• No se han encontrado resultados

Etapas Finales de los Sistemas Planetarios Extra-Solares

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2021

Share "Etapas Finales de los Sistemas Planetarios Extra-Solares"

Copied!
137
0
0

Texto completo

(1)

como parte de los requerimientos para obtener el t´ıtulo de

Licenciada en Astronom´ıa de la

Universidad Nacional de C´ordoba

Etapas Finales de los Sistemas

Planetarios Extra-Solares

Leila Yamila Saker

Directoras: Dra. Mercedes G´omez

Dra. Carolina Chavero

Diciembre, 2013

c

(2)

Clasificaci´on:

97.20.Rp Faint blue stars (including blue stragglers), white dwarfs, degenerate stars, nuclei of planetary nebulae (for planetary nebulae, see 98.38.Ly or 98.58.Li)

97.60.-s Late stages of stellar evolution (including black holes) 97.82.Fs Substellar companions; planets

97.82.Jw Infrared excess; debris disks; protoplanetary disks; exo-zodiacal dust

Palabras Clave: Enanas blancas, estrellas evolucionadas, exceso infrarrojo, discos debris, compa˜neros sub-estelares.

Resumen

Existen algunas evidencias observacionales (l´ıneas de metales en sus atm´osferas y exceso infrarrojo asociado a un disco de polvo) que sugieren la existencia de sistemas planetarios en Enanas Blancas. El estudio de estas evidencias podr´ıa proporcionar indicios sobre las etapas finales de los sistemas planetarios y en particular, de nuestro propio Sistema Solar. En este Trabajo Final de Licenciatura, se realiz´o el modelado de las distribuciones espectrales de energ´ıa de un grupo de estas estrellas, con el prop´osito de caracterizar estos discos. Posteriormente, se compar´o la ubicaci´on de los discos con la zona de habitabilidad de cada Enana Blanca y se determin´o que hay casos en los que existe una superposici´on. Adem´as, se obtuvo que los discos en Enanas Blancas son de menores dimensiones y menos masivos que los discos de estrellas de Secuencia Principal. Por ´ultimo, se realiz´o un estudio comparativo de las propiedades de Enanas Blancas con y sin excesos infrarrojos, y entre Enanas Blancas y estrellas de Secuencia Principal con discos, y se vi´o que las Enanas Blancas con discos tienden a tener mayores ´ındices de color.

(3)

A mi familia, por acompa˜narme a lo largo de toda la carrera...

A mis directoras, Mercedes y Carolina, por el gran apoyo recibido para realizar este trabajo...

A mis amigos, ya sea de la carrera o de la vida, por todos los momentos compar-tidos...

(4)

´Indice general

Resumen i Agradecimientos ii Introducci´on 2 1. Evoluci´on Estelar 4 1.1. Introducci´on . . . 4 1.2. Pre-Secuencia Principal . . . 4 1.3. Secuencia Principal . . . 6 1.3.1. Discos Circunestelares . . . 10 1.4. Post-Secuencia Principal . . . 15

1.4.1. Gigante o Supergigante Roja . . . 15

1.4.2. Etapas Finales . . . 16 1.5. Diagrama H-R . . . 22 1.5.1. C´umulos Estelares . . . 23 2. Enanas Blancas 28 2.1. Introducci´on . . . 28 2.2. Caracter´ısticas . . . 28 2.3. Estructura Interna . . . 32 2.4. Atm´osfera . . . 33 2.5. Clasificaci´on Espectral . . . 33 2.6. Zona de Habitabilidad . . . 38

3. Planetas y Discos en Estrellas Evolucionadas 44 3.1. Introducci´on . . . 44

3.2. Planetas en Gigantes Rojas . . . 44

3.3. Planetas y Discos en P´ulsares . . . 47

3.4. Compa˜neros Sub-Estelares en Enanas Blancas . . . 52

3.4.1. Binarias Catacl´ısmicas . . . 52

(5)

3.4.4. ¿Planetas en Enanas Blancas? . . . 56

3.4.5. Relevamiento Super WASP . . . 58

3.5. Evidencias Indirectas de Planetas en Enanas Blancas . . . 60

3.5.1. Discos de Polvo . . . 60

3.5.2. Discos de Gas . . . 65

4. Modelado de las Distribuciones Espectrales de Energ´ıa de Enanas Blancas con Discos Debris 67 4.1. Introducci´on . . . 67

4.2. Muestra Analizada . . . 67

4.3. Modelado de las SEDs . . . 70

4.3.1. Modelo Utilizado . . . 70

4.3.2. Procedimiento de Modelado . . . 73

4.3.3. Resultados Obtenidos . . . 74

4.4. Ubicaci´on de Discos vs. Zona de Habitabilidad . . . 76

4.4.1. Modelo Utilizado . . . 77

4.4.2. Resultados Obtenidos . . . 79

4.5. Comparaci´on de Par´ametros de Discos en Enanas Blancas y en Estre-llas de Secuencia Principal . . . 81

4.5.1. Radio Externo . . . 81

4.5.2. Masa de los Discos . . . 83

4.6. S´ıntesis y Resultados . . . 84

5. Enanas Blancas con y sin Discos debris 98 5.1. Introducci´on . . . 98

5.2. Muestra Analizada . . . 98

5.3. Comparaci´on de Caracter´ısticas de Enanas Blancas con y sin Discos . 99 5.3.1. Distribuci´on de Distancias, Magnitudes, ´Indices de Color y Metalicidad . . . 100

5.3.2. An´alisis Diagramas Color-Color . . . 104

5.3.3. Otros An´alisis . . . 104

5.4. Comparaci´on entre Enanas Blancas y Estrellas de Secuencia Principal con Discos . . . 108

5.4.1. Distribuci´on de ´Indices de Color H−K y W1−W2 . . . 110

5.4.2. An´alisis Diagramas Color-Color . . . 110

5.5. S´ıntesis y Resultados . . . 112

(6)

Perspectivas Futuras 127

(7)

De los m´as de 950 sistemas planetarios conocidos al presente, aproximadamente, 70 est´an asociados con estrellas que est´an transitando las etapas finales de su evolu-ci´on. Si bien se han detectado planetas en Estrellas Gigantes, en Variables Catacl´ısmi-cas (estrellas binarias constituidas por una Enana Blanca y una Enana Roja) y en P´ulsares, al presente no hay a´un ning´un planeta confirmado alrededor de Enanas Blan-cas, objetos que representan la etapa evolutiva final de estrellas como el Sol. Sin em-bargo, existen algunas evidencias observacionales que sugieren la existencia de sis-temas planetarios en estas estrellas. Tanto las l´ıneas de metales que contaminan las atm´osferas de algunas Enanas Blancas, como as´ı tambi´en la presencia de discos de polvo alrededor de ellas podr´ıan ser el resultado de la destrucci´on tidal de asteroides, cometas y cuerpos rocosos menores como planetesimales o planetas. El estudio de es-tas evidencias podr´ıa, eventualmente, proporcionar indicios sobre las etapas finales de los sistemas planetarios extrasolares y en particular, de nuestro propio Sistema Solar.

En este Trabajo Especial de Licenciatura, se propone caracterizar en forma sis-tem´atica los excesos infrarrojos detectados en Enanas Blancas. Para ello, se realiz´o una intensa b´usqueda en la literatura y en cat´alogos, con el fin de identificar todas las Enanas Blancas conocidas al presente, que presentan discos de polvo. De esta mues-tra, se seleccionaron 29 objetos, a los cuales se les realiz´o el modelado de sus dis-tribuciones espectrales de energ´ıa, mediante el c´odigo de Wolf & Hillenbrand (2003). Posteriormente, se compar´o la ubicaci´on de los discos con la zona de habitabilidad de cada Enana Blanca y se compararon las dimensiones y masas de estos discos con las caracter´ısticas de discos de tipo debris presentes en estrellas de Secuencia Princi-pal. Por ´ultimo, se realiz´o un estudio estad´ıstico y comparativo de las propiedades de Enanas Blancas con y sin excesos infrarrojos, que muestran l´ıneas de metales en sus atm´osferas, con el fin de investigar posibles diferencias entre ambas muestras.

En el Cap´ıtulo 1, se analizan las distintas etapas que atraviesan las estrellas y el tiempo que les lleva completar su ciclo, desde su formaci´on hasta su muerte, depen-diendo de la masa inicial que poseen. En el Cap´ıtulo 2, se detallan las caracter´ısticas de las Enanas Blancas; adem´as se define la zona de habitabilidad y se ve como var´ıa dicha regi´on con la edad para estas estrellas. En el Cap´ıtulo 3, se muestran los

(8)

Introducci´on

3

tados encontrados en la literatura referidos a la b´usqueda y detecci´on de planetas y discos en estrellas evolucionadas, haciendo hincapi´e en los indicios indirectos de la presencia de sistemas planetarios en Enanas Blancas. En el Cap´ıtulo 4, se presentan el modelado de las distribuciones espectrales de energ´ıa de las Enanas Blancas que presentan discos (o m´as precisamente excesos en sus distribuciones espectrales de e-nerg´ıa), la comparaci´on tanto con la zona de habitabilidad como con discos en estrellas de Secuencia Principal y los resultados obtenidos. En el Cap´ıtulo 5, se muestra un es-tudio comparativo de las propiedades de Enanas Blancas con y sin excesos infrarrojos, y entre Enanas Blancas y estrellas de Secuencia Principal con discos; por ´ultimo, se presentan los resultados obtenidos.

(9)

Evoluci´on Estelar

1.1.

Introducci´on

Se denomina evoluci´on estelar a la secuencia de cambios que experimenta una estrella a lo largo de su existencia. Las fases que atraviesan las estrellas y el tiempo que les lleva completar su ciclo, desde su formaci´on hasta su muerte, dependen de las tasas de los distintos tipos de reacciones nucleares, de su composici´on qu´ımica y fundamentalmente de su masa inicial. Estrellas de baja masa, como el Sol, van a terminar como una Enana Blanca en un lapso de 109a˜nos, mientras que estrellas m´as masivas van a finalizar su evoluci´on como Estrellas de Neutrones o Agujeros Negros, en un lapso de 5×106a˜nos (Figura 1.1).

