UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO FACULTAD DE ENFERMERÍA
UNIDAD DE SEGUNDA ESPECIALIDAD
Conocimiento sobre Factores de Riesgo y Prácticas de Prevención de Cáncer de Cuello Uterino. Trujillo
.
Autora: Lic.
Namuche Pingo, Mariela ElenaAsesora: Ms. Enf.
Mendo Zelada, Teresa AntonietaTrujillo – PERÚ 2021
TESIS PARA OBTENER EL TÍTULO DE
SEGUNDA ESPECIALIDAD PROFESIONAL EN ENFERMERÍA
MENCIÓN: ONCOLOGÍA
ii
iii
DEDICATORIA
Principalmente a Dios
Por su infinito amor, gracias por acompañarme todos los días de mi vida y brindarme la fortaleza y esperanza para continuar mi camino.
A mis padres: Faustino y Aurora Por su lucha constante paciencia y apoyo
incondicional en todo el trayecto de mi vida. Gracias por inculcarme siempre la importancia de la unión familiar y el amor a Dios.
A mis hermanos: Juan Carlos, Juan Francisco y Julio Cesar
Mis mejores amigos y mi mejor apoyo siempre. Sé que siempre podré contar con ustedes en cualquier
circunstancia de mi vida.
iv A Daniela
El regalo más bello que Dios me ha dado. Gracias hija por ayudarme a descubrir cuanto amor había dentro de mí. A quien cuidaré y protegeré siempre.
Y por ser quien me inspira a seguir adelante cada día.
A José
Mi esposo y mi mejor amigo. Gracias por tu paciencia y apoyo incondicional para alcanzar nuevas metas profesionales y personales
IN MEMORIAM
A Mercedes y José, por su inmenso cariño hacia mi persona por ser un ejemplo a seguir. Aunque ha pasado el tiempo, no los olvido.
A mis queridos familiares y amistades que perdí recientemente en esta pandemia covid – 19, en especial a mi tío Emilio, gracias por compartir tantos momentos inolvidables. Hasta siempre.
v
AGRADECIMIENTO
A mi asesora Ms. Enf. Teresa Antonieta Mendo Zelada
A quien le expreso mi más profunda admiración, además, le manifiesto mi más sincero agradecimiento por aceptar realizar esta tesis bajo su
dirección.
Gracias por su paciencia y apoyo constante al compartirme enseñanzas y brindarme orientación adecuada a lo largo del desarrollo del presente trabajo de investigación.
vi INDICE
DEDICATORIA………..…iii
AGRADECIMIENTO……….……….….v
RESUMEN………..………vii
ABSTRACT………...……viii
I. INTRODUCCIÓN……….………1
II. MATERIAL Y MÉTODOS………..……..20
III. RESULTADOS……….30
IV. DISCUSIÓN ……….……33
V. CONCLUSIONES……….……….42
VI. RECOMENDACIONES ……….…….43
VII. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS……….45
ANEXOS ………...……….55
vii RESUMEN
La presente investigación presenta un estudio cuantitativo, descriptivo, correlacional, de corte transversal, que se llevó a cabo para determinar la relación que existe entre el nivel de conocimiento sobre factores de riesgo y las prácticas de prevención del cáncer de cuello uterino. La muestra fue de 159 mujeres que se atendieron en los consultorios externos del Puesto de Salud Villa del Mar, Huanchaco, Trujillo. Los instrumentos fueron: el Cuestionario para medir el nivel de conocimiento sobre factores de riesgo del cáncer de cuello uterino y el cuestionario para medir el nivel de las prácticas de prevención del cáncer de cuello uterino. Los resultados son: el 74.2% de las pacientes presentaron nivel de conocimiento medio, el 21.4% nivel bajo y el 4.4% nivel alto; el 52.8% presentó prácticas preventivas adecuadas y el 47.2% prácticas inadecuadas. Se comprobó que existe relación altamente significativa entre las variables, con un valor de chi cuadrado de 24.89 ( p < 0.01).
Palabras claves: Riesgo, prácticas de prevención, cáncer de cuello uterino.
viii ABSTRACT
This research presents a quantitative, descriptive, correlational, cross-sectional study that was carried out to determine the relationship between the level of knowledge about risk factors and cervical cancer prevention practices. The sample consisted of 159 women who were treated in the outpatient clinics of the Villa del Mar Health Post, Huanchaco, Trujillo. The instruments were: the Questionnaire to measure the level of knowledge about risk factors for cervical cancer and the questionnaire to measure the level of cervical cancer prevention practices. The results are: 74.2% of the patients presented a medium level of knowledge, 21.4% a low level and 4.4% a high level; 52.8% presented adequate preventive practices and 47.2% inadequate practices. It was found that there is a highly significant relationship between the variables, with a chi-square value of 24.89 (p < 0.01).
Keywords: risk, prevention practices, cervical cáncer.
I. INTRODUCCIÓN
El cáncer de cuello uterino, es un problema de salud pública, por su alto costo social y económico, y representa la enfermedad neoplásica más frecuente y mortal en la población femenina. No solo a nivel mundial sino también en nuestro país, donde se ha visto su incidencia, con una tendencia creciente en los últimos años; es una enfermedad con una alta morbilidad y mortalidad; y representa uno de los más grandes desafíos a los que se enfrenta la medicina, por su naturaleza compleja, diversa, y multicausal, que causa muchas muertes a pesar de ser prevenible (OMS, 2019).
En el año 2020, a nivel mundial, se detectaron 604, 127 casos nuevos y fallecieron 341, 831 mujeres. La Organización Panamericana de Salud (2018), indica que en la región de América Latina y el Caribe, es el segundo cáncer más frecuente entre las mujeres, y si las tendencias actuales continúan, se prevé que, se registrará un aumento de 32% en el número de casos (110.000 casos nuevos) y de 45% en el número de muertes para el año 2030. A nivel nacional, según Globocan en nuestro país el año 2020 se encontraron 4,270 casos nuevos de cáncer de cuello uterino y 2,288 mujeres fallecieron por ésta enfermedad, quiere decir que 6 de cada 12 mujeres diagnosticadas, mueren diariamente con éste tipo de cáncer (American Cáncer Society, 2021., GLOBOCAN, 2020, Jorges, 2019).
Sin embargo las oportunidades para contrarrestar esta situación radica en el conocimiento de los factores de riesgo y las prácticas adecuadas de prevención del cáncer de cuello uterino, en ese sentido, es importante que los programas de prevención, fortalezcan las acciones para que la población femenina conozca los factores de riesgo y medios de detección precoz como por ejemplo el Papanicolaou (OPS 2016., p.87)
2 El conocimiento sobre los factores de riesgo de cáncer de cuello uterino, viene a ser la información obtenida mediante la comunicación interpersonal que se da entre el proveedor de salud y el usuario que en promedio debe durar entre 30 y 45 minutos y se comporta como una medida importante de intervención integral en función del riesgo, aquí se le orienta, se le aconseja a la persona para que opte por conductas saludables y en este sentido disminuir la probabilidad de desarrollar esta neoplasia, al mismo tiempo se comporta como una estrategia de intervención de prevención primaria. (Jorges, 2019).
Cortez., et al (2014), aporta que “el conocimiento sobre factores de riesgo, ayuda a las mujeres a adoptar una cultura saludable, con el resultado de buenas prácticas preventivas sobre los factores de riesgo del cáncer de cuello uterino para el fortalecimiento de su autocuidado”.
Mitiku y Tefera (2017), en un estudio en Etiopía, ciudad donde el cáncer de cuello uterino es frecuente, llegaron a la conclusión de que al tener información completa sobre el cáncer de cuello uterino, sobre los factores de riesgo y su prevención, genera en las mujeres la capacidad de tomar una decisión segura para someterse a un cribado, sobre esta neoplasia, es decir que favorece la prevención, y aporta en la disminución de la incidencia y mortalidad por esta neoplasia.
