NOTAS
IDS MNUSCRITUS CINDCIDCE DEL FC¡FWKIFWfl)flÏ)CWEflï1LANO MEDIEVAL D LAS SENTENTIAE DE SAN ISIDORO
Con motivo de la edición crítica que estamos preparando de este texto ne dieval, queremos aquí presentar los mss. conocidos que han sido calificados como testimonios de un mismo romanceamiento. Para ello, partiendo de las descripciones anteriores, agregaremos datos que detallen aún más las características de estos códices y permitan establecer si todos ellos aportan realmente la misma traduc ción; sin embargo, en vistas a delimitar el objeto de esta nota, debemos señalar que dejaremos aquí de lado ciertos aspectos, tales como la relación de filiación existente entre los mss., los resultados del cotejo del romanceamiento con la fuente latina, el estudio acerca del texto latino que debió de ser utilizado por el romanceador y la cuestión de la autoría, aspectos de los cualesnosocuparemos en otro lugar.
Ya en 1950, L. García Rives había señalado como testimonios del romancea miento de las Sentenxiae, los mss. escurialenses c-II-19 y Z—IV-24 y los códices de la B. N. Madrid 405, 6970 y 9504, de los cuales dice que "todos provienen de un mismo modelo” (RABM, t. S6, n9 2, p. 301); en las pp. 298-301 de su artículo, aparece la descripción de los códices, en la que retoma a Zarco Cuevas para los escurialenses. En 1951, el Padre José Madoz agregó a esa lista el ns. de la Bi blioteca de Menéndez Pelayo ng 4 (2') y coincidió con García Rives en considerar que todos son ua misma versión (Rev.e4p.de (cal. n9 45, p. 462); del códice de Menéndez Pelayo sólo dice que coincide parcialmente, con otra distribución, con el escurialense c-Il-19, pero no lo describe. Tampoco lo hace Laureano Robles,
NOTAS
quien se pregunta si ese ms. será copia del escurialense (Anchivoó lecneaea 47 48, 1970, p. 156). Tomaremos, pues, cada uno individualmente, reduciendo al mini mo las ejemplificaciones.
A) Me. escur. g—II-19 (olim III-A-16)
Cuenta 111 folios aunque la numeración arábiga llega al 110 porque el nümg ro 102 está repetido. Letra gótica del siglo XV a plana entera; un indicio para esta datación es la alternancia del signo tironiano y de y en fución de coordi nante.
El códice está formado por diez cuadernos, el primero de diez folios sin contar la portada (reclamo en f. 10v), y los restantes de doce (reclamos en ff. 22v, 34v, 46v, S8v, 70v, 82v, 94v y 10Sv por la repetición del n? 102 enla folig ción). En la portada se copió con letra más reciente el comienzo del primer capi tulo, y figuran allí otras nomenclaturas bibliotecológicasz g-g-19 y Eót-15-3 ; también aparecen en el margen superior del f. lr C-ll-2-19 y en el inferior lll. A.16, tachado. El texto llega hasta el f. 109v (que en realidad es el 110);allí, entre el texto y el explicix, otra mano recopió el comienzo de página, y tras el Dec gnaciaa aparece u texto latino de difícil lectura. El f. l10r (= 111) fue Q sado como borrador, pues aparece en diferentes letras el mismo texto que inicia el f. 109v.
El calderón no siempre está presente, aun en lugares donde el copista dejó lugar, lo cual indica que el o los nubnicatonca no fueron muy cuidadosos (p. ej. 22v 9; 28r 14; 54v 25, etc.). hhchas veces aparece sin que siga mayúscula (Zlr lt 32v 23; 44v 27; etc.). Faltan los epígrafes en los capítulos 1, 27, 32, 37, S6, 57 y desde el 65 (f. 47v) hasta el 137 (f. 10Sr); reaparecen en los capítulos 138 -140. En el cap. 32 (= II, 1; f. 25r 1), falta también el número correspondiente. En ciertos casos la letra de la capitulación es mayor, y en otros nenor que la del texto (p.ej. cap. 80 y 118 respectivamente); en la numeración se dan algunos errores: se lee LXXVIII por LXXVII (f. 62r); CXVIII por CXVII (f. 93v))rCIXI por CXIX (f. 9Sr).
Hay errores en la capitulación, pues en cl f. 39v 14 el copista no dejó espacio y el nubnicaton pospuso el ng LIII, por lo cual quedaron unidos los capi tulos latinos II, 21 y II, 22, y se atribuye al cap. II, 23 el título del 22, e
rror que se mantiene hasta el cap. LV (= Il, ZS; f. 41r) donde se corrige supri
miendo el título adecuado del cap. latino II, 24 ("del acordarse del pecar”). hhs si el título del II, 25 concuerda con el contenido del texto, su número (LV, f. 41r) no se corresponde con el que dicho título lleva en la tabla (LVI), debido a aquella posposición del n9 LIII no corregida al corregirse los títulos(41r). Esta incoherencia entre la nueración del códice y la de la tabla se mantiene hasta el final. La numeración de capítulos es corrida; en la tabla no se indicaed comienzo
de los libros II y III.
Como rasgos peculiares de grafía, el copista del ms. c además delasabrevia turas comunes, suele sobreescribir un elemento de la un (23v 21), y usar la 6 vo lada, ya al final del renglón (27v 11), ya en el medio (29v 6). También aparece Q na duplicación ociosa de la n- inicial (20v 29, 25r 12).
Hay oscilaciones en la ortografía, muy notorias por la cercanía de las va riantes: mezquindat-mesquindad-mesquindat (Zdr 7-9); tinnieblas-tinniebras (24r 10-13); linaje-lynaje (49v 31-Sor S); honbres-omes (74v 26 y 32): humildad-humill dat (93v 17 y 23). Constante es la oscilación entre como (14v 21) y commo (Z8v10), aunque en éste y en el otro ejemplo de nasal simple o doble (opinion-opinnion) puede deberse a u olvido de la abreviatura. Estas vacilaciones ortográficas son las corrientes en mss. del XV.
A pesar de lo afirmado por García Rives, sí hay enmiendas en el códice, aun que no son abundantes ni tan notorias como para afearlo. Aparecen palabras 4obne eacnitaa (30r 2; 84v 2), tachaduñaó (20r 28; Sdr 17; 97r 8), d¿1ogna¿¿aA (3v 6-7; 49V 19; 61r 14; 107V 1), hapLogna¿íaA (49v 15-16; 92v 22). Finalmente, al maagcn del f. 37r 14 está escrito ¿ata y otra mano que escribió VIL en S5v 10, debe de ser la misma que allí tachó noble, que en realidad es haplografía de nozibfe; tam bién marginalmente se anotó c.2, e.3, c.4 y c.5 (ff. 60v a 63r) para indicar que los capítulos 76-79 son los capítulos 2-S del libro tercero; aparece unalíneaver tical, alternadamente recta y ondeada, en el f. 60v, seguramente una señalización o garabato posterior.
