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William Soto Santiago

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Usted también puede obtener información de este y otros mensajes por Internet en la página Web

www.manaescondido.com Y en Valencia:

Calle Plaza entre Carabobo y Montes de Oca al lado del Taller “El Águila”

C.C. Meri – Jim Piso 2, N° 4 0241-618-8117

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4 de febrero de 1996

Santafé de Bogotá, Colombia

Este mensaje predicado por nuestro amado hermano William Soto Santiago

es distribuido completamente Gratis

“Y el Espíritu y la esposa dicen ven, y el que oye, diga: ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del

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24 WILLIAM SOTO SANTIAGO Para pronto ser transformados y raptados, y así ser restaurados a la vida eterna, y a todos los derechos que fueron perdidos en la caída del Huerto del Edén, y poder así ocupar nuestro lugar en el glorioso Reino Milenial de Cristo como Reyes y Sacerdotes, y reinar con Cristo mil años y luego por toda la eternidad.

“El Gran Evento del Día Postrero: LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO COMO EL LEON DE LA TRIBU DE JUDA.”

Que el Dios Todopoderoso, Jesucristo, el Angel del Pacto, el Angel de Jehová, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob les bendiga, y pronto transforme vuestros cuerpos, y también el mío, y pronto regresemos a la vida eterna con cuerpos eternos.

Será hasta las 2:30 de la tarde, en que estaré nuevamente con ustedes en este mismo lugar. La actividad comenzará a las 2:00 de la tarde, y a las 2:30 de la tarde ya estaré con ustedes nuevamente para continuar dándoles a conocer todas las cosas relacionadas al Gran Evento del Día Postrero, que es la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá.

A las 2:30 ya estaremos a través del satélite Galaxy VII, canal 11, y a través de diferentes canales de televisión en diferentes lugares; y también estaremos a través de diferentes radioemisoras amigas, transmitiendo la conferencia de esta tarde.

Que Dios les continúe bendiciendo a todos, que Dios les guarde, y dejo con nosotros nuevamente a Miguel Bermúdez Marín para continuar y finalizar en esta tarde nuestra parte, dándole gracias a Dios por Sus bendiciones en este Día Postrero. Con nosotros nuevamente Miguel Bermúdez Marín.

“El Gran Evento del Día Postrero: LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO COMO EL LEON DE LA TRIBU DE JUDA.”

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LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO COMO LEÓN…(I) 23 Reino Milenial de Cristo. Y resucitarán para ir ante la Presencia de Jesucristo, ante el Trono Blanco, ante ese juicio final, para ser juzgados por lo que hicieron aquí en la Tierra en el tiempo que les tocó vivir en el cuerpo terrenal que Dios les dio para vivir.

Nadie se podrá escapar de ese juicio divino del gran Trono Blanco, del juicio final, que será después del Reino Milenial. Nadie podrá evadir ese juicio si no ha recibido a Cristo como su Salvador, y ha nacido de nuevo del Agua y del Espíritu.

Cristo dijo para los que creían en El: “El que cree en mí no morirá eternamente.” También El dijo: “El que oye mi Palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna, y no vendrá a condenación.” O sea, que no irá a ese juicio final para ser condenado y echado al lago de fuego. No vendrá a condenación, más ha pasado de muerte a vida para vivir eternamente.

Todo es sencillo en el Programa de Dios para ser restaurados a la vida eterna y vivir con Cristo por toda la eternidad. Y ahora, en el Día Postrero, encontramos que Dios está llamando a todos sus escogidos con la Gran Voz de Trompeta, y está mostrándole este gran misterio de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo.

La Iglesia del Señor Jesucristo ha comenzado a escuchar la Voz de Cristo, esa Gran Voz de Trompeta en el Día Postrero, en el Día del Señor; ha comenzado a escuchar los siete truenos de Apocalipsis, capítulo 10; y está viviendo en el Día Postrero, en el tiempo del Gran Evento del Día Postrero, en el tiempo más grande de todos los tiempos, para ver y creer en Jesucristo no solamente como Cordero de Dios que quitó el pecado del mundo en la Cruz del Calvario, sino también como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo, en el Gran Evento del Día Postrero: La Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá.

Ha sido para mí un privilegio muy grande estar con ustedes en esta ocasión, en esta mañana, dándoles testimonio del Gran Evento del Día Postrero: La Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, para beneficio de cada uno de ustedes y también de mí.

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22 WILLIAM SOTO SANTIAGO usted puede sacar su boleto y decir: “Yo voy para el lugar que está aquí, porque yo tengo mi boleto.”

Ahora, hay dos lugares, y a uno de esos es que usted va a llegar. Están esos lugares señalados como dos dimensiones: una es la quinta dimensión y la otra es la sexta dimensión. En esos lugares hay cosas como las hay aquí. Y la gente viven en esos lugares como se vive aquí; pero no con el cuerpo físico que aquí tenemos.

Ahora, la quinta dimensión es llamada el infierno, y a esa dimensión van todas las personas que no han recibido a Cristo como su Salvador y que no han nacido de nuevo del Agua y del Espíritu.

¿Y quiénes son los que van a la sexta dimensión, a la dimensión llamada el Paraíso? Son aquellos que creen en Jesucristo y nacen de nuevo del Agua y del Espíritu. Ellos han obtenido su pasaje ya pagado por nuestro amado Señor Jesucristo allá en la Cruz del Calvario. Y cuando la persona ha recibido a Cristo como su Salvador, creyendo en El al escuchar Su Palabra, al escuchar el Evangelio, y ha recibido su nuevo nacimiento, ha nacido del Espíritu Santo, esa persona tiene su pasaje pagado para ir al Cielo.

¿Quién lo pagó? Nuestro amado Señor Jesucristo. Porque ustedes no lo pueden pagar con sus buenas obras; porque no es por buenas obras, sino por la fe en nuestro amado Señor Jesucristo y en Su sacrificio llevado a cabo en la Cruz del Calvario. Por la fe somos nosotros salvos; la fe en Jesucristo como el Cordero de Dios muriendo en la Cruz del Calvario por cada uno de nosotros.

