La evolución de la identidad en materia de defensa presentada por Argentina, Brasil y Chile en sus Libros Blancos de Defensa en el periodo 1997-2017
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(2) AGRADECIMIENTOS Este trabajo representa la culminación de años de esfuerzo, y en concordancia quisiera agradecer a las siguientes personas. A mi Familia, que hizo posible que haya podido cursar todos estos años en la Universidad de San Andrés, y me apoyó constantemente en esta y en todas las etapas de mi vida, permitiéndome seguir mis sueños y aspiraciones. A mi mentor, Federico Merke, por guiarme pacientemente en el proceso de elaboración de este trabajo, y permitirme alcanzar este objetivo. A todos aquellos que me acompañaron en esta etapa central de mi vida que fue mi paso por la Universidad de San Andrés y la hicieron una experiencia inolvidable, compartiendo juntos una innumerable cantidad de alegrías, esfuerzos y logros.. . 1.
(3) ÍNDICE. ÍNDICE DE ABREVIATURAS Y ACRÓNIMOS ............................................. 5. INTRODUCCIÓN ........................................................................................... 7. SECCIÓN I. ESTADO DEL ARTE ............................................................... 10. SECCIÓN II. MARCO TEÓRICO Y CONCEPTUAL Y DISEÑO .................. 16 Subsección II.1 Constructivismo e Identidad ............................................. 16 Subsección II.2 Contenido y Contestación ............................................... 19 Subsección II.3 Identidad Internacional .................................................... 21 Subsección II.4 Diseño del Trabajo ........................................................... 22. SECCIÓN. III.. LOS. LIBROS. BLANCOS. DE. DEFENSA. Y. SU. IMPLEMENTACIÓN EN LA REGIÓN SUDAMERICANA ........................... 24. SECCIÓN IV. ARGENTINA ......................................................................... 26 Subsección IV.1 Origen de la Iniciativa de los Libros Blancos y Legitimidad de los Documentos .................................................................................... 26 Subsección IV.2 Percepción del Contexto Internacional ........................... 27 Subsección IV.3 Percepción de Amenaza y Postura de Defensa ............. 29 Subsección IV.4 Postura en el Sistema Internacional ............................... 31 Subsección IV.5 Relación con Estados Vecinos y MFCS ......................... 33 Subsección IV.6 Rol y Misiones de las Fuerzas Armadas ........................ 34 Subsección IV.7 Ciencia, Tecnología e Industria de la Defensa ............... 35 Subsección IV.8 Síntesis de los Componentes de la Identidad en Materia de Defensa ................................................................................................ 36 . . 2.
(4) SECCIÓN V. BRASIL .................................................................................. 38 Subsección V.1 Origen de la Iniciativa de los Libros Blancos y Legitimidad de los Documentos .................................................................................... 38 Subsección V.2 Percepción del Contexto Internacional ............................ 39 Subsección V.3 Percepción de Amenaza y Postura de Defensa .............. 41 Subsección V.4 Postura en el Sistema Internacional ................................ 42 Subsección V.5 Relación con Estados Vecinos y MFCS .......................... 44 Subsección V.6 Rol y Misiones de las Fuerzas Armadas ......................... 45 Subsección V.7 Ciencia, Tecnología e Industria de la Defensa ................ 46 Subsección V.8 Síntesis de los Componentes de la Identidad en Materia de Defensa ..................................................................................................... 47. SECCIÓN VI. CHILE .................................................................................... 49 Subsección VI.1 Origen de la Iniciativa de los Libros Blancos y Legitimidad de los Documentos .................................................................................... 49 Subsección VI.2 Percepción del Contexto Internacional ........................... 50 Subsección VI.3 Percepción de Amenaza y Postura de Defensa ............. 52 Subsección VI.4 Postura en el Sistema Internacional ................................ 54 Subsección VI.5 Relación con Estados Vecinos y MFCS ......................... 56 Subsección VI.6 Rol y Misiones de las Fuerzas Armadas ........................ 56 Subsección VI.7 Ciencia, Tecnología e Industria de la Defensa ............... 57 Subsección VI.8 Síntesis de los Componentes de la Identidad en Materia de Defensa ................................................................................................ 58. SECCIÓN VII. ANÁLISIS COMPARADO: LA IDENTIDAD INTERNACIONAL DE ARGENTINA, BRASIL Y CHILE ........................................................... 60. CONCLUSIONES Y OBSERVACIONES FINALES .................................... 62. . 3.
(5) BIBLIOGRAFÍA ........................................................................................... 63 Textos, Ensayos y Documentos ................................................................ 63 Leyes, Resoluciones, y Memorándums ..................................................... 69 ANEXO ........................................................................................................ 71 Anexo 1: Libros Blancos de Defensa publicados en Sudamérica en el periodo 1997-2017 .................................................................................... 71 Anexo 1: Libros Blancos de Defensa publicados en Sudamérica en el periodo 1997-2017 (Continuación) ............................................................ 72 . . 4.
(6) ÍNDICE DE ABREVIATURAS Y ACRÓNIMOS ABREVIATURA. Significado. ABACC. Agencia. Brasileño-Argentina. de. Contabilidad. y. Control de Materiales Nucleares ALCOPAZ. Asociación. Latinoamericana. de. Centros. de. Operaciones de Paz ASMAR. Astilleros y Maestranzas de la Armada (Chile). BID. Base Industrial de la Defensa (Brasil). BRIC. Brasil, Rusia, India, China. BRICS. Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. CAECOPAZ. Centro Argentino de Entrenamiento Conjunto para Operaciones de Paz. CCOPAB. Centro Conjunto de Operaciones de Paz de Brasil. CDS-UNASUR. Consejo de Defensa Suramericano de UNASUR. CECOPAC. Centro Conjunto para Operaciones de Paz de Chile. CEPAL. Comisión Económica para América Latina y el Caribe. CSH. Comisión de Seguridad Hemisférica. DS. Decreto Supremo (Chile). EEUU. Estados Unidos de América. ENAER. Empresa Nacional de Aeronáutica (Chile). END. Estrategia Nacional de Defensa (Brasil). FAMAE. Fábricas y Maestranzas del Ejército (Chile). FFAA. Fuerzas Armadas. JID. Junta Interamericana de Defensa. LBD. Libro Blanco de la Defensa (Argentina). LBDN. Libro Blanco de la Defensa Nacional (Brasil). LC. Ley Complementaria (Brasil). LDN. Libro de la Defensa Nacional de Chile. . 5.
(7) ABREVIATURA. Significado. MERCOSUR. Mercado Común Libre del Sur. MERCOSUR. MERCOSUR, Bolivia y Chile. Ampliado MFCS. Medidas de Fomento de Confianza y Seguridad. OEA. Organización de los Estados Americanos. ONU. Organización de las Naciones Unidas. OPAZ. Operaciones de Mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas. OTAN. Organización del Tratado del Atlántico Norte. PAED. Programa de Articulación y Equipamiento de la Defensa (Brasil). PBI. Producto Bruto Interno. PDN. Política de Defensa Nacional (Brasil). PNUD. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. PYMES. Pequeñas y Medianas Empresas. SEAM. Secretaría. de. Estrategia. y. Asuntos. Militares. (Argentina) TNP. Tratado de No Proliferación Nuclear. UNASUR. Unión de Naciones Suramericanas. UN-LiREC. Centro Regional de las Naciones Unidas para la Paz el Desarme y el Desarrollo en América Latina y el Caribe. URSS. . Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. 6.
