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Variabilidad del ecotipo de alfalfa tierra de campos (Medicago sativa l.)

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VARIABILIDAD DEL ECOTIPO DE ALFALFA TIERRA DE CAMPOS

{Medicago sativa L.)

TESIS DOCTORAL

Ángel Fombellida Villafruela Ingeniero Agrónomo

(2)

DEPARTAMENTO DE PRODUCCIÓN VEGETAL: FITOTECNIA

ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIEROS AGRÓNOMOS UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE MADRID

VARIABILIDAD DEL ECOTIPO DE ALFALFA TIERRA DE

CAMPOS (Medicago sativa L.)

ÁNGEL FOMBELLIDA VILLAFRUELA

(Autor) Ingeniero Agrónomo

PEDRO URBANO TERRÓN

(Director)

Dr. Ingeniero Agrónomo

(3)

VARIABILIDAD DEL ECOTIPO DE ALFALFA TIERRA DE

CAMPOS (Medicago sativa L.)

Memoria que para optar al Grado de Doctor presenta el Ingeniero Agrónomo Ángel Fombellida Villafruela. Realizada bajo la dirección del Dr. Pedro Urbano Terrón.

(4)

Tribunal nombrado por el Mgfco y Excmo. Sr. Rector de la

Un

de.

Universidad Politécnica de Madrid, el día de

Presidente D

Vocal D.

Vocal D.

Vocal D.

Secretario D.

Realizado el acto de defensa y lectura de la Tesis el día.

de de en

Calificación:

EL PRESIDENTE LOS VOCALES

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proporcionada por la Escuela de Capacitación Agraria de Viñalta, en cuyos terrenos se establecieron las parcelas de ensayo. De su dirección se hizo cargo D. Pedro Urbano Terrón, catedrático del Departamento de Producción Vegetal: Fitotecnia de la Universidad Politécnica de Madrid, a quien expreso mi más sincero agradecimiento.

Imprescindible y muy efectiva ha sido la colaboración de D. Valentín Pando Fernández, del Departamento de Estadística e Investigación Operativa de la Universidad de Valladohd, por su asistencia en el tratamiento estadístico de los resultados.

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RESUMEN

La comarca de Tierra de Campos ocupa parte de las provincias de Falencia, Valladolid, Zamora y León. Es una extensa planicie de clima continental y suelos pesados. El aprovechamiento agrícola está basado principalmente en el cultivo de cereales de invierno. El tipo de ganadería predominante es la de ovino en régimen extensivo. A pesar de que la cabana ganadera es muy numerosa, el cultivo de forrajes no está muy extendido, destacando la alfalfa, que en secano es habitual que tenga un triple aprovechamiento: heno, pasto y semilla. Esta forma de manejo, en este ambiente, a lo largo de los años, ha originado un tipo de alfalfa conocido con el nombre de "Tierra de Campos".

La tradición que existe en la comarca en el cultivo para la obtención de semilla motivó la introducción de alfalfas flamencas para su multiplicación, si a esto unimos el mayor intercambio de semilla, la consecuencia ha sido la contaminación del ecotipo.

Con el presente trabajo se contribuye al estudio de la variabilidad del ecotipo Tierra de Campos, anahzando los caracteres que deñnen a la especie y al ecotipo, determinando cuales de ellos serán los más adecuados para su identificación.

El trabajo comenzó con una prospección en las zonas más habituales de Tierra de Campos de cultivo de alfalfa, recogiéndose 56 muestras de semilla, que se analizaron en laboratorio (semilla), invernadero (plántula) y campo (planta); en este caso, en dos condiciones diferentes: secano y regadío, a lo largo de tres años. Junto con las muestras se utilizaron como testigos alfalfas de diferente precocidad.

(7)
(8)

SUMMARY

The geographical región known as Tierra de Campos extends over parts of the provinces of Falencia, Valladolid, Zamora and León. It is a large upland plain with continental climate and heavy soils. cropping systems are mainly based on winter grains. Sheep farming, with sheep foraging on the open fíelds and shrublands, is by far the leading form of livestock raising. In spite of the very large numbers of sheep in the área, forage cropping is not widespread; the main crop in this respect being alfalfa, grown as a dry-land crop and with three distinct uses: hay, pasture and seed. Through time and under the prevailing conditions, this form of handling the crop has eventually led to the development of a new type of alfalfa known as "Tierra de Campos".

The traditional growing of alfalfa for seed production was considerably transformed by the introduction of Flemish varieties for breeding purposes. This fact together with the ever increasing volume of commercially available seed contributed significantly to the contamination of the ecotype.

The aim of our research work was to study the variability in the ecotype "Tierra de Campos", analysing the distinctive traits of the species and the ecotj^e and trying to determine those most suitable for Identification purposes.

This research started off with a survey of the most signiñcant alfalfa growing áreas, coUecting 56 seed samples which were later analyzed in the laboratory (seed), in the greenhouse (seedlings) and in ñeld triáis (plant), the latter under both irrigation and dry-land conditions, for a period of three years. At the same time, several varieties with varying regrowth rates were used as controls.

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(10)

ÍNDICE

Página

Autor y Director I

V°B° II Tribunal III Agradecimientos IV

Resumen V Summary VII índice IX

Capítulo I.- INTRODUCCIÓN

1.-ANTECEDENTES 1

1.1.- EL GÉNERO Medicago 1

1.1.1.- Centro de origen 1 1.1.2.- Taxonomía 1 1.1.3.-Descripción botánica 5

1.1.4.-Habitat 6

1.2.- LA ALFALFA CULTIVADA 7

1.2.1.- Origen genético 7

1.2.2.- Historia del cultivo 7

1.3.- LA ALFALFA EN ESPAÑA 10

1.3.1.- Ecotipos y cultivares 10 1.3.2.- Situación actual 14

1.3.3.-Cultivo 18

1.4.- LA ALFALFA EN TIERRA DE CAMPOS 23

1.4.1.- Situación actual 23 1.4.2.-Aprovechamiento y manejo del alfalfar 35

1.4.3.-Cultivo 37

Capítulo IL- JUSTIFICACIÓN Y OBJETIVOS

(11)

1.1.-DELIMITACIÓN 4 2 1.2.-RELIEVE 46 1.3.-GEOLOGÍA 47 1.4.-EDAFOLOGÍA 47 1.5.-CLIMATOLOGÍA 47 1.6.-VEGETACIÓN 51

2.- MATERIAL 52 3.- METODOLOGÍA UTILIZADA 55

3.1.-LABORATORIO 56 3.2.-INVERNADERO 57

3.3.-CAMPO 58

4.- CALENDARIO DE TOMA DE DATOS 64

4.1.-SECANO 64 4.2.-REGADÍO 64

5.-ANÁLISIS ESTADÍSTICO 65

Capítulo IV.- RESULTADOS Y DISCUSIÓN

L- AGRUPACIÓN EN CLASES 67 2.- RESULTADOS DE LA AGRUPACIÓN 72

2.1.-LABORATORIO 73 2.2.-INVERNADERO 74

2.3.-CAMPO 76

2.3.1.-Rebrote primaveral 76 2.3.2..-Velocidad de crecimiento antes del primer corte 81

2.3.3.- Velocidad de crecimiento 86

2.3.4.-Floración 95 2.3.5.- Color de la corola 98

2.3.6.-Persistencia .- 101

3.-ANÁLISIS DISCRIMINANTE 103

3.1.-RESULTADOS 103

3.1.1.- Agrupación en cuatro clases 103 3.1.1.1.- Ensayos de campo y de invernadero 103

3.1.1.2.- Ensayo de secano 106 3.1.1.3.- Ensayo de regadío 109

(12)

3.1.2.2.- Ensayo de secano 115 3.1.2.3.- Ensayo de regadío 118

4.-DISCUSIÓN 121

4.1.-LABORATORIO 121 4.2.-INVERNADERO 122

4.3.-CAMPO 123 4.3.1.-Rebrote primaveral 123

4.3.2.- Velocidad de crecimiento antes del primer corte 124

4.3.3.- Velocidad de crecimiento 125 4.3.4.- Fecha de floración 126

4.3.5.- Color de la corola 127 4.3.6.- Persistencia 128 4.4.-ANÁLISIS DISCRIMINANTE 129

5.-DISCUSIÓN GENERAL 131

Capítulo V.- CONCLUSIONES

1.-CONCLUSIONES 135 2.-RECOMENDACIONES 138

Capitulo VI. BIBLIOGRAFÍA

(13)
(14)

CAPITULO I.- INTRODUCCIÓN

1.-ANTECEDENTES

1.1.- EL GENERO Medicago L.