La OPS (2016), postula al respecto, que cuando una persona reconoce un factor de riesgo que desarrolla una enfermedad, incrementa también su percepción de riesgo de padecer cáncer y valora el cáncer de cuello uterino como una enfermedad prevenible, generando que la población femenina se aproxime hacia los programas de detección precoz de cáncer y hacia el cambio de estilos de vida. (p.87)
3 Según la Organización Mundial de la Salud, uno de los instrumentos de la promoción de la salud y de la acción preventiva es la educación para la salud. En este sentido al educar sobre los factores de riesgo, es útil enfocarse en los factores que se pueden cambiar o evitar (modificables), tales como fumar, infección por el virus del papiloma humano, multipartidad, inicio de relaciones sexuales a temprana edad, utilizar anticonceptivos orales por más de cinco años, no incluir frutas y verduras en la alimentación, el no utilizar barreras de protección durante las relaciones sexuales como el condón, tener varias parejas sexuales y sobrepeso, en vez de enfocarse en los que no se pueden cambiar (no modificables), tales como su edad y antecedentes familiares. Sin embargo, es importante conocer los factores de riesgo que no se pueden cambiar ya que para las mujeres que tienen estos factores resulta aún más importante hacerse las pruebas para encontrar el cáncer de cuello uterino en sus comienzos (Society American of Oncology Clínical, 2019).
Las prácticas de prevención de cáncer de cuello uterino, vienen a ser acciones que asumen las mujeres en beneficio de su propia salud, el realizarlas permite mejorar y cambiar los estilos de vida, ello contribuye a disminuir la incidencia de cáncer de cuello uterino, al mismo tiempo la incidencia y mortalidad disminuyen, por lo tanto, el no realizarlas causa altas tasas de incidencia, de morbilidad y mortalidad por cáncer de cuello uterino. (Jorges, 2019, Minsa, 2018).
Para la OMS ( 2019 ), las prácticas de prevención son un componente esencial en la lucha contra el cáncer, y están orientadas a proteger a las personas de las amenazas potenciales
4 o reales de la salud, ayudan a evitar la aparición de la enfermedad, reducir los factores de riesgo, detienen el avance de la enfermedad y atenúa sus consecuencias.
Dentro de las prácticas de prevención primaria de esta enfermedad, encontramos a la consejería, y vacunación contra VPH. En cuanto a las prácticas de prevención secundaria, disponemos de pruebas de tamizaje como: el examen de papanicolaou, la inspección visual con ácido acético (IVAA) y la prueba molecular de VPH (Jorges, 2019., Minsa, 2018).
A nivel mundial instituciones como OPS y OMS, se han preocupado por elaborar programas de prevención de cáncer de cuello uterino, pero no ha sido suficiente, por lo tanto esta información no ha llegado a todos los sectores, y se puede evidenciar en las estadísticas de esta neoplasia, donde se observa que en los países desarrollados el cáncer de cuello uterino ha disminuido, pero no eliminada, y en la mayoría de los países en desarrollo las tasas de incidencia y mortalidad han aumentado o se han mantenido estacionarias (OPS Y OMS, 2014).
Si observamos las estadísticas sobre cáncer de cuello uterino en Perú, se evidencia que la educación sobre factores de riesgo y las prácticas de prevención no se han desarrollado con efectividad, pues las tasas de incidencia, morbilidad y mortalidad son muy altas, los especialistas consideran que es similar a los países de África subajariana, y ocupa el cuarto lugar entre las neoplasias que afectan a la población peruana, evidenciado en el último informe de Globocan (2020). Las causas de falta de conocimiento sobre factores de riesgo de cáncer de cuello uterino en la población son varias, entre ellas encontramos que no en todas las instituciones de salud de nuestro país cuentan con consultorio de consejería sobre el cáncer y sus factores de riesgo, además Jorges (2019), quien es el presidente de la
5 comisión de prevención de cáncer de cuello uterino en nuestro país, indica que un promotor de salud debería demorar entre 30 a 45 minutos en orientar a la usuaria sobre factores de riesgo, para causar el cambio de estilos de vida y adoptar conductas saludables, pero debido a nuestro precario sistema de salud va a ser difícil de cumplir este objetivo. Otra causa de desconocimiento de factores de riesgo de cáncer de cuello uterino, es la diferente idiosincracia que tenemos en nuetro país. También el Ministerio de salud en su Informe sobre Análisis de la situación del cáncer en el Perú (2019), concluyó que el sistema de información de salud del Perú está fragmentado en diferentes subsistemas y prestadores de servicios de salud, lo que podría causar efectos negativos en la educación del cáncer. Otra evidencia que demuestra el desconocimiento de factores de riesgo y prácticas inadecuadas de prevención de cáncer de cuello uterino en nuestro país, es la cobertura de tamizaje y las tasas de mortalidad de cáncer de cuello uterino en los últimos años, existen cifras desalentadoras de tamizaje, y se encontró que sólo el 30 % de los casos de cáncer de cuello uterino fueron diagnosticados mediante tamizaje, lo cual viene a ser una tasa muy baja, ya que el tamizaje se ha establecido hace muchos años en nuestro país, y el otro 70%
se diagnosticó, con sintomatología, es decir en estadios avanzados, lo cual indica un mal pronóstico para la mujer que lo sufre. La tasa de mortalidad por departamentos, indica que hay predominio en las regiones de Ucayali, Loreto, Madre de Dios, Huánuco, San Martin, Amazonas, Pasco Tacna, La Libertad y Lambayeque ( GLOBOCAN, 2020., Jorges, 2019).
Se postula también que existe una inadecuada práctica de prevención mediante la vacunación contra VPH, ya que según el Informe nacional de cobertura de vacunas, informa que no todas las niñas entre 9 y 13 años han sido vacunadas, debido a que cuando se realizó la vacunación en los colegios, algunas niñas no acudieron a clases, otra causa es la negación de los padres de familia hacia la vacuna y no conceden el permiso para vacunar a sus hijas,
6 además el Ministerio de Salud incorporó esta vacuna recién en el año 2011, significa que las mujeres que no han sido vacunadas en años anteriores porque no se contaba con la vacuna, se encuentran en riesgo de sufrir esta neoplasia, y desde que se inició la vacunación contra VPH, sólo el año 2019 se logró una cobertura del 80%, actualmente con la pandemia la cobertura volvió a disminuir, ya que las campañas de vacunación se realizan en los colegios.
Es lamentable que no tengamos coberturas altas ya que el cáncer de cuello uterino es el único cáncer que se puede prevenir con una vacuna, el no cumplir con esta práctica preventiva podría causar un impacto en la salud pública más adelante (Grisson, 2020).
Respecto a la problemática de la práctica de prevención secundaria como el tamizaje, que se realiza para encontrar alteraciones celulares y se práctica antes de que la mujer enferme de cáncer. Se reportó que el año 2019 la prueba de tamizaje de IVAA, tuvo una cobertura de 8.9 % de mujeres entre 30 y 49, quiere decir que en más de un 90 % de mujeres en este grupo etáreo no vamos a tener la oportunidad de detectar oportunamente el cáncer de cuello uterino. En ese mismo año 2019, la cobertura de la prueba de papanicolaou fue de 15%, en mujeres de 50 a 64 años. Eso quiere decir que en el 85% de mujeres no se detectará a tiempo el cáncer de cuello uterino. La prueba molecular para detectar el virus papiloma humano de cáncer de cuello uterino solo se aplicó en el Perú en 2018 en Tumbes y en Loreto en 2019, esta prueba tiene una sensibilidad de más del 90% y es el mejor método de detección temprana comparado con el IVAA que tiene un 70% de efectividad y PAP un 50
% de efectividad, osea a pesar que las mujeres se realicen papanicolaou con frecuencia, ya que es la prueba más usada en nuestro país, los resultados podrían reportarse como falsos negativos, pues la efectividad de esta prueba de tamizaje es de 50%, y la prueba molecular se convertiría en la prueba de tamizaje más efectiva, pero aún no se ha generalizado en nuestro país ( Vargas., et al 2016., MINSA, 2019, p.10., Jorges, 2019 ).
