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Efecto de la densidad sobre los parámetros productivos de lechones en la etapa de recría

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Academic year: 2020

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Facultad de Ciencias Veterinarias

-UNCPBA-Efecto de la densidad sobre los parámetros

productivos de lechones en la etapa de recría

Alonso, Lucas Facundo; Amanto, Fabián; Rodríguez, Edgardo

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Efecto de la densidad sobre los parámetros productivos de

lechones en la etapa de recría.

Tesina de la Orientación de Producción Animal, presentada como parte de los requisitos para optar al grado de Veterinario del estudiante: Alonso, Lucas Facundo.

Tutor: Méd. Vet. Amanto, Fabián.

Director: Méd. Vet. Rodríguez, Edgardo.

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Agradecimientos

A Papa y Mama (Ri y Susi) que lo son todo, mis ejemplos a seguir y los encargados de hacer mi sueño, una REALIDAD.

A mis hermanos: Mauri, Nico y Eve que me animaron desde el principio para terminar la carrera y lograr mi cometido.

Al resto de los integrantes de mi familia que a la distancia me dieron apoyo y consejos. Mi verdadero refugio. Gracias Pao! Por regalarme tu tiempo y ayudarme a finalizar el presente trabajo.

¡A mis amigos de siempre y a los que conocí en este último tiempo, gente hermosa que me regalo la vida durante mis años de estudio, que me ayudaron a seguir adelante siempre, me aconsejaron y formamos juntos una gran familia!

A mis amigas incondicionales que me ayudaron durante toda mi carrera, hasta el final. Formando parte de la redacción de este trabajo. Porque siguen regalándome sus consejos aun siendo insoportable.

A Fabián Amanto y Belén Fernández, por inculcarme desde principios de la carrera esta pasión por la producción porcina, por enseñarme y capacitarme, incluso una vez finalizada la carrera.

A mi director: Edgardo Rodríguez por su gran paciencia y tiempo empleado para ayudarme a realizar este trabajo, desde el principio al final.

A Federico Guatri por permitirme el ingreso al establecimiento y poder llevar a cabo mi ensayo, por sus consejos y conocimientos entregados.

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Resumen

Se realizó un estudio en el sector de recría en una granja de cría intensiva de cerdos, en confinamiento total de ciclo completo. El objetivo del presente trabajo fue estudiar el impacto de dos densidades, sobre los parámetros productivos, contemplando los efectos del tamaño de los lechones (categorías). A partir de las densidades analizadas se formaron grupos de 36 lechones (T36= 0,35 m²) y de 42 lechones por corral (T42= 0,30 m²) y luego se combinaron estas densidades con tres grupos de tamaño diferentes (medianos chicos, medianos grandes y grandes) para observar su comportamiento y como variaron sus parámetros productivos. Se analizaron los parámetros de consumo, peso, ganancia media diaria, índice de conversión y coeficiente de variabilidad. Para dicho análisis fue utilizado el software estadístico SAS (SAS, Institute Inc. Cary, NC, USA). La densidad influyó estadísticamente tanto en el consumo como en el peso de las dos categorías más grandes. Los animales en altas densidades, presentaron mayor competitividad por el espacio y el alimento, lo que causó una disminución del consumo. Los lechones en el T36 crecieron aproximadamente un 6% más que los lechones en el T42. Este resultado se traduce en una pérdida de 300gr de GMD y un consumo de 150 gr/día menos que los grupos restantes evaluados. En la categoría medianos chicos la densidad no resultó un factor restrictivo, observándose un mejor comportamiento en los animales que se encontraban en densidad alta durante toda la recría. Al momento de evaluar el ICA global, la densidad no generó un impacto significativo en los resultados finales en ninguna de las categorías. Por último, el coeficiente de variabilidad demostró que los grupos más homogéneos en su crecimiento fueron los de las categorías grandes. La densidad es un factor que puede influir negativamente en los parámetros productivos, por lo tanto es necesario realizar un manejo adecuado de la misma para lograr la mayor eficiencia productiva.

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1.Índice

1. Introducción...1

2. Objetivos ...2

3. Antecedentes ...3

3.1. Maternidad ...3

3.2. Destete ...7

3.3. Recría...10

4. Diseño experimental ...17

4.1. Materiales y métodos ...17

4.1.1. Datos del establecimiento (plano)...17

4.1.2. Sala de recría...18

4.1.3. Diseño del ensayo ...19

4.1.4. Registro de datos...20

4.1.5. Manejo de las salas de recría durante el ensayo: ...21

4.1.6. Análisis estadístico ...23

4.2 Resultados ...24

4.2.1 Muestreo ...24

4.2.2 Lote completo...26

5. Discusión ...33

6. Conclusión ...36

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1.Introducción

La carne de cerdo es la fuente de proteína animal más consumida en el mundo, lo cual representa casi la mitad del consumo con respecto al resto de las carnes (Lopes et al., 2006). Los principales países productores de cerdo en el mundo son China (49,3%), Unión Europea (21,8%), EE. UU (10,2%) y Brasil (3,2%). En el mismo orden de importancia, estos países son los que presentan mayor consumo de carne de cerdo por habitante/año. En Argentina no se da esta relación dado que el consumo de carne porcina está por debajo del consumo de carne aviar (40 kg/habitante/año) y de la bovina (60 kg/habitante/año). Según Macedo y Zimerman, (2018) el consumo de carne porcina es de 15 kg/habitante/año, con una tendencia creciente en nuestro país ya que hace ocho años atrás se consumían solo 8,5 kg/habitante/año (ONCCA, 2011). En cuanto a la distribución del stock porcino nacional, Buenos Aires presenta la mayor proporción de cabezas (26,77%) junto con Córdoba (24,45%) y Santa Fe (20,42%). El resto del país tiene el 29% del stock (Brunori, 2012).