1.1.1.- CENTRO DE ORIGEN

MICHAUD et al. (1988), citando a SINSKAYA (1950), indican que son dos los centros de origen. Uno en la zona montañosa del Cáucaso, noroeste de Irán y noreste de Turquía, y otro en Asia Central. QUIROS y BAUCHAN (1988) también coinciden en señalar la primera zona como centro de origen primario.

DEL POZO (1983) considera Asia Menor y el Sur del Cáucaso como centros de origen, puesto que es donde más eco tipos existen en estado espontáneo.

1.1.2.-TAXONOMÍA

El género Medicago pertenece al orden Leguminosales, superfamilia Leguminosas, familia Fabaceae. Han sido muchos los autores que se han ocupado de la sistemática y filogénesis de este género, destacando en los últimos años MICHAUD et al. (1988) y QUIROS y BAUCHAN (1988), que han encontrado información complementaria sobre la evolución y distribución de Medicago sativa.

Para la clasificación del género Medicago se utilizan caracteres morfológicos, persistencia y nivel de ploidía. LESINS y LESINS (1979) dividen el género en cuatro subgéneros, agrupando las especies fundamentalmente por la facihdad de hibridación entre ellas y la viabilidad de su descendencia, junto con la longevidad, el número cromosómico y la forma de la vaina.

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en forma de nuececilla, con la punta retorcida formando una pequeña espiral: 2 especies anuales.

2.- Subgénero Orbicularia Grossh. Vainas plurisemilladas, semillas con el axis formando un ángulo recto respecto a la sutura ventral de la vaina. 6 secciones y 7 especies, anuales y perennes

3.- Subgénero Medicago Tutin. Vainas plurisemilladas, rectas, curvadas o espiraladas pero con un amplio centro, semillas con el axis paralelo a la sutura ventral. Perennes. 4 secciones y 17 especies.

4.- Subgénero Spirocarpos (Ser.) Grossh. Vainas plurisemilladas, espiraladas, formando un centro muy cerrado, semillas con el axis paralelo a la sutura ventral. Anuales. 4 secciones y 29 especies.

En el género Medicago se incluyen especies diploides (la mayoría), tetraploides y hexaploides, con número cromosómico básico n = 8. También se incluyen en él cinco especies con 2n = 14, M. constricta Dur., M.praecox D C , Medicagopolymorpha L., Medicago rigidula (L.) AU. y Medicago murex Willd (QUIROS y BAUCHAN, 1988).

Todas las formas han sido agrupadas en el complejo Medicago sativa (QUIROS y BAUCHAN, 1988). Los taxones base de este complejo sonM sativa ssp. sativa, M. sativa ssp.

(16)

CAPITULO I.- INTRODUCCIÓN

Figura 1.- Posible evolución del complejo Medicago sativa (QUIROS y BAUCHAN, 1988)

ssp. X polychroa

ssp. glutinosa ssp. coerulea

ESPECIES ANCESTRALES (Perennes)

M. glomerata

• ssp. sativa

ssp. X tunetana\

ssp. X hemicycla ssp. X varia

ssp. falcata " ^ s s p . falcata

(17)

Tabla 1.- Relación de especies del género Medicago

SUBGÉNERO SECCIÓN SUBSECCION ESPECIE

/.- Lupularia lupulina; secundiflora

2.- Orbicularia Carstiensae — carstiensis Platycarpae — platycarpa, ruthenica Orbiculares — orbicularis Hymenocarpos — radíate Heyniana — heyniana

Cretaceae — cretácea

3.- Medicago Falcago Falcatae falcata; sativa;glomerata;glutinosa; prosírata

Rupestres rhodopea;saxatilis;rupestris;cancellata Daghestanicae daghestanica; pironae

Papillosae dzhawakhetica; papillosa Arboreae — arbórea Marinae — marina Suffruticosae — hybrida; sujfruticosa

4.- Spirocarpos Rotatae

Pachyspirae

Leptospirae

Intertextae

rotata; bonarotiana; noeana; shepardü;

rugosa; scutellata

soleirolii; tomata; littoralis; truncatula;

rigidula; murex; constricta; turbinata; dolata

sauvagei; laciniata; minima; praecox; coronata; polymorpha; arábica; disciformis; lanigera; tenoreana

ciliaris; intertexta, muricoleptis; granadiensis

En su sentido más amplio, por Medicago sativa se entiende el conjunto de Medicago

sativa, Medicago falcata y Medicago glutinosa y a los híbridos entre ellas, resultado de

(18)

CAPITULO!.- INTRODUCCIÓN

diferenciales de cada una de ellas:

* Subespecie sativa: 2n = 32. Corola entre azul y violeta, de 7 a 11 mm. Legumbre en espiral, con 1,5 a 3,5 vueltas, de 4 a 6 mm de diámetro. Cultivada y naturalizada por casi todo el área de la especie.

* Subespecie^/cato Arcangeli (M.falcata L., M borealis Grossh., M. románica Prodan): 2n = 16 o 32. Corola amarilla, de 5 a 8 mm. Legumbre en su mayor parte recta o falcada. Se cultiva en casi todo el área de la especie.

* Subespecie coerulea Schmalh. (M coerulea Less. ex Ledeb.): 2n = 16. Corola de color violeta, raramente blanquecina, de 5 a 6 mm. Legumbre en espiral, con 2 a 3 vueltas. Cultivada en el sureste de la antigua U.R.S.S.

* Subespecie ambigua (Trantv.) Tutin {M.falcata var. ambigua Trantv., M. transtvetterii Sumnev): Corola azul-violeta de 5 a 6 mm. Legumbre falcada. Presente en el sureste de laU.R.S.S.

* Subespecie g/omerato Tutin (M glomerata Balbis, M. glutinosa Bieb., M. Polychroa Grossh. pro parte): Corola amarilla, de 6 a 10 mm. Legumbre en espiral con 1,5 a 3 espiras. Se localiza en el sur de Europa.

1.L3.- DESCRIPCIÓN BOTÁNICA

(19)

libre; filamentos filiformes. Fruto en legumbre recta, falcada o enrollada en hélice, a veces espinosa, indehiscente y con una o varias semillas pequeñas. Semillas pequeñas, ovales u ovalreniformes; de color marrón claro u oscuro, nunca negras (SÁNCHEZ MONGE, 1991).

1.1.4.- HABITAT

La región mediterránea es la principal área de distribución del género Medicago, incluyendo en ella Europa Meridional, África del Norte, Asia Menor, Suroeste de Asia y Asia Central (SÁNCHEZ MONGE, 1991). Unas pocas especies llegaron hasta las zonas templadas del Este de Asia y a las áreas norforestales de Europa y Asia .

La amplia distribución geográfica de la alfalfa es indicadora de su capacidad de adaptación a diversas condiciones del medio. Existen ecotipos adaptados a climas fríos o cálidos, así como capaces de sobrevivir en zonas áridas. Esta resistencia a ambientes hostiles puede estar relacionada con cambios fisicoquímicos o con adaptaciones morfológicas que hacen que las plantas toleren o eviten las adversidades ambientales.

Soporta el frío por detener su crecimiento y, en estas condiciones, es capaz de resistir temperaturas por debajo de -20 °C; sin embargo, no aguanta temperaturas ligeramente inferiores a O °C en la época de pleno crecimiento. La temperatura óptima para el crecimiento de la parte aérea está alrededor de 27 °C, y de 12 °C para el crecimiento de la raiz (McKENZIE et al. , 1988).

Tolera la sequía, sin embargo es sensible al exceso de agua en el suelo, especialmente durante el período de crecimiento activo.

(20)

CAPITULO I. INTRODUCCIÓN

1.2.- LA ALFALFA CULTIVADA

1.2.1.- ORIGEN GENÉTICO

Ya dijimos anteriormente que aunque a la alfalfa cultivada se le da el nombre de

Medicago sativa, está constituida por una mezcla de M. sativa, M. falcata y sus híbridos,

presentando, en consecuencia, una gran variabilidad morfológica, desde las formas septentrionales, próximas a la subespecie falcata, hasta las formas mediterráneas y de la Península Arábiga, muy próximas a la subespecie sativa.

Esta variabilidad de la especie ha permitido la diferenciación de un gran número de poblaciones en su proceso de adaptación a las condiciones ambientales de cada región donde se cultiva. Ello ha sido posible gracias a que su estructura citológica autotetraploide, su sistema de reproducción alógama y la interfertilidad del complejo, mantienen gran número de genes en heterocigosis, constituyendo una reserva de variabilidad que facilita evoluciones posteriores.

El establecimiento final de un determinado equilibrio entre la nueva población y el medio ecológico, biológico o geográfico ha dado lugar a ecotipos, biotipos o geotipos, según los factores que han ejercido la selección más fuerte (DELGADO, 1989)

1.2.2.- HISTORIA DEL CULTIVO

Según IVANOV (1977), el cultivo de la alfalfa se remonta a 8.000 o 9.000 años. Lo más probable es que comenzara en la zona limítrofe entre Armenia, Turquía e Irán. De aquí pasaría a Mesopotamia, el área mediterránea, China e India.

