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Estadísticas de Género 2017

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Estadísticas de Género 2017

Sistema de Información de Género

Inmujeres-MIDES

www.inmujeres.gub.uy [email protected] Tel: 2400 03 02 int. 5044

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2

Ministerio de Desarrollo Social

Ministra Marina Arismendi

Subsecretaria Ana Olivera

Instituto Nacional de las Mujeres

Directora Mariella Mazzotti

División de Planificación, Gestión y Desarrollo

Coordinadora Carla Sacchi

Sistema de Información de Género

Responsable Diego Pieri

Elaboración del documento

Natalia González Sharon Katzkowicz Diego Pieri

(3)

3

Índice de contenido

Contenido

Resumen ejecutivo ... 4

CAPÍTULO 1. Indicadores sociodemográficos y composición de hogares ... 5

CAPÍTULO 2. Desempeños educativos y asistencia a educación inicial ... 13

CAPÍTULO 3. Participación en el mercado de empleo ... 18

CAPÍTULO 4. Pobreza e ingresos ... 29

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4

Resumen ejecutivo

 La estructura poblacional en Uruguay viene experimentando un incremento en la proporción de mujeres adultas mayores en comparación con los varones, al tiempo que disminuye la proporción de personas menores de 14 años, respecto del total.

 La distribución de hogares con núcleo conyugal según modelo de proveedor económico, arroja que en 48,3% de los hogares, ambos integrantes de la pareja trabajan remuneradamente (modelo de doble carrera y modelo de proveedor modificado), mientras que el modelo de proveedor tradicional se sitúa en 24,7%.

 Las tasas de actividad y de empleo femeninas continúan siendo menores que las masculinas. La evolución 2006-2017 muestra valores constantes en el caso de los varones y un leve aumento en caso de las mujeres, si bien la tasa de desempleo femenina continúa superando la masculina.  Del total de personas ocupadas 54,7% son varones y 45,3% mujeres y se registra una clara

distribución entre las ramas, en función del sexo. Así aquellas fuertemente masculinizadas se componen del agro, pesca, caza y explotación de minas o canteras, transporte y construcción, mientras que las feminizadas incluyen enseñanza, servicios sociales y de salud y actividades de los hogares como empleadores.

 Las mujeres perciben 94,1% de los ingresos laborales por hora de lo que perciben los varones. Al considerar el ingreso total, ellas reciben en promedio 73,7% de lo que reciben los varones. La diferencia en dichas brechas responde a que en promedio, las mujeres trabajan remuneradamente menos horas que los varones, producto de la alta carga de trabajo no remunerado que asumen.  Los hogares extendidos y compuestos, así como los monoparentales femeninos son los que

registran mayores niveles de incidencia de la pobreza, pero presentan mejoras sustanciales al analizar la evolución entre los años 2006-2017.

 La pobreza medida a partir del método combinado de ingresos, registra importantes diferencias por sexo, particularmente en lo que refiere a la condición de pobreza invisible (3,4% para los varones y 12,0% para las mujeres).

 La proporción de niños y niñas menores de 3 años que asisten a centros educativos es 33,8% para quienes viven en hogares no pobres y 26,9% viven en hogares pobres. En niños y niñas de 4 y 5 años, los valores se sitúan en 95,2% y 89,1% respectivamente. La brecha más acentuada se registra entre quienes tienen 3 años de edad, ya que el porcentaje de asistencia es 21 puntos porcentuales mayor para quienes viven en hogares no pobres respecto a niños y niñas que viven en hogares pobres.

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5

CAPÍTULO 1. Indicadores sociodemográficos y composición de hogares

La estructura poblacional de Uruguay para el año 2017, permite evidenciar cambios en la distribución en función del sexo y la edad de las personas. Al considerar los años 2006 y 2016, en términos comparativos (Gráfico 1), se observa una disminución en el porcentaje de niños y niñas menores de 15 años, así como un aumento en el porcentaje de población adulta, especialmente en el caso de las mujeres. Por tanto, es posible advertir la importancia de contribuir a la implementación de medidas que consideren la forma en que dicha situación se traduce en la carga de cuidado que recae en las mujeres, así como los impactos en materia de seguridad social.

GRÁFICO 1. PIRÁMIDE DE POBLACIÓN. TOTAL PAÍS, 2006 Y 2016

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2006 y 2017, INE

A partir del índice de envejecimiento1 en función del sexo, se advierte que las mujeres reportan proporciones más altas que los varones conforme aumenta la edad, como resultado de una mayor esperanza de vida al nacer. En los últimos años este índice aumentó en el caso de las mujeres, con lo cual aumenta la brecha, respecto a los varones.

1

Índice de envejecimiento: relación entre la cantidad de personas adultas mayores (65 y más) y la cantidad de niños/as (de 0 a 14 años) por 100.

(6)

6 GRÁFICO 2. EVOLUCIÓN DEL ÍNDICE DE ENVEJECIMIENTO SEGÚN SEXO. TOTAL PAÍS,

1996-2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 1996-2017, INE

A continuación se presenta la evolución del índice de dependencia total2 que viene registrando

un ligero aumento en la proporción de personas dependientes mayores de 65 años y una disminución de personas menores de 14 años, impactando en un descenso en el índice de dependencia total. Estas observaciones están relacionadas con las modificaciones en la pirámide de población señaladas al inicio de este apartado.

GRÁFICO 3. EVOLUCIÓN DEL ÍNDICE DE DEPENDENCIA TOTAL, DE PERSONAS MENORES DE 14 Y MAYORES DE 65 AÑOS. TOTAL PAÍS, 1996-2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 1996-2017, INE

2

El índice de dependencia total es la relación entre la cantidad de personas dependientes (65 y más y menores de 14) y la población no dependiente (de 15 a 64 años) por 100. El índice de dependencia de niños y niñas es la relación entre la cantidad de niños y niñas (0 a 14 años) y la población no dependiente (15 a 64 años). El índice de dependencia de personas mayores es la relación entre la cantidad de personas mayores (65 y más) y la población no dependiente (de 15 a 64 años).

0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 1996199719981999200020012002200320042005200620072008200920102011201220132014201520162017

Varones Mujeres Total

0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70%

(7)

7 Unipersonal; 18,9% Pareja sin hijos/as; 18,4% Biparental; 34,7% Monoparental femenino; 11,1% Monoparental masculino; 1,8% Extendido o compuesto; 12,4% Sin núcleo conyugal; 2,7%

Por su parte, la evolución del índice de femineidad entre los años 1996-2017 (Gráfico 4), también da cuenta de diferenciaciones en función del sexo. Las mujeres reportan valores más altos conforme aumenta la edad, tanto en relación con los varones, como del total de la población.

GRÁFICO 4. EVOLUCIÓN DEL ÍNDICE DE FEMINEIDAD SEGÚN GRUPOS DE EDAD. TOTAL PAÍS, 1996-2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 1996- 2017, INE

En cuanto a la distribución de los hogares según el tipo en nuestro país para el año 2017, el tipo biparental (hogar constituido por una pareja con hijos/as), continúa siendo el que se registra en mayor medida que el resto de los arreglos. La proporción de hogares monoparentales femeninos constituyen 11,1%, mientras que los hogares monoparentales a cargo de un varón, se sitúan en 1,8% del total.

GRÁFICO 5. DISTRIBUCIÓN DE LOS HOGARES SEGÚN TIPO. TOTAL PAÍS, 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2017, INE

0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% 140% 160% 0-14 15-64 65 y más Total

(8)

8 3,3% 9,7% 17,7% 25,5% 38,5% 21,7% 16,2% 11,6% 8,0% 4,3% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% Q1 Q2 Q3 Q4 Q5

Unipersonal Extendido o compuesto

6,0% 15,6% 20,9% 23,1% 26,3% 48,0% 42,2% 33,9% 28,2% 21,0% 17,1% 11,1% 10,5% 10,1% 6,8% Q1 Q2 Q3 Q4 Q5

Pareja sin hijos/as Biparental Monoparental femenino

En el Gráfico 6 se presenta la distribución de los hogares en función del quintil de ingresos. Los hogares unipersonales y compuestos por una pareja sin hijos/as, aumentan su proporción a medida que aumentan los ingresos del hogar. Como contraparte, la proporción de aquellos tipos de hogares más numerosos en términos de cantidad de integrantes, -extendidos o compuestos y biparentales con hijos- aumenta a medida que disminuyen los ingresos. Esta situación se torna especialmente problemática en el caso de las mujeres, dada la carga de trabajo no remunerado y de cuidados que asumen. En el caso de los hogares monoparentales femeninos se observan diferencias importantes entre la proporción observada en el quintil más bajo de ingresos con respecto a las proporciones del resto de los quintiles. Este tipo de hogar requiere especial atención a la hora de pensar las políticas de lucha contra la pobreza.

GRÁFICO 6. DISTRIBUCIÓN DE LOS TIPOS DE HOGARES SEGÚN QUINTIL DE INGRESOS. TOTAL PAÍS, 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2017, INE

Por su parte, la distribución de hogares según el ciclo de vida familiar3 permite evidenciar que las etapas de consolidación y salida son las que concentran las proporciones más altas. En segundo lugar, le siguen aquellos hogares que se encuentran atravesando la etapa de nido vacío.