As´ı, la evoluci´on de las estrellas puede describirse como una competencia en-tre la fuerza gravitatoria que tiende a comprimir la esen-trella y la nuclear que tiende a oponerse a esa contracci´on a trav´es de la presi´on t´ermica resultante de las reacciones nucleares. La etapa en la cual ambas tienden a equilibrarse se denomina Secuencia Principal, y es la fase evolutiva m´as estable que tienen estos objetos. Teniendo esto en cuenta, podemos separar a la evoluci´on estelar en tres etapas: Pre-Secuencia Principal (Secci´on 1.2), Secuencia Principal (Secci´on 1.3) y Post-Secuencia Principal (Secci´on 1.4). Analizando el diagrama de Hertzsprung-Russell, se puede estudiar la evoluci´on estelar (Secci´on 1.5).

1.2.

Pre-Secuencia Principal

El modelo est´andar de formaci´on de una estrella individual de baja masa, establece que las estrellas se forman a partir del colapso gravitatorio de n´ucleos densos en nubes moleculares, formadas principalmente por gas en estado molecular (predominante-mente hidr´ogeno) y polvo. El material con momento angular bajo se acumula en el

(10)

1.2 Pre-Secuencia Principal 5

Figura 1.1: Distintas fases que atraviesan las estrellas, dependiendo de sus masas y el tiempo que les lleva llegar a las etapas finales. Imagen extraida de la p´agina: http://biomic2010.blogspot.com.ar/2011/06/evolucion-estelar.html.

centro, mientras que aquel con momento angular alto forma el disco circunestelar. La temperatura en el interior de la estrella en formaci´on, llamada protoestrella, aumen-ta debido al colapso graviaumen-tatorio, hasaumen-ta que es lo suficientemente elevada como para que comiencen algunas reacciones termonucleares. Estas reacciones generan energ´ıa nuclear y la protoestrella comienza a irradiar; la presi´on y la temperatura en el inte-rior estelar se estabilizan y cesa la contracci´on gravitacional. Cuando esto ocurre, la estrella alcanza el equilibrio hidr´ostatico y llega a la Secuencia Principal.

Sin embargo, antes de llegar a Secuencia Principal, la protoestrella pasa por 4 fases denominadas Clase 0, Clase I, Clase II y Clase III. Durante las etapas tempranas del colapso (Clase 0 y Clase I), el sistema protoestrella+disco comienza a eyectar vien-tos altamente colimados, principalmente a lo largo del eje de rotaci´on. Esvien-tos vienvien-tos, llamados flujos moleculares bipolares, limpian el material de la zona circundante al eje de rotaci´on. En esta fase inicial de formaci´on (llamada etapa del colapso gravita-torio) la protoestrella est´a altamente embebida en su nube molecular, y por lo tanto no es posible observarla en el rango ´optico del espectro. Los objetos de Clase II, tam-bi´en denominados estrellas T Tauri Cl´asicas o CTTS (Clasical T Tauri Star) poseen discos de acreci´on mediante los cuales la fuente central sigue ganando masa. En esta etapa, la envolvente ha sido pr´acticamente agotada y los flujos bipolares o bien han disminuido considerablemente o se han extinguido. La edad promedio de este tipo de estrellas es de 106 a˜nos. Finalmente, los objetos de Clase III, denominados estrellas T Tauri de emisi´on d´ebil o WTTS (Weak T Tauri Star), no poseen flujos bipolares y

(11)

tienen discos remanentes (de baja masa) o pr´acticamente inexistentes. Se ha detec-tado en los espectros la presencia de polvo procesado como silicatos cristalinos, los cuales hacen referencia a un tama˜no de polvo de mayor tama˜no y m´as estructurado que el del polvo presente en la nube primigenia que comenz´o a formar la protoestre-lla. En el panel superior de la Figura 1.2 se puede ver un esquema de estas 4 fases. Las primeras etapas del colapso se encuentran en los paneles superiores, mientras que las etapas finales se representan en los paneles inferiores. Una caracter´ıstica distintiva de las distribuciones espectrales de energ´ıa (SEDs, siglas en ingl´es de Spectral Energy Distributions), de estrellas en formaci´on, es la presencia de excesos en emisi´on en el infrarrojo (panel inferior Figura 1.2).

1.3.

Secuencia Principal

En la fase de Secuencia Principal la estrella pasa la mayor parte de su vida, trans-formando hidr´ogeno en helio. El tiempo de permanencia de las estrellas en esta etapa, depende de la masa de las mismas. Es sencillo demostrar que cuanto mayor es la masa de la estrella, m´as corta ser´a su permanencia en Secuencia Principal. Suponiendo que la luminosidad L es constante en esta etapa, entonces:

ET otal = L × ∆t. (1.1)

Teniendo en cuenta la famosa relaci´on entre energ´ıa E y masa M encontrada por Eins-tein, dada por la ecuaci´on:

ET otal = f × M × c2, (1.2)

donde f es la fracci´on de la masa total de hidr´ogeno consumida en esta fase, M es la masa de hidr´ogeno de la estrella y c es la velocidad de la luz, se puede ver que el tiempo de permanencia en Secuencia Principal es:

∆t = f × M × c2

L . (1.3)

Combinando esta ecuaci´on con la relaci´on Masa-Luminosidad L ∝ M3propuesta por

Iben (1967), se obtiene que:

∆t ∝ M−2

(12)

1.3 Secuencia Principal 7

Figura 1.2: En el panel superior se muestra un esquema de Pre–Secuencia Principal para es-trellas de baja masa, en donde se ven las 4 fases que atraviesan las eses-trellas antes de lle-gar a Secuencia Principal. En el panel inferior, se tienen distribuciones espectrales de energ´ıa esquem´aticas para objetos de Clase 0, Clase I (paneles superiores izquierdo y derecho, res-pectivamente), Clase II y Clase III (paneles inferiores izquierdo y derecho, respectivamente). Im´agenes extraidas y adaptadas de las p´aginas: http://www.iar.unlp.edu.ar/divulgacion/art-difu-17.htm y http://www.phys.unsw.edu.au/jacara/pilotscience.php.

(13)

es la permanencia de la estrella en Secuencia Principal. La Tabla 1.1, tomada del trabajo de Billings (2006), lista el tiempo de vida o de permanencia en Secuencia Principal de estrellas con una composici´on qu´ımica semejante a la solar, en el rango de masas de 60 a 0,21 M . Aqu´ı se ve que una estrella muy masiva, por ejemplo de

60 M , pasa 0,4 millones de a˜nos en Secuencia Principal, mientras que una estrella de

baja masa, por ejemplo de 0,2 M , pasa 490 mil millones de a˜nos. Es decir, estrellas

de masa muy peque˜na tienen un tiempo de permanencia mayor a la edad estimada del universo (∼14 mil millones de a˜nos).

Tabla 1.1:Tiempo de vida o de permanencia en Secuencia Principal1

Tiempo de vida en Tipo Espectral Masa Estelar [M ] Secuencia Principal

(106a˜nos) O5 60.00 0.4 B0 17.50 8 B5 5.90 100 A0 2.90 700 A5 2.00 1800 F0 1.50 3600 F5 1.40 4300 G0 1.05 8900 G5 0.92 12000 K0 0.79 18000 K5 0.67 27000 M0 0.51 54000 M5 0.21 490000

Nota:1Obtenida del trabajo de Billings et al. (2006).

Como ya se mencion´o, una vez que la estrella llega a Secuencia Principal va a pasar la mayor parte de su tiempo transformando hidr´ogeno en helio. Dicha transformaci´on puede efectuarse, dependiendo de la masa de la estrella, a trav´es de la cadena Prot´on-Prot´on o el ciclo CNO.

Cadena Prot´on-Prot´on

En este mecanismo de fusi´on, cuatro n´ucleos de hidr´ogeno (es decir, cuatro pro-tones) reaccionan y forman un n´ucleo simple de helio. En primer lugar, dos protones

(14)

1.3 Secuencia Principal 9

(que denotamos H1

1) se fusionan, produciendo un n´ucleo de deuterio H 2

1 (un prot´on y

un neutr´on), un neutrino ν (part´ıcula sin carga, con masa muy peque˜na) y un positr´on β (part´ıcula positiva, de igual masa que el electr´on):

H11+ H11 −→ H12+ β++ υ

A continuaci´on, ese n´ucleo de deuterio puede fusionarse con otro prot´on, origi-nando un nuevo n´ucleo formado por dos protones y un neutr´on, es decir un is´otopo de helio (He32), m´as radiaci´on γ:

H12+ H11 −→ He32+ γ

El paso final puede seguir varios caminos, pero el m´as com´un es que se unan dos de esos is´otopos de helio He3

2 para dar un n´ucleo ordinario de helio con dos protones

y dos neutrones (He4

2) y dos protones libres de nuevo:

H23+ H23 −→ He42+ H11+ H11

En el panel izquierdo de la Figura 1.3 se puede ver esquematizado este proceso. La cadena Prot´on-Prot´on es m´as eficiente para estrellas con temperaturas menores a los 1,6 × 107K.

