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ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS PERÚ

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ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS

PERÚ

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Instituto Nacional de Recursos Naturales – INRENA / Amazónicos por la Amazonía – AMPA /

Asociación Cutivireni – ACPC / Asociación de Ecosistemas Andinos – ECOAN / Asociación

Esencia Medio Ambiente / Asociación Mundo Azul / Asociación para la Conservación de la

Cuenca Amazónica – ACCA / Asociación para la Conservación de la Fauna Silvestre de Madre

de Dios – ACOFAS / Asociación para la Naturaleza y Desarrollo Sostenible – Andes /

Asociación para la Niñez y su Ambiente – ANIA / Asociación Peruana para la Conservación de

la Naturaleza – APECO / Asociaciones de Agricultura Ecológica / Centro de Investigación y

Manejo de las Áreas Naturales – CIMA / Centro de Datos para la Conservación – CDC-UNALM

/ Centro para la Sostenibilidad Ambiental de la Universidad Peruana Cayetano Heredia –

CSA-UPCH / Conservación Internacional – CI / Derecho, Ambiente y Recursos Naturales – DAR /

Ecología y Medio Ambiente del Tahuamanu – ECOMATH / Fondo Nacional para Áreas

Protegidas por el Estado – PROFONANPE / Fundación Peruana para la Conservación de la

Naturaleza – ProNaturaleza / Grupo VIAJEROS / Inka Terra Asociación – ITA / Instituto

Conservación y Culturas – ICC / Instituto de Estudios Ambientales de la Pontificia Universidad

Católica del Perú – IDEA PUCP / Instituto del Bien Común – IBC / Instituto Machu Picchu –

IMAPI / Oxfam América / Parks Watch Perú / Rainforest Expeditions / Servicio Agropecuario

para la Investigación y Prom. – SAIPE / Sociedad Nacional del Ambiente – SNA / Sociedad

Peruana de Derecho Ambiental – SPDA / Sociedad Zoológica de Francfort – SZF / Soluciones

Prácticas – ITDG / The Mountain Institute – TMI / The Nature Conservancy – TNC /

Universidad del Pacífico / Universidad Ricardo Palma / Wildlife Conservation Society – WCS /

World Wildlife Fund – WWF

Áreas Naturales Protegidas Perú

Obra colectiva creada por Fundación Conservación Internacional (CI), The Nature Conservancy (TNC) y World Wildlife Fund (WWF) © Fundación Conservación Internacional (CI), The Nature Conservancy (TNC) y World Wildlife Fund (WWF)

Primera publicación 2007 Editores titulares

Fundación Conservación Internacional (CI), The Nature Conservancy (TNC) y World Wildlife Fund (WWF) Malecón de la Reserva 281, Miraflores

Primera Edición 2007 Tiraje: 10,000 ejemplares. Gestión de contenidos:

Área de Publicaciones y Multimedios Empresa Editora El Comercio S.A. ISBN: 978-9972-865-05-3

Hecho el depósito legal: 2007-03125 Agradecimientos:

Miriam Cerdán, Carlos F. Ponce, Mónica Lau, Fernando León, Silvia Sánchez, Pedro Solano y Gustavo Suárez de Freitas. Fotografía:

Carátula: Heinz Plenge

Fundación Conservación Internacional: André Bärstchi, pp 3, 4, 18, 24 / Haroldo Castro pp 3, 24 / CECOVASA pp 24, 25 / Patrick Johnston p 21 / John Martin pp 4, 16 / César Vega pp 4, 6, 20, 24, 25

Dirección de Publicaciones y Multimedios de El Comercio: Paolo Aguilar p 16 / Miguel Bellido p 16 / Guillermo Figueroa p 4 / Manuel García Miró pp 16, 25 / Dante Piaggio pp3, 4 / Rolly Reyna p 24

The Nature Conservancy: Marisel Allende p 16 World Wildlife Fund – WWF: Yuri Hooker p 4

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contenido

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PERÚ, PAÍS MEGADIVERSO

07

ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS

12

VISIÓN ACTUAL DE LAS ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS

11

GESTIÓN DE LAS ÁREAS

NATURALES PROTEGIDAS

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EL CASO

PERUANO

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LAS ÁREAS NATURLES PROTEGIDAS DEL PERÚ

22

PRIORIDADES DE ACCIÓN 2006-2015

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Los bienes que estas áreas resguardan —naturales y culturales— son tan importan-tes como los recursos que sostienen nuestra economía; tan importanimportan-tes como nues-tro pasado común y como las lenguas que hablamos. Sin embargo, la consideración que les damos no refleja su verdadero valor, quizá porque damos por sentado que la naturaleza estará siempre allí y que el agua, el aire limpio, los alimentos y las medi-cinas son bienes que nunca nos van a faltar.

Los recursos naturales renovables, en particular los recursos vivos, como los animales y las plantas, solo son renovables si son bien manejados. De lo que se tra-ta entonces es de aprender a gerenciar adecuadamente la naturaleza para seguir gozando de sus beneficios. Una pieza fundamental de esa gestión la constituyen las Áreas Naturales Protegidas. La importancia de su conservación está recogida en la Constitución de la República, las leyes nacionales y en diversos convenios interna-cionales, especialmente en la Convención sobre la Diversidad Biológica. Y es que di-chas áreas, si se administran correctamente, representan una fuente inagotable de bienes y servicios ambientales para toda la sociedad. Es más, miles de peruanos vi-ven diariamente del uso directo o indirecto que hacen de ellas y de los recursos que estas contienen. Las ANP son un elemento fundamental del desarrollo sostenible —tan ansiado para nuestro país—, el cual no es posible de alcanzar si no cuidamos ca-da uno de los elementos que intervienen en su proceso; todos están interrelaciona-dos y son indesligables.

Por otra parte, las Áreas Naturales Protegidas son parte fundamental de la he-rencia natural que dejaremos a las futuras generaciones, un verdadero tesoro de di-versidad genética, cuyo valor recién estamos empezando a vislumbrar y que tiene un potencial económico aún más difícil de cuantificar, pero sin duda muy alto. Medi-LAS ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS (ANP) SON PARTE DE LA ESENCIA MISMA DE UNA NACIÓN, AL IGUAL QUE SU CULTURA, SU IDIOMA, SU HISTORIA Y SUS RECURSOS.

Patrimonio natural

cinas, agua, oxígeno, saberes milenarios de culturas ancestrales, industria, producción, turismo, etc. En la naturaleza se encuentra nuestra verdadera riqueza y la garantía de un futuro promisorio para nuestros hijos. A pesar de todo ello, el Estado peruano les presta una mínima atención —más cercana a la indiferencia—, lo que impide garantizar el logro del objetivo de mantener sus valores en perpetuidad, privando a la sociedad peruana de hoy (y del futuro) de los enormes beneficios económicos, culturales y so-ciales que estas áreas proporcionan cuando son bien manejadas. Calidad y cantidad de vida, en suma.

El Perú ha dedicado formalmente más del 14,86% de su territorio (19,09 millones de hectáreas) a ser manejado de manera especial como parte del Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SINANPE). El compromiso con la conservación de la di-versidad biológica y de las Áreas Naturales Protegidas debe crecer y el Estado peruano de-be realizar los esfuerzos correspondientes para cumplir con la tarea, difícil pero necesaria, de dejar para las futuras generaciones una muestra bien conservada de su patrimonio na-tural y, al mismo tiempo, permitir a los peruanos de hoy obtener el máximo beneficio de la existencia de nuestros parques nacionales y demás Áreas Naturales Protegidas.

