ENSEÑANZAS
2015
NEVILLE GODDARD
08/08/2015
INDICE
QUIÉS NEVILLE
GODDARD………3 CAMINO ESPIRITUAL DE NEVILLE
GODDARD………7 ACLARANDO A NEVILLE……….8 FUNDAMENTOS……… ………10 EL YO SOY……….. 13 LA IMPORTANCIA DE LA IMAGINACIÓN………..14 IMAGINACIÓN……… ………15
LOS 10 ASPECTOS DE LA PLEGARIA CORRECTA………..34
EXTRACTOS DEL ESCRITO DE LA PLEGARIA CORRECTA DE NEVILLE
GODDARD……… ………..42
EL PRIMER
TUYO PARA QUE LOS
TOMES……….51 TU SUPREMO
DOMINIO……….57 EL ESTADO DE CONCIENCIA LO ABARCA
TODO………....67 LA FUENTE……… …67 ESTADOS DE CONCIENCIA……….68 DESEO……… ………69 LA OBRA……… …70 LA REVISIÓN……….... ..72 EL SUPREMO PODER DE DIOS………..73 CAMNA DOBRE EL AGUA………80 ALCANZA EL ESTADO DE ÁNIMO……….87 EL JUEGO DE LA VIDA………103
PODER QUE OBRA MARAVILLAS………...112 CREELO EN TU INTERIOR………....119 YO RECUERDO CUANDO………..128 CAMINA POR FE………...135 ASUNCIÓN PERSISTENTE……….141 EL ARTE DE MORIR………..149 EL SECRETO DE LA ORACIÓN……….157 FE EN DIOS………....16 3 VIVE LA RESPUESTA AHORA………..169 ENTRA EN LA IMAGEN………177 LEY DE LA ASUNCIÓN………189
¿QUIÉN ES NEVILLE GODDARD?
Neville Goddard, más conocido como Neville, fue uno de los maestros más influyentes y discretamente dramáticos en el campo del Nuevo Pensamiento por muchos años... En una simple pero en cierto modo
elegante conferencia de una hora, Neville era capaz de aclarar la naturaleza de Dios y la relación de Dios con cada persona. Él hablaba de Dios en términos íntimos como si Le conociera muy bien, lo cual hizo.
Joseph Murphy, un escritor y conferenciante que estudió con Neville en la ciudad de Nueva York, dijo de él: “Neville puede llegar a ser reconocido como uno de los místicos más grandes del mundo.”
Nacido el 19 de febrero de 1905 en Barbados (Antillas Británicas), Neville fue el cuarto hijo en una familia de nueve niños y una niña. Un día alguno de ellos estaban jugando cerca de una vieja cabaña barrida por el viento en el mar. Una vidente vivía en la cabaña y les leyó el futuro. Los hijos mayores ejercerían profesiones, en medicina y negocios. Esas predicciones se hicieron realidad. A día de hoy la familia Goddard es una de las familias más prominentes e influyentes de la isla.
“No toques al cuarto,” dijo la vidente, señalando con el dedo a Neville, “él tiene una misión especial que llevar a cabo en el mundo – de Dios.” Y para Neville, “Viajarás a un país lejano y pasarás tu vida allí.” Esta predicción también se hizo realidad. Siendo un hombre joven se fue a Estados Unidos y trabajó en algunos de los grandes almacenes de la ciudad de Nueva York. Más tarde, trabajó en el teatro en la compañía de los hermanos Shubert
Bajo circunstancias inusuales, conoció a un judío negro llamado Abdullah, que daba conferencias sobre cristianismo. Neville fue a escucharle, medio protestando, para satisfacer la constante insistencia de un amigo, “Cuyo juicio no respetaba,” dijo Neville, “porque no hacía más que pobres inversiones financieras.”
Neville dijo que estaba sentado en el auditorio esperando a que comenzara la conferencia, cuando el orador – que nunca había
conocido a Neville, bajó por el pasillo desde la parte posterior del auditorio hasta el escenario.
“¡Llegas tarde, Neville!” dijo Abdullah, “¡Seis meses tarde! Los hermanos me habían dicho que te esperara. Yo permaneceré aquí hasta que hayas recibido todo lo que debo darte. Luego partiré [de este plano].” A partir de esta presentación, Neville estudió con Abdullah siete días a la semana por siete años.
“Abdullah me enseñó hebreo, me enseñó la Cábala, y me enseñó más sobre el cristianismo real (esotérico) que cualquiera que yo haya conocido”, declaró Neville.
Neville originalmente llegó a los Estados Unidos para estudiar arte dramático a la edad de diecisiete años (septiembre de 1922). En 1932 abandonó el teatro para dedicarse por completo a sus estudios de misticismo cuando comenzó su carrera como conferenciante en la ciudad de Nueva York. Después de viajar por todo el país, finalmente estableció su hogar en Los Ángeles donde, a finales de los 50's, dio una serie de charlas en televisión y radio, y por muchos años, dio conferencias con regularidad a grandes audiencias en el Teatro Wilshire Ebell. En la década de 1960 y primeros años de los 70's, se limitó a dar la mayoría de sus conferencias en Los Ángeles, Nueva York y San Francisco.
Neville dijo una vez que si se quedara varado en una isla y se le permitiera tener únicamente un libro él elegiría la Biblia sin dudarlo. Y que si pudiera presionar y conseguir varios más, añadiría el Diccionario Metafísico de los Nombres Bíblicos de Charles Fillmore, los libros de William Blake (“... ¿Por qué estamos aquí temblando, llamando a Dios para que nos ayude y no a nosotros mismos en quienes Dios habita?”) y los Comentarios de [Maurice] Nicoll. Estos eran los libros que él recomendaba en sus conferencias.
En sus conferencias y libros, Neville solamente hablaba de la Ley, fue así hasta el año 1959, “Pues yo no supe de la Promesa hasta que empecé a experimentarla y empezó a desarrollarse en mí a principios de ese verano y continuó haciéndolo durante los siguientes tres años y medio. Y esto es bíblico,” solía decir, “léelo en el Libro de Daniel en donde se le hace referencia como 'un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo' [Daniel 12:7]. Se trata de 1.260 días en tu experiencia de ella.” En su uso de la Ley, solía contar cómo logró viajar por mar de Nueva York a Barbados para ver a su familia durante la Gran Depresión, sin nada de dinero en sus bolsillos. Contaba cómo por medio del uso del poder de la imaginación consiguió que le licenciaran del servicio militar con honores para continuar con sus conferencias durante la Segunda Guerra Mundial. Les contaba a sus audiencias en San Francisco, en las décadas de 1950 y 1960, historias de cómo otros habían hecho uso de la Ley. Habló de ello en televisión y radio en el área de Los Ángeles, “Aprended a usar vuestro poder imaginario, con amor, en beneficio de los demás, pues el Hombre está moviéndose en un mundo donde todo está sujeto al poder de su imaginación”, enseñaba.
A finales de los 60's y principios de los 70's, Neville dio más énfasis a la Promesa después de haberla experimentado. El uso del poder de la imaginación puede cambiar las circunstancias, pero es todo temporal, – “y se desvanecerá como el humo”, afirmaba con otro movimiento de su mano. “Oh, puedes usarlo para hacer una fortuna, para volverte conocido en el mundo – para todo lo que quieras – pero tu verdadero propósito aquí es cumplir las Escrituras”, de modo que él lo subordinó (subordinó la Ley a la Promesa) y se interesó sobremanera en escuchar relatos de aquellos que habían experimentado la Promesa, y en compartir tales relatos, tal y como había hecho anteriormente con las historias sobre el uso de la Ley.
En los últimos años de su vida dijo, “Sé que mi tiempo es corto. He terminado el trabajo que fui enviado a hacer y ahora estoy ansioso por partir. Sé que no volveré a aparecer en este mundo tridimensional ya que la Promesa se ha cumplido en mí. En cuanto a dónde voy, os conoceré allí como os he conocido aquí, pues todos somos hermanos, infinitamente en amor mutuo.”
Sobre este descubrimiento que Neville llamó la “Promesa” de Dios, no hay nada que ninguna persona pueda hacer para ganarla. Es pura Gracia y llega a su debido tiempo.
Si no la experimentas en esta vida, entonces, ¿qué?
