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Micropolíticas del habla: feminismos, discursos y experiencias de práctica radiofónica en la sociedad red

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Academic year: 2021

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ICROPOLÍTICAS

DEL

HABLA

:

feminismos, discursos y experiencias de

práctica radiofónica en la sociedad red

Tesis Doctoral presentada por:

Júlia Araújo Mendes

Dirigida por:

Dra. Giulia Colaizzi

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© 2017, Júlia Araújo Mendes

Esta tesis está sujeta a la Licencia Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional de Creative Commons. Para ver una copia de esta licencia, visite

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A

GRADECIMIENTOS

Mis sinceros agradecimientos a la Dra. Giulia Colaizzi, por la atenta dirección que me ha brindado en el recorrido de esta investigación, y a Capes Foundation, Ministry of Education of Brazil, por la financiación mediante la Beca de Doctorado Pleno en el Exterior, sin la cual esta tesis no hubiera sido posible.

Esta tesis tuvo la aportación de mucho trabajo intelectual proveniente de múltiples voces, el que he intentado reconocer de la mejor forma posible en el proceso de escritura, y de un incalculable trabajo de cuidados. Este último me ha proporcionado una red afectiva y de apoyo emocional y material sin la cual el proceso de esta investigación hubiera sido muy complicado, quizás incluso imposible. Por lo que quiero empezar reconociendo y agradeciendo a las personas que han configurado esa red tan fundamental: a mi familia, especialmente a mi madre, Lúcia, y a mi padre, Márcio, por el pleno apoyo que me han dado, la confianza, el amor, los debates políticos, la paciencia y comprensión, sobre todo en los últimos años en los que imperó la distancia; a Pike y Kara, por todo el amor, cuidado y comprensión en el difícil e ilusionante ejercicio de la convivencia cotidiana; a mi tía, Victoria, y tío, Mauro, por el inestimable apoyo durante los primeros pasos de esta investigación; a

les amigues y compañeres de Enredadas, por todo el trabajo que hemos desarrollado

juntes y por ser el corazón de esta tesis; a Amor, Claudyne, Chris y Conxa, por las preciosas amistades, proyectos y reflexiones compartidas y todos los aprendizajes que me habéis proporcionado; a Deco, Tati y Saviano, con quienes he compartido la experiencia migratoria y por la complicidad que me han mostrado en innumerables momentos; a les compañeres

de Transformacció, por los ánimos e intercambios afectivo-práctico-teóricos; a les compañeres de la Colectiva Transtorna, por toda la energía feminista y las ilusiones compartidas; a las compañeras «feministas sin fronteras», por una amistad que me ha enseñado el sentido de la extrapolación de las aulas.

Agradezco a Helena Rizzatti y a Bruna Zanolli, por haberme recibido tan gustosamente; a las programadoras de la ZAFT, por su trabajo, por la atención que me han dedicado y por compartir conmigo sus experiencias; a las personas que integran Radio Malva y Radio Muda, por su labor tan necesaria, por seguir transgrediendo las ondas y por haberme acogido como compañera, en el primer caso, y como colaboradora invitada e investigadora, en el segundo. Quiero agradecer también a las mujeres de Red Nosotras en el Mundo, por promover semejante iniciativa, y en especial a Susana Albarán, por colaborar en la entrevista.

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proporcionada por el Núcleo de Estudos de Gênero – PAGU, de la Universidade Estadual de Campinas (UNICAMP), al que manifiesto mi agradecimiento, en especial a la Dra. Iara Beleli, coordinadora de dicho núcleo y mi asesora durante la estancia. También el Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), me acogió en una valiosa estancia académica, por la que agradezco, especialmente a la Dra. Rían Lozano, mi asesora durante aquel período, por la generosa bienvenida y por el inspirador trabajo que lleva a cabo, y a la Dra. Helena López, Secretaria Académica de dicho centro.

Finalmente, quiero agradecer a las coordinadoras del programa Sermujer.eS, del Centro Penitenciario de Picassent, por la labor que realizan y por invitarnos a las Enredadas a impartir los talleres de radio y, sobre todo, a las mujeres internas de dicho centro y que han participado de los talleres, quienes nos han recibido siempre de forma calurosa y han tomado la palabra con valentía.

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Índice de contenido

Introducción ... 1

Objeto, hipótesis de partida y objetivos ... 6

Metodología e itinerario ... 7

Apuntes sobre los trabajos de campo ... 9

Dificultades encontradas ... 12

Notas breves sobre el proceso de escritura: hacer aparecer el cuerpo colectivo ... 13

Parte 1. Epistemologías críticas ... 15

Capítulo 1. La construcción de conocimientos comprometidos ... 16

1.1. El Sur global ... 17

1. 2. Investigación activista: implicaciones, contradicciones y retos ... 33

1.3. Articulando conocimientos en la investigación-activista: traducción transcultural y categorías equivocadas ... 39

1.4. Conocimientos comprometidos, conocimientos situados ... 46

Capítulo 2. Discurso y la noción de experiencia ... 58

2.1. Del discurso: radios libres, feminismos y discursos alternativos ... 59

Prácticas discursivas y relaciones de poder en los tiempos que corren ... 60

Radios libres y comunitarias: orígenes, ambigüedades y posibilidades subversivas ... 68

2.2. A vueltas con la noción de experiencia ... 80

Una perspectiva interseccional: experiencias y diferencias ... 102

Capítulo 3. Micropolítica, devenires minoritarios y la problemática de la sociedad red . 113

Parte 2. Ondas diferenciales para otras inapropiadas/inapropiables: feminismos y/en las radios libres ... 134

Capítulo 4. Micropolíticas y Medios de Comunicación Independientes: un acercamiento a las radios libres desde Valencia (España) y Campinas (Brasil) ... 135

4.1. «Radios del extrarradio» (Panorama español) ... 138

Radio Malva: «des dels Poblats Marítims de València per a la galàxia» ... 147

4.2. «Que mil mudas floresçam!» ( Panorama brasileño) ... 153

Radio Muda: «Muda de vida!» ... 163

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4.4. Aportaciones feministas a los estudios de la radio y la cuestión de la

democratización ... 178

Capítulo 5. Feminismos en las Radios Libres: un análisis crítico de las experiencias ... 196

5.1. Desde Campinas (Brasil): el caso de la ZAFT – Radio Muda ... 203

Política de la experimentación: antecedentes ... 203

« Zona Autônoma Feminista Temporária – ZAFT» : haciendo radio libre y feminista ... 208

C ontagios políticos, interferencias solidarias: la ZAFT, «es como una vadia, pero es una radio» ... 220

5.2. Desde Valencia (España): el caso de Enredadas – Radio Malva ... 229

Redes de afectos, clases que se tuercen y plazas ocupadas: Enredadas surge . . 229

La apuesta transfeminista ... 242

«Temas de la actualidad desde una perspectiva transfeminista»: la producción de E nredadas ... 245

«En el lugar de las puertas cerradas»: producciones radiofónicas desde un centro penitenciario ... 255

Capítulo 6. Sintonizando experiencias: un acercamiento entre Enredadas y la ZAFT en claves discursivas ... 268

6.1. L a visibilización de otros temas y el hacerse eco de otras voces ... 273

Enredadas: el amor político ... 275

ZAFT: placer en el dial ... 280

6.2. Prácticas radiofónicas situadas ... 285

Enredadas: aprendizaje y activismo en las ondas ... 286

ZAFT: prácticas radiofónicas y activismo en el aprendizaje ... 292

La radio como comunidad de aprendizajes ... 294

6.3. Música que importa ... 297

Enredadas: hacerse eco de la música independiente feminista ... 300

ZAFT: hacerse eco de la música hecha por mujeres ... 304

Cartografías sonoras feministas ... 309

6.4. Desvictimización de las mujeres y poder de agencia ... 310

Enredadas: relatos en primera persona, tomar la palabra ... 312

ZAFT: las reporteras de sí mismas y la necesidad de situar la noción de agencia ... 319

