La ventilación en los alojamientos para ganado porcino (y 11 )
Miguel Angel Garcimartín Molina. Dr. Ingeniero Agrónomo.
Prof. Titular del Dpto. de Construcción y Vías Rurales. tIPM.
ASPECTOS AERODINAMICOS
La ventilación como se ha visto an- teriormente constituye la parte más ac- tiva de la climatización de los aloja- mientos ganaderos. Su fin principal se- ría mantener dentro de unos límites aceptables los vapores nocivos, gases y el polvo y, al mismo tiempo, aportar el necesario aire fresco a los locales don- de viven los animales. En período de verano la ventilación es ante todo un regulador de la temperatura.
Principios de la ventilación
Hay dos sistemas de aireación: la ventilación natural o estática y una ventilación artificial o mecánica.
La ventilación natural está basada en el hecho de que el aire frío y seco que penetra por la boca de entrada empuja al aire caliente y húmedo, por tanto más ligero, del interior del alojamiento hacia el exterior. El principio de la ventila- ción natural se encuentra fundamental- mente en la diferencia del peso especí- fico del aire ambiente y del aire fresco.
La velocidad a la cual el aire penetra y sale del local no está únicamente li- gada a la diferencia de peso específico, sino que depende también de la dife- rencia de las alturas entre las bocas de entrada y las de extracción (tiro). E1 ti- ro es muy importante porque deter- mina la magnitud de la columna de aire fresco que expulsará al aire viciado del establo. Por esta razón los edificios con tejado de una pendiente pronun- ciada son recomendables cuando se tra- ta de ventilación natural.
Por otra parte es necesario aislar las chimeneas para mantener la diferencia de los pesos específicos. Cuanto más alta es la chimenea, mejor debe de ser el aislamiento de la misma. La altura de tiro está definida entonces por la cons- trucción, pero la diferencia de tempe- ratura está sujeta a variaciones conti- nuas e incontrolables lo cual requiere
Fig. 4. Influencia de la distancia a la boca en la velo- cidad del aire.
una continua puesta a punto de la re- gulación.
La ventilación natural implica la des- ventaja de que el incremento de tem- peratura alcanza su máximo valor cuando la ventilación es menos necesa- ria (invierno^ y viceversa (verano^.
Además puede igualmente sufrir la in- fluencia de la acción del viento sobre el edificio. Este inconveniente se nota sobre todo en el sistema de ventilación de cumbrera abierta porque las abertu- ras de escape del aire pueden en ese caso funcionar como entradas de aire.
Las chimeneas pueden también pre- sentar tal inconveniente que puede evitarse elevando el conducto de ven- tilación en al menos 50 cm por encima del plano del tejado. En el sistema de cumbrera abierta no puede plantearse esta solución siendo necesario enton- ces prever dispositivos de cierre lateral.
Los paneles laterales montados a los dos lados de la cumbrera abierta pare- cen ofrecer una buena solución.
Los cálculos referentes a la cantidad de aire introducido por la ventilación natural son puramente teóricos puesto que el viento tiene una influencia de- masiado importante y no controlable.
A veces el viento incrementa la venti- lación y otras por el contrario la redu- cen. Estos cálculos son sin embargo necesarios para determinar, aunque sea de forma aproximada, la altura de las chimeneas o las dimensiones de las aberturas de la cumbrera.
En el caso de los alojamientos para
porcino no es recomendable el sistema de ventilación na- tural más que en casos muy determinados.
En la ventilación mecánica las situaciones meteorológi- cas del exterior no inftuyen prácticamente. La energía ne- cesaria para el desplazamien- to del aire es proporcionada por la electricidad, un valor medio de consumo con ven- tilación mecánica de 40-50 vatios/h por cada metro cúbico de aire de ventila- ción.
En búsqueda de esa eficacia del sis- tema a la que anteriormente se aludía se necesita, entre otros, el conocimien- to profundo, la comprensión y el con- trol de los movimientos c{e aire o del conjunto de la ventilación.