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medicago en la nomenclatura botánica. De Grecia pasaría a Italia y a las distintas provincias del

Imperio Romano (BOLTON et al, 1972). De entre los diversos tratadistas latinos que se ocuparon de la alfalfa destaca Columela, quien hace una detallada descripción de su cultivo, aprovechamiento y valor alimenticio.

Con la desaparición del Imperio Romano prácticamente desaparece el cultivo de la alfalfa en la cuenca mediterránea, prueba de ello es la ausencia de referencia durante mucho tiempo. Es de suponer que quedó limitada a pequeñas zonas, que posteriormente faciütaron un rápida difusión.

Con la llegada de los árabes a España en el siglo VIII a través del Norte de África vuelve a entrar de nuevo la alfalfa en Europa, siendo las zonas donde seguía cultivándose alfalfa las que posibilitaron su distribución. A Francia pasó en 1.550, a Bélgica y Holanda en 1.565, a Inglaterra en 1.650, a Alemania y Austria en 1.750, a Suecia en 1.770 y a Rusia durante el siglo XVIII.

Su expansión definitiva tuvo lugar con la llegada de españoles y portugueses a América durante el siglo XVI, entrando por Méjico y Perú y distribuyéndose por gran parte del continente. A América del Norte llegó desde el Oeste de Europa. Siendo a partir de entonces cuando comienza, en realidad, a tener éxito su cultivo, ya que por esta vía llegaron alfalfa tipo M. media

(M. sativa x M. fálcala), más resistentes al frío, ya que las procedentes de Europa eran en su

mayoría tipos de M sativa, menos resistentes a inviernos rigurosos.

(22)

CAPITULO I. INTRODUCCIÓN

Tabla 2.- Distribución de la superficie cultivada de alfalfa en el mundo (BOLTON et al., 1972)

U E - 15

BULGARIA

CHECOSLOVAQUIA

RUSIA EUROPEA

YUGOSLAVIA

EUROPA

CANADÁ

U.S.A.

ARGENTINA

AMERICA

ÁFRICA

ASIA

OCEANIA

SUPERFICIE (ha)

2.681.810

399.000

200.000

3.375.000

337.000

7.994.310

2.544.000

10.559.025

7.500.000

21.118.825

434.970

2.501.800

216.700

MUNDO 32.266.605

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propuesto.

El cultivo se concentra en la zona templada tanto del hemisferio Norte (Estados Unidos, Canadá, Italia, Francia, antigua URSS, China, etc.), como del hemisferio Sur (Argentina, Chile, Sudáfrica, Australia, Nueva Zelanda, etc.), debiendo destacar que solamente tres países; Estados Unidos, Argentina y antigua URSS cultivan alrededor del 70 % de la superficie mundial de alfalfa.

1.3.- LA ALFALFA EN ESPAÑA

De su centro de origen la alfalfa llegó a Grecia, existiendo noticias de su cultivo en el siglo IV a. C. En el siglo II a. C. los griegos la introdujeron en Italia, difundiéndose rápidamente (los autores romanos describen la forma de cultivo y aprovechamiento). La alfalfa llegó a España durante la época romana, Columella sembró alfalfa en Andalucía en el siglo I. Con la desaparición del Imperio Romano, el cultivo de la alfalfa cae prácticamente en el olvido en toda su zona de influencia. En el siglo VIII llega de nuevo la alfalfa a España con los árabes, convirtiéndose nuestro país en el área de definitivo lanzamiento al resto del mundo, prueba de ello es la aceptación que tuvo en España la palabra árabe "alfalfa", que se impuso a las romanas "medica" o "lucerna" (DE CANDOLLE, 1984).

1.3.1.- ECOTIPOS Y CULTIVARES

La extensión del cultivo de la alfalfa ha propiciado la formación de ecotipos, "conjunto poblacional que se comporta, a la densidad normal de cultivo, como un biosistema en equilibrio, por lo que muestra una gran homogeneidad y tiene unos caracteres constantes y perfectamente diferenciados de otros cultivares" (HIDALGO y MARTÍNEZ, 1986).

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CAPITULO I,- INTRODUCCIÓN

- Forma de crecimiento: erecto o rastrero - Color de la corola

- Tipo de em-aizamiento

- Precocidad al comienzo de la estación de crecimiento: temprano, medio, tardío - Rapidez de rebrote tras el corte

- Resistencia al frío - Resistencia a la sequía - Resistencia a enfermedades

De estas características corresponden a M. sativa crecimiento erecto, flor azul, raíz pivotante, crecimiento temprano a la salida del invierno, rebrote rápido y moderada resistencia al frío y a la sequía.

Se consideran características específicas de M falcata el porte rastrero, flor amarilla, raíz fasciculada, raramente rizomatosa o estolonífera, largo reposo invernal, rebrote lento y resistencia al frío y a la sequía.

Al ser tan grandes las combinaciones entre las subespecies originarias y sus híbridos, es difícil clasificar un tipo en uno u otro grupo, excepción hecha de los más extremos que tienen muy marcadas las características de M. sativa o de M. falcata.

Según el grado de hibridación se pueden establecer varios grupos. MUSLERA y RATERA (1991) recogen la propuesta de IVERSEN (1967) de establecer seis grupos, utilizando solamente el carácter color de la corola, de fácil observación y correlacionado con el resto de los caracteres:

1.- Sativa pura. Flores azules

(25)

DELGADO (1989) menciona un nuevo grupo en el que se incluye a las alfalfas con capacidad para propagarse horizontalmente mediante la emisión de rizomas o estolones, como es el caso de las mielgas. Son alfalfas de porte rastrero, originadas por cruzamientos naturales o artificiales entre líneas de la snhespecie falcata, con tendencia a emitir rizomas o estolones, y líneas de la subespecie sativa. Su interés radica en la constatación de que los cultivares de crecimiento rastrero poseen una mayor capacidad de supervivencia, en condiciones adversas de fiío o sequía (HEINRICHS, 1973), y de persistencia en praderas sometidas a pastoreo.

En España los trabajos de caracterización de los ecotipos cultivados fueron iniciados por HYCKA (1964a), utilizando como caracteres diferenciadores: forma y tamaño de la semilla, forma y tamaño del folíolo, rebrotes primaveral y otoñal, fecha de floración, producción de forraje y resistencia al frío, con los que describió los denominados "Aragón", "Tierra de Campos", "Urgel", "Ampurdan" y "Mediterránea".

Posteriormente HIDALGO (1966), además de los caracteres anteriores incluyó la forma de la raíz, el color de la flor, la relación hoja/tallo, el número y forma de los tallos y la resistencia a plagas y enfermedades, describiendo dos nuevos ecotipos: "Logroño" y "Navarra".

DEL POZO (1983) menciona la población local "Alcoroches", originaria de la villa del mismo nombre de Guadalajara, situada a 1.500 m de altitud, por lo que se adapta bien a la alta montaña de clima semiárido.

Existen también subecotipos de la alfalfa Mediterránea: Valencia, Albaida, Totana y Picuña (MUSLERA y RATERA, 1991).

(26)

CAPITULO !.- INTRODUCCIÓN

* ARAGÓN: originario del Valle Medio del Ebro. De porte erecto, con un porcentaje de flores variegadas entre el 0,5 y el 3. En reposo invernal soporta temperaturas muy bajas. Se puede considerar de características intermedias en cuanto a capacidad de rebrote otoñal y precocidad de rebrote otoñal y primaveral, en la zona de origen permite dar hasta seis cortes al año. La calidad forrajera es buena, ya que alrededor del 50 % de la cosecha son hojas.

* TIERRA DE CAMPOS: originario de la Meseta Norte. Más resistente al fno y a la sequía que el anterior. Tiene menor capacidad de rebrote otoñal y menor precocidad en primavera. El forraje es de muy buena calidad, al tener una elevada relación hoja/tallo. Un 7 % de las flores son variegadas.

* AMPURDAN: procede de la comarca del Ampurdán (Gerona). Junto con el anterior son los dos ecotipos más rústicos. Tiene una buena relación hoja/tallo. Un 16 % de las flores son variegadas.

* ALCOROCHES: originario de la zona de Molina de Aragón (Guadalajara). Es el que presenta mayor parada invernal y mayor resistencia al frío. Se considera extinguido.

* MEDITERRÁNEO: originario de Levante, adaptado a cHmas suaves, muy sensible al frío y a enfermedades, con poca parada invemal, permitiendo hasta nueve cortes por año, aunque cuando se intensifica la explotación disminuye la persistencia. Carece de flores variegadas.

