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k.n la campalla de 1981 el trabajo de campo se centr6 en la parte mas alta clel cerro

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EXCAVAClONES EN LOS DORNAJOS (La Hinojosa, Cuenca).

CAMPARAS D E 1 9 8 1 y 1982

Catalina GALAN SAULNIER Ana FERNANDEZ VEGA

Los rcsultados obtenidos en estas dos ultimas campalias de exchvaci6n r ~ ; ~ l i ~ a c t ; ~ s en LOS Dornqios, no solaniente ha11 perniitido esclarecer algunos dc los problcmas clue el yacin~iento planteaba tras las campafias de 1976 y

1979. sino q u c tambi01.1 han proporcionado nuevos datos sobre las caracteris- ticas del nlis~no. nlis co~iocido liasta entonces por sits materiales que por su morfologia.

k.n la campalla de 1981 el trabajo de campo se centr6 en la parte mas alta clel cerro. atilplilindose la zona excavida anteriormente tanto en extension .conio en profundictad. y nilis concretamente por la ladera norte del mismo, ya clue. ccwxc:, pudimos conlprobar en 1979. pricticamente toda la ladera sur cs ya la roea natural. Como hemos sellalado en la figura 1 , se excavaron 10s cortes (;( 1-5 )/9(1-11) y F( 1-1 0)/9( 1-5 1. y henios de seiialar tambidn que n o sc prosiguieron 10s trabajos de excavacion en la zona llana situada a1 sur del cerro. dotide en 1979 se excavaron 10s que denoniinamos "cortes de prospec- ci6n A y

B".

por dos razones: porque cl terreno estaba ocupado por el cuitivo agricola, y porcliue 13 remoci6n de tierras, debida a esa misma causa, linbia provocado el arristre de lo que alli quedaba del yacimiento arqueol6- gico en varias direcciones. No obstante. s i pudinios observar que en esas illtimas retnociones habian aparecido muchos menos materiales arqueologi- cos clue en ocasiones nnteriores.

Los resultados obtenidos en 198 1 plantearon la necesidad de orientar el tribi~jo a realizar en 1982 en dos .direcciones: por un lado era necesario continultr la excavacion del Gnico corte en el que n o se habia llegado a localizar aim la roca natural en toda SLI extension, asi como excavar algunos de 10s testigos que se liabian mantenido desde la primera canipafia; por otro, habia clue ampliar la excavaci6n hacia el norte y hacia el este, puesto que ya sabiamos que hacia el oeste y el sur no habia yacimiento arqueol6gico. Asi misnlo, las estructuras localizadas en la campafia anterior en los cortes G(6-10)/9( 1-1 1 1 y F( 1-1 0)/9(6-10) ta~nbien planteaban la necesidad de ampliar la excavacion en direccibn norte y oeste, puesto que algunos de 10s

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"silos" localizados habian quedado en parte dentro de 10s correspondientes testigos sin excavar.

A la vista de todo ello, empezamos por continuar la excavacion de la zona norte del corte F(1-511 9(6-10) hasta localizar la roca natural, y excavar 10s testigos G(0-I)/ 10( 1-51 y G(54)/( 1 O(0-5), para a continuaci6n abrir 10s cortes comprendidos en las coordenadas G(6-10)/8(6-l l ), G(1-5)/9(6-l l ), F(1-5)/9(1-5) y F(6-10)/9( 1-5) (fig. 1 ), desarroll-Andose 10s trabajos como exponemos a continuaci6n.

CORTE G(1-5)/9(1-11)

Tras excavar el testigo G(1-5)/9(5-6), en gran parte desn~oronado por causas naturales, hasta alcanzar la profundidad que se habia alcanzado en 10s cortes contiguos en la campana de 1976, se continuo la excavacion de todo el corte por planos artificiales. El resultado file la localization de las siguien- tes estructuras:

-Restos de un muro, continuacion del localizado en 1979 en el corte F(6-10)/9(1-5), (fig. 2, muro "A"), que sigue una direction ligerarilente cur- va y parece corresponder a un recinto fortificado de diniensiones no riluy grandes. Su basamento es en algunos tramos de piedras grandes. y en otros de piedra pequefla trabada en unas zonas con argamasa amarilla y en otras con tierra con mucha cal; la parte construida con piedra mis pequeiia. la riiris pr6xima a la localizada en 1979, presenta adernas una especie de zocalo saliente en la cara norte. El alzado de este muro era de tapial hecho con mucha cal y abundantes piedras, y su derrumbe ocupaba practicamente toda la superficie del corte.

