AMERICA LATINA Y EL CARIBE 1992-1993
En el contexto mundial de cambio el presente Estudio Estratégico de América Latina y el Caribe 1992-1993 está destinado a analizar los efectos que estos cambios han traído a la seguridad regional, especialmente en la zona del Caribe.
En la parte monográfica del estudio se presenta un análisis de los efectos de estos cambios mundiales en la zona del Caribe. Las redefiniciones de Gran Bretaña y Francia en materias de seguridad, así como la relación Cuba-Estados Unidos son temas claves a resolver para consolidar un esquema de seguridad cooperativa en la zona.
La segunda parte del estudio presenta una relación cronológica regional, con los principales eventos en materia de ~l1J.tºad, Q~f~Jl.sa, desarmey fuerzas armadas. Se incluyen datos sobre el gasto militar en la última década; indicadores comparados de gasto fiscal y de PNB; valor y registro de las principales transferencias y producción bajo licencia de armas convencionales.
En la tercera parte, "Fuerzas Armadas y Relaciones Militares", se entrega información por países, destacandoelgastomílitar y otros indicadores (gasto fiscal, PNB, números de efectivos militares, armamento); el balance militar de cada país en cuanto a personal y armamento se entrega por rama; además se añade una cronología nacional con los principales eventos del año en torno a los temas antes mencionados.
Siguiendo el método de los anuarios anteriores, se dividió esta parte en dos secciones: la primera comprende a Sudaméricay la segunda a Mesoamérica, que agrupa a Centroamérica, México y el Caribe. En esta parte se ha incluido Surinam, que aunque geográficamente pertenece al sur del continente, mantiene aspectos político-militares que los relaciona más con el Caribe.
TENDENCIAS REGIONALES1
Las cifras indicadas en el informe del SIPRI, señalan que entre 1981 y 1989 los países sudamericanos con un mayor gasto militar fueron Argentina, Brasil, Chile y Venezuela (Cuadro N° 1), Ylos con menor gasto fueron Paraguay, Ecuador y Uruguay. El
I Para la información que aparece en los cuadros de las dos últimas secciones se han utilizado,
básicamente, cuatro fuentes: El libroWorld Armaments and Dissarmamment , SIPRI, Yearbook 1992, 1993, publicado por el Instituto Internacional de Investigaciones para la Paz de Estocolmo, que
proporciona información sobre gasto militar y un registro anual de importación de las principales armas convencionales; World Military Expenditures and Arms Transfers 1990, de la Agencia de
Control de Armas yDesarme de EEUU (ACDA) que proporciona datos sobre gasto militar, fuerzas armadas, PNB, gasto fiscal ytransferencia de armas, en el período 1978-1988 (no acumulativo), por región y país; finalmente The Military Balance 1992-1993, del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres, entrega un completo panorama de las fuerzas militares, en lo que se refiere a componentes humanosy materiales.
gasto militar argentino fue el mayor hasta 1985, cuando fue superado por el brasilero. En cuanto a Mesoamérica, Cuba superó con una amplia ventaja al resto de los Estados durante todo el período, seguido por México con cifras bastante menores. De 1983a 1989, el gasto de Cuba fue el tercero en importancia de América Latina.
Al analizar las cifras de gasto militar en relación a otros indicadores (Cuadro N° 2) en la región de América Latina y el Caribe en la década comprendida entre 1979 y 1989, se observa que 1982fue el año en que el gasto militar acaparó un mayor porcentaje del PNB (un1,8%), mientras que 1979acaparó el menor(1,4%). En relación al gasto fiscal, en los años 1979 y 1984 el gasto militar concentró el mayor porcentaje de éste(6,5 %), mientras que en 1988el gasto militar representó un4,1 por ciento. Según las cifras, 1984no sólo fue el año en que el gasto militar acaparó un porcentaje más alto del gasto fiscal, sino que también el porcentaje de Fuerzas Armadas por cada 1000 habitantes fue el más alto de la década (4,6 por ciento) junto con 1983. Además en 1984 se observó el mayor gasto en importación de armas del período, concentrando el porcentaje más alto del total de las importaciones (5,9% contra un promedio de3,9).
