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Propuesta de acciones para alcanzar una adecuada gestión de los recursos pesqueros en el área marina protegida Refugio de fauna Lanzanillo – Pajonal – Fragoso, caso de estudio

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Academic year: 2020

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(1)Universidad Central “Marta Abreu” de las Villas Facultad de Química Farmacia Departamento de Ingeniería Química. Tesis en opción al título de Master en Ciencias en la especialidad de Gestión Ambiental. PROPUESTA DE ACCIONES PARA ALCANZAR UNA ADECUADA GESTIÓN DE LOS RECURSOS PESQUEROS EN EL AREA MARINA PROTEGIDA. REFUGIO DE FAUNA LANZANILLO – PAJONAL – FRAGOSO, CASO DE ESTUDIO.. Autor: Ing. Ernesto Hernández Pérez Tutores: Dr. Vicente Berovides Álvarez MSc. Marta Cristina González Domínguez Consultantes: MSc Orlando González Hernández MSc Edelkis Rodríguez Moya. Santa Clara 2009.

(2) Los estilos de vida modernos nos dejan poco tiempo para considerar el efecto que causa sobre nosotros todo aquello que nos rodea. Existe una creciente toma de conciencia al respecto de que algunos aspectos de la tecnología moderna, los materiales que empleamos y las sustancias que liberamos a la atmósfera pueden provocar daños irremediables a nuestra salud y a la del planeta, la preocupación por nuestro ambiente y la conciencia del daño que le causamos deben formar parte de la época actual. Hemos llegado a un punto en que la raza humana tiene capacidad para realizar las más asombrosas hazañas con una mano y las más extraordinarias. estupideces. con. la. otra.. Podemos. curar. enfermedades. hereditarias, pero también liberar en el ambiente organismos genéticamente manipulados e instituir la forma más peligrosa de guerra que haya conocido la humanidad. Enviamos a personas al espacio para obtener información jamás soñada hace apenas medio siglo y al mismo tiempo permitimos que el planeta que habitamos se contamine cada vez más y sea cada vez menos capaz de mantener las formas de vida de las que depende nuestra supervivencia. Gill Hale (FENG SHUI).

(3) Dedicatoria: Quisiera dedicar este trabajo a todos los que creen realmente en la conservación de los recursos naturales y a pesar de todos los reveses y dificultades lo siguen intentando. A mi madre. A mi esposa y mis hijos. A todos aquellos que piensan que un mundo mejor es posible..

(4) Agradecimientos: Realmente son muchas las personas a las que debo agradecer por la realización del trabajo de tesis y quisiera, si omito alguna, sepa que fue involuntariamente. En primer lugar aparece mi Madre apoyo y sostén de todas mis actividades laborales, a mi esposa y mis hijos., por el apoyo y la motivación que representan. Quiero agradecer al doctor Vicente Berovides Álvares y a la M S c Marta Cristina Gonzáles Domínguez por el apoyo y la ayuda recibida como tutores del trabajo. A los compañeros del Buró de Captura de EPICAI, quienes me brindaron sus datos y conocimientos, con la intención de encontrar soluciones para los problemas ambientales relacionados con la pesca. A los compañeros del CESAM, por sus consejos, opiniones, criticas oportunas y ayuda en la confección e impresión de la tesis. En especial quiero agradecer a Edwin, sin su computadora hubiera sido imposible terminar en tiempo. A los compañeros del Área protegida que me facilitaron el tiempo y los recursos para el desarrollo de las investigaciones..

(5) Resumen El presente trabajo de tesis aborda la disminución de los stocks pesqueros como manifestación de la pérdida de biodiversidad y el uso no racional de los recursos, propiciando conflictos de uso, entre la empresa pesquera de Villa Clara (EPICAI), las comunidades y la conservación, representada por el Refugio de Fauna Lanzanillo – Pajonal - Fragoso (RFLPF). Resultan manifiestos además los conflictos internos dentro de la propia pesca, entre la captura de langosta y el uso de redes de arrastre para la captura de peces. Se proponen una serie de medidas para contribuir a la gestión de los recursos marinos vivos, de forma mancomunada entre los factores antes mencionados y el Grupo de Manejo Integrado Costero de la provincia, con la creación de proyectos y programas en los Planes de Manejo que respondan a su gestión. Palabras claves: Gestión Ambiental, Recursos Pesqueros, Área Protegida, Plan de Manejo.. Abstract The present thesis approaches the decrease of the fishing stocks as manifestation of biodiversity lost and the non-rational use of the resources, propitiating conflicts of use among the fishing company of Villa Clara (EPICAI), the communities and the conservation, represented by the Fauna Refuge Lanzanillo-Pajonal–Fragoso (FRLPF).Outstanding results internal conflicts within the own fishing sector, between the lobster capture and the use of bottom trawling for the capture of fish. A series of measures are presented to contribute to the management of the marine living resources, in coordination among the above mentioned factors and the Integrated Coastal Management Group of the province, with the creation of projects and programs in the Management Plans that respond to their management. Key words: Environmental Management, Fishing Resources, Protected Area, Management Plan..

(6) Índice Página Introducción 1 9 Capítulo I La planificación y el manejo de la diversidad biológica en las Áreas Marinas Protegidas. 1.1 Causas y origen de las áreas protegidas en el mundo 1.2 Situación actual de las áreas protegidas en Cuba 1.2.1 Sub - Sistema de Áreas Marinas Protegidas (SAMP) 1.2.2 El SAMP contexto internacional. 9 12 14 16. 1.2.3 Estructura actual del SAMP 1.3 Las Áreas Protegidas en Villa Clara 1.3.1 Sub – Sistema de AMP en Villa Clara 1.4 Planificación y Manejo en Áreas Protegidas 1.4.1 Instrumentos del SAMP Cubano 1.4.1.1 Marco legal 1,4,1.2Los Planes de Manejo y Planes Operativos Conclusiones parciales Capítulo II Área Marina Protegida Refugio de Fauna Lanzanillo – Pajonal – Fragoso como estudio de caso.. 17 18 19 23 23 23 25 31 32. 2.1. Localización y accesos.. 32. 2.2 Estado Legal.. 33. 2.3 Caracterización.. 33. 2.4 Problemática.. 36. 2.5 Actividad económica principal en el AP.. 38. 2.5. Pesca.. 39. 2.6 Encuestas realizadas a pescadores sobre el AP y los recursos marinos.. 48. Conclusiones parciales Capítulo III Propuesta de acciones para alcanzar una adecuada gestión en. 51 52. el manejo de los recursos pesqueros en las AMPs. 3.1 Las reservas marinas.. 54. 3.2 Estructura del sistema de gestión para los recursos marinos del AP.. 56. 3.3 La gestión de los recursos marinos. Conclusiones parciales Conclusiones Recomendaciones Bibliografía Anexos. 66 71 72 73 74 80.