Así que cada uno de ustedes que me escuchan en esta ocasión, pueden saber claramente a dónde es que ustedes irán, cada uno como individuo puede saber a dónde irá. ¿Por qué? Porque todos los que han recibido a Cristo como su Salvador, creyendo en el Evangelio y han nacido de nuevo del Agua y del Espíritu, les espera, después de esta vida terrenal, el Cielo, el Paraíso. Y cuando ocurra la resurrección de los muertos en Cristo, regresará la persona a la Tierra en un cuerpo eterno y glorioso, el cual no morirá ni se enfermará, sino que vivirá en ese cuerpo por toda la eternidad.

Y los otros muertos no volverán a vivir, no resucitarán, hasta que mil años sean cumplidos; o sea, hasta que termine el glorioso

El Gran Evento del Día Postrero

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO COMO EL LEON DE LA TRIBU DE JUDA

Parte I

Por William Soto Santiago 4 de febrero de 1996 Santafé de Bogotá, Colombia

Muy buenos días, amados amigos y hermanos presentes, y televidentes por Galaxy VII, canal 11, y por los diferentes canales de televisión que en esta mañana están transmitiendo esta actividad, y también por las diferentes radioemisoras amigas. Que las bendiciones de Jesucristo, el Angel del Pacto, sean sobre cada uno de ustedes y sobre mí también.

En esta ocasión quiero leer en la carta de San Pablo a los Tesalonicenses, en I de Tesalonicenses, capítulo 4 y verso 14 en adelante, y dice así:

“Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.

Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.

Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.

Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.”

Que Dios bendiga Su Palabra en nuestros corazones y nos permita entenderla. Nuestro tema para esta mañana, conforme a como ha sido anunciado en el periódico El Tiempo, será: “El Gran Evento del Día Postrero: LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO COMO EL LEON DE LA TRIBU DE JUDA.”

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4 WILLIAM SOTO SANTIAGO El apóstol San Pablo siendo un conocedor de este gran evento prometido para el Día Postrero... Día Postrero, que vimos ayer en la noche que es el séptimo milenio, llamado también el Día del Señor, es el Día correspondiente para este gran evento de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá.

Para poder entender la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, nosotros necesitamos conocer que Dios ha hecho la promesa de la Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá. Y en el libro del Apocalipsis encontramos, en el capítulo 5, que cuando llegó el tiempo para ser tomado el Libro de los Siete Sellos y ser abierto en el Cielo, se pidió que se presentara una persona, un hombre, que fuera digno para tomar ese Libro de la mano del que están sentado en el Trono, y abrirlo, para así hacer el reclamo de todo lo que fue recibido; lo cual se encuentra en ese Libro de los Siete Sellos.

Apocalipsis, capítulo 5, verso 1 en adelante, dice así:

“Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos.

Y vi a un ángel fuerte que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos?

Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo.

Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo.

Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.”

Aquí encontramos que en el Cielo, cuando llega el tiempo (conforme al Programa divino) de ese Libro ser abierto, tenía que presentarse una persona digna, una persona que no hubiese estado contaminada con el pecado cuando vivió en esta Tierra. Y hubo solamente dos personas: uno fue Adán, pero se había contaminado con el pecado, aunque él había venido por Creación divina; el otro es nuestro amado Señor Jesucristo, el cual vino también por Creación divina, pero no se contaminó con el pecado, sino que tomó nuestros

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO COMO LEÓN…(I) 21 nombre de Jesús de Nazaret. Era el mismo Dios vestido de ser humano, vestido de carne humana como cada uno de nosotros

estamos vestidos de un cuerpo humano.

Algunas veces las personas pueden pensar que la persona es ese cuerpo que uno puede ver; pero no. Ese es un templo, una casa, donde vive esa persona. La persona es alma viviente; y tiene dos cuerpos: tiene un cuerpo físico que todos pueden ver, y tiene un cuerpo espiritual de otra dimensión, que la gente no puede ver.

Ese cuerpo de otra dimensión es llamado también el espíritu de la persona, que mora dentro del cuerpo de carne; pero cuando la persona muere, la persona en realidad no muere, sino que lo que muere es el cuerpo físico, la casa terrenal donde está viviendo, porque se le acabó el tiempo para vivir en esa casa, y se tiene que mudar a otra dimensión. Pero no se puede llevar esta casa terrenal, ni tampoco se puede llevar los bienes que ha obtenido en esta tierra a través de su casa terrenal; ni siquiera se los lleva a la tumba, porque los herederos no le van a dejar allí en la tumba todas las propiedades y todo el dinero que esa persona tenía. Solamente le compran unas florecitas y una caja, y algunas veces ni siquiera le compran una caja grande, sino una cajita pequeña, y lo mandan allá a quemar para así colocarlo en cierto lugar. No es porque no lo aman, sino porque ya sus días terminaron; y siendo que el cuerpo es del polvo de la tierra, al polvo tiene que regresar. Pero la persona sigue viviendo, se va a otra dimensión.

¿Y a qué dimensión se van las personas? Hay dos dimensiones a las cuales pueden ir. Esas dimensiones son dimensiones donde se vive en un cuerpo, en un espíritu, el cual es en la semejanza de este cuerpo terrenal; o sea, que tiene manos, tiene pies, tiene rostro, tiene cabeza, pero de otra dimensión. Y la persona que vive en la Tierra, se puede preguntar: “¿Y a dónde será que yo voy a ir cuando termine mis días aquí en la Tierra? ¿A dónde me irá a mandar Dios?” Depende para dónde usted ha sacado su boleto.

Es como cuando usted va al aeropuerto y dice que va a volar. Alguna persona le puede preguntar: “¿Para dónde es que tú vas?” Y

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20 WILLIAM SOTO SANTIAGO tenían el testimonio de Jesucristo en las edades y dispensaciones pasadas.

