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REGISTROS Y TAXONOMÍAS

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Academic year: 2022

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REGISTROS Y TAXONOMÍAS

PILARDELGADOHITO

M. VICTORIANAVARROGÓMEZ

ENFERMERAS

ESCUELA DEENFERMERÍA DE LAUNIVERSITAT DEBARCELONA

© de esta edición: Fundació IL3-UB, 2016

ADOPCIÓN DE UN MODELO ENFERMERO

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TEMA

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ÍNDICE DEL TEMA

Introducción ... 4

1. Clasificación taxonómica de los diagnósticos enfermeros ... 6

1.1. North American Nursing Diagnosis Association (NANDA)... 6

1.2. Creación de la taxonomía diagnóstica ... 6

1.3. Situación actual: desarrollo de la taxonomía II de NANDA I... 7

1.4. Estructura de la taxonomía II revisada ... 9

1.4.1. Definición de los ejes ... 10

1.5. Componentes de los diagnósticos enfermeros aprobados por la NANDA ... 13

1.5.1. En todos los diagnósticos ... 13

1.5.2. En los diagnósticos que se focalizan en el problema ... 13

1.5.3. En los diagnósticos de riesgo... 14

1.6. Propuesta de nuevos diagnósticos: criterios sobre el grado de evidencia ... 15

1.7. Taxonomía diagnóstica de la NANDA: aspectos positivos... 15

1.8. Taxonomía diagnóstica de la NANDA: aspectos negativos ... 15

2. Clasificación taxonómica de los resultados enfermeros (NOC) ... 16

2.1. Creación del Iowa Outcomes Project ... 16

2.1.1. Resultados susceptibles a la intervención y sus indicadores ... 17

2.2. Clasificación de los resultados enfermeros ... 17

2.2.1. Nivel 1: dominios ... 18

2.2.2. Nivel 2: clases ... 18

2.2.3. Nivel 3: resultados ... 18

2.2.4. Nivel 4: indicadores ... 19

2.3. Determinación del grado de logro de un resultado ... 20

2.4. Clasificación de resultados enfermeros (NOC): aspectos positivos... 22

2.5. Clasificación de resultados enfermeros (NOC): aspectos negativos... 23

3. Clasificación taxonómica de las intervenciones enfermeras (NIC) .... 24

3.1. Creación del Iowa Interventions Project ... 24

3.2. Clasificación de las intervenciones enfermeras ... 25

3.2.1. Nivel 1: campos o dominios ... 25

3.2.2. Nivel 2: clases ... 25

3.2.3. Nivel 3: intervenciones ... 26

3.2.4. Nivel 4: actividades ... 26

3.3. Clasificación de actividades enfermeras (NIC): aspectos positivos... 28

3.4. Clasificación de actividades enfermeras (NIC): aspectos negativos... 28

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4. Relación entre las taxonomías de diagnósticos, resultados

e intervenciones (NANDA, NOC, NIC) ... 29

4.1. Relación entre las taxonomías de diagnósticos (NANDA) y resultados (NOC)... 29

4.2. Relación entre las taxonomías de diagnósticos (NANDA) e intervenciones (NIC)... 30

4.3. Relación entre las taxonomías de diagnósticos (NANDA), resultados (NOC) e intervenciones (NIC)... 31

5. Clasificación internacional para la práctica enfermera (CIPE) versión Beta 2... 33

5.1. Creación del proyecto CIPE... 33

5.2. Clasificación de los fenómenos enfermeros ... 33

5.3. Clasificación de los resultados enfermeros ... 35

5.4. Clasificación de las acciones enfermeras ... 36

5.5. Planes de futuro ... 37

5.6. Proyecto CIPE: aspectos positivos ... 37

5.7. Proyecto CIPE: aspectos negativos... 37

6. Proyecto de normalización de las intervenciones para la práctica de la enfermería (NIPE)... 38

6.1. Creación del Proyecto NIPE... 38

6.2. Intervenciones enfermeras derivadas del juicio clínico de otros profesionales ... 38

6.3. Intervenciones enfermeras derivadas del juicio clínico enfermero ... 39

6.4. Proyecto NIPE: aspectos positivos ... 43

6.5. Proyecto NIPE: aspectos negativos ... 43

Bibliografía ... 44

Glosario ... 45

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INTRODUCCIÓN Una de las condiciones indispensables para ser reconocidos socialmente como miembros de una disciplina profesional es disponer de un área de conocimiento específico. Este conocimiento, obtenido a través del proceso de la ciencia (la investigación), requiere un lenguaje propio para su formulación que permita deno- minar los fenómenos de los que se ocupa.

Por consiguiente, a medida que las enfermeras asumimos un papel autónomo, inde- pendiente, delimitado por un marco de competencia teóricamente definida, se hace patente la necesidad de una terminología adecuada para describir los fenómenos propios de nuestra disciplina. Como respuesta a esta carencia, nacen las taxonomí- as enfermeras de diagnósticos, resultados e intervenciones que, como todas las taxonomías, tienen unos objetivos básicos:

– Comprender el mundo en que vivimos.

– Proporcionar un sistema de comunicación.

– Transmitir información de manera sistemática.

– Identificar vacíos de conocimiento y conocimientos relacionados entre sí.

– Comprender el mundo en que vivimos

Para comprender el mundo en el que vivimos, debemos poder identificar, dar nombre, definir y relacionar los fenómenos. El proceso de denominar un fenó- meno permite desentrañar su unicidad separándola de la de los demás.

Definir y redefinir los fenómenos clasificados en una estructura taxonómica es un proceso continuo. A medida que se incluyen nuevos conceptos, hay una delimitación de éstos en relación con los ya existentes, lo que conlleva la cla- rificación y perfeccionamiento de cada uno de ellos.

– Proporcionar un sistema de comunicación

El segundo propósito de una taxonomía es proporcionar un método o siste- ma de comunicación de las personas entre sí. El nombre dado a un objeto o fenómeno específico ofrece un método para describir las características de éste sin tener que definirlas realmente.

– Transmitir información de manera sistemática

Un sistema de clasificación proporciona información de manera sistemática y económica. Si se denomina un fenómeno con un grupo específico de crite- rios, se desarrolla un lenguaje consistente, que facilita la transmisión y recu- peración de la información usando este nombre para extraer los datos de muchas fuentes. A medida que una disciplina acumula conocimiento científi- co, la taxonomía proporciona un medio organizado para el conocimiento nuevo y para el ya existente. El lenguaje taxonómico facilita la comprensión de los hallazgos en los diversos campos y el seguimiento del conocimiento dentro y fuera de la disciplina.

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– Identificar vacíos de conocimiento y conocimientos relacionados entre sí Es difícil determinar lo completa que es una información antes de organizar la que se posee; sin embargo, después de estructurarla, es más fácil evi- denciar los vacíos que quedan.

Aunque actualmente las taxonomías de que disponemos están en una situa- ción bastante embrionaria, constituyen un punto de partida y es imprescindi- ble que sean sometidas a investigación y validación científica para que les proporcione la solidez y universalidad que requiere cualquier terminología pro- fesional para ser útil y válida.

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1. CLASIFICACIÓN TAXONÓMICA

DE LOS DIAGNÓSTICOS ENFERMEROS

Entendemos por taxonomía diagnóstica un lenguaje consensuado que, a la vez que permite una descripción sistemática de los fenómenos concernientes a la disciplina enfermera, constituya un sistema adecuado para su computorización.

