Daniela Obando Marín [email protected] Mónica Andrea Perdigón Luligo [email protected]
Trabajo de Grado presentado para optar al título de Licenciado en Lengua Castellana
Asesoras:
Patricia Gómez Trujillo Magíster (MSc) Ana Lucia Rosero Prado Doctor (PhD)
Universidad de San Buenaventura Colombia Facultad de Educación
Licenciatura en Lengua Castellana Santiago de Cali, Colombia
2018
rence
Estilo/Style:
APA 6th ed.
(2010)
Universidad de San Buenaventura Colombia, Facultad de educación, Santiago de Cali.
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y vivir este proceso que nos llenó de experiencias gratas y enriquecedoras que fortalecieron y orientaron nuestra formación profesional. A nuestros padres por ser ese apoyo incondicional, que buscaron en todo momento los instrumentos y posibilidades para que pudiéramos finalizar nuestros estudios y nos alentaban para no desfallecer. Asesores, Mag. Patricia Gómez Trujillo y Dra. Ana Lucia Rosero Prado, nuestras docentes orientadoras, por su acompañamiento, por dotarnos de herramientas y conocimientos para la vivencia y culminación de nuestros estudios profesionales. Por último, a las personas que fueron participes de este proyecto, quienes decidieron compartir sus relatos de vida para nutrir y poder llevar a cabo esta investigación.
Resumen
Esta investigación tiene como eje central el estudio de casos, dado que surge la necesidad de comprender, evaluar y compartir en diferentes espacios la producción literaria de poemas de personas en condición de discapacidad, teniendo en cuenta los niveles de formación que hayan recibido. Para ello, fue necesario implementar una metodología de tipo cualitativa que permitiera abordar estos acontecimientos sociales y así plantear objetivos que posibilitaron determinar la incidencia de dichos niveles sobre su producción teniendo en cuenta las circunstancias donde hace presencia la escuela, la cultura y la sociedad, pensadas bajo la mirada de la diferencia de cada ser humano.
Es por esto necesario pensar en cómo se está abordando la diferencia, bajo la mirada de terminologías o categorías que diferentes ciencias y la misma comunidad en la que participan ha establecido y que han incidido en la formación de estas personas que hacen parte de esta investigación y cómo sus aportes de producción literaria pueden contribuir significativamente a la sociedad y la cultura.
Palabras clave: Discapacidad, educación formal, producción poética, niveles educativos.
Abstract
This research has its central axis the study of cases, due to the necessity of comprehend, evaluate and share in different spaces the literary production of poems written by people with disabilities, taking into account the level of education that they have received. For this, the implementation of qualitative methodology was necessary that allowed us to approach this social events and that way formulate objectives that enable us to determine the incidence of this levels about its production taking into account the circumstances where the school, the culture and society are present, under the perspective that every human being is different. For this reason is necessary to think how to tackle the difference, under the view of terminologies or categories that different sciences and the community that they belong to have established and that have contributed to the formation of this people that are part of this investigation and how their contributions to the literary production can significantly play a part in society and culture.
Keywords: Disability, formal education, poetic production, educational levels.
Tabla de contenido
Pág.
Resumen ... IV Abstract ... V
Introducción ...1
Justificación ...3
1 Planteamiento del problema ...5
1.1 Pregunta Problema ... 10
2 Objetivos ...11
2.1 Objetivo General ... 11
2.2 Objetivos Específicos ... 11
3 Marco Referencial ...12
3.1 Marco Contextual ... 12
3.2 Marco Legal ... 14
3.3 Marco Teórico Conceptual ... 20
3.3.1 Nivel Educativo ... 21
3.3.1.1 Inteligencia lingüística... 21
3.3.1.2 Función del lenguaje... 22
3.3.2 Discapacidad ... 27
4 Antecedentes ...35
4.1 Escritores Internacionales. ... 37
4.1.1 Miguel de Cervantes Saavedra ... 37
4.1.2 Hellen Keller ... 38
4.1.3 Christy Brown ... 38
4.2 Escritores Latinoamericanos, nacionales y locales. ... 39
4.2.1 Jorge Luís Borges ... 39
4.2.2 Walter Azula ... 39
4.2.3 Lucy Manzano ... 40
4.2.4 Carlos Hugo Gamboa Molina ... 40
5 Metodología ...41
5.1 Enfoque investigativo ... 43
5.2 Técnica de investigación ... 44
5.3 Instrumento de recolección de información ... 45
5.4 Fases de la investigación metodológica ... 45
5.4.1 Proceso investigación campo investigativo ... 45
5.4.2 Aproximaciones y caracterización de la población ... 47
5.4.2.1 Sujeto 1 ... 47
5.4.2.2 Sujeto 2 ... 48
5.4.2.3 Sujeto 3 ... 49
5.4.2.4 Criterios de elaboración de diagnóstico ... 50
5.5 Instrumentos metodológicos ... 50
5.5.1 Entrevista ... 50
5.5.2 Rúbrica de evaluación ... 52
5.6 Aplicación de los instrumentos metodológicos ... 59
5.6.1 Entrevista sujeto 1 ... 60
5.6.2 Entrevista sujeto 2 ... 62
5.6.3 Rúbrica del sujeto 1 ... 64
5.6.4 Rúbrica del sujeto 2 ... 71
5.6.5 Rúbrica del sujeto 3 ... 78
6 Hallazgos encontrados ...88
6.1 Entrevistas ... 88
6.2 Rúbricas ... 90
7 Propuesta Metodológica ...94
7.1 Diversidad entre letras ... 96
7.1.1 Samuel Calderon ... 96
7.1.2 Wilson Perea ... 99
7.1.3 Dean Lermen ... 102
7.1.4 Hugo Gamboa ... 105
7.1.5 Jorge Luis Borges ... 108
7.1.6 Hellen Keller ... 111
7.1.7 Christy Brown ... 111
8 Conclusiones ...113
9 Bibliografía ...117
Anexo ...120
Introducción
Partiendo de la importancia de la diversidad y el reconocimiento de esta en la sociedad, es pertinente reconocer que la discapacidad hace parte de ella y está presente en todo momento y en diferentes espacios en la sociedad. Así mismo es en la escuela donde se le otorga un abordaje de tal manera que las personas en situación de discapacidad logran vincularse desde la inclusión, teniendo en cuenta que, “La inclusión es la búsqueda de garantizar el derecho a una educación que permita el acceso y permanencia de las diversas poblaciones en el sistema educativo, desde un enfoque diferencial y de inclusión”
(SEMCali, 2016, p. 4).
Entonces, se busca que el acceso y la accesibilidad a lo educativo lo obtengan todas las personas sin discriminación y con las condiciones aptas para que puedan gozar de la educación que se les promete.
Por lo tanto, no siendo de tal forma en muchos de los casos de las personas en Colombia, donde su derecho a la educación se ve vulnerado porque en las instituciones educativas formales no cuentan con las condiciones óptimas ni pertinentes para el abordaje de una educación inclusiva y es escasa la capacitación que se les da y que tienen los docentes para lo mismo; algunos de estos sujetos buscan otras alternativas para poder formarse y tener un acercamiento a la educación formal en espacios no convencionales que se dedican a la formación y construcción de saberes a personas con discapacidad y no solo contando con un acceso sino con una accesibilidad donde ellos puedan contar con todas las herramientas y recursos según su condición para poder aprender y comprender cada una de las realidad en las que están inmersos. Además de esto, también hay sujetos que son autodidactas que crean sus propios mecanismos para poder formarse y potenciar cada una sus habilidades para la vida.
