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Lucha por el territorio, un derecho merecido. Una Historia Ambiental del Consejo Comunitario de Villa del Río de 1970-2020 en Puerto Caicedo, Putumayo

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Lucha por el territorio, un derecho merecido. Una Historia Ambiental del Consejo Comunitario de Villa del Río de 1970-2020 en Puerto Caicedo, Putumayo

Lina María Duarte Roldán

Trabajo de grado para obtener el título de Ecóloga

Tutora: Diana Lucia Maya Cotutora: María Camila Díaz

Bogotá D.C. Colombia Pontificia Universidad Javeriana Facultad de Estudios Ambientales y Rurales

Carrera de Ecología 2020

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1 Agradecimientos

A mi madre y a mi padre por toda una vida de amor y de entrega, gracias por apoyarme y darme la oportunidad de hacer las cosas que me apasionan.

A la hermosa comunidad de Villa del Río por recibirme y acogerme con tanto cariño, gracias por las enseñanzas que muestran con la sencillez de sus actos.

A los miembros de OTEC por la oportunidad de trabajar en equipo, gracias por las enseñanzas, los espacios y las discusiones compartidas. Gracias a Elias y Cristian por su entrega y compañía precisa.

A Diana Maya por su dulzura y comprensión. Gracias por todas las enseñanzas y por el apoyo brindado a lo largo de la carrera, en especial en esta fase de culminación.

A María Camila Diaz, por su disposición a servir con cariño. Gracias por tantas herramientas y conocimientos que fueron fundamentales para la realización de esta tesis.

A todos los maestros y amigos por compartir sus enseñanzas. Gracias por contribuir en la deconstrucción y construcción de mi ser.

A mi hermana, por ser la mejor compañía, por su complicidad y el amor que emana en todos los actos.

A Nico por su presencia incondicional, su entrega, dedicación y amor. Gracias por el apoyo absoluto en esta tesis, por creer en mí. Gracias por ser el padre de mi hija y compañero de vida.

Al ser que crece dentro de mí, por elegir este vientre. Agradezco tu llegada, tu sanación y recibo con amor todo lo que tienes por enseñarme. Gracias por darme la valentía de seguir luchando por un mundo más amoroso.

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Tabla de contenido

Introducción ... 5

Problema de Investigación ... 6

Justificación ... 9

Objetivos ... 10

Marco Referencia ... 10

Estado del arte ... 10

Marco Conceptual ... 13

Historia Ambiental ... 14

Territorio ... 16

Uso y manejo de los recursos naturales ... 17

Identidad étnica en comunidades afrodescendientes ... 19

Área de estudio ... 20

Metodología ... 23

Resultados y Discusión ... 27

Antecedentes ... 27

En busca de oportunidad ... 28

Hitos históricos de 1970- 1990 ... 31

Tiempo de hacha y machete ... 32

Condiciones Ambientales – Trayectorias Culturales ... 37

La coca: “El oro blanco” ... 42

Hitos históricos de 1990-2019 ... 46

Conflicto armado ... 46

Vereda – Junta de Acción Comunal ... 47

Plan Colombia y fumigaciones con glifosato ... 51

Conformación del Consejo Comunitario de Villa del Río ... 53

Consejo Comunitario Villa del Río actualmente ... 58

Acuerdos de uso y manejo de los recursos naturales ... 60

Conclusiones ... 64

Bibliografía ... 68

Anexos ... 73

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Lista de figuras Figura 1. Marco conceptual

Figura 2. Mapa de localización del Consejo Comunitario Villa del Río 2019

Figura 3. Gráfica de precipitación para la vereda Villa del Río, Puerto Caicedo (Putumayo) Figura 4. Fases del proyecto

Figura 5. Calendario de recursos naturales del territorio de Villa del Río Figura 6. Gráfico Histórico de la comunidad de Villa del Río

Figura 7. Árbol genealógico de la Comunidad de Villa del Río

Lista de tablas

Tabla 1. Relación tipo de terreno con los cultivos para la alimentación Tabla 2. Lista de plantas y sus usos en el territorio

Tabla 3. Acuerdos de uso de recursos naturales en Villa del Río

Abreviaturas OTEC: Observatorio de Territorios Étnicos y Campesinos ANT: Agencia Nacional de Tierras

PCN: Proceso de Comunidades Negras

CNMH: Centro Nacional de Memoria Histórica INCORA: Instituto Colombiano de Reforma Agraria INCODER: Instituto Colombiano de Desarrollo Rural JAC: Junta de Acción Comunal

CAH: Corporación Afrocolombiana Hileros IDEMA: Instituto de Mercado Agropecuario

FEDECAP: Federación de Asociaciones por los derechos de las Comunidades Afro putumayenses

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4 Resumen

Pese al imaginario ampliamente difundido en Colombia, que asocia a las comunidades negras con el Pacífico Colombiano, dichas comunidades han poblado diferentes territorios del País en busca de nuevas oportunidades. El Putumayo ha sido uno de estos territorios a los que han llegado muchos de estos migrantes afrodescendientes debido a situaciones de violencia y condiciones de vulnerabilidad socioeconómica. La presente investigación se centra en la comunidad afrodescendiente de Villa del Río, cuyos primeros habitantes llegaron a Puerto Caicedo, Putumayo, en la década de 1950. A través de una historia ambiental se revisan ciertos hitos históricos que permiten indagar en el proceso de poblamiento, las transformaciones en el uso y manejo de los recursos naturales del territorio, y en la trayectoria organizativa del Consejo Comunitario, desde 1970 hasta la actualidad. Por medio de un enfoque cualitativo de tipo analítico descriptivo, producto de un trabajo de campo, se recopilan los resultados obtenidos a partir de metodologías participativas desarrolladas con la comunidad y se complementan con una discusión que gira en torno a los hitos históricos y sus repercusiones ambientales, políticas, sociales y económicas. Dicha discusión permite comprender las razones que explican por qué la comunidad actualmente se encuentra en una lucha por el reconocimiento y titulación colectiva del territorio que habita. En los resultados y la discusión se da cuenta de las bonanzas económicas, el conflicto armado, el abandono estatal y otros factores que han repercutido en la vida comunitaria y en los usos y manejos que dan a los recursos naturales del territorio. Además, se muestra cómo en ciertos periodos las condiciones ambientales marcan la pauta de la relación que la comunidad tiene con el entorno que habita, dando cuenta de una relación bidireccional, en la cual, el ser humano modifica a la naturaleza y esta última repercute en las decisiones y condiciones humanas.

Finalmente, el trabajo hace una revisión de la trayectoria organizativa de la comunidad en términos étnicos y territoriales, la cual responde a la necesidad de hacer frente a situaciones de violencia y desigualdad, a través de una lucha por la autonomía territorial y comunitaria.

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5 Introducción

El Observatorio de Territorios Étnicos y Campesinos (OTEC) de la Pontificia Universidad Javeriana en convenio con el Proceso de Comunidades Negras (PCN) y la Agencia Nacional de Tierras (ANT), formularon un proyecto que se llamó: “Titulación Colectiva de tierras Ancestrales Afrodescendientes en Colombia”, el cual tiene como objetivo la titulación de 50 territorios colectivos a nivel nacional, el fortalecimiento jurídico y socio-ambiental de 192 Consejos Comunitarios afrocolombianos y la profundización de datos para optimizar la base informacional con respecto a las comunidades negras en Colombia. La presente investigación se enmarca en dicho proyecto. Para su desarrollo es primordial conocer el contexto que ha abrigado a las comunidades negras en la historia nacional.

En el imaginario popular, suelen asociarse las comunidades negras a geografías y territorios concretos, como lo son el Pacífico y en menor medida el Caribe. En Colombia, se ha racializado el espacio, ya que a través de la historia se han construido equivalencias entre ciertas regiones y poblaciones raciales (Wade, 1997). De esta forma los negros son asociados al Pacífico, mientras que otras comunidades como los indígenas, suelen asociarse a la región amazónica (Restrepo, 2019). Sin embargo, los flujos poblacionales de las comunidades negras son de muy larga data, al igual que su presencia en otras áreas del País. A través de la historia, comunidades y personas afrodescendientes se han asentado en regiones tan diferentes como el Cauca, Antioquia, Nariño, Putumayo y otras regiones del País.