“Pasas a través de una puerta – eso es todo lo que la muerte es,” decía Neville, “y – eres restaurado a la vida instantáneamente en un mundo como este – igual que este mundo,” le gustaba decir a su audiencia con un movimiento de su mano, “y sigues allí con los mismos problemas que tenías aquí, sin perder tu identidad – sin vejez, sin ceguera, sin ser un lisiado, si es que partiste de esta vida bajo esas condiciones, sino joven. Ellos crecen y se casan, y mueren allí, también, con todo el miedo a la muerte que tenemos aquí. Y si mueren allí sin experimentar la Promesa, son devueltos a la vida una y otra vez en un lugar más adecuado para el trabajo que todavía ha de hacerse en ellos. Y continúa hasta que 'Cristo sea formado en vosotros' y como 'hijos de la resurrección' salís de este mundo de muerte para nunca más entrar en él.”
“Naciste una vez a través del útero de una mujer, una vez de arriba”, Neville insiste en que no pasas a través de un útero de nuevo.
¿Qué hay del miedo que muchos tienen a un infierno y condena eternos? En respuesta a esta pregunta que le hacían con frecuencia, Neville respondía con una cita de las Escrituras, “'Ni uno solo se
perderá en toda mi santa montaña'. Tú eres Dios y, ¿cómo podría Dios condenarse a Sí Mismo eternamente?
Hasta que despertemos y hagamos este descubrimiento, tenemos el privilegio de usar una Ley, dada por Dios, para “amortiguar los golpes de la vida”. La Ley, enunciada sucintamente es esta, en palabras de Neville: “La imaginación crea la realidad”.
Neville hablaba sin apuntes y finalizaba sus conferencias con preguntas y respuestas. Cuando le preguntaban si tenía a la venta grabaciones de sus conferencias, él respondía, “Yo no tengo grabaciones. Otros aquí están grabando mis conferencias para un uso privado, me parece perfecto. Pero yo no tengo grabaciones.”
Existen [a día de hoy] muchas grabaciones de sus conferencias en Los Ángeles y San Francisco circulando, gracias a la lealtad y dedicación de muchos de sus estudiantes y amigos que han preservado gran parte de lo que él dijo. Sus libros se siguen publicando también.
Neville partió del plano terreno el 1 de octubre de 1972, en Los Ángeles. Aunque la carrera de Neville tuvo su punto álgido a finales de los 50's y principios de los 60's, en la actualidad su mensaje continúa encontrando un lugar en los corazones de los lectores espirituales por todo el mundo.
EL CAMINO ESPIRITUAL DE NEVILLE
Para los(as) interesados(as) en ir más allá de esta experiencia terrenal (necesaria, por cierto, pues es parte del plan de Dios), o en alcanzar lo que comúnmente se conoce como “iluminación”, os comento brevemente cuál es el camino espiritual que Neville había enseñado mientras estuvo encarnado como un hombre de carne y hueso. En sus conferencia y libros habla de ello repetidas veces, pero como sé que
pocos de los que siguen este blog saben inglés, os lo resumo en nuestro idioma para que os quede bien claro.
Primero de todo, Neville decía que si ya eras capaz de aceptar por completo su enseñanza significaba que estabas muy cerca de alcanzar la iluminación o el despertar de tu divinidad interior. Luego, él explicaba que si pones en práctica el arte de la revisión a diario, esto es, si usas la imaginación amorosamente para beneficio tuyo y de los demás constantemente, todos los días, progresivamente irás despertando el Ser Divino en ti, esto será acompañado por sueños y visiones reveladores además de experiencias místicas personales hasta que finalmente tú despiertes por completo como Dios.
Si no estás interesado en alcanzar ninguna iluminación, no pasa nada, igualmente puedes hacer uso de tu imaginación para realizar todos tus deseos en esta vida, pero los que tengan una inclinación fuerte hacia lo espiritual o lo místico, ahora ya saben que aquí tienen otro camino válido (si les resuena esta enseñanza) para la realización del Ser.
Por último comentar que Neville considera que la Biblia es la verdad, que todo lo que dicen las Escrituras es cierto (por eso él la utiliza como base de su enseñanza) y que el mensaje bíblico fue recibido por inspiración divina, pero la Biblia no va dirigida a la persona de carne y hueso sino a la imaginación. Ése es el error que ha cometido el hombre al interpretarla. La Biblia de principio a fin relata el viaje de la imaginación desde que cae del estado divino a este mundo de sombras y se duerme profundamente olvidándose por completo de todo, hasta que despierta y se vuelve plenamente consciente (recupera la memoria) de su verdadero Ser eterno que es amor sabiduría y poder infinitos.
Neville siempre dice: “Asume la sensación de tu deseo cumplido y trata de darle todos los tonos de la realidad y toda la viveza sensorial posible” y “Una asunción, aunque falsa, si se persiste en ella se materializará en un hecho”.
En otras palabras, asume la sensación del deseo cumplido hasta que la sientas natural, hasta que en tu imaginación tengas la completa seguridad, la total certeza, de que las cosas realmente son así como tú deseas. Entiende bien que digo en tu imaginación, cuando te sumerges por completo en la escena de tu deseo y has dejado fuera de la ecuación a tu razón y tus 5 sentidos. Tal vez necesites practicar esa asunción unas cuantas veces antes de que así sea. Pero te lleve más o menos tiempo conseguirlo, en el momento en que te sea natural, la manifestación de tu deseo tiene que aparecer. Es la Ley.
Todo expresa su naturaleza de manera automática y sin esfuerzo y nada puede expresar lo que no es. Así que si deseas expresar algo en tu vida primero debes adquirir su naturaleza. Para adquirir la naturaleza de la cosa deseada debes de identificarte completamente con ella. Imagina que eres la persona que deseas ser o que tienes lo que deseas tener. Imagina y siente lo mejor que puedas que eres o tienes lo que deseas. Tiene que haber una fusión total entre ti y el objeto de tu deseo. Persiste en asumirlo. Tienes que lograr que se sienta natural para ti. En el momento en que la sensación de tu deseo cumplido te sea la cosa más normal del mundo, entonces es cuando verás manifestarse tu nueva naturaleza.
TAMBIÉN,DICE,NEVILLE:
“Cuando te apropias un estado como si lo tuvieras, la actividad del día será desviar de tu mente todos los pensamientos ansiosos de modo
que no busques señales.”
todos los pensamientos ansiosos, de duda y de negación de nuestro deseo. Está muy bien visualizar por unos minutos o por un rato a diario, pero luego durante el resto del día, ¿qué hacemos con nuestros pensamientos? Como bien sabemos, la única manera de desactivar un pensamiento es activando otro distinto. Debemos pues, buscar siempre pensamientos que afirmen nuestros deseos, que vayan a favor de ellos. Contra más pensamientos de ese tipo busquemos, mejor. Y ya no sólo sobre nuestros deseos sino sobre cualquier tema que nos preocupe o nos haga sentir mal. Cada vez que venga a nuestra atención algo que consideremos negativo, no le demos cobijo sino que redirijamos nuestra mente con pensamientos positivos sobre el tema. Cambiemos nuestra percepción de los hechos. Sólo uno mismo puede determinar cuáles son los pensamientos que mejor le sirven. Y muy importante: para saber si un pensamiento afirma nuestro deseo y va a su favor tenemos que advertir si nos produce alivio, paz, bienestar y alegría. Si no es así, entonces se trata de un pensamiento que va en contra de él y debemos descartarlo.
Hay un libro muy bueno que habla de todo esto y aprovecho para recomendarlo porque a mí me ayudó y enseñó mucho. Se trata de EL INCREÍBLE PODER DE LAS EMOCIONES de Esther y Jerry Hicks. Encuentro que es un complemento perfecto para las enseñanzas de Neville.
Por último, disfrutad del proceso creativo. Nunca os pongáis a visualizar con agobio, tensión o estrés. Somos poderosos seres creadores, es nuestra naturaleza, así que nada mejor que visualizar gozándolo y disfrutar todo el día cuando seleccionamos sólo pensamientos que nos son útiles y permiten que se materialicen nuestros deseos rápidamente
Con un tema tan vasto, es sin duda una tarea difícil resumir en unos cientos de palabras lo que considero las ideas más básicas en las que, los que buscan la comprensión de la metafísica, deberían ahora concentrarse. Voy a hacer lo que pueda, en la forma de tres fundamentos. Estos fundamentos son: Autobservación, Definición de Objetivo y Desapego.
El propósito de la verdadera metafísica es producir un renacimiento o cambio radical en el individuo. Tal cambio no puede tener lugar hasta que el individuo descubra primero el yo que él quiere cambiar. Este descubrimiento puede ser hecho sólo a través de una observación acrítica de sus reacciones a la vida. La suma total de estas reacciones define el estado de conciencia del individuo, y es el estado de conciencia del individuo lo que atrae las situaciones y circunstancias de su vida.