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2.Objetivos

Debido al aumento de la demanda de carne porcina se requiere mejorar la eficiencia productiva, es por esto que, en este trabajo, se propusieron los siguientes objetivos:

2.1. General:

Estudiar el impacto de dos densidades, sobre los parámetros productivos, contemplando los efectos de la categoría o tamaño de los lechones en el sector de la recría.

2.2. Específicos:

a) Evaluar los distintos parámetros productivos (ganancia media diaria, índice de conversión) en las primeras tres fases de alimentación en conjunto y durante toda la recría).

b) Evaluar el consumo y peso promedio por animal y como estos se ven afectados por los efectos categoría y densidad.

c) Analizar el coeficiente de variabilidad entre los pesos de las distintas categorías tanto al principio como al final del ensayo.

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3.Antecedentes

Las granjas porcinas tienen como objetivo criar cerdos que se destinan al matadero con un peso de aproximadamente 110 a 120 Kg. El ciclo productivo comienza con el servicio de las madres, que continúa con la gestación (con una duración de 115 días), el parto y la lactancia (de 21 a 28 días). Luego del destete, los lechones son enviados a las salas de recría por un período de 50 días. Por último, los animales ingresan al sector de engorde donde se alimentarán hasta llegar al peso de faena, aproximadamente durante 90 a 100 días.

3.1. Maternidad:

El principal objetivo de la maternidad es destetar la mayor cantidad de lechones por madre parida, con el mayor peso posible, siempre y cuando no afecte la vida reproductiva de la madre (Palomo, 2004). Para esto debemos tener en cuenta la cantidad de lechones nacidos vivos y cuántos de ellos llegan al destete.

Actualmente una cerda adulta pare en promedio 15 lechones nacidos vivos por camada (INTA, 2010b). Por el contrario, en las cachorras la cifra es menor, siendo de 9 a 10 los lechones nacidos vivos por camada (Valenzuela Rivera, 2016 citado por Gilman, 2018).

3.1.1. Factores que afectan el número de lechones nacidos vivos por parto:

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b) Duración del parto: durante el parto se debe evitar el estrés de la cerda ya que esto inhibe la liberación de oxitocina y extiende la duración del mismo, aumentando el riesgo de hipoxia en los lechones y en consecuencia un mayor número de nacidos muertos durante la fase neonatal (Herpin et al., 2001).

c) Edad de la cerda y número de partos: las cerdas de mayor edad presentan un mayor número de lechones nacidos vivos, en cambio, en las primerizas, este número es más bajo debido a que presentan una menor tasa de ovulación y un útero más pequeño (Trolliet, 2005). Al mismo tiempo a mayor edad de las primerizas, mayor será el número de lechones por camada (Gilman, 2018). Casas, (2007) afirma que “Un lechón de una cerda primípara tiene 3,70 veces más riesgo de muerte que uno nacido de una cerda de tercer parto”. Debe tenerse en cuenta que en las cerdas de mayor edad los lechones serán más livianos que los nacidos de hembras primerizas. Los partos más prolíficos de la cerda son el tercer, cuarto y quinto en donde se produce la mayor cantidad de lechones nacidos vivos (García Munguía et al., 2013; Ordaz Ochoa et al., 2013). A partir del sexto, el tamaño de la camada empieza a disminuir, es más heterogéneo y aumentan los lechones nacidos muertos (García, 2006). Al mismo tiempo se hacen más evidentes los problemas en el parto (partos distócicos) debido a que el útero de la cerda se vuelve más grande y flácido lo que provoca una fatiga uterina, perdiendo fuerzas las contracciones (Edwards, 2002; Quiles y Heiva, 2004; Patiño Giménez, 2007).

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e) Tasa de ovulación: a partir del primer parto la tasa de ovulación de la hembra comienza a aumentar llegando a una meseta en el 6º parto (Whittemore, 1996 y Trolliet, 2005). Al mismo tiempo aumenta la mortalidad embrionaria y fetal, debido a una reducción de espacio en el útero y a la mayor competencia de los fetos por los nutrientes (menor riego sanguíneo) según lo explican Aherne y Kirkwood (2002, citado por Trolliet, 2005; García Munguía et al., 2013).

3.1.2. Los factores que afectan la tasa de mortalidad son:

a) Complejo hipotermia/hambre/aplastamiento: es la causa de más del 80% de las muertes en maternidad (Chapinal et al., 2006). Se produce como resultado de la mala alimentación durante los primeros tres días de vida (Tuchscherer, 2000; Edwards, 2002; Mainau, 2015). El lechón debe mamar como mínimo 200 ml de calostro por kilo de peso vivo para sobrevivir (Herpin et al., 2001; Devillers et al., 2005; Patiño Giménez, 2007; Quesnel et al., 2012). Si esto no sucede, la temperatura corporal disminuye rápidamente dado que carece de reservas como tejido adiposo marrón. Entonces el lechón permanece al lado de su madre buscando calor y alimento. Este comportamiento aumenta las probabilidades de que sea aplastado por su madre (Giraldo, 2004; Quiles y Heiva, 2004; Chapinal et al., 2006 y Cervellini et al., 2009). Sumado a esto, cualquier factor estresante para la cerda como la falta de comida/agua, ruidos, enfermedades pódales o en los pezones, aumenta las probabilidades de muerte de los lechones por las causas anteriormente mencionadas (Herpin et al., 2001).