7 A nivel regional, por su parte, el Instituto Regional de Enfermedades Neoplásicas IREN- NORTE, en su informe oficial del año 2019 que abarca información desde el año 2007 al 2018, confirma el registro de 8075 casos diagnosticados de cáncer de cuello uterino en la Provincia de Trujillo, de los cuales 3584 pertenecían al distrito de Trujillo, el cual representa un 44,7% del total y en menor frecuencia los distritos de La Esperanza, El Porvenir, Víctor Lacro Herrera, Florencia de Mora y Huanchaco, además confirma que es la neoplasia que ocupa el primer lugar en nuestra región, lo cual quiere decir que no existe buena educación sobre los factores de riesgo para lograr sencibilizar a la población sobre esta neoplasia, hay un buen porcentaje de la población que desconoce y que por lo tanto no realiza prácticas adecuada de prevención en nuestra región. Si se continúa esta situación de falta de conocimiento sobre factores de riespo y la práctica inadecuada de prevención de cáncer de cuello uterino, las consecuencias podrían causar aumento de la incidencia y morbimortalidad de esta neoplasia (American Cáncer Society, 2021., GLOBOCAN, 2020., Jorges, 2019., IREN NORTE ,2019 p.28).
A nivel local, en el lugar elegido para el estudio, el Puesto de Salud de Villa del Mar de Huanchaco, Trujillo. Se han detectado casos sospechosos de cáncer de cuello uterino en algunas mujeres, mediante prueba de tamizaje de papanicolaou, que luego fueron derivados al Hospital Regional para realizar descarte, además existen registros, que no todas las mujeres de esta jurisdicción entre 18 a 49 años acuden al programa de despistaje de cáncer de cuello uterino mediante la prueba de Papanicolaou, y solo un 60% acudió a despistaje, al preguntar a las mujeres sobre factores de riesgo y prácticas de prevención, algunas responden acertadamente y otras de forma equívoca. Las posibles causas de esta problemática puede tener origen en la falta de conocimiento de los factores de riesgo y
8 desconocimiento de la prevención. Otras causas podría ser la actitud de incomodidad, temor o vergüenza frente al procedimiento del examen de papanicolaou, la falta de captación de casos intramuro y extramuro, falta de consultorio de prevención y consejería, también existe falta de personal de salud. No se encontró estudios anteriores con estas variables en el Puesto de Salud de Villa del Mar, Huanchaco. Por lo que quisimos plasmar esta problemática e investigar el conocimiento sobre factores de riesgo de cáncer de cuello uterino y las prácticas de prevención en las mujeres que se atienden en esta jurisdicción, además queremos determinar si existe relación o no entre las variables de estudio.
1. Justificación y relevancia de la investigación
El cáncer de cuello uterino en nuestro, país, región y localidad, es un problema de salud pública, durante el trabajo en el Puesto de Salud de Villa del Mar perteneciente a Huanchaco, se ha observado que parte de la población femenina de ésta zona no demuestra importancia hacia el cáncer de cuello uterino y no asumen con responsabilidad el cuidado de su salud, para poder prevenir ésta enfermedad. Por lo tanto surge la necesidad de llevar a cabo este estudio de investigación titulado “ Conocimiento sobre factores de riesgo y prácticas de prevención de cáncer de cuello uterino en el Puesto de Salud Villa del Mar- Huanchaco”, con el propósito de aportar en la reducción de la incidencia y disminuir la morbilidad y mortalidad de cáncer de cuello uterino. Esta investigación, también permite evidenciar la efectividad del trabajo de la enfermera dentro de un establecimiento de primer nivel de atención, como lo es el “ Puesto de Salud Villa del Mar- Huanchaco”, donde se deben desarrollar actividades de promoción de la salud y prevención de la enfermedad. Estas actividades, comúnmente, están lideradas por el profesional de enfermería, quien coordina con los diferentes miembros del equipo multidisciplinario de salud, a fin de lograr alcanzar las metas planteadas. A nivel teórico, el presente estudio de investigación se
9 justifica porque se podrá utilizar en nuevos estudios como antecedente, y servirá para aportar información a la sociedad y a los profesionales de salud, además permite incrementar el conocimiento sobre la relación de las variables. A nivel práctico, será posible establecer mejoras en los servicios de atención a la mujer, haciendo énfasis en la educación sobre factores de riesgo y prácticas de prevención, que aportarán en cambios de estilo saludables. A nivel metodológico, Los instrumentos empleados en esta investigación se comportan como fuente de información para otros estudios en donde se valoren estas variables. A nivel de relevancia, el estudio de investigación es relevante porque tiene valor e importancia al analizar un problema de salud oncológico, presentando evidencias verificables buscando dar a conocer sobre factores de riesgo y prácticas de prevención de cáncer de cuello uterino para así contribuir en la disminución de la incidencia y a la detección precoz de esta enfermedad.
2. Formulación del problema
¿Qué relación existe entre el nivel de conocimiento sobre los factores de riesgo y las prácticas de prevención del cáncer de cuello uterino en mujeres que se atienden en el Puesto de Salud Villa del Mar- Huanchaco, Trujillo, 2019?
3. Objetivos General:
Determinar la relación que existe entre el nivel de conocimiento sobre los factores de riesgo y las prácticas de prevención del cáncer de cuello uterino en mujeres que se atienden en el Puesto de Salud Villa del Mar- Huanchaco, Trujillo, 2019
Específicos:
10
Identificar el nivel de conocimiento sobre los factores de riesgo del cáncer de cuello uterino en mujeres que se atienden en el Puesto de Salud Villa del Mar- Huanchaco, Trujillo, 2019.
Identificar las prácticas de prevención del cáncer de cuello uterino en mujeres que se atienden en el Puesto de Salud Villa del Mar- Huanchaco Trujillo, 2019.
4. Hipótesis
Hi: Existe relación una relación significativa entre el nivel de conocimiento sobre los factores de riesgo y las prácticas de prevención del cáncer de cuello uterino en mujeres que se atienden en el Puesto de Salud Villa del Mar- Huanchaco, Trujillo, 2019.
Ho: No existe relación significativa entre el nivel de conocimiento sobre los factores de riesgo y las prácticas de prevención del cáncer de cuello uterino en mujeres que se atienden en el Puesto de Salud Villa del Mar- Huanchaco, Trujillo, 2019.
5. Marco Teórico conceptual
La presente investigación está basada en los conceptos referidos al conocimiento de los factores de riesgo y prácticas de prevención del cáncer de cuello uterino, según los aportes de investigación d e instituciones reconocidas a nivel internacional como: Society American of Oncología Clínical (2019), la Organización Mundial de la Salud (2019), MINSA (2018), MINSA 2019, entre otros.
El cáncer de cuello uterino es una enfermedad prevenible y al mismo tiempo curable, por ello es imprescindible que las mujeres tengan conocimiento acerca de esta enfermedad,
11 conozcan los factores de riesgo, y la prevención. El conocimiento sobre los factores de riesgo de cáncer de cuello uterino, viene a ser la información adquirida mediante la educación y la experiencia a través de los años, sobre los factores de riesgo de cáncer de cuello uterino, así como las circunstancias que asociadas a determinadas situaciones que aumentan la probabilidad de padecer esta enfermedad, ello indica que es necesario que las mujeres tengan un buen nivel de conocimiento sobre estos factores, porque les permitirá realizar las prácticas adecuadas de prevención para reducir o evitar la enfermedad del cáncer de cuello uterino ( MINSA, 2018).