(7) INTRODUCCIÓN Más del 60% de la población mundial vive hoy en una estrecha franja de 100 kilómetros, aledaña a las costas, y se espera que esta cifra se eleve a un 75% para el año 2050 (World Bank, 1997). Doce de las quince ciudades mas grandes del mundo se localizan en zonas costeras y se pronostica un incremento en la urbanización y en la densidad poblacional, que gravitará igualmente sobre las costas (Bodungen y Turner, 2001). La urbanización creciente y el aumento de la población, son apenas algunos de los problemas que encaran hoy las costas. A ello se suma que estas áreas constituyen el escenario de desarrollo de importantes actividades económicas, entre las que cabe identificar a la transportación marítima, la pesca y el turismo (Clark, 1992; Cicin-Sain, 1993; Vallega, 1993; Cicin-Sain y Knecht, 1998). Muchas de estas acciones que operan de manera substancial sobre los ecosistemas costeros son de muy antigua fecha y acumulan efectos que han venido operando por siglos. Esta degradación creciente de los ecosistemas costeros, no ha sido hasta hoy revertida a escala global, si bien algunas regiones del mundo pueden exhibir resultados puntuales (IOC-UNESCO, 2001). El territorio de la República de Cuba con una extensión de 110 994 kilómetros cuadrados, presenta la plataforma insular mas extensa del Caribe insular: 67 823 kilómetros cuadrados aproximadamente, 1.3 veces superiores a la superficie emergida y más de 4195 islas, cayos y cayuelos. La isla de Cuba es la mayor isla de Las Antillas Mayores y posee la más grande diversidad biológica de todo el Caribe insular. Hasta el momento, entre otros organismos, se han identificado en arrecifes coralinos, más de 60 especies de corales, 180 especies de esponjas y más de 500 especies de peces, muchos de los cuales constituyen importantes recursos pesqueros (Alcolado et al., 2003). De 1900 a 1970 la producción pesquera mundial creció de 4 a 70 millones de toneladas, la tasa más alta de incremento que se haya producido en el sector alimentario y uno de los pocos sectores económicos donde la producción creció más rápido que la población mundial. Sin embargo, resultó evidente a finales de.

(8) los años 80 que los recursos pesqueros no podrían ya sostener una explotación y un desarrollo tan rápidos, a menudo no controlados, y que hacía falta formular con urgencia nuevos criterios de ordenación pesquera (FAO, 1996) La pesca y los pescadores son parte integral de la mayor parte de las sociedades, y hacen importantes contribuciones al bienestar y la salud económica y social de muchos países. Se ha estimado que, aproximadamente, 12,5 millones de personas están empleados en la pesca o en actividades relacionadas y, en años recientes, la producción pesquera (sin la acuicultura) ha variado casi entre 85 y 90 millones de toneladas. La utilización de los productos de estas pesquerías es variada y va desde la pesca de subsistencia hasta el comercio internacional de productos de alto valor. Este comercio alcanza unos 40 mil millones de dólares anuales (Cochrane, 2002). A pesar del enorme valor y quizás a causa de eso, los recursos pesqueros mundiales están sufriendo del efecto combinado de una explotación intensa y, en algunos casos, una degradación ambiental (FAO, 2000). En Cuba, el valor extraordinario que, desde el punto de vista económico, poseen muchos de los recursos pesqueros de su plataforma submarina y aguas oceánicas adyacentes, y la capacidad de pesca que se ha creado en el país después de 1959, han influido sobremanera en el hecho de que la mayor parte de nuestros recursos pesqueros estén completamente explotados e, incluso, que unos pocos hayan sido sobreexplotados. Ya en 1995, aproximadamente 38,9% de los recursos se encontraba en fase decadente, con tendencia al descenso de sus capturas, 48,7% estaba en la fase de madurez, con un alto nivel de explotación, y solo 12,45% se encontraba en fase de desarrollo, con ciertas posibilidades de crecimientos futuros. Esto significa que el 87,6% de los recursos pesqueros se encuentra en estado crítico desde el punto de vista de la ordenación pesquera y, por consiguiente, se requieren medidas urgentes relacionadas con el control del esfuerzo pesquero (Baisre, 2000c). Los que manejan poblaciones de especies de plantas y animales para diversos usos consuntivos (madera, caza, pesca, productos bioquímicos, carne o piel), en teoría esperan que el uso se haga a perpetuidad, es decir, mediante una.

(9) producción sostenible. Tal producción significa que los individuos eliminados de la población (uso consuntivo) lo son a una tasa tal, que estos pueden ser reemplazados por medio de la reproducción de los remanentes, conservando así la población su cantidad y estructura constante en el transcurso de los años, sin ser afectadas por esta eliminación. (Berovides y Gerhartz. 2007). El establecimiento de las áreas protegidas constituye uno de los primeros y más importantes esfuerzos de la humanidad por conservar la naturaleza. La creación de estos espacios naturales dedicados fundamentalmente a la protección y al uso sostenible de los recursos, ha dado respuesta a la necesidad de salvaguardar la diversidad biológica y mantener su integridad. Las áreas protegidas significan una contribución vital a la conservación del patrimonio natural y cultural del mundo. Ello no es solo dentro de sus límites, sino que su efecto se aprecia en el entorno inmediato y mediato de las mismas. En este sentido, ofrecen oportunidades para el desarrollo comunitario mediante la utilización racional de los recursos naturales, con la consiguiente creación de empleos y generación de ingresos en los ámbitos comunitarios en que están enclavadas. De una forma u otra, vinculan las tres grandes vías de la protección: la legislación, la educación y la formación ambientales (Rodríguez, 2006). Los océanos cubren cerca de las tres cuartas partes de la superficie del planeta con numerosos y diversos ecosistemas. Sin embargo, a pesar de todos los servicios y productos que brindan y su alta biodiversidad, menos del uno por ciento de los ecosistemas marinos poseen algún nivel de protección. Las AMP protegen los recursos marinos de la sobre-pesca y resguardan la estructura física de los hábitats de los daños que ocasionan los artes de pesca y otros impactos antropogénicos e incidentales. Quirós (2006) resume los siguientes beneficios: •. Protegen el desove y el crecimiento.. •. Facilitan aumento de natalidad.. •. Permiten dispersión..

(10) •. Permiten el rebozo.. •. Amortiguan el efecto pesquero en los stocks.. •. Facilitan pronóstico pesquero con más confiabilidad.. •. Aumentan la biodiversidad.. Consecuentemente, garantizan la reposición de las poblaciones y el suministro de larvas a zonas de pesca fuertemente explotadas fuera del área protegida, fenómeno conocido como reclutamiento al stock pesquero (Ver Recuadro). Wantiez, Thollot y Kulbicki (1997) consignan estos beneficios, específicamente par a las comunidades de peces coralinos. Garantizan la estructura por tallas y edades de las poblaciones explotadas y contribuyen a la rehabilitación de áreas sobreexplotadas. Facilitan también, el uso no extractivo de recursos como el buceo y otras actividades recreativas altamente rentables, contribuyen de igual forma a la protección contra catástrofes naturales y cambios ambientales repentinos, y permiten el mantenimiento de áreas naturales con alteraciones mínimas para la investigación, la educación y otros usos sostenibles. Gell, y Roberts (en prensa) profundizan en este tema dentro de los límites del AMP. Por su parte, Halpern y Warner (2002) indican que estos beneficios no pueden esperarse al unísono, siendo algunos de inmediata aparición, pero otros, como el de rebozo, tienen un mayor tiempo de ocurrencia. Algunos principios son comunes para la selección, el manejo y la planificación de las áreas protegidas terrestres y marinas. Sin embargo, debido a características inherentes al medio marino, se reconocen diferencias importantes que influyen sobre todo, en las primeras etapas de selección y diseño de las AMP. Por lo general, el nivel de conocimientos sobre las áreas marinas y sus ecosistemas es inferior al que se. reclutamiento: (recruitment) Acción y efecto de que se incorporen los reclutas a una población, a un área o a un arte (que pudiera ser un muestreo cualquiera) debido a que alcanzan determinada talla, llegan a un lugar o cambia alguna característica que los hace vulnerables. Se cuantifica en Biología Pesquera como una tasa, en relación con el total de la población. (Quirós, inédito).. tiene de las áreas terrestres. Por otra parte, el ecosistema marino constituye un medio de comunicación, más que de aislamiento. Esta conectividad, favorecida.

