Resumen
Históricamente la educación se concibe como un proceso de formación de carácter permanente e integrado, que parte de concebir al ser humano en su totalidad, aspecto que es determinante para el desarrollo de la sociedad; motivos por la cuales en este trabajo de investigación abordaremos el análisis del proceso educativo en la ciudad de Valledupar antes de la constitución políticas del 1991, a través del seguimiento de variables como la cobertura, problemáticas sociales, población estudiantil, infraestructura escolar y políticas educativas locales.
Palabras Claves:
Historia, Educación, Valledupar, Función social, Cobertura.
La Educación en Valledupar antes de la Constitución
Política de 1991
Hermes Emilio Martínez Barrios*
Sociólogo y docente de la Universidad Popular del Cesar, Especialista en Educación con énfasis en Evaluación Educativa de la Universidad Santo Tomas; Magíster en Territorio, Conflicto y Cultura de la Universidad del Tolima; Doctorando en Lenguaje y Cultura en la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia; Joven investigador Colciencias-UPC 2007; Par evaluador de Colciencias; Experto y capacitador en formulación y gestión de proyecto. Coordinador de GUATAPURI: Grupo de Investigación y Estudios Culturales, Director del Grupo de Investigación POLITES, Director de los Semilleros de Investigación Cañahuate (UPC) ultima ratión (UDES), Director – Editor de la Revista “LEGERE IURIS”.
Recibido:
15 de Abril del 2014
Aceptado:
10 de Octubre del 2014
Abstract
Historically education is conceived as a process of formation of permanent and integrated nature, that of conceiving the human being as a whole, something that is crucial to the development of society; reasons for which this research will address the analysis of the educational process in the city of Valledupar before the political constitution of 1991, through the monitoring of variables such as coverage, social issues, student population, school infrastructure and local education policies.
Keywords:
History, Education, Valledupar, Social function, Coverage
1. Introducción
Parafraseando el concepto de educación de Durkheim (1956) podemos decir que es “Un proceso de transmisión cultural de una generación a otra, de las generaciones adultas a las generaciones jóvenes; es un proceso social tanto por su origen como por sus funciones.”. teniendo en cuenta lo anterior se diseñó el presente documento en donde se hace un aporte a la comprensión y explicación de la historia de la educación del municipio, teniendo en cuenta los aspectos sociales, políticos, económicos y culturales; mediante la utilización de herramientas teóricas y metodológicas de la sociología, el derecho y la historia, con miras a comprender parte del pasado educativo de la ciudad, especialmente variables como cobertura, problemáticas sociales, población estudiantil, infraestructura escolar y prácticas educativas, que hasta cierto punto explican la dinámica del crecimiento escolar de la región, así como también las dinámicas de funcionamiento de los diferentes programas educativos, la formación académica y las estrategias pedagógicas utilizadas por los docentes en la ciudad de los Santos Reyes.
Partiendo de estas premisas, el objetivo de la investigación propone analizar la función social de la educación en el municipio de Valledupar, antes de la constitución política colombiana de 1991.
Este trabajo investigativo se justifica, por que aportar a la comprensión y explicación del proceso educativo Valduparense desde una preceptiva funcional, describiendo su desarrollo antes de la proclamación de la carta magna de 1991. De igual manera con esta investigación se pretende cubrir parte de la necesidad de superar los bajos índices de investigaciones científicas sobre la educación que presenta la región. Esto significa avanzar en un campo local que hasta la fecha ha sido poco estudiada por docentes, investigadores e intelectuales regionales y nacionales. Motivos por el cual este documento toma relevancia y pertinencia.
En el documento se describe el proceso educativo en Valledupar antes de la constitución Política de Colombia de 1991, haciendo énfasis en los cambios (culturales, sociales y normativos) que impactaron las diferentes modalidades educativas de la época: preescolar, primaria, secundaria y universitaria.
2. Aspectos metodológicos
El marco metodológico que se utilizan en este proyecto está orientado desde los parámetros del enfoque cualitativo (mundo subjetivo e interpretativo), dentro de la cual se trabajará con el método de “entrevista a profundidad”, que se realizaran a informantes claves, para
saber lo que piensan y dicen en relación con la Función social de la educación en Valledupar; Con el fin de interpretar la realidad a partir de subjetividades individuales y colectivas. La entrevista, en la investigación cualitativa, es un instrumento técnico que tiene gran sintonía epistemológica con este enfoque y también con su teoría metodológica. En estas entrevistas adoptaran la forma de un diálogo coloquial o entrevista semi-estructurada, complementada, con algunas otras técnicas como la observación, que es la técnica clásica primaria y más usada por los investigadores cualitativos para adquirir información. Para ello, el investigador se relacionó con las personas o grupos que vivieron los procesos educativos de la región, tomando notas de campo pormenorizadas en el lugar de los hechos. Este proyecto por su dinámica exigió una revisión de documentos, archivos históricos archivos fotográficos, y revisión bibliográfica en las principales bibliotecas locales, regionales y nacionales.
En cuanto a la recolección de la información, se trabajó con las notas campo que se realizaron a través de la observación, se revisaron los archivos fotográficos de las personas que de una manera a otra estuvieron presentes en la historia de la educación Valduparense, finalmente se realizaron 25 entrevistas
semi-estructuradas que permitieron sondear los significados en torno a los fenómenos educativos estudiados.
3. Aspectos teóricos sobre la función
social de la educación
Históricamente la función social del sistema educativo han sido regulados por el estado que hace de garante de la funcionalidad del sector educativo, por lo tanto el estado tiene como función inspeccionarlo y supervisarlo, sujetándose a la normatividad aprobada para ese efecto.
importancia es mayor entre más alta sea el nivel de estudio, de manera que en los niveles universitarios debe ser la función que orienta fundamentalmente la docencia y la investigación y solo debe evaluarse mediante indicadores como la satisfacción de la demanda, la cobertura, rezago escolar, deserción escolar y crecimiento de las matrículas. La función distributiva o demográfica que “permitiría” la oportunidad de lograr movilidad social ascendente según sus méritos académicos. Son muchos estudios que han demostrado que no hay distribución equitativa del acceso ni de la permanencia escolar; la probabilidad de que una persona termine la educación básica, depende marcadamente de la clase social a la que pertenece; por ello, la composición social de los estudiantes en un determinado nivel escolar no corresponde a la proporción numérica por clases sociales en la población en general; el rendimiento escolar está influido por el “capital cultural” cuya distribución es paralela y equitativa como la distribución del “dinero” es decir desigual. Un ejemplo claro de la desigualdad distributiva es la inversión o financiamiento de la educación por niveles o programas; para nadie es un secreto que en Colombia los presupuestos más altos son los destinados a la educación superior, que curiosamente es el nivel a que accede el menor número de personas en el país. La función ocupacional, que es en esencia la
función económica de la educación en el discurso oficial, se reduce a la capacitación práctica y teórica para el desempeño de los trabajos. La función socio-política de la educación se centra en la capacitación para una participación demográfica en la vida política, que le permita jugar un papel activo en la vida cívica.