Políticas del habla: recuperar la voz y la escucha ... 325

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Bibliografía ... 349

Libros, artículos e investigaciones ... 349

Prensa digital ... 372

E ntradas en páginas webs y blogs ... 374

Leyes y convenios internacionales ... 376

A udiovisual ... 377

Fanzines ... 378

Anexos ... 379

Anexo I: Lista de programas de Enredadas ... 379

Anexo II: Lista de programas de ZAFT ... 385

Anexo III: Capturas de pantalla de los comentarios dejado en el canal de Enredadas en la plataforma «Ivoox» ... 387

Anexo IV: Lista de radios libres y comunitarias en España ... 392

Anexo V: Lista de programas feministas en España ... 396

Anexo VI: Entrevistas ... 398

Entrevista I: Enredadas, 2015 ... 398

Entrevista II: Enredadas, 2012 ... 423

Entrevista III: Enredadas – Programadora 1, 2012 ... 437

Entrevista IV: Enredadas – Programadora 2, 2012 ... 443

Entrevista V: ZAFT – Programadora 1, 2015 ... 446

Entrevista VI: ZAFT – Programadora 2, 2015 ... 468

Entrevista VII: Colectivo Radio Muda, 2015 ... 484

Entrevista VIII: Radio Muda – Programadora A, 2015 ... 531

Entrevista IX: Radio Muda – Programadora E, 2015 ... 541

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I

NTRODUCCIÓN

Necesitamos el arte, la literatura, la música y otras prácticas culturales, para educar nuestra imaginación de manera que consiga liberarse de las restricciones impuestas por la privatización.

Angela Davis1

La presente investigación tiene como objetivo llevar a cabo una reflexión crítica en torno a las relaciones desiguales de poder que atraviesan la producción de conocimientos en las sociedades occidentales contemporáneas y que históricamente han sido marcadas por los ejes del género, el sexo, la clase social, la raza o por divisiones geopolíticas de los territorios. Son relaciones que subyacen la producción y circulación de discursos y la constitución de las subjetividades.

Con el término discursos hacemos referencia a un sistema de significaciones y su práctica en un marco referencial histórico determinado (Foucault, 2002). Las prácticas discursivas dan forma a los objetos a los que se refieren, a la vez que se producen también en el acto de enunciación, en un principio al mismo tiempo dialéctico y generativo (Colaizzi, 1990), y están presentes tanto en la dimensión del uso del lenguaje en sus distintos formatos como en la interacción social. Los discursos son, asimismo, los mecanismos de mediación que actúan en las relaciones entre los sujetos y sus afueras, sus espacios de percepción del mundo que los rodea. Es decir, cuando nos referimos a relaciones desiguales de poder, entendemos que estas son cotidianamente legitimadas por discursos que atraviesan nuestras relaciones como sociedad, desde el ámbito interpersonal a las instituciones y parainstituciones. Este trabajo hace suya la afirmación de Foucault (2008), según el cual, en el régimen del saber, los valores, los conocimientos, el placer, lo existente, en suma, todo forma parte de un entramado discursivo que instituye medidas de control social, a la vez que funciona él mismo como el respaldo necesario para la manutención de un orden social determinado. Dicha manutención se da, sobre todo, mediante la producción de subjetividades que soportan esas relaciones de poder.

Para abordar las relaciones de poder-saber, uno de los principales marcos de referencia que tomaremos en esta tesis es la crítica hacia el pensamiento moderno occidental como el paradigma científico que ha ostentado el monopolio de la autoridad para

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determinar categorías universales y otorgarle validez a unos conocimientos en detrimento de otros. Entendemos también que dicho paradigma se ha construido mediante relaciones de desigualdad que aquí manifestaremos como las que se han desarrollado entre Norte y Sur globales, ambos como espacios metafóricos, donde el concepto de Sur global (De Sousa Santos, 2010, 2006, 1995) señala el lugar de los conocimientos invisibilizados por la ciencia moderna y de las violencias que han sido efecto de la modernidad capitalista, colonialista y androcéntrica, que hoy, además, son perpetradas a través de políticas neoliberales. La teoría crítica feminista, así como los estudios poscoloniales y decoloniales2,

nos han proporcionado herramientas para problematizar las categorías instituidas por dicho paradigma, tales como el sujeto, la realidad o la objetividad, y pares dicotómicos como sujeto/objeto, neutralidad/parcialidad o cultura/naturaleza, y que han sido centrales en la constitución del pensamiento moderno occidental y su autoridad epistemológica. En este sentido, los conocimientos situados (Haraway, 2004, 1999, 1995) son asumidos aquí precisamente como una alternativa epistemológica que cuestiona fuertemente dichas categorías y pone en valor las ausencias generadas por el sistema moderno de pensamiento.

Las relaciones de poder en las que se han fundamentado la producción y circulación de los discursos en la estructura del pensamiento moderno son constitutivas de nuestras experiencias en el mundo y, por lo tanto, de nuestros procesos de subjetivación. De esta manera, lo que aquí trataremos como experiencia no es el registro evidente de una realidad ya dada, sino los efectos discursivos de los procesos de interacción con el mundo, procesos de significación que se dan en un horizonte de referencias culturales e históricas determinadas y que construyen lo que nombramos como realidad (Brah, 2011; Colaizzi, 2007; De Lauretis, 1992). Por otro lado, como hemos afirmado anteriormente, los discursos y las relaciones de poder necesitan instituciones y todo un sistema de producción de conocimientos y de subjetividades que las sostengan. Por lo que otra referencia central de este trabajo y que buscamos explicitar es que discursos y experiencias son mutuamente constitutivos. En el occidente de la contemporaneidad, la relación entre discurso y experiencia se caracteriza, además, por la configuración social a la que llamamos sociedad red, cuyos efectos, como veremos en las páginas siguientes, son complejos y contradictorios (Castells, 2012, 2009; Martín Prada, 2015; Wajcman, 2015, 2006). La sociedad red, a la vez que promueve el cuestionamiento de la rigidez de las políticas identitarias y que permite una circulación cada vez más amplia y dinámica de ideas y

2 Algunas de las referencias utilizadas en los mencionados campos de estudio son: Brah (2011), Butler (2011, 2007, 2004), Davis (2005), De Lauretis (2000), Haraway (2004, 1999, 1995), Lugones (2008), McClintock (2010), Mohanty (2011, 2002), Kilomba (2010), Shohat (2008), Spivak (2009), entre otras.

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herramientas para relaciones humanas más respetuosas, se enmarca también en un contexto de expansión global de los efectos perversos y violentos del capitalismo neoliberal y de las relaciones heteropatriacarles y racistas. En dicho contexto, lo que desde la crítica feminista se ha estado planteando como una perspectiva interseccional (Brah, 2011; Lorde, 2003; McClintock, 2010) se presenta como una herramienta teórica extremamente relevante, pues nos permite complicar las relaciones de poder en la actualidad.

Desde una perspectiva interseccional entendemos que ejes del poder como género, clase o raza son relacionales. Las nociones de identidades fijas y yuxtapuestas son problemáticas y nos limitan si pretendemos hablar de subjetividades en proceso. Las categorías sociales no existen en aislamiento entre sí, sino en relación las unas con las otras, aunque en formas desiguales y, por veces, contradictorias, por lo que la distribución del poder no se suele dar por igual y depende de la situación social y de las categorías que intervienen en ella (McClintock, 2010). Entendemos, además, que en las sociedades occidentales contemporáneas y en el escenario de tensiones y posibilidades que configura la sociedad red, el poder se ejerce, sobre todo, mediante la producción y el control de subjetividades útiles para la manutención de relaciones desiguales de poder. La noción de

control (Deleuze, 1996; Fernández Polanco & Pradel, 2016; Guattari & Rolnik, 2006; Rolnik, 2014), aliada a las reflexiones sobre el discurso y los mecanismos disciplinarios (Butler, 2011, 2007, 2004; Foucault, 2004, 2002, 1979), nos permite pensar en la centralidad de esta cuestión.