Según la Organización Mundial de la Salud, uno de los instrumentos de la promoción de la salud y de la acción preventiva es la educación para la salud. La educación para la salud incluye no sólo la información relativa a las condiciones sociales, económicas y ambientales subyacentes que influyen en la salud, sino también la que se refiere a los factores y comportamientos de riesgo, además del uso del sistema de asistencia sanitario. En este sentido la información sobre los factores de riesgo del cáncer de cuello uterino, es dar a conocer los factores modificables y factores no modificables. En la educación sobre factores de riesgo modificables se enseñará que son aquellos factores que se pueden cambiar, evitar o modificar tales como: infección por virus de papiloma humano, conductas sexuales inadecuadas, el no uso de métodos de barrera, bajo nivel de instrucción, tabaquismo, la alimentación inadecuada, carencia de acceso a consejería y programas de despistaje, la multiparidad y el uso prolongado de métodos anticonceptivos orales y es sobre estos factores, que se pueden cambiar mediante estilos de vida y se debe profundizar para que la población conozca y realicen prácticas preventivas adecuadas. En cuanto a los factores de riesgo no modificables, vienen a ser aquellos que no se pueden cambiar o
12 evitar, como: la edad, la inmunodepresión y los antecedentes familiares, con estos factores la educación no funciona (OMS, 2018., American Society of Clinical Oncology, 2019)
La educación sobre factores de riesgo, puede realizarse de manera individual o grupal en los colegios, universidades, mercados, iglesias, comedores populares o con publicidad. Para el personal de salud que forma parte del equipo multidisciplinario que labora en las actividades de promoción de la salud y prevención de la enfermedad; es importante tener un pleno conocimiento acerca de los factores de riesgo involucrados en el desarrollo del cáncer de cuello uterino. De esta manera, se garantizará una participación activa y comprometida en la reducción de los índices de incidencia de esta enfermedad (OMS, 2018., GLOBOCAN, 2020., Grisson, 2020)
MINSA (2018), considera que un factor de riesgo importante es el no tener conocimiento sobre consejería y programas de despistaje de cáncer de cuello uterino, pues algunas mujeres desconocen los programas de prevención de cáncer de cuello uterino, y ello origina el aumento de sufrir de ésta enfermedad. La Consejería es un proceso basado en el intercambio de diálogo centrado en ayudar a otra persona a entender los factores determinantes de una situación y a involucrarse de manera proactiva, libre y consciente para buscar una solución, que permite desarrollar planes de vida individual, contribuyendo a disipar temores y reducir ansiedad, ira o frustración, de tal manera que proporcione elementos para la toma de decisiones de forma racional, en este caso para evitar el cáncer de cuello uterino.
El conocimiento sobre conductas sexuales adecuadas, ayuda a disminuir el riesgo sobre padecer cáncer de cuello uterino. Al informarles a las mujeres sobre este tema sabrán que
13 hay mayores posibilidades de exposición al VPH en el caso de ser sexualmente activo a una edad temprana (especialmente los menores de 18 años), tener muchas parejas sexuales, y compartir con una pareja que tiene varias parejas sexuales. Las mujeres que inician la actividad sexual a temprana edad tienen 26 veces más probabilidades de enfermar de cáncer de cuello uterino a diferencia de las que inician vida sexual después de la menarquia. Por ello es imprescindible orientar a las adolescentes, sobre este tema (Bover, 2013., Grisson, 2020).
Las mujeres deben de conocer que es un factor de riesgo el no utilizar barreras de protección, como el preservativo, durante el coito, pues el no u tilizarlo, puede producir contagio del VPH. Sin embargo, el uso sistemático y correcto del preservativo está brindando beneficios favorables tanto en las mujeres como en los varones, reduciendo lesiones cervicouterinas. (American Society of Clinical Oncology, 2019).
El conocimiento de una alimentación que incluya suficientes frutas y verduras puede generar cambios de estilos de vida, que ayuden a disminuir el cáncer de cuello uterino, ya que en el análisis de la situación del cáncer en el Perú (2018), lamentablemente se concluyó que la población peruana presenta bajo consumo de frutas y verduras, lo cual empeora en los departamentos de la sierra. (MINSA, 2018., p.154)
El conocimiento sobre la obesidad como factor de riesgo disminuye el desarrollo del cáncer. Varios estudios han explorado porqué el sobrepeso o la obesidad pueden aumentar el riesgo y desarrollo del cáncer, y llegaron a la conclusión de que los motivos por los que la obesidad está relacionada con el cáncer incluyen: Aumento de los niveles de
14 insulina y del factor de crecimiento insulínico tipo 1 (Insulin Growth Factor-1, IGF-1), lo que puede contribuir para que algunos tipos de cáncer se produzcan. Otra conclusión es que las cantidades más elevadas de estrógenos producidas por el tejido graso, puede desencadenar el crecimiento de algunos tipos de cáncer, como el cáncer de mama o de endometrio, y la manera en que el peso cambia durante toda la vida, puede facilitar también el riesgo de cáncer (American Society of Clinical Oncology, 2019).
Se enfatiza también que el conocimiento sobre tabaquismo es importante porque este factor de riesgo importante que ocasiona aproximadamente el 22% de las muertes por cáncer a nivel mundial. El tabaco contiene numerosas sustancias químicas cancerígenas que afectan otros órganos, además de los pulmones. Estas sustancias dañinas son absorbidas por los pulmones y conducidas al torrente sanguíneo a través de todo el cuerpo. Entre los componentes carcinógenos destacan: el alquitrán y las nitrosaminas, por lo que tiene un efecto cancerígeno directo; se cree que estas sustancias dañan el ADN de las células en el cuello uterino, ya que estos componentes han sido hallados en el moco cervical de mujeres fumadoras. Además, contribuye a la cronificación de la infección causada por el VPH ya que altera el sistema inmunitario local del cuello uterino”
(Núñez, 2017., OMS, 2018).
El conocimiento sobre la multiparidad, como un factor de riesgo para el cáncer de cuello uterino Ayudará a conocer a las mujeres que tener tres o más embarazos a término tienen un riesgo aumentado de padecer cáncer. Se cree que las mujeres embarazadas podrían tener sistemas inmunitarios más débiles, lo que permite la infección” (Sánchez, 2009).
15 El conocimiento de uso prolongado de anticonceptivos orales, hará que las mujeres lo relacionen como un factor de riesgo, pues existe evidencia, de que el uso de píldoras anticonceptivas por períodos prolongados aumenta el riesgo de cáncer de cuello uterino.
En un estudio, el riesgo de cáncer de cuello uterino se duplicó en las mujeres que tomaron píldoras anticonceptivas por más de 5 años. (American of Society Clínical, Oncology, 2019).
Las prácticas de prevención son un componente esencial en la lucha contra el cáncer, y están orientadas a proteger a las personas de las amenazas potenciales o reales de la salud, ayudan a evitar la aparición de la enfermedad, reducir los factores de riesgo, detienen el avance de la enfermedad y atenúa sus consecuencias (OMS, 2019)
Las prácticas de prevención en cáncer de cuello uterino son las acciones que asumen las mujeres en beneficio de su propia salud, y las acciones de los servicios de salud que consideran a las mujeres que están expuestas a riesgos identificables, y que con frecuencia están asociados a diferentes conductas de riesgo, por lo tanto se promueven conductas positivas para prevenir este tipo de cáncer (Vargas et al., 2016).
La prevención del cáncer de cuello uterino puede ser primaria, secundaria y terciaria. La prevención primaria, viene a ser el conjunto de actividades sanitarias que se realizan antes que aparezca la enfermedad del cáncer de cuello uterino. La prevención secundaria, son todas las acciones, pruebas y/o exámenes que se realizan las mujeres para detectar y diagnosticar tempranamente la enfermedad. La prevención terciaria está destinado al tratamiento de la enfermedad en sí, incluidas la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia. Esto constituye una participación conjunta de las
16 mujeres y los profesionales de la salud inmersos en las actividades de promoción de la salud y prevención de la enfermedad (Colimon, 2010 citado en Vignolo et al., 2011).
La prevención primaria incluye consejería y también abarca la vacunación contra los PVH de las niñas entre los 9 y los 13 años; el objetivo es que las niñas reciban la vacuna antes de que sean sexualmente activas. Según el Calendario 2018, emitido por el MINSA, este se viene aplicando a las niñas entre 9 a 13 años de edad, en dos dosis, siendo la segunda dosis a los 6 meses después de la primera. Se ha comprobado que su uso se relaciona con una disminución de la incidencia de neoplasia intraepitelial de cuello uterino de grados 2 y 3 (Muñoz, 2010 & MINSA, 2017).