Así mismo, son muchas las competencias y habilidades que el ser humano debe desarrollar y potenciar, pero la habilidad para comunicarse y la capacidad para leer y
escribir es imprescindible para lograr desenvolverse e interactuar con el medio e incide de forma directa en el desarrollo cognitivo y social de la persona.
Es por lo anterior, que se pretende realizar esta investigación donde se determine la incidencia del nivel educativo en los procesos de producción lírica/poética en tres casos de personas con discapacidad, por medio de una rúbrica de evaluación y cuyos textos sean acopiados en una antología y se logre determinar la diferencia presente que hay entre sujetos que han pasado por el sistema educativo formal y quienes lo han hecho de manera autodidacta en su producción poética de personas con discapacidad.
Justificación
Al identificar, reconocer e incluir la diversidad en diferentes ámbitos en el que se desarrolla el ser humano hace posible de este un ser íntegro que le permite a sí mismo formarse, complementarse y aportar significativamente dentro de una sociedad compleja, mas esta diversidad siempre ha sido marcada de manera peyorativa, puesto que históricamente las personas que presentaban un margen de diferencia con respecto a los demás, eran rechazadas y excluidas de ciertas actividades sociales, profesionales y educativas. Cuando no se tenía la competencia para realizar alguna labor, se menosprecia de manera general a la persona, sin valorar o reconocer otras capacidades que poseía. Es por esto que es necesario realizar aportaciones significativas que modifiquen los paradigmas instaurados en la sociedad, que la diversidad sea considerada no como un obstáculo sino como la diferencia que puede cambiar, mejorar e instaurar otras perspectivas del hombre y su solvencia en su comunidad.
Por lo anterior, pensarse y plantear un proyecto de investigación que dignifique lo diferente, va a dar pie a que se presenten posibilidades para aquellas personas que por cuestiones de exclusión y resistencia a esto dentro de la sociedad, puedan sobrepasar todo aquello que le ha impedido expresarse y aportar de manera significativa a su entorno.
Como se mencionaba anteriormente, la diferencia ha sido un tema discutido, ya que en diferentes contextos existe un protocolo que exige o delimita a una persona según sus competencias, cuando una persona no cumple con ciertos requisitos, empieza a notarse la exclusión, pero esto no puede tomarse a la ligera, ya que existen investigaciones que comprueban que cada ser humano desarrolla competencias, con las cuales hace el mejor uso posible. Es así entonces que la exclusión empieza a notarse significativamente cuando no se brindan garantías para que todos puedan ser incluidos de acuerdo a las capacidades que presenta y en este caso, es necesario enfocarse en espacios educativos formales y no formales, donde los espacios, el personal y demás ambientes que se necesitan para
desarrollar el aprendizaje dentro de este sistema no son óptimos y en ocasiones se convierten en obstáculos para la formación de estas personas.
En éste sentido, se logra indicar que todo sujeto tiene diferentes ritmos de aprendizaje, ya que aunque se comparte el mismo sistema biológico, las particularidades en los ritmos, pensamientos, las vivencias y sus relaciones sociales son diversos. Lo importante es reconocer que existen particularidades que fundamentan las diferencias individuales, lo cual permite nuevas construcciones del mundo y más aún, recreaciones de posibilidades manifestadas en el lenguaje.
Por otro lado, en cuanto a lo que compete en la formación de docentes en lengua castellana, es necesario que, dentro de este ejercicio que se relaciona con la enseñanza de saberes y la formación de ciudadanos, este sea competente para poder abordar, proponer y apoyar los procesos de las personas que tienen necesidades educativas específicas, ya que esto permite que haya un espacio más propicio para el desarrollo integral de dichas personas. Estas competencias deben velar para que en el quehacer pedagógico, dentro del sistema educativo mencionado anteriormente, el docente afronte de manera objetiva y crítica los procesos por los cuales atraviesan los sujetos que tienen por derecho vincularse a este sistema que ofrece el país.
1 Planteamiento del problema
El concepto y el abordaje de los sujetos con discapacidades diversas en el campo educativo colombiano ha sido un proceso complejo y polémico, puesto que, desde el ente gubernamental, social, familiar y educativo, la discapacidad se ha visto como una imposibilidad de potenciar habilidades cognoscitivas que posteriormente formen al sujeto desde competencias emocionales, sociales y académicas sin tener en cuenta que esta población tiene otras formas diversas de manifestación y expresión, ya sea por medio del lenguaje u otros recursos.
Es así, como a través de la historia, el concepto de discapacidad ha sido dinámico en términos de replanteamientos desde diferentes postulados teóricos. Inicialmente desde el pensamiento Europeo, la discapacidad era atribuida a una condición anormal que se asociaba con la naturaleza de los animales, ya que se pensaba que el sujeto con discapacidad no alcanzaba a la categoría de ser humano debido a su falta de raciocinio, pensamiento, independencia y en algunos casos, del habla y comunicación. Por ello, quien tenía una discapacidad era etiquetado, señalado y segregado de los diferentes escenarios sociales.
La discapacidad ha sido concebida como una enfermedad sin remedio, por consiguiente, el sujeto no se le reconoce como persona activa y partícipe de los procesos sociales, políticos, económicos, religiosos y educativos emergentes en la sociedad, puesto que, primero se reconocía la discapacidad antes que a la persona, invisibilizando sus derechos como seres políticos y sociales.
En consecuencia a esto, los sujetos con discapacidades son estereotipados y categorizados como: discapacitados, ciegos, sordos, mudos, paralíticos, mongólicos y cualquier otro término peyorativo que los discrimina negativamente. Posteriormente, se han hecho intentos en Latinoamérica y Colombia por cambiar ese estigma que en su momento permeó el pensamiento contextual. Por ende, el Ministerio de Educación Nacional (MEN), ha planteado políticas públicas que reivindican los derechos de los
sujetos con discapacidades diversas en el entorno colombiano. Políticas públicas, tales como: la concepción de discapacidad e inclusión y el papel del estado.
La discapacidad se concibe como aquellas personas que tienen deficiencias físicas, mentales, sensoriales a largo plazo; que al interactuar con diversas barreras, estas pueden impedir su participación plena y efectiva en la sociedad en igualdad de condiciones con los demás (…). (Colombia Congreso de la República, ley 1346, 2009, p. 31)
Es decir, la discapacidad se asume como una limitación puntual que tiene el sujeto, mas no como una imposibilidad para desarrollarse dentro de un contexto. Lo cual, remite al supuesto de que una persona con una condición específica tiene la capacidad de interactuar con su entorno y expresarse desde otros códigos del lenguaje. Sin embargo, la ley menciona implícitamente el papel mediador que debe cumplir la sociedad para una buena participación y desarrollo de dichos sujetos, debido a que la comunidad misma crea obstáculos entre lo “regular” y lo “diferente”, y esta dinámica dificulta la interacción de una minoría con una mayoría. “La inclusión es la búsqueda de garantizar el derecho a una educación que permita el acceso y permanencia de las diversas poblaciones en el sistema educativo, desde un enfoque diferencial y de inclusión” (SEMCali, 2016. p.4).
Por lo anterior, los sujetos con discapacidad tienen el derecho de ingresar al sector educativo formal, preferiblemente a una escuela cercana a su sector. En la cual, no necesariamente atiende solo a población con discapacidad, sino que, prestan el servicio a usuarios “normales” y “diferentes”, sin embargo, en su mayoría es una población regular.
