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 Psic

 Psic ologolog ía ía IberoIbero ameramer icanicanaa (2003) (2003) VVol. ol. 11 11 No. No. 1, 1, p. p. 11

11

Contenido

Contenido

Content 

Content 

El Difícil Arte de Editar (Editorial)

El Difícil Arte de Editar (Editorial)

22

The Difficult Art of Editing (Editorial) The Difficult Art of Editing (Editorial)

Alberto S. Segrera Alberto S. Segrera

La Investigación Cualitativa en el Quehacer

La Investigación Cualitativa en el Quehacer Social (Editorial invitado)Social (Editorial invitado)

44

Qualitative Research in the Social Work (Invited Editorial)

Qualitative Research in the Social Work (Invited Editorial) Antonio Tena Suck y Martha Patricia Bonilla Muñoz Antonio Tena Suck y Martha Patricia Bonilla Muñoz Una “Idea” de Investigación Cualitativa

Una “Idea” de Investigación Cualitativa

77

 An

 An “Ide“Ide a” a” of of QualQual itatitat ive ive ReseResearcharch Euclides Sánchez Véliz

Euclides Sánchez Véliz

La Disputa Cuantitativo-Cualitativo en Ciencias Sociales: Un Falso Dilema

La Disputa Cuantitativo-Cualitativo en Ciencias Sociales: Un Falso Dilema

1111

The Quantitative-Qualitative Dispute in Social Sciences: A False Dilemma The Quantitative-Qualitative Dispute in Social Sciences: A False Dilemma

Claudio Carpio Ramírez y Martha Patricia Bonilla Muñoz Claudio Carpio Ramírez y Martha Patricia Bonilla Muñoz Ante las Separaciones, ¿Sólo el Bebé

Ante las Separaciones, ¿Sólo el Bebé se Angustiase Angustia? Una Investigación sobre? Una Investigación sobre la Angustia Materna ante

la Angustia Materna ante la Separaciónla Separación

20

20

 In

 In the the PresPresence ence of of SepaSepa ratrationsions , , OnlOnly y the the Baby Baby Gets Gets AnxiAnxi ous? ous? A ReA Researsear ch ch onon  Mat

 Maternaerna l l SepSeparatarat ion ion AnxAnxietietyy Patricia García Fernández Patricia García Fernández Significado Psicológi

Significado Psicológico del co del Suicidio en AdolescentesSuicidio en Adolescentes

30

30

 Psy

 Psycholchol ogiogical cal MeanMean ing ing of of SuiSui cide cide in in AdolAdol esceescentsnts María del Carmen Farfán García

María del Carmen Farfán García La Soledad y sus

La Soledad y sus Manifestaciones en la AdolescenciaManifestaciones en la Adolescencia

34

34

 Lon

 Lonelieliness ness and and its its ManiMani festfest atiations ons in in AdoAdolesclesc enceence

Patricia Balcázar Nava, Martha Patricia Bonilla Muñoz y Gloria Margarita Gurrola Peña Patricia Balcázar Nava, Martha Patricia Bonilla Muñoz y Gloria Margarita Gurrola Peña La Mikvah: ¿Tina o Manto Espiritual?

La Mikvah: ¿Tina o Manto Espiritual?

41

41

The Mikvah: ¿Tub or Spiritual Mantle? The Mikvah: ¿Tub or Spiritual Mantle?

José Liht Sigall José Liht Sigall V

Vergüenza y Culpa: Dos Sentimientoergüenza y Culpa: Dos Sentimientos Encontradoss Encontrados

45

45

 Sha

 Shame me and and GuiGuilt: lt: Two Two DiffeDiffe rent rent FeelFeel ingsings Alejandra Moysén Chimal

Alejandra Moysén Chimal

Violencia Intrafamiliar: Un Estudio de Caso Mediante Análisis Contingencial

Violencia Intrafamiliar: Un Estudio de Caso Mediante Análisis Contingencial

50

50

 Int

 Intrafarafa milmil y y ViolenViolen ce: ce: A CA Case ase Study Study by by MeanMean s s of of ContCont ingingentienti al al AnalAnal ysisysis María de Lourdes Rodríguez Campuzano

María de Lourdes Rodríguez Campuzano Consideracio

Consideraciones Sobre la nes Sobre la Ética Profesional para el PsicoterapeutaÉtica Profesional para el Psicoterapeuta

60

60

Considerations About Professional Ethics for the Psychotherapist 

Considerations About Professional Ethics for the Psychotherapist  Jorge Francisco Aguirre Sala

Jorge Francisco Aguirre Sala

Departamento de Psicología: Exámenes Profesionales y de

Departamento de Psicología: Exámenes Profesionales y de Grado: Octubre-diciembre de 2002Grado: Octubre-diciembre de 2002

71

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 Dep

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El Difícil Arte de Editar (Editorial)

El Difícil Arte de Editar (Editorial)

22

The Difficult Art of Editing (Editorial) The Difficult Art of Editing (Editorial)

Alberto S. Segrera Alberto S. Segrera

La Investigación Cualitativa en el Quehacer

La Investigación Cualitativa en el Quehacer Social (Editorial invitado)Social (Editorial invitado)

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Qualitative Research in the Social Work (Invited Editorial)

Qualitative Research in the Social Work (Invited Editorial) Antonio Tena Suck y Martha Patricia Bonilla Muñoz Antonio Tena Suck y Martha Patricia Bonilla Muñoz Una “Idea” de Investigación Cualitativa

Una “Idea” de Investigación Cualitativa

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 An

 An “Ide“Ide a” a” of of QualQual itatitat ive ive ReseResearcharch Euclides Sánchez Véliz

Euclides Sánchez Véliz

La Disputa Cuantitativo-Cualitativo en Ciencias Sociales: Un Falso Dilema

La Disputa Cuantitativo-Cualitativo en Ciencias Sociales: Un Falso Dilema

1111

The Quantitative-Qualitative Dispute in Social Sciences: A False Dilemma The Quantitative-Qualitative Dispute in Social Sciences: A False Dilemma

Claudio Carpio Ramírez y Martha Patricia Bonilla Muñoz Claudio Carpio Ramírez y Martha Patricia Bonilla Muñoz Ante las Separaciones, ¿Sólo el Bebé

Ante las Separaciones, ¿Sólo el Bebé se Angustiase Angustia? Una Investigación sobre? Una Investigación sobre la Angustia Materna ante

la Angustia Materna ante la Separaciónla Separación

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 In

 In the the PresPresence ence of of SepaSepa ratrationsions , , OnlOnly y the the Baby Baby Gets Gets AnxiAnxi ous? ous? A ReA Researsear ch ch onon  Mat

 Maternaerna l l SepSeparatarat ion ion AnxAnxietietyy Patricia García Fernández Patricia García Fernández Significado Psicológi

Significado Psicológico del co del Suicidio en AdolescentesSuicidio en Adolescentes

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 Psy

 Psycholchol ogiogical cal MeanMean ing ing of of SuiSui cide cide in in AdolAdol esceescentsnts María del Carmen Farfán García

María del Carmen Farfán García La Soledad y sus

La Soledad y sus Manifestaciones en la AdolescenciaManifestaciones en la Adolescencia

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 Lon

 Lonelieliness ness and and its its ManiMani festfest atiations ons in in AdoAdolesclesc enceence

Patricia Balcázar Nava, Martha Patricia Bonilla Muñoz y Gloria Margarita Gurrola Peña Patricia Balcázar Nava, Martha Patricia Bonilla Muñoz y Gloria Margarita Gurrola Peña La Mikvah: ¿Tina o Manto Espiritual?

La Mikvah: ¿Tina o Manto Espiritual?

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The Mikvah: ¿Tub or Spiritual Mantle? The Mikvah: ¿Tub or Spiritual Mantle?