Gilles Deleuze (1996) utilizó la noción de sociedades del control para referirse a la idea de sociedades disciplinarias propuesta por Foucault (1979). Para Deleuze, los mecanismos disciplinarios y de reclusión han sido sustituidos por los controles: ya no hablamos de modelos fijos de sujetos que se insertan en determinados espacios y funciones de una sociedad (fábricas, escuelas, hospitales, partidos, etc.), sino de subjetividades flexibles (somos investigadoras, a la vez que trabajadoras precarias, consumidoras, activistas, migrantes, etc.) necesarias para el consumo, mantenimiento y reproducción de un determinado sistema socio-económico y determinadas estructuras y relaciones de poder. En ese complejo engranaje de despliegue de poder, los medios de comunicación están configurados como uno de sus principales dispositivos. Actúan produciendo discursos a partir de una selección de la información que se nos presenta a los sujetos produciendo efectos de verdad. Son narraciones que muchas veces difieren de nuestra propia realidad y que, aún así, son tomadas por válidas. Esos discursos operan en el plano de lo micropolítico y en nuestras formas de percibir el mundo que nos rodea, fomentando la producción de subjetividades.

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En el contexto de esta investigación, cuando nos referimos a «lo micropolítico» no lo hacemos en oposición a una macropolítica, puesto que no es una cuestión de dimensiones, sino de las condiciones y de la lógica en la que operan (Deleuze & Guattarri, 1994, 1978; Guattari & Rolnik, 2006; Rolnik, 2014). La macropolítica parte de una noción de ideología, de reproducción de representaciones. Sin embargo, entendemos que ni la función representativa ni las relaciones de producción económicas agotan la producción de subjetividades, que funcionan no solo como soportes sino como motores, sujetos activos en la producción y reproducción de las relaciones de poder y del sistema socio-económico. De esta forma, con la noción de micropolítica, hacemos hincapié precisamente en cómo esas relaciones se reproducen cotidianamente mediante una política de producción de comportamientos, sensibilidades, percepción, memoria, relaciones sociales, relaciones sexo-afectivas, de fantasmas imaginarios, etc. (Guattari & Rolnik, 2006).

El objetivo de la reflexión que planteamos es llevar a cabo una crítica de los medios de comunicación que aquí llamaremos de medios generalistas, es decir, los grandes medios, normalmente pertenecientes a grupos empresariales con cierto poder económico y político –los del mainstream–, y que entendemos que actúan en función de la perpetuación de valores hegemónicos, que reproducen, a su vez, los presupuestos del logos moderno (entre ellos, la creencia de que el conocimiento producido es una representación fiel de la realidad, que la forma de producir es neutral y que el sujeto que lo produce es imparcial). Como forma de contrarrestar esas tecnologías discursivas y generar contradiscursos, son necesarios proyectos democratizadores de la comunicación. En este sentido, la

democratización de la comunicación es comprendida aquí como una noción compleja que, desde luego, no se restringe a la libertad de expresión, sino que abarca cuestiones como la libertad de emisión, el derecho de apropiación de los medios para hacer comunicación y una práctica crítica del discurso que, para nosotras, implica que esté intersecada por perspectivas feministas, anticapitalispas y decoloniales. De ahí que, a lo largo de este trabajo, hemos querido trazar un recorrido que nos llevara a una crítica de las relaciones de poder históricamente desiguales en la producción de conocimientos y que nos permitiera reflexionar sobre el papel de los medios de comunicación en dicha producción, así como en la constitución de las subjetividades contemporáneas. Una reflexión que, además, nos condujera a imaginar alternativas a los medios generalistas que partan de relaciones democráticas, en especial mediante la práctica de la radio libre y comunitaria y de los

activismos feministas.

Las prácticas de radio articuladas a los activismos feministas poseen la potencialidad para crear contradiscursos, que aquí también nombraremos como

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narraciones mutadas, propuesta que tomamos de Donna Haraway (2004) y que son entendidas como intervenciones modestas, o situadas, que se proponen a cambiar, material y semióticamente, los discursos que sostienen las relaciones desiguales de poder vigentes. Son narraciones que tratan de poner en evidencia los mensajes de los medios generalistas que, como tecnologías de poder, siguen recreando determinadas normas sociales –de relaciones afectivas, de género, de sexualidad, relaciones de clase, de raza, territoriales, etc.– que son centrales para la manutención de las desigualdes y violencias en las sociedades occidentales. Aquí utilizamos el concepto de tecnología en el sentido desarrollado por Teresa de Lauretis (2000b): producciones culturales, discursos institucionales y parainstitucionales, epistemologías y prácticas cotidianas que (re)producen las normas sociales que median las relaciones de una determinada sociedad, a la vez que son activamente producidas por esos mismos mecanismos. En este sentido, el género, el sexo, la raza o la clase son tecnologías sociales que se articulan entre sí y que engloban, producen y son producidas por otras tecnologías, como los propios medios de comunicación.

Las radios libres y comunitarias, pequeños medios locales y de gestión colectiva que empezaron a aparecer en los años setenta y ochenta del siglo XX en países del sur de Europa y de América Latina, surgieron como propuestas tecnológicas para generar discursos que fuesen más cercanos a las realidades de las propias comunidades en las que estaban insertadas y para que las personas de dichas comunidades pudieran ser quienes se apropiasen de los medios de producción de esos discursos. Debido a esa cercanía con las comunidades y al hecho de que es una tecnología relativamante barata y que facilita la producción de contenidos para poner en circulación, esas radios se convirtieron en importantes herramientas para los movimientos sociales, así como ellas mismas se transformaron en parte de la reivindicación por el ejercicio de la comunicación social como un derecho fundamental y por el derecho al libre uso de un recurso público, el espectro radioeléctrico. En cuanto una tecnología social del habla, la radio, y más específicamente las que se mueven por los márgenes de los circuitos generalistas, como las radios libres y comunitarias, nos permite pensar sobre la circulación de voces y discursos, es decir, sobre quiénes son los sujetos de los discursos y a quiénes estos últimos van dirigidos. Lo que aquí se plantea es que instancias como la voz, el habla, el cuerpo, el sujeto y la política, deben ser complejizadas y entendidas más allá de los límites que las definen desde la producción de conocimientos normativa. De ahí que propongamos las micropolíticas del habla desde la teorización y el análisis de prácticas concretas y situadas como la de programas feministas en radios libres determinadas. Son propuestas de apropiación y

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alteración de la forma de narrar nuestras realidades y de generar contradiscursos como forma de lograr un escenario democrático en la comunicación.

Objeto, hipótesis de partida y objetivos

Esta tesis es una propuesta de reflexión sobre cómo se presentan las relaciones de poder en la producción de conocimientos en las sociedades occidentales contemporáneas, los distintos ejes que las atraviesan (género, sexo, clase, raza, territorio, etc.) y que subyacen la producción discursiva y de subjetividades. Una propuesta que nos permita pensar sobre el papel de los medios de comunicación en dicha producción y de cómo podemos imaginar alternativas a los medios de comunicación generalistas que partan de relaciones democráticas y de una crítica radical hacia el sistema capitalista neoliberal. Dichas alternativas serán planteadas aquí a partir de las relaciones entre activismo feminista y radios libres y/o comunitarias como prácticas micropolíticas de democratización de la comunicación.