(8) INTRODUCCIÓN El fin de la Guerra Fría, marcada por la confrontación bipolar entre los Estados Unidos (EEUU) y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), junto con la globalización, generaron grandes cambios e incertidumbre en el sistema internacional. En la región Sudamericana esta situación, combinada con la creciente democratización, llevó a importantes redefiniciones en materia de defensa. En este contexto, varios estados de la región decidieron explicitar su política en materia de defensa a través de la publicación de los libros blancos de defensa, práctica que ha continuado y se ha expandido en la región. Climenhage y Klepak definen a los libros blancos como documentos oficiales redactados “cuando hay una necesidad reconocida de describir explícitamente una política determinada de un área de gobierno” (Climenhage y Klepak 2001, 70). Esto ocurre en particular si se produjeron cambios importantes en el contexto de esa política o si está tomando una dirección radicalmente nueva, y han versado sobre diversos temas de la política gubernamental, siendo su propósito fundamental hacer explícitas las intenciones políticas del gobierno (Climenhage y Klepak 2001). Constituyen, a su vez, una manifestación de consenso general y un análisis y prospectiva de la situación y recursos actuales donde se determinan los recursos disponibles para alcanzar las metas indicadas, teniendo una visión amplia del futuro al que se desea llegar (Hayes 2001). Ya hablando específicamente de los libros blancos de defensa, González Guyer distingue entre dos dimensiones analíticas de los documentos, una vinculada a su carácter de instrumento de política exterior como Medidas de Fomento de Confianza y Seguridad (MFCS), y otra asociada a su papel como instrumento de política interna,. dada. su. “potencialidad. como. herramienta. de. construcción. democrática” (González Guyer 2008, 477). Asimismo, Gabriel (2001) sostiene que, al hacer públicos y transparentes sus enunciados principales, los Libros Blancos obligan a los estados que los publican a ser coherentes en sus acciones.. . 7.
(9) Analizados desde una perspectiva constructivista los libros blancos de defensa, como un documento de política pública ampliamente difundido y de libre acceso, permitieron a los estados establecer una identidad en materia de defensa, y proyectarla tanto al público doméstico como al internacional. Para el constructivismo, la identidad es un elemento central en la definición de intereses por parte de los actores, y por ende es crucial para entender su accionar, siendo esto de gran relevancia en el ámbito de la defensa y el comportamiento de los estados en el sistema internacional en conjunto. El presente trabajo se propone analizar comparativamente la evolución de la identidad presentada en el ámbito internacional de la defensa por la República Argentina, la República Federativa de Brasil y la República de Chile en sus libros blancos de defensa durante el periodo desde 1997, año en que Chile publica el primer documento de este tipo en la región, hasta el año 2017, en que Chile publica su libro blanco de defensa más reciente. Estos casos han sido seleccionados dada la importancia de los tres estados en Sudamérica, al igual que por el hecho de que los tres han publicado al menos dos versiones de sus libros blancos de defensa, lo cual permite estudiar la evolución de la identidad presentada a lo largo del tiempo. En consecuencia, se analizarán el Libro Blanco de Defensa Nacional (LBDN) publicado por Brasil en 2012 (LBDN 2012) y la versión presentada para apreciación del Congreso Nacional en 2016 (LBDN 2016), los Libros Blancos de la Defensa (LBD) publicados por la Argentina1 en 1999 (LBD 1999), 2010 (LBD 2010) y 2015 (LBD 2015), y los Libros de la Defensa Nacional (LDN) publicados por Chile en 1997 (LDN 1997), 2002 (LDN 2002), 2010 (LDN 2010) y 2017 (LDN 2017), siendo estos la totalidad de los libros blancos de defensa publicados por los estados analizados a la fecha.. 1. Si bien el gobierno de Fernando De la Rúa publicó en el año 2001 una revisión del LBD 1999 titulada Revisión de la Defensa 2001, esta constituye una revisión del documento anterior, más que una nueva edición, y no es mencionada en la Resolución Nº 5/2009 de la Secretaría de Estrategia y Asuntos Militares (SEAM) del Ministerio de Defensa que dispuso la revisión del LBD 1999 y la creación de un nuevo Libro Blanco de la Defensa (5/2009SEAM), ni es referenciada en el LBD 2010. Dada su condición de revisión más que de libro blanco, y la falta de mención al documento en el LBD 2010, la revisión no ha sido incluida en esta investigación.. . 8.
(10) En base a estos documentos, el estudio exploratorio intentará responder los siguientes interrogantes descriptivos:¿Cuál es y de qué manera evoluciona la identidad en el ámbito de la defensa que los gobiernos de Argentina, Brasil y Chile buscan construir y proyectar hacia el exterior en las sucesivas publicaciones de sus Libros Blancos de Defensa? ¿Cómo difieren entre sí las identidades presentadas por estos estados? Este trabajo contribuye a la literatura que analiza los libros blancos de defensa en Sudamérica, al constituir un análisis de documentación central en la descripción de la política de defensa de los estados desde una perspectiva novedosa, como lo es el constructivismo y la construcción de la identidad. Asimismo, el análisis incorpora fuentes primarias como el LDN 2017 chileno y la versión preliminar del LBDN 2016 brasilero que, debido a su reciente fecha de publicación, han sido poco estudiadas a la fecha. En lo relativo a la estructura del trabajo, la primer sección del trabajo examinará el estado del arte relativo al análisis de los libros blancos de defensa publicados por Argentina, Brasil y Chile. La segunda sección, por su parte, presentará el marco teórico y conceptual de la investigación, centrado en el constructivismo y el papel de la identidad en esta corriente de pensamiento, al igual que el diseño de la investigación. Luego, a modo de introducción antes de proceder al análisis de los estados seleccionados, se presentará en la tercera sección un breve análisis del origen de los libros blancos de defensa a nivel global, y su implementación en la región sudamericana a partir del fin de la Guerra Fría. En la cuarta sección se analizará la identidad en materia de defensa proyectada en los libros blancos de defensa por Argentina y su evolución en el tiempo, realizándose el mismo análisis para Brasil en la quinta sección, y para Chile en la sexta. Más adelante, se procederá en la séptima sección a una comparación de la identidad internacional presentada por Argentina, Brasil y Chile, para luego presentar las conclusiones y observaciones finales del trabajo.. . 9.
(11) SECCIÓN I. ESTADO DEL ARTE Desde su introducción en la región sudamericana a partir de 1997, los libros blancos de defensa han sido utilizados como fuente primaria de información relativa a las cuestiones de defensa de los estados que los publicaron. A su vez, se han realizado numerosos estudios de estos documentos y su proceso de elaboración. El presente trabajo busca aportar a este cuerpo de literatura al realizar un estudio comparado de los libros blancos de defensa publicados por Argentina, Brasil y Chile en el período 1997-2017 centrado en la identidad en materia de defensa presentada por cada estado en estos documentos y su evolución. La literatura que analiza los libros blancos de defensa se divide entre un primer grupo, que analiza los documentos de un estado puntual, y un segundo grupo que estudia numerosos estados de manera comparativa. Dentro de ambos se observa a su vez una distinción entre los estudios más generales de los documentos y otros análisis enfocados en un aspecto o temática puntual dentro de estos. El primer grupo está compuesto por estudios de caso de un país específico, e incluye estudios generales (Taboada 2016; Da Silva Bastos 2016; Sain 2003), así como análisis más específicos centrados en una temática particular (Harvey V, Galecio B. y Rubilar G. 2016; Fuentes Vera 2009; Faundes 2017; Holzmann 2003). Taboada analiza descriptivamente el LBD 2015 argentino, describiendo su estructura y contenido y señalando las escasas diferencias respecto al LBD 2010 (Taboada 2016). Da Silva Bastos, a su vez, hace un análisis estratégico del LBDN 2012 brasilero, centrándose en reflexiones estratégicas sobre su contenido y mencionando su proceso de elaboración, destacando a su vez la postura pacífica, cooperativa y disuasoria de Brasil, los cambios realizados frente a los desafíos del siglo XXI, y el papel de las Fuerzas Armadas (FFAA) en la sociedad (Da Silva Bastos 2016). Sain, por su parte, estudia descriptivamente al LBD 1999 argentino como un documento que recepta y oficializa el consenso respecto a. . 10.