1.1. NORTH AMERICAN NURSING DIAGNOSIS ASSOCIATION (NANDA)

A principios de los 70 se organizó en la Saint Louis University School of Nursing (St. Louis, Mo, EEUU) la «First National Conference for the Classification of Nursing Diagnosis» (Primera Conferencia Nacional para la Clasificación de los Diagnósticos Enfermeros) a la que fueron convocadas enfermeras de todas las regiones de Estados Unidos y de todos los campos de la práctica (asistencia, docencia, gestión e investigación). Como fruto de esta primera reunión, se creó el National Conference Group for the Classification of Nursing Diagnosis, y se inició así el esfuerzo formal para identificar, desarrollar y clasificar los diagnósticos enfermeros.

El National Conference Group se reunía cada 2 años y la asistencia a las primeras conferencias era por invitación personal. Los participantes se basaron en su recuerdo de las situaciones de las personas que habían tratado, en su experiencia clínica y en la consulta bibliográfica para identificar los diagnós- ticos enfermeros (etiquetas, características definitorias o manifestaciones y factores etiológicos o cau- sales), que posteriormente se aceptaban o rechazaban con el voto mayoritario de los participantes.

A partir de la quinta conferencia, en 1982, se abrieron las puertas a todos los profesionales enferme- ros, desapareció el National Conference Group for the Classification of Nursing Diagnosis y en su lugar se creó la North American Nursing Diagnosis Association (NANDA), que en la conferencia de 2002 dejó de ser un acrónimo para convertirse en NANDA International. El principal objetivo de esta asociación seguía siendo el desarrollo y perfeccionamiento de los diagnósticos enfermeros y la formación de una taxonomía diagnóstica propia.

1.2. CREACIÓN DE LA TAXONOMÍA DIAGNÓSTICA

Hasta la quinta conferencia, celebrada en 1982, los diagnósticos estaban organizados por orden alfa- bético. Fue en ese momento cuando se presentaron y aceptaron los Patrones del Hombre Unitario como marco organizativo, al tiempo que se clasificaron los diagnósticos identificados hasta ese momento en cuatro niveles de abstracción; el nivel I era el más abstracto y general, mientras que el nivel IV era el más específico. En la séptima conferencia, en 1986, se sustituyó la denominación de Patrones del Hombre Unitario por la de Patrones de Respuesta Humana (PRH), que se mantuvo hasta la decimo- cuarta conferencia (2000, Orlando, FL., EEUU) y en la que se aprobó la nueva Taxonomía II.

La definición del diagnóstico enfermero (DxE) ha ido y seguirá variando a lo largo del tiempo. En estos momentos se utiliza la definición aprobada en la novena conferencia NANDA y modificada en 2009 y 2013.

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Diagnóstico enfermero es el juicio clínico en relación con una respuesta humana a una afección de salud/proceso vital o vulnerabilidad para esa respuesta de una persona, familia, grupo o comunidad que proporciona la base para la selección de las intervenciones enfermeras con el objetivo de conseguir los resultados sobre los cuales la enfermera tiene responsabilidad.

1.3. SITUACIÓN ACTUAL: DESARROLLO DE LA TAXONOMÍA II DE NANDA I

Después de la conferencia bianual de 1994, se presentaron muchas dificultades para clasificar los nue- vos diagnósticos admitidos en la Taxonomía I Revisada, en vista de lo cual se decidió desarrollar una nueva estructura taxonómica. Tras una serie de reuniones y discusiones, y de solicitar el permiso de la Dra. Gordon, se usaron sus Patrones Funcionales de Salud como base de la nueva estructura. Estos patrones, que pasaron a llamarse dominios, sufrieron varias modificaciones a lo largo de todo el pro- ceso y, finalmente, se concretaron en 13:

Dominio 1: Promoción de la salud.

Dominio 2: Nutrición.

Dominio 3: Eliminación.

Dominio 4: Actividad / reposo.

Dominio 5: Percepción / cognición.

Dominio 6: Autopercepción.

Dominio 7: Rol / relaciones.

Dominio 8: Sexualidad.

Dominio 9: Afrontamiento / tolerancia al estrés.

Dominio 10: Principios vitales.

Dominio 11: Seguridad / protección.

Dominio 12: Confort.

Dominio 13: Crecimiento / desarrollo.

Una vez acordada la cantidad y denominación de los dominios, se determinó y se definió tanto el núme- ro como el nombre de las clases que debía contener cada uno. Posteriormente, se identificaron los con- ceptos diagnósticos, descritos como el elemento principal y fundamental del diagnóstico, actualmente denominados foco del diagnóstico, y se clasificó cada uno de ellos –con sus correspondientes etique- tas– en una clase concreta dentro de un dominio específico. Se prestó especial atención a la cohe- rencia entre las definiciones del dominio, la clase y el diagnóstico.

En la última publicación NANDA International, «Diagnósticos Enfermeros: definiciones y clasificación», conferencia celebrada en Oporto en 2014, se aprobaron 26 nuevos diagnósticos (además de 14 revi- siones), por lo que actualmente el número total de diagnósticos es de 235.

Figura 1. Dominios de la taxonomía diagnóstica NANDA International.

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Todos los diagnósticos nuevos y los revisados se acompañan de:

– Un número de NDE (nivel de evidencia) que sirve para orientar a los investigadores, educa- dores, docentes y clínicos del grado de evidencias presentadas.

– Una lista con las tres referencias bibliográficas que mejor respaldan el diagnóstico.

Además, la nueva política de la NANDA es que la crítica de cualquier diagnóstico por parte de miem- bros de la asociación o del comité directivo debe ir acompañada de un grado de evidencias igual o supe- rior al presentado por la persona o grupo que lo propuso para invalidar la aprobación del comité para la revisión de los diagnósticos. La información para el proceso y procedimiento de envío y revisión de diagnósticos enfermeros a NANDA International está disponible en la página web NANDA-1, en la sec- ción de desarrollo de un diagnóstico (http://www.nanda.org/).

En la nueva estructura se ha sustituido el antiguo código numérico de cada diagnóstico, que indicaba tanto su ubicación en un patrón determinado como su grado de concreción, por un sistema no jerar- quizado que identifica cada diagnóstico con un código de cinco dígitos. Tal modificación permite, por una parte, seguir las recomendaciones de la National Library of Medicine (NLM) respecto a los códigos terminológicos en los cuidados de salud, que aconseja que éstos no contengan información sobre su localización y, por otra, eliminar o añadir diagnósticos sin necesidad de modificar el sistema clasifica- torio. La figura 2 presenta un ejemplo del antiguo y del nuevo sistema de codificación.

Diagnósticos enfermeros Códigos Taxonomía I Códigos Taxonomía II

Desequilibrio nutricional; inferior a las necesidades corporales 1.1.2.2 00002

Riesgo de infección 1.2.1.1 00004

Riesgo de desequilibrio de la temperatura corporal 1.2.2.1 00005

Hipotermia 1.2.2.2 00006

Hipertermia 1.2.2.3 00007

Termorregulación ineficaz 1.2.2.4 00008

Disreflexia autónoma 1.2.3.1 00009

Riesgo de disreflexia autónoma 1.2.3.2 00010

Estreñimiento 1.3.1.1 00011

Estreñimiento subjetivo 1.3.1.1.1 00012

Diarrea 1.3.1.2 00013

Figura 2. Ejemplo de la conversión de la codificación de los diagnósticos enfermeros de la NANDA de la Taxonomía I Revisada a la Taxonomía II.

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En la Taxonomía II Revisada, los diagnósticos no están clasificados numéricamente, sino por orden alfa- bético según el foco diagnóstico; por ejemplo, el diagnóstico «Riesgo de deterioro parental» está clasi- ficado en la P, porque el concepto diagnóstico es «Parental», mientras que «Exceso de volumen de líquidos» está en la letra V, ya que el foco es «Volumen de líquidos» (v. fig. 3).

