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VISIBILIDAD MEDIÁTICA Y RSI.
LA AGENDA PÚBLICA, TRES FACTORES EXPERIENCIA-LES Y LOS MEDIOS.
RENDICIÓN DE CUENTAS A TRAVÉS DE LA PRENSA CHILENA.
DOS TERRITORIOS. LAS ELECCIONES ARGENTINAS 2015 EN TWITTER.
LA PUJA POR
LAS AGENDAS.
POLÍTICOS, PERIODISTAS Y
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La rebelión del malestar.
Elecciones en Nicaragua, el triunfo de lo conocido.
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EDITORIAL
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EN PORTADA
Visibilidad mediática y RSI.
La agenda pública, tres factores experienciales y los medios.
Rendición de cuentas a través de la prensa chilena.
Dos territorios. Las elecciones argentinas 2015 en Twitter.
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EDICIÓN ENERO 2017
SUMARIO
M17
PERISCOPIO ELECTORAL
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EL CONSULTOR
Elecciones 2016 en EE.UU.: Los medios de noticias y los medios
sociales.
Ser mujer, dedicarte a la política y no morir en el intento con
los medios.
¿Cómo se construye una agenda alternativa?
Apuntes sobre investigación en campañas.
Entrevista al investigador Ernesto Calvo.
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INVESTIGACIÓN
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MÁS PDDER LOCAL.
Natalia Aruguete Pablo J. Boczkowski Alicia Casermeiro Pereson
Laureano Checa Paula Clerici Facundo Cruz Virginia García Beaudoux
Lara Goyburu Ernesto Hernández Norzagaray
Nadia Koziner Martin A. Maldonado
Inma Melero López Manuel Ortíz Marín Natalia Raimondo Anselmino
Ignacio Ramírez María Cecilia Reviglio María Soledad Segura Jorge Vilaplana del Cerro
Esteban Zunino
PERIODICIDAD: Trimestral DIRECTOR: Ismael Crespo EDITOR: Alberto Mora COMITÉ CIENTÍFICO
Jorge Alcocer (V. Voz Y Voto, México); Luis Benaven-te (Vox Populi Consultoría); Agrivalca Canelon (Uni-versidad de la Sabana, Colombia); Virginia García Beaudoux (Universidad de Belgrano, Buenos Aires); Antoni Gutiérrez Rubí (Asesor de comunicación y consultor político); Carlos Manhanelli (Presidente de Associação Brasileira de Consultores Políticos); Pa-blo Mieres (Universidad Católica de Uruguay); Car-los Muñiz (Universidad Autónoma de Nuevo León); Xavier Peytibi (Asesor de comunicación y consultor político); Javier del Rey Morató (Universidad Com-plutense de Madrid); Omar Rincón (Universidad de los Andes); Mario Riorda (Asesor de comunicación y consultor político); José Manuel Rivera Otero (Uni-versidad de Santiago de Compostela); Hélder Rocha Prior (Universidade da Beira Interior); Marcelo Serpa (Universidade Federal do Rio de Janeiro); y Gina Si-baja Quesada (Universidad de Costa Rica). CONSEJO DE REDACCIÓN
Conformado por un grupo mixto de trabajo entre co-laboradores del Labcom y de ALICE.
ALICE: Ana Leal; Cristina Moreno; Francisco Ramón Villaplana; Antonia González; Fabián Úbeda; Helena Martínez.
Labcom: Mónica Belinchón; Jorge Vilaplana; Inma Melero; José Javier Espinosa; José Luis Ros. DISEÑO Y MAQUETACIÓN: Ana Leal MÁS PODER LOCAL. MAGAZINE Ronda de Levante, 10. Murcia, España [email protected] www.maspoderlocal.es ANUNCIANTES
[email protected] COLABORADORES
Depósito Legal: MU 1092-2010 / ISSN: 2172-0223 ©2016 Más Poder Local.
EDITA:
ALICE, Asociación Latinoamericana de Investigado-res en Campañas electorales.
Asociación Laboratorio de Comunicación Política.
El tratamiento de las fuentes en la
cobertu-ra de la Ley audiovisual argentina. El caso
de la prensa económica (marzo-octubre
2009).
La pobreza de los medios de
comunica-ción.
Los medios y las elecciones: la agenda
informativa de la campaña presidencial de
2015 en la Argentina.
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La disputa por la configuración de la agenda que que-da plasmaque-da en toque-da manifestación discursiva nos empuja a interpelar el sentido de dichas huellas, a des-articular lo que entendemos por influencia, a explorar la estabilidad de estructuras jerárquicas que acogen a los que deciden. Estas inquietudes se vuelven más relevantes en un escenario donde los medios sociales disputan el sentido público a los masivos, donde la proliferación de información de baja calidad nos vuel-ve a la pregunta por lo vuel-verdadero, a revisar el papel de la verosimilitud en la producción de contenidos y, sobre todo, a replantearnos desde qué perspectiva discutir las nociones de participación e interacción, con la intención de reponer la dimensión política y las dinámicas de poder existentes en el acceso a la comu-nicación. Los trabajos que componen este número de Más Poder Local intentan desandar estas preguntas.
“La puja por las agendas” conjuga análisis teóricos, estudios empíricos, entrevistas, propuestas para la ac-ción y reseñas de libros, que recorren la relaac-ción entre la política, el heterogéneo sistema de medios, los pe-riodistas y los públicos.
En portada, se analizan las discrepancias entre los in-tereses que los candidatos visibilizan en sus cuentas de Facebook y las preocupaciones que expresan los votantes; se comparan las agendas mediáticas y las públicas a partir de factores contingentes –la expe-riencia, por caso– que inhiben el efecto de los medios tradicionales; se analiza la conformación de las comu-nidades virtuales en la red Twitter para entender la ubicación de los políticos y sus seguidores en relación con ciertos temas en el marco de las elecciones presi-denciales de 2015 en Argentina; y se evalúa el enfoque propuesto por el periodismo en su pedido de rendi-ción de cuentas a las autoridades chilenas.
El rincón del consultor pone en cuestión la correlación de fuerzas entre actores que pugnan por ocupar un espacio en la agenda mediática y, por ende, en la agen-da social. El acceso restringido, tergiversado y estereo-tipado de ciertos actores sociales pone de manifiesto la ¿negociación? a la que estos se ven obligados para compatibilizar sus reivindicaciones con las lógicas ru-tinarias y los encuadres predominantes en los medios
comerciales. En este marco, se invita a reflexionar so-bre la utilidad estratégica de los estudios de opinión pública, con la intención de hurgar en las percepcio-nes, opiniones y actitudes que son su combustible.
Centrados las elecciones presidenciales de Estados Unidos, convergen miradas distintas acerca del papel que los medios sociales y los tradicionales jugaron en la construcción de los candidatos, y su capacidad de incidencia en el resultado de las elecciones norteame-ricanas. Este debate nos invita a repensar qué tipo de herramientas requiere el estudio de los medios socia-les como una agenda alternativa a los tradicionasocia-les. Cuando las redes sociales están en manos de actores que ya cuentan con un peso social y político consoli-dado, ¿la capacidad de ganarle a los medios tradicio-nales da cuenta de un flujo democrático de la informa-ción o consolida su estatus?
Las investigaciones incluidas en este issue se propo-nen no solo como estudios de caso sino –y sobre todo– como instrumentos teórico-metodológicos que sirvan de guía para la aplicación de trabajos empíricos por parte de académicos y profesionales, en sus análisis de las coberturas noticiosas y los procesos de operaciona-lización de hipótesis y conceptos. Para ello, es esencial el ejercicio intelectual al que invita cualquier tipo de debate teórico, más allá de su utilización instrumen-tal. Del mismo modo que es clave reflexionar sobre la labor periodística, tal como se propone a través de las reseñas de tres libros que asumen ese compromiso.
Desde estas líneas, quiero expresar que me honra la confluencia de colegas y amigos que me han dado cá-tedra durante todos estos años y que hoy quedan in-vitados a tomar el té en el living de Más Poder Local. Gracias por esta oportunidad, Ismael Crespo y Alber-to Mora.
Natalia Aruguete Coordinadora del número 30. Edición Enero 2017 - Más Poder Local.