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lactación y su capacidad de termorregulación se ve más afectada que en lechones de mayor peso (Tuchscherer, 2000; Casellas, 2004).

c) Temperatura Ambiente: según Palomo, (2004) y Patullo, (2007), el lechón recién nacido es muy sensible a las temperaturas del medio ambiente debido a que su sistema de termorregulación no está completamente desarrollado, por lo que necesita de una temperatura ambiente promedio de 32 a 34ºC, posee baja eficiencia en la utilización de azúcares complejos, presenta piel muy fina y pobre cubierta pilosa, escasa o nula grasa subcutánea, tiene una circulación periférica muy abundante (perdida de calor corporal) y una superficie corporal relativamente grande en comparación con su masa productora de calor. Por lo tanto, en condiciones desfavorables, los lechones experimentarán estrés por frio o hipotermia (Kubatov, 2011). El frio causa letargia y disminuye el vigor de los lechones, reduciendo así la succión y por ende el calostrado (Mebel et al., 1999; Giraldo, 2004; Trolliet, 2005; García Gonzales, 2011).

d) Consumo de calostro: el lechón depende exclusivamente del calostro para obtener una inmunidad pasiva, debido a que no presenta transferencia de anticuerpos a través de la placenta (de tipo epiteliocoreal). La ingestión de calostro previene la hipoglucemia y en consecuencia la hipotermia de los neonatos (Patiño Giménez, 2007; Patullo, 2007). Algunas de las causas que imposibilitan la toma de calostro son:

I. Propias del lechón:

Vitalidad del lechón: está relacionada con la hipoxia producida por el parto. Los animales que nacen con poca vitalidad tardan más tiempo en encontrar la ubre y empezar a mamar calostro, disminuyendo aún más su estatus nutricional (Herpin et al., 2001).

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Tamaño de la camada: cuanto más grande sea la camada se produce una mayor competencia por la ubre de la madre y menor cantidad de calostro para cada lechón.

II. Propias de la madre:

Duración del parto: intervalo entre nacimientos de lechones muy largos generan problemas de hipoxia en los mismos y por lo tanto un mayor tiempo en poder recuperarse para ingerir calostro (Edwards, 2002; García Gonzales, 2011).

Cantidad de tetas de la cerda: componente primordial que determina la competencia de los lechones, siendo los más fuertes los que consiguen el mejor pezón (pezones pectorales) desplazando a los más débiles a tetas con menor cantidad de calostro (pezones inguinales). Al mismo tiempo si la cerda presenta menor número de tetas que de lechones paridos la distribución no será uniforme por lo tanto aumenta la probabilidad de muerte de los lechones más pequeños.

Carácter materno: es un aspecto de suma importancia para la supervivencia del lechón. La agresividad es más frecuente en cerdas primerizas debido al estrés, inexperiencia, dolor y miedo por su primer parto (Giraldo, 2004). Se puede asociar a un componente genético y a la incapacidad de estas para adaptarse al ambiente restrictivo del parto (Patiño Giménez, 2007).

e) Otras causas de muerte: incluyen anomalías genéticas (5%), enfermedades infecciosas (6%) y causas no identificadas (7%) según Herpin, (2001) y Patiño Giménez, (2007). La mortalidad entre el nacimiento y el destete no debería ser mayor al 10% (Quiles y Heiva, 2004; Trolliet, 2005; Chapinal et al., 2006; Pérez, 2009).

3.2. Destete:

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de la hembra para obtener una mayor cantidad de partos/hembras/año afectando lo menos posible su condición corporal (Insuasti et al., 2008). Otro objetivo del destete, es evitar la transmisión vertical de enfermedades (cerda/lechón) ya que, a partir de la tercera semana de vida los anticuerpos maternales comienzan a disminuir (Alle y Touchette, 2000; Aguila et al., 2004; Roldan Santiago et al., 2013).

El destete es un momento de alto estrés para los lechones por diversos factores: separación de la cría de su fuente protectora, la madre; separación de los compañeros de camada; se transfieren a un nuevo entorno más hostil, tanto sanitario como social; se someten a la exposición a cerdos desconocidos (Reis de Souza et al., 2005; Ospina et al., 2011; Soraci, 2012 y Brown, 2015a). Además, la composición de la dieta de los lechones cambia drásticamente, ya que la leche de la cerda es sustituida por una dieta con mayor nivel de materia seca, donde se reemplaza la lactosa por el almidón y la caseína (proteína de alto valor biológico) por proteínas vegetales menos digestibles para el lechón (Dorásio de Souza et al., 2014).

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Grafico 1: Patrón de consumo en las distintas semanas de vida (Pluske, 2003).

Esta sub-alimentación es la principal causa de la modificación morfo-funcional del tracto digestivo de los lechones post destete (inmadurez fisiológica), que tiene como consecuencia una caída en la digestión y absorción de nutrientes, impactando fuertemente en el desarrollo y posterior crecimiento del animal (Dong y Pluske, 2007; Dorásio de Souza et al., 2014). Diversos autores coinciden en que los cambios en el intestino de un lechón destetado (Insuast et al., 2008; Soraci et al., 2010; Roldan Santiago et al., 2013; Brown, 2015b y Castillo Verde, 2015) son los siguientes:

 Respuestas inflamatorias a causa de la nueva alimentación (nuevas sustancias en la dieta que se comportan como antígenos para el tracto digestivo del lechón);

 Reducción de la altura de las microvellosidades;

 Aumento en el ancho de las vellosidades;

 Aumento de la profundidad de la cripta;

 Alteraciones en la función de las células caliciformes intestinales;

 Baja actividad de las enzimas digestivas (lactasa y sacarasa);

 Deficiente absorción de nutrientes;

 Dificultad para mantener el pH estomacal bajo;

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 Baja respuesta inmunológica en el tracto gastrointestinal.

