Las minas de OosteDella
COMEDIA
en
-tresactos y en prosa, original
Copyright,by JoséA. y Fernando Fernández-Portero, 1914
M A f>T3.TT1
SOCIEDAD DE AUTORES ESPAÑOLES
Calle
delPrado, núm. 24
H
Estaobraespropiedad de sus autoies,ynadie po- drá, sinsupermiso, reimprimirla nirepresentarla en Españanienlos paísescon los cualessehayancele- brado, óse celebrenenadelante,tratados internacio- nales depropiedadliteiaria.
Los autoressereservanelderecho de traducción.
Los comisionados yrepresentantes delaSociedadde Autores Españoles son los encargados exclusivamente de conceder ó negar el permiso dere? ,'esentacióny del cobrodelosderechos de propiedad.
Dioits derepresentation, de traduetionetderepro- duction reserves pourtous lespays,ycomprislaSué- de, laNorvégeetlaHóllande.
Quedahechoeldepósitoque marcala ley.
LAS MINAS DE «TABELLA
COMEDIA
en tros actos y en prosa
OEIGINALDE
JOSÉ A.
yFERNANDO FERNANDEZ-PORTERO
estrenada enel
TEATRO ALVAREZ QUINTERO
lanoche del 5deNoviembrede 1914*-
MADRID
S.VfLASCO.IMF.,HABQOáSDIBAS7A IBA ti SOF.*
TtU/ononúmeroffi
1614
Digitized
by the
InternetArchive
in
2012
withfunding from
University of
North Carolina
atChapel
Hillhttp://archive.org/details/lasminasdecostab1794fern
REPARTO
PERSONAJES ACTORES
€HARITO SIERRA.
. Sea. Rtjiz.DOÑA MATILDE ESPINOSA Mobeba.
DOÑA VICENTA RAMÍREZ.
Cabbasco.AGUSTINA DE LAR
A.. . Seta.De la Mata.
MARTA DE TRUEBA
Sea. Montalt.DANIEL A
Seta. Calleja.Í.NGEL A
Átala.DON BASILIO DE LAR A
Se. Castilla.DON LEANDRO DE LAR A
Victoeebo.CAYETANO FARFÁN
Azaña.EMILIO RUEDA
... Cóedoba.DON HILARIO RUY-GÓMEZ.
, ...Péeez
Saez.ANDRÉS
Caebeeas.TEODORO.
Ramos.ANSELMO Mobeno.
COHETE DeTiebea.
Acción: Acto primero en Costabella,población que se supone en laCosta Cantábrica. Actos segundo ytercero en Madrid.
Época actual
Derechaé izquierda,lasdelactor
611814
DESCRIPCIÓN
ChantoSierra.— 21 años.
Muy
elegante. Actoprimero: traje-detarde. Acto segundo:traje de calle, sobretodo y gasa deviaje.Actotercero: trajedepaseo.
Doña
Matilde Espinaba.—
49 años. Algo ramplona enelves- tir. Actoprimero: trajede paseo. Acto segundo: traje decalle,sobretodo y gasa deviaje.Actotercero:trajedecalle..
Doña Vicenta Ramírez.—44 años. Elegancia vulgar. Acto, tercero: trajedeviajeytrajedecasa.
AgustinadeLara.
—
23 años.Elegante.Actotercero: trajedeviajeytrajede casa.
Martade Trueba.
—
31 años.Extremadamenteelegante.Acto primero:trajedetarde.Daniela.
—
19 años.Muy
bien vestida. Vendedora de flores.Angela.
—
20 años.Camarera. Trajenegro ydelantal blanco.Don
BasiliodeLara.—
46 años. Elegante. Acto primero: de smoking. Acto segundo: de americana deinterior,trajede americana; cuandomarcaeldiálogo, sobretodo y gorradeviaje.Actotercero:de americana deinteriory enzapatillas.
Don
LeandrodeLara.—
54 años.Elegancia inglesa adocena- da.Acioprimero:desmoking.Acto segundo: de americana;cuando marca eldiálogo,sobretodo ygorradeviaje.Acto
tercero:delevita.
Cayetano Farfán.
—
42 años. Vestido vulgarmente.De
ame-ricana.
EmilioRueda.
-32
años.Muy
elegante. Acto primero:de
americana. Acto segundo: cuando marcaeldiálogo, sobre- todo y gorradeviaje.Don
HilarioRuy-Gómez.—44 años. Eleganciarutinaria. Ha- blade unmodo
altisonante,campanudo yenfático. Acto segundo: de chaquetóamericana.Andrés.
—
4 años.Camarero.Teodoro.
—
28 años. Camarero.Anselmo.—25 años. Criado.Libreamoderna.
Cohete.
—
13 años. Botones.Librea moderna.ACTO PRIMERO
—
8—
EXPLICACIÓN DEL PLANO
J=Gradería.
2=Macetones.
8, 4, 5, 6,7y8=Mesitasdeterraza.
9=Butaca3y sillasdeterraza.
10=Balaustrada.
ll=Puerta que conducealinterior del hotel.
12=Puertaacristaladaque conduce al halldel hotel.
13=Bancodeterraza.
14=6randescandelabros deforma artística.
35=Macizodeflores.
16=Kioscoparala ventadeflores.
17=Mesas deservicio. Enestasmesas vasos, botellas, cubiertos, etc.
18 y19=SilIas.
NOTAS. Sobre lamesa 8,variosperiódicos yrevistas ilustradas.
Un gran toldo cubre toda la terraza. Lasmesas 3, 6 y7, están pre- paradas para la comida. Sobrelas mesitas, lámparas eléctricas de comedor. Enelkiosco 16,muchas flores, bouquets, etc., etc.
En Costabella. Un extremodela gran terraza-comedor delHotel de Escocia, (véaseelplano.)Laterraza estáenalto. Traslosárboles delparque-jardín, véseelmar. Tododemucho gusto y elegante.
Mesde Agosto; alanochecer.
(Antes de levantarseeltelón, seoye,muy álolejos,
en elparque, por término derecha,unvalsdemoda, tocado poruna banda ú orquesta. Un tiempo.Laes- cena,sola. Un tiempo.
TEODORO
con un serviciode coktails, puerta11. Vase por derecha.Untiempo. La bandaú orquesta sigue tocando. DANIELApor grade- ría 1 con unacesta deflores. Se dirigeal kiosco 16 y arregla las flores. Un tiempo.CAYETANO PARFÁN
por gradería 1. Miía á todoslados. Sedirige ákios- co 16. La banda ú orquesta sigue tocando.)
Cay. (a Danieía.)
