FRANCIS CABREL
Francis y su guitarra
Artista consagrado, Francis Cabrel sigue ofreciendo frescura a la canción francesa, con su guitarra, gracias a su voz y a su poesía.
Nacido el 23 de noviembre de 1953 en Agen, Francis Cabrel pasa su infancia en Astaffort (Lot-et-Garonne). Con la guitarra que le regaló su tío, pudo entrenarse a imitar a su ídolo Bob Dylan, y reproducir la célebre "Like a Rolling Stone". Primero trabajó en una zapatería. Ganó un concurso de canciones organizado por Sud Radio gracias a Petite Marie. Fue un primer éxito para Cabrel y un primer contacto con el mundo de la música. Cabrel firmó con los hermanos Seff (label CBS) su primer disco: Ma ville. Y participó en la gira del cantante Dave, en el Olympia de Paris. Ganó el premio del Público en el Festival de Spa en Bélgica en el 78.
En 1979, apareció Chemins de traverse. El título Je l'aime à mourir le llevó al éxito. En 1980, sacó el tercer álbum Fragile con canciones como L'Encre de tes yeux et La Dame de
Haute-Savoie que muestran tanto la sensibilidad del artista como su dominio de la guitarra
eléctrica. En 1981, Carte postale, en 1983 Quelqu’un de l’intérieur, Photos de voyage en el 1985 con los temas Encore et encore y Tourner les hélicos. En 1989, los títulos Sarbacane (del álbum del mismo nombre) C’est écrit y Petite sirène le llevan a ser número uno de las listas de éxitos.
A partir de ese momento, la gira que acompaña Sarbacane, da paso al triple álbum
D’une ombre à l’autre. En 1994, el álbum Un samedi soir sur la terre fue un nuevo éxito. Hors saison en 1999, y Double Tour en 2000 que son acústicos y eléctricos a la vez.
El año 2004 rima con el lanzamiento de Les Beaux dégâts. Los instrumentos de viento que están muy presentes en este álbum, reafirman el talento del artista, comprometido y discreto a la vez. A finales de noviembre de 2005, su DVD-live Les Beaux Dégâts. En 2007, participó en el espectáculo musical, Le soldat rose y volvió en 2008 con su duodécimo álbum solo, Des roses et
des Orties.
En 2010, Francis Cabrel ha sido galardonado por el conjunto de su carrera con la Gran medalla de la canción francesa en presencia de algunos miembros de l'Académie française. El artista ha vendido más de 25 millones de álbumes desde la salida de su primer disco en 1977. El nuevo opus del cantante está previsto para el 2012.
Francis Cabrel, que también es consejero municipal en Astaffort, se dedica a la formación de jóvenes artistas: en 1992 fundó « Voix du Sud », une asociación que organiza los « Encuentros de Astaffort », estancias de formación profesional dirigidas a jóvenes autores, compositores e intérpretes de canciones.
Estos encuentros reúnen a una veintena de jóvenes artistas que durante quince días tienen que escribir cuarenta canciones, de las cuales quince se interpretan cara al público del Music'Halles, en Astaffort. Cada año, un artista conocido viene a patrocinar estos encuentros: Renan Luce, Zaho, Maxime Leforestier, Thomas Dutronc, Emilie Loizeau...
Un ser sencillo y accesible
(Philippe Rezzonico Le Journal de Montréal 02-06-2007 | 04h00)«Tenía en mente el proyecto de sacar un primer disco y tal vez, un segundo, pero nunca hubiera imaginado que sería toda una carrera para mí. Luego siempre hice mis álbumes sin pensar en el después. Es mi naturaleza. No estoy seguro de nada y la incertidumbre siempre está presente.»
De hecho, la lista de artistas francófonos todavía activos que llevan más de 30 años de carrera es más bien corta.
«Hay tanto misterio en la creación de canciones que no doy nada por aprendido. En cada nuevo lanzamiento de disco, tengo la impresión que está todo por reconquistar.»
En cuanto a la conquista, Cabrel no tiene porqué avergonzarse. A juzgar por la retahíla de éxitos del doble compact de su best-of, no se puede, sino, mostrar admiración: La Dame de
Haute-Savoie, Je t’aimais, je t’aime et je t’aimerai, La Corrida, Samedi soir sur la Terre...
Todas son grandes canciones, y no importa la época de su creación.
En tres décadas, los textos de Cabrel se caracterizan por su belleza, su intimidad y su impacto. Je l’aime à mourir sigue siendo igual de conmovedora ahora que en cuando salió. A la inversa, las melodías han variado mucho de un período a otro, pero desde Sarbacane, Cabrel ha ido cada vez más hacia lo esencial.
«Intento ser lo más básico posible. Como Neil Young, voy a la verdad. Intento dar suficiente contenido a mis temas y no poner nada que esté de más. Espero acendrar. La verdad, la mía en todo caso, aquí está.»
2008-Dulzura y dolor: Cabrel juega con todos los sentidos en este
nuevo álbum que pone punto final a cuatro años de silencio.
Lanzamiento del nuevo álbum Des Roses & des orties (2008- gira del
22/09/2008 al 26/03/2009)
(El 1 de abril de 2008 Emily Warner para MusicActu)
Cuatro años han pasado desde el lanzamiento del álbum "Les Beaux Dégâts". Como sus predecesores, "Des Roses & des orties" ha nacido de un estado mental sosegado, y de hecho, no coincide en nada con los códigos musicales del momento; ni groove a la moda, ni palabras demasiado realistas que podrían hacer pensar en la nueva floreciente escena francesa. Aquí, todo queda conforme con las expectativas del oyente. Evidentemente, el intérprete del indispensable single "Petite Marie" (fue en 1977!) no ha trabajado solo. Ha pedido la ayuda de Sébastien Bramardi - 'gran responsable del sonido' – y de Michel Françoise, encargado de las guitarras.
Cabrel no ha cambiado en absoluto su manera de enfocar la música. Ha elegido la metáfora vegetal para ilustrar su propósito sobre temas como el tiempo, los hombres, el amor, y a veces, la política. Por un lado las rosas representan la frescura y la liviandad ("Des Gens Formidables", "Né dans le Bayou"...), por otro, las ortigas simbolizan las inquietudes del artista en relación con el mundo que le rodea ("La Robe & l'échelle"...). Impresionado por sus ídolos, cierra su álbum, rindiendo homenaje a Bob Dylan, una manera de mostrar que su independencia le permite tomarse ciertas libertades.
Un cantante reconocido internacionalmente
"Je l'aime à mourir" es tal vez, la canción de Francis Cabrel más conocida en el mundo. Existen muchas versiones, sobretodo de la versión española "La quiero a morir", muy famosa en Suramérica. En pocas palabras, un tema que se ha vuelto tan conocido internacionalmente que muchos ¡ni siquiera conocen el autor y compositor! El pasado 14 de junio, la colombiana Shakira, ofreció una versión de este tema a todos sus fans parisinos, mezclando palabras francesas y españolas.