EDITORIAL
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6 Fecha de recepción: 21/11/2016 :: Fecha de aceptación: 09/12/2016
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Resumen
En este artículo presentamos resultados parciales de un estudio exploratorio sobre la actividad de los candidatos legislativos de Rosario (Argentina) en sus páginas oficiales de Facebook, durante la campaña electoral de 2015. La indagación sobre la visibilización de las agendas de los medios de comunicación de masas en los muros de los candidatos nos permite concluir que, en los casos estudiados, las RSI son utilizadas por los políticos principalmente como plataformas de circulación de contenidos mediáticos de los que son protagonistas. Contrariamente, los usuarios se interesan más por las publicaciones vinculadas con actos en el espacio público tradicional o con propuestas de cam-paña.
Palabras clave: Redes sociales en Internet; visibilidad mediáti-ca; campaña política.
Abstract
In this article we present partial results of an exploratory study on the activity of the legislative candidates of Rosario (Argen-tina) in their official Facebook pages during the electoral cam-paign of 2015. The inquiry into the visibility of the media agen-das on the walls of the candidates allows us to conclude that, in the cases studied, the SNS are used by politicians mainly as circulation’s platforms of media contents in which they are protagonists. Conversely, users are more interested in publica-tions linked to events in the traditional public space or with campaign proposals.
Keywords: Social networking services; mediated visibility; po-litical campaigns.
Natalia Raimondo Anselmino y María Cecilia Reviglio
El lugar de la cobertura mediática en los
posteos de Facebook de los principales
can-didatos al órgano legislativo de la ciudad de
Rosario en 2015
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MÁS PDDER LOCAL.
Más Poder Local. ISSN: 2172-0223. Número 30, Enero 2017, pp.
EN PORTADA
Pensar la configuración de lo público en la actualidad implica, ineludiblemente, procurar comprender los distintos modos en que se articulan las visibilidades de lo común político. Visibilidades que, cabe advertir, ya no sólo se circunscriben a los dos tipos reconocidos por Thompson (2011) –a saber, la visibilidad situada de la co-presencia propia del espacio público tradicional o la visibilidad mediática que posibilitan los medios masi-vos de comunicación– sino que se agrega otra nueva alternativa de presentificación pública, en este caso habilitada por las redes sociales en Internet –en ade-lante, RSI– (Raimondo Anselmino, Reviglio y Diviani, 2016).
En este marco, y casi de modo anecdótico, expone-mos brevemente aquí parte de los resultados de un estudio exploratorio sobre los posteos publicados por los candidatos al Concejo Deliberante de la ciudad de Rosario en los muros de sus páginas oficiales en Face-book, en ocasión de las elecciones generales llevadas a cabo en la provincia de Santa Fe, Argentina, duran-te 2015. Específicamenduran-te, nos referiremos a cómo las agendas de los medios de comunicación de masas se visibilizan en los muros de los candidatos a partir de la publicación que los propios políticos hacen de estos contenidos.
Entendemos la esfera pública como
un espacio de tensiones y de
relaciones de fuerza, donde se dirimen
cuestiones vinculadas con la opinión
sobre lo público político.
El estudio, retrospectivo, se realizó sobre los dos pri-meros candidatos de cada una de las siete listas que se presentaron a las Elecciones Generales 2015, siempre y cuando el postulante tuviera una página oficial en la RSI. Esto dio como resultado un total de 10 cuentas, seis de ellas pertenecientes a hombres y cuatro a mu-jeres, que en total publicaron 318 posteos (ver Tabla 1). El lapso de tiempo delimitado abarcó desde el 31 de mayo hasta el 24 de junio de 2015, comprendiendo 15 días de campaña y 10 días posteriores a los comicios.
Esta investigación tuvo como puntapié inicial un con-junto de interrogantes e hipótesis sobre los modos en que el funcionamiento de una RSI en particular, Fa-cebook, y los discursos allí expuestos, participan en la configuración de la esfera pública contemporánea (Raimondo Anselmino, Reviglio y Diviani, 2016).
Entendemos a la esfera pública como un espacio de tensiones y de relaciones de fuerza, donde se dirimen cuestiones vinculadas con la opinión sobre lo públi-co polítipúbli-co, es decir, desde una perspectiva crítica que
intenta superar la visión romántica y logocéntrica ex-presada por Habermas (1989). En este contexto, con-sideramos a la mediatización como modalidad nuclear de construcción de la esfera pública (Raimondo An-selmino y Bertone, 2013), y consideramos a los medios masivos de comunicación en su naturaleza ambiental y como “mediadores insoslayables de la gestión de lo social” (Verón, 2004: 224). No obstante, vale advertir, si antes del desarrollo de Internet, la publicidad de las opiniones individuales sobre lo público se hacía visi-ble gracias a su exposición en un espacio público tra-dicional o, bien, trascendía a partir de su publicación en un medio masivo de comunicación, con Internet algo cambia. Tal como se propone en Raimondo An-selmino, Reviglio y Diviani (2016), con la aparición de RSI como Facebook o Twitter se inaugura un espacio de puesta en circulación de los discursos (tanto de los medios como de los agentes individuales) sin prece-dente hasta entonces. La opinión individual puede emerger allí sin mediación directa de las dos instan-cias más tradicionales de puesta en visibilidad para, luego, sí poder ser recuperada y resignificada por los medios o por las manifestaciones que tienen lugar en el espacio público urbano.
Dicho lo anterior, las reflexiones en torno al lugar que la agenda mediática tradicional tiene en las RSI en general y en los muros analizados en particular, surgieron a partir de la observación de los temas más tratados por los candidatos durante el período releva-do. Para observar esta cuestión, definimos a priori 13 temas, entendida esta categoría como aquello de lo que se habla en el post. Y es justamente dicha variable la que nos permitió observar una interesante articulación en-tre visibilidades: la presencia (física y discursiva) del candidato en los medios es representada (en el sentido de vuelta a presentar) y resemantizada en su cuenta oficial de Facebook. De eso hablaban preferentemente los candidatos en esta RSI, tanto en tiempos de cam-paña como luego de las elecciones. Articulación que es también una peculiar imbricación de agendas: la agenda del candidato en su contacto con los medios y la agenda mediática sobre la campaña.
De la clasificación de los temas de los posteos, se des-prende que los contenidos mediáticos compartidos se llevan el primer puesto, representando la quinta parte del total (n=64; 20,13%), seguido por el tema evento de la propia campaña (n=47; 14,78%). Esta presencia del discurso de los medios tradicionales en los muros de los candidatos también puede verse al analizar los posteos que contienen enlaces. Al sumar los posteos formados por texto más weblink (16,40%) y weblink solo (9,40%), se observa que el tipo de enlace más re-ferenciado pertenece a la categoría “Cobertura de los
8 Más Poder Local. ISSN: 2172-0223. Número 30, Enero 2017, pp.
medios sobre temas de campaña” (12,19%); categoría que, junto con “Cobertura de los medios sobre políti-cas y temas del partido”, alcanza un total de 18,10%.
Esto nos permite afirmar que la visibilidad mediática tiene un fuerte protagonismo incluso en las RSI: los candidatos suelen invitar a sus seguidores, a través de Facebook, a mirar y/o escuchar sus diversas actuacio-nes mediáticas, así como también comparten asidua-mente las notas y entrevistas que los tienen como pro-tagonistas tanto en prensa, como en radio y televisión. Algo así, podríamos aventurar, como la representación de una representación. El tipo de posteo en cuestión se encuentra, también, entre aquellos con mayor nivel de engagement1, aunque en relación con esta variable son ampliamente superados (doblados en porcentaje) por los posteos mediante los cuales los políticos com-parten eventos de campaña. Incluso, si consideramos que la media de engagement total es de 238,042, puede verse que los posteos que articulan la agenda del can-didato con la mediática se encuentran por debajo de la misma (202,64), mientras que aquellos que visibilizan
1 Variable a partir de la cual se mide el grado en que los usuarios inte-ractuaron con los posteos producidos por los candidatos, medido por la cantidad de tres tipos de acciones: likes (a los posteos, a los comenta-rios y a las respuestas), comentacomenta-rios y contenidos compartidos. 2 Obtenida a partir de dividir el total de engagement (75.696) por la cantidad total de posteos (318).
eventos de la campaña se encuentran muy por enci-ma (400,36). Es decir, la relevancia otorgada por los candidatos a los contenidos relacionados con su par-ticipación en los medios masivos no es simétricamen-te compartida por los usuarios que siguen su fanpage. Tal como puede verse, las publicaciones sobre eventos de campaña acaparan un porcentaje mucho mayor de reacciones del público (de suma entre likes, comenta-rios y shares) e incluso las que refieren a propuestas de campaña presentan una mejor performance en este aspecto, ya que con un 40% menos de posteos sólo ob-tienen un 2,9% menos de interacciones de usuarios (y 283,5 de media).