Por lo cual se le debe asignar un cupo de matrícula al educando sin importar la condición de discapacidad. “La erradicación del analfabetismo y la educación de personas con limitaciones físicas o mentales, o con capacidades excepcionales, son obligaciones especiales del Estado” (Constitución Política de Colombia, 1991, p. 9).
Sin embargo, los anteriores artículos y decretos se deben cuestionar en términos de legitimidad. Puesto que, las políticas públicas emanadas por el Ministerio de Educación Nacional y las prácticas pedagógicas de gran parte de los colegios colombianos son una
contradicción. Pues bien, en Colombia se ha trabajado muy poco en el proceso de inclusión por lo tanto, se sigue reforzando desde la sociedad, la familia, los docentes y los estudiantes en la brecha de lo común y lo diferente. En el contexto colombiano, hay una ausencia de concientización de lo que significa e implica la discapacidad, ya que el Estado no sensibiliza mediante campañas a la sociedad frente al reconocimiento del otro y de la alteridad. Por el contrario, emergen dinámicas de lástima y pesar hacia la población específica, lo que significa que aún no se consideran como seres capaces de llegar a su desarrollo próximo. En otras palabras, no hay una discriminación positiva que reconozca la diferencia y la reivindique desde sus derechos legítimos.
Por lo mencionado anteriormente, en Colombia se presenta un número alto de deserción de la población con discapacidad debido a diversos factores: las instituciones no los reciben a pesar de que el Estado estipule lo contrario, los docentes no están capacitados para abordar las diferentes discapacidades, es decir, no hay un personal legítimo. No hay personal de apoyo cualificado en las instituciones para el dedicado trabajo, puesto que son pocos los sujetos con discapacidad que acceden a una educación universitaria. Por otro lado, no hay una modificación curricular en las escuelas que tengan en cuenta los diferentes ritmos de aprendizaje y las necesidades especiales que demandan las personas con discapacidad, por el contrario, la enseñanza tanto a estudiantes “regulares” como a estudiantes “irregulares”, se estandariza y se homogeniza.
De esta manera, se invisibiliza la singularidad de cada persona, se polariza las emergencias de transformaciones sociales frente a los procesos de inclusión. No se reconocen las diversas voces que subyacen en los escenarios de la sociedad, la familia y la escuela. Desde la educación no hay una mirada crítica, reflexiva y argumentativa que devele realidades y movilice un despertar del pensamiento frente a la alteridad. Donde se reconozca y conozca la presencia de un otro diferente, pero, que se comprenda desde otra posibilidad de ser, en otras palabras posibilitando normalizar lo anormal.
En relación con la anterior, es legítimo cuestionar ¿qué papel está cumpliendo la escuela para potenciar las diferentes habilidades de los educandos con discapacidades? o mejor aún, ¿qué relación hay entre la ley y la práctica en términos de coherencia?, ¿qué
acciones pedagógicas se están movilizando para comprender a la persona con discapacidad y brindar una formación integral? Pues, la formación de la sociedad y la familia parte en gran medida de la educación y esta a su vez de las acciones movilizadas por el ente gubernamental, sin embargo, Colombia sigue en una sociedad donde no se concibe, se aprecia y se acepta la diversidad, ya que, desde la escuela no se generan espacios colectivos de encuentros donde se haga lectura de ese otro y del contexto pero sabiéndose dentro de él. El estado, la escuela, la sociedad y la familia no propician un intercambio de conocimientos de una colectividad donde haya unas mínimas de respeto y humanidad.
Así pues, la educación colombiana se ha convertido no en un medio sino en un fin utilitario para decir quién pertenece a un sistema de producción, puesto que la escuela responde al sistema consumidor del mercado, en donde se prevalecen los intereses individuales y no colectivos. Por ello, no existe formación sino instrucción desde el disciplinamiento y condicionamiento de universalización de los diferentes sujetos activos y partícipes del sector académico. La educación brindada en gran parte del país, no se preocupa por conocer quién es el otro sujeto, sino por programar quién es y quién debe ser para ser aceptado en una sociedad homogeneizada y estandarizada que está alejada de una identidad propia y diferente.
Es así como la escuela no reconoce otras formas de expresarse y de proponer, siendo específico, el lenguaje y las divergencias que nacen de este y también de la comunicación en los sujetos con discapacidad. Esto, visibilizado a partir de los referentes testimoniales de personas con discapacidad que han tenido acercamiento a la formación académica formal y a los procesos de lectura y de escritura, lo que permite develar que sin un acompañamiento pedagógico o incluso psicopedagógico un sujeto con discapacidad no puede alcanzar su desarrollo próximo. Sin embargo, es posible enunciar que sin importar la condición social, académica y cultural de un sujeto, éste puede realizar producciones, según sus capacidades, siempre y cuando haya un apoyo o un espacio que se lo permita.
Por ende, se espera que en el contexto donde el sujeto participa y de acuerdo a lo que se plantea en este proyecto de investigación, pueda ser conocida y reconocida su producción literaria, más es difícil encontrar estos espacios donde se valore y se permitan
compartir esas voces, sentidos, perspectivas, que pueden aportar a la construcción cultural de la sociedad en la que hace parte, pues existe una relación muy estrecha entre el lenguaje que el hombre posee y la cultura en donde se desenvuelve. Por ello, no se puede deslegitimar lo que una persona con diversas limitaciones puede realizar, pues dentro de sus capacidades, es posible que se desarrollen diferentes habilidades, formas de comprender el mundo, de comunicarse y de transmitir todo aquello que percibe de su entorno.
Por lo anterior, es necesario recalcar que en esta población las posibilidades para acceder, para participar y proponer han sido limitadas por diferentes circunstancias que no reconocen en un ámbito formal, los niveles en cuanto a la competencia de lectura y escritura que les ha permitido realizar un proceso de producción textual, lo cual conlleva al mínimo reconocimiento, al espacio para la divulgación y publicación de sus obras, puesto que se piensa que los límites se agrandan al tener condiciones diferentes a las de otras personas. También es necesario que desde la formación profesional en educación, en este caso, desde la Licenciatura en Lengua Castellana, los docentes en formación reconozcan que son amplios los contextos, las diversidades y las atenciones pertinentes para abordar dentro de la comunidad educativa a la que pertenezca, estar prestos frente a toda la diversidad que pueda encontrarse y tener siempre una postura crítica también en las labores realizadas.
1.1 Pregunta Problema
¿Cómo ha incidido el nivel educativo en los procesos de producción lírica/poética en personas con discapacidad?
2 Objetivos
2.1 Objetivo General
Determinar la incidencia del nivel educativo en los procesos de producción lírica/poética en tres casos de personas con discapacidad, por medio de una rúbrica de evaluación y cuyos textos serán acopiados en una antología.
2.2 Objetivos Específicos
• Reconocer la producción poética de personas con discapacidad que tengan un nivel educativo diferente, estableciendo la relación significativa entre estos.
• Analizar la producción litería aplicando instrumentos que permitan identificar las figuras retóricas utilizadas por las personas con discapacidad en su producción de poemas, donde se devele la incidencia de la educación.
• Visibilizar la producción poética a través de una antología en el blog:
Sentipensarte, del programa de Licenciatura en Literatura y Lengua Castellana universidad San Buenaventura Cali.