El éxito de la tarea podrá medirse al final del próximo periodo de gobierno me-diante varios indicadores: un SINANPE que represente cabalmente la diversidad del país, complementado por sistemas regionales, municipales y por áreas de conserva-ción privadas; un SINANPE adecuadamente gerenciado por una instituconserva-ción con condi-ciones técnicas y económicas acordes a la importancia del tema y de sus necesidades; un SINANPE manejado en forma participativa con la sociedad civil y el sector privado, que aplique buena gobernanza y que genere beneficios para toda la sociedad, princi-palmente a quienes viven cerca de ellas —muchas veces los menos favorecidos—, con-tribuyendo así a superar la inequidad y la pobreza. Una misión en pro de nosotros mis-mos, de la gente, de nuestra gente. Los ganadores seremos todos.

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5

PAÍS MEGADIVERSO

EL PERÚ ES UNO de los cinco países con mayor diversidad

biológica y variedad de climas y ambientes naturales en el mun-do. Esta característica se debe a una serie de factores, como su ubicación geográfica entre el ecuador y el trópico, la existencia de la cordillera de los Andes, y la presencia de las corrientes de Humboldt (fría) y de El Niño (cálida). Estas condiciones natura-les han configurado una geografía muy particular, única, que sir-ve de hábitat para un gran número de especies de flora y fauna silvestres, muchas de ellas endémicas, es decir, propias o exclu-sivas de nuestro país. Todo ello ha llevado a que el Perú sea re-conocido como uno de los países megadiversos del planeta, es decir, que concentran la más alta diversidad biológica. Este ca-rácter de país megadiverso, motivo de orgullo para nosotros, es una gran oportunidad para enrumbar un verdadero desarrollo sostenible para el Perú —con la materia prima más valorada en este nuevo milenio— y nos genera una gran responsabilidad pa-ra con toda la humanidad, pues debemos mantener esta biodi-versidad: protegerla, aprovecharla y preservarla.

IMPORTANCIA DE LA BIODIVERSIDAD

La diversidad biológica se ha convertido, en las últimas décadas, en la piedra angular del desarrollo de los países que tienen la suerte de poseerla. Y esto no es ninguna novedad. La diversidad biológica hoy es valorada como un bien escaso y con demandas altamente crecientes: fuente inagotable para la fabricación de productos medicinales (salud, cuidado personal, tratamiento de enfermedades, etc.); para la investigación científica, energética, médica y genética; para la extracción de insumos industriales y materiales de diversa utilidad; para el turismo; y, sobre todo, pa-ra la preservación de la vida en nuestro planeta. Un patrimonio altamente cotizado en todo el mundo y que, bien administrado, puede generarnos múltiples dividendos a todo el país para en-frentar las complicadas necesidades del siglo XXI.

Así pues, uno de los mayores retos para el hombre es ga-rantizar la plena compatibilidad entre el desarrollo humano, con todo lo que este conlleva (velocidad, comodidad y economía;

pe-Perú

ro también contaminación, depredación y sobreexplotación), y el mantenimiento del soporte de la tierra, es decir, una correcta gestión de nuestro medio ambiente. Entonces, no es posible al-canzar un real desarrollo y sostenerlo en el tiempo para poder aprovecharlo en el futuro, sin cuidar de la riqueza biológica.

La biodiversidad es fundamental para el sostenimiento de la vida del ser humano en el planeta. Y es que todos los alimen-tos y buena parte de los insumos industriales que consumimos provienen de recursos vivos, como es el caso de las medicinas, por ejemplo. De la misma forma, sin ecosistemas funcionales, la reducción del abastecimiento de agua sería inevitable. Y todos sabemos que sin agua, la vida en el planeta sería imposible.

La pérdida de los espacios naturales no solo afecta a las es-pecies que albergan sino a todo el país, reduciendo la posibili-dad del desarrollo sostenible necesario para superar la pobreza en que vive la mayoría de los peruanos. Las Áreas Naturales Protegidas constituyen un elemento fundamental para la con-servación de la biodiversidad.

AVES: 1.816 especies (2 en el ranking mundial) MAMÍFEROS: 515 especies (5 en el ranking mundial) ANFIBIOS: 403 especies (4 en el ranking mundial) REPTILES: 370 especies (4 o 5 en el ranking mundial) MARIPOSAS: 3.532 especies (1 en el ranking mundial) ORQUÍDEAS: 3.200 especies (10% de orquídeas en el mundo)

AVES: 115 especies (6% del total) MAMÍFEROS: 109 especies (27,5% del total) ANFIBIOS: 185 especies (48,5% del total) MARIPOSAS: 58 especies (12,5% del total) ORQUÍDEAS: 300-350 especies (1% del total)

ESPECIES ENDÉMICAS

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LAS ÁREAS PROTEGIDAS SURGEN en el mundo a fines del siglo XIX, como una manera de proteger espacios natura-les —particularmente destacados por su belleza escénica y por la fauna silvestre que los habita— de la presión generada por el hombre cuando empezó la ocupación de nuevos terri-torios, en los cuales la explotación de los recursos naturales se desarrollaba de manera destructiva, transformando dra-máticamente los ecosistemas.

Gracias al cuidado de estos territorios es que se pudie-ron mantener, en el mundo entero, importantes espacios na-turales y conservar especies de flora y fauna silvestre de particular interés.

Modernamente, se entienden como Áreas Naturales Protegidas a los espacios terrestres o marinos representati-vos de la biodiversidad de un país, que se encuentran sujetos a un régimen especial de protección legal por parte del Esta-do en beneficio de la sociedad.

En el Perú, las ANP se definen legalmente como espa-cios continentales y/o marinos del territorio nacional recono-cidos, establecidos y protegidos legalmente por el Estado co-mo tales, debido a su importancia para la conservación de la diversidad biológica y demás valores asociados de interés cultural, paisajístico y científico, así como por su contribu-ción al desarrollo sostenible del país.

OBJETIVOS

Los objetivos de las áreas protegidas se orientan a garanti-zar las funciones y optimigaranti-zar los beneficios que estas brin-dan a la sociedad, a saber:

• Conservación de la diversidad biológica: especies, poblacio-nes, ecosistemas.

• Investigación científica y monitoreo del medio ambiente. • Mantenimiento de procesos y servicios ambientales. • Protección de características naturales y culturales

espe-cíficas.

• Disfrute público: recreación y turismo. • Educación.

• Utilización sostenible de recursos derivados de ecosiste-mas naturales en beneficio de las poblaciones locales. • Mantenimiento de atributos culturales y tradicionales.

