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La Filosofía de Jóse de la Luz y Caballero

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Academic year: 2020

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(1)xdhmmmmmmmmmmmmmm. Facultad de Ciencias Sociales Departamento de Filosofía.. Trabajo de Diploma Título: La Filosofía de José de la Luz y Caballero. Autor: Leidy Carmen Estrada Tutor: Dr. Miguel Rojas Gómez 2014-2015.

(2) 1. Agradecimientos A la paciencia y contribución del Dr. Miguel Rojas Gómez para el desarrollo de esta investigación. A todos los que de una forma u otra tributaron a mi formación profesional. Y a mi familia toda por colaborar a la terminación de mis estudios..

(3) 2 INDICE Introducción…………………………………………………………………………3 Capítulo 1. José de la Luz y Caballero y la concepción de la filosofía de su época………………………………………………………………………………….6 1.1Circunstancias y fuentes teórico-filosóficas de la obra de José de la Luz Caballero………………………………………………………………………………6 1.1.1Las circunstancias y el hombre………………………………………...6 1.1.2Fuentes teórico-filosóficas………………………………...……………12 1.2 Luz y la crítica a la filosofía europea de su época………………………19 1.2.1 Actitud ante la filosofía clásica alemana……………………………..19 1.2.2 La polémica contra el eclecticismo de Cousin y sus partidarios en Cuba…………………………………………………………………………………...22 1.3 El problema del objeto de la filosofía…………………………………….29 Conclusiones parciales…………………………………………………….….34 Capítulo 2. La concepción de la teoría y la práctica en la filosofía de Luz……………………………………………………………………………………..36 2.1 La relación teoría y práctica en el pensamiento lucista………………....36 2.2 La práctica y la política………………………………………………………40 2.3 La economía como manifestación práctica del hombre………………....47 2.4 La educación como eje práctico-transformador del hombre…………….50 2.5 La religión y su manifestación práctica en la moralidad humana. ……..54 Conclusiones parciales…………………………………………………...………62 Conclusiones generales…………………………………………………....…….64 Bibliografía………………………………………………………………….………67.

(4) 3 INTRODUCCIÓN La filosofía de José de la Luz y Caballero como exponente de la ilustración y el pensamiento cubano del siglo XIX ha sido estudiada por Medardo Vitier, Roberto Agramonte, Humberto Piñera Llera, Rafael García Bárcena, Cintio Vitier, Carlos Rafael Rodríguez, Antonio Sánchez de Bustamante y Montoro, Oleg Ternevoi y Eduardo Torres Cuevas, entre los principales. Entre los aspectos más significativos abordados están la influencia de José Agustín Caballero y Félix Varela, el empirismo, el racionalismo, la polémica contra el eclecticismo de Víctor Cousin y sus defensores en La Habana: los hermanos González del Valle, la actitud ante la Filosofía Clásica Alemana, la ética, la ciencia, la educación, etcétera. Sin embargo, a pesar de las investigaciones en uno u otros aspectos de su filosofía quedan aspectos de su pensamiento filosófico por profundizar y sistematizar, entre los cueles se destacan la concepción misma de su filosofía, las dimensiones de su objeto y sus funciones. Igualmente, la relación teoría-práctica, el conocimiento como proceso y los criterios de veracidad, la relación filosofía-religión, las funciones de la filosofía como la de concepción del mundo, la metodológica, la crítica, la moral, la educativa, la libertaria, la político ideológica entre otros. Asimismo la comprensión de una filosofía concreto-situada vinculada a los problemas de Cuba en esa época, el problema del carácter revolucionario de la enseñanza de la filosofía de Luz. A partir de los antecedentes investigativos por los autores antes referidos que ofrecen importantes contribuciones, y a su vez yendo más allá de éstos en aspectos de la filosofía de José de la Luz y Caballero, la presente investigación aborda los aspectos de la filosofía de Luz, incluyendo si en política Don Pepe fue revolucionario o no como se revela en su concepción de la educación. La concepción del conocimiento y los.

(5) 4 criterios de veracidad, habiéndose omitido hasta ahora la concepción de la práctica como concepto mismo de su filosofía, igualmente las relaciones teoría-práctica que no son exclusivas en Luz, sino también en otros ilustrados de la América Hispánica como se puede apreciar en Simón Rodríguez1. Problema de investigación: En el pensamiento de José de la Luz y Caballero la filosofía es un tema central, referida a la concepción misma de la filosofía, el conocimiento, la religión, la moral, la crítica, la política, la economía, la educación, las cuestiones del método, la teoría y la práctica. En este sentido. ¿En qué medida la obra de José de la Luz y Caballero. contribuyó al desarrollo del pensamiento filosófico desde la circunstancia cubana y cómo se manifiesta la relación teoría y práctica?. Hipótesis: La filosofía de José de la Luz y Caballero como expresión de la Ilustración Hispano-Portuguesa-Americana tiene un carácter universal concreto situado respondiendo a las necesidades de la región y Cuba. Su filosofía tiene un carácter revolucionario, no solo en aspectos referidos al conocimiento, la ética, la educación, sino también en la política en cuanto a transformación de la realidad y la libertad. Por consiguiente, la investigación se plantea los siguientes objetivos: Analizar en el carácter multilateral de la obra de José de la Luz y Caballero aquellos aspectos referidos al conocimiento, la religión, la moral, la ciencia, la educación, la política, la economía y la concepción misma de su filosofía. 1. . Cfr. Rojas Gómez, Miguel. Identidad cultural e integración: desde la Ilustración hasta el Romanticismo latinoamericanos, Bogotá, Editorial Bonaventuriana, 2011, pp. 132-135..

(6) 5 Demostrar en la filosofía de José de la Luz y Caballero la existencia de la práctica, sus principales dominios y la correlación de ésta con la teoría.. Metodología: La metodología constituye un sistema de métodos que permiten explicar el comportamiento de un objeto determinado, de acuerdo a su carácter histórico concreto y específico. En el caso de esta investigación comprende lo histórico y lo lógico, la comparación, el análisis, la síntesis y la deducción, entre los principales..

(7) 6. Capítulo 1 José de la Luz y Caballero y la concepción de la filosofía de su época 1.1 Circunstancias y fuentes teórico-filosóficas de la obra de José de la Luz y Caballero 1.1.1 Las circunstancias y el hombre En el ámbito de la Ilustración cubana destacan varios pensadores, entre ellos, José Agustín Caballero, Félix Varela, José de la Luz y Caballero, José Antonio Saco y José Manuel Mestre. Estos autores en mayor o menor medida, como el caso específico de Luz contribuyeron al enriquecimiento filosófico de la Isla, aportando en el orden de teoría del conocimiento, el hombre, la educación, la cultura, la sociedad, la economía y la política. El siglo XIX fue el punto de desarrollo de la filosofía iluminista cubana. Según Pablo Guadarrama, en uno de los ensayos del libro El pensamiento filosófico en Cuba en el siglo XX: 1900-1960, el periodo de la ilustración cubana puede verse en dos vertientes: «Un periodo que se caracterizó por un gradual incremento del interés por temas filosóficos y no exclusivamente religiosos»,2 el cual estuvo representado por José Agustín Caballero. Y «un segundo periodo que se presenta a partir de los años 20 del siglo XIX con la radicalización del pensamiento filosófico»,3 representado por Félix Varela y José de la Luz y Caballero.. 2. . Guadarrama González Pablo. «Periodización del pensamiento filosófico cubano», en : Pablo Guadarrama González y Miguel Rojas Gómez. El pensamiento filosófico en Cuba en el siglo XX: 1900 -1960, La Habana, Editorial Félix Varela, 1998, p. 46..

