DISPENSACIÓN DE PRODUCTOS PARAFARMACÉUTICOS 2021-2022
Ciclo de Grado Medio Técnico en Farmacia y Parafarmacia
UNIDAD DIDÁCTICA 10
EFECTOS DE LA RADIACIÓN SOLAR SOBRE LA PIEL.
HIGIENE INFANTIL
ÍNDICE
1. INTRODUCCIÓN ... 3
2. EFECTOS DE LA RADIACIÓN SOLAR ... 4
2.1. TIPOSDERADIACIÓNSOLAR ... 4
2.2. MECANISMOSNATURALESDEDEFENSADELAPIEL ... 6
2.3. ÍNDICEUVSOLARMUNDIAL(IUM) ... 6
3. FOTOTIPOS CUTÁNEOS ... 8
4. PRODUCTOS PARA LA PROTECCIÓN SOLAR ... 10
4.1. FACTORDEPROTECCIÓNSOLAR ... 12
4.2. CONSEJOSYRECOMENDACIONES ... 13
5. OTROS PRODUCTOS SOLARES... 14
5.1. FOTOPROTECCIÓNPEDIÁTRICA ... 15
6. PRODUCTOS DE HIGIENE INFANTIL ... 17
6.1. PATOLOGÍASMÁSFRECUENTESENELBEBÉ ... 17
6.2. PRODUCTOSPARALAHIGIENEDELBEBÉ ... 17
7. DERMATITIS IRRITATIVA DEL ÁREA DEL PAÑAL ... 19
1. INTRODUCCIÓN
En la sociedad actual, la exposición al sol y el bronceado son considerados símbolos de salud y bienestar. Esto ha llevado a la población a una serie de hábitos negativos tales como broncearse de manera rápida con lámparas de rayos UVA o aprovechar cortos periodos vacacionales para exponerse al sol.
Pero al mismo tiempo existe cada vez más una mayor preocupación por obtener una fotoprotección adecuada que evite el envejecimiento prematuro de la piel, las quemaduras y los posibles riesgos de cánceres cutáneos.
Por otra parte, debemos considerar que hasta los 8 o 10 años, los niños poseen una piel inmadura con una fisiología muy distinta a la de la piel del adulto. Por ello, durante este periodo, será imprescindible la utilización de productos especialmente formulados para ellos y que sean capaces de ofrecer las debidas garantías de eficacia e inocuidad.
2. EFECTOS DE LA RADIACIÓN SOLAR
Cada vez se dispone de un mayor número de estudios sobre los efectos de las radiaciones solares sobre la piel y el organismo en general: fotoenvejecimiento, cáncer de piel, etc. En esta unidad didáctica se describen algunas de las medidas preventivas disponibles para proteger al ser humano de la radiación solar, con especial atención al importante papel que desempeñan los protectores solares para disfrutar sin riesgos del ocio al aire libre y los baños de sol.
Los rayos del sol son necesarios para la vida del hombre en la Tierra. Favorecen la síntesis de vitamina D y, gracias a ello, la calcificación de los huesos; también previenen el raquitismo y mejoran algunas dolencias cutáneas como la psoriasis, el acné o el eccema atópico. Además, los rayos infrarrojos poseen un importante efecto calórico que estimula la circulación sanguínea e intervienen en los fenómenos de termorregulación y sudación. Pero tomar el sol en exceso no sólo conlleva un mayor riesgo de sufrir quemaduras, sino que es causa de dolencias tan importantes como el fotoenvejecimiento (envejecimiento prematuro de la piel), elastosis solar e incluso puede dar lugar a cáncer de piel. No hay que olvidar que el bronceado es tan sólo un mecanismo que tiene la piel para protegerse de la radiación ultravioleta, y que un abuso de exposición solar no va ligado a una piel saludable. Por eso, para disfrutar de los beneficios del sol, se debe ir siempre convenientemente protegido.
2.1. TIPOS DE RADIACIÓN SOLAR
Los tipos de radiaciones solares son:
• RADIACIÓN UVB (280-320 nm): Representa un 0,1% del total de las radiaciones electromagnéticas que nos llegan del sol, con un poder de penetración inferior a la anterior. Son los causantes del eritema solar y originan el llamado proceso de
«pigmentación indirecta» de la piel, en el que se produce la melanina a partir del aminoácido tirosina, en el interior de los melanosomas.