(11) por las corrientes marinas, contribuye al bajo índice de endemismo que existe en el mar, en comparación con la tierra. Las AMPs pueden tener efecto por estas causas, en regiones muy extensas, como indican Wantiez, Thollot y Kulbicki (1997) en un caso estudiado en Nueva Caledonia. Al constituir el mar un espacio público, en las AMP se considera normal el uso de sus recursos, lo cual no implica transformaciones significativas de sus hábitats. Por éstas y otras razones, la implementación de las actividades de conservación en el mar necesita un enfoque diferente al terrestre. De esta forma, los objetivos de manejo de las AMP se elaboran tomando en cuenta fundamentalmente los procesos ecológicos, la conservación. de. los. hábitats,. los. llamados. sitios. ”críticos”. (sitios. de. concentraciones de desove y cría, de refugio, de alimentación, etc.), las especies de importancia económica y de interés conservacionista y el mantenimiento de la diversidad genética. Reservas y áreas marinas protegidas Muchas pesquerías de aguas tropicales persisten, a pesar del excesivo esfuerzo pesquero a que están sometidas, gracias a la existencia de refugios naturales desde donde se suministran reclutas a las pesquerías. La existencia de estos refugios naturales parece ser una de las explicaciones a los altos niveles de elasticidad que muestran muchas poblaciones de bajos recursos pesqueros tropicales, sometidos a una explotación muy intensa. Estos refugios son hábitats que, por sus características, no son accesibles a las artes de pesca (Rus, 1996 ). El principio de las reservas marinas es el de proteger estas áreas de la explotación pesquera que, ya sea por cambios tecnológicos, por necesidades económicas, por el desarrollo progresivo de la maestría de los pescadores, o por una combinación de algunas de estas, cada día se hace más intensa e incorpora nuevas zonas a las áreas tradicionales de pesca. De esta manera, una reserva marina actúa como “una póliza de seguros contra el colapso pesquero” (Bohsack, 2000) Las reservas marinas se conocen bajo diferentes nombres, como: áreas protegidas, santuarios, parques y reservas pesqueras. Una reserva marina es un espacio, geográficamente definido, donde se aplican restricciones especiales para.

(12) proteger algunos aspectos del ecosistema marino (Allison, Lubchenco y Carr, 1998). Este diseño puede incluir la protección de la fauna y la flora o determinados aspectos históricos y culturales del ambiente. Las áreas protegidas deben incluir una diversidad de hábitats (Roberts (2000), Reserva: (reserve)… En sentido amplio, es cualquier área que se considere depositaria de recursos naturales que no deben explotarse desmesuradamente, factibles de ser empleados en un futuro. (Quirós, inédito). porque muchas especies se asientan en zonas bajas y después se desplazan hacia áreas más profundas; el conocimiento de los patrones migratorios asociados con la edad. puede sugerir los límites de las reservas. Los sitios donde ocurren agrupaciones de desove, por ejemplo, constituyen puntos focales útiles para el manejo de áreas protegidas .En algunas regiones, estos sitios pueden servir de agrupación de varias especies, mientras que algunas especies se asientan en aguas costeras y utilizan tanto áreas de vegetación como arrecifes costeros, otras se asientan en zonas más profundas. Un sistema idealizado de áreas protegidas marinas protegería las poblaciones de peces dentro de las áreas principales de abundancia y también protegería las fuentes potenciales de intercambio de larvas entre regiones adyacentes (Lindeman et al, 2001). La lógica detrás del concepto de reservas pesqueras marinas es simple: si es protegida de la interferencia humana, la naturaleza se cuidará ella misma (Bohnsack, 1994). Los dos objetivos principales de las reservas marinas en la administración pesquera (Russ, 1996) son: 1. La protección de una biomasa reproductora mínima, que asegure un suministro de reclutas a las áreas de pesca contiguas (efecto de reclutamiento). 2. El mantenimiento de las capturas en áreas adyacentes a la reserva, gracias al movimiento de los adultos que sobrepasan la capacidad de carga del área (efecto de derrame)..

(13) Además de las mencionadas, también se citan (Bohnsack, 1993) otras ventajas potenciales de las reservas pesqueras marinas que incluyen importantes beneficios ecológicos, como: •. Protección de la población reproductora y de la diversidad genética.. •. Mantenimiento de la estructura de edad y la social de la población.. •. Preservación de hábitats que son críticos.. Problema de investigación La manifiesta disminución del stock pesquero en Villa Clara no ha tenido una respuesta científicamente adecuada en las pesquerías y en el manejo de las áreas protegidas. Como posible solución a esta problemática ambiental se plantea la siguiente Hipótesis Es posible, basado en el conocimiento teórico y práctico del manejo de pesquerías, así como de la experiencia en áreas marinas protegidas, establecer vías de gestión para recuperar el stock pesquero asociado al refugio de fauna Lanzanillo-Pajonal-Fragoso. Objetivo general Contribuir al mejoramiento del stock pesquero, como manifestación de la biodiversidad, mediante una propuesta de gestión de estos recursos. Objetivos específicos 1. Estudiar antecedentes de la planificación y manejo de las AMP. 2. Caracterizar el AMP y valorar su papel como reserva de pesca. 3. Evaluar la influencia de la pesca industrial sobre la biodiversidad con vocación pesquera (escama, langosta). 4. Establecer una propuesta de gestión en el manejo de los recursos pesqueros del Refugio de Fauna LPF..

(14) Aporte teórico y práctico Se plantea la mitigación de un problema ambiental en un espacio natural protegido con participación intersectorial, a partir de las herramientas tradicionales de las AMP y las normativas de gestión ambiental internacionalmente aceptadas. Materiales y métodos Se realizó una revisión bibliográfica acerca de las áreas marinas protegidas, con especial énfasis en aquellas que tienen función de reserva de pesca. Otro tanto se hizo con la documentación de las actividades pesqueras que inciden en el refugio de fauna, prestando la mayor atención al tipo de arte, el esfuerzo pesquero y las capturas; la misma proviene fundamentalmente de las estadísticas del buró de captura de EPICAI (empresa pesquera de la provincia), relacionados con los recursos escama y langosta, Paralelamente, se realizaron encuestas a pescadores deportivos y profesionales, al azar siempre y por la misma persona, en cualquier lugar dónde se encontraran: muelle de fondeo, empresa pesquera zonas de trabajo, etc. Se realizó el análisis de los datos con Microsoft Excel y los mapas fueron confeccionados con empleo de MapInfo Profesional 8.5 SCP..

(15) Acrónimos. AMPs. Área Marina Protegida. AP. Área Protegida. APRM. Área Protegida de Recursos Manejados. CGB. Cuerpo de Guarda Bosques. CITMA. Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente. CNAP. Centro Nacional de Áreas Protegidas. ENPFF. Empresa Nacional para la Protección de la Flora y la Fauna. EPICAI. Empresa Pesquera de Villa Clara. FONADEF. Fondo Nacional de Desarrollo Forestal. JCAP. Junta Coordinadora de Áreas Protegidas. LPF. Lanzanillo – Pajonal – Fragoso. ONIP. Oficina Nacional de Inspección Pesquera. PN. Parque Nacional. RB. Reserva de la Biosfera. RF. Refugio de Fauna. SAMPs. Sub – sistema de Áreas Marinas Protegidas. SEF. Servicio Estatal Forestal. SNAP. Sistema Nacional de Áreas Protegidas. CPUE. Captura por unidad d esfuerzo. UCLV. Universidad Central de Las Villas. CCPVC. Comisión Consultiva de la Pesca Villa Clara.

