I.E.S. CASTILLO DE LUNA
DEPARTAMENTO DE BIOLOGÍA
DEPARTAMENTO DE BIOLOGÍA
Y GEOLOGÍA
Y GEOLOGÍA
PROGRAMACIONES DIDÁCTICAS
Curso 20
Curso 20 12
12 --2013
2013
ÍNDICE Página1.- ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO DEL DEPARTAMENTO 2
2.- MARCO LEGISLATIVO 2
3.- PRESENTACIÓN DEL ÁREA 2
4.- LAS COMPETENCIAS BÁSICAS 4
5.- CONTRIBUCIÓN A LA ADQUISICIÓN DE LAS COMPETENCIAS BÁSICAS 5
6.- OBJETIVOS 7
7.- METODOLOGÍA GENERAL 9
8.- EVALUACIÓN 13
9.- ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD 20
10.- TEMAS TRANSVERSALES PARA LA EDUCACIÓN EN VALORES 23
11.- ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS Y EXTRAESCOLARES 26
12.- SEGUIMIENTO DE LA PROGRAMACIÓN 27
13.- PROGRAMACIÓN PRIMER CURSO: CIENCIAS DE LA NATURALEZA 28 14.- PROGRAMACIÓN SEGUNDO CURSO: MÉTODOS DE LA CIENCIA 51
15.- PROGRAMACIÓN TERCER CURSO: BIOLOGÍA Y GEOLOGÍA 61
16.- PROGRAMACIÓN CUARTO CURSO: BIOLOGÍA Y GEOLOGÍA 80
17.- PROGRAMACIÓN CUARTO CURSO: ECOPROYECTO 94
18.- PROGRAMACIÓN 2º PCPI: CIETE 97
19.- PROGRAMACIÓN 1º BACHILLERATO: BIOLOGÍA Y GEOLOGÍA 105 20.- PROGRAMACIÓN 1º BACHILLERATO: CIENCIAS MUNDO CONTEMPORÁNEO 117
21.- PROGRAMACIÓN 2º BACHILLERATO: BIOLOGÍA 132
22.- PROGRAMACIÓN 2º BACHILLERATO: PROYECTO INTEGRADO 148 23.- PROGRAMACIÓN 2º BACHILLERATO: I. CIENCIAS DE LA TIERRA Y MEDIO A. 154
1.- ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO DEL DEPARTAMENTO
1.1.- Composición y áreas/materias que se imparten.
Las profesoras ingegrantes del departamento de Biología y Geología para el curso 2012-2013 somos:
• Victoria García Caro (Jefa de Departamento) • Cristina Sanmartín
• Montserrat Torres Delgado
Materias que se imparten / Profesores
CIENCIAS NATURALES 1º E.S.O. Grupos bilingües. Montserrat Torres
BIOLOGÍA Y GEOLOGÍA 3º E.S.O. Cristina Sanmartín (Grupo bilingüe) / Victoria García BIOLOGÍA Y GEOLOGÍA 4º E.S.O. Montserrat Torres
CIETE de 2º PCPI. Victoria García / Montserrat Torres PROYECTO INTEGRADO 4º E.S.O. Victoria García. BIOLOGÍA Y GEOLOGÍA 1º Bachillerato. Cristina Sanmartín
CIENCIAS MUNDO CONTEMPORÁNEO 1º Bachillerato. Victoria García BIOLOGÍA 2º Bachillerato. Victoria García.
PROYECTO INTEGRADO 2º Bachillerato. Victoria García.
CIENCIAS DE LA TIERRA Y EL MEDIO AMBIENTE. 2º Bachillerato. Montserrat Torres Los libros de texto son:
• Ciencias de la Naturaleza 1º ESO Editorial ANAYA • Biología y Geología 3º ESO Editorial ANAYA • Biología y Geología 4º ESO Editorial SM
• Biología y Geología 1º de bachillerato Editorial SANTILLANA
• Ciencias para el Mundo Contemporáneo 1º de bachillerato Editorial SM • Biología 2º de bachillerato Editorial BRUÑO
2.- MARCO LEGISLATIVO
Esta programación se asienta en la legislación vigente:
- Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de educación, que fija los objetivos de la etapa de Educación Secundaria Obligatoria.
- Real Decreto 1631/2006 de 29 de diciembre, que fija las enseñanzas comunes y define las competencias básicas que el alumnado debe alcanzar al finalizar la etapa educativa.
- Ley 17/2007, de 10 de diciembre, de Educación de Andalucía, que fija los objetivos de la etapa de Educación Secundaria Obligatoria en Andalucía.
- Decreto 231/2007, de 31 de julio, que establece la ordenación y las enseñanzas correspondientes a la educación secundaria obligatoria en Andalucía.
- Orden de 10 de agosto de 2007, por la que se desarrolla el currículo correspondiente a la Educación Secundaria Obligatoria en Andalucía.
- Orden de 10 de agosto de 2007, por la que se desarrolla el currículo correspondiente a la ordenación de la evaluación en Educación Secundaria Obligatoria en Andalucía.
- Orden de 25 de julio de 2008, por la que se regula la atención a la diversidad del alumnado que cursa la educación básica en Andalucía.
3.- PRESENTACIÓN DEL ÁREA
Tal y como se recoge en el Real Decreto 1631/2006 de 29 de diciembre, las Ciencias de la Naturaleza constituyen la sistematización y formalización del conocimiento sobre el mundo natural, a través de la construcción de conceptos y la búsqueda de relaciones entre ellos, de forma que permite generar modelos que ayudan a comprenderlo mejor, predecir el comportamiento de los fenómenos naturales y actuar sobre ellos, en caso necesario, para mejorar las condiciones de vida.
La construcción de estos modelos explicativos y predictivos se lleva a cabo a través de procedimientos de búsqueda, observación directa o experimentación, y de la formulación de hipótesis que después han de ser contrastadas. Estos procedimientos han permitido la construcción del saber científico y se han extendido también a otros campos del saber por su capacidad de generar conocimiento.
El desarrollo científico ha dado lugar a apasionantes conocimientos que han ampliado la visión de nosotros mismos y del universo, así como de su pasado y evolución, e incluso de su posible futuro. Por todo ello, los conocimientos científicos se integran hoy en el saber humanístico que debe formar parte de la cultura básica de todos para una adecuada inserción en la sociedad, con la capacidad de disfrutar solidariamente de los logros de la humanidad y de participar en la toma de decisiones fundamentadas en torno a los problemas locales y globales a los que se ha de hacer frente.
La educación secundaria obligatoria ha de facilitar a todas las personas una alfabetización científica que haga posible la familiarización con la naturaleza y las ideas básicas de la ciencia y que ayude a la comprensión de los problemas a cuya solución puede contribuir el desarrollo tecnocientífico, facilitando actitudes responsables dirigidas a sentar las bases de un desarrollo sostenible. Y debe hacer posible, además, valorar e incorporar en forma de conocimiento válido el resultado de la experiencia y la información sobre la naturaleza que se recibe a lo largo de la vida.
En síntesis, la ciencia en esta etapa debe estar próxima al alumnado y favorecer su familiarización progresiva con la cultura científica, llevándole a enfrentarse a problemas abiertos y a participar en la construcción y puesta a prueba de soluciones tentativas fundamentadas. Ésta es la alfabetización científica que requiere la formación ciudadana, pero es también la mejor formación científica inicial que puede recibir un futuro científico, pues permite salir al paso de visiones deformadas y empobrecidas, puramente operativas de la ciencia, que generan un rechazo hacia la misma que es necesario superar.