Buenas
tardes, joven.Dan. Buenas.
¿Qué
desea?Cay. ¿Podiía usteddecirmesiestáen elhotel
don
Basiliode Lara?
Dan. (conalegría.)
¿Don
Basilio de Lara?Cay. Sí,joven. ¿Le conoceusted?
Dan. ¡Ya lo creo!
Es un
señormuy
bromista ymuy
simpático. (TEODORO con un serviciodecerveza,portérmino derecha, se dirige á puerta11.)
Vamos, muy
barbián.Cay. (Mirando á Danieía.)
Eso
es;muy
barbián.Elmismo.
Coinciden lasseñas.Dan.
Es uno
de mis mejores clientes.Cay. |Ah! Siguen coincidiendo. Y dígame. ¿Está en elhotel ese predilecto cliente?
Dan. No, señor;
don
Basiliono está en Costabe-11a.
Cay.
¿Cómo que
no?Dan. Yo, por lo menos,
no
le he visto. Pregunte usted áesecamarero. ¿Teodoro?Teod.
¿Qué
hay?Dan. Esteseñor
que
pregunta porun
huésped.(sigue arreglandolas florea.)
Cay.
¿Don
Basiliode Lara, estáen el hotel?(ANDRÉS,puerta11,convariosplatos, servicios,etc.,se dirige alfondo ámesa 17 y ordenalos cubiertos, etc.)
Teod.
¿Don
Basiliode Lara?Cay. ¡Sí, señor.
Teod.
No
sé, no le conozco; yo soynuevo
en la casa. Pregunte usted ámi
compañero...Cay. Pero...
Teod.
Lo
sientomucho,
caballero, perono puedo
reponderle.Soy nuevo
y tengo prisa.Lo
sientomucho.
(Vase puerta11.)Cay. Bien,bien, señor novato;
no
seaflija, (sedi- rigeá Andrés.)Buenas
tardes.And„
Muy
buenas.¿Qué
desea?Cay.
¿Don
Basiliode Lara, está, en elhotel?And. Eseseñor
no
se encuentra en Co8tabella.Cay.
Que
sí, hombre; debióllegar anoche...And.
Es
cliente de la casay no
está en elhotel;sin embargo, pregunte usted al Conserje.
Haga
elfavor.Cay. Tiene que estar;
no
es posible de otrama-
nera.
And. Puesvaya,vayaal Conserje...
Cay. Bueno; iré alConserje.
And. (señalando á puerta 12.) Porahí, caballero, al fondodel patio; ála derecha.
Cay.
Ya
sé,yasé...(Vase Cayetano puerta 12. Andrés sigue arreglando mesas; cubiertos, etc. TEODORO, trasun tiempo,con un serviciode sandwiehs, puerta11.)
Teod. ¿Andrés?
—
10—
And.
¿Qué
hay?Teod. Eljefe tellama. (Vase término derecha.)
And.
Voy
en seguida.(üntiempo. Andrés, sigue arreglando cubiertos, co- pas, etc., enmesa17.Ün tiempo. Vase Andrés puer- ta11. DANIELA entra en kiosco10 y sigue arreglando- las floresqueantes trajo. La banda ú orquesta deja detocar. Pausa.
DON
BASILIODE
LARA, por grade-' ría 1mc.y contento y satisfecho, tarareando el vals que acabandetocar, sedirigeápuerta12.)Dan. (Reconociendo á don Basilio.) ¡Calla! Si es doil Basilio...
Muy
buenas,don
Basilio.Bas. ¡Hola, Danielita!
¿Qué
tal?...Dan. (Sale delkiosco 16; saluda ádonBasilio y sigue arre-*
glandolasflores.) Perfectamente; ¿yusted?...
Bas. Bien. (Mirando a Danieía.) ¿Chica? Estás
cada
díamás
fresca ymás
suculenta.No
sécómo
te las compones, hija...
Dan.
Dejándome
ir...Bas. Puespárate, porquesi continúas dejándote1
ir,
no
séadonde
llegarás...Dan. .Notenga usted cuidado,
don
Basilio;yo séque no
valgonada...Bas.
No
seas modesta; teaseguro que para curar;laneurastenia
no
debes conocerrival...Dan. Ja, ja;
qué
cosastiene usted...Bas. Las de siempre, Danielita, lasde siempre...
(Fijándose.) ¡Calla!
Y
teha salido otro lunar...Éste
no
e¡=amigo
mío. (Señalando á la mejilla izquierda de Daniela.)Dan. (sin enfadarse.) Las
manos
quitecitas,don Ba-
silio...
Bas.
Eso
tedigo yo; lasmanos
quietas.Dan. '
Cuándo
vausted áser formal...Bas.
Cuando
desaparezcan delmundo
lasporce- lanas de Sevrescomo
tú...Dan. Vaya,
muchas
gracias.Bas. ¡Ay, Danielita! Si
mi
señorame
lopermi- tieratellevabadedoncella ámi
casa..Dan.
¿Don
Basilio? \Bas. Pero, caray,
qué
bien has aprendidomi
nombre...
Dan.
Eso
le demostrará el afecto en que se le tiene.Bas. 1ues óyeme,Daniela. Si
me
apreciasno me
llames
don
Basilio...— —
Dan.
¿Cómo?
¿Seha
confirmadousted?Bas. Déjate de clUs sacramentales
y no me
lla-mes don
Basilio.Es un
favorque
tepido.Dan.
Bueno.
Bas. (ceucierto misterio.) Por cuestiones de alta po- lítica, que tú no comprenderías, debes lla-
marme don Jaime
Villanuevaósimplemen-
te
don
Jaime.Dan.
Como
ustedquiera,don
Basilio...Bas.
Don
Jaime, mujer,no
seas torpe;porque puede comprometerme,
Danielita.Dan. Esté usted tranquilo,
don
Jaime. (Riéndose.)Precisamenteantesdeayerotro
buen
parro- quianome
hizo lamisma
advertencia.Bas. ¿Sí'? ¡Quécasualidad!
Dan.
Y
también por cuestionesdealtapolítica.Bas.
Lo
creo.Tú
no te puedes imaginarcómo
estála política.
Una
serie de embrollosy
de líos.Vamos, un
verdaderoharapo, hija mía. (Se pasea.)Dan. (Arreglando unas flores, tras un momento.)
Mire qué
clavelesmás
lindos.Acabo
de traer- los...(ANDRÉS, puerta11, con unosplatos, servilletas, etc,
quedeja enmesa 17.)
Bas.
Ya
tecomprendo,
picaruela.Dan.
No
crea ustedque
lodigo por...Bas.
