FUNCIONALIDAD FAMILIAR EN FAMILIAS EXTENSAS SIGNIFICADO PARA EL ADULTO MAYOR DE VIVIR
EN FAMILIA EXTENSA
Nora Hilda González Quirarte
FUNCIONALIDAD FAMILIAR EN FAMILIAS EXTENSAS
SIGNIFICADO PARA EL ADULTO MAYOR DE VIVIR EN FAMILIA EXTENSA
NORA HILDA GONZÁLEZ QUIRARTE
Tesis presentada para aspirar al grado de:
DOCTORA POR LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE DOCTORADO EN CIENCIAS DE LA SALUD
Dirigida por
DOCTOR MANUEL LILLO CRESPO
UNIVERSIDAD DE ALICANTE
El que suscribe, Dr. Manuel Lillo Crespo, profesor de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Alicante, España,
CERTIFICA:
Que la Memoria para optar al grado de Doctor realizada por Nora Hilda González Quirarte, cuyo título es:
FUNCIONALIDAD FAMILIAR EN FAMILIAS EXTENSAS
SIGNIFICADO PARA EL ADULTO MAYOR DE VIVIR EN FAMILIA EXTENSA
ha sido realizada bajo su dirección y reúne todos los requisitos para su juicio y calificación.
El que suscribe en Alicante, España, 30 de septiembre de 2016.
Doctor Manuel Lillo Crespo
AGRADECIMIENTOS
A Dios por la vida y su infinito amor
Al Dr. Manuel Lillo Crespo por su paciencia y su incondicional apoyo durante el proceso de tutelaje para la realización de este trabajo.
Dr. Francisco Rafael Facundo Guzmán por su asesoría estadística en la parte cuantitativa del estudio.
Maestra Gloria Acevedo Porras, gracias por creer en mí y por su apoyo en la totalidad de mi desarrollo académico, profesional y laboral.
Al personal directivo, docente y administrativo de la universidad de Alicante.
A la señora Lety, coordinadora de la estancia por el DIF, a Ángeles, gracias por su amabilidad, a Denisse la psicóloga y a las dos cocineras de la estancia diurna donde se realizó esta investigación, gracias por todas sus atenciones.
A los adultos mayores y sus familias por las aportaciones facilitadas para este estudio.
A mis hijos Itzel y Luis, a mi madre y hermanos por su presencia, apoyo y palabras de aliento.
A mi esposo con todo mi corazón: te amo Salva.
A Carmen, Flor y Hortensia por sus palabras de ánimo y por su amistad.
Ali y Pily Romo por el gusto de volver a verlas…
NHGQ
SINOPSIS
SINOPSIS
Diversas son las percepciones que cada ser humano tiene de su propia condición y son múltiples los factores que interfieren para que el envejecimiento se desarrolle de manera óptima o no. Algunos de estos factores son modificables, de acuerdo a las condiciones y estilos de vida que cada uno tenga durante su existir. El envejecimiento es un proceso natural, progresivo e inevitable de todo ser humano que inicia en el momento del nacimiento y culmina hasta la muerte, diversos estudios han abordado esta temática por ser también un fenómeno con implicaciones en la economía, en la educación, la seguridad social, sistemas de salud y en la familia.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que la transición demográfica en México está ocasionando cambios sustanciales en la estructuración por edad de la población, derivado de la reducción de las tasas de fecundidad y mortalidad., advirtió que para el 2030 habrá un total de 20.4 millones de adultos mayores, lo que representa el 14.8 por ciento de toda la sociedad, esto en respaldo de los pronósticos realizados por el Consejo Nacional de la Población, estos cambios demográficos ocasionarán que con el envejecimiento de la población se incrementa la demanda de determinados tipos de servicios, tales como los de la salud, vivienda, pensiones y espacios urbanos que faciliten la movilidad de este sector social, así mismo. En 2014 se registró que 26 por ciento de los adultos mayores tienen una discapacidad, mientras que 36.1 por ciento afronta alguna limitación, esto según los resultados del Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (Noriega, 2016).
El término de envejecimiento saludable se ha modificado, desde la definición de la OMS en 1990 por el término de envejecimiento activo en el 2002, el objetivo es seguir siendo activo física, social y mentalmente, participando en actividades que le lleven a
mejorar su calidad de vida. El envejecimiento activo es uno de los derechos humanos que requiere de la participación no solo del actor mismo sino también de estancias institucionales y de la comunidad, además por su condición de dependencia en esta etapa de la vida, los adultos mayores requieren de la participación de la familia como un importante grupo de apoyo. Por lo tanto la familia se convierte en uno de los grupos sociales más influyentes durante el proceso de envejecimiento de sus miembros en el diario vivir, siendo esta un área de oportunidad para los profesionales de la salud en concreto, la enfermería, para ejercer su participación desde el interior del núcleo familiar para promover y educar a las familias en una cultura del cuidado a los adultos mayores coadyuvando en un envejecimiento más activo y saludable.
En su trayectoria de vida, los adultos mayores sufren de algunas perdidas, no solo de sus capacidades funcionales y mentales, sino también de amistades y espacios sociales, quedando en ocasiones circunscritos al único grupo social de convivencia y que más cerca de ellos se encuentra, y este grupo al que nos referimos, es la familia, siendo el grupo social de mayor interacción con las personas envejecidas.
En las últimas décadas la familia como unidad ha sido estudiada y analizada por disciplinas como la medicina, psicología, la sociología, antropología y cada vez más por la enfermería, ya que se considera que constituye un factor indispensable para el bienestar de cada uno de sus miembros y de los más vulnerables, como lo son los adultos mayores.
Por lo tanto, la familia es para todos los individuos un valor de alto significado y compromiso personal y social, fuente de amor, satisfacción, bienestar y apoyo, pero también constituye fuente de insatisfacción, malestar, estrés y enfermedad. Las alteraciones de la vida familiar son capaces de provocar alteración emocional, desequilibrio y descompensación del estado de salud. La vivencia de problemas familiares precipita respuestas de estrés, entre las cuales se encuentra el descontrol de la enfermedad crónica o su inicio. La familia constituye la primera red de apoyo social que posee el individuo a través de toda su vida, y por lo tanto se reconoce que esta instancia ejerce
función protectora ante las tensiones que genera la vida cotidiana. El apoyo que ofrece la familia es el principal recurso de promoción de la salud y prevención de la enfermedad y sus daños, así como el más eficaz que siente y percibe el individuo frente a todos los cambios y contingencias a lo largo del ciclo vital en el contexto social (Louro, 2003).
Actualmente podemos ver que las formas de convivencia familiar han cambiado en los últimos años, lo cual implica que no hay un modelo único de familia. Las familias han tenido transformaciones diversas y además, complejas. Estas variaciones en los tipos de familia se suceden de acuerdo a la época y a la cultura en que se vive. Hoy día podemos ver familias que han disminuido su tamaño porque existe una tendencia en la disminución de la tasa de natalidad postergando así, la maternidad y la paternidad.
Existen familias ensambladas, que se constituyen cuando dos adultos separados, divorciados o viudos, inician una nueva convivencia con otra pareja y cada uno incluye sus hijos que ya tenía con su anterior pareja. La familia compuesta, es una familia nuclear y suman a otras personas que han decidido vivir bajo el mismo techo y pueden ser consanguíneos o no. Otros tipos de familia según su composición son las familias monoparentales, familias integradas por parejas heterosexuales o del mismo sexo, familias interraciales. En este trabajo el tipo de familias que nos ocupa, son las extensas, haciendo referencia a aquellas en las que el núcleo familiar (madre o padre con hijos) viven con otros parientes consanguíneos, que pueden ser abuelos, abuelas, tíos, etc.