En relación a la transferencia de armas, las cifras entregadas por el informe del ACDA señalan que para el período comprendido entre 1985 y 1989 la URSS y EE.UU. concentraron el mayor valor de las transferencias efectuadas en el período. La URSS concentró la transferencia en Cuba y Nicaragua, mientras que EE.UU. se diversificó centrándose más en lasubregión mesoamericana. Cuba fue el principal receptor de la región, concentrando alrededor del 50 por ciento del total. Con una diferencia substancial siguieron a Cuba, Nicaragua, en Mesoamérica, y Venezuela, Perú, Brasil y Argentina en Sudamérica. A diferencia de Cuba y Nicaragua, en el resto de los países antes mencionados, la transferencia de armas fue hecha por varios países, como Francia y Alemania Federal, además de países del Medio Oriente (no individual izados en el informe) y de Europa.
Según se aprecia en los Cuadros N° 5 Y5a~ la asistencia militar de los EE. UU. hacia América Latina y el Caribe tuvo un drástico descenso en el perfodo comprendido entre 1990 y 1994 en comparaci6n al perfodo anterior 1985-1989. Esta disminuci6n se radic6 principalmente en la regi6n mesoamericana. En ambos perfodos Colombia acapar6 buena parte de la ayuda militar consistente en programas de entrenamiento y educaci6n, asf como de ventas militares. En el perfodo 1990-94, El Salvador concentr6 la atenci6n.
NOTAS METODOLOGICAS
La definici6n de "gasto militar" empleada por el SIPRI Yearbook 1993 (Cuadro N° 1) tiene como base el concepto empleado por la OTAN, aparecido en "Financial and Economic Data Relating to NATO Defense", publicado anualmente en Bruselas. Se incluyen en esta definici6n: todos los gastos corrientes y de capital en las fuerzas armadas y en los departamentos de defensa y otras agencias gubernamentales comprometidas en proyectos de defensa o espaciales; el costo de fuerzas paramilitares y policiales, entrenadas y equipadas para operaciones militares; la investigaci6n y el desarrollo militar; los costos de pensiones de retiro del personal de servicio, incluyendo pensiones de empleados civiles. Se excluyen la defensa civil, los intereses en deudas de guerra y los pagos a veteranos.
Entre las principales fuentes revisadas por el SIPRI para la confecci6n del gasto militar se encuentran publicaciones anuales, como el informe de la OTAN arriba citado, "Europa Yearbook" editado en Londres, "Government Finance Statistics Yearbook" del Fondo Monetario Internacional, "Military Balance" del Instituto de Estudios Estratégicos de Londres, "Statistical Yearbook" de Naciones Unidas; fuentes nacionales, que incluyen presupuestos estadfsticos publicados por el gobierno o banco central del pafs respectivo; diarios y revistas especializadas.
La definici6n de gasto militar empleada por el informe de ACDA (Cuadro N° 2) incluye los gastos del ministerio de defensa y los costos de seguridad interna. Las fuentes principales son publicaciones de agentes gubernamentales norteamericanos y del FMI.
El PNB representa el total de bienes y servicios producidos por los residentes de un pafs y valorados a los precios del mercado. La fuente considerada es el Banco Mundial. Para el fndice gasto militar/PNB, tanto el gasto militar como el PNB son convertidos a partir de las respectivas unidades monetarias en d61ares a la misma tasa de cambio. Por lo tanto, la proporci6n es la misma en d61ares y en moneda nacional, reflejando precios nacionales relativos.
2Se debe distinguir una diferencia entre los Cuadros N° 5 Y N° 5a: el primero comprende Jos
items Programa de Asistencia Militar (MAP), de Entrenamiento y Educación Militar Internacional (lMET) y de Ventas Militares Exteriores (FMS); mientras que el Cuadro N° 5a comprende los Programas de Financiamiento Militar Exterior (FMF), de Entrenamiento y Educación Militar Internacional (IMET), yde Ventas Militares Exteriores (FMS).
