el marco del Programa Adulto Mayor de la PUC. Los años de realización de las encuestas son 2007, 2010, 2013 y 2016, periodicidad que ha permitido establecer comparaciones y analizar la evolución de la calidad de vida de los/as adultos/as mayores. La encuesta aborda cinco aristas globales asociadas a este fenómeno: 1. Bienestar general en la vejez 2. Situación económica y laboral 3. Condiciones de salud. 16.

(17) 4. Participación y actividades sociales 5. Relaciones sociales y familiares. Sintetizando a groso modo algunos resultados sobre la percepción del bienestar general en la vejez, se encuentra como determinante la satisfacción subjetiva con la vida, lo cual además se relaciona con las necesidades económicas, de alimentación, vivienda, afecto y cariño, atención en salud y recreación. Desde las cifras concretas, se manifiesta un alza considerable desde la primera “medición en 2007, [donde] un 56,5% de los encuestados declaraban algún grado de satisfacción con su vida, [y en] casi una década este reporte sube 15,8 puntos, llegando a 72,3% (2016)” (Rosell et al. 2017: 14). Respecto a la variable “sensación ante la vida”, ella identifica a los/as adultos/as mayores en distintas situaciones a las que se ven enfrentados en su cotidianidad, las principales son: problemas económicos con un 29,9%, problemas de salud o accidente de importancia con un 24,7% y el divorcio o separación con un 23,8%. En este último aspecto se consideran síntomas depresivos, aislamiento social y motivación de salir y recrearse. A partir de los antecedentes presentados se constituye el problema de investigación como una articulación entre el fenómeno del envejecimiento, la intervención que desarrolla la Iglesia Católica a través de Cuaresma de Fraternidad con los/as adultos/as mayores y el tema de la calidad de vida que será abordado principalmente desde los ejes de acción que se plantean en los proyectos y con la pretensión de descubrir nuevas categorías asociadas al fenómeno de estudio. La articulación se fundamenta desde la manifestación sustancial del fenómeno del envejecimiento en Chile y la relevancia con la que ha sido considerado históricamente desde la Iglesia Católica, de allí que surge la intención y la preocupación por proponer acciones que enfrenten la realidad de los/as adultos/as mayores de una manera transformadora a través de intervenciones. fundadas. en. lineamientos. específicos,. con. objetivos. y. metodologías apropiadas, inspiradas en las lógicas pastorales a la vez que 17.

(18) implementadas con la calidad técnica necesaria. Las intervenciones que han sido parte del objeto de estudio han sido específicamente revisadas desde su eje de acción con el fin de reconocer y comprender su incidencia en el mejoramiento de la calidad de vida de los/as adultos/as mayores que son parte de cada proyecto.. 1.2 Pregunta de investigación A partir de la problematización expuesta se ha definido estudiar las cuatro dimensiones propuestas en las intervenciones de la Iglesia con Adulto Mayor y su contribución con el mejoramiento de su calidad de vida, considerando fundamentalmente la percepción subjetiva de los/as adultos/as mayores y de las personas que trabajan con ellos en la intervención, a partir de allí es que se construye la siguiente pregunta que ha orientado la investigación: ¿Cómo inciden los proyectos de Cuaresma de Fraternidad en el mejoramiento de la calidad de vida de los/as adultos/as mayores que participan en ellos? Luego surgen otras interrogantes relacionadas con significar la intervención desde una perspectiva subjetiva (las que además han aportado en la construcción de los objetivos específicos de esta investigación) desde donde cabe preguntarse ¿Qué significado tiene la intervención para los/as adultos/as mayores en su vida cotidiana? ¿Cómo influye la intervención en su proceso de envejecimiento? ¿Cuál es la noción de calidad de vida que tienen los/as adultos/as mayores? y ¿qué dimensiones interactúan en ella?, a partir de allí y buscando desarrollar aportes a las futuras intervenciones, ¿Qué otras dimensiones son necesarias de incorporar a la intervención de la Iglesia con los/as adultos/as mayores para mejorar su calidad de vida?. 1.3 Relevancia de la propuesta de investigación Desde la relevancia social, la investigación aporta a reconocer los elementos que son importantes en la vida de los/as adultos/as mayores en cuanto a su bienestar y su calidad de vida, considerando que constituyen una parte relevante y en crecimiento de la población. Además, lo anterior posibilita tener mayores insumos para el diseño de futuras intervenciones tanto en ámbitos públicos como privados 18.