(16) Capítulo I La Planificación y el manejo de la diversidad biológica en las Áreas Marinas Protegidas. 1.1. Causas y origen de las áreas protegidas en el mundo. Aún cuando se conoce que en la antigüedad se hicieron los primeros intentos para la protección de la vida silvestre, específicamente de algunas especies de animales y zonas consideradas reservas naturales (Gerhartz, González y Perera, 2004), el surgimiento de las áreas protegidas en el mundo se remonta al año 1861, por definir un punto en el tiempo. A la fecha, se crea en Francia la primera reserva natural del mundo oficializada por medio de un decreto: el bosque de Fontaineblu, precisamente en la región donde años más tarde surgiría una de las organizaciones más importantes para la conservación del patrimonio natural mundial: la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Ya en 1872 se crea en Estados Unidos el famoso Parque Nacional Yellowstone, para la protección y reproducción de una menguada población de bisontes y para el disfrute público de sus impresionantes fuentes hidrotermales. Este hecho clasifica como el comienzo del movimiento moderno de parques nacionales y áreas protegidas del mundo, y concuerda conceptualmente con el desaforado desarrollo industrial que desde entonces ya marcaba a este país. La administración del parque estaba en manos del Departamento del Interior de la nación, quedando así para la historia como el primer territorio en el mundo designado y administrado como parque nacional (Gerhartz, González y Perera, ob.cit.). Resultó además un impulso para que, con el transcurso de los años, el estado vecino del Canadá iniciara un proceso de propuesta y creación de parques nacionales, legalizando incluso su designación y uso con la Ley de Parques Nacionales dictada en 1930. Una observación del mapa mundial nos enfrenta al hecho incuestionable de que los recursos maderables, mineros, paisajísticos, los combustibles fósiles y bienes ambientales en general, aparecen en franca decadencia, mayoritariamente en.

(17) franjas geográficas de países desarrollados. Es esta una de las causas del surgimiento acelerado de las áreas protegidas en el llamado Primer Mundo. Pero, desagraciadamente, también es la ruta que guía la guerra moderna hacia otras franjas que aún poseen reservas de estos recursos, en el llamado Tercer Mundo; numeración matemática insólita cuando se trata de un solo planeta. La era moderna, ya con las cicatrices que va dejando el paso del hombre y profundizadas por un crecimiento demográfico desbordado, ha puesto a la humanidad ante la disyuntiva inexorable de conservar o desaparecer, y es en medio de este dilema en que las áreas protegidas han alcanzado su mayor notoriedad en el mundo. Se presentan como una de las alternativas en las estrategias mundiales para contrarrestar el constante deterioro de los recursos naturales a nivel global (UNESCO, 2001). Las áreas protegidas permiten de forma confiable medir la efectividad del correcto manejo de los recursos, estrategia indispensable para la corrección y reajuste del mismo (Bruner y col., 2001). El concepto de área protegida que aborda el CNAP (2002) y que rige el accionar de estas en el contexto cubano se define así: “…partes determinadas del territorio nacional, declaradas con arreglo a la legislación vigente e incorporadas al ordenamiento territorial, de relevancia ecológica, social, e histórico-cultural para la nación y en algunos casos de relevancia internacional, especialmente consagradas, mediante un manejo eficaz a la protección y mantenimiento de la diversidad biológica y los recursos naturales asociados, a fin de alcanzar los objetivos específicos de la conservación y uso sostenible”. Resulta innegable que el hombre en los años finales del siglo pasado fue que comenzó a preocuparse de la problemática del mar y sus recursos, de los que vivió durante toda su historia en total despreocupación por su apariencia inagotable. La intención de conservarlos se hace expresa en las redes de áreas protegidas marinas. Barragán (2003) indica que en los años recientes ha existido una tendencia al establecimiento de áreas protegidas marinas. Por el impacto.

(18) poblacional que experimenta el litoral, para el año 2050 se prevé que el 75% de la población mundial esté en relación directa con las costas (Alcolado, 2004), por lo que se precisa de estrategias regionales y globales de conservación de los recursos costeros, cuyo manejo consiste en realidad en el manejo de sus usos (Ochoa, 2001). Las. reservas. conocen nombres,. marinas. bajo. se. diferentes. como:. áreas. protegidas, santuarios, parques y. reservas. pesqueras. .Una. reserva marina es un espacio, geográficamente. definido,. donde se aplican restricciones especiales algunos. para aspectos. proteger. área protegida: (protected area) Territorio natural, seminatural o antrópico que tiene establecida una protección de sus valores mediante reconocimiento legal y oficial. Posee límites que, en última instancia, están definidos por las características naturales, científicas, sociales o económicas de la misma. Posee limitaciones de acceso y uso en relación con los objetivos y categoría que se le confiere. Existen varias categorías de áreas protegidas, entre las que son muy conocidas las establecidas por la UICN, pero en cada país pueden observarse distintas denominaciones con diferentes categorías de manejo, en función de los intereses de conservación y las características propias del país. Requieren de un manejo establecido científicamente en función del logro de los objetivos de conservación que la promueven. La concepción de las áreas protegidas presupone un sistema de estas. (Quirós. Inédito).. del. ecosistema marino (Allison y col., 1998). Este diseño puede incluir la protección de la fauna y la flora o determinados aspectos históricos y culturales del ambiente. Todos los conceptos abordados coinciden en el espacio geográfico delimitado y las regulaciones de uso, con vistas al desarrollo sostenible, en la situación global actual se debe pensar en los espacios marinos más allá de las isobatas de 200 metros establecidas. En nuestra zona geográfica, algunos de los países de América Latina que mayor impacto sufrieron en el choque con la cultura europea (México, Argentina, Chile, Ecuador, Venezuela y Brasil), fueron los primeros en el establecimiento de áreas protegidas (Olsen y Foer, 1992). La región del Caribe mantiene un 12,6 % de su superficie en sistemas de áreas protegidas. Existen unas 285 áreas protegidas marinas, aunque solo un 6% realiza un manejo efectivo, el 48 % un manejo inadecuado, el 13% un manejo parcialmente efectivo y de un 33 % se desconoce su efectividad (Burke y Maidens, 2004). Un énfasis particular se ha hecho en las.

(19) Antillas Mayores para el diseño de redes de áreas protegidas marinas (UICN, 1992). Los esfuerzos de conservación no solo abarcan áreas geográficas limitadas, como lo son las áreas naturales protegidas, sino también la conservación y el manejo de ecosistemas, para estos enfoques, concebidos en un marco de incidencia espacial más amplio, se asume que la protección efectiva de la naturaleza, en general, y de la diversidad biológica, en particular, solo es viable a largo plazo si se integra a los procesos de desarrollo económico-sociales regionales y mediante la formación de coaliciones para la conservación (Monge, 2001). Para ello es necesario lograr una planificación y un manejo participativo e intersectorial (Slam y Clark, 2000) que involucre a los diversos interesados y actores (instituciones, gobiernos, ONG y comunidades locales), tanto en la creación de los planes de desarrollo como en la gestión, monitoreo y evaluación de los mismos. Según Groves y colaboradores (2000), se debe proyectar un ordenamiento territorial que se base en el respeto de los mecanismos del equilibrio ecológico, minimice los impactos negativos del desarrollo socioeconómico y que establezca una estructura de núcleos de conservación, áreas de amortiguamiento y corredores biológicos. El ordenamiento territorial no debe verse como un fin en sí mismo, sino como una herramienta integradora de manejo que ayude en la idea de alcanzar el desarrollo sostenible. Rodríguez (2001) plantea que las evaluaciones de impacto ambiental de carácter preventivo resultan también las mejores herramientas para el desarrollo de las áreas litorales y su adecuado manejo, dentro de las proyecciones de incremento industrial regional. 1.2 Situación actual de las Áreas Protegidas en Cuba. En Cuba existen actualmente 253 áreas protegidas identificadas, de las cuales 80 son de significación nacional y 173 de significación local; de estas hay 105 administradas, 45 están aprobadas oficialmente y cubren el 22% de la plataforma insular cubana..

