EL EQUIPO DE LOS FERROCARRI
L
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EL EST
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•
Agradecemos la respuesta 11 u e el di!<Liugu ido colcgn., ~::~eiior V crgara l'\1 on tt, ha d:\do a nuestras obserwtciones sobre su conferencia
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'OCr.t,?"l'il"'s del
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1899 (t:es -¡mesta que encontramos publicada en el m1rnero de los ANALES de Abril, que acaba de ser repartido); pero, sentimos que esa respuesta no se nos h:\ya dado en una sesion del Instituto, para haber tenido oportunidad de reconocer o deslindar errores ante las mis-mas personas que los hubiesen oído, evitando así la"> paralojizaciones en que pueden in· cunir los que no tienen intcres por la materia tratada.Haciéndolo así, 11uicu sabe f<i el seiior Verg:tra l\:Iontt, hubiese ahormdo todo o grán parte de sn artículo; pues mucho de él estti. ba ·ado en la ascreracion de <tue hemos dicho i escrito precisamcute lo conLrario de lo que dijimos i escribimos, repitiéndolo hasta el cansancio, al ocuparnos de ese asunto; i en el resto del artículo nos contradice con razo-nes que estan de acuerdo con las nuestras.
No nos esplicamos esas er¡uivocacioues de nuestro estimado consocio i ello nos ob
li-ga
a esponer una lijcm rcctilicacion, sirviéndonos de citas de algunos párrafos de nues-tro artículo de Julio del afw últitno, publicado eu el número de Noviembre del mis· mo aiio.•
•
•
Lo qne dijimo~::~ t·epetidas veces dumnte la discnsion habida en el Instituto, lo que se publicó en resúmcn de las actas i lo que se repitió v:win. · veces en nuestro citado o.r-t(culo, fuP: que tomríba.mos como base fundamental para estimar la deflciencia i dotncion de equipo en nucstrosjel'?'OCa?Tiles
en es
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JlOI.<tcion,
el Klf.O~tE'I'ItA.Jg Qu~: HAI NECESIDADDE HACER HECORHio:tt A ESE EQUIPO.
Cuando el scitor Verg<\1'<\ Montt llegaba a In conclusion de que ni por la intensidad c.lel tráfico ni por el kilometn0c de los carros estaban nuestros ferrocarriles en deficiente dotacion de equipo de carga, dec(amos tcstualmcnte:
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naciones.
Pasamos, en seguida, a esponet· una série de dil.tos i citns que comprobaban nuest,ro aserto i hacían ver que todos los Directores
J
cnerales de la Empresa habían hecho re sal-tar esa deficiencia.222 E. LÓPE% S.
Entre otras citas, tomamos un párrafo de la l\lemoria de 18()0 en que se daba como regla práctica pam determinar la dotacion de equipo una cierta rclacion entre sn canti-dad i el número de kilómetros de línea. Al comentar esas citas dijimos que habíamos cTeido de ntilidad THASCRIHm los pá·n·afos en que se daba esn, mcmenb de jijaT la clo
-tacion de equipo; lo 1nismo qtw la dist1·ibtwion de ca?'?"Os en lcbs secciones o líneas, to
-rnando en cuenta las toneladas de C(tTga tmspm·taclas i el l.:ilometraje ?'ecm·Tido por esct carga.
Esa trascripcion la creimos útil como dato ilustrativo i en el mismo sentido insinua -mos la otra manera de consultar el equipo, para líneas en proyecto o no esplotadas aun, fijando pam. él cierta eanLiJad de dinero por kilómetro de vía. (que es análoga a la otra), a fin solo de <.larlas a conocer en el art[culo, ya que no siempre se encuentran a la mano esas indicaciones. •
Pero al comentar esas citas dijimos, en la páj.
eo5
(del mismo número de los ANA -LES, de 15 de Noviembre de 1901 ), lo siguiente, refiriéndonos siempre ct los fer?·oca?'?"iles chilenos del Estuclo:«Para tcrmina.r lo relativo a la dotacion de equipo diremos:
«Que lA- inten~idad del tráfico no puede servir de punto de compa1·acion parct dete1·minar esa dotacion, PORQUE EN CHILE la ca.rg11. recorro distancias mui gran -des i EL EQUIPO TIE:\'E QUF. VIAJAR MUCI!O DE VACfO POR FALTA DE CAHCA DE RETOHNO 1 POR EL DESEQUIL!BH!O DE LA RE)i!SION EN LAS DISTI:\'TAS ÉPOCAS DEL AÑO.