Independientemente de su tipificación, las familias llevan a cabo funciones básicas que reflejan su funcionalidad. Si bien es cierto la diversidad en los tipos de familias es producto de cambios culturales y sociales, esto no implica entonces, que las familias hayan modificado sus funciones básicas o dejen de tenerlas. Dentro de las funciones básicas de las familias se pueden mencionar, el cuidado, la función educativa, cultural, espiritual, económica y la satisfacción de las necesidades físicas, biológicas, afectivas y materiales de sus integrantes, desarrollando a su vez lazos afectivos muy fuertes.
Por tanto, para el adulto mayor que vive en familia extensa, su familia constituye el
ámbito primario de mayor convivencia en el cual se establecen relaciones de cooperación e intercambio que permiten su sobrevivencia, socialización y cuidado para que puedan desarrollarse participando en nuevos y diferentes roles en la sociedad.
Son favorables los efectos que sobre la salud y el bienestar, y en la disminución del riesgo a enfermar, ejerce la familia de las personas, pero muy en particular en la vejez en que el adulto mayor depende más de los otros, dado el declinar de sus habilidades y por haber pasado por un mayor número de eventos estresantes como pérdidas de relaciones importantes, enfermedades crónicas o limitantes, o haber vivenciado eventos significativos como la viudez o la jubilación que le privan de importantes fuentes de gratificación interpersonal (Roca, 2010). La familia, por tanto, es un factor que determina la salud y el bienestar de los adultos mayores no solamente por el mejoramiento de la provisión de apoyos materiales y económicos sino también por el apoyo que brindan en el ámbito emocional y social.
Actualmente en una familia extensa, la diversidad de generaciones que la integran, establecen vínculos e intercambian experiencias vitales, actividades, conocimientos y recursos. Así mismo viven situaciones críticas y situaciones felices, integrando sus propias relaciones familiares específicas que constituyen su historia social compartida.
Para hablar de un estado de salud adecuado es necesario tener en cuenta el modo de vida del individuo y por tanto, sus condiciones y su estilo de vida. Por lo general, el hombre pertenece, vive y se desarrolla dentro del grupo social primario denominado
"familia" y de ahí que consideramos muy importante también para su salud, su modo de vida familiar (Álvarez, 2003).
En otro orden de ideas, la familia es también un lugar de conflictos y relaciones de poder. Muchas veces estos conflictos tienen razones generacionales por ejemplo, conflictos entre padres e hijos, dificultades para establecer líneas de autoridad, sobreprotección a los más pequeños por parte de los abuelos, sobrecarga por los cuidados que requieren, llegando a considerar al adulto mayor, “un estorbo” por pensar que “ya no sirve para
nada”, por lo que algunas veces, los adultos mayores reciben malos tratos y hasta son víctimas de abandono.
Existe evidencia teórica del rol de la familia en la salud y la enfermedad y más aun de la influencia que la familia tiene en el bienestar de los adultos mayores, existen estudios de familia donde señalan como uno de los factores más importantes para el bienestar de los ancianos a la satisfacción que estos tengan sobre las relaciones interpersonales, las cuales se definen como redes de apoyo social, siendo la familia el grupo prioritario de mayor contacto con los adultos mayores (Robles, Curiel, García, Coles, Medrano, & González, 2000).
La funcionalidad familiar es considerada por los investigadores como uno de los indicadores que permite conocer el bienestar y la salud en la familia como grupo, es decir, que la familia sea capaz de satisfacer las necesidades básicas materiales y espirituales de sus miembros, actuando como sistema de apoyo.
Según Chávez y Friedemann (2001) la familia se encuentra inmersa en una compleja civilización consistente en estructuras comunitarias, económicas y de gobierno, constituye el contexto de mayor importancia en el desarrollo humano. Las alteraciones en el funcionamiento familiar favorecen la desintegración del grupo familiar, afectando principalmente a los grupos más vulnerables, entre los que se encuentran los adultos mayores. La funcionalidad familiar depende de la estrecha relación que hay entre los miembros de la familia y la modificación de alguno de ellos provoca modificaciones en los otros y en toda la familia, así que para hacer un análisis del funcionamiento familiar, se considera necesario verlo con una perspectiva sistémica, pues la familia es un grupo o sistema compuesto por subsistemas que serían sus miembros y a la vez integrada a un sistema mayor que es la sociedad (Ares, 1990).
En el año 2000, Chávez, Espinoza, Ruvalcaba y Gómez estudiaron la funcionalidad familiar, ellas utilizaron el Marco de Organización Sistémica (MOS) propuesto en 1995 por Marie Louise Friedemann, el modelo es visto desde la perspectiva de enfermería y
posee un enfoque holístico. Para Friedemann (1989), la familia es un sistema compuesto por miembros que han decidido vivir juntos e interrelacionarse afectivamente con el objetivo primario de apoyarse unos a otros. Los individuos pueden ser consanguíneos o no, estar unidos a través de características comunes o talentos complementarios los cuales les permite cumplir ciertos roles que contribuyan al funcionamiento de la familia como unidad total y en constante intercambio con su ambiente.
El marco teórico de funcionalidad familiar de Friedemann comprende cuatro procesos y describe a la familia bajo una perspectiva sistémica. El sistema familiar y sus subsistemas interactúan con el suprasistema del entorno, de tal forma que los procesos familiares son susceptibles de ser afectados. Los procesos familiares se desarrollan a nivel interpersonal, intrapersonal y familiar; todos tienen suma importancia dado que la salud familiar es la experiencia de la congruencia que se alcanza a través del equilibrio en los cuatro procesos, coherencia (C), individuación (I), cambio del sistema (CS) y mantenimiento del sistema (MS), que se adquieren durante el desarrollo de la familia y se transmiten de generación en generación por influencia del medio ambiente.
Coherencia (C), se refiere a las relaciones armónicas entre los miembros familiares que proveen de un sentido de unidad y pertenencia familiar a través de la internalización del respeto, amor, interés de unos por otros; compartir valores y creencias que les permiten vínculos emocionales necesarios para la sobrevivencia del sistema.
Individuación (I), es la estructura de identidad personal que se desarrolla mediante la comunicación con otros sistemas; en este proceso interactivo que implica el desempeño de roles y responsabilidades, se fortalecen los talentos, iniciativas y conocimientos que proveen de apertura al entendimiento; el aprender de sí mismo y de otros, trae consigo una nueva perspectiva y propósito en la vida mediante la expansión del horizonte de la persona.
Mantenimiento del Sistema (MS), abarca la mayoría de las estrategias relacionadas con la tradición, la flexibilidad y la estructura familiar que proveen de un sentido de estabilidad y control. Este proceso implica roles, patrones de comunicación, rituales,
normas, valores, toma de decisiones, manejo financiero, patrones del cuidado y planeamiento del futuro entre otros.
Cambio del Sistema (CS), comprende la incorporación de nuevos conocimientos para asumir diferentes conductas frente a presiones internas personales, familiares y del ambiente; requieren de apertura para la nueva información que modifica la estructura de valores ante prioridades vitales presentes y futuras; la capacidad de tomar decisiones consientes, fortalece el control y crecimiento familiar / personal apoyado por un sentido de seguridad y autonomía.
Funcionalidad familiar, es el resultado que se obtiene al valorar los procesos de coherencia, individuación, mantenimiento del sistema y cambio del sistema del modelo de funcionalidad familiar de Friedemann, para clasificar a las familias en funcionales o sin problemas, no funcionales o con problemas y familias moderadamente funcionales. Para Friedemann ningún nivel de funcionamiento puede ser juzgado mejor que el otro. El equilibrio o congruencia en los procesos nunca va a ser totalmente alcanzado.