(8) 7 Aun y cuando son varios los autores que entienden a Luz como ilustrado, otros intentan mostrarlo en representación o mediano vínculo con otras corrientes de pensamiento como el positivismo. Medardo Vitier lo tilda de presentar un «sesgo positivista»4 en su obra. Mientras Sanguilí señaló que Luz «como moralista seguiría la escuela inductiva, acercándose unas veces a las ideas de Stuart Mill».5 Presentándolo en vinculo al positivismo, si se entiende que Mill es un fiel exponente de ésta corriente y el método inductivo su especialidad. En relación a esto cabría apuntar que no se comparte tales afirmaciones. Éstas son «ligeramente aceptables» en tanto la significación atribuida a los hechos que se aprecia en la obra lucista. Pero la significación atribuida a los hechos y la inducción son muy antiguos en la filosofía y no constituye solo una especificidad del positivismo, como si lo constituye la reducción de la filosofía a los predios de las ciencias positivas o particulares, la pretensión de eliminar la causalidad y la metafísica, sobre todo en la versión contiana. Incluso el propio Luz se encargó de desmentir su supuesto vínculo con el positivismo al afirmar: «Nunca, nunca, miro yo las cuestiones con los ojos de los positivistas».6 «Los positivistas se ríen de todos estos remedios espirituales; y sin embargo, indirectamente experimentan su benigno influjo, en el modo con que los tratan y curan los que en ellos creen amplectis ulnis [«a pie juntillas»]».7 Por otra parte, cabría apuntar que la ilustración en Cuba se dio como el elemento que catalizó las inquietudes sociopolíticas que se venían gestando en la Isla, a raíz de los males sociales que presentaba la población en general. Por tanto, la Ilustración 3. . Ídem. . Vitier, Medardo. Las ideas y la filosofía en Cuba, La Habana, Editorial Ciencias Sociales, 1970, p. 212. 5 . Sánchez de Bustamante y Montoro, Antonio. Selección de textos de José de la Luz y Caballero, (selección e introducción de Antonio Sánchez de Bustamante y Montoro), La Habana, Editorial Ciencias Sociales, 1981, p. 23. 6 . Luz y Caballero, José de la. Aforismos, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol. I, (introducción, compilación y notas de Alicia Conde Rodríguez), La Habana, Ediciones Imagen Contemporánea/Casa de Altos Estudios Don Fernando Ortiz de la Universidad de La Habana, 2001, p. 245. 7 . Ibídem, p. 199. 4.

(9) 8 cubana fue una filosofía del cambio, que en los casos de Varela y Luz comprende el cambio revolucionario contra la Metrópoli española, es decir, una filosofía de la libertad. Mientras el positivismo europeo se opuso a las revoluciones. Cuba durante éste período, pasó por un cambio en cuanto a temas filosóficos, con la entrada de nuevas concepciones, sobre todo de la filosofía moderna en oposición a la escolástica oficialista ya obsoleta, que era expresión del establishment colonial español. El pensamiento de Luz se vio condicionado por la circunstancia epocal de la Isla y la tradición filosófico viva de su tío José Agustín Caballero y su maestro Félix Varela. Tal circunstancia mostraba: La búsqueda de soluciones a las continuas inquietudes del hombre cubano, sobre todo en el orden del desarrollo económico, científico y político en aras del progreso social. La creciente propuesta de autonomía cultural y política con respecto a la corona española. Y con Varela la independencia. La necesidad de prosperidad social, atendiendo a la acertada educación popular propuesta ya por José Agustín Caballero, seguida por Luz y después por Martí. Búsqueda a las diferencias y discriminaciones clasistas y racistas que enturbiaban y obstaculizaban el accionar político del cubano, y por tanto producían enajenación en la vida social y cultural, pues el principal poder económico y político estaba concentrado en manos peninsulares. Y uno de los problemas más graves era la esclavitud del negro: Luz dijo en uno de sus aforismos: «En la cuestión de los negros lo menos negro es el negro»8, sino la. 8. . Ibídem, p. 74..

(10) 9 sociedad colonial esclavista, donde «el cautivo es el que aprecia la libertad» 9. En condena a la esclavitud del negro africano subrayó: « ¡En qué atmósfera vivimos sumergidos! Culpa de nosotros y de nuestros padres verdadero pecado original»10. En oposición a aquellos que no concordaban con la abolición de la esclavitud señaló: «Al ver la obcecación que todavía persiste en la materia, diríase que el destino quiere prohijar la causa de los africanos, para vengarlos con usura. Y yo clamo a los blancos: Nolite obdurare corda vestra, Nolitefieri sicut equus et mulus, quibus non est intellectus, [«No os endurezcáis el corazón, haciéndoos como el caballo y el mulo, que no tienen inteligencia»]. La vida que fomenta la sociedad moderna es el veneno que la corroe: el interés. Respecto de la trata hasta el interés está en contra, es decir, el interés bien entendido».11 Criticó, a su vez, a Inglaterra, interesada económicamente en abolir la esclavitud, que mantenía por interés también económico la trata, trayendo más esclavos. «La trata -ha dicho perfectamente Saco- es un proceso que tiene abierto Inglaterra a Cuba; y si hasta ahora no ha hecho más que el oficio de fiscal, no tardará en hacer el de juez, y hasta el de verdugo, añadiré yo, si continúa en el tráfico negrero. Inglaterra, la gran contadora, no hace más que prepararnos su cuenta de cargo y data»12. De este modo, en empleo de su método crítico, expuso las ambigüedades de Inglaterra en torno a la supresión de la trata de negros traídos al Nuevo Mundo, en particular a Cuba. La defensa del negro esclavo y su libertad le permitió al gobierno colonial de la Isla acusar a Luz de estar involucrado en la. 9. . Ibídem, p. 194. . Ibídem, p. 74. 11 . Ibídem, p. 73. 12 . Ídem. 10.

(11) 10 Conspiración de la Escalera de 1844.13 Incluso en su testamento dejó por escrito la liberación de sus esclavos domésticos. A estas circunstancias nacionales que brindaron una realidad concreta para el despliegue de la obra lucista, debemos sumarle acontecimientos que desde el entorno internacional [hispanoamericano] influenciaron su pensamiento: Con solo 19 años aprecia positivamente la formación de «la Gran Colombia» (1819) y la elección de Bolívar como «presidente de Venezuela».14 Aun siendo un acontecimiento nacional la «Conspiración de los Soles y Rayos de Bolívar»15 (1823), fue motivada por la efervescencia independentista que se apreciaba en las colonias españolas al sur del continente. «Se proclama la Doctrina Monroe»,16 mostrándose el temprano expansionismo estadounidense. Y también de otras potencias europeas. De éstas señaló Luz: «Francia se ocupa de la Europa; los Estados Unidos, de las Américas; la Rusia, de la Europa y del Asia; la Inglaterra, del mundo».17 Y en crítica, además, a las naciones que mantenían una actitud pasiva ante ese neocolonialismo temprano expresó: « ¿Podrá decirse con la misma propiedad: «tienen que ocuparse»? Si lo primero, efecto; lo segundo, causa. Los demás espectadores, o a lo sumo, actores de comparsa».18. 13. . Rodríguez, Carlos Rafael. «José de la Luz y Caballero», en: Carlos Rafael Rodríguez. Letra con filo, Ciudad de la Habana, Ediciones Unión, 1987, p.102-105. 14 . Luz y Caballero, José de la. Diarios y epistolarios, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol. V, (introducción, compilación y notas de Alicia Conde Rodríguez), La Habana, Ediciones Imagen Contemporánea/Casa de Altos Estudios Don Fernando Ortiz de la Universidad de La Habana, 2001, p.431. 15 . Ibídem, p 433. 16 . Ídem. 17 . Luz y Caballero, José de la. Aforismos, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol. I, ed. cit., p. 231. 18 . Ídem..

