Modelos culturales de ser mujer, en madres jefas de hogar del sector la cruz, comuna 54 en Santiago de Cali
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(2) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 2 MODELOS CULTURALES DE SER MUJER, EN MADRES JEFAS DE HOGAR DEL SECTOR LA CRUZ - COMUNA 54- SANTIAGO DE CALI. DIANA CAROLINA DUQUE ACOSTA. Trabajo presentado como requisito para optar al título de psicóloga. Directora Monografía de Grado: PSI. ANA LUCÍA SÁNCHEZ VILLAFAÑE. UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA FACULTAD DE PSICOLOGÍA SANTIAGO DE CALI 2013.
(3) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 3. Nota de aceptación ______________________________ ______________________________ ______________________________. ______________________________ Ana Lucía Sánchez Villafañe Director(a) de Monografía de Grado. ____________________________ Clara Inés Palacios Jurado 1. ___________________________ Mauricio Jiménez Jurado 2.
(4) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 4 AGRADECIMIENTOS. Agradezco en primer lugar a la población, a las madres del estudio y a sus familiares, las personas que compartieron junto a mí en el sector de la Cruz, ayudándome a comprender sus vidas, sus experiencias, a ver más allá de mi propia realidad. Cada uno de los encuentros, de los espacios compartidos, de las conversaciones en los Jeeps de subida y bajada del sector. Todo, todo me transformó la vida, hoy puedo de decir que soy una persona diferente, que he construido un nuevo conocimiento que estructuró y dio claridad a mi proyecto de vida. Ahora sé que voy a seguir trabajando por este sector y le voy a apostar al trabajo con madres.. Le doy gracias también a usted, profesora Ana Lucía Sánchez, porque es una excelente profesional, excepcional persona, respetuosa del otro, sin ego, sin la necesidad de ostentar lo que es y sabe; siendo humilde desde el conocimiento, brindando a cada persona su lugar y oportunidad de aportar. Fue el encontrar en usted, no solo una asesora de tesis, sino una colega, porque pudo acompañarme sin juzgarme. Permitió que se diera este bello proceso de construir paso a paso esta investigación, que ha sido para mí uno de los espacios más constructivos de mi camino como estudiante. Es una docente que ha podido sembrar en cada uno de sus estudiantes el amor por lo social. Una y mil veces, gracias por confiar en mí, por dejarme “ser”, por enseñarme desde su ejemplo y su conocimiento.. A mi familia Duque Acosta, en especial mi madre, la cual me ha enseñado a ser la mujer que soy, quien día a día me empujó a terminar esta investigación y a mi hermano mayor, quien ha sido un gran apoyo, con sus consejos, enseñanzas y toda la colaboración que hizo que hoy esté terminado este proceso y pueda alcanzar mi grado.. A mis queridos amigos de Pi3nsa, Klöb y Sinergia Social. Gracias por llenarme la vida de alegría y amor, porque es en últimas lo que me mueve en todo, e hizo que en esos momentos difíciles respirara para seguir adelante..
(5) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 5 Y por supuesto a mis amigos colegas y excelentes profesionales que conozco Victoria Ovalle, Leticia Salcedo y José Nain Agudelo. Y todos los demás que sería una gran lista, de las personas valiosas y especiales que siempre estuvieron muy pendientes de mi proceso investigativo y atentos a ayudarme y apoyarme en lo necesario.. Gracias a todos y a todo, porque sé lo perfecto que fue todo este proceso..
(6) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 6 TABLA DE CONTENIDO Pagina. INTRODUCCIÓN. 1. 1. JUSTIFICACIÓN. 4. 2. ANTECEDENTES. 7. 3. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA. 24. 4. OBJETIVOS. 27. 4.1. Objetivo General. 27. 4.2. Objetivos Específicos. 27. 5. MARCO CONCEPTUAL. 28. 5.1 Cultura y Psicología Cultural. 28. 5.2 Modelos Culturales de ser Mujer. 31. 5.3 Maternidad. 38. 5.4 Familia como construcción social. 45. 5.5 Situación actual de “la Familia. 48. 5.6 Jefatura femenina de hogar. 51. 6. MARCO CONTEXTUAL 7. METODOLOGÍA. 55 60. 7.1. Tipo de Investigación. 60. 7.2. Participantes. 61. 7.3 Recolección de Información. 62. 7.4 Análisis de Datos. 64. 7.5 Categorías de Análisis. 64.
(7) 8. RESULTADOS. 9.. Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 7 68. 8.1 Análisis Intracaso. 68. 8. 2 Análisis Intercaso. 86. DISCUSIÓN. 100. 10. CONCLUSIONES. 108. 11. RECOMENDACIONES. 112. 12. REFERENCIAS. 114. 13. ANEXOS. 117.
(8) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 8 ÍNDICE TABLAS. Pagina Tabla 1. Datos demográficos población de la investigación Tabla 2. Categoría de Análisis. 62 64. Tabla 3. Análisis Intercaso Categoría Historia Familiar. 87. Tabla 4. Análisis Intercaso Categoría Maternidad. 91. Tabla 5. Análisis Intercaso Categoría Relaciones de Pareja. 94. Tabla 6. Análisis Intercaso Categoría Sustento Económico. 98.
(9) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 9 ÍNDICE FIGURAS Pagina Figura 1. Calle Principal del sector de la Cruz. Figura 2. Finalización de la calle principal y única pavimentada en el sector. Figura 3. La cruz, único espacio para la recreación en la zona.. 58 58. 59. Figura 4. Casa de una de las madres de la investigación.. 59. Figura 5. Genograma familiar caso MLM. 68. Figura 6. Genograma familiar caso FS. 75. Figura 7. Genograma familiar caso HB. 78. Figura 8. Genograma familiar caso AS. 83.
(10) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 10 RESUMEN Esta investigación tuvo como objetivo comprender cómo son transformados los modelos culturales de ser mujer en cuatro mujeres que asumen la jefatura de su hogar, por la ausencia permanente del padre de sus hijos. Se realizó en el corregimiento los chorros del sector La Cruz, comuna 54 de la ciudad de Cali. Para el estudio se tomó como marco conceptual la Psicología Cultural, desde el cual se propone un paradigma constructivista y una metodología etnográfica, para garantizar la comprensión de la realidad social y las construcciones culturales hechas por estas mujeres, a partir de la voz y experiencias de vida de sus protagonistas. Fue así como se encontró que, las mujeres deben transformar el modelo cultural en el cual fueron inscritas durante su niñez y adolescencia, y reorganizar desde nuevas feminidades y responsabilidades su rol como mujeres, para poder garantizar el sustento económico de su hogar.. En conclusión y según lo evidenciado en los resultados, cada una de estas cuatro mujeres se encuentra en diferentes estados en el proceso de trasformación de su modelo cultural de ser mujer, para lo cual se reconocen tres estados en estas mujeres, un estado inicial: donde está continúa deseando el modelo tradicional; un estado medio: donde la mujer está en un proceso de transito del modelo tradicional a uno alternativo de ser mujer y el estado final: donde se evidencia una mujer independiente y autónoma.. Palabras claves: Mujer, Modelos culturales, Jefatura de hogar y maternidad..
(11) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 11 ABSTRACT. This research aimed to understand how cultural models are transformed from being a woman in four women who assume leadership of his home, the permanent absence of the father of her children. It was held in the village sector jets La Cruz, 54 of the city municipality of Cali. For the study was taken as a conceptual framework Cultural Psychology, from a constructivist paradigm and ethnographic methodology to ensure understanding of the social and cultural constructions made by these women, from the voice and life experiences of the protagonists. It was thus found that women must transform the cultural model in which they were enrolled during their childhood and adolescence, and from new femininities reorganize their role and responsibilities as women, in order to ensure the economic livelihood of your home.. In conclusion, as evidenced in the results, each of these four women is at different stages in the process of transformation of the cultural model of womanhood, for which three states are recognized in these women, an initial state: where is still wanting the traditional model, a mean state: where the woman is in a transit from traditional to alternative model of womanhood and the final state: where evidence independent and autonomous woman.. Keywords: Women, Cultural Models, Headquarters and maternity home..