(20) Historia de las Áreas Protegidas en Cuba. El establecimiento y desarrollo de las áreas protegidas en el país se pueden enmarcar en tres etapas fundamentales según el CNAP(2004), la primera desde 1930, cuando se crea el primer Parque Nacional Sierra cristal hoy Pico Cristal, seleccionado por el grado de conservación de los pinares allí presentes, pasando por la declaración como refugio de pesca y caza de la Cienaga de Zapata en 1933 y la declaración como Reserva Nacional para flamencos en la costa norte de la provincia de Camagüey en 1936; Hasta 1959 se declaran áreas sin que estas tuviesen protección efectiva ni un manejo especial de los recursos que respondiera a objetivos de conservación. La segunda etapa va desde 1959 hasta 1972, donde se establecen áreas protegidas con manejos especiales de protección, estableciéndose una red de Reservas Naturales que correspondían fundamentalmente a objetivos de conservación fitogeográficos (El Veral y Cabo Corrientes, en Guanahacabibes Pinar del Río y Jaguaní y Cupeyal del Norte en Cuchillas del Toa, Guantánamo) La tercera etapa se enmarca desde 1973 hasta la fecha, donde se declaran áreas protegidas, con una visión de sistema, para la conservación integral de la flora, la fauna y otros recursos naturales asociados, en esta etapa se reconocen por la UNESCO seis Reservas de la Biosfera, la primera fue Sierra del Rosario y dentro de estas hay una en la provincia Villa Clara compartida con Sancti Espíritus y Ciego de Ávila, la Reserva de la Biosfera Buenavista; en el año1994 se crea el CITMA y en 1995 el CNAP, se crea una nueva legislación para el cumplimiento de nuevas funciones estatales(decreto ley 201 del 1999 de Áreas Protegidas), reconocimiento por el acuerdo 4262 del 2001 de 35 Áreas protegidas, dos de ellas reconocidas como Sitios de Patrimonio Mundial(), cinco como Sitio Ramsar, en el 2003 se crea el Primer Plan de Sistema de Áreas Protegidas 2003- 2008 aprobación de nuevas áreas en el año 2008 entre estas el Parque Nacional Los Caimanes de Villa Clara y en el 2009 el segundo Plan de Sistema de Áreas protegidas 2009-2013..

(21) Categorías de Manejo de las AP Las categorías de manejo son las formas en que se clasifican las áreas protegidas, según sus características y valores naturales e histórico – culturales. Cada categoría posee una definición y objetivos propios y su administración y manejo se realiza de acuerdo a determinados patrones. El sistema de categorías desarrollado por la UICN (1994) fue adoptado y adaptado para las áreas protegidas de nuestro país, estableciéndose ocho categorías de manejo: 1. Parque Natural. Cat. I UICN 2. Parque Nacional. Cat. I-II UICN 3. Reserva Ecológica. Cat. II UICN 4. Elemento Natural Destacado. Cat. III UICN 5. Reserva Florística Manejada. Cat. IV UICN 6. Refugio de Fauna. Cat. IV UICN 7. Paisaje Natural Protegido. Cat. V UICN 8. Área de Recursos Manejados. Cat. VI UICN La delimitación y categorización de las áreas protegidas se realiza sobre la base de evaluaciones científicas y conciliación entre las entidades con intereses de manejo sobre sus recursos, atendiendo a la magnitud y significación de sus valores naturales, el ordenamiento territorial, el grado de naturalidad, el potencial para el desarrollo de actividades económicas, la presencia, significación y grado de conservación de sus valores histórico – culturales y su contribución a la recuperación, restauración, protección, conservación y uso racional de los recursos y valores que sirven de base a su definición y categorización. 1.2.1 Sub-Sistema de Áreas Marinas Protegidas. Las Áreas Protegidas Marino - Costeras Cubanas constituyen un Subsistema (SAMP) del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP)..

(22) El concepto de Áreas Marinas Protegidas (AMP) se usa en Cuba para áreas que tienen una componente marina o costera, incluyendo esta última los humedales costeros, los cayos y la zona costera emergida (200 m al interior de la línea de la marea alta). La implementación de áreas protegidas marino-costeras, o marino-terrestres, se va incrementando en la actualidad. Precisamente, esta interrelación geográfica tierra-mar, y lo abarcadora que resulta como concepción ecológica para la conservación, es uno de los factores a considerar para evaluar la significación de las áreas marinas protegidas en Cuba (Martínez y Estrada, 1999). Según Manson y Die (1997), se están convirtiendo en una estrategia de manejo favorecida para la conservación de la biodiversidad marina a nivel mundial. En Cuba el diseño y puesta en marcha del. subsistema de áreas marinas. protegidas (SAMP) ha sido una tarea permanente del CNAP y de otras instituciones ambientales cubanas, como el Instituto de Oceanología (IDO). El SAMP ha tenido un desarrollo relativamente diferenciado en comparación con su homólogo terrestre (Martínez y Estrada, 1999). Las áreas marinas protegidas tienen características propias, derivadas del ambiente en que se ubican, que hacen más complejo el trabajo en ellas. Entre estas se halla el hecho de trabajarse en un espacio tridimensional: no solo existe interés proteccionista en el fondo, sino en toda la columna de agua; la conectividad entre ecosistemas es mayor en los ambientes marinos, por lo que el sentido de zonas de amortiguamiento es necesariamente más complejo; existe un bajo índice de endemismo, pero la biodiversidad tiende a ser alta; el conocimiento de los ecosistemas marinos es menor y menos socializado; no abundan los especialistas en estos ambientes y la lejanía de los parajes no resulta un atractivo para los mismos; el trabajo en el mar, tanto de vigilancia como de investigación, o cualquier otro, requiere de altos consumos de medios de transporte caros y de combustible, que se aumenta cuando se incrementa la velocidad de traslado; el personal de investigación requiere de capacitación adicional en buceo y navegación; la dieta del personal que bucea tiene características propias,.

(23) complicadas e ineludibles; el aseguramiento de las comunicaciones es vital y consume importantes financiamientos; el costo en general del equipamiento es alto; las instalaciones de tierra están sometidas a deterioro adicional a causa de la atomización salina; en ocasiones los problemas de frontera afectan el movimiento del personal de las áreas protegidas; los planes contra accidentes difícilmente alcanzan la rapidez que se requiere y se basan mayormente en recursos propios del área protegida y no externos; el efecto ambiental de las actividades económicas, por estar sumergido y fuera de la observación cotidiana o casual, es menos apreciado por los especialistas, los tomadores de decisiones y la ciudadanía en general ( Rodríguez, 2006). En las zonas tropicales las AMPs se caracterizan por su diversidad de ecosistemas y mayor grado de conservación, especialmente las. asociadas a. formaciones coralinas. Otros ecosistemas de interés son las praderas de pastos marinos y los manglares. Las áreas marinas protegidas se supone que constituyan significativos sitios de refugio, alimentación, reproducción, cría y desove de la fauna marina. Existen además elementos espectaculares del relieve submarino que sirven de atractivo a las actividades subacuáticas. 1.2.2 El SAMP en el contexto internacional. El sub. sistema de Áreas Marinas Protegidas de Cuba cuenta con dos sitios declarados como Sitios Naturales de Patrimonio Mundial por la UNESCO, el PN Desembarco del Granma (1999) y el PN Alejandro de Humboldt (2001),aunque ninguno de los dos fue seleccionado por su componente marino, cinco sitios Ramsar APRM Ciénaga de Zapata (2001), RF Río Máximo, RF Delta del Cauto, APRM Gran Humedal del Norte de Ciego de Ávila, APRM Ciénaga de Lanier y Sur de la Isla de Juventud y APRM Buenavista (2005), cinco Reservas de Biosferas, Reserva de la Biosfera Ciénaga de Zapata, RB Buenavista dónde hay dos áreas protegidas de la provincia Villa Clara, el Parque Nacional Los Caimanes y el.