Así que el punto de partida de la verdadera metafísica, en su aspecto práctico, es la Autobservación, con el fin de descubrir las reacciones de uno a la vida; reacciones que forman el yo secreto de uno – la causa de los fenómenos de la vida.
Con Emerson, acepto el hecho de que “El hombre se rodea de la verdadera imagen de sí mismo... lo que somos, eso es sólo lo que podemos ver”.
Hay una relación definida entre lo que es exterior y lo que es interior en el hombre, y son siempre nuestros estados interiores los que atraen nuestra vida externa. Por lo tanto, el individuo siempre debe comenzar con él mismo. Es el yo de uno lo que debe ser cambiado.
El hombre, en su ceguera, está bastante satisfecho consigo mismo, pero le disgustan profundamente las circunstancias y situaciones de su vida. Él se siente así sin saber que la causa de su disgusto no se encuentra en la condición ni en la persona con quien está disgustado,
sino en el yo mismo que tanto le gusta. Sin darse cuenta de que "se rodea de la verdadera imagen de sí mismo" y que "lo que es, eso sólo es lo que puede ver", se sorprende cuando descubre que ha sido siempre su propio engaño lo que le hizo desconfiado de los demás.
La Autobservación revelaría a este ser engañoso en todos nosotros, y éste debe ser aceptado antes de que pueda haber cualquier transformación de nosotros mismos.
En este momento, trata de percibir tu estado interior. ¿A qué pensamientos estás consintiendo? ¿Con qué sentimientos estás identificado? Debes ser siempre cuidadoso cuando estás dentro de ti mismo.
La mayoría de nosotros pensamos que somos amables y cariñosos, generosos y tolerantes, indulgentes y nobles; pero una observación acrítica de nuestras reacciones a la vida revelará un yo que no es en absoluto amable y cariñoso, generoso y tolerante, indulgente y noble. Y es este yo el que debemos primero aceptar y entonces dedicarnos a cambiar.
Renacer depende del trabajo interior sobre uno mismo. Nadie puede renacer sin cambiar este yo. Cada vez que un nuevo conjunto de reacciones entra en la vida de una persona, un cambio de conciencia ha tenido lugar, un renacimiento espiritual ha ocurrido.
Habiendo descubierto, a través de una observación acrítica de tus reacciones a la vida, un yo que debe ser cambiado, tú debes ahora formular un Objetivo. Es decir, debes definir el que te gustaría ser, en lugar de él que verdaderamente eres en secreto. Con este Objetivo claramente definido, debes, durante todo el día de vigilia consciente, percibir cada una de tus reacciones respecto a este Objetivo.
La razón para esto es que cada uno vive en un estado definido de conciencia, estado de conciencia que ya hemos descrito como la suma
total de sus reacciones a la vida. Por lo tanto, al definir un Objetivo, estás definiendo un estado de conciencia que, como todos los estados de conciencia, debe tener sus reacciones a la vida. Por ejemplo: si un rumor o un comentario ocioso podría causar una reacción de ansiedad en una persona y ninguna reacción en otra, esto es una prueba positiva de que las dos personas están viviendo en dos estados de conciencia diferentes.
Si tú defines tu Objetivo como un noble, generoso, seguro, amable individuo – sabiendo que todas las cosas son estados de conciencia – puedes decir fácilmente si eres fiel a tu Objetivo en la vida observando tus reacciones a los acontecimientos de la vida diaria. Si eres fiel a tu ideal, tus reacciones se conformarán a tu Objetivo, pues tú estarás identificado con tu Objetivo y, por tanto, estarás pensando desde tu Objetivo. Si tus reacciones no están en armonía con tu ideal, es un signo seguro de que estás separado de tu ideal y sólo estás pensando en él. Supón que eres el ser amable que quieres ser, y percibe tus reacciones durante todo el día respecto a esa suposición; pues tus reacciones te dirán el estado en el que estás operando.
Aquí es donde el tercer fundamento – el Desapego – entra. Habiendo descubierto que todo es un estado de conciencia hecho visible y habiendo definido ese estado particular que queremos hacer visible, ahora nos ponemos a la tarea de entrar en tal estado, pues debemos movernos psicológicamente desde donde estamos a donde deseamos estar.
El propósito de practicar el Desapego es separarnos de nuestras reacciones presentes a la vida y apegarnos a nuestro Objetivo en la vida. Esta separación interna debe ser desarrollada por la práctica. Al principio, parecemos no tener poder para separarnos de nuestros estados internos indeseables, simplemente porque siempre hemos tomado cada humor, cada reacción, como algo natural y hemos llegado
a identificarnos con ellos. Cuando no tenemos idea de que nuestras reacciones son sólo estados de conciencia de los que es posible separarnos, damos vueltas y vueltas en el mismo círculo de problemas – no viéndolos como estados internos, sino como situaciones externas. Practicando el Desapego, o la separación interior, podemos escapar del círculo de nuestras reacciones habituales a la vida. Es por eso que tenemos que formular un Objetivo y constantemente percibirnos a nosotros mismos respecto a este Objetivo.
Esta enseñanza comienza con la Autobservación. En segundo lugar, pregunta: "¿Qué quieres?" Y luego enseña el Desapego de todos los estados negativos y el apego a tu Objetivo. Este último estado – el apego a tu Objetivo – se logra asumiendo frecuentemente la sensación de tu deseo cumplido.
Debemos practicar el separarnos de nuestros estados de ánimo y pensamientos negativos en medio de todos los problemas y desastres de la vida diaria. Nadie puede ser diferente de lo que es ahora a menos que comience a separarse de sus reacciones presentes y a identificarse con su Objetivo. El Desapego de los estados negativos y la asunción del deseo cumplido deben ser practicados en medio de todas las bendiciones y maldiciones de la vida.
El camino de la verdadera metafísica se encuentra en medio de todo lo que está pasando en la vida. Debemos practicar constantemente la Autobservación, pensar desde nuestro Objetivo, y el Desapego de los estados de ánimo y pensamientos negativos si queremos ser hacedores de la verdad en vez de meros oyentes.
Practica estos tres fundamentos y te elevarás a niveles cada vez más elevados de conciencia. Recuerda, siempre, es tu estado de conciencia lo que atrae tu vida. ¡Empieza a subir!
Neville tiene algo en común con la gran tradición India de "Advaita Vedanta," que es el "Yo Soy." Nuestro sentido de identidad es la única cosa que trasciende este ser físico y nos une con el ser superior. Cuando permanecemos en el sentido del "Yo Soy," éste nos guiará a lo divino – deben volver su atención del exterior y los sentidos físicos al interior, hacia el aspecto divino del ser.
"Ahora bien, no pueden cambiar su "yo" antes de primero encontrarlo -- se encuentra por medio de una observación sin críticas del ser. El descubrimiento de su ser (su "yo") es esencial, pues es la única causa de todo lo que observan." – Neville
"Sientan silenciosamente que son el Yo Soy, no pongan condiciones, sino piérdanse en el sentimiento de no tener forma. Cuando se obtiene esta expansión de conciencia, muévanse a la forma del nuevo concepto, sintiéndose en el estado del deseo cumplido. Hagan esto y descubrirán que dentro de este profundo ser, todas las cosas son divinamente posibles. Cualquier cosa que ustedes conciban ser mientras se encuentren en su estado de conciencia sin forma, les parecerá muy natural obtenerlo." – Neville
"Con el objeto de obtener lo que está más allá de su conciencia actual, deben nadar en las aguas donde nadan sus deseos. Esto se hace sacando su atención del problema actual y permaneciendo en el sentimiento de solamente existir. Díganse una y otra vez, 'Yo soy; Yo soy; Yo soy.'" – Neville
LA IMPORTANCIA DE LA IMAGINACIÓN
La imaginación es la capacidad de formar una imagen mental de algo que no es percibido por los sentidos. Es la capacidad de la mente para construir escenas mentales, objetos o eventos que no existen, que no están presentes o que han sucedido en el pasado. La memoria es en
realidad una manifestación de la imaginación. Todo el mundo posee cierta capacidad de imaginación. En algunos puede estar muy desarrollada y en otros puede manifestarse en una forma más débil. Se manifiesta en distintos grados en diferentes personas.
La imaginación hace posible experimentar todo un mundo dentro de la mente. Te da la capacidad de mirar cualquier situación desde un punto de vista distinto, y le permite a uno explorar mentalmente el pasado y el futuro...