3 Arriagada, I (2002). “Cambios y desigualdad en la familia latinoamericana”, Revista de la CEPAL Nº 77

(LC/G.2180-P/E), Santiago de Chile, CEPAL. El ciclo de vida del hogar se define como: Pareja joven sin hijos/as: es la pareja que no ha tenido hijos/as y en la que la mujer tiene 40 años o menos. Etapa inicial: corresponde a las familias que sólo tienen uno o más hijos/as de 5 años o menos. Etapa de expansión: familias cuyos hijos/as mayores tienen entre 6 y 12 años, independientemente de la edad del menor. Etapa de consolidación: familias con algún hijo/a entre 13 y 18 años. Etapa de salida: familias que sólo tienen hijos/as mayores de 18 años. Nido vacío: es la pareja sin hijos/as en que la mujer tiene más de 40 años. Hogares no familiares: hogares unipersonales y sin núcleo conyugal.

(9)

9 Pareja joven sin

hijos/as; 6,1% Etapa inicial; 9,0% Etapa de expansión o crecimiento; 14,0% Etapa de consolidación; 25,4% Etapa de salida; 25,4%

Nido vacío (pareja mayor sin hijos/as);

20,0% 6,5% 8,7% 13,3% 24,2% 26,1% 21,2% 1,6% 13,3% 23,6% 43,3% 14,8% 3,3%

Pareja joven sin hijos/as

Etapa inicial Etapa de expansión o

crecimiento

Etapa de consolidación

Etapa de salida Nido vacío (pareja

mayor sin hijos/as)

No Pobre Pobre

GRÁFICO 7. DISTRIBUCIÓN DE LOS HOGARES FAMILIARES SEGÚN CICLO DE VIDA. TOTAL PAÍS, 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2017, INE

La proporción más alta de hogares en situación de pobreza se encuentran en etapa de consolidación y en expansión, es decir registran presencia de hijos/as menores de 18 años (43,3% y 23,6% respectivamente). En el caso de hogares que no pobres, las proporciones más altas se registran en aquellos conformados por una pareja joven sin hijos/as y los que se encuentran atravesando la etapa de nido vacío; 6,5% y 21,2% respectivamente.

GRÁFICO 8. DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DEL CICLO DE VIDA DE LOS HOGARES FAMILIARES SEGÚN CONDICIÓN DE POBREZA.TOTAL PAÍS, 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2017, INE

Frente a la distinción entre hogares afro y hogares no afro, se advierte que las etapas de consolidación y nido vacío, son las que presentan las diferencias más acentuadas entre ambos tipos de hogares; 31,5% vs. 24,8% en el primer caso, y 20,8% vs. 12,7% en el segundo caso.

(10)

10 6,2% 9,0% 13,7% 24,8% 25,5% 20,8% 5,9% 9,0% 16,9% 31,5% 23,9% 12,7%

Pareja joven sin hijos/as

Etapa inicial Etapa de expansión o crecimiento

Etapa de consolidación

Etapa de salida Nido vacío (pareja mayor sin

hijos/as) No Afro Afro Modelo de proveedor tradicional; 24,7% Modelo de proveedor modificado; 19,4% Modelo de doble carrera; 28,9% Modelo de inversión de roles; 6,6% Modelo de inversión de roles modificado; 4,1% Modelo residual; 16,3%

GRÁFICO 9. DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DEL CICLO DE VIDA DE LOS HOGARES FAMILIARES SEGÚN HOGAR AFRO, NO AFRO. TOTAL PAÍS, 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2017, INE

El Gráfico 10 presenta la distribución de hogares integrados por un núcleo conyugal, según

modelo de proveedor económico4. Se advierte que en 48,3% de los hogares, ambos

integrantes de la pareja trabajan remuneradamente (modelo de doble carrera y modelo de proveedor modificado), mientras que el modelo de proveedor tradicional se sitúa en 24,7%.

GRÁFICO 10. DISTRIBUCIÓN DE LOS HOGARES CON NÚCLEO CONYUGAL SEGÚN MODELO DE PROVEEDOR ECONÓMICO.TOTAL PAÍS, 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2017, INE

4La tipología fue tomada del trabajo de Salvador y Pradere (2009) “Análisis de las trayectorias familiares y laborales

desde una perspectiva de género y generaciones”, Proyecto G/INE/UNIFEM/UNFPA. En este trabajo se definen las categorías de la siguiente manera: Modelo de proveedor tradicional: pareja donde sólo el varón trabaja en el mercado laboral y la mujer es inactiva o desempleada. Modelo de proveedor modificado: pareja donde ambos trabajan para el mercado pero el varón trabaja a tiempo completo y la mujer a tiempo parcial. Modelo de doble carrera: pareja donde ambos trabajan remuneradamente, ambos a tiempo completo o ambos a tiempo parcial.

Modelo de inversión de roles: pareja donde sólo la mujer trabaja para el mercado laboral y el varón es inactivo o desocupado. Modelo de inversión de roles modificado: el varón ocupado a tiempo parcial y mujer ocupada a tiempo completo. Modelo residual: ambos no trabajan (desocupados o inactivos).

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11 La evolución de estos hogares para el periodo 2006-2016, permite observar que la proporción que se corresponden con un modelo de provisión económica tradicional tienden a disminuir, mientras que aumentan aquellos con modelo doble carrera y no se registran importantes variaciones en hogares con modelo de inversión de roles.

GRÁFICO 11.EVOLUCIÓN DE LA DISTRIBUCIÓN DE HOGARES CON NÚCLEO CONYUGAL SEGÚN MODELO DE PROVEEDOR ECONÓMICO. TOTAL PAÍS, 2006-2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2006-2017, INE

Los hogares pobres se caracterizan por un modelo de proveeduría económico de tipo tradicional, mientras que en el caso de hogares no pobres, el modelo que registra proporciones más altas, es aquel en el cual ambos integrantes de la pareja trabajan remuneradamente. GRÁFICO 12. EVOLUCIÓN DE LA DISTRIBUCIÓN DE HOGARES CON NÚCLEO CONYUGAL SEGÚN

MODELO DE PROVEEDOR TRADICIONAL Y MODELO DE DOBLE CARRERA, POR CONDICIÓN DE POBREZA. TOTAL PAÍS, 2006-2017

Modelo de proveedor tradicional Modelo de proveedor de doble carrera

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2006-2017, INE

31,9% 24,7% 16,9% 19,4% 23,9% 28,9% 5,8% 6,6% 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 DOBLE CARRERA TRADICIONAL MODIFICADO INVERSIÓN DE ROLES 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% 200 6 200 7 200 8 200 9 201 0 201 1 201 2 201 3 201 4 201 5 201 6 201 7 No pobre Pobre Total

(12)

12 15,6% 24,3% 44,6% 3,3% 10,3% 76,9% 23,1% 23,3% 10,7% 21,8% 25,7% 15,1% 36,3% 63,7%

Unipersonal Pareja sin

hijos/as

Biparental Monoparental Extendido o

compuesto

Con cónyugue Sin cónyugue

Masculina Femenina 18,7% 22,9% 36,1% 7,5% 6,6% 12,6% 13,4% 45,2% 14,7% 12,4% 34,6% 29,0% 8,3% 10,6% 14,1%

Unipersonal Pareja sin hijos/as Biparental Monoparental Extendido o compuesto

Jefatura menores de 30 años Jefatura de 30 a 64 años Jefatura de 65 años o más

Los hogares unipersonales y monoparentales son encabezados en mayor medida por mujeres, mientras que en el caso de los biparentales y las parejas sin hijos, son los varones quienes ejercen la jefatura.

GRÁFICO 13. DISTRIBUCIÓN DEL TIPO DE HOGAR SEGÚN JEFATURA. TOTAL PAÍS, 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2017, INE

Finalmente, en función del Gráfico 14, se registra que los hogares biparentales son encabezados en mayor medida por personas entre 30 y 64 años (45,2%), seguido por jefaturas de personas menores a 30 años (36,1%). En cuanto a la población adulta mayor, se concentran en hogares unipersonales en primer lugar, seguido de hogares en donde vive una pareja sin hijos/as (34,6% y 29,0% respectivamente).

GRÁFICO 14. DISTRIBUCIÓN DEL TIPO DE HOGAR SEGÚN EDAD DEL JEFE O JEFA. TOTAL PAÍS, 2017

(13)

13

31,9% 31,3% 31,6%

50,7% 45,2% 47,8%

17,3% 23,5% 20,6%

Varones Mujeres Total

Terciaria Secundaria Primaria

CAPÍTULO 2. Desempeños educativos y asistencia a educación inicial

Los desempeños educativos y la asistencia a centros constituyen elementos de suma relevancia, tanto en el desarrollo personal y profesional, así como también en la integración social de las personas, siendo los aspectos a desarrollar en el presente capítulo.

Al considerar el máximo nivel educativo alcanzado por las personas de 24 y más años para el año 2017 no se observan diferencias entre la proporción de mujeres y la de varones con primaria como máximo nivel educativo (31,9% y 31,3% respectivamente). Por su parte, al observar el porcentaje de personas que alcanzan niveles terciarios, existe una diferencia de 6 puntos porcentuales a favor de las mujeres, ya que es de 23,5% y 17,3% para mujeres y varones, respectivamente. Esto evidencia desempeños educativos de las mujeres superiores a los de los varones.