(12) 11 A los 24 años conoció de la «Batalla de Ayacucho», y con ella el «Fin de la dominación española en la parte continental de América Latina».19 Fue proclamada la «abolición de la esclavitud en México» 20 y con ella se sumaron más adeptos al anti esclavismo, como el propio Luz. Quien dijo: «Ni somos tan iguales que nos confundamos, ni tan diversos que nos contrastemos».21 Y ante el racismo de los chinos aclaró: « ¿Qué son los chinos? Hombres: es decir, buenos y malos».22 Todo este entramado epocal le permitiría a Luz ser «la voz de su tiempo».23 El mismo subrayó la importancia de la filosofía profesada, la cual sirvió de fundamento a la revolución de independencia de 1868: «El genio padre, y las circunstancias madre de los acontecimientos. Por eso ni aun los hombres más extraordinarios despliegan ciertos talentos sino en determinadas circunstancias».24 «La Filosofía: lucero y brújula para orientarnos entre las obras de Dios y del hombre».25 «Hombres más que instituciones suelen necesitar los pueblos para tener instituciones. Y cuando se necesitan, los echa al mundo la Providencia».26 «Bienaventurados los que conocen las señales de los tiempos y las siguen. Si no marchamos con el tiempo, el tiempo nos deja rezagados».27. 19. . Luz y Caballero, José de la. Diarios y epistolarios, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol. V, ed. cit., p. 433. . Ídem. 21 . Luz y Caballero, José de la. Aforismos, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol. I, ed. cit., p. 175. 22 . Ibíd., p. 229. 23 . Vitier, Medardo. Las ideas y la filosofía en Cuba, ed. cit., p. 222. 24 . Luz y Caballero, José de la. Aforismos, ed. cit., p. 92. 25 . Ibídem, p. 90. 26 . Ibídem, p. 250. 27 . Ibídem, p. 246. 20.

(13) 12 «Ciencia y conciencia»28 «Piensa para obrar».29 «La fuerza de la voluntad. Como inconcinos nos señala medios de acción».30 Su obra filosófica -como reza la tesis de La ideología alemana, en la misma medida que las circunstancian hacen al hombre, el hombre hace a las circunstancias-31 fue genuina expresión de su contexto epocal y la búsqueda de solución práctica, la cual le permitió desarrollar una filosofía crítica ante los dogmas escolásticos, ortodoxos y conservadores; en función de la emancipación personal e intelectual del hombre, y en particular el cubano. Brindó una fundamentación del método experimental y con él la salida práctica a la formulación teórica. Facilitó la creación de un método de enseñanza de nuevo tipo, que tributó a una conciencia nacional y patriótica. Y dio ejemplos varios para preparar futuros revolucionarios. Hombres de pensamiento y acción en pro de la libertad de la patria, aquellos que corrieron a la llamada De La Demajagua. Por eso a lo largo de su obra insiste en la relación teoría-práctica en varios dominios, incluida la lucha por la emancipación y la revolución.. 1.1.2 Fuentes teórico-filosóficas Es necesario señalar que Luz no solo supo beber de su época y poner en función de ésta su filosofía. Hizo una asunción, además, de las fuentes necesarias para asumir, reformular y enriquecer su pensamiento. Resaltan en su obra las influencias de Orígenes32 y San Agustín,33 y los modernos John Locke34 y Francis Bacon.35 Y de los. 28. . Ibídem, p. 142. . Ibídem, p. 144. 30 . Ibídem, p. 167. 31 . Marx, Carlos y Engels, Federico. La ideología alemana, La Habana, Edición Revolucionaria, 1979, p. 38. 32 . Ibídem, p. 115. 33 . Luz y Caballero, José de la. Diarios y epistolarios, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol.V, ed. cit., p. 247. 34 . Luz y Caballero, José de la. Aforismos, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol. I, ed. cit., p. 47. 29.

(14) 13 filósofos del patio José Agustín Caballero y Félix Varela, que constituyen las fuentes teóricas principales, a través de los cuales aparecen tamizados los pensadores modernos, aunque en el proceso de recepción fue más allá que sus maestros, incluso más allá también en algunos conceptos provenientes de la filosofía del cristianismo y el catolicismo, como puntualmente se expone en el Capítulo 2 en la parte referida a la religión. y. su. manifestación práctico-transformadora. en la. moralidad. humana.. No obstante, aquí se considera a San Agustín igualmente como una fuente teórica por el peso que tiene en la obra de Luz. De San Agustín asimiló la coincidencia entre filosofía y religión, y también sus diferencias, la concepción del amor cristiano y los valores éticos. Y de igual modo la Filosofía de la historia preanunciada en el autor de La ciudad de Dios, con inclusión de la dimensión política. Vale especificar que el creador del género de las Confesiones justificó que «se haga la guerra justa» 36 siempre y «cuando lo exige la sociedad [...] para que vuelva la paz de donde se había apartado».37 Aclaró también la posibilidad de insurrección ante el tirano al señalar: «siempre que el rey fuese injusto, a quien llamo tirano […] injustos serían los principales encargados del gobierno».38 Por lo que «no era bien útil al pueblo […] porque no representaba ya la multitud unida y ligada por unas mismas leyes y bien común, como se ha definido al pueblo»,39 (la cursiva es nuestra). Postulados que parecieran estar reflejando el entorno socio-político de la época en Cuba en la primera mitad del siglo XIX y hasta la década de 1860 en que se dio comienzo a la lucha por la independencia y la justicia. 35. . Luz y Caballero, José de la. Escritos educativos, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol.II, introducción, compilación y notas de Alicia Conde Rodríguez), La Habana, Ediciones Imagen Contemporánea/Casa de Altos Estudios Don Fernando Ortiz de la Universidad de La Habana, 2001, p. 29. 36 . San Agustín. La ciudad de Dios, t. II (Libros XIV-XXII), segunda edición suramericana revisada, trad. del latín por José Cayetano Díaz de Beyral, Buenos Aires, Colección Clásicos Católicos, Editorial Poblet, 1942, p. 476. 37 . Ibídem, p.478. 38 . Ibídem, p. 481. 39 . Ídem..

(15) 14 Sin embargo, en cuanto a la recepción de las fuentes teóricas Luz subrayó: «como abeja el filósofo que recoja, escoja y asimile dulce miel y alumbradora cera».40 Aquí, como el enunciado mismo, la actitud receptiva está realizada desde el electivismo, con una postura crítico valorativa. Precisamente, el concepto de electivismo proviene de la obra de su tío José Agustín Caballero, el cual constituyó una fuente directa para su pensamiento. Muchas de sus concepciones como la reforma de la enseñanza, las cuestiones del método y la crítica a la filosofía conservadora fueron emprendidas por su tío Caballero, y se convirtieron también en directrices fundamentales de la teoría lucista. Asimismo la recepción de la filosofía moderna, pero en un sentido más plural y amplio que Caballero y Varela. Tanto la idea de una reforma, como el progreso de la ciencia fueron un tema típico en la época que desarrollaron muchos pensadores y en particular. la idea de los. iluministas criollos. Para ellos «el progreso de las ciencias reside en la unión de la nueva filosofía y la física, pues el desarrollo de ambas está mutuamente condicionado por la aspiración general a la verdad».41 Por lo que la enseñanza de la física debía convertirse en consecuencia de la filosófica, forma de saber experimental, porque la una tenía estrecha relación con la otra. La base fundamental del estudio de la física, así como de la filosofía era la búsqueda de la verdad por los caminos del conocimiento. Esto en el campo gnoseológico, pero en lo sociológica era la necesidad del progreso o desarrollo económico-social. Guiado por las concepciones europeas que entraban con la Ilustración, trabajó también por el hilo de la corriente empírico sensualista, pero adecuándola siempre al 40 41. . Luz y Caballero, José de la. Aforismos, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol. I, ed. cit., p. 92. . Ternevoi, Oleg. La filosofía en Cuba 1790-1878, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1981, p. 80..