(12) la consolidación del control civil de la defensa, la democratización del sector de la defensa y los cambios en la seguridad regional, señalando los avances logrados y mencionando las reformas pendientes en el sector, realizando también un breve análisis de la Revisión de la Defensa 2001 (Sain 2003). En lo referente al análisis de temáticas específicas abundan los estudios centrados en Chile. Harvey V, Galecio B. y Rubilar G realizan un análisis teórico y descriptivo del concepto de crisis internacional, vinculado al concepto de conflicto internacional, y su evolución en los LDN publicados en 1997, 2002 y 2010, aplicando luego lo analizado a dos crisis internacionales. En el estudio, los autores destacan la importancia del concepto y su estudio dada su relevancia en la política nacional, resaltando a su vez su evolución y su utilidad para clasificar las distintas crisis, al igual que sus falencias ante las crisis modernas. Asimismo, se señala al paradigma realista como el más adecuado para analizar concepto de crisis internacional en las relaciones internacionales (Harvey V, Galecio B. y Rubilar G 2016). Fuentes Vera, a su vez, realiza un estudio de caso de los LDN 1997 y 2002, centrándose en su proceso de elaboración, su contenido, su contexto y su impacto como instrumentos de política pública en un contexto de normalización democrática y modernización. Su análisis cualitativo y descriptivo se centra en los actores que participaron en la elaboración de los documentos, las redes de política pública que formaron y su relación con las instituciones estatales, al igual que el papel de las Ideas orientadoras de la política en este proceso. En este sentido, se destaca el paso del periodo de transición, marcado por el paradigma de “la relación civil-militar”, al periodo de modernización marcado por el paradigma del “Interés Nacional” (Fuentes Vera 2009). Asimismo, Faundes realiza un análisis crítico, conceptual y comparado de la evolución del concepto de seguridad en los LDN 1997, 2002 y 2010 chilenos y sus implicancias. El artículo resalta la evolución del concepto en las sucesivas publicaciones, destacándose el proceso de acotar alcance del instrumento militar, el creciente interés por la separación de la seguridad y la defensa, el intento de incorporar la seguridad humana, y el desplazamiento de la amenaza como eje central de la planificación de la defensa (Faundes . 11.
(13) 2017). Holzmann, por su parte, realiza un análisis descriptivo respecto a las características, el diseño y la expresión política y militar de una política de defensa, y de la función de los libros blancos de defensa como herramientas para institucionalizar la defensa y lograr consensos en el marco de la construcción de una política de defensa. El estudio describe en detalle la estructura y la metodología de elaboración de estos documentos en general y del LDN 1997 chileno en particular, concluyendo que fue un documento declarativo. orientado. al. desarrollo. de. la. conciencia. ciudadana,. la. transparencia internacional y la explicitación de la política de defensa, que contribuyó a la consolidación democrática y las relaciones cívico-militares y fue elaborado gracias a una iniciativa presidencial. El documento, se señala, posee una gran legitimidad al reflejar el consenso de los sectores de la ciudadanía y la Comunidad de Defensa que participaron en su elaboración (Holzmann 2003). El segundo grupo, compuesto por estudios abarcando numerosos países, está igualmente subdividido entre los análisis generales de los documentos (Pacheco Gaitán 2016; Soto Silva 2016; Barrachina Lisón 2004 y 2008; Cope y Denny 2002; González Guyer 2008), y aquellos que abordan temas específicos relativos a estos (Cammas W., Palma G., Labrín B. y San Martín H. 2016; Weber Orellana, Ravaioli y Marques 2012). Pacheco Gaitán realiza una revisión de la publicación de los libros blancos de defensa en América Latina, con énfasis en Centroamérica, señalando su relación con la política de defensa de los estados y separándolos en cinco “generaciones”, y focalizándose en el proceso de elaboración, su contexto y sus desafíos. Respecto a esto se destaca que en Centroamérica, donde la defensa no es una. prioridad,. los. libros. blancos. de. defensa. contienen. amplias. generalizaciones, con poca ejecución en la realidad, si bien el proceso de elaboración ha introducido más actores al ámbito de la defensa y ha permitido la discusión de algunos nuevos aspectos, habiéndose sin embargo omitido otros importantes (Pacheco Gaitán 2016). Soto Silva, por su parte, realiza un estudio descriptivo de las estrategias de seguridad nacionales de EEUU y Gran Bretaña, y los libros blancos de defensa de Alemania, Francia, Brasil, Colombia y Argentina disponibles publicados a partir de 2010, . 12.
(14) identificando los elementos centrales que exponen y aspectos de su proceso de elaboración, con miras a la realización del LDN 2017 chileno. El estudio identifica aspectos centrales de la política de defensa y la percepción del contexto internacional y regional de los estados analizados, y presenta dos posibles estructuras para el LDN 2017, dependiendo de la aprobación o no de una Estrategia Nacional de Seguridad y Defensa (Soto Silva 2016). En una ponencia (2004), Barrachina Lisón realiza un estudio descriptivo y comparativo de los libros blancos de defensa, analizándolos como instrumentos de reforma del sector de la Defensa. El estudio se centra en el contexto doméstico, el proceso de elaboración y el contenido de los documentos, resaltando el impacto de la motivación para su elaboración, y el público al que se dirige, en sus características. Considerando estos aspectos, el autor analiza los documentos publicados a la fecha por Argentina, Chile, Ecuador y Guatemala, al igual que documentos provenientes de otros continentes2, y señala que en su mayoría los libros blancos de defensa en América Latina no han sido empleados para fomentar la transparencia y la confianza mutua, teniendo distintas motivaciones y teniendo escasa información objetiva y cuantificable, pero sí han constituido un instrumento de reforma del sector al hacerse públicos y estar abiertos a críticas a ser consideradas en futuras publicaciones (Barrachina Lisón 2004). En un trabajo posterior (Barrachina Lisón 2008), el mismo autor realiza un análisis descriptivo y comparativo de los libros blancos de defensa publicados en América Latina, centrándose en su proceso de elaboración y su contenido y mencionando su rol en la política doméstica e internacional, contrastando los documentos con los lineamientos sobre su elaboración aprobados por la Organización de los Estados Americanos (OEA) en 2002. Según se detalla, los libros han contribuido a ampliar el sector de la defensa y el debate respecto a este más allá de la esfera militar y han servido como una declaración de intenciones en el ámbito internacional, si bien no han aportado demasiado a la transparencia y la confianza mutua debido a la escasez de datos concretos (Barrachina Lisón 2008). No obstante, se describe a esta 2. Estos son los documentos presentados por España en el 2000, Grecia en 1996-1997, La República Federal de Alemania en 1985 y Corea del Sur en el 2000.. . 13.
