COMPROMISO
ENERGÉTICO
La energía se ha convertido en elemento central tanto para la viabilidad de los pueblos como para el mantenimiento de la calidad de vida de la ciudadanía. Los ciudadanos y ciudadanas vivimos sometidos, presos en este modelo energético caduco y destructivo. En la actualidad, mediante una explotación de-senfrenada de los recursos naturales que las multinacionales del oligopolio energético utilizan en su propio beneficio, han convertido la energía en negocio, valiéndose de la pobreza de la mayoría de la sociedad y utilizándola como arma para acrecen-tar su riqueza. Debemos revertir esta situación y volver a conseguir que la energía sea un derecho y un patrimonio de la ciudadanía.
Debemos recuperar el control popular sobre la energía, para poner en marcha una transición energética que nos lleve de un modelo que destruye el entorno y empobrece a la ciudadanía, a un modelo energético verde, distribuido, popular y soberano.
La siguiente propuesta consiste en pasar de las palabras a los hechos en la construcción de un nuevo modelo energético, con la soberanía como objetivo, la determinación de un com-promiso para dar pasos hacia adelante, con bases sólidas y compromisos claros.
"El modelo energético actual está agotado"
Es la afirmación en la que se sustenta nuestro compromiso. Es evidente, según muestran los estudios realizados tanto en el ámbito internacional como en Euskal Herria, que el actual modelo energético ya no es viable. Este modelo basado en las materias primas fósiles ha llegado a su tope, ya no hay mate-rias primas que satisfagan las necesidades energéticas del de-sarrollo continuo y voraz que promueve el modelo actual. El problema es especialmente grave en Euskal Herria, dado que importamos más del 90% de la energía que consumimos, sig-nificándose como una de las mayores tasas europeas.
El petróleo, en su forma convencional, llegó al "pico del pe-tróleo" o "peak-oil" hace aproximadamente 8 años, es decir, la tasa global de extracción de esa materia prima ha llegado al máximo. De cara al futuro, la producción ha entrado en una fase descendente, algo que ya ha provocado que se tambalee la actual civilización consumista industrializada.
Los intereses geopolíticos, la lucha por el control de las ma-terias primas, las fluctuaciones e inestabilidades que se gene-ran en el mercado convierten aún en más vulnerable este modelo basado en el petróleo. Otras materias primas como el carbón y el gas tampoco podrán detener este proceso, no al menos a largo plazo, ya que se encuentran también en vías de agotarse.
Todo ello traerá consigo consecuencias económicas, sociales y geopolíticas, haciendo imprescindible la necesidad de lograr un cambio total, sobre todo en los países industrializados del mundo. Nos encontramos ante el cambio de paradigma de la civilización que conocemos en la actualidad.
"Sin reducción del consumo, no existe modelo posible"
No hay manera de sostener nuestro modo de vida y nuestro modelo económico consumista actual. El modelo de estas úl-timas décadas basado en el consumismo sin límites precisa de un enorme consumo energético para ser sostenido. Comen-zando con el modo de vida de la ciudadanía, pasando por la producción de alimentos y finalizando con las necesidades de la industria, estamos todos subordinados a los materiales y la energía que derivan de las materias primas fósiles. Nuestro sis-tema económico y social se ha construido basado en ello.
No existe ninguna fuente que pueda reemplazar en el mismo nivel de consumo a estas materias primas fósiles, y, por lo tanto, irremediablemente, es imprescindible el cambio de nues-tros hábitos y de nuestro modelo económico.
Por lo tanto, estamos ante la realización de un ejercicio co-lectivo, y debemos situar todos los ámbitos, como pueden ser el modelo industrial, el modelo urbanístico, el comercio, la ad-ministración pública, el transporte, etc., en la vía de la trans-formación, y poner en marcha nuevos instrumentos y sistemas que posibiliten la transición energética, todo ello enfocado desde el punto de vista de la reducción del consumo.
"Debemos transitar de las materias primas fósiles a las energías renovables"
Tanto desde el punto de vista del medio ambiente como desde el de la viabilidad económica y social, debemos construir un sistema energético basado en las energías renovables, ocu-pándonos siempre de llevar a cabo la mencionada reducción del consumo, porque de lo contrario éste tampoco será viable.
Las fuentes renovables, el viento, las mareas, las altas tem-peraturas del subsuelo, el sol... además de ser ecológicamente sostenibles son fuentes ilimitadas, al menos a medio-largo plazo, y por lo tanto, un modelo de producción que aunase a todos esos elementos se convertiría en una posibilidad para satisfacer las necesidades de consumo, siempre y cuando este se reduzca drásticamente, evidentemente. Esa transición consti-tuye nuestra única posibilidad si no queremos destruir el planeta.
"Un modelo distribuido, descentralizado y a pequeña escala, para huir del oligopolio"
La reducción del consumo, que hemos considerado como algo básico, y la apuesta en favor de las renovables, necesita de un modelo de producción y de distribución descentralizado y distribuido para su éxito.
