LA PASTORAL JUVENIL LATINOAMERICANA SACRAMENTINA A PARTIR DE MEDELLÍN Y PUEBLA EN DIALOGO CON EL PAPA FRANCISCO EN CHRISTUS
VIVIT: UNA PROPUESTA SINODAL PARA LOS JÓVENES HOY
FELIPE JANDERSON DA SILVA BATISTA
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA
Facultad de Teología
Programa de Carrera en Teología
Bogotá, D.C.
Marzo de 2022
LA PASTORAL JUVENIL LATINOAMERICANA SACRAMENTINA A PARTIR DE MEDELLÍN Y PUEBLA EN DIALOGO CON EL PAPA FRANCISCO EN CHRISTUS
VIVIT: UNA PROPUESTA SINODAL PARA LOS JÓVENES HOY
FELIPE JANDERSON DA SILVA BATISTA
Trabajo de grado presentado para optar por el título en Teología
Tutora
MARY BETTY RODRÍGUEZ MORENO
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA
Facultad de Teología
Programa de Carrera en Teología
Bogotá, D.C.
Marzo de 2022
2 Sumário
Introducción ...3
I capítulo ...8
1. La realidad de la pastoral juvenil sacramentina ...8
1.1 Introducción ...8
1.2 Conclusiones de la Conferencia Episcopal Latinoamericana de Medellín ...9
1.3 Conclusiones de la Conferencia Episcopal Latinoamericana de Puebla ...10
1.4 Contextos actuales con Francisco...13
1.5 La pastoral juvenil Sacramentina en Bogotá ...15
1.6 La experiencia del Diálogo de Saberes ...22
1.7 Conclusiones ...26
II capítulo ...29
2. La iglesia latinoamericana y la pastoral juvenil ...29
2.1 Introducción ...29
2.1.2 La preocupación por los jóvenes en el escenario eclesial ...31
2 .2 Las características de las pastorales juveniles ...32
2.2.1 Desde Medellín ...32
2.2.2 Desde Puebla ...36
2.2.3 Desde Cristus vivit ...40
2.2.4 Los modelos de pastoral juvenil ...46
2.2.5 La pastoral juvenil sacramentina en América Latina ...52
2.2.6 La sinodalidad y la pastoral juvenil ...54
2.3 Conclusiones ...59
III capítulo ...62
3. propuesta de pastoral juvenil sacramentina en clave sinodal ...62
3.1 Introducción ...62
3.2 Una pastoral sinodal...63
3.3 La pastoral juvenil con el rostro latinoamericano ...65
3.4 La Pastoral Juvenil desde la participación política y preocupación social ...70
3.5 La Pastoral Juvenil desde la Ecología ...73
3.5 La Pastoral Juvenil desde el Arte y cultura ...77
3.6 La Pastoral Juvenil desde la Liturgia ...80
4. Conclusiones generales ...83
Bibliografía ...88
3 Introducción
El interés de este trabajo en investigar sobre la pastoral juvenil surge de la experiencia realizada en el contexto latinoamericano con jóvenes a partir de las Conferencias Latinoamericanas de Medellín y Puebla en su proceso de evangelización. El objetivo principal es presentar algunas características de la pastoral juvenil desde la espiritualidad eucarística de la congregación del Santísimo Sacramento en clave sinodal con: El quinto capítulo del documento conclusivo de Medellín, numerales 1166-1205 del documento conclusivo de Puebla y el séptimo capítulo de la exhortación apostólica Christus Vivit del Papa Francisco. La reflexión en el presente documento se da en la línea de la investigación latinoamericana (ver, juzgar y actuar), siguiendo esta estructura en los capítulos 1, 2 y 3 respectivamente, partiendo del contexto cultural y social, teológico y eclesial del continente.
Lo anterior con el fin de que de los miembros de las pastorales juveniles se motiven y comprometan con los cambios sociales tal como lo señala el documento conclusivo de Medellín y de puebla: “Esta pastoral ha de tender a la educación de la fe de los jóvenes a partir de su vida, de modo que les permita su plena participación en la comunidad eclesial, asumiendo consciente y cristianamente su compromiso temporal”1, en Puebla se planteó:
“desarrollar […] una pastoral de juventud que tenga en cuenta la realidad social de los jóvenes de nuestro continente; atienda a la profundización y al crecimiento de la fe para la comunión con Dios y con los hombres”2.
De manera que, esta investigación parte del supuesto de que la acción con los jóvenes dentro de una pastoral debe llegar al servicio de la sociedad, ayudando al joven a comprender su propia historia, realidad y misión como cristiano y ciudadano.
Históricamente, la juventud ha desempeñado un papel destacado en la Iglesia, ya sea como destinataria de la evangelización o como presencia a evangelizar y renovar. Cuando se habla de evangelización de jóvenes, podría parecer sencillo, pues muchas veces se divisa a la
1 Documento conclusivo de Medellín, recomendaciones pastorales, 21
2 Documento conclusivo de Puebla, recomendaciones pastorales, 157
4 juventud como un mero receptor de evangelización, catalogado además como poco conocedor de teología, filosofía y metodología pastoral. Ante el cuestionamiento:
“¿También él podrá evangelizar?”3, infortunadamente la postura de los jóvenes con respecto a la iglesia no es positiva, frecuentemente es mal acogida, ven la Iglesia casi con exclusividad como una institución burocrática y conservadora, no como un lugar de comunión y evangelización. Entonces se señala una advertencia sobre la forma de cómo mostramos la Iglesia a los jóvenes, pues la evangelización debe concebirse como un proceso que requiere tener en cuenta todas las dimensiones del ser humano. Aquí en América Latina se identifican algunos retos y principios para una evangelización en las pastorales juveniles consecuentes con los desafíos planteados.4
Las Conferencias Episcopales Latinoamericanas fueron muy importantes para identificar las necesidades eclesiales, sociales y políticas en el continente y principalmente para dar a conocer aquellos rostros más vulnerables, los olvidados de la sociedad y los marginados. Es decir, nombra a aquellos a quien la iglesia debe volver la mirada pastoral y realizar una misión evangelizadora. Hoy Francisco hace un llamado a esa labor con la juventud “Exhorto a las comunidades a realizar con respeto y con seriedad un examen de su propia realidad juvenil más cercana, para poder discernir los caminos pastorales más adecuados”5. Como resultado de esas aproximaciones, el sueño de una Iglesia joven con los jóvenes no es una utopía, es posible, principalmente en el contexto de América Latina.
La búsqueda sobre la pastoral juvenil con características sinodales y a partir de las orientaciones de las conferencias de Medellín, Puebla y la exhortación Christus vivit del papa Francisco son escasas, no obstante, se reconoce que hay varios trabajos en el área de investigación pastoral juvenil en América Latina. Lo que se encuentra con más frecuencia son propuestas de pastorales juveniles desde la realidad latinoamericana como nos muestra Jesús Andrés Vela en su artículo “la iglesia latinoamericana y la pastoral juvenil” 6 y Javier
3 Mota, “Um olhar pastoral ao documento da CNBB sobre os jovens: evangelização da juventude –desafios e perspectivas pastorais”, 235
4 Ibid., 238
5 Francisco, “Exhortación postsinodal Christus vivit”, 22
6 Vela, “La Iglesia Latinoamericana y la pastoral juvenil”, 30-32.
5 González Ramírez en su texto “La Pastoral Juvenil: principios teológico-pastorales y orientaciones metodológicas”7; son ejemplos de trabajos que tienen en cuenta la realidad de los jóvenes de este continente. En esta misma línea, en el texto “Desafíos de la Pastoral Juvenil Latinoamericana frente a estructuras de corrupción: de una pastoral liberadora a una pastoral regeneradora”8 de Carlos Castillo Mattasoglio se pueden identificar elementos para un trabajo juvenil articulado a las cuatro primeras Conferencias Episcopales Latinoamericanas.