Suele aparecer en el texto un rasgo parecido a una barra semejante al que a veces integra el tironiano, que parece tener una función equivalente a la coma (73r 1; 71r 27 y 29).
En el folio 26v aparece una Aegunda mano que se distingue porlos siguientes rasgos: palabras más separadas entre sí; algunas mayúsculas más adornadas (41v16k
NOTAS
signo .tironiano más abierto; d trás recostada hacia la izquierda; uso abundante de j o 42 larga por 4L; uso habitual de puntos; tilde diacrítica sobre las ïcs; usa r3 llenos al final del renglón, con una línea vertical ondulada (33v 20; 52v l9,etc.) aparecen abreviaturas menos frecuentes y diversas de las de la primera mano: la si laba su en la abreviación P(41v 15), abrevia e tras u (Z9v 3), la abreviatura de la n se desplaza sobre la letra siguiente en vez de adelantarse (34r 8,16); la pa labra "manera" que aparece en todo el códice ya desarrollada (43r 9), ya abreviada, usa abreviatura ondulada horizontal en la prinnera mano (maña: 16r 4) yvertical en la segunda (maria: 60v 10); no deja espacios entre capítulos (excepto 41v,44v,47r, 53r, 54r, 55-59, 62rv); utiliza las fonnas no asibiladas de los pronombres (Z8r 7 gala, cf. 94r 10, 71r 6, 100r 24); asimila el infinitivo al proncxnbre enclítico (¿azafatas 36v 22, cf. 44r 13, 46r 17, 95r 14); tiende a las terminaciones en -d (atgund 28r 4; ningund 59r 2; ¿egund 40v 31; g/tand 37v S).
Aparece adenás, hacia el final del códicc, una tvtcvta mano que escribe in terrunpidamente, como alternando con la segmda. Es una letra de módulo mayor, don de la z y la 41 son diversas de las anteriores, y la h y la g más barrocasulparece en 93v 13 hasta la mitad del renglón 24; también en 94r 14-32, donde se ve que es más despareja, la d más alzada y el gancho de la g llevado muy a la izquierda; los
mismos rasgos en 98v 27-31.
Y parece intervenir aún una cuanta mano, que también alterna con la segunda en 95r 19-32 y 95v 15-32. Tiene un módulo de letra menor, usa menos puntuaciones y abrevia la n y la e con tm signo + desplazado hacia la izquierda.
B) Ma. BNMadrid 6970
Parece reflejar un momento de la lengua anterior al testimoniado por el ms. c, tal vez fines del s. XIV: utiliza invariablemente el tironiano y las formas om ne, mulata, frente a la vacilación de c entre el tironiano e y, y su uso de onbae y alma. Por otra parte, el copista suele duplicar las consonantes 5 y 5, sobre tg do en posición inicial.
la portada del ms. 6970 trae una "Nota. Se atribuie esta traduccion al Chan ciller D" Pedro lopez de Ayala". En los folios l y 2 aparece una tabla de capítg los a la que otra nano agregó la correspondencia de folios donde se halla cada uno. La tabla subdivide la enumeración en los tres libros que componen la obra, indican do el comienzo de cada libro y recomenzando la numeración. Pero esta tabla aparece
trunca en el cap. )OO(IIII del libro tercero, que es el III, 26 del original latino. En el folio 62ra se inicia un error en 1a numeración, pues aparece como 27 el cap. II, 28.
El códice cuenta 151 folios con nueración aráhiga, aunque desde el f. 102 aparece una antigua numeración en romanos con una unidad más, lo cual confinma la pérdida del tercer folio de la tabla. Presenta reclamos en los ff. 12v, 22v, 32v, 42v, 52v, 71v, 72v, 82v, 92v, 102v, 112v, 122v, 132v y l42v, es decir, se usaron quiniones y a ellos se agregaron luego tres hojas que contenían la tabla, de las cuales se perdió la última antes de realizarse la ntmeración arábiga. El texto es tá escrito a dos columnas. las rúbricas de los títulos de capítulo parecerían he chas a medida que avanzaba la copia, pues cuando se exceden del renglón, el texto y el título nuca se superponen, por lo cual podríamos pensar o que elcopistaofi ció a la vez de nubn¿caIon, o que copista y nubnicaton trabajaban simultáneamente, cuando se requería, en el códice. Sin embargo, en 98ra el copista dejó LH! amplio espacio que el titulador después no cubrió totalmente, y en 102rb el nubnicaton debió ir al margen porque el espacio dejado era insuficiente. Todos los capítulos tienen su título, pero desde el III,29 al III,4S y del III,S0 al lII,60 el correg tor posterior debió reescribirlos.
El f. S2v tiene el reclamo "van.el que”, cuyo eco aparece en elfolionumera do como 61, que debería colocarse entre el 52 y el 53. Asimismo, el foliolnxnerado como 72 también está fuera de lugar, pues corresponde tras el nmerado 60. Por lo tanto el "f. 61” iniciaba originariamente el séptimo cuaderno del códice (tras el 52v), que llegaba hasta el “f. 72”, cuaderno que debería incluir folios desde un nmero S3 (= 61) hasta un número 62 (= 72); pero esos primero y Gltinn folios del cuaderno, desgajados tras la corrección y mal colocados antes de hacerse la numg ración foliar tardía, provocan el desorden de los reclamos y que el texto del fig lio 71v continúe en el 73r. Gráficamente, podemos representar el orden del ms.:
51 52553 S4 SS S6 S7 S8 S9 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71?72573 74
Y el orden restituido:
S1 52961 53 54 SS S6 57 58 S9 60 72362 63 64 65 66 67 68 69 70 71973 74
El corrector al que ya aludimos y a cuya labor nos referiremos luego más de talladamente, trata de corregir el trastrueque de Sent. II.39-13. Qu? 3P3T°C° ÍE terrunpido en el f. 74vb 3 por Sent. II,ZS.2, sector que había sido salteado en el
NOTAS
f. 12rb 21. Mediante notas marginales el corrector reordena el trastrueque. Tam bién en 7Sva 3 anota marginalmente que allí esta trastocado el texto que el creyó salteado (y agregó en márgenes) en 70v 20 (los capitulos ll,37,2-9 y ll,3R.1); ig dica también el lugar donde debe'retomarse la lectura del interrimmido capítulo Il,39.18.
Por lo general, la escritura de este ms. es correcta; presenta algunos errg res típicos como la haplografía (94va 15), la ditografía (98rb 9, 11Rva ln, etc.) y una autocorrección en 147rb 25.
Cierra el texto un expiicit y colofón que dice (f. 1S0vb): ffinito libro ssit laus gloria
El sennor de los cielos ihu xpo aya buen grado pues que este libro de ssant ysidoro es acabado Et al que lo escriuio dios le de buen fado et le dexe morir en penitencia e en buen estado.
amen.