3 Marco Referencial
3.1 Marco Contextual
Para las personas en condición de discapacidad, existen diversos espacios donde puede darse la promoción y divulgación de las habilidades o talentos que presentan, enfocadas a la exposición y formación de estas. En estos, los sujetos con limitaciones pueden disponer para desarrollar y potenciar sus habilidades en los diferentes formatos de accesibilidad que tienen a su alcance.
En la ciudad de Santiago de Cali, existen establecimientos dedicados a la formación cultural, artística y educativa, como la biblioteca departamental Jorge Garcés Borrero, en ella podemos encontrar la sala Hellen Keller diseñado para las personas en condición de discapacidad. Ubicada en el primer nivel de la sede actual del barrio 3 de Julio. Esta sala hoy en día atiende la inclusión social y es garante de los derechos fundamentales para la población caleña.
La sala Hellen Keller ofrece apoyo en diversos aspectos a los sujetos con limitaciones, teniendo a su disposición para las personas ciegas la información pertinente para su formación académica e integración social y laboral. Es por esto que cuenta con artefactos especializados para la creación de hábitos de lectura desde diversos formatos de accesibilidad.
Por otro lado, el Centro Cultural Comfandi con la sala Consentidos, ofrece servicios para que esta población tenga acceso a la información en condiciones de equidad.
Por lo tanto tiene programas que benefician e incluyen a todas poblaciones y se fundamentan en los derechos fundamentales de las personas en condición de discapacidad.
No obstante, el centro cultural de Cali, ofrece en la sala Jorge Luis Borges, donde se pretende promover la integración social y cultural por medio de actividades culturales que involucren a toda la población de la ciudad Santiago de Cali.
También se proponen algunos concursos donde invitan a la población con discapacidad a participar para que sean visibilizadas sus producciones en tinta y demás talentos. En este caso, el concurso nacional de cuento y poesía para niños, jóvenes y adultos con discapacidad, ofrece un espacio enriquecedor para que los espectadores conozcan las obras y producciones literarias que se tienen.
La población que abarca este proyecto es diversa, ya que al tener un enfoque de estudio de casos, requiere una investigación y acercamiento particular. Las personas que participaron son con discapacidad motora y sensorial, las cuales se encuentran en espacios diversos de la ciudad de Cali.
El sujeto 1 con discapacidad motora, se contactó porque es un sujeto cercano a una de las investigadoras, de tal forma que se logra una comunicación con él y decide participar de este proyecto. Es un joven de 21 años con discapacidad de la ciudad de Cali, el cual ha venido despertando su gusto y habilidad por la escritura literaria de una forma individual y autónoma, donde su madre fue quien le ayudó en gran parte en sus procesos de formación y educación desde casa.
El sujeto 2, con una edad de 44 años y con discapacidad sensorial visual, se ubicó en el Centro Cultural Comfandi de Santiago de Cali, quien labora a su vez en este lugar en la sala Consentidos, espacio dedicado a las personas que presentan alguna discapacidad o que desean acercarse a otros espacios inclusivos. Esta sala brinda el acceso y la accesibilidad a las personas a la lectura, escritura y otras fuentes de información. Es egresado del Colegio Comfandi y es graduado como Técnico en Comunicación Social con Énfasis en Presentación Musical y Animación de Eventos del Instituto Nacional de Telecomunicaciones. Su gusto por la lectura y la escritura ha estado inmerso en él, su familia, amigos y docentes contribuyeron para potenciar estas habilidades quien hoy sueña con ser un gran escritor periodístico.
Por último el sujeto 3, es comunicador social con maestría en políticas públicas, fue director del Instituto Nacional para Ciegos INCI, es docente universitario y el representante para los Derechos Humanos de las personas con Discapacidad, entre otros cargados, ha publicado su libro “Astillas de Luna”, con otro poeta ciego Walter Azula
3.2 Marco Legal
Los procesos de producción textual de personas con discapacidad en los escenarios educativos tanto formales como no formales han sido invisibilizados, debido al poco reconocimiento que se le ha dado al desarrollo cognoscitivo de dichos sujetos. Por lo tanto, son pocos los educados que llegan a un desarrollo próximo según su discapacidad, desarrollo que posibilita expresiones de ideas, pensamientos y conceptos a través de producciones literarias, teniendo en cuenta que estas son manifestaciones artísticas que construyen una visión de mundo, lo que permite poner en tela de juicio lo que se estandariza como absoluto. Es así, como emerge la lectura y la escritura de diversas realidades, que posibilita al sujeto con discapacidad construir una voz propia.
Por lo anterior, es importante exponer en el presente trabajo el marco legal, se fundamenta en los hitos históricos que le permitieron a las personas con discapacidad alfabetizarse y acceder al texto. Por lo tanto, es menester develar los postulados teórico- conceptuales emanados por el Estado Colombiano, mediante el Ministerio de Educación Nacional (MEN), puesto que desde esta institución, se direcciona la educación del país y las prácticas pedagógicas de los docentes de las instituciones públicas y privadas, lo que posibilita hacer una lectura de los puntos de encuentros y desencuentros entre las directrices estatales y el qué hacer de los docentes. Se destacarán también normativas y leyes, como la política pública Municipal de Santiago de Cali para la lectura y escritura; la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad (2009), que buscan la integralidad en cuanto a la atención prioritaria en la educación, la salud, en la participación ciudadana y construcción de la sociedad de personas con discapacidad o talentos excepcionales.
Tomando entonces como primera referencia la Constitución de 1991. En Colombia se tienen presentes las siguientes leyes que protegen, apoyan y movilizan las demás instituciones en pro de los colombianos que se encuentran en una condición de discapacidad o que cuentan con talentos excepcionales.
Art. 13 “El Estado protegerá especialmente a aquellas personas que por su condición económica, física o mental, se encuentren en circunstancia de debilidad manifiesta y sancionará los abusos o maltratos que contra ellas se cometan” (P, 2).
Art 47 “El Estado adelantará una política de previsión, rehabilitación e integración social para los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos, a quienes se prestará la atención especializada que requieran” (P, 6).
Art 54 “Es obligación del Estado y de los empleadores ofrecer formación y habilitación profesional y técnica a quienes lo requieran. El Estado debe propiciar la ubicación laboral de las personas en edad de trabajar y garantizar a los minusválidos el derecho a un trabajo acorde con sus condiciones de salud” (P, 7).
Art 68 “La erradicación del analfabetismo y la educación de personas con limitaciones físicas o mentales, o con capacidades excepcionales, son obligaciones especiales del Estado” (P, 9).
De los anteriores artículos cabe resaltar que se propone el Estado una atención integral hacia esta población, posibilitando que las oportunidades sean iguales para todos los colombianos, más las realidades suelen ser diferentes a causa del desconocimiento de las partes mencionadas o que las gobernaciones de quienes depende gran parte que se cumpla la ley, no realicen el ejercicio ni propongan en su administración las acciones pertinentes para brindar el apoyo y atención propuestas.
Dentro de lo anterior, es necesario destacar la ley 115 o Ley General de Educación (1994), en donde se establece específicamente gran parte de la normativa en la que deben regirse las instituciones educativas públicas y privadas en ámbitos educativos. Aquí también sale a la luz las orientaciones en cuanto a la atención y educación para personas con ciertas limitaciones y talentos excepcionales. En el Título III, Capítulo 1 de la mencionada Ley, se establecen artículos para las modalidades de atención educativa a poblaciones. Aquí, en el Artículo 46 (1994), se establece una integralidad basada en las acciones pedagógicas y terapéuticas necesarias basadas en convenios que las instituciones
educativas adquieran por medio de con otras entidades especialistas en la atención a poblaciones con mencionadas especificaciones. .