(15) generación de libros blancos de defensa latinoamericanos como positiva, si bien aún se puede mejorar, puesto que se ha manifestado la intención de seguir los lineamientos, siendo estos implementados en mayor o menor medida conforme al contexto político y los intereses de los países. Se advierte, sin embargo, que la incertidumbre en el plano internacional puede perjudicar este proceso de elaboración (Barrachina Lisón 2008). Cope y Denny, por su parte, realizan un análisis descriptivo comparativo de los libros blancos y otros documentos de defensa vigentes publicados por Argentina, Brasil, Chile, Sudáfrica, Canadá y los EEUU, centrándose en el catalizador para la creación de los documentos, su proceso de elaboración, su formato de presentación, el concepto de seguridad presentado y los temas expuestos. El estudio señala que los libros blancos de defensa reflejan las circunstancias domésticas y la situación geopolítica de los estados, e identifica al proceso de elaboración como la parte esencial de los documentos, al ser una experiencia beneficiosa para el país que lo redacta, no habiendo un modelo universal de este proceso aceptado por los estados (Cope y Denny 2002). González Guyer, a su vez, describe el origen los libros blancos de defensa, sus características y requisitos, su aparición en el Cono Sur, y la función que cumplen los documentos y su generación en la política doméstica e internacional. El trabajo incluye. su vez una breve. valoración sobre los avances y carencias de los documentos de política de defensa nacional publicados por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay. Se concluye que la elaboración de libros blancos de defensa es ajena a las tradiciones y cultura política iberoamericana, y se destaca su contribución al mejoramiento de la calidad de la democracia en los países del Cono Sur y su potencial como una MFCS, si bien se resalta que en la región solo Chile ha hecho énfasis en este último aspecto en sus libros blancos, especialmente en el LDN 1997 (González Guyer 2008). Centrándose en aspectos puntuales de los documentos, Cammas W., Palma G., Labrín B. y San Martín H. analizan descriptivamente el concepto de crisis internacional expuesto en los libros blancos de defensa más recientes de Argentina, Chile, Perú y Bolivia, su postura y la consecuente . 14.
(16) actitud político-estratégica de estos estados en relación a sus intereses vitales en el manejo de una crisis en el contexto internacional, comparando estos elementos en los estados ya mencionados. El estudio destaca los cambios en el escenario internacional y sus consecuencias, la existencia en cada estado de un concepto de crisis internacional que les permite enfrentar situaciones de controversia, la presencia de modelos político-estratégicos similares en los países estudiados y, en consecuencia, recomienda al Estado de Chile emplear diversos instrumentos de acción política para una gestión de crisis adecuada (Cammas W., Palma G., Labrín B. y San Martín H. 2016). Asimismo, Weber Orellana, Ravaioli y Marques estudian la elaboración del LBD 2010 publicado por Argentina y los LDN 1997 y 2002 publicados por Chile centrándose en el impacto de las Comunidades de Defensa en el proceso, en el marco del contexto político en que se elaboraron los documentos. En ambos casos se destaca la legitimidad otorgada a los documentos por las Comunidades de Defensa que participaron de su elaboración,. al. constituirse. estas. como. verdaderas. Comunidades. Epistémicas abarcando numerosos actores, y en el caso chileno se destaca a su vez el papel de estas comunidades como punto de acercamiento entre civiles y militares (Weber Orellana, Ravaioli y Marques 2012). En resumen, revisando el estado del arte se puede apreciar la existencia. de. numerosos. análisis,. predominantemente. descriptivos,. relacionados a los libros blancos de defensa en América Latina, tratando diversas temáticas tales como el contenido de estos documentos, su proceso de elaboración y los actores que en ellos participaron, su papel en el ámbito doméstico y su función en el ámbito internacional como MFCS. Dada su naturaleza principalmente descriptiva, gran parte de los trabajos tienen un enfoque menos académico, y más orientado al análisis de la política pública, si bien hay excepciones. Asimismo, muy pocos estudios presentan una base teórica detallada, siendo más bien empíricos. Como ya se adelantó, el presente trabajo busca contribuir a este corpus analizando desde una perspectiva constructivista la identidad presentada por Argentina, Brasil y Chile en los libros blancos de defensa que han publicado a la fecha, siendo este un tema escasamente tratado. . 15.
(17) SECCIÓN II. MARCO TEÓRICO Y CONCEPTUAL Y DISEÑO En esta sección se describirá el marco teórico y conceptual sobre el cual se basa el trabajo y su diseño metodológico. Se iniciará con una breve descripción del constructivismo, y de la importancia de la identidad para esta teoría, explorando luego el modelo analítico presentado por Abdelal, Herrera, Johnston y McDermott (2006) para operacionalizar la identidad basado en su contenido y la contestación de este. Más adelante se detallará el concepto de identidad internacional presentado por Legro (2009) y su sistema de clasificación de los estados en base a su relación con el orden internacional, para luego concluir describiendo la metodología empleada en el trabajo. Subsección II.1 Constructivismo e Identidad El constructivismo, en palabras de Cristian Reus Smit, se caracteriza ontológicamente por “un énfasis en la importancia de estructuras materiales y normativas, en el papel de la identidad en moldear la acción política, y en la relación mutuamente constitutiva entre los agentes y la estructura.”3 (Reus Smit 2005, 188). En esta corriente, los actores son considerados como profundamente sociales, y sus identidades están constituidas por las normas, valores e ideas institucionalizadas del entorno social en el que actúan. Los intereses de estos actores son tratados como endógenos a la interacción social, como consecuencia de la adquisición de identidad a través de la comunicación, la reflexión sobre la experiencia, y la representación de roles. Por ende, la sociedad es vista como un espacio constitutivo que genera actores, entendidos como agentes sociales y políticos informados, y los hace quienes son (Reus Smit 2005). Dado su papel en la formación de los intereses de los actores, el concepto de identidad es un elemento central de la teoría constructivista. Las identidades son consideradas “relaciones sociales que cambian a lo largo del tiempo y en diversos contextos”4 (Klotz y Lynch 2007, 65), siendo un ejemplo de esto la creación de categorías del Yo y el Otro que definen la identidad a partir de la identificación de enemigos al 3 4. . Traducción propia del texto original en inglés. Traducción propia del texto original en inglés.. 16.
(18) darse una amenaza a la seguridad. Entendiendo al estado como un actor, se caracteriza a su identidad como multifacética, con distintas facetas siendo activadas en los diversos contextos y ámbitos. (Legro 2009). A su vez, al institucionalizarse, las identidades forman parte del contexto en que la gente actúa y, siendo potencialmente maleables, pueden ser alteradas por los actores (Klotz y Lynch 2007). En la teoría constructivista la formación de la identidad se analiza desde dos perspectivas contrastantes, pero no incompatibles, siendo estas la perspectiva estructural y aquella orientada a la agencia (Klotz y Lynch 2007). La perspectiva estructural estudia cómo el discurso y el contexto institucional crean e imponen clasificaciones a grupos e individuos. Según este abordaje, los roles y las representaciones reflejan y refuerzan las relaciones de poder dominantes, que son consideradas las únicas cosmovisiones válidas, y por ende limitan el rango de acciones concebibles. En consecuencia, el accionar de los individuos es moldeado, pero no determinado, por estas identidades, pudiendo elegir no acatar esta cosmovisión y afrontar las consecuencias (Klotz y Lynch 2007). Las estructuras moldean la identidad de los actores a través de los mecanismos de imaginación, comunicación y restricción. La imaginación alude a que las normas e ideas institucionalizadas determinan que se considera necesario y posible, práctica y éticamente, mientras que la comunicación implica la apelación de los actores a las normas establecidas de conducta legítima para justificar su comportamiento. La restricción, a su vez, se refiere a la fuerza moral que tienen las ideas empleadas en la justificación de las acciones en un contexto social dado, restringiendo la acción (Reus Smit 2005). El abordaje orientado a la agencia, por su parte, sostiene que los individuos pueden hasta cierto punto instigar sus roles y seleccionar características y representaciones simbólicas deseables (Klotz y Lynch 2007). Dentro de esta perspectiva se destacan la teoría de la identidad social y la teoría representacional. La teoría de identidad social, por su parte, explora “cómo la categorización crea un grupo interno y un grupo externo” (Klotz y Lynch 2007, 75), analizando como y porque los individuos convierten . 17.
