26 CAPITULO II
MARCO TEORICO
2. Antecedentes de la investigación:
Con el propósito de fundamentar la presente investigación, referida al análisis del coach ontológico como potenciador de los gerentes de las organizaciones caórdicas en empresas mixtas del sector petrolero en el Estado Zulia, se realizó una revisión indexada electrónicamente de artículos y textos bibliográficos de diversos trabajos de investigación publicados a nivel nacional e internacional; en los cuales se evidencio que no existe trabajos publicados donde se caracterice de forma específica las variables objetos de estudio coach ontológico y empresas caórdicas.
Bajo esta referencia, solo se encontraron para la variable del coach ontológico artículos que hacen referencia al proceso del couching y para las organizaciones caórdicas, trabajos orientados al paradigma de la complejidad y el caos en las organizaciones; ambos hallazgos sin la rigurosidad metodológica que se le confiera, de allí la importancia de realizar esta investigación; ya que la misma es inédita cuando se pretende integrar las dos variables influyendo directamente en el sistema organizacional y modificando el mismo originando un desplazamiento que conlleve al éxito del mismo, de modo que servirá de base a futuras investigaciones.
En este sentido, el marco teórico de la investigación lo constituye la información obtenida en la revisión consultada de fuentes documentales
científicas, así como las ideas explicativas coherentes, viables, conceptuales y exhaustivas que se presenten de forma lógica y sistemática para proporcionar una explicación rigurosa y precisa, sobre las causas que expliquen la fórmula del problema de la investigación (Hernández 2000).
Cabe destacar, que los antecedentes en la investigación se realizan bajo una síntesis conceptual de las investigaciones realizadas sobre las variables coach ontológico y empresas caórdicas, con el fin de determinar un enfoque metodológico de la investigación presentada (Hernández, 2000); en este sentido, se consideran relevantes para sustentar los artículos arbitrados consultados, los cuales permitirán establecer diferencias significativas.
Sin embargo, en la revisión efectuada sobre el tema coach ontológico como potenciador de los gerentes de las organizaciones caórdicas en empresas mixtas del sector petrolero en el estado Zulia, solo se encontró publicaciones referentes al proceso del coaching, es por ello que para la investigación se expondrán aportes sobre la teoría de la ontología del lenguaje que fundamenta al coach ontológico, así como también se resaltará la teoría del caos como base de las empresas caórdicas.
Por su parte , Rafael Echeverría (2007), en su obra Ontología del lenguaje, propone desde el campo de la ciencia bajo un enfoque sistémica una nueva concepción sobre el fenómeno humano, donde se reconoce las afinidades de las ciencias humanas con la filosofía, crítica literaria, ciencias naturales, entre otras; a su vez evidencian que son inherentes en el aspecto
social, político y económico de un país que se traducen en la emergencia de un nuevo escenario histórico y particularmente en las nuevas tecnologías de la comunicación que obligan a repensar lo que significa el ser humano.
Esta propuesta se nutre de diferentes influencias como es el caso de Nietzsche(filosofo) y, Maturana (biólogo), Flores (ingeniero), entre otros que desde perspectivas diferentes, estudiaron el fenómeno de la vida humana inmerso en la comunicación, lo anterior expuesto lleva al autor a concluir que lo social para los seres humanos es siempre un fenómeno lingüístico.
Viloria (2007) presenta un aporte sobre: La organización bajo una perspectiva de un sistema caótico, en la Universidad Simón Bolívar (Caracas), cuyo objetivo principal fue analizar la organización bajo una perspectiva de un sistema caótico, para ello realizó una comparación entre el proceso interno de autorregulación que tienen los seres humanos y el proceso de caos que se presenta en una organización.
Como se puede inferir, en ambos casos existe la homeostasis como equilibrio natural, además confirma que la autoorganización de los sistemas organizacionales conformados por seres humanos y tecnologías, son el producto de dinámicas caóticas, que generan procesos creativos en los trabajadores del conocimiento, para adaptarse al entono; se manifiestan en los cambios de estructuras y la adopción de nuevas tecnologías que llevan al sistema a un estado distinto, es decir a una mayor eficiencia, efectividad y eficacia.
Por otra parte Pereira (2006), realizó un artículo titulado “Las fabricas caórdicas”, nuevos lenguajes organizacionales en la era de la complejidad;
cuyo objetivo estuvo enmarcado en analizar las organizaciones que aprenden concebidas en sistemas complejos; rompiendo los paradigmas estructurales de viejos esquemas de conversación para encaminar a las organizaciones hacia un lenguaje potenciador, ético, sensitivo; a su vez crear conciencia en los procesos de construcción y desconstrucción permanente de aprendizaje que posibiliten un ambiente de trabajo con valores sólidos.
En este sentido la autora propone el concepto de fabrices caórdicas como resultado de la composición de nuevos lenguajes organizacionales que expresan la inherencia sustancial en la coexistencia de lo individual y lo universal, en un todo llamado globalización.
En general, las investigación referidas como antecedentes, ninguna está relacionadas con las variables de forma directa, ya que se requiere de investigaciones conectadas con la figura del coach ontológico en empresas caórdicas del sector petrolero, sin embargo aportan datos relevantes en el proceso del mismo; de allí la importancia de esta investigación, ya que servirá de base a futuras investigaciones y con los resultados del mismos se generara un modelo teórico q ue enmarque el objeto de estudio.
3. Bases Teóricas
Para enfocar ampliamente el estudio sobre el coach ontológico como potenciador de los gerentes de las organizaciones caórdicas en empresas
mixtas del sector petrolero , es necesario conocer los aspectos teóricos que constituyen las bases de las diversas posturas y permitan integrar el problema a un ámbito donde este cobre sentido.
Es importante destacar que la presente investigación no considera el coaching por cuanto está estructurado como proceso de intervención, por ello se hace referencia a la ontología del lengua je, como teoría que sustenta el coach ontológico, actor principal y responsable del proceso, situación que se repite con las empresas caòrdicas, que están sustentadas con la teoría del caos, el proceso investigación desarrollado con rigurosidad metodológica requiere de teorías para realizar una definición bajo una perspectiva epistemológica.
Ahora bien, para abordar las variables objeto de estudio se requiere desagregar el coach y la ontología, teoría que sustenta la conformación de la primera variable y sus dimensiones; de igual forma para las organizaciones caòrdicas se plantea la teoría del caos y la complejidad, con el fin de establecer la operacionalizacion de las mismas, estructurando de forma coherente la investigación.
Bajo este contexto, las bases teóricas para Hernández y col, (2003) están definidas como un conjunto de proposiciones y conceptos que explican el problema planteado en la investigación bajo un enfoque teórico determinado, relacionando la teoría con el objeto de estudio, definiend o los
términos en función las variables y la adopción de una postura justificada por parte del investigador.
Para tal efecto, en la investigación realizada se consideraran conceptos relevantes en las teorías, con evidencias y posturas de diferentes autores e investigadores que soportan las variables objeto de estudio, representadas con sus dimensiones y sus indicadores en el desarrollo de la misma. En este orden, previamente antes de dar inicio al desarrollo de las variables objeto de estudio, se hace necesario comenzar el desarrollo de estas bases teóricas con el contexto de una empresa u organi zación caracterizado por tener un comportamiento complejo con conductas impredecibles, donde el cambio organi zacional y la transformación personal son dominios en creciente i nterdependencia y ambos requieren de la capacidad de aprendi zaje.
Cabe destacar que las organizaciones tradicionales, están representadas bajo una estructura piramidal y jerárquica, donde el poder es representado por la persona que ocupa mayor nivel jerárquico que tiende a concentrarse en la cúspide; cumpliendo con dos funciones sistémicas: actúan como una red de información y representan los canales para toma de decisión, de forma que la información fluye verticalmente; lo cual implica que la comunicación está sometida a las estructura de autoridad de la empresa.