CATEGORÍAS

De acuerdo a la naturaleza y objetivos de cada Área Natural Pro-tegida, se le asigna una categoría que determina su condición le-gal, finalidad y usos permitidos. Las Áreas Naturales Protegidas contemplan una gradualidad de opciones que incluyen: Áreas de uso indirecto. Son aquellas que permiten la inves-tigación científica no manipulativa, la recreación y el turis-mo, en zonas apropiadamente designadas y manejadas para ello. En estas áreas no se permite la extracción de recursos naturales, así como modificaciones y transformaciones del ambiente natural. Son áreas de uso indirecto los Parques Na-cionales, Santuarios Nacionales y los Santuarios Históricos. Áreas de uso directo. Son aquellas que permiten el aprovecha-miento o extracción de recursos, prioritariamente por las pobla-ciones locales, en aquellas zonas y lugares y para aquellos re-cursos, definidos por el plan de manejo del área. Otros usos y actividades que se desarrollen deberán ser compatibles con los objetivos del área. Son áreas de uso directo las Reservas Nacio-nales, Reservas Paisajísticas, Refugios de Vida Silvestre, Reser-vas Comunales, Bosques de Protección y Cotos de Caza.

Las categorías en el Perú están definidas en la Ley de Áreas Naturales Protegidas. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), organización que agru-pa a organizaciones gubernamentales y de la sociedad civil a nivel global, cuenta con un sistema de categorías que sirve de guía y de referencia técnica general, aunque cada país diseña su propio Sistema de acuerdo a sus características e historia. LAS ZONAS RESERVADAS

Las Zonas Reservadas constituyen un estatus transitorio den-tro del Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sinanpe). Son espacios reservados para la conserva-ción de la diversidad biológica y demás valores asociados, que requieren la realización de estudios complementarios que determinen la extensión y categoría que les corresponde como Área Natural Protegida. Se establecen mediante Resolución Ministerial, y en este dispositivo legal se constituye una comisión encargada del desarrollo de dichos estudios, los cuales incluyen la participación de la población local, Gobiernos Regionales y Municipales.

Se han establecido más de 100.000 áreas protegidas en el mundo,

que cubren cerca del 12% de la superficie terrestre, similar

extensión a la que se le da a la agricultura en nuestro planeta.

Áreas Naturales

Protegidas

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Menor intervención humana

Parque Nacional (Categoría II)

USO INDIRECTO

USO INDIRECTO USO DIRECTOUSO DIRECTO

Santuario Nacional (Categoría III)

Santuario Histórico (Categoría III-V)

Refugio de Vida Silvestre (Categoría IV)

Bosque de Protección (Categoría VI) Reserva Nacional (Categoría VI)

Reserva Comunal (Categoría VI)

Reserva Paisajística (Categoría V) Coto de Caza (Categoría VI)

Mayor intervención humana

¿Qué son las ANP?

ANP de uso directo e indirecto

según su categoría

Categorías de ANP por

objetivos de conservación

Categorías de ANP del Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas

Son áreas, tanto terrestres como marinas, que designa el Estado para ser protegidas con el fin de conservar la diversidad biológica, los valores culturales,

paisajísticos y científicos que contribuirán al desarrollo sostenible del país.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) propone seis categorías, en función del manejo que se les asigna. Se tiene entonces áreas manejadas principalmente para:

Es el porcentaje aproximado de territorio que cubren las ANP.

¿Pueden usarse los

recursos de las ANP?

Sí. Los recursos de las ANP pueden usarse de manera directa e indirecta según esté estipulado en la categoría de la ANP.

¿Qué es el uso directo e indirecto?

USO DIRECTO

El uso y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales es una prioridad para las categorías de áreas naturales protegidas de uso directo. Este uso es realizado preferentemente por los pobladores locales, de acuerdo a los planes y zonificación con que cuenta cada área.

La conservación de los ecosistemas de las cuencas altas permite el desarrollo de procesos ecológicos esenciales para la provisión de agua con regularidad y calidad.

El agua puede ser aprovechada para el consumo humano, irrigación y generación de energía.

El turismo es una potencial fuente de ingresos para la sociedad, en tanto se respeten los ecosistemas y la cultura local.

La Amazonía contiene ecosistemas forestales que proveen frutos, semillas, plantas medicinales y otros productos que sustentan a las poblaciones locales, pero además ayudan a regular el clima global. La conservación de los

ecosistemas de montaña, como los glaciares, protegen importantes reservas de agua, así como abren importantes posibilidades de recreación a través de la práctica del andinismo.

Las caídas de agua y los ríos son una fuente permanente de agua e

hidroenergía para la población El turismo y la investigación científica tendrían una gran posibilidad de desarrollarse, debido al bajo impacto en la naturaleza.

Se pueden aprovechar, a través de planes de manejo, los productos forestales no maderables de los bosques, así como los servicios ambientales que estos proveen.

USO INDIRECTO

La protección de la biodiversidad, del paisaje y de los servicios ambientales como la provisión de agua, requiere que algunas áreas no permitan la extracción, transformación o manipulación de sus espacios y recursos naturales, de modo que estos recursos y hábitats sigan en un estado inalterado. En estas áreas se promueven usos indirectos relacionados a la investigación, la recreación y el turismo.

14,86%

Uso directo

Refugio de Vida Silvestre Bosque de Protección Reservas Nacionales Reservas Comunales Reserva Paisajística Coto de Caza Uso indirecto Parque Nacional Santuario Nacional Santuario Histórico I. Protección estricta a. Reserva Natural Estricta

II. Protección / Conservación de ecosistemas Parque Nacional

III. Conservación de valores naturales específicos Monumento Natural

IV. Conservación a través del manejo activo Áreas de Manejo de Hábitat / Refugios

V. Conservación de paisajes terrestres y marinos, recreación Paisajes Protegidos

VI. Uso sostenible de recursos

Áreas Protegidas para Manejo de Recursos b. Wilderness

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LA MANERA COMO SE GESTIONAN LAS ANP ha sufrido drásticos cambios en los últimos cien años. Hace un siglo se pensaba que únicamente se debían mantener para el disfrute público, por lo que se establecían y manejaban en forma aislada de su entorno y de los procesos económicos y sociales que afec-tan a la sociedad.

Hoy, sin embargo, esta noción ha cambiado hacia un modelo que reconoce la diversidad de objetivos de las ANP, la necesidad de manejarlas integradas con su entorno ecológico, pero también socioeconómico, político e institucional, fomentando la amplia participación de los actores sociales en las decisiones y en los be-neficios de la gestión y existencia de las ANP. Estos modelos mez-clan la acción del sector privado con el público, según los intere-ses, características y beneficios que se puedan obtener, además de involucrar a las poblaciones de las zonas de influencia.

Este enfoque ha sido recogido en la Ley de Áreas Natura-les Protegidas del Perú y sus reglamentos, así como en las dis-cusiones del V Congreso Mundial de Parques Nacionales (Dur-ban, África del Sur, 2003) y en el Plan de Trabajo sobre Áreas Naturales Protegidas de la Convención sobre la Diversidad Bio-lógica (Kuala Lumpur, 2004).

APORTES ECONÓMICOS Y SOCIALES DE LAS ANP Las ANP aportan de manera importante a la sostenibilidad so-cial y económica del país. Ellas proveen a la sociedad de un con-junto de bienes y servicios —perecibles si no se les administran adecuadamente— que han sido históricamente ignorados o no valorados de acuerdo a su importancia para nuestro bienestar.