Este proceso fisiológico produce un bronceado más duradero que en el caso anterior, pero precisa más días de exposición y se inicia con un leve enrojecimiento de la piel.
Paralelamente a la formación de la melanina se origina un engrosamiento de la capa córnea; ambos son, en realidad, un mecanismo de defensa cutáneo para reducir la penetración de la radiación ultravioleta de onda corta. Además, la radiación UVB disminuye la capacidad de defensa del sistema inmunitario y es un factor importante de riesgo de cáncer de piel.
• RADIACIÓN UVA (320-400 nm): Equivale a un 5% del total de la energía del sol y tiene elevado poder de penetración a través de la piel. Produce la llamada «pigmentación directa» de la piel, que origina un bronceado inmediato que va palideciendo si persiste la exposición. Si la exposición es prolongada causa el fotoenvejecimiento cutáneo y precoz de la piel, que se caracteriza por la elastosis, degeneración cutánea generalizada y formación de los radicales libres.
Pese a ser una radiación de reducido efecto eritematógeno, cuando las dosis son elevadas y las exposiciones prolongadas puede causar un eritema. Asimismo, los rayos UVA, en presencia de antibióticos, sulfamidas, etc., pueden desencadenar toda una serie de reacciones fototóxicas y fotosensibilizantes.
• RADIACIÓN VISIBLE: Comprende las longitudes de onda situadas entre los 400-800 nm.
Posee un poder de penetración menor que los casos anteriores. Es por ello que se trata de una radiación que no tiene efectos patológicos sobre la superficie cutánea, aunque es la principal causante de las fotoalergias. Se ha comprobado que también puede potenciar los efectos adversos de las otras radiaciones.
• RADIACIÓN DEL ESPECTRO INFRARROJO: Comprende un intervalo de longitudes de onda entre (800-5000 nm) y corresponde a un 60% del total de energía radiante que presenta un reducido poder de penetración. Se percibe como una sensación de calor que puede llegar a producir enrojecimiento o incluso, si se produce en exceso, desencadenar un eritema térmico, caracterizado por una deshidratación manifiesta y un aumento de la temperatura cutánea.
Al igual que ocurría en la radiación visible, el espectro del infrarrojo potencia los efectos adversos derivados de los rayos UVA y UVB.
2.2. MECANISMOS NATURALES DE DEFENSA DE LA PIEL
La pigmentación es uno de los factores de protección natural más significativo frente a las radiaciones nocivas procedentes del sol. No obstante, es insuficiente para aquellas personas sensibles al sol o expuestas a fuertes y prolongadas exposiciones.
La función pigmentaria depende de los melanocitos, células altamente especializadas. El componente característico de estas células son los melanosomas, encargados de la melanogénesis o formación de melanina, pigmento imprescindible para proteger al cuerpo humano de las radiaciones UV.
La síntesis de melanina está influenciada por diversos factores:
• Genéticos.
• Hormonales
• Químicos.
• Solares.
Otro mecanismo de defensa de la piel es el engrosamiento de la capa córnea, que obstaculiza la penetración de la radiación solar.
2.3. ÍNDICE UV SOLAR MUNDIAL (IUM)
El índice UV solar mundial (IUM) se suele expresar como una predicción de la cantidad máxima de radiación UV perjudicial para la piel que incidirá en la superficie de la Tierra al mediodía solar. Los valores que adoptan van desde 0 en adelante y, cuanto mayor es el índice, mayor será la probabilidad de que la exposición a los rayos UV dañe la piel y los ojos y menor el tiempo que tardarán en ocurrir estos daños.
En 1995, la Organización Mundial de la Salud y otra serie de organismos recomendaron lo siguiente:
o Que se utilice el índice UV solar mundial como medio para concienciar a la población acerca de los daños que pueden causar una exposición excesiva a las radiaciones UV y para advertir a las personas de la necesidad de adoptar medidas de protección.
o Que se aliente a los gobiernos de los países a utilizar el índice de UV solar mundial en sus programas de educación y sensibilización de la población.
o Que se aliente a los medios de comunicación a incorporar el índice UV solar mundial en su información meteorológica diaria.