GRÁFICO 15. DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DE PERSONAS DE 24 Y MÁS AÑOS SEGÚN MÁXIMO NIVEL EDUCATIVO ALCANZADO POR SEXO. TOTAL PAÍS, 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2017, INE

Analizando la proporción de personas ocupadas de 24 y más años según nivel educativo alcanzado (Gráfico 16), se observa que aparecen diferencias por sexo respecto al porcentaje de personas que tiene primaria como máximo nivel educativo: los varones presentan un 26,0% y las mujeres un 18,2%. Al observar la proporción que alcanza educación terciaria, la diferencia es más notoria, con una brecha es de 13 puntos porcentuales (32,1% para mujeres y 19,1% para hombres). Como observábamos en el gráfico anterior, las mujeres tienen mejores desempeños educativos que los varones y estas diferencias se acentúan en el mercado laboral. Sin embargo, estos desempeños en la educación formal, no son valorados por el mercado de trabajo de la misma manera para varones que para mujeres.

(14)

14 26,0% 18,2% 22,4% 54,9% 49,7% 52,5% 19,1% 32,1% 25,1%

Varones Mujeres Total

Terciaria Secundaria Primaria 39,5% 37,0% 31,2% 30,7% 50,8% 49,7% 50,7% 44,8% 9,7% 13,3% 18,1% 24,5%

Varones Mujeres Varones Mujeres

Afro No Afro

Terciaria Secundaria Primaria GRÁFICO 16. DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DE PERSONAS OCUPADAS DE 24 Y MÁS AÑOS

SEGÚN MÁXIMO NIVEL EDUCATIVO ALCANZADO POR SEXO. TOTAL PAÍS, 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2017, INE

Adicionalmente, podemos considerar la dimensión étnico-racial al analizar este indicador. De esta manera, se observa que la proporción de personas con primaria como máximo nivel educativo es mayor para la población afro que para la no afro, tanto para mujeres como para varones. A su vez, al analizar el porcentaje de personas afro que alcanzan como máximo el nivel terciario, se observa que conforma la mitad del porcentaje de las personas no afro, siendo mayor la brecha entre mujeres que entre varones (11,2 y 8,4 puntos porcentuales, respectivamente).

GRÁFICO 17. DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DE PERSONAS DE 24 Y MÁS AÑOS SEGÚN MÁXIMO NIVEL EDUCATIVO ALCANZADO POR SEXO Y ASCENDENCIA ÉTNICO RACIAL AFRO, NO AFRO.

TOTAL PAÍS, 2017

(15)

15 20,0% 22,3% 34,1% 33,9% 54,6% 48,6% 51,6% 44,2% 54,4% 48,0% 39,4% 40,3% 28,4% 33,5% 11,5% 18,1% 6,0% 11,1% Varones Mujeres Varones Mujeres Varones Mujeres Mo n tev id eo Lo c. M ay o re s a 5.000 h ab Lo c. M e n o re s a 5 .000 h ab y zo n as ru ra le s Primaria Secundaria Terciaria Otra variable relevante para analizar el nivel educativo que alcanza cada persona es el lugar de residencia. Es así que el Gráfico 18 indica que es mayor la proporción de varones y mujeres que no tienen estudios por encima de primaria en las localidades menores de 5000 habitantes que en las localidades mayores de 5000 habitantes y, a su vez, esta proporción disminuye para Montevideo. Además en todas las regiones las mujeres presentan mejores desempeños que los varones. Por su parte, las proporciones más altas de personas que alcanzan terciaria como máximo nivel educativo se encuentra en Montevideo, en particular, si se compara con las localidades menores a 5000 habitantes y zonas rurales, lo que puede asociarse a la diferente oferta educativa entre las regiones analizadas.

GRÁFICO 18. DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DE PERSONAS DE 24 Y MÁS AÑOS SEGÚN MÁXIMO NIVEL EDUCATIVO ALCANZADO POR SEXO Y LUGAR DE RESIDENCIA. TOTAL PAÍS, 2017

(16)

16 22,9% 32,5% 60,4% 72,5% 88,5% 94,2% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 0-2 años 3 años 4-5 años En el Gráfico 19 se presenta la evolución del porcentaje de niños y niñas menores de 6 años que asisten a centros educativos, según tramo de edad. Se observa un aumento en la asistencia de niños y niñas a centros educativos en todos los tramos considerados. Puede verse que en el período considerado, la asistencia entre los 0 y 2 años aumenta 10 puntos porcentuales, para los de 3 años aumenta 12 puntos y entre los 4 y 5 años de edad el aumento es de 6 puntos. De este modo, en 2017 la asistencia a centros educativos asciende a 32,5%, 72,5% y 94,2%, respectivamente.

GRÁFICO 19. PROPORCIÓN DE NIÑOS Y NIÑAS MENORES DE 6 AÑOS QUE ASISTEN A ALGUN CENTRO EDUCATIVO, SEGÚN TRAMO DE EDAD. TOTAL PAÍS, 2012-2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2012-2017, INE

Al analizar la asistencia de niños y niñas considerando adicionalmente la condición de pobreza del hogar en el que residen (Gráfico 20), se observan importantes diferencias. Para los menores de 3 años, la proporción de niños y niñas que asisten a centros educativos es del 33,8% para aquellos que viven en hogares no pobres y 26,9% para los que viven en hogares pobres. Los niños y niñas de 4 y 5 años también presentan diferencias pese a que la asistencia es obligatoria (95,2% en los hogares no pobres y 89,1% en los hogares pobres). Sin embargo, la mayor brecha se da en el caso de la asistencia a los 3 años, donde el porcentaje de asistencia es 21 puntos porcentuales mayor para aquellos que viven en hogares no pobres respecto a los que viven en hogares pobres.

(17)

17 31,7% 79,2% 93,5% 35,0% 71,2% 95,2% 27,5% 61,3% 92,9%

0-2 años 3 años 4-5 años

Montevideo Loc. Mayores a 5.000 hab Loc. Menores a 5.000 hab y zonas rurales 33,8% 75,9% 95,2% 26,9% 54,1% 89,1%

0-2 años 3 años 4-5 años

No pobre Pobre GRÁFICO 20. PROPORCIÓN DE NIÑOS Y NIÑAS MENORES DE 6 AÑOS QUE ASISTEN A ALGÚN

CENTRO DE ESTUDIO, SEGÚN VIVEN EN HOGARES POBRES O NO, POR TRAMO DE EDAD. TOTAL PAÍS, 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2017, INE

Por su parte, al analizar las diferencias en la asistencia según región de residencia (Gráfico 21) podemos ver diferentes situaciones. Por un lado, si bien la asistencia en localidades del interior menores a 5000 habitantes y zonas rurales es menor que en las otras regiones, entre 0 y 2 años y entre 4 y 5 años, estas diferencias no son marcadas. Sin embargo, vemos una diferencia sustancial en el nivel de 3 años: para los niños y niñas que residen en Montevideo la asistencia es de 79,2%, para aquellos que residen en localidades del interior mayor a 5000 habitantes es de 71,2%, mientras para aquellos que residen en localidades del interior menores de 5000 habitantes o zonas rurales la asistencia desciende a 61,3%.

GRÁFICO 21. PROPORCIÓN DE NIÑOS Y NIÑAS MENORES DE 6 AÑOS QUE ASISTEN A ALGÚN CENTRO DE ESTUDIO, SEGÚN ZONA DE RESIDENCIA, POR TRAMO DE EDAD. TOTAL PAÍS, 2017

(18)

18

CAPÍTULO 3. Participación en el mercado de empleo

A continuación, se presenta información sobre la evolución de las principales tasas del mercado de empleo así como las desigualdades entre varones y mujeres en las mismas. Este análisis resulta fundamental, ya que el mercado de empleo es clave como ámbito de integración social de las personas y, en particular, contribuye a la obtención de autonomía económica por parte de las mujeres.

En el Gráfico 22se presenta la evolución de la tasa de actividad para varones y mujeres entre 2006 y 2017. Este indicador se calcula como la relación entre las personas económicamente activas (ocupadas o desocupadas) y las personas en edad de trabajar, dando cuenta de la oferta laboral de las personas. Mientas la tasa de actividad para los varones se mantiene incambiada a lo largo del período, para las mujeres se produce un aumento, reduciéndose la brecha de género. Es de destacar, que en 2017 la tasa de actividad para las mujeres es 16,6 puntos porcentuales menor que la de los varones. Menos de la mitad de las mujeres en edad de trabajar, no están ni trabajando ni buscando empleo remunerado

GRÁFICO 22. EVOLUCIÓN DE LA TASA DE ACTIVIDAD DE PERSONAS DE 14 Y MÁS AÑOS SEGÚN SEXO. TOTAL PAÍS, 2006-2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2006-2017, INE

A continuación, se presenta la tasa de actividad por sexo (Gráfico 23) según; condición de pobreza del hogar, área de residencia, quintil de ingresos per cápita del hogar, pertenencia étnico-racial, tramo de edad y máximo nivel educativo alcanzado. En primer lugar, se evidencia que quienes viven en hogares en condición de pobreza, la tasa de actividad es menor, observando una mayor diferencia para las mujeres que para los varones. Asimismo, la brecha de género resulta mayor entre varones y mujeres pobres (19,1 puntos porcentuales) que entre no pobres (16,3 puntos porcentuales).

