INTRODUCCIÓN AL TURISMO
EL TURISMO JUSTO Y EL TURISMO SOLIDARIO
El Turismo Justo puede definirse como una herramienta de sensibilización, concientización y dinamización de las sociedades, no hace referencia a una modalidad sino a una forma de producir. Se refiere a la producción y comercialización de productos turísticos y ecoturísticos que guarden unos determinados criterios de justicia en cuanto a su proceso productivo, los resultados e impactos que produce, su comercialización y la distribución de los márgenes económicos que genera. Supone una organización coherente y un plan de toda la cadena de producción, acordando una serie de compromisos y alianzas entre los operadores y los agentes intervinientes, algunos de los cuáles no operan tradicionalmente en el mercado turístico, como ONG´s u otros. Exige que el intercambio de los productos sea totalmente garantizado e impone cierto número de prácticas y cumplimiento de códigos de conducta.
El turismo justo se basa en el principio de participación comunitaria o en la comercialización de productos turísticos bajo el principio de “comercio justo”. El Comercio Justo es una asociación de comercio, basada en el diálogo, la transparencia, igualdad y el respeto, que busca mayor equidad en el comercio internacional. Contribuye a un desarrollo sostenible ofreciendo mejores condiciones comerciales y asegurando los derechos de trabajadores marginados. Los objetivos primordiales del comercio justo son fomentar y potenciar el consumo responsable en la sociedad y reducir la pobreza de los países empobrecidos del planeta, gracias a un sistema comercial, equitativo y solidario que dé a los productores marginados acceso a los mercados. Los criterios clave del comercio justo son:
ü Reducción de la cadena de intermediarios. Humaniza el comercio al reducir al máximo posible la cadena de producción/consumo, para que los consumidores tomen conciencia de la cultura, identidad y condiciones de vida de los productores y para que el beneficio mayor vaya a ellos y no a los intermediarios.
ü Pago de un precio justo por el trabajo realizado.
ü Condiciones laborales dignas sin discriminación por causa de color de la piel, nacionalidad, género o religión. Se encarga de mejorar las condiciones sociales en los casos en que no existen estructuras desarrolladas de servicios sociales y representación laboral.
ü Condena de cualquier forma de explotación infantil. ü Relaciones comerciales a largo plazo.
ü Pago por adelantado de la mercadería (por lo general, hasta un 60%). ü Inversión de los beneficios en el desarrollo de la comunidad.
ü Respeto al medio ambiente. ü Productos de calidad. ü
Teniendo en cuenta que el consumo de servicios turísticos se realiza (mayoritariamente) en el mismo lugar donde éstos son producidos, la sostenibilidad del territorio receptor ocupa una dimensión clave.
INTRODUCCIÓN AL TURISMO
La ACSUR-Las Segovias y su movimiento de turismo justo propone una reflexión sobre doce puntos:
ü El turismo justo debe partir de la situación de explotación, marginación e injusticia que sufren las poblaciones receptoras y del análisis de sus causas y posibles soluciones. En base a este enfoque debe plantearse permanentemente como gestionar viajes en entornos de pobreza.
ü La población o las comunidades, deben poder decidir libre y soberanamente que modelo de desarrollo turístico desean, si es que quiere alguno.
ü La población debe ser considerada como la actriz principal, verdadera protagonista de la actividad turística. Eso significa entre otras cosas que el poder real, entendido como capacidad de decisión y control de los recursos y beneficios, corresponde y queda en manos de las comunidades de acogida. ü El turismo no es más que un instrumento al servicio de desarrollo, un instrumento que no garantiza el
desarrollo. Las iniciativas turísticas deben formar parte y estar enmarcadas en planes de desarrollo que refuercen el control de los pueblos indígenas sobre sus territorios ancestrales y sus recursos y garanticen la satisfacción de las necesidades básicas y del resto de las dimensiones sociales, económicas, culturales y medioambientales propias de un desarrollo humano integral. Se debe asegurar la sostenibilidad productiva del proceso.
ü El turismo justo se separa de la lógica de mercado liberal y apuesta por fórmulas de gestión comunitaria y economía social basadas en la participación, la toma de decisiones democráticas y la redistribución equitativa de los recursos.