Refiriéndonos a los movimientos del aire, las partes más importantes de la construcción que influyen son:
- Las bocas de entrada de aire fresco.
- Las bocas de salida de aire viciado.
- Los conductos o recorridos del aire en el alojamiento.
Bocas de entrada de aire fresco
E1 aire fresco penetra en los dos es- tablos a través de las bocas de entrada, es por tanto en ellas donde se estable- cen las primeras condiciones aerodiná- micas del proceso de aireación. Los flu- jos de aire fresco poseen unas caracte- rísticas diferentes a las que tiene el aire ambiente en el local y que en general no se corresponden con las exigencias dictadas por el confort de los animales desde el punto de vista de la tempera- tura, de la velocidad del aire, humedad relativa, etc. Será por tanto necesario realizar ciertas adaptaciones antes de que el aire Ilegue a la zona donde se encuentran los animales.
Desde el punto de vista aerodinámi- co puede hablarse de dos tipos de flu- jos o corrientes, el flujo de aire princi-
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pal y los flujos o corrientes secundarias.
En los chorros de aire se produce, además de un movimiento axial de des- plazamiento, un movimiento lateral de las partículas de aire consecuencia de las turbulencias. Las partículas frías que se mueven lateralmente colisionan con las partículas calientes inmóviles o más lentas del aire ambiente, cediendo las primeras parte de su energía a las segundas que, puestas en movimiento más rápido, se inrorporan al flujo de aire entrante. F.ste fenómeno de mez- cla o de inducción se produce al tiem- po que el flujo de la corriente de aire principal avanza en el interior del lo- cal. E1 número de partículas de aire ambiente que se incorporan al chorro de aire principal es tanto mayor cuanto mayor es la distancia recorrida por el chorro de aire fresco; la velocidad me- dia del aire del chorro disminuye y la temperatura, menor que la del ambien- te a la entrada, se eleva a medida que lo hace la distancia recorrida. Es en la proximidad de las bocas de entrada donde debe ser modificado y prepa- rado el aire entrante antes de que lle- gue a ponerse en contacto con los ani- males.
La cantidad de aire que se introduce en el edi6cio es igual a la cantidad eva- cuada por las bocas de salida. Por otra parte, la cantidad de aire desplazado en el flujo de aire principal aumenta con la distancia recorrida; esto implica que una parte del aire en movimiento de- berá, en un momento dado, cambiar de dirección, lo que provoca movimientos de aire secundarios o corrientes secun- darias. Cuando el espacio es más o menos reducido, como un establo, se producirán a una cierta distancia del flujo principal, corrientes de aire en sentido inverso.
Otros efectos pueden producirse en el movimiento de una masa de aire frío, por ejemplo cuando avanza a lo largo de un techo inclinado. Esta masa a pesar de ser más pesada que el aire am- biente no desciende por efecto gravita- torio y puede incluso desplazarse hacia arriba como consecuencia de una inducción en la cara inferior del cho- rro, lo que incrementa la presión, y una ausencia de inducción de la super- ficie superior del chorro, precisamente por estar en contacto con la superficie del techo, provocando ese movimiento ascensional.
sianas paralelas la velocidad v(m/s) de la corriente de aire a una distancia X(m), en función de la superficie S,(m') de la boca y de la velocidad v,(m/s) de salida en la boca, viene dada por la expresión:
C.vi.^Si
v= X
donde C es un coeficiente que toma valores crecientes entre 3,7 y 4 para ve- locidades de salida entre 5 m/s y 25 m/s.
Consideraciones sobre el papel de las bocas de Ilegada en la ventilación:
- La principal misión de las bocas de entrada es Ilevar el aire fresco sin peligro para los animales. Cuando el aire introducido pasa directamente desde la boca de entrada a la boca de extracción sin pasar por la zona de estancia de los animales se habla de flujo de aire en cortocircuito;
cuando ocurre esto la aireación en la proximidad de los animales se ha- re entonces de forma menos eficaz, puesto que se realiza únicamente por los flujos de aire secundarios.