Por lo tanto, es importante realizar un manejo cuidadoso de la transición de la maternidad a la recría, debiendo incorporar paulatinamente papilla y alimento pre iniciador (desde el día 15 de vida, durante la lactancia), para que desarrollen su tracto gastrointestinal sin alteraciones (Paulino, 2004; Sánchez, 2006; Castillo Soto, 2007). Es necesario que se produzca un cambio en su flora y en su desarrollo enzimático de forma gradual, para que la adaptación al alimento de recría sea lo más temprano posible, lo cual permitirá al lechón expresar su máximo potencial genético (Campabadal, 2009; Soraci, 2012). La primera semana post destete es crucial, ya que determina el desempeño que tendrá cada lechón en el resto de la recría (Lopes, et al., 2006). El lechón que más rápido consuma su alimento pre iniciador, tendrá mayor oportunidad de crecer y sobrevivir en el sector de recría (Allee y Touchette, 2000; Brown, 2015b).

3.3. Recría:

La recría es el sector donde se reciben los lechones destetados de 21 días de vida (6 a 8 kg), hasta los 70 días de vida y son alimentados hasta un peso aproximado de 28-32kg. Su principal objetivo es la cría de las camadas sin sus madres, evitando que estos mueran o enfermen y al mismo tiempo asegurar que ganen la mayor cantidad de peso posible antes de llegar al engorde.

La sala donde los lechones serán alojados debe estar limpia, desinfectada, con temperatura controlada (28 °C), libre de corrientes de aire y con buena ventilación en el interior de la misma (Lopes et al., 2006).

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hasta finalizar su estadía en la recría respectivamente (Sánchez, 2006; Boulanger, 2011).

El alimento de los animales durante la recría posee dos presentaciones: el pellet y las harinas o pre mezclas. La alimentación bajo la forma de pellet brinda una mayor disponibilidad de nutrientes, conserva la humedad, el calor y la temperatura de los alimentos balanceados, con un consumo de la dieta más uniforme y una posterior mejora en los parámetros productivos, como lo son la ganancia media diaria y el índice de conversión alimenticia (Campabadal, 2009; Castillo Verde, 2015). A su vez presentan menos desperdicio, aunque son más caros que las pre mezclas. La peletización ha mejorado el aumento de ganancia diaria en un 25% de los lechones recién destetados (Taylor et al., 1996, citado por De Rodas, 2007). Las harinas o pre mezclas son la forma más común de presentación del alimento, debido a su menor costo puesto que se pueden fabricar en la misma granja. Su rendimiento depende de muchos factores como el tamaño de la partícula, el grado de mezclado y los constituyentes de la misma (Campabadal, 2009; Castillo Verde, 2015).

Los lechones consumen ad líbitum cuatro tipos de alimentos (tabla 1). Los peleteados (fase 1 y fase 2) y las pre mezclas (fase 3 y fase 4). Las primeras 3 fases son administradas calculando una cantidad fija de alimento por lechón, mientras que la última se consumirá hasta el final de su estadía en este sector. Por lo tanto, cuanto más rápido los animales consuman los alimentos iniciadores, más corto será su período de adaptación y dispondrán de más días para consumir el alimento de la fase 4, posibilitando un mejor peso al final de la recría.

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su madre (Paulino, 2004). A su vez, este alimento debe ser altamente palatable, de una textura y tamaño determinada, que estimule el consumo de los lechones.

Tabla 1: Composición del núcleo de las cuatro fases de alimentos de recría:

Componentes Fase 1 Fase 2 Fase 3 Fase 4

Proteína Bruta (%) 23 19 38 24

Extracto Etéreo (%) 13,2 6 10,6 0,6

Fibra Cruda (%) 1,3 2,5 3 1,65

Lactosa (%) 20-33 10 14,5

---Energía Metabolizable (kcal/kg) 3820 3700 3430 1550

Los factores que afectan el aumento de peso en recría son:

a) Consumo: para los lechones de recría, el consumo promedio de las Fases 1, 2, 3 y 4 son de 200, 400, 700 y 1000gr/día, respectivamente (Campabadal, 2009). En esta etapa es importante conocer y controlar el consumo diario del alimento, ya que el remanente o la falta del mismo podrían denotar irregularidades. En caso de que haya remanente es preciso evaluar la palatabilidad y la calidad del alimento o la presencia de enfermedades. Si por el contrario hay un faltante se debe contemplar los desperdicios o caída a la fosa. b) Ganancia media diaria de peso: el peso que los lechones ganan por día, depende de muchos factores como la capacidad genética, la densidad, el consumo, la calidad del alimento, entre otros. En el sector de recría se espera una ganancia diaria de 450 a 550 gr/día en promedio (Campabadal, 2009 y Vetifarma, 2010). Uno de los factores que influencia el desempeño y el crecimiento diario de los animales en recría es el peso al destete, dado que estos crecen más rápido a medida que son más grandes al momento de separarlos de sus madres (Patiño Jiménez, 2007; Kummer et al., 2009; Castillo Verde, 2015).

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alimento está siendo utilizado por el animal. Se calcula dividiendo la cantidad de alimento consumido, por la ganancia de peso del animal, en un periodo determinado. En la recría se espera un promedio de conversión de 1,4 a 1,6 kg de alimento para producir un kilo de peso vivo por animal (Edi Castellanos, 2017; Valle, 2018).

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Gráfico 2: Temperatura mínima, máxima e ideal para la fase de recría. Kummer (2009).

e) Densidad: hace referencia al espacio necesario para que los animales expresen su mayor potencial productivo. Se calcula según la cantidad de animales por metro cuadrado. Según Dinand Ekkel et al., (2003) la densidad óptima es la que permite a los cerdos delimitar las tres áreas de convivencia dentro del corral: un área para descansar y sociabilizar, otra para comer y beber y por último se debe tener en cuenta el espacio residual (para las deyecciones). Según la normativa vigente (BOE, 2002) las densidades óptimas en la recría son de:

 0,15 m² para cerdos con un peso medio igual o inferior a 10 kg;

 0,20 m² para cerdos con un peso medio comprendido entre 10 y 20 kg;

 0,35 m² para cerdos con un peso medio comprendido entre 20 y 30 kg.