José Liht Sigall José Liht Sigall V

Vergüenza y Culpa: Dos Sentimientoergüenza y Culpa: Dos Sentimientos Encontradoss Encontrados

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 Shame me and and GuiGuilt: lt: Two Two DiffeDiffe rent rent FeelFeel ingsings Alejandra Moysén Chimal

Alejandra Moysén Chimal

Violencia Intrafamiliar: Un Estudio de Caso Mediante Análisis Contingencial

Violencia Intrafamiliar: Un Estudio de Caso Mediante Análisis Contingencial

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 Intrafarafa milmil y y ViolenViolen ce: ce: A CA Case ase Study Study by by MeanMean s s of of ContCont ingingentienti al al AnalAnal ysisysis María de Lourdes Rodríguez Campuzano

María de Lourdes Rodríguez Campuzano Consideracio

Consideraciones Sobre la nes Sobre la Ética Profesional para el PsicoterapeutaÉtica Profesional para el Psicoterapeuta

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Considerations About Professional Ethics for the Psychotherapist 

Considerations About Professional Ethics for the Psychotherapist  Jorge Francisco Aguirre Sala

Jorge Francisco Aguirre Sala

Departamento de Psicología: Exámenes Profesionales y de

Departamento de Psicología: Exámenes Profesionales y de Grado: Octubre-diciembre de 2002Grado: Octubre-diciembre de 2002

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 Dep

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2 Psicología Psicología IberoamericIberoamericanaana (2003) (2003) VVol. ol. 11 11 No. No. 1, 1, pp. pp. 2-32-3

Cumplo con este número un año de

Cumplo con este número un año de haber asumido lahaber asumido la responsabilid

responsabilidad de ad de editor deeditor de  Psic Psicologíología Ibea Iberoamerroameri- i-cana

cana. Aprovecho esta oportunidad para compartir con. Aprovecho esta oportunidad para compartir con ustedes,

ustedes, amableamables lectores lectores, algunas refls, algunas reflexiones exiones sobre sobre elel difícil arte de editar una

difícil arte de editar una revista académica de psico-revista académica de psico-logía publicada por una universidad de un país logía publicada por una universidad de un país lati-noamericano.

noamericano.

Obtención de artículos Obtención de artículos

El hecho de que nuestra revista no sea editada por una El hecho de que nuestra revista no sea editada por una asociación científica o profesional, sino por una asociación científica o profesional, sino por una ins-titución de enseñanza superior, plantea la especial titución de enseñanza superior, plantea la especial necesidad de promover, entre nuestros profesores, necesidad de promover, entre nuestros profesores, estudiantes y exalumnos, especialmente de posgrado, estudiantes y exalumnos, especialmente de posgrado, la elaboración de trabajos que puedan ser sometidos la elaboración de trabajos que puedan ser sometidos  par

 para a su su posiposible ble publpublicaicaciónción. . LamLamentaentablemblementeente, , enen nuestra cultura son pocos los académicos y

nuestra cultura son pocos los académicos y profesio- profesio-nales, y muchos menos los estudiantes, que tienen el nales, y muchos menos los estudiantes, que tienen el hábito de publicar. Los medios más productivo

hábito de publicar. Los medios más productivo s paras para esta promoción han sido las

esta promoción han sido las invitaciones personalesinvitaciones personales,, en reuniones o por medio del correo electrónico. en reuniones o por medio del correo electrónico.

Otras fuentes de trabajos han sido las reuniones Otras fuentes de trabajos han sido las reuniones llevadas a cabo en la Universidad Iberoamericana, así llevadas a cabo en la Universidad Iberoamericana, así como los conjuntos de artículos sobre un tema como los conjuntos de artículos sobre un tema coor- coor-dinados por uno o varios editores invitados. Desde el dinados por uno o varios editores invitados. Desde el año 2002 el

año 2002 el Consejo Editorial decidió que los edito-Consejo Editorial decidió que los edito-res invitados deben incluir un académico de tiempo res invitados deben incluir un académico de tiempo de la Universidad Iberoamericana para garantizar una de la Universidad Iberoamericana para garantizar una comunicación fluida con los mismos.

comunicación fluida con los mismos.

Sin embargo, aún queda mucho por hacer para Sin embargo, aún queda mucho por hacer para lle- lle-gar a un universo más amplio de académ

gar a un universo más amplio de académ icos y profe-icos y profe-sionales de México y de otros países, que nos permitan sionales de México y de otros países, que nos permitan

lograr nuestro objetivo de promover el enriquecimiento lograr nuestro objetivo de promover el enriquecimiento de las tareas de investigación, docencia y práctica de las tareas de investigación, docencia y práctica  prof

 profesioesional nal de de la la PsicPsicologíología a en en sus sus difediferentrentes es enfo enfo--ques y áreas mediante la difusión de los trabajos ques y áreas mediante la difusión de los trabajos rea-lizados por académicos,

lizados por académicos, profesionales y estudiantes,profesionales y estudiantes, con especial énfasis en la región iberoamericana y con especial énfasis en la región iberoamericana y elel sistema educativo

sistema educativo UIAUIA--ITESOITESO..

Este proceso requiere ser llevado a cabo de

Este proceso requiere ser llevado a cabo de mane- mane-ra continua. Uno de mis aprendizajes ha sido que debo ra continua. Uno de mis aprendizajes ha sido que debo  proc

 procurar urar obteobtener ner simusimultánltáneameamente ente matematerial rial parpara, a, alal menos, cuatro números siguientes, ya que, de lo menos, cuatro números siguientes, ya que, de lo con-trario, corro el riesgo de incurrir en retrasos en la trario, corro el riesgo de incurrir en retrasos en la  publ

 publicacicación reión regulagular der de  Psic Psicologología Ibeía Iberoamerroamericanicanaa ..

Preparación del material Preparación del material

Un buen número de trabajos requiere un proceso de Un buen número de trabajos requiere un proceso de  prep

 preparacaración ión del del matematerialrial, , que que inclincluye uye la la corrcorreccecciónión de elementos de formato, la solicitud de aclaracion de elementos de formato, la solicitud de aclaracion eses sobre aspectos no

sobre aspectos no suficientemente claros en los origina-suficientemente claros en los origina-les recibidos y la ayuda a los autores para cumplir con les recibidos y la ayuda a los autores para cumplir con los elementos establecidos por la Asociación los elementos establecidos por la Asociación Psicoló-gica Americana (

gica Americana ( American  American PsychologPsychological ical AssociatAssociationion ),), especial

especial mente en la manera de hacemente en la manera de hacer las referencias enr las referencias en el t

el texto y en la lista de fuentes (referenexto y en la lista de fuentes (referencias); en particu-cias); en particu-lar, no se deben incluir como referencias fuentes no lar, no se deben incluir como referencias fuentes no mencionadas explícitamen

mencionadas explícitamente en te en el texto del el texto del trabajo.trabajo. Los autores, en la mayoría de los casos, aceptan Los autores, en la mayoría de los casos, aceptan de buen grado las observaciones y se esmeran en de buen grado las observaciones y se esmeran en acla-rar y corregir los aspectos señalados. Este esfuerzo rar y corregir los aspectos señalados. Este esfuerzo  prev

 previo contio contriburibuye en graye en gra n medin medida a haceda a hace r más flr más fluidouido el siguiente paso del pro

el siguiente paso del proceso editoriceso editorial, la dial, la dictaminctaminaciónación de los trabajos.

de los trabajos.

El Difícil Arte de Editar

El Difícil Arte de Editar

The Difficult Art of Editing 

The Difficult Art of Editing 

Alberto S. Segrera* Alberto S. Segrera*

*

* Mexicano, nacido en Cuba. Licenciado en Psicología y candidato a Maestro en Ciencias FamilMexicano, nacido en Cuba. Licenciado en Psicología y candidato a Maestro en Ciencias Famil iares y Sexológicas por la Université Catholique deiares y Sexológicas por la Université Catholique de Louvain, Bélgica; especialista

Louvain, Bélgica; especialista en Psicoterapia Centrada en el Cliente en Psicoterapia Centrada en el Cliente y candidato a Maestro en Educación por la Universidad Iberoamericana - Ciudad dey candidato a Maestro en Educación por la Universidad Iberoamericana - Ciudad de México. Académico Titular Numerario en el Departamento de Psic

México. Académico Titular Numerario en el Departamento de Psic ología de la Universidad Iberoamericaología de la Universidad Iberoamerica na - Ciudad de México. Educador y orientador.na - Ciudad de México. Educador y orientador. Creador de los Foros Internacionales del Enfoque Centra

Creador de los Foros Internacionales del Enfoque Centra do en la Persona. Fundador y director de los Archivos Internacionaldo en la Persona. Fundador y director de los Archivos Internacional es del Enfoque Centrado enes del Enfoque Centrado en la Persona. Miembro del

la Persona. Miembro del Consejo de la World Association for Person-Centered and Experiential Psychotherapy and Counseling. Editor deConsejo de la World Association for Person-Centered and Experiential Psychotherapy and Counseling. Editor de  Psic Psic ologíologí aa  Iberoam

 Iberoam ericeric anaana. Correo electrónico: [email protected]. Correo electrónico: [email protected]

Editorial

Editorial

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Recibir los trabajos en formato uniforme de proce-sador de palabras y utilizar los medios electrónicos pa ra la comunicación con los autores ha agilizado nuestra tarea. Actualmente el acceso al correo electrónico es mucho más amplio que hace unos pocos años y f acilita la recepción y envío de los archivos correspondientes con las observaciones y correcciones señaladas con cla-ridad. Este aspecto del proceso editorial toma actual-mente un promedio de unos seis meses a partir de la recepción del trabajo, aunque con un amplio rango diferencial.