3. FOTOTIPOS CUTÁNEOS
El fototipo es la capacidad de adaptación al sol que tiene cada persona desde que nace, es decir, el conjunto de características que determinan si una piel se broncea o no, y cómo y en qué grado lo hace. Cuanto más baja sea esta capacidad, menos se contrarrestarán los efectos de las radiaciones solares en la piel.
Los fototipos son:
• FOTOTIPO 1: Es propio de pieles muy claras, ojos azules, pelirrojos y con pecas en la piel.
Su piel no suele estar muy expuesta al sol y es de color blanco lechoso. Es una piel muy sensible, presenta intensas quemaduras solares, casi no se pigmenta nunca y se descama de forma ostensible. con ojos azules o verdes y que presentan pecas. Esta piel precisará de un factor de protección extremo.
• FOTOTIPO 2: Corresponde a una piel clara, ojos azules o pardos y pelo rubio, cuya piel no suele estar expuesta al sol, es blanca. Se quema fácil e intensamente, pigmenta ligeramente y descama de forma notoria. Por tanto, necesitará una protección elevada.
• FOTOTIPO 3: Es propio de la raza caucásicas (europeas), de piel blanca que no suele estar expuesta al sol, con el pelo y ojos castaños. Se quema moderadamente al inicio de la exposición solar y se pigmenta de forma moderada y gradual. Necesita un factor de protección medio-alto.
• FOTOTIPO 4: Corresponde a individuos de piel morena o ligeramente amarronada, mate, con pelo y ojos oscuros (mediterráneos, mongólicos, orientales). Esta piel raramente se quema y se broncea con bastante facilidad y de forma inmediata al exponerse al sol.
Necesita un factor de protección medio.
• FOTOTIPO 5: Corresponde a individuos de raza india, sudamericana, árabe e indostánica, que tienen la piel amarronada y ojos y cabello oscuros. En esta piel el eritema pasa casi inadvertido y el bronceado es muy intenso y persistente (siempre presenta reacción de pigmentación inmediata). Necesita un factor de protección medio-bajo.
• FOTOTIPO 6: Corresponde a individuos de raza negra, con los ojos y la piel negros. Esta piel no se quema nunca y puede no oscurecerse con el sol (siempre presenta reacción de pigmentación inmediata). Necesita un factor de protección bajo.
Para valorar los efectos de la radiación solar sobre la piel, además del tipo de radiación, debe tenerse en cuenta el tipo de piel que se expone a ella.
4. PRODUCTOS PARA LA PROTECCIÓN SOLAR
Los protectores o filtros solares son unas sustancias químicas que, aplicadas sobre la piel, atenúan la acción perjudicial de los rayos solares. Son productos cosméticos, en cuya composición incluyen filtros solares.
Existen cuatro tipos de filtros solares en función de su mecanismo de actuación:
• FILTROS QUÍMICOS: Generalmente, son compuestos orgánicos aromáticos de estructura conjugada que les permite actuar como un cromóforo, favoreciendo la deslocalización de cargas negativas cuando inciden sobre ellas la radiación ultravioleta de una determinada longitud de onda. Precisamente a ese motivo deben su capacidad protectora, que está condicionada por el espectro de absorción del filtro. En muchas ocasiones se usan en asociación, para intentar cubrir un espectro de radiación solar lo más amplio posible.
La legislación cosmética contempla la regulación de los filtros químicos, en la que se establecen los filtros autorizados y a qué concentraciones pueden utilizarse para garantizar su total inocuidad.
Los filtros que han sido empleados en los últimos años, absorbentes fundamentalmente de la radiación UVB, son los siguientes:
• Ácido 4-aminobenzoico (también conocido con el nombre de PABA) y derivados.
• Cinamatos y sus ésteres (PARSOL MCX).
• Bencimidazoles.