ü La formación política y la capacitación técnica de los recursos humanos comunitarios y el fortalecimiento de sus estructuras organizativas son requisitos imprescindibles para una gestión democrática y profesional de los procesos de desarrollo. Dentro de este marco las funciones de asistencia, asesoría, y acompañamiento técnico son especialmente importantes.
ü Es necesario realizar estudios económicos, ecológicos, sociales y antropológicos previos a la puesta en marcha de cualquier iniciativa turística. Su principal criterio orientador sería la definición de estrategias y políticas activas de reducción de los impactos. En buena parte de los casos, el turismo justo debe ser un turismo a pequeña escala.
ü El turismo justo debe ser compatible con el resto de las actividades económicas tradicionales de la zona. Concebimos el turismo justo como complemento, no como sustituto y mucho menos como única solución a los problemas de explotación y exclusión que afectan a las comunidades.
ü El establecimiento de alianzas y la conformación de redes locales y nacionales que involucren al mayor número posible de actores públicos y privados potencialmente implicados en la actividad turística. Debe existir la coalición de todos los actores y operadores en una alianza de compromiso a largo plazo bajo la forma de un contrato concertado. Se deben establecer sellos de garantía entre los intermediarios.
ü El intercambio de experiencias, la promoción de buenas prácticas turísticas, el lobby sobre los centros de toma de decisiones y la incidencia sobre nuevas tendencias a la demanda deben ser los temas centrales de la red.
ü Las organizaciones solidarias y/o de cooperación pueden desarrollar un papel importante en este proceso estableciendo coordinada y transparentemente con las organizaciones receptoras el diseño del viaje potenciando la solidaridad de los viajeros a su regreso.
ü Se deben establecer sobreprecios compensatorios en el caso de que el productor local no pueda competir en condiciones normales, aunque vinculado siempre a actuaciones que puedan a futuro beneficiar indirectamente al agente que lo soporta.
INTRODUCCIÓN AL TURISMO
ü Se debe lograr la mentalización de los viajeros. Éstos deben ser conscientes de que, por sus actos y actitudes, pueden favorecer el desarrollo de las zonas de acogida.
ü
Para la OMT, “el turismo solidario es la forma de turismo en la que el visitante no se preocupa solo de su propio interés sino que tiene en cuenta los efectos económicos, sociales, ambientales y culturales de su visita en la comunidad”.
Se trata de aquella modalidad en la cual la solidaridad constituye la principal motivación del viajero (pudiendo entenderse como solidaridad la cooperación, la sensibilización, la ayuda, el trabajo voluntario hacia la comunidad, etc.) y se caracteriza por la participación activa del turista dentro de la comunidad, en general en relación a un proyecto de cooperación al desarrollo.
El turista solidario apoya determinado proyecto o actividad turística por un periodo breve durante la realización de su viaje (normalmente durante periodos vacacionales), en el que establece nuevas relaciones con los pobladores locales. Aparecen como elementos claves la hospitalidad y la interrelación entre personas de distintas culturas, aspectos completamente diferentes a los del turismo tradicional ya que la persona que visita estos lugares lo hace con el objetivo de ayudar a dicha comunidad realizando en ella distintos tipos de trabajos, además de consumir los recursos generados por la propia comunidad. Por ello, el turismo solidario es organizado principalmente por ONG de ayuda al desarrollo y/o por agencias de viajes especializadas y no por agencias de viajes tradicionales.
El turismo solidario es una opción para que las ganancias que genera este sector lleguen a manos de los más necesitados, para que estos tengan los recursos suficientes para no continuar depredando su medio y para que, por el contrario, sean los primeros en defenderlo.
Las formas de viajes solidarios, que muchas veces cumplen una función logística (entrega de ayuda humanitaria, entre otras), que se dan según la visión de sus organizadores y promotores son:
a) campos de trabajo b) campos de solidaridad c) brigadas de trabajo voluntario d) brigadas de acompañamiento e) estancias solidarias.