En la prevención secundaria, como parte esencial encontramos los programas de cribado organizados, q ue consisten en la realización de pruebas diagnósticas, con el propósito de detectar de manera precoz el desarrollo de la enfermedad, si el cáncer se diagnostica en grado inicial, el tratamiento será eficaz, la probabilidad de supervivencia aumenta, la mortalidad se reduce y los costos disminuirán (Ascunce, 2015).
Existen tres pruebas de detección que pueden ayudar a prevenir el cáncer de cuello uterino o a encontrarlo en etapas iniciales: La prueba de Papanicoláou (o citología vaginal) que busca precánceres, que son cambios en las células del cuello uterino que podrían convertirse en cáncer si no se tratan en forma adecuada, también la prueba molecular del VPH que busca el virus del papiloma humano, y el cribado clásico que incluye la inspección visual del cuello del útero tras la aplicación de ácido acético (IVAA) (MINSA, 2019).
17 Se concluye que para evitar enfermar de cáncer de cuello uterino es necesario tener conocimiento sobre factores de riesgo, para poder realizar las prácticas de prevención de forma adecuadas (Jorges, 2019).
Considerando que el cáncer de cuello uterino se ha convertido en una causa principal de incidencia y mortalidad en la población femenina del Perú, a pesar de ser prevenible, requiere que enfermería redoble esfuerzos e impulsar a mejorar la prestación de servicios de prevención y atención del cáncer de cuello uterino, promocionando la salud y cambiando los estilos de vida, por estilos de vida saludables
6. Marco Empírico:
A nivel internacional:
Mitiku y Tefera (2017). En su estudio sobre cáncer de cuello uterino y los factores asociados entre las mujeres de 15 a 49 años de Dessie Town, Noreste de Etiopía. Cocluyeron que el 51% de mujeres encuestada tenía conocimiento subóptimo con respecto a los factores de riesgo, signos, síntomas prevención y tratamiento. Se concluyó, que el nivel de educación y la situación económica son determinantes importantes para el conocimiento de factores de riesgo sobre el cáncer de cuello uterino y que los programas de prevención se deben centrar en recursos educativos sobre el cáncer de cuello uterino en las mujeres con menor nivel educativo y en las mujeres con un nivel económico bajo.
Narváez et al. (2019). En Colombia en su estudio, Conocimientos sobre prevención y factores de riesgo para cáncer de cuello uterino en un centro de educación técnica de la ciudad de Cali, Colombia, aplicado a 131 mujeres participantes encontró como resultado, que un 86,1 tenían un conocimiento alto sobre prevención de cáncer de cuello uterino, mientras
18 que para la variable nivel de conocimiento sobre factores de riesgo se estimó que solamente un 34,6% conocían. (p.302)
A nivel nacional
Ramírez (2019), en Huaura, en su estudio titulado, conocimiento sobre medidas preventivas en cáncer de cervix de las mujeres en edad fértil, obtuvo como resultado que un 80.7%
presentaba un nivel de conocimiento medio, un 14.3% bajo y un 5% alto acerca del cáncer de cérvix. Con respecto a la dimensión de prevención primaria un 52.9% tenía un nivel de conocimiento medio, un 25.2% alto y 21.8% bajo. En la dimensión de prevención secundaria se encontró que un 62.2 % presenta un nivel de conocimiento medio, un 26.1% bajo y un 11.8% alto.” (p.29)
Feria (2018), en Lima, en su estudio sobre Conocimiento, actitudes y prácticas respecto al cáncer de cuello uterino en pacientes de consultorios externos del servicio de ginecoobstetricia en el Hospital Nacional Sergio E. Bernales, los resultados mostraron que “el 70.8% presentaron nivel de conocimiento bajo, 26.9% nivel medio y 2.3% nivel alto; el 55% tienen practicas preventivas desfavorables respecto al cáncer de cuello uterino y el 45% prácticas favorables.” (p.87)
Vargas (2018), en Huancayo, en su estudio titulado Nivel de conocimiento sobre factores de riesgo y prevención primaria del cáncer de mama y cérvix en usuarias del CCSS La Libertad, se encontró que el 55,6% poseen nivel de conocimiento bajo, 28,8% nivel medio y 16,6% nivel alto. Las evaluaciones de prácticas preventivas muestran, 67,5% realizan una mala práctica y el 32,5% presenta una buena
19 práctica. Y encontraron una correlación altamente significativa entre el nivel de conocimiento y las prácticas preventivas del cáncer de cérvix en las usuarias evaluadas (p<0.05).” (p.71)
Valentín (2017), en Lima, en su investigación sobre Relación entre el nivel de conocimiento y actitudes acerca de las medidas preventivas del cáncer cervicouterino en la mujer de edad fértil, en el AA HH Todos los Santos”, realizado a 118 mujeres entre 15 y 45 años, sus resultados mostraron que en cuanto al nivel de conocimiento se pueden apreciar que el 90%
tuvo un nivel de conocimiento medio, 5% nivel alto y 5% nivel bajo, en cambio en las actitudes acerca de las medidas preventivas del cáncer cervicouterio, el 65% tuvo una actitud favorable.
Guevara y Rabanal (2017). En Cajamarca, en su estudio titulado: Conocimiento sobre los factores de riesgo y prácticas de autocuidado para prevenir el cáncer de cuello uterino, en mujeres del Centro de Salud Baños del Inca, los hallazgos indican que de “un total de 75 (100%) mujeres, el 19% presentaron un conocimiento alto, el 57% tiene un conocimiento medio y un 24% tiene un conocimiento bajo acerca de lo s factores de riesgo para prevenir el cáncer de cuello uterino. Así también, el 68% de mujeres, indica que no realiza prácticas de autocuidado para prevenir el cáncer de cuello uterino y 32% si las realiza.
Mendoza y Valderrama (2017). En Nuevo Chimbote, realizaron una investigación titulada:
“Nivel de conocimiento y práctica preventiva de cáncer de cuello uterino de estudiantes de enfermería”, encontrándose que “la mayoría de la participantes, tienen un nivel de conocimiento entre medio y alto (68.3% y 25.4%) y el 6.3% tiene un nivel de conocimiento bajo sobre el cáncer de cuello uterino. El 74.6% de las estudiantes realiza una
20 adecuada práctica preventiva; mientras que, el 25.4% presenta una inadecuada practica preventiva de Cáncer de cuello uterino. Se determinó que existe una relación estadística significativa entre ambas variables" (p: 0.001).” (p.44)
Velarde, k. (2017), en Chachapoyas en su estudio, Nivel de conocimiento sobre prevención de cáncer de cuello uterino, en mujeres en edad fértil, asentamiento humano “Señor de los Milagros” Chachapoyas. Los resultados evidenciaron que del 100% (164) de mujeres en edad fértil el 56.1% (92) tienen nivel de conocimiento medio, 25 % (41) bajo y 18.9% (31) alto.
(p.28)
II. METODOLOGÍA
1. Tipo de investigación
El presente estudio de investigación, se llevó a cabo en el Puesto de Salud Villa del Mar en el distrito de Huanchaco- Trujillo, en los meses de junio y julio 2019 y es de tipo cuantitativo, descriptivo, correlacional y de corte transversal. El método de investigación es cuantitativo, porque hace uso de métodos estadísticos para poder analizar las variables de estudio, es descriptivo porque tiene como propósito describir situaciones y eventos, busca especificar propiedades importantes de personas y mide o evalúa diversos aspectos, dimensiones o componentes del fenómeno a investigar. Es correlacional porque determina si dos variables están correlacionadas o no. Ello significa analizar si un aumento o disminución en una variable coincide con un aumento o disminución en la otra variable, y es de corte transversal, porque las variables fueron medidas en un momento determinado y de inmediato se procedió a su descripción y análisis (Polit & Hungler, 2000).
21 2. Población
La población estuvo conformada por un total de 270 mujeres que se atienden mensualmente en el Puesto de Salud Villa del Mar, en el distrito de Huanchaco- Trujillo, en los distintos consultorios.
