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MANT ENGANSE EN EL AMOR DE DIOS

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(1)

ˇ ¿De qu ´e manera demostramos que amamos a Dios?

ˇ ¿C ´omo sabemos si podemos confiar en nuestra conciencia? ˇ ¿Qu ´e damos a entender por

las amistades que elegimos? ˇ ¿Influye en nuestra relaci ´on

con Dios la actitud que tenemos hacia la autoridad?

ˇ ¿Por qu ´e es siempre mejor obe-decer las normas de moralidad que Dios ha fijado?

ˇ ¿Cu ´al es el secreto para sen-tirse satisfecho en el trabajo? ˇ ¿Qu ´e puede avivar nuestros

deseos de obedecer a Jehova?´

“MANT

ENGANSE

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EN EL

AMOR DE DIOS

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(2)

lv-S 140616 ˇ ¿De qu ´e manera demostramos

que amamos a Dios?

ˇ ¿C ´omo sabemos si podemos confiar en nuestra conciencia? ˇ ¿Qu ´e damos a entender por

las amistades que elegimos? ˇ ¿Influye en nuestra relaci ´on

con Dios la actitud que tenemos hacia la autoridad?

ˇ ¿Por qu ´e es siempre mejor obe-decer las normas de moralidad que Dios ha fijado?

ˇ ¿Cu ´al es el secreto para sen-tirse satisfecho en el trabajo? ˇ ¿Qu ´e puede avivar nuestros

deseos de obedecer a Jehova?´

“MANT

ENGANSE

´

EN EL

AMOR DE DIOS

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“MANT

ENGANSE

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EN EL

AMOR DE DIOS

ESTE LIBRO PERTENECE A

Procedencia de las ilustraciones:˛ P ´agina 14: ˘ COMSTOCK Images/age fotostock ˛ P ´agina 134: Mixa/age fotostock ˛ P ´agina 201: ˘ bilderlounge/Tips RF/age fotostock

5 2008

Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania Todos los derechos reservados

EDITORES

Watchtower Bible and Tract Society of New York, Inc. Brooklyn, New York, U.S.A.

Impresion de 2012´

Esta publicacion se distribuye como parte de una obra mundial´ de educacion b´ ıblica que se sostiene con donativos. Prohibida su venta.´

A menos que se indique lo contrario, las citas bıblicas´ se han tomado de la version en lenguaje moderno´ Traduccion del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras (con referencias).´

“Keep Yourselves in God’s Love” Spanish (lv-S)

Made in the United States of America Impreso en Estados Unidos de America´

(4)

CAPITULO´ PAGINA´

1. “Lo que el amor de Dios significa”9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 5

2. La importancia de mantener una buena conciencia 9 9 9 9 14

3. Amemos a quienes Dios ama9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 25

4. ¿Por que respetar la autoridad?´ 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 36

5. Que implica no ser parte del mundo´ 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 50

6. Como elegir diversiones sanas´ 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 62

7. ¿Damos a la vida el mismo valor que le da Dios? 9 9 9 9 9 9 9 74

8. Dios ama a las personas limpias9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 86

9. “Huyan de la fornicacion”´ 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 97

10. El matrimonio: regalo del Dios de amor9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 110

11. “Que el matrimonio sea honorable” 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 121

12. Hablemos siempre de forma edificante 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 133

13. Fiestas que desagradan a Dios 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 144

14. Honrados en todas las cosas9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 160

15. Como ver “el bien por todo su duro trabajo”´ 9 9 9 9 9 9 9 9 9 171

16. Luchemos contra el Diablo y sus maquinaciones9 9 9 9 9 9 183

17. “Edificandose sobre su sant´ ısima fe”´ 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 196

Apendice´ 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 206

´

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A todos los que aman a Jehova:´

Jesus dijo: “[Ustedes] conocer´ an la verdad, y la verdad´

los libertara” (Juan 8:32). ¡Qu´ e palabras tan alentado-´

ras! Ciertamente, la verdad esta a nuestro alcance, aun en´

estos momentos crıticos, “los´ ultimos d´ ıas” en que reina´

la mentira (2 Timoteo 3:1). De hecho, seguro que recorda-mos lo emocionante que fue aprender la verdad expuesta

en la Palabra de Dios. ¡Que experiencia tan maravillosa!´

Pero no basta con conocer bien la verdad y participar con constancia en difundirla. Es esencial vivirla. En efec-to, tenemos que mantenernos en el amor de Dios. Pero

¿como logramos mantenernos en su amor? Jes´ us dio la´

respuesta la noche antes de morir, cuando dijo a sus

apostoles fieles: “Si observan mis mandamientos, perma-´

neceran en mi amor, as´ ı como yo he observado los man-´

damientos del Padre y permanezco en su amor” (Juan 15:10).

¿Notamos como consigui´ o Jes´ us permanecer en el amor´

de Dios? Obedeciendo los mandamientos de su Padre.

Y ası mismo debe ser en nuestro caso. Para mantenernos´

en el amor de Dios, tenemos que guiarnos por la verdad

en todo lo que hacemos. Bien lo dijo Jesus aquella misma´

noche: “Si saben estas cosas, felices son si las hacen” (Juan 13:17).

Nuestro mas ferviente deseo es que este libro nos ayude´

a todos a seguir poniendo en practica la verdad y as´ ı man-´

tenernos “en el amor de Dios [...] con vida eterna en mira” (Judas 21).

(6)
(7)

¿AMA usted a Dios? Si ya le ha dedicado su vida, con-testara sin duda con un rotundo s´ ı, y con toda la raz´ on.´ Para nosotros, querer a Jehova es lo m´ as natural del mun-´ do. En realidad, no hacemos mas que corresponder a su´ amor. Como bien dice la Biblia, “amamos [...] porqueel´ nos amo primero” (1 Juan 4:19).´

2Jehova siempre busca formas de demostrar que nos´

quiere. Nos ha dado un hermoso hogar, la Tierra, y dıa a´ dıa nos proporciona todo lo que necesitamos para man-´ tenernos vivos (Mateo 5:43-48). Tambien cuida de algo´ mucho mas importante: nuestras necesidades espiritua-´ les. Por ejemplo, nos regalo su Palabra, la Biblia. Y nos in-´ vita a orarle, a dirigirnos ael con la confianza de que nos´ escuchara y de que nos ayudar´ a con su esp´ ıritu santo (Sal-´ mo 65:2; Lucas 11:13). Pero su mayor muestra de carino˜ fue enviar a su Hijo mas querido a rescatarnos del peca-´ do y la muerte. ¡Que amor tan grande nos tiene Jehov´ a!´ (Juan 3:16; Romanos 5:8.)

3Jehova desea que disfrutemos de su amor por toda la´

1, 2. ¿Por que ama usted a Jehov´ a?´

3. a) ¿Que tenemos que hacer para mantenernos en el amor de´

Dios? b) ¿Que importante pregunta debemos hacernos, y d´ onde en-´

contramos la respuesta?

CAPITULO´ 1

“Lo que el amor de Dios

significa”

“Esto es lo que el amor de Dios significa: que observemos sus mandamientos; y, sin embargo,

sus mandamientos no son gravosos.”(1 JUAN 5:3.)

(8)

eternidad. Pero ¿lo lograremos? Eso dependera de no-´ sotros. La Biblia exhorta a los cristianos: “Mantengan-´ se en el amor de Dios [...] con vida eterna en mira” (Judas 21). El uso del verbo “mantenganse” da a entender´ que, para no perder el amor de Jehova, tenemos que ac-´ tuar. En efecto, tenemos que corresponder a su amor con obras. Ası pues, es esencial que cada uno de nosotros se´ pregunte: “¿Que debo hacer para demostrarle a Dios que´ lo amo?”. Para ver la respuesta, leamos las palabras inspi-radas del apostol Juan: “Esto es lo que el amor de Dios´ significa: que observemos sus mandamientos; y, sin em-bargo, sus mandamientos no son gravosos” (1 Juan 5:3).

Al dedicarnos y bautizarnos comenzamos a vivir de un modo que demuestra amor y obediencia a Jehova´

(9)

Dado que estamos interesados en demostrarle a Dios que lo amamos muchısimo, examinemos qu´ e quieren decir´ exactamente esas palabras de Juan.

“ESTO ES LO QUE EL AMOR DE DIOS SIGNIFICA”

4Al hablar en este versıculo del “amor de Dios”, ¿a qu´ e´

se referıa el ap´ ostol Juan? No al amor que Dios siente por´ nosotros, sino al que nosotros sentimos porel. Segura-´ mente, usted recuerda el tiempo en que empezo a crecer´ ese amor en su corazon.´

5Detengase un momento a pensar en aquellos d´ ıas.´

Al aprender la verdad acerca de Jehova y sus prop´ osi-´ tos, fue creciendo su fe enel. Tambi´ en lleg´ o a entender´ que usted —como todos— habıa nacido pecador y que,´ por esa razon, estaba alejado de Dios; aun as´ ı,´ el le ofrec´ ıa´ mediante Cristo una maravillosa oportunidad: vivir para siempre disfrutando de la perfeccion que Ad´ an hab´ ıa per-´ dido (Mateo 20:28; Romanos 5:12, 18). Ademas, fue com-´ prendiendo el gran sacrificio que habıa hecho Jehov´ a al´ enviar a su Hijo mas querido a morir por usted. Tanto le´ conmovio esa demostraci´ on de amor, que no pudo me-´ nos que sentir amor por Jehova (1 Juan 4:9, 10).´

6Pero esos sentimientos no eran todavıa verdadero´

amor. ¿Por que decimos esto? Porque el amor va m´ as´ alla de los sentimientos y las palabras. Amar a Dios es´ mucho mas que decir: “Yo amo a Jehov´ a”. Al igual que´ la fe, el amor verdadero se demuestra con obras (Santia-go 2:26). Sin duda, cuando amamos a alguien, queremos hacer las cosas que le agradan. Y eso fue lo que ocurrio´

4, 5. a) ¿Que quiso decir Juan con la expresi´ on “el amor de Dios”?´

b) Explique como ha ido creciendo en su coraz´ on el amor por´

Jehova.´

6. ¿Como se demuestra el amor verdadero, y qu´ e ha hecho usted por´

amor a Dios?