Dictaminación de los trabajos

Una vez corregidos los aspectos de formato y redac-ción básicos, los trabajos pasan a ser dictaminados por  dos miembros de nuestro Comité Arbitral, seleccio-nados, en todo lo posible, de acuerdo a sus capacidade s y a sus preferencias de marco teórico y de metodología. En caso de duda se solicita un tercer dictamen.

El resultado de estos dictámenes puede ser de tres tipos:

a. Recomendación de publicar el trabajo, tal cual o con correcciones formales menores.

 b. Recomendación de publicar el trabajo, condi-cionada a que se realicen modificaciones con-sistentes en la reelaborac ión de una o varias de las secciones del trabajo.

c. Recomendación de no publicar el trabajo, por  una o más de cuatro razones principales: no contestar preguntas importantes para un mar-co teórimar-co ni para resolver problemas humanos, no entrar dentro de las líneas editoriales de Psi-cología Iberoamericana , presentar carencias metodológicas que requerirían un nuevo trabajo o presentar carencias éticas serias.

En caso de recibirse dictámenes de tipo b o c, se le envían al autor dichos dictámenes, protegiendo la iden-tidad de los dictaminadores; si los señalamientos son de tipo b, se le invita a realizar las modificaciones señala-das; si son de tipo c, se le indica que siempre tendrá las  puertas abiertas para la presentación de un nuevo tra- bajo en el que se corrijan las carencias señaladas.

En el caso de recibirse dictámenes de tipo a, el artículo es aprobado para su publicación y así se le notifica al autor.

La dictaminación de trabajos y la decisión sobre su publicación toma entre uno y dos meses en prome-dio, sin contar el tiempo requerido, en su caso, para las modificaciones solicitadas.

Por pretender  Psicología Iberoamericana  ser un elemento integral del proceso de enseñanza-aprendi-zaje de los programas de psicología de nuestra Uni-versidad, se considera importante realizar un esfuerzo editorial adicional de promoción del aprendizaje de la redacción de trabajos para publicación. Esta labor  de asesoría exigirá, por un buen tiempo, un volumen de energía que, paulatinamente, se reducirá, en la medida en que los programas académicos de formación de  psicólogos, y en especial los cursos de metodología de investigación de nuestras instituciones iberoame-ricanas, incorporen más adecuadamente la enseñanza de los elementos requeridos para la redacción de tra- bajos científicos.

Producción de la revista

Los trabajos aprobados son sometidos a una correc-ción fina de estilo, a su adaptacorrec-ción al formato de pre-sentación de la revista, así como a la revisión y aprobación de las primeras y segundas pruebas, para luego pasar a la impresión del número.

La producción de la revista, aun realizando el mayor  esfuerzo de agilización por todos los involucrados por   parte de la Universidad Iberoamericana y de la

Edi-torial Plaza y Valdés, pide, e n la etapa actual, un pla-zo mínimo de tres meses, a pesar de nuestros esfuerpla-zos  por reducirlo.

En este último año hemos también llevado a cabo  progresivamente diversos cambios en el formato de  presentación de  Psicología Iberoamericana , en los elementos de la portada, el directorio y la página de condiciones de publicación, así como una ampliación de la presentación de los autores, la utilización de tamaños de letra diferentes para los resúmenes, el cuerpo del texto y las referencias de los artículos, la inclusión del título en inglés, los datos de identifica-ción bibliográfica comple ta y la fecha de recepidentifica-ción y aprobación de los mismos.

Esperamos que todos estos esfuerzos contribuyan a aumentar la calidad académica, científica y profe-sional de los trabajos y a hacer más agradable la lec-tura de los mismos.

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4  Psicolog ía Iberoamericana(2003) Vol. 11 No. 1, pp. 4-6

Una de las críticas positivistas al método cualitativo ha sido la flexibilidad en el proceso metodológico; sin embargo, es necesario entender que cuando se lleva a cabo este tipo de investigación, si bien no existe un esquema predeterminado de acción, también es cierto que se debe contar con una planeación que permita llevar a cabo la investigación con una cierta organi-zación que ayude a cumplir los objetivos de la misma. En general se habla de cuatro fases. En cada una de ellas el investigador tendrá que ir tomando opcio-nes entre las diferentes alternativas que se van pre-sentando. Asimismo, es importante señalar que en la investigación cualitativa se requiere de un proceso continuo de evaluación y toma de decisiones.

El punto de partida de la investigación cualitativa es el propio investigador, su preparación y experien-cia. A partir de estos dos elementos, el investigador  elige un determinado tema y define las razones de su interés en tal o cual temática. El tópico a investigar no tiene por qué ser, en un primer momento, algo total-mente definido, puede ser un tema aun muy general.

Una vez identificado el tópico, el investigador suele  buscar toda la información posible sobre el mismo; en definitiva, trata de establecer el “estado del arte” o “el estado de la cuestión”, es decir, conocer la situa-ción actual de la problemática, lo que se conoce y lo que no, lo escrito y lo no escrito, lo evidente y lo tácito.

Esta fase desarrolla un marco conceptual con el cual comparar y contrastar los resultados y no un conjunto de categoríasa priori que fuercen y constri-ñan el análisis. Es decir, el marco teórico que subyace a la investigación cualitativa es planteado como un elemento referencial, que genera una fuerte de infor-mación y no sólo un “modelo teórico explicativo”.

Tras el proceso de reflexión teórica viene el momen-to de planificar las acciones, de diseñar la investiga-ción. Este diseño suele estructurarse a partir de cues-tiones como las siguientes:

 —¿Qué diseño resultará más adecuado a la forma-ción y experiencia del investigador?

 —¿Qué se va a estudiar y con quiénes se va a contar?  —¿Qué método y técnica(s) se utilizarán en la re-colección de datos? (Rodríguez, Gil & García, 1999). La investigación cualitativa no se origina en el  planteamiento de un problema específico, sino a par-tir de una problemática más amplia, en la que existen muchos elementos entrelazados que son contempla-dos durante el avance de la investigación, es decir, requiere de cierto tiempo para la acumulación de la información, que brinde nuevos enfoques que, en al-gún momento, pueden llegar a cambiar la perspectiva inicial de la investigación.

Por esto tampoco se formulan hipótesis que con-llevan a una verificación, sino más bien las primeras

La Investigación Cualitativa

en el Quehacer Social

Qualitative Research in the Social Work 

Editorial Invitado

Antonio Tena Suck* y Martha Patricia Bonilla Muñoz**

* Licenciado en Psicología por la Universidad Iberoamericana - Ciudad de Méxic o.Maestro en Psicología Clínica  por la Universidad Na ciona l

Autónoma de México.Especialista en Psiquiatría Dinámica por la Asociación Psicoanalítica Mexicana. Doctor en Investigación y Doce ncia de la

Psico-logía por la Universidad Iberoamericana - Ciudad de México. Académico Titular Numerario de Tiempo Completo, miembro del Consejo Académico, Coordinador y miembro del Consejo Técnico del Posgrado en Psicología en el Departamento de Psicología de la Universidad Iberoamericana - Ciudad de México. Correo electrónico: [email protected]

** Licenciada en Psicología Social por la Universidad Metropolitana - Iztapalapa. Maestra y Doctora en Psicología Social por la Universidad

 Nacional Autónom a de México. Estancia postdoctoral en Sexualidad y Adolescencia en el Colegio de México. Profesora-investigadora “E” de Medio Tiempo en la Maestría en Intervención Familiar y la Maestría en Psicología Clínica de la Facultad de Ciencias de la Conducta de la Universidad Autóno-ma del Estado de México. Profesora de cátedra en la Maestría en Psicoterapia Psicoanalítica de la Infancia y la Adolescencia y la Maestría en Psicoterapia Humanista, de la Universidad Vasco de Quiroga, Morelia, Michoacán. Profesor de cátedra del Colegio de México. Académica “A” por Honorarios y miembro del Consejo Técnico del Posgrado en Psicología en el Departamento de Psicología de la Universidad Iberoamericana - Ciudad de México. Miembro del Comité de Publicidad del Centro de Comunicación Avanzada Eulalio Fe rrer. Correo electrónico: [email protected]

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conjeturas se pueden ir modificando durante el proceso, enriqueciéndose a lo largo del quehacer científico.