3. Muestra
Para determinar el tamaño de muestra se aplicó el muestreo aleatorio simple con afijación proporcional, que es un muestreo probabilístico donde cada uno de los elementos de la población tienen la misma probabilidad de constituir la muestra, y que se aplicó dada la homogeneidad de los elementos que conformaron la población bajo estudio. La muestra se determinó en 159 mujeres que cumplieron con los criterios de inclusión, las cuales se seleccionaron aleatoriamente de la población de estudio. (Anexo 1)
4. Criterios de inclusión
Mujeres entre 18 a 49 años de edad.
Mujeres que hayan iniciado relaciones sexuales.
Mujeres orientadas en tiempo, espacio y persona.
Mujeres que deseen participar en el estudio volutariamente, luego de haber firmado el consentimiento informado.
22 5. Instrumentos
Para la recolección de datos se utilizó dos cuestionarios.
a. Cuestionario sobre nivel de conocimiento sobre los factores de riesgo de cáncer de cuello uterino (anexo 2)
Se utilizó el cuestionario basado en Narváez., et al (2019) y adaptado por la investigadora del presente estudio (2019), con el aporte del Manual de prevención de cáncer de cuello uterino MINSA (2017) , que consta de dos partes, en la primera parte se recolectó datos generales de las participantes como edad, estado civil, grado de instrucción, y la segunda parte está constituida por 20 ítems con respuestas de verdadero y falso, dividido en 16 ítems para factores modificables y 4 ítems para factores no modificables, medido en escala ordinal, esta escala alcanza una puntuación máxima de 20 puntos, y una puntuación mínima de 0 puntos, debieron marcar con una “ x “ la respuesta que crean correcta y se le otorgó 1 punto a la respuesta correcta y 0 a la respuesta incorrecta, que califica el conocimiento de la siguiente manera :
Nivel de conocimiento alto: 17 - 20 puntos Nivel de conocimiento medio: 11 - 16 puntos Nivel de conocimiento bajo: 00 - 10 puntos
b. Cuestionario para valorar las prácticas de prevención del cáncer de cuello uterino (anexo 3)
Cuestionario basado en Guevara y Rabanal (2017), y adaptado por la investigadora (2019), teniendo como referencia los análisis bibliográficos de Manual de prevención de cáncer de cuello uterino del Ministerio de Salud (2017) y los aportes de la Sociedad Americana del cáncer de EEUU (2019) para prevenir el cáncer de cuello uterino donde se recolectó
23 información para determinar si la población femenina de este estudio realiza prácticas adecuadas o inadecuadas de cáncer de cuello uterino, el cuestionario consta de 10 ítems. Las participantes deberán contestar marcando con una equis “X” en el casillero de “SI” o “NO”, según crea conveniente. Se le asignó al instrumento un valor máximo de 10 puntos, medida en escala ordinal. La escala de medición es de:
Prácticas adecuadas : 06 – 10 puntos Prácticas inadecuadas : 00 – 05 puntos
6. Control de calidad de los instrumentos Prueba piloto
Los instrumentos se aplicaron a una muestra piloto de 20 mujeres de 18 a 49 años que se atienden en el Centro de Salud Unión durante el mes de mayo 2019. Se pidió autorización a la Jefatura de dicho centro de salud (Anexo 5). La aplicación de esta prueba piloto permitió evaluar la redacción de las preguntas, su comprensión, la practicidad y el tiempo para la aplicación de los instrumentos, proporcionando a la vez las bases necesarias para la prueba de la validez y confiabilidad.
Validez
Para evaluar la validez de contenido de los instrumentos, estos fueron sometidos al criterio de expertos, quienes consideraron que los instrumentos contienen una alta calificación en cada una y en todos los criterios e indicadores para que cumplan con la validez y que en conjunto dieron una calificación media que alcanza el 99% del puntaje máximo lo que permite señalar que el instrumento quedó apto para su aplicación (Anexo 7).
24 Confiabilidad
La confiabilidad se determinó a través del coeficiente Alfa de Cronbach. Los resultados obtenidos fueron:
Cuestionario para medir el nivel de conocimiento sobre los factores de riesgo del cáncer de cuello uterino: Alfa de Cronbach: 0.80.
Cuestionario para valorar las prácticas de prevención del cáncer de cuello uterino: Alfa de Cronbach: 0.83.
Los valores obtenidos son considerados satisfactorios, por lo tanto, dichos instrumentos son confiables.
7. Procedimiento
Se realizaron las respectivas coordinaciones y los trámites administrativos pertinentes para solicitar el permiso de ejecución de la investigación. Se presentó una solicitud dirigida al director del Puesto de Salud de Villa del Mar de Huanchaco –Trujillo (Anexo 4).
Ya habiendo obtenido el permiso para la ejecución, se procedió a captar a las mujeres participantes del estudio, explicándoles previamente los objetivos y solicitando su consentimiento informado firmado, para aplicar los instrumentos de recolección de datos.
El tiempo promedio para el llenado de los dos cuestionarios fue de 20 minutos como máximo, respetando el anonimato de las respuestas y despejando las dudas surgidas durante su aplicación; esto con la finalidad de evitar la duplicidad o ausencia de respuestas. Al finalizar se agradeció a cada una por su colaboración y participación del estudio. Posteriormente se procedió a la tabulación de los datos desde los instrumentos hacia la hoja de cálculo para su análisis estadístico y elaboración del presente informe de investigación.
25 8. Procesamiento de datos
Los datos consignados en los instrumentos fueron procesados siguiendo un patrón de tabulación automatizado mediante el paquete estadístico SPSS versión 25,0. Los resultados se presentan en tablas de una y doble entrada de forma numérica y porcentual.
Para determinar si existe relación entre las variables de estudio, se usó la prueba de independencia de criterio chi cuadrado, una medida de la correlación (la asociación o interdependencia) entre dos variables ordinales, dicho coeficiente varía de –1.0 (correlación negativa perfecta) a +1.0 (correlación positiva perfecta), considerando el 0 como ausencia de correlación entre las variables jerarquizadas (Hernández., et al 2010).
9. Definición y operacionalización de variables:
A. Variable independiente: Conocimiento sobre los factores de riesgo del cáncer de cuello uterino.
Definición conceptual:
Es el grado de información que posee la paciente sobre los factores de riesgo del cáncer de cuello uterino el cual pueden ser de tipo modificable y no modificable (Bunge, 2014;
MINSA, 2018).
Definición operacional:
Del instrumento elaborado, se categorizó en:
Nivel de conocimiento alto: 17-20 puntos.
Nivel de conocimiento medio: 11-16 puntos.
Nivel de conocimiento bajo: 00- 10 puntos.
26 B.- Variable dependiente: Prácticas de prevención del cáncer de cuello uterino Definición conceptual:
Son acciones de prevención primaria y secundaria, destinadas a disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino y detectar tempranamente la enfermedad para reducir su progreso y proteger de daños futuros (MINSA, 2018; Broutet et al., 2015).
Definición operacional:
Las prácticas de prevención del cáncer de cuello uterino se categorizaron de la siguiente manera:
Practicas adecuadas: 06 -10 puntos
Practicas inadecuadas: 00 - 05 puntos
27 OPERACIONALIZACIÓN DE VARIABLE
Nivel de conocimiento sobre factores de riesgo de cáncer de cuello uterino (V1)
VARIABLE DEFINICION CONCEPTUAL
DEFINICION OPERACIONAL
DIMENSIONES INDICADORES ESCALA DE
MEDICIÓN Conocimiento
sobre
factores de riesgo del cáncer de cuello
uterino
Es el nivel de información que pose la paciente sobre los factores de riesgo del cáncer de cuello uterino el cual pueden ser de tipo modificable y no modificables (MINSA, 2018).
Para la variable (V1) se usará el instrumento.
Nivel de conocimiento de cáncer del cuello uterino (2019) que consta de 20 ítems medidos en escala ordinal de la siguiente manera.
Nivel de conocimiento alto: 17-20 puntos.
Nivel de conocimiento medio: 11-16 puntos.
Nivel de conocimiento bajo: 00- 10 puntos.
Factores de riesgo modificables
-Alimentación inadecuada.
-Virus Papiloma humano.
- Conductas sexuales inadecuadas - Bajo nivel de instrucción
-Tabaquismo.
-No utilizar métodos de barrera durante la relación sexual.