(16) 15 carácter nacional y renovador de la nueva enseñanza de la filosofía en Cuba. Ya había planteado Agustín Caballero que la razón y la experiencia constituyen el «primero y más sólido argumento»42 en la filosofía natural. La filosofía de Agustín Caballero criticó el escolasticismo como forma caduca del pensamiento filosófico, mientras, defendió la filosofía y la ciencia de base ilustrada. Como precursor de la filosofía electiva en Cuba subrayó: «conviene seleccionar de todos los filósofos».43 Agregando a renglón continuado que «el cariño a la escuela y a su maestro nos oscurece el juicio y pone obstáculos en el camino del logro de la verdad».44 Debemos apuntar que su filosofía electiva se fundamenta en la crítica y la capacidad de creación. Esta le permitió abogar por el desarrollo y el progreso de la Isla en diferentes materias. Como representante de la Sociedad Económica Amigos del País, resaltó la importancia del desarrollo agrícola para Cuba. Mientras, desde el panorama académico y en vínculo al universo sociocultural significaría el cambio en la educación, desde el plano experimental; visualizando el progreso de la cultura cubana. El ejercicio de la crítica como arma del filósofo fue asumida por su sobrino años más tarde. En relación Luz y Caballero expresó que se debía «inculcar prácticamente a los alumnos el verdadero espíritu filosófico, que es el de la crítica universal».45 Además su tío José Agustín le serviría de bandera para intentar crear en Cuba una nueva y «verdadera filosofía»;46. puesto que sostuviera que toda filosofía y ciencia debía. fundarse en el «conocimiento cierto y evidente de las cosas por sus causas más altas,. 42. . Agustín Caballero, José. Philosofia electiva en: José Agustín Caballero, Obras, Ciudad de La Habana, Ediciones Imagen Contemporánea, Colección Biblioteca de Clásicos Cubanos, 1999,p.167. 43 . Ibídem, p. 147. 44 . Ídem. 45 . Luz y Caballero, José de la. Elencos y discursos académicos, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol. III, (introducción, compilación y notas de Alicia Conde Rodríguez), La Habana, Ediciones Imagen Contemporánea/Casa de Altos Estudios Don Fernando Ortiz de la Universidad de La Habana, 2001,p. 65. 46 . Ibídem, p. 107..

(17) 16 logrado por medio de una sola luz natural».47 Tesis que le permitiría a Luz, concluir que al conocimiento solo se llega por la luz de la razón. Así como defendía una nueva forma de hacer filosofía, aclaraba que todo conocimiento no es filosofía, sino solo aquel que era cierto y evidente. Conocimiento, que por responder a las causas primeras de las cosas se presenta como «la razón humana».48 Estas concepciones tratadas por José Agustín Caballero años más tarde se convirtieron en fuente teórica importante para Luz. Pues José Agustín afirmaba que «la razón humana, que es falible, debe conocerse a sí misma».49 Por lo que, el hombre en tanto se conoce a si mismo se convierte en objeto y sujeto del conocimiento y no desconoce ámbitos inherentes a él como la educación, la sociedad, la política y la cultura en general. En ésta relación son apreciables en mayor o menor grado todas estas aristas en la filosofía de José de la Luz y Caballero. Lo que evidencia la herencia de postulados esenciales de José Agustín en la obra lucista y el enriquecimiento por parte de José de la Luz a dichos postulados, pues Luz a diferencia de su tío explicitó el problema de la relación conocimiento-acción, teoría-práctica. Así como José Agustín Caballero se convirtió en una fuente teórica importante para Luz, también un punto significativo en su formación fue la tutela de su maestro Félix Varela, el cual es considerado como «el reformador de la educación filosófica en Cuba que liberó definitivamente a la filosofía cubana de la teología y la escolástica».50 Varela se destacó también por su labor política como diputado en las Cortes Españolas. En ellas defendió la idea de independencia económico-política de Cuba respecto de España. Posición devenida de su radicalización no solo en el orden político, 47. . Agustín Caballero, José.Philosophia electiva, ed. cit., p.102. . Luz y Caballero, José de la. Elencos y discursos académicos, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol. III, ed. cit.,p. 148. 49 . Ídem. 50 . Ternevoi, Oleg. La filosofía en Cuba 1790-1878, ed. cit., p. 109. 48.

(18) 17 sino también desde el panorama filosófico. Su labor filosófico-revolucionaria se vio mayormente expresada en el periódico político El Habanero. Periódico que revolucionó la forma de hacer prensa en la Isla al criticar las vicisitudes y circunstancias que afrontaban los cubanos de la época y en el cual se manifestó un claro arraigo independentista. De estas concepciones políticas de hacer revolución, tomó Luz, la idea de que solo a través de ella Cuba podría liberarse del yugo que la oprimía. Precisamente, en el colegio del Salvador aseguró a sus alumnos que la «lucha ha sido y aun será menester. ¡Salvo a la lucha! que es el único medio de conseguir los grandes fines».51 Tesis que demuestra: Que las circunstancias sociales del pueblo cubano y las desavenencias políticas entre Cuba y España eran insostenibles desde algunos años. Circunstancias y desavenencias que por expresarse insostenibles ameritaban una revolución. Que el panorama revolucionario de un pueblo oprimido es el único medio para alcanzar cambios significativos en el orden socio-político y socio-económico. Y que la revolución no se muestra conciliadora o restauradora del status quo. Sino como plataforma impulsora del cambio de la realidad social, que es a su vez el fin único de la revolución. Por otra parte, Varela indagó en el problema del método. Un método que fuera el único camino para llegar a la verdad, denominándolo «método analítico experimental» 52 con base en la observación de la naturaleza y el estudio de los aciertos y errores de la. 51. . Luz y Caballero, José de la. Elencos y discursos académicos, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol. III, ed. cit., p. 125. 52 .Varela, Félix. Lecciones de filosofía y otros escritos filosóficos, en: Obras, Ciudad de La Habana, Ediciones Imagen Contemporánea, Casa de Altos Estudios Don Fernando Ortiz, 2001, p. 420..

(19) 18 «razón humana».53 Aseguró que «las actividades de la razón son diversas» 54 atendiendo a «la diversidad» 55 de espacios cuestionables para el hombre. De aquí que las problemáticas varelianas del método, la experimentación, la racionalidad y la experiencia sean apreciables en aristas de la filosofía lucista como la educación, la teoría del conocimiento, la política, la religión, la moral, etcétera. En cuanto a aspectos filosóficos, Varela se convirtió en una importante fuente para Luz, considerando la filosofía «como puerta de entrada para todas las ciencias»,56 dividiendo en partes la filosofía para un mejor estudio y entendimiento. Además abogó por el desarrollo de una filosofía electiva. La actividad política y filosófica de Varela puede ser considerada como el inicio de la «liberación escolástica medieval» 57 y con esta la incorporación a la vida intelectual de los conocimientos más avanzados de la época y sobre todo de la ciencia experimental, convirtiéndose así en fuente directa de las ideas y concepciones elaboradas por José de la Luz y Caballero años más tarde, ayudando el mismo a inculcar en sus alumnos las ideas de la revolución con un sentido práctico. El especial apego de José de la Luz a la juventud cubana y al futuro de ésta, es comprensible, al seguir a su maestro, Varela, no dudó en «dirigir a la juventud de su patria»58 parte fundamental de su obra. Buscando ambos formar «pensadores y patriotas»59 y sobre todo «formar hombres de conciencia en lugar de farsantes de. 53. . Ibídem, p.57. . Ibídem, p. 58. 55 . Ídem. 56 . Ibídem. p.15. 57 . Ternevoi, Oleg. La filosofía en Cuba 1790-1878, ed. cit., p. 139. 58 . Luz y Caballero, José de la. Escritos sociales, científicos y literarios, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol. IV, (introducción, compilación y notas de Alicia Conde Rodríguez), La Habana, Ediciones Imagen Contemporánea/Casa de Altos Estudios Don Fernando Ortiz de la Universidad de La Habana, 2001, p. 264. 59 . Ídem. 54.