Las denominadas Áreas de Uso Directo, como por ejemplo las Reservas Nacionales de Pacaya Samiria y Paracas, contribu-yen a la producción sostenible de recursos renovables pesque-ros, que son base de la alimentación a nivel de sus regiones, así como al sostenimiento de las poblaciones rurales, tradicionales o indígenas. Asimismo, la gran mayoría de Áreas Naturales Prote-gidas permiten el uso turístico y recreativo, lo que genera opor-tunidades para el desarrollo de actividades económicas relacio-nadas al rubro, de volumen significativo y efecto multiplicador en servicios conexos. La contribución a la producción de agua y otros servicios ambientales es, sin duda, otro aporte

significati-vo. Por otra parte, la propia gestión de las ANP constituye una actividad económica relativamente importante en lugares remo-tos del territorio nacional, generando oportunidades de empleo y creando un mercado para los productos y servicios locales.

Pero las ANP son también un espacio de construcción de-mocrática y de presencia del Estado en lugares remotos y aisla-dos del país. En efecto, los jefes, profesionales y guardaparques constituyen para las poblaciones locales la manifestación más cercana que pueden tener del Estado. Así, se erigen como una escuela de democracia y buen gobierno a nivel local en los luga-res apartados del Perú. En zonas de frontera, constituyen una reafirmación de la soberanía y del fortalecimiento de la nacio-nalidad. La existencia de ANP en fronteras es reconocida inter-nacionalmente como un instrumento para la paz y la coopera-ción entre países vecinos, en particular cuando existen áreas protegidas contiguas y puede establecerse un manejo coordina-do, incluyendo una planificación conjunta.

Las áreas protegidas reconocen plenamente los derechos de las poblaciones locales, indígenas o no, y son respetuosas de los espacios de importancia cultural o tradicional para estas po-blaciones, aun cuando no se encuentren en tierras tituladas. La normatividad vigente establece los mecanismos de consulta y de participación en la gestión, a fin de mantener estos derechos. ANP Y COMPROMISOS INTERNACIONALES

Las ANP son un elemento fundamental en un conjunto de com-promisos internacionales suscritos por el Perú. Dentro de los principales, destacan:

• La Convención sobre la Diversidad Biológica y su Plan de Tra-bajo sobre ANP.

• Convención sobre el Patrimonio Mundial.

• La Convención sobre los Humedales de Importancia Internacio-nal, en especial para aves acuáticas (Convención de Ramsar). • Convención sobre la Protección de la Flora y Fauna y las

Belle-zas Escénicas de América (Convención de Washington). • Consejo Permanente del Pacífico Sur (CPPS) y Plan de Acción

so-bre Áreas Marinas y Costeras Protegidas.

• Programa el Hombre y la Biosfera (MaB) y las Reservas de la Biosfera.

Gestión de las Áreas

Naturales Protegidas

CARACTERÍSTICAS PARA SU SOSTENIBILIDAD

El aprovechamiento de los recursos naturales, como la castaña,

son fuentes de ingresos y desarrollo para la población local.

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OBJETIVOS

• Establecidas por razones biológicas, científicas, económicas, culturales y recreativas.

• Enfocadas en conservación del patrimonio natural, restauración, rehabilitación y sostenibilidad. GOBERNANZA

• Manejadas con participación de la población local y grupos de interés (stakeholders).

• Bajo modelos de desconcentración para áreas de nivel nacional.

• Establecimiento de espacios, mecanismos y procesos participativos: comités de gestión, elaboración participativa de planes de manejo.

• Participación en los beneficios: acuerdos, contratos, permisos para acceso a recursos o para mantener actividades tradicionales. • Considera áreas de niveles regionales, municipales y privados.

PERCEPCIONES

• Vistas como un activo o patrimonio de la nación, pero también de la comunidad local donde se ubica.

• Vistas como de responsabilidad nacional, pero también de preocupación internacional, en tanto son patrimonio de la humanidad. INTEGRACIÓN

• Planificadas como parte de sistemas nacionales, supranacionales (regionales) o internacionales.

• Desarrolladas como “redes” (áreas estrictamente protegidas, unidas y amortiguadas por corredores de conservación). Aplicación del concepto de Reservas de la Biosfera. Sistemas de categorías.

• Consideradas esenciales en las políticas de desarrollo: nacional, regional y local. • Requieren coordinación entre planes sectoriales.

• Enfoque ecosistémico. FINANZAS

• Financiadas por diversas fuentes, públicas y privadas. TÉCNICAS DE MANEJO

• Manejadas en forma adaptativa y con perspectiva a largo plazo. • Manejadas bajo un enfoque técnico y a la vez estrátegico y político. • Enfoque multidisciplinario.

HABILIDADES PARA EL MANEJO

• Manejadas por personas con habilidades múltiples, no solo por científicos. • Se reconoce e incorpora el conocimiento local.

El buen funcionamiento de los ecosistemas es una condición

necesaria e imprescindible para seguir recibiendo sus beneficios.

Su conservación debe ser una tarea de todos.

Visión actual de las Áreas

Naturales Protegidas

SI BIEN EN EL PASADO, las áreas naturales protegidas eran establecidas y gestionadas solamente con fines paisajísticos y recreativos y muchas veces sin considerar a las poblaciones locales, la situación ha evolucionado tremendamente. La visión actual considera que las áreas se guían por las siguientes ideas:

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IMPORTANCIA DE LAS ANP EN LA ECONOMÍA LOCAL, REGIONAL Y NACIONAL

LAS ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS, aunque no sean reconocidas explícitamente por los instrumentos econométri-cos, poseen un importante valor económico y aportan sustan-tivos beneficios a la población local, regional y del país en su conjunto.

El valor económico total de las ANP comprende valores materiales (relacionados al uso de estas) y valores no materia-les (no relacionados al uso de estas, sino a su propia existen-cia). Entre los valores materiales se cuentan el aprovecha-miento directo de recursos vivos existentes en las ANP, el aprovechamiento indirecto a través del turismo y la recrea-ción, los servicios ambientales como provisión de agua y se-cuestro de carbono, así como el valor de opción referido a los usos futuros del sitio. Los valores no materiales se refieren a los valores de existencia, que satisfacen requerimientos esté-ticos, morales o espirituales, y culturales; y al hecho de ser conservados como herencia o patrimonio de las generaciones futuras.

Para efectos prácticos, podríamos enfatizar el aporte económico de las ANP a través del turismo, del aprovecha-miento sostenible de recursos por las poblaciones locales y re-gionales, y del aprovisionamiento de agua potable.

ACTIVIDAD TURÍSTICA

El turismo es la segunda fuente en aportes al PBI, y en parte se sustenta gracias a las ANP y al patrimonio monumental (histó-rico y cultural) y ecológico (flora y fauna) que albergan, motivo de innumerables visitas por parte de observadores de aves, eco-turistas, investigadores y científicos. El número de visitantes a las ANP viene creciendo de manera sostenida desde hace varios años, lo que se refleja en las estadísticas y en los ingresos cap-tados. Por ejemplo, en el 2005 se recibieron 571,4 mil visitantes,

y la recaudación anual, sin contar el Santuario Histórico de Ma-chu PicMa-chu, fue de 782,7 mil dólares.