1.4. ESTRUCTURA DE LA TAXONOMÍA II REVISADA

La Taxonomía II revisada se diseñó para tener una forma multiaxial, lo que mejora sustancialmente la flexibilidad de la nomenclatura y permite, por una parte, hacer adiciones y modificaciones y, por otra, facilitar su inclusión en los sistemas informáticos. Consta de siete ejes:

• Eje 1. Foco diagnóstico.

• Eje 2. Sujeto del diagnóstico.

• Eje 3. Juicio.

• Eje 4. Localización.

• Eje 5. Edad.

• Eje 6. Tiempo.

• Eje 7. Estado del diagnóstico.

• Dominio 1: promoción de la salud

Toma de conciencia del bienestar o normalidad de las funciones y estrategias usadas para mantener el control y fomentar el bienestar y la normalidad del funcionamiento.

Clase 1: toma de conciencia de la salud.

Reconocimiento del bienestar y funcionamiento normal.

Clase 2: gestión de la salud.

Identificación, control, realización e integración de actividades para mantener la salud y el bienestar.

Conceptos diagnósticos Diagnósticos aprobados

Actividades recreativas 00097 Déficit de actividades recreativas Estilo de vida 00168 Estilo de vida sedentario

Conductas para la salud 00188 Tendencia a adoptar conductas de riesgo para la salud

Gestión de la salud 0000162 Disposición para mejorar la gestión de la salud 00078 Gestión ineficaz de la salud

Gestión de la salud familiar 00080 Gestión ineficaz de la salud familiar

Figura 3. Ejemplo de clasificación de los diagnósticos en la Taxonomía II revisada.

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1.4.1. DEFINICIÓN DE LOS EJES

Un eje se define operativamente como la dimensión de la respuesta humana que se considera en el proceso diagnóstico.

Los ejes pueden aparecer de forma explícita o implícita en las etiquetas de los diagnósticos enfermeros.

En los diagnósticos «Procesos familiares disfuncionales»: "alcoholismo" aparecen explícitamente el eje 2 (en este caso, la unidad de cuidados: comunidad y familia) y el eje 3 (el descriptor, en este caso:

disfuncional), mientras que en el diagnóstico de «Estreñimiento subjetivo» está implícito el eje 2 que es el individuo. En otras ocasiones, un eje concreto no es pertinente para ese diagnóstico y, por con- siguiente, no forma parte de su etiqueta o código; por ejemplo, en el diagnóstico "Déficit de activi- dades recreativas" resulta inapropiado usar el eje 4 (localización).

• Eje 1. El foco diagnóstico

El foco diagnóstico describe la respuesta humana, se define como el elemento principal y fun- damental de la formulación diagnóstica, su raíz, y puede constar de una o más palabras.

Cuando se emplea más de una (p. ej., intolerancia a la actividad), cada palabra contribuye a dar al con- junto un significado único, como si ambas fueran un solo término. Por lo tanto, se clasifican alfabéti- camente de acuerdo al conjunto del concepto (no por la palabra clave).

• Eje 2. Sujeto del diagnóstico

El sujeto se refiere a la(s) persona(s) para quien o quienes se determina el diagnóstico enfermero.

Los valores del eje 2 son individuo, familia, grupo y comunidad y, cuando no se explicita, por defecto se considera que es el individuo.

– Individuo: ser humano singular, distinto de los demás; persona.

– Cuidador: miembro de la familia o ayudante que cuida regularmente a la persona.

– Familia: dos o más personas que mantienen relaciones continuas o sostenidas, perciben obliga- ciones recíprocas, otorgan significados comunes y comparten ciertas obligaciones hacia otros;

relacionados por consanguinidad o elección.

– Grupo: individuos reunidos, clasificados o que actúan juntos.

– Comunidad: grupo de personas que vive en el mismo lugar bajo el mismo gobierno, por ejemplo, vecindarios, ciudades, censos y poblaciones de riesgo.

Ejemplo

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• Eje 3. Juicio

El juicio es un descriptor que limita o especifica el significado de un diagnóstico enfermero.

Los valores del eje 3 son:

– Alterado.

– Bajo.

– Complicado.

– Comprometido.

– Defensivo.

– Deficiente.

– Desequilibrado.

– Desorganizado.

– Desproporcionado.

– Incapacidad.

– Independiente.

– Ineficaz.

– Inestable.

– Insuficiente.

– Interrupción.

– Mejorar.

• Eje 4. Localización

La localización describe las partes o regiones corporales –todos los tejidos, órganos, regiones o estructuras anatómicas– y sus funciones relacionadas.

Los valores del eje 4 son:

– Cama.

– Cardiaco.

– Corneal.

– Gastrointestinal.

– Intestino.

– Intracraneal.

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– Neurovascular.

– Periférico.

– Renal.

– Silla de ruedas.

– Tracto urinario.

– Urinario.

– Vascular.

– Vejiga.

• Eje 5. Edad

La edad se refiere a la edad de la persona que es sujeto del diagnóstico.

Los valores del eje 5 son:

– Feto.

– Neonato.

– Lactante.

– Niño.

– Adolescente.

– Adulto.

– Anciano.

• Eje 6. Tiempo

Se considera tiempo la duración de un período o intervalo.

Los valores del eje 6 son:

– Agudo: menos de 3 meses.

– Crónico: más de 3 meses.

– Continuo: ininterrumpido, sin parar.

– Intermitente: cesa y empieza de nuevo a intervalos, periódico, cíclico.

– Perioperatorio: durante o cercano al tiempo de una intervención.

– Situacional: relacionado con el conjunto de circunstancias que uno se encuentra.

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• Eje 7. Estado del diagnóstico

El estado del diagnóstico se refiere a la existencia o potencialidad del problema/síndrome o a la categorización del diagnóstico como promoción de salud.

Los valores del eje 7 son:

– Focalizado en el problema.

– Riesgo.

– Promoción de la salud.

1.5. COMPONENTES DE LOS DIAGNÓSTICOS ENFERMEROS APROBADOS POR LA NANDA

Los DxE aprobados por la NANDA constan de las siguientes partes.

1.5.1. EN TODOS LOS DIAGNÓSTICOS

– Nombre o etiqueta: proporciona una denominación para el diagnóstico; es una frase concisa o eti- queta diagnóstica y puede incluir calificativos, es decir, descriptores. Junto a ella, se incluye entre paréntesis el año en que se aprobó el diagnóstico que, en ocasiones, va acompañado de una o más fechas correspondientes a las revisiones posteriores.

– Definición: da una explicación clara y precisa del diagnóstico nombrado que delimita su significa- do y permite diferenciarlo de los restantes.

1.5.2. EN LOS DIAGNÓSTICOS QUE SE FOCALIZAN EN EL PROBLEMA

• Características definitorias

Evidencias clínicas que describen una serie de conductas o manifestaciones objetivas y subjetivas que indican la presencia de una etiqueta diagnóstica.

Las características definitorias son concretas y se pueden recoger mediante la observación o los infor- mes de la persona o grupo.

Hasta la edición de los diagnósticos de 1997-1998 había tres categorías de características definitorias (críticas, mayores y menores), pero esta diferenciación desapareció en la edición de 1999-2000, por lo que actualmente todas las características están agrupadas bajo el mismo epígrafe.

• Factores relacionados

Factores que parecen mostrar algún tipo de relación con el diagnóstico. Pueden describirse como ante- cedentes, asociados, relacionados, contribuyentes o coadyuvantes a éste (v. fig. 4).