(19) que tienen como centro la promoción de la calidad de vida de los/as adultos/as mayores. La investigación fundamenta su relevancia desde un plano teórico en cuanto se orienta a generar conocimiento en torno a un fenómeno de gran magnitud a nivel nacional. Si bien el estudio ha seleccionado un conjunto de proyectos específicos a nivel metodológico, las intervenciones tienen un alcance nacional relevante. Gracias al aporte de las entrevistas se devela la subjetividad que permite interpretar los significados y valoraciones que atribuyen tanto adultos/as mayores como ejecutores/es a los proyectos de intervención, pudiendo desde allí producirse conocimiento sobre la incidencia de estos en la calidad de vida en la etapa de la vejez. Cabe señalar la importancia disciplinar que tiene el estudio en cuanto desarrolla una línea investigativa en torno a un conjunto de intervenciones con adultos/as mayores que persiguen fines transformadores sustanciales para los mismos. Construir conocimiento desde las experiencias e implicancias prácticas para sus vidas, estableciendo un vínculo especial con el tema de la calidad de vida constituye un aporte para la configuración de futuras intervenciones –sobre todo desde la misma institución- que persigan objetivos en este ámbito. De este modo será posible construir estrategias que no solo sean prácticas aisladas y que resuelvan asuntos particulares para el/la adulto/a mayor sino que puedan integrar los elementos que ellos/as consideren como necesarios y efectivamente realicen un cambio importante en su vivencia del proceso de envejecimiento. Desde un punto de vista ético, la investigación contribuye al relevo de la voz del “sujeto de intervención”, transformando su posición en un participante activo y reflexivo en torno al proyecto, a las transformaciones que este ha producido, entre otros temas. Se han considerado además los resguardos éticos relacionados con la confidencialidad de los/as entrevistados/as y el respeto de su autonomía para dar respuesta a las preguntas, tomando además como lineamiento el encuadre institucional, vinculado a los principios de Iglesia, en el que se desarrolla este estudio. 19.

(20) En el mismo sentido que lo señalado, la investigación aporta al campo de la sistematización del ejercicio profesional y de la intervención misma con adultos/as mayores, rescatando buenas prácticas, componentes de los proyectos y atribuciones de los/as adultos/as mayores a ello.. 20.

(21) 3. OBJETIVOS DE INVESTIGACIÓN Objetivo general Analizar la incidencia de los proyectos de Cuaresma de Fraternidad en el mejoramiento de la calidad de vida de los/as adultos/as mayores de tres zonas del país (norte, centro y sur).. Objetivos específicos . Interpretar los significados que adultos/as mayores y ejecutores/as de proyectos atribuyen al concepto de calidad de vida. . Analizar las implicancias de la intervención desarrollada a través de los ejes de acción “salud integral”/ “participación e incidencia pública”/ “buen trato y convivencia”/ “acompañamiento y espiritualidad” sobre la calidad de vida de los/as adultos/as mayores que participan en proyectos Cuaresma de Fraternidad.. . Describir las transformaciones observadas por los/as ejecutores y por los/as adultos/as mayores en distintos aspectos de su vida a partir de su experiencia en los proyectos de Cuaresma de Fraternidad. . Analizar la valoración que adultos/as mayores y ejecutores/as atribuyen a la intervención de la Iglesia Católica en el trabajo con adultos/as mayores. 21.

(22) 4. HIPÓTESIS DE TRABAJO El desarrollo de la investigación se orientó considerando que los ejes de acción propuestos. y. los. proyectos. efectivamente. realizan. una. contribución. al. mejoramiento de la calidad de vida de los/as adultos/as mayores que son parte de ellos. Se espera por medio del estudio comprobar este resultado ya que los propósitos de la intervención se relacionan directamente con la transformación de la realidad de los/as adultos/as mayores, mejorar sus condiciones de vida impactando en distintas dimensiones de ella y promover su participación en espacios que contribuyan a su dignidad. A partir de los objetivos específicos planteados se plantearon como hipótesis las siguientes ideas: . El concepto de calidad de vida posee una composición compleja desde lo definido por los/as adultos/as mayores y ejecutores/as en tanto este se elabora integrando aspectos objetivos y subjetivos.. . Existen implicancias positivas en la calidad de vida de los/as adultos/as mayores a partir de las experiencias de intervención de la Iglesia Católica, las cuales se visualizan en distintas dimensiones de su vida tales como la salud, las relaciones con su entorno, la participación, aspectos espirituales.. . Se evidencian transformaciones en distintos aspectos importantes de la vida de los/as adultos/as mayores que son observadas tanto por ellos/as como por los/as ejecutores derivadas de su participación en los proyectos, ellas se relacionan con temas de salud, formación, buen trato, espiritualidad, entre otros.. . Se desarrolla desde los/as ejecutores y adultos/as mayores una valoración positiva y relevante de la intervención de la Iglesia Católica en el trabajo con este grupo debido al aporte que ella ha realizado a lo largo de sus vidas.. 22.