Ahora, ¿tuvieron el testimonio de Jesucristo los del Antiguo Testamento? Sí. ¿Cómo? Cuando ellos sacrificaban aquellos corderitos, aquellos animalitos, por el pecado, ellos estaban sacrificando a Cristo y recibiendo a Cristo como el Cordero por el pecado, en tipo y figura. Era la sombra de Jesucristo, era el tipo y figura de Jesucristo; y por eso ellos tenían el testimonio de Jesucristo en tipos y figuras del Antiguo Testamento.

Como también Adán cuando recibió las vestiduras, las pieles que Dios le dio para cubrir su desnudez; pieles de un animalito que murió en lugar de Adán y Eva para cubrir su desnudez.

Así que Cristo está representado desde el Génesis hasta el Apocalipsis. Y la Biblia completa, el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, tiene un solo Personaje importante, tiene un solo Personaje alrededor del cual gira el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento: Ese Personaje es nuestro amado Señor Jesucristo.

El en el Antiguo Testamento fue el Angel del Pacto, el Angel de Jehová; era el mismo Jesucristo, pero sin el cuerpo físico de carne que obtuvo a través del nacimiento de ese cuerpo por medio de la virgen María. Antes de eso El estaba en Su cuerpo teofánico, o sea, un cuerpo de otra dimensión, un cuerpo de la sexta dimensión, un hombre de la sexta dimensión, el cual le apareció a Abraham en diferentes ocasiones, y Abraham lo llamó en una ocasión Melquisedec, Rey de Salem, y Rey de Paz, y Rey de Justicia. También le apareció en otra ocasión; y Abraham le llamó Elohim, comió con Abraham, habló con Abraham, y luego se dirigió a Sodoma y Gomorra para traer el juicio divino correspondiente a Sodoma y Gomorra. Era el mismo Jesucristo con Su cuerpo y en Su cuerpo teofánico.

Por esa razón es que Jesucristo podía decir: “Antes que Abraham fuera, Yo Soy, y Abraham deseó ver mi día, lo vio y se gozó.”

Ahora, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, se hizo hombre y habitó entre los seres humanos, y fue conocido por el

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO COMO LEÓN…(I) 5 pecados y se hizo mortal, y murió por nuestros pecados, para así quitar el pecado del mundo.

Ahora, cuando Juan miró hacia el Trono y vio en la diestra del que estaba sentado en el Trono este Librito de los Siete Sellos, cerrado, sellado; y escuchó que se pidió que alguien se presentara; y no se halló a ninguno digno para tomar ese Libro y abrirlo, ni siquiera para mirar ese Libro, Juan lloraba mucho.

¿Y dónde estaban los profetas y los patriarcas? Estaban allí. Pero ninguno era digno, porque todos habían venido por medio de la unión de un hombre y una mujer, y habían venido en una raza caída, como descendientes de una raza ya caída, contaminada con el pecado. Así que aunque ellos estaban allí, no eran dignos para tomar ese Libro de la Redención, ese Libro de la Vida del Cordero, y abrir ese Libro; ni siquiera eran dignos de leer el contenido de ese Libro.

Ahora, ¿dónde estaba nuestro amado Señor Jesucristo? El estaba en ese momento todavía en el Trono de Intercesión, haciendo intercesión por los últimos escogidos de Dios que entrarían al Cuerpo Místico de Jesucristo en la Edad de la Piedra Angular, en la apertura de una nueva dispensación.

El se encontraba en ese Trono de Intercesión, haciendo intercesión como Sumo Sacerdote, con Su propia Sangre, por cada uno de ustedes y por mí también. Estaba haciendo intercesión por los últimos elegidos de Dios, escogidos de Dios, por los últimos escritos en el Libro de la Vida del Cordero; que son los Primogénitos de Dios escritos desde antes de la fundación del mundo en el Cielo, en ese Libro sellado con siete sellos.

Cristo, hablando a Sus discípulos cuando habían regresado de predicar el Evangelio y orar por los enfermos y echar fuera demonios, llegaron dando las buenas noticias de todas las cosas que habían sido realizadas, y que los espíritus malos se sujetaban a ellos en el nombre de Jesucristo; ellos estaban muy regocijados, pero Cristo les dijo: “No os gocéis de esto: de que los espíritus se sujetan a vosotros en mi nombre, sino gozaos de que vuestros nombres están escritos en el cielo.” ¿Dónde? En el Libro de la Vida del Cordero, en el Libro de los Siete Sellos.

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6 WILLIAM SOTO SANTIAGO Y ahora ese Libro tenía que ser abierto en ese tiempo en que se hizo el llamado en el Cielo; porque ese Libro es abierto en el Día Postrero, para hacerse el reclamo de todo lo que ha sido redimido por la Sangre de nuestro amado Señor Jesucristo. Y aunque el llamado estaba siendo hecho, Cristo no aparecía hasta después de unos momentos, en donde Juan se encontraba llorando porque no había sido hallado ninguno digno de tomar ese Libro y abrir esos sellos.

“Pero uno de los ancianos me dijo (dice San Juan): No llores.” Ahora, ¿por qué lloraba Juan? Porque si no aparecía una

persona digna, todo estaba perdido, todo regresaría a como era antes de la Creación, en donde sólo existía Dios.

Ahora, Juan lloraba mucho, sabiendo la condición en que se encontraba toda la Creación; pero el anciano, uno de los ancianos, le dijo a Juan: “No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la

raíz de David, ha vencido para abrir el Libro y desatar sus siete sellos.”

Ahora tiene Juan unas buenas noticias: Que hay una persona digna, el cual ha vencido para tomar ese Libro y abrir esos sellos. Y Juan miró para ver dónde estaba esa persona digna. Y dice:

“Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra.

Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono.”