En otros contextos dentro de América Latina se encuentran autores brasileros que proponen directrices para la pastoral juvenil a partir de las indicaciones de los documentos del Concilio Vaticano II, las Conferencias Episcopales Latinoamericanas y la propia Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB), como: “Jovens em movimento: o processo de formação da Pastoral da Juventude do Brasil”9 de Flávio Munhoz Sofiati o “um olhar pastoral ao documento da CNBB sobre Os jovens: evangelização da juventude – desafios e perspectivas pastorais”10 de Glaucio Luiz Mota, los cuales nos direccionan a un esfuerzo para leer la realidad de los jóvenes brasileros con una mirada evangelizadora y propone una pastoral que atienda las orientaciones de las conferencias episcopales. Por otro lado, hay autores que prefieren trabajar desde una realidad más puntual, como es el caso del artículo
“Los jóvenes constructores del Reino de Dios: Una praxis hermenéutica de teología popular sobre la comprensión del Reino de Dios que tienen los jóvenes del Barrio El Paraíso en relación con la comprensión teológica de Reino de Dios en Jon Sobrino”11 de Irene González Espitia. Por lo tanto, el tema sobre la pastoral juvenil en un contexto latinoamericano se muestra bastante pertinente y actual.
7 Ramírez, “La Pastoral Juvenil: principios teológico-pastorales y orientaciones metodológicas”, 247-266.
8 Mattasoglio, “Desafíos de la pastoral juvenil latinoamericana frente a estructuras de corrupción: de una pastoral liberadora a una pastoral regeneradora”,139-161.
9 Sofiati, “Jovens em movimento: o processo de formação da Pastoral da Juventude do Brasil, 73-82
10 Mota, Um olhar pastoral ao documento da CNBB sobre Os jovens: evangelização da juventude – desafios e perspectivas pastorais”, 231-242
11 Espitia, “Los jóvenes constructores del Reino de Dios: Una praxis hermenéutica de teología popular sobre la comprensión del Reino de Dios que tienen los jóvenes del Barrio El Paraíso en relación con la comprensión teológica de Reino de Dios en Jon Sobrino” 30
6 Este trabajo se inscribe en la línea de investigación de la Doctrina Social de la Iglesia, el planteamiento desde el Pensamiento Social de la Iglesia Latinoamericana, concretamente en la II y III Conferencia Episcopal de Medellín y Puebla, que permite identificar los rostros de los jóvenes como la opción de las acciones preferentes de la iglesia.
Muchos otros autores siguen sus reflexiones en la línea de la investigación latinoamericana (ver, juzgar y actuar) partiendo del plano cultural, antropológico y social sin dejar de lado lo filosófico, teológico y eclesial. Utilizando los conocimientos de estas áreas, se puede proponer una la pastoral juvenil que responda las exigencias de hoy, pues “la Iglesia de América Latina al hacer su opción preferencial por los jóvenes, lo hace en orden a extender su misión evangelizadora en el continente, para que evangelizados, evangelicen”12. Desde esa perspectiva, la Iglesia reconoce que el rostro empobrecido del Joven debe ser priorizado en su acción pastoral.
Partiendo de algunos autores, la Iglesia comprende que para los que trabajan en las pastorales no solamente basta querer cambiar la sociedad, es necesario saberla cambiar, siendo pertinente desarrollar un método, un camino claro para lograr ese objetivo13. De esta manera, la iglesia latinoamericana define como bases para la pastoral juvenil la acción organizada con los jóvenes cristianos que tiene como objetivo transformar la sociedad, siendo una “forma de conocer y seguir a Jesucristo”14. Por ende, se quiere una pastoral juvenil como una comunidad orgánica que ve, juzga, celebra y actúa desde la realidad del joven situado en la perspectiva de los pobres, apuntando a un mundo de fraternidad, justicia y paz.
El presente documento se compone de tres capítulos: El primero describe la realidad de los jóvenes que participan de la pastoral juvenil sacramentina en Bogotá a través de sus relatos a lo largo de los encuentros; el segundo capítulo es un análisis de lo que se conoce de las líneas de acción específicas para una pastoral juvenil latinoamericana y del tema de la sinodalidad desde las investigaciones actuales; por último, el tercer capítulo pone en comunión los dos anteriores a la luz de los documentos eclesiales (Medellín, Puebla y
12 Giraldo, “Un modelo de pastoral juvenil para América Latina”, 64
13 Sofiati, “A juventude da Teologia da Libertação”, 337
14 Vela, “La Iglesia Latinoamericana y la pastoral juvenil”, 302
7 Christus vivit) y se realiza una propuesta a partir de siete áreas de acción: Participación política, servicio social, ecología, arte y cultura, liturgia y sinodalidad, que amplían el horizonte actual y responde a las necesidades contextuales de la juventud latinoamericana.
En suma, existe la preocupación con la pastoral juvenil, su participación centrada y consciente de realidad, con la finalidad de construir una sociedad más justa y fraterna. Lo que nos llevaría a resolver la inquietud: ¿Cuáles son las características de una pastoral juvenil sacramentina en claves sinodales a partir de del quinto capítulo del documento conclusivo de Medellín, los numerales 1166-1205 del documento conclusivo de Puebla y el séptimo capítulo de la exhortación apostólica Christus Vivit del Papa Francisco?
8 I capítulo
1. La realidad de la pastoral juvenil sacramentina
1.1 Introducción
En este primer capítulo se describe la realidad de los jóvenes de la pastoral juvenil sacramentina en Bogotá en los últimos 6 años. En donde se hace necesario conocer los contextos y realidades juveniles de las conferencias de Medellín ocurrida en 1968 y Puebla en 1979. También se retoma la percepción del papa Francisco acerca de la juventud en su pontificado a partir de la experiencia de la Jornada Mundial de la Juventud en 2019 y del documento post sinodal Chistus vivit.
Siguiendo el método latinoamericano (ver, juzgar y actuar), el enfoque de esta primera parte va dirigido al ver. En donde el ver consiste en reflexionar inductivamente sobre la realidad y sus problemas, discerniéndola posteriormente en términos de una acción concreta15. En esta línea nos propone Boff que el método debe partir de la realidad misma desde la fe, pues
“metodológicamente es como se parte del ver o de la realidad, cuando de hecho la fe está siempre allí, como el alfa y la omega de todo el proceso”16. En términos generales, el ver está asociado a los hechos concretos de la vida ordinaria de las personas, en ese caso, de los jóvenes de la pastoral juvenil sacramentina a partir de sus relatos y experiencias de vida, donde se procura comprender esta realidad de manera objetiva y crítica17
El contenido principal de esta primera parte son los relatos de los propios miembros por medio de diálogos a lo largo de los encuentros y la recolección de las experiencias de los jóvenes en el encuentro realizado por el semillero Pensamiento Social de la Iglesia de la facultad de teología, ocurrido en 2019 en la Universidad Javeriana. Nuestro objetivo es dar a conocer el pensamiento y la vivencia de las pastorales juveniles sacramentinas, utilizando el
15 Rodrigues, “Papa Francisco e o método, considerações sobre método ver-julgar-agir utilizado pelo papa Francisco”, 218
16 Boff, Misterium liberaciones, 82
17 Ramírez, “La Pastoral Juvenil: principios teológico-pastorales y orientaciones metodológicas”, 257
9 método latinoamericano, para posteriormente plantear una pastoral de los jóvenes de acuerdo con las indicaciones de los documentos conclusivos de Medellín (quinto capítulo), de Puebla (numerales 1166 – 1205) y la exhortación Christus Vivit del papa Francisco (séptimo capítulo). Las conclusiones de esa primera parte da apertura al segundo capítulo.
