CAPÍTULO V
PROPUESTA DE LA INVESTIGACIÓN
En este capítulo se presenta la propuesta de la investigación representada por lineamientos teóricos - prácticos como parte de lo expresado en el objetivo general, estos constituyen el conjunto de supuestos conceptuales y operativos que focalizan la problemática ofreciendo alternativas a los docentes en las instituciones educativas objeto de estudio.
Con relación a los lineamientos teóricos, Robles, Pelekais, Gutiérrez, Larreal, Vera y Urdaneta (2014), señalan que estos definen cuerpos explicativos – interpretativos (constructos o doctrinas) de conocimiento universal, previamente elaborados, concebidos como soporte cognitivo de una acción investigativa. Según los autores, este tipo de lineamientos corresponden a una fundamentación de orden teórica para la generación de un conocimiento. Seguidamente, se presenta toda una estructura cognitiva asociada con el desarrollo de los lineamientos.
Lineamientos teóricos - prácticos orientados al fortalecimiento de la formación permanente del docente basada en competencias para el desarrollo de la cultura de paz en instituciones educativas del municipio Chiriguaná, departamento del Cesar – Colombia.
1. Introducción
La gerencia educativa hoy día requiere emprender acciones orientadas a fortalecer los procesos educativos donde el docente es protagonista de sus propios cambios y transformaciones, asumiendo el papel de liderazgo para elevar el crecimiento integral y desarrollo intelectual de los estudiantes, a tal
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modo de convertirse en un gestor de la enseñanza, así como, constructor de experiencias sociales acordes a climas de paz, bienestar y progreso colectivo.
En tal sentido, la formación permanente del docente es necesaria en el este campo profesional de la educación, pues contribuye a potenciar un conjunto de conocimientos, habilidades y prácticas encaminadas a perfeccionar la actuación en el aula de clase, sobre todo porque esta formación considera el valor de la paz como camino para la construcción de espacios de tolerancia y respecto.
Actualmente, las instituciones educativas, sobre todo las seleccionadas en este estudio encaran situaciones problemáticas que afectan el orden educativo, por tanto desestabilizan la convivencia, así como las relaciones personales de todos los actores sociales, desatendiendo con ello la verdadera educación y las metas trazadas para alcanzar la excelencia y calidad educativa.
De cara a ello, se necesita a un docente formado y preparado competencialmente para abordar las situaciones violentas y agresivas que imposibilitan las acciones planificadas tanto por la escuela como por el docente dentro de su campo pedagógico. Es así, que la institución como estructura y sistema de formación, amerita aperturar espacios en los cuales se proyecten todas las iniciativas e inquietudes sucedidas en la realidad de la clase, al tiempo que promueve la sinergia del personal en la contribución de la paz.
En este marco, el docente a partir de su formación y en consecuencia de la adquisición de sus competencias para el desarrollo de la cultura de paz, tiene la gran responsabilidad dentro del aula de rechazar actitudes que afecten el equilibrio de la convivencia entre los estudiantes, contrariamente necesitan coadyuvar a la participación dinámica y proactiva de todos, asumir la flexibilidad pedagógica como estrategia fortalecedora para la reconciliación y la paz. Todas estas reflexiones son vitales en un educador con
pretensiones de cultivar escenarios de integración social entre estudiantes.
Este camino solo se logra superando las propias limitaciones e impedimentos que minimizan toda iniciativa de formación.
En este orden de ideas, la formación permanente del docente debe concebirse como un proceso colectivo complejo y único, en el cual desarrolla un conjunto de saberes, conocimientos y habilidades que le permiten al educador afrontar con solidez y eficacia su práctica. A su vez, la actividad formativa requiere originar procesos de reflexión, considerando dos momentos, la introspección y la extraversión; el primero, toma conciencia de sí, es decir, de su comportamiento en el aula; el segundo, de los demás, lo que le permite aceptar de otros y de las otras cosas.