Ya
tecomprendo,
te repito. (Por lasflores.) Sí, que son bonitos.Como
estos, llevarás todaslas tardesun buen ramo
ámi
habita- ción.Dan.
No
lefaltarán á ustedningún
día. (como re- cordando.) ¡Ah!Bas.
¿Qué
hay?Dan.
Hace un momento un
caballeroha venido preguntandopor usted.Bas. ¿Por
don
Basilio ópordon
Jaime?...Dan. Por
don
Basilio.Bas. (con aprensión.) ¡Caray!...
¿Y
qué le has di-cho tú?...
Dan. Pues que usted
no
estaba enCostabeila.(Andrés setijaen donBasilio.)
Bas,
Muy
bien dicho; asíme
gusta,queseas dis- creta.A
nadie digaque don
Basilio está aquí...¿Lo oyes?Dan. Descuide usted...
-
12 m-And. (con alegría.)
¿Don
Basilio?...flaS. ¿Eh?... (Fijándose en Andrés.) ¡Hola,Andrés!...
¿Cómo
te va?And. Perfectamente. ¿Otra vezpor aquí?
Bas. Así parece...
And.
¿Cuándo
ha venido?...Bas. Anoche.
And. ¿Anoche?..
No
es posible.Bas. Bueno. Pues entoncestú
me
diráscuándo
he llegado.And. Usted perdone,
don
Badlio.He
querido d¿- cirque no comprendo cómo no
he visto sunombre
entrelosdelosviajerosque anoche
llegaron.
Bas.
Como que no
está.Y
apropósito.No me
lla-mes don
Basilio;llámame don Jaime
Villa- nueva.Vengo
de incógnito.And. Bueno. (Acercándoseá donBasilio.)
¿Algún
tra- picheo, eh?Bas.
Y
á ti,¿quéteimporta?And. Nada. Usteddisimule.
Es
queantesme
pre- guntó porusted con bastanteinsistenciaun
sujetode
mala
pinta.Bas.
¿De mala
pintadices?And. íSí, señor...
Dan.
Es
elmismo
que lehe dicho á usted.Bas. ¿Pero ese
mala
pinta se dedicaá conferen- ciarcon lodos vosotros?And. Pues ahora ledejé con elConserje,jurando
y
perjurandoque
usted está aquí;que
ne- cesariamente tieneque
estar.Bas. (con cierto malestar.)¿Quién podrá ser?... Bue- no; vosotrosinsistid en
mi
ausencia... ¿eh?Dan. ¡Naturalmente!
And.
Pues
110 faltaba más.(Arregla parala comidalamesa 6.)
¿Y
viene usted solo?BaS. (Hojeando unperiódico.) No; vengo... COn
mi hermana.
And.
¿Con
la señorita Lucila?Bas. No; con laotra.
Dan.
¿Con
la señorita Felisa?... ¡Québuena
es!(CHARITO SIERRA, por gradería1; se dirige á kios- ko 16.)
Bas. No, mujer.
Con
la otra.No
acertáis una.And. ¿Pero cuántas
hermanas
tieneusted?BaS.
Una
Comunidad...(Andrés se ríe;siguearreglan-—
13—
do mesa 6. Don Basilio con un periódico. Vaobscu reciendo.)
Y
bastade preguntitas;que
sois-muy
curiosos.Char.
Buenas
tardes, Daniela.(DonBasilio sefijaen Cbarito.)
Dan.
Muy
buena?, señorita Rosario.Char. ¿Están mis gardenias?
Dan. ¡Yalo Creo!... (Da áChantounramode gardenias.)
Aquí
tiene usted;más
frescasquelamisma
nieve.
(DonBasilio se fijamásen Cnanto.) Char. Síque son bonitas.
¿Y
claveles?Dan.
Ya
nome
quedan. Estos sondeencargo...Char. ¡Qué contrariedad!
Bas.
No
se contraríe, señorita;yo
soy elpropie- tario deesosclaveles.Acépteloscomo
ofren-da
queme
atrevoá brindar á su peregrina simpatía.Char. Agradezco
mucho
su ofrecimiento, perome
es imposible aceptar...
Bas. ¿Porqué?...
Char. Porque...
una
señoracasada,como compren-
derá...
Bas. ¡Ah!... ¿es ut>ted casada? ¡Qué casualidad!
Yo, también...
Char.
¿Tan
joven?Bas.
Yo
he sidosiempremuy
precoz.Conque
3*a veque
pornuestra analogía en el Registro civil,puede
aceptar estas flores sin ningu-na
clase de capciososreparos...Char. Perosi no es necesario, caballero. Daniela
me
buscaráotros.Dan. Pueses claro.
Bas.
Que
Danielame
los proporcione á mí;y
ustedsequeda
con esto?...Char. Vaya, accedo.Milgracias.
Dan.
Pues
entonces,tome
usted, señorita; son preciosos, (Danielada á Charito unramo decla- veles.)Bas. Crea ustedque
me
honra yque me
hace elmás
dichosode loshombres...Char.
Es
ustedmuy
simpático, caballero.Bas.
Y
ustedmuy
graciosa,señora.Char. (Sedirige conlos ramosá puerta1\Haciendomutis.) Adiós,simpático...
BaS. AdiÓS,graciosa. (Vase Charito puerta 12. Daniela.
—
14—
y Andrésge ríen.)Oye, Daniela?
¿Quién
es esa figuritadebiscuit?Dan.
Es
laesposa delseñor Ferrer de Juan.Bas. ¿Ferrer de Juan?
Dan. Sí, señor, el
compañero
de usted.Bas.
¿Cómo mi compañero?
Dan. El delaalta política...
Bas. |Ah! ¿Quierestresduros
y me
dices elver- daderonombre
de ese Ferrer deJuan?Dan. ¡Oh!... eso no.
Bas. Cuatro duros.
Dan.
Que
no...Yo no
descubro á nadie. Mire us- ted,Andrés también
está en elsecreto...Bas. ¿Sí?... André3...
And.
¿Qué
desea?Bas.
Haz
elfavor.Vamos
áver.Respóndeme
con franqueza.¿Cómo
sellamael señor Ferrer deJuan?And.
Don
Juan.Bas.
¿Don
Juan,deFerrer de Juan?nd. Sí, señor...
Bas. ¡Caramba, capicúa!
¿Y nada más me
puedes decir?And. No,señor; nipor diezduros.
Bas. No; si
yo no
teofrezconiuna
perra gorda.And.
Como comprenderá
usted los secretossonsecretos...
Dan. Vstedlo
que ha
intentado es ponernosun
lazo áversicaíamos...