Si bien el uso turístico no tiene lugar en todas las áreas en igual proporción, sí existen lugares en los cuales el impacto eco-nómico es sustantivo, justamente en las regiones con mayor vi-sitación en el país:

• El turismo asociado al Parque Nacional Huascarán genera alre-dedor de US$ 207,6 mil en recaudación para las áreas protegi-das, en tanto que el efecto multiplicador en la economía local alcanza aproximadamente los US$ 22,7 millones.

• El turismo a la Reserva Nacional de Paracas y a las islas Ballestas —en proceso de incorporarse a la Reserva— ya significan una ope-ración cercana a los US$ 10 millones anuales para la economía local y US$ 150 mil para el mantenimiento de la Reserva y del Sistema. • El Parque Nacional del Manu constituye un destino

reconoci-do a nivel mundial, y los reconoci-dos mil quinientos visitantes que ingresan anualmente al bajo río Manu significan una opera-ción cercana a los dos millones de dólares anuales para las empresas turísticas locales.

• En la Reserva Nacional del Titicaca, las comunidades Uros reci-ben varios miles de visitantes al año, con reci-beneficios directos para ellos y la región.

• En el Camino Inca, destino natural y cultural dentro del Santuario Histórico de Machu Picchu, se reciben anualmente más de 73.662 visitantes, con un monto aproximado de recau-dación de US$ 963 mil dólares.

De manera general, puede afirmarse que las ANP generan ingresos al Estado por 1,5 millones de dólares por las visitas re-cibidas, y contribuyen a la generación de varios millones de dó-lares por las actividades llevadas a cabo en sus zonas de influen-cia, buena parte de ellas en sitios rurales con pocas otras posi-bilidades de ingresos de esta magnitud.

El caso

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APROVECHAMIENTO DIRECTO DE RECURSOS

En general, las ANP son lugares de reproducción y conservación de especies de flora, fauna silvestre y peces, que las poblacio-nes locales utilizan para su alimentación o extraen para la ven-ta, pero también son lugares clave para la reproducción de es-pecies de uso comercial intensivo.

• El ecosistema de los manglares, buena parte contenida en el Santuario Nacional Manglares de Tumbes, es crucial para la reproducción y crecimiento de especies hidrobiológicas de gran valor, como el langostino, pero también para las conchas negras, cangrejos y otras variedades de fauna marina, que sig-nifican una producción de más de 2,7 millones de dólares anuales para la economía local.

• Se estima que el 70% del pescado consumido en Iquitos (prin-cipal fuente de proteína en la región) proviene de la Reserva Nacional Pacaya Samiria. Además, esta misma reserva abaste-ce a Iquitos con abaste-cerca de 30 toneladas diarias de aguaje, cuya extracción y comercialización provee de ingresos a más de 4.500 familias.

• La extracción y comercialización de pescados y mariscos de la bahía de la Independencia, en la Reserva Nacional de Paracas, generan anualmente 17 millones de dólares y emplean a cientos de familias, abasteciendo al 60% del mercado de mariscos de Lima. • El valor económico de la extracción de totora en la Reserva Nacional del Titicaca no está cuantificado, pero beneficia direc-tamente a la comunidad de los Uros y a 18 otras comunidades que se han organizado en comités de usuarios de totora. • En la Reserva Nacional Pacaya Samiria, las unidades de pesca

comunitaria están logrando recuperar la salud ecológica de varias cochas y de las poblaciones de paiche, con lo cual pue-den cosechar anualmente un mínimo de 50 ejemplares de pai-che adulto y obtener no menos de 15.000 dólares.

• La producción de castaña en la Reserva Nacional Tambopata beneficia a más de 100 familias rurales, generando ingresos netos para ellas de más de S/. 162.810.

VALORACIÓN DE LOS SERVICIOS AMBIENTALES

Aun cuando se carece de información suficiente, y por tanto, se tiende a subestimar estos valores, se puede reconocer que para el caso de la provisión de agua se tiene lo siguiente:

• Por lo menos 12 ANP contribuyen de manera significativa a generar agua para consumo humano y actividades económicas. • Se calcula que más de 1,7 millones de personas se abastecen de agua proveniente de las ANP, entre ellas las poblaciones del Callejón de Huaylas, Chimbote, Arequipa, Moquegua,

Cañete, Oxapampa, San Ignacio, Tabaconas, Namballe y Puno. El valor de este consumo de agua se estima en 37,8 millones de dólares.

• La generación de energía hidroeléctrica es un componente sustantivo de la matriz energética del Perú. El 60% del agua para centrales hidroeléctricas proviene de ANP, como el Parque Nacional Huascarán, la Reserva Nacional de Junín y la Reserva Nacional Salinas y Aguada Blanca, principalmente. El valor de este aporte a la generación de hidroenergía se estima en 32,3 millones de dólares.

• El agua para irrigaciones, principalmente en Arequipa y Chavimochic, lugares clave para la agricultura de exportación, proviene de ANP, como son el Parque Nacional Huascarán y la Reserva Nacional Salinas y Aguada Blanca.

La valoración de los servicios de captura del carbono, que aún no tienen un mercado específico y se mantienen como un bien potencial, podría llegar a millones de dólares, si se recuer-da que en el Sinanpe existen más de 10 millones de hectáreas de bosques tropicales primarios y que estos se valorizan en unos 400 dólares por hectárea, como mínimo.

Igualmente, el aporte de las ANP para el control de la ero-sión y la sedimentación, asociado principalmente a represas, ge-neración de hidroenergía e irrigaciones, significa como mínimo 30 millones de dólares en costos evitados, estimando que un 60% del agua proviene de las ANP.

USOS POTENCIALES DE LAS ANP

Las ANP son sitios de gran importancia para la investigación científica, y con los altos niveles de biodiversidad presentes en el Perú, existe un gran potencial de generación de ingresos eco-nómicos a nivel local por la provisión de servicios y facilidades para los investigadores, como ya se ha realizado con éxito en países como Costa Rica.

El potencial existente para bioprospección, asociado a una política de incentivo al aprovechamiento sostenible de la biodi-versidad del país, puede significar contratos de bioprospección y el desarrollo de nuevos productos medicinales, nutracéuticos, cosméticos, alimenticios, textiles, entre otros.

Las ANP representan, conservan y mantienen toda esta megadiversidad ecológica y biológica de nuestro país, un gran privilegio del cual todavía no somos del todo conscientes. Tene-mos entre nuestras manos lo que podría ser una fuente perma-nente de bienes y servicios, siempre y cuando logremos mane-jarlos sostenible y adecuadamente. Y gran parte de nuestro de-sarrollo como país puede depender de ello.

Las Áreas Protegidas contribuyen al desarrollo sostenible del país,

mediante la conservación de muestras representativas de la diversidad

biológica, asegurando beneficios ambientales, sociales y económicos.

(12)

Las áreas naturales

protegidas del Perú

LA CONVENCIÓN DE DIVERSIDAD BIOLÓGICA insta a los Estados parte a establecer Sistemas Nacionales de Áreas Natu-rales Protegidas en su territorio. Para determinar qué espacios son representativos de la biodiversidad se requiere una aproxi-mación científica, sistemática y coherente. No se trata de esta-blecer como área protegida a un paisaje solo porque es bonito —aunque los valores estéticos son importantes—, sino a los sitios más valiosos y representativos en términos de biodiversidad.