Partimos de la idea de que la producción y control de subjetividades útiles para el sostenimiento de relaciones desiguales de poder es uno de los principales mecanismos de ejercicio del poder y que se despliega especialmente a partir de dispositivos como los medios de comunicación generalistas. Por lo que planteamos que las experiencias radiofónicas feministas desde las radios libres y/o comunitarias, como activismos minoritarios y de práctica micropolítica, se nutren de los desplazamientos en las subjetividades generados por los procesos contradictorios de lo que llamamos sociedad red; parten de los estudios y activismos feministas a la vez que son ellas mismas una práctica activista y de aprendizaje, y son capaces de generar narraciones mutadas, de incidir en nuestras relaciones interpersonales y colectivas cotidianas y en la producción de subjetividades críticas que pongan en tensión los discursos normativos vigentes.

Este planteamiento general nos conduce a un análisis situado y parcial, mediante prácticas micropolíticas concretas, que nos remete a que, así como el discurso y el poder, la democratización de la comunicación solo existe cuando se ejerce. Por lo que, en este trabajo, pretendemos analizar, crítica y dialógicamente, el discurso y la experiencia activista de programas de radio feministas producidos desde Brasil y España, a partir de dos casos concretos: el programa de radio Enredadas, que se ha llevado a cabo desde «Radio Malva», radio libre de la ciudad de Valencia, y el programa ZAFTZona Autônoma Feminista Temporária (en castellano, Zona Feminista Temporalmente Autónoma)3, que se

3 Aunque en castellano la abreviatura del nombre del programa sería ZFTA, he optado por mantener el ZAFT porque es la forma con la que el programa es habitualmente nombrado por sus creadoras, por lo que

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ha realizado desde «Radio Muda»4,radio libre de la ciudad de Campinas (São Paulo, Brasil).

De esta manera, pretendemos comprender y analizar críticamente los discuros y las relaciones que se establecen dentro de estas prácticas feministas y exponer cómo surgen las propuestas de construcción de nuevos discursos, desde dónde se habla y con qué intencionalidad, y analizar de qué forma esas experiencias se traducen en reivindicaciones por una democratización de la comunicación e inciden en la producción de contradiscursos en el contexto de la sociedad red.

Metodología e itinerario

Para llevar a cabo las reflexiones propuestas, hemos dividido el recorrido de esta tesis en dos partes. La primera parte, que lleva como título «Epistemologías críticas», está compuesta por los tres primeros capítulos y configura el marco teórico, con el desarrollo de conceptos que vertebran el trabajo –pero que no se limitan a lo abordado en dicho marco– y que presentaremos en este itinerario. A partir de una hermenéutica de los textos, comprendida aquí desde la teoría de la traducción cultural y de la epistemología de los conocimientos situados, plantearemos una reflexión crítica sobre las relaciones de poder históricamente desiguales entre el Norte y el Sur global en la producción de conocimientos y su centralidad en la constitución de las subjetividades. El objetivo es que esa reflexión nos permita pensar sobre el papel de los medios de comunicación en dicha producción y sobre el activismo feminista y el hacer radio libre como forma de contrarrestar y transformar las violencias que encarnamos como efectos de esas relaciones de poder-saber.

Con el primer capítulo, desarrollaremos una crítica hacia el pensamiento moderno occidental como el paradigma científico que ha detenido la autoridad epistemológica. Las reflexiones se basan, fundamentalmente, en el concepto de Sur global como un espacio metafórico que señala el lugar de los conocimientos invisibilizados por la ciencia moderna; en la investigación activista, como una metodología posible de encarnar la crítica planteada; en la traducción transcultural y las categorías equivocadas como un ejercicio teórico-político capaz de articular saberes diversos, y en los conocimientos situados como una alternativa epistemológica que pone en valor las ausencias generadas por el sistema moderno de pensamiento y nos conduce a una construcción de conocimientos comprometidos con la

haremos siempre referencia al nombre en su idioma original, además de que resulta más eufónica que la abrevitarura en castellano.

4 A diferencia de los demás nombres de radios y programas radiofónicos que serán citados a lo largo de esta tesis siempre entrecomillados, para Radio Malva y Radio Muda prescindiremos de las comillas a partir de esta primera referencia, ya que serán nombres constantemente mencionados. Por lo que hemos decidido evitar la saturación de las comillas en dichos casos. En el caso de los programas Enredadas y ZAFT, que también serán citados con frecuencia, hemos decidido nombrarlos siempre con el recurso de la cursiva para enfatizar su presencia en el texto como sujetos principales de esta investigación.

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transformación social.

En el segundo capítulo, nos centraremos en las nociones de discurso y experiencia y sus imbricaciones como un punto fundamental para la comprensión del proceso de producción de subjetividades. Nociones que se complementan con reflexiones en torno a las relaciones de poder, la interseccionalidad y, como forma de ir entrando en materia, a la construcción discursiva de los conceptos de radio libre y radio comunitaria. La pretensión de este capítulo es que podamos comprender tanto la práctica de la radio libre como el activismo feminista como experiencias situadas que poseen un potencial político y que inciden en los procesos subjetivos.

Así, en el tercer capítulo, trataremos del concepto de micropolítica articulado al de

devenir-minoritario en el contexto de la sociedad red, que serán desarrollados sobre todo a través de prácticas de activismo político que utilizan las tecnologías de la comunicación y de los medios de comunicación como dispositivos que actúan en la producción de subjetividades.

La segunda parte de esta investigación se titula «Ondas diferenciales para otras inapropiadas/inapropiables: feminismos y/en las radios libres» como una apropiación (valga la ironía) del título de la tercera parte del libro de Donna Haraway (1991), Simians, Cyborgs and Women: the reinvention of nature: «Differential Politics for Inappropriate/d Others», en la que, entre otros temas, la autora aborda los conocimientos situados y el manifiesto para cyborgs. Aquí he decidido jugar con dicho título, haciendo una alusión a las prácticas radiofónicas feministas en las radios libres como líneas de fuga que generan conocimientos (ondas) que se escapan de las lógicas discursivas de las radios generalistas. Las líneas de fuga entendidas en el sentido dado por Félix Guattari (2004), como desviaciones de las normas, con potencialidades políticas para crear nuevos espacios de libertad. Esta parte de la tesis abarca los tres últimos capítulos y consiste, precisamente, en el desarrollo de los estudios de caso elegidos para este trabajo.

En el cuarto capítulo, abordaremos el contexto en el que surgen las radios libres y comunitarias en Brasil y en España, su situación social y legal y el panorama actual. Dentro de cada uno de los contextos, trazaremos los perfiles de Radio Muda (Campinas, Brasil) y Radio Malva (Valencia, España) como los espacios en los que se sitúan las dos experiencias de programas feministas analizadas como parte de esta tesis. Por otro lado, también veremos un recorrido de las luchas por la democratización de la comunicación en ambos países y el papel que juegan las radios en ellas, e introduciremos un acercamiento a aportaciones teóricas feministas a los estudios de la radio.

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radio Enredadas (Radio Malva, Valencia) y ZAFT (Radio Muda, Brasil). En el quinto capítulo nos centraremos en los trabajos de campo, en las entrevistas realizadas a las integrantes de los programas y en sus articulaciones con otros espacios feministas externos al entorno de las radios. Abordaremos los casos por separado y las redes que se despliegan de cada uno de ellos, cómo surgieron, los retos con los que se han encontrado y la apuesta crítica que han supuesto dentro del funcionamiento de las radios libres de las que formaban parte. Es también la parte del trabajo que nos conduce a la dimensión más afectiva de los análisis. Como una continuidad del estudio de los casos, en el sexto capítulo nos ocuparemos del material de audio generado por los programas en cuestión, es decir, las producciones radiofónicas. El objetivo es poner en diálogo las producciones de ambos programas, encontrar sintonías entre ellas, problematizarlas e identificar los elementos que nos hacen concebirlas como contradiscursos, o narraciones mutadas.