Ahora, cuando el anciano le dice a Juan: “He aquí, el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el Libro y desatar sus sellos,” cuando Juan mira buscando a un León, vio a un Cordero.

Ahora, ambos estaban correctos: el anciano estaba correcto en presentar al León de la tribu de Judá, y Juan el apóstol estaba correcto al decir que era el Cordero de Dios; porque ambos estaban viendo a la misma persona, que es nuestro amado Señor Jesucristo, el cual es el León de la tribu de Judá, y también El es el Cordero de Dios que vino dos mil años atrás a este planeta Tierra y murió en la

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO COMO LEÓN…(I) 19 con Jesucristo de edad en edad. Y en este Día Postrero se la llevará Jesucristo para no ver muerte e ir a la Cena de las Bodas del Cordero. La Iglesia del Señor Jesucristo que será raptada está representada en Enoc, que caminó con Dios y no vio muerte, lo arrebató Dios, se lo llevó en un carro de fuego (o platillo volador, como en la actualidad le llaman la gente, pero que bíblicamente es llamado un carro de fuego).

La Iglesia del Señor Jesucristo será raptada, será arrebatada, en carros de fuego, así como lo fue Enoc, y como lo fue también el profeta Elías. Y también el Señor Jesucristo fue arrebatado al Cielo. Así que la Iglesia del Señor Jesucristo también será arrebatada al Cielo para ir a la Cena de las Bodas del Cordero. La Cena de las Bodas del Cordero es la Recepción.

Y miren, cuando se realiza una Boda, luego llevan a la novia y al novio en un carro bien adornado para la Recepción. Y Cristo llevará a Su Iglesia en carros de fuego para la Recepción en la Casa de nuestro Padre celestial.

Esto está prometido para el Día Postrero. Para el Día Postrero está prometida la resurrección de los santos en Cristo que partieron en las edades pasadas, para recibir la corona de la vida eterna; así como los que participaron en las olimpiadas, reciben la corona de esa victoria que ha obtenido el grupo que llegó a la meta, el que obtuvo la victoria, cada uno de ese grupo, o sea, uno del grupo que salió primero, uno - el otro del grupo que salió segundo; cada uno perteneciente al grupo de aquel que llegó victorioso a la meta; o sea, no todos reciben la corona, no todos reciben esa victoria, porque uno es el que llega primero a la meta.

Ahora, miren ustedes una cosa, todo depende, al final del tiempo, al final de la carrera, todo depende de uno, de uno depende todo. Y así es en cuanto a las edades y dispensaciones: al final de las edades todo dependerá del Angel Mensajero del Señor Jesucristo, de la Edad de la Piedra Angular y su grupo representado en él. Y al final de las dispensaciones todo dependerá del Profeta Mensajero de la Dispensación del Reino, donde estará el Espíritu de Cristo para darle la victoria a él y a su grupo y, por consiguiente, a todos aquellos que

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18 WILLIAM SOTO SANTIAGO grupo final que recibe el testimonio de Jesucristo, que recibe ese cetro de Jesucristo. Y sale corriendo el Mensajero, lo recibe del mensajero anterior; y sale corriendo él y su grupo para llegar a la meta establecida, y obtener la victoria del amor divino, en donde todos seremos transformados y raptados, seremos coronados con la corona de la vida eterna. Así como coronan a los vencedores en las olimpiadas, con una corona corruptible, Cristo coronará a Sus escogidos, a Su Iglesia con Sus ángeles mensajeros, con la corona incorruptible de la vida eterna.

Y ya San Pablo y su grupo corrieron la carrera que Dios les encomendó; y así cada ángel mensajero de cada edad la corrió con su grupo. Y ahora nos ha tocado a nosotros en el Día Postrero, en la Edad de la Piedra Angular, que es donde se corre la carrera del Día Postrero. Y los mensajeros de las dispensaciones pasadas, de las seis dispensaciones pasadas, corrieron la carrera dispensacional que Dios les encomendó; y ahora le toca al Angel Mensajero de la Dispensación del Reino correr la carrera con su grupo de esa dispensación, los cuales son llamados y juntados con la Gran Voz de Trompeta para correr la carrera de la vida eterna y llegar a la meta, y recibir la victoria del amor divino.

Hemos llegado a la Dispensación del Reino, y hemos llegado a la Edad de la Piedra Angular, y hemos llegado al Día Postrero, al Día del Señor, en donde hemos sido llamados y estamos siendo juntados, y hemos comenzado la carrera de la vida eterna para obtener la victoria en y del amor divino; llegar a la meta victoriosos, y obtener la corona de la vida eterna, siendo transformados y luego siendo raptados, para ir a la Cena de las Bodas del Cordero, donde El repartirá los galardones por todas nuestras labores realizadas aquí en la Tierra en la Obra de Jesucristo.

Estamos viviendo en el tiempo más importante de todos los tiempos. Así como Enoc corrió la carrera de la vida; dice la Escritura que Enoc caminó con Dios, y le llevó Dios para no ver muerte, y nadie lo pudo encontrar.

Y ahora la Iglesia del Señor Jesucristo, desde que nació el día de Pentecostés, ha estado caminando con Dios, ha estado caminando

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO COMO LEÓN…(I) 7 Cruz del Calvario como el Cordero de Dios, y quitó el pecado del mundo, y Su Sangre nos limpia de todo pecado.

Ahora, los siete cuernos y los siete ojos que tenía el Cordero, eran las siete edades de la Iglesia gentil con sus siete ángeles mensajeros. Los siete cuernos: las siete edades. Y los siete ojos: los siete ángeles mensajeros. Y ahora se presenta ante el Trono divino para tomar el Libro de la Redención y abrir ese Libro en el Cielo. ¿Y luego qué? Traerlo a la Tierra en Apocalipsis, capítulo 10, verso 1 en adelante, para entregarlo a Su Iglesia; en donde, en el Día Postrero, estaría como mensajero de la Iglesia del Señor Jesucristo: el Angel del Señor Jesucristo.

