Sor Juana Inés de la Cruz
Karín Chirinos Bravo
Seminario Escrituras y
Reescrituras femeninas de las
historias, el cine y las
literaturas hispanoamericanas
Panorama de Nueva España (México)
La conquista: 130 años antes
Evangelización de los indígenas
• Más de tres generaciones
Uso del español junto con náhuatl
Funciones sociales divididas por género : el hombre a los oficios y a
la agricultura, la mujer a la procreación.
Las instituciones primordiales : La Iglesia y La Corte
• La iglesia: la evangelización de los indígenas
• La corte: la administración de bienes de Nueva España y sus
ciudadanos
Juana pudo habitar ambas esferas, entrando y saliendo debido a
su mente.
Su vida 1
Juana de Asbaje nació en San Miguel de Nepantla,
cerca de la ciudad de México, en 1648.
Era una hija ilegítima de un hombre español y una mujer
criolla que no sabía leer.
Juana aprendió a leer cuando tenía 3 años y a escribir
poesía a los 8 años. Fue autodidacta.
Aprende los clásicos romanos y griegos y la Biblia en la
biblioteca de su abuelo.
Aprende náhuatl con indígenas campesinos en la
hacienda de su abuelo.
A los13 años se convierte en la dama de honor favorita
de la virreina
Leonor de Carreto por su belleza, su
Su vida 2
En la época de Sor Juana, la mujer tenía la obligación de cultivar
una familia. Ella rechazó ese rol y prefirió cultivar la mente. No
podía entrar a la Universidad de México; entonces intentó
disfrazarse de hombre para asistir pero no lo logra. (como lo hizo la
española Catalina Erauso y Pérez Galarraga
“la monja alferez”
1585- 1650)
El 25.º virrey Antonio Sebastián de Toledo reúne a 40 intelectuales
del virreinato:
– Teólogos, filósofos, científicos, matemáticos y literatos. Ella
contestó con seguridad y precisión.
Abandonó la Corte y en 1669 toma el hábito de las Carmelitas
Descalzas al cabo de cuatro meses lo abandonó por problemas de
salud.
Dos años más tarde entró en un convento de la Orden de San
Jerónimo, esta vez definitivamente.
Su vida 3
Dada su escasa vocación religiosa, parece que sor Juana Inés de la
Cruz prefirió el convento al matrimonio para seguir gozando de sus
aficiones intelectuales:
«Vivir sola... no tener ocupación alguna obligatoria que embarazase la
libertad de mi estudio, ni rumor de comunidad que impidiese el
sosegado silencio de mis libros», escribió.
En el convento, se dedica a componer poesía, teatro y prosa y a la
investigación científica.
La Iglesia no aprueba esto, por lo tanto se dedica a la vida
monástica sin remedio
Murió en 1695 por ayudar a sus hermanas, se enfermó de cólera,
epidemia que azotó México.
Su Literatura
Aunque su obra parece inscribirse dentro del culteranismo de inspiración gongorina (
in Italia è
esistita un'estetica similare: il
Marinismo
dal poeta
Gianbattista Marino
) y del conceptismo,
tendencias características del barroco, el ingenio y originalidad de Sor Juana Inés de la Cruz la
han colocado por encima de cualquier escuela o corriente particular.
En la
poesía
de sor Juana hay numerosas y elocuentes composiciones profanas (redondillas,
endechas, liras y sonetos), entre las que destacan las de tema amoroso, como los sonetos que
comienzan con "Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba..." y "Detente, sombra de mi bien
esquivo...". También abunda en ella la temática mística, en la que una fervorosa espiritualidad se
combina con la hondura de su pensamiento, tal como sucede en el caso de "A la asunción",
delicada pieza lírica en honor a la Virgen María.
En el terreno de la
dramaturgia
escribió dieciocho loas, dos sainetes (la comedia de capa y
espada Los empeños de una casa y el juguete mitológico-galante Amor es más laberinto), un
sarao o fin de fiesta, así como tres autos sacramentales: El divino Narciso, San Hermenigildo y El
cetro de San José. Aunque la influencia de Calderón resulta evidente en muchos de estos
trabajos, la claridad y belleza del desarrollo posee un acento muy personal.