• FILTROS FÍSICOS: Los filtros físicos son moléculas de naturaleza inorgánica, pigmentos minerales con un tamaño de partícula reducido que los hace casi invisibles. Los procesos de micronización permiten disponer de filtros físicos que ofrecen un amplio espectro de protección, reduciendo el riesgo de sensibilización y fotocontacto.
Sus partículas minerales micronizadas opacas reflejan y difunden las radiaciones ultravioletas, infrarrojas y visibles. Son fotoestables y presentan una gran resistencia al agua. Entre ellos destacan el dióxido de titanio, el óxido de cinc y la mica. Suelen formularse asociados a los filtros químicos en concentraciones que van del 3 al 10%.
También existen algunos compuestos naturales, aceite de sésamo, aguacate, oliva o su fracción insaponificable, así como extractos vegetales de áloe, cáscara sagrada, caléndula, etc., que tienen la capacidad de filtrar parte de la radiación solar.
• FILTROS SOLARES ÓRGANO-MINERALES: son filtros químicos pero insolubles, por lo que tienen así las ventajas de los químicos (cosmeticidad) y de los físicos (seguridad). Sion capaces de actuar tanto por absorción como por reflexión, o incluso por una combinación de ambos mecanismos.
• FILTROS SOLARES BIOLÓGICOS: son antioxidantes que evitan la formación de radicales libres y, por lo tanto, potencian el sistema inmunológico cutáneo. De esta forma potencian la protección que confiere los filtros convencionales y disminuyen el daño celular que podría ser el origen del fotoenvejecimiento y cáncer de piel.
4.1. FACTOR DE PROTECCIÓN SOLAR
Se llama factor de protección solar (FPS) al número que indica el múltiplo del tiempo que tarda una piel protegida en desarrollar un eritema, con respecto al tiempo que tarda esa misma piel en conseguir el mismo efecto si no se hubiera aplicado ninguna protección.
Por ejemplo: un factor de protección 15 nos muestra que si una piel normal tarda X tiempo en manifestar un eritema solar tras la exposición al sol, esta misma piel protegida con ese factor tardaría 15x (quince veces más).
Actualmente, el método de determinación del FPS estándar en Europa es el COLIPA. Este método nació tomando como punto de referencia los anteriores de la FDA de Estados Unidos y el método DIN alemán, y se trata de un método perfectamente estandarizado.
Este factor se calcula dividiendo la dosis eritematógena mínima (DEM) con la aplicación del filtro solar, entre la DEM sin filtro solar, como vemos en la siguiente fórmula.
𝐹𝐹𝐹𝐹𝐹𝐹 = 𝐷𝐷𝐷𝐷𝐷𝐷 𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐 𝑓𝑓𝑐𝑐𝑓𝑓𝑐𝑐𝑓𝑓𝑓𝑓𝑐𝑐𝑓𝑓𝑓𝑓𝑐𝑐𝑓𝑓𝑐𝑐𝑓𝑓
𝐷𝐷𝐷𝐷𝐷𝐷 𝑠𝑠𝑠𝑠𝑐𝑐 𝑓𝑓𝑐𝑐𝑓𝑓𝑐𝑐𝑓𝑓𝑓𝑓𝑐𝑐𝑓𝑓𝑓𝑓𝑐𝑐𝑓𝑓𝑐𝑐𝑓𝑓
4.2. CONSEJOS Y RECOMENDACIONES
La exposición excesiva al sol es un peligro importante para la salud. Tenga en cuenta que ningún protector solar ofrece protección total frente a los riesgos derivados de la radiación solar, por lo que no debe permanecer mucho rato al sol, aunque use un producto de Factor de Protección Solar (FPS) alto.
Evite la exposición solar entre las 12 y las 16 horas. Procure no dormirse al sol. Extreme las medidas protectoras en las actividades al aire libre.
No exponga al sol a niños menores de 3 años. Protéjales con ropa, sombreros, gafas y protectores solares de FPS alto, que sean especiales para niños y resistentes al agua.
Hágales beber agua con frecuencia.
Utilice un protector solar que proteja al menos frente a la radiación UVB (causante de las quemaduras solares) y UVA (principal responsable del envejecimiento prematuro de la piel). Estos dos tipos de radiación afectan también al sistema inmunológico y contribuyen al riesgo de cáncer cutáneo.