El diseño toma la forma de documento escrito en el que se contemplan los siguientes apartados:

1. Marco Teórico. Elaboración de un marco de referencia de información que determine el “estado del arte” en la temática a investigar.

2. Objetivos del estudio. Éstos determinarán en  parte las estrategias y procedimientos metodológicos.

3. Método de investigación. En este apartado se  podrá hacer alusión a los sujetos de investigación que constituyen la muestra, entendiéndose ésta como un todo sistemático con vida propia, como sería una perso-na, una institución, una etnia, un grupo social, en donde se pone énfasis en la profundidad del análisis y no en la extensión, tomando en cuenta atributos o factores como el género, la edad, el nivel socioeconómico, etcétera. 4. El trabajo de campo. Hasta ahora el investiga-dor no ha tenido un acceso directo al mismo; en el mejor  de los casos ha tenido breves momentos de acercamien-to al campo para la recolección de los daacercamien-tos requeridos. Esta fase se entiende como un proceso por medio del cual el investigador va accediendo progresivamente a la información fundamental del estudio. En momentos iniciales de acceso al campo se recomienda la realiza-ción de un estudio piloto, como paso previo que permi-ta ir planteando la estrategia de inclusión en el grupo. En el proceso de acceso al campo se recomienda la realización de un acercamiento inicial, con el fin de conocer la problemática y facilitar el uso de las es-trategias utilizadas a lo largo del mismo. Esto per-mitirá al investigador clarificar áreas de contenido no delimitadas del todo en las primeras etapas, com- probar la adecuación de las cuestiones de investiga-ción, descubrir nuevos aspectos que no se habían contemplado inicialmente o iniciar una buena rela-ción con los participantes y establecer con ellos mar-cos adecuados de comunicación.

Entre las principales técnicas e instrumentos de recolección de datos se encuentran los diversos tipos de observación, diferentes clases de entrevista, estu-dio de casos, historias de vida, historia oral, entre otros. Asimismo, es importante considerar el uso de materiales para el acopio de información como cintas y grabaciones, videos, fotografías y técnicas de mapeo necesarias para la reconstrucción de la realidad social.

La utilización de varios métodos permite la trian-gulación metodológica, pero no es ésta la única exis-tente en la investigación cualitativa, por lo que se pueden considerar también las siguientes (Rodríguez, Gil & García, 1999):

 —Triang ulación de datos. Consiste en la utiliza-ción de la variedad importante de fuentes de datos  para la realización del estudio.

 —Triangulación del investigador. Tiene como fi-nalidad la participación en el estudio de varios inves-tigadores o evaluadores.

 —Triangulación teórica. Se llama a la utilización de diferentes perspectivas para interpretar y analizar  un grupo de datos relacionados con una investigación.

 —Triangulación metodológica. Utiliza varios mé-todos para estudiar una determinada problemática.

 —Triang ulación disciplinar. Considera la inser-ción de diversas disciplinas que aporten informainser-ción a la investigación.

Para la realización del análisis de los datos es im- portante tener en cuenta los objetivos de la investiga-ción como punto referencial en la construcinvestiga-ción de grandes ejes temáticos subyacentes en todo el proce-so de investigación, es decir, la creación de un primer   borrador de los resultados que deberá contemplar los  puntos nodales del proceso. Se contará con ejes, que a su vez contengan una serie de categorías que van surgiendo en la medida en que se avanza en la investi-gación; estas categorías pudieran estar preestablecidas al inicio de la misma sólo de manera provisional, ya que las definitivas se construirán a lo largo del proceso de teorización; son éstas las que analizan, se relacio-nan, se comparan, con un patrón congruente y lógico que da sentido a todas sus partes y componentes.

Recientemente se han creado elementos tecnológi-cos que facilitan el análisis y manejos de la multipli-cidad de datos obtenidos, como serían los paquetes  Etnographic, Nudis, Atlas Ti, In Vivo, entre otros.

El investigador cualitativo requiere contar con una gran posibilidad para interpretar toda la información recopilada en el campo de investigación; esto, más que una técnica, es un arte, que no consiste sólo en el análisis frío de los datos obtenidos, sino en una des-cripción sensible y detallada de los mismos.

Por otro lado, no es posible pensar en el abandono del campo sin tener un bagaje enorme de datos anali-zables, y es a partir de la trascripción y comprensión de los mismos que se da inicio al proceso de interpreta-ción, es decir, a partir de los datos fieles y de las notas de campo que posteriormente serán analizadas.

Este texto es reconstruido como un trabajo de in-terpretación que contiene los hallazgos iniciales, así como aquellos aspectos que el investigador aprendió en el campo.

Así, los resultados de la investigación cualitativa son expuestos en el llamado “Informe final”, en el

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6 Antonio Tena Suck y Martha Patricia Bonilla Muñoz cual se presentan los resultados alcanzados,

señalan-do el proceso por el cual se construyeron y analiza-ron los datos del tema estudiado, la estructura general, las interpretaciones y experiencias adquiridas en el campo de estudio.

El presente número de Psicología Iberoamerica-na contiene 8 artículos que proceden, en su mayoría, de nuestros estudiantes de posgrado del programa de Doctorado en Investigación Psicológica de la Univer-sidad Iberoamericana y que abordan diferentes temas de interés relacionados con la investigación cualitati-va en el quehacer social.

En el primero de ellos, “Una ‘Idea’ de Investiga-ción Cualitativa”, por Euclides Sánchez, doctor en Psicología e investigador del Instituto de Psicología de la Universidad Central de Venezuela, reconocido investigador latinoamericano, nos plantea algunas re-flexiones personales sobre el dinamismo constructivo de la investigación cualitativa, su evolución históri-ca, los valores que la orientan y los elementos que la tipifican en la actualidad.

Por su parte, Claudio Carpio y Martha Patricia Bonilla Muñoz examinan la naturaleza de la disputa cuantitativo-cualitativo en ciencias sociales. En par-ticular, sostienen que la disputa acerca de la “vali-dez” de estas tradiciones de investigación en ciencias sociales es un falso dilema, que no merece más aten-ción que la necesaria para clarificar que una y otra se derivan de fundamentos epistémicos distintos.

“¿Ante las separaciones, sólo el bebé se angus-tia?: Una Investigación Cualitativa sobre la Angustia Materna ante la Separación”, por Patricia García Fernández, busca conocer si las madres experimen-tan angustia al separarse de sus bebés. Participaron en un grupo focal ocho madres cuyos bebés tienen entre 8 y 18 meses de edad. Se plantea que el grado de ansiedad ante la maternidad es directamente propor-cional a la posibilidad de gozar el vínculo madre-hijo. María del Carmen Farfán García trata el signifi-cado psicológico del suicidio en adolescentes, la reco-lección de los datos se realizó a través de la técnica de redes semánticas. Los adolescentes le dan un signifi-cado psicológico negativo al suicidio, asociándolo con

la muerte y teniendo como desencadenantes o  justificantes más frecuentes los problemas atribuidos a la falta de amor y a la familia, donde se tiene como antecedente un vacío, desesperanza o depresión.

Patricia Balcázar Nava, Martha Patricia Bonilla Muñoz y Gloria Margarita Gurrola Peña se adentran en el tema de la soledad, que, pese a ser una experien-cia humana común, ha resultado difícil su delimita-ción y definidelimita-ción. La soledad es un factor que se relaciona con acontecimientos como la depresión, ten-dencia al suicidio, consumo de alcohol, entre otros, que se incrementan cada vez más entre la población adolescente.

Por otro lado, José Liht Sigall trata uno de los te-mas más importantes y controversiales dentro del ju-daísmo: “La Mikvah: ¿Tina o Manto Espiritual?”, con el fin de investigar la razón de la poca participación en dicho ritual en miembros de la comunidad judía de México, a través de redes semánticas naturales. La  poca participación aparente en el ritual podría ser 

resultado del desinterés o el alejamiento general de las tradiciones religiosas, más que una reacción en contra del mismo.

Alejandra Moysén Chimal investiga, en una mues-tra de 130 adolescentes, estudiantes del nivel medio superior, el significado psicológico de vergüenza y culpa. Se aplicó la técnica de redes semánticas y se observaron las diferencias por la variable sexo.