En la última parada del recorrido, las consideraciones finales, esbozaremos un resumen de las principales reflexiones que hemos podido desarrollar a partir de los textos estudiados y de los casos analizados. Sin embargo, las páginas que la componen también funcionan como una invitación a pensar el hacer-político en la contemporaneidad y en las prácticas del habla, como la radio en su conexión con los activismos feministas, como prácticas micropolíticas. Estas como tecnología social y acción política que, a la vez, están atravesadas por otras tecnologías sociales y que intervienen en los procesos de producción de subjetividades, al paso que son ellas mismas partes constitutivas de dichos procesos. Como suele ocurrir en las investigaciones, son conclusiones pero no en el sentido de que cierran la problemática abordada, sino que nos amplian las perspectivas hacia indagaciones futuras. Es decir, en ningún caso son reflexiones definitivas, son más bien el lugar al que me han llevado los caminos tomados en esta investigación o, en una metáfora de la radio, es una resonancia de las ondas (las ideas aquí desarrolladas) emitidas desde aquí, las que, por otro lado, aún en su baja potencia, seguirán irradiando señales.

Apuntes sobre los trabajos de campo

El estudio de los casos, que aquí he nombrado como el análisis crítico de las experiencias, tiene como uno de sus ejes articuladores dos trabajos de campo llevados a cabo durante el período de esta investigación: el primero junto al programa de radio ZAFT y a Radio Muda (Campinas, Brasil) y el segundo con el programa Enredadas y Radio Malva (Valencia). Ambos se han caracterizado como observación participante (Valles, 1997) y se han basado en el análisis crítico del discurso (Van Dijk, 2010, 2009, 2002) de las

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producciones radiofónicas. Volveremos a los aspectos metodológicos y desarrollaremos las nociones de observación participante y del análisis crítico del discurso en las introducciones de los capítulos cuatro y cinco y del capítulo seis, respectivamente, ya que en ellos nos centraremos en dichos trabajos. De momento, sin embargo, quiero introducir algunas de las especificidades que los han marcado y matizar que el objetivo no es realizar un análisis estrictamente comparativo entre ambos casos. Es decir, no pretendemos establecer diferencias y semejanzas a partir de muestras cuantitativamente similares, sino entender cada uno de los casos como experiencias singulares y establecer conexiones entre ambos, en el sentido de comprender qué aspectos puedan haber compartido que los configuran como prácticas micropolíticas feministas y de producción contradiscursiva.

El caso del programa Enredadas en Radio Malva, Valencia, se nutrió de un trabajo de campo de seis años de duración (de 2010 a 2016), formado por una participación completa en el programa y en el colectivo de la radio. Por participación completa

entendemos que el surgimiento de la presente investigación se dio cuando yo, como investigadora, ya era participante ordinaria de la situación (Valles, 1997, p. 158). El trabajo de campo desarrollado con dicho programa cuenta, asimismo, con cinco entrevistas realizadas a las compañeras de la práctica en la radio, de las que tres fueron individuales y dos fueron colectivas. A excepción de dos de las entrevistas individuales que, por circunstancias particulares de las entrevistadas, fueron realizadas por escrito y mediante correo electrónico, las demás fueron de formato semi-abierto y en produndidad. Además, las entrevistas colectivas fueron realizadas en momentos distintos: la primera en el 2012 y la segunda en el 2015. A lo largo de los seis años de práctica radiofónica, las integrantes de

Enredadas también hemos impartido distintos talleres de radio y feminismos, de los que destacamos y abordamos en esta investigación los talleres realizados con mujeres privadas de libertad del Centro Penitenciario de Picassent (Valencia). Fueron realizados cinco talleres anuales, de dos sesiones cada uno, en el marco del programa de prevención de la violencia de género para mujeres privadas de libertad «Sermujer.eS». Asimismo, hemos realizado un análisis crítico del discurso de la producción radiofónica de Enredadas basado en un archivo sonoro de 142hr09min15s de audio que registran los años de emisión del programa.

Por otro lado, el trabajo de campo con el programa ZAFT y con Radio Muda, en la ciudad brasileña de Campinas, se configuró desde un principio a partir de mi relación como observadora participante (Valles, 1997). La ZAFT fue una experiencia que duró cerca de tres años (de 2011 a 2014) y finalizó antes de que yo pudiera realizar alguna estancia para colaborar y observar sus producciones. A diferencia de Enredadas, el programa apenas dispone de archivos que documenten su actividad. Por consiguiente, el trabajo de campo

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llevado a cabo en Campinas se compuso de parámetros distintos al de Valencia: tuvo una duración de tres meses (de septiembre a diciembre de 2015) y sin mi participación como programadora en Radio Muda, sino como acompañante del colectivo de la radio en todas sus reuniones y actividades durante el período, colaborando con las que estaban a mi alcance hacerlo; fueron realizadas trece entrevistas, de las que doce fueron individuales a diferentes programadores/as y una colectiva y en profundidad. Además, como las programadoras de la ZAFT ya no estaban activas en el colectivo de la radio, el trabajo de campo tuvo dos derivas: una hacia el contexto y el funcionamiento de Radio Muda y la otra hacia las propias programadoras del programa en cuestión. Con las programadoras, el trabajo consistió en encuentros informales para conocernos, en la emisión de un programa de radio especial y en la realización de entrevistas en profundidad, además de una comunicación continuada mediante correos electrónicos y mensajes por otros soportes digitales. La peculiaridad de esta parte del trabajo es que, de poseer solamente seis horas de archivos de audio que guardan la memoria del programa, el principal objetivo fue reconstruir la experiencia del programa a través del relato oral y de las demás referencias que pudiesen ser rescatadas.

La relación entre el texto –entendido aquí como texto radiofónico– y su contexto

socio-cultural (Lotman, 1996, 1978) es central para configurar la experiencia de los programas analizados. En el caso de la ZAFT, es especialmente relevante dicha relación, ya que la escasez de registro audible nos ha llevado a métodos distintos de comprender el material y de desarrollar los análisis. Por lo que queremos matizar que el texto radiofónico que está bajo análisis excede las horas de registro en audio del programa y toma forma también a través de los relatos de las programadoras y de su relación con otros espacios feministas; a través de la historia de la propia radio y de sus demás integrantes, como recorrido en el trabajo de campo y en las entrevistas con varios de ellos, incluso los que no eran contemporáneos del programa que fue objeto de análisis, así como a través de la ausencia de registro.

Las observaciones participantes se han complementado con la revisión de diversos documentos que contienen información sobre las prácticas analizadas: libros, textos académicos, publicaciones en páginas web, listas de correo electrónico, periódicos y

fanzines. Todas las entrevistas realizadas, así como toda la información que se recoge en un trabajo de campo, fueron importantes en el aporte de información para construir el texto, pero he decidido anexar a este trabajo solamente las entrevistas citadas directamente. Por otro lado, gran parte del material consultado está disponible en Internet y se encuentra listado en la bibliografía de esta investigación. Sin embargo, he creado un repositorio en

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línea para los audios de los programas de radio, para que puedan ser consultados de forma más rápida y práctica. Los enlaces para el repositorio están dispuestos en los Anexos I y II de esta tesis, junto a una lista con los títulos y breve descripción de todos los programas analizados. También están disponibles en dicho repositorio documentos de archivos personales que forman parte del material consultado para el análisis de las experiencias. Son documentos relativos a Radio Malva, Radio Muda y a los colectivos feministas «Transtorna» y «Marcha das Vadias de Campinas», cuyas actuaciones, como veremos, estuvieron estrechamente vinculadas a los programas de radio estudiados.