Actualmente, la producción y la distribución centralizada es uno de los ejes de todo el sistema que está en manos del oli-gopolio energético, en manos de multinacionales gigantes. ¿Por qué? Los puntos de producción, las centrales térmicas/nucleares, las explotaciones de gas/petróleo, las enor-mes plantas de paneles solares o los grandes emplazamientos de molinos de viento... están muy localizados en puntos con-cretos, siendo la mayoría de ellos proyectos a gran escala. Con-secuentemente, sólo pueden ser gestionados y explotados por agentes que cuentan con recursos e instrumentos de gran ca-pacidad, por las grandes multinacionales energéticas.
Además, este modelo conlleva que las distancias entre los puntos de producción energética y los puntos de consumo sean tremendas, y, por lo tanto, necesita grandes infraestructuras para su transporte, las llamadas autopistas eléctricas o una red eléctrica de miles de kilómetros, sin olvidar los miles y miles de kilómetros que se recorren para el transporte del petróleo o del gas.
El nuevo modelo energético debe basarse en un sistema dis-tribuido, es decir, se debe construir una red que incluya miles de puntos de producción, convirtiendo cada vivienda, cada blo-que, cada edificio, cada zona industrial en una pequeña central de producción. Asimismo, se deberán crear proyectos a escala local/comarcal, que pueden producir suficientemente para sos-tenerlas energéticamente; el hecho de que los puntos de produc-ción y consumo estén lo más cerca posible entre sí, reduciría la infraestructura y el transporte para la distribución de energía y no se perdería tanta electricidad por el camino, como ocurre ahora.
Todo ello ofrecería la posibilidad de que, además de que la ciudadanía y las instituciones dejen de estar subordinadas a las multinacionales, se pueda producir y consumir energía lim-pia local.
"Promover el autoconsumo en los sectores productivos, las instituciones y la ciudadanía"
Aunque no se llegue al autoconsumo total, se debe realizar la apuesta en favor de que los mencionados sectores sean lo más soberanos posible. Aunque la energía producida a pe-queña/mediana escala no satisfaga todas las necesidades, el objetivo sería el de reducir en todo lo posible la cantidad de energía que se tome de la red.
Gracias a ello, aumentan las posibilidades de desconectarse del oligopolio, en la medida de lo posible, produciendo una parte de la energía que consumen comarcas/localidades/edifi-cios/empresas. Para que este autoconsumo sea viable se deben comparar dos elementos: la cantidad de energía que se pro-duce pero no se consume (al entrar en la red) y lo que no se produce pero se consume (lo que se toma de la red). El sumo energético sólo se debería pagar cuando lo que se con-sume de la red es mayor que lo producido. Es el método que se conoce como balance neto, el cual se encuentra en vigor en muchos países de Europa.
"En lugar de explotar los combustibles fósiles y proteger el oligopolio, una ley propia que prime el autoconsumo limpio y la producción limpia"
Al objeto de construir la transición energética conforme a nuevos valores y fundamentos, será imprescindible desarrollar implicaciones y prácticas soberanas por parte de la ciudadanía. Sin embargo, la reforma energética que va a entrar en vigor en el estado español, en dirección contraria a la vía que se está tomando en muchos estados europeos, penaliza las prácticas soberanas, al objeto de evitar el autoconsumo. El objetivo de esa reforma es claro: proteger los intereses de las multinacio-nales eléctricas que forman el oligopolio, e incrementar el con-trol que ejercen sobre la energía y la ciudadanía.
Los instrumentos, tanto jurídicos como políticos, que impulsan y sostienen el modelo energético, están actualmente en manos del estado. Por lo tanto, para llevar a cabo una transformación integral del modelo, será imprescindible recuperar esos instrumentos.
"Para la soberanía energética, las decisiones han de ser tomadas aquí"
El modelo energético ha sido un instrumento utilizado du-rante años por el Estado para someterse a los poderes eco-nómicos, dejando sobre las espaldas de la ciudadanía y de la naturaleza las graves consecuencias de un modelo agotado. Así, durante años ha estado vigente un sistema que ha des-truido el medio ambiente y ha empobrecido a la ciudadanía, subordinado a las alteraciones de los mercados financieros in-ternacionales, y que ha ido amoldándose a las necesidades y a los deseos del oligopolio energético.
Por lo tanto, el eje central de este modelo ha estado ocupado por el negocio y los beneficios, y no por las condiciones de vida y la dignidad. La persona debe ser eje central, no sólo como garantía de los derechos, sino para convertirse en el nuevo motor que realice la transición, y la soberanía resulta total-mente imprescindible para ello. Un país que no tiene la posi-bilidad de desarrollar un modelo energético propio, carecerá de uno de los pilares para poder sobrevivir de manera sobe-rana. Para mantener el patrimonio natural y económico de Euskal Herria, el de sus ciudadanos y el nuestro, es impres-cindible que las decisiones sean tomadas aquí.
Nuestro objetivo es la soberanía energética, para evitar estar subordinados a nadie y a nada. Euskal Herria tiene capacidad para ello, sí al menos para ser mucho más autosuficientes energéticamente que lo que lo somos en la actualidad. Para ello, debemos desarrollar nuestro modelo propio, construido sobre nuevas bases y valores, convirtiendo a la ciudadanía en pieza central de la transformación y poniendo todas nuestras herramientas políticas y sociales a su servicio. ¡Vamos a poner en marcha la transición energética, una transición construida a nuestra medida!
