Wale Keru. Primera parte
Martha Ramírez Zapata / Jorge Pocaterra
Contenido
Presentación ... 4
Introducción ... 6
NAA WAYUUKANA. LOS WAYUU ... 7
TÜÜ A'ANAAKAT. EL TEJIDO ... 12
SUCHUKUA A'ANAA SUTUMA .WAYYU KAAMAIRÜ. EL TEJIDO, MITO Y LEYENDA . 21 KANASÜ. DIBUJO ... 25
SHE'II. MANTA FUNERARIA ... 35
SII'IRA. FAJA MASCULINA ... 38
PÜNA' A SÜMA WÜSII. VESTIDO DE NIÑA ... 51
WAYUUSHE'IN. MANTA DE MUJER ... 58
SÜI, JAMA'A. CHINCHORRO, HAMACA ... 61
SUSU. MOCHILA ... 94
SIIA. SILLA DE MONTAR ... 116
JUNAAYA. HONDA ... 131
3 Descripción:
Cecilia Duque Duque Gerente General
Ernesto Orlando Benavides Subgerente Comercial
Gustavo Adolfo Ramírez Ariza Subgerente Administrativo y Financiero
Jairo Carillo Reina
Subgerente de Desarrollo
Lucy Cajiao de Ruan Asistente de la Gerencia Neve Enrique Herrera Rubio Coordinador de Cendar
Kalaloutakat tü sainjain sukuaipakat:
Investigación, Ilustración, Diseño y Diagramación
Marta Ramírez Zapata
Ashajiaya:
Traducción Jorge Pocaterra Iris Aguilar Cristina Jusayú Leyda Buscán
Anayawats:
Agradecimientos Comunidad Wayuu
Facultad de Textiles y Artes Plásticas de la Universidad de Los Andes Héctor Rojas Ramírez
Elizabeth Márquez Reyes Marina Ramírez Zapata
Editor:
Artesanías de Colombia
Impreso:
Estudio 3 Gráficas Ltda.
ISBN
Obra Completa 958-958 65.0-3
ISBN Tomo I
958-95865-1 –1 Diciembre de 1995
Presentación
"... Wale’Kerü es la araña, la única que enseñó a los Wayuu.
Haciendo caminitos les mostró la forma de tejer y crear los dibujos..."
Artesanías de Colombia rinde un tributo de admiración y reconocimiento a la cultura Wayuu, por el enriquecimiento aportado durante siglos a la identidad de nuestro país.
Esta obra de investigación, elaborada con lujo de detalle, constituye un aporte invaluable para la comunidad de la Guajira y para la memoria sociocultural de la Nación.
Es también una contribución a la preservación de los valores culturales de la región, en la medida en que plasma la transmisión de conocimientos de padres a hijos, acerca de la tecnología del tejido y su proyección en la educación formal.
Los niños tendrán en las escuelas la oportunidad de practicar, re-crear y proyectar dichas tecnologías hacia nuevas concepciones y productos.
Marta Ramírez, destacada Diseñadora Textil, ideó caminos a través de un trabajo impecable y laborioso, para hacer realidad esta obra.
A ella, nuestras más sinceras felicitaciones y un agradecimiento perenne por habernos dado la oportunidad de entregar a Colombia y a los Wayuu el resultado de sus experiencias al interior de la naturaleza y el mundo mágico de dicha cultura.
Agradecemos a Carbocol su valiosa contribución en esta publicación, que apoya las tradiciones ancestrales de este grupo humano proyectándolo hacia el futuro.
5 CARBOCOL presenta orgullosamente esta gran obra fruto de una apasionada investigación en torno a uno de los patrimonios culturales que tiene nuestro país y que ha logrado sobrevivir de generación en generación desde tiempos ancestrales hasta el umbral del siglo XXI: La técnica del tejido Wayúu.
La Comunidad indígena Wayúu ha habitado la península de la Guajira durante siglos desarrollando una rica cultura en la que los tejidos adquieren una singular importancia y son, sin lugar a dudas, un elemento distintivo de ella.
Teniendo en cuenta lo anterior, CARBOCOL, empresa que desde su fundación ha mantenido un indeclinable afán por buscar el bienestar de todos los habitantes de este gran departamento de la Guajira, ha querido que todas estas enseñanzas originadas en la noche de los tiempos queden consignadas para las generaciones venideras en esta obra.
La magia, el colorido, las intrincadas combinaciones... Todo este arte lo podrán admirar en lo sucesivo todos los colombianos sensibles a las riquezas culturales que conviven en nuestro territorio en perfecta armonía con los inevitables cambios producidos por un sano adelanto de la ciencia y la tecnología.
Con esta obra, CARBOCOL, en unión con Artesanías de Colombia, pretenden contribuir a enriquecer aún más las innumerables combinaciones que pueden crearse en el maravilloso universo de los tejidos Wayúu, y a la vez mostrarle al mundo uno de los tesoros y misterios que encierra esta nunca bien admirada península de la Guajira.
6
Introducción
Casi diez años visitando a la abuela Kantús en Karemé, a la vieja Ursula en Makú, a Lucía Inciarte en Seura, al viejo Reyes, a Conchita y a su madre en Uribia y recorriendo diversos lugares de la Guajira con la sabia compañía de Iris Aguilar Ipoana, me han ofrecido la valiosa experiencia de conocer el mágico mundo Wayuu y su naturaleza. Un mundo de contrastes, como la Guajira misma.
Las coloridas mantas de las mujeres, el vuelo de los flamencos, los chinchorros meciéndose bajo las enramadas, los riachuelos de la Makuira, las mujeres tejiendo en los telares, los altos cardonales, los hombres pastoreando las cabras, las formas de las múcuras, las salinas de Manaure, los diseños de Kanas, el verde azul del mar, el olor inconfundible de sus parajes, el viento...
Este contrastante mundo de símbolos y de color, de costumbres y tradiciones presente en cada acto de la vida Wayuu, se materializa en cada objeto de uso cotidiano, en su inagotable arte del tejido, de la cestería y de la cerámica, que los viejos han guardado en la memoria y a su debido tiempo van contando y mostrando a los jóvenes.
La niña Brígida se ha transformado en mujer, le ha llegado el tiempo del encierro. Bajo los cuidados de la abuela, su madre y las tías, permanecerá sola en el rancho aprendiendo los secretos del tejido y el sentido de ser una mujer Wayuu. Su primo menor en cambio, ve con curiosidad al tío Daniel y un poco a hurtadillas observa los tejidos, pues a los varones no se les enseñan todas las tareas, deben aprender mirando.
Hoy Kantús, Ursula, Brígida, los Wayuu, están cada vez más cerca a otras costumbres, a otras necesidades que poco a poco los alejan dc sus tradiciones. Hoy su visión del mundo es otra y se encuentran en una encrucijada.
Wale’kerü, es el espíritu de la cultura wayuu. traducida al Wayunaiki, es un apoyo a su proceso de etnoeducación y una alternativa para fortalecer su identidad, que va más allá del color, del hilo y del barro.
7
NAA WAYUUKANA. LOS WAYUU
"... La Guajira, los Wayuu somos una patria chiquita porque vivimos
con leyes y costumbres que han estado siempre..."
En la península de la Guajira desde hace varios siglos habita el pueblo Wayuu, hombres y mujeres recios, con una cultura y tradición que se han mantenido a través del tiempo.
