Esperando la Navidad
Esperando la Navidad
Objetivo o propósito de esta Reunión:
Cada elemento de este material está dirigido hacia los niños y jóvenes que no conocen del amor de Dios, como también para nuestros niños de la Escuela Dominical. Todo el programa tiene la intención de que el Espíritu Santo pueda llevarlos a los pies de Cristo. Al final de esta lección los niños conocerán el plan de Dios para los hombres y la importancia de Jesús en este plan y cada día en nuestras vidas.
Verdad central:
Dios hará lo que dice en su propio tiempo, necesitamos ser pacientes. Dios está por sobre el tiempo, Él puede ver el pasado y el futuro y tiene todo bajo control.
Dios siempre tiene un plan y su voluntad es perfecta. Debemos aprende a confiar en su voluntad y encontrar paz en ella.
Preparación para el programa:
Para reuniones presenciales o virtuales, tenga todos los materiales a mano, es mejor si practica antes realizar cada actividad para ayudar a los niños a hacerlo de la mejor forma.
Para aprender el versículo clave de forma presencial, imprima las tarjetas según la cantidad de niños que asisten a la Escuela Dominical. Si es una reunión virtual, puede proyectar las tarjetas de forma desordenada para que los niños le digan como ordenarlas.
En el siguiente enlace podrá encontrar canciones de navidad que puede ocupar durante la reunión:
Canciones de Navidad - YouTube
Sugerencia de programa:
Bienvenida
Esperando la Navidad con un coro angelical Canción N° 515 "Gloria en las alturas"
Esperando la Navidad con oración Oración inicial
Esperando la Navidad recordando la Palabra Versículo Bíblico (Actividad para memorizarlo)
Esperando la Navidad con cantar de Gloria Canción N° 516 "Suenen dulces Himnos"
Lección Objetiva
Esperando la Navidad con adoración Canción N° 519 "Venid todos fieles"
Esperando la Navidad
Esperando la Navidad aprendiendo del Plan de Dios Lección Bíblica
Esperando la Navidad a los pies de Cristo Llamado
Esperando la Navidad con una invitación Canción N° 517 "Ven a mi corazón"
Bendición final
Versículo Clave:
Isaías 9:6 RVR1960
Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
Actividad para memorizar el versículo clave:
Materiales:
- Imágenes de los relojes (Anexo 01) impresas varias veces, también puede hacerlas usted dibujando la misma idea. Considere cuantos niños participan en la Escuela Dominical para ver cuántos grupos puede hacer.
- Recórtelas y guárdelas en un sobre para cada equipo.
Diga a los niños: La gente había estado esperando durante muchos años que llegara el Mesías.
Esperaban hace mucho tiempo que se cumpliera la profecía de Isaías 9:6.
Separe a los niños en grupos. Entregue un sobre a cada equipo. Si puede tenga un reloj que todos puedan ver, puede proyectarlo en PPT o mostrar su celular. Pida a cada equipo que saque las tarjetas y las ordenen, si miran bien encontrarán una pista para encontrar el orden (los relojes tienen distintas horas, si las ordenan van a descubrir el orden del versículo).
Repitan todos juntos varias veces. Usted puede ir diciendo distintas horas, para que el niño que la tenga esconda su tarjeta.
Si la reunión es virtual, puede proyectar las tarjetas desordenadas en la pantalla. Pregunte a los niños si ven alguna pista para ordenar el versículo. Cuando descubran que los relojes tienen diferentes horas, pida a varios de ellos que puedan ir leyendo en orden el versículo. Pida que todos en sus casas lo vayan repitiendo para aprenderlo también.
Lección Objetiva
Haga una lista de eventos que usted y los niños estén ansiosos por hacer, o algo que estén esperando o simplemente cosas por las que no les gusta esperar. Muchos de estos pueden un cumpleaños, pero puede nombrar otras actividades, por ejemplo:
Esperando la Navidad
• Una madre espera 9 meses para conocer a su hijo.
• Los novios esperan muchos meses para casarse.
• Faltan x días o meses para mi cumpleaños.
• Queda un mes para salir de vacaciones.
• El Cuerpo esta de aniversario en…
• Quedan solo unos días para la Navidad y 12 meses para la siguiente.
• Faltan pocos días para que se acabe el año.
Tenga un calendario del mes de diciembre 2021 y del año 2022 completo, lo suficientemente grande para que todos lo puedan ver y si tiene el espacio, pegue todas las hojas en una fila, una al lado de la otra, en una pared o pizarra, a modo de línea del tiempo. También puede pedir a 13 personas que sujeten cada mes. Cuando los niños vayan nombrando estas actividades, vaya tomando nota en los distintos meses. Destaque la fecha en que ocurren.
Diga a los niños que estamos en el mes de diciembre de 2021 y frente a ellos tienen el año 2022. Todos sus cumpleaños o eventos están ahí. Tome el evento más cercano como ejemplo, pídales a los niños que le digan cuantos meses faltan, luego cuantos días faltan, cuantas horas y cuantos minutos. Usted puede sacar la cuenta con una calculadora. Escriba en una pizarra o papel los meses, días, horas y minutos. Haga lo mismo con un evento a mitad de año y finalmente con el último evento marcado.
Diga: Son números muy grandes, ¿cierto? Y ¡es solo un año!
Para Dios, sin embargo, un día es como mil años y mil años como un día (2 Pedro 3:8). ¡Ni siquiera voy a intentar calcular cuántos minutos tienen mil años! Pero ¿cómo puede ser esto posible? Es posible para Dios porque la perspectiva que Él tiene sobre el tiempo es muy diferente a la de la humanidad.
