Niveles de resiliencia en los docentes de primaria de las instituciones públicas de Ventanilla y Callao
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(2) IIX.
(3) NIVELES DE RESILIENCIA EN LOS DOCENTES DE PRIMARIA DE LAS INSTITUCIONES PÚBLICAS DE VENTANILLA Y CALLAO. II.
(4) JURADO DE TESIS. Presidente:. Dr. Gilberto Bustamante Guerrero.. Vocal. Mg. Leny Álvarez Taco.. :. Secretario:. Mg. Miguel Rimari Arias.. ASESOR Dr. Gilberto Bustamante Guerrero.. III IX.
(5) Con mucho amor a mis queridos padres Iris y Melquiades y a mi amado hijo Diego Andrés, por su amor, apoyo y aliento indesmayable.. IV IX.
(6) Índice de contenido. Pág.. INTRODUCCIÓN. 1. Problema de investigación. 4. Planteamiento.. 4. Formulación.. 6. Justificación.. 6. Marco referencial. 8. Antecedentes.. 8. Nacionales.. 8. Internacionales.. 11. Marco teórico.. 13. Origen y desarrollo del concepto resiliencia.. 13. Factores que inhiben la resiliencia.. 14. Factores ambientales.. 15. Factores internos.. 15. Factores que favorecen la resiliencia. 17. Enfoques de la resiliencia.. 22. El enfoque centrado en la persona.. 23. El enfoque como proceso.. 25. El enfoque riesgo y protección.. 26. La resiliencia en el ámbito educativo.. 32. Objetivos e hipótesis. 37. Objetivos.. 37. Hipótesis.. 38. MÉTODO. 39. Tipo y diseño de la investigación. 39. Variable. 40. Definición conceptual.. 40. Definición operacional.. 40. Participantes. 42. Instrumento y técnicas de recolección de datos. 44. IX.
(7) Procedimientos de recolección de datos. 48. RESULTADOS. 50. DISCUSIÓN, CONCLUSIONES Y SUGERENCIAS. 60. REFERENCIAS. 63. ANEXOS. IX.
(8) Índice de tablas. Pág.. Tabla 1.. Definición operacional de resiliencia. 41. Tabla 2.. Cantidad de docentes en la zona de Ventanilla y Callao. 42. Tabla 3.. Medias y desviaciones estándares de la resiliencia en docentes. 50. Tabla 4.. Prueba de normalidad para las dimensiones de la resiliencia. 51. Tabla 5.. Comparación de los factores participación. significativa. y conducta prosocial entre los docentes de primaria de Ventanilla Callao Tabla 6.. 52. Comparación de los factores autoestima y auto aprendizaje Y percepción de apoyo entre docentes de primaria de Ventanilla y Callao. Tabla 7.. 55. Comparación de la escala total de resiliencia entre docentes De primaria de Callao y Ventanilla. Tabla 8.. 58. Comparación de factores de resiliencia en docentes de Primaria del Callao y Ventanilla por sexo. IX. 59.
(9) Índice de figuras. Pág.. Figura 1. Cantidad de participantes por zona. 43. Figura 2. Gráfico de comparación de los factores participación entre. 53. docentes de primaria de Ventanilla y Callao Figura 3. Gráfico de comparación de las conductas prosociales. 54. docentes de primaria de Ventanilla y Callao Figura 4. Gráfico de comparación de las conductas de autoestima. 56. y aprendizaje entre docentes de primaria de Ventanilla y Callao. Figura 5. Gráfico de comparación de las conductas percepción. 57. de apoyo entre docentes de primaria de Ventanilla y Callao. Figura 6. Comparación de la escala total de Resiliencia entre docentes de Ventanilla y Callao.. IX. 58.
(10) Resumen. La presente investigación de diseño descriptivo comparativo, tiene por objetivo comparar la resiliencia entre los docentes de los distritos de Ventanilla y Callao. La muestra estuvo conformada por 286 maestros: 152 de Callao y 134 de Ventanilla de ambos sexos, tanto nombrados como contratados. Para tal efecto se aplicó la escala de resiliencia docente (ER-D) con la que se evaluaron cuatro factores: participación significativa, autoestima y aprendizaje, conducta prosocial y percepción de apoyo. Al procesar los resultados, se concluyó que no existen diferencias significativas en los niveles de resiliencia entre los docentes de primaria de Ventanilla y Callao. En lo que se refiere a los factores participación significativa, conducta prosocial y percepción de apoyo tampoco existen diferencias significativas entre los docentes de ambos distritos. En el factor autoestima y aprendizaje si existen diferencias significativas a favor de los docentes de Ventanilla.. Palabras claves: Resiliencia, autoestima, aprendizaje, participación.. Abstract. This comparative descriptive research aimed to compare resilience among the teachers from Ventanilla and Callao districts. The sample 286 teachers (152 from Callao and 134 from Ventanilla) of both sexes and whose labor condition were to be permanent and temporary teachers. A Resilience scale for teachers (ER-D) was applied to evaluate four factors: significant participation, self- esteen and learning, prosocial behavior and supporting perception. After processing the results, we came across to the conclusion that significant differences do not exist in the levels of resilience between the elementary school teachers of Ventanilla and Callao. Regarding the factors of significant participation, pro-social behavior and perception of support, do not exist significant differences between the teachers of both districts either. On the other hand, talking about self-esteem and learning, there are significant differences in favour of teachers of Ventanilla.. Key words: Resiliencia, self-esteem, learning, participation. IX.
(11) 1. Introducción. En el transcurrir de nuestras vidas, las personas experimentamos diferentes situaciones de adversidad como la pérdida de un ser querido, un accidente, enfermedades crónicas, la pérdida del trabajo. En este contexto, el concepto de resiliencia hace referencia a la capacidad que tenemos las personas para afrontar estas adversidades y de adquirir un aprendizaje y un fortalecimiento interno.. Cada vez se tiene más certeza de que es posible fomentar la resiliencia como un mecanismo preventivo contra el resquebrajamiento de la salud mental. Diversos especialistas la han definido como el conjunto de habilidades innatas para afrontar los diferentes problemas o situaciones adversas que se le presentan a una persona permitiéndole además, salir exitosa y fortalecida de dichas amenazas. Sin embargo, son capacidades que también se pueden desarrollar con una adecuada intervención en la familia, en la escuela y la sociedad.. Para Vanistendael (1994), la “resiliencia es la capacidad de una persona o un grupo para superar grandes dificultades y crecer a través o en presencia de ellas de manera positiva” (p. 7). Según este autor, esta capacidad puede ser latente o visible y nunca es absoluta, siempre es variable, y se construye en un proceso de interacción con el entorno. Suele ser un proceso inconsciente, que tiene lugar durante toda una vida.. Las investigaciones sobre este tema indican “que las escuelas son escenarios cruciales para que los estudiantes desarrollen la capacidad de sobreponerse a la adversidad, se adapten a las presiones y problemas que enfrentan a diario y adquieran, igualmente, las competencias sociales, académicas y vocacionales necesarias para salir adelante en la vida, contando con la presencia de un tutor que en este caso es el docente” (Henderson y Milstein, 2003, p. 45).. Podemos afirmar, por ello, que la educación no es un asunto trivial. No puede centrarse solo en los aspectos cognitivos. Tampoco la presencia de técnicos especializados nos asegura la calidad educativa. Es necesario reflexionar sobre la condición humana y las relaciones interpersonales, así como en la realidad íntima y social de las personas en situaciones de desigualdad, segregación, falta de recursos,.