4. La educación en Valledupar antes
de la constitución política de 1991
Inicialmente hacemos referencia al concepto de educación, la cual está definida como un proceso de socialización y endoculturación de las personas a través del cual se desarrollan las capacidades físicas e intelectuales, habilidades, destrezas, técnicas de estudio y formas de comportamiento, orientadas a un fin social (valores, moderación del diálogo-debate, jerarquía, trabajo en equipo, regulación fisiológica, cuidado de la imagen, etc.). Según Emilio Durkheim la educación se define como la acción ejercida por las generaciones adultas sobre las que todavía no están maduras para la vida social. Tiene por objeto suscitar y desarrollar en el niño cierto número de estados físicos, intelectuales y morales, que exigen de él la sociedad política en su conjunto y el medio especial, al que está particularmente destinado. (Durkheim, 1956).
Antes de la constitución política de 1991, la educación en el contexto nacional se caracterizó por su relativo crecimiento cuantitativo y por sus cambios constates en términos legislativos, hechos determinantes que influenciaron el proceso educativo local; sin embargo, existieron acciones que hicieron de la educación valduparense un proceso deficiente, con escasez de recursos financieros, poca voluntad política y administrativa, deficiente calidad pedagógica y precarias condiciones locativas, que conllevaron a un contexto escolar típico de un pueblo pobre, en donde el despertar académico se fue presentando en forma lenta y con marcadas señales de inequidad.
A continuación, esbozaremos una descripción del proceso educativo local, por programas, relacionándolo con el sistema educativo nacional, teniendo en cuenta los diferentes cambios dogmáticos y legislativos:
4.1. Las relaciones entre la educación
y la iglesia católica
Las reformas del sistema educativo durante los gobiernos liberales entre 1930-1946 le dieron un cambio político- administrativo a la educación Colombiana, despojando al clero de la inspección y administración escolar.
A partir de 1946 ocurrieron una serie de acontecimientos cruciales para la vida política del país: el regreso de los conservadores al poder, luego en 1948 el asesinato del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán y la revuelta del 9 de abril en Bogotá; estos acontecimientos dieron inicio a una guerra civil que dejó miles de muertos.
Aline Helg afirma que:
«Después de la victoria del partido conservador, la iglesia no recuperó su antiguo poder en la educación, a pesar de las declaraciones del gobierno a favor de la restauración de la doctrina cristiana. El gobierno no despidió a los educadores anticlericales ni firmó nuevos contratos con congregaciones religiosas para la dirección de establecimientos nacionales, la enseñanza privada católica pudo sin embargo desarrollarse con libertad» (Helg, 1989, 217).
Esto demuestra que las relaciones entre la iglesia y el estado no estaban del todo rotas, por ejemplo:
«En 1951 las comisiones nacionales encargadas de escalonar el cuerpo docente de la primaria y secundaria
incluyeron un representante del
necesitaba además de un documento de la dirección departamental de educación, partida de bautismo o de matrimonio o llegado el caso, un certificado de buena conducta firmado por el cura local y dos ciudadanos honorables. Los maestros podían ser excluidos del escalafón a causa de mala conducta; esta comprendía “la falta de respecto a la dignidad sacerdotal o clerical”. Para ser acusado de mala conducta “era suficiente que el docente diera lugar a comentarios reprobadores” y que un cura y tres ciudadanos honorables
denunciaran antes las autoridades» (Helg,
1989, 220).
Sobre estos requisitos, se hicieron las averiguaciones pertinentes en el municipio de Valledupar y encontrando la siguiente información: «Hace mucho tiempo cuando yo era jovencita recuerdo que mi mamá maestra de escuela me comentó varias veces su inconformidad porque le tocaba ir todos los domingos a misa pá que el cura le diera la bendición y le firmara un papel donde ella se declarará fiel y seguidora a la iglesia y se comprometía a lleva a los niños también a misa y eso a ella no le gustaba, pero ajá ella no podía hace na ella tenía que hacelo pá pode trabaja como maestra» (Barrios, 2003).
En la instituciones escolares de Valledupar desde sus inicios hasta los años 90, todavía se respetaban algunas recomendaciones vaticanas entre ellas la
separación de los sexos en la educación, la enseñanza de la instrucción religiosa y moral de la doctrina católica en los salones de clase, las campañas de catequesis para preparar a los jóvenes para tomar los sagrados sacramentos (bautizo, primera comunión y confirmación), entre otras. De esas recomendaciones Griselda Saades dice lo siguiente:
«La iglesia siempre estaba con nosotros. Si nos dábamos cuenta, de la iglesia recibíamos orientación, sobre todo de Las tres avemarías (templo católico) con el padre mariano, que iba siempre, no iba todo los días pero si cada ocho días, les daba una orientación a los niños, además sabía cuántos era de bautizo, cuanto era de primera comunión y cuanto eran de confirmación. Era una relación mutua y les llevábamos a los niños los domingos a misa, que la gente les decían “bollo limpio”a los varones por que el uniforme era todo de blanco y a las niñas les decían “tapita de mentol” porque tenían el uniforme de rayitas azul. Ja ja ja... y los niños se ponían bravos, pero nosotros (profesores) les decíamos tranquilos, que ustedes son niños y niñas decentes. Era una relación muy calurosa !hay ya ya í í...
esa época ya no vuelve»( Saades, 2004).
Como anteriormente Aline Helg había dicho, “la enseñanza católica privada se
desarrolló con libertad”. Con respecto a
esta afirmación se puede decir que las
instituciones privadas administradas por la iglesia católica en Valledupar tenían plena libertad metodológica y pedagógica en sus claustros escolares, por ejemplo: celebrar la misa se hacía diariamente, las cátedras religiosas eran mucho más profundas, eran obligatorios los retiros espirituales, así como tomar los sagrados sacramentos, las actividades religiosas y morales tendían a sobrepasar las aulas de clases hasta llegar a las familias y el medio donde se desenvolvía el niño o la niña y la separación de los sexos en las aulas creando y acondicionando colegios único y exclusivos para niños y único y exclusivo para niñas, como prueba de eso se tiene el Colegio La Sagrada Familia para niñas y el Colegio Parroquial Padre Vicente De Valencia para varones.
Al preguntársele a los entrevistado por las incidencia que tenía la iglesia católica en la educación de las femeninas en la región en el periodo estudiado, la mayoría de los entrevistados (92%), respondieron que: gracias a la iglesia católica las niñas recibieron una educación religiosa, doméstica, académica y comercial que las capacitaba no solo para tener una conducta ejemplar e intachable en sus hogares, en su papel subordinado y “naturalmente” asignado como hija, esposa y madre, sino también para la vida comercial y académica de la época.
En los párrafos anteriores se puede apreciar claramente que la educación que
recibía la sociedad Valduparense tenía una influencia ideológica católica, que reprendía a la sociedad al imponerle la práctica de sus dogmas basados en la moral y las buenas costumbres. De esta manera se puede decir que Emilio Durkheim tenía razón al decir lo siguiente:
“Toda educación consiste en un esfuerzo
continuo para imponer a los individuos maneras de sentir, de ver y de obrar a las
cuales no habría llegado
espontáneamente. Esta presión de todos los momentos que sufren los individuos es la presión del medio social que tienden a moderarlo a su imagen y los padres y maestros no son sino los representantes” (Quesada, 1985, 35) (Los representantes de una sociedad manipulada por la religión católica por medio de la herramienta más eficaz la educación).