-Multiparidad.
-uso de métodos anticonceptivos por más de 5 años.
- No tener acceso a consejería y métodos de detección temprana del cáncer de cuello uterino
Ordinal
Factores de riesgo no modificables
- Edad
- Inmunosupresión.
-Antecedentes familiares.
28 OPERACIONALIZACIÓN DE VARIABLE
Prácticas de prevención del cáncer de cuello uterino ( V2 )
VARIABLE DEFINICION CONCEPTUAL
DEFINICION OPERACIONAL
DIMENSIONES INDICADORES ESCALA
DE MEDICIÓN Prácticas de
prevención del cáncer de cuello uterino
Son acciones de prevención primaria, secundaria y terciaria, destinadas a disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino y detectar
tempranamente la enfermedad para reducir su progreso y proteger de daños futuros (MINSA,
2018).
Para la variable (V2), se usará el instrumento de prácticas de prevención de cáncer de cuello uterino (2019) que consta de 10 ítems, medidos en
escala ordinal de la siguiente manera:
Practicas adecuadas:
06 -10 puntos
Prácticas inadecuadas 00- 05 puntos
Prácticas adecuadas.
-No tuvo más de un parto vaginal.
-Se informa sobre cómo prevenir el cáncer de cuello uterino
- Utilizó métodos anticonceptivos orales por menos de cinco años
- Utiliza métodos de barrera
- No inició relaciones sexuales antes de los18años.
-No fuma.
-Se alimenta con frutas y verduras cinco veces al día.
-Se colocó la vacuna para prevenir cáncer de cuello uterino.
-Se realiza la prueba de Papanicolaou anualmente.
-Tiene una pareja sexual.
Ordinal
Prácticas inadecuadas
- Tuvo más de un parto vaginal.
-No se informa sobre cómo prevenir el cáncer de cuello uterino
- Utilizó métodos anticonceptivos orales por más de cinco años
-No utiliza métodos de barrera
- Inició relaciones sexuales antes de los18años.
- Fuma.
-No se alimenta con frutas y verduras cinco veces al día.
-No se colocó la vacuna para prevenir cáncer de cuello uterino.
-No se realiza la prueba de Papanicolaou anualmente.
-Tiene varias parejas sexuales.
29 10. Consideraciones éticas.
Se tuvo en cuenta los principios del informe Belmont (Observatori de Bioética y Dret. Part Científico de Barcelona, 1979).
- Principio de Beneficencia: Se basa en no hacer daño, maximizar los beneficios para el proyecto de investigación mientras se minimizan los riesgos para los sujetos de la investigación
- Principio de Justicia: Establece lo siguiente : Usar procedimientos razonables, no explotadores y bien considerados para asegurarse que se administran correctamente (en términos de costo-beneficio)
- Principio de Respeto a las personas: protegiendo la autonomía de todas las personas y tratándolas con cortesía, respeto y teniendo en cuenta el consentimiento informado.
-
- El consentimiento informado, es un elemento de respeto al participante de una investigación, constituye una exigencia ética de los derechos del ciudadano y esta reconocidos en la Ley General de Salud Nº 26842, de 1997. Es la manifestación voluntaria, libre y racional, de aceptación del participar en la investigación, luego de haber sido informado del mismo y de habérsele respondido todas sus dudas de manera adecuada y suficiente.
- Principio de dignidad humana : Se refiere a respetar la autonomía de las personas, lo que significa dar valor a las opiniones y elecciones de las personas, al mismo tiempo que se evita obstruir sus acciones, a menos que estas sean perjudiciales para otros.
30 III. RESULTADOS
TABLA 1
DISTRIBUCIÓN DE MUJERES SEGÚN NIVEL DE CONOCIMIENTO SOBRE FACTORES DE RIESGO DEL CÁNCER DE CUELLO UTERINO PUESTO DE SALUD DE VILLA DEL MAR-HUANCHACO, TRUJILLO 2019.
Nivel de conocimiento N° % Bajo
Medio Alto
34 118 7
21.4 74.2 4.4
Total de mujeres 159 100%
FUENTE: Cuestionario para medir el nivel de conocimiento sobre factores de riesgo del cáncer de cuello uterino
31 TABLA 2
DISTRIBUCIÓN DE MUJERES SEGÚN PRÁCTICAS DE PREVENCIÓN DEL CÁNCER DE CUELLO UTERINO PUESTO DE SALUD DE VILLA DEL MAR- HUANCHACO, TRUJILLO 2019.
Prácticas de
prevención
N° %
Inadecuadas Adecuadas
75 84
47.2 52.8
Total de mujeres 159 100%
Fuente: Cuestionario para obtener información sobre las prácticas de prevención del cáncer de cuello uterino
32 Tabla 3
DISTRIBUCIÓN DE MUJERES SEGÚN SU RELACIÓN ENTRE EL NIVEL DE CONOCIMIENTO SOBRE FACTORES DE RIESGO Y SUS PRÁCTICAS DE PREVENCIÓN DEL CÁNCER DE CUELLO UTERINO, PUESTO DE SALUD VILLA DEL MAR- HUANCHACO TRUJILLO, 2019.
NIVEL DE CONOCIMIENTO PRACTICAS DE
PREVENCION
BAJO MEDIO ALTO TOTAL
N.° % N.° % N.° % Nº %
INADECUADAS 28 82.4 43 36.4 4 57.1 75 47.2
ADECUADAS 6 17.6 75 63.6 3 42.9 84 52.8
TOTAL 34 100% 118 100% 7 100.0 159 100%
2 = 24.89 p < 0.01 Relación estadística altamente significativa
FUENTE: Resultados procesados en el Paquete Estadístico SPSS 25
33 IV. DISCUSIÓN
En la tabla 1, En esta investigación, al identificar el nivel de conocimiento sobre los factores de riesgo del cáncer de cuello uterino en mujeres que se atienden en el Puesto de Salud Villa del Mar- Huanchaco, Trujillo, 2019. Se encontró que del total de 159 mujeres evaluadas, el 74.2% presenta un Nivel de conocimiento medio, el 21.4% reportan un Nivel bajo y solamente el 4.4% con Nivel alto.
Los resultados demuestran que la mayoría de mujeres que acuden al Puesto de Salud Villa del Mar, en Huanchaco, tiene un nivel medio de conocimiento sobre los factores de riesgo del cáncer de cuello uterino (aproximadamente 3 de cada 4 mujeres). Esto quiere decir, que aún existen deficiencias al brindar conocimientos a las mujeres sobre los factores de riego del cáncer de cuello uterino, hay deficiencias en las actividades educativas en las instituciones de salud donde acuden para ser atendidas. Lo que podría ser consecuencia de falta de personal de salud adecuado, falta de tiempo, el desinterés de la población, o estrategias educativas inadecuadas.