La imaginación no se limita a sólo ver imágenes en la mente. Incluye a los cinco sentidos y a todos los sentimientos. Uno puede imaginar un sonido, un sabor, un olor, una sensación física o un sentimiento o una emoción. Para algunas personas es más fácil ver imágenes mentales, a otros les resulta más fácil imaginar un sentimiento, y algunos se sienten más cómodos imaginando la sensación de uno de los cinco sentidos. El entrenamiento de la imaginación da la capacidad de combinar todos los sentidos.
Una imaginación desarrollada y fuerte no te convierte en un soñador ni en un incompetente. Por el contrario, fortalece tu capacidad creativa, y es una gran herramienta para la recreación y la remodelación de tu mundo y de tu vida...
La imaginación tiene un gran papel y un gran valor en la vida de cada uno. Es mucho más que simple ocioso soñar. Todos la usamos, consciente o inconscientemente, en la mayoría de nuestros asuntos diarios. Usamos nuestra imaginación cada vez que planeamos una fiesta, un viaje, nuestro trabajo o una reunión. La usamos cuando describimos un evento, al explicar cómo llegar a determinada calle, al escribir, al contar una historia o cocinar un pastel...
Visualizar un objeto o una situación, y repetir con frecuencia esta imagen mental, atrae el objeto o la situación a nuestras vidas. Esto nos abre nuevas, vastas y fascinantes oportunidades.
Esto significa que debemos pensar sólo en una manera positiva acerca de nuestros deseos, de lo contrario podemos crear y atraer a nuestras vidas acontecimientos, situaciones y personas que en realidad no queremos. Esto es realmente lo que la mayoría de nosotros hacemos, porque no usamos el poder de la imaginación correctamente...
La falta de entendimiento del poder de la imaginación es responsable por el sufrimiento, la incompetencia, las dificultades, los fracasos y las experiencias de infelicidad de las personas. Por alguna razón, la mayoría de la gente tiende a pensar de una manera negativa. No esperan el éxito.
Esperan lo peor, y cuando fracasan, creen que el destino está en su contra. Esta actitud se puede cambiar, y entonces la vida mejorará en consecuencia.
La comprensión de cómo usar tu imaginación correctamente, y poner este conocimiento en práctica para tu propio beneficio y el de los demás, te pondrá en el camino dorado para el éxito, la satisfacción y la felicidad.
IMAGINACIÓN
El tema de hoy es “Imaginación”. En el libro de Hechos, capítulo 17, leemos la historia de Pablo que pasaba por medio de los Atenienses, y él llamó a estos hombres, porque veía esta inscripción una y otra vez. Él dijo: “Mientras pasaba… vi un altar con esta inscripción: ‘Al dios
desconocido’. Pues lo que vosotros adoráis sin conocer, eso os anuncio yo.”
“Él no está lejos de cada uno de nosotros, porque en él vivimos y nos movemos y existimos.” (Hechos 17: 23, 27, 28)
El gran Blake lo dijo de manera diferente. Esto es lo que dijo Blake: “Todo lo que observas, aunque parezca estar afuera, está adentro, en tu Imaginación, de la cual este Mundo de Mortalidad no es más que una sombra.” (Jerusalén)
Luego dijo: “Babel se burla…”. Todos estamos familiarizados con lo que Babel representa: la confusión de las lenguas, no hay dos creyendo en el mismo dios. Aunque no estén hablando diferentes idiomas, pero hablando en una lengua, tienen diferentes conceptos del poder creativo del universo. Entonces así dijo:
Babel se burla diciendo que no hay Dios, ni Hijo de Dios, que Oh tú, Imaginación Humana, Oh Cuerpo Divino de arte eres todo un delirio, pero Yo te conozco Oh Señor…
El equipara a Dios y a su hijo con la Imaginación Humana. Para él y para el orador, la Imaginación Divina es lo mismo que la palabra “Jesús”. Así que, cuando pienso en Jesús, yo no veo a un ser afuera de mi propia maravillosa imaginación humana. ¿No se nos dice, en las Escrituras: “Con Dios todas las cosas son posibles”? (Mateo 19:26 y Marcos 10:27). También se nos dice en las Escrituras: “Todas las cosas son posibles para el que cree” (Marcos 9:23). Eso es de las Escrituras. El poder de creer es Dios mismo.
Así que Dios en el hombre, es su propia maravillosa imaginación. Es difícil para el hombre adaptarse a esto, dado a que ha sido entrenado para buscar afuera algún dios al que adorar. Vamos a la iglesia y la mente se enfoca hacia afuera hacia algún dios, y pinta una palabra de alguien delante del cual debemos doblarnos y arrodillarnos y negarnos
a nosotros mismos. Pero eso no es lo que las Escrituras enseñan realmente. Las Escrituras nos enseñan que, el poder que crea el universo entero no está fuera del hombre, sino que dentro del hombre, como su propia y maravillosa imaginación humana. Ése es el poder creativo del mundo. Todas las cosas existen en la Imaginación humana, así que si la palabra “Dios” te causa rechazo, trata de hacer el ajuste dentro de ti y comienza a creer que el Dios de la Cristiandad, el Señor Jesús de la Cristiandad, es tu propia Imaginación.
Si todas las cosas son posibles para Dios, y Dios es tu Imaginación, entonces debería ser posible para ti.
Ahora, yo hago la pregunta. Creo que lo he dicho de manera suficientemente simple, cómo puedes probarlo, cómo puedes entrar en un estado. Creo que lo he dicho para la satisfacción de la mayoría de la gente, que somos el poder operante. Escucharlo, recitarlo, perpetrarlo en la memoria, no es suficiente. Debemos aplicarlo, porque nosotros somos el poder operante.
Unos días antes de que cierre en Los Ángeles, me retiré temprano, quizás a las 9 y media, o 10 de la noche, y comulgué conmigo mismo. ¿A quién podría acudir? “Entonces”, me dije a mí mismo, “He dicho todo lo que he escuchado desde adentro mío, todo lo que he experimentado respecto a la Ley, lo he dicho. He dicho lo que he experimentado respecto a la Promesa. ¿Podría decirles algo más sobre la Ley que podría hacerlo un poco más simple? ¿Qué puedo decir que aún no haya dicho?”
Así que le pregunté a las profundidades de mi propio ser para que me lo muestren, que me muestre exactamente lo que podría decir que aún no haya dicho. Bueno, en las horas que uno se levanta a hacer pipí en la madrugada, un poco después de las 4 de la mañana, mientras estaba volviendo de las profundidades de mi propio ser, esto es lo que experimenté: Estaba en una nave espacial dirigiéndome hacia la luna.
Ahora, todo está en la Imaginación de uno, porque el soñador es la Imaginación de uno. Eso es la causa de todo. Primero que nada, déjenme que les diga que todo en este mundo contiene dentro de sí mismo la capacidad de significado simbólico. Así que, la luna tiene dentro de sí la capacidad de significado simbólico. Yo me dirijo hacia la luna.
Ahora, ustedes escucharon la expresión una y otra vez: “Oh, él quiere llegar a la luna”. Podría ser una ambición basada en tu deseo social. Tú quieres trascender las limitaciones de tu mundo donde has nacido. O podría ser una ambición financiera, y amigos que te conocen dirán de ti: “Él quiere llegar a la luna”. O podría ser un tirano tratando de conquistar la tierra. Hemos tenido a Hitler, a Stalin, a Alejandro el Grande, y a Napoleón. Todos estos querían conquistar la tierra, querían llegar a la luna. Ahora estamos al borde de pisar la luna realmente, así que llegaremos a este objeto en el espacio.
Pero olviden esa parte. Yo estoy pidiendo por luz, para que pueda tirar un poco de luz sobre la Ley, cómo realizar mi objetivo en este mundo de una manera más simple de la que hasta ahora he logrado explicarla exitosamente, y esta es la visión: Estoy en esta nave y me dirijo hacia la luna. Hay otras personas conmigo en la nave. En vez de aterrizar en la luna, fui hacia adentro de la luna a través de un largo, largo túnel – un túnel más ancho que la profundidad de esta habitación. El objeto está muerto, tan muerto como pueda estarlo.
Le digo a alguien en la nave: “¿Me puedo bajar?”, y él dijo: “Por supuesto”. Me bajé en este cuerpo muerto en el espacio, la luna. Había pequeños objetos a la venta, objetos hechos en la tierra y puestos en la luna para vender a los turistas. Eran baratos, baratos sin medida, hechos de arcilla: pequeñas tazas, pequeños platillos, pequeños platos, pequeños ornamentos, pero ¡lo más barato de lo barato! No podrías conceder nada más barato en apariencia y calidad.