72,2% 71,6% 50,8% 55,0% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 Varones Mujeres

(19)

19 63,2% 84,5% 86,5% 49,9% 94,0% 95,9% 82,0% 22,0% 73,7% 71,3% 71,0% 69,0% 70,5% 73,5% 75,0% 72,8% 70,2% 72,2% 71,6% 70,2% 35,6% 65,9% 79,3% 37,6% 80,9% 82,6% 63,3% 10,0% 57,3% 54,8% 50,0% 53,9% 56,2% 59,3% 57,9% 58,6% 54,0% 48,4% 55,3% 51,1% Primaria Secundaria Terciaria 14 a 24 25 a 29 30 a 49 50 a 64 65 y más años Afro No Afro Q1 Q2 Q3 Q4 Q5 Montevideo Interior>5000 Interior<5000 No Pobre Pobre Mujeres Varones Por su parte, las mujeres que residen en Montevideo presentan una tasa de actividad de 58,6%, y desciende a 54,0% para aquellas que residen en localidades del Interior mayores a 5000 habitantes y a 48,9% entre quienes viven en localidades menores de 5000 habitantes y zonas rurales. En tercer lugar, se advierte que la tasa de actividad disminuye conforme disminuyen los ingresos del hogar, aunque este descenso es más pronunciado en el caso de las mujeres, registrando la brecha más pronunciada entre mujeres y varones que viven en hogares del primer quintil de ingresos; 21,1 puntos porcentuales. En cuarto lugar, la tasa actividad de las personas afro, tanto varones como mujeres, resulta superior a la de personas no afro. A su vez, las personas de 65 años o más son quienes presentan menores tasas de participación, asociado a la edad jubilatoria. Para las personas entre 14 y 24 años también se observan bajas tasas de actividad (49,9% para varones y 37,6% para mujeres), pudiendo estar asociado a una permanencia en el sistema educativo. Por último, la participación laboral aumenta a medida que lo hace el nivel educativo que alcanzan las personas, en particular en el caso de las mujeres. Es de destacar que el nivel educativo es la variable que marca una mayor diferencia en la actividad de las mujeres, así como en la brecha de género en este sentido: 27,6 puntos porcentuales en primaria y 7,2 puntos porcentuales en terciaria.

GRÁFICO 23. TASA DE ACTIVIDAD POR SEXO SEGÚN VARIABLES DE CORTE. TOTAL PAÍS, 2017

(20)

20 66,3% 66,9% 43,7% 49,8% 0% 20% 40% 60% 80% 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 Varones Mujeres

La tasa de actividad de jefes/as de hogar y cónyuges según cantidad de hijos/as, brinda información respecto de la predisposición de las personas para ingresar y permanecer en el mercado de empleo. Al observar el Gráfico 24 puede verse que la actividad disminuye para las mujeres al aumentar la cantidad de hijos/as en el hogar, mientras para los varones no se observan cambios sustanciales, lo cual puede asociarse a la carga de cuidados que recae mayoritariamente en las mujeres.

GRÁFICO 24. TASA DE ACTIVIDAD DE JEFES, JEFAS Y CÓNYUGES SEGÚN CANTIDAD DE HIJOS/AS. TOTAL PAÍS, 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2017, INE

Luego de analizar la evolución de la tasa de actividad para varones y mujeres, resulta de interés, a continuación, analizar la evolución de la tasa de empleo (

Gráfico 25). Se observa un aumento del indicador, tanto para varones como para mujeres, aunque levemente para los primeros. Esto ha determinado que la brecha de género disminuya levemente, pasando de 23 a 18 puntos porcentuales en los extremos del período. Sin embargo, a partir del 2011 se produce un estancamiento en las tasas, tanto femenina como masculina.

GRÁFICO 25. EVOLUCIÓN DE LA TASA DE EMPLEO SEGÚN SEXO. TOTAL PAÍS, 2006-2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2006-2017, INE

97,1% 98,4% 86,1% 63,0% 0% 20% 40% 60% 80% 100%

Sin hijos/as Un hijo/a Dos hijos/as Tres o más

(21)

21 60,7% 81,1% 83,4% 39,6% 86,1% 92,5% 79,8% 21,5% 67,1% 66,8% 62,6% 63,9% 66,8% 70,8% 72,7% 67,5% 65,3% 69,1% 67,4% 57,9% 32,5% 61,4% 76,5% 26,2% 71,8% 77,3% 60,8% 9,8% 49,4% 49,8% 39,1% 48,7% 52,5% 56,9% 56,3% 53,2% 48,5% 44,5% 50,8% 35,4% Primaria Secundaria Terciaria 14 a 24 25 a 29 30 a 49 50 a 64 65 y más años Afro No Afro Q1 Q2 Q3 Q4 Q5 Montevideo Interior>5000 Interior<5000 No Pobre Pobre Mujeres Varones En el Gráfico 26 se presenta la tasa de empleo según variables de corte. En primer lugar, puede verse que para quienes viven en hogares en condición de pobreza, la tasa es menor que para quienes viven en hogares que no se encuentran en situación de pobreza. A su vez, en los primeros la brecha de género es sustancialmente mayor (24,5 vs 16,6 puntos porcentuales). Por su parte, en localidades menores a 5000 habitantes y zonas rurales la tasa de empleo femenina es menor que en localidades mayores a 5000 habitantes y que en Montevideo. No se encuentran diferencias sustanciales en función de la ascendencia étnico-racial de las personas. En el caso de quienes viven en hogares clasificados en quintiles superiores, la tasa resulta mayor que entre quienes viven en hogares de menores ingresos, particularmente en las mujeres (39,1% viven en hogares del primer quintil y 56,3% en hogares del quinto).

Al considerar la edad, las personas entre 14 y 24 y 65 y más, son quienes registran los valores más bajos. Como contraparte, el tramo de 30 a 49 años es en el cual la tasa resulta mayor, tanto para varones como para mujeres, mientras entre los 50 y 64 años comienza el descenso y se acentúa la brecha de género (19 puntos porcentuales), respecto a los restantes tramos de edad. Por último, la tasa aumenta a medida que aumenta el nivel educativo. En el caso de los varones, aquellos que alcanzan primaria como máximo nivel presentan una tasa de 60,7%, mientras que aquellos con mayores niveles de educación tienen una tasa de empleo de 83,4%. Para las mujeres estas diferencias se acentúan, situándose los valores en 32,5% y 76,5% respectivamente.

GRÁFICO 26. TASA DE EMPLEO POR SEXO SEGÚN VARIABLES DE CORTE. TOTAL PAÍS, 2017

(22)

22 8,1% 6,6% 14,0% 9,5% 0% 2% 4% 6% 8% 10% 12% 14% 16% 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 Varones Mujeres

La tasa de desempleo da cuenta de la proporción de personas que se encuentran desempleadas en relación a la población económicamente activa. En el Gráfico 27, se observa que entre 2006 y 2011 se produce una importante disminución en la tasa de desempleo, tanto de varones como de mujeres. A partir de 2011, la tasa registra aumentos, aunque estos resultan moderados.

GRÁFICO 27. EVOLUCIÓN DE LA TASA DE DESEMPLEO SEGÚN SEXO. TOTAL PAÍS, 2006-2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2006-2017, INE

A partir de la información presentada en el Gráfico 28, se analiza la tasa de desempleo para diferentes subgrupos poblacionales. Así, mientras la tasa de desempleo para mujeres que viven en hogares en condición de pobreza es de 30,8%, para los varones desciende a 17,5%. De modo contrario, en los hogares no pobres, la tasa de desempleo para las mujeres es de 8,1%, mientras para los varones es de 5,9%. Por su parte, al analizar según la región de residencia, no se observan diferencias sustanciales, encontrando una menor tasa de desempleo en localidades del interior menores de 5000 habitantes y zonas rurales, tanto para varones como para mujeres.

El quintil de ingresos del hogar marca importantes diferencias en este indicador, observando que a medida que aumenta el quintil, disminuye sustancialmente la tasa de desempleo. Puede verse que para los varones del primer quintil la tasa se sitúa en 11,9% y desciende a 3,1% en el quinto quintil. Para las mujeres se observa algo similar, aunque con diferencias más marcadas (21,7% y 2,8%, respectivamente). Es de destacar que en el primer quintil de ingresos la brecha en este indicador es de 10 puntos porcentuales, mientras en el cuarto y quinto quintil, no se observan diferencias en función del sexo.

