Cuántas excusas usamos para disculparnos de diferentes cosas en la vida de manera diaria. Por ejemplo, si en el trabajo o en el lugar donde realizo mis estudios nos solicitan realizar alguna tarea en particular ¿Qué ocurre si no lo hago? ¿De qué manera respondemos? ¿Con excusas? Es que no tuve tiempo (¿te hiciste el tiempo?); es que se enfermó un familiar (¿estaba realmente enfermo, como para no realizar lo acordado?).
Las excusas son usadas muchas veces para dar respuestas fáciles y evadir nuestra responsabilidad.
Jehová dio instrucciones a Saúl para que fuera a una guerra y matara a todos. Pero en vez de obedecerle a Dios, Saúl junto con su pueblo perdonó y trajo lo mejor de los animales. Leamos la historia:
1 Samuel 15:2 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo castigaré lo que hizo Amalec a Israel al oponérsele en el camino cuando subía de Egipto.
1 Samuel 15:3 Vé, pues, y hiere a Amalec, y destruye todo lo que tiene, y no te apiades de él; mata a hombres, mujeres, niños, y aun los de pecho, vacas, ovejas, camellos y asnos.
1 Samuel 15:4 Saúl, pues, convocó al pueblo y les pasó revista en Telaim, doscientos mil de a pie, y diez mil hombres de Judá.
1 Samuel 15:5 Y viniendo Saúl a la ciudad de Amalec, puso emboscada en el valle. 1 Samuel 15:6 Y dijo Saúl a los ceneos: Idos, apartaos y salid de entre los de Amalec,
para que no os destruya juntamente con ellos; porque vosotros mostrasteis misericordia a todos los hijos de Israel, cuando subían de Egipto. Y se apartaron los ceneos de entre los hijos de Amalec.
1 Samuel 15:7 Y Saúl derrotó a los amalecitas desde Havila hasta llegar a Shur, que está al oriente de Egipto.
1 Samuel 15:8 Y tomó vivo a Agag rey de Amalec, pero a todo el pueblo mató a filo de espada.
1 Samuel 15:9 Y Saúl y el pueblo perdonaron a Agag, y a lo mejor de las ovejas y del ganado mayor, de los animales engordados, de los carneros y de todo lo bueno, y no lo quisieron destruir; mas todo lo que era vil y despreciable destruyeron. 1 Samuel 15:10 Y vino palabra de Jehová a Samuel, diciendo:
1 Samuel 15:11 Me pesa haber puesto por rey a Saúl, porque se ha vuelto de en pos de mí, y no ha cumplido mis palabras. Y se apesadumbró Samuel, y clamó a Jehová toda aquella noche.
1 Samuel 15:12 Madrugó luego Samuel para ir a encontrar a Saúl por la mañana; y fue dado aviso a Samuel, diciendo: Saúl ha venido a Carmel, y he aquí se levantó un monumento, y dio la vuelta, y pasó adelante y descendió a Gilgal.
1 Samuel 15:13 Vino, pues, Samuel a Saúl, y Saúl le dijo: Bendito seas tú de Jehová; yo he cumplido la palabra de Jehová.
1 Samuel 15:14 Samuel entonces dijo: ¿Pues qué balido de ovejas y bramido de vacas es este que yo oigo con mis oídos?
1 Samuel 15:15 Y Saúl respondió: De Amalec los han traído; porque el pueblo perdonó lo mejor de las ovejas y de las vacas, para sacrificarlas a Jehová tu Dios, pero lo demás lo destruimos.
1 Samuel 15:16 Entonces dijo Samuel a Saúl: Déjame declararte lo que Jehová me ha dicho esta noche. Y él le respondió: Dí.
1 Samuel 15:17 Y dijo Samuel: Aunque eras pequeño en tus propios ojos, ¿no has sido hecho jefe de las tribus de Israel, y Jehová te ha ungido por rey sobre Israel? 1 Samuel 15:18 Y Jehová te envió en misión y dijo: Vé, destruye a los pecadores de
Amalec, y hazles guerra hasta que los acabes.
1 Samuel 15:19 ¿Por qué, pues, no has oído la voz de Jehová, sino que vuelto al botín has hecho lo malo ante los ojos de Jehová?
1 Samuel 15:20 Y Saúl respondió a Samuel: Antes bien he obedecido la voz de Jehová, y fui a la misión que Jehová me envió, y he traído a Agag rey de Amalec, y he destruido a los amalecitas.
1 Samuel 15:21 Mas el pueblo tomó del botín ovejas y vacas, las primicias del anatema, para ofrecer sacrificios a Jehová tu Dios en Gilgal.
1 Samuel 15:22 Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.
1 Samuel 15:23 Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey.
1 Samuel 15:24 Entonces Saúl dijo a Samuel: Yo he pecado; pues he quebrantado el mandamiento de Jehová y tus palabras, porque temí al pueblo y consentí a la voz de ellos. Perdona, pues, ahora mi pecado,
1 Samuel 15:25 y vuelve conmigo para que adore a Jehová.
1 Samuel 15:26 Y Samuel respondió a Saúl: No volveré contigo; porque desechaste la palabra de Jehová, y Jehová te ha desechado para que no seas rey sobre Israel. 1 Samuel 15:27 Y volviéndose Samuel para irse, él se asió de la punta de su manto, y
éste se rasgó.
