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MIEDOS INFANTILES

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Academic year: 2021

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S.E.M.S. S.E.P. D.G.E.T.I.

PORTADA INTERIOR

Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios

No. 103

TRABAJO DE INVESTIGACIÓN

Tema:

¿PORQUÉ LOS NIÑOS TIENEN MIEDOS?

Asignatura.- Seminario de Titulación

Alumno: Pedro Antonio Muñíz Martínez.

Profr.- Lic. Ursino Cervantes Vázquez.

Grupo: 6° “A” #Lista: 28

Turno Matutino

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DEDICATORIAS

Es para mi el presente autor de este trabajo de investigación, cuyo tema y pregunta problema es “porqué los niños tienen miedos”, y al cual decidí titular “el enemigo infantil”, un honor y me da un enorme orgullo hacer la dedicatoria de este trabajo a una persona muy importante, a la mujer que me dio la vida y que sin lugar a dudas siempre me ha apoyado y animado a seguir adelante, a aquella persona que me ha enseñado que los sueños se pueden alcanzar, por ello y muchas cosas más yo le dedico este trabajo a Margarita Martínez Frías, mi mamá.

Quiero dedicar por otra parte este trabajo a unas personas que son muy importantes para mi y que son mis compañeros y amigos, por ello lo dedico a Irvin, Luis Roberto, Alí, Stephania, Mariel y Jonathan del 6° “A” del C.B.T.i.s. 103, que me han apoyado y brindado su amistad y cariño y a los cuales quiero darles las gracias y decirles que les deseo lo mejor a todos. Por último, pero no menos importante dedico este trabajo a una jovencita buena, hermosa y muy agradable compañera mía en la secundaria, que he visto y espero volver a verla muy pronto, ya que es una persona que me inspira a dar lo mejor de mi y además una chica que yo quiero mucho, te lo dedico a ti Dreihdry Elideth Villarreal Rubio.

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AGRADECIMIENTO

Pedro Antonio Muñiz Martínez, autor del presente trabajo de investigación ofrece su total agradecimiento al Lic. Ursino Cervantes Vázquez por la asesoría impartida como profesor de la materia Seminario de Titulación, así como por el apoyo otorgado extraclase que fue fundamental para la elaboración de dicho trabajo.

El autor da además su más cordial agradecimiento a la Familia Muñiz Martínez y en especial al menor José Martín, así como a todos los niños que fueron sujetos o unidades de análisis y las personas entrevistadas (encuestadas) por su participación, colaboración y facilidades prestadas para la realización del presente estudio.

Como agradecimiento a todo aquel que la quiera le doy esta frase: “Y que es el hoy sino el mañana del ayer”

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ÍNDICE

Portada interior Dedicatorias Agradecimiento Índice Introducción

Capítulo 1.- El Contexto de Investigación 1.- Planteamiento del problema

2.- Objetivos 3.- Justificación 4.- Antecedentes

Capítulo 2.- Marco Teórico 1.- Conceptualización

2.- Historia del desarrollo del conocimiento del problema de los miedos en los niños 3.- Normatividad 4.- Marco teórico 5.- Marco de referencia Capítulo 3.- La Metodología 1.- Hipótesis 2.- Variables 3.- El tipo de estudio

4.- Sujetos, unidad de análisis o muestras 5.- Materiales y Procedimientos

Capítulo 4.- Resultados 1.- Resumen de resultados 2.- Tipos de análisis

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Apartados Conclusiones Sugerencias Anexos Bibliografía

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INTRODUCCIÓN

Queridos lectores que se dichan y dan su tiempo a leer este trabajo, titulado “El enemigo infantil”, comenzaré por mencionarles que este trabajo es un documento de una investigación que se hizo para saber y conocer más sobre el problema de los miedos en los niños, basándose en la pregunta principal porqué los niños tienen miedos e interesándose más en el fenómeno ocurrido en menores con edades de entre 4 y 12 años, de esta manera indagamos en un problema que ha aquejado a toda la sociedad humana en alguna etapa de su vida. Su objetivo principal es identificar y descubrir los motivos principales por los cuales los niños entre 4 y 12 años tienen miedos. En el documento se analiza como influye el comportamiento de los padres a que se de esta situación en los niños, así como que influencia tiene el comportamiento que tienen los padres hacia los hijos cuando estos padecen el problema, si es positiva y ayuda a que se resuelva o es negativa y provoca que se empeore el problema. El documento realiza un análisis en el que se habla como a través del inconsciente el miedo se ve manifestado en los niños además de que en el se realizo un análisis y descripción de la influencia de la madurez mental de los niños a la presentación o manifestación del problema. Pero la investigación no sólo se enfocó al análisis de lo ya mencionado sino que en ella se muestran y describen los efectos generados por el miedo. Por ello les puedo decir que no es el típico texto súper extenso y muchas veces tedioso o aburrido para su lectura que suele darse en las investigaciones y que en ocasiones no termina dando conclusiones y resultados satisfactorios.

Las razones que tuve para elaborar este trabajo de investigación son dos; la primera es que es una obligación escolar en la asignatura Seminario de Titulación para pasar el semestre y la segunda es por encargo y en parte por motivación personal.

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El trabajo de investigación y el documento según como se puede observar en el índice tiene una organización por capítulos. El primer capítulo es el contexto de la investigación en el cual se encuentra el planteamiento del problema, que es porqué los niños tienen miedos, en el también se encuentran los objetivos, la justificación y los antecedentes de la investigación con base en el problema planteado los miedos en los niños. En el se muestra una investigación relacionada al problema estudiado. Es un capitulo explicativo y fundamental para la comprensión del problema de investigación, realizado de forma sencilla y comprensible para que todo aquel que desee leer el documento lo comprenda, posee muy buena manufactura.

El segundo capítulo es el marco teórico en el se contiene la conceptualización del problema de investigación los miedos en los niños así como de aquellos factores que se mencionan en los objetivos, que influyen en el problema y que no son comprensibles con claridad. Contiene el historial y la descripción (historia) de los estudios asociados con el tema los miedos en los niños desde la primera definición hasta la última o más reciente investigación o estudio realizado sobre el tema. Incluye la normatividad relacionada con el tema como son los derechos humanos y de los niños. Este capítulo contiene el marco teórico y de referencia en el que se muestran teorías e investigaciones de personas sobre el tema respectivamente. Este es un capítulo interesante para aquellas personas que gusten de aspectos históricos, legales y teóricos, pero sin interés para las que buscan resultados, soluciones o sugerencias y esa es la razón para la que leen este documento.

El tercer capítulo es la metodología el cual contiene la perspectiva teórica, las hipótesis, las variables, el tipo de estudio, la unidad de análisis, y los materiales y procedimientos. En sí en este capítulo se da una hipótesis que se buscara comprobar y una hipótesis nula por su defecto. Se muestran las

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variables que afectan al problema, se definen y se menciona su forma de medición y se presentan el tipo de estudio, materiales utilizados y procedimientos y pasos seguidos y realizados a la unidad de análisis para la obtención de resultados. Podría decirse que es el capítulo menos interesante o entretenido y lo más destacable son la hipótesis y la hipótesis nula.

El cuarto capítulo son los resultados y en el se exponen los análisis, el procesamiento de los datos obtenidos en el capítulo anterior que en ambos puntos fue análisis de contenido y en este se resumen los resultados obtenidos de una forma entendible y coherente. Un muy buen capítulo se los recomiendo.

La última parte queda expuesta en el índice.

Como mencione el capítulo uno con la introducción al problema y la exposición de antecedentes es de lo mejor.

Otro punto muy recomendable son las hipótesis del capítulo tres, así como la perspectiva teórica de la investigación y las variables con su desagregado.