-En la zona correspondiente a1 interior de esta construccion. debajo del derrumbe y a veces revuelto con el, aparecio un relleno con las caracteristicis de un nivel de habitacion (tierras grisiceas con abundarite materia orginica carbonizada y algunos fragmentos de cerdmica), que se apoyaba directamen- te sobre las margas rojas del cerro y estaba bastante alterado por varias conejeras que recortaban la propia marga.

- b b Silos 1 y 2". Denominamos asi. provisionalniente, a dos estn~cturas verticales que aparecieron en la zona oriental del corte, cubiertas en parte por el derrumbe a que antes nos hemos referido. Su planta. sensiblen~ente circular (silo nbm. I ) y ovalada (silo nbni. 2). respectivaniente. niantenia esa forma hasta una profundiad de 50 cms. aproximadamente. de nianera que parecian una especie de cubetas excavadas en la propia natural: su seccion es rectangular (silo nlim. 2) y trapezoidal (silo nGm. 1 ), r n b estrecha en el fondo que en e l borde en el caso de este liltimo, y su interior presentaba un relleno mis o menos uniforme de tierra suelta, piedras, algunos fragmentos de cerimica, algbn diente de hoz, carbon y un'os pocos huesos de animales (figura 3).

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El material procedente de la excavacion de este corte lleva 10s nilmeros de inventario comprendidos entre el D-8 1-1.00 1 y el D-8 1-1 '04 1

CORTE F(1-10)/9(1-5).

El trabajo en este corte comenzo como continuacion del realizado en 1979 en el corre F(6-10)/9(1-S), hasta que aparecio en la mayor parte del mismo la marga verdosa gue, alternando con margas rojas y mantos calizos.

constituye la roca natural del cerro (aunque, como veremos n15s adelante, 1;i aparicion de esas margas n o parece ser siempre indice de haber Ilcgado ul sue10 natural, pues hay zonas del yacimiento donde a1 parecer se ha ut~lizatlo este tip0 de materia prima para rellenar, aplanar o algo sente.isnte) ;il mismo tiempo, aparecia en el lingulo norte del corte. o mejor dlcho. en el ingulo NO, un conjunto de piedras, algunas de ellss sueltas, y 'tierra arnarillenta mut.

compacta.

A continuacibn se excavo el testigo norte de este corte y se abri6 el contiguo F(l-5)/9(1-5), con lo cual la zona excavada quedaba cientrt) cie las coordenadas que hemos seiialado a1 principio.

Los datos mPs destacados que la excavacion de e'ste corte ha proporcio- nado son 10s siguientes

-La confirrnacibn de que las dos estructuras de planta sensiblementc circular, localizadas en 1979 junto a1 muro clue aparecih en el ringt~lo Sf. del corte, son "silos" (fig. 2, nums. 3 y 4). o a1 menos estructuras semejantes :I

las que antes hemos descrito.

-La aparici6n de una de estas estnlcturas excavadas en la marga con abundantes vasos ceramicos en su interior, todos ellos aplastados por un relleno de piedras (sin que descartemos la posibilidad de que algunas de ellas formasen parte de una cubierta), (fig. 2, nitm 5 ), lo que parece confirnisr la hip6tesis de que a1 nlenos algunas de estas estnlcturas fueron realmentc silos.

-El descubrimiento de parte de un segundo muro (fig. 2, muro "£3") que, arrqncando del perfil Oeste del corte. lleva una direction SO

Nf..

y se apoya en unas zonas en la marga, y en otras en 10s restos de un nivel de habi taci6n.

-La localizacibn de varias fosas cuyo relleno es en ocasiones J e tierra muy suelta, y otras veces de esa misma tierra mezclada con ceniza, cal y/o restos de tapial, pero siempre con escaso materia~arqueologico, y cuya tlnali- dad n o resulta demasiado clara (fig. 2, A,B,C y D).

A la vista de todo esto, casi no es necesario seiialar que la excavacion de este corfe result6 bastante compleja, fundamentalmen.te por dos razones t:n primer lugar, porque parece haber un nivel de habitacion por debajo de un paquete d e rnargas, lo que pone de manifiesto que en un dkterminado mo- mento de uso la propia marga natural para acondicionar (aunque de momen-

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@@3 Muros

Fig 2 0 'silos' de ma-steria

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t o n o podemos explicar en funci6n de quC) algunas zonas del yacimiento; en segundo lugar porque todas las estructuras a que nos acabamos de referir son tangentes entre si, o se cortan unas a otras, lo que dificulta la obsemaci6n de la relaci6n existente entre ellas.

Los materiales recuperados en la campalia de 1981 fueron inventariados con 10s ndmeros comprendidos entre el D-8 1-634 y el D-8 1-647 y D-8 1-1 0 4 y D-81-136.