1.2 Conclusiones de la Conferencia Episcopal Latinoamericana de Medellín
A finales de la década de los sesenta, el tema sobre la juventud fue bastante discutido en la Iglesia en América Latina. El primer marco será la Conferencia Episcopal Latinoamericana de Medellín (1968). Es importante resaltar que en el documento conclusivo fue señalada la necesidad de una Iglesia que “adopte una actitud francamente acogedora hacia la juventud y que habrá de discernir los aspectos positivos y negativos que presenta en la actualidad”18 de aquel entonces.
Sin embargo, las Conclusiones de Medellín dedican poco más de cinco páginas a la reflexión sobre la Juventud, en su primera parte, titulada "Promoción Humana", que aborda los temas de Justicia, Paz, Familia y Demografía, Educación y Juventud19. Básicamente sigue el método de ver-juzgar-actuar, en 20 puntos, describiendo brevemente la situación de la juventud (capítulo 5, 1-9), luego discutiendo los criterios básicos para la orientación pastoral (capítulo 5, 10 -12) y termina con recomendaciones pastorales (capítulo 5, 13-20).
Se notó desde las indicaciones de Medellín un gran avance en la historia de la Iglesia latinoamericana, considerada por muchos teólogos como el Vaticano II de América Latina, con la opción por los pobres, la importancia a la identidad de la Teología de la Liberación, las experiencias con las Comunidades Eclesiales de Base - CEB, la inserción en comunidades populares, y tantas otras reflexiones importantes para el continente. Por otro lado, la parte del texto que se refiere a la juventud no es la más avanzada, tal vez incluso lo contrario20, es
18 CELAM, Documento conclusivo de Medellín,13
19 Véase Siqueira, Baptista y Silva, “A Conferência de Medellín: contexto político-eclesial e a posição sobre a Educação e a Juventude”, 667
20Ibíd.
10 decir, que se podrían haber desarrollado más reflexiones que implican la juventud en las dinámicas eclesiales y sociales que señaló la conferencia.
Desde un punto de vista positivo, un aspecto muy motivador del documento hace referencia a la apertura de los jóvenes a temas sociales y su aceptación a una sociedad pluralista (en sentido del compromiso con la justicia y paz social)21. Otro tema que aparece en las conclusiones es la crítica a la religión que desfigura la imagen de Dios, esto ocurre porque
“los líderes religiosos no viven y no practican los auténticos valores evangélicos"22, se expone una falta de coherencia y una inadecuada utilización del lenguaje, que anuncie la fe para todo tipo de destinatario, especialmente a los jóvenes y a los pobres23.
Después de 11 años se plantea la temática juvenil nuevamente en la Conferencia Episcopal que se realizó en la ciudad de Puebla, México, abordando nuevos ejes dentro de una coyuntura de crisis política, social, religiosa y humanitaria. Surge la reflexión sobre cómo realizar la evangelización de los jóvenes, asumiendo el método de revisión de vida; “por ello, en ese sentido es importante asumir el ver la realidad juvenil, como una percepción que se logra desde la percepción de los mismos jóvenes”24.
1.3 Conclusiones de la Conferencia Episcopal Latinoamericana de Puebla
El segundo marco de este trabajo es la III conferencia general del Episcopado latinoamericano. Desde ahí, Puebla volvió la mirada a “los jóvenes invitándolos a vencer los obstáculos que amenazan su derecho de participación consciente y responsable en la construcción de un mundo mejor25”. Puebla ha abordado y discutido las distintas realidades de los jóvenes en el contexto latinoamericano, motivándolos en su misión a la luz del Evangelio, no solo en el ámbito eclesial sino también en el ámbito social.
21 CELAM, Documento conclusivo de Medellín, 26
22 CELAM, Documento conclusivo de Medellín, 20
23 Ibid.22
24 Véase Espitia, “Los Jóvenes Constructores Del Reino De Dios”, 32
25 CELAM documento conclusivo de Puebla, 25
11 La opción prioritaria por los jóvenes está en relación con la importancia que tienen para la evangelización en América Latina, también hace referencia a la fragilidad que la etapa juvenil carga frente a una sociedad marcada por el consumismo, la falta de trabajo y educación de calidad, entre tantos otros problemas sociales. El documento dedica 40 numerales sobre la juventud (1166-1205) en el capítulo II de la cuarta parte.
Los numerales 1167 y 1168 del documento describen a la juventud no solamente en un marco de la edad cronológica, sino como una actitud ante la vida. Es una etapa transitiva más sensible ante los problemas sociales, cuestiona todo; tiene un espíritu de riesgo que lleva al compromiso siendo signo de esperanza en un mundo en constantes cambios26.
En la actualidad, son muchos los desafíos de la Iglesia para responder a las múltiples situaciones que afectan el proyecto de los jóvenes, a continuación, se mencionan algunos:
1. El compromiso de la Iglesia para con la juventud: en muchos países del continente latinoamericano la Iglesia no se compromete adecuadamente con la realidad de los jóvenes, los pastores no asumen esta responsabilidad con seriedad, pues los proyectos pastorales no contribuyen al desarrollo integral de la Juventud27.
“Los jóvenes destacan que, con respecto a la promoción de la justicia, la imagen de la Iglesia se presenta dicotómica: por un lado, quiere estar presente en la historia al lado de los últimos, por el otro todavía tiene mucho por hacer para extirpar situaciones, inclusive graves y generalizadas, de corrupción, que la hacen correr el riesgo de conformarse al mundo en lugar de ser portadora de una alternativa inspirada en el Evangelio”28
2. Falta de compromiso social en la labor evangelizadora: hay pocos pastores que asumen la labor evangelizadora desde una perspectiva social. Lo que reina en América Latina es la corrupción en todos los ámbitos de la realidad social, la cual tiene graves consecuencias en la vida juvenil, reflejada en la falta de educación, salud y cultura. Lo que conduce a la afección del desarrollo integral de los jóvenes29.
26 Ibid., 155
27 Véase Gutiérrez y Córdoba, “Puebla: La opción por los jóvenes”, 357.
28 Véase Sínodo de los Obispos, Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional, Instrumentum laboris.
2018, 28
29 Véase Gutiérrez y Córdoba, “Puebla: La opción por los jóvenes”, 359.
12
“En esta evangelización debe darse también una formación para la acción sociopolítica, para un sentido crítico frente a los medios de comunicación social, de tal manera que se eviten las manipulaciones ideológicas y se realice un cambio de estructuras de acuerdo con las pautas de la Iglesia.”30
3. La voz de la juventud no es escuchada por parte de la Iglesia: hace cuarenta años Puebla afirmó: “ha llegado el momento de la reflexión y de la plena aceptación del desafío de vivir, en plenitud, los valores esenciales del verdadero humanismo integral31”. Hoy en día, urge que la Iglesia asuma su dimensión profética con la finalidad de promover los aspectos requeridos para el desarrollo integral de los jóvenes a la luz de los valores del Evangelio.
Solo así la Iglesia seguirá respondiendo a su misión promoviendo siempre la civilización del amor basado en la visión eclesial de Pablo VI.
La Conferencia de Puebla retomó varios aspectos de Medellín en los que se pueden identificar dos factores fundamentales: La situación de pobreza y la realidad de la juventud en el contexto latinoamericano32. Así se hizo el llamado a la Iglesia a nivel continental a elaborar líneas concretas de acción buscando responder a los desafíos desde la perspectiva de la evangelización y de labor pastoral.
Puebla “reconoce y sitúa a los jóvenes al interior de una sociedad mayoritariamente pobre y al joven como participante concreto de esa sociedad y condición marginada33”. De ahí, urge construir un mundo mejor a nivel continental que busque infundir los valores evangélicos en el proceso de la evangelización. En este sentido, la Iglesia asume un papel protagónico, encarnando el evangelio en la realidad, enfrentando las situaciones de pobreza de distinta índole en América latina.