Las correcciones a las que fue sometido este códice son de diverso tipo: l) Agregados: los hay de dos clases; alguos consisten en palabras escritas entre líneas sobre cl original, que si fue tachado permanece legible, por lo cual pueden verse fácilmente las dos versiones; otros, en cambio, consisten en agregados mar ginales a los que remite mediante un asterisco, y que corresponden generalmente a salteos del romanceamiento respectó de la fuente latina, o a salteos personales del copista; sin embargo, como el códice fue recortado, los agregados marginales están generalmente mutilados, por lo cual muchas veces es casi imoosible recon¿ truirlos.
2) Enmiendas: en ciertos casos el corrector en vez de tachar el original,lc>borr6 y escribió sobre lo borrado. En algunas oporttvüdhdes, aún es posible leer el ori ginal, cuando el corrector aprovechó los rasgos de éste sin borrarlos.Sínembargo lo más común es que el borrado haya sido completo y no pueda leerse el original. 3) Señales: son letras colocadas sobre las palabras del original con el fin de ig dicar la distribución que el corrector cree más adecuada (p.ej. lSva S; 90rb 9; 124ra 18, etc.).
Estos diversos tipos de correcciones suelen darse combinadamente. Además la actitud correctora parece responder a las siguientes intenciones:
mejoramiento estilísticot
f. 49va 19: ”a]gunt“ (en c 31v 27: ”ninguno”). Evita la doble negación.
concordancia:
f. S0ra 9: "es escripto" (en c 32r 15: "son escritas"). modernización de léxico:
f. 37vb 15: ”egualdad” (en c 20r 29: ”yg1mleza”). f. 50ra S: ”exenp1os” (en c 32r 13: ”enxenplos”). acercamiento al original latino:
f. 13ra 4: “los vicios”; c 9r 27: "la vida“; Sent. I,9.11: uilïum. F. Zlvb 22: ”avian de creer”; c 14rv: ”crevcrnn”; Sent.I,ld.9:eAAan(cAed¿tu¿¿ f. 36va 11: “el inocente"; c 23r IS: “el malo”; Sent. I,27.3: innox. reposición de salteos:
f. 29ra 3: el primero mandamjento es <amaras al sennor díos tuyo. E en la se gunda tabla el primero mandamjento es) onrra...
C 18v 19:
Sent. I,l8.13: primum est: Dílíges Dominum Deum tuum, In secunda: Honora... el primero mandamiento es onrra...
agregados personales del corrector:
Ideas personales que aparecen en 60rb 4, 60vb 23, 69va 9, 73vb 11, 76rb 8, 111va 15, 123ra 1.
El corrector utiliza caracteres góticos rardíos; es una persona culta, no sólo capaz de cotejar la versión que lee con un origina] latino, sinotambiónncos tumbrada a usar el latín en sus indicaciones (p.ej. 74vb 6); la modernización del léxico castellano del romanceador permite que se hagan estas observaciones, según los datos que ofrece el Diccionanio cnitico etúmoñógico de Corominas—PascuaI Otr drid, Gredos, 1980-83):
O
«f
#
reemplaza formas del original usadas hasta el s. XVI, como conbuaco, ca, ¿eati gua (ésta hasta fines del siglo):
la fonma talante, ya anticuada en el 5. X\1;
la forma otaoai que el Diccionanio dc Auxonidadea (1737) señala ya cg
reemplaza reemplaza
mo de uso forense;
135 fonnas na¿;en;¿a y cnueza que Nebrija ya no registró; reemplaza ¿az por hace, que se usó hasta fines del XVI y luego se cambió por
NOTAS
+ reemplaza dubdauamoa por temiamoó, y la primera forma se usó hasta principios
del XVII.
Por todo esto creemos que el trabajo llevado a cabo por el corrector sobre el códice 6970 puede fecharse como de fines del siglo XVI o primeros años del XVII.
C) Me. BNMadrid 405 (Olim A-114)
Por el colofón del copista se obtienen datos importantes sobre este códice: Yo pedro de velaoxteguy acabe de escryuir este libro en la villa de tauira de durango en las casas de min ybannes de salsedo a tres dias del mes de marco dia de san metery celedon del anno del nas cimiento de nuestro saluador ihu xpo de mill e quatrocientos et setenta e cinco annos. (f. 118v).
El ms. cuenta 118 folios escritos n plana entera con letra gótica. En los márgenes aparece reforzado o tapado con pegotes de la encuadernación. Notienelas rúbricas de los capítulos ni las mayúsculas capitulares.
Una mano posterior agregó el número y título de los primeroscapítulosen el margen, separó sentencias con el signoÍ_, destacó pasajes con trazos verticales y ondeados (7v, Br) o con el dibujo de una mano con el índice extendido (9v, 19r, 31r, etc.); hizo también comentarios marginales, ya sea del asunto de cada senten cia (8v) o alguna aclaración del sentido del texto (1Sv 27; 41r 17; 84r 31); algu nos comentarios aparecen mutilados por el recorte de la encuadernación. Tras la portada aparece la tabla de capítulos (fs. lr-Sr).
Utiliza nonmalmente et como coordinante (excepción: g en 83r 36). Uh rasgo gráfico de este copista confinnaría 1a teoría de que la forma ¿(no responde a la realidad fonética de los hablantes, y que por ello alternaba con el signo tironig no y con yz el copista siempre escribe en posición inicial mayúscula CÏ= et, que seguramente sonaba Ce], pues escribe CÏS = Es (S6v 21), CÏn = En (S4r 24), etc.
Hay características de léxico que resultan relevantes: el copista usa siem pre "anüna" y "one" como el del ms. 6970, y cuando éste se aparta de la norma
("alma", 119vb), aquél tabién lo hace ("alma", 96r 2); ambos usan "llenera" y ”talente" frente a "llena" y "talante" del ms. c; la coincidencia es constante.
La numeración arábiga de los folios no advirtió un trastrueque particular de este códicez el orden correcto es fs. 64-68-66-67-65-69.
El códice 405 presenta los errores comunes a todos sus congéneres: ditogra fías sucesivas (SV 21-23; S4v 23; 82r 30), ditografías por retroceso (Sv 10; 45r 14 y 25; 72v 15); anticipaciones por salteo y autocorrección (22r 3 y ZS; 62r 30; 118r 28); errores de copia señalados por el copista (27v S; S1r 3; 108r 26); yux taposiciones de error y corrección (S2v 9; 106r 1); haplografías (22v 18; 7Sr 2). Este ms. carece de reclamos. En algunos casos su copista excede la caja en el último renglón para concluir una palabra (22r, 24r, 27v, 116v).
D) Me. BNMadrid 9504 (olim Bb 14.9)
Este manuscrito perteneció a Pedro Fernández de Velasco, Conde de Haro (1400 -1470), según consta en el Catálogo de su biblioteca realizado en 1553, donde 11g va el número 83 (cf. El Cnotalón 1, 1984, p. 1096).