«Que TAMPOCO creemos aceptable ENTRE .KOSOTRO~, el procedimiento basado en el valor kilométrico del ferrocarril o el que fija. un valor o suma determinada para equipo por cada kilómetro de línea; puesto que no siempre se construyen líneas por rejiones
donde la actividad industrial i la produccion pueden mantener vías férreas, i ya que la dotacion de material rodante ADEMAS de vct1·ir.w con lct ·inten.sicl(ul clel t1-cifico, V(tria CON LAS OTRAS CIHCU:-ISTANCIAS MENCIONADAS en el párt·ajo ctntet•im·.
«Que el procedimiento 1::\'DJCAUO EN LA MEMORIA DE Jl:süO, como regla práctica es -tablecida entre el número de kilómetros i la dotacion de material rodante que, por tér -mino medio, debe tener una linea de esplotacion activa. ( ..•... ), da resultados mui cweptables pant las necesidades de Chile; pues, por él la dotacion de equipo, para los 1,307 kilómetros de línea que se esplotaban en 1 97, debería haber sido 466 locomotoras
i 5,588 carros de ocho ruedao. PEHO LAS ESCEPCIO:\ES DE ESA REGLA qt~e tiene que va -t•ia?· con el tráfico SON TAN .KUMEHOSAS, QUE NO HAI DOS PAISES CUYAS DOTACIONES DE
EQUIPO POR KILÓME'J'HO SEAN IGUALES, varia1ulo Jwstct se1· en Jnglatet•rct cinco veces mctyot· qttc en Estaclos Unidos, COMO PUEDE VEHSE EN EL CUADHO SIGUIENTE, tomado,
del Boletín ele Sm·vício núm. 222, de los fcrrocanilcs chileno:; del Estado».
Viene en seguida el cuadro a que se refiere el señor Vergara 1\Iontt, i seguimos di-ciendo:
«
En
ese cuadro se ve que, pm· ttna casualidacl, los términos medios do los números indicados como dotaciones de equipo en esos distintos paises, cort·esponden ap?·oxi?nct·clamente a las cantidades ele material rodante que se fijan como términos medios por k i-lómetro para Chile; se t·e tambíen las graneles (lije1·encias ele dotacion que hai entt•e los distintos paises.
El~ EQUIPO DI!: LOS FEHROCAHHU~ES DEL ESTADO
223
TACION, ES EL lULOMETH.\.J ¡;; DEL EQUIPO EX!STENTI~ EL QUE !IA DE SERVIRNOS PARA
CALCULA U SU DEF!CrE:-I"CIA A~Í
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esplota/las.
«Atendiendo a.
ese
/,
:
ilomelt·nje,
a. los datos qne dimos al principio i a las compara -ciones hechas, la dutacion de equipo el alw 18!)7 (que fné el que consideramos) deberíahaber sido: 3;)6 locomotoms, 3\JO coehc<-: i 5,V50 CUlTOS o wagones; fijnudo para las prim e-m.s ttn k
ilome
lntj
e
medio de :.L~,OOO kilómetros, 40,000 para los segnndos i 15,000 pa.raJos terceros, o :;ca, gn
tél•m
,ino
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del qnc se cxi.ie en h jenemlid;~d do los paises e¡ u epueden darnOS Ja nOI'llJa, 0
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tWCO 171At·~ J!ct'I'USC[j
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Í?' Utt·mentando
e.~e l~ilomelnt,je».Si el señor Vcrgam MonLL hubiese leido con alguna at;~ncion los pármfos que deja -mos copiados, segummcnt.e que no habria pretendido ha.cer resaltar la ignorancia que
nos supone en la matcri1t, copi<tnclo n.isladarncnLe la frase
qu
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l
t
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intensidad
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· de pttnlo
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esa
clotacion;
i todavía, presentándola con O!<ta otm fmsc que le antPpone. A.fi C0?1.l?·adi
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sienta como
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E~ ux Fl::lutOCA Rltl L, cosa. que no he-mos dicho jamas, pues nos hemo:s referido solo i esclusi vamenLe a. la dotacion de equipo que necesitann
tw.st
1·o
s
Jt'
el't'OCtt?'
t'Íl
es
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E.~lctlloen e8plot
a
cíon
i no 110$ hemos ocupado de sen Lar Lésis jenerales, como nos lo atribuye el scl10r V crg•tra 1\Iontt para esplotar enesa form,t la frase.