En última instancia, respecto a la tarea primordial vislumbrada en la situación pobreza y la realidad de la juventud, Puebla recomienda el compromiso de la Iglesia en todos los ámbitos
30 Ibíd.,358.
31CELAM documento de Puebla, 6
32 Mattasoglio, “Desafíos de la pastoral juvenil latinoamericana frente a estructuras de corrupción: de una pastoral liberadora a una pastoral regeneradora”, 149
33 Ibíd.,151
13 de la realidad, con la finalidad de llegar a ser una Iglesia auténticamente pobre, misionera y pascual, desligada de todo poder temporal y audazmente comprometida en la liberación de todos los hombres34. Se trata de llevar a cabo un proceso de evangelización que responda a la necesidad del pueblo de Dios en este contexto latinoamericano. Dicho proceso requiere ser fundamentado en una sólida formación humana y cristiana desde la perspectiva del Evangelio de Jesucristo, teniendo en cuenta la peculiar realidad de la juventud35.
1.4 Contextos actuales con Francisco
En 2017, el papa Francisco convocó un Sínodo donde se pensó en una propuesta de Iglesia para los jóvenes, que tuvo lugar en Roma en 2018. A este importantísimo encuentro eclesial asistió un grupo representativo de jóvenes de varios países y tuvo como tema: “Juventud, Fe y Discernimiento Vocacional”. Recogiendo sugerencias de los participantes del Sínodo, el papa Francisco publicó la Exhortación Apostólica Postsinodal, bajo el nombre Christus Vivit (CV). En el documento CV, el papa Francisco se dirige a los jóvenes, cristianos o no, en un tono muy familiar y fraterno.
Francisco ha exhortado a los jóvenes para que sean ellos mismos “los protagonistas de los acontecimientos de los cambios contemporáneos”36. Por otro lado, para que se logre lo anterior, el pontífice pide que la “Iglesia abandone las estructuras habituales”37 que impiden la participación de los jóvenes en las comunidades, dando espacio a una iglesia en salida que incluye proyectos evangelizadores para la juventud, pues Francisco nos recuerda en Christus Vivit que “los jóvenes, en las estructuras habituales de la iglesia y de la sociedad, muchas veces no encuentran respuestas a sus inquietudes, necesidades, problemáticas y heridas”38.
34 Véase Ramírez, “La Pastoral Juvenil: principios teológico-pastorales y orientaciones metodológicas”, 411
35 Véase Gutiérrez y Córdoba, “Puebla: La opción por los jóvenes”, 356
36 Ahern, “De espectadores a protagonistas: Movimientos juveniles en la iglesia global”, 211
37 Ibíd., 212
38 Francisco, “Exhortation post sinodal Christus Vivit”, 202
14 Desde ahí, Francisco habla a los jóvenes que viven en una realidad multiforme, cética e incrédula, en medio de la crisis humanitaria, política, social y eclesial. En este contexto, el papa lanzó la exhortación Christus Vivit alertando los peligros de una realidad en que se nota una sociedad que vive de manera egoísta, en medio de relaciones utilitaristas, dominada por los medios virtuales que falsean la verdad de los hechos, la realidad sombría de destruición planetaria y de explotación desmedida de los recursos ambientales. Sin embargo, Christus Vivit es un mensaje de esperanza y aliento para los jóvenes a nivel global.
En Christus Vivit, para el papa, “ser joven, más que una edad, es un estado del corazón”39.
“La juventud no es algo que se pueda analizar de forma abstracta. En realidad, la 'juventud' no existe, hay jóvenes con su vida concreta”40, señala Francisco en su exhortación. A los jóvenes situados en la concreción de su historia personal, social y comunitaria, con sus desafíos, ansiedades y búsquedas. La Iglesia debe contribuir para que vivan su juventud como la época de los sueños y las elecciones, de la voluntad de tomar decisiones y realizar experiencias notables en el camino de su progresiva maduración.
El papa Francisco a menudo se dirige a la Iglesia misma, que necesita renovar su relación con los jóvenes, brindándoles oportunidades efectivas para encontrarse con Dios, cultivando la fe y el compromiso social como un signo de amor por los demás. Si “crear un hogar es crear una familia, (…) crear hogares es crear casas de comunión”41. Es necesario hacer de nuestras parroquias y comunidades hogares para los jóvenes; con estructura y ambiente, para que, donde quiera que se encuentren, se sientan realmente bienvenidos y apoyados.
Por consiguiente, sin ofrecer recetas prefabricadas e imponer proyectos igualitarios para todos los jóvenes, el papa Francisco insiste en que una Pastoral Juvenil sólo puede ser si es sinodal, es decir, capaz de dar forma a un caminar juntos, en comunión. Debemos “aprender unos de otros”42, integrando la Pastoral Juvenil en el ministerio general de la acción evangelizadora de la Iglesia, siempre en diálogo con la cultura actual de los jóvenes. La
39 Ibíd., 8
40 Ibíd.,14
41 Ibíd., 47
42Ibíd., 45
15 pastoral juvenil debe ser siempre pastoral misionera, “para que los jóvenes puedan salir de sí mismos, buscando el bien de los demás”43.
1.5 La pastoral juvenil Sacramentina en Bogotá
Dicho lo anterior, la iglesia incentivó a muchos grupos juveniles que se congregaron dentro de sus comunidades, en sus parroquias. En este trabajo conoceremos los dos grupos de jóvenes que la congregación del Santísimo Sacramento ha trabajado en estos últimos 6 años en Bogotá. Es sabido que la congregación tiene en sus constituciones la propuesta de trabajo con los jóvenes desde la catequesis, acompañamiento espiritual y acción social, así se encuentra en la sesión 34 de los estatutos generales.44
En Bogotá, el primer grupo foco de la presente investigación 45 está ubicado en la parroquia Corpus Christi46, en el barrio Nicolás de Federmán y se llama: Grupo de jóvenes Eymard.
Ellos son fruto de la catequesis de confirmación de la parroquia Corpus Christi del año 2014, que buscaba enriquecer el proceso de fe y vida de los jóvenes a partir del carisma de la Congregación del Santísimo Sacramento47. De manera que, se busca vivir siguiendo los tres ejes principales del carisma sacramentino: la vida orante, la vida fraterna y la vida servidora.
43Ibíd., 53
44Estatutos generales de la congregación del santísimo sacramento. “1. Las actividades preferentes que el Fundador nos propuso en las Constituciones (1ª Parte, cap. XXV- XIX) constituyen nuestra herencia espiritual:
a. el apostolado de la oración y la obra de la adoración (216), b. las ciencias y las artes relacionadas con el culto a la Eucaristía (219, 224-229), c. el estudio de la liturgia (219), d. la acogida de los sacerdotes (220), e. la catequesis de la primera comunión de los jóvenes pobres (221) f. los ejercicios espirituales (222, 230- 232), g. el ministerio de la predicación (223, 233-238), h. las confesiones (223, 239-248)”.
45 Es un grupo aproximadamente de 13 jóvenes, entre los 27-33 años. En su mayoría profesionales, una pequeña parte sólo estudia. Debido a Pandemia la gran parte no está en Bogotá.
46 La parroquia Corpus Christi ubicada en la calle 57b #35A-80, Bogotá, fue erigida el 31 de agosto de 1965 por el arzobispo primado de Colombia, Mons. Luis Concha Córdoba. Es coordinada por la Congregación del Santísimo Sacramento, y desarrolla un servicio de evangelización en el barrio Nicolás de Federmán. La parroquia sigue la orientaciones y criterios planteados por el equipo de coordinación de la Arquidiócesis de Bogotá, y está asociada a la Vicaría episcopal territorial de Cristo Sacerdote.