En esta materia se manejan ideas y procedimientos propios de varias disciplinas científicas. En particular, el cuerpo conceptual básico proviene de la Física, la Química, la Biología y la Geología. Se incorporan además, en conexión con ellas, otras ciencias de naturaleza interdisciplinar como la Astronomía, la Meteorología o la Ecología.
Partiendo del tratamiento integrado de los conocimientos científicos en la etapa anterior, en la que se relacionan también con la experiencia social, en la educación secundaria obligatoria se van diferenciando, en la medida en que exigen un mayor grado de profundidad en las ideas y en las relaciones que se ponen de manifiesto. Esta diferenciación progresiva no debe ocultar la importancia que tiene resaltar lo común y lo global en el aprendizaje científico. En la búsqueda del equilibrio entre globalidad y especialización parece necesario inclinarse al comienzo de la etapa por la primera para ir progresivamente diferenciando cada una de las ciencias.
Esta diferenciación progresiva se refleja en la presentación unificada de los contenidos en los dos primeros cursos, marcando en el tercer curso la diferencia entre los contenidos que corresponden a Biología o Geología y a Física o Química. En el último curso de la etapa se diferencian nítidamente, ya que se han de impartir necesariamente de manera separada y con carácter opcional. En cada curso, los bloques de contenidos se entienden como un conjunto de saberes relacionados, que permiten la organización en torno a problemas estructurantes de interés que sirven de hilo conductor para su secuenciación e interrelación, lo que facilita un aprendizaje integrador.
El estudio de la Tierra en el Universo configura el primer curso. Tras comenzar con una visión general del Universo se sitúa en él a la Tierra como planeta y se estudian las características de la materia que la constituye para seguir con la introducción al conocimiento de la geosfera e iniciar el estudio de la diversidad de los seres vivos que en ella habitan.
En el segundo curso el núcleo central es la Energía, sus diversas formas de transferencia, estudiando el calor, la luz y el sonido, así como los problemas asociados a la obtención y uso de los recursos energéticos. También se aborda la transferencia de energía interna que se produce en la Tierra, para estudiar a continuación las características funcionales de los seres vivos y las relaciones entre ellos y con el medio físico que conducen a la iniciación en la ciencia de la Ecología.
En el tercer curso los contenidos de Biología y geología parten del estudio de la estructura y función del cuerpo humano que, desde la perspectiva de la educación para la salud, establece la importancia de las conductas saludables y señala la relación de cada sistema orgánico con la higiene y prevención de sus principales enfermedades. Así mismo se propone una visión integradora del ser humano con su entorno, mediante el estudio de las interacciones e interdependencias entre las personas y el medio ambiente. Por último, se aborda la actividad geológica debida a la energía externa al planeta, cuya importancia en la superficie terrestre la convierte en el marco de referencia fundamental y dinámico donde tienen lugar aquellas interacciones.
La Biología y geología del último curso plantea la introducción de las grandes teorías biológicas y geológicas que determinan las perspectivas actuales de ambas disciplinas. El conocimiento de la historia de la Tierra y su actividad permite dar cuenta de los grandes cambios producidos en la interpretación de los fenómenos geológicos bajo el paradigma de la tectónica de placas. Por su parte, el
tratamiento de la Biología se centra en la teoría celular, cuyo papel unificador alcanza a toda la disciplina; el conocimiento de la herencia biológica y la transmisión de la información genética, con aplicaciones e implicaciones de gran alcance social y la Teoría de la Evolución, que da sentido a toda la Biología. Finalmente, se vuelve a retomar el estudio de los ecosistemas desde un enfoque dinámico, analizando las necesidades energéticas de los seres vivos y la interdependencia entre los organismos y el medio fisicoquímico, relacionándolo con la comprensión de los problemas medioambientales.
En todos los cursos se recogen conjuntamente, los contenidos que tienen que ver con las formas de construir la ciencia y de transmitir la experiencia y el conocimiento científico. Se remarca así su papel transversal, en la medida en que son contenidos que se relacionan igualmente con todos los bloques y que habrán de desarrollarse de la forma más integrada posible con el conjunto de los contenidos del curso.
4.- LAS COMPETENCIAS BÁSICAS.
Se entiende por competencias básicas de la educación secundaria obligatoria el conjunto de destrezas, conocimientos y actitudes adecuadas al contexto que todo el alumnado que cursa esta etapa educativa debe alcanzar para su realización y desarrollo personal, así como para la ciudadanía activa, la integración social y el empleo. Una competencia básica es pues la capacidad puesta en práctica y demostrada de integrar conocimientos, habilidades y actitudes para resolver problemas y situaciones en contextos diversos. De forma muy gráfica y sucinta, se ha llegado a definir como la puesta en práctica de los conocimientos adquiridos, los conocimientos en acción, es decir, movilizar los conocimientos y las habilidades en una situación determinada (de carácter real y distinta de aquella en que se ha aprendido), activar recursos o conocimientos que se tienen (aunque se crea que no se tienen porque se han olvidado).
Según la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de educación se entiende por currículo el conjunto de objetivos, competencias básicas, contenidos, métodos pedagógicos y criterios de evaluación de cada una de las enseñanzas reguladas en la dicha Ley. A los componentes tradicionales (objetivos, contenidos, métodos pedagógicos y criterios de evaluación) se le añaden las competencias básicas. Este elemento pasa a convertirse en uno de los aspectos orientadores del conjunto del currículo (no es casual que en el currículo antecedan en su formulación, incluso, a los objetivos) y, en consecuencia, en orientador de los procesos de enseñanza-aprendizaje. Además, la decisión de si el alumnado obtiene o no el título de graduado en ESO se basará en si ha adquirido o no las competencias básicas de la etapa, de ahí que las competencias se acabarán convirtiendo en el referente para la evaluación del alumnado.
Según se fija en el Decreto 231/2007, de 31 de julio, el currículo de la educación secundaria obligatoria deberá incluir, de acuerdo con lo recogido en el Anexo I del Real Decreto 1631/2006 de 29 de diciembre, al menos las siguientes competencias básicas:
C1.- Competencia en comunicación lingüística
Referida a la utilización del lenguaje como instrumento de comunicación oral y escrita, tanto en lengua española como en lengua extranjera. Supone la utilización de un vocabulario específico y preciso que el alumnado debe incorporar a su vocabulario habitual. Debe servir como instrumento de aprendizaje y de autorregulación del pensamiento, las emociones y la conducta, por lo que contribuye, asimismo, a la creación de una imagen personal positiva y fomenta las relaciones constructivas con los demás y con el entorno. Aprender a comunicarse es, en consecuencia, establecer lazos con otras personas. En suma, esta competencia lingüística es fundamental para aprender a resolver conflictos y para aprender a convivir.
C2.- Competencia de razonamiento matemático
Entendida como la habilidad para utilizar números y operaciones básicas, los símbolos y las formas de expresión del razonamiento matemático para producir e interpretar informaciones y para resolver problemas relacionados con la vida diaria y el mundo laboral. El alumnado debe ser consciente de que los conocimientos matemáticos tienen una utilidad real en muchos aspectos de su propia vida. La adquisición de esta competencia supone, en suma, aplicar destrezas y actitudes que permiten razonar matemáticamente, comprender una argumentación matemática, expresarse y comunicarse en el lenguaje matemático e integrar el conocimiento matemático con otros tipos de conocimiento.