En la carnpafia de 1982 se excav6 solamente la zona comprendida en las coordenadas f(14)/9(6-lo), hasta llegar a unos 50 cms. m i s abajo de la cots alcanzada en el dltimo plano excavado en la campaAa anterior: a esa altura apareci6 la marga natural con lo que se dio por finalizada la excavation del corte. El material correspondiente lleva 10s ni~meros de inventario 11-82-1 37 y D-82-138.

TESTICOS C(0-1)/ 1 O( 1 -6) y C(S-6)/ 1 O(0-5).

Estos testigos se excavaron fundamentalmente por dos niotivos Por una parte, su caida era casi inminente, ya que 10s agentes naturales, y sobre todo.

las conejeras, habian horadado en gran parte la zona mis baja. y por otra con objeto de comprobar la continuidad de la estratigrafia, constatada en 10s cortes situados a1 norte, a1 sur y a1 este de 10s mismos.

Dadas las caracteristicas de la parte de yacimiento excavada en 10s cortes G/6-10)/9(1-11) y G(1-5)/ 1 O(1-5), la excavaci6n de estos testigos se realiz6 por planos artificiales desde la superficie, donde estaba situada la cota mis alta del yacimiento, hasta que aproximadamente a 1.20 n ~ . de profundidad apareci6 el yeso natural del cerro. Ello permitio descubrir 10s restos de un tercer muro (fig. 2, muro "C"), del que apenas se han consemado dos hila- das, construido directamente sobre la roca natural a base de grandes p i e d r ~ s irregulares per0 cuidadosamente dispuestas, trabadas con barro. ciiya direc- ci6n es sensiblemente paralela a la del muro "A", del que se encuentra separado aproximadamente 1 m.

Los escasos materiales arqueol6gicos procedentes de la excavaci6n dc estos testigos llevan 10s ndmeros de inventario D-82-1500 y D-82-1 1600.

Este corte se abri6 con unas dimensiones en direccion E-0 mayores dc las que en realidad le hubieran correspondido por ser inniediato a1 cortc G(6-10)/9(1-1 l), corte que hub0 de ser ampliado un metro en la segunda campafla por encontrarse prdcticamente destruido su testigo oeste; por esta raz6n, y con objeto de que todos 10s cortes comprendidos en esa tirada tuvieran las mismas dimensiones, las de Cste son 4 m. en direccion

N-S

y 5 m.

en sentido E-0, m i s 10s correspondientes testigos de 1

m.

a1 N y a1 0.

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SILO

N e l

SlLO Nn2

Fig. 3 E=1/20

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Su excavaci6n se realiz6 por planos artificiales, en un total de 7, de 50.

20, 17, 11, 6, 45 y 85 crns. de potencia respectivamente. Bajo una capa de humus de unos 4 0 crns. de espesor por termino medio, con abundantes piedras en la zona sur del corte, posiblemente procedentes del d e r n ~ m b e de alguna estructura de la que n o ha quedado m l s testimonio arqueologico, quizl debido a la erosibn, fue apareciendo paulatinamente la roca natural con un pronunciado buzamiento hacia el norte. Solamente a1 llegar a1 estrato natural de yeso se pudo comprobar la existencia en la zona este del corte de dos "silos" (fig. 2, ntims. 9 y lo), de planta sensiblemente oval. de 10s clue s610 se habia conservado el fondo, es decir. la parte excavada en el propio manto de yeso, puesto que, como pudimos comprobar en el perfil este del corte, la parte superior de estos "silos" habia sido excavada en 1111 estrato de margas rojas y verdosas que de forma natural aparecia sobre el de yesos. pcro esta parte superior n o se habia conservado.

Las dimensiones de estos "silos" n o las sabemos con seg~uridad. ya que ademis de lo expuesto, en parte quedaban enterrados en 10s testigos de 10s cortes contiguos, per0 a juzgar por lo que ha quedado a1 descubicrto. p;irecc que el dilmetro mlximo del situado mhs a1 sur del corte es de 1.30 ,ni. y su profundidad original pudo ser de unos 70 crns.

Hay que seiialar tambiCn que posiblemente hubo un tercer "silo" cuya existencia sospechamos por un claro corte en las marpas clue se :iprecia en cl perfil sur del corte.

En cuanto a1 material recogido en la excavaci6n. lleva 10s ni~meros dc inventario comprendidos entre el D-82-1300 y D-82-13 1 2.

CORTE G(6-,10)/8(6-11).

Inmediato a1 anterior, este corte, cuya excavac16n con1enz6 y terniin6 en la campafia de 1982, tiene 5 metros en sentido E - 0 y 4 metros en direcci6n N-S por las misnlas razones que aquC1, y colno en 61, bajo la capa de humus superficial, de ekcasa potencia en la zona este del corto y de espesor algo mayor en la zona oeste, aparecio pronto el manto natural de yeso. tarnbi6n con un fuerte buzamiento hacia el norte. tan fuerte clue en la partr septen- trional del corte n o aparecia ya el yeso, sino la nlarga roja clue de fornla natural se encuentra debajo del mismo.