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1.5.3. EN LOS DIAGNÓSTICOS DE RIESGO

• Factores de riesgo: factores ambientales, fisiológicos, psicológicos, genéticos, o elementos quí- micos que aumentan la vulnerabilidad de un individuo, familia, o comunidad a la aparición de una respuesta poco saludable (v. fig. 5).

Definición

Disminución de la estimulación, del interés o de la participación en actividades recreativas o de ocio.

Características definitorias Aburrimiento.

El enterno actual no permite dedicarse a la actividad.

Factores relacionados

Actividades recreativas insuficientes.

Hospitalización prolongada.

Institucionalización prolongada.

Edades extremas.

00097 DÉFICIT DE ACTIVIDADES RECREATIVAS (1980)

Figura 4. Ejemplo de diagnóstico focalizado en el problema.

00039 RIESGO DE ASPIRACIÓN (1988, 2013)

Definición

Vulnerable a la penetración en el árbol traqueobronquial de secreciones gastrointestinales, orofaríngeas, sólidos o líquidos, que puede comprometer la salud.

Factores de riesgo

Aumento de la presión intragástrica.

Alimentación enteral.

Aumento del residuo gástrico.

Barreras para la elevación de la parte superior del cuerpo.

Cirugía o traumatismo facial, oral o del cuello.

Cerclaje mandibular.

Deterioro de la deglución.

Disminución de la motilidad gastrointestinal.

Disminución del nivel de conciencia.

Depresión de los reflejos nauseoso y tusígeno.

Incompetencia del esfínter esofágico inferior.

Intubación oral/nasal.

Retraso en el vaciado gástrico.

Tos ineficaz.

Figura 5. Ejemplo de diagnóstico enfermero de riesgo.

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1.6. PROPUESTA DE NUEVOS DIAGNÓSTICOS: CRITERIOS SOBRE EL GRADO DE EVIDENCIA

La información para el proceso y procedimiento de envío y revisión de diagnósticos enfermeros a NANDA International está disponible en la página web NANDA-1, en la sección de desarrollo de un diagnóstico (http://www.nanda.org/).

1.7. TAXONOMÍA DIAGNÓSTICA DE LA NANDA:

ASPECTOS POSITIVOS

– Proporciona un lenguaje estandarizado y codificado para formular los juicios clínicos enfermeros.

– Facilita el uso de ordenadores para registrar el plan de cuidados y recuperar posteriormente la información.

– El sistema de clasificación es semejante al de la taxonomía de resultados (NOC) y a la taxonomía de intervenciones (NIC), lo que facilita su uso global.

– La mayoría de los diagnósticos han sido o están siendo validados en la práctica clínica.

– Actualmente es la terminología más extendida en todo el mundo.

– Desde su creación, está siendo revisada y actualizada constantemente.

1.8. TAXONOMÍA DIAGNÓSTICA DE LA NANDA:

ASPECTOS NEGATIVOS

– Carece de un enfoque filosófico lógico y de unas competencias claramente definidas que delimi- tan qué es o no un diagnóstico enfermero.

– La falta de una definición clara de lo que se entiende por «respuesta humana» posibilita la inclusión en la taxonomía de situaciones que, difícilmente, pueden ser identificadas y tratadas independiente- mente por las enfermeras.

– Al haber eliminado la diferenciación de las características definitorias en críticas, mayores y menores, todas tienen el mismo peso específico a la hora de identificar un diagnóstico.

– Algunos diagnósticos no están claramente definidos y otros carecen de algunos de los compo- nentes requeridos (características definitorias, factores relacionados).

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2. CLASIFICACIÓN TAXONÓMICA DE LOS RESULTADOS ENFERMEROS (NOC)

Entendemos por taxonomía de resultados un lenguaje consensuado que, previa identificación, comprobación y aplicación de términos y medidas comunes, permita una evaluación sistemática de los resultados de los cuidados enfermeros y su computorización.

2.1. CREACIÓN DEL IOWA OUTCOMES PROJECT

En 1991, como complemento de la taxonomía diagnóstica de la NANDA y de la clasificación de inter- venciones enfermeras (NIC), nace en el University of Iowa College of Nursing (EEUU), el Iowa Outcomes Project con los siguientes objetivos:

– Identificar, nominar, validar y clasificar los resultados e indicadores del usuario susceptibles de ser alcanzados mediante intervenciones enfermeras.

– Validar la clasificación.

– Definir y someter a prueba los procedimientos de medición de los resultados e indicadores.

Desarrollada inicialmente a partir de textos enfermeros, planes de cuidados, sistemas de información clínica enfermera, etc., la clasificación de resultados fue revisada por enfermeras expertas y posterior- mente se inició su validación clínica. La investigación incluyó estrategias cuantitativas y cualitativas y se usaron diversos métodos como análisis de contenidos, análisis de conceptos, análisis de similitu- des, análisis de agrupamiento jerárquico, etc. Fruto de este trabajo, se publicó en 1997 la Clasificación de resultados enfermeros (Nursing Outcomes Classification [NOC]), que incluía resultados para el usuario y el cuidador.

El proceso de validación de la taxonomía ha continuado hasta la actualidad en diversos entornos de la práctica enfermera, incluso en centros de cuidados terciarios y de larga duración, hospitales de cui- dados intermedios y cuidados domiciliarios, lo que proporciona información sobre la utilidad práctica de los resultados e indicadores, su inclusión en los sistemas de computorización de datos y sus relacio- nes con los diagnósticos de la NANDA y la clasificación de intervenciones de la NIC. En la segunda edi- ción de la NOC, editada en 2000, se recogen las aportaciones de estos estudios y se presentan resultados no sólo para el individuo, sino también para los grupos familiares y sociales. La última edi- ción publicada es la quinta (2013), y cabe suponer que, en el futuro, seguirán produciéndose nuevos cambios a medida que avancen las investigaciones.

Parte de la dificultad de desarrollar una taxonomía de resultados radica en el hecho de que el logro de la mayoría de ellos no depende de un único colectivo disciplinar, sino que generalmente influ- ye la actuación de diversos profesionales.

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Esto se reafirma más cuanto más abstracto y global sea el resultado, mientras que determinados resul- tados intermedios e indicadores de resultados sí pueden estar claramente más influidos por un colecti- vo que por otro. El trabajo del Iowa Outcomes Project se centró en la identificación de estos últimos.

2.1.1. RESULTADOS SUSCEPTIBLES A LA INTERVENCIÓN Y SUS INDICADORES

En el contexto de la taxonomía de resultados de la NOC, se define como:

– Resultados susceptibles a la intervención enfermera aquellos estados, conductas o percepciones del individuo, familia o grupo social más sensibles a las intervenciones enfermeras, conceptualiza- dos en un nivel medio de abstracción. Por ejemplo, bienestar del cuidador familiar, tolerancia a la actividad.

– Indicadores de resultados susceptibles a la intervención enfermera son estados, conductas o percepciones del individuo, familia o grupo social más sensibles a las intervenciones enfermeras, conceptualizados en un nivel bajo de abstracción y usados para determinar el grado de logro de un resultado.

Por ejemplo, el resultado «bienestar del cuidador familiar» incluye, entre otros indicadores:

– Satisfacción con la salud física.

– Satisfacción con la salud emocional.

– Satisfacción con el estilo de vida.