C3.- Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico y natural
Recogerá la habilidad para la comprensión de los sucesos, la predicción de las consecuencias y la actividad sobre el estado de salud de las personas y la sostenibilidad medioambiental. Es la habilidad para interactuar con el mundo físico en sus aspectos naturales y en los generados por la acción
humana. Ésta es la competencia con mayor peso en esta materia. Su dominio exige el aprendizaje de conceptos, el dominio de las interrelaciones existentes entre ellos, la observación del mundo físico y de fenómenos naturales. Además, y al igual que otras competencias, requiere que el alumnado se familiarice con el método científico como método de trabajo, lo que le permitirá actuar racional y reflexivamente en muchos aspectos de su vida académica, personal o laboral.
C4.- Competencia digital y tratamiento de la información
Entendida como la habilidad para buscar, obtener, procesar y comunicar la información y transformarla en conocimiento, incluyendo la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) como un elemento esencial para informarse y comunicarse. La adquisición de esta competencia supone, al menos, utilizar recursos tecnológicos para resolver problemas de modo eficiente y tener una actitud crítica y reflexiva en la valoración de la información de que se dispone. En esta materia, para que el alumnado comprenda los fenómenos físicos y naturales, es fundamental que sepa trabajar con la procedente de muy diversas fuentes y no todas con el mismo grado de fiabilidad y objetividad. Por ello, la información obtenida debe ser analizada desde parámetros científicos y críticos. C5.- Competencia social y ciudadana
Esta competencia permite vivir en sociedad, comprender la realidad social del mundo en que se vive y ejercer la ciudadanía democrática en una sociedad cada vez más plural. Incorpora formas de comportamiento individual que capacitan a las personas para relacionarse con los demás, cooperar, comprometerse y afrontar los conflictos, por lo que adquirirla supone ser capaz de ponerse en el lugar del otro, aceptar las diferencias, ser tolerante y respetar los valores, las creencias, las culturas y la historia personal y colectiva de los otros. En suma, implica comprender la realidad social en que se vive, afrontar los conflictos con valores éticos y ejercer los derechos y deberes ciudadanos desde una actitud solidaria y responsable. Dos son los aspectos más importantes mediante los cuales la materia de Ciencias de la Naturaleza interviene en el desarrollo de esta competencia: (i) la preparación del alumnado para intervenir en la toma consciente de decisiones en la sociedad; (ii) el conocimiento de los avances científicos que han intervenido en el progreso de la sociedad, y que han de controlarse debido a los riesgos que puede provocar en las personas y en el medio ambiente (desarrollo sostenible).
C6.- Competencia cultural y artística
Esta competencia implica conocer, apreciar, comprender y valorar críticamente diferentes manifestaciones culturales y artísticas, utilizarlas como fuente de disfrute y enriquecimiento personal y considerarlas parte del patrimonio cultural de los pueblos. En definitiva supone apreciar y disfrutar del arte y otras manifestaciones culturales, tener una actitud abierta y receptiva ante la plural realidad artística, conservar el común patrimonio cultural y fomentar la propia capacidad creadora.
C7.- Competencia para aprender a aprender
Esta competencia supone, por un lado, iniciarse en el aprendizaje y, por otro, ser capaz de continuar aprendiendo de manera autónoma, así como buscar respuestas que satisfagan las exigencias del conocimiento racional. Así mismo, implica admitir una diversidad de respuestas posibles ante un mismo problema y encontrar motivación para buscarlas desde diversos enfoques metodológicos. En suma, implica la gestión de las propias capacidades desde una óptica de búsqueda de eficacia y el manejo de recursos y técnicas de trabajo intelectual. Esta competencia permite que el alumnado disponga de habilidades o de estrategias que le permitan construir y transmitir el conocimiento científico. Supone también que puede integrar nuevos conocimientos en los que ya posee y que los puede analizar utilizando el método científico.
C8.- Competencia para la autonomía e iniciativa personal
Esta competencia se refiere a la posibilidad de optar con criterio propio y llevar adelante las iniciativas necesarias para desarrollar la opción elegida y hacerse responsable de ella, tanto en el ámbito personal como en el social o laboral. La adquisición de esta competencia implica ser creativo, innovador, responsable y crítico en el desarrollo de proyectos individuales o colectivos. Esta competencia parte de la necesidad de que el alumnado cultive un pensamiento crítico y científico, capaz de desterrar dogmas y prejuicios ajenos a la ciencia. Por ello, deberá hacer ciencia, es decir, enfrentarse a problemas, analizarlos, proponer soluciones, evaluar consecuencias, etc.
5.- CONTRIBUCIÓN A LA ADQUISICIÓN DE LAS COMPETENCIAS BÁSICAS
Tal y como se recoge en el Real Decreto 1631/2006 de 29 de diciembre, la materia de Ciencias de la naturaleza contribuye a desarrollar las capacidades tanto de la competencia propia del área como del resto de competencias básicas.
Concretamente, la Competencia básica en el conocimiento y la interacción con el mundo físico y natural hace referencia a la capacidad de utilizar el conocimiento científico, aplicar la metodología
científica y ser consciente del papel que ejercen la ciencia y la tecnología en el desarrollo de la sociedad y en el medio ambiente. Se trata pues de contribuir a la alfabetización científica del alumnado.
La
Ley 17/2007, de 10 de diciembre, de Educación de Andalucía, en el Título II señala que es prioridad del sistema educativo andaluz establecer las condiciones necesarias para que el alumnado alcance las competencias básicas, entre las que se incluye la Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico y natural, que recogerá la habilidad para la comprensión de los sucesos, la predicción de las consecuencias y la actividad sobre el estado de salud de las personas y la sostenibilidad medioambiental. Partiendo de que la competencia científica se concreta en tres apartados: capacidad de utilizar el conocimiento científico, aplicar la metodología científica y ser consciente del papel que ejercen la ciencia y la tecnología en el desarrollo de la sociedad y en el medio ambiente, se han concretado tres dimensiones para la evaluación de esta competencia: D1.- Metodología científica: se entiende como la necesidad de que el alumnado tenga una idea aproximada del funcionamiento de la ciencia. Es decir, se trata de conocer si tienen la capacidad de relacionar los hechos y los datos con las conclusiones obtenidas a partir de ellos, así como valorar las pruebas a favor y en contra de determinadas acciones, que pueden referirse a su vida personal, a su entorno cercano o, en general, al mundo en el que viven.
D2.- Conocimientos científicos: se refiere a la importancia de que el alumnado conozca los conceptos, principios, teorías y leyes básicas de la ciencia, que les permita interpretar los fenómenos naturales, así como cualesquiera otros investigables por la ciencia. Es decir, contenidos de Biología, Geología, Física y Química.
D3.- Interacciones Ciencia-Tecnología-Sociedad-Ambiente (C-T-S-A): se entiende como la necesidad de que el alumnado debe ser consciente de que la producción científica y tecnológica no es aséptica, sino que tiene una especial incidencia en la sociedad y en el medio ambiente, y viceversa, pues la ciencia y la tecnología también evolucionan según las necesidades de la sociedad y del medio ambiente.
Con el objeto de facilitar la evaluación de las tres dimensiones anteriormente descritas, en las pruebas de diagnóstico de las Competencias Básicas, se han desglosado en diferentes elementos de competencia. Para el caso de la etapa de Educación Secundaria Obligatoria se han formulado los siguientes elementos de competencia dentro de cada dimensión:
COMPETENCIA EN EL CONOCIMIENTO
Y LA INTERACCIÓN CON EL MEDIO FÍSICO Y NATURAL (C3)
DIMENSIÓN ELEMENTOS DE COMPETENCIA
1.1. Aplica estrategias coherentes con los procedimientos de la ciencia en la resolución de problemas.
1.2. Reconoce, organiza o interpreta información con contenido científico proporcionada en diferentes formas de representación.