Un nuevo "silo" (fig. 2, num. 6) fue localizado en este corte junto a1

perfil sur; su parte superior esti excavada en el yeso, y su fondo en marga gris-verdosa, y su planta es casi circular. ligeramente tnris cstrecha en la parte baja que en el borde, siendo su diimetro ~ n e d i o de 1 m. y su profundidad de 9 0 crns.

Este corte se excav6 tambiCn por planos artificiales. siendo inventariados sus materiales con 10s numeros comprendidos entre el D-82-1400 y el D-82-1406.

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CY)RTE'F(6-10)/9( 1-5)

. . Este corte es uno de 10s dos que se abrieron en 1982 con objeto de arllpliar el irea excavada liacia el oeste. y su excavacion fue total, ya que se

.. . ..

1lrgi; hasta la roca natural en todo el corte. El trabajo se realizo tambien por I,llanos artificiales, se excavaron 8 en total. de 10s cuales, y debido al gran buzamie~ito de la superficie del cerro en direction N y 0 (unos 2 ms. de 'tifcrencia aproximadamente entre 10s lingulos SE y NO del corte), sd~amente el illtimo IlcgO a alcanzar 10s 4 x 4 metros.

. . lI11 lineas generales la parte de yacimiento coniprendida en este corte pr~sggrnta caracteristicas muy sirnilares a las de la zona localizada en el corte F(6-10)/9(6-10). apareciendo bajo el humus superficial un gran derrumbe de piedras. dt' 111edi;lno y gran t;imafio, con arganiasa y mucho yeso. que supo- ncmos correspondc al alzado del niuro "A". Bajo este derrumbe aparecio la .iillifgtl n;1tur;11. y e ~ c ; ~ v a d o s en ella. dos "silos", uno de 10s cuales (fig. 2.

~ i i ~ m . 7 ) . estaba exctlvado en un potente estrato de marga roja. y la escasa

. . I'rofut~liclatl tlc lo c l i ~ ? dt' 61 se ha consemado (apenas 15 cms.) nos Iiace suponcr quc su partc superior Sue destruida, posiblel~lcnte por el peso del clcrrunibc a clue antes nos henios referido; no obstante. aur)lnue n o conozca- mos su t'ornia y profitndidad totales, si sabemos que su planta. al menos en esa parte baja. era . . . circular. con un dihnietro de 1.20 ni.

1-11 scgundo tle 10s "silos" localizado en este corte (fig. 2, ndm. 8), fue cscavado tamb16n en un cstrato de margas. las cuales en esa zona presentan un color fi~crtcmcnte amarillcnto. t s una de las estnlcturas de este tipo de Ills loc~lizadas hasta el moniento cn el yacimiento que mejor se ha conserva- do. qi~izri porque segiln parecc. no lleg6 a caerle encima la parte mas pesada ile'l dcrrumbe del muro; su planta es de tendencia oval. con 1.10 m. de diimctro tiiixiruo y unos 0.50 m. de profundidad. y SLI secci6n presenta fonna de cubeta de fondo piano, tillis estrecho que el borde. y paxdes ligeranicnte cbncavas. La gran novedad que presenta este "silo", aparte de su forma, mis regular clue la de otros del yaciniiento. es la presencia de una Iediada de cal de la qile cluedaban restos en s i ~ fondo y parte de sus paredes, cuya finalidad suponemos erd conseguir el mhximo posible de in~pern~eabili- zacibn. lo clue vicne a confirniar nuestra hipotesis de que estas estructuras, o al nienos algunas de ellas, estuvieron destinadas a contener algo que dcbia ser preservado de la humedad, posiblemente alimentos. tal y como nos habia hecho suponer la aparicion en 198 1 de uno de estos "silos" lleno de recipien- tes cerlimicos cuyo tanialio y carxteristicas parecen propios de recipientes de alniacenaje.

Por illtimo. sefialaremos clue el material procedente de este corte lleva 10s nilmeros de inventario D-82-1200 a D-82-1232.

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CORTE F(1-5)/9(1-5)

Este corte, cuya excavaci6n ,tambiCn comenzb y finaliz6 en la campaiia de 1982, presentaba como el anterior un fuerte buzamiento en superficie en direcci6n N y 0. Se excav6 igualmente por planos artificiales (7 en total).

alcanzindose asi 10s 2,60 m. de profundidad desde el ingulo mis alto del corte, cuando ya apareci6 la rooa natural en toda la superficie del niismo.