(23)

23 3,9% 3,9% 3,6% 20,7% 8,4% 3,5% 2,7% 2,0% 9,0% 6,3% 11,9% 7,3% 5,3% 3,6% 3,1% 7,2% 6,9% 4,3% 5,9% 17,5% 8,7% 6,8% 3,6% 30,3% 11,3% 6,3% 3,9% 2,0% 13,8% 9,0% 21,7% 9,6% 6,6% 3,9% 2,8% 9,3% 10,1% 8,1% 8,1% 30,8% Primaria Secundaria Terciaria 14 a 24 25 a 29 30 a 49 50 a 64 65 y más años Afro NoAfro Q1 Q2 Q3 Q4 Q5 Montevideo Interior>5000 Interior<5000 NoPobre Pobre Mujeres Varones En el caso de las mujeres afro es de 13,8% y en varones afro desciende a 9,0%, mientras que en mujeres y varones no afro es de 9,0% y 6,3% respectivamente. A su vez, puede verse que a medida que aumenta la edad disminuye la tasa de desempleo, tanto para varones como para mujeres. En el caso de las últimas, el descenso es más pronunciado, lo cual pone de manifiesto las dificultades que encuentran las personas jóvenes al momento de acceder al mercado laboral.

Por último, no se observan diferencias en la tasa de desempleo de varones según el nivel educativo alcanzado. Sin embargo, en las mujeres se observan importantes diferencias; aquellas que alcanzan primaria como máximo nivel, reportan una tasa de desempleo de 8,7% la cual desciende a 3,6% en aquellas con estudios superiores.

GRÁFICO 28. TASA DE DESEMPLEO POR SEXO SEGÚN VARIABLES DE CORTE. TOTAL PAÍS, 2017

(24)

24 Ocupado-a; 66,9% Desocupado -a; 4,7% Realiza quehaceres del hogar; 1,0% Estudiantes; 9,7% Rentistas, pensionistas , jubilados y otros; 17,7% VARONES Ocupado-a; 49,8% Desocupado -a; 5,2% Realiza quehaceres del hogar; 12,0% Estudiantes; 10,1% Rentistas, pensionistas , jubilados y otros; 22,9% MUJERES

Por su parte, considerando la condición de actividad de las personas, puede verse que el porcentaje de varones ocupados es 17,1 puntos porcentuales mayor que el de mujeres. Si bien en todas las categorías presentan diferencias, es en los quehaceres del hogar donde estas son más pronunciadas: mientras únicamente 1,0% de los varones de 14 años o más desempeñan estas tareas, el porcentaje asciende a 12,0% en el caso de las mujeres.

GRÁFICO 29. DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DE PERSONAS DE 14 Y MÁS AÑOS SEGÚN CONDICIÓN DE ACTIVIDAD POR SEXO. TOTAL PAÍS, 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2017, INE

En el

Gráfico 30 se presenta el porcentaje de mujeres de 14 años o más que se dedican a los quehaceres del hogar, según variables de corte. Entre quienes viven en hogares en condición de pobreza, el porcentaje de mujeres que se dedican exclusivamente a estas tareas duplica el porcentaje de aquellas que residen en hogares no pobres. En la misma línea, conforme aumentan los ingresos per cápita del hogar, el porcentaje de mujeres que asumen en forma exclusiva dichas tareas, disminuye.

Al tener presenta la zona de residencia de estas mujeres, se advierte que aquellas que residen en Montevideo el porcentaje se sitúa en 9,1%, asciende 3 puntos porcentuales en mujeres que viven en localidades del interior mayores a 5000 habitantes y en 17,9% para el caso de quienes residen en localidades menores a 5000 habitantes y zonas rurales, en donde la división sexual del trabajo resulta más pronunciada.

(25)

25 16,9% 14,5% 3,8% 8,8% 13,0% 13,6% 16,4% 7,8% 14,4% 11,7% 22,8% 13,3% 9,0% 6,0% 4,2% 9,2% 12,6% 17,9% 11,2% 23,3% Primaria Secundaria Terciaria 14-24 25-29 30-49 50-64 65+ Afro NoAfro Q1 Q2 Q3 Q4 Q5 Montevideo Interior>5000 Interior<5000 NoPobre Pobre

Por su parte, las mujeres afro reportan una tasa 3 puntos porcentuales superior que las mujeres no afro, si bien se trata de cifras muy superiores a las que reportan los varones. Las edades en las cuales se concentra la mayor distribución es entre los 25 y 64, acentuándose entre a partir de los 50 años de edad. Por último, considerando el máximo nivel educativo alcanzado, puede verse que esta proporción se mantiene en niveles altos, tanto para aquellas con primaria como con secundaria, en el entorno de 15,0% y desciende sustancialmente para aquellas con terciaria, ubicándose en 3,8%.

GRÁFICO 30. PROPORCIÓN DE MUJERES QUE SE DEDICAN A LOS QUEHACERES DEL HOGAR, SEGÚN VARIABLES DE CORTE. TOTAL PAÍS, 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2017, INE

En el siguiente gráfico (Gráfico 31) se muestra la distribución de las personas ocupadas por sexo según rama de actividad. En el total del mercado de empleo 54,7% de las personas ocupadas son varones y 45,3% mujeres. Es posible ver ramas donde las mujeres se encuentran sobrerrepresentadas (ramas feminizadas) y otras, donde el porcentaje de varones es sustancialmente mayor que el promedio (ramas masculinizadas), compuesta por actividad

(26)

26 agropecuaria, pesca, caza y explotación de minas o canteras (80,4% son varones y 19,6% mujeres), transporte y almacenamiento (83,8% vs. 16,2%) y Construcción (96,0% vs. 4,0%). Del otro lado, las actividades mayormente feminizadas son la enseñanza (74,0% de mujeres y 26,0% de varones), los servicios sociales y de salud (77,3% vs. 22,7%) y las actividades de los hogares como empleadores (90,2% vs. 9,8%).

GRÁFICO 31. DISTRIBUCIÓN DE LAS PERSONAS OCUPADAS POR RAMA DE ACTIVIDAD, SEGÚN SEXO. TOTAL PAÍS, 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2017, INE

Para finalizar la sección de mercado de empleo, se presentan indicadores que muestran la composición del sector de actividades de cuidados remunerados. Siguiendo la metodología utilizada por Aguirre (2013)5 y adaptando las categorías de ocupación y los sectores de actividad con las nuevas clasificaciones internacionales (CIUO-08 y CIIU-Rev. 4, respectivamente), se distingue por un lado, el cuidado a niños y niñas y por otro, a personas

mayores y con discapacidad6. Puede verse que el sector de cuidados representa un 3,7% del

total de personas empleadas y que se trata de un sector fuertemente feminizado, ya que 95,8%

de las personas empleadas en el mismo son mujeres.

5 Aguirre (2013); “Personas ocupadas en el sector cuidados.”Sistema Nacional de Cuidados. Montevideo 6

Por mayor información respecto de este punto consultar:

http://www.inmujeres.gub.uy/innovaportal/file/15091/1/documento-completo-eg-2016.pdf 54,7% 96,0% 83,8% 80,4% 70,8% 67,3% 56,7% 55,8% 53,9% 52,1% 48,7% 48,1% 45,4% 26,0% 22,7% 9,8% 45,3% 4,0% 16,2% 19,6% 29,2% 32,7% 43,3% 44,2% 46,1% 47,9% 51,3% 51,9% 54,6% 74,0% 77,3% 90,2% Total Construcción Transporte y almacenamiento Agropecuaria, pesca, caza y explotación de minas o conteras Industria manufacturera, Suministro de electricidad, gas y agua Informática y Comunicación Administración Pública; Defensa y Actividades de organizaciones y…

Actividades administrativas y servicio de apoyo Comercio por menor y por mayor; Alojamiento y servicio de comida Actividades inmobiliarias Actividades financieras y de seguros Otras Actividades de servicio;Arte, entretenimiento y recreación Actividades profesionales, científicas y técnicas Enseñanza Servicios sociales y de salud Actividades de los hogares como empleadores

(27)

27 Empleo en cuidados 3,7% Otras ocupaciones 96,3% 4,2% 95,8 % Varones Mujeres 24,0% 5,2% 14,6% 10,5% 12,4% 6,4% 9,4% 11,5% 40,5% 43,5% 41,9% 49,2% 19,6% 35,2% 27,5% 24,9% 3,6% 9,7% 6,7% 3,9%

Cuida niños/as Cuida mayores y

personas con discapacidad

Total de cuidados Total mujeres ocupadas

65 y más años 50 a 64 30 a 49 25 a 29 14 a 24

GRÁFICO 32. DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DE LAS PERSONAS OCUPADAS. TOTAL PAÍS, 2017

GRÁFICO 33. DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DE LAS PERSONAS OCUPADAS EN EL SECTOR DE CUIDADOS, SEGÚN SEXO. TOTAL PAÍS, 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2017, INE

Al considerar la edad de las trabajadoras del sector de cuidados (según población) y del total de mujeres ocupadas (Gráfico 34), puede verse que en el sector de cuidados hay una mayor proporción de jóvenes entre 14 y 24 años y de 65 o más, respecto al total de ocupadas. En cuanto al cuidado a niños/as hay un porcentaje sustancialmente mayor de mujeres entre 14 y 29 años, alcanzando un 36,4% (en comparación con 22,0% del total de ocupadas). En el cuidado de personas mayores y personas con discapacidad, hay un porcentaje importante de mujeres de 50 años o más (44,9%). Puede verse que el porcentaje de mujeres de 50 años o más en el total del sector de cuidados es de 34,2% y en el total de ocupadas 28,8%.