La
prosa
de la autora es menos abundante, pero de pareja brillantez. Esta parte de su obra se
encuentra formada por textos devotos como la célebre Carta athenagórica (1690), y sobre todo
por la Respuesta a Sor Filotea de la Cruz (1691), escrita para contestar a la exhortación que le
hiciera firmando con ese seudónimo el obispo de Puebla para que frenara su desarrollo
intelectual. Esta última constituye una fuente de primera mano que permite conocer no sólo
detalles interesantes sobre su vida, sino que también revela aspectos de su perfil psicológico. En
ese texto hay mucha información relacionada con su capacidad intelectual y con lo que el filósofo
Ramón Xirau llamó su "excepcionalísima apetencia de saber", aspecto que la llevó a interesarse
también por la ciencia, como lo prueba el hecho de que en su celda, junto con sus libros e
instrumentos musicales, había también mapas y aparatos científicos.
La obra poética de Sor Juana
Inundación castálida
(1689)
Segundo volumen de la
obra de Sor Juana Inés
de la Cruz (1691)
Fama y obra póstuma de
la Fénix de México,
¿Qué quería decir Sor Juana?
Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis:
si con ansia sin igual solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien si las incitáis al mal? Combatís su resistencia,
y luego con gravedad decís que fue liviandad lo que hizo la diligencia. Queréis con presunción necia
hallar a la que buscáis, para pretendida, Tais, y en la posesión, Lucrecia.
-
¿Qué humor puede ser más raro que el que falta de consejo, él mismo empaña el espejo y siente que no esté claro?
-
Con el favor y el desdén tenéis condición igual, quejándoos, si os tratan mal, burlándoos, si os quieren bien.
.
Opinión ninguna gana, pues la que más se recata, si no os admite, es ingrata y si os admite, es liviana.
-
Siempre tan necios andáis que con desigual nivel a una culpáis por cruel y a otra por fácil culpáis.
-
¿Pues cómo ha de estar templada la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende y la que es fácil enfada?
.
Mas entre el enfado y pena que vuestro gusto refiere, bien haya la que no os quiere
y quejaos enhorabuena. -
Dan vuestras amantes penas a sus libertades alas, y después de hacerlas malas las queréis hallar muy buenas.
-
¿Cuál mayor culpa ha tenido en una pasión errada,
la que cae de rogada o el que ruega de caído?
-
¿O cuál es más de culpar, aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga o el que paga por pecar?
-
Pues ¿para qué os espantáis de la culpa que tenéis? Queredlas cual las hacéis o hacedlas cual las buscáis.
-
Dejad de solicitar y después con más razón
acusaréis la afición de la que os fuere a rogar.
-
Bien con muchas armas fundo que lidia vuestra arrogancia, pues en promesa e instancia juntáis diablo, carne y mundo.
Stolti uomini che accusate la donna senza ragione,
ignari di esser cagione delle colpe che le date: se con ansia senza uguale
sollecitate il suo sdegno, perché le chiedete impegno
se poi la incitate al male? -
Non volete resistenza e dopo, con gravità, dite che è disonestà quel che fece diligenza.
-
Volete, con stolto eccesso, incontrare in chi cercate,
Taide, se la corteggiate, ma Lucrezia nel possesso.
-
Quale umore è più perverso di quel che, sconsiderato, lo specchio appanna col fiato
e accusa che non è terso? -
Con lo sdegno e col favore avete contegno uguale,
tristi, se trattati male, beffardi, se con amore.
-
Non c’è verso né maniera; quella più morigerata, se non vi vuole, è un’ingrata,
e se vi vuole, è leggera. -
Con stoltezza sempre agite e, con impari equità,
l’una rea di crudeltà e l’altra facile dite.
-
Come ha da essere formata chi il vostro amore pretende, se quella che è ingrata, offende,
e quella facile, è odiata? -
Però, tra l’odio e l’affanno che il vostro gusto comporta, saggia è chi amor non vi porta
e lagnatevi del danno. -
I vostri affanni d’amore liberano le loro ali, e dopo gli inflitti mali le volete di buon cuore.
-
Chi colpa maggiore ha avuto in una passione errata: chi cade perché pregata,
o chi invoca da caduto? -
O chi più si ha da incolpare, pur se entrambi l’han sbagliata:
chi pecca perché pagata, o chi paga per peccare?
-
Perché mai vi spaventate della colpa che voi avete?
Fatele come volete o come le fate amatele.
-
Smettetela di assillare, e poi, con maggior ragione,
accusate la passione se una vi viene a pregare.
-
Io molti argomenti fondo contro le vostre arroganze, ché unite in promesse e istanze