(27)

1.3.2.- SITUACIÓN ACTUAL

El consumo de forrajes en España se basa en el cultivo de leguminosas y gramíneas forrajeras, entre ambos grupos ocupan, según el Anuario de Estadística Agroalimentaria (1999) (datos correspondientes al año 1.996), 828.972 ha, el 68 % de la superficie forrajera. La alfalfa, junto con el maiz y la veza son los tres cultivos forrajeros más importantes, tanto por producción

como por resultados económicos.

La lenta pero continua progresión que han tenido estos cultivos en la década de los ochenta ha sido interrumpida con la reforma de la Política Agraria Común (PAC) de 1992. Sin embargo, y al haber disminuido en mayor cantidad la superficie sembrada de cereales, proporcionalmente han mantenido su importancia en el conjunto de los cultivos herbáceos.

De entre todos los cultivos forrajeros destaca la alfalfa. Las casi 250.000 ha (Boletín de Estadística Agraria, MAPA, 2000) suponen alrededor del 20 % de la superficie forrajera, estando presente, en mayor o menor extensión en toda España, aunque localizada sobre todo en las zonas calizas, con algo más del 50 % en la-Cuenca del Ebro, donde paulatinamente va ocupando más superficie. No ocurre lo mismo en la Cuenca del Duero, otra zona importante de cultivo, donde su superficie disminuye de año en año. La máxima extensión de alfalfa se alcanzó a principios de la década anterior, cuando se sembraron más de 330.000 ha.

Un 25 % de la superficie corresponde a secano, destinándose a la producción de heno, aunque también se pastorea o tiene un aprovechamiento mixto, e incluso se dedica a producir semilla. Su rendimiento medio anual es de unas 20 t/ha de forraje verde. La cosecha de secano supone un 10 % de la producción total. En regadío (75 % de la superficie) el rendimiento medio anual es de unas 55 t/ha (MAPA, 1999).

A diferencia de unos pocos años atrás, donde el henificado alcanzaba el 85 % del total de la producción, la deshidratación ha aumentado notablemente en los últimos años, siendo la forma principal de aprovechamiento, ya que supone un 52 %, seguida del henificado con el 38 % (MAPA, 1999).

(28)

CAPITULO I.- INTRODUCCIÓN

considerables variaciones de superficie. Mientras en la Cuenca del Ebro (Navarra, Aragón y Cataluña) la superficie ha aumentado más del 10 %, con grandes aumentos como en Navarra, en el resto de las principales zonas productoras se ha producido un descenso del 32 %. El cambio ha sido debido al descenso de rentabilidad, principalmente por ausencia de industria traasformadora a través de la cual los agricultores perciben las ayudas comunitarias a los forrajes desecados, o por dejar de ser competitiva frente a los cereales con las ayudas que reciben tras la reforma de la PAC de 1992.

Tabla 3 - Evolución de la superficie cultivada de alfalfa en las principales zonas productoras. (Superficie en ha) NAVARRA ARAGÓN CATALUÑA CAST.-LEON CAST.-MAN ANDALUCÍA ESPAÑA L989 3.822 51.900 58.559 76.078 36.742 16.957 283.382 1.990 4.439 60.389 57.610 76.728 33.831 18.176 288.159 1.991 5.486 58.779 63,328 68.642 32.606 18.173 283.772 1.992 6.660 56.754 65,122 69.151 29,569 16.987 279,358 1.993 7,013 71,356 64,902 69,052 26,158 15,644 284,743 1.994 6.844 71,423 59,980 58.838 23.364 15.432 262.773 1.996 7,119 71.881 43.149 44.226 20.696 9,833 220.685 1.996/1.989 (%) + 86 + 38 - 17 -42 -44 -42 -22 Avance 2000 8,054 84,931 49,063 54,716 26,670 8.635 244,734

Fuentes: Anuario de Estadística Agraria (MAPA, 1999) y Boletín de Estadística Agraria (MAPA, agosto 2000)

La creación en 1.974 de la Organización Común de Mercado de Forrajes Desecados contempla un régimen de ayudas económicas a estos productos con una Cantidad Máxima Garantizada diferente para forrajes deshidratados y desecados al sol, que se distribuye entre los paises miembros, correspondiendo la máxima cantidad a Francia y a continuación a España. Esto ha impulsado la producción de forrajes desecados, principalmente deshidratados, que en el período 1.989/95 ha pasado de 139.000 a 46.0001 en forrajes desecados al sol y de 476.000 t a

(29)

Tabla 4.- Cantidades de referencia de forrajes desecados en la UE-15. (.0001) Pais BÉLGICA DINAMARCA ALEMANIA GRECL\ ESPAÑA FRANCIA IRLANDA ITALIA HOLANDA PORTUGAL REINO UNIDO AUSTRIA FINLANDIA SUECIA TOTAL UE-15 Deshidratados 8 334 421 32 1.224 1.455 5 523 285 5 102 4,4 3 11 4.412,4

Secados al sol

-5,5 101 150 ~ 162 25 -443,5 Total 8 334 421 37,5 1.325 1.605 5 674 285 30 102 4,4 3 11 4.855,9

Fuente: Reglamento (CE) N° 1347/95

Tabla 5.- Evolución de la producción de forrajes desecados que perciben ayuda en España. (.000 t)

Desecados al sol

Deshidratados Total 1.989/90 139 476 615 1.991/92 144 843 987 1.993/94 88 1.400 1.488 1.995/96 41 1.261 1.302 1.997/98 53 1.571 1.624

(30)

CAPITULO I.- INTRODUCCIÓN

Tabla 6.- Superficie, producción de forrajes desecados e industrias de transformación de alfalfa en las

principales zonas productoras.

ANDALUCÍA ARAGÓN BALEARES CASTILLA-MANCHA CASTILLA-LEON CATALUÑA EXTREMADURA RIOJA MADRID NAVARRA PAÍS VASCO ESPAÑA SUPERFICIE (ha) 9.833 71.881 2.716 20.696 44.226 43.149 6.300 2.030 1.114 7.119 1.068 220.685 (%) 4,5 32 1 9 20 20 3 1 0,5 3 0,5 100 PRODUCCIÓN (t) 11.861 647.392 2.415 173.384 26.486 425.019 12.784 5.116 4.128 116.490 671 1.416.702 (%) 0,8 45,6 0,1 12,2 1,8 30 0,9 0,3 0,3 8,2 0,1 100

W DE (*)

INDUSTRIAS DESH 1 35 0 12 2 16 2 1 0 3 0 72 SOF 0 1 9 1 9 1 0 4 2 3 1 31 (%) 1 35 9 13 11 17 2 5 2 6 1 100

(*) DESH: Industrias deshidratadoras, aunque también pueden transformar SOF

SOF: Industrias que se dedican a procesar forrajes "Secados de Otra Forma"

Fuente: Anuario de Estadística Agraria, 1.999y AIFE, 1.997

(31)

disminuyendo en una zona tradicionalmente alfalfera como Castilla-León, donde esta industria está muy poco desarrollada, existiendo desde la campaña 2.000 tres instalaciones en marcha y otras dos en proyecto.

En la Cuenca del Ebro, la alfalfa puede competir con otros cultivos de regadío, al beneficiarse de las ayudas comunitarias para la desecación de forrajes, lo que no ocurre en el Duero, donde además llega alfalfa desecada a precios inferiores a la producida en la propia región. La alfalfa ocupa el 10 % de la superficie total de regadío dedicada a cultivos herbáceos, pero mientras en Navarra, Aragón y Cataluña es del 11 %, 23 % y 21 %, respectivamente, en Castilla-León, Castilla-La Mancha y Andalucía es sólo del 9 %, 6 % y 3 %, respectivamente. En cualquiera de los casos se realiza un cultivo correcto, mereciendo la misma consideración que otra especie de regadío extensivo, aprovechándose prácticamente en su totalidad mediante siega

El cultivo de alfalfa en la Meseta Norte se realiza en un 40 % en secano, antes de la reforma de la PAC superaba económicamente a los cereales, con las ayudas que estos perciben y la entrada de forrajes secos a precios muy competitivos, ha dejado de ser interesante. No obstante, la reducción de costes y el tratarse de una especie mej oradora del suelo permitirá que aún siga estando presente en las rotaciones de zonas áridas.

1.3.3.-CULTIVO

(32)

CAPITULO I.- INTRODUCCIÓN

La siembra generalmente se hace a voleo, pudiendo utilizarse también sembradoras en líneas. En España la alfalfa se siembra en su mayor parte como cultivo único, habiendo quedado la siembra junto con cereal protector, en otro tiempo bastante difundida, para zonas frías o con problemas de costra en el suelo.

Aunque los ensayos demuestran que para un adecuado establecimiento son suficientes dosis de semilla de 10-15 kg/ha, en la práctica esta cantidad se ve incrementada , superándose los 20 kg/ha en secano y más de 40 kg/ha en regadío, buscando el agricultor con este exceso de semilla asegurarse un buen establecimiento del alfalfar ante cualquier adversidad.