(10)

en su caso. Cuando el amor por su Padre celestial echo´ raıces en su coraz´ on, quiso vivir de la forma que a´ el le´ agrada. Quizas hasta se bautiz´ o como testigo de Jehov´ a.´ Si ası lo hizo, est´ a claro que sent´ ıa profundo cari´ no y de-˜ vocion por Dios, y que por ese motivo tom´ o la decisi´ on´ mas importante de todas: prometerle a Dios que dedica-´ rıa el resto de la vida a hacer su voluntad, y luego simboli-´ zar esa dedicacion bautiz´ andose (Romanos 14:7, 8). Pero,´ como veremos a continuacion, para cumplir esa prome-´ sa tan importante hay que hacer lo que senala el ap˜ ostol´ Juan.

“OBSERVEMOS SUS MANDAMIENTOS”

7Juan explica que el amor de Dios significa “que

ob-servemos [u obedezcamos] sus mandamientos”. ¿Cua-´ les son estos mandamientos? La Biblia nos lo indica. En-tre otras cosas, Jehova proh´ ıbe emborracharse, cometer´ inmoralidad sexual, adorarıdolos, robar y mentir (1 Co-´ rintios 5:11; 6:18; 10:14; Efesios 4:28; Colosenses 3:9). Para observar los mandamientos de Dios hay que vivir se-gun las normas morales expuestas en la Biblia.´

8Sin embargo, para agradar a Jehova no basta con obe-´

decer los mandamientos queel ha dejado escritos en la´ Biblia. Jehova no nos agobia con leyes que regulen cada´ paso que damos. De hecho, nos enfrentamos todos los dıas a muchas situaciones sobre las que no hay nin-´ gun mandamiento b´ ıblico directo. En tales casos, ¿c´ omo´ sabemos si Jehova estar´ a contento con lo que pensa-´ mos hacer? Pues bien, ¿donde encontramos indicacio-´ nes claras sobre como ve Dios las cosas? Nuevamente,´

7. ¿Cuales son algunos mandamientos de Dios, y qu´ e hay que hacer´

para observarlos?

8, 9. Al enfrentarnos a situaciones sobre las que no hay ningun´

mandamiento bıblico directo, ¿c´ omo podemos saber qu´ e quiere´

Jehova que hagamos? Ponga un ejemplo.´

(11)

en la Biblia. Cuando la estudiamos, aprendemos lo que Jehova ama y lo que odia (Salmo 97:10; Proverbios 6:´ 16-19). De este modo, vamos viendo cuales son las ac-´ titudes y conductas que le agradan. Al ir conociendo la manera de ser y actuar de Jehova, se nos hace cada vez´ mas f´ acil saber si una decisi´ on est´ a de acuerdo con la vo-´ luntad de Dios o no. Ası, muchas veces logramos percibir´ “cual es la voluntad de Jehov´ a” sobre determinado asun-´ to aunque la Biblia no contenga una ley especıfica (Efe-´ sios 5:17).

9Pongamos un ejemplo. La Biblia no senala directa-˜

mente en ningun sitio que evitemos los programas y pe-´ lıculas inmorales o muy violentos. Pero ¿hace falta una´ ley directa que los prohıba? Ya sabemos lo que opina´ Jehova. En su Palabra deja muy claro que´ el “odia a cual-´ quiera que ama la violencia” y que “juzgara a los for-´ nicadores y a los adulteros” (Salmo 11:5; Hebreos 13:4).´ Cuando reflexionamos en estas palabras inspiradas llega-mos a comprender cual es la voluntad de Jehov´ a. Y por´ eso decidimos no entretenernos viendo imagenes muy´ graficas de cosas que´ el odia. Este mundo trata de hacer-´ nos creer que las diversiones que promueven la corrup-cion son inofensivas, pero a Jehov´ a le complace que las´ evitemos a toda costa.1

10¿Cual es la raz´ on principal por la que obedece-´

mos los mandamientos divinos? En otras palabras, ¿por que deseamos vivir todos los d´ ıas como Dios quie-´ re? No es solo por ahorrarnos problemas o por evitar queel nos castigue (G´ alatas 6:7). Obedecemos a Jehov´ a´ porque comprendemos que es una magnıfica manera´

1 En el cap. 6 de este libro se explica c ´omo elegir diversiones sanas.

10, 11. ¿Por que queremos obedecer siempre a Jehov´ a, y con qu´ e ac-´

titud le obedecemos?

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de demostrarle cuanto lo amamos. Al igual que los ni´ nos˜ desean la aprobacion de sus padres, nosotros deseamos´ la aprobacion de Jehov´ a (Salmo 5:12).´ El es nuestro Pa-´ dre y lo queremos mucho. Nada nos produce mas alegr´ ıa´ ni mas satisfacci´ on que saber que nuestra conducta cuen-´ ta con la “aprobacion [...] de Jehov´ a” (Proverbios 12:2).´

11Por eso, no servimos a Dios de mala gana ni tampoco

poniendo condiciones o segun nuestras preferencias.1´ No decidimos a nuestro antojo cuando vamos a obede-´ cer, quizas pensando en hacerlo solo si nos resulta c´ o-´ modo o si no tenemos que sacrificarnos demasiado. Por el contrario, somos “obedientes de [todo] corazon” (Ro-´ manos 6:17). Como el salmista, decimos: “[Tengo]

cari-˜

no a tus mandamientos” (Salmo 119:47). Ası es, obedece-´ mos a Jehova con gusto. Reconocemos que´ el merece —y´ de hecho nos lo pide— que le obedezcamos siempre y sin poner peros (Deuteronomio 12:32). Queremos ser como Noe, quien por d´ ecadas obedeci´ o fielmente a Dios y as´ ı´ demostro cu´ anto lo amaba. De este modo, se dir´ a de cada´ uno de nosotros lo mismo que se dijo deel: “Procedi´ o´ a hacer conforme a todo lo que le habıa mandado Dios.´ Hizo precisamente ası” (G´ enesis 6:22).´

12¿Como se siente Jehov´ a cuando le obedecemos con´

gusto? La Biblia dice que le alegramos el corazon (Pro-´ verbios 27:11). Pero ¿de verdad puede uno hacer feliz al Soberano universal? Sin lugar a dudas. Veamos por que.´ Jehova nos cre´ o con la capacidad de decidir por nosotros´ mismos que vamos a hacer. As´ ı, tenemos siempre la op-´

1 De mala gana, hasta los demonios son capaces de obedecer.

Cuando Jesus orden´ o a unos esp´ ıritus malignos que salieran de´

unas personas, ellos no tuvieron mas remedio que hacer lo que´

no querıan: reconocer la autoridad de Cristo y obedecerle (Marcos 1:´

27; 5:7-13).

12. ¿Cuando le damos una gran satisfacci´ on a Jehov´ a?´

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cion de obedecer a Dios o, por el contrario, desobedecer-´ le (Deuteronomio 30:15, 16, 19, 20). Por eso, cada vez que decidimos hacer su voluntad porque lo amamos con toda nuestra alma, le damos una gran satisfaccion (Proverbios´ 11:20). Y, ademas, estamos siguiendo el mejor modo de´ vivir.

“SUS MANDAMIENTOS NO SON GRAVOSOS”

13El apostol Juan a´ nade luego unas palabras tranqui-˜

lizadoras: “[Los] mandamientos [de Jehova] no son gra-´ vosos”. El termino griego que se traduce “gravosos” en´ 1 Juan 5:3 significa literalmente “pesados”.1 Por eso, otra version b´ ıblica traduce as´ ı la frase: “Sus mandamientos´ no son una carga pesada” (Nuevo Testamento, Pedro Or-tiz). Jehova no nos pide nada insoportable o contrario a´ la razon. Aunque todos somos imperfectos, podemos´ cumplir sus leyes.

14Pongamos una comparacion. Imag´ ınese que uno de´

sus mejores amigos le pide a usted que le ayude a mu-darse de casa. Hay que mover muchas cajas, algunas re-lativamente ligeras y otras tan pesadas que solo pueden llevarse entre dos personas. Su amigo le dice cuales quie-´ re que cargue. No le va a pedir que levante las cajas pesa-das usted solo, pues no desea que se lastime cargando un peso superior a sus fuerzas. Lo mismo ocurre con nuestro amoroso Dios.El no nos pide imposibles (Deuteronomio´

1 Esta misma palabra se usa en Mateo 23:4, donde se habla de las

“cargas pesadas” que los escribas y fariseos ponıan sobre los hombros´

de la gente al obligarla a cumplir una larga lista de reglas y tradicio-nes inventadas por el hombre. En Hechos 20:29, 30 se traduce como

“opresivos” y se aplica a los apostatas que se portar´ ıan como tiranos´

y enganar˜ ıan a muchos hablando “cosas aviesas”, o retorcidas.´

13, 14. ¿Por que decimos que los “mandamientos [de Jehov´ a]´

no son gravosos”, y con que comparaci´ on podr´ ıamos explicarlo?´

(14)

30:11-14). Nunca nos manda cargar con un peso excesi-vo. Jehova comprende hasta d´ onde podemos llegar, pues´ “conoce bien la formacion de nosotros, y se acuerda de´ que somos polvo” (Salmo 103:14).

15Los mandamientos de Jehova no son para nada pesa-´

dos; lounico que buscan es nuestro bien (Isa´ ıas 48:17).´ Moises dijo a los israelitas que deb´ ıan “poner por obra´ todas estas disposiciones [...] de temer a Jehova nues-´ tro Dios”. Y luego indico la raz´ on: “[Es por] nuestro bien´ siempre, para que nos mantengamos vivos” (Deuterono-mio 6:24). Nosotros tambien podemos estar seguros de´ que las leyes divinas son siempre para provecho nuestro, para que seamos felices eternamente. Y es logico que sean´ tan beneficiosas. ¿Por que? Porque proceden de Jehov´ a, y´

´

el sabe lo que mas nos conviene, ya que es infinitamente´ sabio (Romanos 11:33). Ademas,´ el es el amor en persona´ (1 Juan 4:8). Como el amor es parte esencial de Dios, esta´ presente en todo lo que hace y dice, lo que incluye todos sus mandamientos.