También, apoyándose de los artículos 13 y 68 mencionados anteriormente de la Constitución Política, el artículo 47 de la Ley 115 (1994), establece que el Estado brindará el apoyo y el fomento las instituciones educativas que tengan dentro de su población personas con las características mencionadas anteriormente, fomentando también programa y experiencias que formen tanto a los estudiantes como a los docentes. Y por último, en los Arts. 48 y 49 (1994), se establecen las aulas especializadas, las cuales posibilitan aún más la atención integral tanto para las personas con cierta discapacidad y con talentos excepcionales a su vez de la organización de programas a partir de los proyectos educativos institucionales, respectivamente.
Unos años más tarde, después de establecerse la Ley 115, surgen otras normas que fortalecen las anteriores normativas como la Ley 316 y 361 de 1997 por la cual se establece los mecanismos de integración social de las personas con limitación y se establecen otras disposiciones. (Mendoza y Gómez , s.f.).
A partir del año 2000, en Colombia se fortalece la atención dentro de las aulas para las personas con limitaciones visuales y auditivas, la cual consta de intérpretes (Ley 982, 2005). En el 2007, se crea el Sistema Nacional de Discapacidad (SND), el cual posee un conjunto de orientaciones, normas, actividades y recursos que fomentan la apropiación de los derechos en mencionada comunidad. En la ley 1237 de 2009, se promueven fomentan y difunden las habilidades, talentos y manifestaciones artísticas de la población con algún tipo de limitación física, psíquica o sensorial (Mendoza. y Gómez, s.f.).
Por todo lo anterior mencionado, se realizó la lectura acerca de las Orientaciones para la transición educativa de los estudiantes con discapacidad y con capacidades o talentos excepcionales en la educación inicial, básica y media, dicho documento expone la incidencia del Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018 diseñado por el Estado Colombiano en los procesos educativos, de esta manera se devela la misión, la visión y el objetivo de la propuesta del documento.
Teniendo como misión, la educación inclusiva que propende por el reconocimiento de la diversidad y la puesta en escena de acciones diversas que faciliten los procesos de inclusión; y como visión, lograr que Colombia sea el país mejor educado de América Latina en el 2025. Por ende, se establece como objetivo general el movilizar “la paz, la equidad y la educación” (PND, 2015, p. 27). Según el documento, la educación inclusiva se concibe como la participación e integración activa de los sujetos inscritos a un statu quo sin excepción alguna, a un espacio formal que garantice una formación integral y posibilite el encuentro de la diversidad en términos de la interacción entre pares e impares. Además, la educación inclusiva apunta al reconocimiento de las necesidades singulares presentes en la comunidad estudiantil, las cuales, deben ser suplidas, permitiendo un óptimo apoyo en los procesos de enseñanza-aprendizaje. Por otro lado, el documento pretende esclarecer que la inclusión se desliga de las prácticas sociales de segregación, marginalidad e invisibilización, por ello, resalta la importancia de garantizar el derecho a la educación, que por naturaleza y por ley todo sujeto tiene.
La persona o estudiante con discapacidad se define como un individuo en constante desarrollo y transformación, que cuenta con limitaciones significativas en los aspectos físico, mental, intelectual y sensorial que al interactuar con diversas barreras (actitudinales, derivadas de falsas creencias, por desconocimiento, institucionales, de infraestructura, entre otras) pueden impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, atendiendo a los principios de equidad de oportunidades e igualdad de condiciones. (Luckasson y Cols, 2002)
Por ello, la educación inclusiva propende por el reconocimiento de los diferentes ritmos de aprendizaje de los educandos, que permita realizar un proceso reflexivo de las propuestas planificadas en la enseñanza, evitando vulnerar los derechos inherentes al ser humano, propuestas transversalizadas al currículo, planes de estudio, estrategias, metodologías y enfoques didácticos y pedagógicos, que faciliten el desarrollo y aprendizaje efectivo y asertivo de los sujetos inmersos en un aula de clase y en una comunidad educativa. Constituyéndose ello, en los principios de la educación inclusiva de la ley 1618 de 2013, en las normas educativas de la Constitución Política de 1991 y en los
Fines de la Educación de la Ley General 115 de 1994. Para el desarrollo y aprendizaje óptimo se establecen tres principios.
Principio I: Proporcionar múltiples medios de representación (el “qué” del aprendizaje). Los estudiantes difieren en el modo en el que perciben y comprenden la información que se les presenta. Por ejemplo, estudiantes con discapacidad o con diferencias culturales o de idioma pueden requerir diferentes maneras de abordar los contenidos. Algunos pueden captar mejor la información a través de métodos visuales o auditivos que a través de un texto escrito.
Principio II: Proporcionar múltiples medios de expresión (el “cómo” del aprendizaje). Los estudiantes difieren en el modo de “navegar en medio de aprendizaje” y expresar lo que saben. Por ejemplo, estudiantes con discapacidad, con capacidades o talentos excepcionales, o con un idioma materno diferente a la lengua de acogida, abordan las tareas de aprendizaje y demostrarán su dominio de manera muy distinta. Algunos serán capaces de expresarse correctamente por escrito, pero no oralmente, y viceversa.
Principio III: Proporcionar múltiples medios de compromiso (el “porqué” del aprendizaje). Los estudiantes difieren marcadamente en la forma en que se sienten implicados y motivados para aprender. Algunos estudiantes se “enganchan” o conectan con la espontaneidad y la novedad, mientras que otros se desconectan, incluso se asustan, al tratar de aprender así.
En Colombia, se presentan leyes que acompañan a la población con discapacidad y con talentos excepcionales, aquellas que promueven en otras instituciones actividades, organizaciones que apoyan, forman e integran significativamente a dicha población. A pesar de esto, muchos desconocen el respaldo que ofrece el Estado y cómo pueden involucrarse en todas las actividades y demás propuestas políticas, sociales, educativas y culturales del país. Es por esto que dentro del ejercicio docente, fomentar el conocimiento, apropiación de las leyes y el cumplimiento de estas, será una labor constante.
No obstante, desde la Ley 115, exponen los niveles de la educación formal, lo cual permite en la investigación determinar y conocer el nivel educativo de cada sujeto desde esta legalidad, por lo tanto, se evidencia en los siguientes artículos la información relacionada.
Artículo 11. Niveles de la educación formal. La educación formal a que se refiere la presente Ley, se organizará en tres (3) niveles: a) El preescolar que comprenderá mínimo un grado obligatorio; b) La educación básica con una duración de nueve (9) grados que se desarrollará en dos ciclos: La educación básica primaria de cinco (5) grados y la educación básica secundaria de cuatro (4) grados, y c) La educación media con una duración de dos (2) grados. La educación formal en sus distintos niveles, tiene por objeto desarrollar en el educando conocimientos, habilidades, aptitudes y valores mediante los cuales las personas puedan fundamentar su desarrollo en forma permanente. (1994, p. 4)
Artículo 12. Atención del servicio. El servicio público educativo se atenderá por niveles y grados educativos secuenciados, de igual manera mediante la educación no formal y a través de acciones educativas informales teniendo en cuenta los principios de integralidad y complementación. (1994, p. 4)
Dentro del marco local, en el año 2005 Políticas Públicas de Lectura y Escritura para el Municipio de Santiago de Cali, la cual propone:
Política: acceso a la Cultura Escrita de Poblaciones en Situación de Discapacidad:
Es una obligación del Estado asegurarle a cualquier persona con cualquier grado de discapacidad reconocida, las adecuaciones pedagógicas y didácticas para garantizar su derecho al acceso y uso de la lengua escrita.