1
METODOLOGÍA CIENTÍFICA
1.3. Diseña o reconoce experiencias sencillas para comprobar y explicar fenómenos naturales.
2.1. Identifica los principales elementos y fenómenos del medio físico, así como su organización, características e interacciones.
2.2. Explica fenómenos naturales y hechos cotidianos aplicando nociones científicas básicas.
2
CONOCIMIENTOS CIENTÍFICOS
2.3. Emplea nociones científicas básicas para expresar sus ideas y opiniones sobre hechos y actuaciones.
3.1. Identifica hábitos de consumo racional con sentido de la responsabilidad sobre uno mismo, los recursos y el entorno.
3.2. Reconoce la influencia de la actividad humana, científica y tecnológica en la salud y el medio ambiente, valorando racionalmente sus consecuencias.
3
INTERACCIONES CIENCIA-
TECNOLOGÍA-SOCIEDAD-AMBIENTE 3.3. Reflexiona sobre las implicaciones ambientales, sociales y culturales de los avances científicos y tecnológicos.
En cuanto al resto de competencias, desde el área se trabajan de distinta manera teniendo en cuenta los elementos de competencia de cada una de ellas. De forma más concreta se han seleccionado algunas dimensiones que consideramos prioritarias:
COMPETENCIAS DIMENSIONES
COMUNICACIÓN LINGÜÍSTICA
(C1)
Configuración y transmisión de las ideas e informaciones sobre la naturaleza mediante un discurso, oral o escrito, argumentado, preciso, estructurado y bien expresado.
Utilización de la terminología específica y el lenguaje propio del área (tanto de los seres vivos, como de los objetos y fenómenos naturales) para comunicar adecuadamente los propios conocimientos y comprender suficientemente lo que otros expresan.
MATEMÁTICA (C2)
Utilización del lenguaje matemático para cuantificar los fenómenos naturales, para analizar causas y consecuencias y para expresar datos e ideas sobre la naturaleza.
Utilización adecuada de las herramientas matemáticas y en su utilidad, en la oportunidad de su uso y en la elección precisa de los procedimientos.
Resolución de problemas abiertos, tanto en su formulación, como en sus soluciones, similares a los que se plantean a menudo en el trabajo científico. TRATAMIENTO DE LA INFORMACIÓN Y COMPETENCIA DIGITAL (C4)
Búsqueda, recogida, selección, procesamiento y presentación de la información en diferentes formas: verbal, numérica, simbólica o gráfica.
Utilización de recursos para sintetizar la información: esquemas, mapas conceptuales, tablas o diagramas., así como la producción y presentación de memorias, textos, informes, artículos científicos, etc.
Utilización de TIC’s en el aprendizaje de las ciencias: comunicarse, recabar información, retroalimentarla, simular y visualizar situaciones, para la obtención y el tratamiento de datos.
SOCIAL Y CIUDADANA
(C5)
Alfabetización científica para permitir la concepción y tratamiento de problemas de interés, la consideración de las implicaciones y perspectivas abiertas por las investigaciones realizadas y la toma fundamentada de decisiones colectivas.
Conocimiento de cómo se han producido determinados debates que han sido esenciales para el avance de la ciencia y entender mejor cuestiones que son importantes para comprender la evolución de la sociedad en épocas pasadas y analizar la sociedad actual.
Aplicación del principio de precaución, que se apoya en una creciente sensibilidad social frente a las implicaciones del desarrollo tecnocientífico que puedan comportar riesgos para las personas o el medio ambiente.
CULTURAL Y ARTÍSTICA
(C6)
Consideración de la ciencia como cultura, y valoración tanto sus producciones (a menudo obras de arte) como la evolución de sus postulados como parte indisoluble de nuestro acervo cultural, tanto a nivel individual como colectivo.
Habilidad para apreciar y disfrutar con el arte y otras manifestaciones culturales y el empleo de recursos de expresión artística para realizar creaciones propias.
Actitud abierta, respetuosa y crítica hacia la diversidad de expresiones artísticas y culturales, el deseo y voluntad de cultivar la propia capacidad estética y creadora, y un interés por participar en la vida cultural y por contribuir a la conservación del patrimonio cultural y artístico, tanto de la propia comunidad, como de otras comunidades.
APRENDER A APRENDER
(C7)
Conocimiento y manejo de los mecanismos asociados a la forma de construir y transmitir el conocimiento científico
Incorporación de aquellas informaciones provenientes en unas ocasiones de la propia experiencia y en otras de medios escritos o audiovisuales.
Utilización de procedimientos de análisis de causas y consecuencias, habituales en las ciencias de la naturaleza, así como las destrezas ligadas al desarrollo del carácter tentativo y creativo del trabajo científico, la integración de conocimientos y búsqueda de coherencia global, y la auto e interregulación de los procesos mentales.
AUTONOMÍA E INICIATIVA PERSONAL
(C8)
Formación de un espíritu crítico, capaz de cuestionar dogmas y desafiar prejuicios para contribuir al desarrollo integral de la persona.
Habilidad para iniciar y llevar a cabo proyectos. Análisis de las situaciones valorando los factores que han incidido en ellas y las consecuencias que pueden tener. Transferencia y aplicación del pensamiento hipotético, propio del quehacer científico, a otras situaciones.
6.- OBJETIVOS
6.1.- OBJETIVOS DE LA ETAPA
El Decreto 231/2007, de 31 de julio indica que esta etapa educativa contribuirá a que el alumnado de esta comunidad autónoma desarrollen una serie de saberes, capacidades, hábitos, actitudes y valores que les permita alcanzar, entre otros, los siguientes objetivos:
a) Adquirir habilidades que les permitan desenvolverse con autonomía en el ámbito familiar y doméstico, así como en los grupos sociales con los que se relacionan, participando con actitudes solidarias, tolerantes y libres de prejuicios.
b) Interpretar y producir con propiedad, autonomía y creatividad mensajes que utilicen códigos artísticos, científicos y técnicos.
c) Comprender los principios y valores que rigen el funcionamiento de las sociedades democráticas contemporáneas, especialmente los relativos a los derechos y deberes de la ciudadanía.
d) Comprender los principios básicos que rigen el funcionamiento del medio físico y natural, valorar las repercusiones que sobre él tienen las actividades humanas y contribuir activamente a la defensa, conservación y mejora del mismo como elemento determinante de la calidad de vida.
e) Conocer y apreciar las peculiaridades de la modalidad lingüística andaluza en todas sus variedades.
f) Conocer y respetar la realidad cultural de Andalucía, partiendo del conocimiento y de la comprensión de Andalucía como comunidad de encuentro de culturas.