Su lengua, el Wayuunaiki, la heredaron de sus ancestros Arawak, quienes fueron perseguidos por tribus caribes que los empujaron siempre al norte, hasta llegar a la Península de la Guajira.
La Guajira está situada en la América del Sur, en la frontera colombovenezolana.
Tierra plana y semidesértica que tiene a lo largo de sus extensas costas, playas arenosas de belleza natural, tales como el Cabo de la Vela, Bahía Honda, las Salinas de Manaure y Musichi, el Valle de los Flamencos. Pequeñas serranías como las de Cosinas, Jalaala, el Cerro de la Teta y la Serranía de la Makuira, verdadero oasis en la parte más alta del territorio.
8 Los Wayuu reconocen en su territorio tres regiones principales:
Wüinpumüin: que significa hacia el agua o hacia el noroeste de la península.
Wopumüin: que quiere decir, hacia los caminos o parte meridional de la Guajira.
Jalaala: o parte central y montañosa.
Distinguen además los Wayuu, tres direcciones:
Anoulimüin cuyo significado es hacia la planicie o partes bajas del suroeste.
Palaamüin o en dirección hacia el mar, litoral norte y noroeste.
Jasale’omüin en dirección de las dunas o costa sudeste de la península.
Para los Wayuu, la tierra Guajira es una sola: es su patria.
9 Los Wayuu están organizados en clanes heredados por línea materna, cada uno de los cuales se relaciona con un animal o totems y están representados por herrajes, que además de ser un símbolo familiar se utilizan para marcar los semovientes.
10 Uliana, Epieyuu, Aapüshana, Uliyuu, Iipuana, Püshaina, Sapuana, Sijuana, Epinayuu, Juusayuu, Uraliyuu, Jirnuu, Jaya'liyuu, Paüsayuu, Urualiyuu... son algunos de los nombres entre una treintena de clanes Wayuu.
La mujer permanece en el hogar tejiendo, protegiendo sus hijos y cuidando la casa. Su sola presencia en la ranchería es símbolo de respeto y unidad.
Durante los primeros años las mujeres trasmiten las tradiciones, creencias, valores, costumbres y el comportamiento ante los demás miembros de la comunidad Wayuu.
Cuando la niña crece, durante el "encierro", süttüsü paülü'ü, le enseña las labores del tejido y su papel como mujer.
EI hombre casi nunca permanece en el rancho; distribuye su tiempo entre las labores que le son propias y las mujeres que posee.
11 Los hombres mayores enseñan a los jóvenes los trabajos masculinos como la caza, la pesca el pastoreo de cabras, la extracción de sal; la construcción de las viviendas, corrales techos y cercas.
Los adiestran en el cuidado y manejo de las bestias y en las carreras de caballos.
Sin embargo, la responsabilidad de la educación, de sus hijos y de sus actos, no recae sobre el padre sino sobre la familia materna, particularmente en el tío, al cual heredarán cuando éste muera.
12
TÜÜ A'ANAAKAT. EL TEJIDO
Para los Wayuu
el saber tejer es símbolo de juicio, creatividad, inteligencia.
En fin, de sabiduria!
Los viejos Wayuu
transmiten a sus hijos y nietos el arte del tejido.
13
¡Ser mujer... es saber tejer!
La joven aprende las labores del tejido en el encierro.
Su madre, su abuela y sus tías maternas, le enseñan a hilar, a torcer hilos. A manejar el telar para tejer hamacas, chinchorros y fajas. A elaborar cordones y mochilas.
A comportarse como una mujer Wayuu.
El aprendizaje del hombre es bien diferente al de la mujer.
Observando a sus mayores. los jóvenes aprenden a tejer los aperos de burros y de caballos, como la cincha, la esterilla, la grupera y los cabezales.
Aprenden a elaborar las waireñas, a hacer sombreros, peyones, bolsos y a reparar los chinchorros de pesca.
Fibras e hilos
Los Wayuu hilan el algodón silvestre, el aipisü, el magüey en mecha y otras fibras naturales propias de la región.
Tuercen cintas de cuero de chivo o de res para formar hilos, cuerdas y cordeles. Retuercen el algodón y la lana industrial para los tejidos finos, además de los hilos gastados que reutilizan en los tejidos "de segunda".
14 Ya sea "en pierna" o con el huso, los Wayuu
tuercen y retuercen hilos en "S" o en "Z".
La torsión en S se obtiene girando las fibras hacia la derecha, en el sentido de las manecillas del reloj. La torsión en Z se logra girando las fibras en sentido contrario, es decir, hacia la izquierda.
Los hilos retorcidos se forman con dos o más hilos ya torcidos, pero girándolos en sentido inverso a la torsión inicial de los hilos que lo forman.
El Hilado y los Husos
Hombres y mujeres fabrican hilos a mano, uniendo las fibras con los dedos y dejándolos resbalar sobre el muslo de la pierna para darles torsión, hilado conocido como "en pierna".
Además del hilado en pierna, los Wayuu se valen de dos tipos de huso para crear hilos:
el sutta, empleado por las mujeres y la korompa, manejada por los hombres.
El sutta es un huso sencillo, hecho con una varita de madera fuerte, de sesenta centímetros de largo, delgada hacia la punta y gruesa hacia la base, a la cual se fija un
plato o
contrapeso de
madera o
arcilla, que le imprime velocidad.
La korompa es un huso más grande y fuerte que el de la mujer.
15 Está formado por un sutta encajado en un marco rectangular de madera, que lleva una especie varita o arco, a la cual se ata una cuerda o cinta que envuelve el arco del huso y lo hace girar.
Los Telares
Nunca están vacíos!.
Donde quiera que una halla un telar, siempre habrá uno mujer tejiendo.
No falta uno adentro del rancho, bajo la enramada, o en la cocina
16 Süpüla keinñasü
Telar de dos Estacas
Este sencillo telar se arma simplemente con dos estacas, clavadas en el piso. Para urdir, el hilo se anuda a una de las estacas o swei y se lleva de una estaca a la otra, hasta montar el número de hilos necesarios, según sea la labor a realizan.
En este telar se urden y tejen los cordones atulaa, la cabuyera molokoonoutaya, la colgadera süpükat susu y en especial los chinchorros de segunda. ajutajuushi.
17 Anütpala
Telar de Horquetas
El anütpala se arma con dos fuertes troncos horquetados añiruwi, que se entierran en el piso en sentido vertical y con otros dos troncos bien pulidos y redondeados, que se colocan en sentido horizontal, a manera de travesaños.
Uno de estos travesaños se coloca arriba, directamente sobre las dos horquetas; el otro se ata fuertemente en la parte baja de los troncos horquetados y se ajusta con una piedra acuñada para mantenerlo en su lugar, evitando así que la tensión de los hilos lo desplace.
En los anütpala grandes se tejen los chinchorros, las hamacas y el she’ii; mientras que en los más pequeños se tejen las fajas, el wüsikat, el puna‘a, los bolsos en kanasü, las cabuyeras y las colgaderas paleteadas.
Para montar el urdido es necesario el koushu o barra de montaje de urdimbre, la cual se coloca sobre el travesaño inferior y se ata a éste por su extremo izquierdo, dejando libre el extremo derecho.