Sobre esta última cuestión, podríamos aventurar dos tendencias, una por parte de los candidatos y otra del lado de los usuarios que interactúan con las fanpages de los políticos en cuestión.
» Por un lado, los candidatos utilizan las RSI como una suerte de ventana hacia su participación en los medios de comunicación masivos3, desvelan-do tal vez una actitud tradicional, en tanto, final-mente, lo que es considerado relevante para ellos tiene que ver con la presencia mediática,
convir-3 Y en cierta manera podríamos decir que este es, en algún punto, un empleo similar al que realizan algunos medios, como los periódicos online, con sus propios contenidos republicados en las redes.
Candidato Edad Sexo Lista Cantidadde post Cantidadfollowers Página oficial en FB
Horacio Ghirardi 50 M FPCyS 29 2.173 HoracioGhirardi
María Eugenia Schmuck* 43 F FPCyS 14 16.697 concejalschmuck
Eduardo Toniolli 38 M FJPV 145 27.547 eduardo.toniolli
Fernanda Gigliani* 32 F FJPV 16 7.927 fernanda.gigliani
Gabriel Chumpitaz 38 M PRO 5 3.419 gabrielfchumpitaz
Alejandro Rosselló 39 M PRO 1 4.511 alejandro.rossello.39
Osvaldo Miatello* 58 M FR 4 501 Concejal-Osvaldo-Miatello
Juan Monteverde 30 M FCF 36 13.026 juanmonteverdeconcejal
Virginia Grisolía 26 F FIT 42 4.451 VirginiaGrisoliaFIT
Celeste Lepratti 38 F FSyP 26 2.555 Celeste-Lepratti
(*) Candidatos que ya ocupaban una banca en el Concejo y se postularon para renovarla. M: Masculino. F: Femenino. Fuente: Elaboración propia.
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MÁS PDDER LOCAL.
Más Poder Local. ISSN: 2172-0223. Número 30, Enero 2017, pp.
tiendo a Facebook en una plataforma de replica-ción de esa presencia.
» Por otro lado, el interés de los usuarios en su rol de ciudadanos-votantes se disemina entre los eventos propios de la campaña –que, siguiendo a Thompson (2011) tienen el tipo de visibilidad de la co-presencia y suman en la RSI lo que he-mos llamado visibilidad en las redes– y en pro-porción menor pero no por eso desdeñable, en las propuestas de campaña. Sorprendentemente, esas propuestas representan sólo el 11,95% de los posteos obteniendo, sin embargo y como ya fue dicho, un nivel de engagement importante.
En conclusión, podemos sugerir que las RSI, al menos en los casos estudiados, parecen ser utilizadas por los candidatos preferentemente como plataformas de cir-culación de los contenidos mediáticos de los que son protagonistas, relegando a un segundo plano toda otra acción política.
Por el contrario, los usuarios se interesan más por las publicaciones vinculadas con la visibilización de actos en el espacio público tradicional así como las propues-tas de campaña que son, paradójicamente, actores se-cundarios en la escena de la campaña política en las RSI.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Habermas, J. (1989): "The Public Sphere". En S. Seidman (ed.): Jüngen Ha-bermas on Society and Politics. A reader. Boston: Beacon Press. Traduc-ción de Daniel M. Giménez.
Raimondo Anselmino, N. y Bertone, M. (2013): "Prensa y redes sociales en Internet: Aproximaciones a la relación de dos diarios argentinos en línea con Facebook y Twitter". Brazilian Journalism Research, 9(2).
Raimondo Anselmino, N., Reviglio, M. C. y Diviani, R. (2016): "Esfera pública y redes sociales en Internet: ¿Qué es lo nuevo en Facebook?" Revista Me-diterránea de Comunicación, 7(1): 211-229.
Thompson, J. (2011): "Los límites cambiantes de la vida pública y privada".
Comunicación y Sociedad, NE, 15.
Verón, E. (2004). Fragmentos de un tejido. Buenos Aires: Gedisa.
Tabla 2. Tema del posteo (cantidad y nivel de engagement).
Tema Frecuencia Porcentaje Porcentaje de engagement
Cobertura de medios sobre campaña o elecciones 64 20,13% 17,13%
Evento de la propia campaña 47 14,78% 24,86%
Propuesta de campaña 38 11,95% 14,23%
Evento de partido por fuera de la campaña 33 10,38% 10,52%
Evaluación de resultados de las elecciones o la campaña 30 9,43% 11,91%
Toma de posición sobre un tema de interés público a nivel nacional 27 8,49% 7,67%
Apoyo de su parte a la candidatura de otro colega partidario 22 6,92% 3,93%
Relato o anécdota sobre su labor política actual (ejecutiva o legislativa) 18 5,66% 2,38%
Fusión entre tema personal y tema político 16 5,03% 3,38%
Crítica a otro partido o candidato 11 3,46% 2,77%
Toma de posición sobre tema un de interés público a nivel local 10 3,14% 0,99%
Apoyo a su candidatura por parte del partido al que pertenece 1 0,31% 0,13%
Anécdota personal (no relacionada con su rol político) 1 0,31% 0,08%
Total general 318 100% 100%
Fuente: Elaboración propia.
Natalia Raimondo Anselmino
Conicet, Centro de Investigación en Mediatizaciones (CIM) de la UNR y Universidad Abierta Interamericana (UAI).
María Cecilia Reviglio
Centro de Investigaciones en Mediatizaciones (CIM) de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).
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EN PORTADA
10 Fecha de recepción: 21/11/2016 :: Fecha de aceptación: 09/12/2016
Alicia Casermeiro Pereson
LA AGENDA PÚBLICA,
TRES FACTORES
EXPERIENCIALES Y LOS
MEDIOS
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De acuerdo a los estudios del Observatorio de la Deuda Social Ar-gentina de la UCA (ODSA UCA), los temas de agenda de mayor preocupación pública en los últimos años fueron los problemas de inseguridad, pobreza y educación, los cuales concentraron casi el 60% de los problemas mencionados por los entrevistados1. La
mis-ma fuente permite analizar la posible vinculación que experiencias personales tienen sobre la consideración de los temas de mayor re-levancia pública.
1 Muestra anual de la serie 2011-2015 del ODSA UCA: 5.700 respondentes cada año, representativos de la población urbana de más de 80.000 habitantes de Argentina.
más importantes (PMI) del país suele orientar, sobre todo en esce-narios de campañas presidenciales, las propuestas que los candidatos políticos explicitan acerca de éstos. Los medios de comunicación, sobre todo al final de la campaña, de dan cobertura periodística. En tanto, la agenda pública de PMI no se guía únicamente por la agenda de los medios de comunicación. La “promi-nencia” de temas como inseguridad, pobreza y educación, son tópicos que depende de factores experienciales como haber sido víctima de robo, la pobreza y el nivel de educación.
Palabras clave: Factores experien-ciales; agenda pública; agenda de medios; prominencia de temas.
Abstract
The public agenda of the country’s most important problems (MIP) tends to orient, especially in sce-narios of presidential campaigns, the proposals that the candidates explain. The coverage journalistic, usually at the end of the campaign, puts the accent in the MIP. However, the public agenda is not only guided by the agenda of the media. The sa-lience of issues of insecurity, poverty and education are three topics that depend of factors experiential like have been a victim of theft, the po-verty and the education level.
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MÁS PDDER LOCAL.
Más Poder Local. ISSN: 2172-0223. Número 30, Enero 2017, pp.