Debido a que nuestro país es biológicamente megadiverso, la muestra representativa no se puede encontrar en una sola ANP. Se requiere más bien de un conjunto de áreas distribuidas por todo el país para que la muestra sea lo más amplia y prove-chosa posible. Asimismo, el concepto de Sistema de Áreas Natu-rales Protegidas debe incluir también a los diferentes actores sociales que actúan en y sobre las áreas, sus relaciones entre sí y el marco legal e institucional que lo hacen posible.

Por otro lado, el correcto manejo de la conservación de la biodiversidad no puede lograrse manteniendo en buen estado únicamente a las ANP y olvidándose del resto del territorio. Hay una interacción permanente y la toma de conciencia debe ser lo más amplia posible. En primer lugar, porque las ANP no contie-nen toda la diversidad biológica y, en segundo lugar, porque la diversidad contenida en las ANP estaría en peligro si su entorno sufriera una degradación ambiental. Como Sistema, entonces, se debe buscar la complementariedad entre las áreas, con inte-gración y conectividad, a través de diversos instrumentos, como el establecimiento de áreas de conservación de nivel regional y municipal, y áreas de conservación privadas, que pueden incluir tierras comunales.

CRITERIOS DE PLANIFICACIÓN Y SELECCIÓN DE ANP Debido a que el establecimiento y mantenimiento de las ANP no es un asunto sencillo y genera muchos costos, la muestra debe ser lo más eficiente posible, por lo que se requiere de una cui-dadosa planificación para la selección de ANP, para lo cual se ha desarrollado un conjunto de criterios biológicos y ecológicos que deben ser aplicados de manera integral y que incluyen los siguientes aspectos:

• Sitios con alta riqueza de especies.

• Sitios con altos índices de endemismos (especies que no exis-ten en otros lugares) y/o de especies de limitada distribución. • Concurrencia de especies amenazadas, en peligro de extinción

o con poblaciones reducidas.

• Sitios claves para reproducción, alimentación o descanso de es-pecies migratorias y eses-pecies de comportamiento gregario. • Comunidades naturales prioritarias y hábitats amenazados. • Sitios importantes para procesos ecológicos y evolutivos.

Criterios como tamaño, forma, conectividad, potencial de amortiguación y potencial para restauración ecológica son tam-bién empleados en los procesos de selección, en el caso de lugares valiosos pero muy intervenidos. Es en función de ello que se inician los procesos para determinar seguidamente la viabilidad social del establecimiento del área protegida. Finalmente, es la intersección entre las necesidades biológicas y la viabilidad social, lo que final-mente determina la extensión y límites, e incluso en ocasiones la categoría, del área a establecerse como parte del Sistema.

La normatividad peruana reconoce tres niveles de áreas protegidas, en función de los tres niveles de administración: na-cional, regional y municipal, además de los privados.

DESARROLLO DEL SINANPE

Y LOS SISTEMAS COMPLEMENTARIOS

El actual Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sinanpe) es fruto de más de cuarenta años de trabajo y responde a una razonablemente buena planificación. Con res-pecto a lo priorizado en el Plan Director del Sistema, elaborado en 1995, se tienen avances sustantivos: el plan identificó 38 zo-nas prioritarias para la conservación, de las cuales 20 se encon-traban por lo menos medianamente representadas en el Siste-ma Nacional en ese entonces vigente. Por tanto, 18 sitios debe-rían ser establecidos. De ellos, cinco han sido declarados por lo menos Zonas Reservadas y cinco cuentan ya con categoría de-finitiva. De los ocho restantes, por lo menos cuatro se encuen-tran en proceso de establecimiento. La entidad encargada de la gestión del Sinanpe es el Instituto Nacional de Recursos Natura-les (Inrena).

Además del Sinanpe, se espera también que los gobiernos regionales y municipales cuenten con sus propias áreas protegi-das de acuerdo a sus prioridades y necesidades, dentro de sus estrategias de desarrollo. La complejidad del proceso de des-centralización y consolidación de regiones y esquemas munici-pales, aún no concluido, posiblemente ha limitado este desarro-llo. Pese a ello, se cuenta ya con tres áreas de conservación re-gional y más de cincuenta áreas de conservación municipal. Al-gunas regiones, como Loreto, han establecido, inclusive formal-mente, Programas Regionales para la gestión de estas áreas. En

El mar del Perú es privilegiado y resulta paradójico que vivamos de

espaldas a él. El zarcillo, ave costera que solo existe en nuestro país, es

una muestra del patrimonio ecológico que deberíamos preservar.

(13)

Categoría de ANP Número Superficie Porcentaje del país (ha.) (%) ANP de Uso Indirecto 22 8.183.903,46 6,37 Parque Nacional 11 7.878.642,02 6,13 Santuario Nacional 7 263.982,06 0,21 Santuario Histórico 4 41.279,38 0,03 ANP de Uso Directo 29 6.113.478,58 4,76 Refugio de Vida Silvestre 2 8.591,91 0,01 Bosque de Protección 6 389.986,99 0,30 Reserva Nacional 11 3.279.445,25 2,56 Reserva Comunal 6 1.658.900,95 1,29 Reserva Paisajística 2 651.818,48 0,51 Coto de Caza 2 124.735,00 0,09 TOTAL 51 14.297.382,04 11,13 Zonas Reservadas 9 4.787.128,15 3,72 Total con Zonas Reservadas 60 19.084.510,19 14,85 Areas de Conservación 3 150.803,46 0,12 Regional Areas de Conservación Municipal (*) Areas de Conservación 8 73.942,06 0,05 Privada TOTAL PAÍS 71 19.307.545,72 15,02 20

PORCENTAJE DE COBERTURA DE ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS POR CATEGORÍAS, TIPO DE USO Y NIVELES.

(*) No se consideran datos por encontrarse, a la fecha, en etapa de registro. Fuente: Intendencia de Áreas Naturales Protegidas. Enero 2007.

cuanto al ámbito de los propietarios, se cuenta ya con ocho áreas de conservación privadas, reconocidas por el Estado, que inclu-yen tanto predios individuales como comunales, lo cual es una positiva indicación de la utilidad y atractivo de este modelo para la conservación.

ZONAS DE AMORTIGUAMIENTO

Son territorios adyacentes a las Áreas Naturales Protegidas que, por su naturaleza y ubicación, requieren de un tratamiento espe-cial que garantice su conservación, a fin de evitar o minimizar los impactos sobre el ANP por causa de las actividades que allí se realicen. No se trata de una ampliación del ANP, pero sí de la in-fluencia de la autoridad del Sistema. Los límites y tamaño de la Zona de Amortiguamiento son definidos para cada ANP en su Plan Maestro, aunque pueden serlo también mediante resolución jefatural del Inrena como autoridad nacional de las ANP.

Lo ideal es que las Zonas de Amortiguamiento se dediquen a usos lo más compatible posibles con el área protegida a la que se vinculan, para reducir las presiones externas sobre esta y con-tribuir a la conectividad entre áreas, de tal manera que se pue-dan conformar mosaicos de áreas de protección y áreas de apro-vechamiento sostenible, aunque no sean legalmente protegidas. En ese contexto, el reglamento se inclina por las actividades fo-restales, incluyendo reforestación, el manejo de fauna, el ecotu-rismo y similares. Ello, sin embargo, no impide el desarrollo de otras actividades, aunque sí implica exigencias especiales en sus estudios de impacto ambiental.