16Pero eso no quiere decir que obedecer a Dios sea fa-´

cil. Tenemos que luchar contra la influencia de este mun-do corrupto, que “yace en el poder del inicuo” (1 Juan 5:19). Tambien tenemos que pelear con nuestra propia´ imperfeccion, que nos incita a violar las leyes divinas (Ro-´ manos 7:21-25). Pero en esta batalla puede triunfar el amor a Dios. Jehova bendice a quienes est´ an decididos´ a obedecerle por amor. De hecho, da “espıritu santo [...]´ a los que le obedecen como gobernante” (Hechos 5:32). Y ese espıritu produce en nuestro interior un fruto mara-´

15. ¿Por que podemos estar seguros de que los mandamientos de´

Jehova son para provecho nuestro?´

16. ¿Que nos permite ser obedientes a Dios aunque sufrimos la´

influencia de este mundo corrupto y de nuestra propia

imperfec-cion?´

(15)

villoso: excelentes cualidades que, a su vez, nos ayudan a seguir obedeciendo a Dios (Galatas 5:22, 23).´

17En este libro estudiaremos los principios y las

nor-mas morales de Jehova, as´ ı como muchas otras indica-´ ciones de lo queel quiere que hagamos. Al realizar este´ examen, debemos tomar en cuenta varios hechos impor-tantes. Primero, que Jehova nunca nos obliga a obede-´ cer sus leyes y principios;el quiere que hagamos su vo-´ luntad porque nos nace del corazon. Segundo, que´ Jehova nos ofrece un modo de vida que trae consigo mu-´ chas bendiciones en la actualidad y vida eterna en el fu-turo. Y porultimo, que obedecer a Jehov´ a de todo cora-´ zon es una magn´ ıfica manera de demostrarle cu´ anto lo´ queremos.

18Para ayudarnos a decidir si algo esta bien o est´ a mal,´

Jehova nos ha hecho a todos un regalo: la conciencia.´ No obstante, si queremos que esta facultad nos oriente bien, tenemos que educarla, y eso es lo que vamos a ver en el proximo cap´ ıtulo.´

17, 18. a) ¿Que estudiaremos en este libro, y qu´ e debemos tomar en´

cuenta al examinarlo? b) ¿Que veremos en el pr´ oximo cap´ ıtulo?´

¿QUE CONTESTAR´ IA USTED?´ ˇ ¿C ´omo quiere Jehov ´a que le obedezcamos,

y por que decimos que obedecer es para´ provecho nuestro? (Deuteronomio 5:28-33.) ˇ ¿Cu ´anta importancia tiene para Jehov ´a que

le obedezcamos? (1 Samuel 15:22, 23.) ˇ ¿Qu ´e aprendemos de la manera en que ve ´ıa

Jesus la obediencia a Dios? (Juan 8:29.)´ ˇ ¿Por qu ´e es justo que obedezcamos a

Jeho-va? (Revelaci´ on [Apocalipsis] 4:11.)´

(16)

¿SABE que tienen en com´ un el marinero que navega por el´ oceano, el excursionista que atraviesa el desierto y el avia-´ dor que vuela entre las nubes? Que todos ellos se veran´ en graves problemas si no disponen de algun aparato para´ orientarse. No tiene por que ser muy moderno; basta con´ una sencilla brujula.´

2En esencia, una brujula es un c´ ırculo con una aguja´

imantada que apunta al norte. Pero si funciona como debe, puede salvarnos la vida, y mas si contamos con un mapa´ fiel. Pues bien, Jehova nos ha hecho un regalo que se pare-´ ce a la brujula (Santiago 1:17). Nos referimos a la concien-´ cia. Sin ella, estarıamos completamente perdidos. Cuando´ la usamos bien, nos ayuda a hallar nuestro rumbo en la vida

1, 2. ¿Por que es la br´ ujula un instrumento tan necesario, y en qu´ e´

sentido se parece a nuestra conciencia?

CAPITULO´ 2

La importancia de mantener

una buena conciencia

“Tengan una buena conciencia.”(1 PEDRO 3:16.)

(17)

y a no salirnos del camino correcto. Como vemos, es un regalo muy valioso. Por ello, conviene examinar que es la´ conciencia y como funciona, y luego analizar los siguientes´ puntos: 1) como educamos la conciencia; 2) por qu´ e debe-´ mos tomar en cuenta las conciencias ajenas, y 3) que bene-´ ficios obtenemos al mantener una buena conciencia.

QUE ES Y C´ OMO FUNCIONA LA CONCIENCIA´

3En la Biblia, la palabra griega para “conciencia”

trans-mite la idea de “conocimiento en comun”, o “conocimien-´ to compartido con uno mismo”. Es decir, tenemos en nues-tro interior la capacidad de conocernos a nosonues-tros mismos. No hay ninguna otra criatura en la Tierra a la que Dios haya dado esa facultad. Gracias a ella podemos, por ası decirlo, mi-´ rarnos desde fuera y hacer una evaluacion moral de lo que´ hacemos. La conciencia es testigo, fiscal y juez de nuestros actos y de nuestros motivos. Nos orienta al tomar decisio-nes y nos indica si el camino que pensamos seguir es bueno o no. Si decidimos acertadamente, nos premia haciendonos´ sentir bien; si no, nos castiga con remordimientos.

4El primer hombre y la primera mujer, Adan y Eva, fue-´

ron creados con una conciencia, como lo demuestra el he-cho de que sintieran verguenza despu¨ es de pecar (G´ enesis´ 3:7, 8). Lamentablemente, a esas alturas ya no servıa de mu-´ cho que la conciencia les molestara. ¿Por que? Porque ha-´ bıan desobedecido a Dios a sabiendas. Eran perfectos, as´ ı´ que la decision de rebelarse contra Jehov´ a y convertirse en´ sus enemigos la habıan tomado con pleno conocimiento´ de causa. Por lo tanto, no habıa marcha atr´ as.´

5A diferencia de Adan y Eva, muchas personas, pese a ser´

3. ¿Que significa la palabra griega que se traduce “conciencia”, y a´

que capacidad del ser humano hace referencia?´

4, 5. a) ¿Como sabemos que Ad´ an y Eva ten´ ıan conciencia? ¿En qu´ e´

se convirtieron al decidir desobedecer a Dios? b) ¿Que ejemplos hay´

en las Escrituras Hebreas de personas que escucharon su conciencia? La importancia de mantener una buena conciencia 15

(18)

imperfectas, han escuchado su conciencia. Entre ellas esta´ el fiel Job, quien dijo: “A mi justicia he echado mano, y no la soltare; mi coraz´ on no me molestar´ a” (Job 27:6).1 Job´ escuchaba con atencion la voz de su conciencia antes de ac-´ tuar o tomar cualquier decision. Por eso pod´ ıa decir con or-´ gullo que su conciencia no le molestaba; no vivıa mortifica-´ do por la culpa o la verguenza. Un caso muy distinto es el de¨ David. Ael s´ ı lleg´ o a atormentarle la conciencia. La Biblia´ dice que “el corazon de David [estuvo] hiri´ endolo” despu´ es´ de faltarle al respeto a Saul, el rey que Jehov´ a hab´ ıa ungido´ (1 Samuel 24:5). Aquellos remordimientos le ayudaron mu-cho, pues le ensenaron a ser m˜ as respetuoso.´

6Los siervos de Jehova no son las´ unicas personas do-´

tadas de conciencia. El apostol Pablo dijo por inspiraci´ on:´ “Siempre que los de las naciones que no tienen ley hacen por naturaleza las cosas de la ley, estos, aunque no tienen ley, son una ley para sı mismos. Son los mism´ ısimos que de-´ muestran que la sustancia [o la esencia] de la ley esta escri-´ ta en sus corazones, mientras su conciencia da testimonio con ellos y, entre sus propios pensamientos, estan siendo´ acusados o hasta excusados” (Romanos 2:14, 15). A veces, el testimonio (o la voz) de la conciencia impulsa a muchas personas a actuar en conformidad con los principios divi-nos aunque no conozcan para nada las leyes de Jehova.´

7Pero la conciencia no siempre funciona como es

debi-do. Para entender por que, piense en el ejemplo de la br´ u-´ jula. ¿Que ocurre si la acercamos a un im´ an? Que la aguja´

1 Las Escrituras Hebreas no usan un t ´ermino espec´ıfico para “con-ciencia”, pero en ejemplos como este aluden claramente a ella.

Aun-que a menudo el corazon designa a la persona interior en su totalidad,´

en este y otros versıculos es obvio que representa una parte concreta´

de la persona interior: su conciencia. Las Escrituras Griegas Cristianas

sı tienen un t´ ermino para “conciencia”, y aparece unas treinta veces.´

6. ¿Que demuestra que todos hemos recibido el don de la conciencia?´

7. ¿A que se debe que la conciencia no funcione bien a veces?´

(19)

se desvıa y deja de apuntar al norte. ¿Y si la utilizamos sin´ la ayuda de un buen mapa? Entonces no valdrıa de mu-´ cho. Con la conciencia ocurre igual. Si dejamos que influ-yan en ella nuestros deseos egoıstas, no nos indicar´ a el ca-´ mino correcto. Y si no consultamos el “mapa” de la Palabra de Dios, no sabremos distinguir entre el bien y el mal a la hora de tomar muchas decisiones importantes. Ademas,´ para que la conciencia funcione como es debido necesita-mos la ayuda del espıritu santo. Como dijo Pablo: “Mi con-´ ciencia da testimonio conmigo en [conformidad con el] es-pıritu santo” (Romanos 9:1). Ahora bien, ¿c´ omo logramos´ que la conciencia funcione de acuerdo con el espıritu santo´ de Jehova? Como veremos ahora, la clave est´ a en educarla.´

COMO EDUCAR LA CONCIENCIA´

8¿Como debe utilizarse la conciencia a la hora de tomar´

decisiones? Muchos creen que basta con escuchar al cora-zon. Luego tal vez digan: “Es que mi conciencia me lo per-´ mite”. Pero no olvidemos que los deseos del corazon son´ muy intensos y pueden afectar a la conciencia. Ası lo confir-´ ma la Biblia: “El corazon es m´ as traicionero que cualquier´ otra cosa, y es desesperado. ¿Quien puede conocerlo?” (Je-´ remıas 17:9). Por eso, lo m´ as importante para nosotros debe´ ser complacer a Jehova y no a nuestro coraz´ on.1´

1 La Biblia ense ˜na que no basta solo con tener la conciencia

tranqui-la. Por ejemplo, Pablo afirmo: “No tengo conciencia de nada contra´

mı mismo. Sin embargo, no por esto quedo probado justo, sino que el´

que me examina es Jehova” (1 Corintios 4:4). As´ ı que lo m´ as impor-´

tante no es que nosotros creamos que tenemos la conciencia limpia. Algunas personas persiguen a los cristianos —como el propio Pablo en

su dıa— y, sin embargo, tienen la conciencia tranquila, pues piensan´

que estan haciendo la voluntad de Dios. Por eso, lo esencial es tener´

una conciencia limpia a los ojos de Dios (Hechos 23:1; 2 Timoteo 1:3).