Para los tejidos en el telar anütpala, los Wayuu emplean el urdido corredizo, llamado así porque permite pasar la urdimbre de la parte delantera hacia la parte trasera del telar y la parte trasera hacia la parte delantera y el tejido puede realizarse por ambas partes del telar.
18 Para este urdido, generalmente se emplean conos u ovillos de hilo fino, en los cuales se toman sus dos puntas: la interior y la exterior, uniéndolas de modo que formen un solo hilo.
Según lo requiera el tejido, el urdido corredizo puede ser simple, con un hilo de un color, o doble, con dos hilos de diferente color.
El urdido corredizo simple, especial para tejidos de una sola cara, en un solo tono, a rayas o franjas de varios colores como los chinchorros de tripa, se elabora con un solo hilo, de un mismo color.
Antes de iniciar el urdido, el ovillo de hilo se coloca dentro de una totuma o iita, puesta en la parte trasera del telar.
Para comenzar el urdido, las dos puntas del ovillo se pasan a la parte delantera del telar y se anudan sobre el extremo izquierdo del koushu..
Luego el hilo baja rodeando el travesaño inferior y avanza subiendo por la parte trasera del telar, en donde toma forma de argolla, hasta llegar al travesaño superior. De allí baja por la parte delantera del telar hasta llegar al koushu donde descansa la argolla.
19 Luego se toma el hilo que permanece
en la parte trasera del telar y en forma de argolla se pasa por debajo del travesaño inferior llevándolo hacia la parte delantera del telar, para colocarlo sobre el koushu. De este modo se repite el urdido, tensionando los hilos con la misma fuerza, hasta alcanzar el ancho deseado.
A medida que se van montando los hilos sobre el koushu, estos van formando un cruce entre las argollas, de modo que se forman dos planos de urdimbre; un primer plano situado delante del koushu y un segundo plano situado detrás del mismo.
Este cruce debe mantenerse con la ayuda de un separador de urdimbre, que puede ser una vara de madera, pui, o una simple cuerda.
El urdido corredizo doble, especial para tejidos a dos caras o doble faz, como los de kanasü y el sui patu'uwasü, se realiza del mismo modo que el urdido corredizo simple, pero con dos hilos de diferente color.
En este caso, los dos hilos, uno de color claro y otro de color oscuro se llevan juntos hasta llegar al koushu donde se entrelazan para formar una argolla compuesta.
En este paso, es importante que todas las argollas se entrelacen en la misma dirección y se coloquen en la misma posición sobre el koushu, de manera que
20 todas las argollas de un color permanezcan en el primer plano y todas las
argollas del otro color permanezcan en el segundo plano, formando dos planos de hilos independientes.
Así se repite el urdido,
manteniendo el cruce con el pui, hasta alcanzar el ancho deseado.
Cuando es necesario, la tejedora puede crear otro cruce, el de la rulia, tejido de cadenetas, que veremos en el tema de kanasü.
21
SUCHUKUA A'ANAA SUTUMA .WAYYU KAAMAIRÜ. EL TEJIDO, MITO Y LEYENDA
"...Wale 'Kerü es la araña, la única que enseñó a los wayuu.
Haciendo caminitos les mostró la forma de tejer y crear los dibujos..."
Wale 'Kerü siempre hace los dibujos antes de la primavera.
¡Wale’kerü es una tejedora! apenas amanecía y ya tenía hechas fajas y chinchorros.
22 Los Wayuu le preguntaban que cómo lo había hecho y ella entonces comenzó a contarles...
Ware’kerü enseñó primero a una sola mujer... Yo les enseño a tejer, si a cambio ustedes
me dan un burro o una cabra... les decía.
Entonces los Wayuu le dieron sus prendas y collares.
Wale‘kerü se enamoró de un Wayuu y un día se fugó con él.
Él, la llevó donde su familia y la madre del Wayuu le dijo: ...toma éste material para que hagas las fajas... y Wale’kerü se comió todo el algodón.
De su boca salía el hilo ya torcido y preparado.
Wale‘kerü tejía por la noche y al amanecer ya tenía una faja hecha.
Un día Wale’kerü dijo a los Wayuu ustedes creen que yo soy una cualquiera ... vengo a observar que no han podido hacer lo que ustedes aspiran...
Entonces Wale’kerü empezó a hacer un caminito con cada dibujo y ellos aprendieron.
Enseñaba a las muchachas que permanecían en el encierro: les pedía mucha atención, que no miraran hacia los lados, que no se distrajeran, pues ella no podía estar enseñando siempre...
Las mujeres Wayuu aprendieron entonces de Wale’kerü y ésta las observaba cuando tejían en el telar.
Ellas le decían: quítate! tú eres muy pipona... qué haces aquí pipona!
Ella les respondía: ...si supieran ustedes que tengo en mis manos los mejores dibujos y que se los voy a regalar...
23 Fue en ese momento cuando Wale’kerü y los Wayuu se comunicaron para hacer lo que hoy es Kanasü, telaraña.
Ruluma es el comején, el que enseñó a remendar a los Wayuu.
Una mujer Wayuu tenía dos telares:
un día tejía en el uno y otro día lo hacía en el otro. Todas las noches regaba agua, ceniza caliente o prendía fuego cerca al telar para evitar que Ruluma llegara y éste al darse cuenta decidió hacerle una prueba.
Una noche la Wayuu tuvo un sueño en el que Ruluma le decía: ... tú sí trabajas mucho ... tú sí tejes mucho ... y ella afirmaba: ... yo sí trabajo mucho ... yo sí tejo mucho.
... Entonces Ruluma le dijo: voy a ponerte un trabajo para ver si tú das con él.
Ruluma le picó la tela del primer telar y ella la remendó; luego le picó la del otro telar y también la reparó.
Fué así como la Wayuu aprendió a remendar y fué Ruluma quien le enseñó.
24 Kanasü lo enseñó Wale’ kerü.
Los Wayuu soñaron con un árbol lleno de telarañas en sus ramas. Buscaron el árbol y en su corteza hallaron los dibujos que hoy día son Kanasü.
Cortaron un trozo de la corteza y amarrándolo por el centro con un hilo lo colgaron en el telar para iniciarse en Kanasü..
Con palitos de ese árbol, trenzados con hilos de lana o de algodón los Wayuu forman la Kanaspi.
La Kanaspi es una pulserita que se pone la mujer cuando quiere aprender el arte de Kanasü. ¡Le da inteligencia, creatividad, paciencia!
25
KANASÜ. DIBUJO
Kanasü siempre ha sido muestra de amistad!
..."Me compraron por mi kanasü, como al resto de mis hermanas"...
cuenta una anciana wayuu
Kanasü significa dibujo. Es el arte de tejer dibujos.
26 Entre más complejo el Kanasü más costosa es la pieza y mucho más apreciada la mujer que lo sabe tejer.
Los dibujos de Kanasü son interpretaciones de la naturaleza, de lo cotidiano del mundo Wayuu.
Son figuras geométricas de gran complejidad, muy estilizadas, cada una con nombre y significado propio. Algunos de ellos como ...
Antajirasü, que se unen, que se entrecruzan.
Arireya, como la lengüeta de la flecha.
Atsantouyaa, de doble codo.
Iiwo ‘u yaa, como las estrellas que anuncian la llegada de las lluvias.
Jaliana, el dibujo más sencillo.
Jime’ouyaa, que recuerda el ojo del pescado.