Un panorama negro es lo se aparece ante nosotros. Es verdad, efectivamente. Pero comenzando por la ciudada-nía, y siguiendo con las empresas, los comerciantes, las instituciones y los proyectos populares, trabajando en la misma dirección, podemos revertir la situación y comen-zar a dar pasos pequeños pero efectivos, en la vía de ese nuevo modelo que tenemos por construir.
Por lo tanto, a todos nos compete llevar adelante nuestras aportaciones y nuestras prácticas. Este es el "Compromiso Energético" de EH Bildu.
1. Compromiso en favor de la eficiencia energética
Los municipios gobernados por EH Bildu definirán y cumpli-rán planes para la eficiencia energética, cumpliendo los exis-tentes, y creándolos en el caso de que no existan. La reducción del consumo energético y el estudio de las posibilidades para su producción constituirán la base de dichos planes. Tras un es-tudio en profundidad, se pondrán en marcha diversas medidas. A fin de completar esos planes energéticos, se realizarán pri-meramente auditorias energéticas, conociendo así la situación actual, definiendo planes basados en sus resultados.
Firmaremos el acuerdo Covenant of Mayors de los munici-pios europeos en favor de la eficiencia energética: con el obje-tivo de reducir el consumo de energía en un 20% para 2020 y adquiriendo compromisos concretos para el uso de las energías renovables. http://www.covenantofmayors.eu/index_es.html
2. Compromiso en favor de la soberanía energética
Analizaremos todas las posibilidades para dejar de ser clien-tes de las empresas energéticas multinacionales que promue-ven el comercio salvaje y mercantilista de la energía eléctrica.
Los proveedores de energía que elegirán los municipios go-bernados por EH Bildu tendrán como objetivo impulsar un mo-delo en favor de la soberanía, a fin de reducir nuestra dependencia.
3. Compromiso de cara al comercio y la hostelería local
Se desarrollarán planes energéticos que, en colaboración con el comercio y la hostelería de cada localidad, apuesten por de-sarrollar planes específicos y diferenciados tanto para el co-mercio como para la hostelería.
El objetivo de dichos programas será realizar una apuesta, también en comercios, en favor de la reducción del consumo, la eficiencia y las energías renovables.
4. Compromiso en favor de las energías renovables
Se pondrán en marcha medidas concretas para que la ener-gía eléctrica (iluminación, edificios públicos...) que se utilice en los municipios gobernados por EH Bildu sea derivada de fuen-tes renovables.
5. Compromiso en favor de proyectos que tienen como ob-jetivo el desarrollo de un nuevo modelo energético
EH Bildu tendrá como agentes prioritarios para la colabora-ción proyectos que incluyan las bases del nuevo modelo ener-gético, al objeto de que la ciudadanía recupere el control sobre esos bienes básicos: para impulsar el consumo responsable y sostenible de energía e impulsando proyectos que promuevan el uso eficiente de la energía.
En nuestros municipios, los proyectos de producción y la pro-pia energía creada por estos serán gestionados y desarrollados en colaboración con los mencionados proyectos populares.
6. Compromiso en favor del Desarrollo Local
A fin de reducir la dependencia energética, analizaremos la puesta en marcha de proyectos para la producción en el ámbito local, en colaboración con proyectos populares.
Analizaremos las posibilidades que esos nuevos proyectos ofrecen para crear puestos de trabajo y riqueza.
7. Compromiso en favor de la concienciación
En colaboración con proyectos populares, EH Bildu llevará a cabo un trabajo de concienciación en favor del modelo ener-gético soberano en los municipios que gobierne. Anunciará las medidas concretas que puede tomar la ciudadanía para
impul-Además de difundir información, EH Bildu ofrecerá formación para poner en marcha esas medidas y formación también sobre el modelo energético, de una manera abierta para todos los ciudadanos que la deseen recibirla.
EH Bildu informará a la ciudadanía de todas las decisiones que se tomen en los ayuntamientos, en cada uno de ellos, junto con la explicación de por qué y para qué se tomen tales medidas.
8. Compromiso para el acuerdo y la colaboración
Llevar a cabo la transición energética conforme a las nuevas bases es responsabilidad de todas las fuerzas políticas y socia-les. Por eso, siendo el objetivo de EH Bildu poner en marcha esta transición plasmada en medidas prácticas en el mayor nú-mero de localidades posible, su meta será la de llevar a cabo esos compromisos con las demás fuerzas políticas y sociales. A fin de que los pasos que vayan a darse se den con el mayor apoyo y la mayor fuerza posible, se mantendrá siempre una actitud leal para el acuerdo y la colaboración.
En los ayuntamientos en los que EH Bildu se encuentre en la oposición, hará llegar propuestas para que se tomen esos compromisos, con total disponibilidad a colaborar y esforzán-dose sin reservas para lograrlo.
¡La soberanía energética, se decide aquí!
En Vitoria-Gasteiz, a 20 de diciembre de 2014