Dificultades encontradas

En su ensayo «Leyendo a Buchi Emecheta: pugnas por la “experiencia de las mujeres” en los estudios sobre la mujer», Donna Haraway (1995) sugiere que las feministas nos relacionamos y nos activamos «a través del políticamente explosivo terreno de la experiencia compartida» (Haraway, 1995, p. 184). Me parece importante señalar que este «terreno» es también el de la experiencia de la práctica teórica, del aprendizaje y de la investigación académica y su potencialidad política. Por otra parte, hemos de matizar que las experiencias son heterogeneas, complejas y cargadas de diferencias, cuestiones que exploraremos más detenidamente en el segundo capítulo.

Por sus particularidades, cada experiencia radiofónica requirió un acercamiento diferente en el momento de recopilar informaciones para este trabajo. Mi implicación personal con Enredadas, por una parte, y la escasez de archivos que registrasen la memoria de la ZAFT, por otra, exigieron poner en el centro de esta investigación dos trabajos de campo que se configuraron de formas distintas entre sí. Además de las diferencias en el análisis de contenido (producciones radiofónicas) que, en el caso de

Enredadas, disponíamos en abundancia y, en el caso de la ZAFT, tuvimos que lidiar con la falta. Lo que requiere sensibilidad también para entender que incluso en esa falta hay algo que se está contando.

En tiempos de facilidades tecnológicas y de sociedad red, ¿por qué hay experiencias que optan por no dejar registros de sus actividades? De cierta forma esta ha sido una inquietud que me ha acompañado, pero no ha sido el objetivo tratar de contestarla, sino más bien de pensar de qué forma podríamos recuperar esas experiencias. Como investigadora y activista, me preocupa la inexistencia5 de referentes feministas en las líneas

5 Utilizo aquí inexistencia en el sentido dado por Boaventura de Sousa Santos (2006), que, como veremos en el primer capítulo de esta tesis, se refiere a que las inexistencias son activamente producidas por el sistema moderno occidental de pensamiento, que trata de excluir, deslegitimar y, así, silenciar las prácticas y conocimientos que se salen de la norma.

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del tiempo de las ciencias y de los movimientos sociales, y el hecho de que estemos investigando micropolíticas del habla y que una producción cultural feminista que tiene la voz como una de sus protagonistas se quedara muda en la historia, captó mi atención.

Por otro lado, en el caso específico de Enredadas y Radio Malva, mi relación personal como integrante del programa y del colectivo de la radio hizo que yo ocupara el lugar de un contínuo entre el sujeto que investiga y el sujeto investigado. Un sujeto que parte simultáneamente de inquietudes académicas, de anhelos activistas y de relaciones de afecto y complicidad que extrapolan el sentido normativo de una investigación académica. Lejos de ser un lugar fácil de ocupar, si buscamos un rigor crítico en las reflexiones, eso nos sugiere distintas responsabilidades: la responsabilidad de no borrar mi subjetividad como investigadora y reconocer el lugar político de la investigación; la responsabilidad de contribuir de alguna forma con la producción de conocimientos para la transformación social; la responsabilidad de no trivializar la premisa de que lo personal es político, así como la responsabilidad de no convertir a las personas con las que se comparte experiencia en meros objetos de estudio cosificados. De esta forma, la búsqueda por un equilibrio deseable de la responsabilidad ética como investigadora y como activista presentó problemas como la propia fragilidad de dicho equilibrio. En distintas ocasiones, el rol de activista se soprepuso al de investigadora, resultando en momentos de no sistematización del registro de las observaciones o de «desatención selectiva» (Valles, 1997, p. 150), es decir, el bajar la guardia o dar las cosas por supuesto. Los resultados de esos desequilibrios, sin embargo, nos sirven para exponer los retos de las investigaciones que parten de motivaciones activistas, no con la intención de atribuirles gravedad, sino para recordar que, como en cualquier método de investigación, las dificultades se harán presentes y también es nuestra responsabilidad asumirlas.

Notas breves sobre el proceso de escritura: hacer aparecer el cuerpo colectivo

En el proceso de escritura de esta investigación, también entiendo como una responsabilidad el recalcar mi subjetividad y posicionamiento como persona que desarrolla este estudio desde una perspectiva parcial. Por lo que escribir parte del texto en la primera persona del singular es una opción política. Por otro lado, no creo en la producción de conocimientos de forma absolutamente autónoma. Incluso en una labor que, en ocasiones, resulta solitaria, como es la escritura de una tesis doctoral. Aún así la producción es colectiva y no hay forma lo suficientemente justa de otorgarle el debido reconocimiento a esa polifonía de voces. Aún a riesgo de que resulte una obviedad, considero que es también

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parte de mi responsabilidad como investigadora dejar este registro más allá de la sección de agradecimientos de la tesis.

El trabajo de la investigación está conformado por una multitud de voces, de intercambios de ideas en seminarios, en tutorías, en congresos, en entrevistas, en los trabajos de campo, en talleres, en emisiones de radio, en conversaciones compartidas desde la solidaridad y en los diálogos que he trabado mentalmente durante las lecturas de los textos con las escritoras/es que conforman las referencias bibliográficas. Es por eso que en esta investigación también utilizaremos la primera persona del plural como forma de hacer aparecer el cuerpo colectivo y visibilizar el proceso colaborativo que configura la construcción de conocimientos. Esta perspectiva también forma parte de la crítica a los presupuestos del pensamiento moderno occidental que ha tratado de invisibilizar distintos sujetos de la producción de conocimientos, como veremos sobre todo en el primer capítulo. La alternancia entre el «yo» y el «nosotros», por otra parte, no será aleatoria. Trataré de escribir en primera persona del singular precisamente cuando crea conveniente remarcar mi responsabilidad personal y parcial por una determinada reflexión, aunque tenga un trasfondo colectivo.

Otro aspecto que considero relevante señalar es la opción por utilizar el femenino genérico –cuando el genérico se haga necesario– en la redacción de este trabajo como alusión al sustantivo personas. Considero que son necesarios esfuerzos por hacer un uso no sexista de la lengua. Aunque dichos esfuerzos no se agotan con la estrategia de un femenino genérico, pienso que la incluyen y, por lo tanto, la asumo también como una postura política en el campo de la investigación académica.

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P

ARTE

1. E

PISTEMOLOGÍAS

CRÍTICAS

Arde, pequeña sidermita. Las fibras cristalizan cuando el fuego las alcanza.

¡Arde! No te importe

el dolor. Cuida

la transparencia.

Chantal Maillard6

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C

APÍTULO

1. L

A CONSTRUCCIÓN DE CONOCIMIENTOS COMPROMETIDOS

La inocencia y la transparencia no están disponibles para testigos modestos feministas.

Donna Haraway7

Lo que aquí entendemos por la «construcción de conocimientos comprometidos» se enmarca en la crítica hacia la ciencia moderna occidental y su modelo de producción de conocimientos basado en dicotomías como sujeto/objeto, cultura/naturaleza o neutralidad/parcialidad y hacia las relaciones de poder patriarcales, coloniales, capitalistas y, más recientemente, neoliberales que se han reproducido y justificado mediante esos conocimientos. Es una crítica que, a su vez, viene siendo propuesta por diversas/os teóricas/os (Castañeda Salgado, 2008; De Sousa Santos, 2010, 2008, 2006; Foucault, 2002b; Haraway, 2004, 1999, 1995; Spivak, 2009, 2002, 1999)8 y que aquí abordaremos,

principalmente, desde la noción del «Sur global» como el lugar de los conocimientos invisibilizados por la ciencia moderna; desde los «conocimientos situados» como una alternativa epistemológica; y desde la investigación activista y el activismo feminista como metodologías posibles de encarnar tal crítica.