Kalepsü, como el gancho de madera usado para colgar objetos.
Kuli’ichiiya, como el tejido de los techos.
Marüliünayaa, en camino torcido.
Molokoono ‘utayaa, como la caparazón del morrocoy.
Paralo ‘uas, que está uno encima del otro.
Pasatalo ‘uyaa, como las tripas de la vaca.
Püliikeerüyaa, como la vulva de la burra.
Siwott’ouyaa, como la huella que deja en la arena un caballo maneado.
Ulesia, limpio.
Wikiiya, como la cabeza de una culebra.
Walenayaa, como el grabado que se le hace a la walena, utensilio de cocina.
27 ...Jaliana, arriería, Jime'ouyaa, Iiwo'uayaa, Ulesia, Wüikiiyaa, Antajiraasüyaa, Kalepüsüya, Molokoono'utaya, Rulumayaa, Kulu'uichiiyaa, Paralo'uasüya, Marüliunayaa, Jañumületkiiyaa, Pasataloüyaa, Walenayaa, Atsantou'yaa, Püliikeerüyaa, Siwotto罕yaa...
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32 Kanasü, también se llama a la técnica de tejer dibujos y al efecto doble faz o dos caras que ésta ofrece.
Los Kanasü se tejen en el telar anütpala y los hilos de la urdimbre se montan dobles, del mismo modo que para un süi putu'uwasü.
Los hilos de urdimbre generalmente son a dos, tres o cuatro colores.
Un primer color para la cara I, un segundo color para la cara II y un tercer color dispuesto en franjas, que alternan en las dos caras.
En este caso, los hilos de urdimbre de la cara I, será en color oscuro y los hilos urdimbre de la cara II serán en color claro.
33 Para todos los tejidos de Kanasü se usa la rulia, especie de cadeneta tejida a mano que utiliza uno de los dos planos de la urdimbre, en éste caso los hilos de color oscuro.
La rulia actúa a modo de lizo, que al ser halado separa los dos planos de urdimbre, creando un espacio por donde pasará la trama.
El otro plano de hilos de urdimbre en este caso los claros, se separan por medio de una vara o puui.
Esta técnica consiste en tejer al mismo tiempo los hilos de urdimbre de las dos caras, con dos tramas diferentes en tejido plano paleteado, tabi o tafetán.
Una trama de color oscuro para la cara I y una trama de color claro para la cara II.
34
El dibujo se logra tomando en la cara I, los hilos del dibujo para pasarlos a la cara II y luego tomando los hilos del dibujo de la cara II para pasarlos a la cara I.
De esta manera se logra una doble tela, o tejido doble faz, en donde la cara I lleva un dibujo de color claro sobre un fondo oscuro y la cara II presenta un dibujo de color oscuro sobre un fondo claro. Los orillos laterales de las telas en Kanasü son unos cordones huecos, en forma cilíndrica, tejidos en técnica tubular. Estos orillos se van tejiendo al mismo tiempo y con las misma trama que conforma el resto de la tela.
Con la técnica y dibujos de Kanasü se tejen el she’ii, el süi patu’wuasü, el püna ‘a, el si‘ira y el mantaalüjü, algunas hamacas y bolsos.
35
SHE'II. MANTA FUNERARIA
En el she'ii se envuelven y entierran los difuntos.
Tradicionalmente se guardaba un she'ii como reserva
y si no se tenía
o no se sabía cómo tejerlo, se compraba por diez reses, se cambiaba por otros animales o por comida.
36
El she'ii es una tela de forma rectangular más o menos gruesa, tupida y pesada, de gran colorido y ricos dibujos de kanasü. Puede presentar entre cinco y seis franjas de dibujos distribuidos a lo largo y ancho de la tela.
Un she’ii puede llegar a medir entre tres y cuatro yardas de largo por dos o tres yardas de ancho y requiere un poco más del material empleado para la elaboración de un süi patu’uwasü.
La mortaja se teje en el telar anütpala grande. Por su tamaño y la cantidad de dibujos, una mujer Wayuu gasta casi un año para tejerla.
La hamaca con kanasü posee el mismo tamaño y se elabora de igual manera que el she’ii, pero lleva únicamente dos o tres franjas de dibujos.
Los orillos laterales del she'ii y de la hamaca con kanasü van tejidos en tubular, mientras que los bordes superior e inferior se rematan con el tejido asonuushi, torsal hecho a mano, únicamente con los hilos de la urdimbre.
El tejido comienza tomando los dos primeros hilos de uno de los orillos, para entretejerlos sobre tres o cuatro hilos vecinos. Luego de entrelazados los dos primeros, se toman los dos hilos siguientes para repetir el tejido.
Así sucesivamente, se van tomando por pares hasta llegar al otro orillo, resultando un tejido más o menos grueso y tupido. Terminado el tejido de torsal las puntas sobrantes de los hilos se aseguran con un nudo y finalmente se esconden dentro del tejido, usando una aguja de coser.
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SII'IRA. FAJA MASCULINA
"... Una joven que se compromete elaborá una faja
para su futuro marido,
una madre tejerá las fajas necesarias para cada uno
de sus hijos varones...".
El si’ira es una faja larga y angosta que hace parte del guayuco masculino.
39 La faja mide entre diez y doce centímetros de ancho por un metro con veinte centímetros de largo.
El si ‘ira presenta diferentes partes: el süna si’ira, pieza tejida en kanasü, hecha en el telar anütpala pequeño. Lleva a todo lo largo un solo dibujo "mayor" rodeado en sus extremos por otros más pequeños o dibujos "menores" que ocupan el lugar de la cabeza del sii’ra, llamados shikii pa’alaa.
Entre los shiiki pa ‘alaa se encuentran unos pequeños dibujos, dispuestos a manera de franja horizontal que rodean otros dibujos un poco más grandes, todos con un nombre y significado alusivo a animales o a algunas características de éstos.
Jañumeruikiiyaa, cabeza de mosca.
Puliikeerü’üyaa, como la vulva de la burra.
40 Shi’ichirayaapa’a, narices de vaca.
Rulumaya, como el comején.
Jaliana, el dibujo más simple.
Tanto al comenzar como al terminar el tejido de kanasü, se encuentra el shiikipanaja o remate en técnica de cadenetas, similar a la del süi ke’inñasü.
El material necesario para las cadenetas se prepara antes y fuera del tejido. Se toman hilos en los dos colores de la faja para urdir diez o más argollas de cada color con un largo aproximado de dos metros con treinta, en el telar de dos estacas.
Dos o tres centímetros de cadenetas llamadas ke’inñasü se traman sobre la urdimbre para crear un tejido compacto y tupido de dibujos similares al rnolokoono’utayaa y un efecto de doble faz.
41 Para ello, se van tramando dos
carreras al mismo tiempo y en cada una de estas carreras se van tejiendo secciones de cadenetas en uno y otro color. Según la forma del dibujo, en un punto determinado las cadenetas de un color ascienden, mientras que las del otro color descienden cambiando de carrera.
Urdidas las argollas, se retiran del süpüla ke ‘inñasü. Para montarlas sobre el tejido, se toma uno de los dos extremos de las argollas y se fija a una estaca auxiliar clavada a unos noventa centímetros de distancia detrás del anütpala.
De allí se van tensando las argollas hasta llegar al primer hilo de urdimbre del tejido en el telar anütpala.