FINANCIAMIENTO DE LAS ANP

La gestión eficaz de las ANP, a fin de cumplir sus múltiples obje-tivos y ser puestas efectivamente al servicio de la sociedad, re-quiere no solo de personal comprometido y bien capacitado, si-no de los recursos económicos necesarios para esta labor. Las ANP sufren una situación crónica de subfinanciamiento, siendo cada vez mayor la diferencia entre lo asignado por el presupues-to público y las necesidades de las áreas.

Afortunadamente, se cuenta con la cooperación internacio-nal bi y multilateral, así como de instituciones privadas de con-servación —internacionales y nacionales—, que en conjunto re-presentan aproximadamente el 82% del presupuesto anual del Sistema. El 18% restante corresponde a ingresos recaudados por las propias áreas (9%) y a recursos asignados directamente por el presupuesto público (9%). Sin embargo, aunque en el año 2005 el total del presupuesto asignado para el Sistema fue de US$ 18.058.893, las necesidades reales de financiamiento ascen-dieron a US$ 38.683.242, lo que evidenciaba una brecha de US$ 20.624.349.

El presupuesto público debería ser incrementado para ga-rantizar la sostenibilidad del Sistema, más aún si consideramos que es la única fuente estable de financiamiento, y que por aho-ra solo contribuye con aproximadamente US$ 1,7 millones. La sostenibilidad financiera del sistema asegurará también la provi-sión efectiva de bienes y servicios a la sociedad, como: recrea-ción, acceso para fines científicos, aprovechamiento sostenible de recursos, etc.

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EL PERÚ SE ENCUENTRA en una buena posición para cum-plir con los compromisos internacionales vinculados a las ANP, así como para convertir esta importante superficie del territorio nacional en un elemento activo en la lucha contra la pobreza, sin descuidar la tarea fundamental de contribuir a la conservación de la biodiversidad y a la sostenibilidad ecológica del desarrollo. Existe un importante trabajo realizado en términos de políti-cas y legislación, de promoción de la participación y de captación de cooperaciones internacionales, pero las limitaciones vinculadas a la institucionalidad y a la seguridad en el financiamiento deben ser superadas para consolidar la gestión del Sistema Nacional y las áreas complementarias regionales, locales y privadas. A ello ayu-dará el profundizar en la aplicación de buenas prácticas de gober-nanza; el tercerizar todas las tareas no fundamentales de la autoridad del Sistema, para permitirles concentrarse en las funcio-nes directivas; el consolidar los derechos de las poblaciofuncio-nes loca-les y establecer acuerdos explícitos y formaloca-les respecto a los usos que puedan hacer dentro de las ANP; el establecer agendas de mutua información, coordinación y colaboración con niveles de gobierno regional y local y con otros sectores de la actividad eco-nómica y los servicios sociales, para lograr que las ANP se incorpo-ren plenamente en las agendas de desarrollo.

A ello debe conducir el Plan Director del Sistema para el pe-ríodo 2006-2015, que viene siendo elaborado bajo el liderazgo de la autoridad nacional y con el apoyo y participación de diver-sas entidades, nacionales e internacionales, interesadas en la conservación, el desarrollo sostenible y las áreas protegidas. PRIORIDADES:

• Dotar al Sistema de Áreas Protegidas de la institucionalidad requerida: El Sistema requiere de un nivel jerárquico adecuado para la coordinación intersectorial y con niveles subnacionales de gobierno, así como autonomía técnica, presupuestal y admi-nistrativa que opere bajo buenas prácticas de gobernanza. • Concluir el establecimiento de áreas en los sitios priorizados:

Principalmente Islas y Puntas Guaneras, Cerro Illescas, Yavarí y Putumayo-Algodón. Concluir la categorización de las Zonas Reservadas existentes: Güeppí, Santiago Comaina (Cordillera del Cóndor), Pucacuro, Tumbes, Aymara Lupaka, Laquipampa,

Huayhuash, Colán, Pampa Hermosa y Sierra del Divisor. • Promover sistemas regionales, municipales y privados de

Áreas Naturales Protegidas: Trabajar conjuntamente con los gobiernos regionales, municipales y sociedad civil para incor-porar el tema de establecimiento y región de Áreas Naturales Protegidas como parte de sus estrategias de desarrollo, segu-ridad alimentaria y provisión de agua.

• Incrementar el presupuesto ordinario del Sistema: En forma paulatina y asociada al avance del fortalecimiento institucio-nal, se requiere como mínimo de tres millones de soles por año a partir del 2007.

• Desarrollar agendas de cooperación entre los diversos secto-res y las ANP: Se trata de reducir los conflictos y compatibili-zar actividades en el marco de la ley y respetando los objetivos de las ANP, en particular en temas de infraestructura y obras viales; minería e hidrocarburos; agricultura, forestería y pesca; turismo y cultura.

• Desconcentrar funciones para la gestión de ANP: Esto debe incluir la aplicación de contratos de administración, fortale-ciendo las competencias y capacidades de las propias ANP. • Reforzar los procesos de reconocimiento de derechos de las

po-blaciones locales y formalizarlos: Mediante la suscripción de acuer-dos, contratos y autorizaciones, en el marco de la normatividad. • Fortalecer la gestión participativa: A través de los Comités de

Gestión y otros medios, como procesos de planificación partici-pativa, acuerdos, convenios.

• Desarrollar enfoques nacionales sobre responsabilidad jurídi-ca y medidas de reparación: Lograr mejurídi-canismos efijurídi-caces para identificar y prevenir y/o mitigar los impactos de amenazas graves a las áreas protegidas. Asimismo, diseñar alternativas para llenar los vacíos legales que penden sobre las ANP. • Participación equitativa: Tanto en los costos como en los

benefi-cios derivados de la creación y administración de áreas protegidas. • Promover el uso público de las ANP: Siguiendo los lineamien-tos de cada área, este es un instrumento para generar ingresos a favor de las poblaciones locales y para contribuir al sosteni-miento de las propias ANP.

• Impulsar la investigación en las ANP: Como una inversión es-tratégica para el desarrollo.

2006

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1 2 8 9 10 11 12 13 14 15 21 22 23 24 25 26 27 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 58 56 57 59 60 55 28 16 17 18 19 20 3 4 5 6 7

O C É A N O

P A C Í F I C O

CATEGORÍAS BASE LEGAL FECHA UBICACIÓN POLÍTICA EXTENSIÓN ha

PARQUES NACIONALES (11) 7.812.666,52

1. CUTERVO LEY Nº13694 08.09.61 CAJAMARCA 2.500,00 2. TINGO MARÍA LEY Nº15574 14.05.65 HUÁNUCO 4.777,00 3. MANU D.S.Nº 644-73-AG 29.05.73 CUSCO y MADRE DE DIOS 1.716.295,22 4. HUASCARÁN D.S.Nº0622-75-AG 01.07.75 ANCASH 340.000,00 5. CERROS DE AMOTAPE D.S.Nº0800-75-AG 22.07.75 TUMBES y PIURA 91.300,00 6. RÍO ABISEO D.S.Nº064-83-AG 11.08.83 SAN MARTÍN 274.520,00 7. YANACHAGA-CHEMILLÉN D.S.Nº068-86-AG 29.08.86 PASCO 122.000,00 8. BAHUAJA-SONENE D.S.Nº 048-2000-AG 04.09.00 MADRE DE DIOS y PUNO 1.091.416,00 9. CORDILLERA AZUL D.S.Nº 031-2001-AG 21.05.01 SAN MARTÍN, LORETO,