Y con el regreso del Título de Propiedad, del Libro de los Sellos, a Su Iglesia, le son restaurados todos los derechos contenidos en el Libro de los Sellos a la Iglesia del Señor Jesucristo y a Su Angel Mensajero, en el Día Postrero.

Y todos los que vivieron en las siete etapas o edades de la Iglesia gentil, reciben también el beneficio de Jesucristo como el León de la tribu de Judá del Día Postrero; donde El hace el reclamo de todo lo que El ha redimido con Su Sangre preciosa, para ser restaurados a la vida eterna todos los que han creído en Jesucristo en las edades pasadas, y los que creen en Jesucristo en este tiempo final, y han nacido de nuevo del Agua y del Espíritu (o sea, que han recibido el Espíritu Santo), y así han entrado al Cuerpo Místico del Señor Jesucristo, que es Su Iglesia.

Ahora, en Apocalipsis, capítulo 10 y verso 1 en adelante, podemos ver la Venida de Cristo; como también fue mostrada en el Monte de la Transfiguración con Su rostro como el sol; y como fue mostrada también por el profeta Malaquías, en el capítulo 4 y verso 2, cuando dijo: “A los que temen mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación.”

Ahora, aquí en Apocalipsis, capítulo 10, dice:

“Vi descender del cielo a otro ángel fuerte, envuelto en una nube, con el arco iris sobre su cabeza; y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego.”

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8 WILLIAM SOTO SANTIAGO Aquí encontramos a este Angel fuerte que desciende del Cielo envuelto en una nube de luz, en esa Columna de fuego, con el arco iris alrededor de su cabeza, con ese pacto eterno, para ser restaurados los hijos e hijas de Dios a la vida eterna. Dice que su rostro era como el sol, así como fue visto en el Monte de la Transfiguración con su rostro como el sol; y sus pies como columnas de fuego.

Aquí Cristo es presentado como Rey de reyes y Señor de señores, como el León de la tribu de Judá. Pues el sol representa a Cristo como Rey, porque el sol es el astro rey. Y el león representa a Cristo como Rey, porque el león es el rey de todos los animales.

Y ahora Cristo descendiendo del Cielo, en el Día Postrero, con sus pies como columnas de fuego, tenía en su mano un Librito abierto. Ese es el Librito que El tomó en el Cielo de mano del que está sentado en el Trono. Ese Librito abierto es el Libro de los Siete Sellos, el Libro de la Redención, Libro o Título de Propiedad de toda la Creación, el cual tuvo Adán; pero al pecar, ese Título de Propiedad regresó a Dios. Y ha estado en la diestra de Dios desde ese tiempo hasta el Día Postrero. Y es en el Día Postrero en donde Cristo toma ese Título de Propiedad, ese Libro de los Siete Sellos, ese Libro de la Redención; lo abre en el Cielo y lo trae a la Tierra.

Ahora, ese Libro de la Redención ha estado cumpliéndose de edad en edad, bajo esos sellos con los cuales está sellado.

Hay sellos que todavía no han sido cumplidos, pero que ya se sabe cuál será su contenido, porque ha sido dado a conocer lo que estará sucediendo en el cumplimiento de la apertura de esos sellos. Y cuando digo “en el cumplimiento de la apertura de esos sellos,” me refiero al cumplimiento del contenido en esos sellos.

Porque un sello puede ser abierto en cuanto a darse a conocer lo que hay en ese sello; pero la apertura de ese sello en cuanto a su cumplimiento es cuando Dios cumple el contenido de ese sello, cuando ese sello es abierto en su contenido y es dado a conocer al pueblo el cumplimiento de ese sello; o sea, que es abierto al pueblo para ser entendido su cumplimiento. Mientras no se está cumpliendo ese sello, se puede hablar de ese sello y de las cosas que estarán aconteciendo bajo ese sello, pero en cuanto a su cumplimiento

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO COMO LEÓN…(I) 17 corriendo, y tienen en su mano un bastón (¿o cómo le llaman ustedes?): el testimonio; salen corriendo con el testimonio en la mano, cada uno de ellos, como han salido en las diferentes edades y diferentes dispensaciones: salieron con el testimonio de Dios, con el testimonio de Jesucristo, salieron corriendo y luego desaparecieron. Pero el testimonio era lo que tenía que pasar al otro grupo de cuatro personas. Y cuando terminaron los escogidos de una edad, su carrera, con el testimonio de Jesucristo, pasaron el testimonio de Jesucristo al nuevo grupo de la nueva edad.

Pero miren ustedes una cosa, en una carrera, cuando se le entrega el testimonio a la otra persona que va a correr, ustedes verán que los dos van corriendo. Antes de llegar la persona con el testimonio, con ese bastón, ya sale corriendo la otra persona que lo va a recibir; y lo recibe ya corriendo. Y ustedes ven que cuando el que lo tenía se lo entrega a la otra persona, todavía sigue corriendo, porque no puede parar de momento; pero ya eso que va corriendo, ya no le cuenta, solamente cuenta mientras tiene el testimonio en su mano. La carrera le cuenta al que lleva el testimonio en su mano.

Ahora, encontramos que San Pablo dijo: “He acabo la carrera, he guardado la fe,” o sea, que ya estaba pasando el testimonio a otro Mensajero. Y así ha sido de edad en edad.

Ahora, una persona que no entiende lo que va sucediendo en esa carrera, puede decir: “¿Pero qué es lo que pasa? Si iba muy bien ese que llevaba el testimonio. ¿Por qué se lo tuvo que entregar a otro, o porqué otro lo tomó?” Y la persona que no entiende, puede decir: “Yo voy al que salió primero, yo voy a ese que salió.” No. Ya debe ir al que tomó el testimonio. Al que debe seguir mirando es al que tomó el testimonio, porque ese es el que va contando en la carrera que está siendo llevada a cabo.