42 Con el extremo libre de las
argollas, de orillo a orillo, se van tramando las carreras de cadenetas, formando el dibujo hasta terminar el tejido de ke’inñasü a dos caras.
Con el hilo sobrante en los dos orillos de la franja de cadenetas se remata el shiikipanaja.
Este remate consiste en continuar el ke’inñasü con un trozo de tejido plano o con un cordón tubular que termina en un gran copo de flecos.
El paleteado, se teje también con las argollas fijas a las dos estacas auxiliares. Para tejerlo, se dejan libres la primera y la última argolla, de modo que sirvan de trama, pasando por entre las demás argollas fijas, que hacen de urdimbre.
Trama y urdimbre se compactan para crear un tejido plano paleteado, muy tupido, que presenta rayas o líneas horizontales en dos colores.
El cordón tubular se elabora con las argollas destensionadas, fuera de las estacas auxiliares y del telar añütpala.
El tejido consiste en tomar la primera argolla como eje o alma que avanza en
43 forma de espiral, para anudar sobre ella el resto de las argollas.
El anudado es una lazada simple que puede hacerse de dos maneras: la primera anudando en una sola dirección y la segunda, anudando en dos direcciones.
Cuando las lazadas se anudan en la misma dirección se logra un cordón con franjas diagonales alargadas.
Cuando las lazadas se anudan cambiando de dirección cada cinco o más vueltas, se obtiene un cordón con líneas en forma de espina de pescado.
Terminado el tejido paleteado o el cordón tubular, con el total del largo del hilo sobrante se elabora un copo de flecos que finaliza el shiikipanaja.
Los flecos se crean torciendo las argollas por pares, para formar unos hilos retorcidos que miden entre quince y veinte centímetros y se aseguran hacia las puntas con un doble nudo para evitar que la torsión se deshaga.
Con los hilos terminales de la urdimbre del sii’ra se teje el süsimaa, conjunto de cordones que miden entre quince y veinte centímetros de largo, a los cuales va unido un cordón, de ochenta o noventa centímetros de largo que remata en una borla llamada sümosola.
44 Estos cordones, que atan y ciñen la faja a la cintura, son trenzados en la técnica atulaa, siendo el ko’osu, uno de los más empleado.
Ko ‘osu
"en argolla o aro"
Este cordón de forma cuadrada con esquinas curvas y dibujos de líneas diagonales por sus cuatro caras, es una variante del trenzado del primer kaulerüüya.
Se diferencia de éste, por ser tejido con cuatro argollas "simples" y tres argollas "compuestas", que le dan al Ko’osu una forma y textura distintas.
Presenta un óvalo central, C, con una textura de tejido diagonal que va en una dirección y a cada lado lleva un cilindro, el izquierdo I y el derecho D, con una textura de tejido diagonal que va en dirección contraria a la del óvalo.
Los cordones atulaa se trenzan de modos diferentes, con cuatro, seis, siete u ocho argollas, que pueden ser simples, dobles o compuestas.
45 Algunos se tejen únicamente con argollas simples, otros con argollas dobles, otros con argollas simples y dobles. Otros combinan las argollas simples y dobles con las compuestas.
Las argollas simples están formadas por un hilo de un sólo color, que en éste caso,
representamos con un punto vacío si la argolla es clara, o con un punto relleno si la argolla es oscura.
Las argollas dobles se forman con dos o más hilos de un mismo color y se representan con un punto dividido por una línea, claro, u oscuro según el color de cada argolla.
46 Las argollas compuestas están formadas por dos argollas simples de distinto color y entrelazadas, que marcamos con un punto dividido en dos, la mitad vacío y la otra mitad lleno.
Primero, se urde por pares el número necesario de argollas de color claro y de color oscuro.
Para formar el enlace en cada argolla compuesta, en este caso, la argolla oscura se coloca sobre la argolla clara.
Luego, con el dedo índice derecho, se toman los hilos de la argolla clara para pasarlos hacia adelante por entre argolla oscura, mientras que el índice izquierdo toma los hilos de la argolla oscura pasándolos hacia atrás por entre la clara.
El diseño más común de ko’osu en dos colores, es tejido con cuatro argollas simples de color oscuro y con tres argollas
compuestas en color claro y oscuro.
47 Por sus caras delantera A, y trasera B, presenta una franja central de rayas diagonales alternas, en colores claro y oscuro, rodeada por tres líneas verticales de color oscuro. Por sus lados izquierdo I, y derecho D, presenta una línea central, vertical y de color oscuro, rodeada por dos franjas de rayas diagonales alternas en los dos colores.
Las cuatro argollas simples de color oscuro, se colocan en los dedos índice, corazón, anular y meñique izquierdos; mientras que las tres argollas compuestas en color claro y oscuro van en los dedos índice, corazón y anular de la mano derecha.
Para lograr la forma, la textura y el diseño exactos del ko’osu, es necesario tener en cuenta que cada argolla compuesta debe estar formada por dos argollas dobles. Por esto, para cada argolla compuesta se urde una argolla clara doble y una argolla oscura doble, que se entrelazan del modo como se explicó al comienzo.
Para realizar el trenzado, en la mano izquierda se colocan las cuatro argollas simples
de color
oscuro.La número I en el dedo índice, la 2 en el dedo corazón, la 3 en el anular y la cuatro en el meñique. En la mano derecha se colocan las tres argollas compuestas: en el índice la 5, en el dedo corazón la 6 y en el anular la 7, recordando colocar el hilo claro a la derecha de cada dedo y el hilo oscuro a la izquierda.
El dedo meñique derecho queda libre para comenzar el trenzado.
48 El primer paso del trenzado consiste en pasar la argolla del dedo índice izquierdo al dedo meñique derecho pero pasándola a través de las argollas de los dedos corazón, anular y meñique derechos.
Para ello, el meñique derecho pasa primero por debajo del hilo izquierdo ( i ) de la argolla 4 del dedo meñique izquierdo, luego pasa por debajo del hilo izquierdo ( i ) de la argolla 3 del dedo anular izquierdo y luego pasa por debajo del hilo izquierdo ( i ) de la argolla 2 del dedo corazón izquierdo, para finalmente tomar el hilo izquierdo ( i ) de la argolla I del dedo índice izquierdo, pasando esta argolla a través de las argollas 2, 3, y 4.
De éste modo en la mano derecha quedan cuatro argollas:
tres compuestas repartidas en los dedos índice, corazón y anular y una oscura simple en el dedo meñique. En la mano izquierda quedan tres argollas oscuras simples repartidas en los dedos meñique, corazón y anular y el índice queda libre.
Para poder continuar con el trenzado, el dedo meñique izquierdo debe quedar
libre, por lo tanto es necesario correr la argolla del corazón al índice, la del anular al corazón y la del meñique al anular.
El siguiente paso consiste en pasar la argolla del índice derecho al meñique izquierdo, pero pasándola por entre las argollas de los dedos corazón, anular y meñique de la mano derecha.
Para ello el meñique izquierdo pasa primero por debajo del
hilo derecho
( d ) de la argolla I del dedo meñique derecho, luego pasa por debajo del hilo derecho ( d ) de la argolla 7 del anular
derecho y luego pasa por debajo del hilo derecho ( d ) de la argolla 6 del dedo corazón derecho, para finalmente tornar el hilo derecho ( d ) de la argolla 5 del índice derecho, pasando esta argolla a través de las argollas 6, 7 y I.