Los aspectos críticos a considerar para la realización práctica del turismo solidario, según el artículo analizado en el presente módulo, son:
- Se debe evitar la homogeneización del producto, ya que los potenciales consumidores requieren calidad y confortabilidad del servicio pero también el valor añadido que caracteriza al producto como solidario.
- La conversión del turismo solidario en un producto comercializable requiere la legitimidad del mismo por medio de certificaciones (sellos de garantía), requisito no indispensable cuando este es organizado por ONG’s donde la solidaridad constituye el elemento implícito por naturaleza.
- Por otro lado, la existencia de estos sellos de garantía pueden ocasionar riesgos en el desarrollo del turismo solidario ya que algunas empresas turísticas multinacionales podrían obtener estos sellos o certificaciones sin
INTRODUCCIÓN AL TURISMO
cumplir en la totalidad con los criterios del turismo solidario, como ha ocurrido en la década del 90 con la utilización del sello FLO de comercio justo por parte de empresas multinacionales como Mc Donald o Nestlé. Cabe recordar que el comercio justo surgió en contraposición a la filosofía comercial de estas grandes empresas.
- Teniendo en cuenta que la solidaridad es un valor mayormente manejado por ONG’s o asociaciones sin fines de lucro, su combinación con actividades comerciales podría ser peligrosa considerando la incompatibilidad de ambos conceptos.
El Turismo responsable es aquel que toma en consideración los contextos naturales, socio-culturales,
económicos y políticos de un destino en la búsqueda por aumentar los beneficios y minimizar los impactos negativos del turismo.
El Turismo responsable constituye un aporte para el respeto de las individualidades y diferencias (en
respuesta a los efectos negativos de la globalización, falta de identidad y desaparición del sentido de pertenencia), el rescate y la valorización cultural así como la preservación del medio ambiente, la utilización racional de los recursos, el consumo responsable y ético, la promoción de la participación ciudadana, la cooperación, el comercio justo, la generación de negocios inclusivos, la redistribución de ingresos y la generación de cadenas de valor en torno al turismo así como el fomento de la responsabilidad social empresarial, entre otros múltiples aspectos que se conjugan para contribuir a su fin máximo: aportar al desarrollo y lograr una verdadera y profunda transformación del sector turístico.
La concepción básica del turismo responsable está contenida en el Artículo 1 del Código Ético Mundial para el Turismo, el cual establece principios de actuación para los agentes del desarrollo turístico, las comunidades receptoras, las autoridades públicas, los turistas y visitantes.
Los criterios que pueden orientar acciones específicas de los agentes que intervienen en el sistema integral de Turismo para alcanzar actuaciones turísticas responsables, sostenibles y beneficiosas para las comunidades receptoras y turistas a corto, mediano y largo plazo son:
Principios de actuación para agentes planificadores y gestores del desarrollo turístico:
- Promover los valores éticos comunes de la humanidad.
- Ser sensibles a la cultura local y respetar las diversas creencias religiosas, filosóficas y morales. - Respetar las tradiciones y prácticas socio- culturales de todos los pueblos.
- Reconocer y valorar la riqueza cultural de todos los pueblos, respetar sus leyes y costumbres. - Involucrar a la comunidad local en la planificación y toma de decisiones.
- Asegurarse que las comunidades estén involucradas y reciban beneficios. - Procurar que las rutas no trastornen los hábitos de la población local. - Tratar de mejorar y no alterar el medio ambiente.
- Tener en cuenta aspectos económicos, medioambientales y socioculturales al elegir un destino o diseñar un programa de turismo.
- Buscar la aplicación de sistemas para evitar la contaminación de agua y aire por causa de las rutas. - Procurar la reutilización o reducción de residuos.
INTRODUCCIÓN AL TURISMO
- Promocionar la zona turística de manera responsable, respetando los ambientes locales, naturales y culturales.
Principios de actuación para las autoridades públicas:
- Asegurar la protección de los turistas, visitantes y sus bienes.
- Establecer medidas de seguridad para turistas extranjeros, dada su particular vulnerabilidad.
- Establecer medios de información, prevención, protección, seguro y asistencia para los turistas y visitantes. - Condenar y reprimir con severidad los atentados, agresiones, secuestros o amenazas a turistas o trabajadores turísticos así como la destrucción de las instalaciones turísticas o elementos del patrimonio cultural o natural de forma intencional, en el marco de la legislación nacional y los respectivos acuerdos internacionales.