Elija un protector solar adecuado para cada tipo de piel o zona del cuerpo (crema, spray, leche, gel), teniendo en cuenta el fototipo, la edad y las circunstancias de la exposición solar. Emplee un FPS más alto en las primeras exposiciones.
Aplique el producto en cantidad generosa uniformemente sobre la piel seca, media hora antes de la exposición al sol y repita la aplicación cada 2 horas y después de transpirar, bañarse o secarse. No utilice protectores solares que estén abiertos desde el año anterior.
Extreme las precauciones en las partes del cuerpo más sensibles al sol: cara, cuello, calva, hombros, escote, orejas, manos y empeines. La protección de los labios se debe hacer con lápices o barras fotoprotectoras y la del cabello con productos específicos.
Utilice el protector solar incluso en días nublados. Las radiaciones UV atraviesan las nubes y se reflejan en el agua, la arena, la hierba y la nieve.
Proteja también la piel con ropa (camisetas, pantalones), la cabeza con sombreros y los ojos con gafas de sol, de la radiación solar.
Hidrátese bebiendo agua con frecuencia y aplíquese crema hidratante sobre la piel tras la exposición al sol.
Ante cualquier cambio en el color, la forma o el tamaño de manchas lunares, consulte con un especialista.
5. OTROS PRODUCTOS SOLARES
COSMÉTICOS DE CUIDADO DIARIO CON FILTROS SOLARES
El empleo de todas estas moléculas no es exclusivo de los cosméticos solares. En la actualidad, la mayoría de los cosméticos que se utilizan durante el día incorporan filtros solares en su composición con el objeto de evitar el fotoenvejecimiento o envejecimiento prematuro de la piel.
Así pues, resulta de lo más habitual verlos contenidos en cremas hidratantes y nutritivas de día, barras labiales, maquillajes y, sobre todo, en los cosméticos antienvejecimiento. También están presentes en los cosméticos de cuidado capilar como un valor añadido para garantizar una protección diaria.
La acción protectora debe aplicarse en función de la sensibilidad de la piel, de la intensidad de la radiación, de su ángulo de incidencia y de la duración de la exposición.
La composición de los cosméticos solares suele complementarse con otro tipo de ingredientes que aumentan las prestaciones del producto sobre la piel. Es el caso de los principios activos hidratantes, emolientes y calmantes para refrescar, hidratar y suavizar la piel. También se utilizan extractos y aceites vegetales (sésamo, aguacate) que, a concentraciones adecuadas, permiten reducir la concentración de los agentes filtrantes, así como los agentes water-proof o water resistant, que garantizan la resistencia e impermeabilidad al agua.
Después de exponerse al sol es conveniente el uso de cosméticos destinados a hidratar, refrescar e incluso reducir el eritema solar y calmar la piel.
PRODUCTOS BRONCEADORES
Los cosméticos bronceadores forman un tipo de productos de características diferenciales dentro de la llamada cosmética solar. Existen dos tipos de productos, los activadores del bronceado y los autobronceadores. Pero hay que tener en cuenta que, por sí solos, no protegen de la radiación solar, a no ser que también contengan filtros UVA y UVB, algo que no siempre ocurre.
Los productos bronceadores actúan activando los mecanismos naturales de la piel que originan el bronceado, por lo que potencian la síntesis de la melanina cuando sobre ésta incide la radiación UV.
utilizarse para el mismo fin extractos vegetales: es el caso de la zanahoria, cáscara de nuez verde, cítricos, etc.
Sin embargo, dentro del grupo de los autobronceadores se incluyen cosméticos que proporcionan coloración a la piel sin necesidad de estar ésta expuesta a la radiación solar. Su mecanismo de acción se basa en la reacción de sus principios activos con la queratina y otras proteínas de la epidermis. Éstos son la DHA (dihidroxiacetona), el extracto de té, el aceite de zanahoria y el extracto oleoso de nuez. Para conseguir un bronceado homogéneo y evitar que aparezcan unas zonas más pigmentadas que otras, la aplicación del autobronceador debe ser realizada de forma muy homogénea. También es conveniente realizar previamente un peeling con un exfoliante para homogeneizar la superficie cutánea.