GRÁFICO 34. DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DE LAS PERSONAS OCUPADAS EN EL SECTOR DE CUIDADOS, SEGÚN TRAMO DE EDAD. TOTAL PAÍS, 2017

(28)

28 29,4% 18,4% 59,3% 50,0% 11,3% 31,5% Total de cuidados Total mujeres ocupadas

Primaria Secundaria Terciaria

Por último, se presenta el máximo nivel educativo alcanzado para las mujeres empleadas en el sector de cuidados y para el total de ocupadas Se observa que el porcentaje de mujeres con primaria o secundaria como máximo nivel es mayor para aquellas ocupadas en el sector de cuidados que para el total de mujeres ocupadas: 29,4% de las mujeres ocupadas en el sector de cuidados tienen primaria como máximo nivel educativo alcanzado, mientras desciende a 18,4% para el total de ocupadas. Como contracara, vemos que el porcentaje de mujeres con terciaria es 20 puntos porcentuales mayor para el total de ocupadas que para aquellas que se emplean en el sector de cuidados (31,5% y 11,3%, respectivamente).

GRÁFICO 35. DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DE LAS PERSONAS OCUPADAS EN EL SECTOR DE CUIDADOS, SEGÚN MÁXIMO NIVEL EDUCATIVO ALCANZADO. TOTAL PAÍS, 2017

(29)

29 8,1% 6,7% 23,0% 14,3% 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017

CAPÍTULO 4. Pobreza e ingresos

La autonomía económica de las mujeres constituye uno de los pilares fundamentales para el ejercicio de los derechos7. La medición de los ingresos permite contribuir a este análisis, aproximándonos a las posibilidades de obtener autonomía económica por parte de mujeres y varones.

En este sentido, al analizar la proporción de mujeres y varones de 14 y más años que no perciben ingresos propios (Gráfico 36) vemos que este porcentaje es mayor para las mujeres que para los varones. Sin embargo, en el período analizado estas proporciones disminuyen en particular para las mujeres: en 2006, 23% de las mujeres de 14 años o más no perciben ingresos propios, mientras en 2017 este porcentaje disminuye a 14,3%. En el caso de los varones, el porcentaje sin ingresos propios pasa de 8,1% en 2006 a 6,7% en 2017. De este modo, vemos que la brecha de género se reduce sustancialmente, pasando de 14,9 a 7,7 puntos porcentuales.

GRÁFICO 36. EVOLUCIÓN DEL TOTAL DE PERSONAS8

DE 14 Y MÁS AÑOS SIN INGRESOS PROPIOS, SEGÚN SEXO. TOTAL PAÍS, 2006 – 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2006-2017, INE

7

Observatorio de Igualdad de Género de la CEPAL. http://www.cepal.org/oig/

8

El indicador se calcula para mujeres y varones de 14 años o más que no asisten a centro educativo

MUJERES

(30)

30 14,8% 6,9% 4,2% 2,9% 2,3% 20,4% 18,1% 13,1% 9,2% 7,8% Q1 Q2 Q3 Q4 Q5 Varones Mujeres 21,7% 2,0% 3,0% 2,9% 6,0% 1,7% 6,7% 23,2% 20,7% 14,0% 4,9% 5,8% 1,8% 14,3%

Soltero/a Casado/a Unión libre Divorciado/a Separado/a Viudo/a Total

Varones Mujeres

Por su parte, al analizar este indicador según el quintil de ingresos per cápita del hogar (Gráfico 37), es posible observar que, a medida que aumenta el quintil, disminuye el porcentaje de personas sin ingresos propios, tanto para varones como para mujeres. A su vez, puede verse que en todos los casos el porcentaje de mujeres sin ingresos propios es mayor que el de varones y que en los quintiles de mayores ingresos la diferencia porcentual de mujeres y varones sin ingresos propios aumenta.

GRÁFICO 37. PROPORCIÓN DE PERSONAS DE 14 Y MÁS AÑOS SIN INGRESOS PROPIOS, SEGÚN SEXO Y QUINTILES DE INGRESO. TOTAL PAÍS, 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2017, INE

En el Gráfico 38 se muestra el porcentaje de mujeres y varones sin ingresos propios según el estado civil. En este caso, puede verse que las mayores brechas se registran para las personas casadas o en unión libre, es decir, entre quienes viven en pareja. Considerando a las personas casadas, se observa que 2,0% de varones no perciben ingresos propios y este porcentaje es 10 veces mayor para las mujeres. Estos resultados podrían interpretarse como una persistencia de la división sexual del trabajo al interior de los hogares.

GRÁFICO 38. PROPORCIÓN DE PERSONAS DE 14 Y MÁS AÑOS SIN INGRESOS PROPIOS SEGÚN SITUACIÓN CONYUGAL (EN PAREJA O SIN PAREJA) Y SEXO. TOTAL PAÍS, 2017

(31)

31 87,9% 94,1% 66,6% 75,0% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017

A continuación se analiza la brecha por sexo de ingresos laborales, considerando la relación entre los ingresos que perciben mujeres y varones, por hora de trabajo y total, en la ocupación principal para el período 2006-2017 (

Gráfico 39). En primer lugar, no se evidencian cambios sustanciales en el porcentaje de los ingresos por hora y total de las personas, aunque en 2017 se observa un leve aumento en esta relación. Si consideramos los ingresos laborales por hora, podemos ver que en 2017 las mujeres perciben 94,1% de lo que perciben los varones, mientras que considerando el ingreso total, se observa que las mujeres reciben en promedio 75,0% de lo que reciben los varones. La diferencia en las brechas considerando los ingresos por hora y total se debe a que en promedio, las mujeres trabajan remuneradamente menos horas que los varones, producto de la alta carga de trabajo no remunerado que constituye una barrera para la inserción plena de las mujeres en el mercado de empleo.

GRÁFICO 39. EVOLUCIÓN DE LA PROPORCIÓN DE INGRESOS, POR HORA Y TOTAL EN OCUPACIÓN PRINCIPAL QUE PERCIBEN LAS MUJERES RESPECTO A LOS VARONES. TOTAL

PAÍS, 2006-2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2006-2017, INE

En lo que refiere al análisis de la relación de ingresos que perciben las mujeres respecto a los varones, por hora y total, encontramos importantes diferencias según la rama de actividad en que se emplean. A continuación, se presentan las brechas para tres ramas masculinizadas (Construcción, Transporte y almacenamiento y Agropecuaria, pesca, caza y explotación de minas o canteras) y tres ramas feminizadas (Enseñanza, Servicios sociales y de salud y Actividades de los hogares como empleadores).

Es posible observar que en el caso de las ramas más masculinizadas, el ingreso de las mujeres, en promedio, es mayor que el de los varones, al considerar el ingreso por hora. En el

POR HORA

(32)

32 130,3% 104,9% 125,9% 97,6% 69,0% 83,5% 122,0% 82,5% 65,0% 92,5% 65,5% 46,0% Construccion Transporte y almacenamiento Agropecuaria, pesca, caza y explotación de minas o canteras

Enseñanza Servicios sociales y

de salud

Actividades de los hogares como

empleadores

Hora Total

caso de la construcción, las mujeres perciben un ingreso por hora, en promedio, 30,3% mayor que el de los varones. Al considerar el ingreso mensual, estas diferencias disminuyen, volviéndose favorables para los varones en los casos de las ramas de Transporte y almacenamiento y de Agropecuaria, pesca, caza y explotación de minas o canteras.

Por su parte, en las ramas feminizadas, los resultados encontrados son diferentes. En primer lugar, podemos ver que la diferencia en la brecha por hora y total no presenta diferencias pronunciadas en los casos de Enseñanza y de Servicios Sociales y de Salud. En el caso de enseñanza, vemos que la relación de ingresos de mujeres respecto a los varones es mayor que en el total de los sectores. Sin embargo, en las otras ramas analizadas, vemos que la brecha de ingresos se profundiza.

GRÁFICO 40.PROPORCIÓN DE LOS INGRESOS, POR HORA Y TOTAL, POR TRABAJO EN OCUPACIÓN PRINCIPAL QUE PERCIBEN LAS MUJERES RESPECTO A LOS VARONES EN RAMAS

FEMINIZADAS Y MASCULINIZADAS. TOTAL PAÍS, 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2017, INE

(33)

33 6,9% 24,2% 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 Jefe varón Jefa mujer Total HOGARES 32% 8,3% 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 Varones Mujeres Total Medición de la pobreza de ingresos y pobreza combinada

Pobreza de ingresos

La medición oficial de la pobreza en Uruguay es realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) a través del enfoque monetario. Este enfoque se basa en la comparación del ingreso per cápita de los hogares con líneas o umbrales de pobreza. Estos umbrales se constituyen a través del costo de una canasta de alimentos considerada básica para la nutrición de una persona en un mes (canasta básica alimentaria) y el costo de otros bienes y servicios no alimentarios según la cantidad de miembros del hogar y de la presencia de niños/as o adolescentes (canasta básica no alimentaria). En el GRÁFICO 41 se presenta la evolución del porcentaje de personas viviendo en hogares en condición de pobreza, así como el porcentaje de hogares pobres, según el sexo de la persona identificada como jefa del hogar. Respecto de lo primero, vemos una disminución sin evidenciar diferencias por sexo (32,0% en 2006 y 8,0% en 2017). Respecto de lo segundo, se observa una reducción de la pobreza y un aumento de la brecha según el hogar tenga jefatura femenina o masculina: en 2017 el porcentaje de hogares pobres con jefatura masculina es de 4,0% y ascienda a 6,9% para aquellos con jefatura femenina.