Acciones recomendadas a las comunidades receptoras:
- Evitar el desperdicio, el sobre consumo y usar sosteniblemente los recursos locales. - Promover los valores éticos y valorar el patrimonio de la comunidad.
- Respetar, acoger y dar seguridad a los turistas y visitantes.
- Informarse para conocer sus motivaciones, hábitos, preferencias y expectativas (conocer los segmentos de mercado que reciben).
- Buscar acceder a programas de educación y capacitación que se impartan a los trabajadores del sector turístico y a la comunidad en general para brindar un recibimiento de calidad y más hospitalario a los turistas y visitantes.
Sugerencias dentro y fuera de la empresa (incluyendo a los clientes, los trabajadores y los proveedores):
- Considerar el medioambiente y lo social al tomar decisiones económicas.
- Evaluar los impactos ambientales, sociales y económicos antes de elaborar planes de desarrollo turístico empresarial o comunitario.
- Minimizar la contaminación y los impactos negativos usando tecnologías limpias y desarrollando medidas para reducir los ruidos, desechos, impacto visual y congestionamiento.
- Evitar el desperdicio, el sobre consumo y usar sosteniblemente los recursos. - Monitorear los impactos del turismo y brindar información a los interesados. - Establecer límites de capacidad de carga.
- Reducir el uso de energía en oficinas e instalaciones, aplicar técnicas de reciclaje, reducir el consumo de papel y usar equipos de bajo consumo.
- Usar, preferentemente, servicios de proveedores locales.
- Usar alojamientos locales e independientes frente a cadenas extranjeras.
- Procurar comprar alimentos, el equipamiento y otros bienes necesarios para la operación turística de fuentes locales. Solo usar material extranjero cuando es estrictamente necesario.
- Transmitir al cliente información veraz y una actitud responsable frente al destino. - Emplear a miembros de la comunidad local (guías, restaurantes y tiendas). - Crear condiciones de trabajo seguras, dignas y con una remuneración justa.
INTRODUCCIÓN AL TURISMO
- Entrenar continuamente al personal según principios de turismo responsable - Respetar la diversidad de creencias religiosas, filosóficas y morales.
- Respetar las tradiciones y prácticas sociales y culturales de los pueblos.
- Reconocer y valorar la riqueza cultural de la localidad, respetar sus leyes y costumbres.
Acciones recomendadas para turistas y visitantes:
- Respetar a las comunidades que los acogen, su cultura y entorno.
- Cumplir las leyes, normas y respetar los usos y costumbres del país que visitan. - No realizar actos criminales o considerados delictivos.
- Evitar comportamientos que puedan resultar chocantes o hirientes para la población local o que dañen su entorno.
- No traficar armas, drogas, antigüedades, especies protegidas, y productos y sustancias peligrosas o prohibidas por las reglamentaciones nacionales.
- Los turistas deben informarse, antes de su salida, sobre las características del país a visitar, y de los riesgos para la salud y seguridad y la forma adecuada de comportarse para minimizar esos riesgos.
- Hacer uso racional de los recursos, no dañar los atractivos ni instalaciones.
Acciones sugeridas a las instituciones (privadas o públicas):
- Mantener y promover la diversidad natural, económica, social y cultural. - Monitorear los impactos del turismo y brindar información a los interesados. - Cooperar con proyectos de desarrollo sustentable en los destinos operados.
- Establecer redes de cooperación con organismos y/o empresas que tengan la misma filosofía de responsabilidad.
- Contribuir a los planes de desarrollo de gremios y entes reguladores del sector público. - Buscar la coordinación e integración en el sector turístico.
- Impulsar y colaborar con el sector público para asegurar la protección de los turistas y visitantes (especialmente los extranjeros) y sus bienes y los empresarios turísticos locales; condenar y reprimir todo tipo de agresiones hacia los distintos actores turísticos y la destrucción intencional del patrimonio local e instalaciones; establecer campañas de información, prevención, protección, seguro y asistencia para los turistas y visitantes.