Ciclo CNO

El resultado neto de este ciclo es similar al de la cadena Prot´on-Prot´on, es decir, cuatro protones se transforman en un n´ucleo de helio ordinario, liber´andose energ´ıa en el proceso. En este caso, el carbono, el nitr´ogeno y el ox´ıgeno sirven de catalizadores de la reacci´on. En la primera reacci´on, un n´ucleo de carbono ordinario C612, con 6 protones y 6 neutrones, se combina con un prot´on formando un n´ucleo de un is´otopo del nitr´ogeno (N713) y liber´andose radiaci´on γ:

C612+ H11 −→ N713+ γ

Este n´ucleo es inestable, por lo que decae espont´aneamente en un n´ucleo de un is´otopo de carbono (C13

6 ), y se liberan un positr´on y un neutrino:

(15)

En la tercera reacci´on, el is´otopo de carbono C13

6 se combina con otro prot´on, formando

un n´ucleo de nitr´ogeno ordinario y se libera radiaci´on γ:

C136 + H11 −→ N714+ γ Luego, el n´ucleo de nitr´ogeno N14

7 se combina con un tercer prot´on, dando lugar a un

n´ucleo de un is´otopo del ox´ıgeno (O15

8 ) y liber´andose nuevamente radiaci´on γ:

N714+ H11 −→ O158 + γ El is´otopo de ox´ıgeno O15

8 decae espont´aneamente en otro is´otopo del nitr´ogeno (N 15 7 ),

en un positr´on y en un neutrino:

O158 −→ N715+ β++ υ

Finalmente, este is´otopo de nitr´ogeno N15

7 se combina con otro prot´on para formar un

nuevo n´ucleo de carbono ordinario (C12

6 ) y un n´ucleo de helio ordinario.

N715+ H11 −→ C612+ He42

En el panel derecho de la Figura 1.3 se muestra esquematizado este ciclo. Este meca-nismo de fusi´on predomina en estrellas con temperaturas centrales mayores a los 1,6 × 107K.

En cualquiera de estos casos, solo el 0,7 % del hidr´ogeno quemado se convierte en energ´ıa nuclear por lo cual la estrella pr´acticamente no altera su masa durante mucho tiempo. Sin embargo en su regi´on central, la composici´on qu´ımica comienza gradualmente a modificarse a medida que el helio se va acumulando en el centro de la estrella. Este cambio de composici´on, origina peque˜nos cambios en la luminosidad y el radio de la estrella.

1.3.1.

Discos Circunestelares

Los discos tienen importancia no solo en la formaci´on de la propia estrella, sino tambi´en porque es en ellos que se formar´an los planetas y dem´as cuerpos menores. La evidencia observacional muestra que los discos asociados a estrellas j´ovenes (T Tauri Cl´asicas) est´an compuestos principalmente de gas (99 % de su masa) y un por-centaje de ∼1 % lo constituyen part´ıculas de polvo con tama˜nos del orden de 1 micr´on (Mgas/Mpolvo ∼ 100). En esta etapa son masivos y se extienden desde distancias

cer-canas (∼ 0.1 UA) a la proto-estrella, hasta algunos centenares de UA. Sin embargo, los discos presentes en estrellas de Secuencia Principal, presentan car´acteristicas dife-rentes.

(16)

1.3 Secuencia Principal 11

Figura 1.3: En los paneles izquierdo y derecho se muestra una representaci´on esquem´atica de los mecanismos de fusi´on denominados Cadena Prot´on-Prot´on y Ciclo CNO, respectivamente. En ambos casos, el resultado neto es el mismo: cuatro protones reaccionan y forman un n´ucleo simple de helio. Estas imagenes fueron extraidas de las p´aginas web: http: //eltamiz.com/2007/09/06/la-vida-privada-de-las-estrellas-las-entranas-de-una-estrella/ y http://es.wikipedia.org/wiki/Ciclo CNO.

Discos Debris o de Escombros

En la d´ecada de 1980 el sat´elite infrarrojo IRAS (Infrared Astronomical Satellite) detect´o un conjunto de estrellas brillantes de Secuencia Principal (de tipos espectrales A-F) con edades del orden de 108-109a˜nos, que mostraban una emisi´on en el infrarrojo

por encima de lo que se esperar´ıa para la fot´osfera de una estrella normal. A este grupo de estrellas se lo denomin´o “Estrellas de Tipo Vega”. Esto se debi´o a que la estrella Vega fue una de las primeras en las que se detect´o esta caracter´ıstica (Aumann et al. 1984). Este hallazgo sorprendi´o, ya que en esa ´epoca los excesos en emisi´on en el infrarrojo se los asociaba usualmente con estrellas en formaci´on.

La evidencia observacional sugiere que, de manera an´aloga al Sistema Solar, los discos de las estrellas de tipo Vega deben haber agotado gran parte de su material original y eliminado cualquier vestigio del material de la nube primigenia (Backman & Paresce 1993; Lagrange et al. 2000; Zuckerman 2001). Estos discos estar´ıan forma-dos por polvo de segunda generaci´on, producto de colisiones entre cuerpos menores tipo planetoides-asteroides y/o por la destrucci´on de cometas. Estas part´ıculas de

(17)

pol-vo ser´ıan las responsables de reprocesar la radiaci´on de la estrella central produciendo los excesos en emisi´on en el infrarrojo observados en la estrellas de tipo Vega (Back-man & Paresce 1993; Lagrange et al. 2000; Zucker(Back-man 2001; Wyatt 2008). A los discos asociados a estrellas de secuencia principal, se los denomin´o discos debris o de escombros.

Con la llegada del sat´elite Spitzer la sensibilidad instrumental fue suficiente para incrementar el n´umero de discos debris en estrellas de tipos espectrales FGK. El panorama que surge de estas observaciones es que las estrellas de tipo solar pare-cen tener sus discos limpios de material a < 10 UA de la estrella en 107 -108 a˜nos

(Bryden et al. 2006). Para cuando alcanzan una edad del orden de 109 a˜nos los discos

parecen consistir solo en un anillo en la parte m´as externa del sistema. Las temperatu-ras del material que componen esos anillos son del orden de 400-60 K, se encuentran de 10 a 100 UA de la estrella y el polvo est´a compuesto de silicatos con distintos tama˜nos. Una de las caracter´ısticas distintivas de estos discos es que se encuentran relativamente limpios de gas; el cociente de la masa de gas (Mgas) y la masa de polvo

(Mpolvo) es Mgas/Mpolvo∼ 0,1 (Wolf & Hillenbrand 2003).

Tiempo despu´es de la detecci´on de los primeros discos debris, se comenzaron a tomar im´agenes de algunos de ellos. Estas im´agenes han revelado la presencia de distintos tipos de estructuras en los discos debris. El caso de la estrella Fomalhaut es muy interesante debido a las caracter´ısticas que presenta. Esta es una estrella de Secuencia Principal, de tipo espectral A4 V, que se encuentra a una distancia de ∼7,7 pc. En la Figura 1.4 se muestra una imagen del disco de Fomahault adquirida por Kalas et al. (2005). Se puede identificar claramente la estructura con forma de anillo del disco alrededor de la estrella (en la parte central), oculta por una m´ascara coronogr´afica. Los autores estiman que el radio interno del anillo es de 133 UA, y tiene un ancho de 25 UA. Esta imagen tambi´en presenta un esquema donde se indica la posici´on del centro del anillo junto con la posici´on de la estrella. Al contrario de lo que podr´ıa esperarse, la posici´on del anillo esta desplazada a ∼15,3 UA respecto de la posici´on de la estrella. Posteriormente, Kalas et al. (2008) reportaron la detecci´on de un planeta asociado a la estrella. La fuente se ubica a ∼115 UA de la estrella, por dentro del anillo de Fomalhaut. Los autores estimaron un l´ımite superior para la masa de este objeto de 3 MJU Py una excentricidad para su ´orbita de e= 0,11.

Evoluci´on de los Discos

Al considerar toda la evidencia, surge la noci´on de que debe haber una evolu-ci´on de los discos, durante la cual el gas se va disipando y las part´ıculas de polvo deben crecer en tama˜no para dar lugar a la formaci´on de cuerpos m´as grandes, como planetas. Actualmente existe cierto consenso de c´omo debe producirse la evoluci´on de

(18)

1.3 Secuencia Principal 13

Figura 1.4:En el panel superior, vemos una imagen del disco de Fomahault adquirida por Kalas et al. (2005). En el panel inferior, se presenta un esquema donde se indica la posici´on de la estrella junto con la posici´on del centro del anillo, el cual vemos que esta desplazado.

los discos circunestelares. A medida que estos evolucionan comienzan a “limpiarse” de material desde la parte m´as cercana a la estrella, hacia la parte m´as externa. Esta hip´otesis viene respaldada por la noci´on de que las mayores temperaturas, presiones e influencia de la estrella en la regi´on interna, aceleran el proceso de limpieza y el procesamiento de las part´ıculas. Esta idea, tambi´en es avalada por el hecho de que los espectros en el infrarrojo cercano y medio muestran evidencias de que estos tienen estructuras m´as organizadas o cristalinas a medida que se observan estrellas de mayor edad (Furlan et al. 2009; Kim et al. 2009; Sargent et al. 2009). Adem´as, la evidencia observacional indica que estrellas de mayor edad tienen una frecuencia menor de ex-cesos en el infrarrojo cercano. La Figura 1.5 sugiere una posible secuencia evolutiva

(19)

para los discos. El panel superior representa una estrella joven de tipo T Tauri (106

a˜nos), con un disco de gran masa, rico en gas y polvo. El panel intermedio muestra una estrella (con una edad del orden de 100 ×106 a˜nos) que presenta un disco m´as

evolucionado, donde la masa de gas es mucho menor a la de la etapa anterior. En esta fase, parte del material del disco puede haberse utilizado en la formaci´on de uno o m´as planetas. Por ´ultimo, en el panel inferior, vemos un sistema similar al Sistema Solar (edad del orden de 1000×106a˜nos) con un anillo de objetos en la parte m´as externa y

planetas orbitando en la parte interna.

Figura 1.5:Esquema representativo de la evoluci´on de los discos circunestelares. Imagen obtenida de la p´agina: http://rdu.unc.edu.ar/bitstream/handle/11086/23/15250.pdf?sequence=1.

(20)

1.4 Post-Secuencia Principal 15

1.4.

Post-Secuencia Principal

1.4.1.