En primer lugar son mencionados los problemas rela-cionados a la inseguridad en Argentina. En los años 2011 y 2013, tres de cada 10 personas mencionaron la inseguridad en primer término: un 31,0 % en el año 2011 y un 31,3% en el año 2013. Mientras tanto, en casi cuatro de cada diez personas, aumenta llegando a un 37,1% en el año 2012, un 37,1% en el 2012 y 35,5% en 20152..
En cuanto a los factores experienciales, la mención de la inseguridad como problema más importante (PMI) es mayor entre las personas que dijeron haber sufrido “algún robo con violencia física y armas de fuego o blanca en los últimos 12 meses”3 , alcanzando entre las “víctimas” una mención del 51,4% frente al 41,7% de los “no víctimas” en 2012; del 38,8% frente al 30,2% en 2013; del 45,7% frente al 44,1% en 2014; y del 39,4% frente a 35,5% en 2015. Por otra parte, la inseguridad se mantuvo como un tema de gran cobertura en los medios masivos. Por ejemplo, durante la campaña presidencial del año 2011 la cobertura de los proble-mas de inseguridad en los medios coincidía con la agenda del público (Casermeiro, 2012: 252), tanto en-tre los medios supuestamente “opositores” como los supuestamente “oficialistas.
En cuanto a los que sufren situaciones de pobreza, la mención de este PMI oscila entre valores de mención de una cada diez personas (11,5% en 2012) y dos cada diez (16% en 2011 y 2015). Estos porcentajes de men-ción suben entre los “pobres” 4, que la experimentan en forma directa, respecto de los que “no sufren po-breza”; alcanzando una mención del 19,6% frente al 15,6% de los no pobres en 2011; 12,7% frente al 11,2% en 2012; 20,3% frente al 13,6% en 2013; 17,3% frente al 10,9% en 2014; y 24,6% frente al 14,6% en 2015.
En tanto, los principales medios periodísticos nacio-nales dieron creciente cobertura a los índices de po-breza, particularmente los del ODSA UCA, cuya men-ción en distintos medios de prensa, radio y televisión alcanzó un aumento del 55,2% entre los años 2011 y 2015, particularmente durante las últimas elecciones presidenciales en que llegaron a registrarse más de 1200 notas periodísticas.
En cuanto a la educación, el tercer problema de la agenda pública para el mismo período 2011-2015, se duplicó la importancia relativa del tema entre las per-sonas con mayor nivel de instrucción5.
2 Estos datos incluyen hechos de delincuencia e inseguridad pública. 3 Esta pregunta se aplica en ODSA UCA partir del año 2012.
4 Se consideran pobres a aquellas personas cuyos ingresos no superan el umbral monetario para adquirir en el mercado el valor de una Ca-nasta Básica Total (CBT).
5 “Secundario completo y más” vs.”hasta secundario incompleto”.
Estos últimos muestran mayor preocupación y ubi-can el tema como principal problema respecto de las personas que tienen hasta secundario completo: 17% respecto del 8,5% de los de menor nivel de instrucción en 2011; 14,2% respecto del 6,9% en 2012; 15% respecto del 7%; y el 7,3% en 2013 y 2014, y 13,6% respecto del 5,6% en 2015.
En cuanto a la cobertura mediática del tema, sabemos que la educación suele ocupar el sexto o quinto lugar entre los PMI, tanto en los diarios como en los noticie-ros (Casermeiro, 2012: 225).
En resumen, la “prominencia” de temas como insegu-ridad, pobreza y educación, son tópicos que depende de factores experienciales como haber sido víctima de robo, la pobreza y el nivel de educación. Estos y otros factores experienciales ponen en tela de juicio la su-puesta influencia “directa” de los medios. En tal sen-tido, operarían desde un “umbral de susceptibilidad”, por el cual un fenómeno tiende a convertirse en tema público en función del impacto sobre la experiencia personal (Aruguete, 2015: 80).
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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Aruguete, N. (2015): El poder de la agenda. Política, medios y público. Bue-nos Aires: Edidtorial Biblos.
Casermeiro Pereson, A. (2012): “La agenda de los argentinos de áreas urbanas y la agenda de los medios de comunicación”, en Asimetrías en el desarrollo humano y social (2007/2010-2011), Observatorio de la Deuda Social Argentina, Serie Bicentenario 2010-2016, UCA, EDUCA, pp. 251-255.
EN PORTADA
10-11
Tabla 1. Los tres problemas más importantes de la agenda pública argentina según años 2011-2015. Porcentajes por año y rango.
Problemas más importantes según la opinión pública
2011 2012 2013 2014 2015
Delincuencia/
Inseguridad 31.0%(1) 37.1%(1) 31.3%(1) 44,0%(1) 35.5%(1) Pobreza/
Desigualdad 16,2%(2) 11.5%(2) 14,8%(2) 12.1%(2) 16,6%(2) Problemas
de educación 14.1%(3) 11,2%(3) 11.9%(3) 11.8%(3) 10,9%(3) Otros (corrupción,
desocupación, eco-nomía, narcotráfico, etc.)
38,7% 40,2% 42,0% 33,1% 37,0
Fuente: Encuesta Deuda Social Argentina de Universidad Católica Argentina (EDSA UCA), Serie Bicentenario (2010 – 2016). Observatorio de la Deuda Social Argentina.
Alicia Casermeiro Pereson Universidad Católica Argentina. [email protected]
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Tradicionalmente, el periodismo es considerado el “Cuarto Poder, uno de los clásicos pesos y con-trapesos en la división de poderes del Estado, (…) custodiando el interés público, haciéndose eco del sufrimiento de los ciudadanos y desafiando a las autoridades” (Norris, 2000: 28-29). No obstante, para llegar a ese nivel de equilibrio de fuerzas donde el periodismo pueda ser un contrapoder efectivo, es necesario analizar su desempeño en relación con aquello a lo que busca controlar. Aquí, toma relevan-cia la noción de Rendición de cuentas (Accountabi-lity) política, entendida en su sentido más estricto como “un intercambio de responsabilidades y
po-tenciales sanciones entre los gobernantes y los ciu-dadanos” (Schmitter 2004: 47). Esta relación tendría lugar en un “espacio público mediatizado, en el que los medios son el fundamento de la comunicación ascendente y descendente entre el público de los ciudadanos y el sistema de la política” (Mazzoleni, 2010: 25). Así, el periodismo será el escenario natural de la accountability social (Peruzzotti y Smulovitz, 2001), considerando que “los medios no ejercen el poder (político, para entendernos), pero tienen la po-sibilidad de influir en varias formas e intensidades en ejercicio del poder” (Mazzoleni, 2010: 103, destaque en el original).
cios donde se revela e interpreta la realidad política. Sin embargo, esta parece estar enfocada más en las pugnas dentro de la elite que en un sistemático control de sus acciones o un empoderamiento a la población. Este artículo evalúa el desempeño del periodismo chileno en su rol de agente activo en solicitud de la ren-dición de cuentas de las autorida-des, concluyendo que se enfoca más en las exigencias de castigos que en buscar explicaciones de los actos y decisiones de los representantes.
Palabras clave: Rendición de cuen-tas; teoría del encuadre; reportajes.
Abstract
The features stories’ sections are spaces where political reality is re-vealed and interpreted. However, these seem to be more focused on the struggles within the elite than through a systematic control of their actions or towards the empower-ment of the people. This article eva-luates the performance of the Chi-lean journalism in its role of active agent in authorities’ accountability, concluding that it focuses more on the claims for punishments than on looking for explanations of the acts and decisions of the representatives.
Keywords: Accountability; framing; feature stories.
Fecha de recepción: 21/11/2016 :: Fecha de aceptación: 09/12/2016
Laureano Checa
RENDICIÓN DE CUENTAS
A TRAVÉS DE LA PRENSA
CHILENA
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MÁS PDDER LOCAL.
Más Poder Local. ISSN: 2172-0223. Número 30, Enero 2017, pp.
EN PORTADA
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Con el fin de despejar el aporte de los medios al “diálo-go crítico” que es la rendición de cuentas procedimos a analizar los reportajes publicados por la prensa de cobertura nacional y regional en Chile durante 20151. Buscamos determinar el aporte de estos espacios inter-pretativos (Santibáñez, 1995) al proceso de rendición de cuentas, entendiendo que esta considera de forma genérica “tres maneras diferentes para prevenir y corregir abusos de poder: obliga al poder a abrirse a la inspección pú-blica; lo fuerza a explicar y justificar sus actos, y lo supedita a la amenaza de sanciones” (Schendler 2004: 13).