- Si el aporte de aire fresco exterior se realiza constantemente sobre la zo- na de estancia de los animales ofre- ce todas las garantías en cuanto a la composición del aire, sin embargo existe el peligro de una temperatura demasiado baja y de una velocidad del aire demasiado elevada. Para evitar esto es necesario mezclar bien el aire fresco y el aire ambiente antes de que alcance la zona de los animales. La temperatura y la velo- cidad del aire deben, en un reco- rrido lo más corto posible, ser trata- dos de forma que se sitúen dentro de los límites admisibles. Esto pue- de hacerse situando un dispositivo de mezcla y direccionamiento sobre la boca de entrada como placas per- foradas, rejillas, etc.
- Las bocas de entrada deben empla- zarse de forma adecuada para que todas las zonas del alojamiento es- tén suficientemente aireadas evi- tando zonas muertas.
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IFig. 5. Posicionamiento de las rejillas de entrada.
Un aspecto importante que influye de forma incontrolable sobre la veloci- dad de entrada, en los sistemas de ven- tilación natural, es el viento exterior al edificio y su acción debe ser eliminada o limitada por medio de un cortavien- tos o empleando tomas de entrada in- directa.
En cuanto al trayecto del flujo de aire influyen sobre todo la velocidad de entrada y la forma de las bocas de ad- misión. La fuerza de la gravedad tiene también una influencia sobre la distan- cia recorrida; esta influencia, debida a la diferencia de temperatura entre el flujo de corriente de aire exterior y el aire del interior, es inversamente pro- porcional a la velocidad de entrada, disminuye cuando la velocidad del aire introducido aumenta y viceversa. Para un ventilador insuflando aire en el interior, el chorro tiene un alcance mucho mayor que en el caso de un ventilador trabajando en aspiración. En la fig. 4 se muestran los niveles de velocidad alcanzada según la distancia al ventilador.
El ángulo de incidencia tiene tam- bién gran importancia en el alcance, así instalando rejillas divergentes a 45" el alcance al que se obtiene una veloci- dad igual al 10^% de la de entrada es de 15 veces el diámetro del ventilador.
Por otra parte la convergencia de las lá- minas no alarga la longitud del chorro en contra de lo que podría parecer, sino que al producir una fuerte con- tracción de la vena, la corriente diverge antes de lo que haría sin persianas o con persianas paralelas. En la fig. 5 se ilustran estos aspectos.
En ausencia de persianas o con per-
Bocas de salida de aire viciado
Con excepción de los sistemas de ventilación dinámica, las bocas de ex- tracción de aire se sitúan siempre en la parte más elevada del establo; la uni-
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Fig. 6. Alojamiento para PARTOS. Tipo 1.
Suelo parcialmente enrejillado.
Foso de deyecciones. Extracción mecánica. Sistema de ventilación en depresión. Falso techo con entradas regulables.
Fig. 7. Alojamiento para PARTOS. Tipo 2.
Suelo de hormigón aislado.
Canaleta para retirada mecanizada de deyecciones.
Sistema de ventilación en sobrepresión. Puede ezistir o no falsotecho.
Fig. 8. Alojamiento para PARTOS. Tipo 3.
Cubículos prefabricados. Foso de deyecciones.Extracción mecánica. Sistema de ventilación en sobrepresión. Bocas de salida inferiores. Chimenea con toma desde el toso o rejilla lateral.
EI falso techo puede o no existir.
Fig. 9. Alojamiento para la fase de TRANSICION.
Alojamiento en jaulas tipo flat-deck. Foso de deyecciones con extracción mecánica.
Sistema de ventilación en depresión. Falso techo filtrante con entradas regulables.
formidad de la extracción merece toda la atención con el fin de evitar zonas muertas.
En los sistemas mecánicos se obtie- nen mejores resultados empleando va- rios ventiladores pequeños o chime- neas extracción que una sola unidad mayor, aumentándose por otra parte las posibilidades de regulación. Es pre- ciso cuidar que la boca de extracción no influya directamente en las bocas de llegada y en el camino recorrido por los chorros de aire que resultan. Esto podría dar lugar a un flujo en cortocir- cuito sin una adecuada circulación de aire en el alojamiento. Cuanto mayores sean los ventiladores o las chimeneas más difícil es lograr las condiciones adecuadas mediante regulación.