El códice cuenta con 198 folios escritos en letra gótica a plana entera; hay primeramente cinco hojas sin foliar, de las cuales la tabla ocupa de Ir a dv; Sr estaba en blanco, luego fue usada como borrador; Sv se mantiene en blanco. A partir de 6r comienza el texto y comienza también la foliación en números romanos, aunque se saltean el 172 y el 189. Debido a esto, consideraremos al códicecomoum todo numerándolo desde el principio con cifras arábigas. Los reclamos aparecen en f. 15v (= Xv), 25v (= XXV), 35v, etc.; el de 12Sv no tiene correspondencia por ol vido del copista al iniciar el 126r, y desde el reclamo de 145v se losescribever ticalmente y no en horizontal como hasta el 13Sv. Es decir, el copista usó quinig nes (los cuadernos nuerados en romanos), a los que se agregó la tabla (1-4))runa hoja de guarda o transición (S).
A todo lo largo del texto aparecen los títulos de capítulos en rúbrica; el nubnicaton parece ser el mismo copista pues en f. 81v, donde por un salteosermsa del cap. S6 al S9, la titulación sigue siendo correcta, mientras que si el nubn¿
catan fuera otra persona y trabajara una vez escrito el texto, habría mantenido los títulos emitidos y generado una falta de correspondencia con los textos; ade más, la letra de las rfibricas y la del texto son idénticas, y en ambas se da la característica del uso de m ante b y p. Por otra parte, las mayúsculas capitu1a res aparecen iluminadas.
El copista de este códice usa pocas abreviaturas; por lo general desarrolla la n interna o final, sobre todo al principio de] ms. Comete ua haplografín (192v 3), algunas ditografías (3Sv 24; 70r 18; 189V 23-ZS, etc.), tm anticípoporsnlteo
lnc¿p¿t, V (1985)
yuxtapuesto al texto correcto (103v 15), pero muy numerosos salteos ex hamo¿ote lenta.
Como ocurre en el ms. 405, el copista suele escribir et aunenpxunbras don de sólo suena e (6v 1; 10r 4; 26v 25; 48v 11; l40r Z5), lo cual hace pensar que la grafía et es una convención culta o arcaizante que no responde a la realidad fonética.
El códice se cierra con el breve expL¿cLt corriente: F¿n¿xo Libno ¿¿x (auA gionia xpo. Posteriormente alguien hizo señales, generalmente cruces, y se dibu jó una mano con el índice extendido en el margen del f. 192r.
E) Ms. Menéndez Pelayo 4
Detrás de un romanceamiento de las homilías 26 a 59 sobre SanNhteodebidas a San Crisóstomo, aparece entre los fs. 151ra y 231vb un texto encuyoincipit se lee: "Libro primero de sant ysidro del soberano bien. Capitulo primero. Del sobg rano bien". En letra gótica a dos columnas, sin calderones, pocas abreviaturas, numeración foliar en romanos. Los títulos parecen escritos con posterioridad al texto, no sólo por la diferente letra (p. ej. f. l73v 55.), sino también porque muchas veces el espacio resultó insuficiente (207va, 212rb); sin embargo, el nu bnicatoa parece atento al contenido, pues donde el texto funde los capítulos II, 25 y 26, el título de ambos aparece unido y suprimido el número 26. Las mayúscu las capitulares también fueron escritas después del texto, pues en el extremo su perior izquierdo del espacio dejado para cada ua se ve una pequeñísima minúscu la indicadora; en 1S3va se escribió A por L. Segú los reclamos, los cuadernos g tilizados eran de seis hojas (doce folios).
Ortográficamente usa siempre -mb— y -mp- ("ombre empero“, 1S1rb 13), doble ese ("compassiones" 1S2vb 1; "assi" l56ra 9; ”fuesse" 1S9vb 2);uniformementeap¿ rece el tironiano como coordinante y también el cierre de interrogación (1S6ra 28). El manuscrito presenta palabras borradas (l63ra 2|; 1P7vb 34; Z17va 12), ta chaduras (160rb 12; 206ra Z6), agregados interlineares (1S9ra 25-27; 206va 21), agregados marginales (166ra 29; 222va 10), que intentan aclarar el texto, reponer salteos o modificar el estilo; la intervención de otra mano posterior correctora es evidente en l79vb 14 y en 181va 2, donde se usa -np— y ua 6 diversa de la a costumbrada en el texto; en 219ra se tacha un título y se escribe "estononse ha de leer". ¡hy adornos barrocos que prolongan sobre los márgenes superiores los
trazos de las d, Z o b (1SSv, 158r, 166r).
Los errores del texto son los comunes a todo manuscrito: ditografías (164 vb 6; 214ra 21; 219vb 19), una haplografía (210ra 33), anticipaciones por salteo (166ra 9-11; 181vb 34). A1 ms. le faltan actualmente seis fs.: del 196 al 201.
La tabla de capítulos aparece pospuesta al texto, después de la tabla co rrespondiente al romanceamíento de la obra de Crisóstomo, entre los fs. 232vb y 234rb, e incluye el folio donde comienza cada capítulo. En el exp¿¿c¿t y colofón del f. 231vb se usa letra más despareja y se lee:
Ihs marie filio sit nobis adjutor e propicius. amen. dícatur Aue maría pro scríptore.
Laus honor gloria sit patri cum fílío spirito simul paracl1to in saeculorum saecula. Amen.
Ihs xps aue maria.
--o0o-
A pesar de lo observado por el Padre Madoz y por Laureano Robles, el análi sis de este manuscrito pennite afirmar que constituye tma reelaborncióndel roman ceamiento testimoniado por los anteriores códiccs, realizado a fínesdel siglo XV en busca de ua mayor fidelidad al léxico, sintaxis y contenido deloriginal lati no. Para fundamentar esta tesis comenzaremos por exponer el análisis de la tabla de capítulos. Nos referiremos a este ms. con la sigla P.
De modo general, la tabla se ajusta a la versión aportada por c y sus simi lares; sería demasiad casual que tradujera independientemente III, S6 De cauA¿ d¿c¿A como "de los que quieren auer pleytos”, o III, 23 De Lactanxia como "del ¿ labamíento e falso loor", en coincidencia con los demás códices. Pero tiene títg los que se alejan de los aportados por los restantes mss. para acercarsealcorigi nal latino (damos el orden latín - P - C):
I, 23 de mantynio/del martirio /de los martires
II, 25 y 26 de cogitatione; de con4c¿enL¿a /del pensamiento del pecado e de la conciencia /del pensamiento ("de la conciencia” aparece en otro lugarde la tabla de c)
lII,12 de cannalibuá Lecton¿buA et haeaeticiá /de los leedores carnales /de los que leen entendiendo las cosas de fuerá. P agrega palabras. 0 135 WOÓÍÏÍCH MDTÏQ lógicamente, o las reordena o cambia totalmente la expresión, con elresultadode que su versión se acerca más a la latina.