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animal (grafico 3), dado que el aumento de temperatura potencia el efecto negativo de la densidad sobre los rendimientos productivos (Agostini et al., 2013).

Para tener un buen rendimiento en el manejo de la recría, se debe contemplar el número de animales por corral y el tamaño de los mismos. Comúnmente hay una gran variedad de tamaños de lechones (de 4 a 8 kg), los cuales se deben agrupar de manera homogénea en los distintos corrales para evitar las peleas y la sobre dominancia de los más grandes hacia los más pequeños ya que esto puede provocar un retraso en el crecimiento de los últimos (Lagreca et al., 2006).

Gráfico 3: Comparación de la superficie que necesitan los cerdos dependiendo de la temperatura y su peso (Rodríguez Estévez, 2008).

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4.Diseño experimental

4.1. Materiales y métodos:

4.4.1.

Datos del establecimiento (plano):

El presente ensayo, fue realizado en una granja de cría intensiva de cerdos, en confinamiento total y en un solo sitio, ubicada a 25 km de la ciudad de Tandil, provincia de Buenos Aires (imagen 1), entre los meses de marzo y agosto de 2017. El establecimiento cuenta con 44 HAS y 1000 madres en producción de ciclo completo (imagen 2).

Imagen 1: Foto aérea de la granja porcina intensiva en el partido de Tandil, Buenos Aires.

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4.4.2. Sala de recría:

Las instalaciones destinadas a la recría estaban compuestas por 8 salas, con capacidad para 290 animales cada una. Cada sala tenía un pasillo central que separaba 4 corrales a cada lado de 13 m² cada uno (3,6m x 3,6m). El piso estaba cubierto con 100% slats de plástico a excepción del pasillo que era de hormigón. Al fondo de cada sala se encontraban tres grupos de extractores o ventiladores conectados a un controlador de ambiente fuera de la misma. Al mismo tiempo contaban con pantallas de gas móviles para acondicionar el ambiente. El agua era suministrada mediante chupetes (dos por corral). La sala tenía 4 comederos tipo rectangular, seco-húmedo de siete bocas doble (con capacidad para 28-35 lechones), que eran compartidos por dos corrales contiguos. En el presente ensayo dos corrales contiguos que compartían el comedero fueron considerados como una unidad experimental (corrales dobles), resultando cuatro corrales dobles (unidades experimentales), de los cuales sólo fueron utilizados tres (esquema 1). El conjunto de lechones alojados en dos corrales unidos por un comedero, fue considerado un “lote”.

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4.4.3.Diseño del ensayo:

I. Tamaño de los lechones: al ingreso a la sala, los lechones fueron pesados individualmente. Los lechones con un peso menor a 4,8 Kg y las cachorras seleccionadas como reproductoras de reemplazo no fueron utilizados en el ensayo. En función del peso, fueron agrupados en las siguientes categorías:

 Medianos Chicos (MCh): 4,8-5,5 Kg de peso promedio.

 Medianos Grandes (MG): 5,5-7 Kg de peso promedio.

 Grandes (G): mayor a 7 Kg de peso promedio.

II. Densidad de los corrales de recría: la densidad recomendada es de 0,2m² por lechón al inicio de la recría y 0,35m² al final de la misma, con lo cual sólo era posible alojar 36/37 animales por corral. No obstante, para evaluar el efecto de la densidad de lechones en el corral, fueron utilizadas dos densidades, una con 36 lechones por corral (T36= 0,35 m²) y otra con 42 lechones por corral (T42= 0,30 m²).

Luego de la combinación de los diferentes tamaños de lechones con las densidades propuestas (T36 y T42) quedaron conformados los siguientes grupos o lotes de comparación:

 Lote 1 (MCh-T42): tamaño mediano chicos y densidad 42 (84 animales);

 2 (MCh-T36): tamaño mediano chicos y densidad 36 (72 Lote animales);

 Lote 3 (MG-T42): tamaño mediano grande y densidad 42 (84 animales);

 Lote 4 (MG-T36): tamaño mediano grande y densidad 36 (72 animales);

 Lote 5 (G-T42): tamaño grande y densidad 42 (84 animales);

 Lote 6 (G-T36): tamaño grande y densidad 36 (72 animales).

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cada combinación de tamaño y densidad. El siguiente esquema muestra el diseño final del ensayo:

Sala 3 Ciclo 1 Sala 4 Ciclo 1 Sala 5 Ciclo 1

Sala 3 Ciclo 2 Sala 4 Ciclo 2 Sala 5 Ciclo 2

Esquema 2: Distribución de los lotes en las distintas salas de la recría.

4.4.4.Registro de datos:

Para dar respuesta a los objetivos planteados fue necesario definir dos grupos de estudio:

I. Lotes completos: para evaluar el efecto de la densidad de lechones y su posible interacción con el tamaño, fue registrado el peso de los lotes en diferentes momentos: al comenzar y acabar la fase 3 y al finalizar la recría.