Por último y a gusto del autor muy recomendable todo el capítulo cuatro, donde se da una exposición muy buena y satisfactoria de resultados, creo que es lo mejor del documento.

Por último, como recomendaciones para quién haga investigación sobre el asunto miedos en los niños recomiendo:

a) Una muestra más grande de menores o más unidades de análisis.

b) Un mayor plazo de tiempo para la ejecución de la investigación, trabajo documental y obtención de resultados.

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CAPITUL O 1

EL CONTEXT O DE INVESTIGA CIÓN

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¿Por qué los niños tienen miedos o fobias?

¿Influye el comportamiento de los padres a que se de esta situación en los niños?

¿Entre qué edades se presenta más frecuentemente este problema? ¿Qué efectos o traumas dejan los miedos en los infantes?

¿Por qué no se desarrolla o presenta ese miedo o fobia al tener la compañía de otra persona?

El porque tienen miedos o fobias los niños, porque surgen estos problemas que son de origen psicológico y mental en ellos y desde tan temprana edad, que provoca que estos miedos o fobias surjan en los niños. Es claro que al llegar al mundo un recién nacido, este no conozca nada acerca de él, de lo bueno y de lo malo que en el ocurre, de las guerras, de las muertes, etc.…, por lo que queda muy claro que pueden nacer con enfermedades hereditarias, con fallas en sus órganos, síndromes, deformaciones, pero algo es muy concreto, ningún niño nace con miedos. Estos los van adquiriendo conforme pasa el tiempo, conforme crecen y viven las experiencias de la vida, por lo cual esta investigación se encargara de descubrir que causas provocan que surjan determinados miedos.

Frecuentemente los niños le obtienen miedo o fobia a ciertas situaciones feas o desagradables que han experimentado y más si lo que paso es reciente y el recuerdo este presente día con día. Pero esto no solo ocurre por motivos como estos, muchas veces los padres son los causantes de tales miedos, ya sea una forma por su comportamiento regañón, duro y demasiado estricto hacia ellos, por atemorizarlos con historias horribles como el coco te va a llevar en la noche solo para lograr que hagan algo, etc.… Otro hecho muy claro que origina miedo en los infantes y que entraría en lo primero que mencione son los accidentes que sufren. Es frecuente ver padres que no saben como hablar con sus hijos acerca de sus miedos, ni como aconsejarlos para que los venzan, y otros que obligan a los menores

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a hacer cosas para vencerlos o afrontarlos de forma inadecuada y solo provocan que los miedos se agraven.

En gran parte de los casos los miedos de la infancia son superados o no representan problema mayor en la edad adulta. Pero cuando estas fobias no fueron resueltas a la edad adecuada el sujeto que sufre el problema tiende a poseer problemas de identidad, problemas de socialización, problemas en el trabajo, afectaciones físicas y complicaciones en su vida cotidiana. Por ejemplo: Una persona que de niño le tenia miedo a estar encerrado en algún sitio y no resolvió este problema, de adulto lo mas posible es que sea una persona claustrofóbica y tenga problemas al trabajar en lugares cerrados, al ir en el metro del DF y en muchos aspectos mas de su vida cotidiana que le pueden provocar ataques.

Los involucrados en este problema en primer término son los infantes y en segundo termino los padres o familiares de los niños. Los niños están involucrados como aquellos sujetos que sufren las fobias y a los cuales se les presentan las experiencias o situaciones desagradables, aquellos que reciben los malos tratos de los padres o familiares y todo eso (causas) que originan los miedos. Los segundos involucrados son como se menciono los padres y familiares, son los encargados de cargar con los problemas en todos los ámbitos que conllevan los miedos de sus hijos y de guiarlos para que los superen. En ocasiones, cada vez más frecuentes, hay un tercer involucrado, el psicólogo que actúa como aquel que indaga profundamente en el problema para descubrir sus razones, actúa como consejero y como confidente.

Con el problema se puede decir que se relacionan varios otros aspectos de la realidad, como lugares (sitios) y de que forma, ya que en ellos se dan las experiencias que originan los miedos, en estos lugares se sufren los efectos de los mismos y al ser vistos muchas veces el recuerdo invade la mente del infante que posee el problema. Otro aspecto relacionado es la madurez

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mental que influye en la forma de pensar y ayuda a solucionar problemas, y sobretodo en este caso de las fobias a razonar lógicamente las situaciones y comprenderlas. Pero al ser tan poca la madurez mental que poseen los niños, no logran comprender las cosas y se quedan con ideas erróneas de las cuales algunas a la posteridad se transforman en miedos.

Una fobia o miedo es el temor específico focalizado que una persona posee hacia algo, ya sea, cosa, objeto, persona o situación que se puede presentar u ocurrir con frecuencia a lo largo del día y en la vida de la persona que posee el problema de el miedo. “La fobia específica constituye

un tipo de trastorno de ansiedad que puede definirse como miedo intenso y persistente ante objetos o situaciones concretas”. (Alcázar, Méndez y Orgilés, 2003).Este problema de origen psicológico, se puede presentar a

cualquier edad de la vida (infancia, adolescencia, juventud, adultez y tercera edad), pero el mayor índice de población que presenta el problema corresponde a los niños (de entre 4 y 12 años). Este problema es generalmente originado como una fijación negativa que se queda en la mente de la persona después de haber vivido y sufrido una situación o experiencia desagradable, de manera que cuando no se supera rápido o en ese rato la situación que se presento, la persona le toma pánico o temor a la situación vivida y a cosas o factores que se relacionen con esta.

“A través de las aportaciones de ciencias como la etología, la psicología, la pedagogía, la psiquiatría y la fisiología, es posible analizarlos componentes fisiológicos, comportamentales y cognitivo-subjetivos del miedo en dos vertientes: como fenómeno normal y evolutivo en el desarrollo infantil y, como fenómeno problemático o patológico en la infancia”. (Pérez Grande, 2000).

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Los niños menores tienden con frecuencia a obtener miedos después de haber vivido alguna situación fea, aunque muchas veces algunas de estas situaciones que provocan la fobia en el menor parezcan razones absurdas para una persona con algo más de edad. “Observar a los niños y sobre todo

escucharlos en sus incursiones en el mundo, nos da un material precioso para entender de qué se tratan los miedos y las fobias. Existe un límite entre lo que es el miedo y los objetos y personajes que van adquiriendo el estatuto de fobia”. (González, 2002). La edad influye de manera

significativa a que surgan miedos en las personas, ya que cuando se es mayor se posee un mayor coeficiente intelectual y una mayor madurez mental que cuando se es infante (de entre 4 y12 años), lo que influye en la forma de pensar y permite analizar mejor las situaciones presentadas, de forma lógica y razonable, ayuda a solucionar problemas y comprender lo que paso, de forma que no se le obtiene miedo a lo ocurrido. “Los temores

evolutivos desaparecen sin secuelas, siempre que las actitudes de los adultos que rodean al niño sean las adecuadas pero en algunos casos, los miedos pueden llegar a convertirse en un problema, incluso en un trastorno o fobia que puede alterar seriamente el desarrollo afectivo”. (Pérez Grande, 2000).

Queda claro que esta madurez que los niños aun no poseen por su edad influye a que se presente este problema en ellos con mayor frecuencia. Además queda claro que los niños son muy inocentes y no saben todo lo que pasa a su alrededor, pero así como un niño le tiene miedo a un insecto, otros niños le temen a la oscuridad, al coco, a la tarea, a quedarse encerrados, entre muchas otras cosas.

“Aspectos constitucionales diversos como los determinados por la herencia, la transmisión de patrones familiares, las variables de personalidad (p.ej., el neuroticismo o el rasgo de ansiedad la sensibilidad

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a la ansiedad, la reactividad psicofisiológica, la diferenciación sexual del cerebro, o los ritmos psicobiológicos, entre otros, podrían explicar en cierto modo por qué algunos niños son más miedosos que otros en la misma etapa evolutiva, o por qué en ellos no desaparece la respuesta normal de miedo ante un estímulo concreto cuando, por la edad, cabría esperar que se redujera”.(Valiente, Sandín y Chorot, 2001).