Y así es en el Programa divino. De edad en edad cada ángel mensajero tomó el testimonio del anterior y salió corriendo con su grupo la carrera correspondiente a esa edad. Así ha sido de edad en edad. Luego termina su carrera ese grupo con el mensajero, y el testimonio lo recibe otro mensajero con otro grupo.

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16 WILLIAM SOTO SANTIAGO JUDA.”

Este es el misterio que le es abierto a la Iglesia del Señor Jesucristo en el Día Postrero, por el mismo Jesucristo a través de Su Angel Mensajero. Pero Su Angel Mensajero no es el Señor Jesucristo; pero las palabras que él estará hablando, el Mensaje que él estará hablando, será el Mensaje final del Señor Jesucristo para Su Iglesia, que es el Mensaje del Evangelio del Reino, representado en la Gran Voz de Trompeta o Trompeta final que Juan escuchó en el Día del Señor.

Y el Día del Señor es el séptimo milenio, el milenio en donde se abre la Dispensación del Reino, y en donde la Venida del Reino de Dios es una promesa para la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y la Iglesia del Señor Jesucristo, los Primogénitos escritos en el Libro de la Vida del Cordero, en el Día Postrero estarán viendo la Venida del Hijo del Hombre en Su Reino con poder y gran gloria; porque lo estarán viendo viniendo con el Título de Propiedad, que le da todo derecho, poder y autoridad sobre toda la Creación, para restaurar a la vida eterna a cada hijo e hija de Dios, para restaurar a la vida eterna a todos los que El redimió con Su Sangre preciosa dos mil años atrás en la Cruz del Calvario.

Estamos viviendo en el Día Postrero, en el séptimo milenio. Y la Dispensación del Reino está entrelazándose con la Dispensación de la Gracia, así como se entrelazó la Dispensación de la Gracia con la Dispensación de la Ley. Porque así como las edades se entrelazan la una con la otra, también las dispensaciones se entrelazan la una con la otra; y ahí es donde muchas personas se confunden y no pueden comprender que una nueva edad o una nueva dispensación ha comenzado y se está entrelazando con la dispensación que ha llegado a su final.

Así como en una carrera de relevo, en donde pueden tener cuatro o seis personas que han de comenzar esa carrera, pero a cierta cantidad de kilómetros, o de millas, o de metros o pies, hay cuatro personas más; y así en otro lugar hay cuatro personas más, en la misma pista; y luego en otro lugar hay cuatro personas más; y todos van a correr. Todas las personas ven que salen cuatro personas

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO COMO LEÓN…(I) 9 todavía no está abierto.

Ahora, hemos visto a través de la Escritura que el primer sello fue abierto en el Cielo, y mostró lo que sucedió bajo la apertura de ese sello, en cuanto a su cumplimiento aquí en la Tierra. Así también fue abierto en el cielo el segundo sello, y fue mostrado lo que se cumplió en la apertura de ese sello aquí en la Tierra. Porque los sellos que Cristo abre en el Cielo, de ese Libro de los Siete Sellos, su cumplimiento es aquí en la Tierra.

Pero El en el Día Postrero abre en el Cielo este Libro de los Siete Sellos. Y allá, los que están en el Cielo, ven lo que está bajo cada uno de esos sellos; aunque todavía no han sido cumplidos todos esos sellos. Ellos ven allí el símbolo o los símbolos de lo que será el cumplimiento de cada uno de esos sellos.

Ahora, para el Día Postrero, cuando Cristo, el Cordero de Dios, toma ese Libro de los Siete Sellos y lo abre en el cielo... Ese Libro al ser abierto, todos allá vienen a conocer lo que contenía cada uno de esos sellos y cuál fue el cumplimiento de cada uno de esos sellos.

Ahora, del sello uno al tres han sido cumplidos bajo las siete etapas o edades de la Iglesia gentil. El cuarto sello contiene en símbolos lo que será cumplido en el Día Postrero, cuando ya las edades de la Iglesia gentil han terminado: contiene lo que será cumplido bajo la Dispensación del Reino en el Día Postrero, en el séptimo milenio y Día del Señor.

Luego, en el quinto sello encontramos a los mártires del pueblo hebreo que murieron bajo Hitler, Mussolini y Stalin, y demás dictadores que persiguieron al pueblo hebreo. Esos mártires hebreos claman por venganza, y les es dicho que descansen un poco de tiempo en lo que se completa el número de sus consiervos, que han de morir igual que ellos: que son 144 mil hebreos que han de morir martirizados, como murieron los que en el tiempo de Hitler, Mussolini y Stalin fueron martirizados.

“Les fueron dadas vestiduras blancas,” o sea, que ellos recibieron espíritus teofánicos para allí estar en espera del número que completaría los mártires del pueblo hebreo.

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10 WILLIAM SOTO SANTIAGO Ahora, ese número: 144 mil, aunque han de morir durante la gran tribulación, siendo personas escogidas de Dios, siendo personas que estarán como eunucos, los cuales no se han contaminado con mujeres, o sea, no se han contaminado con las religiones y sectas religiosas de este mundo; sino que han permanecido en la Palabra que fue dada por Dios a través de Moisés, y luego reciben el Mensaje en el Día Postrero por medio del ministerio de Moisés y de Elías, reciben el Mensaje del Evangelio del Reino.

Esos 144 mil hebreos, 12 mil de cada tribu, que serán llamados y juntados por el Angel de Apocalipsis, capítulo 7 y verso 2, que viene con el Sello del Dios vivo para llamar y juntar 144 mil hebreos (12 mil de cada tribu), y sellarlos en sus frentes con el Sello del Dios vivo.

Estos 144 mil, aunque morirán martirizados durante la gran tribulación, donde la bestia los perseguirá y los matará usando las diferentes naciones y reyes que le darán su poder y su autoridad a la bestia, estos 144 mil estarán dispuestos a dar sus vidas por Cristo. Ellos recibirán a Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores, como siempre el pueblo hebreo ha estado esperando la Venida de Cristo.