La construcción de conocimientos comprometidos partiría también de un ejercicio del «combate del pensamiento», como lo propone Santiago López-Petit y Marina Garcés (García-González, 2012, p. 135), es decir, reivindicar el pensamiento como una práctica política y hacer posible que nuestras investigaciones estén comprometidas con las luchas sociales, superando la idea de conocimiento viable como aquel con valor de mercado (De Sousa Santos, 2011), así como la figura de la persona investigadora neutral y modesta9.

Sería, a su vez, una invitación a poner el cuerpo, contagiándose y haciendo que las investigaciones sean herramientas-lugares donde se da la posibilidad de ruptura con «dualidades paralizantes: dentro/fuera de la academia; teoría/práctica; sujeto/objeto» (Garcés y López-Petit en García-González, 2012, p. 135). Una invitación a pensar el ejercicio de investigar como una experiencia política, encarnada, donde no haya una

7 En «Testigo_modesto@segundo_milenio» (Haraway, 2004).

8 La lista de referencias sería larga, incluso si nos limitamos a las utilizadas en el desarrollo de esta investigación, por lo que, además de los nombres citados arriba, otros de gran relevancia son: Arribas Lozano et al. (2012), Freire (1987), Harding (1998), hooks (1994), Mignolo (2007, 2005), Mohanty (2001a, 2011b), Quijano (2010).

9 Ahondaremos sobre la figura de la investigadora modesta y de la pretensa neutralidad en el apartado 4 de este capítulo.

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división cuerpo/reflexión; donde la reflexión, tal como afirmó Judith Butler10, no sea tomada

por un lujo.

La propuesta que aquí se hace es la de una construcción de conocimientos comprometidos con una investigación-activista que, a la vez, parta de una perspectiva crítica feminista, anticapitalista y desde el Sur global como un lugar de resistencia. Por lo que trataremos de pensar dichas perspectivas como ejes articuladores de la presente investigación. En este primer capítulo, desarrollaremos las nociones de Sur global y de investigación-activista desde una mirada crítica, y abordaremos la teoría de la traducción cultural como un ejercicio teórico-político capaz de articular saberes diversos. Dichos conceptos nos conducirán a una reflexión acerca de determinados paradigmas de la ciencia moderna, como la neutralidad y la objetividad, manifestando nuestra apuesta por una epistemología de los conocimientos situados en pro de la producción de conocimientos científicos comprometidos con las luchas sociales y la transformación de las relaciones desiguales de poder en las sociedades.

1.1. El Sur global

La noción de Sur global la tomamos de Boaventura de Sousa Santos (2010, 2006, 1995) y será utilizada de forma metafórica. Con ella señalamos el lugar del sufrimiento humano causado por la modernidad capitalista, marcada por la carrera colonialista europea en América y África y que, además, se manifiesta actualmente mediante políticas neoliberales y formas de expropiación, silenciamiento y diferenciaciones desiguales (De Sousa Santos, 1995, p. 507). Aunque en algunos casos el Sur global pueda confundirse con la ubicación geopolítica, este es aquí entendido «como un campo de desafíos epistémicos que pretenden reparar los daños e impactos causados históricamente por el capitalismo en su relación colonial con el mundo» (De Sousa Santos & Meneses, 2014, p. 10). Tal relación está atravesada, a su vez, por distintos ejes de poder que se entrecruzan y se complejizan, tales como cuestiones de sexo, género, clase, raza y emplazamiento geográfico, entre otros.

Para De Sousa Santos (2006), la ciencia moderna, incluso desde sus teorías críticas, se ha desarrollado a partir de análisis que han reducido la realidad a lo que existe, es decir, a lo empíricamente dado. Esta es una forma de conocimiento que el autor ha denominado como «regulador». Al no desarrollar una crítica epistemológica de su propia construcción como conocimiento, y al haberse constituido la ciencia moderna como un

10 Judith Butler, en las «Mesas de Diálogo: subjetivación Sur-Norte», «Performatividad de género, precariedad y ciudadanía sexual», 24 de marzo de 2015, México D.F..

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pensamiento eurocentrado que se instauró como norma, teorías como el estructuralismo, el existencialismo, el psicoanálisis y la fenomenología acabaron por servir ellas mismas como instrumentos reguladores del conocimiento (De Sousa Santos, 2006). Uno de los ejemplos utilizados por el autor para ilustrar esa cuestión es la sociología, en sus versiones positivista y antipositivista. Si por un lado la sociología positivista «reposó en la idea de que el rigor metodológico y la utilidad social de la sociología presuponía que ella debía concentrarse en el análisis de lo que existe y no en el diseño de alternativas frente a la realidad existente»; por otro, la sociología antipositivista «se basó en la idea de que los científicos sociales no podían imponer sus propias preferencias normativas, ya que carecían de un punto de vista privilegiado que les permitiera hacerlo» (De Sousa santos, 2006, p. 21). El mismo movimiento y teoría feminista occidental ha incurrido en la lógica reguladora de verse a sí mismo como norma y, a su vez, han sido ampliamente criticados por los feminismos negro, chicano y tercermundista11. Por otro lado, y como veremos en el último apartado de este

capítulo con Donna Haraway (2004, 1999, 1995), esa forma de pensar la ciencia como un testigo fiel de la realidad se ha construido como tal apoyada en la invisibilización de actores esenciales para los experimentos científicos y en la institución de categorías poco inocentes, como público/privado.

Así, De Sousa Santos sugiere que, para superar el conocimiento como regulación, hace falta un cambio paradigmático que pase por un desplazamiento en las formas de conocer, un desplazamiento que permita una visión telescópica del centro –aquí el centro entendido como el Norte global o los espacios privilegiados de autoridad epistemológica– y microscópica de lo que el centro ha rechazado con tal de validarse a sí mismo como norma (De Sousa Santos, 1995, p. 481). Para el autor, nuevos paradigmas epistemológicos pasan por experimentar con las fronteras de las sociabilidades y por nuevas formas de leer los conocimientos heredados por la ciencia moderna. Por lo que una transformación de los paradigmas sociales no será posible si no hay una transformación de los paradigmas de subjetividad (De Sousa Santos, 1995, p. 489).

En ese sentido, De Sousa Santos propone el Sur global como una figura subjetiva que posibilite un desplazamiento en las formas de conocer y que de cabida a la construcción de subjetividades individuales y colectivas que promuevan transformaciones sociales basadas en una subversión de las relaciones desiguales de poder hacia relaciones de autoridad compartida y órdenes legales democráticos (De Sousa Santos, 1995, p. 489). El Sur es, además, una figura que el autor desarrolla articulada a otras dos: la frontera y el barroco. De forma que también nos referiremos a las subjetividades fronterizas y barrocas,

11 Ver Brah (2011), Carby (2012), hooks et al. (2004), Lorde (2003, 1993), Mohanty (2011a, 2011b, 2002), Moraga & Anzaldúa (1981), Spivak (2009).

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ya que el mismo autor plantea que no hay una transformación paradigmática posible si no es mediante la articulación de las tres figuras.

La figura de la frontera, según el autor, nos permite pensar en una fluidez de las relaciones de poder que favorecería formas de organización y participación sociales horizontales y temporales, lo que, a su vez, impediría posibles cristalizaciones de las comunidades como identidades estancas. De la misma forma, la idea de territorio como demarcaciones a ser defendidas a cualquier coste desaparece en la frontera y emergen comunidades comprensivas e inclusivas, es decir, que posibilitan diálogos entre distintas subjetividades y que entienden que las relaciones con las comunidades no se agotan con la idea de pertenencia al territorio. Gloria Anzaldúa (1999), a su vez, también trató de pensar la frontera como un lugar donde las identidades fijas se diluyen y emerge una «conciencia mestiza» en perpetua transición y que busca tramsformar las dicotomías como sujeto/objeto y, por lo tanto, las formas de conocer heredadas por la ciencia moderna (Anzaldúa, 1999, pp. 101-102).