La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad del 2009, tiene como propósito, promover y proteger los derechos y libertades fundamentales de las personas con discapacidad. Por lo que, la presentación de este documento está en formato de pictogramas, con el fin de ser accesible a todas las personas que usan estos sistemas
como acceso alternativo al conocimiento. Es así entonces que se toman en cuenta los siguientes artículos que benefician los procesos de lectura, escritura y muestra de talentos de las personas con discapacidad en la sociedad.
Artículo 24. Educación. 1. los Estados partes reconocen el derecho de las personas con discapacidad a la educación. con miras a hacer efectivo este derecho sin discriminación y sobre la base de la igualdad de oportunidades, los estados partes asegurará un sistema de educación inclusivo a todos los niveles, así como la enseñanza a lo largo de la vida, con miras a: a) desarrollar plenamente el potencial humano y el sentido de la dignidad y la autoestima y reforzar el respeto por los derechos humanos, las libertades fundamentales y la diversidad humana; b) desarrollar al máximo la personalidad, los talentos y la creatividad de las personas con discapacidad, así como sus aptitudes mentales y físicas; c) hacer posible que las personas con discapacidad participen de manera efectiva en una sociedad libre.
Artículo 30 Participación en la vida cultural, las actividades recreativas, el esparcimiento y el deporte. 2. Los Estados partes adoptarán las medidas pertinentes para que las personas con discapacidad puedan desarrollar y utilizar su potencial creativo, artístico e intelectual, no sólo en su propio beneficio sino también para el enriquecimiento de la sociedad.
3.3 Marco Teórico Conceptual
Para llevar a cabo esta investigación, fue necesario establecer bases teóricas a partir de los estudios, registros y demás investigaciones que permiten ampliar la visión y empezar a comprender y analizar críticamente todo lo que conlleva a investigar y proponer acciones, lo cual fundamenta y permite desarrollar aún más el objetivo de este proyecto.
A continuación, se expone por medio de categorías la fundamentación teórica conceptual, las cuales también se articulan y favorecen de base para seleccionar los instrumentos para el análisis de la producción literaria de los sujetos a investigar y servirán de apoyo para dar cuenta de los objetivos específicos planteados anteriormente.
3.3.1 Nivel Educativo
3.3.1.1 Inteligencia lingüística
La Psicología, la Filosofía y la Educación tienen distintas formas de plantear la inteligencia, en cuanto al desarrollo ontológico del hombre y por qué esta capacidad lo diferencia de otras especies. Desde diversas investigaciones de las ciencias humanas, es pertinente abordar entonces qué es la inteligencia en un primer aspecto, puesto que es así como el ser humano ha concebido muchas formas de su proceder histórico, político y social dentro de su evolución.
En un primer momento, se puede partir desde la definición de inteligencia con tres importantes aspectos: la capacidad del hombre de resolver problemas, de razonar y de adaptarse al ambiente, donde juegan también la memoria, la percepción y la atención, pero estos aspectos no logran abarcar todas las diferentes concepciones, posturas y propuestas que el hombre, a partir de su desarrollo ha podido develar. Es así como históricamente se presentan propuestas para definir qué es inteligencia y cómo medirla. Para ello, Ardila (2010) refiere que es Alfred Binet, de quien se tiene registro que fue uno de los primeros en buscar las formas de medir la inteligencia, diseñó para el gobierno francés una serie de situaciones problema que les permitiera a las universidades francesas seleccionar mejor a los estudiantes. Dándose así uno de los primeros conceptos sobre la inteligencia: edad mental
A raíz de lo anterior, Sternberg y Thurston (como se cita en Ardila, 2010) plantearon teorías donde tanto la inteligencia general (factor g) e inteligencias específicas (factor s), consecutivamente, delimitaban con mayor claridad la medición que se pensaba para la inteligencia; la primera, centrándose en una amplia capacidad cognitiva y la segunda, en factores como el verbal, el cuantitativo, el espacial, la memoria y la percepción.
Al tener estas teorías planteadas, uno de los autores más representativos de la psicología, ha podido establecer con mayor énfasis y delimitación categorías de
inteligencias que definen mejor aún las capacidades del hombre para desenvolverse en su medio y que le permiten tener un desarrollo individual, beneficiándose a su vez de un colectivo social. En la Teoría de las Inteligencias Múltiples (IM), Gardner (1994) plantea la inteligencia como la “capacidad de resolver problemas o de crear productos que sean valiosos en uno o más ambientes culturales” (Suárez, Maiz y Meza, 2010, p. 5). Dentro de este postulado, refiere Cataño (2008) que, Gardner establece que una de las inteligencias que el hombre desarrolla es la lingüística, aquella capacidad que tiene el hombre para emplear adecuadamente el lenguaje, haciendo un uso oportuno y lógico de las palabras mediante una destacada manipulación de la sintaxis, la fonética, la semántica y pragmática. Es así como este autor postula de igual forma cuatro componentes acerca de esta inteligencia: la comunicación verbal, la autoexpresión, la capacidad escritural y la creatividad, los cuales se rigen por las reglas básicas del lenguaje.
A partir de estos componentes, es necesario comprender cómo la escuela (mas no el único), es uno de los principales espacios propicios para potencializar este tipo de inteligencia, permitiendo el desarrollo de personas con mejores capacidades de expresión, comunicación y producción de todos los procesos cognitivos ligados a los componentes del lenguaje. Es también importante destacar qué otros contextos han influenciado en la formación de personas que desarrollan esta inteligencia, puesto que no solo la educación formal puede propiciar este desarrollo. Aspectos esenciales como las experiencias de vida, la familia y la sociedad también pueden formar y contribuir para que personas, sin importar la condición física, cognitiva, social o económica, puedan tener esa capacidad lingüística.
3.3.1.2 Función del lenguaje
Desde las diferentes ciencias humanas, teóricos plantean distintas teorías acerca del lenguaje y cómo éste posibilita el intercambio y la comunicación en el ser humano.
Pozuelo (1979), postula que el lenguaje es una conducta comunicativa, interrelacionada con variables ambientales y personales propias del hombre que posibilitan la interacción en medios cambiantes, por lo cual, el lenguaje es en el hombre el medio principal para tanto la interacción comunicación y progreso en distintos sentidos.
De esta forma, toman fuerza las habilidades lingüísticas que posibilitan la producción escrita mediante un proceso en el cual las competencias comunicativas adquiridas se desarrollan dentro de un ámbito específico, dando lugar a las formas de manifestación (en este caso la escritura) que una persona puede producir, es decir, que gracias a los espacios donde el hombre se forma, se develan procesos cognitivos que permiten al sujeto enriquecer, abordar, crear habilidades lingüísticas, tener un lugar de criticidad. Por lo tanto, los procesos de pensamiento y habilidades comunicacionales se manifiestan desde otro lugar y por ende desde otras perspectivas.
Ahora bien, según la teoría lingüística de Noam Chomsky, “la adquisición, comprensión y producción del lenguaje parte del postulado llamado, gramática generativa”
(1980, p 27). Plantea una Gramática Universal e innata en los seres humanos, es decir, cada sujeto lleva en su estructura mental una lengua y un lenguaje compuestos por códigos lingüísticos. Por ello, el ser humano en su primera infancia tiene la capacidad de relacionar, comprender y adquirir de manera natural los signos del lenguaje; signo lingüístico, paralingüístico y extralingüístico.
