Las transformaciones sociales y culturales de los siglos XV y XVI fueron tan profundas que hasta tienen nombre propio en esta etapa: el
Renacimiento.
Uno de los rasgos esenciales fue el desarrollo del Humanismo, una corriente cultural nacida en Italia que alcanzó su desarrollo en el siglo XV y principio del XVI.
Sus características fueron las siguientes:
Frente a la mentalidad medieval que todo giraba en torno a Dios, los humanistas se preocuparon por el ser humano.
Consideraban que el ser humano era el centro del mundo y se dedicaron a estudiarlo: su pensamiento, historia, anatomía.
Se inspiraron en la literatura, la filosofía y el arte de la Antigüedad. Esto permitió la traducción de grandes autores clásicos.
El humanismo difundió la búsqueda de la verdad a través de la razón y la experiencia. Los humanistas investigaban por sí mismo, discutían los resultados y defendían el valor de la reflexión personal.
Tenían una profunda curiosidad por la ciencia y el progreso técnico que llevó a la difusión de un nuevo espíritu científico basado en la observación y experimentación.
La utilización de las lenguas vernáculas como vehículo de transmisión, en lugar del griego o latín.
Muchos humanistas pretendieron unir la herencia de la cultura clásica, el interés científico y los valores cristianos.
El mayor exponente del humanismo cristiano fue Erasmo de Rótterdam. Otros fueron Luis Vives y Tomás Moro.
Los medios de difusión del Humanismo
Las obras de los humanistas se difundieron gracias a la imprenta y las academias.
Gutenberg en 1440 inventa la imprenta que permite publicar una gran cantidad de libros. Gracias a ellos descendió mucho el precio de los libros y aumentó su venta.
Las academias fueron el lugar en el que se desarrollaron y
difundieron los estudios humanísticos. En ellas se reunían sabios y eruditos para intercambiar sus ideas.
El desarrollo científico
El deseo de investigar y de saber fomentado por el Humanismo fue también un incentivo para el desarrollo de las ciencias.
En el siglo XVI Nicolás Copérnico desarrolló la teoría heliocéntrica, que defendía que el Sol era el centro del universo. La Iglesia negó esta
teoría.
También avanzó el conocimiento del cuerpo humano, gracias a los estudios de Miguel Servet, sobre la circulación sanguínea.
Los descubrimientos geográficos desarrollaron otras ciencias y disciplinas, como la geografía, zoología, botánica y cartografía.
Rechazo católico
La Iglesia católica rechazó durante mucho tiempo la teoría
heliocéntrica del universo, en parte porque mantenía que la Tierra era el centro del universo, tal y como se puede interpretar a partir del
mito de la creación que aparece en la Biblia.
Hay además un salmo, el 93, que también ha sido interpretado como una evidencia de la teoría geocéntrica: "Tú fijaste la Tierra inamovible y firme".
Los miembros de la Iglesia católica dedujeron de esta frase concreta que la Tierra no podía girar en torno a nada, ya que era "inamovible". Esto se opone de forma clara a la idea heliocéntrica de que los
Nuevo estilo artístico: El renacentista
El cambio de mentalidad también se reflejó en el arte. El estilo
renacentista buscaba su inspiración en los modelos artísticos de la Antigüedad.
Los artistas recuperaron las formas simples y armoniosas del arte griego y romano y rechazaron la decoración del Gótico.
Aunque los temas religiosos subsistieron, los artistas se abrieron a temas profanos surgidos de la mitología clásica.
El ser humano se convirtió en el centro del arte y los artistas se preocuparon por plasmar un ideal de belleza.
Estudiaron la naturaleza y la anatomía humana y por eso proliferaron los retratos y los paisajes.
Los arquitectos asimilaron la belleza a la simplicidad de las líneas y la armonía de las proporciones.
Los pintores adoptaron la perspectiva, fundamentada en reglas de proporcionalidad matemáticas, y los escultores recuperaron la
Este estilo surge en Italia en el siglo XIV y se desarrolla en dos etapas:
El Quattrocento abarcó el siglo XV; siglo de la investigación y búsqueda de soluciones. Centro cultural Florencia.
El Cinquecento durante el siglo XVI, periodo de plenitud; su foco principal fue Roma y se extendió por toda Europa.
Artistas y mecenas
Los artistas dejaron de ser artesanos anónimos para gozar del prestigio y reconocimiento social.
Los artistas contaban con el apoyo de los mecenas, que eran
personas ricas que financiaban las obras y protegían a sus autores. Normalmente eran burgueses o cortesanos, incluso los papas fueron
EL QUATTROCENTO
Primera etapa de esplendor durante el siglo XV. Se inicia en Florencia impulsado por la familia Médicis
ARQUITECTURA
Buscaron el dominio del espacio introduciendo elementos simples,
proporcionados y ordenados para crear un espacio racional. Tomaron: arco de medio punto, columnas, frontones, cornisas y cúpulas.