Para que un menor de edad posea un miedo lo mas seguro es que en algún momento de sus cortas vidas y aunque ellos no lo recuerden, han sufrido una experiencia desagradable en relación con lo que le poseen miedo y ellos no lo recuerdan, pero esto queda en su inconsciente y al momento de estar frente a eso ya sea objeto, ser vivo, situación, etc.…, que causa temor, se desata probablemente el recuerdo del inconsciente provocando los efectos negativos de el miedo como son agresividad, alta presión, desesperación, desmayos, problemas nerviosos, respiratorios y cardiovasculares, entre otros, solo por mencionar algunos, que en su forma mas simple pueden ser solamente ataques de pánico, pero en su forma mas grave el miedo puede llevar hasta la muerte.

“La sensibilidad a la ansiedad es, así mismo, diferente del rasgo de ansiedad, ya que este último denota una tendencia a reaccionar con miedo ante cualquier estresor o estímulo ansiógeno, aunque se ha propuesto como variable de vulnerabilidad hacia los trastornos de ansiedad en general, la sensibilidad a la ansiedad parece relacionarse mucho más específicamente con el miedo y, especialmente, con el trastorno de pánico”.(Mc Nally, 1994).

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Lo que mucha gente afirma y se pregunta sobre los miedos es con frecuencia lo siguiente, no importa que hayan sufrido una situación desagradable, porque tomarle miedo y no solo superar rápidamente lo que ocurrió, y la idea era que si muchas veces, a las personas, ya de adultos se nos presentan situaciones que tardamos o no podemos superar, con mayor razón se dificulta en los niños, ya que ellos no poseen el coeficiente intelectual y la madurez mental adecuada todavía para analizar muchas cosas, lo que provoca que se vean influenciados por ideas erróneas y obtengan miedos. Este simple hecho o razón hace que las cosas no sean tan fáciles como muchas personas creen y que solucionar los miedos, sobretodo en los niños, con frecuencia se vuelva algo más que difícil.

La televisión influye demasiado en los niños al punto de deformar su forma correcta de pensar y analizar lo que en ella ven y lo que ellos viven en la vida real. Acaso el televisor es tan adictivo y nocivo para la mente a esa edad que provoca que los menores muchas veces crean que todo lo que ven en los programas es cierto y traten de imitarlo. Cuantos no hemos oído de un niño que se golpeo en la cabeza o se cayo de las escaleras al tratar de volar como Superman.

Lo cierto es que el tema de los miedos o fobias en los niños y sus incógnitas principales, porque surgen, como influye el comportamiento de los padres, entre que edades se presentan con mayor frecuencia, que efectos o traumas provocan y dejan en los infantes y porque no se desarrollan o presentan al tener la compañía de alguien, lo hacen un tema muy interesante para realizar su investigación y estudio.

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DELIMITACIÓN DEL PROBLEMA

Esta no es una investigación que se interese por realizar un estudio a fondo acerca de todos los aspectos de los niños de edades de entre 4 y 12 años. Tampoco pretende ser un estudio sobre la capacidad intelectual de los infantes, ni conocer que tan inteligente puede ser un niño a esa edad o que coeficiente intelectual (IQ) se presenta o se posee generalmente a esas edades. En cambio, pretende conocer los entornos y alrededores en que viven, se desenvuelven y se desarrollan los niños que presentan el problema, así como los entornos en que viven los niños que no presentan el problema. Tampoco busca saber todas las acciones que realizan los menores en estos entornos. Lo que pretende esta investigación es saber si la madurez mental y el coeficiente intelectual que poseen los niños afecta y como afecta a que se presente el problema en ellos. Por otra parte, esta investigación se interesa en conocer el origen de los miedos o fobias en los niños de entre 4 y 12 años, y se interesa en saber sobre los efectos negativos que los miedos generan. Por último se podría mencionar que la investigación no se interesa por conocer que es el inconsciente y la memoria de forma extensa, solo a grandes rasgos o definiciones, ni como funciona ninguno de los dos en lo correspondiente a todos lo demás aspectos, excepto en como influyen a que el recuerdo de aquello a lo que se le tiene miedo se venga a la mente cuando la persona esta frente a una situación parecida o un factor relacionado.

MAGNITUD DEL PROBLEMA

La magnitud de la población afectada por el problema comprende a toda la población infantil existente, es decir, aquella población menor de 18 años, principalmente ubicándose el problema entre los 4 y 12 años. Visto desde otro punto, el problema comprende al 100% de la población, ya que todas las personas pasan o han pasado por la infancia y el problema es un

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proceso evolutivo que sin excepción se presenta en los seres humanos en esta etapa de la vida.

OBJETIVOS

1) Identificar los motivos por los cuales los niños entre 4 y 12 años tienen miedos.

2) Analizar la influencia que tiene el comportamiento que tienen los padres hacia los hijos en el problema.

3) Describir los efectos generados por el miedo.

4) Analizar como a través del inconsciente el miedo se ve manifestado en los niños con edades de 4 a 12 años.

5) Describir como influye la madurez mental de los niños de entre 4 y 12 años a la presentación o manifestación del problema.

JUSTIFICACIÓN

Esta investigación trata de comprender o de conocer aquellos factores que ocasionan surgan miedos (de cualquier tipo) en los niños, enfocado el estudio de este fenómeno solo a los niños de entre 4 y 12 años. Además busca indagar y conocer como influye el comportamiento de los padres o que los padres tienen con sus hijos, de manera que se conozca de forma veraz si esto afecta y como afecta a que surga el problema ya mencionado en los menores. Esta investigación pretende dar a conocer que problemas, efectos o traumas a presente y a futuro deja el problema(padecer el problema), así como explicar de que tratan estos efectos y dar a conocer como afectan en la vida cotidiana de los menores que padecen el problema de tener un miedo o fobia. El estudio busca mostrar como el inconsciente y la memoria influye en que se produzca un miedo o fobia después de que un

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menor ha vivido una experiencia desagradable. Esta investigación trata tambien de ver y mostrar como influye la madurez mental y el coeficiente intelectual que poseen los menores a que se presente el problema de adquirir un miedo en ellos. De esta manera con esta investigación se pretende aportar, principalmente a los padres de familia, conocimiento teórico sobre el problema de porque surgen los miedos en los niños o porqué los niños tienen miedos o fobias, así como métodos y técnicas que ayuden a manejar adecuadamente los miedos y sus efectos en los niños por parte de los padres, de forma que se ayude a su solución. Además, pretende aportar consejos útiles para que los menores logren superar sus miedos.