La fecha de siembra está condicionada por el cultivo precedente y la climatología. En el interior de la península y parte de Cataluña son más seguras las siembras de primavera. En otoño se siembra en zonas con poco riesgo de heladas o en regadío en cualquier zona, a condición de hacerse a finales de verano en las más frías.

(33)

Tabla 7.- Producción de semilla de alfalfa certificada en España correspondiente al año 1998 (MARTÍNEZ, 2000).

VARIEDAD O ECOTIPO

ARAGÓN

VICTORIA

CAPITANA

S. ISIDRO

TIERRA DE CAMPOS

AMPURDÁN

MEDITERRÁNEA

kg

598.000

74.640

22.195

8.400

33.790

2.219

500

%

81

10

3

1

4,5

0,3

0,04

El profundo sistema radicular de esta planta, que la capacita para explorar un gran volumen de suelo, permite obtener unas producciones de forraje aceptables sin prestar mucha atención a la fertilización. Esta forma de actuar ha sido común en zonas de cultivo en secano, buscando disminuir costes, siendo habitual añadir solamente superfosfato antes de la siembra. En regadío, aunque con grandes variaciones, se realiza un abonado de implantación y otro anual de mantenimiento, con 100-150 kg/ha de P2O5 y K2O. Cuando se dispone de estiércol se añade antes de la siembra del cultivo que precede a la alfalfa, pero la mayor parte de las veces o no hay estiércol o las aportaciones son insuficientes.

Una práctica habitual en alfalfares de secano es el "arrastrado", que se hace al final de invierno con una rastra de púas para airear el suelo (muy importante en terrenos pesados), incorporar los posibles fertihzantes y eliminar malas hierbas. Aunque la parcela presenta mal aspecto después del arrastrado, sus beneficios no tardan en manifestarse.

(34)

CAPITULO I.- INTRODUCCIÓN

primer aprovechamiento temprano el primer año y al levantamiento de la parcela cuando la densidad de plantas es baja. Si hay que indicar un herbicida, la Hexazinona, repartido en parada vegetativa e incorporado al suelo con el agua de lluvia, da buenos resultados. La cuscuta ha dejado de ser el problema de años atrás, la generahzación del uso de semilla certificada libre de cuscuta ha contribuido eficazmente a ello.

La incidencia de enfermedades es escasa, pueden aparecer brotes aislados de viruela de la hoja o de mal vinoso, en el caso de terrenos con mal drenaje. Lo mismo puede decirse de las virosis (enations), más fáciles de encontrar en alfalfares antiguos y con escasa vegetación. Las plagas siguen siendo las comunes de.la alfalfa, cuca y apion que afectan al primer corte del año, y Phytonomus sp. de aparición algo más tardía. Al tener una sola generación anual su control mediante siega es relativamente sencillo, a condición de hacerse en el momento preciso si no se quiere perder el corte en su totalidad. Se puede recurrir a tratamiento químico con insecticidas del grupo de los piretroides

El riego por pie, a pesar de las excesivas regueras y surcos que dificultan la mecanización, continúa utilizándose en bastante superficie, sobre todo en parcelas pequeñas y

regadíos antiguos. Paulatinamente va siendo sustituido por el riego por aspersión, bien con cambio de tuberías, cuando la parcela no es muy grande, o instalando equipos mecanizados en el caso de grandes superficies. Generalmente, el riego comienza después del primer aprovechamiento, pues las lluvias de invierno son suficientes para obtener, al menos un corte. En el momento de máximas necesidades se dan dos riegos entre cada corte, uno inmediatamente a la recogida del forraje y otro con antelación suficiente al corte siguiente para evitar que el suelo esté húmedo y perjudique la siega y secado del forraje.

(35)
(36)

CAPITULO I.- INTRODUCCIÓN

1.4.- LA ALFALFA EN TIERRA DE CAMPOS

1.4.1.- SITUACIÓN ACTUAL

Las condiciones tanto de clima como de suelo de la comarca se adaptan bastante bien al cultivo de la alfalfa en secano, justificando que ya a principios de este siglo D. José Gascón preconizase la extensión del cultivo forrajero por medio de esta leguminosa, además de la reducción del barbecho, transformando de este modo las rotaciones de secano. Posteriormente, en la década de los 60, D. Antonio Bermejo también abogó por la intensificación de la producción de los secanos de la Tierra de Campos mediante el cultivo de la alfalfa. Es en estos momentos cuando comienzo a aumentar su superficie, principalmente contribuyeron a ello la concentración parcelaria (aumento del tamaño medio de las parcelas), la progresiva mecanización, las campañas forrajeras del Ministerio de Agricultura, el crecimiento de la ganadería en esta zona y en regiones circundantes, y la mayor eficacia en el control de algunas plagas (gusano verde) (FERNANDEZ QUINTANILLA, 1981; HIDALGO y MARTÍNEZ 1986).

(37)

4^ PROVINCIA FALENCIA FALENCIA FALENCIA FALENCIA FALENCIA FALENCIA FALENCIA FALENCIA FALENCIA FALENCIA VALLADOLID VALLADOLID VALLADOLID MUNICIPIO BECERRIL CARRION GRIJOTA HUSILLOS PAREDES TORREMORMOJON VILLADA VILLALOBON OSORNO ABASTAS

(38)

VALLADOLID VALLADOLID VALLADOLID VALLADOLID VALLADOLID VALLADOLID VALLADOLID ZAMORA ZAMORA ZAMORA ZAMORA ZAMORA ZAMORA ZAMORA ZAMORA TORDEHUMOS URUEÑA VALVERDE DE C. VILLABRAGIMA VILLAGOMEZ VILLAMURIEL VILLAVELLID COTANES REVELLINOS S. AGUSTÍN DEL P. TAPIÓLES VILLAFAFILA VILLALOBOS VILLAMAYOR VILLARRIN TOTAL 92 450 78 75 343 79 130 20 20 197 167 193 391 220 360 11 6.064 94 450 75 75 100 118 125 0 3 221 182 148 362 215 360 4 4.966 96 460 75 30 100 113 110 0 6 178 91 121 150 185 320 12 4.052 98 460 64 72 360 134 184 4 6 120 52 300 200 220 312 0 5.395 92 300 62 0 100 0 0 7 3 21 10 73 43 50 2 3 2.285 94 300 40 0 271 0 0 7 3 21 10 30 43 10 0 1 1.399 96 276 37 0 200 0 0 7 3 2 5 10 23 0 3 1 1.680 98 80 0 9 140 0 0 0 0 2 24 0 23 0 3 10 950 92 4.691 2.244 1.838 5.002 1.171 1.713 1.771 1.323 2.237 1.269 2.438 6.983 4.076 2.537 4.134 100.796 94 4.691 2.244 1.838 3.946 1.165 1.668 1.771 1.319 2.237 1.269 2.438 6.983 4.103 2.530 4.141 99.066 96 4.691 2.244 1.818 4.788 1.168 1.668 1.771 1.319 2.256 1.274 2.481 7.003 4.109 2.516 4.141 94.156 92 573 197 15 360 0 7 42 111 21 10 73 43 50 11 9 10.838 94 573 197 15 574 0 7 42 115 21 10 73 43 20 16 2 11.641 96 573 197 35 574 1 7 42 115 2 5 30 23 20 30 2 12.194

(39)

Los datos anteriores indican que en el año 1.992 la alfalfa representaba el 6 % de la superficie cultivada en secano mientras que en 1.998 era del 5,7 %; en regadío estos porcentajes eran del 21 % y del 13,7 %, respectivamente. Se observa también que hay unos pocos municipios en los que la superficie se mantiene o aumenta, sobre todo en secano. Destaca la mayor superficie de secano que de regadío, excepto en la parte Noroeste de la comarca (provincia de Falencia), donde la tendencia general se invierte.

De acuerdo con esta estimación, y basándonos en los datos que obtenidos del "Plan Tierra de Campos" proporciona PEÑA (1987), indicando que la superficie cultivada es de 456.633 ha, el 83 % del total, correspondiendo solamente un 2,25 % a regadío, se puede decir que la superficie de alfalfa en la comarca en el año 1.992 era de 26.785 ha en secano y 2.142 ha en regadío, y de 25.312 y 879, respectivamente, en el año 1.998. Los cambios han sido notables, ha aumentado considerablemente desde la década de los años 60 hasta la última reforma de la PAC, disminuyendo desde este momento. Había 6.078 ha en toda la comarca en 1.960 y 12.548 ha solamente en los sectores palentino y vallisoletano en el año 1.979 (PEÑA, 1987).