De estas dos dimensiones, el autor desprende los que define como los tres pilares de la accountability: la obli-gación de las autoridades de informar a la población (ya sea garantizando el acceso o entregando proacti-vamente la información); la justificación de las decisio-nes; y, la posibilidad de sanción o castigo a los repre-sentantes por parte de la ciudadanía o la sociedad.
El análisis de la información se realizó siguiendo la teoría de framing, que asume el encuadre como “es la selección sutil, por parte de los medios de comunicación, de ciertos aspectos de un tema para que sean más importantes y por lo tanto hacer hincapié en una causa particular de un fenómeno” (Dearing y Rogers, 1992: 63-64). Para este enfoque, lo que se incluye y excluye es vital por cuan-to “cómo interpretamos la información varía en función de cómo esa información se contextualiza y se enmarca” (Scheufele e Iyengar 2012: 4).
Sobre esta base, se codificaron 121 reportajes políticos en categorías (no excluyentes). La primera de ellas es una clasificación genérica respecto al empoderamien-to en materia de derechos ciudadanos, y las restantes obedecen a los pilares antes mencionados (informa-ción, justificación y castigo).
En el gráfico se aprecia como la dimensión de dere-chos ciudadanos está totalmente ausente en los dis-cursos de los reportajes políticos (al punto que no aparece en la imagen). Por otro lado, las piezas infor-mativas que se concentraban en la entrega o exigencia de información y justificación, ni siquiera alcanzan al 15% en cada caso.
La única dimensión que aparece reflejada es la del cas-tigo, ya sea referido a la imagen de los gobernantes, los fracasos en futuras elecciones o a aquellas medidas que el propio sistema político impone a sus
integran-1 Investigación “Cuerpos de reportajes y pluralismo en la prensa chi-lena: Contenidos, discursos e imágenes en la construcción de la esfera pública política”, dirigida por el Dr. Cristian Cabalin y coinvestigado-res (entre los cuales se encuentra el autor de este artículo), adjudicataria del VII Concurso del Fondo de Estudios sobre el Pluralismo en el Sis-tema Informativo Nacional (CONICYT-Segegob). Código PLU150004.
tes. Un claro ejemplo de esto último es el reportaje pu-blicado por La Tercera el domingo 28 de junio de 2015, donde establece que en una reunión del oficialismo se acordó “impulsar un férreo pacto de disciplina de los miembros de la Nueva Mayoría que sancionará drástica-mente, incluso con expulsión, a quien se salga de la fila”.
El análisis de los reportajes destaca que los encuadres están concentrados en los resultados, en identificar ganadores y perdedores y, en buena parte, construyen relatos que están más cerca de narrar batallas que de explicar y empoderar políticamente a la población. Desde esta perspectiva, el castigo queda más cerca de ser una consecuencia del enfrentamiento que un me-canismo efectivo de control a la autoridad.
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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Dearing, J. W. y Rogers, E. M. (1992): Communication Concepts 6: Agenda· Setting. Thousand Oaks: Sage.
Mazzoleni, G. (2010): La comunicación política. Madrid: Alianza Editorial. Norris, P. (2000): A virtuous circle. Political communications in postindustrial societies. Cambridge: Cambridge University Press.
Peruzzotti, E. y Smulovitz, C. (2001): "Civil society, the media and internet as tools for creating accountability to poor and disadvantaged groups". Bac-kground paper for HDR 2002: Programa de Naciones Unidas para el Desa-rrollo (PNUD).
Santibáñez, A. (1995): Periodismo interpretativo. Santiago: Editorial Andrés Bello.
Schedler, A. (2004): “¿Qué es la Rendición de Cuentas?”. Serie Cuadernos de Transparencia nº 03. México D.F.: Instituto Federal de Acceso a la Infor-mación (IFAI).
Scheufele, D. e Iyengar, S. (2012). “The state of framing research: a call for new directions”. En K. Kenski y K. Hall Jamieson (Eds.): The Oxford Han-dbook of Political Communication Theories. New York: Oxford University Press.
Schmitter, P. (2004): "The Ambiguous Virtues of Accountability". Journal of Democracy, 15(4): 47-60.
Laureano Checa
Instituto de la Comunicación e Imagen. Director de la Es-cuela de Periodismo de la Universidad de Chile.
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Gráfico 1. Dimensiones de la Rendición de Cuentas. Información Justificación Castigo
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Resumen
El análisis de redes sociales permite entender cómo se ubican los políticos y sus seguidores en referencia a distintos temas, formando comunidades virtuales que brindan importante información acerca de quiénes replican sus mensajes y si están llegando a los electorados buscados. En este artículo analizamos el comportamiento virtual de los partidos en Twitter en las elecciones argentinas para presidente de 2015.
Palabras clave: Redes; elecciones; partidos políticos.
Abstract
The analysis of social networks allows to understand how politi-cians and their followers are placed in reference to different topics, forming virtual communities that provide important information: who replicate their messages and if they are reaching their voters. In this article we analyze the virtual behavior of parties on Twitter in 2015 Argentine elections for president.
Keyword: Social network; elections; political parties.
Fecha de recepción: 21/11/2016 :: Fecha de aceptación: 09/12/2016
Paula Clerici, Facundo Cruz y Lara Goyburu
LAS ELECCIONES
ARGENTINAS 2015
EN TWITTER
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Más Poder Local. ISSN: 2172-0223. Número 30, Enero 2017, pp.
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El análisis de redes se enfoca en el estudio de las es-tructuras sociales y data de mediados del siglo XX or-denando espacialmente dos tipos de información: los nodos, que son individuos, empresas, partidos, go-biernos; y las líneas entre nodos como vínculos perso-nales, laborales, transferencias de recursos, movilidad geográfica, etc. Las redes sociales digitales han recu-perado dichos análisis en el mundo contemporáneo. Antes resistidas por muchos políticos, hoy son barrios virtuales donde los candidatos deben estar presentes, fundamentalmente si quieren ser escuchados por las nuevas generaciones, intensamente vinculadas en el mundo virtual como en el «real». En esta dirección, “quizás la política de todos los días sigue siendo la vieja política, pero el dialogo político ha mutado de modo irre-vocable” (Calvo, 2015:11). A pesar de tener a nuestra disposición infinidad de información, las redes actúan como una «cámara de eco» en la cual solo escuchamos a quienes están más cercanos a nuestras preferencias (Calvo, 2015; Hanneman y Riddle, 2005).
El año pasado observamos en Twitter desde el Obser-vatorio de Redes (@O_de_R) cómo las agrupaciones políticas argentinas se movieron durante las eleccio-nes en un clima de época de cambio de ciclo. Luego de 12 años consecutivos de gobierno del Frente para la Victoria-Partido Justicialista (FPV/PJ) el escenario de competencia polarizó más que nunca. El FPV/PJ presentó al candidato presidencial Daniel Scioli. En el polo opositor, se presentaron dos coaliciones con chances de acceder de ganar: Cambiemos (Unión Cívica Radical-UCR, Propuesta Republicana-PRO y Coalición Cívica-CC) cuyo candidato Mauricio Macri
(PRO) ganó la primaria del espacio; y Unión por Una Nueva Alternativa (UNA) del ex PJ Sergio Massa. La segunda vuelta sería disputada por Scioli y Macri.
Durante el monitoreo, trabajamos con más de un mi-llón doscientos mil tuits: algunos resultados se ilus-tran en los gráficos 1 y 2. ¿Cómo funciona la técnica? Un usuario emite un tuit, otros lo replican y lo mismo ocurre con sus seguidores, así se propaga en la red social. Los actores se ubican virtualmente de acuerdo a las conexiones que ellos mismos generan con sus retuits y favs: cuantos más son, mayor centralidad tienen los usuarios y mayor será la cercanía entre re-tuiteros y retuiteados. Actores con estas características poseen mayores probabilidades de recibir y transmitir información (Borgatti et al., 2014)1.