Echeverría (2004)
De modo que, la forma tradicional de hacer empresa muestra signos inequívocos de agotamiento, exhibiendo su incapacidad para sustentar sostenidamente el desarrollo organizacional del futuro; luego de haber servido de expansión a la capacidad productiva, su estructura organizativa se transforma en un obstáculo para el desarrollo.
Con base a lo expuesto, el mismo autor afirma que las organizaciones del siglo XXI están orientadas a la participación, la autogestión y el trabajo en equipo, procesando el trabajo no manua l como una red de conversaciones que constituyen una interrelación del lenguaje y las emociones, lo cual implica un marco teórico único para entender las relaciones entre los individuos en el interior y exterior de dicha organización, de allí se derivan herramientas que el gerente puede aplicar, a fin de incidir directamente en la productividad del trabajador, enriqueciendo el ambiente de trabajo y propiciando un mayor bienestar en las personas.
Dentro de este marco, actualmente se observa el mundo en constante mutació n, las organizaciones y las personas se ven situadas frente al desafío del cambio continúo; el cambio organizacional al igual que la transformación personal se presentan como dominios en creciente interdependencia que requieren capacidad de aprendizaje como i nstrumento idóneo para el logro de dichos procesos.
Es en este contexto, la organización que opera bajo los parámetros de la competitividad, tiene un margen reducido para cometer errores; para
evitarlos requiere de un equipo de gestión integrado, con apoyo de un coach como persona , con formación especializada y conocimiento de técnicas específicas en el área, es el vehículo adecuado para producir un cambio organizacional.
La palabra coach, según Lozano (2005) significa carruaje, literalmente es la persona que lleva a otra o a un grupo de un origen a un destino deseado, este concepto también puede tomarse como un acompañamiento o guía, formado con técnicas y conocimientos que permiten establecer un diálogo entre él y el entrenado bajo un espacio de reflexión, está definido como un profesional con experiencia que inspira confianza, preparado para escuchar y brindar retroalimentación constructiva.
Sin embargo, Hoffer (2008) afirma que el coach define automáticamente las estrategia y las tácticas que los individuos a su cargo deben obedecer con el propósito de lograr los resultados perseguidos por él, en este sentido se convierte en la persona que manda, controla, evalúa y define el comportamiento de los integrantes moviéndolos como pieza a conveniencia de los resultados, de forma mecánica sin importar el proceso humano como tal.
Ahora bien, manifiesta el mismo autor que en las organizaciones actuales este comportamiento es asumido por el jefe, el gerente o líder, no obstante la actitud de seguir los parámetros del coach, en este caso el jefe
promueve el subdesarrollo del ser humano reduciéndolo a una conducta similar al de un animal, al conducirlo a la respuesta que el espera con las órdenes impartidas; esta situación ortodoxa ha producido organizaciones sobreadministradas por una corriente densa de procedimientos, lineamientos, normas, manuales y declaraciones que limitan al ser humano a realizar trabajos fragmentados, simples y repetitivos, dejando a un lado su capacidad creativa, innovadoras y autopiotica.
Por otra parte para Echeverría (2007), el coach es un individuo provisto de distinciones que otra persona no posee, observa lo que otros hacen detectando los obstáculos internos y externos que interfieren en su desempeño, a fin de mostrarle lo que no ve y pueda realizar acciones que le llevan a alcanzar los niveles de desempeño a los cuales aspira. Cabe destacar, que el rol del coach se dimensiona al comprender que la capacidad de desempeño y aprendizaje de los individuos no es li neal ni conti nua, se enfrenta a barreras i nvisibles que dificultan la capacidad de acción e i mpiden el desarrollo de las personas.
En el mismo orden de ideas el gerente del siglo XXI esta perfilado como uno de los elementos que forman parte del mínimo común denominador del perfil de los directivos de éxito es, creciente, su capacidad para establecer y desarrollar relaciones con otras personas, parece existir una correlación muy estrecha entre la capacidad de establecer una red amplia y efectiva de relaciones, que generan nuevas perspectivas de negocio,
por lo tanto la experiencia demuestra que la habilidad para desarrollar contactos no es una capacidad innata, genética, sino más bien resultado del ejercicio y del aprendizaje, algo adquirido con la práctica.
En cuanto, a la ontología, significa la comprensión general del ser;
para Heidegger citado por Echeverría (2007), se relaciona particularmente, con los seres humanos, haciendo referencia a la interpretación particular de las dimensiones constituyentes que todos los seres humanos comparten y que confieren una forma de ser particular.
Para Cilliers (2001) citado por Maturana (2003), la ontología es una disciplina rigurosa que ha surgido en la integración de la biología, cognición existencial, filosofía del lenguaje, antropología, sociología y la física cuántica con notable evolución en el siglo XX, las cuales aportan la base académica para su desarrollo proporcionando una nueva comprensión del ser humano y la interacción humana, incluyendo la naturaleza de la percepción humana, la comunicación y el comportamiento.
En el mismo orden para Alonso (2004), la ontología es una representación del ser, presentada formalmente por el conocimiento donde los conceptos, las relaciones y las restricciones conceptuales son explicitados mediante formalismos en un determinado dominio; desde allí surge la necesidad de dar explicaciones racionales, a los fenómenos del mundo físico. Mylopoulos, (1982) citado por Pérez, (2002), considera el universo como una colección de individuos relacionados entre si, dicha
relación constituye un estado, cuyos cambios modifican las relaciones entre ellos.
Sobre la base de este nuevo lenguaje del ser, se desataron las fuerzas de la reflexión, del pensamiento racional y nace el pensamiento científico; el interés por el arte del pensamiento certero, desarrolló la lógica, de esta forma los principios lógicos mostraron la senda del pensamiento válido, la forma de trasladar una idea a otra para alcanzar lo verdadero y esquivar lo falso. Nació así la racionalidad, marca de fábrica del pensamiento occidental. Echeverría (2006).
Esta base teórica y sólida es fundamental para el entrenamiento profesional de un gerente a fin que pueda observar y trabajar constructivamente con tres campos fundamentales de la existencia humana el lenguaje, emociones y el cuerpo como medio de apoyo para desarrollar nuevas e importantes perspectivas que generan conductas más eficaces. En este particular, la Ontología proporciona un bagaje de conocimientos para el desarrollo de entrenadores profesionales, como es el caso del coach, a través del estudio del ser; Según The Oxford Companion to Filosofía (2003),
"La ontología es la ciencia del ser en general, abarcando la naturaleza de la existencia y la estructura de la realidad”.
Es importante resaltar, que la Ontología como ciencia revela lo categórico de la existencia humana , destacando que se haga lo que haga, se diga lo que se diga, siempre se presenta la comprensión de lo posible
para los seres humanos y por lo tanto una ontología subyace; de igual forma cada vez que se sostiene alguna frase, sea lo que sea lo dicho, descansa sobre lo posible aun cuando no sea posible sostener lo que se dice; también a la hora de actuar, con las palabras se manifiesta el objeto sobre el cual se actúa o al que se hace referencia, manifestándose una interpretación del significado.
Por lo tanto, la ontología siembra las bases de la comprensión del ser, lo cual significa que cada planteamiento hecho por un observador demuestra el tipo de observador que cree ser. Es por ello, que el individuo en su locución se puede dar cuenta que al hablar o actuar se revela lo descrito anteriormente y que según su comprensión de lo que significa el ser humano, significará la piedra angular de todas sus acciones. Echeverría (2007).
El coach ontológico.
Desde el punto de vista teórico según Echeverría (2007), es un profesional que se basa en un enfoque particular sobre los seres humanos observa a las personas e interpreta su forma de ser para establecer límites que perfilen mayor beneficio permitiendo que el individuo se dé cuenta de cuál era su modo de actuar antes y ahora(de ahí lo de observar, pensar, sentir y desafiar), de igual forma se dedica a facilitar o a crear situaciones para los individuos con el fin que hagan lo que quieran hacer, bajo la perspectiva de respeto hacia la relación con los otros.