Este mismo decreto, en su artículo 4, menciona que el alumnado debe alcanzar los objetivos indicados en el artículo 23 la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de educación:
a) Asumir responsablemente sus deberes, conocer y ejercer sus derechos en el respeto a los demás, practicar la tolerancia, la cooperación y la solidaridad entre las personas y grupos, ejercitarse en el diálogo afianzando los derechos humanos como valores comunes de una sociedad plural y prepararse para el ejercicio de la ciudadanía democrática.
b) Desarrollar y consolidar hábitos de disciplina, estudio y trabajo individual y en equipo como condición necesaria para una realización eficaz de las tareas del aprendizaje y como medio de desarrollo personal.
c) Valorar y respetar la diferencia de sexos y la igualdad de derechos y oportunidades entre ellos. Rechazar los estereotipos que supongan discriminación entre hombres y mujeres. d) Fortalecer sus capacidades afectivas en todos los ámbitos de la personalidad y en sus
relaciones con los demás, así como rechazar la violencia, los prejuicios de cualquier tipo, los comportamientos sexistas y resolver pacíficamente los conflictos.
e) Desarrollar destrezas básicas en la utilización de las fuentes de información para, con sentido crítico, adquirir nuevos conocimientos. Adquirir una preparación básica en el campo de las tecnologías, especialmente las de la información y la comunicación.
f) Concebir el conocimiento científico como un saber integrado, que se estructura en distintas disciplinas, así como conocer y aplicar los métodos para identificar los problemas en los diversos campos del conocimiento y de la experiencia.
g) Desarrollar el espíritu emprendedor y la confianza en sí mismo, la participación, el sentido crítico, la iniciativa personal y la capacidad para aprender a aprender, planificar, tomar decisiones y asumir responsabilidades.
h) Comprender y expresar con corrección, oralmente y por escrito, en la lengua castellana y, si la hubiere, en la lengua oficial de la Comunidad Autónoma, textos y mensajes complejos, e iniciarse en el conocimiento, la lectura y el estudio de la literatura.
i) Comprender y expresarse en una o más lenguas extranjeras de manera apropiada.
j) Conocer, valorar y respetar los aspectos básicos de la cultura y la historia propias y de los demás, así como el patrimonio artístico y cultural.
k) Conocer y aceptar el funcionamiento del propio cuerpo y el de los otros, respetar las diferencias, afianzar los hábitos de cuidado y salud corporales e incorporar la educación física y la práctica del deporte para favorecer el desarrollo personal y social. Conocer y valorar la dimensión humana de la sexualidad en toda su diversidad. Valorar críticamente los hábitos sociales relacionados con la salud, el consumo, el cuidado de los seres vivos y el medio ambiente, contribuyendo a su conservación y mejora.
l) Apreciar la creación artística y comprender el lenguaje de las distintas manifestaciones artísticas, utilizando diversos medios de expresión y representación.
6.2.- OBJETIVOS DE LA MATERIA
Los contenidos que se imparten en esta materia están orientados a que alumnos y alumnas adquieran las bases propias de la cultura científica, haciendo especial hincapié en la unidad de los fenómenos que estructuran el ámbito natural, en las leyes que los rigen y en la expresión matemática de esas leyes, obteniendo con ello una visión racional y global de nuestro entorno con la que puedan afrontar los problemas actuales relacionados con la vida, la salud, el medio y las aplicaciones
tecnológicas. En la etapa de Educación Secundaria Obligatoria se abordan los aspectos físico-químicos y biológico-geológicos de la Naturaleza.
En el primer ciclo de la ESO se mantiene el carácter integrador del área, estableciendo como hilo conductor de su desarrollo dos ideas: una búsqueda de señas de identidad en la diversidad de lo existente y una atención al cambio, a las transformaciones, dirigido a su comprensión y control. Se pretende que el alumnado descubra la existencia de marcos conceptuales y procedimientos de indagación comunes a los diferentes ámbitos del saber científico. En el segundo ciclo, dada la madurez del alumnado y su diversidad de intereses y aptitudes, se separan las dos materias para profundizar en los contenidos de cada una de ellas de forma más pormenorizada.
Según el Real Decreto 1631/2006 de 29 de diciembre la enseñanza de las Ciencias de la Naturaleza en esta etapa tendrá como finalidad el desarrollo de las siguientes capacidades:
1. Comprender y utilizar las estrategias y los conceptos básicos de las Ciencias de la Naturaleza para interpretar los fenómenos naturales, así como para analizar y valorar las repercusiones de desarrollos tecnocientíficos y sus aplicaciones.
2. Aplicar, en la resolución de problemas, estrategias coherentes con los procedimientos de las ciencias, tales como la discusión del interés de los problemas planteados, la formulación de hipótesis, la elaboración de estrategias de resolución y de diseños experimentales, el análisis de resultados, la consideración de aplicaciones y repercusiones del estudio realizado y la búsqueda de coherencia global.
3. Comprender y expresar mensajes con contenido científico utilizando el lenguaje oral y escrito con propiedad, interpretar diagramas, gráficas, tablas y expresiones matemáticas elementales, así como comunicar a otros las argumentaciones y explicaciones en el ámbito de la ciencia.
4. Obtener información sobre temas científicos, utilizando distintas fuentes, incluidas las tecnologías de la información y la comunicación, y emplearla, valorando su contenido, para fundamentar y orientar trabajos sobre temas científicos.
5. Adoptar actitudes críticas fundamentadas en el conocimiento para analizar, individualmente o en grupo, cuestiones científicas y tecnológicas.
6. Desarrollar actitudes y hábitos favorables a la promoción de la salud personal y comunitaria, facilitando estrategias que permitan hacer frente a los riesgos de la sociedad actual en aspectos relacionados con la alimentación, el consumo, las drogodependencias y la sexualidad.
7. Comprender la importancia de utilizar los conocimientos de las Ciencias de la Naturaleza para satisfacer las necesidades humanas y participar en la necesaria toma de decisiones en torno a problemas locales y globales a los que nos enfrentamos.
8. Conocer y valorar las interacciones de la ciencia y la tecnología con la sociedad y el medio ambiente, con atención particular a los problemas a los que se enfrenta hoy la humanidad y la necesidad de búsqueda y aplicación de soluciones, sujetas al principio de precaución, para avanzar hacia un futuro sostenible.
9. Reconocer el carácter tentativo y creativo de las Ciencias de la Naturaleza, así como sus aportaciones al pensamiento humano a lo largo de la historia, apreciando los grandes debates superadores de dogmatismos y las revoluciones científicas que han marcado la evolución cultural de la humanidad y sus condiciones de vida.
7.- METODOLOGÍA GENERAL
Las orientaciones metodológicas se han seleccionado del Decreto 231/2007, de 31 de julio. Se lleva a cabo una metodología didáctica fundamentalmente activa y participativa, que favorece el trabajo
individual y cooperativo del alumnado, y permite el desarrollo de competencias básicas, dentro de un
marco de referencias constantes a la vida cotidiana y entorno del alumnado.
El aprendizaje se concibe como un cambio de esquemas conceptuales por parte de quien aprende. Se parte de la aceptación de que el alumnado posee esquemas previos de interpretación de la realidad, y de que aquello que se aprende depende de los conocimientos previos. La organización de los contenidos tiene presente la propia naturaleza de la ciencia como actividad constructiva y en
permanente revisión. También tiene en cuenta los diferentes ritmos de aprendizaje del alumnado,
favoreciendo la capacidad de aprender por sí mismos y promoviendo el trabajo en equipo. Los contenidos procedimentales son aquellos que se relacionan con adquisición de destrezas, habilidades y técnicas instrumentales propias del área. Las actitudes, junto a la educación en valores, descubren la dimensión ética de los contenidos, derivando en el respeto al propio cuerpo y en el desarrollo de un espíritu social y crítico. Se desarrolla un proceso holístico de los objetivos didácticos en diferentes situaciones de aprendizaje. Se trata de aplicar diferentes métodos:
Inductivo Deductivo Indagatorio Activo Explicativo Participativo de la particularidad a la generalidad de lo general a lo cercano siguiendo el método científico actividades realizadas por el alumnado mediante estrategias expositivas. invitando al debate.