Finalmente, en un estudio de caso sobre Violencia Intrafamiliar mediante el Análisis Contingencial, por  María de Lourdes Rodríguez Campuzano, se trata el cómo a través de esta propuesta metodológica se per-mite analizar y alterar las distintas relaciones que con-forman las personas con su entorno en situaciones determinadas. Siguiendo las distintas fases del siste-ma, se evaluó el caso, se llevó a cabo la intervención, así como un seguimiento de tres años.

Esperamos que este número de la revista sea un material de consulta frecuentado y apreciado por pro-fesionales que incursionen en la investigación cuali-tativa, que a menudo se ven obligados a realizar   propuestas de investigación en ciencias sociales con

metodologías no tradicionales.

Rodríguez, G., Gil, F., & García, J. (1999). Metodolo gía de la investigación cualitativa (2ª ed.). Málaga: Aljibe.

(9)

Resumen

El objetivo de este artículo sobre la investigación cualitativa (IC) es proveer “una idea” acerca de este tipo de

investiga-ción, tal que pueda diferenciarse como una estrategia investigativa que se rige por su propia racionalidad. Con esta finalidad, se describen seis momentos de su desarrollo, que demuestran cómo la IC, desde sus inicios en 1900 hasta el

 presente , ha intentad o desprend erse de la lógica del modelo positivista de ciencia y adop tar paradigmas alternativos que encajan mejor con las finalidades que se propone. Igualmente, se hace referencia al contexto, la diversidad y la  potencia ción como principios bási cos que la guían y a a lgunas características que la califican.

Descriptores: historia, paradigma, positivismo, valores, investigación cualitativa

Abstract

The objective of this article about qualitative research (QR ) is to present “an idea” of this kind of research, in order to

establish that it has its own rationality, such that it differentiates from other strategies of research. To this end, I describe six moments of the development of qualitative research, which show that, since its beginnings in 1900, QR  has

attempted to separate from the logic of science of the positivism model and to adopt alternatives paradigms which fit  better with the purp ose it pursues. At the same time, I examine contex, diversity and empowerme nt as the values in

which QR  is based and some of the traits which characterizes it.

Descriptors: history, paradigm, positivism, values, qualitative research

¿Por qué este título “Una ‘idea’ de investigación tativa”? Porque el desarrollo de la investigación cuali-tativa (IC) se produce con tal celeridad que las nocio nes

que se generan en cada fase o periodo se modifican al  poco tiempo. La expresión “una idea de...” es un re-curso retórico tomado de Rappaport (1984), que luce más conveniente para expresar tal dinamismo cons-tructivo en la IC, sobre todo si lo comparamos con

enunciados tradicionales de títulos que sugieren me-nor movimiento en el campo a que se refieren.

Por otro lado, como este trabajo es una introduc-ción sobre laIC, consideré que el objetivo debía se r la

elaboración de un texto que proveyese un sentido sobre ella, con el ánimo de interesar a otros en su estudio, en su empleo y en la producción de ideas que enriquezcan el discurso sobre la IC. Para esto comenzaré por

pre-Una “Idea” de Investigación Cualitativa

 An “Idea” of Qualitative Research

Euclides Sánchez Véliz*

* Licenciado en Psicología por la Unive rsidad Central de Venezuela. Maestro en Psicologí a Social por la London School of Economic and Political Sciences de la University of London, Inglaterra. Doctor en Psicología, con honores, por la Universidad Central de Venezuela. Profesor Titular de la Universidad Central de Venezuela. Miembro de diversos consejos editoriales. Profesor visitante de varias universidades latinoamericanas y europeas. Correo electrónico: [email protected]

sentar algunos datos sobre su evolución histórica, luego describiré los valores que la orientan y finalmente des-cribiré algunos elementos que tipifican hoy a la IC.

Una historia de la investigación cualitativa

La historia de la IC depende del contexto disciplinar 

que se elija para el análisis. Sin embargo, como su desarrollo ha estado más marcado en ciencias so ciales como la antropología, la etnografía y la sociología, m e  basaré en la historia escrita desde estas disciplinas, se-gún la versión que ofrecen Denzin & Lincoln ( 2000). De acuerdo con estos autores, el desarrollo de la IC se

ubica en periodos que van desde 1900 hasta la pr esente fecha. En el primer periodo (1900-1950), denominado

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8 Euclides Sánchez Véliz

tradicional, laIC es una investigación interesada en el

estudio de los fenómenos en el propio campo de los acontecimientos, pero como objetos foráneos o “exó-ticos” al resto de las culturas o colectivos sociales. Esta es la época de los trabajos de Malinoski sobre las lla-madas culturas “primitivas” o de los estudios de la Escuela de Chicago sobre las pandillas urbanas. La lógica de la investigació n que impera es la del positi-vismo: la investigación debe producir conocimientos objetivos, válidos y confiables.

En el segundo periodo, modernista (1950-1970), se continúa bajo la influencia de la racionalidad positi-vista y se enfatiza el estudio de procesos sociales como la desviación y el control social. Sin embargo, éste es el periodo en que aparecen las ideas de Campbell & Stanley (1963) sobre la validez científica y las ideas de Glaser & Strauss (1967) sobre el papel de la induc-ción para la producinduc-ción de teoría, que en cie rto modo flexibilizan la rigidez de la lógica experimental que  predominaba. Estos aportes también son tomados en cuenta por la IC del momento, coincidiendo con su

 búsqueda de otros modelos interpretativos en campos como la etnometodología, la fenomenología y el fe-minismo.

Tercer periodo, géneros difusos (1970-1980). Aun-que continúa la presencia del positivismo, ahora se cuenta con otros paradigmas (constructivismo, pospositivismo, teoría crítica), otras teorías (interaccionismo símbólico), otros enfoques (postestructuralismo), y otros métodos (estudio de c aso, semiótica, método histórico, método  biográfico). Las ciencias sociales, además, se acercan a las humanidades indagando por otros medios de análisis, por ejemplo la hermenéutica, que refuercen la postura interpretativista que se venía desarrollando. Todo lo anterior contribuye a debilitar más la hege-monía del modelo positivista y posibilitar el pluralis-mo conceptual en la IC.

Cuarto periodo, crisis de la representación (1986-1990). Continúa la competitividad anterior con el  positivismo, pero ahora desde la postura de otras epis-temologías (crítica, feminista, de color, etc.). Los aspec-tos cruciales de este momento son el cuestionamiento a la posibilidad de que el investigador pueda describir  con fidelidad la experiencia del otro (la experiencia es creada por el investigador en el texto, crisis de repre-sentación) y el cuestionamiento a los criterios tradi-cionales (validez, confiabilidad y generalización) para  juzgar la calidad de la IC (crisis de legitimación).

Quinto periodo, postmoderno (1990-1995). La doble crisis anterior está presente. Las teorías se estruc-turan como narrativas, la gra n teoría es sustituida por 

teorías más locales ajustadas a problemas o situaciones específicos y se continúa experimentando con nuevas formas de representación del otro. Se incrementa el interés por una IC orientada a la acción.

En el sexto periodo, postexperimentación (1995-2000) y el séptimo, el futuro, se da por sentado el empleo de otras formas de representación de las ex- periencias, tales como la ficción, la poesía, el texto multimedia, pero también hay más preocupación por  una IC más interesada en lo moral y en lo político.

La descripción anterior revela varias cuestiones. En primer lugar, tal como lo señalan Denzin & Lincoln (2000), el significado de IC ha cambiado en los

dife-rentes periodos, acentuándose en la actualidad el in-terés por entender las narrativas del otro sobre la realidad. En segundo lugar, los periodos anteriores coexisten en el ejercicio de la IC, de modo que no es

difícil percibir la existencia de tensiones en la IC

 en-tre diversos modelos metateóricos. En te rcer lugar, se observa que la IC, y apoyada en la profundización de

la crítica al positivismo y el desarrollo de nuevas pro- puestas epistemológicas, progresivamente se despren-de despren-de la influencia positivista tanto en lo ontológico, en lo epistemológico y en lo metodológico, así que se  puede concordar con los mencionados autores que hoy día laIC trasciende una disciplina o camp o de estudio

 particular, de modo que su empleo puede producir  conocimientos valiosos en disciplinas tan diferentes como la medicina, la educación, la arquitectura, la antropología o la psicología. Igualmente puede afir-marse que a pesar de la existencia de múltiples pers- pectivas de abordaje de los objetos de estudio, tiende a enfatizar un enfoque interpretativo y naturalista de la realidad mediante el estudio de los eventos en sus contextos naturales y desde los significados que le asignan los sujetos, destacando de esta manera su vi-sión de construcción social de la realidad.