No obstante, el Coach Ontológico es capaz de observar cómo los seres humanos construyen interpretaciones acerca de su propia existencia, reflejadas a través de emociones, corporalidad y el uso del lenguaje; tiene la capacidad de intervenir en los diversos dominios de la vida humana, preocupaciones personales o profesionales, su rol se desplaza a través de la conversación.
Se conoce entonces, como coach ontológico a la persona que asiste a otra para lograr los resultados declarados por ella utilizando lenguaje verbal y corporal como base en su trabajo. Para la efectividad de los logros del coach, utiliza como factor determinante el hablar y el escuchar en forma bidireccional con el coachee, de igual forma establece una relación de confianza, siendo capaz de diseñar conversaciones que le permitan a la persona abrir nuevos accesos para que pueda tomar acciones comprometidas que soporten el logro de resultados progresivos.
De igual forma, lo acompaña el fenómeno del Observador: partiendo de la premisa “Los seres humanos son observadores del mundo, viven en sistemas comunicacionales y a través del lenguaje realizan interpretaciones acerca de cómo es el mundo”. Esas interpretaciones están acompañadas de la participación del entorno en el cual se desarrollan actuando desde el presente. Por ende se llama " realidad"; no es más que una interpretación personal que se hace en un momento determinado, basada en
interpretaciones, opiniones o juicios pertenecientes a una comunidad y con relación a preocupaciones futuras. Maturana (2004)
En este orden, Maturana y cols (2003), coinciden que al momento de hablar, decir y declarar los pensamientos, aparece en el contexto el lenguaje del hombre como un fenómeno que ocurre dentro de él. En este particular es el lenguaje quien coordina las acciones conductuales consensuales, el mismo tiene lugar en el espacio de relaciones pertenecientes al ámbito personal y social; esta idea establece que cualquier cosa que haya existido antes del lenguaje no era un hombre.
Lo descrito anteriormente demuestra la pertinencia de la ontolog ía del lenguaje en la actuación del coach, la cual comprueba de una manera científica y objetiva la importancia del lenguaje en el ser humano como escencia; en tanto, Echeverría, (2007), plantea que los seres humanos somos seres en el lenguaje, es decir que lo que define al individuo es la posibilidad de hablar y escucharnos por las palabras y las emociones.
Cabe destacar, que la ontología del lenguaje resulta de la revolución de la filosofía en la segunda mitad del siglo pasado del cual nace una nueva disciplina filosófica, llamada filosofía del lenguaje, su gran mérito se fundamenta en la nueva concepción del lenguaje donde convergen la filosofía y la biología como parte potenciadora del mismo, su objeto de estudio se focaliza en el lenguaje haciendo del ser humano el objeto de análisis.
En base a lo anterior cambia la visión sobre la concepción del ser humano, es a partir de ese momento donde se identifica que el punto central para entender lo que somos como reconocimiento de ser seres conversacionales, condición originada por la capacidad del lenguaje que posee la especie humana; es por ello que la ontología del lenguaje combina elementos de la filosofía, la biología y la lingüística, además permite desbloquear la mirada estrecha del observador guiándolos al logro de objetivos, haciendo énfasis en el poder de las conversaciones, que son descritas por el autor como “los componentes efectivos de las interacciones lingüísticas del Lenguaje”.
En este sentido, se observa que la ontología del lenguaje se mueve hacia una dirección donde se comparten supuestos y sensibilidades, esta fundamentada en tres postulados básicos que distinguen a los seres humanos: en primer lugar se destaca la Interpretación de los seres humanos como seres lingüísticos: evidenciando que el lenguaje es, por sobre todo, lo que hace de los seres humanos el tipo particular de seres que son.
En segundo lugar, la interpretación del lenguaje como generativo, el cual permite reconocer que el habla sobre las cosas alterando el curso espontaneo de los acontecimientos, por ende hace que las mismas sucedan, es decir se convierte en acción; por ultimo interpreta a los seres humanos por crearse a sí mismos en el lenguaje y a tra vés de él, con esta posición se
asume que los individuos están dotados de posibilidades para participar en el diseño de su forma de ser, desde el mismo momento de su nacimiento.
Por consiguiente, Echeverría (2003) afirma que el ser es un campo abierto al diseño, en este orden la aproximación ontológica entrega distinciones generales que sirven como parámetros para definir una estructura básica de posibilidades en un sistema abierto llamado devenir, denominada por Heidegger “el ser en el mundo”; en consecue ncia Maturana (2003) citado por el autor, afirma que la propuesta ontológica busca instaurar una nueva ética de convivencia y valores compartidos entre los seres humanos, es por ello que su centro la noción del respeto hacia los demás, frente a las diferencias legítimas y autónomas.
Vale resaltar, que el ser humano actúa y acciona cuando habla generando resultados, se dé cuenta o no de lo que hace; lo cual conlleva que al nombrar un objeto automáticamente lo describe, por lo tanto existe antes de nombrarlo; de igual manera, cuenta con habilidades para diseñar su mundo; por consiguiente las bases del sufrimiento no se albergan en lo sucedido sino en la interpretación del hecho; es el diseño de las conversaciones el que produce relaciones afectivas y efectivas.
Cabe destacar, que tradicionalmente el lenguaje es utilizado como herramienta, como medio de comunicación y de descripción de la realidad, sin embargo desde los años cincuenta (50) a través de investigaciones desarrolladas por filósofos y lingüistas, la visión toma un giro para mostrar
que dentro del lenguaje hay acciones demostrando que este en su totalidad se traduce a una acción, en realidad se resume en cinco actos lingüísticos básicos: juicios, afirmaciones, peticiones, dec laraciones y promesas.
Visto desde esta perspectiva, el camino para la efectividad empresarial implica el desarrollo de habilidades y competencias personales, en el cual el coach ontológico tiene rol preponderante en las organizaciones caórdicas, ya que observa las conductas y las conversaciones de los gerentes, conduciéndolos a darse cuenta de sus verbalizaciones y como estas influyen en el comportamiento de los otros , de tal manera que a través de su propia experiencia modifiquen su patrón de relación; la adquisición de los mismo no se obtiene con más conocimientos, sino con un cambio en cómo se vive al estar en el mundo laboral y consigo mismo, existen herramientas prácticas que permiten descubrir y rediseñar sus propios recursos.
Competencias lingüísticas:
Los actos de habla son, para Flores (1994), expresiones lingüísticas universales, con el poder que confiere lograr los objetivos en conjunto, de ahí, al hablar de organización se aborda la capacidad de hacer actos de habla como histórica, en este sentido las organizaciones son entendidas como fenómenos lingüísticos que generan una identidad en el mundo que trasciende a las personas; de este modo se transforman en entes colectivos que pueden existir por años, donde sus miembros cambian y la organización mantiene su entidad.
Por consiguiente, Echeverría (2003) afirma que el ser humano es un campo abierto al diseño, en este orden la aproximación ontológica entrega distinciones generales que sirven como parámetros para definir una estructura básica de posibilidades en un sistema abierto llamado devenir, denominada por Heidegger “el ser en el mundo”; en consecuencia Maturana (2003) citado por el autor, afirma que la propuesta ontológica busca instaurar una nueva ética de convivencia y valores compartidos entre los seres humanos, es por ello que su centro la noción del respeto hacia los demás, frente a las diferencias legítimas y autónomas.
Vale resaltar, que el ser humano actúa y acciona cuando habla generando resultados; haciendo consciencia o no de sus acciones, lo cual conlleva que al nombrar un objeto automáticamente lo describe, por lo tanto existe antes de nombrarlo ; de igual manera, cuenta con habilidades para diseñar su mundo; por tanto las bases del sufrimiento no se albergan en lo sucedido sino en la interpretación del hecho; es el diseño de las conversaciones el que produce relaciones afectivas y efectivas.