1 Samuel 15:28 Entonces Samuel le dijo: Jehová ha rasgado hoy de ti el reino de Israel, y lo ha dado a un prójimo tuyo mejor que tú.
¿Cuál fue la instrucción que recibió Saúl de parte de Dios? ¿Él la cumplió? Saúl fue desobediente a Dios y se excuso diciendo: es que el pueblo quiso….
Es importante que todos nosotros nos demos cuenta de las excusas con las cuales queremos justificar cosas que hemos hecho o dejado de hacer. Siempre encontraremos una respuesta para justificar lo que no tiene justificación.
Excusa, según el diccionario de la Real Academia de la lengua Española, indica que es: Motivo o pretexto que se invoca para eludir una obligación o disculpar una omisión.
Cómo se ha dicho, las excusas sirven en un momento dado, para eludir una obligación o disculparse. Nosotros como cristianos debemos trabajar en nuestra vida, en todos aquellos aspectos donde las excusas están presentes. Esta mal usar excusas en nuestro diario vivir, pero es peor aún cuando son utilizadas es nuestra relación con Dios.
Lucas 14:16 Entonces Jesús le dijo: Un hombre hizo una gran cena, y convidó a muchos.
Lucas 14:17 Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado.
Lucas 14:18 Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses.
Lucas 14:19 Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos; te ruego que me excuses.
Lucas 14:20 Y otro dijo: Acabo de casarme, y por tanto no puedo ir.
Lucas 14:21 Vuelto el siervo, hizo saber estas cosas a su señor. Entonces enojado el padre de familia, dijo a su siervo: Vé pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos.
Dios manda una invitación a muchos. Es una cena y como es costumbre: “uno no llega justo a la hora de sentarse, a comer, sino mucho antes”. Pero cuando estaba todo preparado, Dios envía a su siervo para decirles a los invitados “está todo preparado”. Pero los invitados empiezan a excusarse.
¿Ocurre esto en este tiempo? Es importante destacar que esta parábola no habla de salvación, sino que es una alegoría, donde Dios invita a tener una estrecha relación con él, una común-unión con Dios.
Hoy al igual que lo indicado en la parábola los invitados (que somos todos) se comienzan a excusar, unos mencionan que se han comprado una hacienda, es decir, bienes materiales. Cuántas veces no hemos dicho, por ejemplo: cuando tenga un auto voy a ir donde se congregan mis hermanos; cuando compre mi casa invitaré a mis hermanos. Son excusas.
Otro compra bueyes y tiene que ir a probarlos; es decir, los bueyes son para trabajar la tierra. Esta persona está diciendo que primero tiene que ir a trabajar y no puede ir donde Dios. Es importante el trabajo, pero más importante es Dios. ¿Cuantos no asistimos a un estudio de la palabra por ir al trabajo? No estoy diciendo que no se debe trabajar, es importante cumplir con nuestras responsabilidades, pero no justificarse por ello. No utilizarlo como excusa para no cumplir con los compromisos con Dios.
En esta historia, el último que se excusa, menciona una nueva condición “acabo de casarme”. Ahora soy de otra manera y no puedo cambiar. Pero olvidamos que Dios nos puede cambiar.
Muchos cristianos colocan de excusa a la palabra de Dios, argumentando que es muy difícil, no se entiende, es de complicada lectura, etc., y dado eso no podemos cumplirla. Si alguien tiene falta de sabiduría pídasela a Dios, que él da abundantemente y sin reproche.
Deuteronomio 30:11 Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos.
Deuteronomio 30:12 No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos?
Deuteronomio 30:13 Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos?
Deuteronomio 30:14 Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas.
La palabra está muy cerca de nosotros, no es complicada ni difícil y es nuestro medio para conocer la voluntad de Dios y poder cumplirla. Recuerden que Jesús respondió muchas veces a los Fariseos, “Que no han leído”, “cómo leen”…
Juan 15:18 Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros.
Juan 15:19 Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.
Juan 15:20 Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.
Juan 15:21 Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.
Juan 15:22 Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado.
El mundo no tiene excusas para justificar el pecado.
Génesis 3:8 Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.
Génesis 3:9 Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?
Génesis 3:10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.
Génesis 3:11 Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses?
Génesis 3:12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.
Quien te enseño que estabas desnudo. Es que la esposa que me diste….Por qué comiste…ella fue. Excusas, excusas y más excusas.
No hay que buscar excusas, debemos vernos internamente y pedirle a Dios que nos ayude a corregir nuestra vida.
Génesis 4:9 Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?
Génesis 4:10 Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra.
Caín, en donde está Abel…no sé. ¿Cuántas veces decimos, no sé?
Si nos excusamos frente a las cosas de Dios, no tendremos sus beneficios. No asistiremos a la cena preparada por Dios.
Es el momento de dejar de encontrar excusas. Es momento de dejar de evadir, dejar lo que estamos realizando mal. Dios nos ha invitado y te está esperando.
Mateo 23:37 ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!
¿Cómo esta tu vida, tu trabajo, tus estudios, etc.?
Cuando estemos dispuestos en corregir estas cosas, entonces Dios colocará su mano poderosa, entonces el poder de Dios se manifestará en nuestra vida para cambiarnos y corregirnos. Si nosotros disponemos en el corazón cambiar y dejar de evadir, entonces Dios hará en nosotros.
Nuestra vida, cada día, debe transformarse a la imagen de Jesús.