(19) sus percepciones de diferencias en categorías que definen grupos, para luego identificarse con un grupo, y finalmente atribuir a este grupo un valor dándole prestigio y status a los componentes centrales de su identidad, contrastarlo con los “otros”. Esta teoría se centra en el efecto de los esquemas, que estudian la clasificación y categorización de los individuos en relación a otros grupos, lo cual está relacionado con el enmarcado, proveniente de la teoría de los movimientos sociales, que trata sobre en la prescripción de políticas públicas y la cohesión grupal. Esto se debe a que enmarcado será más exitoso si las políticas prescriptas refuerzan las identidades establecidas mediante los esquemas (Klotz y Lynch 2007). En el plano de las relaciones internacionales, la teoría de la identidad social se enfoca en la autopercepción del individuo en relación con los “otros”. Tras estudiar el proceso de formación de identidad, se identifican las categorías que se utilizan para comparación y auto comprensión, y se analiza cómo, a través de favoritismo u otras prácticas, estas se transforman en elementos de status y clasificación (Klotz y Lynch 2007). Según los postulados de la teoría de la identidad social, los individuos desean ser miembros de grupos positivamente valorados, y de un mayor status. Esto es posible mediante el ingreso a grupos sociales de mayor status, el mejoramiento de la posición del grupo de menor status al que pertenecen mediante la competencia con grupos de mayor status, o intentar redefinir los criterios de status en lo que se denomina “creatividad social”. En el plano internacional lo más probable es que se de la competencia internacional y el intento de reescritura de los criterios de status (Klotz y Lynch 2007). La teoría representacional, por otra parte, se centra en la noción de la interpelación, entendida como “el proceso a través del cual el pueblo acepta o adopta una identidad articulada por las élites” (Klotz y Lynch 2007, 80). El público, sea doméstico o internacional, es convencido de aceptar o adoptar una representación particular mediante la reiteración de características del “yo” y los “otros” en cuya retórica se reconocen. Los líderes, controlando el discurso público a través de las instituciones estatales, pueden marginalizar articulaciones alternativas de identidad, e imponer su propia articulación. . 18.
(20) Consecuentemente, se genera continuidad y estabilidad en la articulación de identidades en el tiempo una vez que estas logran imponerse y constituir el entorno social del que emergen futuros líderes (Klotz y Lynch 2007). Subsección II.2 Contenido y Contestación En su modelo, Abdelal, Herrera, Johnston y McDermott (2006) analizan la identidad como una variable, definiéndola como una categoría social que varía en su contenido y su nivel de contestación, donde el contenido describe “el significado de una identidad colectiva”, y la contestación “se refiere al grado de acuerdo dentro de un grupo sobre el contenido de la identidad compartida”5 (Abdelal et al. 2006, 696). En lo referente al contenido de la identidad, los autores identifican cuatro componentes no mutuamente excluyentes, siendo estos las normas constitutivas, los propósitos sociales, las comparaciones relacionales y los modelos cognitivos. Las normas constitutivas componen el contenido normativo formal e informal, incluyendo reglas y prácticas, que definen la identidad colectiva y “llevan a que otros actores reconozcan a un actor como poseedor de una identidad en particular” (Abdelal et al. 2006, 697), encontrándose entre ellas las reglas que determinan la membrecía y atributos de un grupo. Asimismo, las normas constitutivas derivan de un conjunto más amplio de normas sociales que emanan de diversos centros de autoridad, y no determinan las preferencias de un grupo, sino que ayudan a definir el significado social al establecer expectativas colectivas y obligaciones individuales, definiendo los límites y las prácticas distintivas del grupo (Abdelal et al. 2006). Los propósitos sociales, por su parte, son aquellos objetivos específicos compartidos por el grupo y adheridos a su identidad. Estos afectan su interpretación del mundo y contribuyen a la definición de los intereses, objetivos o preferencias grupales, creando la obligación “de llevar a cabo prácticas que hagan más probable el cumplimiento por parte del grupo de un conjunto de objetivos” (Abdelal et al. 2006, 698). 5. . Traducción propia del texto original en inglés.. 19.
(21) A su vez, las comparaciones relacionales hacen referencia a la definición de la identidad mediante comparaciones y referencias a otras identidades colectivas de las que se distingue, especialmente cuando esta visión del otro es un elemento definitorio de la identidad (Abdelal et al. 2006). Como señala Barnett (1999), la identidad representa “el entendimiento de uno mismo en relación con los otros” 6 (Barnett 1999, 9). Esta perspectiva relacional implica que la identidad es contingente, al depender de la interacción del actor con otros y su lugar dentro de un contexto institucional. De esto se desprende que la identidad nacional y estatal se forma parcialmente en relación con otras naciones y estados fuera de los límites de la comunidad y el territorio, respectivamente (Barnett 1999, 9). Este componente relacional de la identidad está a su vez vinculado a la teoría de la identidad social, que plantea que la creación de una identidad grupal lleva a comportamientos competitivos con grupos externos, al distinguir entre los miembros de un grupo y aquellos que le son ajenos, devaluando a estos últimos. De esto se desprende que las relaciones serán más cooperativas con grupos reconocidos como similares, y lo inverso será cierto con grupos considerados diferentes, aún en situaciones en las que el mismo elemento esté en juego (Abdelal et al. 2006). Por último, los modelos cognitivos constituyen “una cosmovisión o comprensión de las condiciones e intereses materiales y políticos que está moldeada por una identidad particular” (Abdelal et al. 2006, 696). Esto provee a los miembros de un grupo un marco para interpretar las condiciones sociales, políticas y económicas, y puede afectar la interpretación del presente, la del pasado, las concepciones de legitimidad, intereses compartidos y políticas a tomar, y el entendimiento del Yo, el grupo y el Otro, siendo la atribución causal una de las actividades cognitivas afectadas por la identidad (Abdelal et al. 2006). Los modelos cognitivos están vinculados a la teoría de la interpretación, que postula que la. identidad. “afecta. cómo. los. actores. comprenden. el. mundo. y,. consecuentemente, como los incentivos materiales y sociales de los actores para llevar a cabo acciones particulares son influenciadas por sus identidades” (Abdelal et al. 2006, 700). 6. . Traducción propia del texto original en inglés.. 20.