Las distancias recomendables para ventiladores con una capacidad de 3.000 a 6.000 m3/h, bastante corrientes en los establos, son de unos 4-5 m entre la boca de entrada y la de extracción. La distancia entre las dos bocas no debe sin embargo ser demasiado grande, de 7,5 a 10 m, porque el grado de dilución del aire ambiente en el aire fresco aumenta en función del camino recorrido y, por otra parte, las bocas de Ilegada deberían ser dimensionadas demasiado grandes para garantizar una velocidad del aire suficientemente lenta a nivel de la aber- tura de admisión del aire.
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Cerca de las bocas de extracción, cuando la ventilación se realiza en de- presión (ver fig. 5), la velocidad del aire se reduce a un valor muy peque- ño, a una distancia igual al diámetro del ventilador la velocidad es del 10% a la de salida. E1 peligro de corriente de aire allí es por tanto mínimo (salvo in- fluencia del viento) es por esto que los sistemas en depresión son general- mente preferidos a los sistemas de in- yección.
Conductos o recorridos de aire en el alojamiento
Una cuestión fundamental a la hora de estudiar la ventilación del aloja- miento es disponer los aparatos y las bocas de entrada y salida del aire de forma que los flujos que se produzcan en el local no dejen zonas muertas, donde se acumularía el aire viciado, aumentando cada vez más su nivel de polución, y al mismo tiempo cuidando que al nivel de los animales no se pro- duzcan corrientes de velocidad supe- rior a los límites prestablecidos de acuerdo con su fase de desarrollo. Para ello es básico no solo tener en cuenta las cantidades de aire a evacuar sino la forma de conducir esos caudales, con- siderando que cuanto más sofisticado sea el sistema suele ser más caro, no
sólo de inversión sino de manteni- miento.
El emplazamiento de falsos techos con rejillas regulables y la conducción por tubos de sección decreciente a lo largo de la nave, serían en principio los sistemas más adecuados para lograr los objetivos propuestos. Ha de tenerse en cuenta que a medida que se aumenta el recorrido del aire, bien para dismi- nuir su velocidad bien para aumentar su temperatura, aumentan las pérdidas de carga y por tanto debe instalarse una potencia superior en el edificio.
En las figs. 6 a 12 se muestran sec- ciones de alojamientos de ganado por- cino en diversas fases del ciclo produc- tivo en las que se ha tratado de recoger diferentes soluciones prácticas a las ne- cesidades de confort de los animales de acuerdo con esos estados.
Emplazamiento y regulación del sistema de ventilación
El caudal de ventilación de un esta- blo (V) se calcula por los métodos de cálculo enunciados anteriormente. Un caudal de 3.000 a 6.000 m3/h por venti- lador cubrirá generalmente todas las necesidades en cuanto a caudales y po- sibilidades de regulación.
La decisión sobre el emplazamiento de los ventiladores en el sistema mecá- MUNDO GANAOERO /993-7/8
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Fig.10. Alojamiento para la fase de
TRANSICION y/o CEBO.
Suelo parcial o totalmente enrejillado. Fosos de deyecciones con eztracción mecánica.
Sistema de ventilación en depresión. Falso techo con entradas regulables.
Fig.11. Alojamiento para la fase de CEBO.
Suelo de hormigón con zona de deyecciones enrejillada. Fosos de deyeccionescon eztracción mecánica. Sistema de ventilación en depresión.
Fig.12. Alojamiento para la fase de CEBO.
Suelo de hormigón. Zona de deyecciones ezterna enrejillada.
Fosos de deyecciones con eztracción mecánica. Sistema de ventilación natural. Válido como alojamiento para animales en otras fases (reposición, verracos, etc.^.
Fig.13. Detalle de la boca de entrada en un sistema en sobrepresión.
nico es de una gran importancia y en cada solución presenta ventajas e in- convenientes que no decantan a un sis- tema sobre otro. Esquemáticamente algunas soluciones en alojamientos por- cinos se muestran a continuación.