Y allí estaban, hechos en la tierra para vender en la luna, así como una feria en un carnaval. Los levanté, los examiné, y pensé: “Aquí, a un cuarto de millones de millas lejos, el hombre hizo estas cosas, las puso en la luna para vender a turistas”. ¿Cuál era el significado de esta visión? Todas las ambiciones del hombre son como la arcilla. Todas se convertirán en polvo.
Un hombre murió aquí el otro día en Texas. El comenzó como un niño pobre y dejó una herencia de quinientos millones de dólares, pero dejó la herencia. Él alcanzó la agradable y madura edad de setenta y cinco, pero cada centavo lo dejó atrás. Y aquellos que ahora tienen billones, dejarán cada centavo detrás de ellos, tal como si fueran hechos de polvo.
Aun así, yo me hice la pregunta a mí mismo y las profundidades de mi propio ser me respondieron: así que ¿Cuál es el significado del sueño? Dile al hombre que, no es que él no pueda tener todo lo que desea, ciertamente el debería tenerlo; será perdido de todas maneras, pero él lo puede obtener. Así que, ¿Qué otro punto me hizo tomar conciencia? Éste es el punto: en vez de aterrizar en la luna, fui adentro de la luna. Blake hace esta declaración: “Si el espectador puede entrar en las imágenes en su Imaginación, dirigirse a ellas en su carroza de fuego de su pensamiento contemplativo, si él puede hacerse amigo y compañero de cualquiera de estas imágenes en su imaginación”; bueno, él enfatiza: “entrar en la imagen”, no contemplarla como algo afuera de él.
Yo ahora contemplo la Ciudad de Nueva York. La estoy viendo desde San Francisco. Si mi deseo esta noche es estar en la Ciudad de Nueva York, digo que no tengo el tiempo, o quizás que no me da el presupuesto por mi falta de fondos, o ¿quizás mis compromisos me atan aquí? No sé, aun así, mi deseo es estar en la Ciudad de Nueva York.
Yo debo, si quisiera realizarlo a pesar de las limitaciones que ahora me rodean (dinero, falta de tiempo, obligaciones, llámalo como quieras), aun así quisiera estar en la Ciudad de Nueva York. Yo debo entrar en la imagen que ahora es algo en la superficie de mi mente “allá afuera”, a 3000 millas de distancia. Estando parado aquí, debo dejar afuera la creencia de que estoy en San Francisco.
Conociendo bastante bien a la Ciudad de Nueva York, yo asumiría que estoy parado en la parte más conocida de Nueva York y dejaría que me rodee. Debo estar ahí adentro, y luego pensar en San Francisco. Ahora debo ver a San Francisco a 3000 millas al oeste de donde estoy, como ahora veo a Nueva York a 3000 millas al este de donde estoy. Si voy a ese estado y permanezco en él y lo hago natural, aunque permanezca ahí por un pequeño tiempo, un minuto o algo así, luego abro mis ojos, “estoy en estado de shock” al encontrar que todavía estoy aquí. Volví a aquí. Lo he hecho. He entrado en el estado de mi deseo, y me movilizaré a través de un puente de incidentes, una serie de eventos que me llevarán y obligarán a hacer un viaje a la Ciudad de Nueva York.
Ahora, esto lo he usado solo como un ejemplo espacial. Tú lo puedes tomar en el sentido financiero, en el mundo social; tómalo de cualquier manera. Eso es lo que vino a mí unos días antes de que cerrara. Si pudiera encontrar algo más simple para decirles de lo que ya creo que les he dicho, sería lo siguiente:
Entrar al estado, y no simplemente pensar en el estado.
Pensar desde él, difiere de pensar en él. Yo debo aprender a pensar
desde él.
Un hombre que se encuentra con un millón de dólares esta noche, desde ese momento ese hombre se ha hecho consciente de que tiene un millón, cuando previamente a eso, no tenía nada. Él está pensando desde la conciencia de tener un millón de dólares. Él no está pensando
en eso; él está caminando con la conciencia de tener un millón de dólares. Él no está esperando por ello; deseándolo, él está realmente dentro de él. Eso es lo que la visión me reveló.
Aunque al final de mi viaje dejaré mis cosas atrás y serán como si fueran hechas de arcilla – todas hechas de manera barata, y el hombre, al no saber esto, de hecho ¿Cuántos lo saben o les interesa saberlo? Aun desean realizar sus sueños terrenales, y estoy totalmente de acuerdo; yo lo enseño. Pero no puedo cambiar la Promesa. La Promesa está fija. Eso es algo que vendrá a todo ser en este mundo, porque ha sido predeterminado. Pero cuando estamos aquí en este mundo del César, puedo amortiguar los golpes, los inevitables golpes, al aprender la técnica de la Ley y cómo aplicarla, cómo usarla.
Ahora, la frase que mencioné antes, Blake dijo en esta frase de “Jerusalén”: “Aunque no te pueda contemplar…” Bueno, esto es perfectamente cierto; yo no observo a la Imaginación como observo a los objetos. La Imaginación es la realidad que nosotros nombramos a este poder llamado Dios. Así que yo no observo a la Imaginación; yo observo a los objetos, pero no observo el poder en ellos. Ese es el secreto más grande del mundo.
El secreto de Imaginar es el secreto de Dios. Todos aquellos que lo encuentren, encuentran el poder supremo, la suprema sabiduría, el supremo deleite. Todos deberían aspirar a este secreto y tratar de desenvolverlo, porque lo que sea que descubras sobre tu propia maravillosa Imaginación humana, estás descubriendo de Dios, porque tu Imaginación y Dios son una y la misma cosa. No hay otro Dios. Tú te imaginaste a ti mismo en este mundo, y tú te imaginarás afuera de él.
Tú has venido al mundo por un propósito, y cuando el propósito se cumpla tú te desapegarás de él y volverás al ser que eras previamente a tu descenso a este mundo. “El hombre es todo Imaginación y Dios es
hombre, y Existe en nosotros y nosotros en Él. El Cuerpo Eterno del Hombre es la Imaginación y eso es Dios Mismo.” (Blake)
Ahora, no estoy diciendo que esto sea lo más fácil del mundo que puedas aceptar. Les parecerá blasfemia a aquellos que nunca antes lo hayan escuchado. Lo tomarán como un shock, un shock terrible, cuando el hombre que está entrenado a creer en un Dios externo ante el que se agacha, al que le ora, descubra que Él no está afuera para nada.
Como se nos dice en las Escrituras: “¿Acaso no sabéis que vosotros sois el templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?” (1 Corintios 3:16). Bueno si Dios es espíritu, y su espíritu mora en ti, tú no puedes dividirlo en dos diferentes tipos de espíritu. Dios es espíritu y su espíritu mora en mí. Ahora, si su espíritu mora en mí, yo trato de descubrir qué es ese espíritu en mí que yo pueda llamar por otro nombre que sea más íntimo. Bueno, lo encontré y el espíritu de Dios, que es Dios mismo en mí, es mi Imaginación. Y si todas las cosas son posibles para Dios y si puedo creer que son posibles para mí, bueno entonces depende completamente de mí descubrir cómo creerlo.
Yo imagino, y tú también. No podemos imaginar diferentemente. Toda diferencia yace en el contenido.
Entonces, mi respuesta a la eterna pregunta: ¿Quién soy yo? Determinará las circunstancias de mi vida. ¿Quién soy yo? ¿Soy aquel pequeño que nació en una pequeña desconocida isla sin trasfondo social, intelectual ni financiero? ¿Debo aceptar las limitaciones de nacimiento? Bueno, la mayoría de la gente las acepta. Pero, ¿he leído las Escrituras? ¿He leído las palabras de que soy el templo del Dios viviente, y que el espíritu de ese Dios mora en mí y que todas las cosas son posibles para ese Dios? Bueno, yo no debería dejar que nada interfiera con mi descubrimiento de ese espíritu en mí que es llamado el
“Espíritu de Dios”, porque si todas las cosas son posibles para él y él mora en mí, debo hacer todo esfuerzo posible para localizarlo.
Bueno, yo lo he localizado, y él es mi Imaginación y yo no difiero de ninguna otra persona nacida de mujer. La Imaginación en todos y cada uno es Dios. Pero si fueron entrenados para creer en sus pequeños seres y mi propia pequeña Imaginación, la gente dirá: “Oh eso es tan solo su imaginación”.