Valores de laIC

Hay tres valores principales que, según Banyard & Miller (1998), apoyan la IC: énfasis en la diversidad,

énfasis en el contexto y énfasis en la potenciación (empowerment ) de los participantes, los cuales, como  puede observarse, están implícitos en las

argumenta-ciones anteriores.

El valor de la diversidad refiere a la variedad de experiencias y significaciones que la gente elabora sobre éstas en los diferentes contextos en que las interacciones humanas se llevan a cabo. Este valor 

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requiere que laIC testimonie sobre la multiplicidad de

 perspectivas existentes, buscando los diferentes puntos de vista que los participantes puedan tener sobre un evento e informe sobre las condiciones históricas y culturales del contexto en que se dan las experien-cias; pero, también, requiere que la IC reconozca la

 posibilidad de significación diferencial del evento en diferentes contextos.

El valor del contexto destaca la atención que la IC

debe prestarle a los condicionantes ecológicos, es decir, culturales, sociales, políticos, económicos, his-tóricos y físicos que constituyen el contexto, para en-tender la significación de las experiencias. Según este valor, la interpretación del comportamiento humano en la IC es contextual, por tanto local, alejándose de

esta manera del peso intrapersonal que ha dominado en la investigación psicológica.

El valor de la potenciación ( empowerment ) tam- bién coloca exigencias específicas a la IC. Así, la IC

admite como necesarias relaciones colaborativas en-tre investigador y participantes, de tal manera que éstos puedan intervenir en las decisiones del diseño de la investigación, asegurándose de este modo que el diseño se ajuste a sus maneras de entender el evento que se investiga y se promueva al mismo tiempo su capacidad para influir en decisiones que correspon-dan a otro ámbito. Particularmente, en la IC se debe

respetar las formas, el lenguaje, por ejemplo, c ómo el sujeto constituye sus experiencias. Se trata de respe-tar la estructura del relato del sujeto y no de modifi-carla a través de la imposición de la perspectiva del investigador. Como vemos, el cumplimiento del valor  de la potenciación demanda relaciones investigador- participante más simétricas, menos jerárquicas.

Características de la investigación cualitativa De las consideraciones anteriores se deduce un con- junto de aspectos básicos que tipifican a la IC y que

examinaremos a continuación.

 Realidad múltiple

Realidad socialmente construida, múltiple, es la no-ción de realidad que se propone para la IC en la mayoría

de los planteamientos de los investigadores cualita-tivos. Esta idea de realidad admite la existencia de múltiples criterios que orientan la interpretación de los fenómenos y originan pluralidad de perspectivas.

 Interactividad 

La IC es interactiva en dos aspectos. En primer lugar,

 porque cada componente del diseño de la investiga-ción interactúa de tal manera con los otros, que la modificación en uno de ellos genera cambios en los restantes. En segundo lugar, porque investigador y  pa rt ic ip an te es tá n en un a re la ci ón de fr ec ue nt e interacción, en la que se admite que los valores de uno influyen en el otro, reconociéndose así la imposibili-dad y la inutiliimposibili-dad de ejercer controles para lograr la neutralidad.

La cualidad interactiva le imprime un sello particu-lar a la IC, como lo es el carácter participativo del

sujeto en las deliberacione s sobre el plan de la inves-tigación, sobre su ejecución y sobre la difusión de los resultados que produzca. Esta participación es perti-nente con la reivindicación que la IC hace del valor de

las contribuciones particulares de los sujetos a la inves-tigación, las cuales deben producirse con la garantía de que sus voces tendrán peso en las decisiones que im- plique el proceso investigativo. La participación del su- jeto también es congruente con la cualidad emergente del diseño de laIC, precisamente porque la estructuración

constante de éste requiere de la presencia casi per ma-nente del participante al lado del investigador para la reordenación de los pasos metodológicos.

 Ideográfica

La IC es ideográfica porque asume que toda acción o

situación pertenece a un contexto y a un tiempo de-terminado, en vista de lo cual su entendimiento debe hacerse estudiándola en profundidad, verticalmente, y no horizontalmente, buscando la frecuencia con que se repite en uno o varios conjuntos poblacionales.

 Holística

LaIC es holística porque toma el objeto de estudio no en

 piezas (variables), sino como totalidad, tanto en lo refe-rente a la constitución del evento o proceso en estudio, como en su relación con el contexto al que pertenece.

 Diseño emergente

El diseño de la IC es emergente ya que, como dicen

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10 Euclides Sánchez Véliz

de los procesos a estudiar; esos significados están en función del contexto que es también desconocido y  porque los significados que pueden ser distintos de un participante a otro se van desarrollando en una re-lación dinámica del inves tigador con el o los sujetos. Una estructuración previa del diseño tiene el riesgo de no ser consonante con las particularidades del fenó-meno que van surgiendo, por lo que es necesario un plan de investigación que vaya constituyéndose a la medi-da de la especificimedi-dad con que se construye del objeto. Hay otras características que pueden añadirse a la

IC, que se derivan de lo que Guba & Lincoln (1989)

identifican como criterios de autenticidad y que están relacionados con el interés de este modelo, con la ac-ción y con los valores de la IC.

Según el criterio de autenticidad ontológica, la IC

 promueve en los participantes el cambio de las cons-trucciones existentes hacia conscons-trucciones más comple- jas que puedan incorporar aspectos no contem plados,  por ejemplo aspectos políticos, económicos y ambienta-les que enriquezcan la interpretación de la realidad. El criterio de autenticidad educativa estimula el recono-cimiento de la diversidad de interpretaciones existentes

en el colectivo, reduciendo así las visiones hegemónicas de algún grupo y favoreciendo la negociación en los intercambios entre los participantes. El criterio de au-tenticidad catalítica compromete a la IC a propiciar la

acción de los participantes en la solución de sus pro- blemas, objetivo que es complementado por el crite-rio de autenticidad táctica según el cual la IC prepara

a los participantes para la realización eficiente de las acciones que son activadas.

En síntesis, los argumentos expuestos dejan claro que la IC no refiere a un tipo de dato, por lo general

llamado cualitativo, ni a un tipo de método particu-lar, sino a un proyecto diferente de producción del conocimiento, que tienden a una noción de realidad cons-tituida y no reproducida; a la consideración de los actores de la investigación, los tradicionalmente lla-mados sujetos e investigador, como entes activos e interactuantes en la generación de los productos de la investigación, los cuales juzga como problemáticos dada su posibilidad desconstrutiva. A la IC le interesa,

además, ser un escenario de encuentro donde se pro-muevan conocimientos útiles para el desarrollo social y  para la profundización de valores democráticos.

Banyard, V. L. & Miller, K. E. (1998). The powerfu l poten tial of qualitative research for community psychology.  Amer ican Journal of Community Psychology, 26 , 485-505. Campbell, D. & Stanley, J. C. (1963).  Experimental and cua- si- experim ental designs for research. Chicago: Rand

McNally.

Denzin, N. & Lincoln, Y. (2000). Introduction: The discipli-ne and practice of qualitative research. En N. Denzin & Y. Lincoln ( Eds.),  Hand book of qua litat ive res earch  (pp. 1-28). Thousand Oaks, California: Sage.

Referencias

Glaser, B.G. & Strauss, A. L. (1967). The discover of   gro und ed the ory: Str ate gie s for quali tativ e res earch.

Chicago: Aldine.

Guba, E. & Lincoln, Y. (1989). Fourth generation evaluation. Thousand Oaks, California: Sage.

Lincoln, Y. & Guba, E. (1985).  Na tu ra li st ic in qu ir y. Thousand Oaks, California: Sage.

Rappaport, J. (1984). Studies in empowerment: Introduction to the issue.  Prevention in Human Service s, 3, 1-7.

Recibido: 2 de enero de 2003 Aceptado: 22 de abril de 2003

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Resumen

El presente ensayo examina la naturaleza de la disputa cuantitativo-cualitativo en ciencias sociales. En particular, se sostiene que la disputa acerca de la “validez” de estas tradiciones de investigación en ciencias sociales es un falso dilema que no merece más atención que la necesaria para clarificar que una y otra se derivan de fundamentos epistémicos distin-tos. Se muestra que el problema del lenguaje como portador de verdades acerca del mundo “real” ha sido sustituido por la  postulación de sentidos y significados colectivamente construidos y por tanto sujetos a las dinámicas del devenir

socio-histórico de los grupos humanos y sus relaciones de poder.