Cuestiones como las planteadas anteriormente, son ineludibles en el docente, toda vez que su meta sea alcanzar la calidad educativa para superar las propias debilidades, teniendo presente que el aula es un espacio donde convergen una serie conductas e interacciones sociales que deben ser atendidas y mediadas estratégica e inteligentemente con la finalidad de sacar el mejor provecho de las confrontaciones y altercados, es decir transformar el conflicto en algo positivo para de evitar males mayores, generando un clima de paz en el contexto de la organización, lo cual es una labor sin descanso.
A tal efecto, los lineamientos tienen la función de ayudar al docente a favorecer su propia actuación en las instituciones educativas del municipio Chiriguaná, en estos se concentran aspectos teóricos – prácticos que orientan la metodología a desarrollar para alcanzar estadios de paz y cordialidad en las relaciones, pero sobre todo en la construcción de una educación humanista y como expresión de la valoración del ser.
Es así que el propósito de los lineamientos teóricos – prácticos orientados al fortalecimiento de la formación permanente del docente basada en competencias para el desarrollo de la cultura de paz es proponer acciones referidas para optimizar el ejercicio pedagógico en las instituciones
educativas, facilitando herramientas para abordar problemáticas suscitadas en el aula, en las que intervienen docentes y estudiantes, lo cual afecta el sano desenvolvimiento y en consecuencia el aprendizaje.
2. Justificación
La formación permanente del docente, así como la cultura de paz son constructos complejos que en muchas ocasiones han centrado el interés de estudiosos en la materia. Teniendo presente, que ambos componentes se hacen palpables en situaciones cotidianas de las realidades educativas en las que indiscutiblemente se da la presencia de docentes y estudiantes.
Cabe señalar, que es a través del proceso de formación permanente donde el docente desarrolla competencias que cualifican su desempeño para intervenir efectivamente en los problemas del aula. Aunado a ello, la cultura de paz es una bandera que debe ser llevada por el educador en el contexto de las organizaciones colombianas con la finalidad de lograr una mejor calidad de vida de todos los actores escolares.
Los cambios que se requieren implementar se suscitan a partir de las debilidades que presentan los docentes en las instituciones educativas al momento de establecer confrontaciones con sus estudiantes. En este sentido, la relevancia de la propuesta de lineamientos se configura como un componente valórico necesario que permite revitalizar el desempeño y los procesos educativos, al mismo tiempo, posibilita el establecimiento de alianzas estratégicas a favor de la paz y la convivencia ciudadana. A su vez, contribuye al acercamiento de todos los que integran la comunidad escolar con miras a mediar y a trabajar la inteligencia emocional para la resolución de conflictos.
En este sentido, los lineamientos expresados surgen sobre la base de los resultados derivados de la medición de la variable investigada, con la cual se ofrece respuesta al sexto objetivo específico planificado en la investigación, teniendo presente la integración de los postulados teóricos que sustentan el
estudio, cohesionándolos con los hallazgos del mismo, así como, el conjunto de inferencias realizadas por el investigador, la cual origina un producto científico de teoría contextualizada a la realidad de las instituciones educativas.
La propuesta de lineamientos teóricos - prácticos sigue el objetivo de contribuir con docentes en la formación permanente basada en competencias para el desarrollo de la cultura de paz mediante las competencias personales e interpersonales, así como las centradas en la transformación de conflictos, las estrategias para la convivencia pacífica y las funciones del centro de formación para la paz, asegurando la institución como escenario donde se cultiva la convivencia y la calidad de la enseñanza.
3. Lineamientos Teóricos – Prácticos
Los lineamientos teóricos - prácticos que enmarcan la propuesta se asumen como los postulados erigidos por el investigador para mejorar el desempeño competencial de los docentes en el ámbito educativo, teniendo en cuenta que estas se constituyen en fundamentos que sustentan sus actuaciones durante su praxis. En este sentido, se apoyan con autores reconocidos que revelan el carácter epistémico del conocimiento, consecuentemente con reafirmaciones del investigador a partir de los hallazgos revelados en el estudio centran su foco de atención en el conjunto de debilidades precisadas.