(12) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 1 INTRODUCCIÓN Este estudio, es una apuesta investigativa que permitirá ampliar desde una mirada cultural los procesos deun fenómeno que cada vez cobra más preponderancia en nuestro país, como lo son las familias con jefatura femenina de hogar o madres cabeza de familia.. En la revisión del tema, se evidenció como hasta el momento las investigaciones hacen énfasis principalmente al tema de la maternidad como tal; sin embargo, otras aproximaciones tiene cada vez más en cuenta los procesos internos y sociales de cada una de estas mujeres, revisando las implicaciones que tiene para estas, asumir la maternidad de manera diferente a la planteada cultural y tradicionalmente desde la familia nuclear.Es decir, tener en cuenta su“modelo cultural de ser mujer” definido este como los pensamientos, sentimientos, actuaciones, creencias y todos los valores que han sido suministrados desde. la crianza y. fortalecidos por la cultura que rodea a cada individuo, sustentando los roles que debemos desempeñar en el día a día o como es nombrado por Berger & Lukmann (2001) en “la realidad de la vida cotidiana”.. En el caso de la mujer el modelo en el que tradicionalmente han sido inscritas les ha impuesto el rol reproductivo y de cuidado (madre- pareja), pero cuando por algún evento se debe sustituir el rol, cómo en el caso de estas mujeres al asumir como jefas su hogar y deber desempeñar el rol de proveedora que tradicionalmente ha sido delegado al hombre. En este caso el modelo se transforma y se generan modelos alternativos al tradicional, pues la mujer no puede seguir desempeñando un solo rol, pues deberá adaptarlo, para también asumir el de proveedora de su hogar.. Por esta razón, en la presente investigación se exploró el modelo cultural de ser mujer y cómo este es transformado cuando la mujer se convierte en jefa de hogar por la ausencia permanente del padre de sus hijos. Se contó con el marco de la Psicología Cultural y la etnografía como metodología que posibilita acercarnos a los procesos culturales, planteando un acercamiento constructivista del investigador ante la población. Permitiéndome como psicóloga y.
(13) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 2 mujer revisar mi propio modelo cultural y a partir de allí participar con cada una de las mujeres en la revisión de su historia de vida y redescubrir los modelos culturales que las definen.. La propuesta investigativa aquí planteada da valor a los relatos de vida de cada mujer, a su manera particular de reconstruir su historia, basados en el compartir de sus experiencia y la interacción de mujer a mujer que brindó un espacio tranquilo, natural y de confianza; que permitió una verdadera comprensión de cada una de las realidades sociales de estas mujeres.. El proceso investigativo se logró a través de varios momentos. Un espacio previo al desarrollo de la investigación que contó con un acercamiento inicial a la población jefa de hogar, donde se buscó de manera precisa construir la pregunta y los objetivos más adecuados para la investigación, por lo cual se contaron con dos encuentros con madres jefas de hogar al azar, en los cuales se habló sobre las historias de vida de cada una. Fueron dos encuentros con cada una de ellas, en el primero ellas de manera abierta y libre hablaron de sus biografía, diferenciando entre el antes y el después de asumir la jefatura del hogar, luego en un segundo momentos, ellas escucharon la grabación de sus entrevistas en privacidad previo al segundo y último encuentro, donde se concluyó con la experiencia de estas luego de escuchar sus historias y un momento para agregar o aclarar apartes de su historia.. Luego de este acercamiento y comprender el proceso vivido por una mujer al asumir la jefatura de su hogar, se construyeron la pregunta y los objetivos de la investigación, desarrollando a partir de estos una revisión del marco conceptual, con antecedentes y conceptos claves, sumado a una revisión sobre la psicología cultural y etnografía que generaran unas bases para iniciar el contacto con la población objetivo.. Se utilizó la estrategia de iniciar la reconstrucción de las historias de vida de estas mujeres, previo al diseño de las categorías. Para primero, apoyada en la información y las pistas allí recolectadas sobre los modelos culturales de estas mujeres, se diseñó y complementó la información en las categorías de análisis..
(14) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 3 Finalmente, y a partir de los resultados obtenidos se realizó un análisis por caso (intracaso) y por categoría (intercaso), lo cual permitió concluir que las cuatro mujeres del estudio se encuentran inscritas en un modelo alternativo de ser mujer, impuesto claramente por las condiciones de vida al deber asumir la jefatura de su hogar por la ausencia permanente del padre de sus hijos; viéndose obligadas a reestructurar su rol principal de cuidado y reproducción, para sumarle el de proveedora de su hogar.. Es de resaltar que aunque todas las mujeres muestran características alternativas al modelo cultural tradicional de ser mujer, no todas se encuentran en un estado homogéneo, por lo cual se propone una presentación de los resultados a partir de estados, sin el deseo de mostrar el modelo alternativo como algo cerrado y lineal, si no, como una presentación más puntual del proceso en el que se encuentra cada una de estas mujeres jefas de hogar. Se reconoce así tres estados: Estado inicial: Continúa deseando el modelo tradicional Estado medio: Se encuentra en un proceso de transito del modelo tradicional a uno alternativo de ser mujer. Estado final: Se evidencia una mujer independiente y autónoma.
(15) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 4 1. JUSTIFICACIÓN. En la elección de una modalidad de grado para mí titulación como psicóloga, decidí realizar una monografía, pues el propósito fue asumir un verdadero aprendizaje con el fin de alcanzar una mejor formación profesional y personal; y no sólo el cumplimiento de un requisito institucional. Por tal razón, el tema seleccionado fue resultado de los procesos académicos, la experiencia de la práctica profesional y el interés personal de comprender diferentes procesos socioculturales.. En séptimo semestre tuve la oportunidad de realizar mi práctica en la Asociación de Mujeres Cabeza de Familia [ASOMUCAF], en su eco-aldea Nashira, localizada en la zona rural de Palmira. Allí pude observar como los procesos comunitarios y colectivos se veían afectados por aspectos de la historia personal de estas mujeres. En octavo, noveno y décimo semestre, tuve la fortuna de realizar la práctica en la Compañía Colgate Palmolive, donde continuó mí interés por esta población, formulando una pregunta de investigación inicial, enfocada a comprender el papel que juegan algunos factores psicosociales en la vida familiar y laboral de las mujeres madres cabeza de familia de la compañía. Sin embargo no fue posible terminar esta investigación antes de terminar mi práctica, por lo cual no fue posible dar continuidad y fue necesario replantear la orientación y perspectiva del estudio.. Por esta razón, en el año 2012 al finalizar mi proceso de práctica profesional, ya con más claridad y madurez, y acompañada por una nueva asesora con conocimientos afines a mis deseos de investigar; logré encontrar la conexión perfecta entre la población, mis ideas y una postura teórica más acorde a mi visión del psicólogo como investigador social. Conocí de la psicología cultural, sus paradigmas y metodologías, planteando la investigación “modelos culturales de ser mujer, en madres jefas de hogar” con el propósito de conocer las experiencias de vida de estas mujeres y cómo se alcanza la transformación del modelo cultural de ser mujer, al asumir la jefatura del hogar; lo cual le implica transformar su rol tradicional de cuidadora del hogar, para suplir el rol de proveedora económica..