Incipit, V (1985)
Mas hay también algunos casos menos numerosos en los que es P el que se a parta:
I, 12 de anima cexeA¿Aque Aenaibuá /del alma /del alma e de los otros sentidos; III, 48 de pnaelatia /de la humildad de los perlados e Reyes e príncipes /de los perlados e rreyes e principes (cf. II, 10; III,30; III,43). En estos casos P pa
rece apartarse o por estilo, o por voluntad aclaratoria, o por omisión o por adi ción. Pero hay otras diferencias muy importantes que llevan a pensar enlaicotejo con el original latino por parte de quien compuso la tabla:
1) el título del cap. III, 20 de tepone monachonum se traduce "de la obra de los monges" en C, de donde se puede dedcir una confusión del traductor entre tepone y opene; pero en P se lee: "de la tibieza de los monges".
2) c y los demás mss. subdividen los capítulos 1,16 y III,SO, 51 y S2,deacuerdo con una de las posibilidades ofrecidas por la tradición latina. Pero la tabla de P omite los títulos de los capítulos que surgen de esa división.
3) c invierte los capítulos III,3S y 36, hecho que no se da en la tradición lati na estudiada hasta hoy (¿innovación del traductor?); la tabla de P restablece el orden, y para el título del 36 toma la primera frase de la sentencia como hace también en III,S2.
4) las tablas de c y sus semejantes invierten el orden de los capítulos II, 38 y 39 e intercalan inadecuadamente el título "de la conciencia", debido a que en el texto se trastrueca el cap. 26 (De conAc¿ent¿a) y se lo ubica entre aquéllos; e sas tablas están hechas en función del modelo conún de los cuatro rrss. descriptos. La tabla de P reordena los títulos de II,38 y 39 y suprime el agregado porque lo colocó yumtapuesto al título de II,2S.
De todo esto se podría pensar que:
a) o que en P se confeccionó una tabla cercana a la de los restantes mss.pepose la corrigió por confrontación con un original latino (de ahí lostítulosmás sim; lares a éste), original que debió de pertenecer a la tradición latina que no di
vide los capítulos 1,16 y III,S0,S1 y 52;
b) o que P representa otra rama de la tradición romance; en este caso, el ascen diente común de los otros códices habría dividido los capítulos mencionados y el de P no.
E1 contenido textual interno de P permite orientar en esta alternativa. El error común evidente de c y los mss. de la B.N. (trastrueque de los caps. II,2S
92
y 26 y II,37 y 38) no se da en P, y numerosos salteos, omisiones, reducciones de frase y "errores" respecto del original latino, no aparecen en P,aunqueéste pre senta algunos errores propios, de los cuales el más importante es la omisión del cap. II,2S desde el final de la sentencia tercera hasta la décima incluida. A pg sar de estos errores, la corrección general haria pensar que P representa ua ra ma de la tradición castellana menos estragada.
Sin embargo, las diferencias entre P y el resto de los mss. no se lhnitan a esto. La base es un texto idéntico (P conserva incluso las amplificaciones)rmu chas reducciones); pero sobre esa base común, en innumerables lugares P realiza importantes cambios, la mayoría del orden sintáctico-estilístico y léxico. Por 9 jemplo, P evita sistemáticamente la doble negación, y trueca el orden dela frase para lograrlo; también evita el doble modificador posesivo; el relativo que es normalmente reeplazado por el qual. E1 léxico tiende a ser modernizado<3más cui to: "atestimoniandolo" (P 157rb 25) / "esto testigua" (c 9V 30); "crueldad" (169 va 21; 189rb 1) / "crueza" (22r 33; 46v IS); "pensarian que” (168ra 1)/"ternien que" (20v 22); ”temiamos" (176vb 18) / "dubdauamos" (30v 32); ”ensennar" (218vb 37) / "mostrar" (90v S); "corrigído” (186vb 26) / "castigado" (43V 1). €tC Estos cambios, sunados a las trasposiciones de orden típicas en todo m5., podrí an deberse a una voluntad estilística del copista. Pero hay otrasdiferenciasque tocan al contenido.limmas veces c y sus similares modifican el original latino, alguas cnservano la misma idea con una expresión diversa, perootrasnndificán dola. En estos casos, P —en alternancia con trozos idénticos a c— ajusta no sólo la sintaxis y el léxico al original, sino también la idea cuando fue modificada Ejemplo de esto último es la sentencia II,39.16, deformada en c 50v 27-31)rretr¿ dmcida por P (192va 22-34), aunque en éste se inserta ua frase que tienen los g tros mss. y que no aparece en el original latino ("ca despues que loponenen cos tunbre toda via quieren tornar a aquella deleytacion"). Confróntenseestasversig nes tonadas de un solo capítulo:
.II,39.7: penditi extolluntunz "son perdidos ensoberuesciendose” (c S0r 13): "perdidos se ensoberuescen” (P 192ra 24)
.II,39.10: ¿ala Auggeótione Aollicátatunz "por solo pensamiento es despertado" (9 S0r 29): "por sola sugestion es sollicitado” (P 192rb 9). De todo esto podría deducirse que P presenta un testimonio más cercano al arquetipo del romanceamiento y que la rama de los restantes códices es deturpn(h.
Inupu, v (1985)
Sin enbargo, hay algunos lugares que sugieren otra cosa:
1) cuando se traduce I,13.5 mente ¿(gente tcnamu, c 13v 1 aporta "fyncadas en nos por la voluntad", y P 160vb 29 "fincadas en nos (po) en la voluntad". 2) cuando se traduce II,38.2 mandato/unn inobcdiemtéa Du, uaugnuAiow non 4g quam culpa, c 48v 20-21 aporta "ynobeciencia e traspasamjento de los mandamjen tos non se seguiría la culpa", mientras P 191m 28-31: "inobediencia e de los mandamientos non se seguiría [el tras] la culpa del traspassamiento". 3) cuando se traduce II,42.6 qui mmm oébu UIUHIJM, c 55v 21-22 aporta "E los que de munchas Viandas vsaron", y P 19Sra 14: "Los que mucho vsïtron] de viandas". 4) a1 romancear III,16.12 pavone concwtünua, en c 69v 8 se lee "veemos en nos tg les mjedos", y en P 204ra "<a> veteJmos en nos tales miedos".
S) tanbien al traducir IIl,10.2 u/t ¿inc ¿uuu pvuutanx, c aporta
"que no alcancen el entendjmiento que deuen de tales cosas saber" (74v 19-20) y P la versión
"porque non alcancen el entendimjento que deuen [de] para saber las tales cosas" (208rb 19).
