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El Boletín informativo Reconstruyendo Memoria se publica periódicamente para dar a los lectores un contexto del conflicto asimétrico que vive nuestro país.
Estos elementos serán el instrumento para un litigio integral, pero sobre todo para Reconstruir la Memoria de la Patria.
MEMORIA DE LAS VÍCTIMAS
El 6 de noviembre de 1985, guerrilleros del Movimiento 19 de Abril M-19 se tomaron el Palacio de Justicia, trayendo consigo la muerte de magistrados, servidores públicos y miembros de la Fuerza Pública.
El 7 de noviembre de 1992, las FARC asesinaron a 26 policías en el departamento del Putumayo.
El 7 de noviembre de 1993 muere el senador liberal Dario Londoño Cardona, tras ser victima de un atentado el día anterior en la ciudad de Medellín.
El 1 de noviembre de 1998, las FARC asaltaron la población de Mitú, dejando como saldo 51 personas muertas, entre las que se encontraban civiles, militares y policías.
El 11 de noviembre de 2001, en el estadero La Cabañita, del municipio La Pintada en Antioquia, miembros de las AUC asesinaron a 5 personas.
LA DEFENSA JUDICIAL DE LOS MILITARES EN UN CONTEXTO GUERRA DE CUARTA
GENERACIÓN
Por: Andrés Felipe Llano Olaya1
Desde un punto de vista iusfilosófico, toda actividad jurídica se realiza en la categoría espacio-tiempo: la creación, interpretación, aplicación y ejecución del derecho, se sujetan a aquélla. En este sentido, las etapas ut supra no son iguales en cuanto a su esencia ni a su forma en África, América, Asia, Europa u Oceanía; ni tampoco en el siglo XVIII, XIX o XX. Bajo esta
1 Abogado de la Universidad Militar Nueva Granada, estudiante de Relaciones Internacional y Estudios Políticos de la misma casa de estudios, especialista en Docencia Universitaria Militar del Centro de Estudios Militares -‐CEMIL-‐.
Presidente de la Fundación Camellando por Colombia -‐FCPC-‐.
Docente universitario de la Universidad Cooperativa de Colombia -‐UCC-‐ e investigador de la Dirección de Investigación, Análisis y Prospectiva de la Defensoría Militar -‐
DEMIL-‐ y asesor de la Academia de Altos de Estudios de ésta entidad. [email protected]
premisa, el siguiente escrito tiene como objetivo responder al siguiente interrogante ¿Cómo es la defensa judicial de los militares en Colombia que vive una guerra de cuarta generación? Es decir: Colombia (espacio) y guerra de cuarta generación (tiempo).
En primer lugar, es necesario hacer una precisión conceptual: ¿Qué es la guerra de cuarta generación? La concepción de la guerra en generaciones, es una teoría elaborada por William S. Lind y cuatro oficiales del Ejército y del Cuerpo de Infantería de Marina de los EEUU, según la cual, la guerra ha tenido cuatro generaciones, desde el punto de vista de las características que ofrece, entendiendo por la de cuarta generación:
Un “sistema complejo de dialécticas conceptuales, que se valen de acciones militares y simbólicas orientadas al cambio cultural. Su origen se ubica en las tensiones políticas, ideológicas, sociales, étnicas, religiosas y económicas. Es protagonizada por el Estado, la población civil, la comunidad
nacional, regional e internacional y, un enemigo político-militar que trabaja en células rurales y urbanas, en red: el campo, las ciudades y el extranjero. Políticamente, tienen una serie de organizaciones y personas infiltradas y penetradas en el sector público (la Rama Legislativa, la Rama Judicial, los organismos de investigación judicial y de control, las universidades) y privado (las ONG´s de pensamiento, reivindicatorias de los derechos humanos, las de asistencia humanitaria, los sindicatos, las asociaciones campesinas), a nivel nacional e internacional (OEA con Comisión y Corte Interamericana, Corte Penal Internacional, Naciones Unidas). Y militarmente, son pequeños grupos móviles, flexibles, descentralizados y clandestinos; no discriminan entre combatiente y persona protegida, ni entre bien protegido u objetivo militar; no requieren de alta tecnología para operar, sacrifican los métodos y medios por la finalidad, apelando al uso del terrorismo, principalmente y;
actualmente, son grupos multicriminales.”2
2 LLANO OLAYA, Andrés Felipe. Guerra de Cuarta
En segundo lugar, los grupos armados ilegales en Colombia, especialmente, las Farc y el Eln, son organizaciones político-militares cuyo devenir constituye un ejemplo paladino de la guerra aquí comentada. Tan solo para ilustrar: las Farc cuentan, además de sus estructuras militares, con unas de carácter político como las milicias bolivarianas, el movimiento bolivariano por una nueva Colombia y el partido comunista clandestino colombiano (PC3).