(23) 5. PANORAMA CONCEPTUAL Para el desarrollo de la investigación es preciso definir las categorías conceptuales. que. subyacen. al. problema,. revisando. el. fenómeno. del. envejecimiento y la vejez y el sujeto adulto mayor, definiendo la intervención con adultos/as mayores,. calidad de vida,. calidad de vida de los/as adultos/as. mayores además de algunas dimensiones que inciden y que son propuestas por la Iglesia en su intervención.. 1. Envejecimiento Es posible considerar el envejecimiento como un proceso de transición demográfica a partir de una mirada social del fenómeno, así como es importante analizarlo en su perspectiva individual y humana. Esto último implica los cambios que experimentan las personas a medida que avanza su edad, teniendo en cuenta que estos pueden desarrollarse de manera distinta en cada sujeto y que tienen relación con la vivencia propia del fenómeno más que con la edad en particular (Prieto et al. 2009). Se considera el envejecimiento como un proceso biológico y natural a la vez que representa una construcción social compuesta por hitos cronológicos e hitos circunstanciales, los cuales le dan sentido a los diversos momentos de la trayectoria de vida de cada persona. En la construcción del proceso están presentes las condiciones biológicas y culturales además de la dimensión psicológica que actúa como mediadora entre las dos anteriores (Prieto et al. 2009). Desde lo planteado por Dulcey-Ruiz (2013), el envejecimiento desde una perspectiva individual es un proceso multidimensional de cambios que se dan de manera permanente a lo largo de la vida. Envejecer es algo que no se puede elegir ya que se encuentra determinado por factores biológicos y ambientales, no obstante las personas pueden ir desarrollando estilos diferentes para vivir ese envejecimiento modificando sus contextos físicos, sociales, económicos, políticos y culturales (Dulcey-Ruiz, 2013).. 23.

(24) 2. Vejez y adultez mayor La vejez representa una etapa en la que hay una adaptación a ciertos desgastes (debilitamiento de la salud, pérdida de seres queridos, dificultades para la autonomía, etc.) en donde se ven afectadas las relaciones sociales y actividades públicas de las personas. Además, en este proceso confluyen un sinnúmero de elementos y procesos como lo es la jubilación, pérdida y creación de nuevos vínculos y relaciones, reconocimiento de las nuevas condiciones del cuerpo y de la salud, entre otros cambios y situaciones. Desde lo que plantean Moody y Sasser (2012), la vejez contempla reconocer lo que son las experiencias de vida de cada persona, considerando las condiciones en las que se vive esta etapa y el transcurso anterior, tales como la situación social y económica, la educación, la trayectoria laboral, la vida familiar y social, las cuales contribuyen a la construcción de su vejez. Para una comprensión integral de la vejez es preciso delimitar la forma en que se comprende a los sujetos que se encuentran en esta etapa. A partir de la tipología que se ha trabajado desde Cuaresma de Fraternidad se desarrolla el concepto del/la adulto/a mayor. Este considera, de manera inicial, criterios universales que lo asocian a una edad particular que considera en esta categoría a todas las personas de 60 años o más según lo establecido en la Ley 19.828 en Chile (SENAMA, s/f [a]). Se debe tener en cuenta que hay también otras perspectivas que permiten trascender esta dimensión cronológica que resulta insuficiente al momento de pretender abordar el fenómeno de una manera más compleja, desde allí resulta interesante lo que Araníbar (2001) plantea en torno a la vejez, entendiéndola como un conjunto de cambios sociales, físicos, psicológicos que se encuentran determinados por estructuras económicas, culturales, sociales e históricas.. En esta definición se relacionan elementos. individuales como la. experiencia y conocimientos acumulados, los cambios de rol y el carácter subjetivo de ser una persona mayor con elementos estructurales y objetivos. En el marco de este estudio es pertinente exponer el concepto de vejez desde la perspectiva de la Iglesia Católica. En este contexto se concibe como una etapa de 24.