El gasto fiscal incluye los gastos actuales y de capital, más préstamos netos del equipo, entrenamiento o misi6n. Se excluyen los reservistas. Los datos están tomados de fuentes del gobierno de EE.UU.
En cuanto a transferencias de armas -importaci6n y exportaci6n-, éstas representan el comercio internacional de equipo militar convencional, incluyendo armas de guerra, municiones, equipo de apoyo y otros artfculos diseñados para uso militar. Las estadfsticas contenidas en el Cuadro N° 3 representa los valores de bienes entregados en los años respectivos, en relaci6n al valor de los programas, acuerdos, contratos, 6rdenes y pagos realizados durante el perfodo.
El registro de armas presentado en el Cuadro N° 4 incluyecinco categorfas: material aéreo (helic6pteros y aviones militares); artillerfa y vehfculos blindados; sistemas de radar; unidades navales; y misiles. No se incluyen armas pequeñas, artillerfa con menos de 100 mm., municiones ni componentes tecnol6gicos. El SIPRI ha considerado dos criterios para seleccionar el registro de armas: que sean aplicaci6n militar y que estén destinadas a las fuerzas armadas de un pafs diferenteal del vendedor. Se incluyen las transferencias recibidas por las agencias de inteligencia, fuerzas paramilitares y policfa, cuando se trata s610 de armas mayores.
Las fuentes tienen como origen cerca de 200 publicaciones correspondientes especializadas, como "Armed Forces Journal International" de Washington, "Defensa" de Madrid, "Interavia" de Ginebra, "Jane's Defense Weekly" de Coulsdon (Gran Bretaña), "World Weapons Review" de Connecticut, entre muchas otras; peri6dicos de Londres, Estocolmo, Madrid, Frankfurt, Parfs, Zurich, Munich, Washington; documentos de referencia anuales, como "Defense & Foreign Affairs Handbook" de Washington, "Jane's Weapon Systems" de Couldson, "The Military Balance" de Londres. Cabe destacar que en la lista de 74 informes presentada por el SIPRI no aparece mencionada ninguna publicaci6n realizada en América Latina, aunque sf dos especializadas en esta regi6n y publicadas en Londres: "Latin American Regional Report" y "Latin American Weekly Report".
Estos informes, según lo constata el SIPRI, a menudo omiten factores esenciales y mantienen discrepancias entre st, por lo que muchas veces predominan más las estimaciones que la exactitud de los datos. Esto es especialmente válido para la fecha y entrega de los sistemas de armas, asf como para la cantidad de armas ordenada y entregada.
Con respecto a la informaci6n provefda por "The Military Balance", cabe señalar que el término "reserva" es utilizado para describir formaciones y unidades no comple-mentamente operacionales en tiempos de paz, pero que pueden ser movilizadas en caso de emergencia. Fuerzas paramilitares son aquellas que pueden ser usadas en apoyo de las fuerzas militares regulares. Por otra parte, cuando existen grupos armados de oposición, que constituyen una amenaza a la seguridad de un Estado, éstos son explícitamente mencionados en el balance militar.
vehículos blindados personales, vehículos de combate de infantería blindada, vehículos pesados de combate, artillería.
En cuanto a unidades navales, se emplea una clasificación basada en la OTAN que distingue principalmente: submarinos; naves mayores de combate de superficie (cruceros, fragatas, destructores); naves de combate de costa y patrullaje; dragaminas; anfibios (unidades para desembarque de tropas); naves de apoyo y otras (barcos esencialmente no militares que proveen apoyo a actividades de la armada).
En lo que se refiere a la fuerza aérea, se mantiene un mínimo de categorías que incluyen a aviones de combate, bombarderos, entre otros. Como los diferentes países tienden a usar un mismo avión en diferentes roles, en muchos casos se dificulta la clasificación y, por ende, la comparación"estadounidense recibiendo 161 millones de dólares.
Mireya Dávila Editora Asociada
3SIPRI Yearbook1993. WorLdArmaments and Disarmament , Oxford University Press, 1991, pp.
276-277.