(16) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 5 Otro aspecto relevante en la construcción de la investigación tuvo que ver con los encuentros previos con madres jefas de hogar escogidas al azar con el fin de evidenciar en la práctica las implicaciones que vivían estas mujeres y luego el acercarse a la población de la investigación previo a la construcción de las categorías de análisis, para así corroborar la importancia de ampliar en este tema y poder generar propuestas de intervención más puntuales y cercanas a lo vivido a diario por estas madres y sus hijos.. Referente a las investigaciones previas sobre la temática y población, se pudo evidenciar que hasta el momento se han centrado principalmente en el papel de la madre en relación a sus hijos y la situación psicosocial y económica en ausencia de la pareja. Pocas investigaciones se centran en la mujer como tal, y cómo ésta se ve obligada a transformar lo que ha venido construyendo en su vida como mujer, para enfrentarse a los cambios que le exige asumir la totalidad de las funciones dentro del hogar, por la ausencia permanente del padre de sus hijos.. Es aquí donde se convierte en relevante la presente investigación y todas las que puedan desglosarse posteriormente, pues al poder aportar a la psicología desde una mirada cultural será posible comprender los sentidos y significados que estas mujeres, jefas de hogar construyen sobre su realidad individual, familiar y social. Logrando así retomar y validar la voz de estas mujeres y la posibilidad de generar intervenciones más adaptadas a las necesidades particulares de éstas y su núcleo familiar.. Otro aspecto a señalar en la importancia de investigar sobre esta población, es el aumento significativo que ha venido presentándose en nuestro país sobre el porcentaje de los hogares encabezados por una mujer en la región del Valle del Cauca, el cual fue para el 2010 del 37%; donde el 33% de los hijos vive solo con la madre teniendo el padre vivo y un 3% vive solo con el padre teniendo la madre viva; como quedó evidenciado en los resultados que para la región pacífica y específicamente para el departamento de Valle del Cauca, se obtuvieron en la Encuesta Nacional de Demografía y Salud 2010 realizada por Profamilia. Encuesta que deja al descubierto que el 31% de las mujeres son solteras, 17% casadas, 33% vive en unión libre, 18% son separadas y 2% viudas..
(17) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 6 Los datos anteriores, revelan como en Colombia se han venido generando diferentes procesos de transición en la familia, como es el caso del descenso del discurso dominante de la familia nuclear como modelo socialmente ideal. Esto guiado por múltiples factores a nivel demográfico, cultural y socioeconómico, suscitando cambios permanentes en los modelos culturales de ser mujeres. Con respecto a esto Uribe (2007) resalta el impacto en la resignificación de nuevas feminidades, con rupturas y tensiones aún no resueltas, pero más centradas en la construcción de autonomía, de independencia y participación de la mujer en el campo laboral y educativo.. De esta manera, dos razones particulares motivan el presente estudio: . Entender la relación entre las prácticas culturales y el tipo de modelos culturales de ser mujer que construyen y reorganizan las madres jefas de hogar.. . El comprender esta relación anterior, permitirá construir un modelo de intervención adaptado a las particularidades de esta población y sus hijos. Pues es con las madres jefas de hogar con la población que deseo seguir trabajando desde mi proceso como profesional..
(18) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 7 2. ANTECEDENTES. Como primer antecedente se retoma la investigación Familias Negras en el Bajo San Juan - Chocó. Estudio de Psicología Cultural realizado por Cucalón & Martínez (1993) en la Universidad del Valle. El estudio de corte etnográfico que buscó comprender cómo es asumido el rol de la maternidad y la paternidad en las familias negras del bajo San Juan desde su contexto natural. Dicho en palabras de las autoras: “debimos ampliar nuestro campo de trabajo y estudiar la idiosincrasia de este grupo cultural (…). En otras palabras, tuvimos que abarcar toda la cultura en su conjunto para poder entender cómo se es padre y cómo se es madre en esta población” (p.8).. Las autoras realizan una descripción exhaustiva de todo lo que comprende la vida en esta comunidad desde sus integrantes, el papel que posee cada uno al interior de ella y todas las actividades que se realizan en el día a día. Retoman las creencias, rituales, formas de concebir la salud, la familia, el embarazo, la niñez, la educación y el trabajo; todo esto con el fin de evidenciar como se manifiestan y desempeñan los diferentes roles dentro del caserío.. Con respecto a estos roles, las autoras concluyen que en este caserío tanto hombres como mujeres se viven en tanto son padres, no se concibe la vida sin ello, no existe feminidad ni masculinidad sin ser padres. Por lo tanto no hay sino un manera de ser hombre o mujer dentro de este caserío. La división sexual del trabajo según lo observado por las investigadoras, se da desde un modelo tradicional donde la mujer se asume como la responsable del hogar y de los hijos; mientras que el hombre se encarga de conseguir el sustento para la familia. Las tareas paternales, tanto la mujer como el hombre se responsabilizan de sus hijos en todo lo que es menester; señalan las autoras que en este casorio no se observó ningún padre, como es dicho de la raza negra, que no cumpla con el sustento diario para sus hijo y esposa. De un total de 45 familias solo encontraron 4 mujeres que al ser “abandonadas” por sus maridos, se veían obligadas a desempeñando ambos roles con tal de poder dar sustento a sus hijos, pues en esta subcultura es indispensable la relación de pareja para complementar los oficios diarios, en palabras de las.
(19) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 8 autoras “cada sexo debe realizar tareas que de alguna manera le son vedadas al sexo opuesto” (p. 208).. De acuerda al rol de madres que asumen las mujeres del caserío, las autoras encontraron que las niñas desde pequeñas son educadas para este papel, inculcándoles este, como el papel principal que tendrán durante toda su vida. Es por esto que las niñas desde los 6 años en adelante deben dar apoyo a su madre con el cuidado de sus hermanos menores, siendo totalmente responsables de estos luego del destete, donde el niño pequeño pasa definitivamente a manos de la hermanita mayor. Esto no quiere decir que la madre no está pendiente, pues aunque el destete genera que los encuentros con la madre sean menos, es ella la que finalmente debe educar y enseñar al niño como se debe desempeñar en su medio social.. Las autoras resaltan que cuando las jóvenes del caserío alcanzan su pubertad entre 12 y 13 años se da el paso de niñas a mujeres, empezando a ejercer actividades de mujeres adultas y a ser consideradas “casables” ante la comunidad. La gran mayoría de las madres entrevistadas cuentan que ellas buscan poder mandar a sus hijas a casas de familiares en Buenaventura o Cali para que “aprendan a trabajar” y a “ser mujeres”, considerando que allí aprenderán a hacer bien los oficios y a desenvolverse solas. Las niñas esperan este momento con ansias, porque es lo que les permite salir del caserío y conocer otros lugares.. A partir de lo anterior se resaltan tres aportes importantes a la investigación aquí planteada. Uno de ellos es la claridad e inmovilidad de los roles ejercidos en esta comunidad, mostrando así como los modelos culturales de ser mujer y hombre son repetidos de generación a generación, pasando desapercibidos otras maneras de feminidad y masculinidad que se dan en otras culturas. Es así que cada niña y niño que nacen, asume con agrado las funciones diferenciadas que deben realizar a diario en su comunidad. Un segundo aporte, es la manera cómo es asumida la maternidad por las mujeres del caserío, siendo esta una prueba más, que la maternidad no es un evento natural por el simple hecho de ser mujer, si no claramente un aprendizaje cultural, que ha sido interiorizado y repetido de mujer a mujer, no concibiendo otra manera de serlo. Y como tercer aporte, se resalta la etnografía como metodología apropiada y.