4.2. Educación básica primaria
4.2.1. El desarrollo histórico,
pedagógico y metodológico
A partir de la Constitución de 1886, el desarrollo de la educación primaria se convierte en una política pública bajo la orientación y responsabilidad del Estado.
organización se materializa con la expedición de la ley 101 de 1886, en donde se puntualiza que dicha educación debe estar en concordancia con la religión católica que era el credo institucional.
Como dice Villabona (1990):
«El Ministerio de instrucción pública
planteó en Agosto de 1903, un proyecto de organización de la instrucción pública que fue consagrado por la ley 39 del 26 de octubre del mismo año y en el decreto reglamentario N° 491 de 1904, en donde se establecieron reformas en el sistema escolar y universitario; este decreto, estructuro la enseñanza oficial en primaria y secundaria, profesional, industrial, artística, y determinó que la instrucción debía adaptarse a las condiciones
particulares del país» (Villabona, 1990,
44).
La Ley 56 de 1927, estableció como obligatoria la enseñanza primaria y determinó los objetivos que debían alcanzarse en la escuela, así: “la educación moral, intelectual, cívica y
educación física” (Villabona, 1990, 55).
La reforma de 1932, fue de mucha trascendencia para la educación primaria:
“.pues eliminó la diferenciación existente en el número de grado de escolaridad entre los sectores urbano y rural,
estableciendo 4 años para cada uno; se
incrementó el número de maestros al facilitar a los bachilleres a la enseñanza
primaria, mediante cursos de
actualización y se estableció como edad mínima la de 7 años para el ingreso a la
escuela” (Villabona, 1990, 55).
A pesar de la prolija normatividad existente y de los acciones estatales, el entorno nos indica que no todo era perfecto como se creía, puesto que la situación del sistema escolar desde el punto de vista constitucional y legal en la década de los 40 se había tornado incongruente por las incompatibilidades, recurrente caos y contraposición existente entre lo reglado y desarrollado en los ámbitos nacional, departamental y municipal; ya que en muchos municipios se creaban entidades desligadas al plan pedagógico nacional y al mismo plan departamental; como ocurrió por ejemplo en Valledupar, “donde habían escuelitas de patio que se habían creado ilegalmente, sin resolución o ley, no cumplían con los requisitos mínimos, apenas abrían uno o dos grados de primaria y se dictaban clases en desorden, revueltos, no se sabía si el alumno cursaba primero o segundo de primaria” (Zequeda, 2003).
Álvaro Villabona nos presenta por medio de sus investigaciones realizadas para el Ministerio de Educación Nacional lo siguiente:
En 1950, se adoptó un nuevo plan de estudios para las escuelas rurales y urbanas con el fin de propiciar la obligatoriedad de la enseñanza para todos los niños. Desde 1951 la escuela primaria colombiana tenía un sistema triple “único en el mundo”.
La escuela rural alterna con dos años de estudio
La escuela rural unisexual con cuatro años de instrucción.
La escuela urbana con cinco años Este sistema dio lugar a la discordancia entre una y otra escuela, generando estructuras escolares discriminatorias [distanciando el contacto escolar entre niños y niñas] e impidiendo la posibilidades de movilidad social y educativa [entre el campo y la cuidad] (Villabona, 1990, 56).
El Ministerio de Educación en 1955, organizó la sección radiofónica y de televisión, junto con un plan de estudio y los programas de acción cultural y radio Sutatenza para ampliar la cobertura de la primaria, la alfabetización y la capacitación en las zonas rurales.
Sobre estas sesiones radiofónicas Abel Carreño (2004) nos dice que: «Las sesiones radiofónicas organizadas en
1955, junto con el plan de estudio y los
programas de acción cultural popular y
50, la ciudad tenía características propias de la zona rural, la mayoría de la población vivía en el campo, dispersa en pequeños corregimientos, cerca de los hatos ganaderos y pequeñas fincas agrícolas. Con relación a lo anterior, Clemencia Chiappe comenta que:
«Debido a las condiciones de densidad de
la población en el área rural era muy difícil lograr una educación primaria completa. El sector rural se ha caracterizado por una ineficiencia creciente en el uso del tiempo y ubicación del maestro y de los sectores físicos, especialmente en la utilización de las aulas. Dentro de los problemas más significativos que se han identificado desde hace varias décadas en el sector rural encontramos las altas tasas de analfabetismo, repitencia y deserción escolar, la baja calidad del aprendizaje y
las inadecuadas administraciones
educativas. Es indudable que son muy pocos los niños de este sector que completan los cinco años de primaria, algunos de los niños rurales no tienen acceso a las escuelas, el servicio educativo que se presta es deficiente, pues de las escuelas muy pocas ofrecen la primaria completa. Y si a eso le sumamos las desigualdades sociales y económicas que existen en la población, se generan una serie de consecuencias como la utilización temprana del niño en la mano de obra, bajo rendimiento académico y la alta deserción por problemas de desnutrición y
mala salud» (Chappes, 1990, 72 - 73).
gran número de personas alrededor de una radiola para instruirse un poco mientras hacían sus labores» (Carreño, 2004).
En 1961, con base en una recomendación surgida de la Reunión Internacional de ministerios de educación en Ginebra, Suiza, se apoyó oficialmente la organización de las escuelas rurales para que un solo maestro manejara varios grupos simultáneamente.
En el año de 1963, el decreto N° 1710 establece el plan de estudios para los planteles de educación primaria, cuyas características principales son las siguientes: «Determinar los objetivos generales de la educación primaria en Colombia.
- De acuerdo con las características generales del plan, permitir que se apliquen en los sectores rurales y urbanos. - Atender a la adecuada dosificación de los conocimientos de acuerdo con el desarrollo mental y físico del niño.
Globalizar los conocimientos en los dos primeros grados.
Introducir y ampliar la enseñanza de las matemáticas mediante un concepto moderno.
- Otorgar mayor atención del lenguaje
maternal» (Villabona, 1990, 56 -57).
Cuando Valledupar pertenecía al departamento del Magdalena, específicamente durante la década de los
El parágrafo del Artículo 5o. del Decreto No. 1419 de 1978, establece que en el diseño, experimentación y aplicación de los programas curriculares, se deben tener en cuenta características tales como: "flexibilidad, articulación, graduación, integridad, secuencia, unidad y equilibrio de acuerdo con los objetivos educacionales que se persiguen en cada nivel, área o asignatura".
Este currículo tiene los siguientes fundamentos:
• Fundamentos legales.
• Fundamentos filosóficos.
• Fundamentos epistemológicos.
• Fundamentos sociológicos.
• Fundamentos psicológicos.
• Fundamentos pedagógicos (Villabona, 1990, 58).
El Decreto No. 525 de 1990 en su artículo 2o. define: "Institutos Docentes Públicos son aquellos cuya creación se origina en leyes, decretos, ordenanzas o acuerdos y son financiados con fondos del tesoro
público..."(Decreto 525 de 1990).