ANTECEDENTES

Murphy y Bootzin (1973) y Ritter (1968), pretendían saber que tratamientos psicológicos aplicados a la fobia a las serpientes y arañas en población infantil y adolescente daban mejores resultados. Para ello realizaron dos experimentos con niños y adolescentes que padecían miedo a las serpientes, empleando tres condiciones experimentales: modelado en vivo, desensibilización sistemática por contacto y un grupo de control puro. El objetivo principal del meta-análisis fue determinar la eficacia de los tratamientos para la fobia a las serpientes y las arañas en la población infantil y adolescente. Su fundamento teórico se basa en que la eficacia de cada técnica se halla en función de la variante empleada. La hipótesis de la que parte, es que, los sujetos al ser expuestos a diferentes tratamientos psicológicos para superar la fobia a las arañas y serpientes, lo logran a diferente tiempo y en diferente grado, midiendo así cual técnica es mas eficaz. Las variables utilizadas en el estudio fueron: el tipo de tratamiento aplicado; el enfoque de terapia de conducta aplicado; las técnicas de intervención aplicadas; la existencia o no de interacción con el estímulo

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fóbico durante el entrenamiento y el tipo de interacción; el estímulo temido; la dosis de tratamiento; la inclusión de medidas de seguimiento y el tipo de contacto; el tipo de terapeuta y la inclusión de tareas para casa. El tipo de estudio es un meta-análisis. Los materiales y procedimientos para recoger datos son consultas con soporte informático, revisión directa de revistas especializadas y consulta a investigadores expertos en el área, con la condición de referirse al tratamiento de la fobia a serpientes y arañas en niños y adolecentes. En los resultados se observa que los procedimientos psicológicos son altamente eficaces para la reducción del problema y que consiguen el mantenimiento de las ganancias terapéuticas en el tiempo. En conclusión, los resultados del meta-análisis sugieren que el tratamiento psicológico de la fobia a las serpientes y los animales en niños y adolescentes es altamente eficaz, apostando por el modelado en vivo como procedimiento de elección.

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CAPITUL O 2

MA RCO TEÓRICO

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LA PERSONALIDAD

La noción de personalidad se utiliza en ocasiones para referirse al conjunto de rasgos psicológicos y aspectos relacionados con el desarrollo emocional y afectivo. Es la formación de la persona atendiendo a los cinco grandes grupos de capacidades humanas: capacidades físicas, cognitivas, afectivas, de equilibrio personal y de inserción social, que confluyen en un conjunto de características que determinan la adaptación al medio de cada individuo. Según Pinillos (2008): “La personalidad es la organización relativamente estable de las características innatas y adquiridas que conforman la conducta con que cada persona afronta las diferentes situaciones”. (Molina

Prieto Remedios. 2008. Pág. 1)

EL APEGO

Es la relación afectiva que establece el niño con una persona privilegiada de su entorno. Es fundamental en los dos primeros años de vida y se caracteriza por determinadas conductas (aproximación física, seguimiento, miradas, etc.…), representaciones mentales y sentimientos.

La presencia de la figura de apego le proporciona al niño sentimientos de seguridad, bienestar o placer. La separación o distanciamiento de esta figura causa la ansiedad infantil. Son muchos los estudios que revelan transtornos en el desarrollo afectivo en aquellos niños que carecen de una figura de apego. (Ibídem – 3)

EL MIEDO

El miedo es la reacción normal y adaptativa que experimentamos cuando nos enfrentamos a estímulos (situaciones, objetos, pensamientos) que implican peligro o amenaza, teniendo un valor de supervivencia obvio. El miedo, como cualquier otra emoción, se manifiesta a tres niveles o tipos de respuesta:

 Expresiones conductuales visibles

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Cambios fisiológicos acompañantes. (García, Jorge. s/año. 18/05/2009) Es un proceso psicológico normal ante una persona o situación que el niño percibe como amenazante. Constituye una reacción para la propia supervivencia. Se da fundamentalmente entre los dos y los seis años, pues pueden captar mejor que los bebes las sensaciones de peligro, y menos que los adultos para darse cuenta de que no se trata de amenazas personales. Se desvanece con el desarrollo.

Los agentes generadores de los miedos pueden ser:  De tipo físico: ruidos, oscuridad, luces intensas, etc.  De orden psíquico: imaginaciones o amenazas.

 De orden social: temor a personas, a una situación, al ridículo, etc. Factores que condicionan las variaciones en los temores:

 Inteligencia: Los niños precoces tienen los miedos de los adultos.  Sexo: Las niñas más que los niños.

 Condiciones físicas: Los débiles más que los fuertes.  Contactos sociales: El temor se contagia.

 Posición ordinal: Los mayores más que el resto.

Personalidad: Los más inseguros temen más. (Molina Prieto Remedios.

2008. Pág. 5)

LA FOBIA

La fobia (del griego phobos, miedo)es un temor angustioso e irracional ante un objeto o situación exterior que, de modo persistente, es vivido como amenazante por el sujeto. Posee un carácter omnipresente, y por la gran ansiedad que siempre la acompaña, engendra conductas de evitación.

Las fobias infantiles son tan comunes (hasta el punto de que, si poseen un carácter leve y transitorio, son perfectamente normales) que Freud llegó a

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considerar como la neurosis infantil por excelencia. (Bayona, López Matteo.

2001. Pág. 95)

La fobia es un miedo muy intenso que representa un patrón de comportamiento desadaptativo de respuestas de ansiedad, ante estímulos que no entrañan un peligro real. Se caracteriza por:

 Es desproporcionado con respecto al peligro de la situación.  Es resistente a explicaciones o razonamientos.

 Es involuntario y no esta sometido al control del niño.

 Lleva a evitar la situación temida con la consiguiente perturbación de la vida del individuo.

 Puede aparecer acompañada por síntomas como trastornos en el sueño, en las comidas, enuresis, onicofobia (comerse las uñas), tartamudeo, etc. (Molina Prieto Remedios. 2008. Pág. 6)

El síntoma fóbico es una medida defensiva contra la actualización de la angustia, es decir, que se trata de un mecanismo de defensa mediante el cual la angustia se desplaza sobre un objeto externo al sujeto, y así se consigue apaciguarla. El objeto fóbico tiene un valor sustitutivo: es un disfraz simbólico de aquello que se esta reemplazando. (Bayona, López

Matteo. 2001. Pág. 95)

LA ANGUSTIA

La angustia ha sido definida como un sentimiento de miedo en desacuerdo con la realidad, o exagerado en relación con la amenaza real. Desde un punto de vista analítico, la angustia es siempre miedo a la separación o pérdida de un objeto amado, y se manifiesta tanto en el niño como en el adulto. (Bayona, López Matteo. 2001. Pág. 71)

LA RELAJACIÓN

La relajación se define como la ausencia de tensión o activación en el estado de un organismo, y que se manifiesta a tres niveles:

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a) Fisiológico que incluye los cambios somáticos, viscerales y corticales (cambios en la tensión muscular, tasa cardiaca, ritmos electroencefalográficos, etc.).

b) Conductual hace referencia a los actos externos directamente observables del organismo (expresiones corporales y faciales, inactividad, hiperactividad, lucha, huida, etc.).

c) Subjetivo que se refiere a la experiencia interna consciente del propio estado emocional o afectivo del sujeto (calma, tensión, sensación de malestar, etc.).

Estos tres niveles o tipos de respuesta se encuentran íntimamente ligados formando una unidad integral, de modo que cualquier cambio observado en una de ellas repercute en las otras y viceversa. (García, Jorge. s/año.

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HISTORIA DEL DESARROLLO DEL CONOCIMIENTO DE LOS

MIEDOS EN LOS NIÑOS (MIEDOS INFANTILES)

Gray (1971) dice "Consideramos al miedo, como un hipotético estado del cerebro o sistema neuroendocrino, que surge en determinadas condiciones y se manifiesta por ciertas formas de comportamiento".

En el desarrollo de las teorías explicativas del miedo, hay contribuciones de la psicologia conductista (Watson, 1924). En esta teoría, calificada de simplista posteriormente, se señala que los estímulos atemorizantes innatos, es decir, aquellos que no hemos aprendido, sino que simplemente desarrollan miedo, debido a su potencial carácter peligroso para el individuo, podrían ser:

- el ruido.

- la pérdida de soporte inesperada. - y el dolor.

También los etólogos con sus conocimientos e investigaciones, dieron nuevas perspectivas al tema, así Tinbergen en su libro, "estudio del instinto". Se refiere al trabajo realizado con Lorenz sobre siluetas amenazantes o peligrosas de aves, para los patos y los gansos, intentando demostrar e ilustrar el carácter instintivo de los comportamientos del miedo. Realmente de los trabajos de Tinbergen, se puede deducir, con mayor claridad, que un estimulo novedoso, en sí mismo, produce temor.