GRÁFICO 41. EVOLUCIÓN DEL PORCENTAJE DE PERSONAS Y HOGARES (JEFES) EN CONDICIÓN DE POBREZA, SEGÚN SEXO. TOTAL PAÍS, 2006-2017

(34)

34 52,0% 36,1% 30,1% 29,7% 20,6% 15,5% 52,9% 39,0% 35,1% 31,4% 20,4% 13,0% 15,3% 10,2% 6,4% 5,4% 3,4% 1,2% 16,5% 11,9% 8,7% 7,4% 3,9% 1,4% Menores de 14 14 a 24 25 a 29 30 a 49 50 a 64 65 y más Menores de 14 14 a 24 25 a 29 30 a 49 50 a 64 65 y más Varones Mujeres 2006 2017

Fuente: SIG-Inmujeres en base a ECH 2006-2017

Por su parte, en el Gráfico 42 se presenta el porcentaje de personas viviendo en hogares pobres según el tramo de edad para 2006 y 2017. Es posible observar una disminución de la pobreza a medida que aumenta el tramo etario. Es de destacar el alto porcentaje de personas pobres menores de 14 años, alcanzando 52,0% en 2006 y 16,0% en 2017. Si bien la disminución es sustancial, en este tramo continúan persistiendo los mayores niveles de pobreza.

GRÁFICO 42. PORCENTAJE DE PERSONAS VIVIENDO EN HOGARES EN CONDICIÓN DE

POBREZA SEGÚN SEXO Y TRAMO DE EDAD. TOTAL PAÍS, 2006 Y 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2006 y 2017, INE

En el Gráfico 43 se presenta el porcentaje de mujeres y varones viviendo en hogares en condición de pobreza, según ascendencia étnico-racial. A pesar de la disminución en los niveles de pobreza, podemos ver que el porcentaje de varones y mujeres afro en condición de pobreza (16,3% y 17,5%, respectivamente) es sustancialmente mayor que para varones y mujeres no afro (6,5% y 7,2%).

(35)

35 54,5% 30,5% 56,3% 30,0% 16,3% 6,5% 17,5% 7,2%

Afro No afro Afro No afro

Varones Mujeres

2006 2017 GRÁFICO 43. PORCENTAJE DE PERSONAS VIVIENDO EN HOGARES EN CONDICIÓN DE POBREZA SEGÚN SEXO Y ASCENDENCIA ÉTNICO RACIAL AFRO, NO AFRO. TOTAL PAÍS, 2006 Y

2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2006 y 2017, INE

La pobreza incide en mayor medida en hogares extendidos y compuestos, monoparentales femeninos (Gráfico 44), encontrándose los tres por encima del promedio de pobreza. Si bien registran una reducción y el porcentaje de pobreza baja sustancialmente, aún tienen un amplio margen para continuar decreciendo. A su vez, son los que presentan una menor disminución porcentual en el período considerado (69,9% y 74,2%, respectivamente), lo que puede estar dando cuenta de un núcleo duro de la pobreza.

GRÁFICO 44. PORCENTAJE DE HOGARES EN CONDICIÓN DE POBREZA, SEGÚN TIPO DE HOGAR. TOTAL PAÍS, 2006 Y 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2006 y 2017, INE

Porcentaje de hogares pobres (2006) Porcentaje de hogares pobres (2016) 2017

(36)

36 A su vez, los mayores porcentajes de pobreza se registran en aquellos hogares encabezados por jefas en edades más jóvenes; menores de 30 años (GRÁFICO 45). En 2006, la pobreza en hogares monoparentales femeninos con jefatura entre 14 y 24 años es de 88,4% y entre 25 a 29 años de 72,1%. El porcentaje en 2017 continúa siendo elevando y sustancialmente mayor que el promedio de hogares pobres: 36,0% en los casos de jefatura entre 14 y 24 años y 24,3% en aquellos entre 25 y 29.

GRÁFICO 45. PORCENTAJE DE HOGARES MONOPARENTALES FEMENINOS EN CONDICIÓN DE POBREZA, POR EDAD DE LA JEFA DE HOGAR. TOTAL PAÍS, 2006 Y 2017

Fuente: SIG-Inmujeres en base a ECH 2006 y 2017

Por su parte, analizando el porcentaje de hogares monoparentales femeninos en condición de pobreza según la ascendencia étnico racial de la jefa (GRÁFICO 46), se advierte que el porcentaje es mayor para los casos en que la jefa se auto percibe como afrodescendiente: en 2017 el porcentaje de hogares monoparentales femeninos con jefatura no afro es de 9,2%, para los hogares con jefatura afro aumenta a 20,4%.

GRÁFICO 46. PORCENTAJE DE HOGARES MONOPARENTALES FEMENINOS EN CONDICIÓN DE POBREZA, POR ASCENDENCIA ÉTNICO RACIAL AFRO, NO AFRO. TOTAL PAÍS, 2006 Y 2017

Fuente: SIG-Inmujeres en base a ECH 2006 y 2017

Porcentaje de hogares pobres (2006) Porcentaje de hogares pobres (2006) Porcentaje de hogares pobres (2006) Porcentaje de hogares pobres (2006) 2017

(37)

37 En el GRÁFICO 47, se observa que la incidencia de la pobreza aumenta sustancialmente en los hogares con presencia de menores en el hogar, en particular, con menores de 4 años. En estos hogares si bien se ha dado una importante reducción del porcentaje de pobreza, el porcentaje continúa siendo elevado y mayor que el promedio de hogares pobres. Los hogares monoparentales femeninos con menores de 4 años en el hogar, en 2017 43,5% están en condición de pobreza, mientras para el total de los hogares el porcentaje era de 5,2%.

GRÁFICO 47. PORCENTAJE DE HOGARES MONOPARENTALES FEMENINOS EN CONDICIÓN DE POBREZA, SEGÚN PRESENCIA DE MENORES DE 12 AÑOS EN EL HOGAR. TOTAL PAÍS, 2006 Y

2017

Fuente: SIG-Inmujeres en base a ECH 2006 y 2017

Por último, analizando los hogares monoparentales femeninos con presencia de menores de 12 años en el hogar, según el tramo de edad de la jefa de hogar (GRÁFICO 48), podemos ver que el porcentaje es elevado y mayor al promedio del total de hogares en todos los tramos. En particular, se registran valor altos para los tramos de 14 a 24 y de 25 a 29 años de edad.

GRÁFICO 48. PORCENTAJE DE HOGARES MONOPARENTALES FEMENINOS CON PRESENCIA DE MENORES DE 12 AÑOS EN EL HOGAR EN CONDICIÓN DE POBREZA, SEGÚN EDAD DE LA JEFA

DE HOGAR. TOTAL PAÍS, 2006 Y 2017

* Los casos no garantizan la representatividad Fuente: SIG-Inmujeres en base a ECH 2006 y 2017

Porcentaje de hogares pobres (2006) Porcentaje de hogares pobres (2006) Porcentaje de hogares pobres (2006) Porcentaje de hogares pobres (2006) 2007 2017 2017

(38)

38 Pobreza combinada

Como fue mencionado anteriormente, la medición de la pobreza por ingresos constituye la medición oficial y resulta ampliamente difundida. Sin embargo, resulta relevante incorporar otras dimensiones, comprendiendo que esta medición no da cuenta de privaciones en dimensiones tales como el acceso a derechos de vivienda, educación, salud, entre otros. En este caso, se incorpora la posibilidad de obtener autonomía económica, operacionalizada a través de la percepción de ingresos propios. De esta manera, permite captar la distribución de recursos a la interna del hogar, en el entendido que los recursos no se distribuyen de igual modo entre todos sus integrantes.

De este modo, se conjuga la percepción de ingresos a nivel individual y a nivel del hogar, obteniendo una medición combinada de la pobreza9.

En el Cuadro 1 se presenta la distribución porcentual de varones y mujeres, según la tipología elaborada a partir del método combinado de ingresos. En primer lugar, es de destacar que el

porcentaje de varones y mujeres en condición de pobreza absoluta no alcanza el 1%. Por su

parte, en lo que refiere a la condición de pobreza invisible, se encuentran importantes diferencias por sexo (3,4% para los varones y 12,0% para las mujeres). En tercer lugar, podemos ver que más del 80%, tanto de mujeres como de varones, alcanzan niveles de

autonomía, es decir, no se encuentran en hogares en condición de pobreza y cuentan con ingresos propios. Sin embargo, se registra una diferencia de 10 puntos porcentuales en el

porcentaje de mujeres y varones con autonomía económica (82,9% y 92,4%, respectivamente).