Seguidamente se pasa a comentar las razones de la variación de la superficie sembrada de alfalfa. En la reforma de la PAC del año 1.992 se contempla la concesión de pagos compensatorios, entre otros, a los cultivos de cereales y girasol, pero no a la alfalfa. Este tratamiento desigual se ha traducido en un cambio notable en las alternativas de cultivo en secano, destacando el espectacular aumento del cultivo de girasol. Al lado de estos cultivos que claramente han salido beneficiados, están aquellos a los que la reforma ha afectado negativamente o no han sido tan favorecidos, caso de la alfalfa y otras forrajeras, o de las leguminosas grano. Sirva como ejemplo, que el primer año de la reforma, campaña 1.993/94, en

Tierra de Campos, el girasol recibió un pago compensatorio, dependiendo del rendimiento medio asignado a la comarca, de 36.458 Pta/ha a 45.578 Pta/ha, además de tener la pipa un alto precio de venta.

(40)

CAPITULO I.- INTRODUCCIÓN

600-1 P(mm)

PRECIPITACIÓN MEDIA ANUAL = 527 mm

580 571

500

400

300

200-

100-1990 1991 1992 1993 Fuente: INM. Centro Meteorológico Territorial de Castilla-León

1994 1995 1996

Figura 2.- Precipitación anual del Observatorio de Carrión de los Condes. Período 1.990-1.996

600n P(mm)

500-

400-

300-

200-100

PRECIPITACIÓN

MEDIA ANU AL = 425 mm 4()-'

418 417

106

343

i

I

1990 1991 1992 1993 1994 1995

Fiifntp; INM Tpiitrn Mí-tcrtrnlóaicA Tprrítorial rfc rdctíllíi-l *ón

511

i

^

1996

(41)

P(mm)

600-

500-

400-300

200

100-541

PRECIPrTACION 474 MEDIA AírtJAL» 420 mm 3 3 1 <'~~A

313

0 + = " — « _ — • — ^ . _ _ — , — , • . — • — • r " ' — — T

-1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 Fuente: EVM. Centro Meteorológico Territorial de Castilla-León

Figura 4.- Precipitación anual del Observatorio de Falencia. Período 1.990-1.996

(42)

CAPITULO I.- INTRODUCCIÓN

Tabla 9.- Labores de cultivo de la alfalfa. Año de implantación

LABOR ÉPOCA h/ha Pta/h Pta/ha

ALZAR

RASTRA

CULTIVADOR

GRADA

A. FONDO

GRADA

RODILLO

SIEMBRA

CORTE LIMPIEZA

Noviembre

Febrero

Febrero

Marzo

Marzo

Marzo

Abril

Abril

Julio-Agosto

2,5

0,75

1

0,80

0,25

0,80

0,30

0,85

0,85

8,10

5.000 12.500

3.750

5.000

4.000

1.250

4.000

1.500

4.250

4.250

40.500

180kg/hasuperf

18 kg/ha

Tabla 10.- Labores de cultivo de la alfalfa. 2° año.

LABOR ÉPOCA h/ha Pta/h Pta/ha

TRATAMIENTO Abril

SIEGA (2) Mayo, Junio

HILERAR (2) Mayo, Junio

EMPACAR (2) Mayo, Junio

RECOGIDA (2) Mayo, Junio

REC. GRANA Septiembre

0,25 5.000 1.250

0,85

0,80

0,85

1

0,85

8,1

8.500

8.000

8.500

10.000

5.100

(43)

Tabla 11.- Labores de cultivo de la alfalfa. 3 - año y siguientes

LABOR ÉPOCA h/ha Pta/h Pta/ha

GRADA

TRATAMIENTO

SIEGA (2)

HILERAR (2)

EMPACAR (2)

RliCOGIDA (2)

REC. GRANA

Enero-Febrero

Abril

Mayo, Junio

Mayo, Junio

Mayo, Junio

Mayo, Junio

Septiembre

1

0,25

0,85

0,80

•0,85

1

0,85

9,1

5.000

6.000

5.000

1.250

8.500

8.000

8.500

10.000

5.100

46.350

Semilla: 18 kg/ha x 500 pta/kg = 9.000 pta/ha

Abonado mineral: 180 kg/ha x 25 pta/kg = 4.500 pta/ha

Tratamiento insecticida: 2.000 pta/ha año x 4 tratamientos = 8.000 pta

Se ha considerado un rendimiento en heno de 2.000 kg/ha en el primer corte y 1.500 en el segundo, excepto el primer año de siega, 2- de cultivo, que para este corte se ha estimado un rendimiento de 1.000 kg/ha. El precio medio del heno es de 17 pta/kg, pero considerando que el primer corte algunos años se moja o sufre daños por el frío o alguna plaga, y por tanto se

deprecia, se ha supuesto para éste un precio medio de venta de 12 pta/kg

Estimamos que se recogerán 50 kg/ha de semilla el primer año de siega y 100 kg/ha el resto de los años. El valor de la semilla es de 250 pta/kg.

(44)

CAPITULO I.- INTRODUCCIÓN

Tabla 12.- Resumen de costes e ingresos

COSTES

INGRESOS

BENEFICIO

Año 1

53.500

-53.500

Año 2

43.350

53.500

10.150

Año 3

48.350

74.000

25.650

Año 4

48.350

74.000

25.650

Año 5

48.350

74.000

25.650

Año 6

48.350

74.000

25.650

El beneficio medio es de 9.875 pta/ha año

Tabla 13.- Labores de cultivo de la cebada

LABOR

ALZAR

CULTIVADOR

GRADA

A. SEMENTERA

GRADA

SIEMBRA

ABONADO COB.

RECOLECCIÓN

TRANS. GRANO

ÉPOCA

Octubre

Noviembre

Noviembre

Noviembre

Noviembre

Noviembre

Marzo

Julio

Julio

h/ha

2,5

1

0,80

0,25

0,80

0,85

0,25

6,45

Pta/h

5.000

6.000

Pta/ha

12.500

5.000

4.000

1.250

4.000

4.250

1.250

6.000

4.000

42.250

300 kg/ha

180kg/ha

150 kg/ha

Fertilizante de sementera: 300 kg/ha 8-24-16 x 30 pta/kg = 9.000 pta/ha Fertilizante de cobertera: 150 kg/ha x 24 pta/kg = 3.600 pta/ha

(45)

Como ingresos contabilizamos la venta de grano y la ayuda de la PAC. Se considera im rendimiento medio de cereal en secano para esta comarca de 2.500 kg/ha.

2.500 kg/ha x 21,50 pta/kg = 53.750 pta/ha Ayuda PAC = 22.868 pta/ha

Ingresos totales = 76.618 pta/ha

El Beneficio medio es de =15.828 pta/ha

Si a la irregularidad de ingresos que ocasiona el clima y poca diferencia de beneficios, añadimos la necesidad de maquinaria específica para la henificación, las explotaciones pequeñas o aquellas cuyo titular no ejerce la agricultura como actividad principal, optaron por lo más fácil y seguro, el cultivo de cereales y girasol, y últimamente sólo el de cereales.

Lo comentado anteriormente también ha repercutido en la ganadería, y a través de ésta, de nuevo en el cultivo de alfalfa. Nos encontramos en una zona con amplia implantación de ganadería extensiva de ovino que, en buena parte, depende de la alfalfa. Su reducción ha dado lugar a una menor oferta, tanto de superficie de pasto como de heno, obhgando a los ganaderos a buscar nuevas formas de alimentación, han recurrido a la compra de alfalfa desecada en forma de "pellets", que llega de zonas de regadío, principalmente de la Cuenca del Ebro. Este alimento se ha difundido rápidamente por su facilidad de manejo, menor necesidad de espacio para almacenamiento, menor capital inmovilizado al poder adquirirse en cualquier momento y cantidad y menor precio con respecto al heno producido en la zona, debido a las ayudas que perciben las industrias deshidratadoras. Los ganaderos reconocen que el rendimiento en leche es menor, pero se compensa con todas las ventajas anteriores. Se han habituado al consumo de "pellets" y ha disminuido la demanda de heno, contribuyendo también al descenso de superficie de alfalfa.

A pesar de todo lo anterior, parece observarse una recuperación del cultivo e, incluso, se prevé que en alguna zona aumente de forma apreciable. La causa hay que buscarla en el

(46)

CAPITULO!.- INTRODUCCIÓN

en vías de extinción (avutarda, Otis tarda). Las explotaciones acogidas al Programa, que han de incluir la totalidad de su superficie, se comprometen durante 5 años (excepto la retirada para fines medioambientales, en cuyo caso será durante 20 años) a realizar las prácticas agrícolas fijadas: aumento de la superficie de barbecho, mejora de pastos (la superficie de éstos debe ser al menos el 10 % de la explotación), menor uso de fertilizantes (máximo: 40-20-30 Uds/ha) y creación de bosquetes y linderas (1 % de la superficie de la explotación). Las ayudas que se perciben son compatibles con las de la PAC, y consisten en una prima por hectárea variable según el rendimiento medio de cada zona, más 27.270 pta/ha para la superficie dedicada a pastos (Campaña 98/99), no percibiendo ayuda el 2,5 % de esta última.