El Señor no está sujeto al tiempo como nosotros. Él está por encima y más allá de la esfera del tiempo.
Dios ve todo el pasado y el futuro de la eternidad. El tiempo que pasa en la tierra es un parpadeo desde la perspectiva eterna de Dios. Nuestras vidas son cortas y frágiles, pero Dios no se debilita o falla con el paso del tiempo.
El Salmo 90:2 declara, "Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios". Dios siempre ha sido Dios y siempre lo será.
Lección Bíblica
Explíqueles a los niños que el futuro es algo que sucederá. Hable sobre cosas que probablemente sucederán en el futuro (como cenar o acostarse). Explique que a veces lo que creemos que sucederá, no sucede. Tal vez, creemos que tendremos arroz con carne para la cena, pero se quema, por lo que comemos algo diferente.
Pero haga la diferencia con las profecías de Dios que siempre suceden. Explique el rol de un profeta.
Muestre cómo un profeta no es alguien que cuenta o predice el futuro, sino alguien que entrega un mensaje de Dios. A veces esto fue un mensaje sobre el futuro que Dios quería dar a conocer.
Pregunte a los niños si les gusta esperar o si les gustaría poder acelerar el tiempo. Diga: Al pueblo de Israel se le había dicho hace mucho tiempo que vendría un Mesías y ellos llevaban muchos años esperándolo.
Esperando la Navidad
Pregunte a los niños si les gusta celebrar sus cumpleaños, puede hacerles ver cuán emocionados están antes del gran día. Hable acerca de cómo están contando los días hasta que suceda. Diga:
Piensen en lo difícil que es esperar, imagínense cuántos años, y generaciones pasaron mientras Israel esperaba que llegara el Mesías. Ellos no tenían un tiempo establecido para que la profecía sucediera como pasa con un cumpleaños que tiene una fecha establecida cada año, solo había una promesa de que sucedería. Pero ese Mesías, que era Jesús vino en el momento exacto que Dios había elegido.
El momento exacto es el mejor momento. Muchas veces ustedes reciben lo que necesitan en el momento adecuado. Por ejemplo, cuando se sienten a comer, ¿su mamá les entrega un cepillo de dientes o un tenedor? Cuando se van a la cama, ¿les dan una chaqueta o un pijama? Si se van a bañar,
¿les pasan una servilleta o una toalla? Explique que, si se les pasara el cepillo de dientes, la chaqueta o la servilleta, se les estaría dando lo correcto, no son cosas que no necesitemos, pero el momento es el equivocado. Explique que Dios siempre sabe qué proporcionarnos y siempre en el momento adecuado.
El pueblo de Israel estaba esperando a un rey que los libraría del Imperio Romano que los tenían como esclavos. La lista que hicimos, son cosas que tenemos por un momento, las ocupamos por un momento y quizás no las volvemos a necesitar en mucho tiempo, pero Jesús vino a traer ayuda permanente, que no se termina nunca. En el tiempo que nació Jesús, y al igual que hoy, las personas estaban perdidas en los pecados y eran infelices porque estaban separadas de Dios, al igual que hoy.
Jesús vino a traer paz entre Dios y su pueblo. Y vino en el momento exacto que debía venir, porque el tiempo de Dios es perfecto. Dios esta por sobre el tiempo, el conoce el pasado y futuro, nada se le escapa. Las profecías sobre el nacimiento y muerte de Jesús se cumplieron al pie de la letra, porque Dios sabe todo.
Explique que los profetas Isaías y Miqueas vivieron muchos cientos de años antes de Jesús, pero Dios les dijo que Jesús vendría.
Veamos algunas de las profecías de la Biblia sobre la venida de Jesús:
Isaías 9:6 RVR 1960
Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
Isaías 7:14 RVC
Pues ahora el Señor mismo les dará una señal: La joven concebirá, y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emanuel.
Isaías 53:5 RVC
Pero él será herido por nuestros pecados; ¡molido por nuestras rebeliones! Sobre él vendrá el castigo de nuestra paz, y por su llaga seremos sanados.
Esperando la Navidad
Miqueas 5:2 RVC
Tú, Belén Efrata, eres pequeña para estar entre las familias de Judá; pero de ti me saldrá el que será Señor en Israel. Sus orígenes se remontan al principio mismo, a los días de la eternidad.
(Si lo desea, puede buscar referencias proféticas adicionales para leer).
Hable acerca de cómo cada uno de estos versículos es una pista sobre el nacimiento de Jesús y por qué vino al mundo. Pregúnteles a los niños si descubrieron en qué ciudad nacería Jesús o una pista sobre la madre de Jesús. Pregúnteles a los niños si saben por qué Jesús vino al mundo. Escuche sus respuestas y luego de la respuesta correcta.
Si es posible, tenga un pesebre vacío. Señale que el establo está vacío y esperando. Recuérdeles a los niños que Jesús vino en el momento perfecto y cumplió todas las profecías.
Repitan juntos Isaías 9:6.
Ore y agradezca a Dios por enviar a su Hijo al mundo para pagar por nuestros pecados.
Diga a los niños que Dios también está esperando por ellos, que se arrepientan de sus pecados y lleguen a los pies de Cristo. Presénteles el plan de salvación.
Ore para finalizar y pídale a Dios que les ayude a contarles a otros acerca de su venida.