Los trabajos del etólogo británico Robert Hinde y los de Hartley (1954) si llegaron a probar que en ciertas variedades de aves existen unos temores innatos frente a depredadores, que se expresan como comportamientos de alboroto o huida.

De estos experimentadores también se recibe la aportación del proceso de maduración en el miedo, en un principio, el miedo no aparece en determinada especie a estímulos específicos y más tarde si, entonces ¿ha habido aprendizaje, posterior? Parece ser que éste proceso, puede estar

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relacionado con la maduración del sistema nervioso implicado, de forma que éste no posee todavía el nivel de maduración suficiente para ante determinados estímulos, reconocer y dar una respuesta adecuada. Esto podemos ilustrarlo, con algunos miedos infantiles.

Algunos experimentos sobre el temor de los niños a la oscuridad (Valentine, 1920-30) o a los animales, parecen aportar datos sobre la maduración, estos miedos aparecen hacía los dos años, sin una experiencia previa, que los pueda causar (lecturas, conversaciones u otros datos sobre el tema). Los miedos alcanzan el máximo entre los cuatro y cinco años de edad.

Según Gray (1971),"podemos clasificar, entonces, los estímulos causantes del miedo en: intensos, novedosos, característicos de peligros especiales de significado evolutivo y estímulos procedentes de interacciones sociales entre congéneres".

Cambios fisiológicos ante una situación provocadora de miedo.

Los sistemas fisiológicos implicados, a nivel interactivo, por excelencia, son: el sistema nervioso autónomo y el sistema endocrino.

La respuesta subsiguiente, ante un estimulo atemorizante, desencadenada por estos sistemas, fue investigada por Cannon y Selye quienes estudiaron la reacción inmediata del organismo (Cannon) y la adaptación del mismo ante una situación continuada de estrés (Selye). (Reacciones de alarma y periodo de resistencia).

La movilización de los recursos corporales, adecuados para una respuesta de ataque-huida, frente al peligro, se ponen de manifiesto a través de la activación del sistema nervioso simpático y la médula suprarrenal que va a segregar hormonas como la epinefrina y norepinefrina *, si se mantiene la situación, se pasa de la reacción de alarma, al período de resistencia y el control pasa de la médula a la corteza suprarrenal y a la adenohipófisis, las hormonas implicadas son las denominadas antiflogisticas (rebajan los procesos inflamatorios) y están relacionadas con el metabolismo de

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azucares en el organismo (glucocorticoides: hidrocortisona, corticosterona y cortisona), por consiguiente, se relacionan con el aporte de energía al mismo en la fase de resistencia de la que hablamos.

El estrés prolongado, produce una disminución en la actividad del tiroides (disminución de la hormona estimulante tiroidea) y una menor secreción de la hormona del crecimiento.

También hay una clara repercusión del estrés continuado en la alteración del comportamiento sexual y reproductivo, se produce, por tanto ante una situación continúa de emergencia en el organismo, una menor actividad del crecimiento, reproducción y defensas frente a procesos infecciosos, tanto sea la causa del estrés: psicológica, por traumatismo quirúrgico o causa ambiental (Gray, 1971).

*adrenalina y nor-adrenalina

Podemos decir, de forma simplificada, que el miedo es una reacción de protección por parte del organismo que depende del desarrollo filogenético y también de la situación concreta en la que se produzca.

Hay varias maneras, en que se reacciona al miedo como: -el ataque.

-la huida.

-la paralización o algunas conductas intersociales de sumisión frente a dominancia.

Desarrollo y abuso del miedo en los seres humanos.

En los seres humanos, podemos decir, citando a Sue Breton (1995), "que abusamos del miedo, pues hay comportamientos cuyas reacciones fisiológicas son muy parecidas, que estan muy lejos de cumplir con la función de protección".

Veamos, citando a la misma autora, las diferencias entre, miedo, ansiedad, estrés y preocupación.

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-ansiedad-reacción del organismo, a nivel cuerpo y mente, ante una amenaza, menos inmediata a la que la persona puede poner fin.

-estrés- reacción continuada del organismo, ante una amenaza que sigue sin resolverse.

-preocupación – igual a la ansiedad, pero el organismo no ejerce ninguna influencia, sobre ello.

Con relación al miedo, dice A. Ramírez Villafáñez (1995), "los problemas que a lo largo del desarrollo del ser humano, le generan los demás, son innumerables. Están relacionados con actuaciones sociales, que con frecuencia implican no sólo un dominio-sumisión, de uno o unos, por otro u otros, y que provocan sensaciones, sentimientos, actitudes y estilos de comportamientos inadaptativos claramente patológicos, también faltas de apoyo y refuerzo consistente con las actuaciones, que generan incompetencia y desánimo, inseguridad y miedo".

De una forma básica, podemos decir, que los seres humanos sentimos miedo, cada vez que enfrentamos una situación nueva, esto es, relativamente frecuente a lo largo de la vida, luego el miedo no se supera nunca mientras sigamos viviendo, eso sí, podemos aprender (y de hecho es lo que hacemos) a manejarlo para que no nos paralice o nos invalide.

Hay miedos, evidentemente más relacionados con reacciones propias de angustia y ante estímulos muy concretos, como son las fobias, aquí necesitamos de técnicas psicológicas y tratamientos más específicos, que cuando estamos enfrentando esos miedos diarios y cotidianos que se presentan en nuestras vidas y que también, a veces, nos desbordan o desorientan tanto, como para buscar ayuda profesional, pues, todos sabemos que es más fácil ver desde fuera y con una visión panorámica, que desde dentro y en total confusión.(el autor)

"Con relación al miedo, la timidez, las fobias sociales, la vergüenza, el ridículo, la ansiedad social, en general tienen su más probable causa, en la

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experiencia de interrelaciones sociales acumulando éxitos(control, refuerzo positivo. etc.) o fracasos (indefensión, castigo. etc.) de una forma habitual y consistente. Con el matiz de que el éxito fácil y sin esfuerzo, puede llevar también al miedo y fracaso ante la menor dificultad, y, por el contrario el fracaso total ha llevado de manera excepcional a algunos sujetos altamente resistentes, a tener grandes éxitos posteriores". (Ramirez Villafáñez, 1995) Qué podemos hacer y cómo interpretarlo.

Siguiendo la idea de Zaldívar Perez (2003), frente a una situación novedosa y provocadora de miedo, lo más adecuado es tener la sensación de control, para ello puede ser interesante disminuir nuestra vulnerabilidad y aumentar nuestra resistencia, situación que llevamos a cabo a través del manejo de nuestros pensamientos (actitudes, distorsiones, exageraciones, creencias...) y sentimientos, así como el análisis de la situación externa a nosotros y la posibilidad de ejercer control para modificarla o ajustes internos para aceptarla y manejarnos en ello.

Me gustaría citar, las cinco verdades sobre el miedo, según Susan Jeffers (1987)

1. El miedo nunca desaparecerá mientras, siga creciendo.

2. La única manera de liberarse del miedo a hacer algo es hacerlo. 3. La única manera de sentirme mejor es... enfrentarlo.

4. No soy único sintiendo miedo en terreno poco familiar, les pasa igual a todos los demás.

5. Vencer el miedo asusta menos que convivir con un miedo subyacente que proviene de la impotencia.

Estos postulados, vienen a resumir, las indicaciones anteriores que hemos hecho sobre el miedo, es decir, ante una situación o estímulo atemorizante hay que asumir una postura de autocrecimiento y aprendizaje ("de ésta situación saldré fortalecido y con más recursos").

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La confianza de saber que es habitual sentir miedo ante situaciones imprevistas, novedosas. etc.