De acuerdo con estas definiciones, los resultados no pueden equipararse con los objetivos, ya que los primeros representan estados del individuo, familia o grupo que varían y pueden ser medidos y com- parados con valoraciones anteriores, mientras que los objetivos se refieren a una meta que se desea alcanzar. No obstante, los resultados e indicadores de resultados pueden usarse para establecer obje- tivos específicos en situaciones concretas. Aunque no se especifican los períodos en que deben eva- luarse los resultados, es necesario, por lo menos, dos determinaciones:

1. En el momento en que se inician los cuidados (medida de referencia).

2. En el momento en que éstos finalizan (medida al alta).

Aun así, es criterio de la enfermera aumentar la frecuencia de las valoraciones según lo aconseje la evolución del usuario o la duración de los cuidados.

2.2. CLASIFICACIÓN DE RESULTADOS ENFERMEROS (NOC)

La taxonomía de resultados enfermeros se desarrolló a partir de las estrategias del Iowa Interventions Project y, por consiguiente, está organizada de forma similar a la taxonomía de intervenciones, o sea, en dominios, clases y resultados, cada uno de los cuales, a su vez, consta de los correspondientes indi- cadores.

Ejemplo

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2.2.1. NIVEL 1: DOMINIOS

Constituyen el nivel más abstracto de la clasificación y están numerados del 1 al 7:

– Dominio 1: salud funcional. Resultados que describen la capacidad y realización de las tareas básicas de la vida.

– Dominio 2: salud fisiológica. Resultados que describen el funcionamiento orgánico.

– Dominio 3: salud psicosocial. Resultados que describen el funcionamiento psicológico y social.

– Dominio 4: conocimientos y conductas de salud. Resultados que describen las actitudes, com- prensión y acciones respecto a la salud y la enfermedad.

– Dominio 5: percepción de la salud. Resultados que describen las impresiones sobre la salud.

– Dominio 6: salud familiar. Resultados que describen el estado de salud, conductas, o el funcio- namiento en materia de salud del conjunto de la familia o de un individuo como miembro de ésta.

– Dominio 7: salud comunitaria. Resultados que describen la salud, el bienestar y el funcionamiento de una comunidad o población.

2.2.2. NIVEL 2: CLASES

Hay un total de 29 y representan el segundo nivel de abstracción. Se identifican mediante letras: 26 mayús- culas (de la A a la Z, excepto la Ñ) y 3 minúsculas (a, b, c).

Cada clase tiene una definición que debe ser coherente con la del dominio al que pertenece.

Por ejemplo, el dominio 5, «Percepción de la salud», contiene dos clases:

1. U. Salud y calidad de vida. Resultados que describen el estado de salud de un individuo y que expresan satisfacción con la salud y las circunstancias de vida relacionadas con ésta.

2. V. Sintomatología. Resultados que describen los indicios de una enfermedad o pérdida en un individuo.

2.2.3. NIVEL 3: RESULTADOS

Hasta la 5.ª edición, se han identificado 490, 2 se han eliminado y 27 han cambiado de denominación su etiqueta, 134 han modificado su definición, 9 se han cambiado de escala y 1 ha cambiado de dominio.

Cada resultado definido se identifica mediante un código de cuatro números.

Por ejemplo, la clase U, «Salud y calidad de vida», dentro del dominio 5, «Salud percibida», contiene 5 resultados:

2002 Bienestar.

2001 Bienestar espiritual.

2000 Calidad de vida.

2004 Forma física.

2003 Nivel de sufrimiento.

Ejemplo

Ejemplo

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2.2.4. NIVEL 4: INDICADORES

Los indicadores constituyen el nivel más concreto de la clasificación y tienen un código de 6 dígitos for- mado por los cuatro dígitos del resultado seguidos de dos dígitos (de 01 a 99), correspondientes al número de orden del indicador en el resultado que lo contiene.

Por ejemplo, el resultado 2002, «Bienestar», perteneciente a la clase U (Salud y calidad de vida), den- tro del dominio 5 (Salud percibida) tiene, entre otros, los siguientes indicadores:

– 200201 Satisfacción con la realización de las actividades de la vida diaria.

– 200202 Satisfacción con el funcionamiento psicológico.

– 200203 Satisfacción con la interacción social.

La estructura de codificación de los resultados enfermeros es la siguiente:

– Dominio (1-7).

– Clase (A-Z, a, b, c).

– Resultado (cuatro dígitos).

– Indicador (01-99).

Por ejemplo, la codificación del indicador «03 Satisfacción con la interacción social», del resulta- do 2002 (Bienestar), perteneciente a la clase U (Salud y calidad de vida), dentro del dominio 5 (Percepción de la salud), sería 5U200203.

Los indicadores se miden mediante una escala tipo Likert, de 5 puntos, en la que el 1 representa siempre la situación menos deseable y el 5 indica la mejor situación posible. Obviamente, no todos los indicadores son igualmente relevantes en todos los casos, por lo que la enfermera deberá seleccio- nar en cada situación aquellos que mejor reflejen la evolución del usuario (individuo, familia o comu- nidad). A continuación aportamos un ejemplo sobre el resultado «Participación en actividades de ocio», en el que la escala elegida es la f (de no adecuada a completamente adecuada).

Ejemplo

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2.3. DETERMINACIÓN DEL GRADO DE LOGRO DE UN RESULTADO

Éste es uno de los puntos peor resueltos de la clasificación de resultados.

1. En primer lugar, porque las escalas de medición son totalmente subjetivas (véase figura 6), lo que reduce en gran medida su utilidad en la práctica clínica, ya que varía la apreciación de cada punto en función de la persona que lleve a cabo la evaluación.

2. En segundo lugar porque, aunque las escalas de los indicadores ayudan a determinar la califica- ción global del usuario (individuo, familia o grupo) en cuanto al logro de resultado, los distintos indicadores no están compensados para proporcionar una evaluación media o aditiva ni todos son igualmente significativos en un caso concreto y, por consiguiente, no todos tienen el mismo peso específico a la hora de determinar la puntuación final del resultado.

PARTICIPACIÓN EN ACTIVIDADES DE OCIO

Dominio: conocimientos y conductas de salud (V) Clase: conductas de salud (Q)

Escala: no adecuada a completamente adecuada (f)

Definición: uso de las actividades de ocio y relajación de forma adecuada para promover el bienestar

Participación en actividades de ocio

No adecuada

Ligeramente adecuada

Moderadamente adecuada

Sustancialmente adecuada

Completamente adecuada

1 2 3 4 5

1 2 3 4 5

1 2 3 4 5

1 2 3 4 5

1 2 3 4 5

1 2 3 4 5

1 2 3 4 5

1 2 3 4 5

1 2 3 4 5

1 2 3 4 5

Indicadores

160401 Participación en actividades diferentes al trabajo habitual 160402 Manifestación de satisfacción

con las actividades de ocio 160403 Uso de las habilidades sociales y de interacción apropiadas

160404 Manifiesta relajación con las actividades de ocio 160405 Demuestra creatividad durante las actividades de ocio 160406 Control

de las actividades de ocio 160407 Identificación de opciones recreativas 160408 Refiere descanso con las actividades de ocio 160409 Otros (especificar)

Figura 6. Ejemplo de resultado NOC.

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Número de

la escala Escala Algunos resultados a los que se aplica

1 (a)

2 (b)

3 (c)

4 (d)

5 (e)

6 (f)

7 (g)

8 (h)

9 (i)

10 (j)

11 (k)

12 (l)

13 (m)

14 (n)

15 (o)

16 (p)

17 (r)

Extremadamente comprometido. Sustancialmente

comprometido. Moderadamente comprometido. Levemente comprometido. No comprometido.

Desviación extrema del rango esperado. Desviación sustancial del rango esperado. Desviación moderada del rango esperado. Desviación leve del rango esperado. Sin desviación del rango esperado.