• Sistemas:
- Naturales.
- Mecánicos.
- Mixtos.
• Sistemas mecánicos:
- En sobrepresión.
- F.n depresión.
• F,mplazamiento de las bocas de extracción:
- En las paredes - Bajo la solera
• Emplazamiento de las bocas de llegada:
- En el tejado.
- F.n los muros.
Los ventiladores pueden emplazarse bien en el tejado, bien en las paredes o en fosos bajo la solera. Para un mismo caudal de ventilación, estos dos últi- mos sistemas darán lugar a consumos de energía más elevados a causa de que el movimiento del aire se realiza en contra de la forma natural. Las bocas de Ilegada pueden emplazarse bien en cl tejado o en los muros. F.l lugar don- de serán instaladas debe ser juiciosa- mente elegido con el fin de que cada M U N DO GANADERO / 993-7/8
ventilador de tamaño igual sirva a su- perficies iguales.
Las bocas de entrada de aire deben estar repartidas uniformemente y estar previstas para una velocidad de llegada del aire del orden de 1 m/s. Será nece- sario, por tanto, prever 28 dm-' de su- perficie de llegada por 1.000 m' de aire de ventilación. Si se instalan dispositi- vos especiales para que el aire no Ile- gue directamente a la zona de estancia de los animales, (falsos techos, placas perforadas, etc.) la velocidad de llegada del aire puede alcanzar, excepcional- mente, 2-3 m/s.
Tanto la necesidad de oxígeno para la respiración como la emisión de COz, vapor y otros gases se realiza de forma continua, por lo cual sería deseable que el sistema de aireación funcione en continuo (como es el caso de la venti- lación natural). Por otra parte los re- querimientos varían con las condicio- nes climáticas exteriores que lo hacen también continuamente. Si se persigue el objetivo de suministrar a los anima- les las condiciones adecuadas en todo momento, la ventilación ha de ser re- gulable.
La regulación de una ventilación me- cánica se hace generalmente por la re- ducción de caudal de los ventiladores.
La utilización de un termostato implica una ventilación todo-nada. Una regula-
ción posible consiste en desconectar manualmente un cierto número de ventiladores durante el período frío del año, pero como la distancia entre los ventiladores en servicio cambia, se corre el riesgo de que la uniformidad del reparto se pierda.
Actualmente, se utilizan ventilado- res con regulador de velocidad y pro- gramables. La posibilidad de utilizar 2 ó 3 velocidades distintas manteniendo el emplazamiento hacen que en la re- gulación se mantenga de una forma más fácil la uniformidad de la distribu- ción.
Algunas consideraciones prácticas en cuanto
a la realización de la ventilación
Ventilación de emergencia
Sólo en el caso de la ventilació ❑ me- cánica es necesario considerar la posi- bilidad de instalar un sistema de venti- lación de emergencia. Como primera medida de seguridad para los aloja- mientos con un buen nivel de ocupa- ción y ventilados mecánicamente de- bería ser la instalación de un disposi- tivo de alarma de sirena que avise so- bre una interrupción de corriente me- diante una sirena o similar. También puede avisar un sistema similar sobre 67
los niveles de temperatura, humedad o la concentración de gases nocivos en el establo.
Las medidas a tomar en caso de una interrupción en el suministro eléctrico dependen de la causa y de la duración de la avería, de la estación, de la im- portancia del establo y de su ocupa- ción. La instalación de un grupo elec- trógeno de emergencia es imprescindi- ble en empresas ganaderas con un cier- to nivel. Para empresas de menor im- portancia, la ventilación de emergencia puede sustituirse por la apertura de puertas, ventanas o trampillas de venti- lación de emergencia. La abertura de tales trampillas puede automatizarse disponiendo por ejemplo de un siste- ma de electroimán: cuando se produce el corte de corriente, los imanes pier- den su fuerza magnética y las trampi- llas se abren.