(22) Este contenido identitario, sostiene el modelo, no está predeterminado o permanece fijo, siendo el resultado de un proceso de contestación social dentro del grupo, que puede ser tanto explícito como implícito. Este concepto se entiende como gradual, dado que los contenidos de la identidad pueden tener mayor o menor contestación, e incluye “el grado de acuerdo intergrupal sobre las normas constitutivas de una identidad, de consenso y congruencia de los propósitos sociales atribuidos a una identidad, de acuerdo sobre los significados adjuntados a los grupos externos, y de coherencia de los modelos cognitivos compartidos” (Abdelal et al. 2006, 701). Las disputas dentro del grupo pueden surgir debido a diferencias respecto al nivel de exclusividad de la membrecía, cuan primordiales se consideran sus rasgos, o cuanto reconocimiento, status o legitimidad se cree que posee la identidad según la mirada de grupos externos (Abdelal et al. 2006). En este esquema constructivista, la escasa contestación implica que parte del contenido identitario se considera “natural” o asumido, sin que esto descarte la posibilidad de contestación en otro contexto espacial o temporal. Asimismo, si bien la contestación se estudia como un proceso intragrupal, se reconoce que otros actores pueden incidir en su curso y resultados, como es el caso en la política internacional gracias a la interacción entre estados. A su vez, en el ámbito doméstico las autoridades políticas, actuando en nombre del estado, suelen intentar afectar el significado del conjunto de identidades colectivas dentro de la sociedad (Abdelal et al. 2006). Subsección II.3 Identidad Internacional La identidad internacional es “la manera en que los estados ven su posición en relación al orden internacional”7 (Legro 2009, 41). Este orden internacional corresponde a la noción planteada por Bull (1977) de la sociedad internacional “basada en las reglas y principios organizacionales del sistema internacional, normalmente configurados por los estados más poderosos” (Legro 2009, 38), siendo los Estados Occidentales los que mayormente dominan estas normas a nivel global (Bull 1977, citado en Legro 7. . Traducción propia del texto original en inglés.. 21.
(23) 2009). En el marco de la creciente complejización global, los cambios generados por la globalización y los nuevos desafíos de seguridad generan presiones para que la identidad estatal cambie y se adapte. (Legro 2009). En su modelo, relacionado a lo postulado en la teoría de la identidad social (Klotz y Lynch 2007), Legro identifica tres tipos ideales de identidad internacional, siendo estos “rebelde”,. el. estado “trustee” o “normal”, el estado. y el estado “ermitaño”. El estado normal acepta y apoya las. normas que rigen el sistema internacional, mientras que el rebelde busca transformar estas reglas y prácticas predominantes, y el ermitaño, considerándose único, busca permanecer separado del sistema (Legro 2009). En la práctica, si bien ningún estado representa exactamente estos tipos ideales, es probable que se vean atraídos a uno de los tres extremos, y el modelo busca mostrar las fluctuaciones identitarias de un estado particular a lo largo del tiempo a través de identidades muy diferentes. En este contexto se entiende al cambio como una “alteración significativa de la forma en que un estado concibe sus relaciones con el mundo”, y a la continuidad como una “estabilidad básica de dichos conceptos” (Legro 2009, 42). Subsección II.4 Diseño del Trabajo El presente trabajo exploratorio pretende realizar un análisis discursivo comparativo del tipo cualitativo de los libros blancos de defensa publicados por Argentina, Brasil y Chile, explorando lo que presentan estos documentos respecto a identidad de estos estados en materia de defensa desde una perspectiva constructivista. El análisis se focalizará en siete aspectos centrales de los libros, de los cuales se extraerán elementos que nos permitirán identificar la identidad en materia de defensa de los estados seleccionados y su evolución en el tiempo. Se iniciará señalando el origen de la iniciativa de los libros blancos de defensa en cada país, y la manera en que estos documentos se confieren legitimidad como manifestaciones de una identidad, según la teoría de la interpelación (Klotz y Lynch 2007). Luego se analizarán seis aspectos centrales del contenido de los libros blancos de defensa, siendo estos: a) la percepción del contexto internacional en materia . 22.
(24) de defensa; b) la percepción de amenaza y la postura de defensa adoptada; c) la postura en el sistema internacional; d) La relación con los estados vecinos y la implementación de MFCS; e) el rol y las misiones de las Fuerzas Armadas; y f) el papel de la ciencia, la tecnología y la industria de defensa nacionales para estos estados, y su importancia en el ámbito doméstico e internacional. En base al análisis de estos aspectos se extraerán normas constitutivas, propósitos sociales, comparaciones relacionales y modelos cognitivos o cosmovisiones, siendo estos los componentes del contenido identitario señalados en el modelo propuesto por Abdelal et al. (2006). En línea con este modelo, se analizará a su vez el grado de contestación que se observa entre los libros blancos de defensa de cada estado individual, siendo este entendido como las diferencias observadas entre las sucesivas publicaciones en los aspectos estudiados. Tanto los componentes identitarios como la contestación observada se sintetizarán al final de cada sección dedicada al análisis de un país. Tras analizar estos aspectos en cada estado por separado, se utilizará lo analizado para realizar un análisis comparado de la identidad internacional presentada por Argentina, Brasil y Chile, permitiendo determinar si sus posturas respecto al orden internacional se asemejan las de un estado “trustee”, rebelde o ermitaño, conforme al modelo presentado por Legro (2009), y determinar si hubo algún cambio en estas posturas en las sucesivas publicaciones. En síntesis, en esta sección se presentó el marco conceptual de la investigación, describiendo al constructivismo, y la importancia de la identidad en esta corriente teórica, al igual que el sistema de operacionalización de la identidad presentado por Abdelal et al. (2006), y la clasificación de la identidad internacional estatal presentada por Legro (2009). Luego se explicó cómo todo lo anterior es empleado en el análisis de los libros blancos de defensa de los países analizados para determinar la identidad presentada por estos documentos y su evolución en las sucesivas ediciones.. . 23.
(25) SECCIÓN III. LOS LIBROS BLANCOS DE DEFENSA Y SU IMPLEMENTACIÓN EN LA REGIÓN SUDAMERICANA En esta sección, a modo de introducción para las siguientes secciones, se describirá brevemente el origen de los libros blancos de defensa, y su implementación Sudamérica. La etimología de los libros blancos se remonta a la práctica del gobierno británico de presentar proyectos de política con carátulas de diversos colores, siendo el blanco empleado para las propuestas ya acordadas, representando esos libros “una manifestación del consenso general, (…) un análisis y prospectiva de la situación y una evaluación de los recursos actuales, (…)(donde) se determina con qué recursos se cuenta para alcanzar las metas indicadas” (Hayes 2001, 119). Por su parte, los libros blancos propiamente de defensa surgen en la Europa Occidental posterior a la Segunda Guerra Mundial, donde “sirvieron para catalizar la desconfianza militar surgida de los escombros de la guerra” (Quintana Taborga 2001, 41), en el marco de las complejas situaciones de seguridad exterior enfrentadas por estos estados democráticos (Gaspar 2001). Ante dicha situación resultó imprescindible para estos estados exponer las características centrales de su política de defensa a sus aliados, ciudadanos, y la comunidad nacional en general, declarando el abandono de las políticas eminentemente agresivas adoptadas en el pasado, y la adopción de “políticas de orientación y disuasión” (Gaspar 2001, 127). De esta manera, los libros buscaron dar fiabilidad y previsibilidad al accionar estatal relativo a la seguridad exterior (Gaspar 2001), siendo su elaboración asumida más adelante como una política estatal para reafirmar la transparencia y mejorar el nivel de información de la ciudadanía (Quintana Taborga 2001). Décadas más tarde, en el marco del fin de la Guerra Fría y la creciente democratización de Sudamérica, la región fue testigo de un fuerte impulso al fomento de las Medidas de Fomento de Confianza y Seguridad (MFCS)8, 8 Las. Medidas de Fomento de Confianza y Seguridad (MFCS), o Medidas de Construcción de Confianza son definidas por Holst y Melander como la “comunicación de evidencia creíble de la ausencia de amenazas temidas” (Holst y Melander 1977, 147). Mediante su implementación se busca dar seguridad a los estados al reducir las incertidumbres y posibles. . 24.