El Programa tuvo una fiía acogida al principio, pero no por carecer de interés para el agricultor, si no por que toda su atención estaba centrada en comprender y adaptarse a la nueva PAC, y según la ñie conociendo pudo interesarse por otro tipo de ayudas. Baste señalar como ejemplo, que el Servicio Territorial de Agricultura de la zona de Villalpando tramitó 11 expedientes del Programa de Estepas en las campañas 93/94 y 94/95, 8 en la 95/96 y 398 en la 97/98; el de Paredes de Nava 97, y hasta entonces solamente había recibido 20; en Medina de Rioseco y Villada se han presentado esta última campaña 421 y 104 sohcitudes respectivamente. Se observa un claro aumento de la demanda, sobre todo en las zonas con un índice de barbecho blanco obligatorio alto (barbecho tradicional, no subvencionado ), como consecuencia de que a partir de la campaña 96/97 no se han admitido declaraciones individuales, en las que previa justificación, se sohcitaba no tener que dejar tanta superficie de barbecho, puesto que sólo tenía

ayuda una parte.

(47)

Si volvemos al ejemplo del principio, donde se comparaba el resultado económico de la cebada y de la alfalfa a partir de la campaña 1.993/94, y consideramos que la explotación está acogida al Programa de Estepas Cerealistas, el balance económico será ahora:

ALFALFA

CEBADA

MARGEN NETO PAC (Pta/ha)

9.875

15.828

MARGEN NETO en PROGRAMA DE

ESTEPAS (pta/ha)

4 L 1 1 7 *

27.838

* La Prima General para toda la superficie de secano, suponiendo un rendimiento medio de 2.500 kg/ha es de 12.010 pta/ha. La Prima de Pastos es de 27.270 pta/ha, el 2,5 % de la superficie no recibe ayuda por este concepto.

[9.875 + [12.010 . 2,5 % + [ (12.010 + 27.270) .'7,5 % ] .

No obstante, para un mayor desarrollo del cultivo y para que no existan desequilibrios entre la oferta y la demanda, la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla-León está fomentando la instalación de industrias transformadoras de forma que el proceso productivo redunde en un mayor valor añadido en la región, además de recibir las ayudas que por dicha transformación concede el FEOGA. Hasta la presente campaña (2000) no ha comenzado a funcionar la primera industria deshidratadora en la comarca, concretamente en Becerril de Campos, estando prevista la puesta en marcha para la próxima campaña de otras dos, una en Astudillo, por iniciativa de un grupo cooperativo, y otra en Santervás de Campos creada por una asociación de catorce cooperativas.

Además del beneficio económico, el cultivo proporciona las siguientes ventajas (FERNANDEZ QUINTANILLA, 1981):

* Mejora la estructura del suelo, además de romper con su potente sistema radicular la suela de labor que tiene tendencia a formarse en estos suelos arcillosos.

* La flexibilidad de explotación: heno, pastoreo, semilla, permite una mejor adaptación a condiciones chmáticas y de mercado.

(48)

CAPITULO I.- INTRODUCCIÓN

de los cereales.

* Beneficio para los cultivos siguientes, tanto es así que en la zona de Villarramiel al cultivo que sigue a una alfalfa se dice que está en el "primer gozo", el que va dos años después en el "segundo gozo", etc.

1.4.2.- APROVECHAMIENTO Y MANEJO DEL ALFALFAR

La propia distribución del espacio en la comarca, con escasa superficie de pastizales para la ganadería extensiva, obliga a los ganaderos a asegurarse el pastadero durante la primavera y comienzo del verano, los alfalfares se prestan perfectamente a esta necesidad, cubriéndose en años normales las necesidades del rebaño. El pastoreo comienza en otoño hasta el aprovechamiento de la rastrojera. Lo normal es encontramos con ganaderos sin tierra que alquilan a agricultores parcelas ya sembradas de alfalfa o para cultivarlas ellos mismos, aunque esto último es muy poco fi"ecuente.

Las explotaciones sin ganado, que son la mayoría, dedican la alfalfa principalmente a la producción de heno, dando dos cortes, el primero hacia la mitad de mayo y el segundo ahrededor de un mes después, con la intención de dejar el siguiente rebrote para la obtención de semilla, si las condiciones atmosféricas lo permiten. La excepción la encontramos en el sector zamorano de la comarca, donde los agricultores mayoritariamente siembran la alfalfa para alquilar a los ganaderos, segándose poca superficie. En caso de no haber cosecha de semilla se arrienda para pastoreo de ovino. En años normales se obtienen alrededor de 3.000 a 4.000 kg/ha de heno y de 80 a 120 kg/ha de semilla.. Años excepcionales, como 1.997, han permitido un ritmo de siega muy semejante a un cultivo de regadío, dándose, en algunos casos, hasta cuatro cortes, con producciones de 7.000 a 8.500 kg/ha de heno, y un último corte para semilla, donde se ha recogido hasta 200 kg/ha, vendiéndose, incluso a buen precio, la paja de la grana. Los agricultores que tienen poca superficie (no disponen de maquinaria de henifícación) la alquilan todo el año o hasta finales de Junio y después aprovechan la grana.

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diente hasta el inicio del verano, dejándose entonces en reposo, ya que a partir de esta fecha hay excedente de superficie pastable al aparecer los rastrojos de cereal. Excepcionalmente, en años húmedos, como 1.997, que ha habido pasto suficiente durante todo el año, han recogido heno para el invierno, además de vender el excedente, e incluso han cosechado la grana.

Las modalidades de aprovechamiento a diente las podemos resumir en las siguientes:

* El alquiler se hace anualmente o hasta el final de la vida del alfalfar. Utihzado por los ganaderos de ovino que no tienen base territorial propia y arriendan el aprovechamiento de la alfalfa. El coste anual del alquiler varia desde 30.000 a 40.000 pta/ha.

* El aprovechamiento a diente solamente se realiza durante los meses de Octubre a Enero. El coste viene a ser de 8.000 a 10.000 pta/ha.

* Se pastorea hasta final de Junio, y a partir de aquí se dedica el alfalfar a la producción de semilla. Coste similar al primer caso.

En resumen, las diferentes formas de aprovechamiento son: * Destinada únicamente para la producción de heno

* Dedicada a la producción de heno y semilla * Pastoreo y producción de heno

* Pastoreo y producción de semillas * Dedicada únicamente al pastoreo

Los ganaderos saben como hay que manejar el rebaño a la hora de pastar la alfalfa, evitando los daños mutuos que pueden producirse. Aunque al principio hubo algún problema de meteorismo, actuahnente ya no existe, debiendo señalar también que el ecotipo Tierra de Campos tiene un mejor comportamiento fi-ente al meteorismo (RIVILLA, 1981). Un pastoreo excesivo reduce, por término medio, un año la vida del alfalfar, sin embargo sirve para eliminar problemas de cuscuta. También hay que tener presente que el pastoreo de invierno estimula la corona de la planta, provocando su rebrote durante los días más templados del período fiío, con el consiguiente debilitamiento de la planta y la disminución del forraje en el primer corte (HYCKA,

(50)

CAPITULO I.- INTRODUCCIÓN

Predomina el ecotipo Tierra de Campos, seguido de Aragón y alguna alfalfa tipo "Europe", como Milfeuil y Du Puits, aunque estas últimas en clara regresión, al no adaptarse a suelos pesados ni al ritmo de aprovechamiento.

1.4.3.- CULTIVO

Dada la extensión de la comarca y dentro de su homogeneidad, el cultivo de la alfalfa tiene algunas diferencias según la zona.

Por la profundidad que alcanzan sus raices y la permanencia en el terreno ( 6 - 7 años) hay que realizar una labor profunda de vertedera que sirve para enterrar el rastrojo y el abonado de fondo, si es que se realiza. En caso de ser un terreno muy arcilloso o impermeable, las labores preparatorias, en algún caso, como en la zona de Paredes de Nava, comienzan con un subsolado. La época de realizarlas es al comienzo del otoño. A la salida del invierno se darán los pases de cultivador y grada necesarios para dejar el terreno en buenas condiciones para la siembra.

No se suele realizar ningún tipo de abonado, ni antes ni durante la explotación del alfalfar. Las pocas veces que se abona se hace antes de la siembra y solamente con superfosfato, utilizándose unos 180 kg/ha (zona de Medina de Rioseco) o un fertilizante complejo con bajo contenido en nitrógeno, como puede ser el 8-24-16, a razón de 200 a 300 kg/ha (zona de Paredes de Nava). Menos frecuente aún es el abonado anual de mantenimiento.