Gigante o Supergigante Roja

Cuando la estrella ha consumido el 10 % de su masa de hidr´ogeno (l´ımite de Chandrasekhar-Shoemberg), se produce una crisis provocada por la acumulaci´on de helio en el n´ucleo. La combusti´on del hidr´ogeno contin´ua en una ´area brillante que rodea al n´ucleo y las cenizas de helio se contraen por su propio peso. Debido a esta contracci´on, aumenta la temperatura nuclear, aceler´andose la fusi´on alrededor del cen-tro estelar. Las regiones exteriores hierven y se expanden. La estrella crece en tama˜no y aumenta su brillo pero la temperatura de las capas externas, cada vez m´as alejadas del n´ucleo, disminuye. La estrella se enfr´ıa, enrojece y envejece. Esta fase recibe el nombre de Gigante o Supergigante Roja, dependiendo de la masa de la estrella. En el panel izquierdo de la Figura 1.6 se muestra una representaci´on de estos cambios, para el caso de una estrella de baja masa.

Cuando la estrella ha consumido aproximadamente el 40 % de su masa de hidr´ogeno, se produce una nueva crisis. El n´ucleo de helio se contrae de tal manera que produce un aumento de la presi´on y de la temperatura en esa regi´on. Cuando la temperatura alcanza el orden de 108K el helio comienza a fusionarse, produciendo carbono

medi-ante el proceso triple α (en el panel derecho de la Figura 1.6 se presenta un esquema de este proceso). En primer lugar, se fusionan dos part´ıculas α (n´ucleos de helio), formando un n´ucleo de berilio ordinario (Be84) y liberando radiaci´on γ:

He42+ He42 −→ Be84+ γ Luego, el n´ucleo de berilio Be8

4se combina con otra part´ıcula alfa, formando un n´ucleo

de carbono ordinario (C12

6 ) y liberando nuevamente radiaci´on γ:

Be84+ He42 −→ C126 + γ

A medida que la temperatura nuclear crece, se producen distintos elementos qu´ımi-cos. El proceso triple α puede continuar mediante la fusi´on del n´ucleo de carbono con otra part´ıcula α. Como resultado de esta nueva reacci´on, se obtiene un n´ucleo de ox´ıgeno ordinario (O16

8 ). Si este se fusiona con otra part´ıcula α, se obtiene un n´ucleo de

ne´on ordinario (Ne20

10). De esta manera, se van a ir formando elementos cada vez m´as

pesados en el interior estelar. Estrellas de baja masa alcanzan la temperatura necesaria para producir elementos pesados hasta el carbono, mientras que estrellas m´as masivas contin´uan produciendo elementos m´as pesados hasta el hierro, hasta que la estrella acaba con una estructura interna similar a la de una cebolla, con diversas capas, cada

(21)

Figura 1.6:El panel izquierdo muestra una representaci´on esquem´atica de la etapa Gigante Roja, para una estrella de baja masa. A la derecha, se ve el mecanismo de fusi´on triple α. Estas im´agenes fueron extra´ıdas de las p´aginas web: http: //www.cienciakanija.com/2011/04/05/las-estrellas-gigantes-revelan-sus-secretos-internos-por-primera-vez/ y http://es.wikipedia.org/wiki/Proceso triple-alfa.

una de una composici´on distinta (paneles izquierdo y derecho de la Figura 1.7 respec-tivamente).

1.4.2.

Etapas Finales

Cuando el n´ucleo estelar agota las fuentes de energ´ıa nuclear, comienza a con-traerse (ya que no hay ninguna reacci´on que frene el colapso) y llega a la etapa final de su vida. El tipo de objeto final va a depender de la masa inicial y de cu´anta masa haya perdido o ganado la estrella a lo largo de su vida. Si una estrella llega a la fase de Gigante Roja con una masa inferior a 1,4M va a terminar como una Enana

Blan-ca. A este valor l´ımite, m´as all´a del cual la presi´on del gas electr´onico degenerado no es capaz de contrarrestar la fuerza de gravedad en un remanente estelar, se lo conoce como l´ımite de Chandrasekhar. Estrellas con masas superiores a este valor l´ımite, van a colapsar y terminar sus vidas como Estrellas de Neutrones o Agujeros Negros.

Nebulosas Planetarias+ Enanas Blancas

En el caso de estrellas de masa semejante al Sol, el n´ucleo (formado principal-mente por carbono) se contraer´a fuerteprincipal-mente y aumentar´a la temperatura central. Di-cho aumento acelera el proceso de quemaz´on de la capa de helio que rodea este n´ucleo. Al mismo tiempo, la envolvente exterior de la estrella se expande y se enfr´ıa. Esta ex-pansi´on puede llegar a ser tan grande, que la envolvente se puede separar del n´ucleo,

(22)

1.4 Post-Secuencia Principal 17

Figura 1.7:Los paneles izquierdo y derecho muestran los elementos qu´ımicos que se van produciendo en el n´ucleo estelar durante la fase de Gigante y Supegigante Roja, respectivamente. Estas im´agenes fueron obtenidas de las paginas web: http://pachane.blogspot.com.ar/2011/06/estrellas-gigantes.html y http://www.vigiacosmos.es/evolucion-estelar.html.

form´andose la Nebulosa Planetaria. El n´ucleo sin su envolvente, se denomina Enana Blanca. En el cap´ıtulo 2, se ven las caracter´ısticas de estas estrellas. En la Figura 1.8 se muestra una secuencia de im´agenes en las cuales, a medida que transcurre el tiem-po, se ve el desprendimiento gradual de las capas externas, form´andose la nebulosa planetaria y quedando la Enana Blanca en el centro.

En el caso de estrellas menos masivas, las temperaturas centrales son bastante menores, por lo que la quemaz´on del helio que rodea el n´ucleo puede no ser apre-ciable. En estos casos, la contracci´on gravitacional contin´ua, pudiendo terminar co-mo Enanas Blancas, sin eyectar sus envolventes. Estrellas m´as masivas, con masas iniciales mayores a 8M , podr´ıan tambi´en terminar como Enanas Blancas por alg´un

proceso de eyecci´on de masa o por intercambio de masa entre miembros de un sistema binario.

Explosi´on de Supernova

Como ya se mencion´o, si la estrella llega a la fase en la que se agota su energ´ıa nuclear con una masa mayor que 1.4 M , la presi´on de los electrones no alcanza

a sostener la estructura estelar y se produce una especie de colapso, que libera una enorme cantidad de energ´ıa. Como consecuencia de este colapso del n´ucleo, las por-ciones m´as externas de la estrella son puestas en contacto con las altas temperaturas del mismo. Debido a esto, durante los ´ultimos instantes del colapso, se van a producir muchos elementos pesados. La envoltura se contrae, choca con el n´ucleo y rebota, generando una onda de choque y las capas exteriores se expanden. El fen´omeno

(23)

con-Figura 1.8: Secuencia temporal de im´agenes, tomadas entre mayo de 2002 y octubre de 2004 por el Telescopio Espacial Hubble, de V838 Mon. Imagen extraida de la p´agina: http://heritage.stsci.edu/2005/02/supplemental.html.

junto de la explosi´on y la eyecci´on de material estelar se denomina Supernova. En la Figura 1.9, se muestra el remanente de SN 1604, tambi´en conocida como Supernova de Kepler.

Una supernova puede llegar a ser 20-25 magnitudes m´as brillante que el Sol. Du-rante esta etapa, la radiaci´on emitida es tan grande que la estrella puede rivalizar en brillo con la galaxia a la que pertenece. Posteriormente, su brillo decrece de forma m´as o menos suave hasta desaparecer completamente.

Las supernovas eyectan una fracci´on sustancial de la masa original de la estrella, por lo tanto la explosi´on enriquece el medio interestelar con elementos pesados. En la actualidad se acepta que estos fen´omenos constituyen uno de los principales produc-tores de elementos m´as pesados que el hierro. Cuando el frente de onda de la explosi´on alcanza otras nubes de gas y polvo cercanas, las comprime y puede desencadenar la formaci´on de nuevas estrellas.

Estos evento tambi´en se pueden producir cuando una Enana Blanca, miembro de un sistema binario, recibe suficiente masa de su compa˜nera como para superar el l´ımite de Chandrasekhar. En ese caso, la presi´on de su n´ucleo ser´a tan grande que se fusio-nar´a y se producir´a una gran explosi´on termonuclear (supernova). Tras la explosi´on de Supernova, el n´ucleo interior contin´ua colapsando. Este remanente estelar contiene s´olo una peque˜na fracci´on de la masa inicial de la estrella. En este caso, hay dos posi-bles configuraciones de equilibrio, conocidas como Estrella de Neutrones y Agujero Negro.

(24)

1.4 Post-Secuencia Principal 19

Figura 1.9:En el panel inferior, se muestran fotograf´ıas tomadas por distintos telescopios de SN 1604, conocido como remanente de supernova Kepler. En el panel superior, se tiene la imagen combinada de estas fotograf´ıas. Imagen extra´ıda de la p´agina: http://www.spitzer.caltech.edu/.

Estrellas de Neutrones+ Pulsares

Debido a la elevada masa que se contrae, la violencia del colapso es tan grande que, en consecuencia, se forma como remanente una Estrella de Neutrones. ´Esta es una estrella m´as compacta que una Enana Blanca, con una presi´on y densidad tan grandes que los protones y electrones son obligados a interactuar formando un gas de neutrones; es la presi´on degenerada de este gas de neutrones la que previene el colapso gravitatorio y resulta en la formaci´on de la Estrella de Neutrones.

T´ıpicamente, estas estrellas tienen densidades del orden de 1017 g/cm3. Adem´as,

pueden tener una masa inferior a 3M (denominado l´ımite de de

Tolman-Oppenheimer-Volkoff) por lo que sus di´ametros oscilan entre 15 y 20 km. Se estima que sus tempera-turas superficiales tendr´ıan que ser del orden de 106 K o mayores, y deber´ıan tener

velocidades de rotaci´on elevadas (debido a la conservaci´on del momento angular, la fuerte compresi´on a la que es sometido el n´ucleo de la estrella normal para formar la Estrella de Neutrones, da lugar a un gran incremento en la velocidad de rotaci´on) que van desde algunos segundos hasta pocos milisegundos y campos magn´eticos muy

(25)

intensos, del orden de 1012 Gauss, debido a la conservaci´on del flujo magn´etico.