Vamos a ir a la luna. Un hombre lo imaginó hace cien años, Julio Verne. Hasta imaginó la nación que lo haría. Él dijo que los Yankees sábelo-todo, sus ingenieros, encontrarían los medios para ir allá primero. Él escribió eso hace 100 años, y no importa cuanto lo intenten otros, nosotros llegaremos allí primero. Estamos al límite de lograrlo, pero él
tuvo que imaginarlo primero.
Lo que ahora es cierto, alguna vez fue imaginado primero. Estamos en una habitación. Parece tan real. Bueno, esto fue alguna vez imaginado. Ustedes están usando vestidos, están usando todo tipo de cosas, pero tuvieron que ser imaginadas primero. Tú vas a un sastre, o tu modista, y eliges el material que te gusta. Es tan solo un pedazo de tela simple. Luego le dices a tu modista, o yo le digo a mi sastre qué clase de traje quiero. Así que lo dejo que con su conocimiento, que tome mi visión del tipo de traje que yo quiero. Habiendo elegido el material, él lo ejecuta. Ahora, ¿Qué ha sido probado entonces cuando me pongo lo que
primero ha sido solo imaginado?
Un hombre imagina un deseo, por ejemplo, de riquezas. Cuando él se hace rico, él puede olvidar los medios por los cuales se hizo rico y pensar que todas las fuerzas externas que fueron usadas para que sucediera son la causa. Éstas tuvieron que jugar el papel que jugaron porque él imaginó lo que él imaginó.
Así que, yo no difiero de ti en el acto de imaginar, ni de ningún otro ser en el mundo. La única diferencia debe yacer en el contenido de mi imaginación. ¿Qué es lo que estoy imaginando? ¿Si yo imagino algo pequeño y siento lástima por mí mismo? Está bien, la vida me probará que tengo todas las razones en el mundo para sentir lástima por mí mismo, porque los golpes vendrán a mí. Y yo iré hacia el que me dio los golpes y lo culparé o los culparé, cuando la culpa (si es que la hay) está en mí mismo; porque si yo no hubiera imaginado lo que he imaginado, yo no podría encontrarme con las condiciones con las que me he encontrado. Esta es la Ley de las Escrituras.
Se nos dice: No os engañéis a vosotros mismos. “No seáis engañados, Dios no es burlado”. Dios es tu imaginación; él no es burlado. “Así como el hombre siembra, así cosechará” (Gálatas 6: 7). Bueno, ¿Qué estoy sembrando? Estoy sembrando todo lo que estoy imaginando. Eso es lo que estoy sembrando, porque la única cosa que puedo “sembrar” es lo que imagino. Así que, ¿cambiaré ahora de un dios externo a un Dios interno y encontrarlo dentro de mí, como mi propia maravillosa
imaginación humana?
Deja que Babel despotrique y diga que no hay Dios. Deja que Babel diga que no hay Hijo de Dios. Luego viene esa declaración maravillosa del profeta: “Tu, Oh, Imaginación Humana, Cuerpo Divino llamado mi Imaginación Humana, el Cuerpo del Señor Jesucristo, enterrado en mi” Y si él no estuviera enterrado en mí, yo no podría ni respirar, ni podría pensar. Pero un día él resucitará en mí y cuando resucita en mí, yo soy. Yo soy él ahora, pero no lo sé. Cuando él resucite en mí, lo sabré entonces, porque yo resucito, no resucita “él”. Él se convirtió en mí a punto tal que no somos dos; somos uno.
Yo digo: “yo tengo dolor”. Bueno, su nombre es “Yo Soy”. Eso es mi imaginación.
Yo no digo: “Mi cuerpo está llorando”, yo digo: “Yo estoy llorando”. Yo no digo: “Mi cuerpo está cansado”, yo digo: “yo estoy cansado”.
Entonces, ¿no tiene razón Blake cuando dice: “Tú sufres conmigo”? Aunque yo no pueda contemplar… yo no puedo verte como algo externo. No puedo en la eternidad verme a mí mismo como algo externo. Debo verlo sólo como un reflejo, y el mundo devotamente refleja lo que yo estoy haciendo conmigo mismo. El día vendrá en que yo me pueda ver a mí mismo, pero no como algo externo fuera de mí. Me conoceré a mí mismo solo por la razón del hijo que se para delante de mí y me llama “Padre”.
Luego, estaré mirando directo a la cara del Hijo de Dios, y él me llamará “Padre”. Entonces, y solo entonces, sabré quien Soy Yo.
Todos tendrán esta experiencia. Un día tú verás realmente al Hijo de Dios, y esta relación es algo tan interno y tan profundo que no habrá incertidumbre alguna en ti cuando seas confrontado. Él se para delante de ti, y tú lo ves y tú sabes que él es tu hijo y él sabe que tú eres su padre y no hay incertidumbre alguna. Solo entonces tú sabrás quién
eres, que eres Dios Padre.
Todos algún día tendrán esa experiencia, todos. Estoy hablando por experiencia. No estoy teorizando. No estoy especulando, pero hasta que ese día venga, descubramos a Dios dentro de nosotros mismos como nuestra propia maravillosa Imaginación humana y luego pongámosla a prueba. “Porque todas las cosas son posibles para Dios; y todas las cosas son posibles para aquel que cree” (Marcos 9:23).
Bueno, puedo creer, pero ¿fui yo el que hizo que todas las cosas sucedan? Solo puede ser por mi incredulidad si esa declaración es cierta. Entonces, ¿Cómo puedo creer, cuando la razón lo niega, cuando
mis sentidos lo niegan?
Por lo tanto, la razón no puede ser el Dios del que yo hablo, porque la razón lo negará. La duda no puede ser el Dios del que yo hablo porque la duda es llamada en las Escrituras el diablo, “el demonio” y él encuentra descanso solo en la Imaginación humana, la Imaginación que lo mantendrá entretenido, allí es donde él esta.
Si yo no dejo lugar en mi Imaginación para la duda, entonces ya estoy en el camino del arte de creer. ¿Cómo creer cuando la razón lo niega? Bueno, entrar en la imagen es la cosa más fascinante en el mundo. Tú lo puedes probar esta noche cuando vayamos al silencio. Pruébalo de la manera más simple: poniéndote en cualquier otro lugar al hacer “el otro lugar”, aquí mismo, haciendo el “allí” aquí mismo, y hacer del “luego”, ahora mismo. Y lo puedes hacer. No es difícil si lo intentas.
Déjame repetirlo: Somos el poder operante. Saberlo, es una cosa; y hacerlo es otra; y en el minuto que lo intentes, lo puedes hacer.
Bueno, entonces espera. En el momento en que lo haces, y luego abres tus ojos, en un parpadear de ojos, te encuentras de nuevo aquí, y te dirás a ti mismo: “No hice nada; tan solo hice una simple cosita en mi Imaginación. ¿Cómo demonios podría eso producir un resultado cuando tan solo asumí que lo he hecho? Bueno, espera y ve si una pequeña cadena de acontecimientos no aparece rápidamente, persuadiéndote a caminar a través de esa cadena de acontecimientos hacia el cumplimiento de lo que tú has hecho. Funciona de esa manera, y luego de que lo hayas comprobado, el mundo entero podrá levantarse en contra tuyo y no habrá diferencia para ti, tú ya lo has hecho. Luego de que lo hayas hecho, lo seguirás haciendo y te irás arraigando en quién
es Dios realmente, y caminarás con tu cabeza en alto, caminarás como
aquel en quien Dios mora.
No hay lugar más sagrado en el mundo, que donde tú estás. Porque donde sea que estés, Dios está allí. No hay iglesia construida con manos humanas comparable al templo de Dios y “vosotros sois el templo del Dios Viviente y el Espíritu de Dios mora en vosotros” (1 Corintios 3:16). ¿Qué templo en este mundo hecho con manos humanas podría compararse con este templo que ninguna mano ha podido hacer? Viene al mundo y es el templo del Dios Viviente. Pero digo otra vez, si esta es la primera vez que has escuchado un pensamiento de esta naturaleza, si esta es la primera vez que has sido expuesto a este pensamiento, no te voy a decir que no es un shock y que no es difícil de aceptar. No es difícil de entender, pero es difícil de aceptar luego del entrenamiento que la mayoría de nosotros hemos tenido. Yo sé que yo lo tuve. Yo fui criado en un maravilloso hogar cristiano ortodoxo, donde teníamos la escuela dominical no solo una vez a la semana sino que dos veces, se oraba por la comida en la mesa; mi madre leyéndonos las Escrituras, interpretándolas basadas en su propio concepto, que era un concepto secular.