47 Congregación religiosa de Derecho Pontificio, dentro de la Iglesia Católica Apostólica Romana. Fue fundada en París durante 1856, por San Pedro Julián Eymard. Está compuesta por sacerdotes, diáconos y hermanos laicos, con representación en 29 naciones, en los 5 continentes. Los miembros de la Institución tienen como misión, seguir el carisma del fundador: “dar respuestas a los deseos profundos de los hombres, a partir de las riquezas del amor de Dios manifestadas en la Eucaristía […]. Solidarios en el Espíritu con los pobres y los débiles, nos oponemos a todo lo que atenta contra la dignidad del hombre y anunciamos un mundo más justo y fraterno, a la espera de la venida del Señor” (Regla de vida. Congregación del Santísimo Sacramento, No. 1-5).
16 Dentro de la formación para ellos, se añadieron las directrices de la Arquidiócesis de Bogotá con el plan de evangelización: enfoque catecumenal para la iniciación cristiana de niños, adolescentes y jóvenes.
El grupo de jóvenes Eymard, dentro de los desafíos actuales de la vida moderna busca que se tengan tres dinámicas de trabajo: oración comunitaria, días de confraternización entre ellos y acciones sociales que realizan en el Hogar Mi Casita. Esta se encuentra ubicada en la Calle 63 #28-65 Bogotá – Colombia, administrada por la congragación religiosa Hermanitas de los Pobres48. Vale resaltar que esa actividad social era realizada los primeros domingos de cada mes, (antes de la pandemia del COVID-19). Con la ayuda de algunos parroquianos, que hacen parte de los laicos sacramentinos49 de la iglesia de Corpus Christi, llevaban alimentos y productos de aseo para el hogar.
Este domingo de encuentro también los jóvenes realizaban tareas de ayuda solidaria como:
preparación del almuerzo, cantos y se compartían las experiencias con los mayores. Debido a la pandemia (2020), ese trabajo se redujo a recolección y distribución de alimentos, materiales de limpieza y dinero, tarea rotativa entre los miembros del grupo, siempre de manera segura y respetando las normas de bioseguridad, como forma de apoyo y unión.
La pastoral sacramentina juvenil estaba orientada a vivir primero los ideales de la congregación como tal, como se ha venido mencionando en lo largo del texto: vida orante, fraterna y servidora. Sin embargo, la vivencia pastoral con los jóvenes también estaba fundamentada en las orientaciones del Concilio Vaticano II que impulsó diversos grupos juveniles a desarrollar “una organización especial en la que, con ellos, por ellos y para ellos, sean ellos mismos que trabajen para promover su dignidad”50.
48 La Congregación de las Hermanitas de los Pobres está al servicio de los adultos mayores en los cinco continentes. La cuida en espíritu de humilde servicio, formando una sola familia y guardando viva la herencia de su fundadora Santa Juana Jugan. En Colombia, inicia su labor en el año de 1938, con la tercera edad en el hogar que ellas nombraron “Mi Casa”, ubicada en Bogotá en el barrio El Campín. Allí, las Hermanitas brindan un techo, alimentación, salud y recreación a cerca de 60-80 personas mayores que han recogido de la calle en condiciones de pobreza y abandono.
49 Grupo secular que vive el carisma de la congregación del santísimo sacramento.
50 Ahern, “De espectadores a protagonistas: Movimientos juveniles en la iglesia global”, 213
17 Los jóvenes tenían un importante aprecio por la acción social con los mayores en el hogar Mi Casita. Sin dejar de lado el aspecto orante, ellos cada mes participaban de un momento de adoración al santísimo sacramento en la iglesia. Eran ellos los responsables de animar y asumir toda la oración con lecturas, música y reflexiones. También cada semestre realizaban un retiro en una de las comunidades sacramentinas Nuestra Señora de Loreto, ubicada en la calle 32, n° 30-44, en Medellín – Antioquia. Desde ahí, se invitaba al grupo juvenil de esta parroquia y juntos hacían tres días de retiro en acompañamiento de un religioso sacramentino que los guiaba.
En cuanto a aspectos fraternos y lúdicos, compartían la celebración de los cumpleaños de los miembros cada mes, se realizaban encuentros en las casas con los familiares y salidas al cine, parques y restaurantes; como un modo de generar vínculos de hermanos y hermanas entre todos, recordando siempre que “la pedagogía de Jesús es la fuente de la metodología de evangelización […] pedagogía de pequeños grupos y eventos en masa, que refleja la forma de evangelizar”51 en la unidad. Es decir, que para generar los vínculos al interior del grupo se motiva a vivir fraternalmente, compartiendo momentos felices y tristes de cada miembro, teniendo en cuenta el pequeño grupo de los doce que Jesús formó como amigos.
El grupo de jóvenes de Eymard intenta seguir los tres ejes del carisma sacramentino: vida orante, fraterna y servidora, buscando conocer y profundizar la espiritualidad del fundador San Pedro Julián Eymard, desde las actividades anteriormente señaladas. Además, el grupo está orientado por las directrices pastorales de la arquidiócesis de Bogotá y por las tendencias pastorales del pontificado del papa Francisco, ya que algunos jóvenes del grupo participaron de la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá (JMJ 2019)52.
Así las cosas, los jóvenes que participaron de la JMJ 2019 llegaron con mucho entusiasmo, pronto se organizó un encuentro con todos para que se compartiera la experiencia con los
51 Mota, “Um olhar pastoral ao documento da CNBB sobre os jovens: evangelização da juventude –desafios e perspectivas pastorais”, 238
52 La XXXII Jornada Mundial de la Juventud tuvo lugar en la Ciudad de Panamá y fue anunciada por el papa Francisco el 31 de julio de 2016, al finalizar la misa de envío de la XXXI Jornada Mundial de la Juventud en Cracovia. Se realizó por primera vez en Centroamérica, entre el 22 y 27 de enero de 2019. Fue la tercera JMJ que se realiza en Latinoamérica, después de Buenos Aires 1987 y Río de Janeiro 2013.
18 demás. Los jóvenes comentaron que la experiencia de estar en otro país, con otros jóvenes de varias partes del mundo con el propósito de vivenciar la Jornada fue inolvidable. Los jóvenes comprendieron en la práctica lo que es una Iglesia en salida y con varios rostros.
También señalaron la importancia de ser signo de un tiempo de esperanza y de fe para otros jóvenes, así como afirmó el papa en uno de sus discursos:
Pienso en muchos lugares de nuestra América Latina que promueven lo que llaman familia grande hogar de Cristo que, con el mismo espíritu de otros centros, buscan recibir la vida como viene en su totalidad y complejidad porque saben que el árbol siempre guarda una esperanza: si es cortado, aún puede retoñar, y no dejará de echar renuevos (Jb 14,7)53.
Ellos compartieron que el viaje fue bastante sorprendente, pues desconocían lo que encontrarían en Panamá, no sabían con seguridad acerca de dónde estarían hospedados.
Dijeron también que salir de Colombia a otro país, para participar de un evento de la Iglesia a nivel internacional, generó un sentimiento de ansiedad, nervosismo, curiosidad y animación. También indican la importancia del cuidado del equipo, mantenerse juntos da soporte y seguridad. Estaban maravillados con el entorno del encuentro, la belleza de la ciudad, los locales y adornos acerca de la Jornada Mundial de la Juventud. Antes de viajar ya tenían el itinerario del evento, lo que permitió prepararse para participar cada día, principalmente en las audiencias del papa Francisco.