Bas. Entendéisde., pasamanería
más que
yo...(MARTA
DETRUEBA
por puerta 12; saledeprisa y un poco agitada.)Marta Jaime... Jaime...
Bas.
¿Qué
quieres?Marta ¡Graciasá Dios!
Hace más
demedia
horaque
tebusco.'
Bas.
¿Qué
tepasa?Estásmuy
agitada, Marta...Marta
No
es nada,no
es nada...Dame
quinientas pesetas...Bas. ¡Zapateta!Dices
que no
esnada y me
pidesquinientaspesetas.
Marta
Déjate ahora dereflexionesy dame
ese di- nero...(Vase Andrés, puerta11.)
Bas. ¿Pero no
comprendes
que la moderación ylaparquedad?
—
15María
Bas.Marta Bas.
Marta
Bas.
Marta
Bas.
Marta Bas.
Marta
Cay.
María
Cay.
fias.
Cay.
Marta
fias.
Cay.
Bas.
Acabarás...
¿O
es quequieresque quede
en ridículo?Bueno, bueno; toma. (Sacandovarios billetes de Bancode la carteray entregándoselos á Mafta. Dá- melavase porladerecha.) Pero á este paSOel
que vaá quedar en ridículosoyyo.
(Nerviosa.) i'rae,trae.
Toma;
¿ypuede
sabersealmenos
paraqué
quieres ahora esa colecciónde pesetas,Mar-ta?Porque lasgastaspor kilos, hija...
Paralos caballitos...
(Andrés puerta11,arregla mesa, etc.)
Mira quelos caballos
no dan más
^que co- ces.(Haciendounacaricia ádonBasilio.)
Ya
tendré cuidado.Hasta
luego,gorrioncito mío.Hasta luegoK
paloma
mensajera...¿No me acompañas?
JMo, no;aquí te espero óen el parque.
Bueno; hasta después.(Se dirige á puerta 12.
Almismo tiempo, por puerta12,CAYETANO,quetro- piezacon Marta. Don Basilio hojeaunperiódico ála derecha.)¡Ay!
(Excusándose.) Usted dispense, señora.
Bien debía usted llevar
un
pocomás; de cuidado.(Vase Andrés, puerta11.)
¿Señora?
Ha
sidoinconscientemente. Usted dispense.Venía
de la obscuridady me he
deslumhrado.Pero, ¿qué pasa? (Reconociendo á Cayetano.) ¡Si es Cayetano!
(Con cierta satisfacción.) ¡Caramba,él!
(DonBasilio sorprendido. Cayetano mira coninsisten- ciaádonBasilio.)
Que
tecuenteloocurrido este caballero, si es que quiere.Yo
tengomucha
prisa.,(vase puerta12.)Y
yotambién
tengomuchísima
prisa.Cuénteselo usted á ese camarero...(Quiere marcharsepuerta12.)
(Sujetando ádonBasilio.)No,
hombre;
túUO
te marchas...Eres
muy
impertinente,Cayetano;déjame
marchar.¿Basilio?
Haz
elfavorde escucharme. Tres—
16—
días llevobuscándote por todos los hoteles de
San
Sebastián,de Santandery
de Costa-bella.
Bas.
No comprendo
enqué pueda
interesarme ese raid de boy-scout... Aquí, yono
teco- nozco,nime
llamo Basilio, nime
tutees.¿Has
entendido?Mis grandesespeculaciones minerasasí lo exigen.De modo
queveteá
la estación,espera paseándote por el
andén
el primertren para
Madrid
y... queyo no
te veamás.
Cay. ¿Estuúltimapalabra?
Bas. El ultimátum.
Cay.
¿Y
siyo
tedijeraqueno
quiero obedecerte?Bas. ¿Cayetano?
Mo
olvides que eresmi
subordi- nado... Vete ydéjame
enpaz.Y
te repitoque no me
tutees...Cay. Bueno, bueno;dispense usted.
Ya me voy
perono
serásin antes decirleque su her-mano Leandro ha
escrito diciendo que está enEspaña y que
deun
día á otro llegaráá Madrid.BaS. (Vericido y conmucho interés.) Oye,tú, explíca-
me
eso...Cay.
A mí no me
tutee usted.No
tengoque dar- lemás
explicaciones.Hasta
la vista, (va á marcharse.)BaS.
No
Seas ciruelo,hombre.
(Andrés y Teodoroen- tran y salen por puerta11, arreglandolasmesas, etc.)Déjate desutilezas
y
habla.Cay. Pues bueno; yalosabes.(Se sientaálaizquier- da.)
Además
hacediez díasque tu yernono
sé
dónde
anda.Bas. ¡Qué sinvergüenza! ¡Qué atrocidadl Diez
días...
Cay.
No
sé de quéteadmiras...¿Y
tú?Bas.
Yo no
llevomás que
cuatro.Cay.
No
discutamos pues hayalgomás
grave.Tu mujer
y tu hija dicen que se aburren en«Los parrales» y que quieren regresar á Madrid, por lo
que
están deseandoque
Emilioy
tú, vayáis árecogerlas.Bas.
Ahora
no puedo; asuntos urgentísimos,de una
necesidad perentoria...Cay.
Todo
el personalde tuBanca
sabequeestás de excursión astronómicaconla bellaestre- llaMarta
de Trueba.Bas.
¿Yo?
¡Qué calumnia!Ya
lo ves, Cayetano,ya
lo ves. Solome
has encontrado...He
venidoá solucionar elasunto de
minas
que conoces.Cay. Ya,
ya
lo veo.Y
te digomuy formalmente como
secretario tuyoy como hombre
de confianza que tal cosano puede
seguirasí.Eldía
menos
pensado tu esposa, la buení- simadoña
Vicenta,me
pide,digo nospide balancey
á renglón seguido tú, tu yerno y yo,tenemcs
que emigrar alMogreb
por todala vida. Estoes vergonzoso.Bas.
Yo
dispongo de lo que esmío y
ánadie tengoque
darle cuenta.Cay.
No
digas disparates, hombre.Tuno
tienes tuyaniuna
peseta.¿Vasáemplearconmigo
desplantes de circoecuestre?Bas.
Lo que
voyes á darteuna
bofetada aquí, en plena terrazaque van á creer que he puestoun
petardo.Cay. ¿Basilio?
Bas. ¿Cayetano?
No
sigasenesediapasón.Vamos
á loimportante...
¿Cómo
has sabido túque mi hermano
Leandro?...Cay. (Dando á donBasiliounacarta y un telegrama.)
Es
verdad.lJor estacartay
por estetelegrama.Toma...