(24) Refugio de Fauna Las Loras, RB Guanahacabibes, RB Cuchillas del Toa y RB Baconao. Convenios Internacionales sobre Áreas Protegidas de los que Cuba es parte. •. Cuba es Estado Parte, firmante en 1981, de la Convención para la Conservación del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural; esta entra en vigor el 17 de diciembre de 1975.. •. De igual forma, es Estado Parte, firmante el 12 de abril de 2001 y ratifica en la misma fecha, de la Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional, especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas, Sitios Ramsar, que entra en vigor en 1975.. •. Pertenece también al. Convenio sobre la Diversidad Biológica, del 29 de. diciembre de 1993, siendo Estado Parte de ella y firmante el 12 de junio de 1992 y que ratifica el 9 de marzo de 1994. •. Es Estado Parte, firmante el 18 de enero de 1990 y que ratifica el 6 de agosto de 1998, del Protocolo relativo a. las Áreas de Flora y Fauna Silvestres. Especialmente Protegidas del Convenio para la Protección y el Desarrollo del Medio Marino en la Región del Gran Caribe (SPAW), del 17 de junio de 2000. 1.2.3 Estructura Actual del SAMP Cubano. Las actividades que desarrolla el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) están dirigidas por una Junta Coordinadora que preside el Centro Nacional de Áreas Protegidas (CNAP) y la integran el Cuerpo de guardabosques (CGB), Servicio Estatal Forestal (SEF), Oficina de Inspección Pesquera (ONIP) y la Empresa Nacional para la Protección de la Flora y la Fauna (ENPPFF). El SAMP está integrado por todas las AMP del país y se subordina al SNAP y se encarga de trazar la estrategia para el desarrollo de las AMP en Cuba, abarca en la actualidad 108 Áreas Marinas Protegidas, 24 AMP aprobadas 9 AMP en proceso de aprobación, De ellas hay 75 AMP identificadas Cuba tiene 89 AMP con extensión en la Plataforma Insular, lo que representa un 24.1% de la misma..

(25) Las Perspectivas del SAMP Cubano están dadas en: •. Aplicación de enfoques biorregionales a sistemas de áreas protegidas, incluida la posible declaración de nuevas Reservas de Biosferas y sitios Ramsar a través del nuevo proyecto GEF/PNUD Aplicación de un enfoque regional al manejo de AMP en los archipiélagos al sur de Cuba.. •. Evaluar la proyección de nuevas áreas protegidas fuera de la plataforma insular y hacia la Zona Económica Exclusiva de Aguas Profundas.. •. Búsqueda de fondos internacionales que coadyuven. a los esfuerzos. nacionales para declarar e implementar las áreas del SAM P cubano 1.3 Áreas protegidas en la provincia Villa Clara. Desde los años 90 en la provincia de Villa Clara se trabaja en la identificación y estructuración del Sistema Provincial, este fue aprobado oficialmente en el añ0 1999 por un acuerdo del Consejo de la Administración Provincial, donde se reconocieron los valores naturales a manejar, conservar y proteger en cada una de estas áreas. Se consolida el trabajo a nivel provincial a través de la Junta Coordinadora de AP la cual está integrada por el SEF, CGB, ENPFF, ONIP, DPPF, MINTUR, CITMA, los cuales participan en los controles metodológicos e inspecciones ambientales.. En la actualidad está integrado por 10 Áreas. Protegidas distribuidas en todos los ecosistemas representativos geografía. de nuestra. y con diversas categorías de manejo (Mapa 1). Entre estas se. encuentran: •. Reserva Ecológica Mogotes de Jumagua, área terrestre ubicada en el municipio de Sagua la Grande con altos valores de endemismo en la flora, característicos de la formación de mogote.. •. Reserva Florística Manejada Monte Ramonal, área terrestre ubicada entre los municipios de Corralillo y Santo Domingo sus valores están dados en las formaciones vegetales y comunidades de aves de bosques..

(26) •. Sabanas de Santa Clara localizada en las alturas de Cubanacán en la ciudad de Santa Clara, los valores representativos están en los ecosistemas de Cuabales con presencia de endémicos de la flora.. •. Paisaje Natural Protegido Hanabanilla, está ubicado en el macizo Guamuhaya, en el municipio de Manicaragua, alrededor del embalse Hanabanilla, con altos valores paisajísticos.. •. Refugios de Fauna Las Picúas Cayo del Cristo, Las Loras, Lanzanillo – Pajonal - Fragoso Con Plan de Manejo y Este de cayo Santa María, en estos se destacan la gran variedad de aves acuáticas, especies marinas de importancia económica y presencia de dos mamíferos marinos (manatí y delfines).. •. Parque Nacional Los Caimanes, área totalmente marina, donde se destacan los sitios de reproducción de varias especies de peces.. •. Reserva de la Biosfera Buenavista abarca las provincias de Villa Clara, Sancti Spiritus y Ciego de Ávila, con gran variedad de ecosistemas, presencia de actividades humanas y económicas. Sus valores están en los núcleos que forman parte de las áreas protegidas en las tres provincias.. En los ciclos de planificación establecidos para el manejo de las AP en nuestro caso existen siete AP aprobadas por Acuerdos del CECM, las cinco primeras en el año 2001 y las dos restantes en el añ0 2008. Todas cuentan con su Plan de Manejo y Operativos, la mayor fuente de financiamiento de las áreas está dado en el FONADEF. En el caso de Villa Clara la responsabilidad de la administración recae en la ENPFF, solo el PN Los Caimanes es coadministrado por el CITMA y el MIP..

(27) 1.3.1 Subsistema Provincial de AMP de Villa Clara Parque Nacional (PN) Los Caimanes. Es una de las tres áreas protegidas de interés en Villa Clara para la conservación y estudio de importantes recursos pesqueros. Este parque nacional se ubica entre las provincias de Villa Clara y Ciego de Ávila, abarcando un territorio mayoritariamente sumergido. En su entorno cercano se ubican cayos y bahías que poseen la mayor importancia para consideraciones de manejo. La vocación de la región para la pesca es tradicional a causa de la existencia de los sitios de desove de pargos y meros, la presencia de importantes biomasas de langosta Panulirus argus y la inclusión de poblaciones de esponjas comerciales de alta calidad y zona de desove de varias especies de peces de valor económico. Por su extensión, puede considerarse un área marina protegida de mediano tamaño, abarca un área de 290.25 Km2 con un perímetro de 107.9 Km. Constituye, en ese sentido, un importante lugar de desove y reclutamiento de especies comerciales, amén de habitar en él una evidente, y aún no evaluada, enorme cantidad de especies marinas, y ser paso importante de corrientes migratorias de aves y peces. Este parque nacional es uno de los seis sitios de máxima prioridad en acciones de conservación de la plataforma cubana debido a que Posee uno de los sitio de desove de peces comerciales más importantes del norte de Cuba, poblaciones de esponjas comerciales de las especies más cotizadas, poblaciones de cobo, (Strombus gigas), en zonas profundas fuera del alcance del buceo en apnea (CITES), está en la zona de los arrecifes coralinos con mejores índices de salud del archipiélago Sabana – Camagüey, se ubica en un corredor migratorio de aves que viajan entre los dos sub.-continentes americanos, o entre América del Norte y Cuba, resulta la vía más importante de intercambio de agua plataforma-océano, por ser la única región no afectada a causa de los cierres, totales o parciales, provocados por los pedraplenes entre cayos del sub. -archipiélago Camagüey, lugar de reclutamiento al stock pesquero de la langosta espinosa (Panulirus argus).