CUADRO 1. DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DE PERSONAS DE 24 Y MÁS AÑOS DE EDAD SEGÚN MÉTODO COMBINADO DE INGRESOS, POR SEXO. TOTAL PAÍS, 2017

Varones Mujeres Total

Pobreza absoluta 0,6% 0,7% 0,6%

Pobreza invisible 3,4% 12,0% 8,0%

Autonomía relativa 3,6% 4,5% 4,1%

Autonomía económica 92,4% 82,9% 87,3%

Total 100% 100% 100%

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2017, INE

9

Por mayor información respecto de este punto consultar: http://www.inmujeres.gub.uy/innovaportal/file/15091/1/documento-completo-eg-2016.pdf

(39)

39 14,9% 8,5% 6,5% 2,7% 21,0% 17,8% 20,9% 10,6% 25 a 29 30 a 49 50 a 64 65 y más años 25 a 29 30 a 49 50 a 64 65 y más años

Pobreza absoluta Pobreza invisible Autonomía relativa

Al analizar este indicador de pobreza según sexo y tramo de edad (Gráfico 49), podemos ver importantes diferencias. En el caso de los varones, a medida que aumenta la edad disminuye el porcentaje de pobreza absoluta, invisible y de autonomía relativa, mientras que los porcentajes que registran las mujeres superan dichos valores en las tres categorías y para todos los tramos de edad considerados. Es de destacar que el mayor porcentaje de pobreza invisible para las mujeres se registra entre los 50 y 64 años de edad, alcanzando 17,0%.

GRÁFICO 49. PORCENTAJE DE PERSONAS DE 24 Y MÁS AÑOS DE EDAD SEGÚN MÉTODO COMBINADO DE INGRESOS, POR SEXO Y TRAMO DE EDAD. TOTAL PAÍS, 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2017, INE

Por su parte, en el GRÁFICO 50 se presenta el porcentaje de personas según el método combinado de ingresos, en función de la ascendencia étnico racial. En línea con los resultados previamente analizados, podemos ver que son las personas afro quienes presentan mayores porcentajes de privación. Es posible observar que las mujeres, tanto afro como no afro, registran porcentajes mayores en las tres categorías respecto a sus homólogos varones. A su vez, vemos que son las mujeres afro quienes reportan los valores más altos en las tres categorías de pobreza combinada: 23,6% de las mujeres afro presentan privación en alguna de las dimensiones consideradas, porcentaje que desciende a 16,5% para las mujeres no afro. En ambos casos la categoría con mayor prevalencia es la de pobreza invisible. En cuanto a los varones los porcentajes que enfrentan alguna privación son más bajos, situándose en 13,1% y 7,1%, para varones afro y no afro, respectivamente. En este caso, la categoría de autonomía relativa cobra mayor relevancia.

(40)

40 4,0% 3,1% 8,5% 11,7% 11,6% 2,8% 19,3% 20,4% 12,5% 20,2%

Unipersonal Pareja sin hijos/as

Biparental Monoparental Extendido -Compuesto

Unipersonal Pareja sin hijos/as

Biparental Monoparental Extendido -Compuesto

Pobreza absoluta Pobreza invisible Autonomía relativa 13,1%

7,1%

23,6%

16,5%

Afro No afro Afro No afro

Pobreza absoluta Pobreza invisible Autonomía relativa

MUJERES VARONES

GRÁFICO 50. PORCENTAJE DE PERSONAS MAYORES DE 24 AÑOS DE EDAD SEGÚN MÉTODO COMBINADO DE INGRESOS, POR SEXO Y ASCENDENCIA ÉTNICO-RACIAL AFRO, NO AFRO.

TOTAL PAÍS, 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2017, INE

Por último, se presenta el indicador de pobreza combinada según el tipo de hogar que se considere. En los hogares unipersonales los porcentajes de mujeres y varones con privación son bajos para las tres categorías consideradas. En aquellos hogares compuestos por una pareja sin hijos/as los varones registran los menores porcentajes de privación, mientras que para las mujeres el porcentaje de pobreza invisible es mayor (18,4%). Se observa también que en los hogares biparentales y extendidos o compuestos, la categoría de mayor peso para los varones es la de autonomía relativa. En el caso de las mujeres dicha categoría alcanza un alto porcentaje, pero la pobreza invisible es la que tiene mayor peso. Finalmente, en hogares monoparentales, las mujeres presentan los valores más bajos de pobreza absoluta e invisible, así como el más alto de autonomía relativa.

GRÁFICO 51. PORCENTAJE DE PERSONAS MAYORES DE 24 AÑOS DE EDAD SEGÚN MÉTODO COMBINADO DE INGRESOS, POR SEXO Y TIPO DE HOGAR. TOTAL PAÍS, 2017

Fuente: SIG-Inmujeres, MIDES en base a ECH 2017, INE

(41)

41

Índice de Gráficos y Cuadros

Gráfico 1. Pirámide de población. Total país, 2006 Y 2016 ... 5

GRÁFICO 2. EVOLUCIÓN DEL ÍNDICE DE ENVEJECIMIENTO SEGÚN SEXO. TOTAL PAÍS, 1996-2017 ... 6

Gráfico 3. Evolución del Índice de Dependencia Total, de personas menores de 14 y mayores de 65 años. Total País, 1996-2017... 6

Gráfico 4. Evolución del Índice de Femineidad según grupos de edad. Total país, 1996-2017 ... 7

Gráfico 5. Distribución de los hogares según tipo. Total país, 2017 ... 7

Gráfico 6. Distribución de los tipos de hogares según quintil de ingresos. ... 8

Gráfico 7. Distribución de los hogares FAMILIARES según ciclo de vida. Total país, 2017 ... 9

Gráfico 8. Distribución porcentual del ciclo de vida de lOS hogarES FAMILIARES según condición de pobreza.Total país, 2017 ... 9

GRÁFICO 9. DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DEL CICLO DE VIDA DE LOS HOGARES FAMILIARES SEGÚN HOGAR AFRO, NO AFRO. TOTAL PAÍS, 2017 ... 10

Gráfico 10. Distribución de los hogares con núcleo conyugal según modelo de proveedor económico.Total país, 2017 ... 10

Gráfico 11.Evolución de la distribución de hogares con núcleo conyugal según modelo de proveedor económico. Total país, 2006-2017 ... 11

Gráfico 12. Evolución de la distribución de hogares con núcleo conyugal según modelo de proveedor tradicional y modelo de doble carrera, por condición de pobreza. Total país, 2006-2017... 11

GRÁFICO 13. DISTRIBUCIÓN DEL TIPO DE HOGAR SEGÚN JEFATURA. TOTAL PAÍS, 2017 ... 12

Gráfico 14. Distribución del tipo de hogar según edad del jefe o jefa. ... 12

Gráfico 15. Distribución porcentual de personas de 24 y más años según máximo nivel educativo alcanzado por sexo. Total país, 2017 ... 13

Gráfico 16. Distribución porcentual de personas ocupadas de 24 y más años según máximo nivel educativo alcanzado por sexo. Total país, 2017 ... 14

Gráfico 17. Distribución porcentual de personas de 24 y más años según máximo nivel educativo alcanzado por sexo y ascendencia étnico racial afro, no afro. Total país, 2017 ... 14

Gráfico 18. Distribución porcentual de personas de 24 y más años según máximo nivel educativo alcanzado por sexo y lugar de residencia. Total país, 2017 ... 15

Gráfico 19. Proporción de niños y niñas menores de 6 años que ASISTEN A ALGUN CENTRO EDUCATIVO, según tramo de edad. Total país, 2012-2017 ... 16

Gráfico 20. Proporción de niños y niñas menores de 6 años que asisten a algún centro de estudio, según viven en hogares pobres o no, por tramo de edad. Total país, 2017 ... 17

Gráfico 21. Proporción de niños y niñas menores de 6 años que asisten a algún centro de estudio, según zona de residencia, por tramo de edad. Total país, 2017 ... 17

Gráfico 22. EVOLUCIÓN DE LA TASA DE ACTIVIDAD DE PERSONAS DE 14 Y MÁS AÑOS SEGÚN SEXO. TOTAL PAÍS, 2006-2017 ... 18

Gráfico 23. Tasa de actividad por sexo según variables de corte. Total país, 2017 ... 19

Gráfico 24. Tasa de actividad de jefes, jefas y cónyuges según cantidad de hijos/as. tOTAL PAÍS, 2017 20 Gráfico 25. Evolución de la tasa de empleo según sexo. Total país, 2006-2017... 20

Gráfico 26. Tasa de empleo por sexo según variables de corte. Total país, 2017 ... 21

Gráfico 27. Evolución de la tasa de desempleo según sexo. Total país, 2006-2017 ... 22

Gráfico 28. Tasa de desempleo por sexo según variables de corte. Total país, 2017 ... 23

Gráfico 29. Distribución porcentual de personas de 14 y más años según condición de actividad por sexo. Total país, 2017 ... 24

Gráfico 30. Proporción de mujeres que se dedican a los quehaceres del hogar, según variables de corte. Total país, 2017 ... 25

Gráfico 31. Distribución de las personas ocupadas por rama de actividad, según sexo. Total país, 2017 26 Gráfico 32. Distribución porcentual de las personas ocupadas. Total país, 2017 ... 27

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