En vista de lo anteriormente expuesto se consideró importante realizar un estudio de la funcionalidad familiar en las familias extensas, las que habitan con al menos un integrante adulto mayor, se consideró pertinente abordar el estudio con enfoque en el modelo de Friedemann, con este enfoque se logró identificar los factores que influyen dentro y fuera del ambiente familiar, a nivel individual y grupal y que mantienen la funcionalidad en este tipo de familias, es importante reflexionar en que los resultados de este estudio podrían constituir la base para el diseño de estrategias desde el ámbito de la salud, que la promuevan entre todos los integrantes de la familia, principalmente durante el proceso de envejecimiento de alguno de ellos.
El instrumento de recolección de datos que se utilizó fue la escala de Efectividad de la Funcionalidad Familiar A-EFF22 de Chávez, Friedemann y Alcorta (2000), contiene 22 reactivos y ubica a las familias en tres niveles basándose en una escala numérica, a saber, familias funcionales o sin problemas, familias no funcionales o con problemas y familias
moderadamente funcionales.
Ubicar a las familias extensas en alguno de estos niveles, es un tema delicado, pues podría limitarse en solo una medida numérica y limitar también su identidad y su esencia, los estudios cuantitativos poseen la característica de medir una variable y no dan margen a conocer a fondo el contexto natural de los fenómenos ni el sentir o el significado de los pensamientos construidos por los actores que lo vivencian.
Esta situación fue objetiva en los mismos participantes, ya que durante el levantamiento de la información con la A-EFF22, fueron proporcionando datos que no estaban contemplados dentro de los objetivos del estudio cuantitativo, y tampoco en los reactivos de la escala cuantitativa, la autora consideró importante esa información proporcionada y útil para ampliar o mejor dicho aún, para profundizar en esta investigación, para ello fue necesario enfocar hacia otra perspectiva y además analizar a las familias con un diseño cualitativo. Fue entonces que se tomó la decisión de proceder el estudio con un enfoque cualitativo que permitiera a través de la fenomenología explorar los procesos de las familias con una mayor profundidad, así como de una mayor sensibilidad en la interpretación de los significados que los propios autores (adultos mayores) tienen de su experiencia viviendo con familias extensas.
El análisis de la funcionalidad familiar con enfoque cuantitativo se ha presentado en diversos trabajos y ha sido abordado desde diversas aristas, quedando de manifiesto que la funcionalidad familiar debe ser considerada un proceso en constante movimiento, no puede ser estática, lineal ni permanente, ya que las familias cursan por diferentes etapas y lo importante en ellas es lograr la adaptación de sus integrantes a esta dinámica así como en las variaciones en el desempeño de sus roles y toma de decisiones para ser capaces de ajustarse a su propio ciclo en el cumplimiento de sus funciones básicas. La funcionalidad familiar depende de la estrecha relación que hay entre los miembros de la familia y sus formas de interacción, la modificación en alguno de ellos provoca modificaciones en los otros y en toda la familia, afectando su funcionalidad.
En países subdesarrollados como México, cada vez son más los hogares de familia extensa, donde cohabitan más de tres generaciones, los factores causales a esta situación pueden tener su origen en aspectos culturales, económicos y sociales, sin embargo independiente de su causa, las familias y sus integrantes tienen transiciones durante su existencia, mismas que las dirigen a un constante movimiento, como ejemplo de esto se pueden traer a la luz, los cambios de residencia, enfermedades, perdidas en las capacidades o habilidades individuales, pérdidas de alguno de sus miembros, cambios financieros y el propio desarrollo y crecimiento de sus integrantes, como es la vejez.
En el abordaje con enfoque cualitativo de este estudio, se plantearon los siguientes objetivos en la investigación:
Como objetivo general del estudió se planteó, el medir, describir y analizar a través del paradigma cuantitativo la funcionalidad de las familias extensas desde la percepción del adulto mayor y a través del paradigma cualitativo, conocer el significado que tienen de vivir en familia extensa y sus patrones de respuesta según la teoría de las transiciones de Afaf Meleis. Los objetivos específicos del estudio fueron identificar desde la percepción del adulto mayor su nivel de funcionalidad familiar habitando en familia extensa, en la colonia Morelos de la ciudad de Tampico, Tam. México. Otro de los objetivos específicos fue conocer las diferencias de la funcionalidad familiar con las características socio- demográficas del adulto mayor que habita en familia extensa en la colonia Morelos de la ciudad de Tampico, Tam. México e identificar el significado que tiene para el adulto mayor, vivir en familia extensa y finalmente conocer según la teoría de las transiciones de Afaf Meleis, los patrones de respuesta del adulto mayor que habita en familia extensa.
Para tener un acercamiento con la relevancia teórica del tema en cuestión, se presenta el capítulo dos con los estudios relacionados que enmarca la situación actual y el estado de la cuestión, este capítulo se presenta en tres apartados, que se han subtitulado como sigue: a) escalas de medición, b) la familia y su relación con la salud y c) cultivando la familia: la idea es morir joven lo más tarde posible, mismo al que se le agregó un
apartado más, influencia de la familia, sumando vida a los años.
La primera parte hace referencias a las escalas de medición más utilizadas en la valoración de la funcionalidad familiar, posteriormente se registra la evidencia de un tema que ya se ha tratado en este mismo apartado y es el de la relación que existe entre la familia y la salud de las personas mayores, por último se muestra la evidencia haciendo alusión a la influencia de la familia y características en los adultos mayores que viven más y en mejores condiciones tanto social, emocional, física y mentalmente.
Los estudios de funcionalidad familiar que son de diseño cuantitativo, aparecen en distintas poblaciones utilizando diversos modelos, los primeros estudios de funcionalidad familiar que aparecen son del área de la psicología y han utilizado diversos instrumentos de recolección de datos que miden esta variable. Con la intención de nombrar algunos de los instrumentos que se han usado, se pueden mencionar el Apgar familiar (1978), el de Olson, La Escala de Evaluación de Cohesión y Adaptabilidad Familiar Faces III, Salud Familiar ISF-GEN 25, el FFSIL (Louro, 2004), sin embargo son limitados los estudios que se han realizado utilizando el modelo de Marie Louise Friedemann, que es un modelo donde se define el paradigma desde la perspectiva de la enfermería. En este trabajo además, fueron mínimos, los estudios encontrados que se han realizado efectuando un análisis de esta variable de funcionalidad familiar con población de adultos mayores o en familias extensas, sin embargo en la literatura estudiando otras variables, se evidencia que la familia influye de una u otra manera en la salud y bienestar en distintos grupos poblacionales.
Todas las familias independientemente del número de sus integrantes o de sus formas de convivencia, tienen la responsabilidad de llevar a cabo ciertas funciones básicas dentro del núcleo, estas funciones dan la seguridad y el apoyo a sus miembros y facilitan el desarrollo físico, social y psicológico en ellos y reflejan su funcionalidad familiar. Evaluar el funcionamiento familiar se ha convertido en una necesidad no solo de la postura psicológica, sino también de la medicina, la enfermería, la pedagogía, la sociología y la
rehabilitación física por considerarse a la familia como una unidad de importante influencia para la salud de todos y cada uno de los integrantes de la familia, al transmitir la enseñanza de las prácticas de prevención y cuidado para la salud que implementan sus miembros.
El análisis de la variable funcionalidad familiar que se realizó en este estudio se sustenta en los cuatro procesos de funcionalidad familiar que se derivan del marco de organización sistémica de Marie Louise Friedemann que considera a la familia como un sistema compuesto por miembros que han decidido vivir juntos e interrelacionarse afectivamente con el objetivo primario de apoyarse unos a otros. Los individuos pueden ser consanguíneos o no, estar unidos a través de características comunes o talentos complementarios los cuales les permite cumplir ciertos roles que contribuyan al funcionamiento de la familia como unidad total y en constante intercambio con su ambiente.