La estructura interna de las Estrellas de Neutrones se divide en una serie de ca-pas caracter´ısticas a medida que la densidad de la materia que las compone aumenta hacia su interior, como se muestra en el panel izquierdo de la Figura 1.10. La zona m´as externa est´a formada por una atm´osfera de unos pocos cent´ımetros de espesor seguida de una envoltura l´ıquida de algunos metros de profundidad. A densidades mayores a 106g/cm3, comienza a desarrollarse la corteza, que es una red cristalina s´olida. La corteza s´olida tiene una muy alta conductividad, por lo que es capaz de so-portar grandes corrientes el´ectricas que dan origen a los intensos campos magn´eticos. Su espesor es de aproximadamente un kil´ometro, por lo que representa un 10 % de la estrella. Por ´ultimo, a densidades del orden de 1015g/cm3 comienza a desarrollarse el n´ucleo de la estrella, con un espesor de una decena de kil´ometros. Poco se sabe acerca de la composici´on y propiedades de la regi´on m´as interna del n´ucleo, ya que las densidades alcanzadas por la materia en esa zona, no pueden ser reproducidas en los laboratorios terrestres.

Figura 1.10:En el panel izquierdo se puede ver el modelo de la estructura interna de una Estrella de Neutrones, mientras que en el panel derecho se tiene una representaci´on de un P´ulsar. Im´agenes extra´ıdas, respectivamente, de las p´aginas: http://www.iar.unlp.edu.ar/divulgacion/images/difu22-fig03.jpg y http://www.iar.unlp.edu.ar/divulgacion/images/difu22-fig01.jpg.

En 1967 se detectaron se˜nales, que se repet´ıan peri´odicamente en intervalos de varios segundos a mil´esimas de segundos en longitudes de onda de radio, asociadas a una fuente puntual a la que se denomino “P´ulsar”. Del an´alisis de estos pulsos pudo determinarse que se trataba de un objeto en r´apida rotaci´on ya que la radiaci´on obser-vada no pod´ıa ser explicada por oscilaciones ac´usticas. R´apidamente se la asoci´o con una Estrella de Neutrones en r´apida rotaci´on y con un campo magn´etico muy inten-so (panel derecho de la Figura 1.10). Estos objetos emiten una corriente de energ´ıa constante, la cual se concentra en una corriente de part´ıculas electromagn´eticas que

(26)

1.4 Post-Secuencia Principal 21

los polos magn´eticos de la estrella expulsan a la velocidad de la luz. El eje magn´etico de la Estrella de Neutrones est´a en ´angulo con el eje de rotaci´on y a medida que la estrella gira, este rayo de energ´ıa recorre el espacio como el rayo de un faro. S´olo cuando este rayo brilla directamente sobre la Tierra se puede detectar el P´ulsar con radiotelescopios.

Actualmente se conocen en total unas dos mil Estrellas de Neutrones, de las cuales aproximadamente unas trescientas se encuentran en sistemas binarios, ya sea con com-pa˜neras normales, Enanas Blancas o con otra Estrella de Neutrones. Cuando las Estre-llas de Neutrones en sistemas binarios sufren un proceso de acreci´on de materia de sus estrellas compa˜neras, el sistema binario se vuelve una intensa fuente de rayos X. Esto se debe a que la materia que cae a la superficie de la Estrella de Neutrones emite radiaci´on al ser acelerada por su intenso campo gravitatorio y tambi´en debido al fuerte rozamiento o viscosidad de la parte m´as interna del disco que forma la materia antes de caer (Figura 1.11).

Agujeros Negros

Una estrella que llega al final de su vida con una masa > 4.3M , de acuerdo con

la Relatividad General, sufrir´a un colapso completo luego del cual tender´a hacia una configuraci´on mucho m´as concentrada que la de una Estrella de Neutrones. Estos ob-jetos son tan compactos, que generan un campo gravitatorio de tal intensidad que ni la luz puede escapar del mismo. Por consiguiente, no emiten radiaci´on y de ah´ı el nombre de Agujero Negro.

Dado que los Agujeros Negros no son visibles, s´olo pueden ser detectados de manera indirecta. Existen, principalmente, dos formas de detectar estos objetos: la primera es a trav´es de sistemas binarios, cuando el Agujero Negro es una de las com-ponentes del sistema; la otra es a trav´es del fen´omeno de microlentes gravitacionales. Cuando un objeto compacto (Estrella de Neutrones o Agujero Negro) forma parte de un sistema binario, junto a una estrella normal, el an´alisis de movimiento orbital de la compa˜nera visible podr´ıa indicar que el objeto con el cual est´a vinculado esta estrella, tiene las caracter´ısticas de un Agujero Negro. Otra posibilidad es que el ob-jeto compacto forme parte de un sistema binario cerrado. En estos sistemas cercanos la estrella visible excede su l´ımite de Roche, siendo sus capas externas acretadas por el objeto compacto y form´andose un disco de acreci´on alrededor del mismo. La tem-peratura del material aumenta de tal manera que este disco emite en rayos X (Figura 1.11). S´olo la gravedad de una Estrella de Neutrones o un Agujero Negro es capaz de producir rayos X en un sistema binario pr´oximo. Si al calcular la masa del objeto com-pacto en estos sistemas binarios se encuentra que la misma supera las 3 M , entonces

(27)

Figura 1.11: Representaci´on art´ıstica de un Agujero Negro (o una Estrella de Neutrones) con una estrella compa˜nera. La materia que cae, forma un disco de acreci´on el cual emite en rayos X. Imagen extra´ıda de la p´agina: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Accretion disk.jpg.

El fen´omeno de lentes gravitacionales se produce cuando la luz procedente de objetos distantes y brillantes se curva alrededor de un objeto masivo, que act´ua como lente, situado entre el objeto emisor y el receptor. Si la lente es de baja masa (objetos de masa estelar) la separaci´on angular entre las im´agenes de la fuente no se puede resolver. Sin embargo, si hay movimiento relativo entre la lente y la fuente, a medida que la lente pasa frente a esta se produce un cambio en el brillo aparente del objeto emisor (Figura 1.12). Cuando se produce variabilidad de la fuente debido a una lente de masa estelar, el fen´omeno se denomina de microlentes. De momento, este es el ´unico m´etodo para detectar Agujeros Negros de masa estelar aislados.

1.5.

Diagrama H-R

El diagrama Hertzsprung-Russell (o Diagrama H-R), es un gr´afico que clasifica a las estrellas seg´un la etapa evolutiva en la cual se encuentran, por lo que se utiliza para estudiar la evoluci´on estelar. En ´el, se muestra la relaci´on entre las magnitudes absolutas o luminosidades de las mismas versus sus tipos espectrales o temperaturas efectivas.

Un examen del diagrama muestra que las estrellas tienden a encontrarse agrupadas en regiones espec´ıficas del mismo (panel izquierdo de la Figura 1.13). La predomi-nante es la diagonal que va de la regi´on superior izquierda (caliente y brillante) a la

(28)

1.5 Diagrama H-R 23

Figura 1.12: Representaci´on del aumento en el brillo que se produce en la imagen de la estrella fuente al pasar un Agujero Negro delante de ella. Imagen extra´ıda de la p´agina: http://www.oarval.org/LBHssp.htm.

regi´on inferior derecha (fr´ıa y menos brillante) donde se ubican las estrellas que se encuentran en la fase de Secuencia Principal. En la esquina inferior izquierda se en-cuentran las Enanas Blancas, y por encima de la secuencia principal se enen-cuentran las Gigantes y Supergigantes Rojas. En el panel derecho de la Figura 1.13 se muestra co-mo cambia la posici´on en el diagrama de una estrella coco-mo el Sol, a medida que esta evoluciona. Una de las complicaciones de realizar un diagrama H-R es que la cantidad del eje vertical, la magnitud absoluta, no es observable directamente; para calcularla, es necesario conocer la distancia a la cual se encuentran los objetos.

1.5.1.

C ´

umulos Estelares

Un c´umulo estelar es un conjunto de estrellas agrupadas, de tal manera que la fuerza gravitatoria con que ellas se atraen es mayor que la que ejerce la galaxia como un todo sobre cada estrella del conjunto. Todas las estrellas de un mismo c´umulo se

(29)

Figura 1.13: El panel izquierdo indica las distintas regiones en que se agrupan las estrellas en un diagrama H-R, mientras que en el panel derecho, se tiene una repre-sentaci´on de la evoluci´on de una estrella como el Sol en dicho diagrama. Im´agenes ex-tra´ıdas, respectivamente, de las p´aginas: http://www.odiseacosmica.com/2009/01/el-diagrama-hr.html y http://www2.astro.psu.edu/users/cpalma/astro10/class11.html.

han formado pr´acticamente al mismo tiempo, a partir de material interestelar de una determinada composici´on qu´ımica. Por lo tanto, desde un punto de vista evolutivo, la masa de cada estrella ser´a el ´unico elemento que las diferencie dentro del c´umulo. Esto hace que los c´umulos estelares sean excelentes laboratorios para estudiar la evoluci´on estelar mediante el estudio de su diagrama H-R ya que al estar todas las estrellas a la misma distancia de la Tierra, se puede usar su magnitud aparente en lugar de la magnitud absoluta.