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seguimiento individual del peso en las distintas fases de la recría. Dicho muestreo fue sistemático. La cantidad de lechones identificados por lote fue de 5 y la fracción de muestreo fue diferente según el tamaño del lote. En el lote con densidad de lechones alta (T42) se dispuso de 84 lechones para

seleccionar sistemáticamente 5 de ellos, luego se seleccionó uno cada 17 (845

). De esta manera fueron identificados con botones los lechones =16,8≅17

pesados en el orden 17, 34, 51, 68 y 84. En los lotes de baja densidad (T32)

fueron identificados uno cada 14 animales (725 =14,4≅14), tomando los lechones

14, 28, 42, 56 y 70. Los lechones de cada lote fueron a su vez identificados de forma individual realizando muescas en los botones: del uno al cuatro (una a cuatro muescas respectivamente) y el quinto botón sin marcas.

Figura 1. Caravanas tipo botón.

Al seleccionar cinco lechones por lote, se obtuvieron 15 lechones por sala, haciendo un total de 90 lechones en todo el ensayo (6 salas en dos ciclos).

A diferencia del registro de peso del lote completo, los animales testigo fueron pesados al iniciar y finalizar cada fase de alimentación.

4.4.5. Manejo de las salas de recría durante el ensayo:

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entre los lechones. Los machos enteros fueron marcados para su posterior castración y a los herniados se les colocó una caravana (a modo de señal). A los 20 días del ingreso de los lechones a la recría (40 días de vida), se realizó

la vacunación contra la Neumonía Enzoótica Porcina (Mycoplasma Hyopneumoniae).

Durante el ensayo se procedió a recorrer la sala dos a cuatro veces por día para detectar la presencia de animales muertos o enfermos, los últimos fueron enviados a la enfermería de la sala. Otras tareas fueron: el llenado de los comederos; control del funcionamiento de los chupetes para agua; medicación inyectable de los lechones atrasados o enfermos. La medicación por agua que se administró durante el ensayo fueron: 200gr de Amoxicilina para prevenir la meningitis en la primera semana de ingresados los lechones a la sala y luego a los 20/27 días (41/48 días de vida) se administró un litro de Florfenicol para tratar la tos de los animales de cada sala. También se controló la temperatura y la humedad, reduciendo un grado centígrado por semana en todas las salas a medida que los lechones iban creciendo (tabla 2).

Tabla 2: Temperatura óptima para la sala de recría, según la edad de los lechones.

Días de vida Temperatura optima

22 28 ºC

29 27 ºC

36 26 ºC

43 25 ºC

50 24 ºC

57 23 ºC

64 - 70 22 ºC

(28)

Las bolsas pesadas que se depositaron en cada comedero fueron registradas en una planilla (tabla 3), para evaluar posteriormente el consumo de las distintas categorías de lechones.

Tabla 3. Registro del consumo diario de alimento en cada lote de lechones (Kg).

Sala: 3

Ciclo: 1

Comedero2 MCH-T36

Comedero3 G-T36

Comedero4 MG-T42 Día Pig Fase Kg Fase Kg Fase Kg

1 635 1 50 1 50 1 50

2 636 1 25 1 25 1 25

3 49 50

Este registro permitió calcular mediante fórmulas simples el índice de conversión alimenticia (ICA).

4.4.6.

Análisis estadístico:

Las variables ganancia media diaria (GMD) y el índice de conversión alimenticia registradas durante el ensayo fueron analizadas con un análisis de variancia (ANOVA) con un modelo que contempló el efecto de la categoría (Grandes, Medianos grandes y Medianos chicos) y la densidad de animales (T36 y T42). Para el análisis fue utilizado el software estadístico SAS (SAS, Institute Inc. Cary, NC, USA).

(29)

incremento en la ganancia de peso e incluso en algunos hubo pérdida. Por otro lado, el consumo de alimento fue registrado por lote y en aquellos animales sin ganancia o con pérdida de peso, los índices de conversión resultantes eran excesivamente elevados, nulos o negativos. Por lo tanto, las ganancias diarias durante la recría fueron analizadas de dos modos: ganancias durante la fase 1, 2 y 3 en conjunto y ganancia total durante la recría. Esto fue realizado tanto para las muestras (animales con caravana) como para la población general (lote completo).

El ICA no fue calculado en las primeras tres fases debido a que el consumo de estas fue constante (presupuestado) por lo tanto, se asumió que todos los animales consumieron la misma cantidad de alimento. El ICA que se tuvo en cuenta fue el global.

4.2 Resultados:

4.2.1 Muestreo

a) Ganancia media diaria al finalizar fase 3:

(30)

Medianos chicos Medianos grandes Grandes 0 0.05 0.1 0.15 0.2 0.25 0.3 0.35 0.4 0.45 T36 T42 Categoría Gan ancia d e p eso (kg)

Figura 2. Promedio de la GMD al finalizar la fase 3, según categoría y densidad (n=15).

b) Ganancia media diaria al finalizar la recría:

En la Figura 3 se muestran los promedios de la variable GMD de peso al finalizar la recría, para cada categoría de animales y la densidad. La ganancia de peso global no presentó diferencias significativas entre las densidades y categorías de animales (P=0,2864 y P=0,0706 respectivamente). Para la categoría medianos chicos, la ganancia al finalizar la recría fue de 0,450±0,012 kg, para los medianos grandes fue de 0,463±0,014 kg y para los grandes 0,488±0,009 kg. Aunque no fue detectada interacción entre el tamaño y la densidad (P=0,1096).

Medianos chicos Medianos grandes Grandes 0.4 0.42 0.44 0.46 0.48 0.5 0.52 T36 T42 Categoría Gan ancia d e p eso (kg)

(31)

c) Índice de conversión alimenticia al finalizar la recría:

En la tabla 4 se muestran los promedios y el error estándar del ICA al finalizar la recría, para cada categoría de animales y la densidad. El ICA global no presentó diferencias significativas entre las densidades (P=0,9094) y tampoco en las categorías (P=0,3610).

Tabla 4. Promedio y error estándar del ICA al finalizar la recría, según categoría y densidad (n=15).