La Ley 43 de 1975 por medio de la cual se nacionalizó la educación primaria y secundaria en su artículo primero establece: "La Educación Primaria y Secundaria Oficial será un servicio público a cargo de la nación. En consecuencia los gastos que ocasione y que hoy sufragan El Decreto 1419 de 1978 en su Artículo
6o. establece: “las características del currículo en los niveles de pre-escolar y básica primaria, el proceso educativo se realizará en forma integrada y se iniciará la orientación vocacional" (Decreto 1419 de 1978).
El Decreto No. 1002 de 1984 estableció los objetivos de la educación básica (Primaria y Secundaria). Este Decreto se reglamentó en la siguiente forma, para el nivel de Educación Básica Primaria.
La Resolución No. 17486 de 1984, adoptó las técnicas y procedimientos para la promoción escolar de alumnos, en los centros docentes de educación primaria, secundaria y media vocacional.
La Resolución No. 17489 de 1984, por la cual se adoptaron los programas curriculares para la educación básica primaria que se iniciaron a partir del Decreto No. 088 de 1976, cuyos componentes estructurales están regidos por el Decreto No. 1419 de 1978, así:
- Justificación
- Estructura conceptual.
- Objetivos generales y específicos. - Contenidos básicos.
-Alternativas y actividades metodológicas. - Materiales y medios educativos.
4.3. Educación Básica Secundaria
Dentro de los niveles de la Educación Formal, establecidos por Decreto No. 088 de 1976, se encuentra lo correspondiente a la Educación Básica (Primaria y Secundaria), que comprende los cinco grados de la primaria y los cuatro primeros de la secundaria, que se imparte a los niños de seis años en adelante. En consecuencia, corresponde al Estado asegurar su universalidad, en el sentido de garantizar a todos los niños en edad escolar el acceso a la escolaridad básica completa.
De conformidad con el Decreto No. 1002 de 1984, la Educación Básica (Primaria y Secundaria), debe permitir al alumno lograr los siguientes objetivos:
Reconocer sus potencialidades físicas, intelectuales y emocionales y desarrollarla, armónica y equilibradamente, para asumir con decisión y acierto la solución de sus problemas como individuo y como miembro de la comunidad.
Identificar y valorar los factores que influyen en el desarrollo social cultural, económico y político del país y participar crítica y creativamente en la solución de los problemas y el desarrollo de la comunidad, teniendo los departamentos, intendencias,
comisarías, el Distrito Especial de Bogotá y los municipios, serán de cuenta de la nación en los términos de la presente Ley" (Villabona, 1990, 58).
El Ministerio de Educación Nacional administró hasta febrero de 1990, cuarenta (40) planteles de básica primaria así: 22 núcleos escolares rurales, 7 internados escolares rurales, 9 colonias escolares de vacaciones y 2 escuelas piloto de experimentación curricular. A partir de la expedición de la Ley 29 de 1990 pasaron a ser administrados por los respectivos alcaldes municipales (Villabona, 1990, 58).
Teniendo en cuenta todas los anteriores antecedentes, podemos inferir que la educación básica primaria en esta zona del país respecto a su desarrollo histórico, pedagógico y metodológico, estuvo sujeto a las normas y reglamentos de carácter nacional, que por su abundancia y falta de racionalidad en su expedición ocasionaba serias discordancias en cuanto a la estructura, manejo de las diferentes escuelas, al extremo de admitir y propiciar discriminaciones sociales, sexuales y territoriales (en las pocas escuelas existentes en la región), sin responder adecuadamente al déficit registrado respecto a cobertura.
Se destaca que las altas tasas de repitencia y deserción del primer grado de la educación secundaria, muestran la incongruencia de dividir en dos ciclos la educación básica de nueve años, lo cual ligado a la necesidad de cambiar físicamente de sitio de estudio y someterse a requisitos formales y extraescolares, constituye una barrera para el acceso a la educación secundaria, ocasionándole costos adicionales a los padres de familia y trayendo como consecuencia una disminución considerable de la cobertura escolar.
Dentro de las proyecciones diseñada por el MEN para los años 90’ en este nivel, se incluyeron las siguientes:
o Se buscará suprimir la división entre la primaria y la secundaria, con una nueva organización de los establecimientos para que puedan atender toda la demanda, mínimo hasta nueve grados de educación básica y desarrollar estrategias orientadas a aumentar su rendimiento interno.
o Será preocupación permanente el proceso cualitativo de la educación secundaria mediante una mayor adecuación de los contenidos a las condiciones económicas sociales y culturales de la población.
o Igualmente se pretende establecer un sistema de evaluación, que oriente la labor de los supervisores hacia la
Adquirir conocimientos, habilidades y destrezas, a través de las distintas experiencias educativas, que contribuyan a su formación personal, cívico-social, cultural, científica, tecnológica, ética y religiosa, y le fa-ciliten organizar un sistema de actitudes y valores, en orden a un efec-tivo compromiso con el desarrollo nacional (Herrera, 1990, 84).
En la década de los años 80 se realizaron esfuerzos significativos por aumentar la oferta educativa gratuita en los primeros grados hasta obtener una infraestructura suficiente para atender a la totalidad de la población que llega a la edad escolar. No obstante, estos esfuerzos, subsisten problemas relacionados con la alta deserción, particularmente en las zonas rurales, falta de adecuación de los programas a las condiciones y necesidades de los diferentes grupos humanos y a los factores de extra edad.
cuanto al desarrollo escolar. En desarrollo de estas políticas institucionales, se describirá a continuación algunas de esas modalidades implementadas en el municipio de Valledupar desde sus inicios hasta la aparición de la constitución política colombiana de 1991.
4.3.1. Bachillerato académico
Al bachillerato académico generalmente se le denomina «.clásico» por su relación histórica, es decir, es la modalidad de mayor antigüedad en Colombia, y ha cumplido desde los albores de la República una función destacada en la formación de los ciudadanos que consolidaron la nación. Como bien lo describe Heiner Herrera: “Durante los primeros años del Siglo XX se consolidó el concepto de bachillerato académico fortalecido por una parte por las reformas educativas (la ley 39 de 1903), y enriquecido por la transferencia de modelos educativos de otros países
especialmente europeos” (Herrera, 1990,
86).
En las primeras décadas del siglo XX, en Colombia se consideraba que la instrucción de las mujeres debía adaptarse a los rudimentos que coadyuvaran al desempeño de sus funciones naturales de ser madre, esposa e hija. Sobre esto nos dice Magdala Velásquez que:
asesoría técnico-pedagógica, mediante un amplio programa de capacitación y actualización de docentes (Herrera, 1990, 85).
El sistema escolar público y privado según Althusser, hace parte de los aparatos ideológicos de Estado (AIE) como lo es la familia, la cual desempeña un papel magnífico en la reproducción de la fuerza de trabajo, el poder del Estado (manejado por las clases dominantes) necesitan de la escuela para mantener sometido al pueblo en su idea de identidad nacional para construir así el Estado. “Hasta donde se sabe ninguna clase puede en forma duradera mantener el poder del Estado sin ejercer al mismo tiempo su hegemonía sobre y en los aparatos ideológicos del
Estado” (Althusser, 1989, 36). El éxito de
Louis Althusser está en la puntualización efectiva de la definición de la escuela que no solamente reproduce ideología, y que la escuela no es una situación neutral sino que es uno de los más eficientes, no importando si es privada o no, “es un aparato ideológico de Estado”.