(25) reconocimiento del camino que se ha recorrido, de apertura e ilusión a la novedad que implica una oportunidad para poner en juego todas las capacidades y posibilidades que a lo largo de la vida se han aprendido, dándole un nuevo sentido y significado al estar viviendo este período (Perdomo, 2009). En esta misma línea según lo planteado por Monseñor Goic (2009), es un desafío “contribuir a cambiar la imagen actual del envejecimiento y la vejez por otra más realista, menos estereotipada, menos marcada por actitudes poco respetuosas como son el paternalismo o el asistencialismo”. Se vislumbra al/la adulto/a mayor como una persona integral, plena y por sobre todo se asume con énfasis su reconocimiento como sujeto de derechos, “ante todo el derecho a vivir con respeto, valoración, y en condiciones adecuadas para el pleno desarrollo” (Monseñor Goic, 2009) Desde el marco institucional, a partir de lo que señala Acosta, Díaz, Noguer y Toro (2015), las personas mayores conservan aún su potencial durante esta etapa de su vida, continúan cultivando habilidades tanto individuales como sociales, son sujetos de derechos y por lo general tienen la intención de participar de manera activa y protagónica en el desarrollo de su familia, la comunidad y la sociedad.. 3. Proyectos de intervención en torno a los/as adultos/as mayores La propuesta de intervención de la Iglesia que se encuentra en desarrollo a nivel nacional, se sustenta en la ejecución de proyectos destinados al trabajo con adultos/as mayores. En este contexto los actores que se han involucrado tanto conceptualmente como en el desarrollo de esta investigación, son los denominados ejecutores/as, quienes corresponden a las personas que trabajan directamente con los/as adultos/as mayores en la intervención. En esta investigación, en la mayoría de los casos que se han estudiado, los/as ejecutores/as son profesionales de algún área relacionada con el proyecto o la intervención con adultos/as mayores (profesional de la salud, del área social, entre otras). Cabe señalar que, en ocasiones, estos/as ejecutores/as son a su vez adultos/as mayores, los cuales trabajan con sus pares en forma empática y viviendo a la vez los procesos que contempla el proyecto en ejecución.. 25.

(26) La orientación de la intervención con los/as adultos/as mayores se encuentra relacionada con una decisión eclesial, donde el objetivo central desde su discurso es “mejorar las condiciones de vida de las personas mayores de nuestro país, comprometiéndonos con su dignidad y potenciando acciones que integren su valor, sabiduría y experiencia” (Cuaresma de Fraternidad, s/f [b]). Los lineamientos que desarrolla la intervención son: salud integral, participación e incidencia pública, buen trato y convivencia, y acompañamiento y espiritualidad. Si bien desde el escenario eclesial no se realiza una vinculación explícita con el tema de la calidad de vida, en esta investigación se ha abordado la contribución de la intervención al mejoramiento de la calidad de vida de los/as adultos/as mayores.. 4. Calidad de vida de los/as adultos/as mayores Desde la definición que realiza la Organización Mundial de la Salud (OMS), la calidad de vida es “la percepción individual de la posición en la vida en el contexto de la cultura y sistema de valores en el cual se vive y su relación con las metas, expectativas, estándares e intereses” (Urzúa y Caqueo-Urízar, 2012: 65). Se establece además que en el concepto interactúan la percepción de condiciones objetivas y condiciones subjetivas, y se reconocen como relevantes el bienestar y satisfacción multidimensional. La calidad de vida es resultado de una evaluación que realiza cada persona respecto a asuntos objetivos y subjetivos relacionados con distintos aspectos de su vida (Urzúa y Caqueo-Urízar, 2012). Ardila (2003) distingue aspectos objetivos a través de indicadores sociales y aspectos subjetivos o percibidos. Los primeros tienen relación con el bienestar material, la salud objetivamente considerada y el mantenimiento de relaciones armónicas tanto con el ambiente como con la comunidad en que se inserta la persona. Los aspectos subjetivos se vinculan con la intimidad, la expresión emocional, la seguridad percibida, la productividad personal y la salud percibida. A modo de síntesis del concepto se señala que “calidad de vida es un estado de satisfacción general, derivado de la realización de las potencialidades de la persona” (Ardila, 2003: 163), integrando los aspectos antes mencionados.. 26.