El marco conceptual de funcionalidad familiar de Friedemann comprende cuatro procesos y describe a la familia bajo una perspectiva sistémica, los procesos son Mantenimiento del sistema, coherencia, cambio del sistema e individuación. Para Friedemann ningún nivel de funcionamiento puede ser juzgado mejor que el otro. El equilibrio o congruencia en los procesos nunca va a ser totalmente alcanzado.
El abordaje cualitativo con el que se estudió a las familias extensas en este trabajo, se considera una oportunidad para ampliar la comprensión y conocimiento de las familias que viven con al menos un adulto mayor, con lo que se pudo identificar la problemática que se suscita en este tipo de familias, lo que podría llegar a considerarse como el establecimiento de una base de información para la propuesta de una oportuna intervención en la prevención y disminución de los riesgos. En este punto, la enfermera desempeña un papel preponderante en el diseño de planes de cuidados con las familias extensas, contribuyendo con ellas a alcanzar niveles más elevados de bienestar en los ámbitos social, emocional, espiritual y no solo en lo físico.
La perspectiva cualitativa con fundamento en la teoría de las transiciones de Afaf Meleis, permitió profundizar en el estudio de las familias extensas, pudiendo identificar en los adultos mayores los cambios por los que cursa y que afectan al grupo familiar. El uso de la teoría de las transiciones en esta investigación permitió determinar que en el grupo poblacional de adultos mayores viviendo con familias extensas los cambios que tienen a lo largo de su vida, cuya naturaleza especifica será determinada por los tipos, patrones y propiedades de la transición; según la condición sea personal o social y sus indicadores de proceso y resultado, que son los proyectan sus patrones de respuestas que a su vez facilitará o no a los adultos mayores a adaptarse a las nuevas etapas.
Retomando el enfoque cuantitativo y con respecto a los participantes, en la primera parte del trabajo, en la que se midió la funcionalidad familiar desde la percepción de los adultos mayores que habitan en familia extensa, se seleccionaron familias extensas que estuvieran habitando con al menos un adulto mayor, en una zona de la ciudad y puerto de Tampico, Tamaulipas, México, (colonia Morelos) de esas familias se entrevistó solo al adulto mayor para conocer desde su propia percepción, su funcionalidad familiar. Algunos de los adultos mayores encuestados en la colonia seleccionada para el estudio cuantitativo, estaban asistiendo a una estancia diurna para el cuidado del adulto mayor, por lo tanto, la población de estudio para el abordaje cualitativo estuvo conformada por los adultos mayores que asistían, en ese momento a la Estancia Diurna del Adulto Mayor (ECDAM) en la misma ciudad.
Posteriormente la trabajadora social de la ECDAM actuó como informante clave para conformar la muestra en su totalidad, proporcionando la información acerca de quiénes eran los otros adultos mayores que ahí asistían y que habitaban con su familia, siendo este el único criterio de selección de los participantes del estudio. También se utilizó el método conocido como bola de nieve, ya que cada uno de los adultos mayores que se fue entrevistando, proporcionaron información de aquellos otros que también habitaban en familia extensa. En total fueron 8 adultos mayores entrevistados y se tomó
como criterio para la selección de la muestra el de saturación de la información. Se seleccionó como criterio para elegir a los participantes, que fueran mayores de 65 años de edad, que asistieran regularmente a la ECDAM, que estuvieran habitando con personas consanguíneas bajo el mismo techo y se excluyeron a los adultos mayores que no quisieron participar en el estudio y a quienes no mostraron capacidad de hablar y comprender congruentemente al expresar ideas.
Las entrevistas fueron llevadas a cabo por la autora del estudio, posterior a haber solicitado permiso para participar dentro de la estancia diurna con funciones de enfermera como la toma, registro y valoración de los signos vitales y ministración de medicamentos a quienes tenían indicado un tratamiento médico, esto propició un clima de confianza con los participantes y de formas más sencillas obtener la información en el estudio. Se realizaron 9 entrevistas a adultos mayores que asistían a la ECDAM y que habitaran con una familia de tipo extensa. Se eliminó una de las entrevistas ya que el adulto mayor vivía solo con su hijo y no se integraban como familia con las características de ser extensa.
Se formuló una guía de preguntas subdividiéndolas por temas de acuerdo a la teoría de las Transiciones de Afaf Meleis, siendo estas áreas temáticas: a) presencia o no de transiciones, b) número de transiciones, c) características de la transición y d) resultado de la transición. Las entrevistas fueron transcritas en formato de Word y con la finalidad de clarificar la información obtenida, después se volvió a interactuar con ellos para mostrarles lo que se había capturado en las transcripciones y los participantes manifestaron su conformidad y total acuerdo en que lo que se les leyó era exactamente lo que ellos quisieron decir durante la entrevista. Únicamente y con la finalidad de introducirse en el contexto natural del fenómeno y para tener una idea más clara del mismo, se realizó observación participante y algunas notas de campo que fueron útiles para confirmar los datos que los participantes proporcionaron.
Se considera a la fenomenología como el estudio de los fenómenos o experiencias tal y como se presentan y la manera en que se vive por las propias personas, así que se
exploró directamente con los adultos mayores, las percepciones que tenían de vivir con su familia extensa y se profundizó en el conocimiento de sus significados. Es entonces, a través de la fenomenología que se dirigió este estudio hacia la experiencia vivida de los adultos mayores respecto a la circunstancia de habitar con su familia extensa, los adultos mayores son los protagonistas de esta experiencia y la autora consideró a la fenomenología como el abordaje idóneo para describir los significados de los fenómenos experimentados por los individuos a través del análisis de sus descripciones (Trejo, 2010).
El rigor metodológico que se aplicó fue durante el proceso de investigación, durante la recolección de la información y durante el análisis de la misma. Se cuidó que preservara la credibilidad (validez interna), la transferibilidad o aplicabilidad (validez externa) y auditabilidad o confirmabilidad (fiabililidad externa). Para garantizar la calidad de la investigación. Se trató dentro de lo posible, respetar las expresiones que los participantes utilizaron, así como también se respetó todo el contenido de las entrevistas y se procuró que prácticamente permaneciera intacto al momento de efectuar las transcripciones, ya que se considera que las entrevistas son muy valiosas y que son suficientemente claras y explícitas. Los datos recabados incluyeron significados que muchas de las veces no fue necesaria más explicación.
Los resultados de este estudio y en base al conocimiento de los significados que tiene para los adultos mayores de vivir en familia extensa, facilitan la elaboración de estrategias destinadas a mejorar las relaciones familiares en estos hogares y así mismo a contribuir con un mayor bienestar entre sus integrantes, principalmente del adulto mayor, que es una de las personas más vulnerables en las familias. La promoción y educación de la salud hacia el descubrimiento de una cultura de cuidado al adulto mayor, es tarea de todos, principalmente de los actores los adultos mayores y de las familias extensas, quienes podrán ser receptoras de las funciones que la enfermera implementa en este primer nivel de atención. Por lo que es importante considerar al profesional de la enfermería un profesional capaz de evaluar e intervenir con las familias.
Como resumen de las conclusiones se dilucida que el estudio de las familias merece abordajes teóricos con enfoque en una perspectiva enfermera, que permitan identificar la funcionalidad de las familias extensas y a su vez el significado de vivir con un adulto mayor para posteriormente establecer planes de cuidado de enfermería que satisfagan la situación identificada en estas familias.