Desde esta perspectiva, el camino para la efectividad empresarial implica el desarrollo de habilidades y competencias personales, en el cual el coach ontológico tiene rol preponderante en las organizaciones caórdicas, ya que observa las conductas y las conversaciones de los gerentes, conduciéndolos a darse cuenta de sus verbalizaciones y como estas influyen en el comportamiento de los otros , de tal manera que a través de su propia
experiencia modifiquen su patrón de relación; la adquisición de los mismo no se obtiene con más conocimientos, sino con un cambio en cómo se vive al estar en el mundo laboral y consigo mismo, existen herramientas prácticas que permiten descubrir y rediseñar sus propios recursos.
En el enfoque tradicional, el lenguaje es un instrumento que sirve para describir, la visión ontológica distingue el lenguaje como una creación social que permite describir y modificar la realidad, generando situaciones que antes no existían, en este particular según Maturana (2007), el lenguaje es acción y genera acción, genera ser, “no solo se actúa como somos sino que somos como actuamos”.
Afirma el autor que el lenguaje se constituye cuando se incorpora al vivir, como modo de vivir en el fluir de coordinaciones co nductuales, surgen de la convivencia y como resultado de ella, ya que toda interacción implica un encuentro estructural entre los actores representando un cambio en ellos.
Por su parte Echeverría (2007), asevera que existen dominios en las competencias lingüísticas del ser humano, que sin duda al ser ejecutados el individuo adquiere un compromiso, aceptando la responsabilidad social de lo que se dice. Las competencias lingüísticas, son acciones que se representan a través del habla, se fundamentan sobre la filosofía del lenguaje, la cual postula que al actuar se describe una realidad, influenciando al mismo tiempo sobre ella; en este particular Austin, citado por Echeverría. (1997), destaca la cualidad activa del habla a través de la naturaleza del ejecutante, por su
parte Searle referido por el mismo autor lo llamo taxonomía de los actos del habla, los mismos se pueden ejecutar de manera verbal y no verbal, destacando que son acciones lingüísticas universales, entre las cuales se destacan:
Afirmaciones: son actos lingüísticos con los cuales el individuo se compromete a proporcionar evidencias en caso de ser solicitado con veracidad y relevancia en el discurso, están relacionadas directamente con el mundo de los hechos, el mismo autor las define como la capacidad que tiene el individuo de reconocer que la palabra debe adecuarse al mundo y por lo tanto el mundo es el que conduce la palabra, dicha acción permite distinguir la existencia de afirmaciones verdaderas (confirmadas) o falsas ( sujetas a una confirmación).
Sin embargo, en oportunidades su confirmación no se puede realizar ya que no existen las condiciones necesarias para corroborar; lo cual significa que las mismas requieren el compromiso social del individuo que se relaciona directamente con la necesidad, de manera que la palabra cumpla con las exigencias de las observaciones que él mismo hace sobre el estado del mundo Echeverría, (2007).
En este sentido, el individuo selecciona las afirmaciones de forma consciente y quedan grabadas en el inconsciente, por repeticiones de la conducta que se transforman en creencias, con el propósito de generar cambios en los aprendizajes negativos y limitantes de la acción, para
llevarlos a patrones positivos que potencien la actitud produciendo el resultado deseado.
Juicios: actos lingüísticos a través de los cuales el individuo toma posición frente a lo que acontece, con ellos se califican a las personas, los objetos y el contexto, son ejemplos de la capacidad generativa del lenguaje;
veredictos con los cuales s e crea una realidad nueva.
Para (Echeverría, 2007), son declaraciones, sin embargo no toda declaración es un juicio; la diferencia radica en un compromiso social adicional apoyado en el fundamento de una tradición, por ende la realidad que generan reside totalmente en la interpretación que proveen, donde el individuo fija una posición sobre lo observado, representando el núcleo de la identidad de la persona, por tanto a medida que se modifiquen las acciones, se modifica la identidad orientando la transfo rmación como ser humano.
Además, incorpora el elemento de temporalidad (pasado, presente y futuro) caracterizado por la formulación de la oración en presente como línea principal; en este particular se convierte en un componente importante en la identidad de la persona, pues está fundamentado en observaciones de acciones pasadas y las considera como buen consejero del futuro ya que permiten anticipar lo que pueda acontecer; por medio de los juicios fundados se puede llegar al futuro reduciendo la incertidumbre, así como anticipando las consecuencias de las acciones propias y de las demás personas.
Ahora bien, en los lideres y gerentes de las organizaciones caórdicas recae la responsabilidad de rediseñar la visión y la misión de las mismas, considerando el factor humano como elemento que determina el éxito, en este sentido se requiere el aprovechamiento de los juicios para orientarse en momentos de incertidumbre y de caos, evitando que sus miembros se convierta en prisionero de sus juicios o del pasado que traen consigo, aceptando que pueden producir nuevas situaciones.
Cabe destacar que para fundamentar los juicios se requieren de cinco condiciones básicas; Primero: Siempre se emite un juicio “por o para algo”, es decir al visualizar un futuro se abren o se cierran posibilidades, la acción le da sentido; Segundo: Al emitir un juicio existe la suposición de considerar un estándar de comportamiento que conlleva a juzgar el desempeño del individuo, lo que permite evaluar sus acciones, esta suposición también es trasladada a diferentes situaciones de la cotidianidad, Tercero: Al emitir un juicio generalmente se hace desde el área de interés de quien observa, dictaminando un veredicto en bases a observaciones del pasado.
Cuarto: Los juicios se fundan a través de afirmaciones, en relación a lo que se juzga, por tanto estas juegan un papel fundamental en el proceso y por último, la cantidad de afirmaciones que se realice no garantiza la fundamentación del mismo.
Declaraciones: representan un acto lingüístico por excelencia generando una realidad, un mundo que no existía, donde el individuo se
compromete a validar lo que declara actuando en consecuencia de; lo cual va mas allá del deseo, implica poder o autoridad pro piciando con la palabra una realidad diferente, sucede en momentos específicos de la historia e inclusive a lo largo de la vida. Echeverría (2007), las traduce como “la expresión más clara del poder de la palabra”; en este sentido el poder que le confiere la persona puede ser válido o inválido ya que compromete a un comportamiento consistente con la realidad declarada en concordancia con las normas sociales establecidas.
Dentro de este marco, se resaltan declaraciones que fundamentan la existencia del ser humano asociadas a la dignidad de la persona, tal es el caso de la declaración del NO, como una de las más importantes que asienta autonomía y legitimidad personal direccionada al compromiso de la dignidad;
puede adquirir formas distintas como la expresión “basta”; con la cual se declara la disposición de no aceptar lo que ya está aceptado, otra forma es la que orienta el límite con respecto a lo que se permite, que se expresa a través de “esto no es aceptable para mí”.
Bajo el mismo orden, se destaca la declaración del SI referida al compromiso que el individuo asume, su equivalente es la palabra “acepto”, para decirla se requiere una coordinación de pensamientos y acción de lo contrario entra en juego el valor de la palabra; por último la declaración de la ignorancia justificada a través de la expresión “no sé”, implica acceder el lumbral de lo desconocido y por lo tanto abre las posibilidades de un
aprendizaje, en consecuencia se crea un campo de acción que permite expandir las posibilidades del individuo.
No obstante, los juicios son ejemplos de la capacidad generativa del lenguaje, son declaraciones, sin embargo no toda declaración es un juicio; la diferencia radica en un compromiso social adicional apoyado en el fundamento de una tradición, por ende la realidad que generan reside totalmente en la interpretación que proveen.