El Estado colombiano al estructurar la educación secundaria en varias modalidades escolares, atendiendo las orientaciones teóricas relacionadas con la educación, las necesidades de la población, ha expedido una serie de normas que le han permitido ejercer el control y la dirección a nivel nacional en
Según Heiner Herrera: «Hasta 1960, la
prioridad otorgada al «bachillerato
académico se sustentaba en gran parte en el enunciado de que esta modalidad tendía a favorecer fundamentalmente a las clases media; allí, obtener el grado de bachiller era considerado como el canal de acenso hacía un mayor prestigio social que, de todas formas, habría una puerta para ingresar al campo en los cuales se aumentaba las posibilidades de aumentar
las ventajas que el sistema
socioeconómico brindaba a los
ciudadanos» (Herrera, 1990, 86).
El Ministerio de Educación Nacional expidió el decreto N°. 080 de enero 22 de 1974, que incluye para el bachillerato académico una duración de seis años, integrado por dos ciclos: el primero de cuatro años de educación, dividido en dos etapas o periodos de dos años cada uno, comprendiendo los dos primeros de exploración vocacional. El segundo ciclo comprende los grados décimo y undécimo (5° y 6° de bachillerato), llamados educación media vocacional. Como se puede observar, el país inició con la expedición del decreto 080 un proceso de integración y cambio, orientado hacia la consolidación de un ordenamiento coherente del bachillerato o de la enseñanza secundaria, respondiendo al proceso de evolución y fortalecimiento del proyecto de identidad nacional.
«La instrucción de las mujeres se reducía, pues, en los escasos sectores de la población que tenían acceso a ella, a la enseñanza de la religión, de la escritura y la lectura, pocas nociones de historia y geografía y todos aquellos elementos que
le permitieran cumplir con las
obligaciones familiares, como bordado, costura y nociones de economía familiar. Existía una clara delimitación entre la educación masculina y la femenina. María Rojas Tejada, institutora antioqueña, se quejaba en una conferencia pronunciada en Pereira en el año de 1927 de que en Colombia los más altos institutos de educación femenina no daban ni siquiera una educación equivalente al bachillerato masculino, y afirmaba que «la mujer que quiere saber un poco más tiene que estudiar sola y exponerse a recibir las críticas sociales que por eso se le hacen»
(Velásquez, 1989, 90).
En este orden de ideas, se tiene que para la década de los años 80, había en Valledupar más de Quince (15) planteles escolares de bachillerato académico, algunos de ellos ya desaparecidos del ámbito educativo. A continuación registramos algunos de esos planteles:
- Colegio Departamental Prudencia Daza (femenino - público)
- Colegio Nacional Loperena (masculino - público)
- Colegio Ateneo del Rosario (mixto - privado)
- Academia Santa Teresita (femenino - privado - primaria y bachillerato)
- Colegio Departamental de Bachillerato (mixto - público ubicado en el corregimiento de Patillal)
- Colegio Nariño (mixto - privado)
- Colegio La Sagrada Familia (femenino - privado - académico y comercial)
Colegio Nuestra Señora del Carmen (mixto - privado)
Colegio Sagrado Corazón de Jesús (masculino - privado)
- Colégio Santa Fe (femenino - privado) - Gimnasio del Cesar (mixto - privado) - Colegio de Aguas Blancas (mixto - público, ubicado en el corregimiento de Aguas Blancas), (Martínez, 2007, 62).
Como se puede observar, de un número de Doce (12) instituciones educativas de bachillerato académico, Ocho (8) pertenecen al sector privado y el resto al
sector público, tendencia que se mantiene a lo largo de la historia de este municipio, esto es predominio de las instituciones privadas sobre las instituciones públicas.
Otro aspecto que se observa en el espectro educativo del municipio es el que tiene que ver con el número de escuelas dedicadas a la enseñanza femenina con Tres (3) establecimientos; frente a Dos (2) establecimientos para varones y Siete (7) establecimientos de naturaleza mixta.
De lo anterior, se colige que durante la década de los ochenta la educación se tornó más abierta a partir de la creación de colegios mixtos, poniéndose en evidencia que la educación no puede mostrar preferencia por un sexo con exclusión del otro, puesto que ello lleva implícito una forma de discriminación. A pesar de que para la época existían colegios exclusivos para varones o mujeres, la creación de los colegios mixtos fue el primer paso para dejar atrás estos prejuicios implantados por las costumbres y tradiciones del pueblo Valduparense influenciado por la ideología de la iglesia católica y el Estado.
4.3.2. Bachillerato industrial
A principios del siglo XX, el Ministerio de Instrucción señaló la necesidad de preparar jóvenes (hombres) que se
estuvo enmarcada a partir de los decretos, que regularon esta modalidad educativa desde 1941 hasta 1974:
«En 1941 se expidió el decreto 1593, mediante el cual se creó el Consejo Nacional de Enseñanza Industrial y Complementaria. En 1945 a través del
decreto 476 se establecen varios
programas de acuerdo con las
especialidades ofrecidas; al año siguiente, se crea el bachillerato técnico e industrial. El decreto 718 de 1966 organizó la educación industrial y dispuso que la educación técnica del nivel medio se cursara en tres años, periodo que se denomina ciclo técnico de enseñanza industrial. Para ingresar a este ciclo el estudiante debía tener aprobado los 4 cursos del ciclo básico de educación media definido en el decreto 045 de 1962. En 1974 el decreto 080 establece 6 modalidades de educación media, todas con la misma duración, y un plan fundamental mínimo común a todas las modalidades. En este mismo año se dicta la resolución 2681 por la cual se reglamenta el decreto anterior en cuanto
a la enseñanza industria» (Romero, 1990).
4.3.3. Bachillerato comercial
Carlos Romero, en su investigación sobre esta modalidad de bachillerato denominado “comercial”, afirma lo siguiente:
dedicaran a la formación industrial, creando en las principales ciudades del país las escuelas de artes y oficios, así como talleres para la formación de artesanos capaces de afrontar el desarrollo manufacturero del país. Entre los años 1930 – 1945, el proceso de industrialización se acelera, haciéndose cada vez más necesaria la creación de escuelas encargadas de formar la fuerza de trabajo (obreros) vital para estos procesos.
Para el año de 1936 “la enseñanza industrial recibe un impulso especial por medio de la expedición del decreto N° 506 por el cual se organiza la enseñaza industrial y se deja a la Universidad Nacional como su administradora” (Romero, 1990, 90).
Posteriormente: «El decreto 2350 de 1939 derogó la disposición antes mencionada, reglamentó la enseñanza industrial en el país y estableció como finalidad de esta modalidad “la preparación de personal de operación y técnicos en las diversas especialidades que requiere la industria y las necesidades del país”, para tal fin se crea la sección de enseñanza industrial y
complementaria» (Romero, 1990, 90).