Precisamente, esta racialización del espacio llevó a que, en 1991 y 1993, cuando se planteó el marco jurídico para el reconocimiento de las poblaciones afrodescendientes como grupo étnico, se hiciera a partir de la equivalencia entre gente negra y región pacífica. El artículo transitorio 55 de 1991 fue el preámbulo de la ley 70 sobre el reconocimiento de los derechos territoriales y étnicos de las comunidades negras. En la Ley 70 de 1993 se plantea que los beneficiarios de dicha ley, son las comunidades negras que habitan las zonas rurales ribereñas de los ríos de la Cuenca del Pacífico. No se consideran directamente las poblaciones afrodescendientes que ocupan diferentes regiones del territorio nacional. En consonancia con lo referido en el parágrafo uno del artículo 55, la ley 70 dice que será aplicada sobre otras

“zonas baldías, rurales y ribereñas” habitadas por comunidades negras. Sin embargo, como muestra Johana Herrera (2016), esta descripción generalizada de “otras zonas con

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características similares” hace del Pacífico el marco de referencia para el resto de regiones del País. La ley no considera que la presencia de grupos afrodescendientes en otras regiones, responde a trayectorias diaspóricas diferentes a las del Pacífico, las cuales, han constituido espacialidades acordes a los procesos históricos, geográficos, económicos, ambientales y políticos de otros lugares del territorio nacional.

Las diversas trayectorias y migraciones de poblaciones negras, han estado influenciadas por la violencia resultante del conflicto armado en el País, la ausencia del Estado en ciertas zonas consideradas periféricas y por las condiciones de vulnerabilidad socioeconómica a las que se ven abocadas algunas poblaciones. Por otro lado, las bonanzas económicas ocurridas en diferentes períodos y regiones, han representado una oportunidad para estas poblaciones migrantes (Gómez, 1999). Cuando estas poblaciones llegan a un lugar determinado, empiezan a relacionarse con las características biofísicas de ese territorio. Pero los usos que las comunidades hacen de la tierra no solo responden a características biofísicas, también influyen los procesos históricos, políticos y económicos de la Nación. En este sentido Helo (2016), argumenta que el uso de los recursos es mediado principalmente por dos factores.

Por un lado, están las políticas gubernamentales, como el artículo 55 y la ley 70 y, por otro lado, las reglas, procesos y estructuras, que determinan el acceso al uso y el manejo de los recursos de un territorio. Estos procesos y estructuras se construyen y modifican a partir de relaciones de poder entre los diferentes actores que hacen presencia en el territorio.

Problema de Investigación

Pese al imaginario generalizado que relaciona la Amazonia colombiana con población indígena, la presencia de comunidades Afrodescendientes en este territorio está documentada desde finales del siglo XVIII. Los “negros fugitivos” de minas de oro de Popayán, fueron los primeros en establecerse en palenques a las afueras de Mocoa (Gómez, 1996). Sin embargo, las grandes migraciones de población negra en el Putumayo empiezan a desarrollarse en mayor medida desde la segunda mitad del siglo XIX (Domínguez & Gómez, 1985).

En términos analíticos, según Restrepo (2019), la presencia de población negra en el Putumayo se asocia estrechamente a seis olas migratorias que responden: a las particulares situaciones de los afrodescendientes en sus zonas de origen, a las demandas de los mercados

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mundiales, y a dinámicas económicas y políticas específicas, que responden al contexto histórico en el que se dio cada ola migratoria. Las distintas olas migratorias del Putumayo, son ampliamente documentadas por varios trabajos (Restrepo, 2019),(Domínguez & Gómez, 1985),(Comisión Andina de Juristas, 1993), (CNMH, 2015) y (Gómez, 1999).

La migración que se dio a raíz de la bonanza de la quina y del caucho se desarrolló desde 1870 hasta 1912. Otra migración, que se intercepta con la anterior, pero se extiende hasta mediados del Siglo XX es la bonanza del oro desde 1900 a 1950. Luego, la guerra con el Perú de 1932 hasta 1933, comprende un periodo corto pero clave para la creación de nuevas vías de comunicación que facilitaron las migraciones al Putumayo (Gómez, 1999). En el periodo que comprendió entre 1946 a 1970 se da un aumento exponencial en la población del Putumayo, la cual pasa aproximadamente de 22.000 a 67.000 habitantes (CNMH, 2015).

Entre 1946 y 1970 hubo tres factores que incidieron en este crecimiento poblacional: en el periodo conocido como La Violencia (1946 - 1958), la difícil situación de orden público llevó a que muchas poblaciones desplazadas llegaran al Putumayo en busca de un refugio y oportunidades. Por otro lado, la demanda en los mercados globales de pieles y madera, en el periodo de 1957-1975, y el apogeo del petróleo a nivel global, llevaron a una amplia explotación de estos recursos presentes en la región del Putumayo. Restrepo (2019), afirma que para finales de la década de 1950 y comienzos de 1960 la exploración y explotación petrolera llevó a la consolidación de poblados y vías que propiciaron el flujo masivo de personas en busca de trabajo y tierra. Finalmente, la ola migratoria más grande en la historia del Putumayo, se da de 1978 a 1993. En esta etapa, la población pasó de un aproximado de 67.000 a 204.000 habitantes (CNMH, 2015). El cultivo de uso ilícito de coca y la consolidación del mismo como economía principal del departamento, llevó a una bonanza y una migración sin precedentes en la historia del Putumayo.

Los flujos poblacionales que ocurrieron a lo largo de los años en el departamento del Putumayo, incluyeron desplazamientos de un grupo considerable de personas negras. La población negra que migró, ya sea en grupos familiares o individualmente, entró a jugar un rol importante en la consolidación de los procesos regionales. Estas comunidades participaron en la fundación de puertos, villas, veredas, iglesias, escuelas etc. Además, como se menciona anteriormente, tuvieron un rol activo en la consolidación de procesos

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productivos, en la construcción de relaciones con otras poblaciones, y en el desarrollo de actividades culturales.

Así mismo, la llegada de personas y familias negras al Putumayo llevó al establecimiento de nuevas formas de relacionarse con los recursos naturales del territorio, llevó a establecer nuevos manejos sobre dichos recursos, manejos y usos que respondían a momentos históricos concretos y se fueron modificando a medida que cambiaban tanto las condiciones ambientales como el contexto social y económico. La relación entre el hombre y la naturaleza se modifica conforme pasa el tiempo, acode a proceso históricos, económicos y políticos particulares de cada lugar.

Para mediados de los noventa y principio de los 2000, ya existían asentamientos nucleados o dispersos de comunidades negras en el departamento. Momento en el cual, empiezan a aparecer las primeras organizaciones sociales de comunidades negras en el Putumayo (Restrepo, 2019). La consolidación de Consejos Comunitarios, en el marco de la Ley 70, lleva a la incorporación de nuevos sujetos de la gobernanza en el territorio. Por lo cual, se empieza a entrar en una dinámica jurídica en torno al reconocimiento de los derechos territoriales.

Esta investigación estudia la aparición de una comunidad afrodescendiente a través de los años en Villa del Río, en las Riveras del Río San Juan en la jurisdicción del Municipio de Puerto Caicedo, Putumayo. A partir de la indagación en las transformaciones en el uso y manejo de los recursos naturales del territorio, por parte de los miembros de la comunidad afro de Villa del Río, y teniendo en cuenta las características de su proceso de poblamiento, desde 1970 hasta la actualidad, la investigación busca dar cuenta, a través de una historia ambiental, de los hitos históricos específicos que han llevado a que esta comunidad ejerza sus derechos étnicos de reconocimiento territorial. Bajo este propósito la presente investigación se pregunta: ¿Cómo ha sido el proceso de poblamiento y el uso y manejo de los recursos naturales del territorio en la comunidad afrodescendiente de Villa del Rio desde 1970 a 2020?