(27) Al vincular este concepto con los/as adultos/as mayores es preciso definir los aspectos que se encuentran asociados a sus particularidades en relación con su calidad de vida. Desde allí, Anigstein, Osorio y Torrejón (2011: 6), señalan que la construcción del concepto de calidad de vida desde la perspectiva subjetiva de los/as adultos/as mayores se define como: una constante vinculación entre condiciones individuales y condiciones sociales, para las personas mayores calidad de vida es una actitud positiva frente a la vida, la cual se ve determinada por las condiciones de salud y las relaciones interpersonales, pero también determinada por las condiciones estructurales presentes en la sociedad: derechos y oportunidades, y acceso a servicios básicos, Las dimensiones objetivas están vinculadas a necesidades básicas tales como salud, vivienda, alimentación además de condiciones de vida compuestas por el contexto y la situación personal observable que permitan una mejor calidad de vida (Anigstein, Osorio y Torrejón, 2011). Por otra parte, el nivel subjetivo se construye como una evaluación de las dimensiones objetivas en base a la experiencia de cada una de ellas y la influencia del medio sociocultural, siendo relevante la satisfacción y la sensación de bienestar que se tiene respecto a las mismas. Aquí es importante destacar que se descubren distintas aristas para la calidad de vida de los/as adultos/as mayores: salud, bienestar material, individual, entorno físico, entorno social (Anigstein, Osorio y Torrejón, 2011). A continuación, se presenta un cuadro resumen del concepto a partir de lo planteado por Anigstein, Osorio y Torrejón (2011).. 27.

(28) Calidad de vida en los/as adultos/as mayores Aspectos objetivos/ Indicadores sociales - Bienestar material - Salud - Relaciones interpersonales - Vivienda - Alimentación - Entorno físico - Entorno social:  Relaciones familiares  Comunidad  Participación  Relación con pares  Relación con jóvenes. Aspectos subjetivos o percibidos -. Intimidad Expresión emocional Seguridad percibida Productividad personal Salud percibida. “Evaluación de las dimensiones objetivas y el grado de satisfacción respecto a ellas”. Cuadro 2: Elaboración propia en base a definiciones de calidad de vida del adulto mayor planteadas por Anigstein, Osorio y Torrejón (2011). En el Plan de Acción Internacional de Madrid (2002) se entregan orientaciones a todos los países para su acción frente a los procesos de envejecimiento de la población, allí se desarrolla una perspectiva de sociedad que plantea un ideal de inclusión para todas las edades. Centra la calidad de vida en la vejez en las condiciones de vida, en donde se plantean 3 orientaciones clave para su mejoramiento: a) Participación en el desarrollo b) Salud y bienestar c) Entornos físicos y sociales propicios y favorables. Con la intención de construir una mirada de la calidad de vida del/la adulto/a mayor relacionada con la intervención de la Iglesia Católica, el concepto de envejecimiento activo define lo que podría ser entendido como una buena calidad de vida. Es así que, desde lo planteado por la OMS, el envejecimiento activo comprende un “proceso en que se optimizan las oportunidades de salud, participación y seguridad a fin de mejorar la calidad de vida de las personas a medida que envejecen” (Cuaresma de Fraternidad, 2015: 2). En este sentido la intervención con adultos/a mayores en miras a favorecer su calidad de vida es entendida como la necesidad de construir alternativas que les permitan desarrollar 28.

(29) una vida saludable en términos físicos y mentales, una formación mediante el reconocimiento de sus capacidades y competencias, la promoción de igualdad de derechos y oportunidades, el fomento de la autoestima y su mayor participación en la sociedad, aportando desde su experiencia y saberes (Cuaresma de Fraternidad, 2015). Es pertinente relacionar los conceptos de envejecimiento activo y calidad de vida debido a que la orientación de las intervenciones que se han estudiado se encuentra cimentada en dimensiones tales como la participación, la salud y la seguridad. Se reconocen también factores que determinarían el proceso del envejecimiento activo –y que se encuentran también presentes al momento de analizar la calidad de vida de los/as adultos/as mayores- tales como factores sociales, factores personales, de sanidad y servicios sociales, económicos, del entorno físico y también conductuales (Limón y Ortega, 2011). Dentro de la construcción y análisis de ambos conceptos se consideran aspectos relevantes para la vida de los/as adultos/as mayores, dentro de los cuales uno de los más destacados es el tema de la salud y los cuidados considerando los efectos en su bienestar. A partir de estas nociones de calidad de vida es necesario comprender algunas de las dimensiones que constituyen al concepto, a continuación, se desarrollarán las cuatro que se consideran pertinentes en este estudio ya que se relacionan con los ejes de acción de los proyectos que han sido analizados. a) Salud Desde lo que define la OMS (2006: 1), la salud “es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades” En el marco de lo que es considerado como salud integral, se entiende la salud como un derecho y un elemento fundamental para el bienestar integral de las personas, que está en transformación constante sujeta a variables biológicas, psicológicas, sociales, culturales, políticas y económicas (Sánchez, 2005). 29.