En este trabajo se tuvo especial cuidado en elegir al participante en el estudio, se pensó en que fuera el adulto mayor, por el rol que desempeña en la familia y ser uno de los miembros más vulnerables, se buscó efectuar un análisis en el cual se deje ver cuáles son los puntos críticos en una familia extensa y que se pueden fortalecer, para contribuir al bienestar de la familia, pero también al bienestar individual de cada uno de sus integrantes y propiamente del adulto mayor. El hecho de vivir en familia extensa acarrea una serie de conflictos por la determinación de roles, pero también trae bondades a la mesa, como son, recibir un apoyo en doble partida por el adulto mayor participando en algunas ocasiones en situaciones al cuidado de los hijos en ese hogar.
ÍNDICE
ÍNDICE Pág.
0. TABLAS, FIGURAS, CUADROS Y ANEXOS 1. INTRODUCCIÓN
1.1 Planteamiento del fenómeno a estudio 1.2 Justificación del tema de estudio
1.3 Cuestiones de investigación e hipótesis conceptual 1.4 Objetivos y metas del estudio
1.4.1 Objetivo general 1.4.2 Objetivos específicos 1.4.3 Metas del estudio 1.5 Necesidad del estudio 1.6 Trascendencia del estudio
3 10 13 14 14 14 14 15 17 2. ESTADO DE LA CUESTIÓN
2.1 Escalas de medición
2.2 La familia y su relación con la salud
2.3 Cultivando la familia: la idea es morir joven lo más tarde posible 2.3.1 Influencia de la familia sumando vida a los años.
22 25 33 47 3. MARCO TEORICO Y CONCEPTUAL
3.1 Marco conceptual de funcionalidad familiar de Ma Louise Friedemann
3.1.1 Coherencia 3.1.2 Individuación
3.1.3 Mantenimiento del sistema 3.1.4 Cambio del sistema
3.2 La perspectiva de la teoría de las transiciones de Afaf Ibrahim Meleis
3.2.1 Conceptos y definiciones de la teoría de las transiciones de Afaf Meleis.
3.2.2 Tipos, patrones y propiedades de las transiciones 3.2.3 Condiciones de las transiciones
59 61 61 62 62
64
66 67 69
3.2.4 Patrones de respuesta de las transiciones
3.2.5 El metaparadigma desarrollado en la teoría de las transiciones
3.2.6 Afirmaciones teóricas
69
69 72 4. MATERIAL Y MÉTODO
4.1. Método y diseño de estudio 4.2. Diseño cuantitativo
4.2.1 Población y muestra 4.2.2 Criterios de elegibilidad
4.2.3 Instrumento de medición de datos cuantitativos 4.2.4 Consideraciones éticas
4.2.5 Procedimiento de recolección de la información 4.2.6 Procedimiento de análisis de los resultados 4.3 Abordaje cualitativo
4.3.1 Población y muestra 4.3.2 Criterios de elegibilidad
4.3.3 Posición de la autora en el estudio
4.3.4 Técnica y procedimiento de recolección de la información
4.3.4.1 Entrevistas cualitativas
4.3.4.2 Observación participante y notas de campo 4.3.5 Procedimiento de análisis de los resultados cualitativos 4.3.6 Contexto de investigación
4.3.7 El abordaje fenomenológico 4.3.8 El rigor metodológico
4.3.8.1 Rigor metodológico durante el proceso de investigación
4.3.8.2 Rigor metodológico durante la recolección de los datos
4.3.8.3 Rigor metodológico durante las entrevistas
77 78 79 79 79 80 81 82 83 83 84 85
85 86 87 88 89 90 93
93
94 95
4.3.8.4 Rigor metodológico durante el análisis de los datos
4.3.9 Ética del estudio
96 96 5. RESULTADOS
5.1 Resultados del estudio cuantitativo
5.1. 1 Consistencia interna del instrumento del estudio 5.1.2 Estadística descriptiva
5.1.3 Estadística inferencial 5.1.4 Datos adicionales 5.2 Resultados del estudio cualitativo
5.2.1 Descripción de los informantes
5.2.2 Temas de la narrativa de adultos mayores 5.2.3 Organización temática en categorías
5.2.4 Representación gráfica de la transición y funcionalidad familiar
5.2.5 El apoyo de la familia extensa
5.2.6 El apoyo – cooperación que el adulto mayor presta.
5.2.7 Recursos de empoderamiento del adulto mayor.
5.2.8 Significación de la soledad 5.2.9 Funcionalidad familiar
5.2.10 Aspectos de salud del adulto mayor en la familia extensa 101 101 101 102 107 109 110 111 112
115 116 118 121 123 124 126 6. DISCUSION
6.1 Población estudiada 6.2 Vivir con familia extensa
6.3 Percepción de funcionalidad familiar 6.4 Las transiciones
6.4.1 Naturaleza de la transición
6.4.1.1 Tipos de la transición 6.4.1.2 Patrones de la transición 6.4.1.3 Propiedades de la transición
131 131 132 132 133 133 135 135
6.4.1.4 Importancia de la detección temprana para la atención
6.4.2 Condiciones de la transición 6.4.2.1 Significados
6.4.2.2 Creencias culturales negativas 6.4.3 Patrones de respuesta
6.4.3.1 De proceso y de resultado
137 139 140 141 143 143 147 7. CONCLUSIONES
8. SUGERENCIAS
8.1 Para el ámbito clínico
8.2 Para el ámbito de la formación de recursos humanos 8.3 Para el ámbito de la gestión de servicios de enfermería 8.4 Para el ámbito de la investigación
151 151 152 152 155 9. BIBLIOGRAFIA
10. ANEXOS 175
TABLAS, FIGURAS,
CUADROS Y ANEXOS
Tablas Pág.
Tabla 1
Tabla 2 Tabla 3
Tabla 4
Tabla 5
Tabla 6
Tabla 7
Tabla 8
Tabla 9
Tabla 10 Tabla 11 Tabla 12 Tabla 13
Instrumentos de evaluación de la funcionalidad familiar más utilizados
Funcionalidad familiar percibida por los adultos mayores Estadística descriptiva de la funcionalidad familiar y sus procesos de acuerdo a la A-EFF22
Estadística descriptiva de la variable edad e índices de la escala total y por proceso de la funcionalidad familiar y prueba de normalidad Kolmogorov-Smirnov
Prueba de U de Mann Whitney para la variable funcionalidad familiar y sus procesos de acuerdo al sexo
Prueba de Kruskal-Wallis para la variable funcionalidad familiar y sus procesos por edad
Prueba de Kruskal-Wallis para la variable funcionalidad familiar y sus procesos por ingreso económico mensual Prueba de U de Mann Whitney para la variable funcionalidad familiar y sus procesos por estado marital
Prueba de Kruskal-Wallis para la variable funcionalidad familiar y sus procesos por escolaridad
Resumen de datos de los informantes Listado de temas ubicados
Naturaleza de la transición del adulto mayor
Creencias culturales negativas sobre el envejecimiento y las personas adultas mayores
23 102 102
103
104
105
106
107
108 110 111 138
142
Figura Pág.
Figura 1 Figura 2
Figura 3
Figura 4 Figura 5 Figura 6
Figura 7
Pirámide poblacional INEGI, 2015
Marco de organización sistémica para el estudio de la funcionalidad familiar (M. Louise Friedemann)
Teoría de las transiciones. (Meleis, Sawyer, Schumacher, Messias, 2000)
Metaparadigma de la teoría de las transiciones (diseño propio) Metodología de la investigación
Esquema de la trayectoria de transición y funcionalidad familiar (diseño propio)
Esquema de los componentes de la teoría de rango medio de transiciones que permiten la discusión de los hallazgos de esta investigación y elaboración de propuestas de formación en terapéutica en enfermería
4
61
67 71 78
116
133
Cuadro matricial Pág.