Desde ahí señalaron la importancia de la presencia del pontífice en los muchos momentos con los jóvenes. Fue muy significativa la acogida, la escucha y el cariño por Francisco con los grupos juveniles y con las muchas personas de varias edades que fueron a Panamá.
Cuentan los jóvenes del grupo:
El gesto del pontífice y el tono de sus manifestaciones aseguran que la vida y misión de la Iglesia debe pasar por la comprensión del humano. No sería diferente cuando pensamos en la evangelización de adolescentes y jóvenes. Conocer a las nuevas generaciones implica suspender estereotipos, desenredarse de intentos de enmarcarlos en paradigmas rígidos y preconcebidos. Las nuevas generaciones son inevitablemente nuevas, porque el tiempo es realmente nuevo y complejo.54
53Francisco, vigilia con los jóvenes, discurso del santo padre, Campo San Juan Pablo II – Metro Park, Sábado, 26 de enero de 2019
54 Teixeira y Fernandes, “Juventude e contemporaneidade: experiência humana, comunitária e pastoral”, 2
19 Para los jóvenes que asistieron a JMJ 2019 fue una experiencia única, compartir con jóvenes de varios países y de múltiples experiencias eclesiales que estaban para vivenciar, celebrar y festejar un evento para ellos con rostro juvenil. Es importante recordar esos momentos en grupo, pues desde los relatos de las experiencias en la Jornada Mundial de la Juventud, hay también un proceso de evangelización y de animación mutua entre los jóvenes.
O exemplo inspirado por Jesus Cristo de pensar a pessoa, em sua inteireza corpo-alma, com sua riqueza potencial participativa, já nos aponta para uma ação integral evangelizadora e vocacional. Os relatos evangélicos marcam o valor da juventude nas fontes da Igreja, em sua adesão ao chamado para o discipulado e em seu vigor no seguimento e missão. Tais relatos inspiram a pedagogia da integralidade, através da forma encontrada no testemunho do próprio Jesus Mestre, ao enxergar o jovem inteiramente, no seu ânimo de vida, no seu ser e no seu vir-a-ser.55
Fue una experiencia muy interesante para todos los jóvenes del grupo, los que fueron y los que no, pues estos últimos escucharon con ánimo los testimonios. Es así como se plantearon muchos eventos a lo largo del año, buscando unificar los grupos juveniles sacramentinos en Bogotá, Medellín, Puerto Rico y Perú, con el objetivo de crear una pastoral Juvenil más dinámica e integrada. Ellos también tenían como meta programar la participación con un grupo mayor de jóvenes la asistencia a la Jornada Mundial en Lisboa, Portugal, pero debido a la pandemia por el virus COVID-19 no se realizó. Al igual muchas otras cosas que había planteado el grupo. Lo cual se alinea al desanimo global que produjo este fenómeno, los planes se aplazaron con fechas indeterminadas, se prolongaron planes y encuentros. Y pese a que surgen estrategias virtuales para la reinvención se logra fracturar la unidad del grupo pues la brecha en tiempo y restricción por bioseguridad alcanza a dispersar a la mayoría de los miembros (jóvenes y religiosos).
A pandemia faz a população mundial acordar em um novo mundo até então desconhecido e sombrio. Os hospitais lotados, as mortes de pessoas em massa, o cotidiano reinventado pela imposição do distanciamento social controlado e pelo uso de máscaras, são elementos que subtraem boa parte dos seres humanos de seu mundo organizado e seguro. A infecção por uma doença desconhecida e perigosa recoloca as pessoas em sua posição real de fragilidade e de limitação de seus corpos, ao mesmo tempo em que possibilita a abertura de espaços imprevistos de fraternidade56
55 Ibíd.,3
56 Ibíd., 2
20 Los jóvenes hicieron a lo largo del 2020-2021encuentros virtuales y propuestas de retiro utilizando plataformas como Zoom, Google Meet, Facebook o Instagram, con el objetivo de animar y estar encontrándose, como una alternativa a lo no presencial. Sin embrago hoy no ha sido posible recuperar la dinámica que se tenía antes de la pandemia, de cualquier manera, la esperanza de que pronto se pueda volver a realizar los encuentros con todos y regresar a algunas actividades con ellos se sostiene.
El otro grupo juvenil sacramentino está ubicado en la Cra 68C #74b-37, Bogotá, Colombia, en la capilla Nuestra Señora del Santísimo Sacramento en Las Ferias. Ellos se llaman grupo de jóvenes Yeshua57e iniciaron en el año 2019, después de la Jornada Mundial de la Juventud, pero nadie del grupo tuvo la oportunidad de participar. A su vez, el deseo de hacer tal experiencia fomentó algunos jóvenes que frecuentan la capilla a planear, organizar y agrupar otros para participar en la próxima Jornada Mundial de la Juventud que será en Lisboa, Portugal en el año 202358.
Con ese deseo de participar del evento internacional, el grupo empezó a realizar acciones para obtener entradas financieras como venta de comidas después de la misa, rifas, pedidos de donaciones, etc. Más tarde, lograron abrir una cuenta bancaria y poner el dinero recolectado a lo largo de pocos meses, sin embargo, se dieron cuenta con este único fin de reunión el objetivo general del grupo estaba incompleto.
Por esta razón, decidieron desarrollar otras propuestas al grupo juvenil que consistieron en el trabajo con jóvenes con adicción a psicoactivos en el barrio las Ferias y llevar alimentos a familias en el barrio Alaska en Suba. Empezaron con algunos encuentros para llevar a cabo la labor, pero por la falta de compromiso de algunos miembros y la ausencia de acompañamiento de los padres de la capilla, no se pudo dar continuidad al proyecto. Fue así como el grupo tuvo que replantearse y buscar otras dinámicas para sostenerse. En 2019, con
57 El grupo cuenta con 10 integrantes, son jóvenes entre 18 y 30 años, la mayoría trabaja, otros trabajan y estudian, un grupo pequeño solo estudia. Debido a Pandemia, hicimos pocos encuentros presenciales, pues se pudo por el hecho que todos los jóvenes viven en Bogotá.
58 La XXXVIII edición de la Jornada Mundial de la Juventud de la Iglesia católica se realizará en Portugal en el 2023. Será la primera vez que el evento se realizará en Portugal, y la tercera en la península ibérica después de Santiago de Compostela 1989 y Madrid 2011.
21 la ayuda de los religiosos sacramentinos que hacían parte de la capilla, reestructuraron el grupo de acuerdo con la espiritualidad de la congregación, es decir, accionar desde los principios oración, fraternidad y servicio.
Se planteó hacer encuentros formativos sobre la lectio divina, la eucaristía y formación humana desde la juventud por medio de las plataformas virtuales. Hubo participación en los primeros encuentros, pues los jóvenes del grupo trabajan y manejan bien las herramientas digitales ya que:
Las nuevas tecnologías no sólo les pueden enseñar a los jóvenes a ser adultos proactivos, autosuficientes, creativos y productivos, sino que les facilita algo que en otros contextos no tienen: control. En el ciberespacio, ellos controlan qué hacer, cómo hacerlo, cuándo y con quién hacerlo. Incluso, pueden controlar el empleo de ciertas herramientas para satisfacer ciertos intereses sicológicos, socioemocionales e intelectuales: el espacio personal, la libre expresión, la necesidad por compañía, la interconectividad, la necesidad de tomar riesgos, etcétera.59
Sin embargo, después de algún tiempo con las reuniones virtuales los jóvenes no lograron mantenerse motivados, se comenzaron a dispersar pues esta modalidad afecta aspectos fraternos de la presencialidad. Según los autores ese fenómeno se da, pues ellos ya están cansados de la excesiva carga de información de la virtualidad60. Fue parte de lo que manifestaron expresamente muchos miembros del grupo, señalaron que los medios sociales virtuales son interesantes hasta un punto, cuando los encuentros no son prologados o cuando se vinculan varios tipos de dinámicas el mejor medio de relación es presencial.
