LECCIÓN 9
ABUSO SEXUAL
para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa [...]
▪ La Biblia nos enseña que
Dios
restaura lasvidas de quienes han sufrido agresiones
sexuales porque les ama y que los agresores serán confrontados por
Dios
.▪ Como hijos de
Dios
trataremoscon misericordia a quienes han sufrido agresiones sexuales
conduciéndoles a la restauración y enseñando al pueblo cristiano a ser responsable de su
▪ El abuso sexual no es un problema que perjudique a un país o
continente en particular, es una grave situación que afecta a muchas familias del mundo y que la mayoría de las veces queda sin sanción.
▪ En nuestra nación:
▪ La Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas dijo que en los últimos 5 años aumentaron los casos de violencia sexual en México,
registrándose 3 millones de casos de violencia sexual, lo que equivale a 600 mil casos por año y a 1345 casos por día. (El Universal, 15 de
marzo, 2016).
▪ La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos
(OCDE) corrobora el dato aportando que México ocupa el primer
lugar, a nivel mundial, en abuso sexual y violencia física en menores de 14 años. (Héctor Figueroa Alcántara; Excélsior, 29-marzo-2016).
INTRODUCCIÓN
▪ Abuso sexual es hablar de actitudes y
comportamientos que realiza una persona sobre otra, sin su consentimiento y para su propia satisfacción sexual.
▪ El abuso sexual no necesariamente es una
violación. Puede haber contacto directo, tocamiento de genitales y/o penetración, pero también se considera abuso la manipulación de la persona con fines pornográficos, obligarle a observar actitudes sexuales, así como hablarle sobre temas obscenos cara a cara o a través del teléfono o de internet.
▪ Actualmente entre los jóvenes se da el sexting
(envío de contenidos de tipo sexual principalmente fotografías y/o vídeos).
1. La actitud de Dios hacia la víctima de abuso sexual es brindarle consuelo.
(Sal.6:7-10) Cuando alguien atraviesa por algo grave que le ha lastimado, el Señor escucha y responde a su ruego. El verso 10 habla de la defensa que Él nos provee.
Por desconocimiento y falta de sabiduría solemos culpar a quien ha sido deshonrado y le negamos la oportunidad de experimentar lamento. La Escritura nos enseña que nadie puede negarle a una víctima de agresión sexual el derecho a sentir angustia y dolor en esta crisis. (2Co.1:1-7). Sabemos que si se acerca a Cristo encontrará el consuelo anhelado, pero ese consuelo será parte de un proceso.
El caso de Tamar.
▪ (2Sam.13:1-2). La Palabra del Señor es tan clara para
hacernos advertencias de cuidado sobre nuestra familia y sobre nuestro propio cuerpo.
AMNÓN (AGRESOR)
TAMAR (VICTIMA)
Es frecuente que sea un familiar o una persona conocida
deseos lujuriosos
Le producen una mortal angustia
Plan, buscando el momento de quedarse a solas (2 Sam.13:5-9)
(Sal.34:18). Siente su corazón hecho pedazos; no obstante, Dios está dispuesto a ayudarla.
Es importante hacerle saber que hay quien le respeta y le ama sin reservas y ese es
nuestro Dios. Señal evidente de que necesita recibir
ayuda espiritual para superarlos
2. Para recuperar la paz
La grandeza del poder de nuestro Padre Celestial es que Él es capaz de restaurar al corazón más lastimado; sin embargo, para recuperar la paz hay que acercarse al Señor y reconocerlo como fuente de fortaleza y salvación (Sal.27:1-6).
Será necesario:
▪ Aprender a perdonar al agresor, para que el corazón sea sanado por
medio del sublime amor del Salvador.
▪ Será importante la participación de un cristiano maduro, en lo
espiritual y en lo sexual, que le apoye durante el tiempo de restauración.
La víctima logrará recuperar la paz al restablecer su relación con Dios. Podrá mantenerse firme en Su Palabra y experimentará el poder y
tendrá el conocimiento necesario para destruir todo sentimiento y pensamiento negativos. (Fil.4:4-9).
3. Refugio y protección
La Escritura enseña que podemos depender totalmente de Dios; sólo en Él encontraremos refugio y protección contra todo peligro (Sal.57:1-3).
Él nos librará de quienes nos asechan. (Sal.31:14-17). Descansemos en el poder de Dios: Él siempre está listo para auxiliarnos (Sal.28: 6-9).
Vivir una vida en comunión con Dios nos da la seguridad de que Él nos guarda de todo riesgo (Sal.91:1-4).
Dios no tiene la culpa de nuestras circunstancias; sin embargo, Él es la solución al trauma causado por el abuso y nos guardará de todo peligro (Sal.18:2-6).
La víctima de abuso sexual encontrará salvación y protección en Cristo y su ofensor será severamente juzgado. (Sal.18:25-30).
Error 1. Mujeres y hombres suelen acusar a la víctima de
abuso como la que provocó al agresor. Incluso se ha dado el caso en que no le creemos a los niños cuando éstos hablan de que fueron tocados por algún familiar y los acusamos de mentirosos.
Respuesta. Como seres humanos juzgamos con ligereza. En casos de abuso sexual no olvidemos que la víctima no es responsable de lo que le sucedió. El culpable es el agresor. Legalmente el acto se tipifica como un delito en cualquiera de sus expresiones. Y merece sanción en cárcel. Esta actitud ha mantenido sin sanción legal, por años, a cientos de
agresores sexuales. (Gál.6:7-8; Pr.15:10) NVI “Para el descarriado, disciplina severa”.
Error 2. Lo más difícil para las víctimas es superar el recuerdo del evento
agresivo que sufrieron. El diablo trae a memoria lo sucedido para
mantenernos en cautiverio.
Respuesta. Pero nuestro buen Dios provee armas espirituales poderosas para llevar cautivo todo pensamiento en obediencia a Cristo. (1Co.10:4-5).
▪Quien ha atravesado por una
experiencia de abuso sexual
deberá venir ante las plantas de Dios para recibir sanidad en todo lo que esté en sus recuerdos y
corazón. De otro modo, siempre vivirá atado a su experiencia. No deja de ser significativo que un 25% de los niños abusados
sexualmente se conviertan ellos mismos en abusadores cuando llegan a ser adultos.
▪
Iglesia de Cristo, aprende a
ser una iglesia que restaure al
corazón afligido y que
interceda por las personas
que el diablo ya ha tratado de
destruir por medio del
pecado en el corazón del ser
humano.
▪