Las Farc, claro exponente de la guerra de cuarta generación, debe ser comprendido en su doble faz:
político-militar, como bien lo define en el artículo 1º de sus estatutos. Por eso, combina todas las formas de lucha, siendo una de tales formas, el uso del marco jurídico nacional e internacional para lograr la desmoralización de las FFMM, mediante la creación de leyes derogatorias de los fueros penales,
disciplinarios y
Generación. Teoría, práctica y propuestas. [En línea]. (Sep.
2011). [consultado 2 Sep. 2011]. Bogotá-Colombia:
Defensoría Militar. p. 9. Disponible en:
http://www.defensoriamilitar.org/_DOCUMENTOS/Guerra%2 0de%20Cuarta%20Generaci%C3%B3n.%20PRIMERA%20P AG%20LOGOS.pdf
penitenciario/carcelario o, llevando a la jurisdicción el conocimiento de
conductas típicas
provocadas/aprovechadas con sujeto activo falso y condicionando la interpretación fáctico-jurídica a pruebas ficticias, lógicas esquizofrénicas y retóricas descontextualizadas. Y en tercer lugar, como consecuencia de los dos puntos ut supra, la defensa judicial de los militares se enfrenta a casos como los siguientes:
PRIMER CASO. Las Farc provocan una conducta de las FFMM. Se dedican a observar detalladamente el comportamiento de la tropa y, en un momento determinado, comenten un delito en la jurisdicción de aquélla, cerca del lugar de patrullaje y horas antes o después de haber transitado por allí. Cometido el injusto penal, una serie de ONG´s nacionales e internacionales realizan presión mediática con comunicados y titulares en internet, acompañados de los medios de comunicación, enviando derechos de petición, interponiendo tutelas, presionando disciplinarios (para lograr destituciones), todo orientado a obtener resultados
judiciales. En efecto, se da inicio al proceso penal con presunción de culpabilidad y, todos los organismos, públicos o privados, están atentos a lo que vaya sucediendo. Al paso, se solicitan, ordenan, practican, aducen y valoran una serie de pruebas falsas, sobre todo testimoniales. Al final, la situación jurídica de los supuestos autores es igual que antes de iniciado formalmente el proceso: culpable, responsable y condenado a las más altas penas.
SEGUNDO CASO. Las Farc aprovechan una conducta de las FFMM. El nudo y desenlace de la historia es igual al anterior, pero el inicio es diferente, porque aquí las FFMM cometen un error militar, un daño colateral, como cuando las tropas pasan por un resguardo indígena, un bombardeo que afecta a la población civil, en un combate donde se lesiona o causa la muerte a una persona protegida, en fin. ¿Cómo lo aprovechan? Ofrecen toda una argumentación y un contexto de DDHH cuando se trata de DIH, luego la interpretación, ejecución y aplicación del derecho, no resultan acorde a la realidad.
Estos y otros tantos casos se presentan en guerra de cuarta generación versión Colombia. Luego aquí existen dos frentes de guerra fundamentales: la del área de operaciones, la de los soldados, la de las armas y; la de los juzgados, la de los abogados, la de las normas jurídicas. Es decir, no puede comprenderse y realizarse el litigio y la defensa técnica de los soldados colombianos, indiferente al entorno situacional en el que se presenta. En este sentido, la pregunta que debe responder el defensor ha de ser
¿Cómo litigar defendiendo militares en estas circunstancias?
Al efecto, cinco recomendaciones: 1) Ser consciente de que él mismo, su prohijado y el proceso como tal, se encuentra inmerso en una guerra de cuarta generación; 2) Por lo tanto, debe estar en la capacidad de identificar las ONG´s que le son adversarias y estar atento de sus comunicados a la opinión pública; 3) Orientar su persuasión al juez y a los medios de comunicación; 4) Contar con todos los medios para difundir lo ocurrido (blog, twitter, facebook, página de la DEMIL, entre otros) y; 5)
Escribir un diario de lo acontecido durante el proceso, para luego difundirlo como estudio de caso, lección aprendida y, por supuesto, haga parte de la memoria histórica.
SABIAS QUE…
En noviembre de 1994 las Farc condicionaron las negociaciones de paz a un despeje militar del municipio de La Uribe, en el departamento del Meta