(20) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 9 respetuosa en el proceso descriptivo de una cultura, permitiendo un acercamiento preciso de los procesos culturales de esta población, sin admitir juicios de valor u otros aspectos que pueden llevar a la perdida de la veracidad en la información recolectada.. Como segundo antecedente se presenta la investigación llevada a cabo por Hernández (2003) denominada Identidad Femenina en adolescentes embarazadas de contexto podre y marginal, realizada en la Universidad del Valle. Esta investigación presenta un diseño exploratorio, con un enfoque descriptivo exploratorio y explicativo, el cual fue llevado a cabo con 17 adolescentes embarazadas de edades entre 15 y 18 años, de origen andino que viven en la ciudad de Cali en un contexto urbano pobre y marginal; sumado a esto también se entrevistaron a 7 madres de estas adolescentes. El objetivo de la investigación era explorar la identidad femenina de estas adolescentes y el papel que cumple el embarazo en la identidad femenina.. En los resultados obtenidos fue evidente como tanto las adolescentes, como las madres que hicieron parte de la investigación, se encuentran inmersas en un modelo de feminidad tradicional en el cual, el ser madres y cónyuges es el rol más sobresaliente de ser mujer. Tanto las hijas como madres han repetido el modelo tradicional de ser mujer, en el cual deben depender, obedecer y complacer al hombre. Se concluye pues, que el embarazo en estas adolescentes no se da por la falta de conocimiento sobre los métodos de anticoncepción, sino, un deseo que se ha venido gestando desde muy pequeñas, en donde el tener un hijo les permite identificarse como mujeres.. La investigación anteriormente descrita, aporta al presente estudio una mayor comprensión sobre los modelos culturales de ser mujer, en estas madres e hijas, siendo evidente el papel que estos cumplen en la formación de la identidad femenina de estas adolescentes, la cual ha sido transmitida de mujer a mujer y de madre a hija. En este caso es evidente, la transformación del modelo cultural vivido por estas mujeres luego de su embarazo, porque es el proceso de ser madre el que genera que la adolescente se viva y se asuma como adulta y “mujer” dentro de la sociedad, saliendo de ese espacio indefinido que la adolescencia ha sido para ellas. El ser madre las acredita culturalmente para tener una postura y ser respetada en su medio social..
(21) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 10 La anterior investigación brinda pruebas de cómo el modelo tradicional de ser mujer se transforma a través de la historia y se re-elabora continuamente dependiendo de los cambios sociales, culturales, políticos y económicos. Comprendiendo también el papel que tiene cada mujer en esta transformación, pues como fue evidente en los anteriores resultados, son las adolescentes las que inconscientemente buscan con la maternidad lograr una nueva feminidad y posición frente a la sociedad que la rodea.. Como tercer antecedente y con el objetivo de observar el peso de los modelos tradicionales de ser mujer en tanto madre, se presenta la investigación realizada por Medina (2009) titulada: Los ausentes están siempre presentes: Una aproximación interpretativa de la experiencia maternofilial transnacional entre España y Colombia. La cual tiene como objetivo analizar las implicaciones de la migración materna en los procesos e interacciones que subyacen a la relación de cuidado que se establece entre las madres migrantes, sus hijos e hijas y cuidadores(as) de éstos. Esta, utilizó una metodología cualitativa con una perspectiva hermenéutica y aproximación etnográfica. Participaron 18 unidades familiares conformadas por hijos e hijas y los cuidadores(as) de éstos que permanecían en los municipios de Pereira, Dosquebradas y la Virginia, y cuya madre residía de manera permanente en España. De este modo, se llevaron a cabo 18 entrevistas a mujeres migrantes y 45 a las familias en Colombia, para un total de 63 entrevistas. Finalizando con cuatro talleres grupales, con el fin de presentar los hallazgos de la investigación a los participantes brindándoles la oportunidad de comentarlos y expresar sus percepciones frente a estos, logrando así comprobar y verificar la información registrada e interpretada por la autora.. Dentro de los resultados, la autora resalta que la migración de la mujer-madre representa una puerta de escape a condiciones de vulnerabilidad familiar y social, la posibilidad de ascenso social y la oportunidad de reivindicar su papel como mujer y como madre, no sólo ante sí misma sino frente a su entorno cercano. Pero también reconoce que según el objetivo de la migración se es calificada a la madre, pues la migración de una mujer-madre se justifica social y culturalmente siempre y cuando se interprete en términos de un proyecto familiar, sin embargo, resulta menos.
(22) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 11 aceptada e incluso cuestionada cuando se considera o infiere como un ejercicio de autonomía femenina.. Con respecto a la migración en particular de la madre, la autora destaca que la migración de estas supone para la familia y los hijos una mayor vulnerabilidad que cuando es otro miembro del grupo quien emigra. Pues cuando es la madre, se pone en riesgo la unidad familiar por el significado del papel que ella desempeña al interior del grupo y especialmente para la vida de los hijos. Todas las migrantes refieren una preocupación permanente por los posibles impactos de la migración en el bienestar físico y psicológico de sus hijos. Argumentan las madres entrevistadas que la maternidad transnacional, con ciertos matices, representa una experiencia en la que confluyen múltiples tensiones, conflictos y contradicciones, guiado esto por prescripciones ideológicas tradicionales, que señalan que es sólo el cuidado “de las madres” el suficientemente “bueno”, lo cual entra en oposición con la necesidad de velar por el bienestar económico de la descendencia, la cual en estos casos se da con la migración a España en busca de un trabajo mejor remunerado que en su país de origen.. Otro de los aspectos que arrojó esta investigación tiene que ver con la amplitud del papel femenino en los diferentes niveles de las cadenas migratorias, siendo evidente que desde el inicio, con la idea de viajar existió una mujer que con anterioridad había viajado y brindó a estas madres la información y el apoyo necesario para emprender el viaje a España, otras mujeres, por lo general las abuelas maternas, asumieron la responsabilidad de cuidador de los hijos de la madre que migra. Con respecto a la familia, la autora introduce el término “familismo” para nombrar la tendencia que se evidenció en los relatos, al idealizar las relaciones familiares, al soñar al grupo familiar como el único centro o eje de la vida afectiva. Esta tendencia según la autora juega un doble papel en las familias del estudio, pues por un lado, contribuye a llenar de sentido la experiencia; pero, por el otro, dificulta la elaboración de la pérdida afectiva que supone la separación..
(23) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 12 El aporte que produce esta investigación al presente estudio, radica en dos aspectos, por una parte permitió la ampliación del marco conceptual en conceptos como familia, maternidad, representaciones sociales y todos los subtemas que teóricamente aportaron a nuestra mirada cultural de la maternidad. Y como segundo aporte se resalta la aproximación etnográfica como metodología pertinente para comprender este tipo de fenómenos, lo cual comprueba lo eficaz y adecuada para la presente investigación.. Como cuarto antecedente y con respecto a este rol nuevo que asume la mujer Colombiana como jefa de hogar, se revisó un documento de reflexión realizado por la trabajadora social Quintero (2002) denominado Cambios de paradigma en las familias con jefatura femenina realizado en la Universidad de Antioquia.. La autora inicia retomando el concepto de Jefatura femenina de familia, aclarando que aunque éste no es un sinónimo de familia monoparental, ni es tampoco un tipo de familia, si es una organización que se puede presentar en cualquier tipo de familia en donde es una mujer la que desempeña el cumplimiento de todas las funciones de la familia tanto económicas como psicoafectivas. Señala que en términos jurídicos colombianos el término con el cual se define esta jefatura, es como Mujer cabeza de familia.. Para Quintero (2002), las familias monoparentales responden a los procesos de modernización que vincula laboralmente a la mujer y le permite mantener a sus hijos y subsistir sin compañero, generando con esto familias monoparentales con jefatura femenina. La autora llama la atención sobre la asociación que se hace de estas familias con pobreza o vulnerabilidad a las crisis o a los conflictos. Resalta además que esto es una realidad matizada en el contexto por factores como la edad, el estado civil (separada, viuda, divorciada o abandonada) y la capacidad económica de la mujer (ingresos estables o inestables).. Igualmente, la autora reconoce que un evento contemporáneo que crece como una modalidad de jefatura femenina, son los llamados núcleos secundarios presentes en familias.