(20) 19 sociedad; hombres que no sean soberbios con los débiles, ni débiles con los poderosos».60 Postulado que convoca: A la formulación de un pensamiento crítico y formador de un hombre comprometido con la sociedad y no falseado ante ella. A formar hombres temperamentales pero éticamente superiores al hombre temperamental del viejo continente, que desataba su ira contra los débiles. A fomentar la rebeldía necesaria para no mostrarse débiles ante los poderes todos. El poder del hombre y los poderes del Estado. Es evidente por lo hasta ahora analizado la asimilación e influencia del pensamiento de José Agustín Caballero y Félix Varela en la obra lucista. Ambos le tributaron una característica fundamental de sus filosofías, la crítica. Critica a la que no escapó el hombre en abstracto, la sociedad colonial y los sistemas de pensamiento filosóficos modernos.. 1.2 Luz y la crítica a la filosofía europea de su época 1.2.1 Actitud ante la filosofía clásica alemana A la filosofía Clásica Alemana le son reconocidos numerosos aportes, sobre todo a dos de sus más grandes pensadores: Kant y Hegel. Aun así, para el también eminente pensador José de la Luz no era apropiado la explicación de la enseñanza de ésta filosofía en Cuba, porque los alemanes solo hacían la revolución con el pensamiento y no se identificaban con la acción práctica. En crítica al krausismo a través de uno de los discípulos más divulgados en Hispanoamérica escribió: «Tengo lástima a Ahrens, a Sn. Millán y a la juventud habanera. En ayunas se quedan los alumnos de lo que es. 60. . Ídem..

(21) 20 Malebranche y Spinoza después de la idea de Ahrens; advirtiendo que es además falsa».61 Y porque en política tenían ideas conservadoras, así impugnó: «en el orden político puede tener funestas consecuencias, inspirando una conformidad que no está bien con el progreso de los pueblos».62 Por eso, incluso habiendo conocido la filosofía clásica alemana de primera mano no decidió enseñarla, esto sin negar valores en la misma al referir el «lugar de Hegel, señaladamente en la historia».63 Además en el caso de Hegel [y otros europeos como el Conde Buffon], se aprecia una denigración a la cultura y el hombre de éstas tierras. Característica devenida del eurocentrismo que profesaban. Además Luz no mostró apego a la filosofía de Hegel en tanto se mostraba especulativa 64 en muchos renglones. Algunos de los autores que han estudiado a Luz, afirman la identificación o coincidencia de postulados lucistas con algunos pensadores de la filosofía Clásica Alemana. Manuel I. Mesa Rodríguez sostiene que «Luz y Krause tuvieron algunas ideas parecidas».65 Tocante a que en su opinión el filósofo alemán Karl Cristian Krause, desarrolló un sistema filosófico con posibilidad de adaptación en Cuba. Idea inaceptada por cuanto las concepciones lucistas van más allá, hacia una reforma de la enseñanza con un contenido ético-cívico y político hacia el necesario cambio social emancipador. Otro de los autores estudiosos de la obra de Luz, su discípulo Manuel Sanguilí, en José de la Luz, estudio crítico, subrayó: «es imposible aceptar que una inteligencia tan clara como la de Luz pudiese sentir algo más que repugnancia por una doctrina verbosa como la de Krause, empañada y oscurecida por un vocabulario bárbaro e 61. . Luz y Caballero, José de la. Aforismos, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol. I, ed. cit., p. 122. . Ibídem, p. 131. 63 . Ibídem, p. 120. 64 . Luz y Caballero, José de la. La polémica filosófica cubana 1838-1839, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol. I, (introducción, compilación y notas de Alicia Conde Rodríguez), La Habana, Ediciones Imagen Contemporánea/Casa de Altos Estudios Don Fernando Ortiz de la Universidad de La Habana, 2001, p. 278. 65 . Mesa Rodríguez, Manuel I. Don José de la Luz y Caballero, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1947, p. 73. 62.

(22) 21 ininteligible».66 Además, Sanguilí sostuvo que «Luz era apasionado por las cosas y la lengua de Alemania […], pero al menos por la época de la polémica con los del Valle, fue de opinión que no debían introducirse en Cuba los sistemas alemanes».67 En tanto ésta filosofía clásica alemana no era propugnadora de una filosofía del cambio social, y serviría para justificar el dominio colonial en Cuba. Luz criticó a Kant, reconociendo aspectos positivos, y captó las debilidades de la teoría del conocimiento al señalar que «el racionalismo es un desarrollo ocioso, pero necesario de la Filosofía».68 Cuestionó consistentemente el subjetivismo en la teoría de la experiencia del autor de la Crítica de la razón pura. Precisamente impugnando la propuesta kantiana en cuanto al tema de la experiencia, acotó: «En efecto, el punto de partida del hombre extraordinario, así como del hombre normal, es siempre la experiencia, puesto que el entendimiento humano, no puede rigurosamente hablando proceder a priori».69 Y en los Aforismos puntualizó igualmente luces y sombras gnoseológicas en Kant. Aquí escribió: «1º Consecuentísimo era Kant en negar que las representaciones fuesen copias, toda vez que demostraba en el entendimiento operaciones y leyes (funciones) para producirlas. 2º Ahora, que esto sea excluir al mundo exterior para la formación de las ideas, no tal; porque la misma elaboración o generación del entendimiento recae sobre el material por el mundo exterior ofrecido (dentro, en el hombre mismo; fuera, en el mundo). 3º Ofrecen además los objetos ocasión para el ejercicio de las facultades, y demarcación para confeccionar la representación; bajo cuyo último aspecto son copias las representaciones, o por mejor decir, aproximaciones a la realidad objetiva (que. 66. . Sanguilí, Manuel. José de la Luz y Caballero, estudio crítico, La Habana, Nueva Edición, 1962, p. 137. . Ibídem, p. 138. 68 . Luz y Caballero, José de la. Aforismos, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol. I, ed. cit., p. 106. 69 . Ídem. 67.