8. a) ¿Como puede afectar el coraz´ on a nuestra conciencia? ¿Qu´ e´

debe ser lo mas importante al tomar decisiones? b) ¿Por qu´ e no bas-´

ta solo con tener la conciencia tranquila? (Vease la nota.)´

(20)

9Al tomar decisiones, la persona que tiene la conciencia

bien entrenada no se guıa por el ego´ ısmo. Se gu´ ıa por el te-´ mor de Dios, es decir, por un verdadero temor a desagra-dar al Padre celestial. Ası lo ilustra el caso del fiel Nehem´ ıas.´ Como gobernador de Jerusalen, ten´ ıa autoridad para exigir´ a sus subditos que pagaran ciertos impuestos. Sin embargo,´ no lo hizo. ¿Por que?´ El mismo explic´ o la raz´ on: “[Fue] a´ causa del temor a Dios” (Nehemıas 5:15). No quer´ ıa correr´ el mas m´ ınimo riesgo de desagradar a Jehov´ a oprimiendo´ al pueblo. Es vital que nosotros tambien tengamos ese mis-´ mo temor, pues nos llevara a consultar la Biblia siempre que´ tengamos que tomar cualquier decision.´

10Tomemos por caso el consumo de alcohol. Si asistimos

a una reunion social, quiz´ a nos preguntemos: “¿Debo be-´ ber, o no?”. Para tomar una buena decision, primero hay´ que educar nuestra conciencia examinando los principios bıblicos. Por un lado, las Escrituras no condenan el con-´ sumo moderado de alcohol. De hecho, alaban a Dios por habernos proporcionado el vino (Salmo 104:14, 15). Por otro lado, sı condenan los excesos y las juergas (Lucas 21:34;´ Romanos 13:13). Lo que es mas, incluyen la borrachera en´ una lista de pecados tan graves como la fornicacion o el´ adulterio (1 Corintios 6:9, 10).1

11Principios como esos educan la conciencia y la

sensibi-lizan. Ası, cuando nos inviten a una reuni´ on social donde´ quizas se sirva alcohol, debemos preguntarnos: “¿Qu´ e am-´ biente habra? ¿Es probable que se descontrole y degenere´

1 Muchos m ´edicos opinan que el consumo moderado es imposible

en el caso del alcoholico y que, por tanto, su´ unica opci´ on es no be-´

ber en absoluto.

9. ¿Que es el temor de Dios, y qu´ e relaci´ on tiene con la conciencia?´

10, 11. ¿Que principios b´ ıblicos nos ayudan a decidir si vamos a be-´

ber alcohol, y que debemos hacer para que Dios nos ayude a poner-´

los en practica?´

(21)

en una juerga? ¿Y que puede decirse de m´ ı? ¿Tengo enor-´ mes ganas de beber? ¿Dependo del alcohol? ¿Lo necesito para sentirme bien y actuar como yo quiero? ¿Soy capaz de decir basta?”. Al examinar los principios bıblicos o cual-´ quier pregunta sobre como aplicarlos, es conveniente orar´ a Jehova (Salmo 139:23, 24). De esta forma lo invitamos a´ que nos guıe con su esp´ ıritu santo y, al mismo tiempo, en-´ senamos a la conciencia a ajustarse a los principios divinos.˜ Ahora bien, al tomar decisiones hay otro factor que debe-mos tener en cuenta.

POR QUE TOMAR EN CUENTA´ LAS CONCIENCIAS AJENAS

12A veces pudiera sorprendernos lo diferentes que son las

conciencias aun dentro de la congregacion. No es raro que´ un cristiano opine que cierta costumbre o comportamiento no esta bien, mientras que otro lo considere lo m´ as normal´ del mundo. Por ejemplo, volviendo al asunto de la bebida, a algunos les gusta pasar un rato tranquilo tomando una copita en compan˜ıa de sus amigos; sin embargo, otros lo´ ven mal. ¿A que se deben esas diferencias, y qu´ e peso deben´ tener en nuestras decisiones?

13Existen numerosos factores que nos hacen diferentes.

Entre ellos figuran las circunstancias del pasado, que cam-bian muchısimo de unos a otros. As´ ı, hay cristianos que´ recuerdan muy bien que en su dıa tuvieron ciertas debili-´ dades y que incluso sufrieron recaıdas (1 Reyes 8:38, 39).´ Imaginemos que nos visita un hermano que tuvo proble-mas con el alcohol y que, por eso, es muy sensible con el tema de la bebida. Si lo invitamos a una copa, la concien-cia probablemente lo impulse a ser prudente y rechazarla. ¿Nos ofenderemos? ¿Insistiremos en que la acepte? Desde luego que no. Por amor fraternal, respetaremos su decision,´

12, 13. ¿Por que son diferentes las conciencias de los cristianos, y´

como deber´ ıamos reaccionar ante tales diferencias?´

(22)

sin importar que nos haya explicado sus razones o que haya preferido callarlas.

14Ya en el siglo primero, el apostol Pablo observ´ o que ha-´

bıa gran diversidad de conciencias en las congregaciones.´ Por ejemplo, algunos cristianos tenıan escr´ upulos ante cier-´ tos alimentos que se sacrificaban a losıdolos y luego se ven-´ dıan en el mercado (1 Corintios 10:25). Pero Pablo no ve´ ıa´ ningun problema en aceptarlos. Para´ el, los´ ıdolos no eran´ nada; a fin de cuentas, esos alimentos no les pertenecıan a´ ellos, sino a Jehova, que los hab´ ıa creado. Sin embargo, Pa-´ blo comprendıa que no todos iban a compartir su opini´ on.´ Algunos habıan sido id´ olatras antes de abrazar el cristianis-´ mo, y por eso sentıan repugnancia ante todo lo que hubie-´ ra tenido la mas m´ ınima relaci´ on con la idolatr´ ıa. ¿Cu´ al era´ la solucion?´

15Pablo dijo: “Los que somos fuertes [...] debemos

sopor-tar las debilidades de los que no son fuertes, y no essopor-tar agra-dandonos a nosotros mismos. Porque hasta el Cristo no se´ agrado a s´ ı mismo” (Romanos 15:1, 3). Esto significa que, al´ igual que Jesus, debemos anteponer el bienestar de nuestros´ hermanos al nuestro. En otro pasaje relacionado, Pablo lle-go a afirmar que prefer´ ıa no comer carne antes que hacer´ tropezar a una de las valiosas ovejas por las que Cristo habıa´ dado la vida (1 Corintios 8:13; 10:23, 24, 31-33).

16Ahora bien, si otros cristianos hacen cosas que nuestra

conciencia no nos permite, no debemos criticarlos, como si todo el mundo tuviera que opinar lo mismo en asuntos de decision personal (Romanos 14:10). En realidad, la con-´ ciencia es para juzgarnos a nosotros mismos y no a los de-mas. No olvidemos que Jes´ us dijo: “Dejen de juzgar, para´

14, 15. ¿Que problema relacionado con la diversidad de conciencias´

surgio en el siglo primero, y qu´ e soluci´ on propuso Pablo?´

16. ¿Por que no debemos juzgar a quienes hacen cosas que nuestra´

conciencia no nos permite?

(23)

que no sean juzgados” (Mateo 7:1). Ningun miembro de la´ congregacion deber´ ıa crear pol´ emica en torno a asuntos de´ conciencia. Nuestro objetivo no es derribarnos unos a otros, sino edificarnos, promoviendo el amor y la unidad entre to-dos (Romanos 14:19).

BENEFICIOS DE MANTENER UNA BUENA CONCIENCIA

17El apostol Pedro exhort´ o a los cristianos: “Tengan una´

buena conciencia” (1 Pedro 3:16). La mayorıa de los se-´ res humanos no disfrutan de la gran bendicion de que su´ conciencia este limpia a los ojos de Jehov´ a. Como dijo Pa-´ blo, tienen cauterizada “su conciencia como si fuera con hierro de marcar” (1 Timoteo 4:2). Cuando se marca a las

17. ¿Que le ha ocurrido a la conciencia de muchas personas?´

Nuestra conciencia educada por la Biblia nos ayudara a decidir´ si vamos a beber alcohol o no

(24)

reses con un hierro al rojo vivo, su piel se quema y se for-ma una cicatriz insensible. Del mismo modo, la conciencia de muchos esta, a todos los efectos, muerta. No siente nin-´ gun dolor. Por eso se queda muda cada vez que hacen algo´ malo; no les avisa ni les produce remordimiento, culpabili-dad o verguenza. Esas personas han perdido el sentido de la¨ culpa y, por lo visto, ese hecho no les preocupa lo mas m´ ı-´ nimo.

18Muchas veces, los sentimientos de culpa son la manera

en que la conciencia nos dice que hemos hecho algo malo. Si le hacemos caso a su voz y nos arrepentimos, seremos perdonados, sin importar lo grave que sea nuestra

ofen-18, 19. a) ¿Para que pueden servirnos los sentimientos de culpa y´

verguenza? b) ¿Qu¨ e podemos hacer si la conciencia no deja de mor-´

tificarnos aunque nos hayamos arrepentido?