(24) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 13 extensas, cuando la hija regresa al hogar paterno sin compañero y con sus hijos. Esto motivado por la situación económica que obliga a compartir gastos.. En esta investigación descrita, se presentan algunas aclaraciones sobre los equívocos que se han dado sobre el término jefatura femenina de hogar, como son: La jefatura femenina no solo está asociada con el madre-solterísmo y por ende con estratos bajos, a jóvenes de poca escolaridad, familias disfuncionales y toda serie de problemáticas sociales. Asimismo, aclara que la Jefatura femenina y las familias monoparentales, no son familias incompletas o disfuncionales, ya que cualquier estructura familiar puede funcionar o disfuncionar según su organización interna y los recursos que tengan para adaptarse ante los diferentes eventos. Y concluye afirmando que no todas las jefas de hogar son proveedoras económicas únicas o principales, como lo sugiere la ley, ya que en muchas casos el aporte no es solo económico, sino de otro tipo, como las dueñas de la vivienda, el adquirir artículos de segunda o donados, uso del bienestar social o el trueque en la red vecinal (De Suremain, 1998; citado por Quintero, 2002).. Para finalizar Quintero (2002), ahonda en las transformaciones socio-familiares que se ha venido dando con la jefatura femenina, como son las transiciones demográficas donde se observa un decrecimiento en la natalidad, disminuyendo el número de integrantes en la familia e invirtiendo la pirámide poblacional al ser mayoría las personas ancianas. Otra de las transformaciones es la incursión global de la mujer al sistema productivo formal y al espacio público, lo cual origina nuevas percepciones de los papeles que cumplen las mujeres y les brinda mayor autonomía con respecto a sus familias. Al mismo tiempo que la inserción de estas en la educación universitaria les permite escalar a espacios que anteriormente solo llegaban los hombres, pero esto no siempre está acompañado de tratamiento equitativo en términos laborales, salariales y contractuales. Y por último, pero no menos importante está el reconocimiento de los derechos de la mujer, como movimiento social, que le permite el manejo de su sexualidad, su procreación, su libertad y autonomía individual a la hora de elegir y convivir en pareja.. Otro de los antecedentes revisados que nos permite ampliar la concepción de jefatura femenina de hogar es el artículo de investigación publicado por el autor Acosta (2001) titulado:.
(25) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 14 Jefatura de Hogar Femenina y Bienestar Familiar: Resultado de la Investigación Empírica. La cual tiene como propósito evidenciar los resultados de varias investigaciones llevadas a cabo en Latinoamérica particularmente en la ciudad de México, sobre la jefatura de hogar femenina y la relación que esta guarda con el bienestar familiar así como las implicaciones sociales y a partir de allí la manera en que se implementan políticas públicas teniendo en cuenta que en lo que respecta a la jefatura de hogar femenina se encuentran algunos condicionamientos de género y socioeconómicos relevantes. Se presenta un recuento sobre las investigaciones llevadas a cabo por las autoras: Lira (1976), López (1976), Pantelides (1976), Van der Tak & Gendell (1976) sobre la relación existente entre la jefatura de Hogar femenina y la masculina, destacando como principales diferencias que las jefas de hogar se encuentran en etapas más avanzadas del ciclo familiar, en las mujeres jefas es más usual encontrar la tipología de familia extensa, los hogares con jefatura femenina son de menor tamaño y las tasas de participación femenina en el mercado de trabajo eran mayores en los hogares con jefas. Sin embargo las investigaciones sobre familias y hogares en América Latina se han transformado ya que se han centrado más en la situación social de los hogares con jefatura femenina y las repercusiones en los miembros de estas familias.. Otro tema específico tiene que ver con que además de los aspectos metodológicos que se han logrado identificar en los hogares con Jefatura existe una dificultad para definir estandarizadamente la jefatura de hogar. Según Buvinic (1978; citado por Acosta, 2001) se plantea que existió mucha dificultad para la medición de las madres solteras, sin embargo se lograron identificar las siguientes estadísticas de la prevalencia de Jefatura femenina en América Latina y el Caribe, África, Asia y Medio Oriente. 19.4% Mozambique; 47.6% Botswana; 47% Guatemala; 11% Honduras; 59% Panamá; 54% Chile; 38% Colombia y 29% Perú. Otro hallazgo importante es que el ser mujer soltera no es una experiencia exclusiva de las mujeres jóvenes ya que en muchas mujeres se encuentran sucesivas experiencias maritales a distintas edades. Las autoras destacan que la posibilidad que una mujer viuda, divorciada o madre soltera se convierta en jefa económica de hogar depende de dos factores: “El reconocimiento social que le es asignado por las estructuras familiar y social y la voluntad y las.
(26) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 15 posibilidades reales de la unidad de parentesco y de la sociedad para reconocer y ejercer la responsabilidad económica y financiera de esos hogares” (p.9).. Existe una hipótesis muy importante que las autoras plantean y que radica en que hay factores socioculturales y económicos que conllevan a las mujeres de clases sociales bajas a involucrarse en relaciones poco estables o uniones consensuales que si bien ofrecen una mayor flexibilidad social aleja a las mujeres de tener una relación marital legal que brinde estabilidad y por tal motivo se convierten en jefas de hogar vulnerables.. Las autoras destacan tres categorías de jefas de hogar de estratos socioeconómicos bajos: Jefas de Hogar que nunca se habían casado o tenido una relación consensual Jefas de Hogar casadas Jefas de Hogar que habían estado casadas o en una unión consensual pero que actualmente no vivían con su pareja.. Un punto a resaltar es que en Colombia según la Encuesta Mundial de fecundidad las mujeres entre 15-49 años madres solteras, vivían con sus propios padres bajo la categoría hijas.. Las jefas de hogar se encuentran en una desventaja social que influye negativamente en el bienestar de la familia, y por ende se ubiquen entre los hogares más pobres, transmitiéndose generacionalmente la pobreza. Además, que ser mujer jefe de hogar no corresponde con una decisión propia sino que esta mediada por varias características dentro de ellos el factor socioeconómico (Osaki, 1991; citado por Acosta, 2001).. Por tal motivo se habla de reproducción generacional de la pobreza, donde el estudio de Buvinic quien revisó 22 trabajos empíricos, concluyó una relación positiva entre la jefatura de hogar femenina y la pobreza, encontrando por ejemplo carencia de vivienda, falta de acceso a los servicios de salud, predominio de empleos mal remunerados, menor disponibilidad de ahorro, etc. destacando de igual forma repercusiones negativas en los hijos de madres jefas de hogar tales.
(27) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 16 como: abandono o inasistencia escolar, presencia de trabajo infantil doméstico, bajos niveles de nutrición, etc., (Buvinic, 1990; citado por Acosta, 2001).. Hay un punto muy importante que señala Folbre (1991; citado por Acosta, 2001) y tiene que ver con el proceso de desarrollo económico que ha implicado la transición de una unidad económica familiar basada en modelo patriarcal a una basada en los individuos y en la creciente autonomía de hombres y mujeres.. Por último, se destaca que en los hogares con jefatura femenina se distingue un fenómeno significativo en la organización familiar de los países de América latina comparado con países industrializados, asociado esto con la construcción cultural del modelo familiar dominante y de los roles masculinos femenino, con las practicas conyugales y reproductivas y el papel de la migración laboral femenina rural-urbana.. Como conclusión la presente revisión empírica permite además de obtener cifras estadísticas sobre la situación de la jefatura femenina, tener un resumido estado del arte de las distintas investigaciones que se han llevado a cabo en América Latina; sin embargo se considera que no brinda elementos suficientes para entender lo que pasa con la problemática dentro del contexto colombiano.. Otro de los antecedentes revisados, es el artículo resultado de la investigación: Jefas de hogar: Cambios en el trabajo y en las relaciones de poder llevada a cabo en la ciudad de México por las autoras Castellanos, Zapata & Martínez (2007) Maestras en Ciencias y profesorasinvestigadoras del Colegio de Posgraduados campus Puebla.. La investigación buscó vislumbrar cambios en el trabajo y en las relaciones de poder de grupos domésticos con jefatura femenina en dos municipios del estado de Guanajuato, se eligieron dos cabeceras municipales Mora y Victoria. En estas zonas se aplicaron diez entrevistas cualitativas a mujeres escogidas al azar y que comparten las siguientes características: a) jefas de hogar ubicadas en espacios relacionados con la nueva ruralidad; b) jefas de hogar por maternidad,.