Además, incorpora el elemento de temporalidad (pasado, presente y futuro) caracterizado por la formulación de la oración en presente como línea principal; en este particular se convierte en un componente importante en la identidad de la persona, pues está fundamentado en observaciones de acciones pasadas y las considera como buen consejero del futuro ya que permiten anticipar lo que pueda acontecer; por medio de los juicios fundados se puede llegar al futuro reduciendo la incertidumbre, así como anticipando las consecuencias de las acciones propias y de las demás personas.
Promesas: son actos lingüísticos diferentes a las afirmaciones y declaraciones, aun cuando funcionan en un espacio declarativo, están concentradas en las acciones propias que permiten coordinar la de los otros en el futuro, de tal modo que cuando la persona promete implica un compromiso manifiesto mutuo le permite planificar.
Para tal efecto, las acciones se desplazan desde las comunidades hasta las personas como condición fundamental para la coexistencia social,
Nietzsche citado por Echeverría (2007) afirma que las promesas son constitutivas de la existencia humana, en este particular el acto de hacer una promesa comprende: un orador, un oyente, una acción a llevarse a cabo y el factor tiempo; en función a lo descrito le confiere una análisis detallado en función de dos procesos: hacer una promesa, la cual es estrictamente comunicativa y cumplirla que puede ser comunicativo o no; la consecución de ambas conlleva al punto de cierre observado con el cumplimiento.
En consecuencia, al hacer una promesa está inmerso el compromiso con la sinceridad como juicio que se hace en las conversaciones, así como las competencias lingüísticas como necesarias para ejecutar de forma efectiva las acciones a modo de satisfacer las condiciones acordadas, además están relacionadas directamente con los juicios y hacer de los compromisos un poder en la vida social pilares de la capacidad en la coordinación de acciones.
Cabe destacar, que el coach ontológico en las organizaciones caórdicas direcciona las promesas como peticiones en los movimientos lingüísticos; resaltando que para hacerlas el oyente tiene la elección de rehusarlas o aceptarlas la cual subyace a un requerimiento anticipado;
presentando las preguntas como alternativas ante ella, estando la condición de satisfacción a cargo de la persona que formula la inquietud. Las ofertas están definidas como promesas condicionales que dependen de la declaración de aceptación del oyente, no implica prometer; al igual que las
peticiones son movimientos que apertura una promesa y comprenden los mismos elementos.
Por consiguiente, cuando el proceso de la promesa se inicia con una petición, requiere que la acción pedida es aceptada y será ejecutada por el oyente para satisfacer al orador; ahora cuando se manifiesta la oferta en primer orden la acción ofrecida, de ser aceptada compromete al orador haciéndose cargo eventualmente de la inquietud del oyente, por lo tanto implica dos movimientos lingüísticos: una petición u oferta más una declaración de aceptación.
Considerando lo anteriormente expuesto, el lenguaje constituye al ser humano como observador distinto, por tanto el coach ontológico como potenciador de los gerentes de las organizaciones caórdicas valora las diferencias individuales, otorgando a la conversación componentes afectivos de las interacciones lingüísticas que realiza el coach ontológico, evidenciándose entre el hablar y el escuchar, por lo tanto al hacer referencia al lenguaje hay una relación directa o indirecta con las conversaciones; a mayor capacidad para diseñar y sostener las conversaciones coordinando acciones, mejora la condición actual logrando la situación deseada, lo cual requiere un componente reflexivo que expanda las posibilidades de diseñar un futuro más provisorio dentro de la organización caórdicas .
En este sentido Pérez (2007) señala que el tipo de ser que somos se constituye por las conversaciones que se mantienen con otros, con uno
mismo y con la vida, “Quién logra acceder a las conversaciones, logra asomarse al misteri o del alma humana”; por tanto son claves para comprender como somos, porque hay problemas que deben enfrentarse, cuales son las raíces de las alegrías, sufrimientos y como se puede de forma eventual abrir paso a la vida con mayor sentido de plenitud.
Desde la ontología del lenguaje se afirma que los seres están dentro del lenguaje no fuera de él, con la ausencia del mismo no se tendría conciencia de la identidad como seres humanos, sólo se viviría pegados a una realidad temporal, coyuntural; sin él no se desarrollarían las emociones que dan explicación a la existencia de las percepciones biológicas categorizadas desde el le nguaje; en palabras de Maturana , (2002), “la realidad existe porque la empalábamos”.
Esta concepción del lenguaje como instrumento generativo en el coach ontológico es clave para entender la manera de comprender las organizaciones caórdicas, ya que se presenta fenómeno social sólo , perspectiva que entrega la posibilidad de modificar la realidad, de suceder lo contrario el individuo estaría determinado por una realidad estática, sólo con y a través del lenguaje el ser humano es verdaderamente libre, liberándose de las ataduras que le impone la biología.
Lo antes descrito permite identificar el dominio de las competencias lingüísticas generadoras de poder del coach ontológico como potenciador de los gerentes en la organizaciones caórdicas, a través de sus indicadores:
afirmaciones, juicios, declaraciones peticiones y promesas, permitiendo a la organización el logro de la consecución de sus objetivos de forma eficiente y eficaz a través de las conversaciones que subyacen en la responsabilidad de los individuos que la conforman.
Esta concepción del lenguaje como instrumento generativo en el coach ontológico es clave para entender la manera de comprender las organizaciones caórdicas, ya que se presenta fenómeno social sólo, perspectiva que entrega la posibilidad de modificar la realidad, de suceder lo contrario el individuo estaría determinado por una realidad estática, sólo con y a través del lenguaje el ser humano es verdaderamente libre, liberándose de las ataduras que le impone la biología .
Estrategias del coach ontológico.
Define los criterios que hacen posible, a través de su red de conversación por parte de observadores externos (u observadores de segundo orden) que no forman parte del entorno psíquico de la organización;
en ella se producen las comunicaciones relevantes para sus operaciones decisionales, Echeverría, (2007). Los cambios en una organización caórdicas están determinados por sus operaciones estructurales; son los integrantes de la misma quienes definen los aspectos de la red comunicacional que requiere ser modificada para mantener la viabilidad de la misma.
Flores (1994), afirma que la organización no es un conjunto de individuos sino una red de conversaciones, es decir, las organizaciones
caórdicas son redes de compromisos lingüísticos, expresados a través de actos del habla. Esta postura se sustenta en la conversación como la unidad mínima de interacción social orientada hacia la ejecución con éxito de acciones, utilizada por el coach ontológico para lograr la potencia de la misma.
De este modo, la conversación se convierte en un fenómeno clave en las organizaciones caórdicas, partiendo de la base que el lenguaje es invención y constitución de realidad, por ende el énfasis del concepto está centrado en la comunicación para la acción que quiere ver resultados concretos en el ámbito de los negocios, la educación, tiempo libre, finanzas o política, en este sentido se entiende el lenguaje como una práctica articuladora del coach ontológico como constructor de realidad y como forma donde la historia se manifiesta.
Al respecto, Echeverría (1995) propone cuatro razones donde las conversaciones integran en una unidad particular a los miembros de la organización: Primero; los límites de una organización son lingüísticos, lo cual indica que la línea divisoria del sistema con su entorno es trazada por el lenguaje, se refleja cuando los individuos se unen a una organización porque han sido contratados o cuando la dejan, por renuncia o despido situaciones que ocurren por una declaración
Segundo: la estructura de una organización está construida como una red de promesas mutuas, hay compromisos que unen a las personas y éstas
a su vez dependen de ellos para su funcionamiento; las promesas resultan de conversaciones. Tercero: una organización es más que una red de individuos autónomos, ligados por una manifestación de pertenencia, hay un trasfondo compartido, cada persona sabe qué hacer dentro de ella.