Una buena conciencia nos orienta en la vida y nos llena de gozo y paz

(25)

sa. Ası sucedi´ o con el rey David.´ El cometi´ o grandes peca-´ dos, pero recibio el perd´ on divino principalmente porque´ se arrepintio de todo coraz´ on. En efecto, lleg´ o a odiar sus´ malas acciones y tomo la firme determinaci´ on de no deso-´ bedecer las leyes de Dios nunca mas; por eso pudo compro-´ bar por sı mismo que Jehov´ a es “bueno y [est´ a] listo para´ perdonar” (Salmo 51:1-19; 86:5). Ahora bien, en ocasiones los sentimientos de culpa y verguenza no dejan de mortifi-¨ carnos aunque nos hayamos arrepentido y se nos haya per-donado. ¿Que haremos en tal caso?´

19Una vez que nos hemos arrepentido, no sirve de

mu-cho que la conciencia nos martirice con sentimientos de culpa. Si el corazon no deja de condenarnos, tenemos que´ ‘asegurarlo’, es decir, convencerlo de que Jehova es ma-´ yor que nuestros sentimientos. Es el momento de poner en practica un consejo que quiz´ a hayamos dado a otros: “Tie-´ nes que recordar que Jehova te ama y aceptar que te ha per-´ donado” (1 Juan 3:19, 20). Cuando logremos tener limpia la conciencia, sentiremos gran paz y serenidad, y un gozo que difıcilmente encuentra la gente del mundo. Muchas´ personas que cometieron pecados graves han experimenta-do ese enorme alivio, y hoy sirven a Jehova con buena con-´ ciencia (1 Corintios 6:11).

20El objetivo de este libro es ayudarnos a conseguir ese

gozo y a mantener una buena conciencia mientras lucha-mos contra el mundo de Satanas durante estos´ ultimos d´ ıas.´ Claro, no puede abarcar todas las leyes y principios bıbli-´ cos aplicables a nuestra vida diaria. Y cuando trata asuntos de conciencia, tampoco ofrece una lista de reglas especıfi-´ cas para cada caso. Mas bien, analiza c´ omo poner en pr´ acti-´ ca las ensenanzas de la Palabra de Dios, y as˜ ı nos facilita la´ labor de educar y sensibilizar la conciencia. No olvidemos

20, 21. a) ¿Cual es el objetivo de este libro? b) ¿Qu´ e libertad ha con-´

cedido Dios a los cristianos, y como debemos usarla?´

(26)

que, mientras que la Ley mosaica daba prioridad a las re-glas, “la ley del Cristo” concede mas importancia al deber´ de usar la conciencia y guiarse por los principios bıblicos´ (Galatas 6:2). Ciertamente, Jehov´ a nos da mucha libertad.´ Pero la Biblia nos anima a que, en vez de emplearla “como disfraz para la maldad”, la usemos para algo mucho me-jor: para demostrarle a Jehova cu´ anto lo amamos (1 Pedro´ 2:16).

21Cuando usted comenzo a conocer a Jehov´ a, dio los´

primeros pasos en el camino a la vida. Para continuar enel,´ es necesario que analice, con la ayuda de la oracion, c´ omo´ aplicar los principios bıblicos, y luego obrar en consecuen-´ cia. Ası, “mediante el uso”, tendr´ a “sus facultades percepti-´ vas entrenadas” (Hebreos 5:14). Una vez que su conciencia este bien educada en los principios b´ ıblicos, ser´ a un ins-´ trumento muyutil. Tal como la br´ ujula gu´ ıa al viajero, la´ conciencia lo orientara a usted y le permitir´ a tomar decisio-´ nes que agraden a su Padre celestial. Y, sin duda, tambien le´ ayudara a mantenerse en el amor de Dios.´

¿QUE CONTESTAR´ IA USTED?´ ˇ ¿C ´omo debe influir en nuestra conciencia

el hecho de que Jehova ve todo lo que´ hacemos? (Hebreos 4:13.)

ˇ ¿C ´omo le ayud ´o la conciencia a Jos ´e a resistir la tentacion? (G´ enesis 39:1, 2, 7-12.)´ ˇ Si queremos acercarnos a Jehov ´a, ¿por qu ´e

es imprescindible tener la conciencia limpia? (Hebreos 10:22.)

ˇ ¿Por qu ´e debemos tomar en cuenta la con-ciencia de los no creyentes? (2 Corintios 4: 1, 2.)

(27)

LOS seres humanos somos como esponjas: absorbemos muchas cosas del ambiente que nos rodea. Muchas veces —a menudo sin darnos cuenta— adoptamos las actitudes, las normas, las virtudes y hasta los defectos de la gente con la que mas nos relacionamos.´

2La Biblia senala una realidad innegable: “El que est˜ a´

andando con personas sabias se hara sabio, pero al que´ esta teniendo tratos con los est´ upidos le ir´ a mal” (Prover-´ bios 13:20). La expresion que se utiliza en este vers´ ıculo´ (“esta andando con”) no se refiere al contacto ocasional,´ sino al companerismo habitual.1 Un comentario b´ıbli-˜ co dice lo siguiente sobre este pasaje: “Andar con alguien implica apego y estima”. ¿Y verdad que solemos imitar a quienes mas apreciamos? Sin duda, cuanto m´ as unidos es-´ tamos a una persona, mas influye en nosotros, sea para´ bien o para mal.

3Si queremos mantenernos en el amor de Dios, es

esen-cial buscar buenas compan˜ıas. ¿Qu´ e hay que hacer para´

1 El verbo hebreo que se traduce “tener tratos” tambi ´en se

vier-te “asociarse” y “vier-tener companerismo” (Jueces 14:20; Proverbios˜

22:24).

1-3. a) ¿Que innegable realidad se´ nala la Biblia? b) ¿Qu˜ e hay que ha-´

cer para encontrar buenas compan˜ıas?´

CAPITULO´ 3

Amemos

a quienes Dios ama

“El que esta andando´ con personas sabias se hara sabio.”´

(28)

encontrarlas? Sencillamente, amar a quienes Dios ama, aceptar como amigos a los amigos de Dios. Pienselo bien:´ estas personas tienen las cualidades que Jehova pide de sus´ amigos. ¿Que mejor compa´ n˜ıa puede haber? Por eso, vea-´ mos ahora cuales son esas cualidades. Al tener claros los´ criterios de Jehova, estaremos listos para buscar buenas´ amistades.

LOS AMIGOS DE DIOS

4Jehova no elige como amigo a cualquiera. Al fin y al´

cabo, el tiene el perfecto derecho de hacer una riguro-´ sa seleccion, ya que es el Soberano universal y su amistad´ es el mayor honor que puede tenerse. Entonces, ¿a quie-´ nes escoge como amigos? Jehova se acerca´ unicamente a´ quienes confıan en´ el con fe absoluta. Entre ellos se des-´ taca el patriarca Abrahan, famoso por su fe.´ El recibi´ o la´ orden de sacrificar a su propio hijo.1 ¿Habr ´a una prueba de fe mas dif´ ıcil para un padre? Pues bien, Abrah´ an pr´ acti-´ camente “ofrecio [...] a Isaac”, con la completa seguridad´ de “que Dios podıa levantarlo hasta de entre los muertos”´ (Hebreos 11:17-19). Por haber demostrado una fe y una obediencia ejemplares, Jehova se refiri´ o a´ el de modo muy´ afectuoso, llamandolo “mi amigo” (Isa´ ıas 41:8; Santiago 2:´ 21-23).

5Jehova valora mucho a la gente leal y obediente.´

De hecho, ama a quienes le son fieles cueste lo que cueste (2 Samuel 22:26). Como vimos en el capıtulo 1, se com-´

1 Esta prueba fue un modelo de lo que Jehov ´a mismo har ´ıa en el

fu-turo: sacrificar a su Hijo unigenito (Juan 3:16). Ahora bien, Abrah´ an´

no llego a sacrificar a Isaac, pues Jehov´ a intervino y le dio un carne-´

ro para sustituirlo (Genesis 22:1, 2, 9-13).´

4. ¿Por que tiene Jehov´ a el derecho de seleccionar rigurosamente sus´

amigos, y por que se refiri´ o´ el a Abrah´ an como “mi amigo”?´

5. ¿Como considera Jehov´ a a quienes le obedecen lealmente?´

(29)

place en quienes le obedecen por amor. Ademas, Prover-´ bios 3:32 indica que “tiene intimidad”, o amistad estrecha, tan solo con “los rectos”, o sea, con los hombres y mujeres que obedecen lealmente las normas divinas. A esas perso-nas justas, Jehova tiene la gentileza de invitarlas a entrar en´ su “tienda”; en otras palabras, acepta con gusto que lo ado-ren y les permite orarle siempre que lo deseen (Salmo 15: 1-5).

6Jehova ama a quienes quieren a su Hijo unig´ enito. As´ ı´

lo reconocio el propio Jes´ us cuando dijo: “Si alguien me´ ama, observara mi palabra, y mi Padre lo amar´ a, y vendre-´ mos ael y haremos nuestra morada con´ el” (Juan 14:23).´ Segun este pasaje, ¿c´ omo demostramos amor por Jes´ us?´ Observando su palabra, es decir, obedeciendo todos sus mandamientos, entre ellos el de predicar las buenas nue-vas y hacer discıpulos (Mateo 28:19, 20; Juan 14:15, 21).´ Otra forma de demostrar amor por Jesus es “[siguiendo]´ sus pasos con sumo cuidado” (1 Pedro 2:21). Ası, aunque´ somos imperfectos, procuramos imitarlo lo mejor que po-demos en nuestra manera de hablar y actuar. Y Jehova se´ conmueve al ver que, por amor a su Hijo, nos esforzamos por llevar una vida cristiana.