Cuadro matricial 1
Cuadro matricial 2
Cuadro matricial 3
Cuadro matricial 4
Cuadro matricial 5
Cuadro matricial 6
Cuadro matricial 7
Cuadro matricial 8 Cuadro matricial 9
Cuadro matricial 10
Ejes temáticos de la argumentación y su descripción
Ejes temáticos de la argumentación y su descripción
Apoyo de la familia extensa a la persona adulta mayor
Apoyo moral y afectivo de la familia extensa ante necesidades de la persona adulta mayor
Apoyo–cooperación que la persona adulta mayor presta a la familia extensa
Recursos de empoderamiento de la persona adulta mayor en la familia extensa
Significación de la soledad para la persona adulta mayor
Funcionalidad familiar
Listado de padecimientos referidos (síntomas–
enfermedades)
Servicios de salud y estancia diurna
113
114
117
118
120
122
123 125
127 128
Anexo Pág.
Anexo 1 Anexo 2
Anexo 3 Anexo 4 Anexo 5 Anexo 6
Anexo 7
Consentimiento informado
Escala de efectividad de la funcionalidad familiar, (A- EFF22) versión latina
Mapas de México, Tamaulipas, Tampico, colonia Morelos, Oficio de permiso para el estudio
Fotos en la estancia
Evidencia púbica de actividades del DIF, Tamaulipas para el adulto mayor
Fotos con teorista y tutor
177
178 182 183 184
185 189
INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN
1.1. Planteamiento del Fenómeno de Estudio
La población mundial avanza paulatinamente hacia el envejecimiento de su estructura por edades. Para el 2050 se prevé una disminución de los grupos más jóvenes de la población y un aumento de la población en edades laborales y de los adultos mayores (World Population Prospects, 2002). El envejecimiento de la población está determinado por factores de la transición demográfica de finales del siglo XX y principios del XXI, como son la baja natalidad, baja mortalidad, el aumento de la esperanza de vida y los flujos migratorios (Torres, 2009).
Si bien esta transición presenta diferencias entre los países, su celeridad y profundidad son rasgos inéditos en la historia. Los antecedentes, de acuerdo a la opinión de los expertos, son en parte a raíz de los avances de la ciencia y la tecnología, es por eso que las diferencias en el comportamiento demográfico resultan significativas, entre los países desarrollados y aquellos en vías de desarrollo como son los de América Latina (Viveros, 2001). Como el ritmo de envejecimiento en los países en desarrollo es más rápido que en los países desarrollados, los primeros (por ejemplo, los de América Latina y el Caribe) tendrán menos tiempo para adaptarse a las consecuencias del envejecimiento de la población (Aranibar, 2001).
En un boletín informativo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en el año 2013 se publicó que, una población puede considerarse envejecida si más del 5% de sus miembros tienen más de 65 años o si más del 10% tiene 60 años o más;
en el año 2010 la población de 65 y más años de edad representaba en México, el 6% de la población total y ahora en 2016 significa ya el 15%. El Estudio Nacional de Salud y Envejecimiento ENASEM, (2013) señaló que mientras México tardará 26 años en llegar a
una tasa de envejecimiento de 15% de la población, en otros países este ritmo ha sido más lento. Estados Unidos por ejemplo, tardó 69 años en pasar de 6 a 15% en 2013, mientras Francia, en 1980, lo hizo en 115 años.
En el último censo de población realizado en México en el año 2010, la población era de 112.336,538 habitantes (ENADID, 2014). Para el año 2013, aumentó a 118. 395,054. Según el Consejo Nacional de Población CONAPO (2014) para el año 2050 habrá 150.837,517 mexicanos y la esperanza de vida promedio en ese mismo año será de 79.42 años de edad; la que actualmente es de 77.4 para las mujeres y 71.7 para los hombres y se estima que la razón de dependencia a nivel nacional será de 10 personas de 65 o más años por cada 100 habitantes en edades laborales.
En la Encuesta Intercesal del año 2015 en México las personas mayores de 60 años pasaron a ser el 7.2% de la población total y la edad media de 27 años. Estos datos coinciden con las últimas proyecciones del CONAPO del 2013, perteneciente a la Secretaría de Gobernación (SEGOB), donde se estimó que en las siguientes tres décadas, la población tenderá a envejecer, ya que habrá una menor proporción de la población menor de 15 años y la correspondiente a la mayor de 65 se incrementará, con lo que la pirámide poblacional sigue la tendencia de reducir su base, mientras que continúa el crecimiento tanto en el centro como en la parte alta (INEGI,2015).
Fig. 1. Pirámide poblacional INEGI, 2015
En Tamaulipas de acuerdo con los datos proporcionados por el INEGI, en 2010 la población total fue de 3 268 554 personas, de los cuales el 8.7% (285 097) eran adultos mayores. En Tampico, en ese mismo año habitaban un total de 297 554 personas y el 2.9%
de la población eran adultos mayores (INEGI, 2010).
El proceso de envejecimiento y las condiciones de vida y salud de la población adulta son temas de notable relevancia en los años recientes, toda vez que constituye retos que los países deben enfrentar y atender en forma urgente. En México, el proceso de envejecimiento, repercute sensiblemente sobre varios factores del desarrollo y el funcionamiento de las sociedades y también sobre el bienestar relativo no sólo de los adultos mayores sino de los grupos más jóvenes. De estos factores destacan los sistemas de pensión y jubilación; la composición de la población activa, las modalidades de participación en la misma, los arreglos en cuanto a familia y hogar, las transferencias intrafamiliares de una generación a otra y las condiciones de salud de los adultos mayores (Secretaria de Salud, SSA. 2001).
La vejez trae transformaciones personales, de las condiciones físicas, de la independencia económica y funcional, la participación en el mercado laboral, el uso del tiempo libre, la autopercepción, la percepción que los demás tienen de los adultos mayores y de la modificación de roles dentro de la familia, etc., (Villa & Rivadeneira, 1999). En tal perspectiva, los adultos mayores son el grupo poblacional más vulnerable y que presenta mayor riesgo social a consecuencia de la edad avanzada y por las deficiencias de cobertura y calidad en materia de seguridad social y atención a la salud y por su mayor propensión a presentar limitaciones físicas o mentales (INEGI, 2005). Si bien la vejez no es una enfermedad, en esta etapa de la vida aumentan los riegos de enfermar o de perder la autonomía y la funcionalidad; en consecuencia, requiere de mucha atención y cuidado, no solo en la satisfacción de sus demandas fisiopatológicas, sino también en las áreas emocional, social y psicológica, que en muchos de los casos son las más susceptibles de fortalecer (CONAPO, 2014).
El envejecimiento, es un proceso natural, pero son las características en que vive la sociedad las que condicionan tanto la cantidad como la calidad de vida; en otras palabras, envejecer no sólo es un proceso biológico, sino que también es un proceso social. La situación de vulnerabilidad en que se encuentran los adultos mayores, ha ocasionado que los gobiernos de las diversas entidades en México, realicen acciones coordinadas para brindar un apoyo integral para que este sector cuente con nuevas oportunidades de una mejor calidad y expectativa de vida, implementando programas orientados a incrementar la cobertura en seguridad social, al acceso a servicios de salud y ante todo el apoyo a las familias para que junto con las instituciones puedan enfrentar este proceso (Ley del Adulto Mayor del Estado de México, 2008).