Dependiente, no participa. Requiere ayuda personal y un dispositivo. Requiere ayuda personal. Independiente con ayuda de un dispositivo. Completamente independiente.

Sin movimiento. Movimiento escaso. Movimiento moderado.

Movimiento sustancial. Movimiento completo.

Ninguno. De magnitud ligera. De magnitud moderada. De gran magnitud. De magnitud muy grande.

Inadecuado. Ligeramente inadecuado. Moderadamente inadecuado. Sustancialmente inadecuado. Completamente inadecuado.

Mayor de 9, 7-9, 4-6, 1-3, ninguno.

Extenso. Sustancial. Moderado. Escaso. Ninguno.

Ninguno. Escaso. Moderado. Sustancial. Extenso.

Ninguno. Escaso. Moderado. Sustancial. Completo.

Nunca positivo. Raramente positivo. A veces positivo.

Frecuentemente positivo. Siempre positivo.

Muy débil. Débil. Moderado. Intenso. Muy intenso.

Nunca manifestado. Raramente manifestado. A veces manifestado. Frecuentemente manifestado. Siempre manifestado.

Grave. Sustancial. Moderado. Insignificante. Ninguno

Sin evidencia. Evidencia escasa. Evidencia moderada.

Evidencia considerable. Evidencia amplia.

Gran retraso respecto al rango esperado. Retraso sustancial respecto al rango esperado. Retraso moderado respecto al rango esperado. Retraso ligero. Retraso respecto al rango esperado. Sin retraso

Escasa. Bastante. Media. Buena. Excelente.

Bienestar

Bienestar del cuidador familiar Bienestar espiritual

Adaptación del recién nacido Crecimiento

Estado de coagulación

Cuidados personales (AVD) Cuidados personales: baño Cuidados personales: comer

Movimiento articular: activo Movimiento articular: pasivo

Conservación de la energía Control de la glucosa sanguínea

Conducta de seguridad: personal Ejecución del rol

Estado de seguridad: caídas

Soledad

Aceptación: estado de salud

Curación ósea

Autoestima Imagen corporal

Creencias sobre la salud

Ambiente de la familia: interno Concentración

Dolor: efectos nocivos

Cese del abuso

Recuperación del abandono

Desarrollo infantil: 2 meses Desarrollo infantil: 4 meses Desarrollo infantil: 6 meses

Competencia social

Figura 7. Escalas de medición de la NOC.

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En consecuencia, la enfermera no sólo debe fijarse en el rango y en la frecuencia de las puntuaciones en los distintos indicadores, sino que, para obtener la puntuación final, deberá decidir también qué indi- cadores son clave en esa situación y dar un mayor peso específico a la variación de éstos.

Tomemos como ejemplo el resultado «Participación en actividades de ocio» (v. fig. 6):

– Si las puntuaciones están distribuidas uniformemente, por ejemplo, entre el 1 y el 2 en todos los indicadores elegidos, significará que la calificación final del usuario estará entre el 1 y el 2 (entre no adecuada y ligeramente adecuada).

– Si, por el contrario, las puntuaciones oscilan de 2 (ligeramente adecuada) en el indicador de

«Expresión de satisfacción con las actividades de ocio» a 4 (sustancialmente adecuada) en los restantes indicadores elegidos (Demostración de creatividad durante las actividades de ocio, Refiere relajación con las actividades de ocio, Identificación de opciones recreativas), la enfer- mera deberá establecer la importancia que concede a este indicador frente a los restantes y determinar entonces la puntuación final.

– Si decide, por ejemplo, que ese nivel de descontento con las actividades de ocio ya existía antes de la situación actual –y, por tanto, no es consecuencia de ésta– o bien que no es susceptible a las intervenciones enfermeras, puede basarse en el rango y la frecuencia de las puntuaciones y decidir que la valoración final del logro del resultado es 4 (sustancialmente adecuada).

– Si considera que ese grado de alteración de la realización de actividades de ocio es consecuen- cia de la situación actual y que puede ser modificado mediante intervenciones propias, a pesar del rango y frecuencia de las restantes puntuaciones, podrá rebajar la puntuación global del logro del resultado a 3 (moderadamente adecuada), o incluso a 2 (ligeramente adecuada).

Aunque es evidente que la enfermera/ o tiene que ejercer su juicio clínico para evaluar la evolución del usuario, en el estado actual de la taxonomía de resultados, el margen de variación es demasiado amplio para que resulte útil con propósitos de comparación de resultados entre distintos profesionales o distintos centros, a menos que haya un esfuerzo previo para determinar parámetros de medición más concretos.

2.4. CLASIFICACIÓN DE RESULTADOS ENFERMEROS (NOC):

ASPECTOS POSITIVOS

– Proporciona un lenguaje estandarizado y codificado para nombrar los resultados de las intervenciones enfermeras.

– El sistema de clasificación es semejante al de la taxonomía diagnóstica de la NANDA y a la clasi- ficación de intervenciones (NIC), lo que facilita su uso global.

– Permite controlar la evolución del usuario (individuo, familia o grupo) de manera continuada.

– Ayuda a concretar y evidenciar la contribución enfermera a la resolución de los problemas del usuario.

– Desde su creación, está siendo revisada y actualizada constantemente.

Ejemplo

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2.5. CLASIFICACIÓN DE RESULTADOS ENFERMEROS (NOC):

ASPECTOS NEGATIVOS

– Su uso en la práctica diaria resulta complejo y requiere un sistema informático.

– Hay un número excesivo de escalas.

– Las escalas no son objetivas, sino que se basan en la subjetividad de quien mide el resultado.

– El sistema de ponderación final del grado de logro del resultado es extremadamente subjetivo y, por tanto, susceptible de variaciones en función de la persona que lo mide.

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3. CLASIFICACIÓN TAXONÓMICA DE LAS INTERVENCIONES ENFERMERAS (NIC)

La taxonomía de intervenciones es el lenguaje que permite denominar de manera consensuada aquellas actuaciones que las enfermeras realizan para ayudar al usuario de sus servicios a alcan- zar los objetivos deseados, al tiempo que posibilita su codificación.

3.1. CREACIÓN DEL IOWA INTERVENTIONS PROJECT

En 1987 se creó en la University of Iowa College of Nursing (EEUU) el Iowa Interventions Project, un grupo de investigación que tenía como objetivo ordenar las actuaciones enfermeras en grupos basán- dose en las relaciones entre ellas y asignarles un nombre (intervenciones).

Mediante distintos métodos de investigación, que incluyeron, entre otros, análisis de contenidos, aná- lisis de similitudes, revisión de cuestionarios por expertos, revisión de grupos focales y validación clí- nica, generaron una clasificación de intervenciones enfermeras (Nursing Interventions Classification [NIC]), que se publicó por primera vez en 1992 y constituyó el primer lenguaje estandarizado para las intervenciones enfermeras.

Desde entonces han aparecido cinco ediciones más (1996, 2000, 2004, 2008 y 2013), y cada una de ellas recoge los resultados de las investigaciones llevadas a cabo, así como las aportaciones de los profesionales que utilizan la clasificación NIC en su trabajo diario.

La terminología de la NIC trata de reflejar la práctica enfermera en todas las áreas clínicas e incluye actividades fisiológicas y psicosociales, de fomento de la salud y prevención y tratamiento de la enfermedad, tanto para las personas como para las familias, grupos y comunidades.

Se considera que:

– Intervención enfermera es cualquier tratamiento, basado en el juicio clínico y el conocimiento, que la enfermera/o lleva a cabo para favorecer el logro de resultados deseados del cliente.