Categoría Tratamiento ICA Error

T36 1,505 0,063

Medianos chicos

T42 1,552 0,059

T36 1,616 0,062

Medianos grandes

T42 1,514 0,083

T36 1,567 0,040

Grandes

T42 1,623 0,038

4.2.2 Lote completo:

a) Ganancia media diaria al finalizar fase 3:

(32)

Medianos chicos Medianos grandes Grandes 0.26

0.28 0.3 0.32 0.34 0.36 0.38

T36

T42

Categoría

Gan

ancia d

e p

eso

(kg)

Figura 4. Promedio de la GMD del lote, al finalizar la fase 3, según categoría y densidad (n=3).

b) Ganancia media diaria al finalizar la recría:

(33)

Medianos chicos Medianos grandes Grandes 0.42 0.44 0.46 0.48 0.5 0.52 0.54 T36 T42 Categoría Gan ancia d e p eso (kg)

Figura 5. Promedio de la GMD al finalizar la recría, en el lote completo, según categoría y densidad (n=3).

c) Índice de conversión alimenticia al finalizar la recría:

En la tabla 5 se muestran los promedios y el error estándar del ICA al finalizar la recría en el lote completo, para cada categoría de animales y densidad. Para el ICA también se detectó interacción entre el tamaño de los lechones y la densidad (P=0,0060). En los lechones medianos chicos el promedio del ICA total fue 1,45±0,004 en el lote de baja densidad y 1,48±0,018 en el de alta, estas diferencias no fueron estadísticamente significativas (p=0,2255). En los lechones medianos grandes, el ICA fue mayor en el lote de baja densidad que en el de alta (1,50±0,008 y 1,5042±0,015 respectivamente) y esta diferencia fue significativa (p=0,0014). En los lechones grandes, el ICA total no presentó diferencias significativas entre las densidades (p=0,0137), arrojando el mismo ICA en ambos casos (1,519±0,003 y 1,519±0,007).

Tabla 5. Promedio y error estándar del ICA del lote completo, al finalizar la recría, según categoría y densidad (n=3).

Categoría Tratamiento ICA Error

T36 1,45 0,004

Medianos chicos

T42 1,485 0,018

T36 1,499 0,008

Medianos grandes

T42 1,424 0,015

T36 1,519 0,003

Grandes

(34)

d) Consumo medio por animal:

En la tabla 6 se muestran los resultados del consumo/animal promedio en las distintas fases de alimentación, la duración en terminarlas y el peso promedio en el que finalizaron los animales. Los lechones de la categoría grandes siempre terminaron antes las primeras tres fases alimentación en todas las salas, sin importar en que densidad se encontraban y fueron los primeros en empezar a consumir la fase 4. Con respecto a las otras dos categorías, se comportaron bastante similar, cambiando ambas de fase a la par.

Tabla 6. Consumo de las distintas fases de alimento por animal, duración y peso promedio en que finalizaban cada una.

Fase Consumo (kg) Días Peso promedio (kg)

1 1.5 6 a 9 6 a 8

2 4 8 a 11 11 a 12

3 6 8 a 10 15 a 17

4 25 a 30 20 a 25 29 a 32

(35)

Medianos

chicos Medianos grandes Grandes 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 T36 T42 Categoría Cons um o m edi o (kg)

Figura 6. Promedio del consumo total por animal, en la recría, según categoría y densidad (n=702).

e) Promedios de pesos:

En la tabla 7 se promediaron los pesos de todos los animales (702 lechones, 234 por categoría) tanto al inicio como al finalizar el ensayo, contemplando los tratamientos, para observar cómo impacta el tamaño de los animales en los parámetros productivos (peso, consumo, GMD e ICA) y al mismo tiempo compararlos con el efecto densidad.

Tabla 7. Promedios de las categorías y los tratamientos según su peso al inicio y final de la recría con su GMD, ICA y consumo (n=234).

Categoría Inicio (kg) Fin (kg) GMD (kg) Consumo/Día (kg)

ICA

(kg alimento/kg ganado) Medianos

Chicos 5,60 27.99 0,450 0,677

1.467 T 36 T 42 5,33 5,77 27,70 28,28 0,450 0,472 0,653 0,700 1.450 1.485 Medianos

Grandes 6,40 29,90 0,483 0,706

1.462 T36 T42 6,50 6,27 30,74 29,02 0,494 0,471 0,741 0,670 1.499 1.424

Grandes 7,40 32,2 0,509 0,773 1.519

(36)

f) Coeficiente de variabilidad:

La tabla 8 muestra los promedios y los coeficientes de variabilidad de los lotes de todas las salas al iniciar la recría. En la tabla 9 se pueden observar al finalizar el ensayo del primer ciclo, debido a que en el segundo ciclo no se pesaron los animales individualmente al finalizar la recría.

De la formación inicial de los lotes, la categoría de lechones medianos grandes presentó lotes con los coeficientes de variación más bajos (3,4 a 6,4) y en las categorías de lechones medianos chicos y grandes los coeficientes de variación fueron mayores (5,7 a 8,3). Mientras que al finalizar la recría la categoría de lechones grandes fue la que presentó menor coeficiente de variación (8,5 a 9,15), los coeficientes de los medianos chicos y medianos grandes, un poco mayor (10,4 a 10,9).

Tabla 8. Promedio, varianza, mínimo, máximo y coeficiente de variabilidad de los pesos al inicio de la recría.