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(36 cm); también sirven las abonadoras (Villada), preferiblemente pendular, y las sembradoras de pratenses, siendo éstas menos frecuentes. La siembra con cereal protector puede decirse que no se realiza. El suelo no debe compactarse después de la siembra ya que puede formar costra y dificulta la nascencia. Está muy extendido el uso de semilla certificada, aunque una pequeña parte de la siembra se hace con semilla de reempleo. La semilla certificada tiene un precio de unas 500 pta/kg, no obstante, en el año 1.997 al agricultor se le pagó a este precio, e incluso más, dada la escasez de semilla en el Valle del Ebro, que es la principal zona productora. No está justificada la utilización de tanta cantidad de semilla, recomendándose dosis de alrededor de 10 kg/ha (TESAR y JACKOBS, 1972), reduciéndose hasta 1 a 2 kg/ha, e incluso menos, cuando se trata de cultivo en líneas de 90 cm para producción de semilla.

Normalmente, el primer año la producción es nula, debido al pequeño desarrollo de la planta. A partir del tercer año y en los siguientes, para eliminar malas hierbas, mejorar la aireación del suelo y la penetración del agua, se dará una labor de cultivador con rejas estrechas de unos 2 cm (arrastrado). La época de realizarla es a principios del invierno. No se hace en la zona de Villada.

El único tratamiento fitosanitario extendido es el que se hace anuahnente al comienzo de la estación de crecimiento contra la cuca, con Malathión o Carbaril.

La siega se efectúa cuando la floración es de un 10 %, dependiendo el número de cortes a realizar de la pluviometría. Lo normal es dos para heno (primera quincena de Mayo y segunda quincena de Junio) y posterior cosecha de "grana" (Septiembre). Se utihzan segadoras acopladas a la toma de fuerza del tractor, pudiéndose ser barra guadañadora o segadora rotativa, en algunos casos se colocan rodillos acondicionadores para facilitar el secado.

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CAPITULO II:

(53)

1-JUSTIFICACIÓN

En Castilla-León se localiza casi una cuarta parte de la superficie total de España dedicada al cultivo de alfalfa ( MAPA, 1999). Entre las 10 primeras provincias cultivadoras, cuatro de esta Comunidad, Valladolid, Falencia, León y Zamora, ocupan los puestos 4°, 7° y 8° y 9°, respectivamente, debiendo destacar la importancia que tiene en todas ellas el cultivo de esta especie en secano, que supone casi la mitad, excepto en Falencia, donde es predominante esta forma de cultivo.

Conviene señalar, que las cuatro provincias anteriormente citadas, tienen parte de su territorio comprendido dentro de la comarca natural de Tierra de Campos, extensa zona de cultivo en la que la alfalfa destaca sobre las demás especies forrajeras, entrando, junto con los cereales y el barbecho, y en algunos casos otras leguminosas, en las rotaciones de secano. La situación agrícola actual ha hecho que la superficie de alfalfa en la comarca haya descendido, no obstante, dada la importancia que tiene en esta zona la ganadería extensiva de ovino, la tradición de cultivo y las ayudas institucionales, se comienza a apreciar una recuperación de este cultivo.

La alfalfa, dada su adaptación al chma y suelos de la zona, su producción, contenido en proteína, palatabilidad y resultados económicos, se sitúa como una de las especies más interesantes para hacer frente a las necesidades de forraje y ocupar superficies dejadas por los cereales, pudiendo convertirse esta comarca en una gran zona forrajera, productora y exportadora de forraje y también de semilla, como ya indicó FERNANDEZ QUÍNTAMELA (1981).

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Capítulo II.- JUSTIFICACIÓN Y OBJETIVOS

HIDALGO y MARTÍNEZ (1986) creen que es muy probable que proceda de la alfalfa que trajeron los árabes de Oriente Medio o que es una introducción más reciente del ecotipo Aragón, que al cruzarse con una alfalfa tipo Medicago media y tras largos esfuerzos de adaptación a un medio que guarda cierto parecido con el "centro de origen" de la especie, y en una época sin prácticamente intercambio comercial, haya dado como resultado un conjunto de poblaciones poseedoras de unas características comunes, entre las que se encuentran las de resistencia al frío y a la falta de agua, poca precocidad a la salida del invierno y gran persistencia (DEL POZO, 1971; BERMEJO, 1972; FERNANDEZ QUINTANILLA, 1981; HIDALGO y MARTÍNEZ, 1985), caracteres que definen el ecotipo Tierra de Campos. Dado el interés práctico que pueden tener, se considera importante la caracterización y conservación de las mismas (FERNANDEZ QUÍNTAMELA, 1981). Todo ésto está de acuerdo con lo señalado por MAYER

et al. (1951), que destacan tres factores que pueden intervenir en la formación y diferenciación

de un ecotipo: origen genético, el medio y la introducción de tipos extranjeros.

Por su sistema de reproducción alógama y en panmixia, el ecotipo muestra alta variación de sus caracteres, dando lugar a falta de homogeneidad en cuanto a producción y morfología de las plantas (MUSLERA y RATERA, 1991), lo que ya advirtió FERNANDEZ QUÍNTAMELA (1981) al decir que pueden existir uno o varios ecotipos Tierra de Campos, aunque todos ellos similares y dotados de una excelente adaptación a un medio tan hostil. Si a ésto unimos la escasa protección que ha tenido el ecotipo y que, años atrás, el incremento experimentado por el cultivo en esta región propició la introducción de nuevas variedades, que han conducido a su contaminación, el resultado es que ha aumentado aún más la variabilidad (CORDERO y CRESPO, 1995) y que es más difícil la caracterización de plantas que respondan a las características del ecotipo.

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conservación genética del ecotipo, partiendo de 72 muestras recogidas en la región, y seleccionando aquellas que respondían plenamente a las características del ecotipo, obteniendo la semilla fundacional. Dado el interés que tiene su conservación, el Banco de Germoplasma del INIA tiene una colección de 97 muestras recogidas de productores de alfalfa Tierra de Campos. Partiendo de esta colección de muestras, el S.I.A. de Castilla-León inició un programa entre cuyos objetivos figura "la obtención de un ecotipo seleccionado de alfalfa Tierra de Campos", para su utilización como material de partida en programas de selección y mejora, dado el interés comercial que puede tener , al encontrarse en inferioridad, por su heterogeneidad, ante otras alfalfas menos rústicas (CORDERO y CRESPO, 1995). Utilizando la misma colección, MORALES (1998) ha iniciado un proceso de mejora, seleccionando, por un lado plantas aptas para siega, y por otro, plantas aptas para el pastoreo.

2.- OBJETIVOS

Con el presente trabajo se pretende contribuir al estudio de la variabilidad del ecotipo Tierra de Campos de alfalfa Medicago sativa L., mediante análisis de los caracteres que definen a la especie y al ecotipo, así como determinar cuales de ellos serán los más adecuados para su identificación, de acuerdo con los siguientes objetivos:

1.- Estudiar la variabilidad de las muestras recolectadas.

2.- Establecer diferencias morfológicas, fisiológicas y agronómicas.

3.- Identificar los caracteres que más sirven para su diferenciación.

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CAPITULO III:

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1.- CARACTERIZACIÓN DE LA ZONA DE ESTUDIO

1.1.- DELIMITACIÓN

La zona de distribución natural del ecotipo comprende la comarca de Tierra de Campos, situada en el centro de la Meseta Norte.

A pesar de ser una unidad regional muy antigua, su delimitación geográfica es fluctuante e imprecisa, no existiendo unanimidad entre los autores que han escrito sobre la comarca (PLANS, 1970; GONZÁLEZ, 1994). No obstante, y aún siendo necesario delimitar el área objeto del estudio, el que los límites vayan unos kilómetros más al Este o al Oeste no debe preocupar excesivamente. De acuerdo con PEÑA (1987), la comarca campesina es una llanura rodeada de páramos, cuyos límites, desde el punto de vista geomorfológico, son:

- Al NW termina en el río Cea - Al NE páramo detrítico palentino - Al E río Pisuerga

- Al SW páramos de Torozos - Al SE paramos del Cerrato - Al O el río Esla

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CAPITULO II!.- MATERIAL Y MÉTODOS

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ZONA DE VILLALPANDO 6 l'rocedencias 2],44,4.'¡,46,47,48

¿ONA DF. PARJEDES DE KAVA 11 Procedencias

I0.11,I3.17,19.11.42,4.\'«.5-''

ZONA DE VIULARRAMIEL II Procedencias

U, 14.! 6,2-125,20,27 Jíi,40,?.2,?3

ZONA DE MEDINA DE RIOSECü

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