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9 Justificación

Para el reconocimiento de los derechos territoriales de las comunidades negras en el Putumayo, es de gran importancia la comprensión del contexto histórico. Como se explicó en la introducción, las dinámicas políticas, económicas y ambientales, particulares del Putumayo, hacen que se construyan organizaciones étnicas que responden a trayectorias diferentes a las del Pacífico Colombiano y cualquier otra región del país. Incluso, dentro del mismo territorio amazónico, se encuentran una serie de particularidades que inciden en la consolidación de dichas organizaciones étnicas.

Varios Consejos Comunitarios afrocolombianos del Putumayo, han emprendido una lucha por la titulación de sus territorios colectivos. En este proceso, los Consejos Comunitarios necesitan justificar, acorde a los lineamientos legislativos, por qué las tierras que ocupan merecen ser reconocidas como un territorio ancestral en el que desarrollan procesos tradicionales de la comunidad étnica. En este contexto, la revisión histórica de la relación que cada una de estas comunidades ha tenido con el territorio que habita, los usos y manejos que han dado a los recursos naturales, y las formas en las que se han configurado a partir de procesos de poblamiento específicos, son relevantes para comprender por qué se deben reconocer estos territorios a las comunidades. La razón de ser de este trabajo es dar cuenta de esta trayectoria en el Consejo Comunitario de Villa del río.

Así mismo el presente trabajo es precursor en varios sentidos. Por un lado, es el segundo estudio que se hace de esta comunidad en específico. Por otro lado, el gran silencio que se ha hecho notar en la academia, con respecto a la presencia de grupos afrodescendientes en la Amazonía, hace que esta investigación aporte a un fenómeno social poco estudiado desde una perspectiva innovadora en el campo de la ecología.

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10 Objetivos

Objetivo General

Indagar en el proceso de poblamiento y el uso y manejo de los recursos naturales del territorio en la comunidad afrodescendiente de Villa del Río a partir de hitos históricos desde 1970 a 2020.

Objetivos Específicos

• Indagar el proceso de poblamiento desde 1970 hasta la actualidad de la comunidad afrodescendiente de Villa del Río.

• Caracterizar las transformaciones de uso y manejo de los recursos naturales del territorio de la comunidad afrodescendiente de Villa del Río de 1970 a 2020

• Describir la trayectoria organizativa de la comunidad afrodescendiente de Villa del Río desde 1970 hasta la formación de un Consejo Comunitario.

Marco Referencia Estado del arte Temático

Para elaborar los antecedentes es preciso indagar ciertos conjuntos de literatura que han tratado los enfoques y problemas en los que se cimienta esta |investigación. Así pues, el primer cuerpo de literatura refiere a trabajos que han abordado el problema del territorio a partir de la utilización de la historia ambiental.

Este conjunto de literatura constituye un antecedente relevante en cuanto permite comprender cómo los hechos que suceden a través de la historia repercuten a diferentes escalas en un orden ambiental, social y cultural. En este sentido, Gallini (2009) en una historia ambiental del café en Guatemala, muestra cómo a través de un evento concreto, en este caso la llegada del café, se pueden llegar a comprender procesos sociales, económicos, políticos y ambientales en Guatemala. Además, en trabajos como los de (Camus & Hajek, 1998),(Gallini et al., 2015) y (Melville, 1994), también se aprecia cómo la inmersión de un nuevo proceso productivo en la región, causa modificaciones relevantes en las relaciones sociales, políticas y económicas; modificaciones que a su vez se articulan con la historia previa del lugar y sus

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habitantes. Este enfoque es muy relevante para esta investigación, pues en el Putumayo, en diferentes momentos de la historia, las dinámicas económicas han influido en procesos productivos, que a su vez han modificado las relaciones sociales de las comunidades allí presentes, y entre ellos, los afrodescendientes.

Desde una perspectiva más teórica el libro “El campo de la historia Ambiental: perspectivas para su desarrollo” de Alberto Flórez (2001), resulta central para la investigación. El autor evidencia que la historia ambiental es un campo por desarrollar en Colombia, donde no se cuenta con criterios regionales, temáticos ni metodológicos que orienten a los investigadores que deseen desarrollar este enfoque. Además, este autor realiza una discusión en torno al surgimiento de la historia ambiental y sus encuentros y desencuentros con disciplinas como la historia y la geografía humana, argumentando que la historia ambiental presta una especial atención a la agencia de los seres humanos. Por otro lado, este trabajo brinda una aproximación a la historia ambiental que considera factores globales en las dinámicas locales y propone, para el caso colombiano, una agenda que desarrolle la historia ambiental como:

historia social, historia de ideas, historia política, historia de género, historia cultural e historia económica (Flórez, 2001). Diferentes de esos enfoques son abordados en la presente investigación.

Tras la implementación de los derechos étnicos en Colombia, los estudios alusivos a comunidades afrodescendientes aumentaron en gran medida. En “Afrodescendientes en Colombia: Compilación Bibliográfica” de Restrepo (2008), se muestra como el 60% de los trabajos están enfocados a las comunidades afro en el Pacífico, mientras que el otro 40% se centra en otras zonas del país y en generalidades de las comunidades negras en Colombia (Díaz, 2019).

Existe otro cuerpo de literatura que discute el territorio a partir de los derechos territoriales que tienen las comunidades afrodescendientes, su vulnerabilidad y los retos que afrontan en la consolidación de territorios colectivos. Por ejemplo, Quinto (2019), analiza cuales son los factores que inciden en el acceso, uso y manejo de los recursos forestales que determinan las trayectorias en el título colectivo del Consejo Comunitario Cuenca del río Cacarica. A pesar de estar cobijados por la ley, las comunidades afrodescendientes sufren diversas imposiciones por parte de una economía extractivista en la zona. Este y trabajos como los de

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(Camacho, 1999),(Camacho & Tapia, 1997),(Observatorio de Territorios Étnicos y Campesinos, 2017) y (Betancourth & Coronado, 2012), muestran la posible vulnerabilidad de estos pueblos frente al modelo de desarrollo.

Otro cuerpo de literatura está relacionado con el proceso de poblamiento de las comunidades étnicas. En la página del Observatorio de Territorios Étnicos y Campesinos de la Pontificia Universidad Javeriana se encuentran registros sobre la etnohistoria poblacional de un gran número de comunidades afrodescendientes en todo el país (Observatorio de Territorios Étnicos y Campesinos, 2017). Además, la información del OTEC cuenta con un Sistema de Información Geográfica donde se ubican algunos territorios en solicitud de titulación colectiva. Por otro lado, se encuentra el libro “Cumbre renaciente una historia etnográfica andina”, en donde la autora estudia la aparición a lo largo del tiempo de la comunidad indígena de Cumbal, en Nariño, Colombia. Se centra principalmente en las luchas por la recuperación de su territorio, las resistencias y adaptaciones que han tenido. Las variadas fuentes que la autora utiliza para construir la historia, como las fuentes bibliográficas y las voces de los habitantes, son un ejemplo de triangulación y análisis que aporta para esta investigación (Rappaport, 2005).

Contexto

En cuanto a estudios realizados en el departamento del Putumayo, se encuentran varios archivos, artículos y libros (Domínguez & Gómez, 1985),(Gómez, 1999) y (Avila et al., 2014) que abordan procesos de poblamiento y movimientos migratorios de colectividades a este departamento. Los trabajos explican cómo el flujo poblacional, establece un reordenamiento territorial en el departamento. En el trabajo de Domínguez (1999) se establece una historia del reordenamiento del departamento a partir de la incorporación de nuevas economías extractivas. Mientras que en el trabajo de la Comisión Andina de Juristas (1993), se establecen seis etapas de importantes migraciones. De estas seis etapas de migraciones se destacan dos, la bonanza petrolera y el auge económico de la coca, puesto que están dentro del periodos de este estudio en los que hubo el mayor aumento demográfico del departamento. En el texto del Centro Nacional de Memoria Histórica de Colombia, se analizan los dos momentos históricos y la configuración y transformación de los espacios urbanos (CNMH, 2015). Por último, uno de los trabajos más importantes para la

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investigación es el que realiza Gómez (1999), en donde lleva a cabo una historia ambiental de la amazonia colombiana durante el Siglo XIX y XX. Esta investigación brinda una gran cantidad de datos históricos y ambientales sobre los momentos más importantes en los flujos poblacionales de la Amazonía. También hace un análisis de las diversas bonanzas económicas de la región, su relación con los marcos nacionales y globales, y la repercusión de todos estos procesos en la vida de la población amazónica.