(30) En el marco de la vinculación con la intervención que se ha estudiado cabe señalar la importancia de desarrollar un concepto de salud que promueva una mejor calidad de vida. Desde allí que la Iglesia Católica introduce la dimensión de salud integral, lo cual se comprende como el fomento del cuidado, la “rehabilitación e integración de los/as adultos/as mayores, promoviendo el desarrollo de estrategias de autocuidado y prevención para lograr un envejecimiento activo y una nutrición saludable” (Cuaresma de Fraternidad, 2017: 6). La salud en relación a la calidad de vida desde un punto de vista subjetivo tiene que ver con “la valoración que realiza una persona, de acuerdo a sus propios criterios, del estado físico, emocional y social en que se encuentra en un momento dado” (Vinaccia y Orozco en González-Celis, s/f: 370). Esta definición sumada a las anteriores fundamenta la integralidad del concepto salud en el marco de la intervención estudiada. b) Participación Otra dimensión asociada a la promoción de la calidad de vida de los/as adultos/as mayores se relaciona con su participación en la sociedad. La participación puede ser entendida “como aquellas acciones emprendidas por agrupaciones de personas que comparten uno o varios intereses comunes, caracterizadas por un grado importante de organización” (Acosta et al. 2015: 21). En el mismo sentido, las organizaciones compuestas por personas mayores “constituyen un medio importante para facilitar la participación mediante la realización de actividades de promoción y el fomento de la interacción entre las generaciones” (Duque y Mateo, 2008: 17). Además, la participación activa de los/as adultos/as mayores aporta a la sociedad diferentes recursos desde su experiencia y sabiduría, es una herramienta clave para la promoción del envejecimiento activo y la calidad de vida. A través de la participación es posible la construcción de escenarios en los que las personas mayores se expresen y relacionen en distintos aspectos: política, trabajo, educación, en organizaciones sociales y/o comunitarias (participación social), medios de comunicación, ocio y tiempo libre (Duque y Mateo, 2008). 30.

(31) Desde lo planteado en la intervención de la Iglesia Católica con adultos mayores, la dimensión de participación e incidencia pública se orienta a la creación de “espacios para que los/as adultos/as mayores puedan incidir en las decisiones públicas, contribuyendo a la inclusión de aquellos que se encuentran en situación de exclusión social” (Cuaresma de Fraternidad, 2017: 5), la propuesta se basa en la idea de la promoción de la participación a través de asociatividad, organización y colaboración, elementos que contribuirían de forma directa a fortalecer las relaciones de las personas adultas mayores con su entorno y encauzar sus potencialidades para participar en diversos ámbitos como los que se han mencionado, afectando de manera positiva su calidad de vida. c) Buen trato Otra dimensión relevante en el análisis y la percepción de la calidad de vida de los/as adultos/as mayores comprende las relaciones con el entorno que establecen los sujetos y las dinámicas de convivencia, donde la idea de buen trato adquiere un lugar relevante cuando se plantean intervenciones en este ámbito. Para SENAMA (2015), se relaciona con la promoción del reconocimiento y el ejercicio de los derechos humanos de los/as adultos/as mayores, incorporando además el aporte que puede hacer el entorno, generando una mayor valoración social a través del buen trato, respetando su autonomía y capacidad de decisión, escuchando y valorando a las personas mayores y fomentando relaciones intergeneracionales y su participación social (SENAMA, s/f [b]). Por otro lado, una cultura de buen trato implicaría el reconocimiento de las posibilidades físicas y emocionales del otro, de poner en práctica la empatía, propiciando una interacción positiva y desarrollando una comunicación efectiva que permita la interacción, expresar y conocer las expectativas propias y de las otras personas (Dancausa, s/f). En relación a la mirada subjetiva de los/as adultos/as mayores sobre un buen trato hacia ellos/as, este conllevaría la necesidad de sentirse respetados, reconocidos por su experiencia y trabajo realizado, además de la necesidad de contar con un espacio en la sociedad en el que puedan seguir contribuyendo activamente. Por otro lado, parte de esta 31.