(28) y del cangrejo moro (Menippe mercenaria), es una zona de evidente alta diversidad de especies y ecosistemas marinos, posee una población endémica de un camarón carídeo de charca anquihalina, fenómeno único en el Archipiélago Sabana – Camagüey, posee escenarios, submarinos y emergidos, de primera calidad para la contemplación y por ende, de alto valor turístico (Plan de Manejo, 2006-2010). Refugio de Fauna Las Picúas Cayo del Cristo La zona administrativa (Estación Biológica) está ubicada en el poblado costero de Carahatas, con acceso mediante el vial que comunica a este poblado con el Circuito Norte Forma parte de la provincia Villa Clara, su zona de amortiguamiento está ubicada en el litoral de los municipios Corralillo, Quemado de Güines y Sagua la Grande) y es parte de la cayería Noroeste de Villa Clara, sub. archipiélago Sabana, archipiélago Sabana – Camagüey. Posee una extensión de 55 970 ha, de ellas 40 250 ha marinas y 15 720 ha terrestres. Abarca la zona que va desde cayo Blanquizal hasta Cayo Cristo, limitando al Norte con el océano Atlántico y la isobata de 200m, al sur recorre la línea de costa, desde la salina 10 de abril, hasta el cayo de mangle conocido como “cayo Punta Rosa”. Al oeste limita con la bahía de Santa clara y al este con la bahía de Sagua la grande, cayo Empalizada y el canal de Marillanes. El área marina se encuentra en una región de importantes recursos pesqueros, cuya base económica esta dada por su uso, son ellos, peces, crustáceos (Langosta, Cangrejos, Jaiba), moluscos (Ostión, Cobo) y esponjas, como los más relevantes. Tanto el área protegida como la empresa usadora de los recursos (EPICAI) se proyectan hacia una región de desarrollo sostenible, con el establecimiento de regulaciones (veda, talla mínima) y la eliminación de las artes de pesca agresivas, que deprimen las poblaciones de la fauna marina. Se relacionan con el área tres Centros de Acopio para la recepción de langosta ubicados dentro y en los límites del área los cuales no afectan los intereses del refugio. Como principal resultado del esfuerzo de varias instituciones se.

(29) declararon recientemente las tres áreas marinas protegidas del norte de Villa Clara como “zonas bajo régimen de uso y protección especial”. En la zona de amortiguamiento terrestre se realizan actividades económicas como la ganadería y forestal (Plan de Manejo 2009 – 2013).. Refugio de Fauna Las Loras Los límites de esta área protegida son: al norte el canal viejo de Bahamas, al este los mares interiores cercanos a la llamada Costa de los Canalizos y cayo Guillermo; al oeste la punta occidental de Cayo Francés y al sur el acuatorio de Buenavista. Comprende una superficie de 6 378 ha (4 737 ha marinas y 1 641 ha terrestres) en el municipio de Caibarién. El territorio marino del Refugio de Fauna Cayo Las Loras se identifica fundamentalmente por presentar fondos fundamentalmente areno-fangosos con pequeñas extensiones de seibadal y algunos parches de arrecife coralino muy poco representativos ubicados en la zona comprendida entre los cayos Cobos y Herradura, al sur de la Canal Ancha y el Carey. Aún hay un desconocimiento de la mayoría de los valores sumergidos de este refugio de fauna. Las especies mejores representadas de la fauna marina son, dentro de los Crustáceos, la langosta y además las Jaibas y varias especies de cangrejos. La ictiofauna está conformada fundamentalmente por pargos, cuberetas, caballerote, cají, macabí, y mojarras entre otros. La mayor abundancia de los grupos marinos se encuentra en los ecosistemas de manglar, donde estas especies se refugian y alimentan. También habitan allí diferentes tipos de esponjas que son de interés comercial como lo son las esponjas hembras y machos, entre otras. Las actividades socioeconómicas que realiza la pesca no interfieren en los objetivos de manejo del Refugio de Fauna, siempre y cuando se limiten a lo que está legislado. (Fuente: Plan de manejo, 2003-2008)..

(30) Reserva de Biosfera Buenavista. La Reserva de Biosfera Buenavista tiene una extensión de 313502 ha, abarca las provincias de Villa Clara, Sancti Spiritus y Ciego de Ávila, su núcleo centro se localiza en el Parque Nacional Caguanes. Se identificaron las actividades fundamentales que se realizan en la zona de la reserva, como la pesca, en sus diversas especialidades, y el turismo. En la zona existe un predominio de fondos blandos: fangoso, arenoso-fangoso y fango-arenoso, estos sedimentos son fácilmente penetrados por las raíces y, por tanto, son los adecuados para el establecimiento de los pastos marinos, predominio de praderas mixtas, las algas calcáreas están presentes en valores bajos en el centro de esta bahía. Los arrecifes coralinos de la reserva se extienden por casi toda la franja norte que corre del este al oeste de la zona expuesta al mar abierto. Existe una línea arrecifal que bordea la cayería desde Cayo Francés hasta el Cayuelo del Perro ya en la provincia de Ciego de Ávila. En la zona de la reserva están representadas varias de las formas típicas de arrecifes: camellones y cangilones, crestas pequeñas dominadas por Acropora palmata, cabezos de coral y arrecifes profundos. El Refugio de Fauna Lanzanillo – Pajonal - Fragoso es objeto de análisis en el capitulo II. 1. 4 Planificación y manejo en áreas protegidas. 1.4.1 Instrumentos del SAMP Cubano •. Plan de Sistema de las Áreas Protegidas, por cinco años.. •. Plan de Sistema Provincial, por cinco años.. •. Plan de Manejo de cada Área Protegida, por cinco años.. •. Plan Operativo de cada Área Protegida, es anual..

(31) 1.4.1.1 Gestión participativa Es un proceso complejo de planificación, identificación y negociación de responsabilidades, derechos y deberes de las partes involucradas sobre la base de códigos éticos. Con una participación activa y directa de los actores en la toma de decisiones para el proceso de manejo. •. Comunidades Locales. •. Administraciones de las AMP. •. Sectores económicos con intereses en las AMP. (Pesca, Turismo, INDER, etc.). Este proceso de gestión tiene que estar acompañado de programas de Educación Ambiental, Comunicación y Participación que serán los que garantice el mayor o menor éxito de las tareas que se propongan. 1.4.1.2 Marco Legal La Ley 81, en su capítulo III (De Las Esferas Específicas de Protección del Medio Ambiente), dispone que el CITMA es el encargado de dirigir y controlar todas las actividades relacionadas con el SNAP (artículo 89) y expone (artículo 90) los objetivos básicos del mismo. La Ley Forestal1, por su parte, tiene entre sus objetivos conservar los recursos de la diversidad biológica asociados a los ecosistemas forestales. Con tal fin, establece el procedimiento para la categorización de los bosques, categoriza aquellos ubicados en áreas protegidas como bosques bajo régimen especial para la protección. o bosques para la conservación de la fauna, y condiciona las. actividades forestales a la categoría de manejo del área y a lo que al respecto se establece en el plan de manejo. El Decreto-Ley 147 de 19942, establece la estructura actual de la Administración Central del Estado, y constituyó al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente que, mediante el Centro Nacional de Áreas Protegidas, establece, dirige 1 2. Ley 85/98, Ley Forestal. Asamblea Nacional del Poder Popular, Cuba. D-Ley De la Reorganización de los Organismos del Estado.

(32) y controla la política del Estado en esta materia. Unos años más adelante, en 1999, el Decreto-Ley 2003 establece las contravenciones en materia ambiental en las áreas protegidas, aunque no es la única responsabilidad administrativa exigible en un área protegida en las que se vela por el cumplimiento de la legislación ambiental sectorial vigente en materia de suelo, sanidad vegetal y fauna silvestre, entre otras. El Decreto-Ley 201, de ese mismo año, establece el régimen legal relativo al SNAP, lo cual incluye las regulaciones del ejercicio de su rectoría, control y administración, las categorías de manejo, su propuesta y declaración, el régimen de protección y el otorgamiento de las autorizaciones para realizar actividades en dichas áreas. Deroga todas las normas anteriores que declaraban áreas protegidas. Es un importante instrumento legal, pues por primera vez se regula en Cuba de forma coherente y unísona esta esfera de protección ambiental. Ya en el año 2000, el Decreto-Ley 212. 4. establece las disposiciones para la. delimitación, la protección y el uso de la zona costera, y su zona de protección. Declara la zona costera como de uso público, libre y gratuito para los usos comunes que no requieran obras e instalaciones de ningún tipo, excepto en las áreas destinadas a las actividades portuarias, de interés de la defensa y las áreas protegidas con categorías estrictas de manejo. Otro importante decreto-ley, Reglamento de Pesca5, establece las delimitaciones para el uso de los recursos acuáticos en general. Por lo abarcador de este, tiene perfecta aplicación en las áreas protegidas, tanto marinas como terrestres. Otros acuerdos y resoluciones del CITMA facilitan y delimitan el trabajo, las funciones, las obligaciones y derechos de los organismos involucrados en la administración de áreas protegidas con diferentes categorías de manejo. La disposición de las Resoluciones del MIP sobre las Zonas Bajo Régimen Especial de Uso y Protección (ZBREUP) establece regulaciones sobre determinadas zonas para facilitar la protección de especies y procesos. En el caso de Villa Clara se emitieron tres Resoluciones referidas a cada AMP (Resolución 3. D- Ley De las Contravenciones del Medio Ambiente, D- Ley De la Zona Costera. 5 Decreto-Ley No.164 de 1996. 4.