Categoría Trat Ciclo Sala Promedio Var Min Max CV

1 3 5,37 0,18 4,4 6,3 7,91

2 3 5,36 0,11 4,5 6,3 6,29

T36

2 5 5,27 0,14 4,5 5,9 7,10

1 4 5,87 0,13 4,9 6,7 6,16

1 5 5,87 0,24 5,0 6,8 8,28

MCh

T42

2 4 5,57 0,17 4,7 6,8 7,47

1 4 6,53 0,18 5,6 7,5 6,43

1 5 6,84 0,10 6,0 7,5 4,53

T36

2 5 6,12 0,05 5,8 6,5 3,66

1 3 6,14 0,13 5,3 6,8 5,79

2 3 6,22 0,08 5,7 6,9 4,55

MG

T42

2 4 6,44 0,05 6,0 6,8 3,43

1 3 7,12 0,34 5,7 8,4 8,17

1 5 8,01 0,43 7,0 10,2 8,18

T36

2 4 7,45 0,25 6,8 8,8 6,77

1 4 7,40 0,38 6,5 9,8 8,38

2 3 7,09 0,17 6,5 8,3 5,74

G

T42

(37)

Tabla 9. Promedio, varianza, mínimo, máximo y coeficiente de variabilidad de los pesos al finalizar la recría.

Categoría Trat Sala Promedio Var Min Max CV

T36 3 27,47 8,37 22,0 34,6 10,53

T42 4 27,30 8,22 20,0 33,0 10,50

MCh

T42 5 29,47 10,43 20,0 36,6 10,96

T36 4 28,57 9,08 23,0 37,2 10,55

T36 5 31,64 11,09 22,3 38,4 10,52

MG

T42 3 28,54 8,91 16,1 35,3 10,46

T36 3 32,21 8,65 24,9 38,2 9,13

T36 5 33,64 6,65 27,0 39,2 7,67

G

(38)

5.Discusión

Teniendo en cuenta los resultados obtenidos del ensayo, se destaca que la densidad tuvo un impacto en los parámetros analizados, principalmente en las categorías más grandes.

Para que se produzca una transición adecuada entre la maternidad y la recría los lechones deben consumir el alimento peleteado en los primeros 16 a 18 días de ingresados a las salas de recría (Sánchez, 2006). En este ensayo los lechones consumieron el peleteado en un total de 17/20 días, por lo que se debe deducir que los animales se adaptaron bien al destete y al cambio de alimentación.

(39)

obtenidos a partir de la muestra (cinco lechones por lote), se obtuvieron resultados similares, principalmente en la GMD.

La densidad influyo estadísticamente en el consumo de las dos categorías más grandes. Los lechones de las categorías medianos grandes y grandes, en el tratamiento T42 tuvieron un menor consumo (9,58% y 6,75% respectivamente) en comparación con los que estuvieron en densidades bajas. En este caso se podría inferir que una mayor cantidad de animales dificulta el acceso a los comederos impidiendo que los lechones exploten su máximo

potencial de crecimiento. Según el ensayo realizado por Lescano et al., (2016b)

se observaron mejoras significativas en animales que fueron alimentados con comederos de apoyo en comparación con los que no lo tuvieron. En cambio, los lechones de la categoría medianos chicos en el T42 tuvieron más eficiencia, con mejoras en su consumo de casi el 7% comparadas con el consumo del T36

del mismo grupo.

Al momento de evaluar el ICA global, la densidad no genero un impacto significativo en los resultados finales coincidiendo con los resultados de Valle (2018) a diferencia de lo hallado en el estudio de Wolter et al., (2003): “a mayor densidad, menor el ICA”. Sin embargo, se puede interpretar que los animales en el T36 de las categorías medianos grandes y grandes crecieron más, debido a que su consumo fue mayor que el grupo de alta densidad mostrando diferencias estadísticamente significativas. En cuanto al muestreo, se observaron diferencias con el lote completo en todas las categorías; en el primer caso, los ICA fueron más altos que en el segundo. Sin embargo, en ambos casos dieron resultados similares con respecto a la densidad, donde los animales con el T36 presentaron mejores resultados que los animales en T42. Una posible explicación podría ser que el muestreo fue realizado con pocos individuos (11 a un 13% para los tratamientos T36 y T42, respectivamente), habiendo sido conveniente evaluar un porcentaje más alto de animales. Es por este motivo que al evaluar el lote completo vemos el ICA con menos sesgos.

(40)

respectivamente). Se observaron los mismos resultados en el ensayo de Pinheiro et al., (2014), donde cada kilogramo de peso ganado al destete, representaron una diferencia de 2 kg al finalizar la recría. Los lechones en el T36 crecieron aproximadamente un 6% más que los lechones en el T42, con excepción de los medianos chicos que se comportaron mejor en densidades altas (creciendo un 2% más). Patience et al., (2004) obtuvieron un resultado similar en su estudio al comparar distintas densidades (0,28 y 0,32 m²), con mejoras en el rendimiento entre 1-4,9% en el peso de salida de la recría.

(41)

6.Conclusión

Realizando un manejo adecuado podemos obtener buenos resultados evitando los efectos negativos de la densidad sobre los animales. Para no perjudicar el crecimiento de los lechones grandes, se deberían formar lotes de 36 animales (0,35 m2) y proporcionar una densidad más alta a los grupos medianos y pequeños. Esto permitiría mejorar la eficiencia productiva de los grandes y al mismo tiempo explotar al máximo el espacio de los corrales de los más pequeños (con densidades de 42 o inclusive más altas) para llegar a la producción máxima de kg/m² posible. Sin embargo, esta recomendación debería considerar la disponibilidad de espacio en las instalaciones y los tiempos de vacío sanitarios de cada granja.

Otro punto relevante a considerar para mejorar la eficiencia y la rapidez en el manejo de los animales, sería tomar un pequeño grupo como muestra para realizar el seguimiento de los animales mediante el pesaje en cada etapa. Esta estrategia evitará estresar la totalidad de los animales sin alterar los resultados.

(42)

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Referencias

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