Cuarto: las organizaciones desarrollan condiciones sinérgicas al circunscribir las acciones de sus miembros en una visión compartida legitimando el sentido de pertenencia en la organización, así, la identidad individual se integran construyendo un futuro compartido a partir del cual se ejecutan acciones desde una base consensual (compartiendo, además inquietudes y aspiraciones comunes); todo esto ocurre en conversaciones;
Echeverría, (1995). Lo que hace a un ser humano ser humano es su capacidad de participar en las prácticas lingüísticas universales, es decir, como objeto y creador del entorno de la organización.
El punto de partida de la intervención del coach ontológico requiere de un proceso de coaching, conversación donde se desarrolla una investigación conjunta que apunta a descubrir en qué posición se ubica la persona en el discurso, entendiendo su historia pasada y su situación actual, con el objeto de identificar sus bloqueos y resolverlos, de localizar el tipo de conversaciones (internas y externas) que establece, sus efectos positivos y negativos y cómo mejorarlas para obtener las metas deseadas.
Dicho proceso, apunta a que la persona coacheada se haga responsable de sus actos y que desarrolle la conciencia de que su situación
de vida depende de sus creaciones mentales y las acciones que despliega, de esta manera se produce un proceso de maduración de la emocionalidad que le permite asumir un compromiso para cambiar su situación y tomar decisiones.
Por ello, se reconoce las conversaciones como componentes afectivos de las interacciones lingüísticas que realiza el coach ontológico, evidenciada a través del hablar y el escuchar, por lo tanto al hacer referencia al lenguaje con una relación directa o indirecta con las conversaciones; a mayor capacidad para diseñar y sostener las conversaciones coordinando acciones, mejora la condición actual logrando la situación deseada, lo cual requiere un componente reflexivo que expanda las posibilidades de diseñar un futuro más provisorio dentro de la organización caórdicas .En este particular, el coach ontológico requiere:
Crear contexto, considerado como el espacio de dentro de la organización donde se establece la acción; está representado por la emocionalidad entendida como la vida emocional del individuo, Echeverría (2007); el mismo refiere que la emoción es una distinción que hace el lenguaje para referirse al cambio de posibilidades en el espacio a raíz de los acontecimientos (sucesos, eventos, acciones) que representan circunstancias específicas y reactivas, modificando de una u otra forma el contexto que se mide y se extiende de acuerdo a la emocionalidad.
Visto de esta forma, el coach ontológico presta atención al contexto físico de la organización caórdicas, así como al contexto emocional bajo una misma perspectiva, verificando la aceptación por parte de los factores intervinientes; para iniciar la intervención que requiere identificación de los quiebres que declaran los coachados; a través de dos elementos que se fusionan en primer orden la situación o experiencia determinada, y segundo la interpretación de la misma.
Así mismo, Maturana (2002), insiste en separar el fenómeno de su interpretación y la experiencia de su explicación evidenciando que la interpretación no pertenece al fenómeno, tampoco a la experiencia; así mismo hace referencia al quiebre como un juicio de una situación, responsable de convertirla en un quiebre declarado; por tanto es necesario que el individuo entregue el juicio y que dé a conocer el quiebre, de esta forma comenzar con el proceso.
No obstante, la organización caórdicas se constituye en un sistema, con determinados objetivos, con una estructura formada por (aspectos políticos, funcionales, y las normas del personal) para asegurar su cumplimiento, toda acción individual al interior de la misma se enmarca dentro del sistema que se encuentra determinada por su contexto.
La Indagación: se presenta como el interés por conocer más de otros individuos; como modalidad del habla tiene como objetivo primario el escuchar; en la búsqueda de situaciones que limitan un proceso de
expansión y aprendizaje. La cotidianidad de la existencia humana está caracterizada por el proponer, presentando inquietudes que revelan un tipo particular de observador, de manera que de forma frecuente en lo personal y el contexto organizacional se impone un criterio, lo cual limita las acciones;
conducta que parte de una carencia, de lo que el individuo necesita, de lo que se quiere que otros hagan, invalidando al otro como un legítimo otro sin permitir que exprese lo que quiere ser o hacer en ese momento.
Sin duda, esta situación devela en la persona lo más profundo de su sentir, trasladando a un primer plano la individualidad apoyada en una cultura que orienta la ejecución en las acciones según los pensamientos enfocados en patrones aprendidos, lo cual imposibilita los cambios efectivos y las decisiones; en este particular se hace más fácil hacer conjeturas de lo que puede suceder, sin considerar que puede ser, o no ser así, antes de abordarlos desde la realidad existente.
Ahora bien cabe la posibilidad dentro de las organizaciones caórdicas en empresas mixtas del sector petrolero, el coach ontológico como potenciador de los gerentes, reencuadre estas acciones al considerar en un primer orden la indagación como el interés por conocer al otro, en este sentido el campo de oportunidades se expande en función del respeto y la legitimación, conduciendo a un camino de preguntas profundas y poderosas adentrando un espacio desconocido en función de las personas que la integran, y en oportunidades para el otro en función de el mismo, cuando se
ubica el espacio llamado indagación, se escucha, observa, siente, abre la confianza y aumenta la capacidad de relación interpersonal - intrapersonal, valorando las opiniones del otro en su real contexto.
En este sentido, al considerar la capacidad de indagación para comenzar cualquier conversación ya sea pública o privada, se potencia la proposición de manera en el momento oportuno se valora la transparencia, así como la legitimidad del otro orientando las posibilidades para modificar el campo de acción en función de indagar para proponer.
Considerando lo planteado por Echeverría (2010), como sere s sociales se está expuesto a un sinfín de información que programa la propia existencia reflejada en un ambiente de aprendizaje apalancado en el hogar y delineado por la educación escolar y la misma sociedad, donde la formación inicial que forma el proceso de identidad personal está encaminada a emitir respuestas más que a realizarlas.
Esta situación se puede observar en el seno familiar cuando se le restringe al niño la posibilidad de preguntar; en oportunidades se desvían los temas abordando otros para darle cabida a la inquietud de quien escucha, no del quien pregunta, esta misma situación se presenta en el ámbito escolar donde los exámenes están orientados a responder obviando de manera constante el indagar, premiando la mejor respuesta, como último eslabón aparece el campo organizacional reflejándose de forma directa; en el individuo cuando calla pensamientos convirtiéndolo en conversaciones
privadas que socavar la propia personalidad restringiendo de forma casi imperante el poder personal que se desarrolla a través de la indagación.
Al hacer énfasis en este panorama se hace consciencia de la importancia que tiene la indagación para poder apoderarse de los conocimientos implementados en la empresa, así como las competencias y habilidades haciendo el proceso de aprendizaje en la misma desde una desconstrucción de lo aprendido durante el corto proceso llamado vida.
A su vez, se asume la responsabilidad considerando las consecuencias de cada una de las acciones que repercuten en el en el sistema de forma positiva y negativa, cuando se descontruye cabe la posibilidad de realizar el encuadre de la existencia y por lo tanto permite observar las capacidades infinitas en el mundo social y laboral, lo cual posibilita que las personas redimensionen sus conductas y comportamientos en función de una indagación que al final y al principio es la forma natural de aprender que constituye al ser humano como característica intrínseca.
Es por ello que una vez que se desprende de los viejos paradigmas, se rompe con las ataduras de las concepciones heredadas, los patrones establecidos, encuadrando las acciones gerenciales a partir de la indagación para luego proponer a fin de establecer relaciones interpersonales efectivas que fortalezcan el desempeño laboral en la organización caórdica de las empresas mixtas del sector petrolero, de allí se da paso a un desplazamiento
hacia un lugar en el que cabe esperar no solo nuevas respuestas, sino también la emergencia a nuevas preguntas.
De lo anteriormente expuesto se desprende la responsabilidad de asumir que somos únicos, diferentes, e irrepetibles con particularidades que llevan al reconocimiento propio y del otro como legítimo, aceptando que lo que constituye al ser humano es la diferencia.