Pese a ser contiguo a 10s cortes F(6-10)/9( 1-5) y F(1-5)/9(1-5 ). la parte de yacimiento excavada dentro de 10s limites de este corte presenta unas caracteristicas muy diferentes de lo que habiamos observado en aquellos.

Aqui, bajo el humus superficial, no aparecieron mils que algunns picdras.

procedentes casi con toda seguridad tambiCn del dernlmbe del lnuro "A". y

a medida que avanzaba la excavacibn aparecia, cada vez en una zona niis amplia del corte, la marga amarillenta. sin que se observase en ella la preseti- cia de "silo" alguno, ni tampoco de fosas como las del corte F( 1-5 )!9( 1-5 1, algunas de las cuales parecian haber sid.0 modeladas m6s que excavadas.

La irregularidad de la potencia de la capa de hunius y In presencia de bolsadas de tierra suelta con y sin piedras, tierra grisicea y pegotes de nlarga.

a y a ubicaci6n y dimensiones variaban sensiblemente he unos planos a otros.

nos l'levan a pensar en la posibilidad de que todo ello se deba a las "excava- ciones" que ha sufrido el yacimiento en diferentes momentos y zonas. liip6- tesis que creemos puede ser confirmada por la presencia de bolsas de tierrii suelta y piedras claramente visibles en 10s perfiles de varios cortes. Pero. pese a todo, 10s perfiles este y sur del corte a que nos estamos refiriendo permiten suponer que en esta zona del yacimiento tambiCn liubo "silos" excavados.

puesto que en ellos se pueden obsewar cortes en las margas en forma de cubeta, siempre con la parte mis baja m6s estrecha que la superior: es nilis, en el que se obsewa en el perfil sur puede apreciarse con bastante claridad una linea de cal en su fondo, correspondiente, casi con toda seguridad. a una capa de impermeabilizaci6n semejante a la del "silo" nt3m. 8.

En cuanto a1 material recogido en la excavacibn de este corte, nir~y escaso, lleva 10s nfimkros de inventario comprendidos entre el D-82-1 100 y el D-82-1120.

Como puede observarse, han sib0 bastantes y variadas las novedades que han proporcionado las dos ultimas campaiias de excavacibn realizadas en Los Domajos en lo que a la morfologia del yacimiento se refiere. pero como ahora veremos, las novedades con respecto a 10s materiales arqueol6gicos no han sido tantas ni tampoco nos han permitido alcarar demasiado 10s proble- mas de clasificaci6n cultural que este yacimiento presenta.

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En cuanto a 10s rnateriales recuperados en la campafia de 198 1, solamen- te podenios adelantar aqui lo siguiente: . ..

-que su volumen es escaso, dadas las caracteristicas de la zona excavada (funciarnentalmentttte el dcrn~nibe de tapial) y dado tambien que. como ya Ilcmos diclio. la mayoria de 10s "silos" contenian muy pocos materiales:

. . . ...

-quk la cerilrnica decorada que caracteriza a este yacimiento sigue apare- cielido fi~ndamentalmente en el nivel si~perficial, aunque hay dos fragmentos procedent~s de los "silos" 1 y 2 respectivamente:

. .. .

'-clue el conjunto de vasos recuperado del interior del "silo" nfim. 5 -pithoi lisos o con inipresiones en el borde, ollas, etc.-. aporta datos muy intercsantes con respecto a la ccriln~ica lisa de Los Dornajos. tanto por perrni- tir anipli;~r el rcpertorio dc fornias conocidas liasta entonces como por pro- porcionar formas completas.

t n conjunto. la cintidad de materiales recuperados en la campatia de

... 1982 fue sensiblenlt'nte menor con respecto a 10s procedentes de campafias antcriorcs. lo cual no resulta demasiado extritio si tenemos en cuenta que en todos los cortes excavado~ en diclia campafia apareci6 riipidamente la roca

. natural. y que el fuerte buzaniiento de esta hacia el norte. sur y oeste del cerro 1iai.c clue el wlleno arqucol6gico tenga bastante potencia en la parte nilis alta del mis~iio y. sin embargo, niuy poca o ninguna cuanto m i s nos

. aproximenios a sus liniites norte. sur y oeste. De cualquier fonna, en ningu- n o dc los 14 cortcs abicrtos en Los Dornajos se ha recogido un volumen de material tan g a n d c conlo el recogido en 10s cortes de prospecci6n abiertos

. .en 1979 en el llano a1 pie del cerro. en la parcela en la que en el curso de la uuiipatia dc 1982 realizamos una nueva prospecci6n superficial inmediata- mentc dcspuCs de liaber sido removido el terreno para 10s trabajos agricolas,

y cuyo resultado file la recolzjdo de solo utios pocos fragmentos de ceramica

y otros de silex. Aprovechando tambiCn las reniociones que se efectuaron en a(]uellos dias, prospectarnos asi mismo las parcelas que se extienden al pie de 1.3s laderas norte y oeste del cerro. sin hallar en ellas material arqueol6gico alguno de 6poca preliist6rica. tal y como habianios cotnprobado en otras ocasiones.