Descriptores: investigación cualitativa, investigación cuantitativa, lenguaje, poder, interpretación

Abstract

In the present essay, the nature of the quantitative-qualitative in social sciences is examined. In particular, it is sustained that the dispute about the “validity” of these research traditions in social sciences is a false dilemma that doesn’t deserve more attention than the necessary one to clarify that one and the other are derived from different epistemic foundations. It is shown that the problem of language as bearer of truths about the “real” world has been substituted by the postulation of senses and meanings collectively built and, therefore, subject to the socio-historical dynamics of  human groups and their power relationships.

Descriptors: qualitative research, quantitative research, language, power, interpretation Algunas veces de un modo explícito y otras apenas

esbozado, toda aproximación a la realidad tiene como  propósito imprimir a ésta un sentido que oriente nuestra acción como parte de ella. En esta búsqueda de sentido, los científicos sociales han desarrollado estrategias y tradiciones de investigación comprometidas con distin-tos concepdistin-tos fundamentales (v.g . conocimiento, rea-lidad, orden, lenguaje, etc.) que justifican sus modos específicos de recolección e interpretación de datos, así como las acciones e intervenciones transformadoras que de ellas se derivan.

Los compromisos epistemológicos específicos de cada tradición de investigación les imprimen peculiari-dades teóricas y metodológicas que únicamente pueden

La Disputa Cuantitativo-Cualitativo en Ciencias

Sociales: Un Falso Dilema

The Quantitative-Qualitative Dispute in Social 

 Sciences: A False Dilemma

Claudio Carpio Ramírez* y Martha Patricia Bonilla Muñoz

* Licenciado y Maestro en Psicología por la Universidad Nacional Autónoma de México. Profesor Titular de Tiempo Completo, Jefe del Proyecto de Investigación en Aprendizaje HumanoUNAM-Iztacala, Coordinador Académ ico del Grupo T de Investigación Interconductual y Jefe del Labora torio de

Creatividad y Aprendizaje de la Ciencia en la Facultad de Estudios Superiores Iztacala de la Universidad Nacional Autónoma de México. Correo electró-nico: [email protected]

ser evaluadas con base en el mismo conjunto de reglas y criterios de validez y verdad que tales compromisos amparan, nunca a la luz de criterios ajenos a dichos compromisos. Por esta razón, resulta impropio inten-tar confroninten-tar directamente estructuras conceptuales y metodológicas que se fundamentan en compromisos epistemológicos diferentes. La inconmensurabilidad de este tipo de estructuras impide, por supuesto, asignar  a cualquiera de ellas un estatus preeminente o de mayor  validez respecto de la otra.

A pesar de lo antes expresado, son frecuentes las dis-cusiones en torno a la mayor validez de las tradiciones cualitativas con respecto a las tradiciones de investi-gación cuantitativa en ciencias sociales. En apariencia,

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12 Claudio Carpio Ramírez y Martha Patricia Bonilla Muñoz quienes se enfrascan en este tipo de discusiones

pre-tenden demostrar que uno u otro tipo de investigación es mejor, más completo o más válido. En la perspec-tiva de los autores del presente ensayo, este tipo de disputas es infructuoso, porque se derivan de un  pseudo-problema y, más propiamente, de un falso di-lema que, como se señalará a continuación, no puede ser resuelto, sino que debe ser disuelto mediante el análisis de las diferencias existentes en los compro-misos epistemológicos de una y otra tradición de in-vestigación en ciencias sociales.

De los falsos dilemas y su dilución

Los dilemas genuinos son aquellos en los que, alrede-dor de algún problema, existen dos o más soluciones  propuestas que son mutuamente excluyentes, opues-tas, y de las cuales se presume que sólo una es verda-dera, correcta o aceptable, dado un marco o sistema de reglas de valoración cuya rigurosa aplicación permite determinar cuál de éstas es la más apropiada. La cues-tión a resolver en estos casos es, precisamente, cuál de las soluciones es la que debe aceptarse y cuál rechazarse,  bajo el supuesto de que ambas se ubican en el mismo  plano discursivo, sometidas a las mismas reglas de

opera-ción conceptual y de validaopera-ción.

En contraste, un falso dilema es aquel en el que la oposición o antagonismo de las soluciones propuestas es una apariencia engañosa que oculta el hecho de que las tales soluciones en realidad no están dirigidas al mismo problema, sino a cuestiones distintas y que  parecen ser opuestas sólo porque comparten elemen-tos superficialmente comunes (como las palabras que se emplean para referir el problema). En otras pala- bras, en los falsos dilemas las soluciones correspon-den a problemas distintos, aunque parece que están dirigidas a uno sólo, y debido a esto es que parecen opuestas cuando en realidad no existe para ellas un mismo sistema de reglas de valoración que pudiera someterlas al mismo proceso de evaluación.

Una de las consecuencias más graves de los falsos dilemas es que generan esfuerzos de solución tan in-tensos y costosos como infructuosos en principio, pues, a diferencia de lo que ocurre con los dilemas genuinos, en los que la solución deriva de la correcta y precisa aplicación del sistema de reglas de operación y vali-dación, en los falsos dilemas esta operación es impo-sible, porque cada posición responde a problemas, lógicas y sistemas de operación y validación distin-tos. De hecho, más que resolverlos, a los falsos

dile-mas sólo se les puede disolver  mediante la correcta ubicación de los planos discursivos, lógicas y proble-mas a los que cada una de las posiciones aparente-mente antagónicas corresponde (Ryle, 1980).

Un ejemplo que puede ilustrar apropiadamente un falso dilema es aquel en el que se pregunta por el peso de un ángel en movimiento y se ofrecen como posibles soluciones: a) nada, porque de los ángeles no es pre-dicable la propiedad de pesar, y;b) diez mil veces más de lo que pesa en reposo. En este caso es evidente que la postura (a) no está refutando la exactitud de la  postura (b); por igual, es evidente que la postura (b) no es opuesta en cantidad a la propuesta (a); aún más, es claro que la disputa entre ambas posiciones no es una cuestión relativa a la precisión del cálculo realizado en cada una de ellas. ¿Debe elegirse una de ellas como respuesta correcta? Ciertamente no es éste el caso en que se pueda aplicar a ambas el mismo tipo de valora-ción, toda vez que la posición (a) del anterior ejemplo sostiene una imposibilidad lógica de hacer enuncia-dos relativos al peso de los ángeles, mientras que la opción (b) realiza un cálculo sobre bases completa-mente distintas (i.e. que de los ángeles sí es predicable la propiedad de pesar). Así, la primera opción es un enunciado lógico, mientras que la segunda es un cál-culo cuantitativo, es decir, enunciado de distinta na-turaleza y, por tanto, ambas son inconmensurables, incontrastables a la luz de una misma métrica o siste-ma de valoración y validación. En otras palabras, las “soluciones” propuestas sólo son aparentes solucio-nes y, entonces, aparentemente contradictorias. No existe, en este caso, posibilidad de optar entre ellas, ergo, no son opciones,ergo, estamos frente a un fal-so dilema que, al esclarecerse, podría dar lugar a otros  problemas mejor planteados pero en niveles diferen-tes (por ejemplo, ¿es válido o no es válido predicar pro- piedades como el peso de entidades no corpóreas como los ángeles?, o bien, dando por supuesto que la res- puesta a la pregunta anterior se asume afirmativa, ¿cuánto pesa un ángel en reposo y cuánto en movimien-to?), lo cual, además de evitar desgastes innecesarios e infructuosos, abre nuevas posibilidades interroga-tivas en los distintos ámbitos de disquisición inte-lectual.

De manera general, los falsos dilemas son alta-mente costosos por cuántos esfuerzos y recursos se invierten en ellos, que bien podrían ser más fructífe-ros de aplicarse a dilemas genuinos. Sin embargo, cuando estos falsos dilemas se ubican en el ámbito del conocimiento social sus efectos son aún más gra-ves. En razón de esto, se pretende mostrar cómo la

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disputa entre las tradiciones de investigación mal lla-madas cuantitativa y cualitativa constituye un falso dilema, en el que sólo vale la pena trabajar para es-clarecer su naturaleza y dar lugar a nuevas y produc-tivas discusiones ubicadas en su estatuto lógico, conceptual y empírico.

De la oposición cuantitativo-cualitativo

La tradición de investigación cuantitativa, situada en la racionalidad de la modernidad y en las nociones renacentistas de movimiento, causa, orden y verdad, alcanzó su cúspide en la noción positivista de la ciencia como conjunto de proposiciones fácticas cuya validez descansaba en la verificación por contrastación con una realidad que se asumía única e independiente de quien la conoce.