49 De éste modo, en la mano izquierda quedan cuatro argollas, en la mano derecha quedan tres y el dedo índice derecho está libre.
Para continuar con el trenzado es necesario correr las argollas de la mano derecha: la del corazón al índice, la del anular al corazón y la del meñique al anular.
Así, el dedo meñique queda libre para comenzar y repetir el trenzado desde el primer paso, hasta terminar el
cord ón.
A medida que crece el tejido, las argollas se van apretando y ajustando con los dedos de las manos y de los pies.
.La sümosola, borla o bellota que remata y adorna el cordón más largo, está formada por una serie de pequeños moños atados o por manojos de hilos cortados sobre una plantilla, en los mismos colores de la faja.
50
51
PÜNA' A SÜMA WÜSII. VESTIDO DE NIÑA
El püna'a, el wüsii y la sirapü,
son tres piezas que constituyen el vestido que la niña lleva hasta la pubertad.
El püna’a es una pieza rectangular, que mide un metro de largo por cincuenta centímetros de ancho aproximadamente y presenta un ojal vertical de cuarenta centímetros de largo, hecho en el centro de la tela, especialmente para meter la cabeza. A los lados lleva flecos cortos y en los orillos delantero y trasero, remata en una serie de argollas en cordones atulaa, por entre las cuales pasa un cordón largo que sirve para atarla a la cintura.
Puesta la tela, se convierte en una blusa corta, con forma de cuadrado, igual, tanto en su parte trasera, como en la delantera.
52
El püna’a es un tejido en lana o algodón de vivos colores, hecho en cadenetas y dibujos como en el süi ke’inñasü o como en el süi patu’uwasü, en tejido "paleteado" atiakajatü, con dibujos simples como en la hamaca, o en franjas de kanasü como en el she‘ii. El wüsii es una faja ancha y larga de ochenta centímetros de largo por treinta de ancho, hecha en lana o en algodón, en tejido paleteado, cuyos orillos superior e inferior terminan en unos flecos cortos.
53
La sirapü es una especie de cinturón que se coloca sobre el wüsii para ceñirlo y ajustarlo alrededor de la cintura.
Está formado por muchas hileras de cuentas en coral kurulaashi, coco ko oko, o porcelana de vivos
colores ipalira, que
antiguamente se
combinaban con pepitas de oro.
Las cuentas van ensartadas con una aguja en hilos fuertes de algodón que se unen y rematan a cada lado con un cordón atulaa.
Uno de los cordones más usados para atar y agrupar las hileras de cuentas de la sirapü es el sencillo Wayanatouya.
54 Wayanatouya
"Wayanata quiere decir bajito, plancheto"
Es un cordón en forma de trenza plana, tejido con cuatro argollas "simples", generalmente dos claras y dos oscuras, con las que se logra un diseño de líneas diagonales alternas y un diseño de líneas quebradas o espina de pescado.
Cuando se teje en un solo color, se observa una textura de hilos diagonales en dos direcciones.
Para el diseño de
"líneas diagonales", en los dedos índice y anular de la mano derecha se colocan las dos argollas oscuras, mientras que las dos claras se colocan en los dedos índice y anular
de la mano
izquierda.
Para el diseño de "líneas quebradas", en la mano izquierda se coloca una argolla clara en el índice y una oscura en el anular, mientras que en la derecha se coloca una argolla clara en el dedo anular y una
oscura en el dedo índice.
Para trenzar
el wayanatouya, se urden cuatro argollas simples: dos claras y dos oscuras, que en este ejemplo, colocaremos como para tejer el diseño espina de pescado.
En la mano izquierda la
55 argolla clara del dedo índice lleva el número 1 y la argolla oscura del anular lleva el número 2.
En la mano derecha, la argolla oscura del dedo índice lleva el número 3, la argolla clara del dedo anular lleva el número 4.
El primer paso del trenzado consiste en pasar el dedo corazón por entre la argolla del dedo anular de cada mano.
De modo que en la mano izquierda el dedo corazón y el anular sostienen la argolla oscura, número 2 y en la mano derecha, el dedo corazón y el anular sostienen la argolla clara, número 4.
El dedo corazón sirve de gancho para realizar el trenzado en cada mano.
En el segundo paso, el dedo corazón de la mano derecha toma la argolla clara, número 1, del dedo índice izquierdo, pasándola por entre la argolla clara, número 4, del anular derecho.
56 Así, el dedo corazón derecho y la argolla 1 quedan dentro de la argolla 4, que sigue sostenida por el anular y el corazón derechos.
En la mano izquierda solo queda la argolla 2, sostenida por los dedos corazón y anular.
En el tercer paso, el dedo corazón de la mano izquierda, toma la argolla oscura, 3, del dedo índice derecho, para pasarla por entre la argolla oscura, 2, del anular izquierdo.
De esta forma, el dedo corazón izquierdo y la argolla 3 quedan dentro de la argolla 2, que sigue sostenida por el anular y el corazón izquierdos.
Así quedan dos argollas tomadas a la vez por los dedos corazón y anular de cada mano.
El cuarto paso consiste en correr la argolla del dedo anular al dedo índice en cada mano.
Entonces, el dedo índice de la mano izquierda toma la argolla oscura, número 2 del dedo anular de la misma mano, mientras que el dedo índice de la mano derecha toma la argolla clara, número 4, de la misma mano.
Así, en la mano izquierda, la argolla 2 queda en el índice y la argolla 3 queda en el anular; y
57 en la mano derecha, la argolla 4 queda en el índice y la 1 queda en el anular.
Luego, el dedo anular de la mano izquierda toma la argolla 3 del dedo corazón de la misma mano, mientras que el anular de la derecha toma la argolla 1 del corazón de la misma mano.
Así, las argollas de cada mano, quedan en la posición inicial para repetir el trenzado desde el primer paso hasta terminar el cordón wayanatouya.
58
WAYUUSHE'IN. MANTA DE MUJER
"...Wayuu que no use manta no vale nada entre nosotros...
auque una mujer se "eduque" no debe perder su tradicional manta, pues educarse no significa
olvidarse de sus costumbres..."
59 La Wayuushe’in, vestido tradicional de las mujeres
Wayuu, está confeccionada con delgadas telas de algodón, seda o terlenka estampadas, o de un solo color, adquiridas en el comercio.
La manta tradicional consta de dos piezas de forma cuadrada o rectangular que se unen, a lo largo, cosiéndolas con una aguja e hilo de algodón.
Tiene un cuello curvo muy simple y en su interior, parte delantera, lleva cosido un cordón o cinta que ajusta la manta a la cintura por delante y se anuda en la cintura en la parte de atrás, dejando completamente suelta la tela, en su parte trasera.
A lo ancho, la manta llega hasta los puños, en donde se deja una abertura u ojal para pasar las manos. A lo largo, llega hasta los tobillos de la mujer.
Existen algunas variaciones de la manta tradicional, con cambios especialmente en la parte delantera.
El corte del cuello puede ser ovalado, curvo, cuadrado, en bandeja o en "V"; puede ser alto, escotado, adornado con sobrecuello, pechera, botones, encajes, cintas, moños, arandelas, o bordado.
Los puños suelen llevar adornos como los del cuello y el orillo inferior de la manta puede presentar, falsos, prenses o arandelas.