Para ella la Biblia era historia secular, eran cosas que realmente habían pasado en su mundo. Ella no se daba cuenta de que tanto ella como el mundo entero, estaban confundiendo personificación por personas, y el vehículo que transmitía las instrucciones por las instrucciones mismas, y la perspectiva general por el sentido final pretendido. Pero mi madre había sido criada de esa manera y ella se fue de este mundo con esa creencia.
Así que cuando fui expuesto a esto, a los 20 o 22 años, debo confesar que no podía dormir. Era tan completamente diferente que me dejó perplejo. Me pregunté si me había equivocado al ir a visitar a este amigo. Me pregunté, ¿Qué demonios había hecho? Sentía que era un
pecador por siquiera entretener ese pensamiento. Tuve que pelear conmigo mismo y finalmente, cuando lo puse a prueba y se comprobó en el acto, entonces ahí supe que lo había encontrado.
Pero no puedes encontrarlo y no compartirlo con otros, como dicen las Escrituras: “Entonces Felipe lo encontró a él, y entonces fue y lo compartió con Nataniel. Andrés lo encontró y fue y lo compartió con su hermano Pedro. Pedro no lo encontró: su hermano lo encontró y luego lo compartió. (Ver Juan 1: 40 al 46). Así ven, lo encontramos y lo compartimos. Yo lo encontré a él. Todo lo que puedo hacer es compartirlo, con la esperanza de que lo aceptes.
Solo sé que: si tú crees al punto de aceptarlo, la vida será maravillosa para ti, perfectamente maravillosa porque este es el único secreto en el mundo que todos deberían esmerarse por resolverlo, porque Dios es ese puro imaginar en nosotros mismos. Él es la base de todas nuestras facultades incluyendo nuestra percepción, pero él se transmite hacia nuestra mente superficial meramente disfrazado en la forma de fantasía productiva.
Yo me siento aquí, y tengo un sueño despierto. Bueno, eso es Dios en acción, pero luego alguien lo interrumpe, y yo me lo olvido. Yo no lo llegué a ocupar; simplemente tuve un sueño despierto pero sin ocuparlo. Esa es una de las falacias más grandes del mundo, “construcción perpetua”. Es un sueño despierto, la ocupación fue aplazada.
Yo no lo ocupo, no fui adentro y lo poseí, ni lo hice mío. Si yo, en mi Imaginación, puedo ir directo adentro, y poseerlo, y hacerlo mío… Si yo, en mi Imaginación, voy directo adentro y lo poseo y me visto a mí mismo con el sentimiento del deseo cumplido; realmente vestirme a mí mismo al asumir que ya está hecho ahora, hasta que yo me sienta natural en esa asunción, y esa asunción aunque en el momento sea
negada por mis sentidos, si persisto en ella, se materializará en hechos. Así que este es nuestro gran secreto respecto a imaginar.
Si tú lo dudas esta noche, solo te voy a pedir que no lo niegues al punto en que ni siquiera lo probarás, sino que lo dejes en suspenso y lo pruebes ahora. Tan solo pruébalo, aun si quieres refutarlo. Te digo, que no podrás refutarlo. Tú, con la intención de refutarlo, lo comprobarás. Y luego, de a poco, lo aceptarás completamente y luego caminarás en la
compañía de Dios.
No tendrás que esperar al domingo a la mañana para encontrarlo en una iglesia o en ningún horario del día. No importa dónde estés; tú podrías estar en un bar disfrutando un trago, divirtiéndote en un baile y tú estarás en compañía de Dios. No importará dónde te encuentres una vez que conozcas a Dios, y Dios es tu propia maravillosa Imaginación humana; y te harás extremadamente discriminador porque tú sabrás que, no puedes entretener ideas con completa aceptación de ellas, y no
cosecharlas en tu mundo.
Y, ¿Quién quiere cosechar lágrimas para siempre? Así que te haces más discriminador todavía. No pienses ni por un segundo que vivirás una vida floja. Te convertirás una persona mucho más maravillosa en el mundo. Si escuchas algún chisme, no te va a interesar.
Hoy en el diario de la mañana, mucha gente fue directo a la columna de los chismes y se preguntan quién vive con quién, y les encanta. Ellos ni conocen a esa gente, y saldrán directo a repetir lo que a esta persona le pagan por imprimir, porque es casi como pispiar a través del ojo de la cerradura de la puerta de alguien.
Él no puede mantener ese trabajo. A él se le paga para ser un cazador de chismes y la gente lo lee. Otros solo leen los obituarios para ver quién se murió. Tú no vas a leer esas hojas. Tú simplemente
contemplarás solo las cosas nobles. No solo lo harás para tu beneficio, sino que tu círculo se hará más grande. Lo harás. Pensarás en un amigo y si él está en aprietos, tú lo vas a representar para ti mismo como te gustaría que él esté. Si él está desempleado, tú lo representas para ti mismo como si ya estuviera trabajando. Si está ganando mucho menos de lo que se necesita para vivir bien en este mundo con sus obligaciones, tú lo representas para ti mismo como si estuviera viviendo bien y ganando un salario decente y asumiendo completa responsabilidad por su trabajo, y tú lo empujas en el ojo de tu mente.
Así que tú agrandas tu círculo. Es algo así como que se auto-perpetúa; tú absorbes todo adentro porque, con el tiempo, “todo lo que contemplas, aunque pareciera estar Afuera, está Dentro, en tu Imaginación de la cual este Mundo de Mortandad no es más que una
sombra”. (Blake, “Jerusalén”)
Así que no puedes excluir a nadie. Si excluyes a uno, es tu propio fracaso. Pero tú no te sientas con esa persona y trabajas para lograrlo. Tú simplemente asumes que ya está hecho. Tú lo plantas tan ligeramente como si sembraras un campo. Tú no vas y lo pisoteas, tú siembras el campo y crece.
Bueno, a esto me refiero con “Imaginación”. Yo identifico mi propia maravillosa Imaginación, cuando digo “yo”, estoy hablando de todos, porque todos imaginamos, así que identifico a nuestra Imaginación con Dios. Eso es para mí, el Señor Jesús. Él está enterrado en nosotros y un día resucitará en nosotros, no como algo externo fuera de nosotros, sino que resucitará en nosotros, como nosotros, luego de haber pasado por los hornos de la experiencia en este mundo del César.
Ahora, no hay lugar para una muerte final con Cristo en el hombre, porque Cristo resucita. Tú te despides de un amigo que ha pasado por las puertas de lo que llamamos “la muerte” pero él no puede morir.
Nada muere en este mundo, porque Dios es el Dios de los vivos. Pero nada muere, porque lo inmortal no puede morir, y tu ser inmortal es mucho más real que las vestiduras de carne y sangre, que es de lo que
está vestido en el mundo del César.
Esto es el límite de contracción, con un propósito, pero cuando esto sea quemado en el horno (cremado), tú, el ocupante, no estás siendo quemado en el horno. Tú eres restaurado, vestido como lo estás ahora, solo que el cuerpo es joven, no eres un bebé, tienes un cuerpo joven de alrededor de los veinte años.
Yo me los encuentro todo el tiempo, y ellos son jóvenes, aunque cuando les dije adiós a través de la puerta de la “muerte”, ellos tenían setenta u ochenta; mi padre, ochenta y cinco cuando le dije adiós, mi madre, sesenta y uno. Los encontré en sus veintes. Yo soy mucho, mucho más viejo. Lo soy. Los encuentro, y ellos crecen. Ellos crecen también allí; no permanecen en sus veintes. Tú creces allí, y tienes miedo allí como tienes miedo aquí; y tú te casas allí también, y luchas allí también, y mueres allí también, para encontrarte a ti mismo siendo restaurado una vez más.
Y el viaje continúa hasta que tú resucites. La resurrección es la salida de esta era, y la entrada a la era llamada “El Reino de los Cielos”, pero solo cuando él en ti, resucite como tú, dejarás este mundo del César. Pero mientras estés en él, ¿por qué no aprender su ley? Porque los golpes son inevitables. Aprende la ley, para amortiguar los golpes.
Así que cuando yo sé lo que quiero para amortiguar los problemas del momento, entonces la aplicaré y aplicaré este principio a todo lo que haya en mi mundo. Y el principio es éste: Primero, comienzas con un deseo. ¿Quién está deseando? Bueno, yo estoy deseando. Bueno y, ¿Quién es este “Yo soy”? Ése, es Dios. “Ese es mi nombre por siempre y para siempre”, como se nos dice en el libro de Éxodo. “Ve, y diles que
YO SOY te ha enviado. Este es mi nombre para todas las generaciones, por siempre y para siempre” (Éxodo 3:15). Por lo tanto, ¿Quién está sintiendo? Yo estoy. Bueno, ¡eso es Dios! ¿Quién está deseando? Yo estoy. Bueno, eso es Dios y “todas las cosas son posibles para él” (Marcos 9:23).