En tésis jcneral, la int,ensid;td tlel Lnífico sirve parn fij;u· la tlotacion tle equipo i así lo habrt\. aplicado el ::eiior V crgara l\lomt en las tantas veces que ha
estudiado
líneas férreas; pero en el caso denuest
t·o
s
fe
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I'
Ocw
·•·
ilils e
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.servic
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la pní.<'tica demuestra: queademas
de la intensidad del Lníficoh
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·
e
l g1'
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kilomet?·aje
qu
e
hace
de
vcu:ío el eq
u
ipo,
por no h;tber compcnsacion en el aca.rreo de la cttrga i por el desequi -librio en su rcmision, como L<tnLo lo dijimos en nuestro artículo, i sin con Lar aun ·los pla-zos que se den para la cargil. i descarga de lc>s carros; plazos que, a la época en que Lratá-bamos el tema, eran mui graudcs.Imitando ahom al seftor Vergara Montt, podríamos preguntarle: ¿a dos fenocarriles
que tuviesen la misma intensidad de tráfico, pero en el uno que hubiese compcnsacion
en el acarreo tle la carga i en el otro quo ese a.cn.n·eo se hiciese solo en un sentido, via
-jando de vacío el equipo a la vuelta, les correspondería la misma tlotacion de equipo?
Edta pregunta seria, seguramenLc, mas lójica que la que nos ha.ce ba.sá.ndola. en princi
-pios que no hemos aceptado. Pues, si nuesLro
cont1
·
ac
l
ic
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hubiese puesto mas n.tencion en lo que leia., se habri1t csplicado de queinte1
·
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en jeneral, para detcrminM· l:t dotacion de equipo; habria visto que, en seguida de decir que la. regla indic,\d<\ en la Memoria. de 1 00 daba resultadosaceptables pam las necesidades en conjunto de la Red Central (como se comprobaba por las cantidades de equipo que resultaban aplic:í.nclola), decLtmos: I'EHI>
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Unidos».
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eLe .•.• ., porque iParaqué seguir repitiendo esto cuando confiamos que el señor Vergara lllontt ha.brá visto ya
con lo anterior que no ha tenido razon alguna para presentar las cosas como lo ha hecho
ni para sus admiraciones i preguntas capciosM que nos hace en su artículo?
Podrá. decirnos el señor Vergara Montt, que si el procedimiento de nuestra referen -cia no lo aceptábamos como regla jeneral, para qué lo ciM.bamos. A ello responderemos:
que, como lo hicimos presente, esa regla- empírica, como Lodas las otras - la aceptába
-mos como especial p:tm el caso qne tratábamos.
I en cuanLo a que hai ventaja de agrnpar los datos ilu:stmLi,·os, que encontramos
al estudiar nuestros temas, lo está probando el hecho de que el mismo sci10r Vergara l'YI.
se
haya
se1
·
vic
lo
ele los dntos que
copiamos
sobre distribucion de equipo en las Secciones, para comprobr.r la lci que formula al hacer esas di,;tribucion<'s i, todavía, para contrade -cimos con ellos mi ·mos. Lá-stima sí, que incorrectnm<'nte aprovechados i no en In formaque lo habríamos deseado,
como
lo
mr.tnife.stamos en el comienzo
ele nue
s
t1·o
a1·tícnlo
ante1·io1·.
Si exacta es la lci ft>rmulad:t por el estimado coleg;t para fijar 1:1-9 ciotaciones de eq
ui-po, mas exacto creemos par,t el ca.:;o Lmtado nnc:;tro procedimiento por EL KILOMETRAJE
que recorre el equipo, pnesto r¡nc él tom:~ en cuenta todo:
intensidad
d
e
t1·ájico
i VIAJESDE YACio DF.!. EQUIPO, que no considera la lei anterior. Pero, en fin, esto puede ser cnestion de npreciacion; lo e~enci:tl, por ahom, es que no aparczcamo" diciendo lo
contra-l'io de lo que di.iimo~:;, i no ~e prescinda de lo que en verdad i con toda claridad tomamos
por base fundamental de nuc~tro raciocinio.