PREPARADOS PARA DESPUÉS DEL SOL (AFTER SUN)
Después de exponerse al sol es conveniente el uso de cosméticos destinados a hidratar, refrescar e incluso reducir el eritema solar y calmar la piel. Esta es la función de los preparados para después del sol, que tienen una acción antiinflamatoria y antiirritante.
Para ello, incorporan extractos vegetales de caléndula, áloe, manzanilla, regaliz y saúco (ricos en flavonoides) o moléculas como el alfabisabolol, procedente del extracto de manzanilla.
Cuando lo que se busca es una acción cicatrizante y epitelizante también se emplean extractos vegetales de centella, aguacate e hipericón, así como sustancias activas como la alantoína y el pantenol. Por último, con el fin de añadir propiedades antioxidantes, contra los radicales libres y regeneradoras, se incorporan derivados de la vitamina E, palmitato o acetato de retinol o aceite de borraja, algodón y onagra.
5.1. FOTOPROTECCIÓN PEDIÁTRICA
En el caso del bebé, la fotoprotección cobra un papel fundamental. La piel de los niños (especialmente si estos son muy pequeños) es mucho más delicada (el manto hidrolipídico protector es más fino y menos resistente) y se encuentra más desprotegida frente al efecto adverso de las radiaciones, debido a la inmadurez de sus funciones cutáneas. A estas edades, la piel posee menos queratina y sus melanocitos están poco pigmentados. Además, antes de los 3 años edad, el sistema termorregulador todavía no está totalmente desarrollado, por lo que es más fácil que puedan sufrir de insolaciones. Por todo ello, resulta de vital importancia el uso de un producto protector especialmente elevado de uso pediátrico.
Conviene aplicar el producto media hora antes de la exposición al sol y con la piel bien seca (esto es aplicable, en cualquier caso, no sólo en niños) y no usar colonias, ya que contienen ingredientes que pueden causar alergias e irritaciones en contacto con el sol. Asimismo, hay
que recordar que las nubes no bloquean el paso de los rayos UV, por lo que igualmente debe utilizarse un fotoprotector en los días nublados e incluso si se está a la sombra, ya que la arena y el agua actúan como potentes reflectores de los rayos del sol. Conviene utilizar, además, una indumentaria adecuada que los proteja (sombrero, gafas de sol, una camiseta de manga corta y pantalón corto) y darles agua frecuentemente para evitar una deshidratación. Los niños muy pequeños no deberían exponerse al sol, y en todo caso debe evitarse la franja horaria de las 12 a las 16 horas y siempre utilizar productos formulados especialmente para la piel infantil, con un FPS elevado (entre 20 y 30), y resistente al agua. Debemos renovar frecuentemente la aplicación del producto (cada dos horas y cada vez que se introduzcan en el agua).
6. PRODUCTOS DE HIGIENE INFANTIL
Desde el momento del nacimiento, la piel es una barrera de fundamental importancia que protege contra infecciones, da protección a órganos internos, colabora en el mantenimiento de la temperatura, regula el contenido en agua y electrolitos, etc.
La piel no llega a desempeñar completamente las funciones que realiza en los adultos hasta alcanzar al menos los 2 o 3 años de edad.
• La superficie corporal de un bebé es muy superior a la del adulto. Por tanto, el riesgo de penetración y de intoxicación por absorción cutánea está muy aumentado con respecto a la de un adulto.
𝐹𝐹𝑆𝑆 = (𝑓𝑓𝑓𝑓𝑠𝑠𝑐𝑐 𝑥𝑥 4) (𝑓𝑓𝑓𝑓𝑠𝑠𝑐𝑐 + 90)
• Presenta una alta permeabilidad, debido al menor grosor y grado de queratinización del estrato córneo y a una unión más débil entre la epidermis y la dermis.
• La melanogénesis, mecanismo protector de la piel frente a la radiación ultravioleta, está poco desarrollada en la piel del bebé.