Por su parte, las

– Actividades enfermeras son conductas o acciones específicas de las enfermeras/os para llevar a cabo una intervención y que ayudan a los clientes a avanzar hacia el logro de los resultados deseados.

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Es importante destacar que la NIC incluye:

– Intervenciones de cuidados directos (las que requieren interacción con el usuario).

– Intervenciones de cuidados indirectos (realizadas lejos del usuario, pero en su beneficio).

– Intervenciones iniciadas por la enfermera/o para tratar un diagnóstico enfermero.

– Intervenciones iniciadas por el médico para tratar un diagnóstico médico –pero llevadas a cabo por la enfermera/o en respuesta a una «orden médica».

– Intervenciones iniciadas por cualquier otro proveedor de cuidados de la salud.

3.2. CLASIFICACIÓN DE LAS INTERVENCIONES ENFERMERAS (NIC)

El sistema de clasificación propiamente dicho tiene cuatro niveles de abstracción, por lo que se ha desarrollado una serie de principios para mantener la consistencia y cohesión entre ellos. Estos nive- les son dominios, clases, intervenciones y actividades.

3.2.1. NIVEL 1: CAMPOS O DOMINIOS

Constituyen el nivel más abstracto de la clasificación y están numerados del 1 al 7:

– Dominio 1: fisiológico básico. Cuidados que apoyan el funcionamiento físico.

– Dominio 2: fisiológico complejo. Cuidados que apoyan la regulación homeostática.

– Dominio 3: conductual. Cuidados que apoyan el funcionamiento psicosocial y facilitan los cam- bios de estilo de vida.

– Dominio 4: seguridad. Cuidados que apoyan la protección contra peligros.

– Dominio 5: familia. Cuidados que apoyan la unidad familiar.

– Dominio 6: sistema sanitario. Cuidados que apoyan el uso eficaz del sistema de prestación de cuidados de salud.

– Dominio 7: comunidad. Cuidados que apoyan la salud de la comunidad.

3.2.2. NIVEL 2: CLASES

En número de 30, son más concretas que los dominios, y se identifican mediante letras: 26 mayúscu- las (de la A a la Z, excepto la Ñ) y 4 minúsculas (a, b, c, d). Cada clase tiene su propia definición, que debe ser coherente con la del dominio al que pertenece. Por ejemplo, el dominio 4, «Seguridad», con- tiene dos clases:

1. U. Manejo de las crisis: intervenciones para proporcionar ayuda inmediata a corto plazo en las crisis psicológicas y fisiológicas.

2. V. Manejo de riesgos: intervenciones para iniciar actividades de reducción de riesgos y seguir con- trolándolos a lo largo del tiempo.

Ejemplo

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3.2.3. NIVEL 3: INTERVENCIONES

Hasta el momento se han identificado 554, ordenadas por orden alfabético en las clases correspon- dientes, y representan el tercer nivel de abstracción. Cada intervención, convenientemente definida, tiene un código numérico de cuatro dígitos que la identifica y, por lo general, está adscrita a una sola clase. En algunos casos, sin embargo, puede encontrarse una misma intervención en dos clases dis- tintas, en cuyo caso –junto a su código y nombre– aparece la letra correspondiente a la otra clase en la que también está incluida.

Por ejemplo, la Clase U (Manejo de la crisis), en el dominio 4 (Seguridad), tiene 12 intervenciones:

6200 Cuidados en emergencias.

6160 Intervención de crisis R.

6140 Manejo del paro cardiorrespiratorio.

6260 Obtención de órganos.

3840 Precauciones ante la hipertermia maligna M.

6340 Prevención del suicidio V.

6240 Primeros auxilios.

6320 Resucitación.

6300 Tratamiento del trauma de la violación.

6360 Triage: catástrofes.

6364 Triage: centro de urgencias.

6466 Triage: teléfono.

3.2.4. NIVEL 4: ACTIVIDADES

Su número total no se ha determinado y conforman el cuarto nivel de abstracción, el más concreto (v.

fig. 8).

Por ejemplo, la intervención 6200, «Cuidados en emergencias», contenida en la Clase U, (Manejo de la crisis), dentro del dominio 4, (Seguridad), tiene 27 actividades, entre las que se encuentran:

– Actuar de forma rápida y metódica, ofreciendo cuidados en las condiciones más urgentes.

– Activar el sistema de emergencias médicas.

– Dar instrucciones a otros para que pidan ayuda si es necesario.

– Mantener permeable la vía aérea.

– Practicar la resucitación cardiopulmonar si procede.

– Realizar la maniobra de Heimlich, si es apropiado.

Ejemplo

Ejemplo

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Aunque las actividades carecen de un código para su identificación, se sugiere registrarlas poniendo detrás del código numérico de la intervención una coma seguida de dos dígitos (01 a 99), correspon- dientes al número de orden de la actividad en la intervención que la contiene.

Siguiendo con el ejemplo anterior, la numeración sería:

01 Actuar de forma rápida y metódica, ofreciendo cuidados en las condiciones más urgentes.

02 Activar el sistema de emergencias médicas.

03 Dar instrucciones a otros para que pidan ayuda si es necesario.

04 Mantener permeable la vía aérea.

05 Practicar la resucitación cardiopulmonar si procede.

06 Realizar la maniobra de Heimlich si es apropiado.

Por ejemplo, si se quiere registrar la actividad «Realizar la maniobra de Heimlich», el código sería:

4U-6200’06 (Dominio, clase, intervención y actividad).

Figura 8. Ejemplo de intervención enfermera de la NIC.

Definición

Utilización intencionada de actividades recreativas para fomentar la relajación y potenciar las capacidades sociales.

Actividades

– Ayudar al usuario o familia a identificar los déficits de movilidad.

– Ayudar a explorar el significado personal de las actividades recreativas favoritas.

– Comprobar la capacidad física y mental para participar en actividades recreativas.

– Incluir al usuario en la planificación de actividades recreativas.

– Ayudar al usuario a elegir actividades recreativas coherentes con su capacidad física, psicológica y social.

– Ayudar a obtener los recursos necesarios para la actividad recreativa.

– Ayudar al usuario a identificar actividades recreativas significativas para él.

– Explicar los beneficios de la estimulación para diversas modalidades sensoriales.

– Proporcionar un equipo seguro para las actividades recreativas.

– Instaurar medidas de seguridad.

TERAPIA DE ENTRETENIMIENTO (5360)

Ejemplo

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3.3. CLASIFICACIÓN DE INTERVENCIONES ENFERMERAS (NIC):

ASPECTOS POSITIVOS

– Proporciona un lenguaje estandarizado y codificado para nombrar los tratamientos enfermeros.

– Facilita el uso de computadoras para registrar el plan de cuidados y recuperar posteriormente la información.

– El sistema de clasificación es semejante al de la taxonomía diagnóstica de la NANDA y al de la taxonomía de resultados (NOC), lo que facilita su uso global.

– Ayuda a determinar los recursos necesarios para llevar a cabo los tratamientos enfermeros.

– Permite cuantificar el coste de los servicios enfermeros y desligarlos de los costes de los servi- cios brindados por otros colectivos.

– Desde su creación, está siendo revisada y actualizada constantemente.

3.4. CLASIFICACIÓN DE INTERVENCIONES ENFERMERAS (NIC):

ASPECTOS NEGATIVOS

– Al incluir tratamientos iniciados por la enfermera y tratamientos iniciados por otros profesionales

«que la enfermera lleva a cabo», desdibuja el límite entre el rol autónomo y el de colaboración, lo que puede generar confusión sobre el grado de responsabilidad, autonomía y control de la enfer- mera sobre su práctica.