Existen dos tipos de c´umulos estelares. Los denominados c´umulos abiertos est´an formados por 102− 103 estrellas, tienen forma irregular, se encuentran por lo general en el plano gal´actico y est´an formados por estrellas de poblaci´on I. Estas estrellas con-tienen cantidades significativas de elementos m´as pesados, los cuales fueron creados por anteriores generaciones de estrellas y diseminados en el medio interestelar por explosiones de Supernovas. Nuestro Sol es una estrella de poblaci´on I. El otro tipo son los c´umulos globulares. Estos est´an compuestos por 105 − 107 estrellas, tienen

forma esf´erica, se encuentran en el halo de la galaxia y est´an formados por estrellas de Poblaci´on II. Estas son estrellas m´as viejas que las de poblacion I, y son pobres en metales. En la Figura 1.14 se pueden ver las diferencias morfol´ogicas de ambos tipos de c´umulos. En el panel izquierdo se tiene una imagen de las Pley´ades, el cual es un conocido c´umulo abierto compuesto por ∼500 estrellas. En el panel derecho, se muestra una imagen de Omega Centauri que es un c´umulo globular compuesto por varios millones de estrellas.

(30)

1.5 Diagrama H-R 25

Figura 1.14: El panel izquierdo se muestra una imagen de las Pley´ades, mientras que en el panel derecho, se presenta una imagen de Omega Centauri. Im´agenes extra´ıdas de la p´agina: http://www.spitzer.caltech.edu/.

Al comparar diagramas H-R de ambos tipos de c´umulos, se pone en evidencia que las estrellas que ellos contienen pertenecen a dos poblaciones distintas. Al analizar el diagrama H-R de c´umulos globulares, se ve que todos estos c´umulos tienen diagra-mas similares, donde ya casi todas las estrellas salieron de la Secuencia Principal, e inclusive muchas est´an dirigi´endose a la zona de las Enanas Blancas. Por el contrario, los diagramas H-R de c´umulos abiertos presentan algunas diferencias entre s´ı (Figura 1.15), las cuales se deben principalmente a efectos de edad. No obstante, se observa que la mayor´ıa de sus estrellas se encuentran en la Secuencia Principal. En los pane-les superior e inferior de la Figura 1.16 se muestran, a modo de ejemplo, el diagrama H-R de un c´umulo abierto (Pl´eyades) y de un c´umulo globular (Omega Centauri), respectivamente.

(31)

Figura 1.15:Diagrama H-R compuesto con c´umulos abiertos bien conocidos y de distintas edades. Imagen extra´ıda de la p´agina: http: //infobservador.blogspot.com.ar/2010/12/los-cumulos-abiertos-y-globulares.html.

(32)

1.5 Diagrama H-R 27

Figura 1.16:En el panel superior se muestra el diagrama H-R de un c´umulo abierto (Pl´eyades) y en el panel inferior, se puede ver el diagrama de un c´umulo globular (Omega Centauri). Im´agenes extra´ıdas de la p´agina: http://www2.astro.psu.edu/users/cpalma/astro10/class11.html.

(33)

Enanas Blancas

2.1.

Introducci´on

Las llamadas Enanas Blancas representan uno de los estadios evolutivos finales de las estrellas y se cree que ser´a el destino de ∼ 97 % de las estrellas de nuestra Galaxia. Se trata de objetos con radios peque˜nos y densidades muy elevadas, por lo que forman parte de las estrellas compactas, pues son una de las formas de materia m´as densas conocidas, junto con las Estrellas de Neutrones y los Agujeros Negros.

A´un sin conocer su naturaleza, a finales del siglo XIX eran conocidas 3 Enanas Blancas: 40 Eridanio B (detectada en 1783), Sirio B (detectada en 1862) y Procyon B (detectada en 1896). Este n´umero creci´o con programas de b´usqueda a 111 en 1950 (29 de ellas descubiertas en el Observatorio Astron´omico de C´ordoba, Argentina). Actualmente, la cifra se elev´o a m´as de 10000 con la ayuda del SDSS1, y se calcula que existen mil millones de Enanas Blancas en la Galaxia, un cuarto de ellas en sistemas binarios.

En este Cap´ıtulo se presentan las caracter´ısticas de estas estrellas (Secci´on 2.2), su estructura interna (Secci´on 2.3) y la clasificaci´on espectral desarrollada para las mismas (Secci´on 2.5). Por ´ultimo, se define la zona de habitabilidad y se muestra donde se localiza y se analiza c´omo var´ıa dicha regi´on en funci´on del tiempo (Secci´on 2.6).

2.2.

Caracter´ısticas

Se las denomin´o Enanas Blancas ya que, debido a su elevada temperatura superfi-cial se presentaban como objetos blanquecinos cuando se las observaba con los teles-copios. Se conocen Enanas Blancas desde 0,17 M (Bassa et al. 2006) hasta 1,33 M

(34)

2.2 Caracter´ısticas 29

(Vennes & Kawka 2008), aunque la gran mayor´ıa de ellas se encuentra entre 0,5 y 0,7 M . El radio estimado de estas estrellas se sit´ua entre 0,008 y 0,02 R , una cifra muy

cercana al radio terrestre, de aproximadamente 0,009 R (Figura 2.1). En la Figura

2.2, se muestra la relaci´on entre el radio R y la masa M de las Enanas Blancas, para aproximaciones no relativista, donde no hay un l´ımite de masa

R ∼ M−1/3,

y relativista donde el l´ımite de masa es

Mlim ∼ N2

}c G

!2/3 ,

siendo N el n´umero de electrones por unidad de masa, c la velocidad de la luz, } la constante reducida de Planck y G la constante de gravitaci´on universal. En esta aproximaci´on, a medida que a˜nadimos masa a una Enana Blanca, su radio disminuye, y seg´un el principio de incertidumbre de Heisenberg, la cantidad de movimiento, y por lo tanto la velocidad de los electrones, aumenta. A medida que aumenta esta velocidad y se va aproximando a la velocidad de la luz c, la masa de la Enana Blanca M se va aproximando a Mlim. Por lo tanto, ninguna Enana Blanca puede ser m´as pesada que el

l´ımite de masa (L´ımite de Chandrasekhar). Tienen densidades medias altas, del orden de 106g/cm3.

Figura 2.1: En esta representaci´on esquem´atica, se muestra una comparaci´on en-tre el tama˜no de las Enanas Blancas respecto a la Tierra. Imagen obtenida de: http://danielmarin.blogspot.com.ar/2011/03/planetas-habitables-alrededor-de-Enanas.html.

Como en su n´ucleo ya no se producen reacciones termonucleares, la estrella no tiene ninguna fuente de energ´ıa que equilibre el colapso gravitatorio, por lo que la

(35)

Figura 2.2: Relaci´on Radio-Masa para las Enanas Blancas. La curva azul presenta un mod-elo no relativista, donde no habr´ıa l´ımite de masa, mientras que la curva verde, que sigue un modelo relativista, muestra que el l´ımite de masa es de 1,44 M . Imagen obtenida de:

http://es.wikipedia.org/wiki/Enana Blancacite note-54.

Enana Blanca se va comprimiendo sobre s´ı misma debido a su propio peso. Sin em-bargo, el material estelar que se encuentra a a densidades muy elevadas, ya no se va a comportar como un gas ordinario. Los electrones se encuentran tan pr´oximos entre s´ı, que no pueden moverse completamente al azar y solo pueden cambiar su velocidad al intercambiar sus ´orbitas con otros electrones. Las leyes de la Mec´anica Cu´antica todav´ıa se mantienen, en particular el Principio de Exclusi´on de Pauli. Por lo tanto, los electrones se ven obligados a moverse a altas velocidades, generando la llamada presi´on degenerada de los electrones, que es la que efectivamente se opone al colapso de la estrella.

Una vez que cesa la contracci´on gravitatoria, estos objetos gradualmente se en-fr´ıan, y se desplazan hacia la derecha y hacia abajo del diagrama H-R (Figura 2.3). Es decir, a medida que transcurre el tiempo, la temperatura superficial va descendiendo, el espectro de la radiaci´on se va desplazando hacia un color rojizo, y la luminosidad va disminuyendo. Este proceso es extremadamente lento, pudiendo tardar 1 × 1010

a˜nos para alcanzar una temperatura de 3000 K. Con el tiempo, las Enanas Blancas se enfriar´an hasta tal punto que dejar´an de irradiar y se convertir´an en Enanas Negras, aproxim´andose a la temperatura del entorno e igual´andose con la radiaci´on de fondo

(36)

2.2 Caracter´ısticas 31

de microondas. Sin embargo, en la actualidad, y debido a la corta edad del universo, no hay indicios de la existencia de Enanas Negras.

Figura 2.3: En este esquema correspondiente a la trayectoria evolutiva de Post-Secuencia Prin-cipal de una estrella de 1 M en el diagrama H-R, se puede ver que a medida que la Enana

Blanca se enfr´ıa, se desplaza hacia la derecha y hacia abajo. Imagen obtenida de la p´agina: http://evolutiestelara.wordpress.com/.

La temperatura efectiva de las Enanas Blancas, comprende desde temperaturas inferiores a los 4000 hasta los 150000 K, siendo el error t´ıpico en la estimaci´on de dicha temperatura del ∼ 10

Al analizar el ensanchamiento de lineas espectrales (por ejemplo la linea K del calcio ionizado) y la separaci´on de frecuencias pulsacionales, se estim´o que estas es-trellas son rotadores muy lentos, con velocidades de rotaci´on ecuatoriales 10 Km/h (Berger et al. 2005). Adem´as, las pulsaciones observadas en Enanas Blancas son no radiales y tienen amplitudes t´ıpicas entre 0,004-0,3 magnitudes en los espectros ´optico y ultravioleta. Estos objetos pueden experimentar pulsaciones, con per´ıodos t´ıpicos de pocos minutos, en distintos momentos de su vida. Los grupos conocidos de Enanas Blancas pulsantes son:

• ZZ Ceti (o DAV): Enanas Blancas de tipo espectral DA (la clasificaci´on espec-tral se describe en la Secci´on 2.5), temperaturas efectivas entre T=10500-12500 K, gravedad superficial log g= 7,8-8,8 y per´ıodos de pulsaci´on entre P= 2-23 min.