La organización de los contenidos tiene presente la propia naturaleza de la ciencia como actividad constructiva y en permanente revisión. También se ha de tener en cuenta los diferentes ritmos de aprendizaje del alumnado, favoreciendo la capacidad de aprender por sí mismo y promover el trabajo en equipo.
Los contenidos procedimentales engloban aquellos que se relacionan con la comprensión de la ciencia, con la aplicación del método científico y la adquisición de técnicas instrumentales propias. Estos serán un recurso que realzará el papel activo y de construcción cognitiva. Las actitudes y valores, junto a los temas transversales, mejorarán las relaciones humanas y el respeto al medio ambiente, y estimulando el rigor metódico y crítico en los trabajos propuestos.
El proceso de enseñanza-aprendizaje para las ciencias está formado por un conjunto de actividades incluidas en los tres ámbitos de contenido, cada una con finalidades didácticas diferentes. Su aprendizaje no es aislado, sino que constituye un todo coherente en el que los diferentes contenidos se complementan.
El desarrollo de los conocimientos científicos y de lo que hemos dado en llamar la Ciencia, con mayúsculas, hace que sea imprescindible abordar el currículo de Ciencias de la Naturaleza desde muy diversas perspectivas conceptuales y metodológicas, en concreto, de la Física, la Química, la Biología y la Geología (todas ellas tienen en común una determinada forma de representar y de analizar la realidad), además de otras con las que mantiene estrecha interconexión, como son la ecología, la meteorología, la astronomía, etc. Tanto en este curso como en los demás de la ESO, la alfabetización científica del alumnado, entendida como la familiarización con las ideas científicas básicas, se convierte en uno de sus objetivos fundamentales, pero no tanto como un conocimiento finalista sino como un conocimiento que le permita al alumnado la comprensión de muchos de los problemas que afectan al mundo en la vertiente natural y medioambiental y, en consecuencia, su intervención en el marco de una educación para el desarrollo sostenible del planeta (la ciencia es, en cualquier caso, un instrumento indispensable para comprender el mundo).
7.1.- PRINCIPIOS PEDAGÓGICOS Aprendizaje significativo
Es el profesorado el que guía el proceso de enseñanza-aprendizaje. El aprendizaje será eficaz cuando se tome como referencia el nivel de partida de conocimientos de alumnos y alumnas, es decir, los conocimientos previos que cada cual posee, para lo cual es indispensable la realización de pruebas iniciales. Si la base de que dispone el alumnado no está próxima a los nuevos contenidos, no podrá enlazar de manera natural con ellos, y solamente se conseguirá un aprendizaje de tipo memorístico mecánico, y no comprensivo como debe ser. Se recordarán los contenidos anteriores y se activarán de forma sistemática, ya que sobre ellos se asentarán los nuevos conocimientos.
Aprendizaje por descubrimiento
Haremos que el alumnado sea protagonista de su propio aprendizaje, aprendiendo por sí mismo, practicando o aplicando los conocimientos, puesto que esto supone una de las mejores formas de consolidar lo estudiado y favorece el desarrollo del aprender a aprender. Se buscará así la integración activa del alumnado en el proceso de enseñanza-aprendizaje del aula, que debe mantener un clima de tranquilidad y cordialidad que beneficie el proceso educativo.
Aprendizaje cooperativo
El aprendizaje del alumnado se realiza, muy a menudo, mediante la interacción profesorado-alumnado. Pero el alumnado aprende también de los iguales, y por ello resulta necesaria la interacción entre iguales en el trabajo en grupo. El profesorado debe arbitrar dinámicas que favorezcan esta interacción.
Motivación y autoestima.
El rendimiento académico está afectado por el nivel de motivación del alumnado y la autoestima que posea. Se eleva la motivación del alumnado empleando contenidos y actividades próximas e interesantes. El aumento de la motivación se realiza también cuando el alumnado percibe la utilidad de los contenidos que se le imparten. Utilidad entendida tanto como funcionalidad práctica en su vida diaria,
como académica. También se aumenta el grado de motivación si se plantean retos alcanzables y no metas lejanas y difíciles. Estos retos conseguidos elevan la autoestima del adolescente, que empieza a considerarse capaz de obtener resultados positivos.
Interdisciplinariedad
Las distintas materias no son compartimentos estancos. En concreto, las Ciencias de la Naturaleza están íntimamente conectadas con Matemáticas, Física, Química o Tecnología. El desarrollo de los contenidos debe tener en cuenta esta característica interdisciplinar. Debe existir una buena coordinación entre el profesorado de estas áreas para conseguir un desarrollo coherente y adecuado del currículo.
Educación en valores
La educación en valores debe ser abordada en todas las áreas. Los alumnos y las alumnas deben conocer, asumir y ejercer sus derechos y deberes en el respeto a los demás, practicando la tolerancia, la cooperación y la solidaridad entre las personas y los grupos, ejercitándose en el diálogo y afianzando los derechos humanos como valores comunes de una sociedad plural. En la legislación vigente se recoge la necesidad de que la educación en valores se trabaje en todas las áreas junto a otros temas transversales como son la compresión lectora, la expresión oral y escrita, la comunicación audiovisual y las tecnologías de la información y comunicación.
7.2.- ESTRATEGIAS Y TÉCNICAS METODOLÓGICAS
Para desarrollar los principios pedagógicos mencionados, es necesario intercalar diferentes actividades durante la misma sesión, buscando compaginar unas estrategias didácticas expositivas, con otras más prácticas o manipulativas. Se utilizarán básicamente cinco tipos:
Exposición de contenidos ante el grupo-clase
Corresponde, en todas las unidades, al desarrollo de algunos contenidos teóricos o conceptuales, con o sin ayuda audiovisual, así como algunas exposiciones prácticas en el aula o laboratorio. Como estrategia intentamos no ocupar nunca toda la sesión con este tipo de organización.
Trabajo colaborativo por parejas
El trabajo en grupo de dos se ejercitará con los problemas y cuestiones planteadas en casi todas las unidades y se verá apoyado por la distribución del alumnado en el aula.
Trabajo cooperativo
Previamente se ha dividido a la clase en pequeños grupos de 5 a 6 miembros con diferentes niveles de competencia curricular, diferente grado de integración o diferente nivel de solidaridad. Se parte de un trabajo individual asignado a cada grupo. Esta tarea se entrega por escrito al profesorado para su supervisión. Se evalúa individualmente el trabajo y la actitud de cada individuo. Cada persona expone a su grupo el resultado de su trabajo individual. El resto del alumnado del grupo escucha y valora las exposiciones de sus compañeros y compañeras, con lo que se fomenta la participación y protagonismo de todo el grupo, desarrollando la escucha activa. Cada grupo consensúa la información y el contenido del trabajo que va a entregar al profesorado. El trabajo se evalúa como trabajo de grupo y el alumnado puede participar en esa evaluación en un 50%, quedando el otro 50% reservado a la evaluación del profesorado. El alumnado, de este modo, se pone en el lugar del docente, comprendiendo la dificultad del proceso. Finalmente, mediante un ejercicio, se valorarán los contenidos estudiados por el grupo.
Sesiones prácticas
Las actividades prácticas realizadas en el laboratorio están preparadas para el trabajo en grupos de 4, siempre con previa exposición, al grupo completo, del profesorado sobre los objetivos de la actividad a realizar y la entrega de un guión de la misma. Para concluir, el alumnado completará un cuestionario de la práctica, para valorar el grado de asimilación de la misma. El número de sesiones en el laboratorio programadas, para cada grupo, son de tres por trimestre.