(28) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 17 viudez, abandono, divorcio o separación. Se realizaron además, dos talleres con mujeres jefas de familia.. Respecto a las consideraciones sobre el trabajo doméstico, en Mora y Victoria el trabajo doméstico-reproductivo se considera femenino y, por ello, “natural”. Desde niñas a las mujeres se las prepara-educa dentro de una división genérica del trabajo, que les permitirá disponerse a “enfrentar la vida futura con los esposos”, trabajo que representa gran cantidad de tiempo y esfuerzo. Según los resultados las autoras argumentan que: “En los hogares con jefatura femenina analizados se observan cambios en el modelo de relaciones entre hombres y mujeres con respecto al trabajo doméstico, cuya distribución es más simétrica. La jefatura de hogar femenina supone para los varones participación en actividades domésticas aun cuando los modelos de género tradicionales persisten en destacar que los hombres no deben realizarlas” (Lázaro, Zapata &Martínez, 2007, p.9).. Las autoras postulan que con las dobles jornadas laborales persisten modelos tradicionales de género que dificultan la continuidad laboral de las mujeres. Las madres solteras con frecuencia enfrentan actitudes sexistas, los varones de igual o mayor jerarquía, laboral las agreden, acosan o hacen insinuaciones sexuales. Son más vulnerables en la estructura laboral por el riesgo a perder el empleo, al ser jefas de hogar responsables económicas de sus hogares. A modo general las jefas de hogar, independientemente de su nivel laboral, han sido mujeres destacadas, siempre en la búsqueda o dispuestas a nuevos conocimientos y a constante preparación, aunque no siempre la economía y el tiempo lo permiten.. Un aspecto importante que se destaca es que la maternidad afecta las actividades de formación o de trabajo; se convierte, así, en un factor negativo para las mujeres. En algunos casos provoca “desaliento laboral”: conflicto entre trabajo y cuidado de los hijos (Castellanos, Zapata & Martínez, 2007, p.15). Esto va muy de la mano con lo que ocasiona la ausencia del “hombre-proveedor”. ya que sin lugar a dudas cambia las percepciones, expectativas y.
(29) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 18 aspiraciones laborales que las jefas de hogar tienen. Esto se observa mucho particularmente en las mujeres mayores, viudas y abandonadas, quienes muestran todavía la influencia de la época que les tocó vivir donde la ausencia de un varón no necesariamente significaba incorporación al trabajo asalariado.. Por el contrario el trabajo asalariado extra-doméstico no sólo es el principal ingreso del grupo, sino que eleva el nivel cultural y profesional de las mujeres, ya que en palabras de las autoras “lleva consigo nuevas formas de pensar y actuar, en ellas y en las personas con quienes se relacionan; posibilita nuevas representaciones de su función de madres o hijas, facilitando un mayor intercambio y comunicación familiar, participación activa en la toma de decisiones individual y familiar”(p.17).. Es importante preguntarse por cual es el sentido que tiene para estas mujeres el trabajo, que representa este en sus vidas; y lo que se puede analizar es que emplearse permite a las mujeres analizar y reflexionar sobre sí mismas y sobre las relaciones con los demás, logran diferenciar causas y consecuencias de la condición subordinada de las mujeres y la posibilidad de modificar las funciones tradicionales, o proponer modelos alternativos en los que aparecen nuevas formas de interacción basada en la comunicación familiar, solidaridad y respeto.. Por otro lado pese a los logros obtenidos por las mujeres en lo laboral, esto no implica cambios en la subjetividad de los hombres. Por el contrario, ellas enfrentan una estructura de poder jerárquica y de género que intenta asfixiarlas e inmovilizarlas.. Por lo tanto se puede decir que a pesar que las mujeres se empoderen todavía en su mayoría los hombres detentan el poder y existe una diferencia significativa entre la manera como ejercen el poder los hombres y las mujeres; para estas últimas el ejercicio del poder lo viven como algo que hay que conseguir negociando y tomando en cuenta a los otros sujetos, no a través de la imposición o el ejercicio del poder autoritario..
(30) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 19 Otro aspecto que resaltan las autoras es el relacionado con el ingreso ya que ellas se consideran proveedoras principales. Se sienten orgullosas porque “… a pesar de estar sola, he sacado adelante a mis hijos” (p.213). Y además organizan. el ingreso en función de las. necesidades del grupo y de ellas mismas.. Para finalizar se esbozan algunas de las características más importantes halladas en esta investigación; Las madres solteras tienen mayores oportunidades por no depender de las decisiones de un varón que controle su movilidad. Paradójicamente, el control sobre ellas lo ejerce la “familia” a través de hermanos o padres, situación difícil de superar, y que constituye uno de los principales problemas que enfrentan quienes no cuentan con vivienda propia.. De igual forma, las jefas de hogar se insertan en el mercado laboral por diversas razones: necesidad económica, crisis familiares, jefatura de hogar, o maternidad. Pero una vez presentes sus expectativas cambian, la fuerza que las impulsa es la motivación e interés por un mejor salario y puesto de trabajo, mejorar sus condiciones de vida y la de sus dependientes, el desarrollo personal y profesional.. Las autoras concluyen los resultados de su investigación, con el siguiente aspecto: “El significado que las jefas de hogar otorgan al trabajo en sí mismo es uno de los elementos de cambio más importantes a destacar en la identidad femenina: es, en definitiva, el paso del trabajo productivo como necesidad económica al trabajo como elemento de identidad personal, lo que refuerza el cambio emergente en la subjetividad de algunas mujeres” (p.24).. Lo anterior quiere decir que las mujeres a través del trabajo, desarrollo y autonomía intentan acceder al poder del cual han sido históricamente excluidas, esto permite tomar esta como una hipótesis a comprobar a través de la presente investigación..
(31) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 20 Como último antecedente y con el fin de ampliar el concepto de modelos culturales, es revisó la investigación realizada por la autora Fernández (2000) titulada: “Mujeres, Revolución y Cambio Cultural: Transformaciones Sociales versus Modelos Culturales Persistentes” en donde se presenta un análisis de los cambios culturales que para la mujer se buscaron en Nicaragua con la llegada al poder en 1979 del Frente Sandinista de Liberación Nacional [FSLN] el cual se prolongó durante 11 años, buscando un cambio social impulsando transformaciones económicas, políticas y jurídicas, que entre muchas cosas buscaba el cambio del modelo tradicional de mujer que hasta ese momento se venía llevando en Nicaragua.. Durante los 11 años que duró este movimiento progresista en Nicaragua, se hizo evidente que las mujeres y en general toda la población Nicaragüense, no se encontraba preparada para los cambios culturales que se dirigían desde el Estado, el cual centró su revolución en proponer leyes y norma que desterraran la subordinación femenina. Según el análisis realizado por la autora frente a los resultados que se obtuvieron con la revolución en las mujeres, se describe a fondo los procesos del cambio cultural, retomando los aciertos y desaciertos de esta revolución.. La autora resalta el aspecto cambiante de la cultura y no solo de un lugar a otro como lo ha ilustrado la antropología, sino a través del tiempo como lo demuestra la historia. Entendido por “cambio” la alteración apreciable de estructuras sociales – patrones de pautas de acción e interpretación social – incluidas las consecuencias y manifestaciones de estas estructuras, incorporadas a normas – reglas de comportamiento-, valores, productos y símbolos (Moore, 1989; citado por Fernández, 2000). Señala además que los cambios culturales pueden ser “triviales” que son los que se dan dentro de los límites del orden existente, y el cambio “trágico” que conlleva repercusiones serias en todo el sistema social. Con la llegada de un cambio rupturista, se pasa a la reproducción como “modelo o tipos de ideales”, pero en este proceso existen varias posiciones intermedias que son las que tienen lugar en la realidad social. Se habla pues de las “supervivencias” y de las “reinterpretaciones”. Según Moore (1989; citado por Fernández, 2000) las “supervivencias” son las vigencias de valores culturales tradicionales que impiden o limitan las posibilidades de cambio. Esta.