Los estudios sobre afrodescendientes en el Putumayo, son pocos. De este cuerpo literario se encuentra el exhaustivo trabajo que está realizando actualmente, Eduardo Restrepo, quien explica la presencia y las trayectorias de las comunidades Afrodescendientes en el Putumayo y realiza una cartografía de dos Consejos Comunitarios, uno en Puerto Limón y otro en Orito (Restrepo, 2019). También, la propuesta postdoctoral realizado por Diaz (2019), es quizás el antecedente más valioso que tiene esta investigación; ya que la autora hace una recopilación de información histórica sobre la presencia afrodescendiente en la Amazonia en el período que comprende desde 1800 hasta 1950. Desde esta perspectiva, el trabajo de Diaz resulta ser un preámbulo y un punto de partida para el análisis de los resultados encontrados en esta investigación. Finalmente, está el trabajo generado a partir de la visita técnica del Consejo Comunitario de Villa del Río realizada en noviembre del 2019, por parte de la Agencia Nacional de Tierras, el PCN y miembros del OTEC. Este es el primer y único trabajo sobre esta comunidad. Este documento hace una descripción biofísica, social y jurídica del Consejo Comunitario de Villa del Río en el marco de la titulación del territorio colectivo (ANT &

CAH, 2019).

Marco Conceptual

La reconstrucción histórica del poblamiento y transformaciones en el uso y manejo de los recursos naturales del territorio de la comunidad afrodescendiente en la Vereda Villa del Río, Putumayo, involucra conceptos que serán la base de la investigación y que se relacionan entre sí como muestra la Figura 1.

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Figura 1. Marco Conceptual

Elaboración propia

Historia Ambiental

La historia ambiental es un campo investigativo relativamente reciente en el que se indaga en las formas en que los seres humanos han sido afectados por el medio ambiente a través del tiempo, y a su vez, como ellos han afectado al mismo (Gallini, 2005). La historia ambiental surge a partir de la preocupación por el deterioro ambiental y los conflictos socioambientales en las décadas de los setenta y ochenta del siglo XX (Leal, 2005). El fuerte movimiento ecológico popular que se presentó en estas décadas, condujo a que académicos de diferentes disciplinas comenzaran a incluir las perspectivas ambientales en sus trabajos (Mcneill, 2005). Se empezaron a publicar historias en las que se documentaban las raíces de los problemas ambientales de diferentes lugares.

Los trabajos pioneros sobre la historia ambiental se empezaron a publicar en Estados Unidos, algunos países de Europa y en China. El desarrollo de la historia ambiental en América Latina

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ha sido más lento. Entre los trabajos más antiguos e importantes de historia ambiental de la región se encuentra el de Crosby (1972) en este se realiza un análisis de intercambio de flora, fauna y enfermedades entre América y el mundo, (especialmente Europa) durante la época de la colonia (Crosby, 2003). A partir de la publicación de este trabajo, pero especialmente en los últimos años, ha aumentado el número de publicaciones de historia ambiental en América Latina (Leal, 2005).

Mcneill & Romero (2005) y Gallini (2005), han contribuido a la construcción de la historia ambiental como campo disciplinario, reconociendo tres direcciones que esta puede tomar. La primera, tiene un enfoque material que consiste en estudiar cómo los cambios en los ambientes físicos y biológicos afectan las sociedades humanas. Para ello, se estudian las interacciones entre el ecosistema y las sociedades que están sujetas a un continuo cambio. El segundo enfoque cultural-intelectual, hace énfasis en las representaciones de la naturaleza en las artes y letras a través del tiempo. Se investigan las referencias a la naturaleza que se plasman en libros, poemas e incluso en obras de arte producidas a través de la historia en el lugar de estudio. Por último, el tercer enfoque es político y considera las políticas y leyes que un Estado ha promovido a lo largo de los años con respecto al medio ambiente y el uso y manejo de los recursos naturales. En este enfoque, los movimientos ambientalistas y las decisiones institucionales y legislativas que afectan la relación con el medio ambiente, son el foco de la historia ambiental.

Además de los tres diferentes enfoques a través de los cuales se puede realizar la historia ambiental, también hay una división que considera la escala de análisis. En este sentido, la historia ambiental puede ser global, colonial-global o regional-local (Rivera & Chávez, 2018). La escala global, se refiere a los estudios que se centran en grandes extinciones de especies, el papel o impacto de los cambios tecnológicos en la relación con la naturaleza, o en interacciones que se realizan globalmente. El enfoque colonial-global, hace referencia a estudios que se centran en impactos que genera la colonización de seres humanos en un lugar.

Finalmente, la escala regional-local explica procesos puntuales que ocurren entre sociedades y el medio natural.

Teniendo en cuenta lo anterior puede verse el fuerte vínculo que existe entre la historia ambiental y la relación entre hombre-naturaleza, en cuanto a los componentes, estructuras,

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procesos y acciones. Esta relación, según Rivera & Chávez (2018) puede ser de dos tipos:

unidireccional y bidireccional. En el primer caso, es el ser humano el responsable de afectar al ambiente. En el segundo caso, además de afectar el ambiente, la naturaleza impone límites al desarrollo humano a través de la disponibilidad de recursos.

La historia ambiental es entonces: una relación entre hombre-naturaleza cuyo aspecto fundamental es que las transformaciones del ambiente pueden ser determinantes en las costumbres culturales, económicas y sociales del hombre (Melville, 1994). Pero también, la historia ambiental da relevancia a la agencia de los grupos humanos sobre el medio ambiente que los rodea. Por este motivo, este enfoque histórico es interdisciplinar y se ha realizado por historiadores, geógrafos, ecólogos, biólogos, sociólogos, que han trabajado conjuntamente para un desarrollo holístico de la historia ambiental.

Territorio

La concepción más sencilla de territorio, que tiene importancia para algunos grupos sociales, es la que lo define como un lugar que brinda recursos naturales para la supervivencia. Esta es quizá la función fundamental de un territorio. Sin embargo, cuando se empieza a indagar con más detalle en nuevas variables y en las diferentes relaciones entre el espacio y los actores que intervienen en él, la definición de territorio se hace más amplia. De hecho, como afirma Giménez (1996), el territorio existe únicamente cuando es valorado de múltiples maneras:

como zona de refugio, medio de subsistencia, como fuente de recursos y productos económicos, como área geopolíticamente estratégica, como un símbolo de identidad socio territorial, como lugar de reconocimiento de una historia, como circunscripción político- administrativa, y demás aspectos que llenan de complejidad y significados al territorio.

Autores como (Santos, 1996),(Sosa, 2012),(Jara, 2009), y (Bozzano, 2000) concuerdan en que la conceptualización del territorio contiene una perspectiva espacial, una perspectiva de los procesos naturales y una perspectiva social. Desde estas perspectivas, el territorio no se reduce a un escenario que contiene una dimensión espacial y material, sino, que empieza a haber una comprensión que tiene en cuenta las relaciones sociales, las prácticas culturales, los sentidos simbólicos, entre otros factores que se desarrollan dentro del territorio. En palabras de Carenzo (2007), el territorio, debe entenderse más allá de las características

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económicas, ecológicas y geográficas, debe irse más allá del entendimiento espacial- material, para tener en cuenta cómo se incorporan en él aspectos sociales y culturales que confieren singularidad y significado simbólico a cada territorio.

Teniendo en cuenta todos los abordajes desde los que se puede analizar el concepto de territorio, pueden encontrarse diferentes referentes teóricos que abordan este concepto desde diferentes disciplinas (geografía, antropología, ecología, historia) (Haesbaert, 2013). Ya que el presente trabajo se desarrolla desde la territorialidad en construcción de una comunidad étnica, afrodescendiente, es importante rescatar la mirada antropológica. Desde esta disciplina, Luis Guillermo Vasco (1995), resalta que el pensamiento y la palabra de las comunidades étnicas, son esenciales en la consolidación del territorio, en ese sentido, los mitos, los nombres dados a los lugares, la historias que se refieren a ellos, la forma de distribución de la población en diferentes sitios, son un elemento clave a la hora de comprender la territorialidad de cada sociedad.