La generación digital tiene mucha más experiencia en procesar información rápidamente que sus predecesores. La cantidad de información y de canales que se recibe es muy superior. Es este un aspecto complejo ya que existen dudas razonables sobre en qué medida la velocidad ayuda o puede crear problemas en el proceso de construcción del conocimiento.61
Desde el deseo del grupo en realizar los encuentros presenciales, en el contexto de la pandemia, se plantearon encuentros semanales, los domingos en la tarde, en la capilla o en la casa religiosa sacramentina (salvaguardando a bioseguridad de todos). Adicional a esto, con
59 Parra, “Los jóvenes hoy: enfoques, problemáticas y retos”, 5
60 Véase García, “Medios de comunicación, participación y juventud”, 35
61 Gros, “Pantallas y juegos: de la observación de modelos a la participación”, 66
22 la idea de construir momentos de acción social, en las mañanas de un domingo del mes, se brindaba ayuda donando desayunos a algunas familias en condición de miseria (principalmente venezolanas), también promoviendo con algún encaminamiento hacia la adquisición de empleos, ayudando en la elaboración de sus hojas de vida y conociendo un poco de su realidad, para así replicar mejor esta actividad. En los encuentros se buscó continuar con La oración como adoración o lectio divina y momentos fraternos (juegos, películas, dinámicas, compartir). No obstante, con la llegada de varios picos de pandemia, la ausencia de acompañamiento por parte de los religiosos y dificultades o situaciones personales de varios de los miembros, el grupo está actualmente disperso, pero con la esperanza viva de retomar más adelante.
1.6 La experiencia del Diálogo de Saberes
Los esfuerzos que desde el semillero Pensamiento Social de la Iglesia (PSI) de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Javeriana, se han realizado, en el ejercicio de reflexionar: ¿Qué significa hoy esa opción preferencial por los jóvenes? En consecuencia, el semillero el 21 de septiembre del año de 2019, convocó a los jóvenes de diversas pastorales y también estudiantes de la Facultad de Teología al IV Diálogo de Saberes. El objetivo del encuentro fue trabajar de forma creativa, dinámica y objetiva el Documento conclusivo de Puebla y otros documentos referentes a esta Conferencia, animando al compromiso crítico de los jóvenes con la realidad juvenil, así como nos orienta el documento de Puebla:
Su primordial misión educadora será promover una cultura integral capaz de formar personas que sobresalgan por sus profundos conocimientos científicos y humanísticos; por su testimonio de fe ante el mundo (GE 10); por su sincera práctica de la moral cristiana y por su compromiso en la creación de una nueva América Latina más justa y fraterna. Contribuirá, así, activa y eficazmente, a la creación y renovación de nuestra cultura transformada con la fuerza evangélica, en que lo nacional, lo humano y lo cristiano logren la mejor armonización.62
62 CELAM, documento de Puebla, 1060
23 Se contó con la presencia y participación de más de 80 jóvenes en el evento. Inicialmente fue proyectado para ellos un video de autoría del grupo Semillero PSI sobre el Documento de Puebla. Posteriormente, se organizaron en tres grupos de trabajo63.
En el grupo uno, lo que más se enfatizó en las opiniones de los jóvenes fue la novedad tecnológica y científica de la que hacen parte por encontrarse en esta época, con la permanencia de dudas y angustias existenciales enmarcando sus vidas. También reiteraron, que los jóvenes son el símbolo de la vitalidad, renovación y esperanza de la humanidad y si la juventud se organiza será posible un mundo más agradable, dialógico, tolerante y pacífico.
De acuerdo con eso, es necesario cambiar las estructuras que les esclavizan en los ámbitos religioso, social, político y económico. Por otro lado, fueron unánimes en la reflexión al plantear que la Iglesia hoy, conducida por el papa Francisco es un medio para concretar estos deseos de liberación, renovación, esperanza e integración.
El grupo dos, criterios pastorales, trabajó de cara al documento de Puebla y se plantearon cinco problemas que atañen a los jóvenes actualmente, entre ellos el problema del desempleo.
Los jóvenes sugieren que las instituciones educativas desarrollen programas formativos con el objetivo de humanizar a los empresarios. Es fundamental que las empresas ofrezcan oportunidades a los jóvenes, sin exigir previa experiencia laboral, ni que haya explotación salarial. Dentro de sus reflexiones, el tema del medio ambiente fue ineludible; para los jóvenes es fundamental su cuidado, considerando que la atención al medio ambiente es la solución central para los demás problemas sociales de salud64, economía, entre otros. Es esencial, enseñar a los jóvenes a amar la naturaleza, el valor de cuidarla, porque la madre tierra ha sostenido a todas las generaciones y es necesario pensar en las futuras65.
63 Siguiendo la metodología de Medellín y Puebla, con las siguientes propuestas a reflexionar: 1. El análisis de la realidad en la cual se encontraban los jóvenes de 1979 y los de hoy, 2. Los criterios pastorales para una Iglesia con el rostro de la juventud y 3. Las opciones pastorales que debemos desarrollar para poner las orientaciones de Puebla en vigencia.
64 Para los jóvenes el tema de la salud en Colombia es prioritario y no es tratado como un derecho fundamental;
por el contrario, los que tienen dinero reciben una atención satisfactoria. La salud pública en Colombia es cada vez más ineficiente. Es necesario hacer una distribución equitativa de los recursos para la salud pública, pues la salud dignifica el ser humano. Los jóvenes debemos hacer conscientes a los políticos y líderes de comunidades que la salud no es un negocio y que la persona humana merece su dignidad, las mejores condiciones de servicios de la salud.
65 Para los jóvenes es primordial fomentar la educación ambiental, escoger bien a nuestros mandatarios, pues ellos controlan los subsidios económicos, para invertir en políticas públicas de cuidado con la naturaleza.
24 Respecto al tema Iglesia y Jóvenes, proponen que existan espacios de diálogo en las comunidades parroquiales, con el objetivo de crear apertura entre los jóvenes y la institución66. Muchas veces la Iglesia impide a los jóvenes buscar por la justicia y reclamar la dignidad: “queremos que nos reconozcan, que nos ayuden a luchar para que todos tengan las mismas oportunidades. No queremos ser parte del montón; que nuestra voz tenga impacto, y genere espacios en donde cada opinión conlleve a decisiones para el cambio y el bien común”67.
El grupo dos también reflexionó sobre la educación, tema sumamente importante, cuestionando: ¿Cuál modelo de educación desea la juventud hoy y cuál es el que impera? Se afirmó que la educación es un derecho básico y no debe ser privilegio de unos pocos. Se planteó la urgencia de un modelo de enseñanza que promueva la criticidad, subrayaron que no es viable una educación sin calidad para los pobres, pues beneficia a un sistema que aliena las personas.
El grupo tres, fue dejando diferentes apreciaciones de los jóvenes participantes, recogidas en algunas sugerencias que sería necesario realizar y acoger para sentir la opción preferencial por los jóvenes en la Iglesia, en diferentes campos de su realidad eclesial, social, política y económica. Estos fueron los puntos que en el grupo tres se tomaron como propuestas concretas para los jóvenes: 1. Favorecer espacios de encuentro para los jóvenes que permitan ejercer liderazgo y empoderamiento en sus procesos de formación, espiritualidad y pastoral.
2. Dialogar con las realidades juveniles para buscar acciones de presencia, compañía, evangelización y promoción humana. 3. Una Iglesia en salida que se acerque a otros espacios:
centros del saber, centros comunitarios, calles, centros comerciales y lugares de convergencia juvenil. 4. La opción preferencial por los jóvenes no es solo institucional es de todos aquellos discípulos misioneros de Jesús que están con y para los jóvenes. 5. Acompañar realidades de sufrimiento y dolor que viven los jóvenes, sin perder la sensibilidad en nuestro
66 «Nosotros los jóvenes necesitamos manifestar nuestro verdadero ser y no recibir formaciones según el criterio (juicio) de la Iglesia».