Por lo clue se reticre a las caracteristicas de 10s materiales encontrados en la campaAa de 1982. podriamos resumirlas de la sipuiente forma:

SILEX. fueron 111r1y pocas las piezas recogidas. la mayoria de ellas lascas. algi~n ni~cleo y unos pocos dientes de lioz (figura 4).

CERAMICA: en lineas generales presenta las caracteristicas que vienen sicndo constantes en el yacimiento; sigue apareciendo cerilnica lisa, en la que la for~iia prcdomi~iante sigue siendo el cuenco, seguido de las ollas que con niucha frecuencia llevin decoraci6n impresa en el borde. mientras que estin priicticamente ausentes las formas carenadas. En cuanto a 10s vasos con decoraci6n incisa e impresa en el interior y el exterior. tan tipica de este

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yacimiento, aparece tambikn, si bien con menos frecuencia, no obstante sigue presentando una gran riqueza ornamental. habiendo aparecido algunas piezas cuyo estilo (fig. 4) se aparta ligeramente de las ya conocidas, aunque sus motivos decorativos son semejantes ( 1 ).

-UTILES DE CERAMICA: en este grupo de materiales. extrcniadamen- te escasos en el yacimiento, cabe destacar la presencia de alguna fi~sayola pequefia, y sobre todo de algo que si representa una novedad en 61 fragnien- tos de dos vasos coladores (fig. 4).

Por bltimo, en lo que a 10s materiales se refiere, queremos hacer hincapii.

una vez m i s en la prlcticamente total ausencia de restos de animales (solu- mente aparecieron unos pocos en Ins proxi~nidades de una conejera. cula presencia parece estar directamente relacionada con ella). asi como de ol,je- tos de hueso trabajado, de 10s que solamen te se localiz6 algiln f r a ~ m e n t o dt*

asta pulimentada.

Realrnente, casi podenlos decir que la gran novedad de la campafia tlc 1982 fue que mientras la realizabanios llegaron a nuestras manos los resulta- dos de las pmebas realizadas en el Instituto Rocasolario del C.S.1.C sohre muestras de materia orginica carbonizada recopidas en la campafia dc 1979

Estos resultados indican que la cronologia del C-14 para las n i n e s t r ; ~ ~ analiza- das es la siguien te

.

Muesta nlim. 603 (CSIC-54 1 ) 1600 a.C.

Muestra nl[lm. 604 (CSIC-540). 1570 a.C.

A primera vista podria pensarse que estas feclias vcnian il contradccir totalmente nuestras hip6tesis anteriormente planteadas ( 1 ) acerca de la clasl- ficaci6n cultural y cronol6gica del yacirniento. pero un exanien detcnido del context0 material del que proceden esas muestras nos hace pensar clue pucdc no ser asi.

En efecto, dichas muestras proceden de dos trozos de madera carboniza- da recogidos, respectivamente, en la parte superior del derrumbe tlel muro

"A" y en el fondo del "silo" n i m . 3, localizado a1 pie de dicho muro. "silo"

cuyo relleno presentaba unas caracteristicas que nos hacian pensar clue la parte m8s baja del mismo correspondia a la parte n ~ i s alta del paramento del muro (evidentemente a1 derrumbarse Gste, esa parte riiris alta hahria caido primer0 y por tanto llabria llegado antes a1 fondo del "silo"). mientras la parte mhs alta de dicho relleno podria corresponder a1 derrumbe de los cimientos del mismo muro, o bien que se trataba de dos dernlmbes diferen- tes, procedentes quizii del primer alzado del nluro y de una reconstruccidn del mismo. Todo ello nos llev6 a pensar:

-que las fechas absolutas que tenemos para Los Dornajos corresponden (1) GALAN, C. y POYATO, C.. "Excavaciorlc.s erl Los Ilorrlajos. /.a Ilinojosa (Cuenca)". Cuadernos de Prehistoria y Arqueologia, 5-6, 1978-79. pig. 71 y s.