– El grado de concreción de las intervenciones y actividades es muy variable, y se dan situaciones en que una misma actuación enfermera se identifica como intervención y como actividad en una intervención distinta.

– Las actividades incluidas en cada intervención requieren tiempos de ejecución muy variables, lo que dificulta el proceso de determinación de costos por intervención realizada.

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4. RELACIÓN ENTRE LAS TAXONOMÍAS DE DIAGNÓSTICOS, RESULTADOS E INTERVENCIONES (NANDA, NOC, NIC)

A fin de facilitar el uso conjunto de las tres taxonomías (NANDA, NOC y NIC), los componentes de los grupos de trabajo del Iowa Outcomes Project (NOC) y del Iowa Interventions Project (NIC), junto con representantes de la NANDA, desarrollaron en primer lugar la relación de los diagnósticos con cada una de las taxonomías por separado, y, posteriormente, la interrelación de las tres: NANDA, NOC y NIC. Con este trabajo se pretende establecer una vinculación entre los diagnósticos y las intervenciones para obtener un resultado esperado o la resolución del problema del usuario.

4.1. RELACIÓN ENTRE LAS TAXONOMÍAS DE DIAGNÓSTICOS (NANDA) Y RESULTADOS (NOC)

Primero se relacionó cada diagnóstico identificado por la NANDA con resultados enfermeros específi- cos, tal como los formula la NOC, dividiendo estos últimos en dos apartados:

1. Resultados sugeridos: aquellos criterios que parecen estar más directamente relacionados o tener una vinculación más estrecha con la etiqueta diagnóstica.

2. Resultados opcionales adicionales: criterios de resultados que, sin tener una relación directa con el diagnóstico, pueden ser relevantes en algún caso concreto.

Figura 9. Ejemplo de relación entre las taxonomías de la NANDA (diagnósticos) y la NOC (resultados).

DÉFICIT DE ACTIVIDADES RECREATIVAS

Disminución de la estimulación, el interés o la participación en actividades recreativas o de ocio.

• Resultados sugeridos Implicación social.

Participación en actividades de ocio.

Participación en juegos.

• Resultados opcionales adicionales Bienestar.

Conducta de fomento de la salud.

Desarrollo infantil: 2 años.

Desarrollo infantil: 3 años.

Desarrollo infantil: 4 años.

Desarrollo infantil: 5 años.

Desarrollo infantil: infancia media (6-11 años).

Desarrollo infantil: adolescencia (12-17 años).

Descanso.

Habilidades de interacción social.

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Como puede verse en la figura 9, donde aparece un ejemplo de la relación entre ambas taxonomías, la multiplicidad de opciones de resultados hace imprescindible que la enfermera aplique su juicio clínico para seleccionar en cada ocasión el más indicado para concretar el objetivo final o meta del usuario (individuo, familia o comunidad).

Para operativizar este objetivo final, encaminado a la desaparición, reducción o control del problema, pueden usarse los indicadores que aparecen el resultado de la NOC.

4.2. RELACIÓN ENTRE LAS TAXONOMÍAS DE DIAGNÓSTICOS (NANDA) E INTERVENCIONES (NIC)

También en este caso se relacionó cada diagnóstico identificado por la NANDA con intervenciones enfer- meras específicas. Dado que para cada diagnóstico se sugieren múltiples intervenciones, éstas se cla- sificaron en tres niveles:

1. Intervenciones resaltadas en negrita: son las más probables o más obvias para resolver el diag- nóstico porque están estrechamente relacionadas con la etiqueta o las causas más probables del diagnóstico.

2. Intervenciones sugeridas: constituiría, por así decirlo, un segundo nivel de recomendación, ya que su relación con el diagnóstico no es tan directa como las anteriores y, por tanto, son aplicables en menos casos.

3. Intervenciones opcionales: su vinculación con el diagnóstico es más lejana y tan sólo estarían indicadas en unos pocos casos; podría decirse que constituyen un tercer nivel de intervenciones.

Figura 10. Ejemplo de relación entre las taxonomías de la NANDA (diagnósticos) y la NIC (intervenciones).

DÉFICIT DE ACTIVIDADES RECREATIVAS

Disminución de la estimulación, del interés o de la participación en actividades recreativas o de ocio.

INTERVENCIONES SUGERIDAS PARA LA RESOLUCIÓN DEL PROBLEMA

Establecimiento de objetivos comunes. Facilitar la autorresponsabilidad.

Facilitar las visitas. Potenciar la autoestima.

Terapia ambiental. Terapia artística.

Terapia asistida con animales. Terapia de actividad.

Terapia de entretenimiento. Terapia de juegos.

Terapia de reminiscencia. Terapia musical.

INTERVENCIONES OPCIONALES ADICIONALES

Acuerdo con el usuario. Inducción al parto.

Cuidados del embarazo de alto riesgo. Manejo ambiental.

Enseñanza: individual. Manejo de la energía.

Facilitación de permisos. Manejo del dolor.

Fomento del ejercicio. Vigilancia: seguridad.

Grupo de apoyo.

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La figura 10 muestra un ejemplo de la relación entre los diagnósticos de la NANDA y las intervenciones de la NIC.

Al igual que ocurría con la NOC, es imprescindible la aplicación del juicio clínico enfermero para seleccionar la intervención o intervenciones más adecuadas; para ello debe tenerse en cuenta no sólo el problema, sino los factores causales o contribuyentes.

Puesto que la eficacia de la actuación enfermera estará determinada en gran medida por la capacidad de eliminar, reducir o controlar la causa que genera el diagnóstico, es importante, en este caso, hacer un esfuerzo adicional por seleccionar aquella intervención o intervenciones que incidan más en los fac- tores causales y que, en ocasiones, no están en el primer nivel de intervenciones recomendadas, es decir, en el grupo resaltado en negrita.

4.3. RELACIÓN ENTRE LAS TAXONOMÍAS DE DIAGNÓSTICOS (NANDA), RESULTADOS (NOC) E INTERVENCIONES (NIC)

El trabajo de relacionar las tres taxonomías, NANDA, NOC (sólo los resultados sugeridos) y NIC (todas las intervenciones), ha dado lugar a un instrumento de gran utilidad siempre que la enfermera tenga un marco filosófico y teórico enfermero que la ayude a seleccionar el resultado y la intervención adecua- da para cada caso (v. fig. 11).

• Diagnóstico enfermero: déficit de actividades recreativas.

Disminución de la estimulación, del interés o de la participación en actividades recreativas o de ocio.

• RESULTADO: implicación social.

Intervenciones

principales Intervenciones sugeridas Intervenciones opcionales

Potenciación de la socialización.

Establecimiento de objetivos comunes.

Facilitar la autorresponsabilidad.

Facilitar las visitas.

Fomento del desarrollo: adolescentes.

Fomento del desarrollo: niño.

Potenciación de la autoestima.

Potenciación de roles.

Potenciación de la conciencia de sí mismo.

Terapia ambiental.

Terapia artística.

Terapia asistida con animales.

Terapia de actividad.

Terapia de entretenimiento.

Terapia de juegos.

Apoyo emocional.

Asesoramiento.

Aumentar los sistemas de apoyo.

Entrenamiento en técnicas de asertividad.

Escucha activa.

Fomento de la comunicación: déficit auditivo.

Fomento de la comunicación: déficit del habla.

Fomento de la comunicación: déficit visual.

Grupo de apoyo.

Humor.

Intermediación cultural.

Manejo de la conducta.

Movilización familiar.

Potenciación de la imagen corporal.

Presencia.

Relaciones complejas en el hospital.

Terapia familiar.

Referencias

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