Finalmente, es importante entender el territorio como un escenario de disputa, un escenario que es atravesado por relaciones de poder. De hecho, estas relaciones en el territorio han llevado a que muchas comunidades étnicas, como es el caso de las comunidades afro del Putumayo, lleven a cabo movimientos por la defensa y reconocimiento de un territorio. Estas luchas, como abordaré en los resultados, hacen que se tenga una mayor conciencia hacia el territorio. Foucault, dice que el territorio, aunque representa un espacio geográfico, es ante todo una noción jurídico política, que refiere a algún tipo de poder (Quinteros, 2015). Las relaciones entre los diferentes grupos que inciden en un territorio son asimétricas, por ello, se deben entender “las contradicciones y conflictos entre agentes, relacionando las diferentes escalas territoriales implicadas en cada toma de decisiones, y los instrumentos analíticos de interpretación de los procesos históricos en cuanto procesos territorializadores múltiples sobre un mismo espacio geográfico” (Sánchez, 1992).

Uso y manejo de los recursos naturales

Los diferentes elementos de la naturaleza son considerados como recursos una vez que un individuo o comunidad los valora y utiliza para su subsistencia (Miller, 1994)(Begon et al., 2006). Sin embargo, la definición del uso de los recursos naturales, no se reduce a la simple

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utilización de los elementos de un ecosistema para la satisfacción de necesidades humanas.

Hay diferentes factores que determinan cómo y para qué se hace uso de los recursos naturales.

Para una comprensión completa deben tenerse en cuenta factores internos y externos, étnicos y políticos, históricos y económicos, lo cual nos obliga a incluir la variable de manejo, en este sentido, para una explicación sólida debe hablarse de uso y manejo de los recursos naturales.

Para no caer en una explicación determinista y generalizante del uso y manejo de los recursos naturales, deben tenerse en cuenta las condiciones a las que están sometidos los individuos que tienen o no acceso a dichos recursos (Merino, 2007). En primera instancia, la economía de las familias y comunidades incide en el grado de dependencia que se tiene hacia un recurso determinado. El uso de los recursos, entonces, no es igual para todas las comunidades e individuos, la variable socio-económica es un factor importante a la hora de considerar el acceso a estos. Por otro lado, hay una relación entre los sistemas políticos (regionales, locales, nacionales) que determinan el nivel de autonomía que un grupo determinado tiene para la utilización de los recursos naturales. Diferentes leyes pueden incidir en las posibilidades que determinadas poblaciones tienen para hacer uso de los recursos. En tercer lugar, Merino (2007) nos habla de la importancia de considerar el capital social para el uso de recursos. En este sentido, el capital social hace referencia a las relaciones sociales de las comunidades humanas que les posibilitan crear acuerdos, visiones comunes, entendimiento mutuo, entre otros factores, así pues, el capital social permite crear instituciones de cooperación para el uso y manejo de los recursos naturales (este es el caso de los Consejos Comunitarios de comunidades afrodescendientes).

Por otro lado, debe tenerse en cuenta que en muchos casos el uso de los recursos naturales no es exclusivo. “Entes estatales, empresas privadas y públicas, comunidades, e individuos ejercen uso de los recursos presentes en el territorio” (López & Chan, 2016). Los recursos son administrados y gestionados en una relación entre diferentes actores y poderes, dicha relación está atravesada por factores ambientales, sociales, culturales, económicos y políticos. En lo referente a la variable cultural, es primordial entender que, si bien hay muchos actores que hacen uso de los recursos naturales, en el caso de las comunidades étnicas, el uso

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y manejo de los recursos está basado en las creencias, rituales y valores que cada comunidad tiene con respecto a su territorio (Orellana & Lalvay, 2018).

Finalmente, si tenemos en cuenta todas las variables políticas, económicas, culturales y ambientales, que inciden en el uso y manejo de los recursos naturales, debemos darnos cuenta que ninguna de ellas es estática, todas son susceptibles de cambio. Por ello, el factor histórico, que es tan relevante para la presente investigación, aborda todas estas variables sometiéndolas a una revisión histórica, analizando los procesos y cambios que han incidido en el uso y manejo de los recursos. En este sentido, los elementos de la naturaleza son considerados recursos sólo en tanto se vinculan con una sociedad, individuo o comunidad, en un momento histórico específico, que cuenta con un determinado marco institucional y organizativo (N. M. Vargas et al., 2017)

Identidad étnica en comunidades afrodescendientes

Existe una amplia producción en las Ciencias Sociales sobre cómo definir y estudiar la identidad en los grupos humanos. Para los intereses de esta tesis se ha delimitado la atención en las identidades étnicas de las comunidades afrodescendientes haciendo énfasis en el marco jurídico que les permite ejercer sus derechos frente al Estado.

Según algunos autores (Taylor, 1996),(Salazar, 2014) la identidad es abordada en dos sentidos. El primero corresponde a la definición que hace cada uno de sí mismo, características a través de las cuales cada individuo se define. Por otro lado, la identidad se consolida a partir de las interpretaciones que los otros hacen de nosotros. Teniendo en cuenta ambos sentidos, la identidad tiene un componente de identificación y otro de diferenciación.

Sin embargo, la identidad no se reduce a un proceso individual de autorreconocimiento, pues está inscrita dentro de un contexto específico, geográfico, social, cultural y económico que brinda características comunes dentro de un grupo (Salazar, 2014).

Es importante tener mucho cuidado con estas interpretaciones de la identidad, ya que pueden tender a ser folklorizadas o esencialistas, es por eso que lo étnico, y con ello la identidad étnica debe estar abordada desde “la sintaxis histórica específica de la cual opera” (Restrepo, 2004, pp. 43–44). Para evitar hacer de la identidad étnica una categoría homogénea,

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esencialista, debe abordarse desde una perspectiva que dé cuenta del cambio a través del tiempo y la especificidad del proceso de la comunidad étnica a estudiar.

En este sentido, para entender la identidad étnica en comunidades afrodescendientes en esta tesis se ha hecho énfasis en su relación con el marco jurídico ya que es importante tener en cuenta la relevancia que tomaron las luchas étnicas y de reconocimiento de la diferencia cultural hacia las últimas décadas del Siglo XX. Agudelo (2004), muestra que desde finales de la década de 1980 se empieza a dar en diferentes lugares del mundo, una ruptura de un modelo republicano y universalista que igualaba a todos los sujetos sin considerar sus particularidades étnicas. Este modelo fue reemplazado por uno multicultural, en el cual las reivindicaciones políticas de las comunidades étnicas tuvieron un lugar crucial.

Esto no quiere decir que antes de esa época, no existiera un autorreconocimiento por estos grupos étnicos, como se evidencian en la existencia de palenques y comunidades en el Caribe y el Pacífico Colombiano. Sin embargo, no fue hasta la constitución de 1991 con el Artículo transitorio 55, que las comunidades negras en Colombia tuvieron voz frente al Estado, convirtiéndose en unos sujetos políticos dotados de derechos.

Área de estudio

Contexto Geográfico

La Vereda Villa del Río se encuentra ubicada dentro de la jurisdicción del Municipio de Puerto Caicedo en el Departamento del Putumayo, Colombia (Figura 2). Esta región es conocida como la transición entre el Alto Putumayo y el Bajo Putumayo, correspondiente a la región del Piedemonte Amazónico, en donde los ríos fluyen del macizo colombiano de la Cordillera de los Andes rumbo a la planicie selvática de la cuenca amazónica (ANT & CAH, 2019). El municipio de Puerto Caicedo limita por el norte con los Municipios de Villa Garzón y Mocoa; por el oriente con el Municipio de Puerto Guzmán, por el sur con el Municipio de Puerto Asís y por el occidente con el Municipio de Orito.