(26) habiendo este concepto cobrado gran relevancia a nivel global tras la firma del Acta Final de la Conferencia sobre la Seguridad y la Cooperación en Europa en Helsinki el 1º de agosto de 1975. En este contexto, numerosos foros y organizaciones multilaterales impulsaron la introducción de MFCS en la región sudamericana, siendo la elaboración de libros blancos de defensa identificada como una medida semejante. Entre los esfuerzos más notables en este sentido cabe destacar el realizado por la Organización de los Estados Americanos (OEA) para establecer una estructura básica común para la elaboración de estos documentos en la región mediante la elaboración de los “Lineamientos para la Elaboración de Documentos sobre Políticas y Doctrinas de Defensa (Libros Blancos)”, y su adopción mediante la Resolución 829 del Consejo Permanente el 6 de noviembre de 2002 (OEA/Ser G CP/RES. 829 (1342/02)). Asimismo, el Centro Regional de las Naciones Unidas para la Paz el Desarme y el Desarrollo en América Latina y el Caribe (UN-LiREC) realizó un esfuerzo similar a través de la elaboración de los “Lineamientos Básicos para la Elaboración de los Libros Blancos de Defensa” en 2006, y la Junta Interamericana de Defensa (JID) realizó seminarios sobre la temática, proponiendo a su vez un formato de componentes básicos para la elaboración de los libros blancos de defensa de los estados pequeños (Antoine 2010). Chile fue el primer estado de la región en publicar un libro blanco de defensa en 1997, seguido de Argentina en 1999, y otros países de la región en los años posteriores, con algunos llegando a publicar más de una edición (Ver Anexo 1). A modo de síntesis, en esta sección se señaló que los libros blancos de defensa surgieron en Europa Occidental en el contexto de la postguerra ante la necesidad de los estados democráticos de explicitar su política de defensa. Posteriormente, se detalló cómo la elaboración de estos documentos fue promovida como una MFCS en Sudamérica, siendo Chile y Argentina los primeros estados de la región en publicarlos. malentendidos y limitar las posibilidades de ejercer presión militar, reduciendo así los incentivos para la competencia interestatal en el ámbito militar (Holst y Melander 1977). Puesto que solo pueden ser implementadas gracias a las iniciativas y los deseos expresos de los estados cuya actividad militar es notificada u observada, estas medidas son política y psicológicamente importantes (Holst y Melander 1977). . . 25.
(27) SECCIÓN IV. ARGENTINA La siguiente sección tiene por objetivo identificar los principales elementos del contenido identitario (Abdelal et al. 2006) presentes en los Libros Blancos de la Defensa (LBD) argentinos. La Argentina publica su primer Libro Blanco de la Defensa en 1999, durante la segunda presidencia de Carlos Saúl Menem, siendo la siguiente edición publicada en 2010 durante la primera presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, y la tercera en 2015 durante la segunda presidencia de la mandataria. En vista de los cambios del contexto internacional, al igual que los profundos cambios sociopolíticos y de gobierno experimentados por la Argentina entre la publicación del LBD 1999 y el LBD 2010, es posible observar un alto nivel de contestación a numerosos elementos de la identidad en materia de defensa de la Argentina entre estos documentos. El LBD 2015, por su parte, presenta un bajo nivel de contestación respecto a su predecesor. Subsección IV.1 Origen de la Iniciativa de los Libros Blancos y Legitimidad de los Documentos La iniciativa de elaborar un Libro Blanco de la Defensa en Argentina se inició en el Congreso de la Nación a instancias del Senador Eduardo Vaca en 1995 (Barrachina Lisón 2008), quedando a partir de 1996 a cargo del Ministerio de Defensa, que publica el documento en 1999, siendo el segundo de este tipo en la región. En este LBD se destaca el consenso logrado en el proceso de elaboración por parte de los principales actores involucrados en la Defensa Nacional (Domínguez 1999), listándose las instituciones estatales, militares y académicas cuyos integrantes participaron en dicho proceso (LBD 1999). Transcurrida una década desde la publicación del documento, se dispone la revisión del LBD 1999 y la elaboración del LBD 2010 mediante las resoluciones Nº 5/2009 (5/2009-SEAM) y Nº 6/2010 (6/2010-SEAM) de la SEAM del Ministerio de Defensa. Tanto en este documento como en el LBD 2015 se destaca el proceso de elaboración, realizado con la asistencia metodológica del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. . 26.
(28) (PNUD) y centrado en un amplio proceso de debate incluyendo numerosos actores nacionales y de estados sudamericanos, provenientes de la comunidad de defensa y de la sociedad civil, dedicándose en ambos casos un anexo para detallar el proceso e incluyéndose a su vez una dirección de internet donde es posible acceder al contenido del debate. De esta forma los tres documentos presentan su contenido como el resultado del consenso de los actores relevantes a la defensa provenientes de diversos sectores, teniendo el LBD 2010 y el LBD 2015 a su vez contribuciones de actores regionales, interpelando de esta forma la identidad presentada en los LBD como la única identidad legítima en materia de defensa de la Argentina. Subsección IV.2 Percepción del Contexto Internacional En lo referente a la percepción del contexto internacional, y la cosmovisión que esta implica, se observa un alto nivel de contestación entre el LBD 1999 y el LBD 2010 en varios aspectos, y un nivel bajo en otros. En el LBD 1999 se describe un contexto internacional marcado por la incertidumbre y atravesado por los cambios producidos por el fin de la Guerra Fría y la acentuación del proceso de la globalización, potenciado este último en todas las esferas tras el triunfo de la cosmovisión de los Estados Unidos (EEUU). El sistema internacional, aún en transición, es descrito como un multipolarismo jerarquizado, con los EEUU con supremacía militar y una difusión del poder en el sistema internacional entre diversos actores apoyados en distintos atributos, dándose a su vez un aumento de los conflictos locales (LBD 1999). El LBD 2010, por su parte, continúa reflejando esta percepción de inestabilidad, destacando la existencia de conflictos intra e interestatales de impacto regional y las discrepancias entre el accionar de algunos estados y las normas internacionales, incluida la deslegitimación del régimen de no proliferación nuclear ante la negativa de los estados nucleares a desarmarse y la continua proliferación (LBD 2010). Asimismo, se destaca cómo las políticas de poder y la acciones unilaterales llevadas a cabo por los estados más poderosos han causado el deterioro del sistema internacional en materia de seguridad (LBD 2010), lo cual preocupa a los estados menos poderosos tales como la Argentina. Se identifican a su vez otros factores nuevos tales . 27.
(29) como el desplazamiento del centro de poder mundial hacia la región AsiaPacífico, y la creciente multipolaridad en lo político y económico. A su vez, se señala el creciente reclamo por parte de las nuevas potencias y del mundo emergente, que incluye a la Argentina, por un mayor peso en la gobernanza global a través de foros multilaterales tales como el G20 y bloques como el BRIC (LBD 2010). Reforzando esta tendencia, el LBD 2015 hace aún más énfasis en los problemas de legitimidad y representatividad de las instituciones internacionales tradicionales, y la necesidad de redefinir las bases de la cooperación internacional a través del diseño de regímenes internacionales y la conformación de “ámbitos multilaterales portadores de gobernabilidad global” (LBD 2015, 22). Asimismo, se señala en el LBD 1999 cómo los avances tecnológicos han hecho del conocimiento un recurso estratégico y la globalización, que se ha desarrollado asimétricamente, ha implicado la creciente interdependencia global, la emergencia de nuevos actores no estatales y transnacionales con creciente poder, y de nuevas amenazas y factores de riesgo de carácter transnacional e impacto global. Estas nuevas amenazas, si bien afectan a las personas, las instituciones, la sociedad, la identidad nacional y sus valores, más que a la soberanía nacional, están relacionados con la seguridad internacional de los estados (LBD 1999), siendo el sistema internacional incapaz de responder a estos cambios efectivamente ante la falta de un sistema de seguridad internacional, y la falta de consenso a nivel global y continental respecto a cómo abordar estos problemas. Estos problemas y cambios se señalan también en el LBD 2010 y el LBD 2015, donde se muestra una concepción multidimensional de la seguridad. No obstante esta situación de incertidumbre, se destaca la creciente importancia asignada a la paz y estabilidad internacionales asociadas a la democracia y los derechos humanos (LBD 1999). Asimismo, se mantiene la centralidad de la soberanía, si bien adaptada a los cambios, en las relaciones internacionales, conservando el Estado-Nación un papel importante (LBD 1999), siendo la importancia de la soberanía realzada con mayor intensidad a partir del LBD 2010, especificándose a su vez la soberanía sobre los recursos . 28.