Aquí se observa, por el coordinante que subrayamos, por los agregados que ponemos entre corchetes angulares y por las tachaduras del copista que ponemos en tre corchetes cuadrados, que P copia un testimonio de la familia de c y ¿o con/ug ge en función de otra versión (salvo el ¿eau número 4, todos hacen la corrección sobre 1a marcha de la copia y no después).
Podria pensarse, entonces, que P usa dos mss. modelos, uno dela familia de los restantes conservados y otro de una rama perdida pero más cercana a1 arqueti_ po, el cual sería mucho más fiel al léxico, sintaxis y contenido del original 1g tino que lo que parece surgir de la rama testimoniada por c: P se convertiría así en codex optima. Pero si P está convparando, para corregir, con otrons. Castella T10. ¿por qué aparecen los siguientes vocablos y giros latinos?:
- ¿mgulawétu (1S5v 2): singular mente (c Br 18); I,8.17: ALngulnJLüe/t. - de ¿paula ad goma (166rb 3 y 18): de especie al genero (c 19r 13 y |9);I,19.7:
ab ¿paula ad gemas.
- de genue ad ¿pudiera (166rb 30): de genero a especie (c 19r ZS): I,19.10:
de gene/Le ad Apeoéan.
- en nobu (184va 27): a nos (c 40v 1); 11,215.9: nobu.
¿No parece más coherente que aquella hipótesis —teniendo en cuenta también el ana lisis de la tabla de capítulos- que P copia el romanceamiento testimoniado por c
y los demás códices, y sobre esa base corrige las oscuridades, alteraciones y o misiones de aquél utilizando un original latino? ¿No es esto más verosímilqueel pensar que el modelo de C se dedica, no ya a cometer los salteos y omisiones que cualquier códice puede presentar, sino sistemáticamente a empeorar, mal interprg tar, oscurecer y alterar un original castellano correcto? Esta propuesta explica ría por qué el copista de P dividió el capítulo I,16 tal como anarece en la tra dicíón de c, pero sin embargo no adjudicó núero ni título a la segundaparte(cf. f. 164ra 1) como sí hace el resto de los códices (cf. e 16v 19). SeguramenteF’se dejó llevar por el códice castellano que usaba como base, dejó el espacio inter capitular y se dibujó por ello la mayúscula correspondiente, pero al cotejar con un ejemplar de la tradición latina que no divide el cap. 1,16, resolvióomitirel número y título que debería haber agregado. También se explicaría así que P no invierta los capítulos III,3S y 36 (cf. 218v) ni subdivida los capítulos III,S0, S1 y S2 como ocurre en la familia de c.
De esto se extrae como corolarios:
1) que los mss. c, 405, 6970 y 9504 testimonian un romanceamiento que,por los da tos del ótemma, puede remontarse a fines del siglo XIV, romanceamiento que más 5 llá del evidente trastrueque de capítulos, se habría tomado libertades de inter pretación;
2) que el ms. P constituye un romanceamiento compuesto en el sighoxvsobre la ha se del anterior, pero corregido, es decir, es un nuevo intento de traducci6n,que sigue la versión hecha pero buscando una mayor fidelidad al original latino en léxico, sintaxis y contenido;
3) que los romanceamientos medievales castellanos de las Sententiae seríandos,y que, por lo tanto, P no debe ser incluido en una edición crítica del romanceamien to del siglo XIV.
Marginalmente podemos señalar que los mss. 405 y 6970 coinciden 3 VECES en
lecturas correctas con P, pero que ellas pueden deberse a una enmienda de ellos independientemente de P, pues en todas se impone la correcci6n.Perotambién Coin ciden P y 9504 en lecciones particulares que no están en la fuente,omisionesque no se dan en c, 405 ni 6970, y tanbién en coincidencias léxicas (”derechurero” = ¿u4tuA, frente a ”derechero" de e 40v 27 y los mss. 405 Y Ó970)- Puede hÍP°t9ïi zarse que P usa a 9504 o un gemelo perdido y lo corrige. En cuanto a la relación existente entre el corrector tardío de 6970 v el ms. P, en muchoslufiaïeslas VEL siones coinciden, pero a veces el corrector de 6970 cambia lo que "0 COTTÍEÍÓ P
InuZpLt, v (1985)
o las correcciones divergen. Creemos más admisible. pues, que el corrector de 6970 no usó a P, sino que independientemente de P utilizó un original latino para corregir el romanceamiento.
F) Ma. Escurialenae Z-IV-24 (olim H-I-M)
Contiene 165 folios de numeración arábiga, sin portada ni tabla de capítg los ni explica. En letra cursiva de comienzos del siglo XVIII con la típica gra fía de la n similar a 1a 1. Rasgos que evidencian su modernidad son el uso de ma yúsculas, de signos de puntuación (coma, ptmto y cana, dos puntos, Cierre de intg rrogación, paréntesis), la desaparición de la cedilla; la utilización constante de la conjunción y en lugar del tironiano o de la oscilación y/e, de ponquc en lu gar de ca, de «i en lugar de y en función vocálica, y del sufijo mente unidoa la raíz de los adverbios; la supresión del polisíndeton inicial de frase y del nexo extraoracional cuan’; el uso de m ante bilabial, la ortografía hombne por onbize. Frente a estos rasgos, suele reemplazar la terminación -ez por -ed (61v 6; 101v 31; 115V 24; "solided" 117r 30).
En este ms. se utiliza la línea indicadora de corte de palabra al final del renglón; las ies se señalan siempre con tilde; se recurre a escasas abreviaturas: porqe, atmqe, q", qe, n70, sgte, spre; la más rara quizás sea mfos = maestros (83r 2). Hay algtmos signos diacríticos: cayó (Ir 4), ala (Ir 16), 6 (Sr 18) dé (109r 32) y tantbién signos de referencia (+) en 86r 14; (t) en 62v S; ‘ en 82v 30. Textos citados aparecen subrayados en 8r.
En cuanto a la presentación o distribución del texto, suele dividirlo en pá rrafos que generalmente coinciden con el comienzo de una sentencia dentro de cada capítulo. Hay algtmas tachaduras (Zr 28) y arreglos ya sea a continuación de] teg to (11Sv 2), entre líneas (32r 19) o al margen (28v 20); hay también algunas sin copas (8v 10; 97v 13), alguna ditografïa (99r 4-5) y algún salteo ("Ninguno/pue de/ser" < nuuuA uu potut, 11Sr 21); pero de manera general es un códice prg
lijo y correcto. .
"ooo"
Gano hanos dicho, de éste y los cuatro primeros códices tanto Madoz como García Rives opinaron que provenían todos de un mismo modelo. Creemos que esta a severación es parcialmente cierta y que debe ser matizada. La hipótesis que trata remos de demostrar aquí con un mínimo de ejemplos es que el códice l aporta una
nueva traducción realizada en el siglo XVIII como fruto de una doble labor: la traslación directa del original latino y el cotejo simultáneo con la versión del otro ms. escurialense, el códice c.