Al amparo de esta concepción, se asignó a la investi-gación la tarea básica deldescubrimiento de los hechos del mundo y su orden natural e inmutable, así como la verificación de los enunciados hipotéticos, asumiendo que es posible un único nivel de descripción-verifica-ción-explicación (el lenguaje de la física) para todos los fenómenos de la realidad (físicos, químicos, biológicos,  psíquicos, etc.), a los que se atribuyó homogeneidad en

cuanto a su ajuste a las “leyes de la naturaleza”. Con estas tareas a cuestas, la investigación cuanti-tativa se orientó al refinamiento de los procedimientos de verificación de hipótesis, de medición de las pro- piedades de objetos y eventos, el desarrollo del ins-trumental de análisis cuantitativo apropiado para la  predicción, siendo este último el objetivo prioritario de la investigación, objetivo cuya expresión adoptó la forma de formulación de leyes generales de aplica-ción pretendidamente universal.

Las limitaciones que los paradigmas positivistas enfrentaron en los numerosos intentos por extender  sus alcances a los fenómenos derivados de la práctica social humana (la Historia, la Sociología, la Psicolo-gía, la AntropoloPsicolo-gía, etc.), dieron lugar a una serie de reflexiones críticas acerca de los fundamentos sobre los que aquéllos habían sido construidos. Dos ver-tientes históricas de estas reflexiones son el desarro-llo de la investigación cualitativa y la nueva filosofía de la historia y del lenguaje (véanse, por ejemplo, Wittgenstein, 1988; Ryle, 1949; Turbayne, 1980; Kuhn, 1972; Taylor & Bogdan, 1986).

Las principales características de la autodesignada investigación cualitativa pueden sintetizarse en los siguientes aspectos nodales:

a) El rechazo a un orden natural establecido en la realidad.

b) El reconocimiento de una naturaleza histórico-social (construida) de los hechos de la realidad (incluyendo los fenómenos “naturales”).

c) El rechazo a la pretendida objetividad y neu-tralidad del observador respecto a sus objetos de conocimiento.

d) El rechazo a la homegeneidad descriptiva, de-mandando un discurso propio para los fenóme-nos humafenóme-nos.

e) El abandono de las hipótesis como guía inflexi- ble de la investigación.

 f) La sustitución de los intereses descriptivos y explicativos en favor de la interpretación de la realidad como motivo último de la investigación. Es precisamente en este último aspecto donde se considera que reside la clave para descifrar el falso dilema entre la investigación cuantitativa y la cuali-tativa: la cuestión de la interpretación como una di-mensión completamente distinta a la explicación y generalización que la investigación cuantitativa adopta como propósitos principales. A lo largo del presente trabajo se sostiene que no es una cuestión de elección explicación versus interpretación, sino de una cues-tión de categorías epistemológicamente independien-tes que nos son directamente contrastables, y que, en consecuencia, no son susceptibles de oponerse en un mismo plano electivo. En otras palabras, no se trata de determinar cuál de ellas es mejor, ¿mejor para qué?, sino de intenciones de conocimiento distintas, inmensurables. A favor de esta tesis, se analizará a con-tinuación el tránsito del lenguaje como portador de verdades, al lenguaje como amalgama de sentidos co-lectiva e históricamente construidos, cuyo estadio actual sirve de fundamento a un inquietante y enig-mático estado de pluralidad epistemológica y aun ontológica, en el que la noción de verdad ha sido por  completo abandonada.

De los enunciados atómicos a los juegos del lenguaje

Es a partir de las reflexiones del Círculo de Viena que la reflexión filosófica es llevada a los terrenos del análisis del lenguaje. En el célebre escrito de Carnap (1961), La superación de la metafísica a tra-vés del análisis lógico del lenguaje se postula que los tradicionales problemas propuestos por la metafísica,

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14 Claudio Carpio Ramírez y Martha Patricia Bonilla Muñoz y en gran parte por la filosofía, son en realidad

pseudo- problemas que surgen de un uso defectuoso del lengua- je. Tal aseveración conoce dos momentos importantes en sus ulteriores desarrollos: uno, el iniciado por Rusell (1977) y por Wittgenstein (1973) en el Tractatusy otro, el del segundo Wittgenstein (1988) y su propuesta de los juegos del lenguaje.

En el primer momento se busca esclarecer los pro- blemas de la filosofía y de las ciencias, buscando un lenguaje que elimine toda ambigüedad y que encuen-tre en los hechos del mundo sus referentes inequívo-cos. Aparece en escena el problema del Significado. En este primer momento, se considera que un enun-ciado sólo tiene sentido si nombra algo del mundo, el lenguaje es analizado buscando sus elementos cons-titutivos, “átomos” que, para tener sentido o signi-ficado, han de referir también objetos del mundo “atómicos”. En última instancia, toda construcción lingüística podría ser reductible a estos elementos ató-micos.

Se busca entonces una lógica formal —matemáti-ca— que dé cuenta de la estructura del lenguaje, que  permita operar con él en un contexto lógico. Con tal aproximación se resuelve que los problemas de la fi-losofía son problemas del lenguaje, quedando como un gran metalenguaje la lógica formal.

Pronto, los mismos filósofos lingüistas operan un cambio en su comprensión del lenguaje y, en lugar de  buscar una estructura lógica que permita desmontar 

su lógica de operación, vuelven la mirada al lenguaje ordinario, considerando a los lenguajes lógicos como un caso particular del lenguaje. Wittgenstein, en sus  Investigaciones filosóficas (1988), propone que, en realidad, el significado de los enunciados no puede obtenerse de una supuesta estructura lógica, sino de los usos que damos a las palabras, las reglas de uso son lo que define el lenguaje.

Liberados de la tentación logicista, los filósofos lingüistas asumen que el lenguaje no sólo son palabras sino aun actos y acciones humanas cuyo sentido o significado se encuentra en las reglas que definen su uso. Y como los usos no son universales, sino que co-rresponden a regiones de uso, o como dice Wittgenstein a “formas de vida”, el análisis del lenguaje muestra el aspecto “flotante” de los significados.

La revelación de este aspecto descentrado y móvil del significado contribuye a erosionar una racionali-dad lingüística universal que pudiera ser develada mediante el análisis lógico; así, el análisis del len-guaje se vuelve relativo a las formas de racionalidad que sostienen los distintos juegos de lenguaje.

El significado flotante del lenguaje y el problema de la interpretación

El reconocimiento de que el sentido del lenguaje no se encuentra “fijado” a la formalidad de los signos llevó las consideraciones en torno al lenguaje a plantear el  problema de ¿cuál es el sentido del lenguaje?, ¿cómo

aprehender su sentido si éste es siempre huidizo? Tales interrogaciones pusieron a debate el asunto de la interpretación, problema crucial para todas las ciencias del hombre. Abierto este expediente, resulta ineludible afrontar el problema de los consensos, tanto en el orden epistemológico y ontológico como en el  político y, con ello, arribar al problema del poder.

Foucault señala que todo discurso y, dentro de ellos, el de las ciencias sociales, al ser portados en lenguaje se hace subsidiario de dos grandes sospechas:

Ante todo la sospecha de que el lenguaje no dice exac-tamente lo que dice. El sentido que se atrapa y que es inmediatamente manifiesto no es quizás, en realidad, sino un sentido menor, que protege, encierra y, a pe-sar de todo, transmite otro sentido [...] por otra parte, el lenguaje hace nacer esta otra sospecha: que el lenguaje desborda, de alguna manera, su forma propiamente verbal, y que hay muchas otras cosas en el mundo que hablan y no son lenguaje (1976, pp. 33-34).

Esta opacidad del lenguaje crea una tensión que es “resuelta” en la interpretación. Pero, ¿de dónde le viene el valor de verdad a una interpretación? Para Foucault, el valor de una interpretación depende de la posición en que está colocado el intérprete; al res- pecto afirma:

Esto también lo dice Nitzsche cuando afirma que las  palabras han sido inventadas siempre por las clases superiores; ellas no indican un significado: imponen una interpretación [...] Por esto también en Nitzsche el intérprete es lo “verídico”; es lo “verdadero”, no  porque él se apodere de una verdad en reposo para  proferirla, sino porque él pronuncia la interpretación

(1976, p. 45).

El intérprete, al proferir la interpretación, define un sentido, impone un sentido. Colocados ya en el  problema de la imposición de sentido y de la verdad del acto interpretativo, se desliza subrepticiamente el  problema del poder.

Si, en el horizonte de la modernidad, este poder de los discursos en ciencias sociales aparece como des- pliegue de la razón, en el horizonte posmoderno que ha erosionado sus pretensiones de universalidad, el

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