(23) 22 siempre existe la subjetiva). Y finalmente nadie más que K[ant] ha insistido sobre la necesidad de considerar «el tiempo y el espacio como condiciones de la intuición», y por lo mismo tiene también f [unción]….»,70 del a priori. Y al negar el a priori de tipo kantiano concretó: «Mi fórmula: innatas las facultades, pero no las ideas».71 Medardo Vitier afirmó que en cuanto el tema de la experiencia «fue Luz más allá de Kant, pues éste en su Crítica a la Razón Pura admite, de algún modo, que las ideas de espacio y tiempo existen a priori en el sujeto, como forma de la percepción. Luz lo negó, y aseveró que esas dos nociones tales como funcionan en los conceptos matemáticos (espacio y tiempo en geometría, en aritmética, en mecánica) son genéricamente producto de la experiencia».72 Y al impugnar el a priori de tipo kantiano concretó: «Mi fórmula: innatas las facultades, pero no las ideas».73 Como se pude apreciar, la crítica de Luz a algunas tesis de los principales representantes de la filosofía clásica alemana no es una crítica nihilista, sino como ejercicio de criterio al destacar aspectos positivos y debilidades, tanto gnoseológicas como de implicaciones sociales y políticas.. 1.2.2 La polémica contra el eclecticismo de Cousin y sus partidarios en Cuba Para la segunda mitad de la década del treinta del siglo XIX, entendida entre 1838-1840 sucedió un importante acontecimiento en la vida teórica y política cubana: La polémica filosófica. En dicha controversia Luz defendía la concepción liberadora de Félix Varela, la idea esencial de crear una filosofía auténtica, centrada en la realidad concreta de Cuba, sin negar su dimensión universal.. 70. . Luz y Caballero, José de la. Aforismos, en: José de la Luz y Caballero. Obras, vol. I, ed. cit., p. 118. . Ibídem, p. 101. 72 . Vitier, Medardo. Estudio, notas y efigies cubanas, La Habana, Editorial Ciencias Sociales, 1944, p. 49. 73 . Luz y Caballero, José de la. Aforismos, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol. I, ed. cit., p. 101. 71.

(24) 23 El punto de partida de la polémica filosófica giró en torno a «la reforma que sobre la enseñanza había sugerido José de la Luz y Caballero en la Advertencia-Proemio al Elenco de 1834».74 Desatándose así una discusión teórico-filosófica sobre «cómo pensar y cómo conocer las problemáticas más candentes de la sociedad cubana de entonces».75 La Polémica Filosófica cubana no es casual, es un «hecho puntual dentro de nuestra historia ideológica, que se advierte inserta en el proceso de formación cultural de la sociedad cubana, cuyos antecedentes la explican y cuyas consecuencias marcarían rumbos en los destinos teóricos del país».76 Sus principales exponentes en Cuba fueron los hermanos Manuel y José Sacarías Gonzáles del Valle que defendían el eclecticismo al estilo de Cousin, el cual se mostraba como una filosofía conservadora del status quo y su opositor en Cuba José de la Luz y Caballero. «La trascendencia de este suceso marcó tendencias en más de un aspecto en países como Colombia, Chile, Venezuela, Argentina y Puerto Rico. El debate continuó entre dos líneas de pensamiento por imponer concepciones teóricas materializadas en textos y métodos de enseñanza y de investigación, y en la literatura; la una, implicaba la construcción metafísica de la realidad para mantener el orden presente de la sociedad -que no era más que el orden precedente- con cambio de ropaje en el contenido conceptual; y la otra, aspiraba al conocimiento de esa realidad a partir del descubrimiento de sus componentes internos y de la lógica real, basándose en la observación y la experimentación y en la experiencia, para, entonces, remodificar la sociedad».77 Una sociedad que era colonial. Las discusiones en torno a ésta, versaron en cuatro aspectos significativos. Resaltándose la discusión filosófica del problema del 74. . Conde, Alicia. «Ensayo introductorio. Para una teoría crítica de la emancipación cubana», en: La polémica filosófica cubana. Vol. l, La Habana, Imagen Contemporánea, 2000, p. 3. 75 . Ídem. 76 . Ibídem, p 6. 77 . Ibídem, p. 4..

(25) 24 método; el problema de la correlación entre la ideología como doctrina del origen de las ideas y la literatura; la discusión filosófica acerca de la moral religiosa y la polémica del eclecticismo de Cousin. Este último «reflejaba la lucha entre dos partidos de la filosofía cubana y condicionó, de manera considerable, el rumbo ulterior de su desarrollo».78 Este eclecticismo al estilo de Cousin se comportaba según Luz como una filosofía conservadora del orden colonial, la cual no era apropiada para los jóvenes que se venían formando en la enseñanza con un sentido de cubanidad comprometida. Pues justificaba los valores de la dependencia y sumisión a la explotación colonial, lejos de inculcar los valores patrióticos y de pertenencia a un ideal nacional. Habría que resaltar que en el Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte, Marx hace alusión a la inserción clasista de Cousin, quien fuera ideólogo de la restauración monárquica en la Francia de Luis XVIII, y por consiguiente opuesto a las revoluciones. Idea abrazada por sus seguidores habaneros. Marx aclaró que «con su sobrio pragmatismo, la sociedad burguesa se había creado sus propios intérpretes y porta voces en los Say, los Cousin, los Royer-Collard, los Benjamín Constant y los Guizot: sus verdaderos caudillos estaban en las oficinas comerciales y la cabeza atocinada de Luis XVIII era su cabeza política».79 Esta esencia clasista y defensora del establishment es apreciable en los Hermanos González del Valle, fieles seguidores de Cousin. Sobre todo Manuel González del Valle quien actuó como «alto funcionario de la Capitanía General y fue condecorado con las ordenes Isabel la Católica y de Carlos III».80 Lo que «explica la actuación pública [y política] de Manuel [y José] González del Valle en la. 78. . Oleg Ternevoi. La filosofía en Cuba, 1790-1878, ed. cit., p.198. . Marx, Carlos. «El dieciocho Brumario de Luis Bonaparte», en: Carlos Marx y Federico Engels. Obras Escogidas en tres tomos, t. I, Moscú, Editorial Progreso, 1976, p. 409. 80 .Sánchez de Bustamante y Montoro. Selección de textos de José de la Luz y Caballero, (Selección e introducción de Antonio Sánchez de Bustamante y Montoro), ed. cit., p. 31. 79.

(26) 25 polémica filosófica».81 Siendo «pues, un funcionario de la administración colonial que servía a España contra Cuba».82 La discusión filosófica en cuanto a la problemática del método estaba basada esencialmente en definir por donde debería comenzar el estudio de las ciencias y cuál debía ser el método que se utilizaría para el mismo. Luz estaba en desacuerdo con las concepciones escolásticas caducas que pretendían que el método especulativo primara sobre el experimental y, en consecuencia, la lógica sobre la física. Entendió Luz y Caballero el comienzo de la enseñanza por las ciencias naturales, lo que invertía el orden anterior y hacía primar al método experimental sobre el especulativo y la física sobre la lógica. Sin duda la concepción caduca y escolástica de dicho fenómeno unida a su condición de ilustrado y proveedor de métodos revolucionarios a torno a las circunstancias del siglo decimonónico, fueron las que lo condujeron a dicha conclusión. Por otro lado, Luz y Caballero desde el entorno latinoamericano, con un conocimiento medio de la obra de Víctor Cousin, logró desmontar el sistema ecléctico de éste. Además demostró como este sistema traía consigo la justificación del colonialismo, que mostraba el desmonte de todo plan emancipador de cualquier sociedad y en este caso de la sociedad cubana. La tarea de Luz en el desarrollo de la polémica era dar a conocer algunas concepciones que desmantelaban las influencias positivas, para algunos, de la filosofía de Cousin. Por lo que el ideario de José de la Luz y Caballero se convirtió en un escudo que protegía los ideales de independencia por encima de la filosofía conservadora del status colonial en la Isla.. 81 82. . Ídem. . Ídem..