(12) 2. abandono, violencia, desinterés de la familia, desánimo, desidia y desmotivación de los profesores, entre otros factores.. Recordemos el Informe Delors (1996) de la UNESCO que declara: “aunque es muy diversa la situación material y psicológica de los docentes es indispensable revalorizar su estatus si se quiere que a lo largo de la vida cumpla con la misión clave a favor del progreso de nuestras sociedades. La sociedad tiene que reconocer al maestro como tal y dotarle de la autoridad necesaria y de los medios adecuados así como las mejores condiciones de trabajo” (p. 39).. La Declaración Mundial sobre Educación para todos: “Satisfacción de las necesidades básicas de aprendizaje” de Jomtien, Tailandia (1990), establece importantes acuerdos a ser considerados por los países participantes como la universalización de la educación, fomentar la equidad e impartir educación inclusiva de calidad, la revaloración docente” (Organización de Estados Iberoamericanos, 1990).. Todos los países, incluido el Perú, tratan de cumplir dichos acuerdos, aunque aún no se perciban sus frutos como corresponde. Este importante documento menciona que “es indiscutible que los docentes desempeñan un papel fundamental en el suministro y la calidad de la enseñanza. La investigación muestra un estrecho vínculo entre el conocimiento que tiene un docente de una materia, el estilo de enseñanza y los logros de los educandos” (p.59). Es necesario mejorar las condiciones de trabajo y los medios y estrategias empleadas por los docentes si queremos que los estudiantes tengan mejores aprendizajes.. El avance vertiginoso de la tecnología y el desmesurado crecimiento hacia una economía global demandan ahora nuevos tipos de escuelas, más autónomas, diversificadas, creativas, innovadoras y flexibles. Sin embargo, el sistema educativo peruano, no está satisfaciendo estas expectativas; las instituciones educativas no están siendo acompañadas del financiamiento adecuado para superar problemas de infraestructura, equipamiento y material educativo en la proporción que se requiere a nivel nacional.. A nivel nacional, el Estado no viene ofreciendo un sistema de capacitación de calidad, en función de las demandas y necesidades propias de las distintas regiones y.
(13) 3. localidades del país, pero hay que reconocer que a nivel regional del Callao se vienen haciendo esfuerzos en esa dirección, aún hay problemas en cuanto a los estímulos al profesional docente, como pueden ser aumentos de sueldo y revalorización social.. En las instituciones educativas del Callao, se puede observar a docentes que tienen una mala comunicación entre sí, con los directivos e inclusive con los estudiantes, generando en muchas ocasiones situaciones conflictivas que podrían afectar el clima institucional y su labor docente. Asimismo hay docentes que tienden a aislarse del grupo, evitando participar en las reuniones de trabajo institucionales, en las actividades. colectivas, desarrolla sus labores docentes aisladamente y. demostrando poco interés en participar en capacitaciones.. Los docentes se constituyen en modelos para sus alumnos y pueden inculcarles habilidades para desarrollar la resiliencia. Por esta razón ellos también deben desarrollar esa capacidad de resiliencia. ¿Cómo se puede esperar que los estudiantes enfrenten los desafíos que se les presentan adoptando conductas y actitudes más resilientes si los docentes no manifiestan esas cualidades. Lastimosamente las condiciones en las cuales trabajan, muchas veces, les hace muy difícil el desarrollo de esas habilidades, peor aún cuando su rol social se encuentra desvalorizado y son objeto de crecientes críticas negativas por parte del estado central.. Debemos reconocer que dentro de este contexto se presenta las mayores inequidades que dificultan el rendimiento de los escolares de las zonas urbanas y rurales. Esta es una brecha que se debe cerrar. Una forma de hacerlo, desde la escuela, es forjando docentes y estudiantes resilientes a fin de enfrentar los retos que plantea el momento actual y los venideros.. El presente trabajo titulado “Niveles de resiliencia en los docentes de primaria de Ventanilla y Callao”, surge de la necesidad de reflexión sobre el docente con capacidades resilientes, por ser uno de los principales agente del proceso educativo.. En tal sentido, es necesario emprender una investigación que involucre la medición de la resiliencia en los docentes del Callao, con la finalidad de brindarles herramientas que los ayuden a la mejora del servicio educativo.
(14) 4. Problema de investigación. Planteamiento.. En los últimos tiempos la escuela ocupa un lugar preponderante y privilegiado, ya que goza del reconocimiento de los miembros de la comunidad, influye en los estudiantes, en sus familias y en su entorno inmediato. La escuela se convierte, pues, en la segunda fuente de seguridad después del hogar y, a veces la única.. Es. importante que la escuela sea un lugar que estimule la resiliencia, de modo tal que establezca altas expectativas para todos los participantes del sistema educativo.. “La escuela es un espacio importante donde los niños aprenden a desarrollar y potenciar cualidades cognitivas, emocionales y sociales. Al mismo tiempo, como parte de la sociedad, no está exenta de vivenciar situaciones adversas. De hecho, en las aulas, los alumnos y docentes continuamente se encuentran con esta realidad, por lo que se convierte en un espacio importante para la promoción de la resiliencia” (Bernard, 1991; Benson, 1997 y Henderson y Milstein, 2003, citado en Mateu, R., García, M., Gil, J. y Caballer, A., 2009, p. 3).. Dentro de ellas, cobran una especial importancia los maestros, por su papel como posibles tutores o guías de resiliencia (Cyrulnik, 1999) como modelos y espejos alternativos (Wolin y Wolin, 1993). Así, los docentes pueden convertirse en un apoyo emocional importante en sus alumnos ayudándolos a que generen fortalezas, recursos y aprendizajes ante las vivencias de situaciones adversas y/o traumáticas.. Actualmente, no existen documentos orientadores de políticas educativas ni plataformas legales que expresen en forma directa y enfática la importancia del trabajo de los docentes en el éxito educativo. La situación de abandono moral, psicológico y material en que se encuentran nuestros niños y jóvenes hacen que la escuela se convierta en la única esperanza para pasar de la situación de riesgo a la conducta resiliente; por eso, consideramos de importancia el análisis que proponemos en el presente trabajo de investigación.. El fortalecimiento de la resiliencia en niños y adolescentes es una alternativa de ayuda para que el docente busque posibilidades de reducir los problemas que afectan.
(15) 5. a los estudiantes, tales como conductas negativas, abuso de sustancias, deserción escolar, etc. Y para llevar a cabo este proceso debemos partir, primero, de las condiciones en que trabajan los docentes, ya que la escuela es uno de los escenarios constructores de resiliencia, a través de la creación de un ambiente favorable para las relaciones personales. Estas relaciones requieren de maestros que tengan una actitud constructora de resiliencia, es decir que trasmitan optimismo, cualquiera sea la problemática del alumno.. Esta atmósfera emocional se crea sistémica e interaccionalmente; es decir no depende sólo del maestro, ni sólo de los alumnos, ni de una dinámica circunstancial. Es el maestro sintonizando a sus alumnos, los alumnos sintonizando al maestro y los eventos contingentes del aula actuando como ecualizadores que enturbian la atmósfera o, por el contrario la limpian o despejan. El maestro sintoniza un clima positivo cuando establece con sus alumnos una relación de resonancia.. Este tema tiene, actualmente, una especial trascendencia en el ámbito educativo peruano. Céspedes (2001), sostiene que:. El maestro es la piedra angular del proceso educativo; su labor va mucho más allá de la contingencia instruccional; su labor es un dinámico proceso interactivo, y en cada instante de la acción docente se presenta ante sus alumnos como un modelo social; a través de sus acciones puede colaborar en la construcción o destrucción de la personalidad de sus alumnos, constituyéndose en un agente directo e indirecto en el desarrollo o inhibición del equilibrio y fortaleza emocional de un niño” (p.54).. Por eso el presente trabajo que lleva por título “Niveles de resiliencia en los docentes de primaria de las instituciones públicas de Ventanilla y Callao”. busca. contribuir al desarrollo del conocimiento teórico y práctico sobre la capacidad de resiliencia de los docentes chalacos, teniendo en cuenta el análisis y el estudio de otras experiencias, tanto nacionales como extranjeras. A partir de los resultados obtenidos, podremos plantear soluciones que permitan contrarrestar los efectos negativos de los problemas sociales que afectan a los estudiantes del primer puerto..
(16) 6. Formulación.. Problema general.. ¿Existen diferencias en los niveles de resiliencia en los docentes del nivel primaria de Ventanilla y Callao?. Problemas específicos.. ¿Existen diferencias en el factor participación significativa en los docentes de primaria de Ventanilla y Callao?. ¿Existen diferencias en el factor conducta prosocial en los docentes de primaria de Ventanilla y Callao?. ¿Existen diferencias en el factor autoestima y aprendizaje en los docentes de primaria de Ventanilla y Callao?. ¿Existen diferencias en el factor percepción de apoyo en los docentes de primaria de Ventanilla y Callao?. Justificación.. Henderson y Milstein (2003) afirman que: “más que ninguna otra institución, salvo la familia, la escuela puede brindar el ambiente y las condiciones que promuevan la resiliencia en los jóvenes de hoy. Para alcanzar las metas establecidas, como el éxito académico y personal para todos los alumnos y un personal entusiasta, motivado y orientado al cambio, es preciso incrementar la posibilidad de ser resilientes tanto alumnos como docentes” (p.45).. Por ello esta propuesta de investigación se formula en el marco del Programa Académico de Maestría en Educación del Callao y en respuesta al llamado del Gobierno Regional de colaborar con aportes significativos para el Proyecto Educativo de la región..