7.3.- ACTIVIDADES
Las diferentes actividades que se llevarán a cabo pueden agruparse según su finalidad, y variarán en función de la unidad didáctica a la que se apliquen. Las de carácter más práctico requieren algunas experiencias de laboratorio y en otras unidades teóricas se desarrollan actividades más motivadoras.
Actividades sociométricas
Antes de comenzar el desarrollo normal de los contenidos se deben abordar unas sesiones destinadas al conocimiento sociométrico del grupo. Estas actividades se llevan a cabo al principio del curso y permiten conocer las afinidades entre iguales para poder establecer grupos cooperativos.
Actividades de iniciación
Antes de comenzar una unidad didáctica se realiza una o más de las siguientes actividades que permiten detectar los conocimientos que posee el alumnado sobre el tema a estudiar:
Cuestionarios individuales de ideas previas,
Tormenta de ideas, preguntando al alumnado al azar.
Estas actividades son muy importantes ya que permitirán variar la metodología de una forma dinámica en función del nivel que posea el alumnado, y diseñar actividades específicas para los diferentes grupos de diversidad.
Actividades de motivación
Estas actividades estarán diseñadas de tal manera que ayuden al alumnado a interesarse por el estudio de la unidad didáctica. Estas pueden ser:
Exposición de vídeos relacionados con la unidad didáctica. Lectura de noticias de prensa y revistas científicas.
Juegos.
Actividades de desarrollo
Estas actividades permitirán al alumnado adquirir los conocimientos mínimos perseguidos por cada unidad didáctica. La selección de estas actividades estará en relación con la evaluación inicial del alumnado. Entre estas actividades destacan las siguientes:
- Clase expositiva de los contenidos de la unidad didáctica. - Actividades de lápiz y papel.
- Resolución de problemas.
- Realización de demostraciones por parte del profesorado. - Realización de prácticas de laboratorio.
La realización de actividades prácticas tienen la ventaja de que sirve no sólo para que el alumnado encuentre aplicación práctica al tema de estudio, sino también para despertar su interés y aumentar su motivación. Estas actividades también se consideran como de motivación.
Actividades de investigación
Elaboración de trabajos de investigación dentro del aula. A lo largo del trimestre se dedicarán algunas sesiones al seguimiento de las investigaciones en grupo sobre algún tema de actualidad o de interés personal. Los temas de investigación pueden ser tan diversos como: la influencia de teléfonos móviles o microondas, los nutrientes de alimentos, hábitos saludables en adolescentes, consumo de drogas, reciclaje de residuos, cálculo de huella ecológica, etc. Dependiendo del nivel del trabajo experimental realizado se pueden utilizar las diferentes reuniones científicas o encuentro de jóvenes investigadores para su difusión social.
Actividades de ampliación
Estas actividades servirán para ampliar los conocimientos adquiridos. Se emplearán como medida de atención a la diversidad, para el alumnado capaz de aplicar los contenidos a todas las situaciones planteadas en la unidad. Entre otras serán:
Actividades de lápiz y papel.
Búsqueda de información y elaboración de informes: Se le pedirá al alumnado que busque información sobre algún tema, y que prepare una exposición para el resto de su grupo o clase mediante la utilización de medios audiovisuales.
Lectura de alguna obra científica, con la posterior elaboración de un informe en el que el alumnado incluya un resumen, conclusiones, opinión personal, etc.
Actividades de refuerzo
En el caso de alumnado con ciertas dificultades de aprendizaje, o de alumnado al que el estudio de alguna unidad didáctica concreta le resulte especialmente difícil, se diseñarán actividades que les ayuden a superar dichas trabas y asimilar los principales conceptos de la unidad, para llegar a alcanzar los objetivos con éxito. Estas actividades de refuerzo serán:
Resúmenes.
Elaboración de mapas conceptuales incompletos para que sea el propio alumnado quien lo completa. Una vez lo haya hecho, y haya sido debidamente corregido por el profesorado, el alumnado dispondrá del mapa conceptual que le ayudará a comprender la unidad didáctica.
Resolución de ejercicios que, aún siendo sencillos, relacionen varios de los conceptos explicados en clase.
Estas actividades serán diseñadas de forma individual, según el diferente grado de avance de aprendizaje de los conceptos de la unidad didáctica, par lo cual es fundamental la revisión diaria del cuaderno de trabajo.
Actividades complementarias
Los trabajos que se realicen fuera del aula podrán ser individuales o en pequeños grupos. Se procurará que se realicen tanto actividades clásicas de búsqueda de información y elaboración de textos, así como la construcción de prototipos, maquetas o cualquier otro soporte que implique un trabajo manipulativo. De esta manera se potenciará el desarrollo y adquisición tanto de la competencia digital como de la competencia de autonomía e iniciativa personal.
Actividades para la mejora de las competencias instrumentales básicas
En equipo educativo se adopta un compromiso para trabajar la mejora de las competencias instrumentales básicas desde todas las áreas. Estas actividades se realizan a lo largo del desarrollo de la Unidad Didáctica y antes de la evaluación.
Actividades de evaluación
La evaluación es continua, pero todas las unidades se van a iniciar con actividades de enlace con los conocimientos y representaciones adquiridos previamente por el alumnado, aunque orientada a la constatación de las competencias básicas. Por ello se plantea siempre la prueba de evaluación inicial. También en cada trimestre se propondrán diferentes pruebas de evaluación, aproximadamente tres, para mejorar la motivación y la autoestima con la consecución de retos a corto plazo. La evaluación debe poseer un carácter especialmente formativo, que permita desarrollar convenientemente el proceso de aprendizaje del alumnado.
8.- EVALUACIÓN
Las orientaciones han sido seleccionadas del documento Decreto 231/2007, de 31 de julio. La evaluación del proceso de aprendizaje del alumnado será continua, global e integradora, observando la
evolución de dicho proceso a nivel individual y estableciendo medidas de refuerzo cuando sean necesarias. Además, se tendrá en cuenta el grado de consecución de los objetivos y el grado de competencias básicas alcanzadas. La evaluación educativa es un valioso instrumento de seguimiento y
de valoración de los resultados obtenidos, así como de mejora de los procesos que permiten obtenerlos. Se realizarán tres niveles de evaluación:
Evaluación inicial Evaluación del proceso de aprendizaje Evaluación global de ideas previas del alumnado de actividades y participación, así como de
desarrollo de competencias básicas
de consecución de objetivos educativos conectados con los
criterios de evaluación
8.1.- CRITERIOS DE EVALUACIÓN
Los criterios de evaluación son el referente para valorar el grado de consecución de los objetivos. Permiten la valoración del tipo y grado de aprendizaje adquirido y se convierten en referentes fundamentales para valorar la adquisición de las nuevas competencias básicas.
Al igual que se ha hecho con los contenidos, los criterios de evaluación de este curso parten tanto del Real Decreto 1631/2006 de 29 de diciembre de enseñanzas mínimas, como de la Orden de 10 de agosto de 2007 que establece los criterios de valoración específicos de nuestra comunidad.
Los expresados en el Real Decreto 1631/2006 de 29 de diciembre son específicos para cada curso y se recogen junto al resto de elementos de la programación en los apartados correspondientes a cada materia y la Orden de 15 de diciembre de 2008 que establece el sistema de evaluación para bachillerato.