• V777 her (o DBV): Enanas Blancas de tipo espectral DB (ver Secci´on 2.5), temperaturas efectivas entre T=22000-29000 K, gravedad superficial log g= 7,6-8,2 y

(37)

per´ıodos de pulsaci´on entre P= 2-18 min.

• PG 1159 (o DOV, ver Secci´on 2.5): Enanas Blancas con temperaturas entre T=80000-180000 K, gravedad superficial log g=5,5-7,5 y per´ıodos de pulsaci´on P= 5-100 min.

• Hot DQ (o DQV, ver Secci´on 2.5): Enanas Blancas con temperaturas entre T=19000-22000 K, y per´ıodos de pulsaci´on entre P= 4-18 min.

El l´ımite habitual de detecci´on de campos magn´eticos en estas estrellas era de ∼30 kG, pero fue reducido a 1 kG, gracias al VLT (ESO)2. Jordan et al. (2007), es-tablecieron que un 10 % de las Enanas Blancas poseen campos magn´eticos superiores a 103kG, mientras que un 20 % estar´ıan dentro del orden de 1 kG.

2.3.

Estructura Interna

Como se vi´o en el Cap´ıtulo 1, las Enanas Blancas est´an constituidas b´asicamente por carbono y ox´ıgeno, como resultado de la fusi´on del helio. Sin embargo, sobre la superficie hay una capa de hidr´ogeno o helio, que forma la atm´osfera de la estrella. S´olo unas pocas (∼1 %) est´an formadas integramente por helio, al no haber llegado a quemarlo.

Salpeter (1961) predij´o que los n´ucleos de las Enanas Blancas deb´ıan cristalizar a medida que se enfr´ıan con el tiempo. En un modelo t´ıpico de Enana Blanca, la cristali-zaci´on no comienza hasta que la superficie alcanza los 6000-8000 K. En estrellas m´as masivas el efecto comienza a temperaturas de superficie m´as elevadas. En la Figura 2.4, se presenta un esquema del proceso de cristalizaci´on para el caso de una Enana Blanca con una masa t´ıpica de 0,6 M . En una primera fase, el n´ucleo compacto,

for-mado por carbono y ox´ıgeno, se mantiene isotermo, transmitiendo su calor a la regi´on superficial de hidr´ogeno y helio. El ox´ıgeno cristaliza antes que el carbono por lo que, en la segunda fase, el n´ucleo empieza a cristalizar enriqueci´endose de ox´ıgeno y des-plazando el carbono hacia la regi´on m´as externa, que, finalmente, tambi´en termina por cristalizar. Este proceso emite nueva radiaci´on latente que detiene el enfriamiento de la estrella. Finalmente la cristalizaci´on concluye y la estrella sigue enfri´andose al ritmo normal hasta que ´esta deja de radiar, convirti´endose en una Enana negra.

El descubrimiento de las pulsaciones en la atm´osfera de hidr´ogeno de la Enana Blanca BPM 37093 (Kanaan et al. 1992) proporcion´o la primera oportunidad de veri-ficar esta hip´otesis. Metcalfe et al. (2004) usaron el per´ıodo de pulsaci´on que se ob-serva en BPM 37093, para analizar el interior y determinar emp´ıricamente el tama˜no del n´ucleo cristalizado. La valoraci´on inicial de los modelos sugiere fuertemente la presencia de un n´ucleo s´olido que contiene alrededor del 90 % de la masa estelar, lo

(38)

2.4 Atm´osfera 33

Figura 2.4:Esquema del proceso de cristalizaci´on para el caso de una Enana Blanca con una masa t´ıpica de 0,6 M . Imagen obtenida de la p´agina: http://es.wikipedia.org/wiki/Enana Blancacite

note-metcalfe1-83.

que resulta consistente con las previsiones te´oricas.

2.4.

Atm´osfera

La atm´osfera estelar es la regi´on de una estrella de donde escapa la radiaci´on en forma definitiva al espacio interestelar, es decir, es la ´unica parte que se puede ob-servar. La atm´osfera de las Enanas Blancas est´a compuesta casi en su totalidad de hidr´ogeno o de helio. La explicaci´on de este hecho la proporcion´o ´Evry Schatzman en 1940, quien expuso que la alta gravedad superficial separaba los elementos, atrayendo m´as fuertemente los elementos pesados hacia su centro, y quedando los m´as ligeros en la superficie (Figura 2.5). Es decir, cualquier posible elemento qu´ımico pesado (Ca, Fe, Mg, Cr, Ni, S, O, Na, etc.) en su atm´osfera se hunde en escalas temporales de u-nos pocos d´ıas a un mill´on de a˜no (dependiendo de la masa y temperatura superficial, Koester & Wilken 2006). Este tiempo es considerablemente menor que el tiempo de enfriamiento de estas estrellas (108-109a˜nos).

Se ha calculado que una atm´osfera rica en helio posee una masa aproximada del 1 % de la masa total de la estrella, y una atm´osfera compuesta de hidr´ogeno, el 0,01 % del total. A pesar de la fracci´on que representa, esta capa externa determina la evolu-ci´on t´ermica de la Enana Blanca; los electrones degenerados conducen bien el calor, por lo que la masa de la Enana Blanca es casi isot´ermica. La opacidad a la radiaci´on de las capas externas permite que las Enanas Blancas se enfr´ıen con mayor lentitud.

2.5.

Clasificaci´on Espectral

Kuiper, en 1941 fue el primero en intentar clasificar los espectros de las Enanas Blancas, sin embargo fueron Edward M. Sion y colaboradores quienes establecieron

(39)

Figura 2.5:Esquema del interior de una Enana Blanca, donde se puede ver la separaci´on o estratifi-caci´on de los distintos elementos y la peque˜na fracci´on de la atm´osfera, que eventualmente est´a consti-tuida por hidr´ogeno. Imagen obtenida de la p´agina: http://universe-review.ca/F08-star11.htm.

en 1983 el sistema utilizado en la actualidad, el cual desde entonces ha sido revisado en diversas ocasiones. Dicho sistema clasifica el espectro con un s´ımbolo, que consiste en una D inicial ya que se trata de objetos degenerados, seguido de una secuencia de letras (Tabla 2.1) y un ´ındice de temperaturas, que se calcula dividiendo la temperatura efectiva por 50400 K, ya que la temperatura superficial est´a ´ıntimamente relacionada con el espectro.

Estas estrellas se clasifican b´asicamente en 6 tipos espectrales: DA, DB, DO, DC, DZ, DQ. Las Enanas Blancas del tipo DA, que se caracterizan por tener atm´osferas ri-cas en hidr´ogeno, conforman el 80 % de las Enanas Blanri-cas analizadas espectrosc´opi-camente. Presentan l´ıneas de Balmer, por lo que sus temperaturas efectivas se encuen-tran comprendidas entre 5000 K hasta ∼ 105 K (panel superior Figura 2.6). La gran

mayor´ıa de los restantes tipos (DB, DO, DC, DZ) poseen atm´osferas ricas en helio. El tipo espectral DB, es el segundo m´as abundante y el principal de las deficientes en hidr´ogeno. Estas Enanas Blancas poseen atm´osferas ricas en helio neutro, con temperaturas efectivas entre 11000 y 30000 K ya que a temperaturas mas fr´ıas, el helio se torna invisible espectrosc´opicamente (panel inferior Figura 2.6). Las Enanas Blan-cas de tipo DO muestran principalmente lineas de helio ionizado y son muy calientes, con Te f f entre ∼45000 – 150000 K (panel superior Figura 2.7). Las Enanas Blancas de

tipo DC, presentan un espectro pr´acticamente continuo, por lo que se cree que tienen atm´osferas de helio puro, ya que es el ´unico elemento que a temperaturas efectivas

(40)

2.5 Clasificaci´on Espectral 35

Tabla 2.1:Clasificaci´on espectral de las Enanas Blancas

Tipo

Espectral Caracter´ısticas

DA L´ıneas de Balmer. No hay l´ıneas de metales o de HeI. DB L´ıneas de HeI. No hay l´ıneas de metales o de H. DO L´ıneas de HeII, acompa˜nadas por l´ıneas de H o de HeI. DC Espectro continuo (l´ıneas < 5 % de profundidad). DZ L´ıneas de metales. No hay l´ıneas de H o de HeI. DQ L´ıneas o bandas del carbono

P Enana Blanca magn´etica con polarizaci´on detectable. H Enana Blanca magn´etica sin polarizaci´on detectable. E L´ıneas en emisi´on.

V Enana Blanca variable.

? Espectro de clasificaci´on incierta.

bajas (. 11000 K) produce espectros sin l´ıneas espectrales (panel inferior Figura 2.7). La clase DZ est´a formada por estrellas fr´ıas, con Te f f entre ∼4000 – 15000 K, y sus

espectros muestran l´ıneas de metales (panel superior Figura 2.8). S´olo una peque˜na fracci´on de las Enanas Blancas (aproximadamente el 0,1 %) tienen atm´osferas en las que el elemento principal es el carbono (tipo DQ). Estas estrellas tienen temperaturas efectivas entre 4000 – 13000 K (panel inferior Figura 2.8). Si se detectan rasgos secun-darios, se suele agregar otra letra a la clasificaci´on, por ejemplo una Enana Blanca que posea un campo magn´etico polarizado, una temperatura efectiva de 17.000 K, y una l´ınea de absorci´on en la que domina el helio neutro pero que tambi´en tiene hidr´ogeno, se trata de una DBAP3.