Muy bien. Comienza desde ahí mismo.
¿Podría continuar deseándolo si ya lo tuviera? No, no podría. Si yo quisiera esta habitación para dar una conferencia cuando vine aquí, y luego tuviera la confirmación del administrador, que se me ha permitido hablar en el Marines' Memorial Club por diez días, y las fechas ya están acordadas, ¿le escribiría una segunda carta para rogarle que me lo permita? ¿Podría de alguna manera esperanzarme si ya lo hubiera logrado? No, yo simplemente camino en la asunción de que ya lo tengo. Así que, cuando solicité tener esta habitación para 10 charlas, se me fue concedido y desde ese entonces, yo ya no tenía el deseo de
lograrlo. El deseo ya estaba realizado.
Tuve que esperar el tiempo normal, el intervalo de un mes; bueno fue un mes atrás cuando yo lo acepté. Luego vine un mes después para cumplirlo. Bueno, lo mismo es cierto en todo lo que hagas en este mundo. Tú simplemente te atreves a asumir el sentimiento del deseo cumplido hasta que parezca natural, hasta que tome los tonos de la realidad, y cuando sucede, está hecho.
Y ahora, confía en Dios. Bueno, ¿Quién es Dios? ¡Tu propia maravillosa Imaginación humana! ¿Te lo imaginaste? Bueno, ¡Eso es Dios! Ahora, confía en él. No busques a ningún otro poder externo.
La iglesia acaba de degradar algo así como a cien santos, luego de haber hecho fortunas vendiendo pequeñas imágenes de ellos. Me pregunto ¿Cuántos todavía llevan puesto a San Nicolás? Lo han tratado como a un santo. Es como tratar a Papá Noél, como a un santo. Y
todos estos santos – el santo de la ruta, para protegerte de los accidentes, ahora dicen que nunca existieron. Si nunca existió, ¿por qué comenzaron alguna vez a venderlo?, cientos de años atrás y comenzaron esta tontería, tantos innumerables millones de estos pequeños íconos, pequeñas medallas. En el sur, nuestro Cardenal admitió que él puso su sello de aprobación en decenas de miles de estas pequeñas medallas, el sello del Cardenal, en el reverso de esa pequeña medalla. Cuando le preguntaron: ¿Bueno, ahora no te arrepientes?, él dijo: “No, fue aceptable en su momento y lo hice de buena fe”. Pero quien sea que comenzó esta tontería lo hizo por razones comerciales, y ellos hicieron innumerables millones, cientos de millones vendiéndoselos a muchos. ¿Y cuántos millones de personas se las pusieron y las siguen usando? ¡Y nunca existieron! Cuelgan la medalla en el frente de su auto, o en sus camioncitos, en sus bicicletas, para que ahora lo descubran a esta altura de la vida...
Una vez, salí con estos amigos míos para saludar a tres hombres que vinieron de la guerra. Uno era un marino; él perdió un pie, y su brazo estaba completamente destrozado. Su hermano estaba por meterse en el sacerdocio y volvió sordo; él estaba en el ejército. Otro que también estaba en el ejército volvió con tuberculosis. Y su madre me dijo algo con toda la inocencia, que ellos también creían como la madre: “Si no fuera por San Cristóbal, ellos no hubieran vuelto”. Ella realmente lo creía, y ellos también lo creían y uno estaba por meterse en el sacerdocio por tres años cuando surgió la guerra, y él creyó que era mejor servir a su país que convertirse en cura. Luego, cuando volvió, abandonó eso completamente y se casó, y tiene una linda familia. Pero él lo creyó y ellos lo creyeron, y el padre y la madre lo creyeron.
Me entretuvieron bastante bien, pero sabían que yo no estaba salvado porque yo era Protestante. “Cristiano” no significaba nada para ellos porque debías ser un Católico Romano, o no eras un cristiano. Así que le dije a mi esposa: ¿Qué pensarán cuando descubran que no soy un
Católico Romano?”, ella dijo: “Realmente no importa. Me quieren mucho y saben que yo no lo soy. Saben que no puedes ser ‘salvado’ de todas maneras, así que, ¿qué importa?”. Así, fuimos todos y nos divertimos. Mi esposa fue muy sincera al respecto por la mera razón de que su padre era el amigo más cercano que tenía esa familia.
Y éstos volvieron, uno sin un pie, y un hombro destruido. Bueno, yo estuve en el ejército también, no tanto tiempo como estos muchachos estuvieron, pero yo no volví fragmentado. Yo usé este principio para salirme del ejército y fui destituido con honores. Yo no me escapé. El mismo que dijo “no” a mi solicitud (de ser destituido) fue el mismo Coronel que me llamó nueve días después de que empecé a aplicar este principio. Lo hice de manera muy simple. Tomé la decisión de que quería salirme del ejército y luego pensé, ¿Si saliera, dónde estaría? Bueno, no estaría aquí recogiendo ollas y haciendo todas estas cosas en el ejército y siendo entrenado. Yo sería un civil en la Ciudad de Nueva York en mi propio departamento con mi pequeña hija y mi esposa.
Mi hijo era un marino y ya estaba en Guadalcanal. Había entrado voluntariamente con mi consentimiento, porque no tenía más de 17 años cuando le di mi permiso para unirse a la Infantería de Marina.
Pero habiendo probado la vida en el ejército, yo no quería ser parte de él. Yo tenía 38 años. Así que yo simplemente asumí que era un civil viviendo en la Ciudad de Nueva York con mi esposa y mi pequeña hija, que tan solo tenía unos meses de edad, y el mismo Coronel que había desaprobado mi solicitud, me llamó y me dijo: “Goddard, ¿todavía tienes deseos de salirte del ejercito?, y yo le dije: “Sí, Señor”. Y él me hizo miles de preguntas, y a cada una de ellas yo respondí: “Sí, señor”. Luego me dijo: “Está bien. Tráeme una solicitud nueva”, y ese día fui destituido honorablemente, y me encontré en un tren camino al cumplimiento de mi sueño.
Yo simplemente sabía lo que quería; no le pedí a nadie permiso. Me fui a dormir en el cuartel con todos los muchachos alrededor. Yo no les dije lo que estaba haciendo. Para ellos, yo estaba durmiendo en ese catre. Para mí, yo estaba durmiendo en la Ciudad de Nueva York. Fui a dormirme físicamente en un catre, pero en mi imaginación me fui a dormir a mi propia cama en la Ciudad de Nueva York. Cuando pensaba en el Campamento Polk, el estado de Louisiana estaba abajo al sur, y yo estaba aquí arriba en la Ciudad de Nueva York. Y luego, el mismo hombre que desaprobó la solicitud, era el mismo que me concedió la destitución honorable.
Les estoy hablando desde mi experiencia; no estoy teorizando. Yo no lastimé a nadie. Nadie fue lastimado porque apliqué la Ley de Dios. ¿No se nos dice: “Lo que sea que desees, cree que ya lo has recibido, y lo recibirás”? Puedes leer esto en el capítulo 11 del libro de Marcos: “Lo que sea que desees…”. Él no dijo, “si es bueno para ti”. Él nos deja totalmente en nuestras manos la decisión que tomemos. Yo quería salir del ejército. El Coronel no podía decirme nada para persuadirme a cambiar mi opinión. Si él hubiera dicho que “no”, yo no podía ir a apelar a ningún rango más alto.
Solo podía solicitarlo a mi comandante oficial. Bueno, él era mi comandante oficial, y él lo había desaprobado. Yo volví a mi cuartel, con el papel en la mano diciendo “desaprobado”. Me fui a dormir, sin su permiso para irme, y me dormí en la Ciudad de Nueva York. Me fui a dormir sin que nadie en el cuartel supiera lo que estaba haciendo. Ellos vieron a un hombre llamado Neville Goddard durmiendo en el catre, pero ellos no sabían que yo no estaba allí, porque ¿Dónde puedo estar, que no sea en mi Imaginación? Si yo no estoy durmiendo aquí en mi Imaginación, entonces yo no estoy aquí.
Tú ves las prendas que yo estoy vistiendo, pero tú tendrás que averiguar dónde estoy, en mi Imaginación, para saber realmente dónde