(32) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 21 resistencia al cambio no es necesariamente consciente, muchas veces tiene que ver con la función adaptativa al contexto inmediato, con la desconfianza de si éste cambio cultural los beneficiara o no. De ahí la necesidad de contemplar todos los niveles de la sociedad a la hora de la puesta en práctica de un proyecto revolucionario de cambio cultural.. Y cuando los rasgos modernos y los tradicionales se entrecruzan, se produce una “reinterpretación” que no es más que el proceso en el que antiguos significados se adscriben a elementos nuevos o los recientes valores cambian el significado cultural de las viejas formas (Herskovits, 1952; citado por Fernández, 2000). Existe entonces una “autonomía relativa” aparente, en cuanto a la persistencia de ciertos modelos culturales más allá de las condiciones sociales en las cuales han emergido (Dobry, 1988; citado por Fernández, 2000).. Fernández (2000) aclara que un cambio lento, gradual y de larga duración, permite desde la incorporación, a la tergiversación y la negociación, pasando por la resistencia, recuperación y readaptación renovadora, hasta llegar a las rupturas, reacomodos y nuevos aprendizajes, que aunque no es incompatible con el cambio rápido y rupturista, si mantiene otro ritmo que tiene que ver con las generaciones y la participación humana activa individual y colectiva consciente o no en la vida cotidiana. Es por esto que se debe tener en cuenta como los cambios sociales, políticos y económicos pueden darse más rápidamente que los cambios culturales, ya que estos cambios no se producen de forma simultánea en todos los espacios, como por ejemplo en la familia y en la educación primaria se puede lentificar el cambio de las pautas mentales de la vida en sociedad, diferente a algunas organizaciones sociales de individuos activos.. Aclara que tanto el modelo cultural, como las condiciones son factores decisivos a la hora de potenciar u obstaculizar el cambio, condicionando las mentalidades y la elaboración y puesta en práctica de los propios modelos culturales. Los modelos culturales. influyen sobre las. prácticas. Así los modelos y las prácticas están ligados a organizaciones y a lógicas institucionales de defensa frente al cambio y de conservación de los derechos adquiridos por los agentes implicados. Lo nuevo debe de abrirse paso ganándose espacios sociales y ámbitos culturales (Fernández, 2000)..
(33) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 22 Es por lo anterior que la autora resalta que la dificultad del cambio de un modelo cultural determinado y de las mentalidades de una sociedad concreta no debe achacarse sólo al atraso de la misma ni a la falta de recursos, si no al desarrollo de estrategias adaptativas y de sobrevivencia por parte de una determinada sociedad, y una compleja interrelación de factores materiales y culturales. En conclusión, aunque el modelo sandinista “supuestamente” buscaba generar igualdad entre hombres y mujeres, esto no se dio, todo lo contrario la mujer aunque llego a otros espacios, la discriminación no mermo. Las condiciones y remuneraciones seguían siendo desiguales con respecto a los hombres, las responsabilidades y cargos se daban desde un papel secundario, “propiciando la subordinación, siguiendo con el modelo socialmente establecido por la cultura dominante, reproduciendo el “deber ser” que por generaciones se ha trasmitido de madre a hija, es decir, de mujer a mujer” Fernández (2000).. De acuerdo con los resultados de la revolución, la autora señala que se encuentra ligado al modelo cultural que se le es asignado a la mujer, como lo es la crianza, el cuidado y la endoculturación infantil, además de las tareas domésticas. El no haber variado durante la revolución estas dos actividades sociales básicas, ni a nivel ideológico desde la conciencia, mentalidad o identidad, ni a nivel material, con la creación de centros de cuidado infantil, de enfermos y ancianos o el no compartir con los hombres la socialización y tareas del hogar, dio como resultado la persistencia de la base estructural de la subordinación femenina.. Otro de los aspectos que se resaltan en esta investigación, son aquellos hechos que frenaron la participación social y el cambio del modelo cultural de subordinación en las mujeres Nicaragüenses como las limitaciones culturales y las representaciones simbólicas, ya que los modelos culturales tienen un gran peso en la sociedad y su cambio es lento, complejo y conflictivo..
(34) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 23 Este último antecedente nos permite ampliar el panorama, más allá de las simples evidencias investigativas, el tener la posibilidad de ver en acción este proceso que se llevó durante 11 años y que buscaba desde el Estado la equidad de género para las mujeres Nicaragüenses, nos permite entender las dificultades para alcanzar los cambios deseados cuando existe un modelo tradicional arraigado, que ha hecho que todo funcione de acuerdo a este. Es así que todo lo que no concuerde con esto no será bien recibido por la sociedad, pues choca con lo que se ha venido replicando durante toda la vida. Concluyendo en este proceso vivido por los nicaragüenses que los modelos culturales solo se pueden movilizar cuando en lo individual se hace consciente de estos y decide asumir el cambio con todo lo que esto conlleve.. Luego de la presentación y ampliación de los anteriores antecedentes, los cuales nos brindan luces frente a la temática a trabajar, nos permitimos plantear el siguiente problema de investigación..
(35) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 24 3. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA. Desde el día que nacemos estamos inscritos en una cultura particular y esta predispone la vida que llevamos, encargándose de brindar parámetros de comportamientos comunes basados en lo que está y no permitido culturalmente según el rol que desempeñemos. Éstos parámetros serán repetidos y presentados a las nuevas generaciones a través del lenguaje, desde los procesos de socialización, pues es este el que marca las coordenadas de la vida en la sociedad y la llena de objetos significativos y replicables, indispensables para dar sentido y significado a la vida cotidiana (Berger & Lukmann, 2001).. Es así, como cada día aumentan las disciplinas que tiene en cuenta la cultura como mediadora y generadora de comportamientos. Este es el caso de la Psicología Cultural, la cual señala la importancia de la cultura en la formación del ser humano, aportando diferentes características y maneras particulares de asumir los diferentes roles en la vida. Es descrita por Markus & Hamedani (2007; citados por Guitart, 2008) como un modo de entender y hacer psicología, que asume la idea que la cultura y la mente son inseparables ya que se “constituyen mutuamente”. La psicología cultural nos brinda el marco teórico para estudiar los repertorios de “acciones y expresiones humanas significativas, discursivamente estructuradas, históricamente contextualizadas y socialmente producidas, reproducidas y transmitidas” (Serrano, 1996; citados por Guitart, 2008). Repertorios que en el caso de las mujeres son compartidos socialmente en una misma familia, territorio o generación. A esto se le ha denominado modelo cultural.. Tenorio (2002) define Modelo Cultural como las construcciones sociales que determinan y convierten a los individuos en sujetos particulares, producto del mundo en el que han sido socializados. Para el caso de la mujer, la autora expone la existencia de dos modelos culturales: el tradicional y los alternativos que se han desprendido del tradicional. El primero, propone el modelo “madre y cónyuge” en el que la mujer es confinada al ámbito doméstico y es dependiente totalmente del hombre, quienes el encargado de darle un lugar en la sociedad como “madre” y a su vez el sustento económico para sacar adelante a su familia. Los modelos alternativos por su parte dan cuenta de esquemas de mujeres autónomas e independientes, las cuales aparecen en el.