(17) 7. Acorde con las bases legales y los documentos de consenso mundial y las políticas del Proyecto Educativo Regional del Callao que busca ofrecer formación a los docentes en función a los problemas cruciales que afronta el primer puerto (tanto en lo social y en lo educativo) y apunta al logro de estándares concertados de calidad de la buena enseñanza y la buena gestión escolar. En tal sentido, los resultados y las propuestas del presente estudio -que en el Callao es un trabajo pionero- enriquecerán dichos esfuerzos, incentivando, a través de algunos programas, la capacidad resiliente del maestro y de sus alumnos. Los temas de la calidad educativa y de la resiliencia en la educación peruana, tienen primordial trascendencia desde el punto de vista social, pedagógico, psicológico, teórico, metodológico y práctico.. Socialmente, el primer puerto es una zona considerada como de alto riesgo, con índices elevados de delincuencia, desempleo, prostitución y. drogadicción juvenil.. Además, se conoce que la región Callao cuenta entre sus maestros con profesionales procedentes de zonas urbanas y rurales de diferentes departamentos del país, lo cual nos convierte en una región que condensa una mixtura de realidades y circunstancias. Asimismo debemos considerar que en un gran porcentaje, los docentes que laboran en el primer puerto son de edad avanzada, perciben bajos salarios, lo que los obliga a tener dos o más empleos que hacen que su desempeño sea deficiente, muestra desgano y desmotivación en el ejercicio de su profesión y poco interés en su trabajo, convirtiéndose en grandes factores de riesgo.. Muchos niños y jóvenes se encuentran en situación de abandono moral, material o psicológico; las esperanzas son pocas para revertir esta situación. Y es aquí donde los docentes de estos jóvenes golpeados socialmente se constituyen en personas significativas en resiliencia, en actores claves que influyen en la formación y perseverancia de sus alumnos, a pesar de las condiciones de pobreza y marginación en las que viven.. En el aspecto pedagógico, busca responder al estado de emergencia de la educación peruana que cuenta con un diagnóstico poco alentador en el país y en la propia región Callao: mala calidad en los aprendizajes, escuelas excluyentes, docentes no preparados y desmotivados por los bajos salarios, la percepción negativa.
(18) 8. de su labor, pésima gestión educativa, escaso financiamiento, una sociedad que no educa a sus ciudadanos. Estos son los indicadores que ilustran el panorama existente (Proyecto Educativo Nacional, 2007).. En lo psicológico es importante esta investigación, porque cada vez se tiene más certeza de que es posible fomentar la resiliencia como un mecanismo preventivo contra el resquebrajamiento de la salud mental. Las escuelas albergan actualmente a muchos docentes que presentan variados cuadros de depresión, producto del estrés y/o el estado emocional que presentan, producto de las limitaciones propias de su situación laboral y social.. Desde el punto de vista teórico, según Glottlieb (1995) “las investigaciones sobre resiliencia nos han facilitado un valioso instrumento que nos permite conocer y fomentar factores protectores internos y externos que favorezcan el desarrollo de estas cualidades o características en personas o comunidades en términos de competencias, robustez e invulnerabilidad frente a lo adverso del mundo actual, a veces muy complejo y estresante” (p.4).. Necesitamos contribuir con la discusión de estos temas para que la medición de la resiliencia se constituya en una tarea necesaria que indicará lo que es susceptible de mejora. Medir la resiliencia en docentes que trabajan en las escuelas del Callao, revelará a las instituciones gubernamentales y afines, la forma cómo ellos enfrentan los desafíos en el propio ambiente escolar. De tal forma que servirá para diagnosticar algunas de sus necesidades, relacionadas con la escuela y tomar las decisiones pertinentes para mejorar la calidad educativa del primer puerto del país. Marco referencial. Antecedentes.. Antecedentes nacionales.. Guerra (2010), realizó una investigación para comparar los niveles de resiliencia en los docentes de la región Callao según el nivel de enseñanza, utilizando la escala de la resiliencia docente (ER- D). Fue aplicada a una muestra estratificada de 710 docentes.
(19) 9. de Educación Básica Regular (inicial, primaria y secundaria) de todos los distritos del Callao, teniendo en cuenta edad, sexo, condición laboral (nombrado o contratado) y la ubicación geográfica de la institución educativa donde labora así como los años de servicio. La Escala cuenta con validez de contenido, validez de constructo y permitió obtener resultados en puntajes por factores, lo que posibilitará intervenir en las áreas menos favorables. Se obtuvo, asimismo, otros resultados donde los docentes de inicial muestran mayores niveles de resiliencia que sus pares de primaria y de secundaria y que estos últimos obtuvieron mejores niveles que los profesores de primaria.. Bulnes, & otros (2008), investigaron la relación que existe entre la resiliencia y los estilos de socialización parental en 394 escolares de 4to y 5to año de secundaria de Lima Metropolitana, cuya muestra estuvo conformada por 394 escolares de cuarto y quinto año de secundaria, de los cuales 189 procedían de instituciones educativas estatales y 205 de instituciones educativas particulares. Se utilizó la Escala de resiliencia de Wagnild y Young (1993), y la Escala de estilos de socialización parental en la adolescencia, de Musitu y García (2001). Como resultado del estudio se encontró la confiabilidad y la validez de los instrumentos aplicados, además se observó una correlación significativa entre ambas variables, y diferencias igualmente significativas, tomando en cuenta género y tipo de colegio.. Acevedo & otros (2007), investigaron la situación actual del docente en relación a dos habilidades sociales: comunicación asertiva y manejo de emociones y sentimientos. La muestra seleccionada estuvo conformada por 132 profesores tutores o interesados en ser tutores, pertenecientes a tres instituciones educativas de Lima Metropolitana y una de Tarma. Fueron utilizados 4 instrumentos: Encuesta para la obtención de datos del docente,Escala de Evaluación de la Asertividad ADCA1;Prueba de Autoconocimiento afectivo y Prueba de Autopercepción biográfica. Se encontraron los siguientes resultados: la mayoría de los docentes no están preparados adecuadamente para asumir funciones de tutor, cuentan con sólo cursos de corta duración, charlas. Un significativo porcentaje de docentes no planifican sus clases de tutoría, algunos de ellos desconocen lo que debe hacer y realizan actividades que no tienen relación con el tema. En la prueba de asertividad se encontraron percentiles muy bajos y percentiles muy altos, lo que significó grandes distancias entre las dos subpruebas para la misma persona,lo cual podría indicar estilos extremos : agresividad o pasividad.Finalmente y a pesar de que el 50% de los profesores declara conocer y.