Tomar una decisión sea cual sea: puedo afrontarlo en ese momento (valoro la situación) o puedo darme tiempo para adquirir recursos nuevos para afrontarlo o simplemente puedo ignorarlo por un tiempo, hasta que se vuelva a presentar (aplazamiento) o puedo aceptarlo y asumirlo como una limitación elegida. (EJ: Miedo a los perros, lo asumo y acepto y cargo con las limitaciones que me impone), aún esta última situación si sentimos que es elección nuestra y que pudiendo resolverlo no lo hacemos, supone un grado de control sobre ese miedo.

Diversos contribuyentes

 Arnau, Jaime (1979) Motivación y conducta.  Breton, Sue(1995) Evite preocuparse.

 Goleman, Daniel (1997) Inteligencia emocional.  Gray, Jeffrey A.(1971) La psicología del miedo.

 Jeffers, Susan (1993) Aunque tenga miedo, hágalo igual.

 Ramírez Villafáñez, Amado (1995) Un método científico para afrontar el miedo y la tristeza.

 Salud y Vida Estrés. Albor libros. Junio 2000

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NORMATIVIDAD

Declaración de los Derechos del Niño, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1959

Artículo 1º.

El niño disfrutará de todos los derechos enunciados en esta declaración. Estos derechos serán reconocidos a todos los niños sin excepción alguna ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño o de su familia.

Artículo 2º.

El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. Al promulgar leyes con este fin, la consideración fundamental a que se atenderá será el interés superior del niño.

Artículo 3º.

El niño tiene derecho desde su nacimiento a un nombre y a una nacionalidad.

Artículo 4º.

El niño debe gozar de los beneficios de la seguridad social. Tendrá derecho a crecer y desarrollarse en buena salud; con este fin deberán proporcionarse, tanto a él como a su madre, cuidados especiales,

incluso atención prenatal y postnatal.

El niño tendrá derecho a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados.

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Artículo 5º.

El niño física o mentalmente impedido o que sufra algún impedimento social debe recibir el tratamiento, la educación y el cuidado especiales que requiere su caso particular.

Artículo 6º.

El niño, para el pleno desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión.

Siempre que sea posible, deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y, en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad moral y material; salvo circunstancias excepcionales, no deberá separarse al niño de corta edad de su madre. La sociedad y las autoridades públicas tendrán la obligación de cuidar especialmente a los niños sin familia o que carezcan de medios adecuados de subsistencia. Para el mantenimiento de los hijos de familias numerosas conviene conceder subsidios estatales o de otra índole.

Artículo 7º.

El niño tiene derecho a recibir educación que será gratuita y obligatoria por lo menos en las etapas elementales. Se le dará una educación que favorezca su cultura general y le permita, en condiciones de igualdad de oportunidades, desarrollar sus aptitudes y su juicio individual, su sentido de responsabilidad moral y social y llegar a ser un miembro útil de la sociedad. El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación; dicha responsabilidad incumbe, en primer término, a sus padres.

El niño debe disfrutar plenamente de juegos y recreaciones, los cuales deben estar orientados hacia los fines perseguidos por la educación; la sociedad y las autoridades públicas se esforzarán por promover el goce de este derecho.

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Artículo 8º.

El niño debe, en todas las circunstancias, figurar entre los primeros que reciban protección y socorro.

Artículo 9º.

El niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad y explotación.

No será objeto de ningún tipo de trata.

No deberá permitirse al niño trabajar antes de una edad mínima adecuada; en ningún caso se le dedicará ni se le permitirá que se dedique a ocupación o empleo alguno que pueda perjudicar su salud o educación o impedir su desarrollo físico, mental o moral.

Artículo 10º.

El niño debe ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa, o de cualquiera otra índole. Debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes al servicio de sus semejantes.

Reseña histórica

1. Antecedentes jurídicos internacionales:

 Declaración de los Derechos del Niño. Ginebra, 1924.

 Declaración Universal de los Derechos Humanos. Naciones Unidas, 10 de diciembre de 1948.

 Declaración de los Derechos del Niño. Naciones Unidas, 1959.

 Pacto Internacional de derechos Civiles y Políticos. Diciembre de 1966; puesta en vigencia en 1976.

 Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Diciembre de 1966; pueta en vigencia en 1976.

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 Convención americana sobre Derechos Humanos. San José de Costa Rica, 21 de noviembre de 1969; entró en vigor el 18 de julio de 1978.  Declaración sobre la protección de la mujer y el niño en estados de

emergencia. Resolución 3318. Asamblea General de Naciones Unidas, 14 de diciembre de 1974.

 Declaración sobre la protección de todas las personas contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes. Asamblea General Naciones Unidas, 1975. En junio de 1987 entró en vigor la Convención contra la tortura.

 Marco jurídico sobre adopción y hogares de guarda. Resolución 41/85. Asamblea General Naciones Unidas, 3 de diciembre de 1986.

 Reglas de Beijing sobre justicia de menores. Resolución 40/33. Asamblea General Naciones Unidas, 29 de noviembre de 1985.

 Convención sobre los Derechos del Niño, Asamblea General Naciones Unidas, 20 de noviembre de 1989. Tratado Internacional de 54 artículos que profundiza los derechos del niño, reafirmando la necesidad de proporcionarles cuidado y asistencia especiales en razón de su vulnerabilidad, subraya de manera especial la responsabilidad primordial de la familia por lo que respecta a la protección y asistencia; la necesidad de protección jurídica y no jurídica del niño antes y después de su nacimiento; la importancia del respeto de los valores culturales de la comunidad del niño, y el papel crucial de la cooperación internacional para que los derechos del niño se hagan realidad.

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MARCO TEÓRICO

Existen dos influyentes teorías que han dominado, hasta la última parte del Siglo XX, en el pensamiento respecto al miedo y la ansiedad ante la muerte. TEORÍA DEL MIEDO A LA MUERTE DE FREUD

Sigmund Freud (1856-1939) fue el primero que tuvo algo que decir. El fundador del psicoanálisis reconocía que la gente a veces expresaba su miedo a la muerte.

A pesar de todo, la tanatofobia, como él la llamaba, era meramente un desazón que provenía de una fuente de preocupación más profunda.

No era a la muerte a lo que le temía la gente, porque…

“Nuestra propia muerte es bastante inimaginable… En lo profundo, nadie cree en su propia muerte, o diciéndolo de otra manera, en el inconsciente cada uno de nosotros está convencido de su propia inmortalidad”.

Freud (1953) pp. 304-305

El inconsciente no repara en el paso del tiempo, ni con la negación de este. Más aún, cualquiera que sea nuestro temor, no puede ser temor a la muerte, porque nunca hemos experimentado lo que es la muerte.

Las personas que expresan temores relacionados con la muerte, entonces, en realidad están tratando de enfrentarse a sus conflictos infantiles no resueltos, mismos que no pueden hacer conscientes y expresarlos abiertamente.

TEORÍA DE LA ANSIEDAD ANTE LA MUERTE DE BECKER

No solo es real la ansiedad ante la muerte, sino que es la fuente más profunda de preocupación de la gente.

Esta ansiedad es tan intensa que genera muchos, si no es que todos, los miedos y fobias específicas que las personas experimentan en su vida diaria.

Los miedos de estar solo o de estar confinado en un espacio estrecho, por ejemplo, son miedos cuya conexión con la muerte es fácil de rastrear y así

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mismo lo es la necesidad de luces brillantes y de ruido. Resulta más confortable, más apropiado para mantener nuestra auto-imagen, el transformar la ansiedad subyacente en una variedad de pequeñas aversiones.

De acuerdo con Becker, buena parte de los comportamientos cotidianos de la gente consisten en intentos de negar la muerte y consecuentemente, mantener en control su ansiedad básica.