− FILIPPO BRUNELLESCHI (1377-1446), arquitecto, pintor y escultor. Realiza
la cúpula de la catedral de Florencia, la fachada del palacio Pitti e iglesias como San Lorenzo y Santo Spirito.
− LEONE BATIISTA ALBERTI (1406-1472), quien realizó en Florencia el
palacio Rucellai y la iglesia de Santa Maria Novella y en Mantua la iglesia de
ESCULTURA
Los escultores se interesan por representar el cuerpo humano, siguiendo los modelos clásicos en cuanto a proporciones y estudios anatómicos que se reflejó la proliferación del desnudo.
Otros géneros fueron el retrato y la escultura ecuestre, en ambos casos las figuras se representaban idealizadas.
Las esculturas se realizaban en bronce o mármol. Destacaron:
− LORENZO GHIBERTI (1378-1455), representa la evolución del artista gótico al renacentista. Dedicó parte de su vida a la realización de las puertas del baptisterio de la catedral de Florencia, decoradas con relieves en bronce, donde
aplicó las leyes de la perspectiva para dar profundidad a las escenas. − DONATELLO (1386-1466), plasmó a la perfección el ideal de la
escultura en obras como el David. También realizó la escultura ecuestre del condottiero Gattamelata.
PINTURA
Se caracterizó por la conquista de la perspectiva y el dominio del espacio.
El color, la composición y las escenas que servían de fondo a las obras (generalmente edificios o paisajes) se utilizaron para crear distintos planos y conseguir dar sensación de profundidad.
Cuidaban mucho las proporciones de las figuras y se buscaba la belleza, idealizando rostros, cuerpos y movimientos.
EL CINQUECENTO
En el siglo XVI, la capital del arte de trasladó de Florencia a Roma y se inició un periodo de maduración del Renacimiento conocido como Cinquecento.
ARQUITECTURA
A lo largo del siglo XVI, los papas ejercieron un gran mecenazgo sobre las artes. El papa Julio II inició la construcción de la basílica de San
Pedro del Vaticano y encargó las obras a Bramante (artista que sirve de nexo entre los dos siglos) y, más tarde, a MIGUEL ÁNGEL, quien
Otro foco fue Venecia en la que se construyeron iglesias y palacios. Se generaliza el tipo de construcción civil, la villa, casa de campo de la aristocracia. ANDREA PALLADIO, quien realizó la villa Capra, fue uno de los principales arquitectos.
ESCULTURA
El escultor más importante de la etapa fue MIGUEL ÁNGEL. Su obra ya no se centra en la búsqueda de las proporciones y el equilibrio, sino en la expresión de sentimientos: David, La Piedad, Moisés…
David: en mármol de 4 metros de altura, anatomía perfecta. La Piedad: belleza ideal y perfección técnica
PINTURA
Durante esta etapa alcanzó la culminación. Destacaron cuatro artistas italianos:
LEONARDO (1452-1519): fue un humanista que trabajó muchos campos del conocimiento. Como pintor realizó pocas obras, pero todas geniales. Representa la naturaleza y las proporciones excepcionalmente. Maestro del sfumato, técnica pictórica que consiste en difuminar los contornos para dar sensación de profundidad. Entre sus obras destacan: la
Gioconda y la Última Cena.
MIGUEL ANGEL (1475-1564): como pintor destacan sus frescos de la capilla Sixtina en Roma, con escenas llenas de movimiento y
RAFAEL (1483-1520): considerado el máximo pintor renacentista pro su perfección en el color, el dibujo y la composición. Destacan sus frescos pintados para la Stanza Della Signatura del Vaticano, como la Escuela de Atenas, y sus madonnas o vírgenes.
La Escuela de Atenas: en el nivel superior se sitúan los filósofos, Platón señala el cielo y Aristóteles la tierra. Gran importancia de lo arquitectónico. Mucho movimiento y posturas retorcidas y forzadas de algunos personajes. Luz diáfana y color intenso.
En el siglo XVI destacó la Escuela de Venecia, ciudad donde trabajaron Giorgione, Tintoretto y Tiziano. Caracterizados por su colorismo (color predomina sobre el dibujo, pinceladas sueltas), la riqueza de sus
representaciones (calidad de las texturas de telas, objetos…) y el paisaje.
TIZIANO (490-1576): autor de excelentes retratos y cuadros con
temática religiosa y mitológica. Destaca su Retrato ecuestre de Carlos V, o su Venus y la música.