Para ese mismo año nace en Valledupar
“La Escuela Industrial de Valledupar” para
«La ley 39 de 1903, considera la enseñanza comercial como de gran importancia; el decreto N° 491 de 1904, en uno de sus artículos, expresa que se
reconocerá permiso para que los
establecimientos reconocidos por el gobierno puedan otorgar el diploma de enseñanza comercial. Por el decreto 740 de 1905, se fundó la Escuela Nacional de Comercio, la cual funcionó hasta1908 como plantel de bachillerato sin que se cumpliera el propósito de su creación, razón por la cual, en el mencionado año, se contrataron los servicios del pedagogo Alemán Guillermo Bickman, con la expresa finalidad de estructurar la enseñanza comercial. Sin embargo, por más de 30 años se continuó con los estudios de bachillerato y comercio dándole más importancia a lo primero...A partir de 1920, ante el crecimiento de las actividades económicas relacionadas con el comercio, se fundaron escuelas de esta modalidad, por iniciativa privada y sin mayor control del estado. En 1927, por ley se faculta al gobierno para ensanchar la Escuela Nacional de Comercio y para crear escuelas superiores en los departamentos. En 1927 se estableció la duración de los estudios secundarios, en 1928 se ratifica lo anterior y se fijan 7 años de bachillerato
para esta modalidad» (Romero, 1990, 91).
Mediante resolución 624 de 1941, se reorganiza la enseñanza comercial, estableciendo nuevos planteles de
estudio, en los cuales se incluía a la Escuela Nacional de Comercio. A través del decreto 045 de 1962, se estableció a la enseñanza comercial como una modalidad de educación media y por decreto 2117 del mismo año, se determinó el plan de estudio y otros aspectos referentes a esa modalidad educativa. En 1965 se estableció el plan de estudio para secretariado comercial y educación comercial nocturna. Por último, en 1974, la resolución 2724 reglamentó el bachillerato comercial y se fijaron 6 grados de bachillerato para esta modalidad de formación.
A comienzo de los años Ochenta, en Valledupar prestaban servicio Ocho (8) colegios de enseñanza comercial, los cuales en su mayoría eran de enseñanza exclusiva para mujeres (5 establecimientos de un total de 8), ratificando así las afirmaciones de Magdala Velásquez Toro, quien señala que la educación comercial en Colombia fue casi o exclusivamente para mujeres, por ser esta una modalidad formativa bastante atractiva para ellas dado su énfasis en la enseñanza especializada de actividades tales como: contabilidad, secretariado para oficina, mecanografía, entre otras; las cuales estaban orientadas a satisfacer el mercado laboral de la época en el Municipio. En Valledupar, se destacan para la década de los 80 los siguientes colegios comerciales:
Col. Deptal. José Eugenio Martínez (mixto - público)
Col. Nocturno Cámara Júnior (mixto - privado)
Col. Santa Teresita (femenino - privado)
Col. La Sagrada Familia (femenino - privado - académico y comercial)
Instituto América (femenino - privado)
Instituto Camilo Torres (mixto - privado)
Liceo Bolívar (femenino - privado)
Liceo Valledupar (femenino - privado) (Martinez, 2007, 65)
4.4. Condiciones locativas y planta
docente en Valledupar antes de la
constitución política de 1991
4.4.1. Planteles escolares
Es a partir de la década del cincuenta que el proceso de estancamiento en el sistema educativo local empieza a acelerarse. Para estos años se crearon otros colegios de básica primaria y bachillerato. El 29 de octubre de 1954, el Colegio Santa Fe, que en sus comienzos abrió las puertas con programas de educación preescolar, primaria y algunos grados en secundaria; en 1959 se creó el Colegio Femenino Prudencia Daza, fundado por Olga Riaño de Vallemeza
“Esta dama ocupaba el cargo de diputada del departamento cuando Valledupar aun
formaba parte del Magdalena Grande” (Diario Vallenato, octubre, 1989, 5). Dicha dama “presentó ante la duma departamental un proyecto ordenanza número 63 del 25 de noviembre de 1959” (Diario Vallenato, octubre, 1989, 5). El nombre de Prudencia Daza dado el nombre de Prudencia Daza en honor a la madre de crianza de la fundadora. “en el primer año se matricularon 57 alumnas que iniciaron clases en dos salones” (Diario Vallenato, octubre, 1989, 5). Este colegio surgió como respuesta a la necesidad inalienable de promover a la juventud femenina de la región(Diario Vallenato, octubre, 1989, 5).
motivo los jóvenes o las jóvenes que querían continuar con su formación educativa tenían que trasladarse hacia otras ciudades del país que contaran con instituciones educativas con bachillerato completo. Solo hasta “1957 el Colegio Nacional Loperena empezó a funcionar como una institución de educación
secundaria completa, mediante la
resolución 3595 del 25 de septiembre 1957 expedida por el Ministerio de Educación Nacional donde se aprobó el
ciclo completo de bachillerato” (Diario
Vallenato, Septiembre, 1992, 6).
El cuadro anterior demuestra que por muchos años el municipio de Valledupar tenía solo diez escuelas de primaria y secundaria, tanto de varones como de niñas, donde solo existían cuatro de enseñanza femenina, el Colegio La Sagrada Familia (privado), La Escuela Pública de Niñas (público), el colegio Santa Fe (privado)que en sus comienzos fue femenino, el Colegio Prudencia Daza (público), y dos de enseñanza mixta, lo que indica que las alternativas educativas, si bien no eran muchas; si se tiene en cuenta que a mediados de los años
Edición N°1 / Julio- Diciembre- 2014/ ISSN: 2389-8445/ Universidad Popular del Cesar / Valledupar- Cesar- Colombia
NOMRE NIVEL ESCOLAR FUNDACIÓN PÚBLICO/PRIVADO SEXO
Col. La Sagrada Familia
Preescolar- primaria– bachillerato
2 de Feb. 1923 Privado Femenino
Col. Parroquial padre Vicente de
Valencia
Primaria 21 de Feb. 1934 Privado Masculino
Escuela pública de Niños
Primaria Público Masculino
Escuela pública de Niñas
Primaria Público Femenino
Escuela Industrial de Valledupar
Primaria- bachillerato 1939 Público Masculino
Col. Nal. Loperena Bachillerato* 25 Sep. 1942 Público Masculino Col. Nariño Preescolar- primaria-
bachillerato
23 Mayo 1944 Privado Mixto
Col. Maria Montesorri
Preescolar- primaria Privado Mixto
Col. Santa Fe Preescolar- primaria- bachillerato
29 Oct. 1954 Privado Femenino
Col. Femenino Prudencia Daza
Bachillerato 25 Nov. 1959 Público Femenino
Cuadro N° 1
Planteles escolares
cincuenta todavía no existía en este municipio un colegio de bachillerato completo, aprobado por ley y por tal motivo los jóvenes o las jóvenes que querían continuar con su formación educativa tenían que trasladarse hacia otras ciudades del país que contaran con instituciones educativas con bachillerato completo. Solo hasta “1957 el Colegio Nacional Loperena empezó a funcionar como una institución de educación
secundaria completa, mediante la
resolución 3595 del 25 de septiembre 1957 expedida por el Ministerio de Educación Nacional donde se aprobó el
ciclo completo de bachillerato” (Diario
Vallenato, Septiembre, 1992, 6).