7Como hemos visto, Jehova exige que sus amigos ten-´

gan fe, sean leales y obedientes, y amen a Jesus y la forma´ de vida que el ense´ n˜o. Por eso, conviene preguntarse:´ “¿Que puedo decir de mis amigos? ¿Tienen ellos esas cua-´ lidades y viven de ese modo? ¿Son verdaderos amigos de Jehova?”. Ciertamente, es sabio entablar amistad con´ quienes cultivan las cualidades cristianas y predican con celo las buenas nuevas del Reino. Esas personas son una buena influencia, pues nos animan a cumplir con nuestra

6. ¿Como demostramos amor por Jes´ us, y c´ omo se siente Jehov´ a al´

ver que queremos a su Hijo?

7. ¿Por que es sabio entablar amistad con los amigos de Jehov´ a?´

(30)

decision de agradar a Dios (v´ ease el recuadro “¿Qu´ e es un´ buen amigo?”, en la pagina 29).´

UNA GRAN LECCION DE AMISTAD´

8Las Escrituras nos ofrecen muchos ejemplos de siervos

de Dios que se beneficiaron por haber elegido buenos ami-gos. Ası, podemos fijarnos en la historia de Noem´ ı y su´ nuera Rut, el relato de los tres jovenes hebreos que se man-´ tuvieron fieles en Babilonia y el ejemplo de Pablo y Timo-teo (Rut 1:16; Daniel 3:17, 18; 1 Corintios 4:17; Filipenses 2:20-22). Pero nos centraremos en un caso muy especial: la amistad entre David y Jonatan.´

9La Biblia dice que, cuando David mato a Goliat, el´

“alma de Jonatan se lig´ o con el alma de David, y Jonat´ an´ empezo a amarlo como a su propia alma” (1 Samuel 18:1).´ Ası dio comienzo una amistad inquebrantable que super´ o´ la gran diferencia de edades y duro hasta la muerte en ba-´ talla de Jonatan (2 Samuel 1:26).1 ¿Cu ´ales eran las bases de´ esta solida amistad?´

10A David y Jonatan les un´ ıa el amor a Dios y el fir-´

me deseo de ser fieles ael. Ambos ten´ ıan en gran estima´ las cosas espirituales. Ademas, se admiraban mutuamente´ por sus buenas cualidades. Sin duda, Jonatan apreciaba la´ valentıa y el fervor de un joven que era capaz de defender´ el nombre de Jehova sin ning´ un miedo. Y David no pod´ ıa´ menos que valorar la lealtad y obediencia a las disposicio-nes de Jehova de un hombre de edad madura que, sin pen-´

1 Cuando David derrib ´o a Goliat, era muy joven —“solo [...] un

mu-chacho”—, y a la muerte de Jonatan ten´ ıa unos 30 a´ nos (1 Samuel˜

17:33; 31:2; 2 Samuel 5:4). Como Jonatan ten´ ıa unos 60 cuando fa-´

llecio, es evidente que era unos treinta a´ nos mayor que David.˜

8. ¿Que le llama m´ as la atenci´ on sobre la relaci´ on entre a) Noem´ ı y´

Rut? b) los tres jovenes hebreos? c) Pablo y Timoteo?´

9, 10. ¿Cuales eran las bases de la amistad entre David y Jonat´ an?´

(31)

sar en sı mismo, antepon´ ıa los intereses de su amigo a los´ suyos propios. Solo hay que fijarse en lo que ocurrio cuan-´ do David atravesaba uno de los peores momentos de su vida, perseguido a muerte por el malvado rey Saul (el pa-´ dre de Jonatan) y viviendo como fugitivo. Tanta era la leal-´ tad de Jonatan, que “fue a [donde estaba] David [...] para´ fortalecerle la mano respecto a Dios” (1 Samuel 23:16).

Amemos a quienes Dios ama 29

Preguntas para meditar ˇ ¿Son tambi ´en amigos de Jehova y Jes´ us mis amista-´ des? (Juan 15:14, 16; San-tiago 2:23.)

ˇ ¿Me ayudan a tener bue-nas costumbres? (1 Corin-tios 15:33.)

ˇ ¿Me quieren tanto como para corregirme cuando es necesario? (Salmo 141:5; Proverbios 27:6.)

ˇ Al ver mi manera de hablar y comportarme, ¿opinaran los dem´ as que´ puedo ser un buen amigo? (Proverbios 12:18; 18:24; 1 Juan 3:16-18.)

¿QUE ES UN BUEN AMIGO?´ Principio: “Un compa ˜nero verdadero ama en todo tiempo, y es un hermano nacido para

(32)

¡Que bien tuvo que sentirse David al ver que su mejor ami-´ go acudıa a su lado para darle´ animos!1´

11¿Que lecci´ on aprendemos de la historia de Jonat´ an y´

David? Sobre todo, que lo mas importante en la amistad´ es tener los mismos valores espirituales. Es muy beneficio-so relacionarse con quienes comparten nuestras creencias, principios morales y deseos de ser fieles a Dios. En efec-to, nos permite animarnos y fortalecernos

intercambian-1 En intercambian-1 Samuel 23:intercambian-17 vemos que Jonat ´an dijo cinco cosas para

ani-mar a David: 1) que no debıa tener miedo; 2) que los intentos de Sa´ ul´

fracasarıan; 3) que se cumplir´ ıa la promesa divina de que David se-´

rıa rey; 4) que pod´ ıa contar con toda su lealtad, y 5) que hasta Sa´ ul´

sabıa que´ el nunca iba a traicionar a su amigo.´

11. ¿Que lecci´ on sobre la amistad nos ense´ na la historia de Jonat˜ an´

y David?

30 “Mantenganse en el amor de Dios”´

ˇ “Al principio me costaba hacer amistades en la congregacion. Pero descubr´ ı que para cultivar´ cualidades como la paciencia, el aguante, el amor y el espıritu de sacrificio no hay nada mejor que´ participar activamente en el ministerio. Al ir de-sarrollando estas cualidades, me gane la simpa-´ tıa de algunas personas con esa misma actitud, y´ ahora tengo buenas amistades.” (Shivani.) ˇ “Le ped´ıa a Jehov ´a que me ayudara a

encon-trar amigos en la congregacion, pero por mucho´ tiempo me dio la impresion de que no me estaba´ contestando. Termine d´ andome cuenta de que´ yo no estaba haciendo nada para conseguirlos, de modo que puse manos a la obra. Hoy tengo ami-gos, y estoy seguro de que ha sido Jehova quien´ me los ha dado.” (Ryan.)

(33)

do ideas, sentimientos y experiencias (Romanos 1:11, 12). Y esas amistades espirituales las encontramos entre nues-tros hermanos en la fe. Ahora bien, ¿quiere decir esto que todos los que asisten al Salon del Reino son compa´ n˜ıas re-´ comendables? No necesariamente.

COMO ELEGIR NUESTRAS AMISTADES´

12Debemos elegir nuestras amistades con mucho

cui-dado, pues no todos los miembros de la congregacion´ pueden edificarnos espiritualmente. ¿Deberıa extra´ narnos˜ este hecho? La verdad es que no. Al igual que hay frutas que tardan mas en madurar en el´ arbol, hay hermanos a´ quienes les toma mas tiempo madurar en la fe. As´ ı que en´ cualquier congregacion veremos personas con diferentes´ grados de desarrollo espiritual (Hebreos 5:12–6:3). Como es natural, tenemos que ser pacientes con los nuevos y los debiles y demostrarles cari´ no, pues as˜ ı les ayudaremos a´ crecer como cristianos (Romanos 14:1; 15:1).

13Puede que surjan situaciones en las que debamos

te-ner aun m´ as cuidado con las compa´ n˜ıas dentro de la con-´ gregacion. Tal vez haya quien se comporte de modo inde-´ bido o se deje llevar por la amargura y adopte una actitud criticona. En el siglo primero ocurrıa igual. Aunque la ma-´ yorıa de los cristianos eran fieles, algunos no actuaban´ bien. Por ejemplo, en Corinto hubo quienes dejaron de creer en ciertas doctrinas, y por eso el apostol Pablo advir-´ tio a los hermanos: “No se extrav´ ıen. Las malas compa´ n˜ıas´ echan a perder los habitos´ utiles” (1 Corintios 15:12, 33).´ Igualmente, Pablo puso a Timoteo sobre aviso de que al-gunos hermanos podıan comportarse de forma poco ho-´ norable, y que debıa mantenerse apartado de ellos, es de-´ cir, evitar el contacto estrecho (2 Timoteo 2:20-22).

12, 13. a) ¿Por que debemos tener cuidado al elegir amistades den-´

tro de la congregacion? b) ¿A qu´ e situaci´ on se enfrentaron las con-´

gregaciones del primer siglo, y que en´ ergicas advertencias dio Pablo?´

(34)

14Tras estas advertencias de Pablo hay un principio

cla-ro: si alguien es una mala influencia, aunque sea parte de la congregacion, lo mejor es no tener trato estrecho con´ el´ (2 Tesalonicenses 3:6, 7, 14). Debemos proteger nuestra es-piritualidad. No olvidemos que somos como esponjas y ab-sorbemos las actitudes y conductas de quienes frecuenta-mos. Si colocamos una esponja en vinagre, no se empapara´ de agua. Igualmente, si nos rodeamos de malas compan˜ıas,´ tampoco asimilaremos nada bueno (1 Corintios 5:6).

15Afortunadamente, las posibilidades de encontrar

amistades espirituales en nuestra hermandad son muy grandes (Salmo 133:1). La cuestion es: ¿c´ omo las conse-´ guiremos? Cultivando el modo de ser y actuar que caracte-riza a los amigos de Dios. Ası, los que tengan esa misma´ actitud se sentiran atra´ ıdos a nosotros. Al mismo tiempo,´ es conveniente que tomemos la iniciativa (vease el recua-´ dro “Como hicimos buenas amistades”, en la p´ agina 30).´ Hay que buscar personas con cualidades que nos intere-se imitar. Ademas, los cristianos deben recordar este conse-´ jo bıblico: “Ens´ anchense”. Ciertamente, queremos ampliar´ nuestro cırculo de amistades sin reparar en la raza, la na-´ cionalidad o la cultura de los hermanos (2 Corintios 6:13; 1 Pedro 2:17). Tampoco debemos limitarnos a quienes sean de nuestra misma edad. ¿Acaso no era Jonatan mucho ma-´ yor que David? Por lo general, los amigos entrados en anos˜ nos aportaran un gran caudal de experiencia y sabidur´ ıa.´

CUANDO SURGEN DIFICULTADES

16Es inevitable que surjan problemas entre cristianos,

14. ¿Que principio hay detr´ as de las advertencias de Pablo sobre las´

compan˜ıas?´

15. ¿Que podemos hacer para encontrar en la congregaci´ on amista-´

des que sean espirituales?