Confirmándose así lo expuesto por la OMS (2004) en el informe sobre Análisis de la situación del cáncer de cuello uterino en América Latina y el Caribe, donde se mencionó que existía la presencia reiterada de recursos humanos inadecuados en todos los países, tanto en calidad como en cantidad, y que muchos países no cuentan con sistemas adecuados de información que permitan una gestión eficaz de los programas de prevención del cáncer cervicouterino, y la falta de tales sistemas hace imposible dar a las pacientes un seguimiento y manejo eficaces, evaluar en forma sostenida la cobertura y determinar la efectividad de un programa mediante una evaluación continua, aun cuando sí existían sistemas de información, no siempre eran adecuados. (p.24)
Al respecto, según Alfaro (2011), postula que, “encontrar un porcentaje pequeño de mujeres que presenten nivel de conocimiento bajo sobre los factores de riesgo del cáncer de cuello uterino,
34 da muestra de una problemática en la atención y cuidado de las mujeres en edad fértil, la cual no solo recae en las instituciones prestadoras de salud, sino también en las propias mujeres que son responsables de su aprendizaje para el cuidado de su salud. Producto del desinterés, la cultura y la idiosincrasia de la población en general, que minimiza la importancia de la promoción de la salud y prevención de la enfermedad (p.56)
Al aplicar el instrumento para obtener el nivel de conocimiento sobre factores de riesgo de cáncer de cuello uterino, los ítems con respuesta más acertada fueron: El 93.1% reconoce que existen diversos factores de riesgo relacionado con la aparición de cáncer de cuello uterino, el 82.4%
reconoce que el virus del papiloma humano es el principal causal de cáncer de cuello uterino, el 79.2%, reconoce que una mujer que ha tenido tres o más embarazos está en riesgo de tener cáncer de cuello uterino, el 76.7% reconocen que las relaciones sexuales a temprana edad (menos de 18 años), podrían favorecer el desarrollo del cáncer de cuello uterino, el 76.7% reconoce que el no tener acceso a consejería y programa de despistaje de cáncer de cuello uterino mediante el Papanicolaou, pone en riesgo de desarrollar esta enfermedad, el 72.9% reconoce que el tener una alimentación que carece de frutas y verduras, expone a tener cáncer de cuello uterino, y el 72.3 % reconoce que tener varios compañeros sexuales puede causar cáncer de cuello uterino. Y los ítems con menos respuestas acertada fueron El 50.9 % reconoce que el consumo de anticonceptivos orales por periodos prolongados (más de 5 años) aumenta el riesgo de padecer cáncer de cuello uterino, solo el 46.5% reconoce a la obesidad como un factor de riesgo para el cáncer de cuello uterino, y el 42.1% reconoce que el riesgo de tener cáncer de cuello uterino aumenta entre el final de la adolescencia y mediados de los 30 años. ( Anexo 9 )
En investigaciones que se encontraron resultados similares, encontramos el estudio de Valentín (2017), en Lima, sobre “Relación entre el nivel de conocimiento y actitudes acerca de las medidas
35 preventivas del cáncer cervicouterino en mujeres de edad fértil”, se encontró que el 90% presento nivel de conocimiento medio, 5% nivel bajo y 5% nivel alto. Así mismo, Guevara y Rabanal (2017), en Cajamarca, en su estudio titulado “Conocimiento sobre los factores de riesgo y prácticas de autocuidado para prevenir el cáncer de cuello uterino en mujeres de un Centro de Salud”, los hallazgos indicaron que, el 57% presentaron conocimiento medio, el 24% conocimiento bajo y el 19%
conocimiento alto acerca de los factores de riesgo para prevenir el cáncer de cuello uterino. Otra investigación fue la de Velarde (2017), donde los resultados concluyeron que del 100 % (164) de mujeres en edad fértil el 56.1% (92) tienen nivel de conocimiento medio, 25 % (41) bajo y 18.9%
(31) alto. Mendoza y Valderrama (2017), también encontraron que las participantes, q u e tenían un nivel de conocimiento medio fue un 68%, nivel de conocimiento alto el 25.4% y el 6.3%
obtuvieron un nivel de conocimiento bajo sobre el cáncer de cuello uterino. Como podemos observar, en la mayoría de las investigaciones antes descritas, en las mujeres (>50%) que participaron de los estudios, prevalece el nivel de conocimiento medio sobre los factores de riesgo del cáncer de cuello uterino. Otras investigaciones consultadas, que difieren con los resultados de la presente, encontrando mayor porcentaje de mujeres con nivel de conocimiento bajo sobre los factores de riesgo del cáncer de cuello uterino, dentro de ellas está: Feria (2018), en Lima, sobre
“Conocimiento, actitudes y prácticas respecto al cáncer de cuello uterino en pacientes de consultorios externos de un Hospital”, evidencio que el 70.8% de pacientes presentaron nivel de conocimiento bajo. Así mismo, Vargas (2018), en Huancayo, en su estudio “Nivel de conocimiento sobre factores de riesgo y prevención primaria del cáncer de mama y cérvix en usuarias del CCSS La Libertad”, el 55.6% poseían nivel de conocimiento bajo.
En la tabla 02, Al identificar las prácticas de prevención del cáncer de cuello uterino en mujeres que se atienden en el Puesto de Salud Villa del Mar- Huanchaco Trujillo, 2019; se encontró que el 52.8%
ejecuta prácticas adecuadas y el 47.2% prácticas inadecuados. Aproximadamente 1 de
36 cada 2 mujeres reportan practicas inadecuadas para la prevención del cáncer de cuello uterino, esto quiere decir que a pesar de que no conocen muy a fondo el tema sobre factores de riesgo de cáncer de cuello uterino; las prácticas de prevención son aceptadas por las campañas que se realizan, y que aquí está comprometido todo el equipo integral de salud.
El porcentaje significativo de mujeres que manifiestan inadecuadas prácticas de prevención del cáncer de cuello uterino (47.2%) son el resultado de una deficiente información brindada por el personal de salud sobre los factores de riesgo y de una realidad, que hasta en la actualidad, es regida por patrones socioculturales predominantes, idiosincracia, el número de hijos muchas veces depende de la decisión del varón, así como, el poder utilizar un método anticonceptivo; sumado a ello, existe una deficiente dotación de recursos humanos y materiales destinado a llevar a cabo las actividades de promoción de la salud y prevención de la enfermedad, uno de los motivos principales es el bajo presupuesto destinado al sector salud (MINSA,2018).
Según la información recolectada, en el instrumento de investigación, se muestra que las prácticas preventivas más usadas fueron: El 86.2% no fuma, el 77.9% no ha utilizado píldoras anticonceptivas por más de 5 años, el 67.9% no ha iniciado relaciones sexuales antes de los 18 años, el 62.9% se informa sobre cómo prevenir el cáncer de cuello uterino, y el 59.1% no ha tenido más de una pareja sexual. Las prácticas de prevención del cáncer de cuello uterino menos utilizadas con menos del 50%
fueron: El 48.4% se ha realizado la prueba de Papanicolaou, el 47.8% utiliza preservativo durante las relaciones sexuales, el 45.9% ha tenido más de un parto vaginal, solamente el 38.9% se alimenta con cinco porciones de frutas y verduras al día, dentro de los resultados también se encontró que solamente el 22.6% se ha colocado la vacuna contra el virus del papiloma humano. En este último punto es importante aclarar que en el Perú, desde el año 2011 se ha introducido la vacuna contra el
37 VPH en el esquema nacional de vacunación, por ello, muchas de las participantes no pudieron realizar esta práctica preventiva. (Anexo 10 ).
En cuanto a la realización de PAP en este estudio se encontró que solo el 48.4% se realizó esta prueba de tamizaje, el cual viene a ser un porcentaje muy bajo frente a este problema, lo cual quiere decir que muchas mujeres se perderán la oportunidad de evitar que el cáncer de cuello uterino avance en caso de que lo tuvieran, las razones de porque algunas mujeres no se realicen esta prueba tiene que ver con el desconocimiento de los factores de riesgo, y desconocimiento de qué es y la utilidad del PAP, un bajo nivel educativo, una historia inadecuada de toma de PAP, el miedo al procedimiento, vergüenza, miedo al resultado de la prueba o dificultad en el acceso a una cita de control. Todo ello corroborado por Bendezú et, al (2017) en Perú en su estudio titulado: Asociación entre conocimientos acerca del cáncer de cuello uterino y realizarse una prueba de Papanicolau en mujeres peruanas, que además encontró otro factor, que es la lejanía. Urrutia en su estudio sobre barreras para la toma del PAP en Chile (2008), reportó que el tener un profesional masculino que realice la prueba de PAP, representa una barrera, pues ello incrementa la vergüenza al torno del procedimiento. Además encontró otro factor, la falta de tiempo, pues el tiempo de espera en los consultorios es muy largo algunas veces.
En cuanto al consumo de frutas y verduras en esta investigación se concluye que solamente el 38.9%
de las mujeres encuestadas se alimenta con cinco porciones de frutas y verduras diariamente, significa que esta medida preventiva no la realizan adecuadamente, por bajos ingresos económicos en algunas familias que cuyos ingresos no son suficientes para alimentarse de forma adecuada, otra causa es el desconocimiento de los factores de riesgo de no incluir frutas y verduras en la alimentación diaria, corroborado por el análisis de situación de cáncer en el Perú (2018), que concluye que la