Becker sugiere también que aquí es donde se vuelve crucial la sociedad, ya que muchas de las prácticas y las creencias están al servicio de negar la muerte y reducir la ansiedad experimentada. Los servicios funerarios con sus flores y homilías o el sistema médico con su actitud evasiva.

TEORÍA DEL ARREPENTIMIENTO DE ADRIAN TOMER Y GRAFTON ELIASON

Un nuevo enfoque, la teoría del arrepentimiento, fue propuesta en 1996 por Adrian Tomer y Grafton Eliason.

La teoría del arrepentimiento se centra en la forma en que las personas evalúan la calidad o el sentido de sus vidas. Es probable que la proximidad de la muerte ponga más ansiosa a la gente, si sienten que no han podido lograr algo bueno en su vida. Las personas pueden atormentarse queriendo regresar al pasado para evitar sus errores y no dejar pasar sus oportunidades.

TEORÍA DE ROBERT KASTENBAUM

Robert Kastenbaum sugiere que la gente no necesita de una teoría especial de la ansiedad y el temor a la muerte. En lugar de ello, pueden hacer uso del conjunto de la investigación en el campo del desarrollo psicológico. La ansiedad puede tener raíces en el ser físico de las personas, pero es mediante las experiencias personales y los encuentros sociales que aprendemos lo que nos puede dañar y, consecuentemente, a lo que debemos temer.

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Estos miedos, también, siguen los trazos de las circunstancias socio históricas. Por ejemplo, el miedo a la muerte era sobresaliente en muchas sociedades preliterarias, mientras que el temor a ser enterrado vivo se esparció en Europa y América durante el Siglo XIX. En la actualidad, mucha gente expresa su temor de quedarse en un estado vegetativo entre la vida y la muerte.

Así, los miedos relacionados con la muerte, se desarrollan dentro de contextos sociales particulares y bajo las experiencias particulares de las personas. (Vargas Mendoza, Jaime Ernesto. 2009. 20/05/2009)

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Los miedos infantiles son universales, es todo un mundo que en ocasiones ayuda a los niños a evolucionar, favorecer la adaptación al entorno, etc., pero es un tema que se debe respetar apoyando y consolando al niño para que pueda superarlos.

La respuesta del miedo es algo muy normal, se da tanto en niños como en adultos y aparece ante posibles situaciones reales o imaginarias. Es una respuesta de nuestro organismo, una señal de alerta que le permite al niño tomar precauciones para poder evitar enfrentarse a ese peligro que le asusta.

El miedo desencadena algunas reacciones fisiológicas como pueda ser el tartamudeo, la taquicardia, el acaloramiento, ideas negativas, ansiedad, etc. Se denominan miedos infantiles porque hay una serie de situaciones que son conocidas y repetidas en la mayoría de los niños, como el miedo a separarse de la madre, a la escuela, al médico, a la noche, etc. La realidad es que estos miedos tienen algo en común, una función de adaptación que les permite a los niños estar más prevenidos y buscar un apoyo en las personas que les rodean, casi siempre son los padres. A todos estos miedos hay que nombrar un poderoso aliado que en ocasiones juega malas pasadas a los niños, se trata de la fantasía. El hecho de recrear algún personaje imaginario o una determinada situación, puede llegar a atemorizarles tanto o más que cualquiera de las realidades que viven. Por esta razón hay niños que se asustan ante un trueno de una tormenta o por la oscuridad de la habitación, la imaginación del niño sumada a estos estímulos externos dan como resultado la búsqueda del amparo de los padres.

Estos miedos son algo normal e incluso saludables, ya que forman parte de un proceso de aprendizaje, conforme éste evoluciona, los temores van desapareciendo. Los padres nunca deben menospreciar esos temores y

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mucho menos no brindar el apoyo al niño. Hay que ser comprensivos y darles mucho cariño, sólo así evolucionarán adecuadamente y superarán estos temores infantiles.

Pero hay que tener en cuenta además una serie de normas que nosotros los padres debemos adoptar frente a estos miedos infantiles. No debemos ser sobreprotectores para que ellos ganen poco a poco confianza y seguridad. Tampoco debemos nunca utilizar recursos como los castigos en los que intervienen personajes como “el hombre del saco”. Debemos supervisar las series televisivas que el niño ve, ya que estas pueden generar un miedo innecesario. Y nunca darle a los miedos grandes dimensiones diciéndole al niño que esos miedos que el tiene también lo sufren otros niños.

El amor y el cariño de los padres son un remedio infalible que poco a poco ayuda al niño a perder sus temores y adaptarse a la realidad. (Velsid. 2006.

20/05/2009)

TRASTORNOS DE ANSIEDAD

Las manifestaciones de ansiedad en el niño plantean la cuestión, más genérica, de cómo puede haber angustia cuando la organización neurótica se construye precisamente para evitarla. Si se atiende al hecho de que el síntoma es un compromiso o transacción, se comprenderá el relativo fracaso de las defensas contra la ansiedad. Pero si se atiende igualmente al hecho de que, mediante el síntoma, el niño pasa a temer un sustituto del objeto realmente temido, se comprenderá el relativo éxito de la elaboración neurótica. En todo caso, en los estados de ansiedad aquí considerados, dicha elaboración neurótica no es tan compleja como en los cuadros neuróticos mas definidos de la fobia, la histeria o la obsesión. (Bayona,

López Matteo. 2001. Pág. 64)

Existe una pequeña porción de miedos infantiles que persisten y continúan durante mucho tiempo, llegando incluso hasta la edad adulta. Estos miedos

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son los denominados trastornos de ansiedad, es decir cuando la respuesta de miedo es desproporcionada, exagerada, y acaba convirtiéndose en un problema para la familia y el propio niño.

El miedo se convierte en fobia infantil cuando el comportamiento no resulta apropiado a la situación:

1. Se evita el contacto de forma reiterada con el estimulo temido 2. Es irracional

3. Está fuera del control voluntario

4. Es intensamente desproporcionada la respuesta de miedo 5. No corresponde a la edad o estadio evolutivo

6. Dura largos periodo de tiempo (García, Jorge. s/año. 18/05/2009) LAS FOBIAS

La evolución de las fobias depende de la personalidad del niño y de la buena o mala relación de este con sus padres. En casos graves puede significar el principio de otros grandes cuadros, como la neurosis obsesiva, o bien un primer signo de psicosis. (Bayona, López Matteo. 2001. Pág.

55-56)

Origen de una fobia

El origen de una fobia no es tan simple, y en general, se esta de acuerdo en que la condición fóbica de una situación, un ser o un objeto es debida a que se le ha asociado un monto de ansiedad. Más allá de la comprobación de que la ansiedad es el agente condicionante de la fobia, importa ver el origen de esta ansiedad, porque es ahí donde se genera la fobia y donde esta obtiene las condiciones de su persistencia. (Bayona, López Matteo. 2001.