(32) concepción de buen trato también implicaría garantizar una economía estable que permita su independencia (Dancausa, s/f). Desde lo planteado por la Iglesia Católica en el marco de la intervención, la orientación de la dimensión buen trato y convivencia busca “prevenir situaciones de maltrato o abuso hacia las personas mayores, favoreciendo el respeto de sus derechos para envejecer dignamente” (Cuaresma de Fraternidad, 2017: 5). Esto permite vincular la calidad de vida de los/as adultos/as mayores con el marco del reconocimiento fundamental de sus derechos y el cambio de relaciones sociales y de convivencia que implica la idea del buen trato. d) Acompañamiento y espiritualidad La cuarta dimensión propuesta desde la Iglesia Católica en el marco de la intervención es la de acompañamiento y espiritualidad. Considerando lo que propone Dulcey-Ruiz (2013), la espiritualidad se relaciona con la construcción de significados y la búsqueda del sentido de la vida, donde se avanza en la comprensión de la propia existencia. Es un concepto que se vincula a la noción de trascendencia, que en el contexto de la adultez mayor implicaría una progresión hacia la madurez y la sabiduría, donde las personas tienden a la “búsqueda de alguna fuerza en la cual encontrar refugio (…), de amor al prójimo, [del] cuidado con el medioambiente” (Tortelli, 2008: 319). Desde el eje planteado en la intervención se requiere “favorecer el bienestar psicológico y espiritual de las personas mayores, integrando el valor de su sabiduría y experiencias como carismas que contribuyen a dar sentido a la vida” (Cuaresma de Fraternidad, 2017: 6). Aunque esta dimensión pretenda generar intervenciones específicamente orientadas a la religiosidad y lo pastoral, la espiritualidad se encuentra presente en general en las intervenciones que se desarrollan desde la Iglesia Católica con los/as adultos/as mayores, contribuyendo a través del acompañamiento al apoyo emocional, la contención del dolor asociado a distintas pérdidas, la vivencia de la vejez desde una mirada más positiva, alegre y feliz considerándola como un regalo de Dios (Perdomo, 2009). 32.

(33) La vivencia de la espiritualidad cristiana desde esta perspectiva posibilita comprender y valorar la existencia, reconocer la vejez como una aventura y una historia inacabada en la que la persona es protagonista de su desarrollo y cuenta con distintos aliados a través de los espacios de encuentro, de las redes de apoyo familiar, las amistades, su propia comunidad eclesial, entre otros (Perdomo, 2009).. 5. Transformación social Según Muñoz (2011: 86), la idea de transformación nace desde la crítica y el cuestionamiento al orden establecido y a lo que se percibe como realidad, desde allí es necesario observar las circunstancias que condicionan la vida e idear procesos fundados e intencionados hacia una transformación de algo que se observa y significa como problemático, desde el punto de vista de un observador específico, y en un tiempo y espacio determinados. Esto se vincula con el concepto de intervención social, donde la noción de transformación es un horizonte a través del cual existirán criterios normativos para guiar aquellos cambios profundos que requiere la sociedad o bien un grupo e incluso personas en particular. La noción de transformación parte de la base de que existe una realidad cuyos elementos son necesarios de modificar o cambiar, no obstante, transformar implica una mayor profundidad y sustancialidad, aportando una concepción a la vez estructural –en este contexto- de la vejez. En el marco de este estudio la transformación social se comprende en relación a los procesos que vive cada adulto/a mayor que participa en un proyecto de Cuaresma, evidenciándose en los cambios percibidos en la vida cotidiana, transformaciones de su propia realidad y contexto a partir de la experiencia del proyecto.. 33.

(34) 6. ESTRATEGIA METODOLÓGICA 6.1 Diseño metodológico La investigación ha sido abordada desde el paradigma cualitativo, buscando tanto comprender como interpretar la realidad estudiada. El estudio se ha desarrollado a través de una interacción entre los distintos elementos que lo componen, incluyendo a la propia investigadora y a los sujetos que son parte de las intervenciones desarrolladas en las distintas diócesis. Lo cualitativo ha permitido entender el fenómeno de la calidad de vida en la vejez desde una perspectiva dinámica, descubriendo lo que piensan, sienten y esperan los sujetos, conocer sus vivencias, experiencias y la percepción que tienen de las distintas dimensiones de análisis y la forma en que ellas inciden o no en sus contextos cotidianos (Balcázar et al. 2006). La investigación se ha propuesto comprender la manera en la que los sujetos perciben la intervención, y analizar desde sus discursos la forma en la que distinguen transformaciones y mejoras en la calidad de vida de los/as adultos/as mayores. El enfoque cualitativo se ha considerado relevante el contexto en el que se enmarca la investigación, la institución Pastoral Social Caritas Chile, cuya acción a través de Cuaresma de Fraternidad materializa la intervención de la Iglesia Católica con adultos/as mayores. En este sentido se estudiaron los principios eclesiales que acompañan los procesos de investigación centrando la atención en la voz de las personas, en la intención de escucharlas, considerarlas, atender a sus necesidades, requerimientos y percepciones, lo que vislumbra la articulación y coherencia entre la intervención institucional y la propuesta de investigación. El alcance de la investigación es descriptivo y relacional, dado que los objetivos de la investigación han buscado analizar incidencia que tienen los proyectos en la calidad de vida de los/as adultos/as mayores, con el fin de describir las percepciones y características que. ellos y /as ejecutores/as asocian a la. intervención y sus implicancias transformadoras. 34.