Uno de los modelos de formaci´on de las distintas clases espectrales m´as aceptados actualmente es el siguiente. La evoluci´on de los objetos, luego de la fase de Gigante Roja y Nebulosa Planetaria, se separa en dos secuencias de Enanas Blancas, una con estrellas atm´osferas ricas en hidr´ogeno y la otra con objetos deficientes en hidr´ogeno, en una proporci´on de 4 a 1 respectivamente. Se considera que las Enanas Blancas ricas en hidr´ogeno a medida que se enfr´ıan, recorren toda la clase DA en su amplio rango de temperaturas. Por el contrario, se calcula que la mayor´ıa de las Enanas Blancas deficientes en hidr´ogeno son el resultado de episodios de renacimiento (born-again). Estos consisten en un pulso t´ermico muy tard´ıo, procedente de la fusi´on del helio en la fase temprana de enfriamiento de la estrella, inmediatamente despu´es de que finaliz´o la fusi´on del hidr´ogeno. Al comienzo de este pulso t´ermico, el hidr´ogeno superficial

(41)

Figura 2.6:Espectros de Enanas Blancas de tipo espectral DA (panel superior) y DB (panel inferior). Im´agenes extra´ıdas del trabajo de Eisenstein et al. (2006).

restante es arrastrado por convecci´on hacia el interior y, debido a las altas temperaturas es quemado completamente. Luego de este pulso, la estrella se enfr´ıa definitivamente, quedando con una envoltura rica en helio y contaminada por productos de su fusi´on (por ejemplo C y O).

Las estrellas de tipo PG 1159 son objetos deficientes en hidr´ogeno, cuyos espectros muestran, adem´as de fuertes lineas de helio ionizado, C y O altamente ionizados. En el diagrama H-R, las pre-Enanas Blancas tipo PG 1159 se superponen con las de tipo espectral DO, lo que lleva a suponer que las PG 1159 son progenitoras de estas. Para el tipo espectral DQ se acepta en general que el carbono presente en su atm´osfera se

(42)

2.5 Clasificaci´on Espectral 37

Figura 2.7:Espectros de Enanas Blancas de tipo espectral DO (panel superior) y DC (panel inferior). Im´agenes extra´ıdas de los trabajos de Werner et al. (2005) y Kawka (2006).

origina cuando la zona convectiva de la envoltura de helio de estrellas de clase DB alcanza el n´ucleo rico en carbono, siendo parte del mismo arrastrado a la superficie (Pelletier et al. 1986). Los elementos m´as pesados que el carbono, que se observan en las DZ, no pueden ser primordiales, porque el tiempo de difusi´on (de unos pocos d´ıas a un mill´on de a˜nos), es considerablemente menor al tiempo de enfriamiento de estos objetos (108-109 a˜nos). Se propuso que la estrella acretaba material interestelar,

sin embargo, esta hip´otesis tiene varios problemas, siendo los m´as desconcertantes la ausencia de nubes densas cercanas al Sol, y el d´eficit de hidr´ogeno en el material acretado, ya que al ser el elemento m´as liviano deber´ıa observarse en la atm´osfera

(43)

Figura 2.8:Espectros de Enanas Blancas de tipo espectral DZ (panel superior) y DQ (panel inferior). Im´agenes extra´ıdas de los trabajos de Dufour et al. (2006) y Kawka (2006).

estelar, pero raramente se observa en estas estrellas.

2.6.

Zona de Habitabilidad

Se define la Zona de Habitabilidad Estelar como el rango de distancias desde la estrella hu´esped en el cual la presencia de agua liquida en la superficie de un hipot´etico planeta est´a asegurada por un tiempo m´ınimo tmin (Porto de Mello et al. 2006). Este

tminsuele tomarse de 3 Gyr, ya que es el tiempo estimado para el surgimiento de la vida

(44)

2.6 Zona de Habitabilidad 39

variar a medida que la estrella evolucione. Por ejemplo, en el caso del Sol actualmente se encuentra entre 0,95-1,15 UA (panel superior Figura 2.9), sin embargo, se estima que cuando sea una Gigante Roja se encontrar´a entre 7-22 UA (panel inferior Figura 2.9).

Figura 2.9:En el panel superior se muestra la zona de habitabilidad actual para el Sol, mientras que en el panel inferior se indica dicha regi´on para cuando este sea una Gigante Roja.

Agol (2011) determin´o la zona habitable de las Enanas Blancas (WDHZ). Este autor propuso que dado de que las Enanas Blancas m´as comunes tienen temperaturas superficiales de ≈5000 K y luminosidades muy bajas, un planeta deber´ıa orbitar muy cerca para recibir el mismo flujo que la Tierra recibe del Sol, por lo que este planeta deber´ıa encontrarse a ≈0,01 UA para estar a una temperatura a la que exista agua l´ıquida en su superficie.

Antes de convertirse en una Enana Blanca, una estrella similar al Sol se expande en la fase de Gigante Roja, siendo lo m´as probable que termine engullendo planetas dentro de ≈1 UA, por lo que planetas presentes en la WDHZ deben llegar a la misma

(45)

despu´es de la evoluci´on de la estrella. Esto puede ocurrir a trav´es de varios caminos: pueden formarse del material que se encuentra cerca de la Enana Blanca, a trav´es de la interacci´on o la fusi´on de estrellas binarias (Livio et al. 2005), o por la captura o la migraci´on desde distancias m´as grandes (Debes & Sigurdsson 2002).

Figura 2.10: distancia orbital del planeta vs. edad de la Enana Blanca. En esta figura se presenta la zona de habitabilidad para una Enana Blanca t´ıpica de masa 0,6 M y atm´osfera de hidr´ogeno,

sombreada en azul. La l´ınea de trazos es el l´ımite de Roche para planetas con densidad terrestre, y la l´ınea de puntos denota el l´ımite para la CHZ. Imagen extra´ıda del trabajo de Agol (2011).

En la Figura 2.10 se muestra la WDHZ en funci´on del tiempo para una Enana Blanca t´ıpica de masa 0,6 M y atm´osfera de hidr´ogeno. Como se puede ver, esta

re-gi´on sombreada en azul, se reduce con el tiempo a medida que la estrella se enfr´ıa. Un planeta, a una determinada distancia orbital de la estrella, entra en la parte inferior de la Figura y se mueve verticalmente hacia arriba. En un primer momento se encuentra a una temperatura demasiado caliente para que exista agua l´ıquida en su superficie, luego, a medida que la estrella se enfr´ıa, llega a la WDHZ. A medida que transcurre el tiempo, finalmente el planeta va a salir de dicha regi´on. La duraci´on de un planeta den-tro de la WDHZ, tiene un m´aximo de 8 Gyr a ≈0,01 UA. Esta distancia es casi el doble del l´ımite de Roche, que establece el valor de distancia m´ınima a la cual puede orbitar un planeta sin que se produzca la sincronizaci´on tidal entre el per´ıodo de rotaci´on y orbital del mismo. Para estas estrellas este valor es de ∼0,005 UA.

(46)

2.6 Zona de Habitabilidad 41

Agol definio la Zona Continuamente Habitable (CHZ) como el rango de distancias orbitales a que son habitables para un tiempo de duraci´on m´ınima, Tmin. ´El tom´o una

duraci´on m´ınima de Tmin = 3 Gyr, que, para el caso de una Enana Blanca t´ıpica, se

traduce en un rango de distancias 0,005 < a < 0,02 AU; un planeta que orbita dentro de estas distancias pasa por lo menos 3 Gyr dentro de la WDHZ. En la Figura 2.11 se muestra como var´ıa el l´ımite externo de la CHZ, dependiendo de la masa de la estrella y el valor de Tmin adoptado.

Figura 2.11: Masa de las Enanas Blancas vs. distancias orbitales. La regi´on sombreada en verde corresponde a la CHZ para una Enana Blanca con atm´osfera de hidr´ogeno, tomando un Tmin = 3 Gyr.

Las otras lineas muestran como var´ıa el l´ımite externo de esta regi´on para los casos Tmin= 1 Gyr (l´ınea

de puntos), Tmin = 5 Gyr (l´ınea de puntos y trazos) o para una atm´osfera de helio con Tmin = 3 Gyr

(l´ınea de trazos). Imagen extra´ıda del trabajo de Agol (2011).

La CHZ ocurre a luminosidades de 10−4,5a 10−3 L

, alrededor de 10 magnitudes

m´as d´ebiles que el Sol, el cual establece el tama˜no m´ınimo del telescopio para la detecci´on de un planeta en dicha regi´on. Adem´as, se tiene que tener en cuenta que, en el extremo m´as caliente, el mayor flujo ultravioleta que recibe el planeta puede afectar a la retenci´on de una atm´osfera, por lo que estos planetas necesitar´ıan formar una atm´osfera secundaria, como ocurri´o en la Tierra.

El tama˜no similar de las Enanas Blancas con planetas tipo Tierra y la cercan´ıa de la WDHZ con la estrella, permitir´ıa la b´usqueda de planetas en esta regi´on, a trav´es del m´etodo de tr´ansitos planetarios. Esta t´ecnica consiste en medir variaciones en el flujo

Referencias

Documento similar

La combinación, de acuerdo con el SEG, de ambos estudios, validez y fiabilidad (esto es, el estudio de los criterios de realidad en la declaración), verificada la

Gastos derivados de la recaudación de los derechos económicos de la entidad local o de sus organis- mos autónomos cuando aquélla se efectúe por otras enti- dades locales o

Sabemos que, normalmente, las ​cookies deben ser almacenadas y enviadas de vuelta al servidor sin modificar; sin embargo existe la posibilidad de que un atacante

dcfvnion que le ha fido for^ofo valerfe de tod'.> fin fegiíir a ninguno encera mente para haílar en ta mifma difonancia la conformidad.Valerfe de todos es virtud tan precifa en

Algo que en su vertiente más estricta puede apli- carse al género de los Comentarios practicado por César, en relación con la guerra de las Galias, o la multitud de biografías que

6005 .- Lentejón de limolitas rojas intercalado entre dos niveles conglomeráticos pertenecientes a una terraza media (3) del Río Esla en la localidad de Santas Martas.. 6006 .-

__^ La linea del horizonte corresponde a la superfi-... Utri- llas a

La campaña ha consistido en la revisión del etiquetado e instrucciones de uso de todos los ter- mómetros digitales comunicados, así como de la documentación técnica adicional de