(20) 10. controlar su vida afectiva, existe un porcentaje significativo de docentes que tienen una autopercepción negativa de su vida.. Bulnes, & otros (2003) investigaron la relación existente entre los recursos de afrontamiento y la estrategia de afrontamiento al estrés en una muestra de 546 docentes de escuela públicas de Lima Metropolitana de los tres niveles de enseñanza: inicial,primaria y secundaria. Se aplicaron los siguientes instrumentos : el Inventario de Recursos de Afrontamiento de Hammer y Marting, y el Cuestionario de Modos de Afrontamiento al estrés elaborado por Carver y adaptado por Casuso en 1996. Los resultados obtenidos demuestran que existe un mayor predominio de los recursos cognitivos en todos los docentes evaluados. En cuanto a las estrategias de afrontamiento, los docentes de los niveles de inicial y primaria prefieren utilizar las estrategias de planificación, reinterpretación positiva y crecimiento y acudir a la religión, mientras que los de secundaria prefieren utilizar las estrategias de afrontamiento activo, planificación, reinterpretación positiva y crecimiento. La comparaciones. efectuadas. permiten. observar. que. no. existe. diferencia. estadísticamente significativa en los recursos de afrontamiento ni en cuanto a las estrategias de afrontamiento al estrés entre los docentes de inicial y primaria, pero si se observan diferencias entre los docentes de inicial y secundaria y entre los docentes de primaria y secundaria. Así mismo se observa que existe correlación entre la variable de afrontamiento al estrés y la variable recursos personales.. Delgado, & otros (2003), realizaron una investigación sobre el síndrome de “Burnout” en docentes de secundaria de Lima Metropolitana considerando las variables sexo, tiempo de servicio y tipo de colegio. Participaron en la investigación 764 docentes de las siete Unidades de Servicios Educativos de Lima Metropolitana, de colegios estatales y no estatales. Utilizaron la adaptación española del Inventario de Maslach y Jackson con la finalidad de evaluar las tres dimensiones del síndrome : agotamiento emocional, despersonalización y realización personal. Los resultados del análisis psicométrico del test demuestran que el instrumento es válido y confiable. Se concluyó que considerando el sexo no existen diferencias en los indicadores del Burnout, y que en los docentes de colegios estatales predomina el nivel bajo y que en los profesores de colegios no estatales predominan los niveles bajo. y alto del. Burnout. Finalmente, considerando el tiempo de servicios, no existen diferencias entre las comparaciones referidas a las subescalas del inventario de “Burnout”..
(21) 11. Antecedentes internacionales.. En el ámbito internacional se cuenta con los siguientes estudios vinculados a la unidad de investigación de la resiliencia.. Marro (2008), describió y analizó la manera cómo se desarrolla un proceso resiliente en el ámbito laboral docente, mediante el estudio de casos en un Instituto de Educación Secundaria de Barcelona. Abordó la promoción de la salud psicosocial desde el paradigma de la resiliencia y las aportaciones de la logoterapia de Viktor Frankl. El trabajo aportó un modelo de análisis útil para precisar el concepto de resiliencia en el ámbito laboral, así como para integrar la información recogida en el trabajo de campo. En las conclusiones enfatiza en la importancia de la búsqueda y la vinculación positiva en la activación del proceso resiliente; igualmente enfatiza la importancia del liderazgo y la interacción existente entre la resiliencia personal y la organizativa. El autor sugirió posibles estrategias para potenciar, facilitar o estimular el proceso resiliente en una situación laboral y examinó las repercusiones de la activación de dicho proceso en la promoción de la salud mental.. González & Valdez (2006), realizaron un estudio sobre el estado de estancamiento del profesor y la construcción de resiliencia en la escuela, para lo cual participaron 100 profesores de ambos sexos de Primaria de diferentes escuelas de las ciudades de Toluca y Metepec, México. Se aplicó la encuesta sobre el estado de estancamiento del profesor desarrollado por Milstein y el cuestionario de diagnóstico de la construcción de la resiliencia en la escuela, elaborada por Henderson. Los principales resultados de la investigación indicaron que para los hombres la vida es una rutina, y para las mujeres la escuela no ofrece oportunidad de crecimiento. Estos resultados se discuten en términos de desafíos que enfrentan los profesores y en la importancia de incrementar la resiliencia entre ellos. Al mismo tiempo consideran que la resiliencia debe fomentarse desde los padres.. Baltazar (2003) realizó una investigación sobre el trabajo en grupo como una estrategia preventiva para disminuir el malestar docente en las y los educadores de personas jóvenes y adultas. Este trabajo permitió tener un acercamiento al malestar docente de 106 educadores mexicanos de personas jóvenes y adultas, producido principalmente por las precarias condiciones en las que realizan su trabajo. Los.
(22) 12. educadores construyeron grupos de aprendizaje en los que intercambiaron experiencias, reflexionaron sobre algunas situaciones difíciles a las que se enfrentan en sus prácticas educativas cotidianas, pensaron acerca de su propio malestar docente y propusieron alternativas para disminuirlo.. Flores (2001) evaluó el factor humano en la docencia de la educación secundaria a través de un estudio de la eficacia docente y el estrés a lo largo de la carrera profesional. Participaron 165 profesores de 12 institutos catalanes, cuya edad media fue de 40 años. La recogida de los datos se orientó a configurar un cuerpo de información acerca del desarrollo profesional de los docentes en referencia, a sus circunstancias personales, sus actitudes hacia una profesión y formación recibida, su eficacia percibida, las fuentes de estrés y sus formas de afrontarlas. Los instrumentos utilizados. fueron:. Cuestionario. de. datos. sociodemográficos. (personales. y. profesionales); Cuestionario de Fuentes de Estrés (Subescalas Alumnos, Entorno Social, Condiciones laborales y Valoración del profesor); Burnout; Cuestionario de Autoeficacia (Subescalas de Eficacia Docente y Eficacia Docente Personal); Escala de Afrontamiento al estrés(Subescalas Actuar, Distraerse, Buscar apoyo, Priorizar, Evitar, Retraerse) y la Escala de Competencia personal. Los resultados advierten que las fuentes de estrés cambian a lo largo de la carrera docente, así en el caso de los docentes más jóvenes fueron los alumnos y las condiciones laborales, mientras que en los más experimentados la fuente principal fue el entorno social. Otro hecho descubierto es que el burnout depende de la eficacia docente percibida, de la competencia personal y de las condiciones laborales. Se concluye que hace falta una verdadera calidad de vida en el trabajo y una formación que capacite a los docentes en la toma de medidas para reducir las manifestaciones negativas del estrés, de lo contrario esta profesión será abandonada paulatinamente ya sea por una salud precaria o por presiones intrínsecas al trabajo.. A manera de resumen, podemos decir que los antecedentes considerados para el propósito de la presente investigación -tanto los nacionales como los internacionales- evidencian que a pesar de ser la resiliencia una herramienta importante para ayudar a las personas, grupos o comunidades a remontar situaciones adversas y salir exitosos, existen pocos trabajos realizados con docentes, existiendo más literatura en lo que a estudiantes se refiere, lo cual limita la investigación. Sin embargo, nos sirven como referencia para fortalecer nuestro marco teórico..
(23) 13. Hemos considerado la escala para medir la resiliencia docente de Guerra (2010) porque responde a la realidad chalaca, teniendo en cuenta el instrumento de Henderson y Milstein, quienes son investigadores dedicados, mayormente, al ámbito educativo.. En el contexto internacional se ha considerado investigaciones realizadas en México y España por sus características similares al Perú, considerando que es aplicado en el campo laboral educativo, pero que nos permite establecer diferencias y similitudes para iniciar el proceso de investigación en el campo educacional. Marco teórico.. Origen y desarrollo del concepto de resiliencia.. Aunque el estudio científico de la resiliencia es reciente, desde hace muchos años se ha observado, cómo algunos seres humanos al verse enfrentados a las adversidades de la existencia, consiguen resistir y adaptarse, fortaleciendo su desarrollo biopsicosocial.. Según Serisola (2003), “la resiliencia es una palabra proveniente de la física, y alude a la capacidad que tiene un material para recobrar su forma y tamaño originales después de haber estado sometido a altas presiones; significa volver atrás, volver de un salto, volver al estado inicial,rebotar” (p.98).. “El término fue adaptado a las ciencias sociales para caracterizar a aquellas personas que a pesar de nacer y vivir en situaciones de alto riesgo, se desarrollan psicológicamente sanos y exitosos” (Rutter, citado por Kotliarenco, 1996: p. 7).. Por analogía, a mediados del siglo pasado, las ciencias humanas comenzaron a utilizar este término para referirse a “la facultad que permite a las personas sobreponerse a situaciones adversas e, incluso, sacar beneficios de ellas” (Melillo, 1994, p.25). Es probable que esta capacidad sea tan antigua como la humanidad misma, pero ha sido en los últimos años que la psicología le ha otorgado especial importancia..