BaS. (leelacarta y eltelegrama.)
¿A
ver?Cay.
Impensadamente
los abrí.La
carta es deYokohama y como
tengo tu permiso para...BaS. (üeiando deleerlacaita. Trasun momento.)
Vaya
complicación! ¡Peroqué
cosas se leocurren ámi
hermano!Hace
cuarenta años queno
nosvemos
y ss le antoja veniráEspaña
en lapeorocasiónque pudiera buscar...No
sé,no
séque hacer...Cay.
¿Me
permites queopine,Basilio?...Bas. Opina.
Cay.
Tu hermano
tedice que pasará unos días en Barcelona y de excursión por el Norte;de
manera
que loúnicológicoy
factible es que nosvayamos
áMadrid
en el primer tren,vasenseguidaá«Los
parrales»,recoges. á
doña
Vicenta y Agustina;y
yatranquila-mente
esperamos ádon
Leandro-..¿No
te parece?—
18—
Bas,
No puede
ser,Cayetano.Yo
necesito unos días; el negocio deminas
que al Norteme
ha
traído no está resuelto aún. Mira; te vas tú,y
si se presenta Leandro, ledices que asuntosurgentes...Cay.
Te
expones á darun
soberano disgusto ádon
Leandro,y
por tanto á tenerleque
hacerlavistagorda ásusinnumerables mi- llonesque son tu salvación...Tu hermano y
su esposa son dos viejosde cuidado...
Y
sillegan ásospechar...
Bas. Para esotetengo á ti, Cayetano, para
que no
sospechen...Nada; esasunto terminado.Cay. Pero...
(MARTA yCHARITOpuerta12.)
Bas. ¡Chist! Ni
una
palabramás.Cay. ¿Por qué?
Bas. Calla.
Marta (contristeza.)¿Jaime?¡Sivieraslo que
me
ha OCUl'rido!(Viendoá Cayetano. Estrañezaen Cayeta- no.) ¡Ah... perdón!...Bas. Continúa, mujer; este es
un buen
amigo, casiun
hermano, (viendo ácharito.)¿Peroson ustedesamigas?Char. ¡Ya locreo! Amiguísimas.
Bas.
¿Compañeras
de..colegio acaso?...Marta
Hemos
trabajado durantemucho
tiempo enel
mismo
teatro.Bas.
¿Cómo? ¿La
señora de Ferrer de Juan,es artista?Char. Sí,señor.
Bas.
Mucho que me
alegro.Char.
¿Y
porqué?Bas. Porquesoy
un admirador
del Arte.Cay.
Y
sobretocio de las artistas...Char.
Ya
existeotromotivomás
de simpatías en- tre ambos.Marta j¿Jaime?...Necesitounasdoscientas pesetas más.
Bas. Hija,siempreestásbisando.
Cay. ¡Ah! ¿fcJstaseñora es Marta de Trueba?
Marta
¿Me
conoce usted acaso?Cay.
De
oídas... ¿Usted posee algunamina
por aquí?Marta
¿Yo?
Bas. ¿Cayetano?
No
seas curiosoyno
te metas—
19Marta Char.
Bas.
Cay.
fias.
Char.
Cay.
Char.
IVIarta
Bas.
Cay.
Bas.
Marta
Cay.Bas.
Cay.
Bas.
Marta tíhar.
Bas.
Char.
£mi.
Marta
Ghar.Marta
Emi.en
donde no
teimporta,(a Marta.)¿Tú
qu¿necesitabas?
Unas
doscientaspesetas.Es
para cierta combinación quevamos
á realizar en los caballitos Martay
yo...(Sacandola carteray contando uuos billetes.)
Nada be
preguntado; yo no soy ni curiosoni in- discreto.Es
tulema.No me
parezco áti,mamarracho.
Pues es lástima
que
no imite ádon
Jaime.¿Por qué, señora?
Porque
don Jaime
esuno
de loshombres más
agradablesy más
barbianesque
he co- nocido.Y
quelo digas.Son
ustedes tanbarbianascomo
yo.Y que
lodigas.(EMILIO
RUEDA
queda parado en segundo término deladerecha,hablandocon Andrésy eou alguienque se suponedentro. Poco despuésAndrésvase puerta11,por laqueentra ysaleconplatos,cubiertos, etcétera.
TEODORO
tambiénpasa detérmino derecha á puerta 11con servicios, etc.)(Dando á Marta unos billetes de Banco.) Vaya, toma.
(Cayetano sefija en Emilio. Reconoce á Emilio.) Gracias.
(adonBasilio.)
Ya
le tenemos...¿A
quién?A
tu yernoEmilio.¿En?;..
¿Vamos
á hacer fortuna, niña?(Fijándose, ror Emilio.)Espérate; que ya está aquí
mi
esposo...(viendoá Emilio.)
¿Cómo?
¡Caray, ya estamos en familia!¿Juanito? v
Voy, voy en seguida... Dispensa
un mo-
mento.¿Ese estu marido?
Sí-
Tiene
buen
tipo.(a alguien quese supouedeutro.) Pues hastallie- go. ¿Vosotros comeréis en el hotel? Bien,
bien. (SedirigeáChantoy Marta.)
—
20—
Bas. (aCayetano.)¿Nos
marchamos?
Cay.
¿Ya
para qué?Emi. ¡Calla! Estás
muy
bienacompañada.
Char.
Es una
amiguita...Emi.
¿Y
estosCaballeros? (Reconociendo á donBasilio.y á Cayetano. Trata de reprimir su sorpresa.) ¡Ca- ramba,
mi
suegro!Bas. Nosotros
somos
amigotes.Char.
Os
presentaré. Marta de Trueba, esposa,de este Señor.(Por donBasilio.)Emi. (Más dueño desí.) ¡Ah!
Tanto
gusto...Char.
Juan
deFerrerde Juan,mi
marido.Cay. Bonito
nombre.
Bas.
No
seincomode
más, señora.Hace mucho
tiempo que conozco á su cónyuge.
Somos
antiguos amigos
y
estamosmuy
acostum- brados ásemejantes encuentros.Char. ¿Sí?
Bas.
Y además
noshemos
casado enlamisma
parroquia.
Char. ¡Qué casualidadl
Aunque
al decir verdad,,no me
ha sorprendido lanoticia.Bas.
Lo
creo. Usted tieneuna
perspicacia kilo- métrica.Char.
No
esprecisamente perspicacia; es quetie-nen
ustedescierto parecido...Emi. ¿Nosotros?
¿Y
en qué nos parecemos?Cay.
En
eltupé.Bas.