En México el 25 de junio del 2002 se publicó la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores, creándose también el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM). Con esta ley el Instituto se confirmó como el órgano rector de las políticas públicas de atención a las personas de 60 años o más, la ley dispone que con la participación de la familia, de la sociedad, del estado y el esfuerzo coordinado con dependencias y entidades de la administración pública estatal y de los municipios, se pueda brindar una atención integral a los adultos mayores.
En la atención del adulto mayor, la familia ocupa un lugar fundamental en la formación de comportamientos implicados en la salud de este grupo poblacional y su protección en las decisiones sobre el uso de servicios profesionales, así mismo la familia constituye la red de apoyo más potente y eficaz en el ajuste a la vida (Ávila, 2012). En algunos estudios se ha visto que los adultos mayores sin soporte familiar o con un apoyo socio-familiar inadecuado tienen mayor mortalidad, depresión, alteraciones cognitivas y una percepción de un peor estado de salud que aquellos que sí lo tienen (Villarreal &
Month, 2012; Ávila, 2012; Melguizo, Acosta, Castellanos & Pérez, 2012; Velázquez &
Amaya, 2012; Estrada et. al., 2011; Zavala-Glz, Domínguez & Sosa, 2010; Pavarini, Barha, Mendiondo, Filizola, Petrilli, & Santos. 2009; García-Madrid, Landeros-Olvera,
Arrioja-Morales & Pérez-Garcés, 2007; Zavala, Vidal, Castro & Quiroga, 2006;
Villavicencio, Rodríguez, Romero, Fernández & Fleites, 2004). En otros estudios se han observado suicidios entre la población de adultos mayores cuyos familiares los han dejado en la soledad (Jiménez, 2011).
La familia es la responsable por excelencia del cuidado de sus miembros dependientes en casi todo el mundo, este tipo de cuidado está sustentado en la obligación filial, al prescribir como una obligación de los hijos e hijas el cuidado de los padres y madres ancianos (Robles & Pérez, 2012). En México, en la Reforma de la Ley de Amparo a Favor de los Adultos Mayores y personas con capacidades diferentes del Congreso de la Unión en octubre de 2004, se estableció por ley, que la familia de la persona adulta mayor está obligada a cumplir con su función social de manera constante y permanente, de tal manera que deberá velar por cada una de las personas adultas mayores que formen parte de ella y ser responsable de proporcionar los satisfactores necesarios para su atención y desarrollo integral. Cuando la familia asume el rol de cuidadora se notan ciertas ventajas, puesto que generalmente existen mayor seguridad emocional, menos incomodidades y mayor intimidad, evitando así los problemas psicopatológicos de la institucionalización (Aldana-González & García-Gómez, 2011).
Relacionado con este mismo tema del envejecimiento poblacional, en México se han propiciado también cambios en la estructura de las familias, dando como resultado, en muchos de los casos, la coexistencia de cuatro generaciones en la red familiar. Es común la idea que si la población de la tercera edad reside con sus familiares, tendrán asegurado cierto bienestar. Sin embargo, algunas veces, las condiciones socioeconómicas de pobreza en que residen las familias y sus ancianos, limita la atención de diversas necesidades de la población de adultos mayores y en ocasiones son víctimas de maltrato, discriminación y violencia física o verbal (Quintanar, 2010; Estrada, Hernández & Sardiñas, 2008; Noda, 2008; Martínez, Pérez, Cardona & Inclán, 2005).
Así mismo, es importante distinguir que los indicadores atribuibles al envejecimiento deben diferenciarse claramente de los provocados por las patologías (Martín, 2001). El estado de salud en la vejez y los cuidados que requiere esta población dependerán no solo de factores físicos y biológicos sino también de los relacionados con su condición social, condición económica, el retiro laboral, las pérdidas entre otras, siendo estos algunos factores junto con el incremento de la edad, los que inciden en el aumento de personas con discapacidad y los hace ser más dependientes (OMS, 2015).
Conforme las poblaciones vayan envejeciendo, será un reto contar con personal de salud capacitado para atender problemas de los adultos mayores. Se tendrán que diseñar servicios comunitarios de rehabilitación y atención de largo plazo para los adultos mayores, redoblando esfuerzos para que los ancianos permanezcan en sus hogares, situación que cada vez ampliará más la responsabilidad de los sistemas primarios de salud para atender problemas de tipo secundario y terciario. Los nuevos sistemas de atención en el hogar, requerirán de profesionales de la salud capacitados en la atención al adulto mayor (SSA, 2001).
Los profesionales del área de la enfermería son personal capacitado para intervenir en este ámbito desde el núcleo familiar, es la enfermera comunitaria, a través de los programas nacionales de salud, quien contribuye de manera importante a que los individuos, familia y colectivos adquieran habilidades, hábitos y conductas que fomenten su autocuidado en el marco de la Atención Primaria de Salud (APS), la cual comprende la promoción, protección, recuperación y rehabilitación de la salud, además de la prevención de la enfermedad (Torres, Dandicourt & Rodríguez, 2005).
Para que el personal de salud, específicamente los del área de la enfermería, pueda incidir en las familias e impactar en la enseñanza del cuidado al adulto mayor, es necesario que desde su perspectiva profesional como enfermera, aborde el fenómeno del adulto mayor con un enfoque holístico, que pueda observar no solo al paciente como ser unitario, sino también a la familia y colectivos, comprendiendo que en las familias extensas, las que
habitan con al menos un adulto mayor se crean conflictos y crisis, afectando esto a todo el sistema familiar. Las causas por las que los adultos mayores y sus familias deciden habitar juntos pueden ser variadas y muy particulares en cada caso, en esta área del fenómeno es importante la participación de la enfermera como un punto de arranque para adquirir y utilizar recursos e implementarlos en la familia para el desarrollo de la misma, asumiendo de igual manera las transiciones por las que van cursando en la búsqueda de su bienestar.
Por lo que el profesional de enfermería a través de abordajes cualitativos debe conocer el significado de vivir con un adulto mayor en familias extensas para estar preparados con los conocimientos y habilidades necesarios que le permitan brindar un cuidado holístico en las dimensiones física, emocional, espiritual, cognitiva y social al adulto mayor y por tanto ser capaz de enseñar y preparar a las familias con la cultura del cuidado al adulto mayor, diseñando intervenciones que puedan impactar desde el interior del núcleo familiar, al exterior de la misma y a la sociedad en general para fortalecer el cuidado a los más viejos, ayudándolos a integrarse en actividades propias de su edad dentro de su familia, participando en su autocuidado para que se potencialicen sus funciones y capacidades físicas e intelectuales.
1.2. Justificación del tema de Estudio
El envejecimiento es un proceso dinámico que se inicia desde el nacimiento y se va desarrollando a lo largo de la vida. En esta etapa aparecen o se agravan determinadas enfermedades en las personas; no es un proceso uniforme, cada persona envejece de distinta manera en relación a factores físicos, sociales y culturales (Ceballos, 2012).
A nivel mundial la población de adultos mayores va en aumento a consecuencia de cambios suscitados en los ámbitos económicos y sociales que se ven reflejados en el avance de las ciencias biomédicas y con ello una mejora de los niveles de salud en toda la población, reduciéndose la tasa de mortalidad y aumentando la esperanza de vida. México no es la excepción, el número de adultos mayores duplicó su monto en las últimas décadas, pasando de 5 a 11.7 millones de 1990 a 2014. Cabe señalar que al interior de este grupo de edad, se visualizan diversas etapas de desarrollo que marcan estilos de vida diferenciados, toda vez que se hace evidente la pérdida gradual de capacidades motrices y cognoscitivas conforme avanza la edad (INEGI 2014).