(24) 14. Las investigaciones actualmente apuntan a alcanzar un conocimiento más sistemático de la resiliencia, con el propósito de darle una aplicación más práctica, según explica la psicóloga Kotliarenco (1997, p.26).. El American Heritage Dictionary (1994) lo ha definido como “la habilidad para recuperarse rápidamente de la enfermedad, cambio o infortunio. La palabra ha sido generalmente aplicada a las personas que se sobreponen a las dificultades y adversidades que se presentan a lo largo de sus vidas” (p. 678).. En el campo del desarrollo psicosocial tiene exactamente ese sentido: “es la capacidad del ser humano para recuperarse de la adversidad. Esta definición habla de la combinación de factores que permiten a un niño, a un ser humano, afrontar y superar los problemas y adversidades de la vida” (Suárez, 1993, p. 54).. En 1942, la investigadora Scoville fue la primera que asoció el término de resiliencia con personas, específicamente con niños y en relación directa a la psicología y la psiquiatría, publicado en un artículo que tituló "Tareas en tiempo de guerra de los trabajadores sociales psiquiátricos en Gran Bretaña", donde menciona: “la resiliencia asombrosa de los niños que se enfrentan a situaciones peligrosas para la vida” (Jourdan- lonescu, 2001, p. 164).. Actualmente las definiciones de resiliencia son objeto de un “consenso blando” como expresa Manciaux (2003, p.225). En primer lugar porque "la resiliencia es un concepto fácil de entender, pero difícil de definir” (Osborn, 1994, p.12) y en segundo lugar debido a que existe mucha amplitud y diversidad de criterios en las disciplinas científicas y contextos en los que se estudia.. Factores que inhiben la resiliencia.. Henderson y Milstein (2003) sostiene que existen factores ambientales tanto internos como externos a la escuela que afectan la resiliencia del docente (pp. 58-61)..
(25) 15. Factores ambientales.. La sensación de bienestar y la eficacia de los educadores se ven afectadas por tres factores ambientales.. Hay un cambio en las expectativas sobre lo que deben hacer las escuelas cómo lo deben hacer.. La tendencia hacia una economía global y el rápido incremento en los usos de la tecnología han impuesto crecientes demandas a las escuelas para que sean más creativas, dinámicas, innovadoras y flexibles. Pero en la mayoría de los casos, estas expectativas no han ido acompañadas de apoyo y capacitación para efectuar cambios didácticos y curriculares dirigidos a satisfacerlas, como tampoco de un aumento de recursos que permita implementar dichos cambios.. La composición del alumnado está cambiando.. Los alumnos provienen en la actualidad de muy diversos niveles socioeconómicos. La composición del alumnado en la mayoría de las escuelas actuales es radicalmente distinta, y representa un desafío mucho mayor para los docentes que en cualquier otra época pasada. Por desdicha, la preparación inicial y el posterior desarrollo profesional de los docentes, no suelen brindar elementos necesarios para enfrentar este desafío con confianza y pericia. Actualmente, las escuelas son afectadas por las permanentes críticas negativas por parte de las comunidades locales que, en muchos casos, menosprecian el desempeño y los resultados de sus escuelas.. En las encuestas sobre diferentes ocupaciones, la reputación de los docentes siempre recibe una puntuación baja. Lo que es más revelador, los propios docentes se otorgan una puntuación aun inferior a la otorgada por la población en general.. Factores internos.. Además de esa serie de elementos ambientales en rápido cambio, existen factores propios de la escuela que afectan la resiliencia del docente, según lo manifiestan Henderson y Milstein (2003)..
(26) 16. En primer lugar, el personal docente es de edad significativamente mayor que en el pasado. En décadas anteriores, ante la disponibilidad de otras opciones laborales, muchos docentes jóvenes decidían abandonar la enseñanza tras algunos años de trabajo. Otros decidían entrar y salir del sistema educativo según sus situaciones familiares. La realidad actual es que el personal de la mayoría de las escuelas se caracteriza por su longevidad profesional En segundo lugar, muchos docentes veteranos no han incorporado grandes cambios en sus funciones. Permanecen en el mismo cargo, e incluso en la misma escuela, durante toda su carrera. Esta combinación podría llevar a la percepción que se está en un estado de estancamiento (Bardwick, 1986; Milstein, 1990),. lo cual podría perjudicar la resiliencia. Las investigaciones. sobre la condición de estancamiento en general. y entre los docentes en. particular, indican que la mayoría de las personas aprende su trabajo en un plazo de tres a cinco años. Si permanecen en el mismo cargo por más tiempo, a menudo experimentan una carencia de incentivos, lo que puede dar por resultado falta de motivación, poco entusiasmo y mayor estancamiento (Henderson y Milstein, 2003, p. 60).. En tercer lugar, existen restricciones estructurales dentro del sistema que, también, limitan los intentos individuales e institucionales de construir resiliencia. Entre ellas se cuentan un sistema de gratificación que no premia el esfuerzo individual y una serie de políticas y reglas que pueden resultar frustrantes y abrumadoras (por ejemplo, complejos procedimientos para solicitar materiales, restricciones al uso personal de los teléfonos de la escuela, disposiciones disciplinarias inadecuadas o poco claras). Esto frecuentemente va acompañado por una cultura institucional que es reactiva, antes que proactiva, y que se orienta a dejar todo como está, antes que al cambio y el crecimiento (Willower, 1965, citado por Stenhousen, 2003, p. 21).. En cuarto lugar, los cambios ambientales mencionados han generado un mayor ímpetu para reformar las escuelas. Actualmente se está descentralizando el control que antes ejercían los organismos gubernamentales centrales. Este movimiento de descentralización implica un reto para los directivos y docentes, que deben encontrar medios y estrategias para compartir el poder entre ellos, con los alumnos y sus familias, y con las comunidades que representan..
(27) 17. Estos nuevos roles se centran en la conducción, el poder, la adopción de decisiones, la evaluación y la cooperación, todos los cuales requieren cambios de conducta y de actitud, así como una mayor capacitación, de parte de todos los participantes. A largo plazo, es probable que esto sea beneficioso para incrementar la resiliencia del docente y su capacidad de promover la construcción de resiliencia en los alumnos. Por el momento significa un difícil desafío para los grupos de docentes de mayor edad. Algunos están aceptando el reto, mientras que otros se atrincheran para sobrevivir o buscan medios de evadir la situación (Henderson y Milstein, 2003, p. 61).. Factores que favorecen la resiliencia.. Existen seis factores constructores de resiliencia que pueden ser. aplicados a los. docentes. Así lo sostienen Henderson y Milstein (2003). Proponen el modelo de la “Rueda de la resiliencia”, como estrategia para desarrollarla en la escuela. Comprende seis pasos, que se pueden dividir en dos momentos. Los tres primeros pasos que van a permitir mitigar el riesgo son:. Enriquecer los vínculos.. En la mayoría de los casos, la vida profesional de los docentes transcurre casi por completo en compañía de sus alumnos, sin la posibilidad de interactuar regularmente con sus colegas. Inclusive, las evaluaciones de desempeño profesional de docentes solo guardan relación con lo que éstos realizan en sus aulas y no tienen en cuenta el trabajo en equipo que permitan vincularlos. Un primer aspecto podría ser la modificación de la jornada escolar, de modo tal que se dé una interacción del equipo de docentes, pues así se promueven las relaciones afectivas y la sensación de pertenecer a un equipo. En segundo lugar, la convocatoria a que los miembros del personal contribuyan a determinar los cometidos de la escuela puede hacerles sentir que pertenecen a algo más grande que los involucra y, a la vez, incrementar las perspectivas de desarrollar programas educativos eficaces.. También puede eliminar las barreras artificiales que suelen existir entre docentes y directivos, en tanto ambos grupos advierten la interconexión de sus roles en el logro de la excelencia educacional. En tercer lugar, las interacciones.