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Figura 2. Mapa de localizacion del Consejo Comunitario Villa del Río 2019

Fuente: Equipo visita técnica, 2019. (ANT & CAH, 2019)

La principal vía de acceso a la Vereda Villa del Río es vía fluvial, por medio del río San Juan.

Para llegar a la vereda se toma un auto a la zona de embarcación en el Puerto del río Putumayo que se encuentra en el Municipio de Puerto Caicedo, que unos metros adelante une sus aguas con el río san Juan. De allí se toma un motor río San Juan para arriba durante 40 minutos aproximadamente hasta llegar a la entrada de la Vereda de Villa del Río.

Contexto Biofísico

La Vereda de Villa del Río se compone por un relieve montañoso y quebrado, caracterizado por un clima tropical húmedo. Este clima, propio de la selva húmeda tropical, cuenta con suelos poco fértiles debido a que la biomasa se acula en los árboles y por la alta frecuencia de lluvias los nutrientes son constantemente lavados.

De acuerdo con los resultados climatológicos realizados en el 2019, la temperatura media para el área es de 25.0 °C, con temperaturas máximas entre los 29,1 ° y 31, 7 °C, y temperaturas mínimas medias entre 22,5°C y 21°C. La precipitación multianual para el área de la Vereda Villa del Río es de 3811 mm (ANT & CAH, 2019). La precipitación total multianual para esta área es de 3811 mm. Los meses más lluviosos son abril y mayo con una precipitación de 420 mm y 440 mm respectivamente; los meses con menor precipitación son enero y septiembre con 220 mm y 250 mm de lluvia respectivamente (Ver Figura 3).

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Figura 3. Gráfica de precipitación para la Vereda Villa del Río Puerto Caicedo (Putumayo)

Fuente: Quipo visita técnica 2019 con datos tomados del IDEAM.(ANT & CAH, 2019) Contexto Socioeconómico

Puerto Caicedo cuenta 16.007 habitantes, de los cuales 6.397 se encuentran ubicados en la cabecera municipal y 9.619, la mayoría, se encuentran localizados en zonas rurales (Proyecciones DANE 2018, 2019). La población está compuesta en 70, 4% por mestizos, 23,1% por indígenas de las etnias Páez y Awa principalmente, y 6,5% por afrodescendientes (CORPOAMAZONIA, 2008).

La principal actividad económica del municipio es la actividad agropecuaria. La actividad pecuaria está relacionada con la cría de ganado vacuno, y en menor porción con la porcicultura, la avicultura y la piscicultura. En la agricultura sobresalen los cultivos tradicionales de plátano, yuca, maíz, caña panelera, chontaduro y chiro (CORPOAMAZONIA, 2008). De acuerdo con la información de CORPOAMAZONIA (2008) entre el periodo de 2002 y 2007, la extracción de madera fue aprovechada considerablemente (11.111,3 m3 de madera). Las principales especies comerciales fueron:

Caimo, Sangretoro, Caracolí, Churimbo, Guarango, Arenillo y Amarillo.

La población afrodescendiente que habita la vereda de Villa del Río, Puerto Caicedo, está organizada por medio de un Consejo Comunitario que cuenta con un aproximado de 100 miembros. El área total que abarca el territorio colectivo es de 557.6 ha (Observatorio de

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Territorios Étnicos y campesinos, 2019). La principal actividad productiva de la comunidad es la agricultura.

Metodología

Esta investigación se realizó en el marco del proyecto “Titulación Colectiva de Tierras Ancestrales Afrodescendientes en Colombia”, un convenio entre Tenure Facility, el Proceso de Comunidades Negras (PCN), la Agencia Nacional de Tierras (ANT) y el Observatorio de Territorios Étnicos y Campesinos (OTEC) de la Pontifica Universidad Javeriana de Bogotá.

La vereda de Villa del Río se escogió como área de estudio porque está inmersa en un proceso de titulación de tierras colectivas. En el mes de noviembre, se realizó la visita técnica por parte de las entidades involucradas en este proceso (PCN, OTEC, ANT). En este contexto, la comunidad estuvo abierta para la realización de la presente investigación.

Este estudio, se llevó a cabo desde un enfoque cualitativo de tipo analítico-descriptivo. Un enfoque, que busca entender la realidad de los sujetos desde sus experiencias, por tanto, la investigación es inductiva, ya que, contrasta la interacción con los sujetos de estudio y los datos obtenidos dentro del trabajo de campo (Guber, 2011). Teniendo en cuenta lo anterior, la investigación se abordó a través de un estudio de caso, una herramienta de investigación que permite comprender, desde una situación local, un fenómeno global, revisando las particularidades que tiene en un contexto específico (Jiménez, 2012).

Para ello, se establecieron tres fases que se ejecutaron durante el último periodo del 2019 y el primer periodo del 2020: Fase Preliminar, Fase de campo y Fase de análisis como lo muestra la Figura 4.

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Figura 4. Fases del proyecto

Elaboración propia Fase I: Preliminar

Esta fase se desarrolló durante el segundo ciclo del 2019, en los meses de octubre a diciembre, periodo en que se realizó una recolección de información en libros, artículos, e investigación sobre la historia ambiental, comunidades afrodescendientes y marco jurídico que abriga a comunidades étnicas. A partir de dicha revisión se elaboró el proyecto, la pregunta de investigación y el planteamiento de objetivos.

Una vez formuladas las preguntas de investigación y el planteamiento de los objetivos se realizó el diseño de metodologías para aplicar a campo. La selección de las herramientas metodológicas se realizó con el fin de analizar, relacionar y ampliar la información de los temas abarcados por cada uno de los objetivos de estudio.

Para comprender las transformaciones y cambios que han afectado a la comunidad desde que empezó el proceso de poblamiento en Villa del Río, se planteó un gráfico histórico. Esta herramienta se encamina de acuerdo a los intereses del investigador; tratando aspectos como:

organización social, producción, recursos naturales etc. (Geilfus, 2002). En el presente caso, el uso de gráfico histórico está encaminado a analizar las transformaciones en el uso y manejo de los recursos del territorio. Además, el proceso de consolidación de la identidad étnica y el

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proceso de poblamiento pueden ser leídos, reconstruidos y analizados a través de esta metodología.

En segundo lugar, se plantearon entrevistas semiestructuradas. La entrevista semiestructurada es una “conversación amistosa” entre interlocutor y entrevistador, convirtiéndose este último en un oidor, alguien que escucha con atención, no impone ni interpretaciones ni respuestas, guiando el curso de la entrevista hacia los temas que a él le interesan. Su propósito es realizar un trabajo de campo para comprender la vida social y cultural de diversos grupos, a través de interpretaciones subjetivas para explicar la conducta del grupo (Torruco et al., 2013). Para la investigación las entrevistas semiestructuradas estuvieron encaminadas a comprender, a partir de la voz de los miembros de la comunidad, cómo se había dado el poblamiento y cómo se había transformado el uso de los recursos naturales y la identidad étnica.

Aunque las dos metodologías nombradas fueron planteadas para contribuir en la comprensión del proceso de poblamiento, la herramienta metodológica fundamental para este punto fue el árbol genealógico. El objetivo de esta metodología es la reconstrucción de familias, estableciendo relaciones de parentesco para comprender la trayectoria vital y relaciones sociales de una comunidad (Sánchez Ibáñez, 2011).

Por último, se planteó un perfil productivo para la comprensión de las principales actividades productivas que realiza la comunidad. El perfil productivo, brinda información sobre las capacidades, limitaciones de las actividades económicas del territorio (Plan de las Naciones Unidas para el Desarrollo- PNUD, 2014). Su propósito es contrastar la información obtenida en el uso y manejo de los recursos en el pasado con el perfil actual.

Fase II: Campo

El trabajo de campo se realizó con la Comunidad afrodescendiente del Consejo Comunitario Villa del Río en Puerto Caicedo Putumayo, iniciando el 6 febrero de 2020 y finalizando el 8 de marzo del mismo año. Durante la primera semana, se realizó una visita al territorio en compañía de Martha Rúa (presidenta del Consejo Comunitario), y se realizó una pequeña presentación y exposición de los objetivos y metas de la investigación. Esta visita también

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sirvió para identificar los actores clave a quienes se solicitaría apoyo para la realización del taller y las entrevistas.