La interpretación, según Echeverría, (2007), es la etapa abordada por el coach ontológico, en búsqueda del desplazamientos de los quiebres declarados hacia una mejor comprensión en la estructura organizacional caórdicas coherente, caracterizada por el coachado, hace que la situación apuntada sea un quiebre para él, además le permite darse cuenta que no está en condiciones de resolverla por sí solo, en este sentido aborda la situación con diferentes preguntas considerando la corporalidad, la emocionalidad y el lenguaje, como factores principales que conducen a descubrir la situación que causa el bloqueo.
Bajo esta perspectiva, se destaca al individuo de manera particular, caracterizado por tener emocionalidad propia, el cual elabora juicios en función de su persona reflejada en la autoconfianza, dignidad personal y el amor a sí mismo; juicios sobre el mundo y las diferentes situaciones que se presentan, también sobre la tríada de pasado, presente y futuro, estas posiciones conforman los límites del alma humana, mostrando los efectos que ejercen en la vida misma, el coach ontológico trabaja con el fin de
sustituir estos episodios en el individuo por otros desde los cuales se expandan las posibilidades.
Sin embargo, es necesario reconocer, que no toda emoción ni juicio tienen la misma relevancia, hay emociones y juicios asociados a cualquier situación, de diferente intensidad, más distantes o cercanos a la forma particular de ser de una persona, Por tanto, es importante resaltar las diferencias de las emociones y juicios maestros de una persona, los cuales definen su particular forma de ser, son la base para construir nuevas emociones y juicios.
Aquellas emociones y juicios que resultan de los primeros, están directamente asociados a circunstancias coyunturales lo cual conduce a ser más específicos y temporales categorizándose como secundarios; en este orden el coach ontológico en una organización caórdicas se ocupa de desplazar al individuo del quiebre declarado a las emociones y juicios secundarios que suelen acompañarlo a un nivel de mayor profundidad en donde se inicia el reconocimiento de las emociones y juicios maestros.
Una vez alcanzada las mismas el coach ontológico encuentra las piezas claves de la estructura de coherencia en el coachado, considera la corporalidad como factor determinante para el proceso, representando sus pensamientos y emociones a través de su cuerpo; es la forma como ve al mundo, se desplaza y mueve en él a través de su postura, condicionando
sus posibilidades de acción, lo cual se convierte en una dimensión crucial para la intervención.
En este sentido la etapa de intervención tiene como objetivo expandir la capacidad de acción del coachee, reconociendo su forma de ser, busca que el cocheé logre el desplazamiento hacia una forma de ser diferente donde pueda tomar acciones que lo conduzcan a su efectividad. Es importante resaltar que según Echeverría, (2007), el primer criterio para la intervención está referido a que no existe “una” estrategia correcta para llevar a cabo el proceso; sin embargo, es conveniente enfatizar que el coach ontológico puede escoger siempre tres caminos para la misma: lenguaje, emocionalidad y corporalidad, ya que en la estructura de coherencia del coachado los tres están comprometidos.
No obstante, la experiencia muestra, que a menudo resulta más difícil trabajar desde el mismo dominio al que pertenece el obstáculo que se quiere disolver; donde el coachado suele haber desarrollado sus mayores defensas encontrándose con resistencia al cambio, por el contrario al dirigir la intervención a través de los otros dos dominios, sus resistencias suelen ser menores y posiblemente se compruebe que, desde posturas corporales diferentes, su apertura a revisar juicios y cambiar su emocionalidad aumenta.
Un segundo criterio en la estrategia de intervención, guarda relación con la dinámica emocional de la interacción, así como la sintonía emocional entre el coach ontológico y el coachado, es muy importante para la etapa de
la interpretación, pues ayuda a la apertura del coachado e incide en la generación de confianza, ello no es siempre válido para la etapa de la intervención; en ésta última, es relevante que el coach pueda sustraerse de la emocionalidad del coachado y se coloque en un espacio emocional diferente, asegurando no comprometer ni el respeto ni la confianza.
En este orden el cierre se establece por el termino del proceso, corresponde al planteamiento de ¿Cuándo es ese momento?, respuesta que depende fuertemente en el discernimiento del coach ontológico, no hay un punto claro en el proceso en que pareciera que emerge una señal diciendo
“Pare”, como la que se encuentra al manejar, Echeverría, (2007)
Cabe destacar, que cierre es un proceso que el coach requiere
“hacerse cargo” del coachado para poder llegar al término de la interacción, cuando ello sucede, se registran algunos hechos de importancia que se utilizan como indicadores de término; destacándose en primer lugar los compromisos establecidos por el coachado para comenzar a generar cambios, en segundo lugar, la presentación del mismo en referencia a lo que pudo ver de manera diferente finalizada la sesión, en función de lo manifestado al inicio del proceso, base para la transformación y enriquecimiento de su aprendizaje; evidenciando juicios que le permitan un camino para hacerse cargo, lo cual refleja que la interacción ha producido un importante desplazamiento.
En relación a lo anterior, se confirma una importante modificación en la emocionalidad del coachado, obviamente es una manifestación del cambio de observador; sin embargo, es necesario destacarlo por separado pues representa una de las señales más visibles que emite al coach ontológico, el cambio se refleja en su postura, rostro y sus ojos, ganando una mirada diferente con respecto al futuro.
Por último, el coachado muestra el compromiso de volcarse a la acción y tomar las medidas que le permitirán encarar su quiebre, es importante que el coach ontológico se asegure que la transformación del observador que se ha registrado sea capaz de llevarse a la acción y por lo tanto, logren identificarse acciones concretas a realizar, Echeverría, (2007).
Es importante que el coach ontológico como potenciador de los gerentes de las organizaciones caórdicas en empresas mixtas del sector petrolero esté consciente que existe una diferencia importante entre el espacio en el que se desarrolló el proceso y el espacio de una organización caórdicas donde el coachado tendrá que actuar; en este último, se evidenciara su capacidad de acción frente a las diferentes situaciones, pueden por lo demás suceder cosas que no siempre logran ser anticipadas en la interacción del proceso.
Es por ello , que la interacción del proceso no siempre finaliza en el momento del cierre, posterior a ella suele ser conveniente que el coach ontológico como potenciador de los gerentes vuelva su mirada y verifique lo
que sucedió luego del cierre, considerando los efectos de su interacción, de maneras que en oportunidades le pueden resultar impredecibles; es importante, por lo tanto, la revisión de los efectos en la organización caórdicas a manera que el coachado pueda hacerse cargo de ellos con responsabilidad.
Organizaciones Caórdicas.
La organización, es un conjunto de mundos paralelos que responden a actuaciones con lógicas distintas, caracterizadas por la existencia de incertidumbre, ambigüedad entre otros; el gerente es un ser privilegiado de la complejidad y del caos, el contexto donde le corresponde actuar es uno de los más paradójicos: “la empresa u organización”, un mundo en donde existen trabajadores, con su propias costumbres y con lógicas distintas; la lógica del individuo que integra la empresa no es la misma de quien la dirige, para entenderla si es que la hay, es necesario cambiar los actuales paradigmas por otros más complementarios y totalizadores.
Visto desde esta perspectiva (Hock, 2001), define las organizaciones caórdicas como sistema autoorganizado, adaptativo-complejo, cuyo comportamiento muestra al mismo tiempo características de caos y orden, así como de competencia-cooperación, concepto que da origen a la filosofía empresarial llamada “pensamiento caórdico” (neologismo derivado de caos y orden); su versatilidad le ha permitido expansión mundial, desplazando los principios tradicionales de organización.
El mismo autor refiere, que las organizaciones caórdicas están fundamentadas en la claridad, transferencia de propósitos y principios como punto de partida, tienen la virtud de autoorganizarse, autogobernarse considerando el todo como la suma de sus partes; son maleables tanto en forma como funciones, distribuyen de forma equitativa el poder, los derechos, responsabilidades y gratificaciones.