UCAYALI y HUÁNUCO 1.353.190,84 10. OTISHI D.S Nº 003-2003-AG 14.01.03 JUNÍN Y CUSCO 305.973,05 11. ALTO PURÚS D.S Nº 040-2004-AG 20.11.04 UCAYALI Y MADRE DE DIOS 2.510.694,41

SANTUARIOS NACIONALES (7) 263.982,06

12. HUAYLLAY D.S.Nº0750-74-AG 07.08.74 PASCO 6.815,00 13. CALIPUY D.S.004-81-AA 08.01.81 LA LIBERTAD 4.500,00 14. LAGUNAS DE MEJÍA D.S.Nº015-84-AG 24.02.84 AREQUIPA 690,60 15. AMPAY D.S.Nº042-87-AG 23.07.87 APURÍMAC 3.635,50 16. MANGLARES DE TUMBES D.S.Nº018-88-AG 02.03.88 TUMBES 2.972,00 17. TABACONAS-NAMBALLE D.S.Nº051-88-AG 20.05.88 CAJAMARCA 29.500,00 18. MEGANTONI D.S.Nº030-2004-AG 18.08.04 CUSCO 215.868,96

SANTUARIOS HISTÓRICOS (4) 41.279,38

19. CHACAMARCA D.S.Nº0750-74-AG 07.08.74 JUNÍN 2.500,00 20. PAMPA DE AYACUCHO D.S.Nº119-80-AA 14.08.80 AYACUCHO 300,00 21. MACHUPICCHU D.S.Nº001-81-AA 08.01.81 CUSCO 32.592,00 22. BOSQUE DE POMAC D.S.Nº034-2001-AG 01.06.01 LAMBAYEQUE 5.887,38

RESERVAS NACIONALES (10) 3.279.445.25

PAMPA GALERAS BÁRBARA D' ACHILLE R.S.Nº157-A 18.05.67 AYACUCHO 6.500,00 24. JUNÍN D.S.Nº0750-74-AG 07.08.74 JUNÍN y PASCO 53.000,00 25. PARACAS D.S.Nº1281-75-AG 25.09.75 ICA 335.000,00 26. LACHAY D.S.Nº310-77-AG 21.06.77 LIMA 5.070,00 27. TITICACA D.S.Nº185-78-AA 31.10.78 PUNO 36.180,00 28. SALINAS Y AGUADA BLANCA D.S.Nº070-79-AA 09.08.79 AREQUIPA y MOQUEGUA 366.936,00 29. CALIPUY D.S.Nº004-81-AA 08.01.81 LA LIBERTAD 64.000,00 30. PACAYA SAMIRIA D.S.Nº016-82-AG 04.02.82 LORETO 2.080.000,00 31. TAMBOPATA D.S.Nº 048-2000-AG 04.09.00 MADRE DE DIOS 274.690,00 32. ALLPAHUAYO - MISHANA D.S.Nº 002-2004-AG 16.01.04 LORETO 58.069,25

RESERVAS PAISAJÍSTICAS (2) 651.818,48

33. NOR YAUYOS - COCHAS D.S.Nº033-2001-AG 01.05.01 LIMA y JUNÍN 221.268,48 34. SUB CUENCA DEL COTAHUASI D.S. Nº027-2005-AG 27.05.05 AREQUIPA 430.550,00

RESERVAS COMUNALES (6) 1.658.900,95

35. YANESHA R.S.Nº0193-88-AG-DGFF 28.04.88 PASCO 34.744,70 36. EL SIRA D.S.Nº037-2001-AG 22.06.01 HUÁNUCO, PASCO y UCAYALI 616.413,41 37. AMARAKAERI D.S.N° 031-2002-AG 09.05.02 MADRE DE DIOS y CUSCO 402.335,62 38. MACHIGUENGA D.S Nº 003-2003-AG 14.01.03 CUSCO 218.905,63 39. ASHÁNINKA D.S Nº 003-2003-AG 14.01.03 JUNÍN Y CUSCO 184.468,38 40. PURÚS D.S Nº 040-2004-AG 20.11.04 UCAYALI Y MADRE DE DIOS 202.033,21

BOSQUES DE PROTECCION (6) 389.986,99

41. A.B. CANAL NUEVO IMPERIAL R.S.Nº0007-80-AA/DGFF 19.05.80 LIMA 18,11 42. PUQUIO SANTA ROSA R.S.Nº0434-82-AG/DGFF 02.09.82 LA LIBERTAD 72,50 43. PUI PUI R.S.Nº0042-85-AG/DGFF 31.01.85 JUNÍN 60.000,00 44. SAN MATÍAS-SAN CARLOS R.S.Nº0101-87-AG/DGFF 20.03.87 PASCO 145.818,00 45. PAGAIBAMBA R.S.Nº0222-87-AG/DGFF 19.06.87 CAJAMARCA 2.078,38 46. ALTO MAYO R.S.Nº0293-87-AG/DGFF 23.07.87 SAN MARTÍN 182.000,00

COTOS DE CAZA (2) 124.735,00

47. EL ANGOLO R.S.Nº0264-75-AG 01.07.75 PIURA 65.000,00 48. SUNCHUBAMBA R.M.Nº00462-77-AG 22.04.77 CAJAMARCA 59.735,00

ZONAS RESERVADAS (12) 4.873.840,32

49. LAQUIPAMPA R.M.Nº00692-82-AG/DGFF 05.10.82 LAMBAYEQUE 11.346,90 50. PANTANOS DE VILLA R.M.Nº0909-2000-AG 29.05.89 LIMA 263,27 51. TUMBES R.M.Nº0594-94-AG 28.09.94 TUMBES 75.102,00 52. CHANCAYBAÑOS D.S.Nº001.96-AG 14.02.96 CAJAMARCA 2.628,00 53. GÜEPPI D.S.Nº003-97-AG 03.04.97 LORETO 625.971,00 54. SANTIAGO - COMAINA D.S.N° 005-99-AG 06.07.00 AMAZONAS y LORETO 1.642.567,00 55. CORDILLERA DE COLÁN R.M. Nº 0213-2002-AG 01.03.02 AMAZONAS 64.114,74 56. CORDILLERA HUAYHUASH R.M. Nº 1173-2002-AG 24.12.02 ANCASH, HUÁNUCO Y LIMA 67.589,76 57. PAMPA HERMOSA R.M. Nº 0275-2005-AG 12.03.05 JUNÍN 9.575,09 58. PUCACURO R.M. Nº 0411-2005-AG 21.04.05 LORETO 637.918,80 59. AYMARA LUPACA D.S. Nº003-2006-AG 21.01.06 PUNO 258.452,37 60. SIERRA DEL DIVISOR R.M. Nº283-2006-AG 11.04.06 LORETO Y UCAYALI 1.478.311,39

ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS (60) 19.096.654,95

SUPERFICIE DEL PERÚ (ha) 128.521.560,00

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