El ms. Z presenta ciertos rasgos que hacen pensar que quien escribe es la persona que está componiendo al momento la nueva traducción. Correcciones hechas sobre la marcha de la escritura parecen deberse a vacilaciones de traductor y no a confusiones de copista. Seleccionamos sólo tres ejemplos, en losqueponemos en tre corchetes cuadrados lo tachado y entre angulares lo agregado interlinear:
-la eterna razon y [juicio] consejo de Dios (6v 10).
-por el vocablo Edel error que siguieron] <tde aquel cu1oJ> de aquel. cuyo error sigue (21v 20-21).
-traspasan Csu propia vida] <tcon el golpe dela propia lenguaJ> con el gol pe de la propia lengua su mala vida (99v 29).
Sin embargo, también Hay algún evidente error de lectura (tal vez al leer el original latino) subsanado: 'mndo raro de hytporque antesialpocresia" (ÏÏT 24-25); y algún arreglo posterior a la redacción: "la muger fue criada para<que> [servir] <ayudara> al hombre [de ayuda)” (14v 8-9).
Pero es necesario observar además: 1) Sus diferencias respecto del ms. cz
Ya García Rives señaló que la diferencia evidente del ms. Z respecto de los restantes es que incorpora un romanceamiento del "cuarto libro” de lassentenciaa obra espuria; esa traducción comienza en el folio 118r 26 y contiene los 66 capi tulos de su original latino, respetando su orden y sus títulos: UHHCOHÏUSÍÓHPTQ vocó que el cap. 16 aparezca con el n° 14, y que el cap. 17 lleve el n° 16. El mismo Migne, en su edición de esta obra pseudo-isidoriana (PL 83, 1153-1200), se ñala paso a paso las fuentes directas de los pasajes: las Sentenciaa deTaj6n,que segú García Rives el autor anóninn sigue servilmente, y los lugares que inspira ron a Tajón de Zaragoza, es decir, los Monalia, la Regula paótañaiió Y 135 Homi‘ (¿ae ¿n Ezech¿¿¿em de San Gregorio, y las Sententiae de Isidoro. El agregado de este cuarto libro, del cual no se conserva una versión rmance anterior (¿exis
ti6?), sugiere casi como evidente la traducción directa desde el latín de dicho libro. Pero más allá de esta diferencia, García Rives opina que en lo que respeg ta a los tres primeros libros del De óunnw bono, el texto ap0ft3d° P07 Z °5ÍEU3¡ al de los otros mss. castellanos, salvo que moderniza vocablos y modifica algún pasaje. Creemos nosotros que las diferencias son mayores y que revelan una nueva labor de traducción.
Inapa, v (1985)
Para comparar con la traducción del siglo XIV tomamos como testimonio el ms 9 pues creemos que fue este códice el que usó el traductor del siglo XVIII; no sg lo porque posiblemente lo tenía a su disposición (¿estaba ya C en El Escorial y en esa biblioteca se redactó 2?), sino porque es el testimonio más fácilmente le gible y más atractivo estéticamente, y sobre todo porque hay coincidencias rele vantes entre 9 y Z:
- I,8.17: univeabaliten caeatuaam in paincipio ualde bonam vocani, mal traducido por c ("universal mente la criatura enel comienco no fue llamada muy buena”, 8r 16-17) y por Z ("la criatura universalmente en el principio no fue llamada muy buena", Br 22-23), frente a los correctos testimonios de los restantes mss., co mo ocurre en los siguientes Zociz
- I,10.8: non ¿atun hoc cantentuá, mal traducido en c ("no sola mente no conos cio", 10r 6) y en Z ("no solo no conocio”, 11r 14);
- II,11.12: caatimoniae ex loaeph omitido en c 32v 31 y en Z 42v S;
- III,2B.3: genenaiiten aparece como "sola mente" en c 86v 23 y como "tsolamentel generalmente" en Z 9Sv 30;
- III,41.7: nan diiectio connigentia traducido ‘has no de onbre que castiga" en c 93v 4 y "mas es furor de hombre que pelea que de hombre que castiga" en Z 102r 4.
a) La sintaxis:
Por lo general, el ms. Z tiende a acercar la construcción de la frase a hdel original latino:
l,2.2: ¿nina diuini judicii amnipotenriam; c Sv 29: "dentro enel su juiziodel su muy gran poderío”; Z 2r 4: "dentro dela onipotencia del juicio di vino”.
lII,7.6: pnec¿A deA¿deAatum efiáectum; c 70r 31: "lo que pide"; Z 81r 16-17: "el efecto apetecido de su suplica”.
Sin embargo, también hay lugares donde la versión de Z es más libre y la de 9 más literal (I,14.13 = c 10r 16 = Z 11v S-7). En cuanto a la manera de encarar ciertas construcciones, la versión de Z suele transfonmar proposiciones interro gativas indirectas en directas, mientras que la traducción de c lasreducea enug ciativas. En las oraciones latinas con infinitivo como núcleo verbal —comunes en Isidoro—, mientras que c transforma el infinitivo en una fonma de inflexión, Z repone un verbo principal del que depende una proposición sustantiva.
b) El léxico:
Aún más evidente resulta el manejo directo del original latino por parte del autor de Z, al comparar el léxico utilizado en Z y en cz el del s. XVIII es lati
nizante. —
I,8.10: óupeneminentem; g 7v 17: ”auentajada”; Z 7r 28: ”sobreeminente“. II,17.6: contumacem; 9 37v 8: "grand"; Z 47v 19: ”contumaz”. III,1Z.1S: labqninxhum; c 7Sv 4: ”cieno”; Z 86r 11: ”laberynto”.
Los ejemplos podrían multiplicarse, nero queremos señalar dos lugarcsdondese ve claramente que el traductor lee a la vez el original latino y laversiónnedig val, pues se deja influir por ésta o rechaza su influjo:
II,1S.8: caeleatem inacundiam; c 36r 26: “la sanna de dios"; Z 46rv: “la ira [de Dios] celestial y divina”. El autor de Z se dejó llevarporel ro manceamiento, luego tachó pero mantuvo el influjo con el adjetivo "divina".
III,S.1S: pnaeuanicani; c 65r 7: ”engannar e traer en pecado”; Z 7Sv 29-30: "engañarle, y hacerle nrevaricar y cometer pecado". El autor de Z
sumó ambas fuentes, como veremos con mayor detalle.
c) La duplicación léxica:
El desdoblamiento de un vocablo, rasgo tan característico de las traducciones medievales y presente en el romanceamiento de las Sententiac, se mantiene algu nas Veces en la traducción del 5- XVIII. einc]uso11ega:asertsadodondeno houti liza la versión medieval. Pero por lo general, Z simplifica nuevamente lo que c dulicó:
I,1S.5: pienitudinem; 9 15v 4: "fenchimiento e llaneza”; Z 14v 24: "plenitud". III:S9.10: patnámonium gaande; c 10Sv 24: “grand patrimonjo e muncha rriqueza'
Z 1I4r 31-32: "gran patrimonio".