(30) naturales. A su vez, todos los documentos destacan la creciente cooperación a nivel global y continental en búsqueda de paz y seguridad internacionales, señalándose a su vez en el LBD 2010 la centralidad de esta cooperación para poder encontrar abordajes integrales y multilaterales para los principales desafíos de la seguridad internacional (LBD 2010). La región sudamericana, por su parte, es descrita en el LBD 1999 como relativamente pacífica y estable, en contraste con la incertidumbre internacional. Esto se da en el marco de la consolidación democrática y la creciente interconexión e integración económica que contribuyen a la paz y desarrollo de la región, siendo el MERCOSUR Ampliado un ejemplo de esto. Se destaca a su vez como la creciente cooperación, el diálogo y los acuerdos interestatales, la promoción de MFCS, y la adopción de mecanismos multilaterales en el continente tales como la Comisión de Seguridad Hemisférica (CSH) para enfrentar los problemas comunes de seguridad mitigan la incertidumbre regional (LBD 1999). En el LBD 2010, por su parte, se destaca la creciente consolidación de la región y del Atlántico Sur como Zonas de Paz libres de armas de destrucción masiva, siendo la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), y su Consejo de Defensa Suramericano (CDS-UNASUR), instituciones centrales en el proceso de integración regional. En este aspecto, el CDS-UNASUR cristalizaría “los compromisos regionales con la paz, la concertación político-diplomática y la cooperación ampliada en materia de defensa” (LBD 2010, 35). Asimismo, se da especial atención a la abundancia de recursos naturales en la región relativa al resto del mundo, identificando este factor como una potencial fuente de tensión y amenazas de origen extra-regional a los estados sudamericanos, incluyendo a la Argentina (LBD 2010). Esta percepción se reafirma en el LBD 2015. Subsección IV.3 Percepción de Amenaza y Postura de Defensa En lo referente a la percepción de amenazas, el LBD 1999 destaca la vigencia de las amenazas tradicionales en el marco de la incertidumbre del sistema internacional, señalando a su vez el surgimiento de las nuevas amenazas y factores de riesgo, tales como el terrorismo, el narcotráfico, el . 29.
(31) crimen organizado, la proliferación de armas de destrucción masiva y convencionales y de tecnología militar, y el tráfico de armas, el medioambiente y la competencia por los recursos no renovables en el Atlántico Sur (LBD 1999). En los LBD subsecuentes se mantiene la vigencia de las amenazas tradicionales debido a la incertidumbre, enfatizando la posibilidad del surgimiento de tensiones interestatales como consecuencia de la competencia internacional por los recursos naturales escasos (LBD 2010). Asimismo, se da una creciente importancia a los nuevos desafíos, particularmente las cuestiones de la difusión de la tecnología, la ciberdefensa, el cambio climático y el deterioro ecológico y medioambiental. Ante este escenario, se adopta una postura estratégica defensiva y disuasiva basada en el derecho al uso de la fuerza en legítima defensa, incluyendo a su vez la colaboración internacional para mantener la paz y el orden internacionales (LBD 1999), asistiendo así la política de defensa a la política externa del país. Esto se mantiene en las subsecuentes ediciones del LBD, donde se destaca la concepción de la defensa según la doble dimensión autónoma y cooperativa, revelando la creciente importancia del segundo elemento en la política de defensa argentina (LBD 2010). Asimismo, el LBD 1999 concibe un modelo de planeamiento de la defensa basado en hipótesis de conflicto, siendo este criticado en el LBD 2010 al darse hipótesis de confluencia e integración en la región, y reemplazado por un modelo de planeamiento basado en capacidades (LBD 2010). Esto es concordante con el clima de paz y cooperación en la región, la incertidumbre, la falta de amenazas predeterminadas, y el objetivo de aumentar la cooperación e integración regional en materia de defensa con miras a establecer un sistema de seguridad común que incluya la existencia de sistemas nacionales autónomos pero complementarios, y se mantiene vigente en el LBD 2015. A su vez, en el LBD 2010 se destaca una concepción crecientemente regional de la defensa, en concordancia con la mayor relevancia de la dimensión cooperativa, al identificar a la defensa de los intereses vitales y recursos estratégicos regionales como una tarea colectiva, debiendo los estados sudamericanos reaccionar conjuntamente ante una agresión externa (LBD 2010), manteniéndose esto en el LBD 2015. . 30.
(32) Subsección IV.4 Postura en el Sistema Internacional Nuevamente, en lo referente a la postura de defensa y las normas constitutivas relacionadas se observa un alto nivel de contestación en ciertos aspectos entre el LBD 1999 y el LBD 2010, y una nivel bajo en otros. Tanto en el LBD 1999 como en las ediciones posteriores se presenta a la Argentina como un estado democrático y soberano donde rige el Estado de Derecho, respetuoso de los derechos humanos y el Derecho Internacional Humanitario, de. la. soberanía,. la. integridad. territorial,. la. no. intervención. y. la. autodeterminación, y de los tratados y compromisos internacionales contraídos por el estado, y que busca el desarrollo socioeconómico equitativo y sustentable. Asimismo, se afirma la adhesión al derecho internacional como marco normativo de las relaciones interestatales, y la promoción activa de la democracia, la paz y la cooperación entre los estados para hacer frente a los desafíos del sistema internacional. A su vez, se establece que el país ejerce la soberanía sobre su territorio y espacios aéreo y marítimo, incluyendo la Antártida Argentina, conforme al derecho internacional, siendo la soberanía, la integridad territorial, la autodeterminación y la protección de la vida y libertad de sus habitantes identificados como intereses vitales e inmutables de la Nación en el LBD 1999. La soberanía, un claro propósito social de la Argentina, adquiere una mayor centralidad a partir del LBD 2010, al igual que las cuestiones de derechos humanos y género. A su vez, en el LBD 1999 se destaca el “compromiso de la política exterior argentina con los esfuerzos internacionales por la paz y la estabilidad” (LBD 1999, 50), que posibilita el avance de los intereses nacionales, señalando el papel activo del país en acuerdos para evitar el uso de la fuerza para la solución de conflictos, prohibir las armas de destrucción masiva, transparentar el desarrollo tecnológico, y alcanzar entendimientos entre estados, continuándose esta tendencia en los documentos posteriores. Asimismo, el LBD 1999 describe la política de seguridad internacional argentina basada en el apoyo a la cooperación internacional, la no proliferación de armas de destrucción masiva y el control de armamentos (LBD 1999), manteniéndose esta tendencia en los LBD posteriores. En este . 31.
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