4 2

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a1 muro "A", per0 n o deben hacerse extensivas. al menos de momento. a la totalidad del yacimien to:

-que la procedencia de las niuestras indican clue la fecha de 1570 a.C. es atribuible a dicho muro (es la procedente de la pilrte superior de su derrum- be), mientras que la de 1600 a.C. es atribuible a:

--una madera de edad diferente utilizada en la construcci6n del muro,

--una madera correspondiente al primer alzado del muro. de lo clue se deduciria que la fecha de 1570 podria corresponder a una reconstrucc16n del mismo,

--una madera utilizada para la construcci6n de algo anterior u est.

muro "A", L

---un desajuste en la medici6n radiocarbonica. dado clue 13 ciiferc'll- cia cronol6gica entre las dos niuestras nnalizadas es minima.

De cualquier forma es evidente que uno de 10s prinieros problemas clue plantea este yacimiento es el de su clasificaciBn cultural y cronologica. tanto por sus estructuras como por sus materiales. especialniente esas cerlimicas decoradas con incisiones e impresiones de "personalidad" tan acusada. Iles- graciadamen te n o con tamos aun con fechas absolu tas concre tas piIra esos materiales, aunque esperamos tenerlas pronto ya que lian sido abund;lntes las muestras de carb6n recogidas junto a ellos en las campalias de 198 1 y 1982.

No obstante hay algo que creenlos esti suficientemente claro: en ese derrum- be del que procede la muestra que ha dado la fecha de 1600 a.C. se encontra- ban fragmentos de cerimicas lisas y decoradas de caracteristicas semeji~n tes ;I las de todo el yacimiento, tanto del cerro conio de las "nianchas grises" del llano, lo que nos permite suponer que esas cerrinlicas deben ser anteriores a 1;1 fecha de la constmcci6n del muro "A" y/o conteniporineas. pues de lo contrario n o se hubiesen encontrado entre la tierra que se utilizo en su constmcci6n.

N o queremos decir con esto que todos los niateriales del yaciniiento sean anterior& a la construcci6n de ese niuro "A", sin0 siniplemente clue a1 menos algunos de ellos s i pueden serlo, lo clue en cierto niodo nos perniite mantener abierta la posibilidad de que en Los Dornajos haya restos arqueol6- gicos de cronologia anterior a la que nos ha proporcionado hasta ahora el C-14; esto es algo que esperanios confirmar o desecliar definitivamentc cuando tengamos las fechas del carbon que. junto a cerdmica iisa y decorada y a algSln diente de hoz, apareci6 entre la t i e m suelta que rellenaba cllgunos ''silos", vlleno que no parece tener mucho que ver con el derrunibe a clue tantas veces nos hemos referido.

Por otra parte, creemos que estas fechas de 1570 y 1600 a. C. vienen a confirmar quc Los Dornajos fue habitado durante el Bronce Medio, en tanto

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que sitdan el nacimiento ya a finales de Ia primera mitad del If miienio, cuando en la Peninsula estrin en pleno desarrollo las culturas que caracterizan esa etapa 10s Bronces Valenciano y Arglirico, del Suroeste y de la Manclla Pero esto no quiere decir que no haya motivos para pensar que la ocupacicin del yacimiento arranque de un momento anterior, ademirs de la relacibn

"ante quem" entre las cerdmicas encontradas en el tapial del mttro "A" ). la fecha que ahora tenemos para kste, motivos que podriamos resumir de la siguiente forma

-10s motivos, temas y composiciones de la cerhmtca t i p ~ c a de estr yaci- miento sugieren una clara relacion, a1 menos "de tradicibn", con la cerrimica campaniforme, relac16n que nos ha llevado a suponer que la cte Los Dornajos derive de la campaniforme, sin que el10 implique necesarianlente una grin diferencia cronolog~ca entre arnbas,

-una de las caracteristicas de esa cerirmica decorada de Los Dorna~os, Ia disposicibn de la decoracion cubriendo a veces por completo tanto el cxtc- rior como el intenor del vaso (figs. 5 y 61, nos wcuerdan 10s vssos con decoraci6n interior del Bronce Iniclal. cotno 10s de Los Millares y otros yacimientos he Madrid y Portugal (31, e incluso cer6micas d r clasificacion cultural y cronolbgica n o demasiado clara para nosotros cotno los cuencos de VillafamCs, Castellon (3). no por la identidad de sus n~otivos y temas decora- tivos, sino por ese gusto por decorar todo el interior del vaso, gusto qne no sc aprecla en la cerrimica campaniforme tipica, en la que a lo sumo aparcce decorado el interior del borde y el labto, y gusto tambien que. a1 menos por el momento, s610 conocemos plasmado en algunas ceramicas procedentes cie yacimientos manchegos en 10s que el Bronce Medio presenta, como en otras 5reas peninsulares en ese momento, ceramicas decoradas, si bien su porcenta- je d e representacibn respecto a las lisas es muy pequeiio.