Por lo tanto, el autor de Z no copia servilmente la versión medieval, sino tiende a atenerse al original latino.
d) la supresión de agregados:
Prácticamente todos los fragmentos que el traductor medieval agregó al texto latino son suprimidos en la versión del s. XVIII, que también en esto prefiere 1 cercarse al original. Citamos um solo ejemplo:
1¡¡_54_3¡ ¿n ¿¡¿¿¿¿¿¿ hab¿¿a¿¡ g Iozbis r 6-7: ”enlos cielos altos mora. cala mentira del que enganna ayna se vee e el testimonjo delos falsos no
lneipit, V (1935)
es verdadero"; Z 110v 14: "este habita en los cielos".
e) La supresión de amplificacionesr
También las aclaraciones didácticas generalmente breves agregadas por el ro manceador medieval son suprimidas por el del s. XVIII. Un ejemplo:
I,26.3: eonnuptibile hoc; c 22v 23-24: "este cuerpo correnpedero"; Z 29v 31 "esto corruptible".
f) Restitución de lugares omitidos:
Por lo general, las palabras emitidas y los salteos cometidos por eltraductor medieval, son restituidos por Z de acuerdo con el original latino:
II,32.8: poat maloaum openum conauetudinam; c 45v 30 (lo omite); Z S7r 14: "despues dela <costumbre delas malas obras y> destrucion". Aparece agregado entre líneas, como si primero se hubiera dejado llevar por c.
g) Corrección del sentido:
htnhas veces, los lugares que en la versión medieval están mal interpretados o traducidos oscuramente, aparecen corregidos o clarificados en Z. Un ejemplo:
IIl,S7.2: qui pnaeóunt...¿natuA...iugum; c 103r 18.21.22: "los que han de juí gar...justo...sennorio"; Z 111v 24,27,30: “y los que han de Cjuzgï presidir...Enojado...iugo". El comienzo de palabra que aparece ta
chado es clara prueba de que el autor de Z iba a dejarse llevar por 9 pero se corrigió sobre la base latina.
h) Reordenamiento de trasthueques: .
los lugares que aparecen invertidos, fuera de lugar, subdivididos onnl distri buidos en sus componentes en la versión de c, vuelven a ser reubicados en la tra ducción más reciente. Uh Locua:
IlI,5.3-4: Tentando auxem, aanctonum p&o¿ect¿buA Aenvit. Et4¿ nolena, ut¿L¿t¿ ti tamen Aanetonum Aenvit d¿aboZu4; c 63v B-10: "E asy acaesce que el diablo avn que no quiera munchas vezes sirue e aprouecha alos sieruos de dios teptandolos e aprouecha enellos teptandolos..."; 2 74r 20ss.: “I asi tentando, aprovecha [aunque no quiera] alos siervos de Dios. Aun quando el Diablo no quiera...". Lo tachado ig dica que el autor de Z iba a dejarse llevar por la versión de c,pg ro se corrigió al ver el original latino.
2) Las similitudes entre c y Z:
Si las diferencias entre ambos códices indican que Z representa una nueva versión más latinizante que la medieval, las semejanzas que se encuentran prue ban que el traductor del siglo XVIII manejó también el romanceamiento anterior. a) Mantenimiento de duplicaciones:
II,12.3: deóidenio Auapinat; c 33r 13: "desea y sospira”; Z 42v 21: "desea y suspira”.
IIl,13.10: gucua; c 76v 19: "fuego e sotileza”; Z 87r 16: "fuego y subtileza”. b) Mantenimiento de agregados y amplificacionesz
III,12.7: biasphemias; c 75v 13-14: "sus errores e articulos falsos”; Z 86r 21-22: "sus errores y articulos falsos".
II,6.4: Mina d¿Apo6¿x¿o ¿At Aupennae d¿¿t¿¿but¿on¿¿; 9 28rv: "maravillosa es la dispusicion dela soberana ordenaqion de dios en el partir desus dg nes"; Z 37v 2-4: 'Whravillosa es la disposicion de la soberana ordena cion de Dios en la distribucion de sus dones".
c) Mantenimiento de omisiones:
1.11.1: ¿ignifnie uunma; c 11v 31: "en dignidad"; Z 14r 18: "en dignidad". d) Mantenimiento de errores de interpretación o lecciones particulares:
I,2.5: dum de Loco ¿n Locum pnaedicatun ab e¿A; c dr 17-18: "quando dellos de logar en logar es alabado”; Z 2r 27-28: "quando de lugar en lugar es alabado CO predicado] dellos". Lo tachado indica que quiso acercarse a la otra acepción latina, pero desistió.
II,44.11: nepetitio debiti; c 58v 23: "se llegar asu muger"; Z 69v 14: "debi to conyugal".
3) Las particularidades de Z frente a cz
Existen ciertas características particulares o propias del texto de Z que prueban dos hechos: por una parte, que esta versión es verdaderamente una nueva traducción y no simplemente una 'modernizaci6n' de la medieval; por otra,queel autor de Z utiliza constantemente dos fuentes, la latina y el testimonio de c, acercándose a una u otra o smando ambas.
a) Interpretación diversa o solución novedosa del texto:
1,g_4; ¿¿ ¿um v¿¿¿ 4 ¿¿abo¿p ¿¿x; g av 14: ”ennguerde1 diablo sea"; Z 9r 13:
Inupu, v (1985)
"y aunque verdaderamente le hizo el Diablo". Z parece haber leído ¿it en el original latino.
II,16.4: et post Lacnimaó en quae ¿Zeuenat nepezit; c 36v 21-22: "e despues delas lagrimas torna despues afazellos"; Z 47r 2-4: ‘mms despues de las lagrimas que hilo a hilo corrian de sus ojos, reincide y reitera los mismos culpables defectos".
b) Suma o influjo de ambas fuentes:
I,S.9: nominaxun; c 6r 13: "conocemos"; Z Sr 9: 'hombramos y conocemos". II,11.8: (agenda; 9 32v 11: ”veemos“; Z 4Zr 10: ”viendo1os y leiendolos". III,45.S: meAcenan¿¿A; c 95v 31: "merchantes"; Z 104r 30-31: 'nnrcennrios 6
nerchantes".
--o0o-
Creemos que con este análisis de las diferencias, semejanzas y particular; dades de Z respecto de C. queda demostrado brevemente que el ms. Z-IV-24 repre senta una nueva traducción realizada sobre la base del uso simu1táneode'dos fuen tes, el original latino en una de sus tradiciones y la versión testimoniadaporcu En vista de una edición crítica de ln traducción de las Sententiae del s. XIV, las conclusiones expuestas implican la eiiminatio codicum Z y P, pues sus textos no pueden ser considerados como testimonios de aquélla.
PABLO A. CAVALLERO SECRIT