16, 17. ¿Por que no deber´ ıamos abandonar la congregaci´ on si un´

hermano nos ofende?

(35)

pues la forma de ser y las vivencias varıan mucho de unos´ a otros. Se comprende, por lo tanto, que a veces nos ofen-dan las palabras o acciones de un hermano, o incluso que tengamos choques de personalidad, malentendidos y dife-rencias de opinion (Proverbios 12:18). Cuando eso ocurra,´ ¿que haremos? ¿Convertiremos la dificultad en una piedra´ de tropiezo y nos alejaremos de la congregacion? Jam´ as,´ pues amamos a Jehova y a sus amigos.´

17Jehova ha creado la vida y la sostiene, y por eso es´

digno de recibir nuestro amor y total devocion (Revela-´ cion 4:11). Tambi´ en merece nuestro respaldo y lealtad la´ congregacion cristiana, pues es el instrumento que Dios´ utiliza (Hebreos 13:17). En vista de lo anterior, cuando nos llevamos una decepcion con un hermano, no mani-´ festamos nuestro enojo abandonando la congregacion.´ Es inconcebible que lo hagamos, pues Jehova no tiene cul-´ pa de nada. Lo que es mas: lo amamos tanto, que jam´ as se´

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nos ocurrirıa darle la espalda ni a´ el ni a su pueblo (Salmo´ 119:165).

18El amor a nuestros hermanos nos impulsa a

esforzar-nos por que reine la paz en la congregacion. En efecto, nos´ mueve a pasar por alto las faltas de poca importancia, re-cordando que todos somos imperfectos y cometemos erro-res (Proverbios 17:9; 1 Pedro 4:8). De hecho, si Jehova´ no espera que sus amigos sean perfectos, ¿por que´ ıbamos´ a esperarlo nosotros? Ademas, el amor nos ayuda a seguir´ “perdonando[nos] liberalmente”, o sea, con generosidad´ (Colosenses 3:13). Pero esto no es siempre facil. Sin darnos´ cuenta, las emociones pudieran cegarnos. El resentimien-to pudiera dominarnos y llevarnos a creer que enojando-´ nos castigamos de algun modo a quien nos ha ofendido.´ Pero, en realidad, quien mas se perjudica con el rencor´ es quien lo siente. Por eso, es mucho mejor que perdone-mos siempre que haya razones validas para hacerlo (Lucas´ 17:3, 4). De este modo recibimos innumerables bendicio-nes, entre ellas disfrutar de paz con nosotros mismos, con la congregacion y, sobre todo, con Jehov´ a (Mateo 6:14, 15;´ Romanos 14:19).

CUANDO HAY QUE CORTAR RELACIONES

19A veces se espera que cortemos relaciones con

perso-nas que han pertenecido a la congregacion. Esta situaci´ on´ se presenta cuando un cristiano viola la ley de Dios, se nie-ga a arrepentirse y tiene que ser expulsado. Y lo mismo ocurre si alguien reniega de la fe ensenando doctrinas fal-˜ sas o desasociandose, es decir, renunciando a su condici´ on´ de miembro de la congregacion. La Palabra de Dios dice´ con toda claridad: “Cesen de mezclarse [con ellos]” (1

Co-18. a) ¿Como podemos contribuir a que reine la paz en la congrega-´

cion? b) ¿Qu´ e bendiciones recibimos al perdonar siempre que hay´

razones validas?´

19. ¿Que situaciones exigen que cortemos relaciones con alguien?´

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rintios 5:11-13; 2 Juan 9-11).1 Puede ser muy duro evitar su compan˜ıa, sobre todo si el implicado es un familiar nues-´ tro o si hemos tenido amistad conel. Ahora bien, ¿qu´ e´ haremos? ¿Adoptaremos una postura firme, dando prueba ası de que anteponemos, por encima de todo, la lealtad a´ Jehova y sus justas leyes? Recordemos que Jehov´ a valora´ grandemente la lealtad y la obediencia.

20En realidad, la medida disciplinaria de expulsar de la

congregacion a los pecadores que no quieren arrepentirse´ es una expresion de amor. ¿Por qu´ e? En primer lugar, por-´ que demuestra amor por el santo nombre de Dios y por todo lo que este representa (1 Pedro 1:15, 16). En segundo lugar, porque mantiene segura la congregacion. Los her-´ manos fieles quedan protegidos de la mala influencia de quien se niega a corregirse. Ası, pueden seguir sirviendo a´ Dios con la tranquilidad de que la congregacion es un re-´ fugio en medio de este mundo malo (1 Corintios 5:7; He-breos 12:15, 16). En tercer lugar, porque demuestra amor a los propios pecadores. La intencion es que les sirva de sa-´ cudida, los haga recapacitar y acaben dando los pasos ne-cesarios para regresar a Jehova (Hebreos 12:11).´

21Sin duda alguna, nuestras amistades ejercen una gran

influencia en nosotros. Por eso, es muy importante que las seleccionemos con sumo cuidado. Si hacemos amis-tad con los amigos de Jehova, amando a quienes´ el ama,´ nos rodearemos de los mejores companeros que existen.˜ Y ası absorberemos de ellos muchas cosas buenas que nos´ ayudaran a cumplir con nuestra resoluci´ on de vivir como´ Jehova quiere.´

1 En el ap ´endice, p ´ags. 207-209, hallar ´a m ´as informaci ´on sobre el trato a los expulsados y los desasociados.

20, 21. a) ¿Por que es una expresi´ on de amor el mandato divino de´

expulsar a los pecadores? b) ¿Por que es tan importante elegir bien´

nuestras amistades?

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¿SE HA fijado en la cara que pone un nino cuando no tiene˜ ganas de hacer lo que le mandan? Es todo un reflejo de la lucha que se libra en su interior. Oye la voz de su padre y sabe que debe respetarlo; pero, en este caso, sencillamente no quiere obedecer. ¡Que dilema! Pues bien, de vez en cuan-´ do nos ocurre algo parecido a todos nosotros.

2No siempre resulta facil respetar a quienes tienen cierto´

grado de autoridad. ¿Ha tenido usted ese problema alguna vez? Si ası es, puede estar seguro de que no es el´ unico. Sin´ embargo, la Biblia nos manda acatar la autoridad, indepen-dientemente de que el mundo sea cada dıa m´ as rebelde (Pro-´ verbios 24:21). Es mas, si queremos mantenernos en el amor´ de Dios, es imprescindible que obedezcamos ese mandato bıblico. Ahora bien, ¿por qu´ e nos cuesta tanto? ¿Por qu´ e nos´ pide Jehova que lo hagamos? ¿Qu´ e nos ayudar´ a a obedecer-´ lo, y de que maneras podemos cumplirlo? A continuaci´ on´ responderemos estas preguntas.

POR QUE NO ES F´ ACIL´

3¿Por que resulta dif´ ıcil respetar la autoridad? Por dos ra-´

zones: primero, porque todos somos imperfectos, y segun-do, porque los hombres y mujeres que ejercen la autoridad tambien lo son. El pecado y la imperfecci´ on que nos afligen´ surgieron hace miles de anos en el jard˜ ın de Ed´ en, cuando´

1, 2. a) ¿Que lucha interior solemos tener? b) ¿Qu´ e preguntas va-´

mos a responder?

3, 4. ¿Como surgieron el pecado y la imperfecci´ on, y c´ omo nos di-´

ficultan estos el respeto a la autoridad?

CAPITULO´ 4

¿Por qu

e respetar la autoridad?

´

“Honren a hombres de toda clase.”

(39)

Adan y Eva se rebelaron contra Dios. Como vemos, el peca-´ do comenzo con una rebeli´ on. Y hasta el d´ ıa de hoy, nace-´ mos con la tendencia a rebelarnos (Genesis 2:15-17; 3:1-7;´ Salmo 51:5; Romanos 5:12).

4Como somos pecadores por naturaleza, el orgullo y la

arrogancia suelen brotar facilmente en nosotros, a diferen-´ cia de la humildad, que tanto trabajo nos cuesta cultivar y mantener. De hecho, aunque llevemos anos sirviendo fiel-˜ mente a Jehova, podemos volvernos orgullosos y testarudos.´ Eso fue lo que le ocurrio a Cor´ e. Este israelita hab´ ıa superado´ muchas dificultades junto al pueblo de Dios. Sin embargo, acabo cediendo a las ansias de poder y cometi´ o la osad´ ıa de´ iniciar una rebelion contra Mois´ es, el hombre m´ as manso´ de aquellaepoca (N´ umeros 12:3; 16:1-3). Algo similar suce-´ dio con el rey Uz´ ıas, quien, llevado por el orgullo, se atrevi´ o´ a penetrar en el templo de Jehova y efectuar una funci´ on sa-´ grada reservada a los sacerdotes (2 Cronicas 26:16-21). Cor´ e´ y Uzıas pagaron muy cara su rebeli´ on. Con todo, lo que les´ sucedio nos ense´ na una importante lecci˜ on: tenemos que´ luchar contra el orgullo, pues esta actitud nos dificulta res-petar la autoridad.

5Por otro lado, las propias personas que han ostentado el

poder han contribuido a minar el respeto a la autoridad. Mu-chas han sido crueles, injustas o tiranicas. De hecho, la his-´ toria ofrece una larga lista de atropellos cometidos por los que mandan (Eclesiastes 8:9). Pensemos en el caso de Sa´ ul.´ Cuando Jehova lo escogi´ o para ser rey,´ el era un hombre´ bueno y humilde. Pero despues se dej´ o dominar por el orgu-´ llo y la envidia, llegando a perseguir al fiel David (1 Samuel 9:20, 21; 10:20-22; 18:7-11). Mas tarde, el propio David fue´ nombrado rey. Aunque se convirtio en uno de los mejores´ monarcas de Israel, tambien abus´ o de su posici´ on al robarle´ la esposa a Urıas el hitita y poner a aquel hombre inocente´

5. ¿Que abusos han cometido los seres humanos a lo largo de la his-´

toria?