En ciertos tipos de ventilación (p.ej.
cuando el ventilador se encuentra en una chimenea^, las consecuencias de una interrupción de corriente, aunque fuese de larga duración, no serían tan perjudiciales como en otros casos por- que la ventilación, aunque en menor medida, sigue funcionando gracias al tiro natural de la chimenea.
Anchura del establo
Como se vio anteriormente la com- posición del aire de un flujo de aire de entrada es cada vez menos respirable en función de la distancia recorrida. Es por ello que la separación entre la o las bocas de llegada y la o las de extrac- ción no puede ser demasiado grande y debería oscilar 7,5-10 m por ejemplo.
La anchura del establo estará por tanto limitada a dos veces esta distancia (de 15-20 m). La distancia llegada-extrac- ción no puede por otra parte ser dema- siado pequeña a causa de las influen- cias recíprocas.
Llegadas de aire
El aire fresco procederá en general del aire libre, en caso de quc no fuese así es preciso vigilar que no provenga de locales contiguos donde él esté ya viciado por animales o por otras fuen- tes de contaminación o a una tempera- tura demasiado alta, lo que podría ser conveniente en invierno pero que ha-
ría prever una entrada diferente en ve- r^no.
Extracción de aire por la parte haja
Tanto con chimeneas de extracción natural, como con ventilación mecá- nica, la extracción que se realiza al ni- vel del suelo o por conductos bajo la solera comunicados con los fosos de deyecciones son más convenientes con el fin de eliminar los gases y el polvo en la proximidad del lugar donde se producen. Además, la temperatura media del aire del establo será algo más elevada que si la extracción se realiza por bocas emplazadas en la parte alta.
No obstante, en la práctica, esta téc- nica es difícil de realizar de forma per- fecta, los gases pesados se irán acumu- lando con los gases más ligeros y el va- por en zonas de aire superiores del es- tablo y si no se alcanzan totalmente (as condiciones generales de la atmósfera del alojamiento, tendrían a menudo tendencia a degradarse. La extracción cerca del suelo exige por tanto una buena disposición de las bocas de extracción.
Cuando se emplazan las bocas de extracción al ❑ ivel del suelo es preciso tener en cuenta que en período de ve- rano un nivel de calor incómodo pue- de darse en el edificio. F"mplear en esas épocas calurosas un sistema de ex- tracción de aire situado más alto en el establo se hace por tanto necesario.
Los cortavientos
Deben colocarse paneles delante de la entrada del ventilador o delante de las bocas de llegada, con el fin de limi- tar la influencia del viento en el con- junto de la ventilación y de eliminar los efectos negativos sobre los ventila- dores si éstos están encastrados en los muros.
CONCLUSION
Es importante subrayar que el dis- positivo de ventilación de una cons- trucción nueva debe de ser estudiado previamente y al mismo tiempo que se proyecta el alojamiento si no se quiere después tener que enfrentarse a solu- ciones caras, difíciles y a menudo poco eficaces.
Las exigenrias del ganado horcino en ruanto a las rondiciones ambicnta- les son muy estrictas y están ligadas a muchos factores: edad de los animales, raza, racionamicnto, sistcma de aloja- miento, sistema de limpieza, manejo, etc. que cont^>rman u ❑ complejo entra- mado de intcrrelaciones difíril y com- plicado. Su cstudio, diseño, proycrto y cálculo debc ponerse c n manos de espccialistas quc, generalmente traha- jando en un equipo pluridisciplinar, aborden el problema dcsde todos sus aspectos en bíisqueda dc una solución lo m.ís fiable, versátil y económira posible.
Todo ganadero de porcino (al igual que ocurre para otros ganadcros y de- más profesiones) dcben marcarsc co- mo objetivo la calidad total, due se rcfiere no sólo a la búsqueda de un ob- jetivo económico, sino a mantcner cl control de todas las variables quc in- tervienen en el proceso productivo cn sus límites óptimos, actuando con es- píritu crítico y constante at.ín de supe- ración y así servirá de paradigma para los demás redundando en un mejora- miento del sector.
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