4.4.2. Condiciones locativas y planta
docente
La educación siendo la base del desarrollo de toda sociedad, requiere para alcanzar sus objetivos, que las instituciones encargadas del proceso de formación escolar, dispongan de una adecuada infraestructura física o locativa y un cuerpo de docentes capacitados para asumir la responsabilidad que implican los procesos de enseñanza - aprendizaje.
El crecimiento acelerado de la población en la región generó necesidades educativas (1), que conllevó a que en el
corto plazo se incrementara la creación de
establecimientos escolares en el municipio de Valledupar. En esta parte del país, en la décadas de los 60, 70 y 80 se registra como una constante la precaria calidad educativa traducida en bajos niveles de rendimiento escolar. En este rendimiento deficitario incidieron muchos factores dentro de los cuales se destaca la falta de profesores idóneos, número suficiente de profesores por estudiantes, inadecuadas infraestructuras físicas de los establecimientos educativos, carencia de textos y útiles escolares, ausencia de ayudas y materiales didácticos, desmotivación de la comunidad para mantener a los estudiantes dentro del
sistema, una educación
descontextualizada o que demostrara ser capaz de modificar la situación social y económica de los estudiantes y la comunidad en general.
1. La siembra del algodón en esta región causo un impacto demográfico local, experimentando migraciones aceleradas de personas provenientes de departamentos vecinos y del interior del país, en busca del sustento diario y motivado por las buenas remuneraciones que obtenían a cambio de la recolección de las cosechas. Provocando así un crecimiento poblacional que puede catalogarse como normal hasta el censo de 1951 en el que se registró 26.442 habitantes, en el censo de 1964 se presentó un aumento de 196%. Las migraciones empujaron al crecimiento de Valledupar. Su población creció a tasa más altas que las tendencias nacionales. Estos fenómenos migratorios cambiaron el mapa social y cultural de esta subregión del caribe colombiano.
En el marco de este repertorio de factores adversos al desarrollo de los procesos educativos, se puntualiza que las condiciones locativas de las escuelas públicas eran ostensiblemente deprimentes, muchas de ellas funcionaban en estrechas, incómodas y antihigiénicas casas particulares, lo cual afectaba la calidad y la salud de los niños que asistían a ellas. Sobre esta circunstancia nos comenta Griselda Saades:
«Cuando me nombraron que fui a
trabajar en la escuela pública de niñas que era una escuelita que no era escuela no tenía tablero, nos teníamos que sentar sobre piedras y improvisar un tablero de madera. A mí me tocó duro porque resulta que a mí me nombraron y yo nunca había dado clase y ahí me tocó aprendé y después de un tiempo fue que estudié para ser maestra… más o menos en los años ochentas fechas cercana de mi retiro como profesora, me doy cuenta que las cosas cambiaron poco, las escuelas aun en su mayorías funcionaron en incomodas casas o mejoras alguno en
muy buenas condiciones como la
concentración Rafael valle meza, o la San Joaquín. Un ejemplo preciso de lo que te estoy hablando es el caso de la escuelita en donde yo trabaje durante muchos años “La Granja”, ubicada cerca del mercado nuevo, allí atendíamos cientos de niños de
escasos recurso, si hago memoria, los salones eran pequeños, los pupitres eran escaso, teníamos que sentar a los niños muchas veces en el suelo, el patio del recreo era demasiado pequeño, los baños eran pocos y permanecían dañados y
así…» (Saades, 2004).
Respecto a los establecimientos educativos privados, las evidencias indican que tampoco se escapaban de esta problemática para esa época, proliferaban en el municipio colegios de “garaje” que funcionaban en casas que no cumplían con los requisitos mínimos de una escuela, eran muy pocos los colegios privados que tenían las condiciones locativas adecuadas y un cuerpo docente con la formación escolar requerida para asumir esta responsabilidad.
Después de la separación política- administrativa del departamento del Magdalena y la creación del nuevo departamento “El Cesar, con capital
Valledupar”, la educación en esta nueva
región tuvo un despertar (anteriormente la educación estaba sumergida casi en el total abandono), al activar no solo la construcción de nuevos establecimientos escolares (públicos y privados), sino porque se asumió el mejoramiento de la infraestructura escolar, que significó, dotar a las escuelas de recursos locativos y pedagógicos. Pero el anterior esfuerzo
no fue suficiente, si se tiene en cuenta que el sistema escolar municipal continuaba con muchas falencias alrededor de tópicos neurálgicos como cuerpo docente y planta física, puesto que ante la escasez de recursos, las acciones gubernamentales educativas eran insuficientes y seguíamos arrastrando el pesado fardo de no contar con un número de docentes con formación académica y persistía la carencia de infraestructuras locativas para las escuelas oficiales.
En el propósito de revertir esta tendencia, el Instituto Colombiano de Construcciones Escolares (ICCE), durante el periodo de 1970-1973 construyó en todo el país un total de 7123 aulas escolares de enseñanza primaria, beneficiando a 702 municipios. “En el Cesar se construyeron 12 en 1970, 52 en 1971, 48 en 1972 y 86 en 1973, la mayoría de ellas en la ciudad
de Valledupar” (M.E.N., Memorias de
1973, p. 61).
Si observamos la labor del educador de la época, encontramos un docente con limitada formación, que juega el papel del “narrador educador”, que conduce a los alumnos, a utilizar la memorización mecánica como el ejercicio del “saber”, donde el sabio juzga a los que no saben nada con regla en mano, porque la letra con sangre entra, como herramienta pedagógica. Así, el educador en lugar de comunicarse, hace comunicados y los deposita en los educandos. He aquí la
concepción bancaria de la educación de Paulo Freire (2), en la que el único margen
de acción que se ofrece a los educandos es el de percibir los depósitos, guardarlos y archivarlos... evitando así la creatividad, búsqueda y la transformación del conocimiento.
4.5. Educación pública y educación
privada
Entre la educación pública y la educación privada en Valledupar hubo una diferencia marcada en cuanto a cobertura se refiere, aumentando el número de alumnos, establecimientos y profesores de manera proporcional en el periodo de 1960-1974. Algunas cifras suministradas por el DANE permiten ilustrar lo siguiente de los años 1965-1974: el número de alumnos matriculados en las escuelas primarias en 1965 eran de 7540, donde el 59% de ellos pertenecían a establecimientos del sector público y el 41% al privado; y en 1974 habían 23063 alumnos matriculados donde el 84.2% pertenecían a establecimientos oficiales y el 15.8% a
2. FREIDE, Paulo. “Sólo existe saber en la invención, en la reinvención, en la búsqueda inquieta, impaciente, permanente en el mundo. Por lo tanto los docentes que practican la educación bancaria truncan esa posibilidad”. La Concepción Bancaria de la Educación: Educación y Sociedad. Santa Marta. Universidad del Magdalena, 1998.p.,141.
establecimientos privados. Por otra parte las escuelas urbanas reportaron un número de 4707 alumnos matriculados en 1965, en las cuales se encontró un registro de 2166 (sector oficial) y 2541 (sector privado), mientras que las escuelas rurales registraron un número de 2853 alumnos, donde el 80% de ellos pertenecían a las escuelas oficiales. Para 1974, podemos decir que las escuelas urbanas reportaron un número de 14671 de alumnos matriculados, 11206 en el sector oficial y 3495 en el privado, mientras que las escuelas rurales notificaron un número de 8382 alumnos donde la gran mayoría de ellos (98,5%) pertenecían a las escuelas oficiales (para mayor información observar el cuadro número 1B).