E:stnuros de acuerdo con d señor V crgam l\1 on l>t en que
«la.s con
diciones de
esta-blecimi
ento
de lo
s
f'!?'1'0C(~n·ile.~tie11cn
que
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éljica,
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(
,000) que ;~parecenh
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a,
sospechosos>>;
pueH, por eso fué que tomamos eltérmino medio de otras nacionc~s, fijando ( 1 :3,000) CASI EL DOBLE de lo que se acepta en
Béljica.
En otro pármfo c!t'l nrLicnlo que conLestamos, refiriéndose a alguno~:; paises de
Eu-ropa, dice el señor Vergam ;\lontt: «Allá,
donde
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(~ e.~le CIIN ~IODIWACIO:-< I'AHA QUE JJL'HJo: ML'CHf>S A~OS)). Agradecemos est.:\ decla.racion que está completamente de acuerdo, en bt parte final, con lo que decía-mos en nuestro 1\rLícnlo pam .iu,;tiíicar ha,.:ta la evidencia la necesiciad de aumentar el
equipo en nuestr0!; ft!ITOCarriles.
En otro de los pMrafos siguientes dice:
«
T
od
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que
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igo1·o.,os jneces»
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in.~t?·nccirm, las
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Jas,
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u
sl'
gm·
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nacionc~l,lcL hijiene,
ele., no l
e
pormilen dist?·ae1· fondos
pa
1
·
a
clol
cw
CJEXTÍ FICAMEl\TF.el
e
mate1·ial 1·oclante
a
nue.st?·osferl"OC(~?·I'ile.~». Prccis:.ttnente todo c;:o Lonmmo~ en cncntn para no fi.iar dota·ciones
cientificas
,
sino otms en mucho inferiores a. las que as[ puedan llamarse, comopuede verse en los cuadros que figuramos en nuestro arLículo del aito pasado. I así se
EL EQUIPO DE LOS FELtllOCAilRILES DEL ESTADO
22
5
las necesidades que indica el sefior Vergara Montt en el pátTafo copiado, ap1·obó po1• unanim,iclctd ~ma pa1·tida de 1,..850,000 peso.~ p1.wrt equipo i la Comision de Industriai Obras Públicas de la Cámara de Diputados en informo de 24 de Diciembre último, leido
en sosion de
28
do eso mes, recomienda la aprobacion de la partida, haciendo valer razo -nes importantes i de todos conocidas. Si hasta hoi c;;:1. leí no se ha despachado, e!> proba-blemente por la mui avanzada fecha del arw en que se presentó el informe indicado i por las razones económicas, por demas estraordinarias, que hun debido considerarse despues.
En un últim
o párrafo dice el seüor· Vorgam 1\:fontt: «No se puede por un momen-to
pensat· en dota1·los ary·ui corno ·¡·elativ!mtente estan en lnglate?"''ft, P1·ancia i Ale-??Winia, ~I ~'ATIGARLOS '\NUALMEKTE TAN INMODEIUDAl\IENTB COMO SE QUIERE, pm•qtte su desgaste obedece a una jó1·mula en que juega el p1·incipal t>apel el interes cm·riente
del capital .. , •
» C
omentando esto diremos, por última vez, que, pues precisamente poreso tomamos los TÉlU.HNOS ~n:DIOS do los kilometmjes corl'ientes i por eso, para conse -guir
m
c
ty01·
duracion clel equipo, po1· el trabajo modcn\do- como estA. de acuerdo nue s-tro contradictor -es c¡uo insistíamos en la nece.::iÍrl>\d de sn aumento,yn.
que en Chile, porlo mismo que son elel,aclos los inte1·eses clel capital, debemos pro~umr que duren mucho
las cosas por medio del t1·abajo moderculo
i
lct
C0?18C1'Vrtcion en tiem]JO O]JO?'tuno.Con lo anterior· ter·minamos esta. respuesta, l'jne creímos obligada por la fornta
i
ftmclamento que el señor Vergara. Montt h•• rhdo a Stl réplica; pero pedimos escusas,
p
o
r
haber ocupado un precioso espacio de Htrc~t.ros A~ALESco
n
repeticiones de asuntos que creíamos lo suficientemente claros, i deseamos I'JUC en adelante las rPplicas análogasse hagan en las sesiones del Instituto, como siempre lo hemos pedido, para llenar uno
de los fines de la institncion.