¿Qué encontramos? Los líderes de Cambiemos es-tuvieron juntos toda la campaña y Twitter no fue la excepción. Mientras el PRO privilegió una campaña en redes masiva y coordinada, la UCR aportó caudal desde el territorio tradicional. Así el PRO fue desarro-llando su territorio físico a la par que su territorio vir-tual. Al FPV/PJ le costó dar el salto 2.0: fue generaliza-da la ausencia digital de los principales dirigentes del espacio. “A veces me llamaban para que saliera a pintar pa-redes. Pero cuando viajamos en tren, no miramos el paredón con pintadas: miramos el celular”2, comentaba el jefe de la campaña digital de Scioli, César Gazzo. Asimismo,
1 Es importante resaltar que la ubicación de los actores en la red no implica postura ideológica alguna.
2 Declaraciones en la mesa redonda “#MacriPresidente vs. #ScioliPresi-dente: redes sociales en la campaña 2015”, organizada por el Centro de Estudios sobre Medios y Sociedad en Argentina (MESO).
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Más Poder Local. ISSN: 2172-0223. Número 30, Enero 2017, pp.
su militancia se comportó diferente en la calle que en el ciberespacio: lo que mostró de cohesión y unidad en el territorio, no logró replicarlo en densidad en Twit-ter. “Nos hubiera gustado que Cristina (Fernández) nos hi-ciera un retuit”, comentó también Gazzo. Un ejemplo: la ubicación de la cuenta de la presidenta el cuadrante superior del gráfico 1 la muestra alejada de la comuni-dad tuitera de Scioli. La presencia del oficialismo co-menzó a notarse recién y fuertemente entre la elección general y el ballotage. El FPV/PJ cerró la campaña con una red de usuarios notablemente más extensa y co-hesionada como se observa en el Gráfico 2.
¿Cómo pueden aprovechar esta herramienta los di-rigentes políticos? Si bien las redes virtuales no pre-dicen resultados, muestran coincidencias entre los usuarios que retuitean los mensajes emitidos por los actores. El año pasado pudimos adelantar dos conclu-siones. Primero, Sergio Massa declaraba en los medios que, aunque no apoyaría abiertamente a Cambiemos, no volcaría su capital político hacia el FPV/PJ. Twitter ya lo «cantaba». Segundo, antes de que ocurriera en 2016, las redes mostraban la cercanía virtual de Ser-gio Massa y Margarita Stolbizer (GEN) por el hecho de compartir los retuits de sus respectivos electorados (ver el cuadrante superior del Gráfico 1).
Si bien la actividad digital no define una elección, su ausencia puede ser una mala estrategia. Territorios
real y virtual conviven. La ciudadanía digital es una realidad y aunque los hitos políticos en las redes so-ciales tienen sus dinámicas propias, el atractivo y la atención hoy son valores escasos. Y cotizan en bytes.
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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Borgatti, S., Brass, D. y Halgin, H. (2014): “Social network research: confu-sions, criticisms, and controversies”. En D. Brass, G. Labianca, A. Mehra, D. Halgin y S. Borgatti (Eds.): Research in the Sociology of Organizations vol. 40. Bradford, UK: Emerald Publishing.
Calvo, E. (2015): Anatomía política de Twitter en Argentina. Tuiteando #Nis-man. Buenos Aires: Capital Intelectual.
Hanneman, R. y Riddle, M. (2005): Introduction to social network me-thods. Riverside, CA: University of California, Riverside. http://faculty.ucr. edu/~hanneman/
Paula Clerici UBA-UTDT-CONICET
Facundo Cruz UBA-UNSAM-CONICET
Lara Goyburu IIGG/UBA-UTDT
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MÁS PDDER LOCAL. 17 PERISCOPIO ELECTORAL PE RISCO PIO ELEC TO RAL
Más Poder Local
LOS ÚLTIMOS ESTERTORES DEL 2016
En este número de Más Poder Lo-cal, nuestro periscopio aborda el último proceso electoral de Nica-ragua celebrado el pasado 6 de no-viembre, aportando las claves de la victoria del Frente Sandinista de Liberación Nacional, que posibilitó el tercer mandato consecutivo del presidente Daniel Ortega. La falta de competencia, la difusa frontera entre partido y Estado, y el mo-vimiento a favor de la abstención marcaron unas elecciones plagadas de polémica.
El periscopio, ha estado presente también en las elecciones de los Es-tados Unidos de la mano de Ernes-to Hernández Norzagaray, que ha tratado de arrojar luz y dar algunas de las claves del por qué del viraje de un presidente como Obama a otro en sus antípodas, el presidente electo Donald Trump.
Por otro lado, en el momento de publicar esta edición se habrán dado a conocer los resultados ofi-ciales de la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Haití. Según los resultados preliminares de la primera vuelta divulgados por el Consejo Electoral Provisio-nal, Jovenel Moise, del Partido Haitiano Tet Kale, habría ganado las elecciones con un 55,67% de los votos, mientras que el candidato de la Liga Alternativa por el Pro-greso y Emancipación Haitiana, Jude Celestin, sería segundo con el 19,52%. De confirmarse estos resultados, no sería necesaria una segunda vuelta, ya que, según la ley, es necesario un 50% más un
voto de diferencia para evitar di-cha segunda vuelta. Sin embargo, Celestin aseguró que los resultados fueron amañados a favor de Moise, por lo que han sido impugnados por varias formaciones.
Las siguientes elecciones a abordar son las presidenciales de Ecuador, cuya primera vuelta serán el 19 de febrero y, en caso de ser necesarias, el balotaje se produciría el 2 de abril de 2017, además, también se elegirán 137 legisladores y a cinco parlamentarios andinos. La prime-ra novedad en estos comicios será la ausencia del presidente Rafael Correa por primera vez en la últi-ma década, en su lugar, será el el exvicepresidente Lenin Moreno el candidato por Alianza País. Por su parte, el líder del movimiento CREO, el exbanquero Guillermo Lasso será, según las encuestas, el principal opositor.
Por último, el próximo 12 de mar-zo tendrán lugar las elecciones pri-marias de Honduras, en las que se elegirán los candidatos para unos 2.990 cargos, con el de presidente entre ellos, 298 alcaldías y 128 di-putados. De estas elecciones, sal-drán los candidatos a los comicios generales que tendrán lugar en noviembre. Entre estos candida-tos, estará seguramente el actual presidente Juan Orlando Hernán-dez, después de que el Tribunal Supremo Electoral se lo permitiese a pesar el recurso presentado por el expresidente Manuel Zelaya con el objetivo de impedir que el presi-dente pudiese ser reelegido.
Ecuador
19 de febrero de 2017 Elecciones Presidenciales (1ª vuelta) y Legislativas.
México
4 de junio de 2017
Elecciones en Veracruz, Méxi-co, Nayarit y Coahuila.
Chile
2 de julio de 2017
Elecciones Presidenciales y Legislativas.
Honduras
12 de marzo de 2017 Elecciones primarias.
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PERI ELEC
TO
Ernesto Hernández Norzagaray
LA REBELIÓN DEL MALESTAR
Resumen
En este artículo se analizan los resultados de las elecciones pre-sidenciales en USA 2016, así como el contexto político y social que explica el triunfo de la campaña electoral de Trump. Palabras clave: Elecciones presidenciales; USA; Trump.
Abstract
This article analyzes the results of the presidential elections in USA 2016. It also analyzes the political and social context that explains the triumph of the election campaign of Trump. Keyword: Presidential elections; USA; Trump.
Los días dorados del estilo de vida americano y las instituciones del Estado de Bienestar se han venido extinguiendo sostenidamente desde hace dos décadas y esa transformación ha traído desempleo, bajos sa-larios, incertidumbre, irritación, miedo y un profun-do malestar. Cada día existen más desencantaprofun-dos y la mayoría dispuesta a votar lo que represente la posi-bilidad de un cambio. Cualquiera que este sea. Antes votaron al “socialista” Obama y ahora en las antípo-das al ultraderechista Donald Trump.
¿Qué explica ese desplazamiento
de grandes franjas del voto
norte-americano en menos de cuatro años?