(27) 26 Luz era partidario de darle a la juventud un papel esencial en la lucha por el conocimiento, e inculcar en estos jóvenes el espíritu de pertenencia con su patria, para acabar con el eclecticismo y el espiritualismo que pretendían extraviar el pensamiento de la juventud. Haciéndoles ceder ante un método inapropiado para adueñarse de la verdad y con ella analizar, comprender y criticar la realidad. Consideró Luz un punto importante; enseñar a los jóvenes a distinguir entre los verdaderos filósofos y aquellos que se dan ese rango sin merecerlo. Lo que lo convirtió en un crítico e impugnador del eclecticismo, declarando que «el método de la experimentación es eminentemente racional, pues no hace más que ceder a las instancias de la razón en practicar pruebas para conocerla».83 Método que se mostraba a su juicio, como única vía para alcanzar la verdad. Criterio último en total desacuerdo con la escuela ecléctica. En relación Zaira Rodríguez afirma que Luz hace suyo el «método inductivo-experimental»,84 con el que se opuso a los criterios y posiciones eclécticas. La culminación en la lucha por recrear en Cuba una filosofía libre; fue la polémica de 1838-1840 donde declara Luz la falsedad de la filosofía profesada por Cousin. Caracterizó a esta corriente de ser un «sistema tan mezquino en sí propio, que apenas puede profundizarse por cualquier lado, sin quedar impugnado, o arrollado. ¡Peregrina ocurrencia, sin duda, haber apellidado filosofía a la negación absoluta de toda ciencia!».85 Por tanto era necesario que la filosofía cubana trabajara por el camino de la crítica universal, confirmando el hecho de que la filosofía debía tomar un camino crítico, capaz de escoger las concepciones correctas que encaminaran a los pensadores al 83. . Luz y Caballero, José de la. Aforismos, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol. I, ed. cit., p. 102. .Rodríguez Zaira. «El sensualismo racional de José de la Luz y Caballero y su lucha contra el espiritualismo ecléctico del siglo XIX», en: Obras, La Habana, Editorial Ciencias Sociales, 1988, p.141. 85 . Luz y Caballero, José de la. Elencos y discursos académicos, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol. III, ed. cit., p. 108. 84.

(28) 27 conocimiento verdadero. Conocimiento que debía ser dirigido al empleo de un método que acabara con las limitaciones del eclecticismo cousiniano, que pretendía entenderlo como «la conciliación de todos los sistemas»,86 «una filosofía que contempla fríamente los sistemas, sin empeño por establecer ninguno».87 El desarrollo de la polémica se enraizó básicamente en la crítica al eclecticismo filosófico que se defendía en la Isla. Tratando Luz de deslegitimar la primacía el método especulativo sobre el experimental, argumentó la creación de una nueva forma de enseñanza, acabando así con «la escuela ecléctica» 88 que «ha ido a buscar la Filosofía a Grecia, Escocia y Alemania, dejándola en su propia tierra. Bueno es saber cómo piensan otros; pero mejor es pensar uno mismo»,89 esclareció. Por contrapartida su ideal se basaba en: El electivismo que provenía de su tío Caballero y de Varela. De aquí su tesis de electivismo crítico revolucionario: «todos los sistemas y ningún sistema: he ahí el sistema. Más fuerzas se necesitan para resistir a los dadores de remedios, que para combatir los mismos males».90 En este sentido, la distinción entre eclecticismo y electivismo ha subrayado Miguel Rojas «que el electivismo, tanto reformista como revolucionario, ha sido en teoría y método el fundamento epistémico del pensamiento de avanzada; y por consiguiente, ha sido crítico y creador respecto de las fuentes de que se nutrió».91. 86. . Ídem. . Ibídem, p.109. 88 . Ibídem, p 92. 89 . Ídem. 90 . Luz y Caballero, José de la: Aforismos, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol. I, ed. cit., p. 270. 91 . Rojas Gómez, Miguel. Andrés Bello: su época, la identidad-integración y vigencia de su pensamiento, inédito, pp.204-205, (en proceso de edición por Editorial de Ciencias Sociales). 87.

(29) 28 Crear. una. filosofía. auténtica,. alejándola. de. los. postulados. europeos. universalistas abstractos, que no ayudaban al contexto en que se desarrollaba la Isla. Legitimar un nuevo método de enseñanza, donde se inculcara, en sentido práctico, la realización de un nuevo método, que presente argumentos verdaderos. En tanto permita adquirir conocimientos verdaderos, encaminados al criterio de la «razón y experiencia».92 En consecuencia con la repercusión que tuvo la polémica, tanto a nivel nacional como internacional, se hacía inminente demostrar que el llamado sistema ecléctico mostraba una idea equivocada de la ciencia, «El eclecticismo no ha sabido formarse una idea de la ciencia. Su tendencia es más bien a la erudición, que no a la investigación».93 La cuestión fundamental para Luz, en cuanto a proceso de conocimiento verdadero se trata, es llegar al conocimiento por el camino de la investigación certera. Tesis que desprecia el eclecticismo al, formar al ecléctico como aquel que «admite o desecha opiniones de dondequiera que se presentan».94 El eclecticismo no se muestra original, toma o desecha aquello que le es más conveniente para divulgar su doctrina y que esta sea aceptada. Por lo que «el eclecticismo ha de ser forzosamente transitorio: nube que pasa por el sol para hacernos más apreciable su vivificadora luz».95 La reacción suscitada en Cuba, antes y durante el transcurso de esta polémica, fue intensa. Reafirmó la dimensión de pensador de Luz en cuanto a la fortaleza y demostración de sus tesis filosóficas, que sin menguar la problemática de la 92. . Luz y Caballero, José de la. Elencos y discursos académicos, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol. III, ed. cit., p. 111. 93 . Ibídem, p. 92. 94 . Ibídem, p .87. 95 . Ibídem, p. 101..

(30) 29 subjetividad del conocimiento refirmó la objetividad basada en la práctica experimental, a la vez que refirmó la importancia de combatir aquellas filosofías que como el eclecticismo justificaban el status colonial.. 1.3 El problema del objeto de la filosofía La filosofía de José de la Luz y Caballero como continuador de las ideas de Varela tiene un carácter concreto-situado. En su vasta obra Luz esclareció que «la filosofía es el bautismo de la razón» 96 y que además «renegar de la filosofía porque no siempre nos alumbre, es renegar del sol porque suele eclipsarse».97 Ve la «filosofía como la última y primera expresión de la razón humana»98 y como la ciencia destinada a explicar «el porqué del pasado, el cómo del presente y el cuándo del futuro».99 Sobre todo en el particular contexto de la Cuba colonial de las primeras décadas del siglo decimonónico, que por sus peculiaridades necesitaba de una ciencia que explicara desde la realidad nacional los fenómenos que se expresaban en la época, y sobre todo el futuro de la Isla, como aparece en la explicación de la función predictiva de su corpus filosófico. Entre las diversas funciones de la filosofía, José de la Luz, destacó la función crítica de ésta, en lo que denominó critica universal. Esta función se estrechaba con otra de las funciones significativas de la filosofía, la educativa. La fusión de ambas permitiría la necesaria reforma educativa y el desmantelamiento a las negativas influencias europeas, sin descartar las positivas.. 96. . Luz y Caballero, José de la. Aforismos, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol.I, ed. cit., p.90. . Ídem. 98 . Ídem. 99 . Ibídem, p. 89. 97.