60 Las mujeres acompañan la manta con un pañuelo anudado en la cabeza o con un sombrero.
61
SÜI, JAMA'A. CHINCHORRO, HAMACA
"... en ellos se descansa, se procrea, se muere
y antiguamente en ellos se envolvía el cuerpo del difunto..."
62 El chinchorro y la hamaca presentan diferentes partes.
Un cuerpo o saja’püin tejido en telar, con técnicas que diferencian la hamaca del chinchorro.
El cuerpo remata en las cabeceras o shikii süi, serie de mallas trenzadas con los hilos terminales de la urdimbre.
Las cabeceras van atadas a las cabuyeras o kauyeera, tejido de argollas que remata en una agarradera anudada.
A ésta agarradera se ata un hico o jiikü shejerü süi, especie de cordel largo formado con hilos fuertes retorcidos, que permite guindar hamacas y chinchorros.
63 Jama‘a Hamaca
Es una tela compacta y pesada, que carece de elasticidad y de transparencia, hecha en tejido plano o paleteado llamado así por la paleta a’tia, instrumento de madera fuerte, con el cual se comprime la trama.
La hamaca está compuesta por una urdimbre densa y tupida que en el tejido predomina sobre una trama, que va oculta entre los hilos de la urdimbre.
Los bordes laterales de la hamaca se trabajan en
"tubular", la misma técnica utilizada en el si’ira; y los hilos terminales de la urdimbre
se dejan libres para luego tejer las cabeceras.
Se encuentran hamacas de un solo color, aunque son más frecuentes las de varios colores, colocados en franjas y líneas verticales sobre un color de fondo.
Las hamacas con kanasü, muy similares al she’ii, sólo llevan dos o tres franjas de dibujos sobre un fondo de un solo color o a rayas y líneas verticales.
64 El cuerpo de la hamaca mide tres metros de largo por dos de ancho aproximadamente.
Para facilitar la elaboración de una pieza tan grande, la tejedora trama por secciones el ancho de la tela.
Para hacerlo, parte de un orillo, tramando por separado y una sobre otra, diez o más carreras, cada una con una lanzadera, proceso que repite en las demás secciones, hasta llegar al otro orillo.
65 Süi
Chinchorro
A diferencia de la hamaca, el cuerpo del chinchorro es un tejido más o menos elástico y transparente elaborado en diversas técnicas, que dan nombre a tres distintos grupos.
En primer lugar, los Süi Kayülainsü, o trenzados de tripa, como el kayulainse, el kolornpiano, el pittouya y el paliraso’ü.
Luego, los Süi Ke’inñasü, o de cadenetas: sencillos, como el ajutajuushi, el ayülajuushi y el ke’inñasüat; a dos caras como el süi patu’uwasü y en tejido de rombos como el rnolokoonouta.
Finalmente, el Süi Paliraasü Süna, que combina los anteriores.
Süi Kayülainsü Trenzados de Tripa
Estos chinchorros tipo gasa, son ralos, con transparencias y muy elásticos.
Son tejidos elaborados únicamente con los hilos de urdimbre, que van en forma diagonal y son rematados en el centro del cuerpo por una o dos tramas llamadas ombligo, tripa, juyulain o shiyülain.
Entre los trenzados encontramos tres tipos: El trenzado simple kayulainsü, el trenzado con torsión achüüleruushi y el trenzado mixto paliraain, que mezcla el simple y el de torsión en diversas formas.
66 Para los chinchorros trenzados se emplea el urdido corredizo simple, que permite obtener una urdimbre y tejido tanto en la parte delantera como en la parte trasera del telar.
El tejido comienza en la parte inferior de la urdimbre delantera y a medida que se va tejiendo, el trenzado hace que cada cruce o torsión efectuado en la parte inferior se reproduzca en la parte superior. Por esto, cada carrera de trenzado debe ser sostenida con una vara, tanto en la parte inferior como en la parte superior del tejido creado.
De esta forma el tejido de la parte inferior y de la parte superior van creciendo al tiempo, hasta que se unen en él centro del cuerpo, en donde se remata con una trama llamada tripa.
67 Debido a la longitud del chinchorro y al sistema del urdido corredizo, cuando la tejedora termina de tejer la cara delantera, la desplaza hacia atrás, pasando el urdido trasero hacia adelante para tejerlo del modo ya descrito. Así, el chinchorro terminado tendrá dos tripas.
El remate de tripa u ombligo juyulain puede ser una trenza de cuatro cabos, tejida en la técnica de cordones atulaa.
Puede ser también una simple cuerda gruesa formada por un grupo de hilos retorcidos.
Un remate muy especial que reemplaza la tripa, es un tejido de cadenetas, donde cada par de hilos de urdimbre toma forma de argolla, por entre la cual pasa cada par vecino.
Así se va formando un tejido de cadenetas que se funde con el trenzado del chinchorro, de un orillo al otro, hasta llegar a la última argolla que se anuda con un hilo adicional.
68 Süi Kayülainse Süi Kolompino'u
El süi kayülainse es un tejido en trenzado simple, donde cada hilo pasa alternadamente por encima y por debajo de los otros, ofreciendo diseños de líneas, rayas o franjas diagonales y rombos de colores.
El süi kolompiano es un trenzado con torsión, en donde los hilos se tuercen por pares entre sí, siempre en la misma dirección y presenta diseños de líneas, rayas y franjas verticales de colores.
Süi Piito'uyaa Süi Kayülainsü Paliraaso'u El süi piito’uyaa es un trenzado
en el que dos hilos de urdimbre que van en un sentido, se tuercen entre sí, y luego se entrecruzan en trenzado simple con el par de hilos vecinos, que también torcidos, van en sentido opuesto. Así se logran diseños de franjas o líneas diagonales y rombos.
En el süi kayülainsü paliraaso‘u se combinan los dos tipos de trenzado, el simple y el de torsión, en diversidad de formas, que ofrecen infinidad de texturas y diseños.
69
70
Süi Ke’inñasü
Süi Ke'inñasü Ajutajuushi Son chinchorros tramados con cadenetas
independientes llamadas ke’inñasü, que se colocan a cierta distancia y dejan ver la urdimbre entre una y otra carrera.
El ke’inñasü puede ser tejido en "forma de ocho", en
"cadeneta sencilla" o en "cadeneta doble".
De acuerdo al tipo de ke’inñasü empleado, al espacio entre carreras de cadenetas y a la separación entre los hilos de urdimbre, encontramos cuatro clases de estos chinchorros.
El ajutajuushi, el ayülajuushi y el ke’inñasükat, de urdimbre simple, con dibujos sencillos a una cara; y el süi patu‘uwasü, de urdimbre doble, con dibujos a dos caras.
Los süi kei' nñasü ajutajuushi son tejidos ralos con una urdimbre sencilla y poco densa, cuyos hilos se colocan separados entre sí, para ser tramados con cadeneta ke’inñasü "en ocho", en carreras tejidas a diez o doce centímetros de distancia entre una y otra.
La trama en ocho se forma con una hebra simple, en la que cada una de sus puntas se recoge en una madeja.