De tal manera, que combinan colaboración y competencia de forma armónica a fin de aprender, adaptando sus procesos en cada ciclo expansivo; son compatibles al espíritu humano y la biosfera liberando ingenuidad, iniciativa, el juicio, a fin de complementar la diversidad con el entorno, la complejidad y el cambio, en este sentido utilizan el conflicto y la paradoja de forma constructiva.
Por su parte Marín (2006), afirma que las organizaciones caórdicas. tienen inherencia sustancial en la coexistencia del individuo frente al universo como situación que no se determina; capaz de redefinirse en un tiempo, responder a una acción, en este sentido logran un significado único y complejo del cual se presume por encontrarse inmersa en la multiplicidad y disparidad de sus aspectos, concepción que es irreductible a una determinación conceptual y a una posibilidad.
El mismo autor, define la complejidad como ciencia emergente que aborda la frontera entre el caos y el orden, representando la lucha constante entre el estancamiento y la anarquía, en este sentido en la referida
investigación los sistemas complejos adquieren la capacidad de lograr un equilibrio explotando las irregularidades que proporcionan el determinismo aprovechando las indeterminaciones que promueven la creatividad orientada a nuevos esquemas.
Ahora bien, las teorías socioculturales sobre la globalización superan el reduccionismo de los análisis económico y político, revelan que el proceso humano es el más complejo convirtiendo al mundo en un sistema hipercomplejo, lo cual vislumbra la importancia de abordar la exigencia epistemológica de las organizaciones caórdicas aplicándole las teorías de la complejidad, relativas a fenómenos como el caos, autoorganización, los fractales y conjuntos borrosos.
Este nuevo enfoque, cambia el sentido en la dirección organizacional, permite entender cómo este macroproceso puede afectar la vida del ser humano; mas cuando es abordado por un coach ontológico que potencia en los gerentes su modo de sentir y de pensar animándolos a entender un mundo omnicomprensivo, en el que todo afecta a todos de allí la importancia de esta investigación.
Bajo esta perspectiva, las organizaciones caórdicas permiten que los gerentes y las personas que acompañan el proceso de transformación en las empresas mixtas del sector petrolero obtengan los resultados deseados a partir de la observación de sus capacidades, valores alineados al contexto, de esta manera impulsar nuevos modelos expansivos de razonamiento
trabajando en función de un colectivo con el fin de aprender juntos bajo una contracción del caos y orden, es decir generando orden a través del caos.
(Gibson R. 2004).
No obstante; algunos autores argumentan que la teoría del caos estudia la dinámica no lineal y la teoría de la complejidad es parte de ella, incluso sostienen que ambas son caras de la misma moneda; el término de la complejidad demuestra las irregularidades del espacio, mientras que el caos se alinea a las del tiempo, en este orden y para entender la conceptualización presentada de organizaciones caórdicas se hace necesario desagregar la teoría del caos y la complejidad en el desarrollo de este proyecto.
En cuanto a la teoría del caos, su naturaleza es determinista dado que puede ser formulada por un sistema de ecuaciones diferenciales no lineales, también es indeterminista porque tiene varios resultados posibles o sea que a priori es impredecible el resultado final; expresado en términos de desarrollo, el tiempo o la historia del sistema tiene una flecha, pero la ruta de la misma no puede saberse con antelación, ya que resulta de las situaciones sucesivas (Prigogine, 1997), que constituyen la vía que conduce al caos, a través de un proceso denominado duplicación de períodos.
Peat (1999), muestra que el termino científico “caos” está referido a la interconexión subyacente que se manifiesta en acontecimientos aparentemente aleatorios, su ciencia está centrada en los matices de las
cosas y en sus reglas sobre cómo lo impredecible conduce a lo nuevo;
considera el control como fenómeno que acompaña la vida del individuo aun cuando se busca la manera de enfrentarlo; situación que se observa en el conflicto existencial que mantiene cada individuo entre lo que debe y lo que quiere hacer, superponiendo en la mayoría de los casos el deber más que el querer, situación que obstaculiza su desarrollo personal y profesional.
Visto desde estas perspectivas, los gerentes de las organizaciones caórdicas en las empresas mixtas del sector petrolero, no escapan de esta realidad, trasladada al ámbito laboral cobra fuerza en situaciones de lucha constante por mantener el poder y el control; que permite en cierta medida lograr los objetivos propuesto aun cuando sea de la manera menos adecuada, de allí que la creatividad para resolver situaciones de forma diferente solo fluye cuando se acepta la incertidumbre como una característica de la vida en caos, y se confiere honor a los pequeños detalles que provocan cambios significativos en las conductas de las personas.
Bajo el mismo orden de ideas, el caos y la complejidad las organizaciones caórdicas en empresas mixtas del sector petrolero coinciden en un proceso de no linealidad; asumiendo diferentes fenómenos producidos por su funcionamiento que mantienen la dinámica a través de las relaciones interpersonales que subyacen en el sistema como resultado de la complejidad, estas interacciones hacen imposible predecir el resultado final;
es decir el efecto está desconectado de la causa; asumiendo el cambio como
variable causal, que no necesariamente modifica proporcionalmente la variable que afecta.
Para tal efecto, la complejidad no puede definirse ni entenderse bajo una sola forma, esta depende del punto de vista del observador, como menciona Warfield (2003), citado por Navarro, (2005). Algo que es complejo para un observador tal vez no lo será para otro o para el grupo. Desde esta perspectiva la complejidad se presenta como el diferencial entre la demanda de recursos (materiales, intelectuales, valores) para enfrentar una situación y los recursos de que dispone el observador.
Es por ello, que el caos subyace a un patrón de conducta posible de modificar, la ontología conducida por el coach, una organización caordica permitirá al individuo desarrollarse en función de él y del entorno, conducta que puede representarse de forma gráfica a través de sistemas matemáticos, observando como los atractores extraños influencian las conductas en los actores que la componen; patrón que no sólo impide la libertad de acción del sistema sino que lo hace posible, producido por la no linealidad del mismo.
Bajo este contexto, la teoría del caos considera los sistemas dinámicos organizacionales como diseño complejo, que logran su equilibrio de forma natural, desde la perspectiva epistemológica se destacan la teoría de los sistemas abiertos alejados del equilibrio propuesta por (Prigogine 1971); la teoría de la catástrofe (Thom, 1977), los sistemas complejos
adaptativos (Kauffman, 1992) la teoría de los atractores extraños (Ruelle, 1989); la teoría determinista (Shaw 1982-85); y la de los sistemas autopiotecos descrita por (Maturana,1972), entre otros.
Cabe destacar, que las teorías mencionadas coinciden que los sistemas abiertos característicos de las organizaciones caórdicas de las empresas mixtas del sector petrolero, por su carácter omnicomprensivo maximiza las interdependencias, generando un sistema social representado por los individuos que la constituyen, el mismo requerirá evidenciar los procesos propios a través de propiedades cualitativas, como: relaciones no lineales, una dinámica caótica, una organización autógena, un desarrollo fractal, una delimitación borrosa. (Munné, 1995 y 2005).
Sobre lo expuesto, la participación del coach ontológico como potenciador de los gerentes de las organizaciones caórdicas en empresas mixtas del sector petrolero , se hace relevante ya que acompaña el proceso que se desarrolla dentro desde una perspectiva compleja, asumiendo que la realidad es un continuum de orden, desorden y orden; en el transcurrir se hace posible entender las leyes que la rigen, este paso hace que del caos emerjan nuevas estructuras, llamadas disipativas.
Por otra parte Navarro (2002), afirma que los sistemas abiertos están alejados del equilibrio, coincidiendo con la propuesta de ( Prigogine, 1971 y Stergers, 1979), haciendo referencia al estado de máxima entropía, de máximo desorden molecular, en el cual todo proceso vivo está alejado del