(36) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 25 escenario público por primera vez, cuando deciden por sí mismas el rumbo de su vida, desprendiendo de allí varios cambios con respecto a ellas y su vida en la sociedad.. Son las nuevas tecnologías las que hacen más cercano el acceso de la mujer a nuevos conocimientos y experiencias, que le permiten evidenciar nuevas formas de ser mujer. Es a partir de este momento que las mujeres que han sido formadas dentro del modelo tradicional, reconocen e identifican modelos alternativos, los cuales son negados por unas y debatidos por otras, pues entran en contraposición con el modelo tradicional, en el cual ellas han sido inscritas.. Fernández (2000) señala que la transformación de los modelos culturales no se dan de la noche a la mañana, pues tanto el modelo cultural, como las condiciones particulares de cada mujer, son factores decisivos a la hora de potenciar u obstaculizar el cambio, condicionando las mentalidades y la elaboración y puesta en práctica de los propios modelos culturales, los cuales influyen sobre las prácticas generando defensas frente al cambio. Estas defensas son definidas por la autora como “supervivencias” las cuales se activan para proteger la vigencia de los valores culturales tradicionales que han venido sosteniendo a la persona durante su vida. Lo contrario a estas y que posibilita el cambio son las “reinterpretaciones” las cuales permiten que el nuevo significado cambie las viejas formas.. El proceso del cambio es lento, gradual y de larga duración, permitiendo la incorporación, la tergiversación y la negociación del nuevo significado. Pasando por la resistencia, recuperación y readaptación renovadora, hasta llegar a las rupturas, reacomodos y nuevos aprendizajes, dándose estos con la participación humana activa tanto individual como colectiva y consciente o no en la vida cotidiana.. En el caso de nuestro país, el modelo tradicional de ser mujer ha persistido, privilegiando el rol de madre como el más importante para la mujer. Según Hays (1998) este modelo, denominado “maternidad adecuada” desde el punto de vista social, adopta la forma de una ideología de la maternidad intensiva que aconseja a las madres invertir una enorme cantidad de tiempo, energía y dinero en la crianza de los hijos. Sin embargo, cada vez más, a la mujer se le.
(37) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 26 exige asumir nuevos retos, como es el caso de la jefatura femenina de hogar, ocasionando esto la transformación de su modelo cultural de ser mujer construido y desempeñado hasta el momento, para pasar a asumir el rol de autoridad y de sustento económico que anteriormente era confinado al hombre.. A partir de lo descrito anteriormente, surge el interés de conocer:. ¿Cómo se transforman los modelos culturales de ser mujer luego de asumir la jefatura de hogar, en cuatro mujeres que viven en el sector la Cruz, comuna 54 en la ciudad de Cali?.
(38) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 27 4. OBJETIVOS. 4.1 Objetivo General . Describir las transformaciones ocurridas en los modelos culturales de ser mujer. luego de asumir la jefatura del hogar, en cuatro mujeres que viven en el sector la Cruz, comuna 54 en la ciudad de Cali. 4.2 Objetivos Específicos . Identificar el modelo cultural de ser mujer en el que se inscriben las mujeres antes. de asumir la jefatura del hogar; esto evidenciado en cuatro mujeres que viven en el sector la Cruz, comuna 54 en la ciudad de Cali. . Identificar el modelo cultural de ser mujer en el que se inscriben las mujeres. después de asumir la jefatura del hogar; esto evidenciado en cuatro mujeres que viven en el sector la Cruz, comuna 54 en la ciudad de Cali.. . Establecer similitudes y diferencias con respecto a los modelos culturales de ser. mujer en cuatro mujeres jefas de hogar que viven en el sector la Cruz, comuna 54 en la ciudad de Cali..
(39) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 28 5. MARCO CONCEPTUAL. Para lograr indagar y comprender, lo que sucede con estas mujeres con respeto a la transformación de los modelos culturales, es necesario ampliar los planteamientos teóricos que nos permitirán analizar los resultados obtenidos en esta investigación.. Teniendo en cuenta lo anterior se inicia por definir desde donde se asume la presente investigación, la psicología cultural.. 5.1 Cultura y Psicología Cultural. El autor Sampson (2000) realiza una conceptualización sobre el término cultura, apoyándose en la definición dada por la Real Academia de la Lengua, la cual define Cultura como el “Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época o grupo social” (p.1) partiendo de esta definición agrega, que en cada lugar geográfico existe una manera particular de considerar las culturas, es decir, existen pueblos con características particulares y que esto permite pensar en rasgos distintivos, lo cual puede conllevar a decir que no existe una sola cultura sino múltiples culturales que configuran modos distintos de individuos y colectividades.. Para ampliar un poco más el concepto de cultura el autor retoma la definición de Freud en su texto “El malestar en la cultura” especificando que esta, designa toda la suma de operaciones y normas que distancian nuestra vida de la de nuestros antepasados animales, y que sirven a dos fines: la protección del ser humano frente a la naturaleza y la regulación de los vínculos recíprocos entre los hombres. Se resalta el segundo aspecto como el más importante ya que es el que hace mucho tiempo el antropólogo Levi Strauss señaló cómo lo que permite el paso de la naturaleza a la cultura al establecerse a estructurales elementales del parentesco, es decir, los modos de establecer la alianza matrimonial y familiar, de fijar la vecindad, trazar el linaje, fijar la pertenencia al clan, tótem, tribu, etnia, eventualmente a una nación, o Estado..
(40) Duque Acosta, Diana Carolina (2013) Modelos Culturales de Ser Mujer Jefatura Femenina de Hogar 29 Asimismo Benveniste, el gran lingüista francés y erudito en la historia de las civilizaciones indo-europeas, llama cultura: “Al medio humano, todo lo que, más allá del cumplimiento de las funciones biológicas, da a la vida y a la sociedad humana forma, sentido y contenido. La cultura es inherente a la sociedad de los hombres, sea el que fuere su nivel de civilización. Consiste en una multitud de nociones y prescripciones, también en prohibiciones específicas; lo que una cultura prohíbe la caracteriza al menos tanto como lo que prescribe” (p.3).. Pero cabe señalar que Sampson (2000) refiere que necesariamente todos estos sistemas son semióticos, es decir, son conjuntos de significantes que poseen una organización, y son el resultado de las acciones humanas. Es claro que cuando se habla de sistemas semióticos se sobreentiende que la lengua es el primer constituyente de una cultura que al crear un "nosotros", genera una identidad compartida y reconocida por sus integrantes.. Berger & Lukmann (2001) señalan por su parte, que la realidad de la vida cotidiana, la cual vivimos día a día se encuentra ya objetivada, pues la constituyen unos objetos que han sido designados desde antes que apareciéramos en escena. El lenguaje de la vida cotidiana presenta las objetivaciones indispensables y disponen del orden dentro del cual estas adquieren sentido y dentro del cual la vida cotidiana tiene significado para mí. El lenguaje marca las coordenadas de mi vida en la sociedad y llena esa vida de objetos significativos.. La realidad de la vida cotidiana es también un mundo intersubjetivo pues lo comparto con otros, en donde puedo estar de acuerdo o en desacuerdo con ellos a pesar de eso sé que vivimos en un mundo que es común para todos, existe una correspondencia entre sus significados y los míos, pues compartimos un sentido común de la realidad.. Por lo tanto se puede decir que la cultura se constituye en un aparato que confiere significaciones y otorga sentido a los sujetos..
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