67 Frase de uno de los jóvenes en el encuentro IV Diálogo de Saberes en la Pontificia universidad Javeriana promovida por la facultad de teología en el día 21 de septiembre del año de 2019.
25 quehacer en la Iglesia que implica la humanización. 6. Formación desde otros lenguajes adaptados que nos permitan cercanía y encuentro con los jóvenes.
Todos ellos quedaron con algunas preguntas que favorecieron la reflexión en sus grupos pastorales, académicos y familiares: ¿qué se ha hecho para que la juventud esté integralmente activa en la sociedad, más consciente de su condición precaria y crítica sobre la realidad en la que está inmersa?68¿Cuál es la diferencia entre la juventud de hace 40 años que luchó contra las dictaduras de su contexto histórico y la nuestra, que parece inerte frente a las estructuras de una dictadura disfrazada de democracia en América Latina?69 Lo anterior, se encuentra en comunión con las observaciones que el papa Francisco hace en la Exhortación Postsinodal Christus Vivit para los jóvenes de todo el mundo.
Vive Cristo, esperanza nuestra, y Él es la más hermosa juventud de este mundo. Todo lo que Él toca se vuelve joven, se hace nuevo, se llena de vida. Entonces, las primeras palabras que quiero dirigir a cada uno de los jóvenes cristianos son: ¡Él vive y te quiere vivo! Él está en ti, Él está contigo y nunca se va. Por más que te alejes, allí está el Resucitado, llamándote y esperándote para volver a empezar. Cuando te sientas avejentado por la tristeza, los rencores, los miedos, las dudas o los fracasos, Él estará allí para devolverte la fuerza y la esperanza.70
Es decir, los jóvenes deben fijar la mirada en la esperanza de un mundo mejor, con acciones concretas, con reflexiones liberadoras y con la ayuda de todo el pueblo de Dios que cree en que otro mundo es posible. En el mismo documento, el obispo de Roma describe los cuidados que la Iglesia debe tomar para no quedarse enferma, y exhorta a los jóvenes a pensar qué es más importante para perseverar la vida.
Pidamos al Señor que libere a la Iglesia de los que quieren avejentarla, esclerotizarla en el pasado, detenerla, volverla inmóvil. También pidamos que la libere de otra tentación: creer que es joven porque cede a todo lo que el mundo le ofrece, creer que se renueva porque esconde su mensaje y se mimetiza con los demás. No. Es joven cuando es ella misma, cuando recibe la fuerza siempre nueva de la Palabra de Dios, de la Eucaristía, de la presencia de Cristo y de la fuerza de su Espíritu cada día. Es joven cuando es capaz de volver una y otra vez a su fuente.71
68 Dicho de otra manera, ¿qué acciones ha concretado la Iglesia para que el espíritu de Puebla, con la opción
«preferencial» por los pobres y jóvenes aún este viva en las comunidades cristianas?
69 Y se añadió otra, ¿Qué tipo de acciones, después de este encuentro, IV Diálogo de Saberes, son necesarias en nuestros ambientes cotidianos de los cuales hacemos parte?
70 Francisco, exhortación postsinodal Christus Vivit, 1
71 Ibíd., 28
26 En suma, la Iglesia hace 40 años hizo una opción pastoral por el rostro pobre de los jóvenes en América Latina, con sus marcas históricas, culturales, religiosas y políticas. Hoy, es necesario concretar acciones que promuevan la integración de la juventud como miembros del cuerpo místico de Cristo, con propuestas liberadoras y renovadoras en el ambiente eclesial, social y familiar de los jóvenes.
1.7 Conclusiones
En la primera parte de este capítulo se intentó presentar los contextos de las dos conferencias episcopales, Medellín (1968) y Puebla (1979), teniendo en cuenta la realidad de los jóvenes en cada tiempo, resaltando también algunos aspectos esenciales de los documentos conclusivos de cada conferencia. Se señala que el tema de la juventud ganó mucha importancia en Medellín. Sin embargo, dicho anteriormente, en el texto final pareció no tener gran relevancia por la cantidad de páginas o numerales presentados, poco más de cinco páginas acerca la reflexión sobre la juventud. No obstante, hubo un llamado de atención para que la Iglesia tome consciencia de la necesidad de desarrollar un trabajo integral y universal con los jóvenes.
No obstante, las conclusiones de Medellín y la propia conferencia representaron el registro de una nueva etapa de la Iglesia latinoamericana, asumiéndose como Iglesia de la Liberación72. Es decir, más que traducir o interpretar la realidad latinoamericana a la luz del Concilio vaticano II, como ciertamente quería el papa Pablo VI, Medellín invirtió el proceso.
Tomó la apertura que trajo el Vaticano II y la impulsó, leyendo el Concilio desde la perspectiva del sufrimiento y la opresión vividos en el continente, comprometiendo a la Iglesia en el proceso liberador, principalmente de la liberación de la juventud.
Ya la tercera Conferencia General del Episcopado Latinoamericano Puebla (1979), siguió las mociones de la anterior Conferencia de Medellín. Desde ahí, fueron cuatro las prioridades trabajadas en Puebla, donde el rostro pobre del joven latinoamericano apareció como opción
72 Véase Cardoso, “Juventudes: aproximações, leituras e releituras – 50 anos depois”, 246
27 preferencial de la iglesia, los pobres surgen a partir de las formas de injusticia que fragilizan la convivencia social y se manifiestan en las formas de pobreza que abalan la dignidad humana; la opción por los jóvenes gana cuerpo, como lugar central de una diaconía social por medio del Evangelio.
En la Iglesia de hoy tenemos un papa que busca a los jóvenes, o que quiere que toda la Iglesia encuentre herramientas que motiven los jóvenes. Una Iglesia que hace uso de las redes sociales, que tiene creatividad amplia para evangelizar, un papa que recomienda que la iglesia hable a los jóvenes de manera simple y franca, es decir una iglesia para los tiempos modernos, con el rostro de los jóvenes.
En este capítulo, también se conoció la realidad de la pastoral sacramentina en Bogotá, a través de los relatos de los propios miembros de los dos grupos que se encuentran. En general, son jóvenes que trabajan, otros estudian y otros trabajan y estudian. La edad de ellos está entre 18 – 33 años, participan de algunas actividades en sus parroquias y buscan vivir dentro de la espiritualidad sacramentina, desde la centralidad en la eucaristía según una vida de oración, fraternidad y servicio.
En el primer grupo llamado jóvenes Eymard, algunos de sus integrantes compartieron la experiencia de estar en la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá 2019. Se relató la importancia de tales eventos para la iglesia, la alegría de estar con varios jóvenes de varios países y de compartir, estar cerca y escuchar el papa Francisco hablando para los jóvenes, con temáticas del mundo juvenil. Sin embargo, quedó el desafío de ¿Qué hacer con esa experiencia? Compartir con otros jóvenes es un modo de evangelizarlos, pero además de eso
¿qué hacer más? El grupo pensó en varias actividades a lo largo del año (retiros, campamentos, formación, congreso internacional juvenil sacramentino, etc.), pero con la pandemia del COVID-19 casi nada se pudo hacer efectivamente.
El grupo juvenil Yeshua, de Las Ferias, en la capilla Nuestra Señora del Santísimo Sacramento, compartió su experiencia y origen desde el deseo de ir a una Jornada Mundial de la Juventud y el trabajo social con las realidades locales que tienen. Por otra parte, es un