(28) 18. personales, como las tutorías y el trabajo en grupos pequeños, tienden a afianzar la sensación de pertenencia de los docentes al tiempo que incrementan la eficacia de la enseñanza. Estas estrategias son útiles para la promoción de vínculos entre los maestros. (Henderson y Milstein, 2003, p.65).. Establecer límites claros y firmes.. Los docentes llevan a cabo sus actividades dentro de un complejo sistema de "reglas" (por ejemplo, entrega de informes, horarios de salida, servicios requeridos, expectativas respecto de la disciplina de los alumnos) que a menudo son poco claras.. Se piensa que la libertad, la creatividad y el crecimiento -metas admirablesrequieren que haya pocas restricciones, o ninguna. En realidad, la creatividad y el crecimiento solo son posibles con expectativas que no sean arbitrarias, caprichosas o desigualmente aplicadas. Los docentes se sienten seguros cuando tienen claros los límites dentro de los cuales se manejan. (Henderson y Milstein, 2003, p.65).. Enseñar habilidades para la vida.. Los educadores necesitan desarrollo profesional para responder a los variados y crecientes desafíos que enfrentan. La rapidez con que surgen nuevos datos, avances tecnológicos y cambios sociales pronto hace que estos mínimos conocimientos y habilidades resulten obsoletos.. Las escuelas pueden brindar oportunidades de desarrollo profesional significativo. Esto requiere que los docentes y directivos determinen cuáles son sus necesidades más apremiantes en materia de desarrollo profesional, y no que el personal del Ministerio establezca los objetivos y el contenido de los cursos a impartir.. También requiere que el distrito asigne recursos a esos fines. Además, la concepción estrecha de desarrollo profesional, normalmente referida a la mejora en el desempeño de la tarea docente, puede ampliarse al modo de incluir procesos interactivos tales como los de fijar metas, manejar conflictos, comunicarse y resolver.
(29) 19. problemas, es decir, poner en práctica habilidades básicas que contribuyan a una mayor resiliencia.. Otra medida conveniente es fortalecer la autovaloración del docente. Esto puede efectuarse celebrando las iniciativas y los éxitos de los educadores, así como brindándoles oportunidades de aprendizaje que fomenten la satisfacción laboral y el bienestar espiritual, promoviendo un mayor apoyo de la comunidad a la labor docente, a través de una política más eficaz de relaciones públicas (Henderson y Milstein, 2003, p.66).. Asimismo, los siguientes pasos, van a permitir la construcción de resiliencia:. Brindar afecto y apoyo.. La principal recompensa de los educadores, como profesionales, radica en la satisfacción intrínseca de saber que está cumpliendo una función importante. Necesitan recibir retroalimentación, de parte de los directivos, supervisores y pares, que les transmitan mensajes de estar haciendo bien su trabajo, pues de lo contrario podrían interpretar el silencio como un indicio de fracaso.. La práctica constante de recibir el aprecio y el estímulo por su trabajo adquiere especial relevancia, debido al modo en que suelen distribuirse las recompensas extrínsecas (de por sí muy limitadas). Las políticas salariales y la relativa ausencia de fondos para otorgar reconocimientos especiales no propician la concesión de recompensas extrínsecas significativas a los desempeños individuales.. Es importante modificar el sistema de recompensas establecido. Un cambio posible sería introducir desafíos profesionales y gratificaciones diferenciales para quienes los asuman. Podría implementarse un sistema de premios que reconozca los aportes sobresalientes, o bien sustituir la política salarial existente por otra que prevea recompensas diferenciales basadas en el esfuerzo y el efecto registrados. Estas sugerencias tal vez sean políticamente inquietantes, pero lo mismo podría decirse de cualquier cambio significativo que se intente. Gratificar los desempeños excepcionales e inducir a otros a.
(30) 20. tomar más iniciativas o perder su posición privilegiada puede ser justamente lo que se necesita. (Henderson y Milstein, 2003, p. 66).. Establecer y transmitir expectativas elevadas.. Si los educadores reciben el mensaje de que su tarea primordial es mantener el orden, y que solo se espera de ellos que lleguen a fin de año sin mayores contratiempos, tanto la excelencia educativa como la construcción de resiliencia quedan invalidadas. Si los docentes de alto rendimiento inspiran más animosidad que admiración a sus colegas, se debilitan las expectativas elevadas y la excelencia.. Lo que motiva a los educadores es la convicción de estar al servicio de causas nobles que van más allá de ellos mismos y de sus funciones concretas. Esto ocurre cuando comparten, como miembros del personal escolar, una misión en común y objetivos orientados a cumplirla. También se da a través de una mayor comprensión y valoración de los aportes que cada uno hace para convertir en realidad la misión y los objetivos. En la práctica, esto significa trabajar en equipo, compartir tareas, promover la diversificación de los roles y alentar a los individuos a contribuir en aspectos que exceden sus funciones específicas.. También implica reducir al mínimo las tareas que no guardan relación directa con la labor docente (como completar formularios de informes innecesarios), a fin de que los educadores puedan concentrarse en llevar a cabo sus obligaciones concretas. Si el trabajo es relevante, ya sea que se relacione con el rol específico del individuo o con la eficacia global de la escuela, es necesario protegerlo. Las expectativas elevadas requieren que los docentes dediquen el mayor tiempo posible a su labor, es decir, que se les conceda tiempo para realizar actividades directamente relacionadas con el aprendizaje de sus alumnos. (Henderson y Milstein, 2003, p. 67).. Brindar oportunidades de participación significativa.. Muchos de los docentes tienen más que ofrecer a su escuela de lo que realmente involucra sus funciones específicas. La resiliencia se promueve cuando se les otorgan posibilidades de aportar sus habilidades y energía en el lugar de trabajo. Los.
(31) 21. educadores requieren de situaciones para aprender nuevas habilidades y participar en actividades estimulantes.. Actualmente, la reestructuración y la mayor responsabilidad de cada establecimiento educativo podría otorgar a los docentes roles significativos dentro de la institución escolar. Para aprovechar esta posibilidad, hay varios aspectos para tener en cuenta.. En primer lugar, las definiciones de los roles pueden ampliarse de manera de incluir responsabilidades en toda la escuela, tanto como en el aula, para los docentes. Los directivos escolares podrían actuar como facilitadores de los procesos institucionales, además de cumplir funciones de autoridad.. En segundo lugar, habría que conceder tiempo a los miembros del personal para que elaboren planes de conjunto, y capacitarlos a fin de que empleen con eficacia ese tiempo.. En tercer lugar, debe asegurarse que el tiempo dedicado a planificar rinda beneficios a largo plazo, como un currículo más significativo o una política disciplinaria más clara y efectiva, que motive a todos a participar. Por último:. Si bien es importante alentar la participación en toda la escuela, hay que mantener el tiempo que se destina a las tareas específicas de cada rol, pues caso contrario el personal podría sentirse demasiado exigido y, en este caso se justificaría, su resistencia a continuar participando en las actividades propias de la escuela. Henderson y Milstein (2003, p. 68).. Los seis factores constructores de resiliencia aparecen diagramados en la figura 1, que muestra el proceso dentro del esquema de una rueda. Para Henderson y Milstein (2003) dicho esquema circular es una herramienta que tiene aplicabilidad en el proceso de construcción de resiliencia en individuos, grupos y organizaciones, ya que las condiciones para su fomento son las mismas en todos los casos..
(32) 22. Esquema 1. Círculo de influencia de la resiliencia (Henderson y Milstein, 2003, p.45). Enfoques de la resiliencia.. Debido a las características propias y al campo de acción de la resiliencia, no se puede pretender encontrar una idea única para definir los modelos y teorías que la sustentan, aún entre los mismos autores no existe uniformidad de criterios, debido al proceso dinámico de evolución y transformación que viene sufriendo el concepto a través de los años. En consecuencia, existen múltiples enfoques y corrientes de investigación para estudiar la resiliencia.. Podemos considerar fundamentalmente tres corrientes y/o enfoques para los intereses de la presente investigación. El primer enfoque centrado en la persona se refiere a los atributos personales, inherentes a ella, que tiene el ser humano para recuperarse de los sucesos estresantes que se le presentan durante su desarrollo y que es capaz de superar por sí mismo y con el apoyo de su entorno social..