De lo anterior, se denota dos conceptos; “la competencia lingüística y la actuación lingüística” (Birchenall, 2014, p. 3). El primero corresponde a la capacidad de un proceso instintivo de relacionar un sonido con un significado, según la representación mental de asumir dicho sonido, produciéndose un significado y significante. El segundo corresponde a la comprensión e interpretación de la comunicación e información desde sus diferentes formatos.
Sin embargo, este proceso se explica con base a un “hablante-oyente idealizado”
(Birchenall, 2014, p. 3). Es decir, que dicho hablante no presenta algún tipo de limitaciones para procesar cognoscitivamente el lenguaje y su teoría se liga más a la competencia lingüística que a la actuación lingüística, puesto que el planteamiento se direcciona a supuestos abstractos e hipotéticos, mas no reales. Pese a ello, es importante resaltar que la teoría de Chomsky se direcciona principalmente en la materialización del pensamiento y su creación, por lo tanto, la aparición del lenguaje responde a la expresión misma del pensamiento.
En consecuencia, el desarrollo lingüístico desde la teoría, es un dispositivo nombrado LAD, (adquisición del lenguaje), Chomsky (1980) indica que responde a estímulos lingüísticos y se encarga de determinar el idioma del sujeto, mediado por el estímulo de la lengua materna que desde el instante en que los oídos del bebé se desarrollan dentro del vientre, el cerebro empieza a funcionar movilizado por lo sensorial y se da la adquisición de la lengua materna. Dichos estímulos son; la voz de la madre y el padre, los sonidos del entorno, el sonido de la música, etc. Por lo tanto, el cerebro guarda en su memoria el idioma emitido, que es comprendido desde la gramática innata y la conciencia lingüística inconsciente del significado de dichos sonidos.
Por ello, el dispositivo de LAD se constituye de tres campos; sintáctico, semántico y fonológico. El campo sintáctico es la representación mental de una palabra que remite a un significado o a un concepto, que previamente se conforma por información sobre las características de una palabra, que puede estar aislada o inmersa en un contexto y en un conjunto de oraciones que a su vez derivan otros conjuntos y otros significados desde elementos morfológicos, tales como; “verbo, artículo, sustantivo, sujeto, adverbio, etc”
Birchenall (2014, p. 7). De ello, se producen palabras, frases y oraciones significantes, que parten de una estructura sintáctica abstracta, básica e inherente del ser humano, posteriormente, el pensamiento se organiza desde estructuras complejas, tales como las preposiciones, que hacen referencia a un factor determinante en el enunciado. Dichas estructuras básicas y complejas pasan por un proceso de sustitución, adición, omisión, modificación o transformación.
De lo anterior, el componente semántico corresponde al significado y la variación de significancias de una misma representación, mediado por la constitución de un
“alfabeto semántico universal e innato formado por un código binario” (Chomsky, 1980, citado en Birchenall, 2014. p. 9). Que contiene información de las características específicas de la presencia o la ausencia de una determinación significante. También, el componente semántico se constituye de un aspecto fonético, puesto que, cada sonido de un fonema representa un significado asociado con una representación de la realidad del contexto inmediato y conocido.
Por consiguiente, “el componente fonológico regula la pronunciación de fonemas y enunciados” (Birchenall, 1980, p. 8), ello, constituido por características específicas de los puntos de articulación y los modos de articulación, es decir, los órganos que se usan del aparato fonador para emitir un sonido y la forma en que se emite un sonido. Para el teórico, este proceso fonológico también es innato y universal, teniendo un sistema de códigos finitos, pero un sistema de enunciados infinitos e ilimitados, ya que, desde la fonología el lenguaje es abstracto y diverso, pues con un número limitado de fonemas se puede emitir enunciados ilimitados con los mismo fonemas finitos, la variación está en la forma de que cada persona expresa su pensamiento de manera espontánea y lo estructura de acuerdo a su representación mental previa, esto no contradice la gramática universal y generativa, más bien, la refuerza en términos de argumentar que cada persona tiene la capacidad natural de adquirir, comprender y producir el lenguaje desde diversas formas.
Ahora bien, el lenguaje como sistema de comunicación parte de la interacción continua con el entorno inmediato y global, lo que propicia un bagaje de información de los componentes o características que constituyen los diversos aspectos del entorno, dicha información regula la percepción, comprensión y comportamiento hacia la presencia de una situación determinada. Es decir, “la existencia de una comunidad de individuos parece exigir el intercambio entre sus miembros, esto es la posibilidad de algún tipo de comunicación entre sus componentes” (Rojo, 1986, p. 9).
En consecuencia, los seres vivos poseen funciones del lenguaje específicas, teniendo la posibilidad de comunicarse e interactuar. Sin embargo, a diferencia de los animales como los chimpancés, las abejas o los delfines, el hombre es el único ser que posee la capacidad de aprender de manera inacabada y de adquirir diversas formas de comunicarse, pues su proceso de interacción no es limitado. Por el contrario, los animales tienen unas formas de comunicarse que son limitadas o en algunos casos aprehendidas según los patrones que se les repite, pero estos, principalmente se comunican de acuerdo a sus necesidades fisiológicas; (comer, dormir, aparearse o defenderse). El ser humano transmite mensajes infinitos, este proceso se configura como; “un sistema de comunicación complejo” (Rojo, 1986, p 9).
Es así como los seres humanos se comunican por medio de lenguas naturales u otros procedimientos del lenguaje, que se diversifican según las culturas, costumbres, religiones etc. Lo que constituye maneras arbitrarias de interacción. Las palabras remiten a un componente antropológico significante que delimita contextos, modos de pensar, actuar y ser. A ello, se le denomina; según Rojo (1986) síntomas, signos o símbolos.
Correspondiente al primer concepto, se considera como síntoma a “aquellos fenómenos o acontecimientos que están asociados a otros por su propia naturaleza” (Rojo, 1986, p. 12). Es decir, el síntoma es el indicio de un hecho que va a suceder posteriormente de que se identifica y que remite a un proceso desencadenado del síntoma.
Es así, que el conocimiento del mundo y del entorno y la experiencia sobre el mismo, permite hacer relaciones de indicios con acontecimientos. La competencia inferencial es el fundamento de la identificación del síntoma, pero, esto se da a partir de la información más no de una intención comunicativa.
Correspondiente al segundo concepto, se considera símbolo o signo a “aquellos objetos o representaciones que guardan relación de semejanza formal con aquello a lo que remiten” (Rojo, 1986, p. 13). Un signo es un significante, que se materializa en formas de los rasgos o características del significado que compone. Tales signos, son los que indican un indicio de algún acontecimiento y en esencia son los símbolos los que contiene la información de la inferencia y estos pueden ser entendidos dependiendo del sistema cultural al que pertenecen, puesto que, cada comunidad participe de la interacción comunicativa posee universales lingüísticos diversos. Es así, que interviene la pragmática en la comprensión de la información de la comunicación.
Por consiguiente, el síntoma, símbolo o signo varía dependiendo de las perspectivas interpretativas que se le asigne, según las convenciones sociales de los diversos grupos de personas o comunidades. Por lo cual, el lenguaje y la función de éste es un sistema amplio de códigos que emiten un mensaje que el receptor acepta o rechaza y comprende según sus conocimientos previos que se manifiestan desde la acumulación de información a la cual se le asigna un sentido comprensivo, que posibilita una mirada
holística de todos los elementos; síntoma, signo o símbolo, o en otras palabras desde el campo de la semántica; icono, indicio y símbolo.