O en otras latitudes, ¿el voto
crecien-te a favor de las opciones electorales
xenófobas, el Brexit inglés o el fracaso
del referéndum en Colombia?
Podríamos a empezar diciendo que es producto de un malestar que viene de lejos y llegó para quedarse un buen tiempo. De la profundidad y desesperación de la gente ante la amenaza a lo que queda de su se-guridad personal. En el caso norteamericano viene de la llamada América profunda, heredera de aquel mundo desolador que describiera John Steinbeck en Las uvas de la ira y Al este del Edén, la de los granjeros, pero también de los pobres de las ciudades grandes y pequeñas, franjas gruesas de la clase media y las élites económicas conservadoras.
Son el sonido de malestar que la élite política no ha sabido escuchar, y menos actuar en consecuencia para mitigar los daños que ha ocasionado la globalización con sus políticas excluyentes y al mismo tiempo la
percepción de tolerancia a quienes supuestamente son los culpables de su fragilidad, incertidumbre y mie-do. Lo hicieron durante la era Bush y lo hacen ahora en la de Obama. No confiaron en Hillary Clinton y apostaron todo por el outsider Donald Trump, es decir, por alguien ajeno a la política del binomio demócrata-republicano, cansados quizá de la tortuosidad de los burócratas de Washington y como forma de expresar su descontento.
Y, es que aun cuando Trump fue postulado por el Par-tido Republicano, su personalidad no corresponde a la de un político convencional. Es un hombre exitoso de negocios y nunca ha detentado un cargo público. Ese perfil le permitió hacer una campaña estridente repar-tiendo culpas dentro y fuera de los Estados Unidos de Norteamérica; dentro y fuera de su partido y siempre contra las políticas sociales de los demócratas, y termi-nó provocando fracturas en su propio partido, entre ellas la distancia de los Bush. No obstante, triunfó en la mayoría de los estados hasta superar la barrera los 270 votos electorales sin que esto significara lo mismo con el voto popular que fue mayor para Clinton pues obtuvo 61.318.162 votos que significan el 47,8%; mien-tras Donald Trump logró obtener 60.541.308 votos que representan el 47,3% de la votación emitida.
Esta contradicción del sistema electoral expresa al me-nos dos problemas: 1) porque permite ser ganador a quien no obtuvo la mayoría de votos, y 2) que siguen sobrerrepresentados los estados pequeños con escasa población. Lo que significa que los votos electorales reclaman proporcionalmente un mayor número de apoyos en los estados más densamente poblados que la mayoría de los estados del medio oeste estadouni-dense.
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EE.U U.
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PERISCOPIO ELECTORAL
Esta suerte de malapportionment1 permite, por
ejem-plo, que California con una población de 38 millones 800 mil tenga 55 votos electorales, mientras Wyoming con solo 584.153 habitantes tenga derecho a 3 votos electorales, lo que significa que cada voto electoral en California representa a 705.454 habitantes mientras Wyoming 194.707.
Iba a ir contra los musulmanes
y los migrantes mexicanos, unos por
“terroristas” y los otros por
“narcotrafi-cantes y violadores”.
Y el triunfo de Trump se explica de la peor manera, ofreció la construcción del muro en la frontera con México con cargo a sus contribuyentes vecinos, altos aranceles para las exportaciones chinas y control de remesas de los migrantes que ascienden a los 25 mil
1 El porcentaje de escaños de un distrito no coincide con el porcentaje de población del mismo, lo que da lugar a que algunos distritos estén sobrerrepresentados y otros infrarrepresentados. https://es.wikipedia. org/wiki/Gerrymandering. Consultado 17 de Noviembre de 2016.
millones de dólares anuales, o la revisión del TLC o la humillación a las mujeres y discapacitados.
Nada que pudiera servir a sus objetivos quedó fuera del guion de la esperanza de “defender” a su país de las asechanzas reales o ficticias. Es ahí donde hizo clic con los inconformes con el establishment de Washing-ton. Ese mundo sofisticado que hemos visto con toda la luz, y gracias a Netflix, en la serie House of cards. El mundo de intrigas palaciegas, traiciones y componen-das del poder estadounidense. Son los que ahora hi-cieron valer su voto para poner a alguien que les dijo lo que querían escuchar: Que iba a ir contra los mu-sulmanes y los migrantes mexicanos, unos por “terro-ristas” y los otros por “narcotraficantes y violadores”.
Y ofreció además recuperar los empleos que se perdie-ron por el TLC entre EE.UU., Canadá y México y com-batir con mano dura la inseguridad de la frontera sur. Y, por si fuera poco, prometió relanzar a EE.UU. en un mundo hostigado por las migraciones ilegales, el terrorismo, la violencia y ya con el triunfo en la bolsa, lo refrenda cuando afirma: Tenemos que reconstruir a EE.UU., recuperar el sueño norteamericano.
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Más Poder Local. ISSN: 2172-0223. Número 30, Enero 2017, pp.
PERI ELEC
TO
LA REBELIÓN DEL MALESTAR
Ernesto Hernández Norzagaray
Profesor Investigador de la Universidad de Occidente-México.
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Y la respuesta, si bien no ha sido masiva pues de los 200 millones de potenciales electores solo sufragó poco más el 54% y en una lucha cerrada por los vo-tos electorales. Donald Trump alcanzó 306 mientras Hillary Clinton solo 232; lejos del primer periodo de Barack Obama que en 2008 obtuvo 365, contra los 173 del republicano John McCaine y aun en 2012 ya con el desgaste de gobierno logró superar ampliamente al ex gobernador de Massachusetts, Mitt Romney.
Tabla 1. Distribución de votos electorales (2008-2016)
Año Partido Demócrata Partido Republicano
2016 232 306
2012 332 206
2008 365 173
Pero, por el diseño electoral ese voto del malestar se extendió a la integración de la Cámara de Represen-tantes y el Senado que estará bajo control republicano. Así deja a los demócratas sin poder ser un verdadero contrapeso al tono amenazador de Trump especial-mente en temas como el programa de asistencia sa-nitaria, mejor llamado Obamacare, el TLC de América del Norte o el restablecimiento de las relaciones diplo-máticas con Cuba.
Lo que si se perfila, paradójicamente, son alianzas entre demócratas y republicanos en las cámaras le-gislativas, ya que la oferta dura de Trump choca con el sistema de intereses y eso obliga a situar al futuro Presidente en la realidad, la de todos los días, que es la que dice hasta donde se puede ir sin arriesgar la go-bernabilidad y la estabilidad. Es la apuesta por las ins-tituciones. El sistema de contrapesos que ha impedido en otros países la llegada de personajes afines ideoló-gicamente a Trump o la implementación de políticas irracionales en un mundo globalizado.
Y es que fue una campaña electoral donde los dardos de convencimiento estuvieron dirigidos a la parte emocional de los potenciales electores. Hillary seña-lando a Trump como lo peor que le podía suceder a la Unión Americana y al mundo; mientras Trump se-ñalaba con dedo flamígero a los culpables de la situa-ción de inseguridad y abandono de la mayoría de sus compatriotas.
Quizá, esa estrategia de comunicación política, sus-tentada en el miedo explique en parte la derrota de Hillary, pues ante un pueblo que buscaba señales de esperanza terminó abriendo la puerta e hizo clic con el discurso de Trump, quien tenía un discurso más espe-ranzador para el ciudadano medio con todos los ase-gunes que se les quiera poner. Está claro que socieda-des abrumadas por la incertidumbre y el miedo, son susceptibles de caer en el tejido nacionalista o popu-lista. O ambos a la vez. La oferta de Trump de volver a hacer de su país la potencia que fue en la segunda posguerra suena atractiva para las nuevas generacio-nes pero con escasos asideros en la realidad. El mundo ha cambiado y con ello la distribución del poder eco-nómico y militar.
El triunfo de Trump finalmente representa una seria amenaza para México, más que cualquier otro país la-tinoamericano, podría ser el chivo expiatorio más cer-cano para satisfacer las ansias de mano dura de la ma-yoría de estadounidenses y verse muy pronto a través de gestos diplomáticos. Ya el valor del peso expresa el nerviosismo de los inversores y esto debe poner al gobierno mexicano a trabajar para evitar que termine en una fuga de divisas, en tanto, las instituciones esta-dounidenses logren mostrar su capacidad regulatoria entre el discurso de campaña electoral y la realidad del sistema de intereses económicos.