-La asociacibn en Los Dornajos de estas cerjmicas decoradas a rrna punta de flecha de sflex de peddnculo y aletas (asociacibn que se da tan1bii.11 en otros yacimientos del mismo termino municipal) y a otra de tip0 Palmela.

sigue apoyando la hip6tesis d e un arranque del yacimiento en el Bronce Inicial, quiz5 en su momento mas reciente, ya que si bien las puntas de Patmela, o a1 menos algunas de sus variantes, kan tenido una larga perdura- c i 6 ~ durante El Bronce Medio, sin embargo n o es ese el caso de las de silex de pedfinculo y aletas, por lo menos en la Meseta, mientras que por otra parte, para Delibes y Femhndez Miranda (4). las puntas de Palmela parecen situarse entre el 1600 a.C y el 1800 a.C., o quizit algo antes.

(2) LEISNER, V Inrtt3er=ierte Schalerr tier Ktcperfeneit otcf Iberisherz ffal- binsel" Madrider Mitteilungen, 2, 1961, piig. 1 1 y ss.

(3) GU S I JEkNER, F.. "Hallazgo de ceramicas del tipo 'impresa mediterrirlc*~ ' cott decoracibn interior incisa" Pyrenae, 8, 1972, phg. 53 y ss.

(4) DELIBES DE CASTRO, G . y FERNANDEZ MIRANDA, M. .. '%a rumba de Celada de Roblecedo (Pafencia) y 10s irlicios del Brortce Ar~tigub ell el l~afle ntedio y alto del Pisuerga" Trabajos de Prehistoria, 38, 198 1, pig. 153 y ss.

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Fig. NQ6

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Hemos expuesto hasta qui nuestras razones para pensar que el yacinlien- to. de Los Dornajos pudo tener sus comienzos en una .fecha anterior a las que hasta ahora poseemos, per0 aunque el aniilisis de todas las muestras recogidas en el yacimiento no hiciese miis clue confirmar esa cronolopia, no dejaria de ser problemiitico explicar la presencia de un contexto cultural que cronolo- gicamente habriamos de situar en el Bronce Medio, y cuyas caracteristicas tanto lo apartan de 10s complejos culturales de esa epoca conocidos llasta ahora en la Peninsula IbCrica. La confirrnacion de una cronologia para Los Dornajos en las filtimas dCcadas de la primera mitad del 11 nlilenio, podria indicar la continuidad durante el Bronce Medio de algunos grupos culturales cuyas raices se encontrarian en la etapa anterior: el Bronce Medio dc la Meseta Norte es aun poco conocido, pues si bien poco a poco se van descu- briendo 10s rastros de la penetraci6n en ella. directa o indirecta. cle grupos humanos y elementos culturales procedentes de la regi6n valenc~ana. Jel sureste y posiblemente tambiCn del suroeste, sin embargo aun esti algo oscu- ro el ~proceso evolutivo que debieron sufrir las poblaciones ind igenas, proceso que bien pudiera ser que tuviCsenios representado. en parte, en esas cerimi- cas decoradas semejantes a las de 10s Dornajos que 10s diversos autores han tendido siempre a situar en el Bronce Inicial o fmal.

Y si en la Meseta Norte podriamos tener una continuidad desde el Bron- ce Inicial, representada fundamentalmente, a1 nlenos en el estado actual de nuestros conocinlientos, por unas ceriimicis con decoraci6n incisa e imprrs;~

que pueden ser la expresibn de una tradici6n anterior (y cuya presencia no cs dificil rastrear hasta el Bronce Final), tambiOn pudiera ser clue algo se~iiejan- te, con mayor o menor intensidad, hubiese sucedido en la Meseta Sur. donde poco a poco van apareciendo yacimientos en 10s que este tip0 de ccrimica esti m i s o menos representado.

En resumen, pues, las illtimas campanas de excavacion realizadas en Los Dornalos parece que han complicado la interpretacibn de este yaci~niento mis que aclararla. Esperemos que el estudio completo de sus materiales y nuevas fechas absolutas nos permitan despejar a1 nlenos algunas de las inc6g- nitas que hoy tenemos planteadis, asi como confirmar o rebatir las liip6tesis que sobre su clasificaci6n cultural y cronol6gica hemos expuesto aqui. de forma que podamos exponer lo mQs claramente que nos sea posible las caracteristicas y significado de este yacimiento en la menioria que. con 10s resultados obtenidos en las cuatro campailas de excavacion realizadas. esta- mos preparando. (5).

(5) Para la publicacibn de 10s resultados de estas Cltimas campaiias de excavacibn en Los Domajos, contarnos con la autorizacibn expresa de la Subdireccibn de Arqueologia del Miniaterio dc Cultura.

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