En la enseñanza media, las matrículas registran un acumulado global de 1210 en 1965 y 6278 en 1974. Eran los colegios de bachillerato clásico los que atraían el mayor número de alumnos, seguido por otras escuelas con diferentes modalidades existentes en Valledupar como la de enseñanza comercial, industrial y agropecuaria (las escuelas normales no existieron en Valledupar).
El sector que acumuló el mayor número de matrículas en el nivel de enseñanza media entre el periodo de 1965-1974 fue el sector oficial con 780 alumnos en 1965 y 3648 en 1974, mientras el sector
privado presentó un registro de 430 en 1965 y 2630 en 1974 (véase el cuadro número 1C). No se puede dar una explicación unívoca a este “incremento educativo acelerado” de la enseñanza pública en Valledupar. Sin embargo, desde el punto de vista global, se puede afirmar lo siguiente: la instrucción primaria y secundaria tuvo un desarrollo muy importante a partir de la creación del departamento del Cesar, al decidir la administración local en conjunto con el gobierno departamental y el nacional, mejorar un poco las condiciones locativas y pedagógicas, así como también, ampliar la cobertura (que seguía siendo insuficiente para la población existente en esa época) aumentando el número de los establecimientos públicos, los cupos escolares y la planta docente. Además se abrió la posibilidad de implementar la educación mixta en las instituciones públicas. Una de las causas que obligó a los gobernantes de turno a incrementar y mejorar el sistema educativo oficial de la región fue la población, la cual creció de manera acelerada, ayudada por el cultivo del algodón que trajo a miles de emigrantes, siendo en su mayoría campesinos en busca de empleo. Eso significaba que un número creciente de hijos de la clase popular iba a la escuela, desde luego, público. Sólo una parte de la población Valduparense con recursos económicos se daba el lujo de pagar una educación privada.
4.6. Gasto público en la educación
Con relación al gasto público en la educación, el DANE hace un balance del gasto público municipal de Valledupar, por grupos funcionales en el periodo de 1965-1973 (véase el cuadro 1).
Como se puede apreciar, el presupuesto para el Municipio de Valledupar era muy limitado, las partidas para la educación y cultura apenas alcanzaban para auxiliar en mediana proporción la educación pública, lo que ubicaba a Valledupar en la categoría de municipio muy pobre.
CIUDAD AÑO URBANA RURAL TOTAL
VALLEDUPAR Oficial privado Oficial Privado
1965 2166 2541 2280 553 7540
1974 11206 3495 8220 162 23063
CUADRO 1B
Número de alumnos matriculados en primaria por área y sector 1965-1974
CIUDAD AÑO OFICIAL PRIVADO TOTAL
VALLEDUPAR 1965 780 430 1210
1974 3648 2630 6278
CUADRO 1C
Número de matriculados en el nivel de enseñanza media 1965-1974
Fuente : DANE, Ministerio de Educación Nacional.
Fuente : DANE, Ministerio de Educación Nacional.
AÑOS TOTAL DIRECCIÓN DE LA ADMINISTRACIÓ
N
SERVIC IOS PÚBL.
EDUCACI ÓN Y CULTURA
HIGIENE Y ASISTENCIA
PUBLICA
TRABAJO Y PREVENCIÓN
SOCIAL
FOMENTO ECONÓMICO
DEUDA PÚBL.
OTROS *
1965 2.398 342 109 200 218 82 589 - 859
1966 2709 491 270 247 311 85 258 - 1.047
1967 2.734 329 127 166 139 150 398 60 1.365
1968 3.755 252 856 215 136 152 892 272 979
1969 5.772 231 1.038 530 280 606 1.094 75 1.917
1970 7.004 703 1.105 558 706 419 1.356 - 2.157
1971 11.336 1.325 1.275 661 439 813 3.200 - 3.622
1972 13.477 1.699 1.981 769 684 857 2.577 - 4.910
1973 14.341 1.888 2.219 783 670 919 2.861 148 4.852
CUADRO 1D
Gasto público municipal de Valledupar. Por grupos funcionales
Según el cuadro estadístico anterior, el gasto total municipal entre los años de 1967 (creación del departamento del Cesar), y 1973 es el siguiente: $2.734.000 y $14.341.000 respectivamente, las partidas para la educación y la cultura están distribuidas así: $166.000 para el año de 1967 y $783.000 para el año de 1973. Lo anterior nos demuestra que las mayores partidas presupuestales del municipio, se destinaban para el gasto público sobre justicia y el orden interno, recaudación de la renta y servicios varios (otros), gastos en servicios públicos y gastos administrativos, mientras que los rubros destinados a la educación y cultura no eran suficientes para cubrir las necesidades educativas de la región, poniendo en evidencia la falta de iniciativa política y administrativa para la inversión en educación.
En conclusión, se puede afirmar que el sistema educativo municipal de Valledupar durante el periodo estudiado fue deficiente en términos de escasez de recursos financieros, poca voluntad política y administrativa para fortalecer el sistema educativo, escaza formación pedagógica por parte de los docentes y precarias condiciones locativas (salones de clases, parques recreativos, materiales didácticos, laboratorios, bibliotecas, etc.), que configuraban un contexto escolar que limitaba u obstaculizaba el desarrollo de las tareas educativas, dando lugar a que Valledupar se mantuviera inmerso dentro de la cultura del subdesarrollo y el atraso.
5. Conclusiones
La Educación no existe en la sociedad solo porque padres y maestros/profesores se dediquen a educar, sino que estos educan porque la educación existe en la sociedad: la educación es un fenómeno social y la sociedad cuida de que se realice en su seno valiéndose de los organismos pertinentes (laza, 2010).
Pero la educación no sólo discurre en un contexto social, sino también en el seno de la gran sociedad, ya que esta configura todos los elementos que constituyen los diversos contextos sociales, pues la sociedad se convierte en un sistema de instituciones en las que se tejen relaciones humanas que comunican unas pautas culturales a los individuos y la educación es el proceso de preparar al ser humano, para que se adecue a esa compleja estructura social y desempeñe papeles sociales particulares como miembros de un grupo o una institución.
Realizado un análisis de la Función social de la educación en Valledupar. Antes de la constitución política Colombiana de 1991, a través del seguimiento de variables como la cobertura, problemáticas sociales, población estudiantil, infraestructura escolar y políticas educativas locales; podemos decir que la educación en la ciudad en el periodo histórico estudiando creció de manera desigual en la medida que su población se fue incrementado con deficiencias en su