(31) 30 No solo a la filosofía sino al filósofo, le dedicó especial atención en su obra. En relación a éste aclaró que «a los ojos del filósofo, que ve lo indispensable»100 no podía escapar la mínima necesidad del hombre. Además el filósofo debía responder con responsabilidad a «su naturaleza de producir pensamientos».101 Tesis con la que fue consecuente hasta el último momento. En cuanto a esta relación abogó por la realización de «una obra en que se examinen filosóficamente el origen y causas de cada una de las preocupaciones populares».102 Preocupaciones populares manifiestas, dado que «todos participan de las bendiciones de la filosofía»,103 puesto que proporciona remedios a los fenómenos sociales que analiza. Señaló que «El filósofo, como que es tolerante, será cosmopolita, pero ante todo debe ser patriota».104 Resaltando la expresión universal de la filosofía y al unísono su reflejo en la realidad concreta de una nación determinada. Por cuanto era necesario «fundar un plantel de ideas y sentimientos, así como de método»,105 permitiendo la «aclimatación de ella [la filosofía] en nuestro suelo» 106 y desembocando en la fundación de una «escuela de pensamientos y virtudes».107 Escuela de pensamiento que en el caso cubano dada las circunstancias sociales de la época, no necesitaba de «filósofos expectantes, ni eruditos de argentería, sino hombres activos de entendimiento, y más activos de corazón».108 El hombre cubano, no solo el filósofo; en tanto fuese activo de entendimiento y corazón sería capaz de hacer por su nación. Y en cuanto hace, transforma, cambia y revoluciona el entorno histórico-social en que vive. 100. . Ibídem, p. 99. . Ibídem, p. 100. 102 . Luz y Caballero, José de la. Elencos y discursos académicos, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol. III, ed. cit., p. 70. 103 . Ídem. 104 . Ibídem, p. 78. 105 . Ibídem, p. 125. 106 . Ídem. 107 . Ídem. 108 . Ídem. 101.

(32) 31 Es apreciable el lugar que ocupa en la filosofía lucista la relación teoría y práctica, entendiendo la segunda como consecuencia de la primera. Luz sostuvo: «para que la filosofía llene cumplidamente sus altos fines entre nosotros, fuerza es que ante todo la apliquemos como un remedio a nuestras presentes necesidades».109 Tesis que se relaciona con las expresadas por sus contemporáneos 110 Simón Rodríguez, Andrés Bello y más tarde Juan Bautista Alberdi. Además, demuestra la salida práctica que buscaba darle a la teoría. Pues a medida que la filosofía tributa a la solución de necesidades imperantes, resuelve cuestiones de bienestar popular y de desarrollo humano en general. Por un lado, la filosofía lucista propone el análisis y la crítica de la realidad social, desde el entorno teórico y por otro, se esfuerza en cambiar o solucionar las complejidades existentes, desde el entorno práctico. Sustentándose en una filosofía que tiene por objeto la razón humana y la expresión de ésta en la realidad social. A diferencia de las filosofías especulativas propugnó: «nosotros concebimos la filosofía en cierto modo como la concibieron los antiguos: un sistema de doctrinas […] que se ocupa en la exposición de las leyes del hombre y del universo, como en la práctica de sus pensamientos o acciones»,111 (la cursiva es nuestra). La denotación, en cierto modo, indica coincidencias y diferencias con las filosofías anteriores, recepción y distanciamiento que revela su postura propia. Además, en la postura de electivismo crítico y creador, aparecen como centro de su filosofía dos categorías centrales, las de teoría y práctica que constituyen una regularidad, como «ley» de su pensamiento. Su filosofía desemboca en la explicación de la acción, que puede y debe consistir en fomentar la riqueza de un país, de una región. Por tanto, la filosofía de José de las. 109. . Ibídem, p. 110. . Cfr. Rojas Gómez, Miguel. Identidad cultural e integración: desde la Ilustración hasta el Romanticismo latinoamericanos, ed. cit., pp. 131-138, 223-236. 111 . Ibídem, p. 107. 110.

(33) 32 Luz y Caballero se convirtió en un baluarte del pensamiento filosófico cubano del siglo XIX, al respecto expresó Roberto Agramonte: «humanista al que nada le era extraño, Luz era un hombre-luz, sinceridad, objetividad, un teórico exento de ismos».112 Su teoría, sin negar la autonomía de ésta, estaba dirigida a la sustentación de la práctica mediante el experimento, la lucha por la justicia, la revolución, la ética y la religiosidad solidaria. Por otra parte es necesario aclarar que, para Luz la filosofía al igual que la ciencia, «era un arma para la formación de las jóvenes generaciones de cubanos y una brújula para la orientación del pensamiento y de la conducta humana».113 Como en otras ciencias, la filosofía debía buscar el fundamento en las ideas y en el proceso del conocimiento y desde aquí tributar a la formación de un pensamiento abierto, comprometido y práctico. Luz y Caballero desarrollaró una filosofía universal concreta en pos de la realidad histórica de Cuba y América Latina y alejada de cualquier universalismo abstracto. En éste sentido propone la creación de una escuela filosófica con el objetivo de crear «una filosofía cubana que fuese tan filosofía como lo fue la griega para los griegos».114 Filosofía que se presenta necesaria para inculcar el carácter revolucionario y el sentido de pertenencia como cubanos, lo que ante todo, indica la relación de la filosofía con la formulación de valores fundacionales de la nación cubana, como el patriotismo. En aras de demostrar que la filosofía no debía violentar la universalidad concreta, señaló que «la humanidad tiene que pasar por ciertos. 112. . Agramonte, Roberto. «Don José de la Luz y la filosofía como ciencia de la realidad», prólogo a La polémica filosófica, t. I, Cuestión de método, La Habana, Biblioteca de Autores Cubanos, BAC, Editorial de la Universidad de la Habana, 1944, p. 34. 113 . Rodríguez Zaira: El sensualismo racional de José de la Luz y Caballero y su lucha contra el espiritualismo ecléctico del siglo XIX, ed. cit., p. 126. 114 . Luz y Caballero, José de la. Elencos y discursos académicos, en: José de la Luz y Caballero. Obras Vol. II, ed. cit., p. XX..

(34) 33 escalones».115 Y la filosofía en tanto responde al conocimiento humano y su aplicación en la realidad, debe adecuarse a las circunstancias [nacionales-regionales] y provocar soluciones certeras.. 115. . Luz y Caballero, José de la. Aforismos, en: José de la Luz y Caballero. Obras, Vol.I, ed. cit., p. 134..

(35) 34 Conclusiones parciales Aquí se ha enmarcado el pensamiento de José de la Luz y Caballero en el contexto de su época. Lo que nos permite hacer un análisis de como influyó el convulso siglo decimonónico en sus concepciones filosóficas, así como la influencia de pensadores europeos y cubanos dentro de la elaboración de sus principales tesis. Presentándose. Luz como un pensador que vislumbró el ascenso de una tendencia. filosófica apegada, principalmente, a las concepciones europeas y no a una filosofía con base en la originalidad de pensamiento. Justificando dicho predicado, la inalterable situación de los cubanos durante la primera mitad del siglo XIX. La crítica se convirtió en el eje principal de la filosofía lucista, mostrando la necesidad de reformular concepciones anteriores. Trató de que no se afianzara un sistema filosófico como el eclecticismo, que mostrara como máximo conservador del Estado colonial en la Isla, por eso impugnó a sus partidarios habaneros, los hermanos González del Valle. Luz continuó la tradición filosófica que provenía de Caballero y Varela, desarrollando la concepción del electivismo crítico revolucionario, de aquí las críticas a las filosofías modernas como las de Kant, el krausismo, incluso Hegel, a la vez que destacó aspectos positivos, con la mira puesta en una filosofía que sirviera a la formación de la juventud, y la libertad de la patria sometida al coloniaje. Insistió que era necesario predicar una filosofía consecuente que se mostrara creadora y reformadora de las concepciones escolástica caducas. Contribuyó a la reforma de la enseñanza en la Isla, que le daría la salida práctica al estudio de la misma. Propugnó Luz un magisterio consecuente, capaz de inculcar prácticamente el sentido de la reformulación de postulados, que, tarde o temprano llevarían a cabo un pensamiento social emancipador. Una de sus tesis consistió en la necesidad de una.

(36) 35 filosofía universal, concreto-situada, que contribuyera a resolver los achaques o problemas más diversos de la sociedad, ya en la libertad política, el necesario desarrollo económico, una educación activa, por tanto práctica. Y es muy significativo que plantease en cuanto el objeto de la filosofía el problema de la relación teoría práctica..

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