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en la primera lınea de batalla para que muriera (2 Samuel´ 11:1-17). Como vemos, la imperfeccion conduce a los seres´ humanos a manejar mal el poder, y esta situacion se agra-´ va cuando no sienten ningun respeto por Jehov´ a. Hablan-´ do de los instrumentos de represion creados por varios pa-´ pas, un estadista britanico dijo: “El poder tiende a corromper´ y el poder absoluto corrompe absolutamente”. En vista de todos los abusos cometidos, quizas nos preguntemos: “¿Por´ que debemos respetar la autoridad?”.´

POR QUE RESPETAR LA AUTORIDAD´

6Las tres razones mas importantes para respetar la autori-´

dad nacen del amor: primero, amor a Jehova; luego, al pr´ o-´ jimo, y, finalmente, a nosotros mismos. La primera razon es´ que amamos a Jehova sobre todas las cosas, y por eso quere-´ mos hacerle feliz (Proverbios 27:11; Marcos 12:29, 30). Sabe-mos que desde la rebelion de Ed´ en se ha estado cuestionan-´ do en la Tierra la soberanıa de Jehov´ a, es decir, su derecho´ a dominar el universo. Tambien hemos aprendido que la´ mayor parte de la humanidad ha rechazado el gobierno de Dios y se ha puesto de parte de Satanas. Sin embargo, no-´ sotros adoptamos con orgullo la postura contraria. Por eso, cuando leemos pasajes que proclaman la majestad de Jeho-va, como Revelaci´ on 4:11, ¿c´ omo nos sentimos? Muy con-´ movidos. No tenemos ninguna duda de queel es el leg´ ıtimo´ Rey del universo, ası que apoyamos de todo coraz´ on su sobe-´ ranıa obedeci´ endole en nuestro diario vivir.´

7Ahora bien, respetar a Jehova implica m´ as que obedecer-´

le. Claro, hacemos lo que nos pide porque lo amamos. Sin embargo, habra momentos en que, como al ni´ no del que ha-˜ blamos al principio, nos costara obedecer a nuestro Padre y´ tendremos que aprender a ser sumisos. Recordemos que el

6, 7. a) Explique por que respetamos la autoridad de Jehov´ a. b) ¿En´

que momentos tendremos que mostrar sumisi´ on a Jehov´ a, y qu´ e´

ejemplo debemos imitar?

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propio Jesus siempre acat´ o los deseos de su Padre, incluso en´ las pruebas mas dif´ ıciles, llegando a decirle: “Que no se efec-´ tue mi voluntad, sino la tuya” (Lucas 22:42).´

8Por supuesto, Jehova ya no habla directamente con nin-´

guno de sus siervos. Nos comunica su voluntad mediante la Biblia y mediante sus representantes en la Tierra. Por ello, la forma mas habitual de someternos a Jehov´ a es obedecer a´ quienesel ha nombrado y a quienes ha permitido conservar´ la autoridad. Si nos rebelaramos contra ellos, tal vez recha-´ zando su disciplina o sus consejos bıblicos, ofender´ ıamos a´ Dios. Eso fue lo que hicieron los israelitas. Cuando protesta-ron y se sublevaprotesta-ron contra Moises, Jehov´ a lo vio como un´ ataque contrael mismo (N´ umeros 14:26, 27).´

9La segunda razon para someternos a la autoridad es el´

amor al projimo. Para entenderlo mejor, imag´ ınese que es un´ soldado. Si usted y sus companeros quieren cumplir bien su˜ mision y sobrevivir, tendr´ an que respetar la cadena de man-´ do, cooperando con sus superiores y siguiendo susordenes.´ Basta con que uno solo se rebele para debilitar al ejercito´ entero e incluso ponerlo en peligro. Es cierto que cuando ha-blamos de fuerzas militares pudieran venir a la mente ima-´ genes de guerra y dolor. Sin embargo, Jehova tiene tropas´ que siempre hacen el bien. En efecto, en la Biblia se le lla-ma a Dios centenares de veces “Jehova de los ej´ ercitos” (1 Sa-´ muel 1:3).El es el Comandante de poderosas huestes de´ an-´ geles. Ademas, la Biblia indica que los cristianos somos como´ un ejercito al servicio de Dios (Salmo 68:11; Ezequiel 37:´ 1-10). Al frente de estos soldados espirituales,el ha puesto´ a algunos hombres. Si no aceptaramos la direcci´ on de ellos,´ pondrıamos en peligro a nuestros compa´ neros. As˜ ı, cuando´

8. a) ¿Como nos sometemos a Jehov´ a hoy d´ ıa, y qu´ e ejemplo nos in-´

dica lo queel siente al respecto? b) ¿Qu´ e nos ayudar´ a a aceptar los´

consejos y la disciplina que recibamos? (Vease el recuadro de las´

pags. 46, 47.)´

9. ¿Por que decimos que, si amamos al pr´ ojimo, tenemos que respe-´

tar la autoridad? Explıquelo con un ejemplo.´

(42)

un cristiano se rebela contra los ancianos de la congregacion,´ perjudica a otros hermanos (1 Corintios 12:14, 25, 26). Es lo mismo que ocurre cuando un hijo se vuelve desobediente: la familia entera sufre. Como vemos, cultivar una actitud de respeto y colaboracion es una forma de amar al pr´ ojimo.´

10La tercera razon por la que respetamos la autoridad es´

porque la obediencia contribuye a nuestro propio bienestar. Por norma general, cada vez que Jehova nos pide que obe-´ dezcamos a alguien, nos indica los beneficios. Por ejemplo, ¿que nos promete si honramos a los padres? Que tendremos´ una vida larga y feliz (Deuteronomio 5:16; Efesios 6:2, 3). ¿Y si seguimos los consejos de los ancianos de la congre-gacion? Que no sufriremos da´ nos espirituales (Hebreos 13:˜ 7, 17). ¿Y si respetamos a las autoridades civiles? Que estare-mos protegidos (Romanos 13:4).

11Sin duda, al saber las razones por las que Jehova quiere´

10, 11. ¿Por que es bueno saber los beneficios que obtenemos al obe-´

decer la autoridad? Explique.

El padre cristiano sigue el ejemplo de Cristo al dirigir a su familia

(43)

que obedezcamos nos sera m´ as f´ acil respetar la autoridad.´ Analicemos ahora tres campos en los que podemos manifes-tar dicho respeto.

EL RESPETO EN LA FAMILIA

12Jehova es el Creador de la familia. Como es un Dios´

que ama el orden, ha dejado claro como debe estar organi-´ zada para funcionar bien (1 Corintios 14:33). Al esposo lo ha nombrado cabeza de la familia, es decir, le ha encarga-do dirigirla. Para ello,el tambi´ en debe respetar la autoridad´ de Jesucristo, quien es su Cabeza. ¿Como lo hace? Imitando´ la manera en queel dirige a la congregaci´ on (Efesios 5:23).´ Por tanto, el buen esposo no rehuye sus deberes, sino que´ los asume como un verdadero hombre. Eso sı, tampoco es´ un despota ni un tirano. Todo lo contrario: es cari´ noso, ama-˜ ble y razonable. Nunca ol-vida que su autoridad tiene lımites y que es siempre in-´ ferior a la de Jehova.´

13La mujer debe ayudar

y complementar a su espo-so. Ella tambien ha recibi-´ do autoridad en el hogar, pues la Biblia habla de “la ley de [la] madre” (Prover-bios 1:8). No obstante, la cristiana reconoce que su autoridad no esta por en-´ cima de la de su marido,

12. ¿Que responsabilidad ha´

recibido el esposo, y como´

debe cumplirla?

13. ¿Como puede la esposa´

cumplir con su responsabili-dad de una forma que agrade a

Jehova?´

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y por eso lo ayuda a cumplir con su papel de cabeza de la familia. Lo apoya y colabora conel, y nunca lo menospre-´ cia, manipula ni trata de usurpar su lugar. Cuando no esta´ de acuerdo conel, se lo expresa con respeto, pero nunca se´ rebela contra sus decisiones. ¿Y si el esposo no comparte su fe? Entonces es posible que se enfrente a situaciones difıci-´ les; aun ası, si respeta su autoridad, tal vez logre que alg´ un´ dıa´ el decida buscar a Jehov´ a (1 Pedro 3:1).´

14¿Que logran los hijos cuando son obedientes? Honrar a´

su padre y a su madre y llenarlos de alegrıa (Proverbios 10:1).´ Pero, sobre todo, consiguen hacer feliz a Jehova. Y la obliga-´ cion de obedecer no cambia porque vivan con uno solo de´ sus padres; de hecho, comprenden que en esa situacion es´ aun m´ as necesario que den su apoyo y ayuda. Las familias´ donde todos cumplen la funcion que Dios les ha asignado´ viven en paz y son felices. Ademas, honran a Jehov´ a, el Crea-´ dor de todas las familias (Efesios 3:14, 15).

14. ¿Como pueden los hijos hacer felices a sus padres y a Jehov´ a?´

42 “Mantenganse en el amor de Dios”´

Preguntas para meditar

ˇ ¿Qu ´e har´ıa si me pidieran que violara las normas de Jehova? (Mateo 22:37-39; 26:52; Juan 18:36.)´ ˇ ¿C ´omo reaccionar´ıa si me prohibieran cumplir un mandato de Jehova? (Hechos 5:27-29; Hebreos 10:´ 24, 25.)

ˇ ¿Qu ´e puede motivarme a obedecer a quienes tie-nen autoridad? (Romanos 13:1-4; 1 Corintios 11:3; Efesios 6:1-3.)

¿QUE AUTORIDAD DEBO OBEDECER?´ Principio: “Jehov ´a es nuestro Juez, Jehova es nuestro Dador de Estatutos,´ Jehova es nuestro Rey” (Isa´ ıas 33:22).´

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