Que no me
gustan tusreflexiones,Cayetano.Cállate
y no
seas avestruz, (va obscureciendo.sensiblemente.)
Cay. Misreflexiones sonhijas de lascircunstan-
cias...
Char. Pues haga usted el favor de
no
sacar esos parentescos.Nos
está usted resultando algo sinapismo.Bas. (Mirando un reloj.) ¡Caramba, qué t&,rde! ¿Esa combinación delos caballitos
no puede
de- jarse paradespués de comer?(üANIELÁ, por la derecha, vaal kiosco 16 yarregla
lasflores.)
Char. Por nosotras
no hay
inconveniente... ¿Ver- dad?Marta Naturalmente.
Bas.
Pues
entonces, ácomer.Char.
¿Unimos
las mesas?—
21—
Bas.
Desde
luego...¿Andrés?And.
¿Qué
desean?Bas.
Que
nossirvan lacomida.And.
En
seguida.fias. Oye.¿Cuálesson nuestras mesas?
And. Esta
y
aquélla, (porlas7y s.)fias. Bueno.
And. ¿Quierenustedes unirlas?
fias. Vete tu,ya nosarreglaremos nosotros.
Ayu- dadme.
Cay. Voy.
Emi. Voy. (Entre los tre3unenlasmesas.Un tiempo.) Char. Así estaremos
más
enintimidad...fias.
Completamente
enintimidad... (vase Daniela por la derecha. Porlas mesas.) Ea...Ya
estánjuntitas...
Char.
Eso
es.Nos
senteremos dos aquí; otros dos aquí,ydon
Cayetano aquí,en elcentro,en- tre loscuatro...(Tomaunacestitaconfrutas.)Con
la cesta de los melocotones.
(DON
LEANDRO
porla derecha, observala mesa del fondo y se dirigeáTeodoro.)Cay. ¡Qué puestecito!
fias. El que te corresponde, hombre.
Con
losme- locotones. (Arreglanlamesa conmuchaalegría.)Lean. ¿Camarero?
Teod.
¿Qué
desea?Lean.
Mi
mesa.Teod. ¿Esreservada?
Lean. Clare»,
hombre;
sino
lofuerano
pediríami
mesa.Teod.
Es
quecomo
soy nuevo...Lean.
¿Y
ámí
quéme
cuenta usted?Teod. Tieneusted razón. Espérese
un momento.
¿Qué
habitacióntiene?Lean. El 52.
Ande
pronto, que tengo prisa.Teod.
En
seguida,enseguida... ¿Andrét?And.
¿Qué
hay?Teod.
La mesa
reservadapor el 52...And. ¿El 52?(Consulta uncarnet denotas. Trasunmo- mento.) Es la 25... (porlamesa 7.)Pero,caram- ba.
Me
he equivocadoy
lahe dejado ocupar por esos señores.Lean.
¿Cómo?
(Vase Teodoro foro derecha. Entra ysale, lomismoque Andrés.)And. ¿Caballero? Por
un
error enmi
carnet de- 22
-
notas,la
mesa
deusted estáya ocupada. Yo-le suplico que diopense por esta vez.
Na
volveráá repetirse.
Lean.
Nada
de excusas.Ya
le he dichoque
siena-' pre quiero lamisma mesa
y elmismo
sitio.Es un
caprichoque ustedtienelaobligación derespetar.And. Pero por lo
mismo que
esun
capricho...Lean.
He
dicho queno. Quieromi
mesa.Pues
no.faltaba más.
And. Bueno;iré á suplicará esosseñores á ver st
son
más
..Lean.
¿Más
qué?No
tolero insinuaciones. ¿Usted se entera?And. Bien, bien, Caballero.(Andrés sedirigeádon Ba
silio.
DOÑA
MATILDE puerta 12. Sedirige á don.Leandro.)
Char. (Porlamesa en laque hapuesto flores.)¿Eb.?
¿Qué
tal?
¿Qué
lesparece?Bas.
Un
croquis delparaísodeMahoma.
Emi. Un*verdaderocroquis.
And.
¿Don
Basilio,digo,don
Jaime?Bas.
¿Qué
hay, Andrés?No
podrás quejartede
loscamareros.
And.
Es
verdad.Char. Sería
muy
exigentesi se quejara.Mat. (a don Leandro,)
¿Vamos
á comer?Lean. Espérate.
And. ¿Señores?
Tengo un
verdaderodisgustoy
no-sé
cómo
decirlesque... «Bas.
¿Qué
pasa? Cuéntanos tus penas,hombre.
And. El caso es que esta
mesa
estabatomada
por- ese señor,y equivocadamente lahe dejado ocuparporustedes...Char.
Nos
van á estropear elcroquis.Emi. ¿Pero, ese señor no puede
comer
en otra,mesa?
And. Dice que no...
Char. Sí
que
es amable...Lean. ¿Esa alusión esá mí?
Char.
¿Y
quién esusted?Lean. Señoraó señorita.
Yo
soy elabonado
á esamesa
que no estoy dispuesto á ceder.Char. Pues entonces sí, señor; era áusted áquien
me
referíaenmi
anterior reflexión...Lean. ¡Señoral
Bas. Intervengo yo, caballero. Por
un
error de este chico...Lean. Sí, yasé loque hapasado.
Bas. Entonces
comprenderá
usted...Lean.
Yo
quiero loque
pago;es loúnicoquecom-
prendo.Bas.
No
seponga
en ese tono, porqueno
nosen- tenderemos.Lean.
Eso mismo
le digo yo,caballero.Mat. Pero, porDios, hombre; no seas así.
And. Calma, calma.
Char.
Debe
ustedcedernos la mesa.Es
la obliga- ciónentre
personasmedianamente
edu- cadas.Mat.
Me
parecequeteha
llamado grosero.Lean. Calla, (a.don Basilio.)
¿Ha
oído usted?Bas. Sí, señor.
¿Qué
hay?Cay»
Aguanta mecha, hombre.
Lean.
¿Y
quéme
responde usted?Cay.
Aguanta mecha.
Bas. Déjame. (\ don Leandro.) Pues que
me
hago editor responsable de la admirablemente aplicada frase que acaba de decir esta se- ñora...Lean.
¿Luego
sequedan
con lamesa?
Bas. ¡Claro!
Lean.
Eso
loveremos; la direcciónde este hotel decidirá...¿Me acompaña?
Char.
Vayanse
ustedes ácomer
al parque; allí hacemás
frescoy
estarán mejor...(De lasme-sasmiran y escuchan la discusión. Va obscureciendo.
Laescenaestá yamuypoco iluminada.)