Establecidos los objetivos o capacidades de esta área así como los contenidos a través de los cuales el alumno tratará de alcanzarlos, los criterios de evaluación se conciben como un instrumento mediante el cual se analiza tanto el grado en que los alumnos los alcanzan como la propia práctica docente. De este modo, mediante la evaluación se están controlando los diversos elementos que intervienen en el conjunto del proceso educativo para introducir cuantas correcciones sean necesarias, siempre con la perspectiva de mejorar las capacidades intelectuales y personales del alumno. De ello
debemos deducir, como ya hemos manifestado anteriormente, que no todos los alumnos responden necesariamente a los mismos ritmos de adquisición de conocimientos, ritmos que deben manifestarse también en la propia concepción del modelo o procedimiento de evaluación y en los instrumentos y criterios a emplear. En consecuencia, criterios y procedimientos, como los propuestos en la legislación vigente y en nuestros materiales curriculares, sólo deben ser tomados como sugerencias para que el profesor los adapte a las características y a las necesidades expresas de sus respectivos alumnos.
La interrelación entre objetivos, contenidos y metodología didáctica encuentra su culminación en los procedimientos y criterios de evaluación propuestos, es decir, si lo que se pretende frente a un conocimiento memorístico es que el alumno alcance determinadas capacidades y asuma los valores sociales propios del sistema democrático. Por ello, el alumno no sólo deberá conocer acontecimientos y fenómenos sociales, sino interpretarlos y valorarlos en el contexto en que se han producido. Pero para que su conocimiento sea significativo, los procedimientos también deberán ser objeto de evaluación, no en vano son instrumentos de análisis imprescindibles para el conocimiento social.
Se presentan, en primer lugar, grandes ámbitos de capacidades, con una formulación genérica, que actúan como organizadores de los criterios que se proponen, a continuación, para cada uno de los ciclos y cursos de la etapa.
Se pueden considerar así diversos grados de profundización, abordándolos en distintos momentos, integrándolos con otros contenidos, presentándolos en unidades didácticas interdisciplinares o adaptándolos al alumnado con necesidades educativas especiales.
1. SOBRE LA ADQUISICIÓN DE CONCEPTOS BÁSICOS Con este criterio se pretende valorar si el alumnado:
• Posee un bagaje conceptual básico que le ayude a comprender e interpretar el medio que le rodea.
• Tiene capacidad para utilizar esos conocimientos en la explicación de fenómenos sencillos. El dominio de los conceptos, leyes, teorías y modelos se pone de manifiesto, especialmente en esta etapa, no tanto por la capacidad de definirlos formal y operativamente como por la capacidad de utilizarlos para explicar fenómenos y para abordar la resolución de problemas.
Debe esperarse que el alumnado utilice ese conocimiento para llegar a soluciones correctas ante situaciones y fenómenos semejantes o relacionados con los que se han trabajado en clase. Cuando se trate de abordar situaciones más novedosas, dada la complejidad de cualquier problema y la probable existencia de más de una solución, se atenderá principalmente al uso coherente de los conceptos, teorías, leyes o modelos para buscar una primera solución, aunque esta sea incorrecta o incompleta.
2. SOBRE EL PLANTEAMIENTO Y LA RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS Con este criterio se pretende valorar la capacidad del alumnado para:
• Formular problemas relacionados con el medio natural, incorporarlos a sus procesos habituales de construcción de conocimientos, delimitarlos y contextualizarlos.
• Formular hipótesis, llevar a la práctica una estrategia concreta de resolución, o comprobar y criticar algunas de las soluciones posibles para una situación que plantee un problema.
• Manifestar actitudes de curiosidad e interés por indagar cuestiones relacionadas con el medio y los fenómenos naturales.
La resolución de problemas no debe quedar reducida a un conjunto de reglas o algoritmos que combinan algunos datos para dar una respuesta numérica. Ello obliga a un replanteamiento de la noción de problema y de los criterios para decidir cuándo puede considerarse resuelto. La introducción de cambios en los enunciados de los problemas y la exigencia de verbalizar el proceso de resolución, resaltando los aspectos conceptuales y procedimentales sobre aquellos que suponen un simple cooperativismo, son estrategias que pueden favorecer los objetivos que se pretenden.
Este conjunto de capacidades debe manifestarse básicamente en los progresos del alumnado para derivar nuevas cuestiones a partir de las trabajadas en clase, y de aplicar modelos de planteamiento de problemas a nuevas situaciones relacionadas con el medio que le rodea.
3. SOBRE LA EXPRESIÓN Y LA COMPRENSIÓN
Con este criterio se pretende valorar el progreso del alumnado en su capacidad para:
• Analizar críticamente la información recogida en diversas fuentes, distinguiendo lo relevante de lo accesorio y los datos de las opiniones.
• Extraer información de gráficas, tablas y fórmulas simples.
• Comprender textos sencillos en los que se haga uso de conceptos aprendidos. • Comunicar con claridad y precisión las conclusiones de una investigación.
Las aportaciones que desde el área se hacen al desarrollo de las capacidades de expresión y comunicación se refieren tanto al uso del lenguaje común, como al empleo de nociones, códigos y sistemas de expresión específicos del ámbito de las Ciencias de la Naturaleza.
4. SOBRE LA NOCIÓN DE CIENCIA Con este criterio se pretende valorar la capacidad del alumnado para: • Relativizar modelos teóricos propuestos por la Ciencia.
• Analizar y comparar diferentes respuestas dadas para una misma pregunta o actividad. • Analizar las consecuencias de los avances científicos.
• Analizar críticamente el uso de alusiones o referencias supuestamente científicas en mensajes publicitarios, en informaciones o programas de los medios de comunicación, conversaciones cotidianas, etc.
Son todos ellos aspectos que deben tomarse en cuenta para valorar la actitud crítica del alumnado y su idea sobre la ciencia. Es algo especialmente importante en una sociedad, y en un momento como el actual, en el que en medios muy diversos (Internet, prensa, etc.) proliferan informaciones simplistas y poco o nada contrastadas, así como movimientos pseudocientíficos que chocan abiertamente con los planteamientos científicos que se pretende enseñar en el aula.
• Distinguir entre argumentos científicos y otros que no lo son, cuando se ofrecen para apoyar determinadas informaciones, opiniones, mensajes publicitarios, etc.
• Valorar la utilidad de los medicamentos y la importancia de evitar el abuso y la automedicación. • Valorar la utilidad de conocer las técnicas de producción, conservación, y manipulación, de los
alimentos y su influencia en la salud.
5. SOBRE LA PARTICIPACIÓN Y EL TRABAJO EN EQUIPO
El aprendizaje de las ciencias no es una tarea individual dominada siempre por intervenciones afortunadas. Con este criterio se pretende valorar la capacidad del alumnado para:
• Implicarse en la realización de las tareas de clase.
• Trabajar en equipo, escuchando, rebatiendo, argumentando, dividiendo el trabajo, etc.
• Considerar el resultado de un trabajo, más como una síntesis de las aportaciones de cada uno de los componentes del grupo y de los debates que hayan tenido lugar que como la suma de contribuciones individuales.
Participar en debates relacionados con algunos de los temas tratados en clase, mostrándose respetuoso con las opiniones de los demás y defendiendo las propias con argumentos basados en sus conocimientos científicos.
8.2.- PLAN DE EVALUACIÓN
Evaluación del proceso de aprendizaje.
1. Procedimientos e instrumentos de evaluación.
a. Prueba inicial del curso con cuestiones de los contenidos de cursos anteriores.
b. Pruebas escritas al finalizar las unidades didácticas, se evaluará tanto la situación de aprendizaje como de la expresión escrita. Serán las que completarán la evaluación.
c. Cuestiones de control de estudio, orales o escritas, con el fin de repasar los conceptos estudiados.