Y aunque han de morir durante la gran tribulación, al final de la gran tribulación resucitarán; y estarán con Cristo y la Iglesia del Señor Jesucristo en el glorioso Reino Milenial, como personas que estarán sirviéndole a Cristo y a Su Iglesia, al Rey y a la Reina. Por eso ellos son mencionados como eunucos, porque los eunucos del rey servían al rey y a la reina en el reino de ese rey o faraón.

Y ahora en el glorioso Reino de nuestro amado Señor Jesucristo, en ese glorioso Reino Milenial del Hijo de David, estarán allí presentes esos 144 mil hebreos, 12 mil de cada tribu. Allí también estará la Iglesia del Señor Jesucristo lavada en la Sangre del Cordero de Dios, que murió dos mil años atrás, allá en la Cruz del Calvario. Y cuando El murió, allí estábamos nosotros en El, y nosotros estamos muriendo allí con El; y cuando El fue sepultado, estábamos siendo sepultados con El; y cuando El resucitó, estábamos resucitando con El.

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO COMO LEÓN…(I) 15 Jesucristo, y en esa forma estaría adorando a Jesucristo, estaría adorando a Dios.

Pero el Angel le dijo que no lo hiciera; o sea, que no era correcto el hacer eso. Y Juan entonces, aunque no lo comprendió plenamente, porque él había visto la manifestación de Jesucristo del Día Postrero, del séptimo milenio, siendo realizada esa manifestación como León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo, la había visto manifestada aquí en la Tierra en Su Angel Mensajero.

Pero el Angel Mensajero no era el Señor Jesucristo, era solamente Su Angel Mensajero, Su último profeta dispensacional, enviado a Su Iglesia gentil para colocar a la Iglesia gentil del Señor Jesucristo dentro de la Dispensación del Reino y dentro de la Edad de la Piedra Angular.

Y así, con el Mensaje del Evangelio del Reino, el Angel del Señor Jesucristo darle a conocer a la Iglesia de Jesucristo las cosas que deben suceder pronto, y darle a conocer a la Iglesia del Señor Jesucristo el gran misterio del Día Postrero, el gran evento del Día Postrero: la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo.

Este misterio en otras edades y dispensaciones no fue dado a conocer a los hijos de los hombres, no fue dado a conocer a la Iglesia del Señor Jesucristo en la Dispensación de la Gracia, ni tampoco fue dado a conocer este misterio en la Dispensación de la Ley, ni tampoco fue dado a conocer en la Dispensación de la Promesa, ni tampoco fue dado a conocer este misterio en la Dispensación del Gobierno Humano (donde estaba Noé como Mensajero dispensacional), ni tampoco fue dado a conocer en la Dispensación de la Conciencia, ni tampoco fue dado a conocer este misterio en la Dispensación de la Inocencia, donde Adán era el Mensajero de esa dispensación. Porque este misterio sería abierto a la Iglesia del Señor Jesucristo en el Día Postrero, en la Dispensación del Reino y Edad de la Piedra Angular.

“El gran evento del Día Postrero: LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO COMO EL LEON DE LA TRIBU DE

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14 WILLIAM SOTO SANTIAGO solamente Dios tendría siete Mensajeros dispensacionales. Y hemos tenido seis Mensajeros dispensacionales anteriores al Mensajero de la Dispensación del Reino. Por ejemplo, tuvimos a Adán, a Set, a Noé, a Abraham, a Moisés, a Jesús; y para el Día Postrero, para la Dispensación del Reino: al Angel del Señor Jesucristo. Por eso es que él en el Día Postrero vendrá con el espíritu y virtud de Elías, por quinta vez manifestado ese espíritu ministerial; y vendrá con el espíritu y virtud de Moisés, por segunda vez manifestado en la Tierra ese espíritu ministerial; y vendrá con el espíritu y virtud ministerial del Señor Jesucristo.

Estos tres ministerios poderosos que fueron manifestados aquí en la Tierra, serían manifestados nuevamente en la Tierra en el Día Postrero, en el Angel Mensajero de la Dispensación del Reino, que es el Angel del Señor Jesucristo. Por esa razón encontramos que Juan el apóstol quiso adorar a los pies de ese Angel Mensajero en dos ocasiones: en Apocalipsis, capítulo 19 y verso 10, y en Apocalipsis, capítulo 22 y verso 7 en adelante. Vamos a ver... Apocalipsis capítulo 19, verso 10 dice:

“Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.”

Luego, en Apocalipsis, capítulo 22, verso 8 en adelante, dice:

“Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después que las hube oído y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas.

Pero él me dijo: Mira, no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios.”

Ahora, ¿por qué Juan quiso adorar al Angel en dos ocasiones? Cuando en la primera ocasión le fue prohibido, trató en una segunda ocasión. Porque vio al Espíritu de Dios, al Espíritu Santo, manifestado en él; vio que el Espíritu Santo lo había ungido con el espíritu ministerial de Moisés y de Elías y de Jesucristo en el Día Postrero. Y él pensó que era correcto adorar al Angel del Señor

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO COMO LEÓN…(I) 11 Esto es así, como cuando Abraham diezmó a Melquisedec: estaba Leví diezmando a Melquisedec. ¿Y dónde estaba Leví, si todavía no había nacido Jacob, tampoco había nacido Isaac, tampoco Abraham había tenido un hijo por medio de Sara? ¿Dónde estaba Leví? Estaba en los lomos de Abraham.

Y nosotros estábamos en Cristo siendo atributos divinos manifestados en Jesucristo. Así como cuando Dios le creó un cuerpo físico a Adán, ¿dónde estaba la compañera de Adán? ¿dónde estaba Eva? Estaba en Adán.