Lean. Le advierto á usted, señora, que
yo no
séentenderme
conninguna
sufragistacomo
usted.
Char.
¿Cómo
sufragista? ¡Habrá desvergonzado!Marta ¡Qué atrocidadl
Bas. Batta. Oiga usted, caballero...
Cay.
Aguanta
mecha.Bas.
Déjame
en paz. (adonLeandro.) Si aquí hay alguna sufragista eslase"ñora de usted, ylehago
presente queestoydispuestoá interca- larle esta silla entre esos cuatro cochinos pelos quelequedan...(DonBasiliocogeunasüla.Todoslesujetan. Estaescenamuyrápida y muymo- vida.)
—
24—
.
Marta ¡Por Dios, Jaimel
Anti.
Es un
escándalo.Char.
No
sepierda usted. f , NMat.
No
te pierdas. > (Casialmismotiempo.) Cay.No
seas burro.Emi.
Haya
lógicaycalma.Bas.
Dejadme,
que le voy á convencer de que tengo razón.Lean. (Flemático.) Dejadle,
que
se desahogue álo golfo...Bas. ¡Pero, dejadme',caramba!
Cay.
Haga
usted elfavorde callarse.Mat. Cállate, hombre.
Char.
¿No comprende
ustedquese va áganarun
silletazo?-..
Lean.
Terminemos.
¿Es usted caballero?Bas.
Más
queusted,pamplinoso.Lean.
¿Y
dispuesto á sostener en el terrenoadhoc esas palabras?Bas. Sí,señor; entodoslosterrenos.
Lean.
Eso
esya otra cosa.Ahora
que sepone
enel lugar delos
hombres
de honor,no
tengo inconveniente en darlemi
tarjeta. (Ledaunatarjeta ádonBasilio.)
Cay.
Aguanta
mecha.(A donBasilio.)BaS. (Sin hacer caso á Cayetano.
A
don Leandro.) Bien;perfectamente. (Da unatarjeta á don Leandro.)
Tome
usted.Lean. Gracias.
Char. (a Marta.)
Ya
se achica,Marta Senos prepara
un buen
díadecampo.
Lean. Esta
misma
nochetendrá,ustedmisnoticias concretas y definitivas...Bas.
Hago
míassuspalabras...Mat. Peroyo no
puedo
permitir que...Lean.
Tú
te callas...Buenas
tardes.Bas.
Muy
buena?.and.
¿Y
lamesa, señor?Lean.
Ya no me
importa.He quedado
enmi
lu gar. Prepárenosusted otra cualquiera...And. Bien.(Se dirige ála derecha.) Char. ¡Qué pendenciero!
Cay.
Y
que le gustaquedar en sulugar.BaS. (Leyendolatarjeta.) ¡Zapateta! (Vacorriendo á don Leandro.)OigaUsted, oigaUSted. (Todosquieren evitar ysorpresa en todos. Con alegría yal mismo tiempocon inquietud.)¿Pero ustedquiénes?
—
Lean.
¿Cómo
que quiénsoy?Bas. ¿Usted se
Dama Leandro
de Lara?Cay.
¿Eh?
Emi.
¿Cómo?
Lean. Sí, señor...
Bas. ¿De verdad? ¿Vieneustedde
Yokohama?
Lean. Sí; pero no comprendo...
Cay. (a don Basilio.) ¡Cállate, hombre!
Aguanta
mecha.
Bas. (sin poderse contener.)
No
puedo; es la fuerza delasangre.¡Hermano
demi
alma!...(Quiere abrazar á don Leandro.)Lean. (Oponiéndosealabrazo.)¿Eh? POCO á pOCO...
Mat. ¿Su
hermano?
iCay. ¡Metió la pata! > (Casialmismotiempo.) Emi. ¡Eltío! ¡Vaya ocasión! \
Lean. ¿Pero quées esto?
¿Qué
significa?Bas.
Abrázame. Soy
tuhermano
Basilio.¿No me
reconoces?
Lean.
¿TÚ?
(Leela tarjeta.)Mat. ¿Usted?
Bas. ¡Claro!
Lean. Pero si enla tarjetaque acaba de darme...
Bas. ¿Vas á hacer caso de
una
tarjeta,hombre?
Lean.
¿No
esmiedo
óuna
excusa para eludir el desafío?Mi hermano
Basilio está enMa-
drid.
Bas. No,señor; está aquí
y
quiereabrazarte...Lean. Pero...
Bas.
¿No
ves lacicatrizdelapedradaqueme
dis tecuando
éramos pequeños, pedazo de bruto?Lean.
¿A
ver?Y
es verdad...Venga un
abrazomuy
fuerte.¡Hermano
demi
alma!(Se abrazan. Sorpresa en todos.)
Bas.
Me
parece increíble... Verte...y
aquí...Y
esta señora seráMatilde... ¿Verdad?
Mat.
La misma,
hijo.Venga un
abrazo.Bas.
Ya
locreo.Lean. Mira quesillegamos á desafiarnos...
Bas. Pues
y
sillego á darteel silletazo...Mat. ¡Qué atrocidad!
Bas. El
hombre no
esmás
queun
adoquín conbigotes...
Char. Pero, ¿qué significa tal fraternidad?
Que
nos enteremos...—
26—
Lean. ¡Calla!
¿Y
esta será Agustinita,no
es ver- dad, Basilio?Char. ¿Yo?
BaS. ¡Zapateta! (Haciendo señas á Charito.) ¡Clarol Agustinita,
mi
hija Agustinita...Emi.
Di que
sí átodo. (a. charito.)Char. Bueno,bueno...
Maí. ¡Qué
guapa
y qué simpática parece!Char. ¡Señora!
Mat. ¿Pero
no
nos abrazas?Char. Naturalmente.
Bas. Perdónenla.
Es muy
corta...Mat.
Es muy
salada...Bas. ¡Ufl
La mar
de salada.Lean.
Y
loque
ha crecido...Bas.
No mucho. Y
esoque no ha
tenido otra cosa que hacer.Mat.
Lo
que te encuentro esmuy cambiada
al retrato que tenemos.Char. ¿Cuáles el
que
tienen ustedes?Mat. El de tu boda.
Char. ¡Oh!
Ya
se comprende. Estoymuy
mal.En
el de boda
no me
parezco absolutamente nada.¿Verdad, papá?Bas. Verdad,hija.
Mat.
Ya
te digo:no tehubiera conocido...Char.
Ni
yo á usted, seguramente...Mat.
Es
que hasvariado hasta defacciones...Lean,
No
tanto, mujer...Yo no
la encuentro tan cambiada...Char. Usted
me
conoceun
pocomejor,pero latía tienerazón.Bas. No,no,exagera algo.