(33) 23. El segundo enfoque centrado en el proceso, es el que otorga mayor importancia a la manera de que el ser humano se convierte en resiliente, al camino que recorrió para llegar a ella y finalmente la tercera corriente y/o enfoque que considera a la resiliencia como una fuerza social, que es la encargada de impulsar el desarrollo de la persona a través de la vida. A continuación nos ocuparemos de cada uno de estos enfoques:. El enfoque centrado en la persona.. Este enfoque define a la resiliencia como la capacidad individual basada en un conjunto de características personales. Así por ejemplo Garmezy (1993) sitúa el elemento central de la resiliencia en “el poder de recuperación y la habilidad de volver de nuevo a los patrones de adaptación y competencia que caracterizaron al individuo antes del período estresante” (p.129), siendo las competencias “las que miden el éxito y los logros en el cumplimiento de las principales expectativas de adaptación para personas de una edad determinada en nuestro contexto social” (p.130). Esta definición corresponde al significado literal de la palabra resiliencia (volver atrás) y que es plausible de medir a través de las manifestaciones observables en los individuos.. El estudio de la resiliencia surgió a partir de investigaciones sobre psicopatología y en concreto sobre los riesgos de desarrollar trastornos poco favorables, teniendo como común denominador, el haber tenido una infancia con carencias físicas y afectivas o haber experimentado experiencias traumáticas, considerándose estas, como determinantes por los investigadores.. Las psicólogas Werner y Smith (1992) inician a mediados de la década de los 50 un estudio longitudinal prospectivo a niños expuestos a riesgos prenatales, perinatales y postnatales, lo cual resultaba según manifestaban, “una rareza”.. Inicialmente la población objeto de estudio estuvo conformada por 698 niños y niñas, nacidas en 1955 en la isla de Kauai (archipiélago de Hawái) a los que se les inició un proceso de seguimiento periódico a los 1, 2,10, 18 y 32 años. Cuando dichas personas tenían 18 años, solo lograron sobrevivir 614. Al realizarse seguimientos posteriores se encontró que 201 niños y niñas, cuando tenían la edad de 2 años eran personas potencialmente vulnerables, ya que.
(34) 24. presentaban un alto de indicadores de riesgo biológicos y psicosociales que podían ser objeto de predicciones como ser personas con futuros trastornos de desarrollo y presentación de psicopatologías. A pesar de todo ello, 72 personas evolucionaron en forma favorable sin ningún tipo de intervención terapéutica y se hicieron jóvenes adultos competentes y bien integrados. Estos niños y niñas que a priori eran vulnerables, a pesar de las circunstancias adversas que vivieron en su infancia, lograron darle sentido a sus vidas. Les llamaron “resilientes” (p.189).. Durante el período de infancia y adolescencia de estas 40 niñas y 32 niños no tuvieron problemas de aprendizaje o conducta; fueron descriptos como “fáciles, muy activos, despiertos y autónomos”, en contraposición a los no resilientes que se mostraban “ansiosos, tímidos, desagradables, temerosos, suspicaces y retraídos” (Werner y Smith, 1992). Además tuvieron un buen desempeño en la escuela y una vida social y familiar saludable. Alrededor de los veinte años mostraban ser personas competentes y muy amables, con confianza en sí mismos y deseos de superación.. Garmezy (1993) llevó a cabo una investigación centrada en niños con madres esquizofrénicas, encontrando dentro de estos grupos, a un subgrupo de niños con patrones adaptativos saludables, lo que determinó que se dedicara a investigar las causas por las cuales estos niños presentaban estas características positivas. Dicha experiencia marcó la diferencia con la visión determinista que se tenía hasta entonces.. En el mismo año, el psiquiatra infantil Anthony llevó a cabo otra indagación con la investigación anterior, encontrando como resultado que algunos de ellos, no presentaban ningún signo de haber sido marcados en forma negativa por la enfermedad mental de los padres, entonces los denominó: "psicológicamente invulnerables”. Esta posición fue defendida también por el psiquiatra francés Cyrille Koupernic, quien propusiera junto con Anthony. por primera vez el término en el. artículo titulado : "El síndrome del niño psicológicamente invulnerable", identificando en ellos características de alta creatividad, competencia y efectividad.. Masten & Garmezy (1985), también hacen referencia a la autonomía y autoestima como características de la resiliencia. Por su parte, Beardslee (1988) la entiende como una característica inherente al individuo y destaca la importancia de la autocomprensión..
(35) 25. Esta manera de enfocar las investigaciones a partir de las cualidades personales para superar las adversidades, es desplazada en forma progresiva por el interés de estudiar los factores externos al individuo como, por ejemplo, el nivel socioeconómico, la estructura familiar, la presencia de un adulto cercano.. Se puede concluir entonces, que junto a ciertas características personales que presentan las personas resilientes, es fundamental el papel que juegan la familia y el entorno social como factores protectores ante eventos adversos y de riesgo (Beardslee & Podorefsky, 1988; Garmenzy, l991, 1993; Masten & Garmenzy, 1985; Rutter, 1979; Werner & Smith, 1992).. El enfoque como proceso.. Otra corriente es la que considera a la resiliencia como un proceso y tenemos la definición propuesta por Luthar, Cicchetti y Becker (2000): “la resiliencia es un proceso dinámico que tiene como resultado la adaptación positiva en contextos de gran diversidad” (p. 543). Sin dejar de lado las características personales y sociales, el centro de la atención lo constituye la manera como se consiguen los resultados resilientes, es decir el modo como se superan las adversidades y se logra salir exitoso.. Uno de los investigadores más destacados que defiende esta posición es el psiquiatra británico Rutter. Fue uno de los primeros en sostener que es conveniente entender que la resiliencia no es, solo un conjunto de características internas o externas, sino que es un proceso que se da dentro de un marco temporal. Señala el investigador Rutter (1992) que la dinámica que existe entre factores protectores y factores de riesgo, forma la base de la adaptación resiliente (p. 98).. Para Rutter (1992) la resiliencia no debe ser entendida como una entusiasta negación de las difíciles experiencias de la vida, dolores y cicatrices; es más bien la capacidad para seguir adelante a pesar de esto. En 1992 manifiesta que la resiliencia es un fenómeno de varias facetas que comprende factores ambientales y personales, caracterizado como un conjunto de procesos sociales e intrapsíquicos que posibilitan tener una vida sana en un medio insano. Estos procesos se realizan a través del tiempo, dando afortunadas combinaciones entre los atributos del niño y su ambiente familiar, social y cultural..
(36) 26. Así la resiliencia no puede ser pensada como un atributo con que los niños nacen o adquieren durante su desarrollo, sino que se trata de un proceso que engloba un complejo sistema social, en un momento determinado del tiempo (Rutter, 1992). Se aparta así de la polémica sobre si los atributos personales son innatos o adquiridos, considerando la dualidad del papel que tendrían las influencias genéticas en el proceso de resiliencia: “las influencias genéticas pueden operar a través tanto de los mecanismos de riesgo como de los protectores y en la práctica, la mayoría de los desórdenes más comunes implican probablemente una compleja mezcla de los dos” (Rutter, 1992, p.123).. A raíz de sus investigaciones, Rutter arribó a importantes conclusiones; se mostró contrario al hecho de catalogar a priori determinadas circunstancias como de “riesgo” o de “protección”, ya que estas consideraciones solo pueden ser establecidas al estudiar “los procesos específicos que operen en circunstancias particulares con resultados particulares” (Rutter, 1992, p. 627). También observa que la resiliencia no puede ser estudiada teniendo en cuenta un solo momento, sino que se tiene que considerar las circunstancias que preceden y las que se dan posteriormente al evento adverso (Rutter, 1992).. Es importante destacar que este grupo de investigadores e investigadoras pertenecientes a la escuela anglosajona, centran su atención en torno a la resiliencia en la infancia, tomando como medida de ella, los comportamientos que mostraban una adaptación positiva al medio a pesar de la existencia de un entorno de riesgo (Masten & Obradovic, 2006).. En este contexto es que Masten (2001), define a la resiliencia como “una clase de fenómeno caracterizado por buenos resultados a pesar de serias amenazas a la adaptación o al desarrollo” (p. 228).. El enfoque riesgo y protección.. Es el que ha prevalecido en las ciencias humanas, centrado en la enfermedad y en el establecimiento de aquellos factores que implican una mayor probabilidad de daño individual, según Grotberg (1996). De acuerdo a la autora este enfoque, no ha permitido estudiar con suficiente profundidad los factores protectores que hacen que.