En así que, “un mensaje es la utilización concreta de símbolos o signos pertenecientes a un código conjunto, más las reglas para su combinación correcta” (Rojo, 1986, p.8). Donde se triangula la información de significados y significantes y se emite un mensaje concreto que regula las interacciones lingüísticas, paralingüísticas y extralingüísticas de una sociedad. Por ende, el destinatario reacciona frente al mensaje imperativo, locutivo, ilocutivo y perlocutivo que logra captar. Condicionando o movilizando dichos actos del habla mediado por un mensaje concreto la respuesta inmediata y casi automática de quien recibe el mensaje de la comunicación.
3.3.2 Discapacidad
Cuando se habla de discapacidad no se puede fijar la mirada en solo un contexto educativo, puesto que son varios los contextos en donde se le puede definir, es decir, las posturas que presenta en cada aspecto en el que se desenvuelve el hombre. Por esto es necesario plantear las miradas o posturas que estos espacios proponen y cómo afectan a las personas que presentan alguna condición específica y delimitada dentro de discapacidad.
De este modo, reflexionar en torno a la discapacidad y a los sujetos que presentan alguna alteración física y cognitiva, supone no solo los posibles ideales de cómo afrontar este tipo de casos sino también las falencias encontradas en los diferentes contextos, como por ejemplo en la educación, puesto que históricamente la escuela siempre ha pretendido normalizar a aquellos que presentan diferencias, hacer que todos aprendan un saber, sin pensar en las diversas maneras en que este debe desarrollarse para lograr un verdadero aprendizaje, es decir, homogeneizando la educación e imposibilitando un acercamiento pertinente a las personas que presentan una diferencia más tangible. Es así, como traspasa los niveles netamente disciplinares y se centra en el sujeto y su subjetividad, ya que sus discursos, saberes, culturas y contextos vividos que traen consigo al aula, y con ello a la escuela, son relevante e inciden en el acto educativo.
Ahora bien, es necesario resaltar que la educación dentro de las escuelas no ha logrado la distinción entre la diferencia y ser diferente, categorizando lo diferente como anormalidad, como el problema que puede tener un espacio regular de educación y no se piensa más allá en la diversidad o particularidad de cada persona, lo cual lo hace ser diferente, es por esto que muchos difieren por los términos que se utilizan para abarcar el tema de la inclusión. "Las diferencias no pueden ser presentadas ni descritas en términos de mejor o peor, bien o mal, superior o inferior, positivas o negativas, etc. Son, simplemente diferencias" (Skliar, C. 2002).
El proceso de implementación de los programas que benefician a esta población en función de discapacidad no es una tarea fácil, las escuelas que desarrollan en su práctica pedagógica diversas acciones que posibilitan la integración de cada sujeto, a partir de su necesidad y su diferencia, es posible pensar que estas escuelas son eficaces, puesto que piensan en la integridad de cada estudiante y su formación académica y para la vida.
(Ainscow, s.f.)
En los últimos años, el tema de las necesidades especiales ha estado más estrechamente vinculado al campo de la integración y, en más recientemente, al de la inclusión. Sin embargo, la preocupación parece haberse centrado en aquellos con discapacidades y otros categorizados con "necesidades educativas especiales" (P.
2).
El pensar en una categoría de “necesidades educativas especiales”, ha permitido que dentro de los sistemas educativos se amplíen las posibilidades de formación de personas con discapacidad. Esto los ha posicionado como población incluida o integrada, más no entrarían en una categoría de alumnos en circunstancia de regulares, así pues, se vuelven a posicionar las diferencias entre sujetos por su condición, en este caso de discapacidad (Ainscow, s.f.). Es aquí donde la diferencia no debe plantearse como la imposibilidad de unos para realizar distintas actividades, es donde, por el contrario, deben potencializarse las competencias que cada sujeto trae consigo a partir de sus experiencias y sus contextos.
Como docentes en formación es indispensable siempre tener presente que no se pueden desligar de la sensibilidad humana, la cual trae consigo el compromiso de formación de personas, la solidaridad y el amor pedagógico, para que sea consciente que su papel es también de posibilitador de oportunidades y no un maestro pasivo que se limita a impartir un área de conocimiento. Lopera (2004) refiere que cuando una sociedad es educada para aceptar la diferencia, aprender a convivir con ella y a contribuir con el desarrollo de las personas en su entorno, se logra que haya más posibilidades de vivir en equidad, tolerancia y respeto.
A propósito, el autor Carlos Skliar (2004) nos habla de las barreras, negaciones de la múltiples otredades y alteridades, argumentando que:
El mundo políticamente correcto, es un mundo donde sería mejor no nombrar al negro como negro, donde no llamar de deficiente al deficiente, donde no decirle indio al indígena. Es el mundo del eufemismo. No nombrados, no decirlos, no llamarlos, pero mantener intactas las representaciones sobre ellos, las miradas en torno a ellos. (P. 15)
Incluso designarlos de otra forma/de otro modo, para continuar categorizándolos, estudiándolos, señalándolos, apartándolos, causando una ruptura con nosotros mismos, con nuestro origen, incluso
El otro ya ha sido suficientemente masacrado, ignorado, silenciado, asimilado, industrializado, globalizado, cibernetizado, protegido, envuelto, excluido, expulsado, integrado e incluido. Y vuelto a asesinar. A violar. A obscurecer. A blanquear. A anormalizar, a normalizar excesivamente. A estar fuera y a estar dentro, A vivir en una puerta giratoria. El otro ya ha sido lo bastante observado y
nombrado como para que podamos ser tan impunes al mencionarlo y observado nuevamente. (Skliar, 2004, p. 22)
El otro ya ha sido tema de estudio, mirado, medido, ahora se quiere escuchar su voz, en especial en el ámbito educativo. Al respecto, Skliar (citando a Derrida), menciona que éste dice: “actualmente las palabras “otro, “respecto del otro”, “apertura al otro”
(2004, pág. 21), el otro por cierto, se ha banalizado, moralizado, pero el sentido de todo esto es llamar la atención a la política de atención a la diversidad, amparada en una filosofía de la diferencia.
3.3.3. Producción Literaria 3.3.3.1 Figuras retóricas
Las figuras literarias son construcciones y usos especiales del lenguaje, las cuales, tienen distintas formas de manifestación y expresión que en su mayoría no corresponde a mensajes literales sino figurados, es decir, el significante no es coherente con el significado, más bien, el significado suele ser no convencional. Ello, solo se puede comprender según la relación simbólica entre los dos conceptos lingüísticos mencionados.
En consecuencia, es el lector quien debe movilizar sus conocimientos previos para establecer similitudes y diferencias de las características de los términos empleados en relación con su significancia.
Por ello, “el lenguaje en un elemento moldeable. Es una materia prima que el escritor puede trabajar libremente utilizando toda clase de recursos expresivos”, (Junta de Castilla y León, s.f. P.1). Una figura retórica debe ser usada según el objetivo con el que se quiere llegar al destinatario. Estas tienen más presencia en el lenguaje literario que en el lenguaje cotidiano, pues, es al lenguaje literario al que se le da un tratamiento especializado. Debido a ello se requiere una lingüística y una condición para determinar el significado de una figura y establecer la implicancia de su uso en el contexto determinado en relación con el contenido del relato y la estructura del mismo.