Pág. 95-98)

Las causas de la aparición de una fobia en el niño son buscadas en algún acontecimiento real (traumático) que diera cuenta de porque el niño puede llegar a temer a un determinado objeto. Si un niño fue mordido por un perro,

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temerá, en lo sucesivo, todo contacto con el o los perros por una simple respuesta condicionada. Pero puede suceder que esta experiencia aterradora no haya sucedido en realidad y solo fuese una creación de la imaginación del menor. (Bayona, López Matteo. 2001. Pág. 95)

El contacto con el objeto o situación fóbica desencadena en todos los casos un ataque de angustia. El niño, lógicamente, tiende a evitar entonces dicho objeto o situación. La ansiedad es entonces contenida, pero el niño fóbico, a cambio, debe constreñir su campo de acción, tanto externo como interno, puesto que también queda limitada o inhibida parte de su esfera de representación. (Ídem)

El niño buscara algo que pueda convertir en objeto antifobígeno para tranquilizarse y evitar la angustia. El objeto antifobígeno estaría relacionado con el objeto ideal-madre, que es la persona que puede calmar todas sus angustias. El objeto antifobígeno puede ser una cosa, una persona, o una situación. (Ibídem - 54)

Diagnóstico de una fobia infantil

El diagnostico de una fobia infantil tiene que considerar, el carácter extensivo del síntoma, puesto que, una fobia puede estar apuntando a una organización neurótica distinta, de tipo obsesivo a veces, como puede apuntar, en casos extremos a la aparición de una psicosis infantil. De ahí la necesidad de explorar la constelación familiar y escolar en la que el niño se desenvuelve, así como las formas del más temprano desarrollo evolutivo, a fin de poder ubicar correctamente en su cuadro nosológico el mecanismo de la fobia. Una dificultad que presenta el diagnostico de la fobia es la negación que hace el niño, sobre todo si es mayor, de su padecimiento; hasta el punto que este puede llegar a ser ignorado por los padres. (Ibídem – 98) MIEDO Y CRECIMIENTO

Los niños, a lo largo de su desarrollo, padecen y experimentan numerosos miedos. La mayoría son pasajeros. El miedo a la separación, a personas

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extrañas, a la oscuridad, a la escuela y un largo etcétera, irán apareciendo y desapareciendo en determinadas edades y estadios evolutivos. Estos miedos les ayudarán a enfrentarse de forma adecuada a situaciones difíciles y amenazantes con las que se encontrarán a lo largo de su crecimiento.

La función del miedo en estos casos es proteger a la infancia de posibles daños. Los miedos son reacciones emocionales que forman parte del desarrollo y son constantes en la naturaleza humana. Es normal que los niños presenten miedos específicos. (García, Jorge. s/año. 18/05/2009) Los trastornos que pueden aparecer en esta edad con frecuencia son: miedos, rituales y automatismos, pesadillas y terrores nocturnos.

El niño experimenta el miedo y la angustia en forma combinada. Los miedos suelen ser bastante frecuentes entre los dos y los siete años, aunque no de forma persistente. (Bayona, López Matteo. 2001. Pág. 38)

Los recién nacidos muestran una conducta alterada y trastornada cuando tienen hambre, están cansados o nerviosos, antes que miedo propiamente dicho. En los primeros meses de vida el niño no responde con cautela ante estímulos novedosos pero si responde con gritos y lloros alertando a la madre en busca de protección cuando tiene hambre, dolor, frío o recibe una estimulación violenta. Se puede diferenciar diferentes tipos de llantos dependiendo si es llanto de hambre, de dolor o simplemente para llamar la atención o "falso" llanto. Las dos primeras semanas los bebes lloran cuando se les retira algún objeto gratificante como el chupete o se interrumpe la alimentación. Después el bebe empieza a prestar más atención a los estímulos novedosos que a los familiares mostrando interés y reacciones que pueden ser de aprensión y miedo. De los 8 a los 12 meses el niño es capaz de reconocer y diferenciar los estímulos familiares de los extraños y comienza a mostrar miedo a las personas desconocidas.

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Cuando empieza a caminar las respuestas de evitación se hacen más patentes al poder exteriorizar el temor huyendo del estímulo atemorizante y corriendo al encuentro de su madre.

Durante los dos primeros años de vida los temores van aumentando. El niño puede explorar su entorno teniendo más probabilidades de encontrarse con situaciones peligrosas, desde las caídas sin importancia, sufrir sustos de personas extrañas, percances con animales como los perros, etc. (García,

Jorge. s/año. 18/05/2009)

Las fobias sirven para evitar el sufrimiento y el displacer; sin embargo, crea interferencias en la relación y en la vida diaria del niño, que se hacen extensivas a toda la familia. A los dos o dos años y medio, los niños tienen miedo a la oscuridad y a estar solos, requieren a menudo la presencia de la madre para tranquilizarse y conciliar el sueño. Hacia los tres años y medio, los miedos se concentran en los pequeños animales. Hacia el tercer o cuarto año, sus perseguidores son los personajes desconocidos. Temen a los fantasmas y a las brujas. Después de la angustia nocturna y de la fobia a los lugares oscuros, empiezan las fobias a los grandes animales domésticos. A los cinco años los temores se centran en los grandes animales. Más tarde aparecen miedos a los animales pequeños: ratones, mariposas, murciélagos, etc., cuyo contacto a distancia es causa de angustia. Hacia la edad de cinco años, pueden surgir manifestaciones agoró-claustrofóbicas y vértigos de altura. Estos miedos suelen calmarse con la presencia de los padres y acostumbran a desaparecer, sin llegar a constituir un problema importante, siempre que los padres traten de comprenderlos y tranquilice al niño para que este pueda sentirse protegido.

(Bayona, López Matteo. 2001. Pág. 38)

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EDAD SITUACIONES ATEMORIZANTES

0-6 meses Ruidos fuertes, pérdida súbita de apoyo y soporte.

7-12 meses Miedo a extraños, a la separación de los padres, a objetos que surgen bruscamente.

1 año Personas extrañas, separación de la padres, heridas. 2 años Ruidos fuertes, animales, separación de los padres.

3 años Mascaras, oscuridad, separación de los padres, animales. 4 años Ruidos, oscuridad, separación de los padres, animales. 5 años Lesiones corporales, ruidos, oscuridad, separación de los

padres, animales.

6 años Oscuridad, seres sobrenaturales, lesiones corporales, separación de los padres, ruidos fuertes.

7-8 años Estar solo, seres sobrenaturales, oscuridad, lesiones físicas, hacer el ridículo.

9-12 años Exámenes escolares, lesiones corporales, aspecto físico, truenos y relámpagos, muerte, oscuridad.

(García, Jorge. s/año. 18/05/2009)

MIEDOS INFANTILES

Miedo en las niñas y en los niños

Se ha comprobado en numerosas estudios e investigaciones que las niñas suelen tener más miedos que los niños, tanto en número como en intensidad.

Existen dos explicaciones a este hecho: a) Hipótesis biológica:

Diferencia los papeles masculino y femenino en función de sus características físicas. En los mamíferos superiores los machos son

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constitucionalmente más fuertes y están dotados mejor para la defensa y ataque que las hembras , mostrando menos conductas temerosas.

b) Hipótesis sociocultural

Las diferencias están determinadas por el rol social desempeñado por cada sexo. La educación diferencial recibida en un entorno socio-cultural determinado marcará esas diferencias. Las niñas tiene una permisividad mayor para exteriorizar los sentimientos y emociones que los niños, aunque sientan lo mismo. Los reforzadores y los castigos actuaran como modeladores de conducta conformando las diferencias de sexo. Una niña temerosa, que llora ante una lagartija es protegida por la madre mientras el niño debe cazarla para echarla de casa regañándole el padre si muestra algún signo de miedo.

Esto sería coherente con el rol general de comportamiento femenino (necesidad de protección, temerosidad, exteriorización de los sentimientos, etc.), frente al rol masculino (ausencia de temor, valor y defensa del sexo débil.) (García, Jorge. s/año. 18/05/2009)

Miedos infantiles y adolescentes

Cuando es el momento en el cual empiezan a poder comunicarse con el habla, el desarrollo cognitivo cambia así como la naturaleza los miedos. Se pasa de los miedos a daños físicos a miedos de carácter social.

Los niños más pequeños tienen miedos a seres imaginarios, ruidos fuertes, al daño físico, a la oscuridad, separación de los padres, a la escuela, animales, mientras que los adolescentes padecen más temores a hacer el ridículo, al fracaso escolar, a ser observado, al aspecto físico, a las relaciones sociales, a la muerte etc... . (Ídem)

Referencias

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