71 Esta hebra se monta sobre el primer
hilo de la urdimbre y luego se dobla por su mitad, resultando dos hebras independientes, que se tuercen entre sí, siempre en el mismo sentido, rodeando cada hilo de urdimbre hasta llegar al orillo, en donde se rematan con un nudo. Süi ajutajuushies un chinchorro de "diario" empleado para el descanso, usualmente tejido en el telar de dos estacas, con fibras de fique o de aipisü de primera, o también con hilos de segunda sacados de costales y
tejidos ya usados, que le dan un aspecto jaspeado.
Süi Ke’inñasü Ayülajuushi
Este chinchorro se diferencia del süi ajutajuushi solo por el ke’inñasü tramado en "cadeneta simple".
Es trabajado con un
hilo que se dobla por la mitad formando una argolla, y sus dos puntas se unen en una sóla madeja.
De un orillo hasta el otro, la argolla se va colocando abierta sobre cada hilo de urdimbre, para rodearlo con la madeja, que pasa por en medio de las dos hebras que la forman. Así se crea una trama elástica, que por una cara es una cadeneta y por la otra parece un nudo o enrollado.
72
Süi Ke’inñasükat
Es un chinchorro tupido, tejido en ke’inñasü de cadeneta u ocho doble, en carreras que se traman a dos o tres centímetros de distancia entre una y otra.
El "ocho doble" se teje con dos hebras de diferente color, que se unen en las puntas y cada una termina en una madeja.
En cada carrera, las dos hebras se doblan por la mitad formando dos argollas que se entrecruzan, pasando una por entre la otra alrededor de cada hilo de urdimbre, para crear un tejido de ocho doble, similar por las dos caras de la tela.
73 Süi Patu ‘uwasü
El süi patu’uwasü es un chinchorro a "dos caras" con dibujos geométricos tejido en carreras de ke’inñasü "doble" tramadas a uno o dos centímetros de distancia sobre una urdimbre doble.
Esta urdimbre está formada por dos planos de hilos de diferente color, es decir, un primer plano de un color y un segundo plano de otro, que se entretejen por secciones para crear dibujos en una tela a dos caras o de doble faz.
En el tejido, cada punto de cadeneta envuelve dos hilos de urdimbre a la vez, uno del primer plano y otro del segundo; y entre trama y trama los hilos de urdimbre superpuestos van en diagonal, los del primer plano hacia la derecha y los del segundo, hacia la izquierda o viceversa.
Para el süi patu’uwasü, se teje en el telar anütpala, donde se prepara un urdido corredizo doble, separando los dos planos de urdimbre con el pui.
El tejido a dos caras y la inclinación diagonal de los hilos de urdimbre se logra cambiando la forma de tramar los hilos en los orillos, cada cuatro carreras. En este caso, un plano de urdimbre es de color claro y el otro de
color oscuro.
74 En la primera carrera de Ke’inñasü cada punto de cadeneta
toma dos hilos de urdimbre, uno claro y uno oscuro, de orillo a orillo, de modo que la urdimbre permanece recta.
En la segunda carrera, el primer punto de cadeneta toma en el orillo tres hilos claros y un hilo oscuro. Los siguientes puntos de cadeneta rodean dos hilos, uno claro y uno oscuro, hasta llegar al otro orillo, en donde el último punto de cadeneta toma un hilo claro y tres oscuros, de manera que los hilos del primer plano se inclinan hacia la izquierda y los del segundo, hacia la derecha.
En la tercera carrera, el primer punto de cadeneta envuelve en el orillo un hilo claro y dos oscuros. Los siguientes puntos de cadeneta toman un hilo claro y uno oscuro, hasta llegar al otro orillo, en donde toma dos hilos claros y uno oscuro. De esta forma, los hilos del primer plano se inclinan hacia la derecha y los del segundo hacia la izquierda.
En la cuarta carrera, el primer punto de cadeneta toma en el orillo sólo tres hilos claros. Los siguientes puntos de
cadeneta toman un hilo claro y uno oscuro, hasta llegar al otro orillo, donde envuelve sólo tres hilos de color oscuro. De esta forma los hilos de
urdimbre del primer plano se inclinan hacia la izquierda y los del segundo hacia la derecha. En la quinta carrera los puntos de cadeneta toman los hilos del mismo modo que en la tercera carrera. En la sexta carrera se toman de igual modo que en la cuarta carrera.
La séptima carrera será igual a la segunda, la octava igual a la tercera, la novena a la cuarta y así sucesivamente, hasta terminar.
75 Süi Ke'inñasü
Molokoonouta
Este chinchorro se teje en el telar anütpala con hilos de algodón o fique, en tramas de cadeneta en "ocho doble", sobre una urdimbre bien tupida.
En el molokoonouta, al igual que en los demás süi ke’inñasü, los hilos de urdimbre permanecen verticales entre las carreras de cadeneta, pero también presenta secciones en donde los hilos de urdimbre se superponen en sentido diagonal, como en el süi patu‘uwasü. Las carreras de ke ‘inñasü "doble" se traman en líneas horizontales y diagonales que forman un dibujo de rombos y hexágonos en serie, semejante al kanasü molokoono’utayaa.
76 En este caso, cada serie o franja de rombos y hexágonos está formada por dieciséis tramas, que se tejen paralelas y se cruzan en ciertos puntos para dar forma al dibujo.
Cada carrera de cadeneta es independiente y va marcada con un número o letra para seguir su recorrido. Las primeras ocho carreras marcadas de la letra "a" a la "h", en el orillo comienzan horizontalmente, luego suben en diagonal y así sucesivamente hasta llegar al otro orillo.
Las siguientes ocho carreras de cadeneta, marcadas del "1" al "8", hacen el mismo recorrido de las primeras ocho carreras, pero en sentido inverso y se entrecruzan con ellas formando pequeños rombos.
77 Parten de un orillo en sentido horizontal, luego bajan en sentido diagonal, siguen horizontalmente, luego suben en diagonal y así sucesivamente hasta llegar al otro orillo.
Así se forma la primera serie o franja de rombos y hexágonos.
Este tramado se repite hasta terminar todo el chinchorro, separando cada franja de rombos y hexágonos con una sección de tejido como en el süi patu'uwasü.
Süi Ke'inñasü Paliraasü Süna
Es un chinchorro de urdimbre simple y tupida, que se teje mezclando las técnicas del süike’inñasü y del süi kayülainsü.
Primero se tejen algunas secciones de süi ke’inñasü, luego se trabajan secciones de trenzado tipo kayülainsü. que se aseguran con carreras de cadenetas "dobles".
Como vimos anteriormente, cuando el trenzado kayülainsü se realiza en la parte inferior del urdido, también se reproduce en la parte superior, por lo que en este chinchorro, el tejido de la parte superior se baja a la parte inferior para que los hilos de urdimbre retornen a su posición normal y pueda continuarse el trenzado.
78 Con esta técnica se logran infinidad de dibujos, formas y texturas, como el ejemplar que observamos en esta página.
Shiki, Jikii Süi Cabecera
La cabecera es una malta de rombos y hexágonos que remata los extremos de chinchorros y hamacas.
Esta malla, está formada por una serie de cordones atulaa, tejidos con los hilos terminales de la urdimbre, en la técnica de trenzado yaliwanasü y kaulerüüya.
Los cordones de las cabeceras finalizan en unas pequeñas asas que se atan a las argollas de la cabuyera, usando un nudo seguro y firme, pero fácil de deshacer.
El cordón yaliwanasü y el kaulerüüya se combinan creando las mallas de la cabecera.