Por tratarse de lineamientos teóricos - prácticos, se ha considerado oportuno integrar los conceptos involucrados en una estructura esquemática desde la cual se visualice la conexión entre los aspectos constitutivos de la formación permanente del docente basada en competencias para el desarrollo de la cultura de paz, lo cual permitió al investigador encontrar enlaces fundamentales para el establecimiento de cada uno de los lineamientos formulados. A continuación, se muestra una figura integradora conceptual en la que se observa el funcionamiento de la propuesta.
Figura 1. Estructura esquemática conceptual asociada a la formación permanente del docente basada en competencias para el desarrollo de la cultura de paz.
Fuente: Elaboración propia (2017).
La formación permanente del docente, se asocia cuando los docentes participan de manera voluntaria y tanto los objetivos como los contenidos de su formación son decididos o negociados con una institución; es decir, el individuo participa en la planeación, el desarrollo y la evaluación de su propia formación (Alanis, 2009). Es decir, comprende el conjunto de gestiones que el educador realiza para la construcción de saberes y experiencias de cara a procesos intervinientes a la formación.
De tal manera, que la formación permanente del docente supera las limitaciones para considerarse como el espacio donde se fortalece la capacidad cognitiva, procedimental y actitudinal del educador, asumiendo competencias de tipo personales, interpersonales y para la transformación de
conflictos. Estas tienen como finalidad erradicar los problemas que perturban el sano desenvolvimiento en la dinámica escolar, pues sus efectos contrarían una educación en valores y suscitan escenarios de incertidumbre y malestar entre el colectivo que hace vida laboral en estas instituciones.
De allí entonces, que las competencias para según las apreciaciones de Saracho (2005) le permiten a una persona desempeñar bien un acto o función, por tanto la filosofía de trabaja de cada miembro docente debe apuntalar hacia esta la dirección de formarse en correspondencia con las situaciones derivadas de las interacciones entre todos los actores escolares.
De la misma manera, estas permiten actuar con seguridad emocional para mediar y negociar efectivamente las incompatibilidades de opiniones, actuaciones y desmanes surgidos en la acción educadora.
Es así que fomentar una cultura de paz a partir de las competencias de los docentes, implica apropiarse de valores, actitudes, comportamiento, tradiciones, estilos de actuación basados en el respeto de la vida, la promoción y la práctica de la no violencia por medio de la educación, el diálogo, al igual que la cooperación (Trejo, 2008). Estas cualidades son base dentro del proceso de formación del docente en el espacio educativo, con ellas podrá intervenir favorablemente cada una las situaciones problemáticas sucedidas entre estudiantes, contribuyendo así a elevar la convivencia pacífica y el respeto por el otro.
En este marco, la formación permanente en el contexto de las instituciones educativas, está intervenida por las actuaciones del docente en el ámbito laboral, su participación en el la dinámica laboral está intervenida por las competencias; personales interpersonales y para la transformación de conflictos, estas le facultarán a enfrentar los retos de manera creativa como puente para alcanzar la calidad del proceso educativo.
A su vez, estas permitirán al docente establecer relación consigo mismo, a partir de las reflexiones hechas de la jornada diaria. De allí, que en la formación permanente del docente es indispensable potenciar todas las
competencias, puesto que es necesario participar para resolver bien los conflictos de manera pacífica y satisfactoria, al tiempo, que se establezcan relaciones armoniosas con los demás como un acto que valoriza el respeto, la integridad y la confianza ante las desavenencias suscitas.
En este sentido, la dinámica promovida por los docentes requiere ser impulsada a través de un grupo de estrategias con las que tenga la oportunidad de acercarse al estudiante, de manera que su participación y diálogo acompañen el comportamiento las acciones a desarrollar para activar la paz.