Estos cambios representan, en muchos casos, una carga social y económica para quienes rodean a los adultos mayores, sobre todo en unidades familiares donde se ha perdido la dimensión de su rol tradicional como consejero y poseedor de experiencia, la cual se ha ido transformando en una aportación asociada al cuidado de los niños y al quehacer doméstico (INEGI 2008).
Actualmente en la sociedad existe un interés marcado en todos los países por mejorar el estado de salud en los adultos de la tercera edad, debido al incremento progresivo del número de personas de estas edades en la sociedad y a los cambios que se producen en ellos, este beneficio puede estar dado por los progresos médicos y sociales en el mundo occidental que han elevado la esperanza de vida (ENEDID, 2014; Agüero, Zaldivar, Rodríguez & Castillo, 2012; Ibarra, 2012).
En México también existe un interés genuino por los ancianos y su estilo de vida en la sociedad cambiante de hoy en día y es actualmente un tema de interés en instituciones
gubernamentales, universidades y de grupos privados de distintas orientaciones. Existen investigaciones que ponen de manifiesto la necesidad de brindar un cuidado integral a este grupo etario, incidiendo desde el núcleo familiar que es el medio donde principalmente se desenvuelve el adulto mayor y que a causa de sus características propias de la edad son vulnerables al abandono y maltrato por parte de sus familiares o por el hecho de estar enfermos e incapacitados, esta situación genera a su vez, hogares con un bajo nivel de funcionalidad familiar (Aldana, Fonseca & García, 2013; Pelcastre-Villafuerte, Treviño- Siller, González-Vázquez & Márquez-Serrano, 2011; Domínguez, 2008).
La sociedad actual no dispone todavía de una cultura de la vejez, actualmente se considera que la mejor forma de cuidar a una persona mayor es tenerlo como un mueble más de la casa; sin embargo, es más fructífero promover que este sector envejezca manteniéndose activo y que sea autónomo, con objeto de que mantengan una vida independiente en su casa, con servicios e instalaciones que satisfagan diversos tipos de necesidades (Rodríguez, 2014).
Se requiere de acuerdo a Orosa (2001) promover una cultura del cuidado al adulto mayor con enfoque holístico integral que propicien el ambiente requerido por cada persona para mantener su salud, a través de una serie de prácticas que no necesariamente tienen que ser impuestas por la medicina científica, sino también dispensar cuidados orientados a incrementar la interacción positiva de la persona con su entorno., teniendo más importancia los vínculos basados en el afecto o los que se establecen de forma voluntaria.
La intervención de enfermería es la que se enfoca a dar respuesta a las necesidades de los adultos mayores desde una perspectiva holística, respetando sus valores culturales, creencias y convicciones, para el éxito de los cuidados y la satisfacción y el bienestar de la persona en su integralidad (Montoya, Guillén, Vargas & Sandoval, 2013).
La enfermera es encargada de promocionar la salud, actividad que abarca no solamente las acciones dirigidas directamente a fortalecer las habilidades y capacidades de los individuos, sino también las dirigidas a modificar las condiciones sociales, ambientales
y económicas, con el fin de mitigar su impacto en la salud pública e individual (OMS, 1986). La enfermera continúa desempeñando un papel preponderante al colaborar con los adultos mayores y sus familias a incrementar su control sobre los determinantes de su bienestar. Siendo necesario conocer sus formas de convivencia familiar, su funcionalidad dentro de este núcleo y lo que significa para el propio adulto mayor vivir con su familia, considerando además las transiciones por las que cursa la persona durante el desarrollo de su envejecimiento.
De acuerdo a los datos reportados por el INEGI (2000) a nivel nacional en México, poco más de la cuarta parte de los hogares familiares mexicanos (26.3%) se clasifican como hogares extensos. En el 2010, en el estado de Tamaulipas, México la población total fue de 3268554 y el 6 % (194923) eran adultos mayores y en el municipio Tampico, Tamaulipas, México se reportó 1 % de personas pertenecientes a este grupo etario (INEGI, 2010). Con respecto al número de hogares familiares con adulto mayor en la colonia Morelos del municipio de Tampico, en el año 2010 se reportaron 1246 hogares extensos.
Durante un acercamiento exploratorio previo a este estudio, se detectó que las familias en Tampico, Tamaulipas carecen aún de una cultura del cuidado al adulto mayor y que prefieren llevarlos a estancias diurnas para que otros sean quienes los atienda sin indagar en primera instancia si la persona adulta mayor, desea ser recluida ahí durante todo el día mientras sus familiares, con quienes habita, se encuentran ocupados. De ahí la importancia de conocer el significado que tiene para el adulto mayor, el vivir con su familia e integrarse como familia extensa.
El adulto mayor en cualquier escenario desempeña un importante papel en la creación y desarrollo de la familia, él requiere de una atención integral que le permita gozar de una óptima salud para el logro de una vida plena e insertarse en las diferentes actividades de la sociedad e incidir positivamente en el mantenimiento y equilibrio de esta.
Por lo tanto, es importante reconocer precozmente las alteraciones en las funciones vitales para la autonomía del adulto mayor (Modéjar, Sifontes & Ceballos, 2010). En este sentido
es importante reconocer también la funcionalidad que se alcanza en las familias que habitan con adultos mayores, así como reconocer la percepción que los adultos mayores tienen acerca del significado de vivir junto con su familia.
1.3. Cuestiones de Investigación e hipótesis conceptual
Con base a lo anterior se plantean los siguientes cuestionamientos:
¿Cuál es la percepción que tiene el adulto mayor que habita en familia extensa, acerca de su funcionalidad familiar?
¿Cuáles son las diferencias de la funcionalidad familiar con las variables, edad, sexo, escolaridad y nivel económico del adulto mayor que habita con su familia?
¿Qué significado tiene para el adulto mayor vivir con su familia extensa?
¿Cuáles son los patrones de respuesta que tiene el adulto mayor que habita con su familia de acuerdo a la teoría de las transiciones de Afaf Meleis.
Para responder a estos cuestionamientos se ha planteado la siguiente hipótesis conceptual:
“El significado que tiene para el adulto mayor de Tampico, Tam. México, de vivir en familia extensa está determinado por patrones culturales, biológicos y emocionales.
Los adultos mayores describen un significado de vivir en familia extensa y tienen patrones de respuesta a las transiciones propias de su edad, mostrando indicadores con los que él se siente adaptado y satisfecho”.
1.4. Objetivos y metas del estudio 1.4.1. Objetivo general.
Medir, describir y analizar a través del paradigma cuantitativo la funcionalidad de las familias extensas desde la percepción del adulto mayor y a través del paradigma cualitativo, conocer el significado que tiene de vivir en familia extensa y sus patrones de respuesta según la teoría de las transiciones de Afaf Meleis.
1.4.2. Objetivos específicos.
Identificar desde la percepción del adulto mayor su nivel de funcionalidad familiar habitando en familia extensa, en la colonia Morelos de la ciudad de Tampico, Tam.
México.
Conocer las diferencias de la funcionalidad familiar con las características socio- demográficas del adulto mayor que habita en familia extensa en la colonia Morelos de la ciudad de Tampico, Tam. México.
Identificar el significado que tiene para el adulto mayor de vivir en familia extensa Conocer los patrones de respuesta del adulto mayor que habita en familia extensa, según la teoría de las transiciones de Afaf Meleis.
1.4.3. Metas del Estudio.
Difundir los resultados del estudio en las academias de maestros de la facultad de enfermería de Tampico, de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, para considerar la inclusión de aquellos conocimientos que sean de utilidad en cada una de las unidades de enseñanza aprendizaje del núcleo disciplinar por que cumplen con alguna de las competencias profesionales de la carrera de licenciado en enfermería.