En definitiva, parar civilizadamente el tropel de Trump y la rebelión del malestar, expresado en las ur-nas, que en algunas regiones ha significado violencia contra inmigrantes, legales o ilegales, el resurgimiento de la ideología de la primacía blanca y una profunda división social. A la par de lo peor de este cambio po-lítico están hasta ahora vigentes los contrapesos eco-nómicos, sociales y políticos que deben operar para evitar la balcanización del país o la ruptura del pacto federal como sucede con la amenaza de un sector de la sociedad californiana.
MÁS PDDER LOCAL.
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PERISCOPIO ELECTORAL
NIC AR
AG UA
Jorge Vilaplana del Cerro e Inma Melero López
ELECCIONES EN NICARAGUA, EL TRIUNFO DE
LO CONOCIDO
Fecha de recepción: 07/12/2016 :: Fecha de aceptación: 14/12/2016
Con motivo del último proceso electoral de Nicara-gua, hemos podido comprobar una vez más la impor-tancia de la comunicación en la política. De hecho, es durante las campañas electorales cuando los actores políticos se esfuerzan por construir mensajes con el fin de persuadir a sus electores, se despliegan al máximo las relaciones públicas, el marketing político, el uso de redes sociales, los planes de medios, etcétera. Los actores políticos deben demostrar que son hábiles co-municadores y productores de contenidos, porque la política es eso: comunicación. Aunque nos situamos en tiempos donde la presencia mediática es clave y la hiperpersonanilización de la política es una tenden-cia, podemos decir que la campaña en Nicaragua tuvo un carácter atípico en relación a procesos electorales anteriores. La presentación de agendas, el intercam-bio de temas para resolver los problemas del país, o la confrontación de ideas o modelos de gobierno fueron los grandes ausentes. Pero, sobre todo, el desconoci-miento de algunos candidatos a la presidencia fue ca-racterístico en estas elecciones.
En el proceso electoral nicaragüense de noviembre de 2016 para elegir al presidente y vicepresidente de la República y diputados nacionales, departamentales y al Parlamento Centroamericano, fueron seis los parti-dos políticos que participaron en la misma. La victoria del Frente Sandinista de Liberación Nacional (en ade-lante FSLN), posibilitó el tercer mandato consecutivo
del presidente Daniel Ortega, cuya esposa Rosario Murillo le acompañó, esta vez, como candidata a la vicepresidencia.
El día de las votaciones el presidente Daniel Ortega resumió el proceso de la siguiente manera: "Hoy esta-mos culminando con las votaciones de este proceso electo-ral realmente, de un valor infinito, porque se desarrolló sin odio, sin confrontación, sin muertes…". Y claro, eso llama la atención, y algunos dicen: aquí como que no hay elecciones porque no nos estamos insultando. Si bien sus palabras pueden interpretarse como el resultado de un proceso pacífico, también evidencian la ausen-cia de debate, de intercambio de ideas, propuestas de modelos de gobierno, de mensajes y de esa dinámica propia de una competencia por el poder.
Todo ello reflejó que el FSLN se enfrentaba a partidos político cuyos objetivos eran aprovechar la coyuntura electoral, obtener un determinado número de diputa-ciones y el mínimo del porcentaje de votos para con-servar su personalidad jurídica.
En síntesis, con un carácter legitimador del proceso electoral más que con un deseo real de acceder al po-der. Pero en el camino surgió el movimiento promotor de la abstención que, a diferencia de los partidos opo-sitores, supo utilizar de mejor manera los elementos propios de una campaña para posicionar su agenda.
Resumen
La importancia de la comunicación política y electoral ha hecho de las elecciones en Nicaragua un caso excepcional. Marcadas por la falta de planificación, y la deficitaria estrategia de cam-paña de todos los candidatos excepto del presidente Ortega, las elecciones nicaragüenses se saldaron con una diferencia abis-mal que quedaría patente en los resultados. La difusa frontera entre partido y Estado, y el movimiento a favor de la abstención marcaron unas elecciones que resultaron ser realmente pecu-liares.
Palabras clave: elecciones; comunicación política; estrategia; campañas electorales; Nicaragua; temas; agenda.
Abstract
22 Más Poder Local. ISSN: 2172-0223. Número 30, Enero 2017, pp.
Respecto a los actores principales, a excepción del presidente Ortega, quien posee una carrera electoral de casi cuarenta años de presencia ininterrumpida en la política nacional, el resto de candidatos resultaron grandes desconocidos para la población. Ortega no apareció en actividades de campaña y fue sustituido por jóvenes activistas que llevaron el mensaje en su nombre y en el de su esposa.
Maximino Rodríguez, candidato presidencial del Par-tido Liberal Constitucionalista (en adelante PLC), un ex comandante de la Resistencia Nicaragüense que combatió al gobierno sandinista en la década de los años 80 y ex diputado, resultó tal vez el menos des-conocido. Los otros tres candidatos se enfrentaron a grandes dificultades para posicionarse ante el elec-torado y darse a conocer en menos de tres meses de campaña electoral.
El Partido Liberal Independiente (en adelante PLI), –cuyo control le fue arrebatado a Eduardo Monteale-gre, considerado uno de los más reconocidos oposito-res, por decisión de los poderes Judicial y Electoral a tan solo 6 meses de las elecciones– presentó a Pedro Reyes como candidato a presidente que luego fue sus-tituido por el odontólogo José del Carmen Alvarado, de 66 años, un candidato aún más desconocido. Alian-za Liberal Nicaragüense (en adelante ALN), escogió al pastor evangélico Saturnino Cerrato de 65 años, quien dirigió por más de dos décadas las Asambleas de Dios. Erick Cabezas, abogado, el más joven de los candidatos con 39 años de edad, representó al Partido Conservador (en adelante PC) siendo, además, el úni-co candidato ganador de elecciones primarias inter-nas. Carlos Canales, ingeniero de 60 años de edad, se presentó como candidato a presidente por y Alianza por la República (en adelante APRE). Además, par-ticiparon en las elecciones un grupo de ciudadanos aglutinados en el Frente Amplio por la Democracia (en adelante FAD), Ciudadanos por la Libertad (en adelante CxL), y el Movimiento por Nicaragua (en adelante MpN), quienes promovieron la abstención, que de acuerdo a sus cálculos, alcanzó entre el 68 y el 70% –según el monitoreo de un porcentaje determina-do de Juntas Receptoras de Votos realizadetermina-do por la FAD y CxL, ambas agrupaciones integraron las estructuras del PLI bajo el control de Montealegre–. Contrario a
estas cifras, las autoridades electorales registraron una participación del 65,3% y una abstención del 34,7 %.
En cuanto a la presentación de las agendas, si en pro-cesos anteriores se cuestionaba la forma superficial de presentación de las agendas de gobierno, en este caso fue aún más grave. Solamente el FSLN ofreció la continuidad de lo logrado hasta ahora: estabilidad de la macroeconomía, infraestructura, programas so-ciales, subsidios, alianza público privada y áreas re-creativas. El resto de partidos no logró articular una oferta atractiva para los electores que habitan el se-gundo país más pobre de América Latina. Claudia Lu-cía Chamorro Barrios, hija de la ex presidenta Violeta Barrios manifestó en repetidas ocasiones que “no hay por qué, ni por quién votar”, tanto fue así, que con-siguió que fuera el tema que se impuso en la agenda mediática. El impulso de este tema estuvo en manos del FAD bajo los lemas “Yo no boto mi Voto” y el “Circo Electoral”. “Siempre al frente”, fue el lema que promovió el FSLN, sin responder a la propuesta de la FAD. El PLC, sí respondió y se enfocó en demostrar que “Sí había por quién votar”, se presentaron como la fórmula del cambio con discurso en contra del ac-tual gobierno dictadura. ALN, por su parte, presentó a su candidato con la transparencia como tema central.
Un elemento clave en estas, y en todas las elecciones, es la comunicación interna. De ese modo, se necesitan embajadores que trasladen el mensaje del partido
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ELECCIONES EN NICARAGUA, EL TRIUNFO DE LO CONOCIDO
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