Ahora bien, la cultura de paz como herramienta potenciadora de las relaciones entre los miembros de la institución amerita ser impulsada igualmente por el docente, siendo importante para ello que este desempeñe unas funciones en la institución como agente interventor de la paz. Estas permitirán el establecimiento de acuerdos de paz, el impulso de la armonía laboral, la orientación del consenso institucional y la valoración de logros, por medio de las cuales fortalezca las relaciones con todos los que hacen vida en el centro de formación.
Por tal motivo, los lineamientos propuestos precisan mecanismos para intervenir en la dinámica de la formación permanente del docente a través de: El desarrollo de competencias personales desde la formación colectiva, la cualificación de las competencias interpersonales desde la formación en convivencia escolar y la valoración de las competencias para la transformación de conflictos desde el plano de la gerencia de aula; estas pautas ameritan ser abordadas en conjunto, pero desde su particularidad, pues cada una de ellas encierra un aporte significativo a la problemática. A continuación, se describen.
El desarrollo de competencias personales desde la formación colectiva
Este lineamiento surge a partir de la necesidad del docente de fortalecer sus competencias personales, procuran atender los procesos de formación
como una herramienta de indagación y exploración sobre el concepto que posee de sí mismo, mediante la cual fomenta el deseo de superación y el desarrollo intelectual con miras a atender las inconformidades suyas, para poder activar la toma de decisiones efectivas en ambientes desprovistos de valores y afectados por actitudes violentas que socaban con la paz, armonía y estabilidad de las relaciones.
Se propone realizar un diagnóstico de los valores personales y establecer un cuadro de valores institucionales para la formación permanente, lo cual beneficiará la unificación tanto de su integración como participación, así como la conformación de su identidad y acciones a seguir para el logro de los objetivos propuestos.
Cualificación de las competencias interpersonales desde la formación en convivencia escolar
El propósito de este lineamiento es elevar las competencias interpersonales del docente atendiendo a los requerimientos y exigencias de los compañeros de trabajo y de los mismos estudiantes en manejar una comunicación no violenta, una interacción empática y el trabajo cooperativo.
En tal sentido, su participación en los procesos de formación permanente son vitales para la construcción de cualidades que le permitan la valoración del otro, comprender sus actuaciones, sus preocupaciones, sus necesidades, es decir, poner en el lugar del otro para poder actuar con perspicacia y seguridad ante el conflicto.
En tal sentido, se propone activar encuentros dialógicos estableciendo un marco de prioridades con las que se pueda penetrar y empatizar tanto con los compañeros de trabajo como con los estudiantes, al tiempo que se gesten actuaciones a favor de la cultura de la paz y al sano desenvolvimiento de las relaciones sociales, con la finalidad de favorecer espacios de interacción entre grupos, así como, la armonía de la convivencia, la cual debe estar acontecida por un clima de cordialidad y respeto.
Valoración de las competencias para la transformación de conflictos desde el plano de la gerencia de aula
Las pretensiones del investigador con este lineamiento se derivan de la importancia de las competencias para la transformación de conflictos como aspecto ineludible que garantiza el desarrollo de capacidades orientadas a potenciar escenarios cultivadores de la paz. Estas se construyen a partir de las relaciones con los demás y de la propia iniciativa por superar las improvisaciones y el desequilibrio emocional que imposibilita actuar con eficacia ante el conflicto.
Así pues, que con estas competencias el docente dentro de la gerencia de su aula tendrá la oportunidad de favorecer un ambiente abierto a la reflexión, al análisis, así como también, al debate colectivo sano en concordancia con la planificación del procesos de enseñanza y de aprendizaje conducente a la transformación personal y social de los estudiantes.
En efecto, se propone realizar encuentros semanales, donde se expongan casos y se jerarquice un conjunto de acciones para la posible solución. A su vez, que en estos se reflexione sobre las propias actuaciones y de manera crítica se evalúe la correspondencia entre lo ejecutado y lo establecido en las metas institucionales, a fin de aperturar espacios para la redefinición del proyecto de institución enmarcado en la cultura de paz.