• Las glándulas sudoríparas están presentes desde el nacimiento, pero no el control neurológico debido a la inmadurez del sistema nervioso autónomo.
• El manto hidrolipídico del bebé es menos resistente.
6.1. PATOLOGÍAS MÁS FRECUENTES EN EL BEBÉ
• COSTRA LÁCTEA: se generan escamas de color blanco o amarillo que se forman en el cuero cabelludo.
• ACNÉ MILIAR: minúsculos puntos blancos y nacarados, diseminados por la frente, nariz, mentón y a veces hasta el mismo pecho.
• MILIARIA O SUDAMINA: erupción cutánea causada por la obstrucción de los poros que llevan a las glándulas sudoríparas.
• DERMATITIS ATÓPICA: los afectados tienen deficiencia en factores naturales de hidratación de la piel (como los aminoácidos) y una alteración en el metabolismo de los lípidos epidérmicos.
6.2. PRODUCTOS PARA LA HIGIENE DEL BEBÉ
• Se aconseja que los baños del lactante sean breves y muy suaves.
• En cuanto al pelo, se debe enjabonar la cabeza con un champú infantil.
• Además de usar productos suaves durante el baño, tras él es recomendable hidratar la piel adecuadamente, sobre todo durante las primeras semanas de vida, cuando se muestra más reseca.
• Respecto al cuidado del ombligo del recién nacido, es importante saber que se debe usar clorhexidina al 0.5% para las curas y evitar otros antisépticos.
• Por último, se debe aprovechar que las uñas de manos y pies están reblandecidas para cortarlas cuando sea necesario y evitar que el bebé se arañe.
PRODUCTOS UTILIZADOS
• Leches limpiadoras sin aclarado: se utilizan para la higiene de la cara o de la zona del pañal.
• Geles de baño y jabones líquidos infantiles: se utilizan tensioactivos suaves que limpian con suavidad para evitar el resecamiento.
• Champús: se utilizan tensioactivos de baja capacidad irritante.
• Emulsiones fluidas hidratantes corporales: con ellas se pretende reforzar la barrera cutánea aportando agentes hidratantes y lipídicos.
• Lociones perfumadas y aguas de colonia: se deben usar colonias específicas para bebés con concentraciones alcohólicas muy bajas y, a ser posible, que no contengan alcohol.
7. DERMATITIS IRRITATIVA DEL ÁREA DEL PAÑAL
La dermatitis irritativa del pañal es el proceso cutáneo irritativo e inflamatorio que se produce en la zona cubierta por el pañal durante un periodo muy concreto de la edad del individuo.
Los principales factores que influyen en el desarrollo del proceso parecen ser la fricción, la oclusión, la excesiva humedad, la capacidad irritante de las orinas y las heces y el aumento del pH en la piel del área del pañal. El resultado final es el daño a la epidermis, con la consiguiente pérdida de la función barrera de la piel y una mayor susceptibilidad a la irritación cutánea.
Las complicaciones más habituales son de tipo infeccioso, especialmente la sobreinfección por Candida albicans, que se manifiesta clínicamente como eritema intenso de tinte rojo violáceo con formación de pápulas y pápulo-pústulas de extensión periférica.
El abordaje de la dermatitis irritativa del pañal debe ir orientado hacia la prevención.
Se aconseja realizar una buena higiene de la zona, que debe permanecer siempre seca y limpia. La limpieza de la zona se realizará con agua tibia o con un jabón ácido o neutro, desaconsejándose los perfumes:
Se efectuará cambios frecuentes de los pañales.
No se utilizarán de modo profiláctico corticoides, antifúngicos ni antibióticos tópicos, por el riesgo de sensibilización.
Se debe aplicar, a cada cambio de pañal, un producto protector que aísle la piel del contacto con el pañal. Para este fin, son adecuadas las pastas o pastas al agua con óxido de zinc.
CARACTERÍSITCAS DE LAS CREMAS BARRERA
Estas cremas absorbentes o cremas barreras deben:
• Tener elevada hidrofobia, pero sin provocar excesiva oclusividad.
• Mantener el pH eudérmico.
• Poseer propiedades antienzimáticas.
• Ser de fácil eliminación.