Otro rasgo fundamental de la frontera, según De Sousa Santos (1995), sería la disolución de los centros, no para sustituirlos por centros emergentes, sino para que haya una proliferación de los márgenes: «vivir en la frontera es vivir en los márgenes sin llevar una vida marginal» (De Sousa Santos, 1995, p. 496)12. La proliferación de los márgenes fue

una idea abordada también por Deleuze y Guattari (2002) mediante la figura del rizoma. Para esos autores, «contrariamente a los sistemas centrados (incluso policentrados), de comunicación jerárquica y de uniones preestablecidas, el rizoma es un sistema acentrado, no jerárquico» (Deleuze & Guattari, 2002, p. 26).

Tanto De Sousa Santos como Anzaldúa, Deleuze y Guattari tratan de desarrollar, a partir de las nociones de frontera y márgenes, una teoría de la traducción como forma de promover un entendimiento mutuo entre distintos saberes. En Anzaldúa (1999) y en Deleuze y Guattari (1978) podemos encontrar referencias al bilingüismo o plurilingüismo como el fenómeno que describe distintas culturas y categorías que se interseccionan y que transitan por un mismo lugar, se mezclan y buscan comprenderse entre sí. En dicho lugar también deja de haber una autoridad epistemológica porque hay un contagio entre distintas formas de conocer. Ese lugar sería lo que aquí estamos nombrando como la frontera, y ese ejercicio de comprensión es un ejercicio de traducción13; es la conciencia mestiza para

Anzaldúa (1999); o el ser bilingüe en la propia lengua como forma de comunicarse en las sociedades rizomáticas (Deleuze & Guattari, 2002, 1978). La traducción es la práctica de la

12 Todas las citas en castellano de De Sousa Santos (1995) son de traducción propia, a partir del original en inglés: «To live in the frontier is to live in the margins without living a marginal life».

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comunicación en las fronteras. Si el conocimiento como regulación parte de una ambición de una teoría general, para conocimientos emancipadores y comprometidos necesitaríamos una teoría de la traducción cultural «que pueda convertirse en la base epistemológica de las prácticas emancipatorias, siendo todas ellas de un carácter finito e incompleto y por lo tanto sostenibles solo si logran ser incorporadas en redes» (De Sousa Santos, 2006, p. 30).

Es importante entender que la frontera, así como el Sur, es una metáfora que simboliza el tránsito de subjetividades y saberes y, por eso, nos permite pensar ese desplazamiento en las formas de conocer. Sin embargo, en ningún momento debemos romantizar ese «lugar», pues las nociones legales y geopolíticas vigentes de frontera no han hecho más que incrementar la violencia y provocar pérdidas incalculables de vidas: los flujos migratorios y las leyes de migración, el tráfico de personas o la contundente vigilancia de las fronteras de los países del Norte global dan buena cuenta de tal violencia.

Para De Sousa Santos, las subjetividades emergentes también deben guiarse por el

barroco, una figura que el autor utiliza como metáfora cultural a partir de la idea de que el barroco, como período histórico y movimiento cultural, fue una forma excéntrica de modernidad, especialmente latina y mediterránea. Tal movimiento empezó en Europa, en el siglo XVII, y tuvo resonancia en las colonias americanas, especialmente llevado por España y Portugal. En aquel entonces, ambos países eran centros de poder más o menos débiles. Por lo que, para el autor, el carácter excéntrico y de centralidad de los márgenes del barroco viene precisamente por haberse fortalecido a partir de las periferias internas de Europa (España y Portugal) hacia las periferias externas en América Latina (De Sousa Santos, 1995, p. 499). En la colonias, prevalecieron mezclas propias de elementos locales con los llevados desde el sur de Europa. Es en ese sentido de mezcla, subversión e imaginación blasfema que el barroco se constituye como un campo privilegiado y coherente con la vida fronteriza.

Como tercera figura de la subjetividad para una transición paradigmática, De Sousa Santos sugiere el Sur y, así como el barroco y la frontera, hace un uso metafórico de ello. Para el autor, la frontera sería el topos que articula la creación de un nuevo sentido común político (De Sousa Santos, 1995, p. 494); el barroco sería el topos para una construcción de un nuevo sentido común estético (De Sousa Santos, 1995, p. 500), y el Sur surge como

topos que preside la constitución de un nuevo sentido común ético (De Sousa Santos, 1995, p. 506).

Para desarrollar la figura del Sur, el autor también se refiere a la noción de Oriente y a ambos como producto del colonialismo, que ha tratado de rechazar el reconocimiento del otro como igual para convertirlos en objeto bajo las formas de: salvaje, naturaleza u oriente

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(De Sousa Santos, 2006, p. 43) y que se han consolidado con la modernidad capitalista. Por un lado, el Oriente se constituyó como el otro civilizatorio, el lugar donde tuvo inicio la historia de la civilización humana, la cual alcanzaría su apogeo y se vería consumada en Occidente. Por lo tanto, el Oriente es visto como subdesarrollado, por un lado, y, por otro, como la civilización alternativa, la amenaza constante que debe ser contenida a cualquier coste por el Occidente (De Sousa Santos, 2006, p. 143). Mientras el Sur fue construido como el lugar de la inferioridad y exterioridad, el salvaje y la naturaleza, ambos fuentes de recursos a ser explotados (De Sousa Santos, 2006, pp. 145-151). De ahí que De Sousa Santos proponga el Sur como el lugar que representa el sufrimiento provocado por la modernidad capitalista, pues, a diferencia del Oriente que tiene el carácter de humanidad y por eso es el «otro», el Sur se ha constituido a partir de una negación completa de su humanidad y adquiere su valor para el Occidente tan solo por su utilidad, por lo que expresa toda forma de subordinación. Por lo tanto, la figura del Sur, articulada a las otras figuras, nos invita a una potente crítica epistemológica. Potente en el sentido de que nos lleva a pensar más allá de lo que se ha construido como norma y centros de poder.

Asimismo, las relaciones Norte/Sur requieren análisis complejos que no se pueden dar por separado, puesto que ambas figuras se construyen la una con relación a la otra y dado que las categorías construidas como oposición son también lo que se pretende desbaratar con una crítica epistemológica de la ciencia moderna. Es decir, no es posible desarrollar una crítica al paradigma del Norte occidental y capitalista si no es una crítica que se hace en relación con el Sur, ante el riesgo, además, de que si no hay tal reconocimiento, se sigan reproduciendo relaciones desiguales de poder-conocimiento. En ese sentido, considero fundamental incorporar una perspectiva interseccional14, que articula distintos

ejes de poder (sexo, género, raza, clase, edad, emplazamiento geográfico, etc) y que nos permite pensar las relaciones Norte/Sur como relaciones fluidas, que suceden siempre de forma relacional. Así, nos pone en atención ante formas posibles de idealización o esencialización del Sur.

De Sousa Santos sostiene que «solo se aprende del Sur en la medida que éste se concibe como resistencia a la dominación del Norte y que se busca en él lo que no ha sido totalmente desfigurado o destruido por tal dominación» (De Sousa Santos, 2006, p. 44). Esta es el tipo de afirmación ante la que considero que deberíamos tener cautela, pues dan cabida a pensar los lugares que habitan el Sur global, los pueblos y conocimientos originarios, como si hubiesen sido ejemplos de verdaderas comunidades solidarias e igualitarias.

14 Para reflexiones más amplias en torno al concepto de interseccionalidad, ver el capítulo 2 de esta investigación.

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