Lo
que pasa es queelúltimoretrato queos
mandamos,
el de la boda,estámuy
mal,muy
retocado. Y ade-más
queAgustinita, desdesu boda, lo con-fieso, ha
cambiado mucho,
es otra, comple-tamente
otra.Lean. Pues indudablemente, has
ganado
en elcambio. Perodanos
un
beso, sobrina. Sivie- ras las ganas, los deseos que teníamos de verte, deabrazarte...Mat. ¡Claro! Tantísimos añosausentes...
Char. ¿Pero
yo
les tengoque besar?Lean. ¡Quéocurrente eres!
Mat. ¡Es monísima!
—
27—
Bas.
Char.
Lean.
Ma
Bas.
Cay.
Emi.
Char.
Lean.
Mat.
Elmi.
Bas.
Lean.
Mat.
Bas.
Char.
Bas.
Mat.
Bas.
Char.
Mat.
Char.
Bas.
Lean.
Bas.
Cay.
Bas.
Marta Lean.
Bas.
Lean.
Cohete
Sí, mujer, bésales. Sontustíos,tus tíos
Ma-
tilde y Leandro. ¿Lo oyes?
Y
á unos tíos cornoéstoshay
quebesarles.(Se enciendenlos candelabros14. También seencien den laslámparas decomedor que hay en cada mesita.
En elparque-jardínefectodeluz voltaica.)
Bueno,
vamos
allá... (sebesan.)Eres
muy
salada.¿Y
tu marido?(por Emilio.)
Aquí
letienen ustedes...¡Aprieta!
Aquí me
tienenustedes,tíos.¿Eh? ¿Qué
les parece?¡Caramba!
Es un guapo
mozo, (seabrazan.)Has
sabido escoger...¡Señora!
Vaya, vaya con Leandro.
Pero, oye,Basilio.
No me
habíafijado...Esta señora...¿Es tumujer?
No,
no
es Vicenta... Vicenta está en... en...En
Cestona, papá.Siempre
te pasa lo mismo...Eso
es: en Cestina, digoen Cestona. To-mando
los bañosy
las aguas y... ¿Sabes?...¡Ah!
¿No
se encuentrabien?No. Pero
no
esnada
de cuidado..No
es nada,tío?.Un
poco de erisipela.¡Quélástima!
Lo
que sufrirá la pobrecilla conuna enfermedad
tan antipática...Tiene
muy
poca...Pero que
muy
poca.Tanto
mejor.Entonces,¿esta señora?,..Esta señora es la esposa de este caballe-
ro...
¡Caracoles!
Cayetano Parfán,
mi
secretarioy uno
de mis mejoresamigos;y
su señora...(aCayetano.)
Sigamos
la corriente.Tanto
gusto.(8aludos. COHETE, puerta12, miraátodos lados y_se
dirige ádonBasilio.) ;
Y
ahorame
parecequepodemos
comer...A
lamesa...
Desde
luego,¿Don
Jaime?—
, 28-
Bas.
¿Qué
quieres, Cohete?Lean.
¿Cómo don
Jaime?Bas. (Reaccionando.)
Es
ámi
secretario, que e&un
pocosordo...(aCayetano.)Contesteusted,don
Jaime, quelebusca Cohete.Cay.
¿A
mí?Bas. Sí,
hombre,
ádon
Jaime...Mat.
Es
extraordinario.Yo
había creído enten- derque
estecaballerosellamaba Cayetano.(Todos ríen.)
Lean.
Y
yo,enefecto...Char.
¿De
verdad?Cay.
¿Que
yome
llamoCayetano?...Bas.
Es
fácil la confusión, porqueJaime
y Ca-yetano...
Char.
Son nombres
queseparecenmucho aunque no
lo parezca asídepronto...¿Verdad?
Jai-me,
Cayetano...Lo mismo,
suenalomismo.
¿No
es cierto, tío?Lean. Eres
muy
observadora...Bas.
¿Y
qué querías tú, Cohete? Escuche,don
Jaime,don
Jaime...Cay. Ya,ya escucho ..
Cohete
Que
aquíestáun
señorquequiereverleconmucha
urgencia.., Bas. Pues dileque
vuelva.(Cohete va ámarcharse.)
Cay.
Hombre,
no; mejor esque
espere...(Cohete se detiene.)
Emi.
Debe
serdon
Prudencio. Podía pasar aquí;dile quepase.
Cohete Bueno, (cohete va ámarcharseperose detiene otra vez. Seoye una orqiesta ó handa por la izquierda, que tocaunairedemoda.)
Bas. No, no...
Lean.
Que
se espereá quecomamos,
ahorano queremos
visitasinoportunas...Cohete
¿Qué
hago?Char. Mira, Cohete; dile á eseseñor
que
vuelva elmes que
viene.Cohete Bueno.(Vase Cohete puerta12. Todos ríen.)
Bas.
No
te puedes imaginarmi
alegría y la de todami
familia.Lean. ¡Bendita seaestacasualidad!
Char. iAy, quétía
más
simpática tengo!Wlat.
Y
loque
tequiere...Lean.
A
la mesa;que aquímismo pongan
dos cu- biertos más.Char. Eso, esoes.
Emi. ¡Andrés!
And.
En
Seguida. (Andrés vaáEmilio y luego pone An- drés dos cubiertosmásenlasmesasjuntas 7 yS.)Bas. (con aires desatisfacción.)
¿Qué me
dices, Ca- yetano?Cay. ¡Basilio,ten
mucho
cuidadolBas. ¡Babl
Lean. Estoy contentísimopor dos razones, queri-
do
Basilio.Bas.
¿De
verdad?Lean.
La
primera, porestar reunidoconmi
fami-lia, con todos vosotros á quienes tantoquie- ro.
Y
lasegunda, porque...¿No
la adivináis?Bas.
Tú
dirás,hombre...Lean. Pues, porque voyá
comer
en estamesa,(por mesa 7.)Que
es la mía.Bas. ¡Caray, no eresolvidadizo, Leandro!
Lean.
¿Yo
olvidadizo? Nunca.Quien me
juegauna mala
partidame
lapaga conusura.Bas. ¿Sí, eh?
Cay. (a don Basilio.) ¿Te has enterado?
Ya
tehe
dicho
que
tuhermano
se las trae...Bas.
No me amargues
lacomida, Cayetano, hazel favor.
(Mucha animación. Mediaspalabras,etc. La bandaú orquesta sigue tocando. Telón.)
FIN DEL ACTO PRIMERO