Entrevistas semiestructuradas

Las entrevistas semiestructuradas se aplicaron a 9 adultos de la comunidad. Se estableció un rango entre los 40 y 90 años de edad. Este parámetro se estableció teniendo en cuenta que los miembros de la comunidad de acuerdo a su edad podrían brindar mayor información con respecto a la historia de la comunidad (Anexo 1).

Taller participativo

El taller participativo se realizó el 6 de marzo de 2020 en la caceta cultural, aprovechando que varias personas de la comunidad se encontraban reunidas por la socialización de un proyecto de la Alcaldía para la instalación de un trapiche. Antes de esta fecha, fue imposible concordar un día. Diferentes compromisos, lo impidieron, por ello el taller se realizó con 15 personas.

En un primer momento se construyó un gráfico histórico con la participación de 15 miembros de la comunidad. En una matriz, dispuesta en medio pliego de cartulina, se relacionaban etapas desde 1970 hasta la actualidad. Las categorías que se utilizaron para estructurar la matriz fueron: población, bosque, cultivos, ganadería, fuentes hídricas, pesca, entidades, y organización social. Los miembros de la comunidad respondían a cada una de estas categorías a través de los años; con símbolos previamente establecidos dibujaban la disminución o el aumento de recursos. En las categorías que no eran cuantificables, respondían según sus conocimientos (Anexo 2).

La segunda herramienta participativa fue el perfil productivo que contó con la participación de los mismos 15 miembros de la comunidad. En este espacio se dotó a las personas de los materiales para que dibujaran los cultivos y actividades productivas de la comunidad.

Posteriormente, se expusieron todas las actividades registradas y cada miembro de la comunidad debía marcar con un punto las actividades que considerara más lucrativas (Anexo 3).

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La tercera y última herramienta participativa realizada con las mismas personas de la comunidad, fue la construcción de un árbol genealógico (Anexo 4). Se asignó una simbología para determinar las variables de género, residencia y lazos de parentesco.

Fase III: Análisis de datos

Se transcribieron las entrevistas y se realizó una matriz en Excel por temática, por pregunta y por cada entrevistado. La serie de preguntas relacionadas con el proceso de poblamiento se contrastó con el grafico histórico, el árbol genealógico y con la información bibliográfica obtenida en la Fase I. Las preguntas guiadas al uso y manejo de los recursos se contrastaron con el grafico histórico por épocas y el perfil productivo en la actualidad. Toda esta información fue contrastada y complementada con información secundaria y el estudio de más fuentes bibliográficas. Por último, la información sobre la identidad étnica fue obtenida por medio de los datos recopilados en las entrevistas y el grafico histórico.

Resultados y Discusión

A partir de la experiencia en campo con la comunidad de Villa del Río y el proceso de investigación posterior, encuentro que es importante centrarse en ciertos hitos históricos para la comprensión del proceso de poblamiento, las transformaciones en el uso y manejo de los recursos naturales y la consolidación de la identidad étnica durante el periodo de 1970 hasta la actualidad. Para ello, se presentan los resultados que responden a los objetivos, a partir de una revisión cronológica de dichos hitos históricos, de esta forma, se estructura la historia ambiental. Los resultados están basados en las 9 entrevistas semiestructuradas, el gráfico histórico, el árbol genealógico y el perfil productivo, puestos en contraste con fuentes bibliográficas. Para abordar debidamente estos hitos o acontecimientos, se divide la historia en cuatro lapsos: inicialmente se desarrolla una narrativa de antecedentes de cómo llegaron los primeros habitantes a Villa del Río. Luego se analiza el lapso de 1970 a 1990 cuando se inicia el proceso de poblamiento del territorio. En tercer lugar, se indaga en el periodo de 1990 a 2019 cuando se comienza a conformar el marco jurídico de las comunidades afro en Colombia, y finalmente se desarrolla un apartado en el que se aborda la situación actual del Consejo Comunitario Villa del Río.

Los hitos históricos sucedidos en la trayectoria de la Comunidad Afrodescendiente de Villa del Río, determinaron el proceso de poblamiento, la transformación del uso y manejo de los

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recursos naturales del territorio y la trayectoria étnica de la comunidad. Partiendo de dichos hitos se pueden comprender los flujos poblacionales, los cambios en la disponibilidad de los recursos naturales, el uso y manejo que se ha hecho de los mismos, así como, la consolidación de la figura jurídica de Consejo Comunitario afrodescendiente.

Antecedentes En busca de oportunidad

Barbacoas, Barbacoas oro te hizo triste, pueblo de ancestro africano levantado a fuerza de años, sudor de metal que extraes y se llevan los extraños. Siglos oscuros de muerte trabajando desde el alba, el dorado de tus sueños se esfumo como tu alma, Barbacoas, Barbacoas.1 Hacia 1941 el señor Rosendo Rúa Cortes, un hombre negro y minero de oro de Barbacoas Nariño, decidió salir de su tierra en busca de nuevas oportunidades. La situación en esa época en el Pacífico sur, era difícil. La economía de Barbacoas se basaba principalmente en la extracción de oro por parte de una empresa extranjera (Gold Mine Company), y para los años 40, ya lo habían sacado todo. Los pobladores de Barbacoas, esencialmente negros, se desplazaron a diversos lugares por falta de empleo e ingresos. Cabe anotar que para los años 40 era impensable que el Estado colombiano contemplara reivindicaciones de los grupos étnicos. Si bien en la década de 1940 ya se reconocía a las poblaciones negras el derecho a la ciudadanía, este hecho no impidió que el racismo, la exclusión y la marginalidad se siguieran ejerciendo sobre ellos (Agudelo, 2010). Por ello, en Barbacoas y en otros pueblos del Pacífico, se evidenciaba claramente una situación de vulnerabilidad socioeconómica en la población negra. En este contexto, Rosendo Rúa emprendió su viaje hacia el sur, al departamento del Putumayo, en busca de oportunidades económicas.

Rosendo Rúa llegó al Putumayo por la única vía que existía en ese entonces, una carretera construida desde 1932 durante la guerra con el Perú, que conectaba Pasto con Mocoa (Gómez, 1999). Según los testimonios de hijos y nietos, Rosendo Rúa llegó a Mocoa a

1 Canción tradicional de Barbacoas tomado de cortometraje documental “El oro es triste”

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trabajar en una compañía en la construcción de una carretera. Después de unos meses, él conoció a la indígena Romelia Iles Pinzón, de quien se enamoró y con quien se casó.

Rosendo Rúa decidió volver a Barbacoas Nariño, con la esperanza de construir una familia.

Allí, en 1943, Rosendo y Romelia tuvieron a su primera hija, María Turina Rúa Iles. Sin embargo, la situación de Barbacoas seguía siendo muy precaria. Motivados por construir y tener unas mejores condiciones de vida, retornaron a la tierra de Romelia en Mocoa, Putumayo. Allí se establecieron durante unos años y tuvieron 8 hijos más. Con este crecimiento de la familia, y a falta de un pedazo de tierra para sembrar, Rosendo decidió ir más al sur, en donde, según rumores había tierras baldías, completamente deshabitadas.

En Colombia los derechos de propiedad sobre terrenos baldíos se remontan al siglo XIX con la conformación de la República, no obstante, las condiciones de titulación, uso y manejo se ha transformado a lo largo del tiempo. Así pues, cuando Rosendo Rúa se enteró de los terrenos baldíos en el Putumayo, ya había leyes que avalan sus derechos de propiedad.

Rosendo, Romelia e hijos llegaron a lo que hoy se conoce como Puerto Caicedo, en ese entonces conocido con el nombre de “El Achiote”. Cuando llegaron allí en 1947 “era despoblado, vivían pocas personas blancas, el resto, eran indígenas con cusma que se adornaban con plumas” (Enríquez, 2000, p. 20). No había prácticamente nada como recuerda Maura: “ahí en el parque había tres tolditos que vendían la papa y la cebolla, de plástico, eso ni era una casita, de eso me acuerdo yo” (M. Benavides, 18 de febrero de 2020). Tan solo existía una colonia penal que se estaba terminando de construir. En la selva no había asentamientos, pues los indígenas que habitaban el territorio, principalmente de las comunidades Kofán y Siona, tenían organizaciones nómadas que se desplazaban largas distancias una vez utilizados algunos recursos del lugar (Enríquez, 2000).