(37) 27. una persona pueda recuperarse luego de afrontar condiciones adversas, y que inclusive logre transformarlas en ventajas o estímulos para la construcción de su bienestar físico, mental, social y espiritual; para lo cual debe estar rodeado de estructuras afectivas (grupos que realicen la misma actividad, amigos) y poder trabajar.. Esta teoría realizada por Grotberg (1996), se incorpora dentro de la teoría del desarrollo de Erick Erickson. Indica que el componente dinámico de ser resiliente o no, depende del juego que se da entre los distintos factores y el rol de cada factor en los diferentes contextos. Grotberg también afirma que la resiliencia puede ser una respuesta ante la adversidad que se mantiene a lo largo de la vida o en un momento determinado y puede ser promovida durante el desarrollo del niño (p.5).. Para Grotberg (1995) la resiliencia tiene gran importancia porque es “una capacidad humana. que permite a una persona, un grupo o comunidad. impedir,. disminuir o superar los efectos nocivos de la adversidad “(p.4). Esto permitía a uno hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y salir de ellas fortalecido e incluso transformado. Estas adversidades pueden suceder desde fuera (guerras, hambre, etc.) como dentro del círculo familiar (muerte, divorcio o separación, enfermedades, desempleo, etc.).. Grotberg (2001) es creadora del Proyecto Internacional de Investigación sobre resiliencia, donde se coordinaron trabajos de investigación de diferentes países sobre identificación de los “factores de resiliencia” y la forma de promoverlos, dejando de lado el enfoque de riesgo/protección que imperaba en la época. Grotberg marca la diferencia entre factores de resiliencia, comportamientos y resultados resilientes señalando que “promover factores de resiliencia y tener conductas resilientes requiere diferentes estrategias (p. 19), ya que las conductas resilientes dependen de la interacción dinámica de los factores de resiliencia.. Según la investigadora Grotberg (2001):. Los factores de resiliencia se dividen en fortalezas internas desarrolladas y en las condiciones personales (Yo soy o estoy). Por ejemplo: yo soy alguien por quien los otros sienten afecto y cariño, que me respeto a mí mismo y a los.
(38) 28. demás; me siento feliz cuando realizo acciones en bien del prójimo. Yo estoy dispuesto a responsabilizarme de mis actos y seguro de que todo saldrá bien; me afirmo en el apoyo externo recibido; (Yo tengo) personas alrededor en quién confío y me quieren en forma condicional, que me ponen límites para aprender a evitar los peligros, que quieren que aprenda a desenvolverme solo, que me ayuda cuando estoy enfermo. Yo desarrollo habilidades sociales y de resolución. de. conflictos. adquiridas. (Yo. puedo),. como. por. ejemplo,. desenvolverme por mí mismo (p.5).. Grotberg (2001) rompe así con los modelos que sostienen que la resiliencia es propia de personas excepcionales con características biológicas o psicológicas específicas, introduciendo diversos grados de respuesta ante la adversidad. El estudio tradicional enfocado en la infancia, la adolescencia y la familia, amplía el sujeto de la resiliencia a personas, grupos y comunidades.. Grotberg (2001) desarrolla una secuenciación práctica del proceso de desarrollo de la resiliencia, teniendo en cuenta las siguientes líneas generales: promoción de factores resilientes, compromiso con el comportamiento resiliente y valoración de los resultados. Defiende la necesidad de adaptar los programas de promoción de la resiliencia de acuerdo a los diferentes contextos, teniendo en cuenta las diferencias de edad y de género. Asimismo, sostiene que para evaluar la resiliencia se debe tomar en cuenta la interacción de los diversos factores que intervienen en el proceso resiliente.. En la última década del siglo XX se empieza a investigar a la resiliencia dentro del escenario de la escuela europea, teniendo como exponentes a Boris Cyrulnik, padre de la etiología, Michel Manciaux, Stefan Vanistendael, entre otros.. El neuropsiquiatra y etólogo, de origen ruso-francés, Boris Cyrulnik, vivió una infancia muy trágica al presenciar. la muerte de sus padres, en los campos de. concentración nazis, de donde logra escapar cuando tenía apenas seis años y que gracias a personas que lo acogieron con mucho afecto (personas significativas) pudo superar el trauma y salir exitoso. Todas esas traumáticas experiencias marcaron para siempre la vida de Cyrulnik (2001) quien, actualmente, es considerado como unos de los defensores más importantes del paradigma de la resiliencia; para él, “la noción de.
(39) 29. resiliencia trata de comprender de qué manera un golpe puede ser asimilado, puede provocar efectos variables e inclusive un rebote” (p.40).. Para graficar su perspectiva desarrolla figuras literarias, como el oxímoron que reúne dos términos opuestos, para representar cómo la persona ante un trauma se adapta, “dividiéndose”: una parte se queda con la herida y la otra desarrolla resiliencia (2001, p.41). Asimismo, sostiene que la resiliencia es un proceso diacrónico y sincrónico que debe entretejerse con los medios ecológicos afectivos y verbales.. El investigador, recurriendo nuevamente a recursos lingüísticos, compara dicho proceso con el de tejer porque, “anuda sin cesar un proceso íntimo, con el del proceso social” (2001, p. 192). Afirma que la resiliencia es consustancial al ser humano, no constituye la excepción sino la regla ya que “todos somos resilientes, puesto que ninguno de nosotros ha tenido la suerte de ignorar el sufrimiento" (2001, p. 193). Solo en el caso de alteraciones genéticas esta capacidad se vería bloqueada (2003, p.183), ya que la resiliencia está íntimamente ligada a la interacción con los demás. En este sentido, es de vital importancia que el ser humano en la etapa de la infancia tenga una persona significativa, que él denomina “tutor de resiliencia”.. El sociólogo belga Vanistandael, jefe de investigación de la Oficina Internacional Católica de la Infancia (BICE), destacado investigador sobre el tema, define a la resiliencia como “la capacidad de tener éxito de modo aceptable para la sociedad, a pesar de un estrés o de una adversidad que implican normalmente un grave riesgo de resultados negativos" (Vanistandael, 2006, citado en Manciaux, Vanistandael, Lecomte y Cyrulnik, 2003, p.25).. Según este investigador la resiliencia tiene dos componentes: resistencia frente a la destrucción, traducida en la aptitud para proteger la propia identidad bajo presión y capacidad de formar un comportamiento vital positivo, frente a circunstancias difíciles. Él presenta la metáfora de la casita, en la cual explica cómo se da el proceso de construcción de la resiliencia para enfrentar a la adversidad. Sostiene que no es absoluta ni exacta ni tampoco se pueden generalizar las estrategias para su construcción..
(40) 30. En este contexto se enmarca el modelo Wolin y Wolin que implica ir desde el enfoque de riesgo al enfoque de desafío, donde cada desgracia o adversidad que representa daño o una pérdida puede significar un desafío o capacidad de afronte, que se posesiona como un escudo, no permitiendo a esos factores adversos dañar a la persona, sino por el contrario, son transformados positivamente, lo cual constituye un factor de superación, apoyándose en las características resilientes que el sujeto posee.. Wolin y Wolin (1993, p. 127), trataron de identificar esos factores que resultan protectores para los seres humanos, buscando estimularlos y fomentarlos en las personas una vez que fueran detectados. Señalaron un esquema no solo centrado en la infancia, sino que presentan un análisis de siete factores, basado en las etapas del ciclo vital: la infancia, la adolescencia y la adultez, ya que la resiliencia puede darse en cualquier etapa de la vida (p.128). Según los esposos Wolin, estos factores son:. Introspección. Se entiende como la capacidad que tienen las personas de examinarse interiormente, de plantearse situaciones difíciles, precisando respuestas honestas. En los niños esta capacidad se revela a través de la intuición, pudiendo presentir que algo o alguien de la familia podrían estar en dificultades. En la etapa de la adolescencia significará conocer y saber lo que sucede en el entorno, lo cual es importante para comprender las situaciones y adaptarse a ellas. En la etapa adulta la introspección significa sabiduría, comprensión de sí mismo y de las otras personas, atendiendo las dificultades sin responsabilizar ni culpar a nadie.. Independencia. Se refiere a la capacidad de establecer límites entre uno mismo, reconociendo ambientes adversos. La expresión de esta capacidad en los niños se expresa en el hecho de mantenerse alejado de los conflictos, en los adolescentes cuando no se involucran en hechos delictivos y en los adultos cuando se refiere a la toma decisiones en forma autónoma.. Capacidad de interacción. Es la capacidad de establecer vínculos íntimos y satisfactorios con otras personas. Los niños encuentran fácilmente personas con quien conectarse y sentirse queridos, los jóvenes con facilidad establecen redes de apoyo y el adulto valora las relaciones interpersonales..
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