Luego Dios colocó sueño sobre Adán, hirió en su costado, y sacó una costilla de su costado; y luego cerró ese lugar, y le formó, le hizo, una compañera, un cuerpo femenino; y colocó en ese cuerpo el espíritu femenino que estaba en Adán; porque Adán tenía el espíritu masculino y el espíritu femenino en él; y Dios separó el espíritu femenino del masculino colocándolo en otro cuerpo.

Y cuando Adán despertó y vio esa hermosa mujer, dijo: “Ishshah,” que significa varona, porque del varón había sido tomada. Y dijo: “esto es carne de mi carne, esto es hueso de mis huesos.” Y se puso muy feliz, muy gozoso, porque ahora tenía una compañera.

¿Y dónde estaba antes de estar allí? Estaba dentro de él, era parte de él. Por eso siempre el hombre le dice a la mujer: “Yo te amo con todo mi corazón.” O sea, el lugar de donde salió la mujer, y de donde salió el espíritu femenino de la mujer.

Ahora, la mujer es para ser amada, porque la mujer es parte del hombre. Cuando el hombre consigue la compañera idónea, esa mujer es parte de ese hombre para toda la eternidad. Esa es la pareja que Dios juntó; desde antes de la fundación del mundo esa compañera le pertenece a ese hombre.

Ahora, si el hombre no esperó en Dios y no oró y no obtuvo la compañera correcta, debe esperar hasta la resurrección de los muertos y transformación de nuestros cuerpos para obtener la compañera correcta en el glorioso Reino Milenial. No puede decir: “Yo cometí un error en escoger esta compañera, así que la voy a cambiar.” Dios se la va a cambiar en el Reino Milenial. Cuando tenga el nuevo cuerpo, allí tendrá también la compañera que le corresponde. Pero la

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12 WILLIAM SOTO SANTIAGO mayoría de los hijos de Dios han obtenido la compañera correcta aquí en la Tierra. Pero si alguno no la obtuvo porque tuvo prisa, espere al glorioso Reino Milenial; no puede hacer ningún cambio aquí, porque estaría violando el Programa divino.

Por eso San Pablo dice: “Si la compañera no cree el evangelio, pero consiente en vivir con el creyente, pues no la despida. Y si la mujer es la creyente, y su compañero no es creyente, pero él consiente en vivir con ella, pues la mujer no se aparte de ese hombre; ore más bien por él para que Dios tenga misericordia de él.” Pero si los dos son creyentes es una bendición muy grande para esa pareja, para ese matrimonio; porque ambos pueden servir a Dios unidos en el amor divino y criar sus hijos en el temor de Dios, y servir con sus hijos también al Programa de Dios.

Ahora, viviendo nosotros en el Día Postrero, necesitamos entender estas cosas para no hacer cosas equivocadas en nuestra vida, las cuales después nos pueden pesar.

Ahora, para el Día Postrero, en el cual nosotros vivimos, Cristo está ordenado para tomar el Libro de la diestra del que está sentado en el Trono, y abrir esos sellos en el Cielo, y luego traer ese Libro a la Tierra y entregárselo a Su Iglesia en el Día Postrero. Y en Su Iglesia estará como Mensajero: el Angel del Señor Jesucristo en y de la Edad de la Piedra Angular, y Angel Mensajero de la Dispensación del Reino.

Ahora, Cristo con el Libro de los Siete Sellos abierto, en el Día Postrero, desciende a la Tierra como Rey de reyes y Señor de señores, como el León de la tribu de Judá, como el Sol de Justicia. Estos son los símbolos de la Segunda Venida de Cristo. No es que va a descender un león, sino Jesucristo, que es el León de la tribu de Judá.

Ahora, dice que tenía en Su mano un Librito abierto, y puso su pie derecho sobre el mar y el izquierdo sobre la tierra, y clamó a gran voz como ruge un león. Ahora no viene como Cordero, sino como el León de la tribu de Judá. Vean ustedes que clamó como ruge un león. Su clamor, Su Mensaje, es como el León de la tribu de Judá; es Su Mensaje del Evangelio del Reino para Su Iglesia.

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO COMO LEÓN…(I) 13

“Y cuando hubo clamado, siete truenos emitieron sus voces.”

Ahora, la Voz de Cristo es la Voz de los Siete Truenos, es la Voz del León de la tribu de Judá, es el Mensaje del Evangelio del Reino, hablándole a Su Iglesia las cosas que deben suceder pronto. Y Su Voz, los siete truenos, contienen el secreto, el misterio, del Séptimo Sello.

El Séptimo Sello es la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá; y los siete truenos contienen ese misterio. Y los siete truenos son la Voz de Cristo como el León de la tribu de Judá. Es la Voz de Cristo para el Día Postrero, es la Voz de Cristo en el Día del Señor, es la Voz de Cristo hablándonos Su Mensaje final.

¿Y cuál es el Mensaje final de Cristo, el Mensaje final de Dios para Su Iglesia y para todo ser humano? Es el Mensaje de la dispensación final, el Mensaje de la Dispensación del Reino, ese Mensaje es el Evangelio del Reino.

Y es el Evangelio del Reino el que proclama el gran misterio de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo. Así como el Mensaje que proclama la Primera Venida de Cristo como el Cordero de Dios es el Mensaje del Evangelio de la Gracia para la Dispensación de la Gracia. Porque siempre encontramos que ambos Mensajes giran alrededor de la Venida del Señor. El Mensaje del Evangelio de la Gracia gira alrededor de la Primera Venida de Cristo como el Cordero de Dios; y el Mensaje del Evangelio del Reino gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá.

Ese es el Mensaje que el pueblo hebreo recibirá en el Día Postrero; porque ese es el Mensaje del Día Postrero: el Evangelio del Reino, revelándole al ser humano el gran misterio de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo.

Y ese Mensaje es el que en el Día Postrero estará proclamando el Angel Mensajero, el Profeta Mensajero de la Dispensación del Reino, que es un Profeta Mensajero dispensacional. Y los Profetas dispensacionales son muy escasos en la Escritura, pues

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