Estando en El Achiote, Rosendo, Romelia e hijos tomaron una canoa por el río San Juan hasta llegar al lugar donde sería su hogar “mi tío se echó por el río arriba en búsqueda de tierras baldías” (B. González, 23 de febrero de 2020). Cuando Don Rosendo Rúa y Doña Romelia Iles llegaron a las tierras baldías, se encontraron con una selva espesa, en donde apenas se podía caminar. Para entrar se tuvo que “bolear machete”. No había nadie, las personas más cercanas se encontraban a kilómetros de allí, cruzando el río. “Todo el lugar

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era selvático, llovía mucho, era malsano, había zancudo y una gran variedad de animales”

(Enríquez, 2000, p. 26). Se dispusieron a socalar, abrir caminos y a asentarse. Los suelos eran fértiles para la agricultura, traían con ellos algunas semillas y empezaron a sembrar plátano, maíz y yuca, entre otras cosas. Se fueron adaptando a la pesca y a la caza del lugar. Su hija María Turina, recuerda que en ese entonces “los ranchitos” o casas eran construidas con hojas de “canambo” o una hoja que le llaman “huasipanga”, el piso era con palo de chonto y de guadua: “cuentan que por aquí no había nada, ellos llegaron fue a sembrar, a abrir, a socalar, a sembrar plátano y así. Era puro monte, pura montaña, había varios animales, había danta, yulo, hasta tigre había” (H. Rúa, 2 de marzo de 2020).

Mientras tanto en El Achiote, hacia 1952, empezaron a sacar reclusos de la colonia penal para el proyecto de ampliación de la carretera, que permitiría un mejor acceso desde Mocoa, y establecer una mejor conexión con el departamento de Nariño. Con la construcción de la carretera, se inicia la colonización de El Achiote, aumenta su población por la entrada de colonos, quienes derribaron montaña para abrir espacios para cultivar (Enríquez, 2000).

También, la carretera trajo consigo la ampliación del comercio y es cuando llegan los cultivos de maní y arroz que se volverán muy populares en la zona.

Una vez terminado el tramo de la carretera, en 1957 se iniciaron las labores de exploración petrolera en El Achiote por parte de la Texas Petroleum Company, compañía a la cual el INCORA adjudicaría, unos años después, más de 1’000.000 de hectáreas para la explotación del mineral (CNMH, 2015). El INCORA fue creado en 1961, para adelantar diversos proyectos de colonización de baldíos y la ampliación de la frontera agraria. En este contexto, muchos campesinos, especialmente provenientes de Nariño, se desplazaron hacia el Putumayo en busca de terrenos para colonizar. En 1959, se declara inspección con el nombre de “Puerto Caicedo”.

Al revisar la historia de Puerto Caicedo, vemos que en la época en la que llegó el Señor Rosendo Rúa al territorio, la presencia de colonos era casi nula. Rosendo y familia fueron unos de los primeros habitantes del lugar, sin contar a las comunidades indígenas que habitaban previamente. Es después de su llegada que comienzan a desarrollarse más actividades económicas que promueven una migración importante en el territorio. De tal modo que, hasta una década después de la llegada de Rosendo es que Puerto Caicedo se

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declara inspección. Cuando ellos llegaron, ni siquiera podía hablarse de una Vereda (Enríquez, 2000).

Vemos que el caso de Rosendo es uno, entre tantas familias negras que salieron del Pacífico en busca de oportunidades económicas. Históricamente las comunidades negras se han consolidado en diferentes áreas geográficas, con sus respectivas condiciones ambientales, en respuesta a migraciones forzadas o a causa de necesidad. Como se verá detalladamente en el próximo apartado, cuando la familia Rúa llegó a los terrenos baldíos, establece un uso de los recursos naturales de ese territorio que corresponde a las necesidades de supervivencia que surgen de su asentamiento prolongado en ese lugar.

Hitos históricos de 1970- 1990

En diferentes contextos colombianos, los negros han formado un núcleo y se han congregado, en parte por elección y en parte a través de acciones del mundo no negro (Wade, 1997). Hay fuerzas económicas y políticas que están detrás de las diferentes maneras en las cuales los procesos de adaptación negra evolucionaron en las diferentes regiones del país (Wade, 1997).

En el caso concreto del Putumayo estas fuerzas, en la época de 1970 a 1990, fueron ejercidas por economías legales e ilegales, pero también, hubo una influencia que responde a la ausencia de una fuerza administrativa por parte del gobierno central. En este apartado se verá cómo era la relación que tenía la familia Rúa Iles durante este lapso de tiempo con el territorio que habitaban, y cuáles fueron las condiciones ambientales y sociales que influyeron en el uso que ellos daban a los recursos naturales del territorio.

En términos ambientales se parte de una perspectiva que analiza la transformación de los usos de los recursos naturales del ecosistema a través de un proceso de consolidación de un sistema humanizado (poblamiento, cultivos, cría de animales, construcción, etc.). Para desarrollar esta perspectiva, siguiendo a Márquez (2001), se consideran tres elementos. En primer lugar, se indaga en la forma en que el uso humano de los recursos naturales conduce a una transformación del ecosistema. En segundo lugar, se indaga cómo el ecosistema y sus recursos determinan la forma en la que se consolida la ocupación del grupo humano y, finalmente, se revisa cómo a partir de las transformaciones que provoca el ser humano en la naturaleza y la naturaleza en el ser humano, se modifica la oferta de recursos, la interacción

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entre ambos y se pueden llegar a generar conflictos en el uso y manejo del territorio. El análisis de estos tres ejes se hace a partir de los testimonios dados por las personas mayores de Villa del Río.

Tiempo de hacha y machete

Para la época de 1970 el territorio al que llegó Rosendo Rúa ya había sufrido una serie de transformaciones, al igual que su familia. En total la señora Romelia y el señor Rosendo tuvieron 11 hijos, 6 varones y 5 mujeres. Ya se había dispuesto el terreno para la agricultura, se habían construido algunas viviendas y se habían demarcado caminos para desplazarse en la selva. El río San Juan era un eje importante y articulador del que dependía el transporte y en cierta medida la alimentación. La selva era un lugar de abundancia en recursos naturales que brindaban un sustento a la familia.

Al ser una familia tan numerosa, todos tenían que ayudar, tanto a los quehaceres de la “finca”

para el sustento, como a las labores de crianza de los menores. En esa época, hombres y mujeres se dedicaban a trabajo del campo. Las mujeres eran muy trabajadoras, ellas trabajaban la agricultura junto con su marido. Como afirma Don Emilson “A veces cuenta mi mamá que hasta con un hijo en la espalda… salían a trabajar acompañando a sus maridos y más que todo se dedicaban a la agricultura en ese tiempo. Había mucha agricultura” (E.

Barriento, 12 de febrero de 2020). Pero las mujeres no solo apoyaban en la agricultura “(..)se dedicaban también a lo que es la caza, también la pesca, eso la mujer era muy tremenda, el tiempo era de hacha y machete como dicen” (B. Rúa, 19 de febrero de 2020). También, a los niños se les enseñaba a sembrar y cocinar desde una temprana edad, Don Ventura afirma que

“me gustaba mucho la cacería y la agricultura también porque a mí me enseñaron a sembrar desde los 7 años” (B. Rúa, 19 de febrero de 2020). Hombres y mujeres, niños y niñas se distribuían las labores.

La comunidad cuenta que en esa época la tierra les daba todo: “se vivía de la agricultura que sembraba uno, por ejemplo, usted únicamente compraba era la sal, porque todo lo demás lo tenía en la casa” (M. Rúa, 22 de febrero de 2020). Las labores de agricultura, como se mencionó anteriormente se realizaban por mujeres, hombres y niños. Se establecieron huertas cerca de las casas, en las vegas de los ríos, en las pendientes, en zonas inundables o chuquías,

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