(35) Por otro lado, ha existido la pretensión de desarrollar un estudio que también tenga un alcance de tipo interpretativo. La perspectiva hermenéutica ha permitido orientar la investigación a comprender la realidad desde las condiciones propias del diálogo y la comunicación con el fin primordial de interpretar los discursos y el lenguaje (Parra, 2005). Se interpretaron las percepciones que tienen los/as adultos/as mayores y los/as ejecutores/as de proyectos sobre las dimensiones de análisis que se han expuesto.. 6.2 Técnicas e instrumentos de producción de la información A partir del análisis del contexto, tomando en consideración las características que posee el objeto de estudio, el campo de investigación y los sujetos involucrados se decidió buscar una herramienta que permitiese encontrar la información requerida ajustándose a la realidad de la intervención y que develara discursos subjetivos profundos. Desde allí se decidió trabajar con la técnica de la entrevista, la cual según lo propuesto por López y Deslauriers (2011) se trata de una situación que permite desarrollar una conversación íntima, intercambiando elementos de manera recíproca. El discurso del/la entrevistado/a posibilita una reconstrucción de su realidad y posiblemente de la del grupo al que pertenece ya que ha vivido, sentido y percibido –en este caso- la intervención. La entrevista ha brindado la posibilidad de tener un encuentro y un diálogo cercano con los informantes, identificando los factores de la intervención que inciden en el mejoramiento de la calidad de vida de los/as adultos/as mayores a partir de lo que ellos mismos sienten, piensan y opinan. Además, las entrevistas con los/as ejecutores/as también han entregado información respecto a esto. Se diseñaron dos tipos de entrevistas: una dirigida a adultos/as mayores y otra dirigida a ejecutores/as de proyectos. La entrevista dirigida a adultos/as mayores (ver anexo 1, pauta de preguntas a adultos/as mayores) se ha orientado a explorar su percepción de lo que es la. 35.

(36) intervención2 y de las implicancias que ella tiene en su vida, esto vinculado a la dimensión específica del proyecto en el que participa y a su contribución al mejoramiento de su calidad de vida, reconociendo los significados que interactúan en este fenómeno. La entrevista dirigida a los/as ejecutores/as de proyectos (ver anexo 1, pauta de preguntas a ejecutores/as) se ha orientado a reconocer la forma en la que desde su perspectiva consideran que la intervención y su dimensión específica influye en el mejoramiento de la calidad de vida de los/as adultos/as mayores, a través de la mirada de posibles transformaciones cotidianas que ellos observan. Por otra parte, y como fuente de información complementaria, a través del desarrollo de los encuentros de acompañamiento que se han propuesto desde el plan de intervención3, ha sido posible realizar un trabajo etnográfico significativo para la investigación, en este se han implementado técnicas de observación participante y no participante en las distintas visitas que se han realizado. El encuentro con los beneficiarios del proyecto se desarrolló en dos modalidades: participación del visitante en talleres y/o actividades pertenecientes al proyecto o bien la realización de una reunión convocada específicamente para evaluar y reflexionar en torno a la experiencia y los significados que ha tenido el proyecto para sus participantes. En el primer tipo de encuentro fue factible llevar a cabo observaciones no participantes a partir de las cuales ha sido posible identificar y analizar los niveles de participación, motivación, vinculación con el proyecto, entre otros. El segundo tipo de encuentro favoreció la implementación de una técnica de observación participante además del desarrollo de entrevistas grupales en donde la investigadora –en el rol de acompañante del proyecto- orientó la 2. Cabe señalar que no se utiliza el concepto intervención en el contexto de las entrevistas con adultos mayores sino que el de proyecto, actividades del proyecto, talleres, etc. realizando una adaptación del lenguaje al contexto en que se aplica el instrumento 3. El plan de intervención se orientó a diseñar e implementar un modelo de acompañamiento a los proyectos financiados con el Fondo Nacional de Cuaresma de Fraternidad. En ese contexto, la técnica de la visita fue un elemento central del análisis y la propuesta. Se trabajó en el desarrollo de cuatro encuentros durante la visita en terreno al proyecto: con el/la responsable del proyecto, los/as ejecutores y los/as adultos/as mayores.. 36.

Referencias

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