(33) 169 para el RF AMP Las Picúas – Cayo Cristo, Resolución 183 para el RF AMP Las Loras y la Resolución 184 para el RF AMP Lanzanillo – Pajonal – Fragoso) (Mapa 2). Un instrumento legal de gran valor en las áreas protegidas lo es sin dudas el plan de manejo (CNAP, 2002). Por ley, este debe existir a los dos años de establecida y aprobada en área protegida; permite, en su proceso de elaboración y más adelante, en el de aplicación, el trabajo mancomunado de todos los usuarios del área protegida, para que de forma participativa cooperen en la elaboración de lo que terminará siendo norma a cumplir por todos aquellos que relacionan. su. accionar económico con los bienes y servicios ambientales de la zona. Se elaboran planes de manejo por 5 años o más, los que a su vez constan de un plan operativo de manejo por cada año. 1.4.1.3 Los Planes de Manejo y Planes Operativos El manejo de un área protegida y de sus recursos es un proceso complejo. Requiere de conocimientos científico-técnicos sobre los procesos ecológicos que tienen lugar en la naturaleza que resguarda, habilidades negociadoras para conciliar los intereses de múltiples y disímiles actores, aptitudes organizativas para obtener y administrar los recursos necesarios para el manejo y protección de los valores del área. Hoy día es aceptado que el manejo y la conservación del patrimonio natural trascienden las fronteras de las áreas protegidas y el concepto de protección ha roto con su tradicional y estrecha acepción de prohibición de uso de los recursos. Las áreas protegidas son concebidas como una pieza estratégica en el avance hacia el paradigma del desarrollo sustentable y el éxito de su manejo está estrechamente vinculado a la manera en que se logre su inserción en el contexto económico y social donde se enclavan y se establezcan como un sistema interrelacionado entre sí y con la matriz de usos que las rodea. El desafío del manejo exitoso de las áreas protegidas, como instrumentos efectivos de conservación a largo plazo del patrimonio natural y sus recursos.

(34) asociados, sólo puede ser alcanzado con una planificación cuidadosa. En este contexto los planes de manejo son un elemento clave. En los últimos años se ha venido avanzando con pasos seguros en el perfeccionamiento del Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Cuba (SNAP). Un proceso de fortalecimiento institucional, que ha creado un conjunto de instrumentos para garantizar el desarrollo y éxito del establecimiento del sistema, ha sido el vehículo fundamental del perfeccionamiento. En este proceso, para garantizar la gestión y el manejo del Sistema Nacional de Áreas Protegidas se creó un conjunto de instrumentos de planeamiento, comprendido por el Plan del Sistema, los planes de manejo y los planes operativos. El Plan del Sistema constituye la estrategia de implementación del Sistema Nacional de Áreas Protegidas y sirve además, de marco de referencia para el desarrollo de los planes de las áreas protegidas. Es el documento rector del SNAP, que establece las acciones generales a realizar a mediano plazo en el sistema, a través de objetivos, normas y programas. Es, por tanto, un instrumento de carácter normativo y metodológico para la coordinación de la actividad y la política ambiental en las áreas protegidas. En el Decreto-Ley 201 se destacan los siguientes aspectos: •. Articulo 4c: Plan de Manejo: Instrumento rector que establece y regula el manejo de los recursos de un Área Protegida y el desarrollo de las acciones requeridas para su conservación y uso sostenible, teniendo en cuenta las características del área, la categoría de manejo, sus objetivos y los restantes planes que se relacionan con el Área Protegida. En el mismo se define qué, dónde y como realizar las actividades en cada área, se preparan para cubrir un periodo de trabajo de 5 a 10 años y se insertan en el marco del ordenamiento territorial.. •. Artículo 47: La administración del AP será responsable de la elaboración de su Plan de Manejo o en su defecto del Plan Operativo, y de la presentación.

(35) del mismo al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, para su aprobación, en un plazo máximo de 2 años a partir de su creación. •. Artículo 48: Los Planes de Manejo se implementarán a través de Planes Operativos que contendrán los indicadores para el plan de la economía nacional que se elabore para el Área Protegida.. •. Artículo 49: Los Planes de Manejo se compatibilizarán de forma armónica y ambientalmente sostenible con el ordenamiento territorial, de conformidad con las categorías de manejo y objetivos de las áreas.. •. Artículo 50: El cumplimiento del Plan de Manejo y del Plan Operativo será controlado por el organismo encargado de la administración del área y por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, sin perjuicio de las atribuciones y funciones que correspondan a otros órganos u organismos estatales.. El plan operativo, a diferencia del plan de manejo, tal como lo indica su nombre, es un programa de acciones a realizar a corto plazo y constituye el instrumento mediante el cual se ejecuta el plan de manejo. Es responsabilidad de la administración del área que ésta cuente con planes de manejo y planes operativos Gerhartz y col (2008) Dentro de los aspectos a tener en cuenta para la elaboración de los Planes de Manejo hay varios que se consideran de vital importancia: •. La elaboración por parte de un equipo multidisciplinario de forma participativa con los involucrados a través de talleres de determinación de la problemática y de planificación en los que participarán aquellas entidades que realicen actividades, interactúen o tengan intereses actuales o potenciales o conocimientos relevantes sobre el área, en especial aquellas con funciones estatales como el ordenamiento y control de los recursos naturales..

(36) •. El Plan de Manejo será realista y gestionable de modo que las propuestas que se elaboren sean realmente factibles en base a los recursos disponibles. (financieros,. materiales,. humanos,. institucionales,. tecnológicos). •. Las Áreas Protegidas no son aisladas, tienen un sinnúmero de relaciones con sus alrededores de diferentes tipos; ecológicas, sociales, económicas, culturales, lo que implica un enfoque amplio que tome en cuenta estas relaciones.. Determinar los problemas y buscar soluciones para la conservación y el desarrollo sostenible del área es la esencia del plan, teniendo en cuenta los intereses de todos los involucrados directa o indirectamente en el área y buscar su compatibilización cuando existan diferencias, teniendo siempre como premisa, que los recursos deben ser conservados a largo plazo. La administración del área debe tener en cuenta que una revisión total del plan para su actualización deberá iniciarse al menos un año antes de que expire el mismo, de manera que al terminarse el plazo de validez del plan de manejo, el área ya cuente con uno nuevo. Este nuevo plan debe someterse a aprobación.. Análisis critico de los Planes de Manejo y los planes operativos La metodología para la confección de los planes de manejo y planes operativos de manejo ha sufrido varias transformaciones desde su creación. ha ido limando errores y dificultades que presentaba, se ha nutrido con metodologías que se aplican en otras áreas geográficas y países con experiencia en la planificación y manejo de áreas y con metodologías nacionales que se emplean en otras esferas como son la Metodología de planificación de áreas naturales protegidas de Kenton Miller (1980), la Metodología del Esquema de Ordenamiento Territorial del Instituto de Planificación Física (1983), la Guía para la Elaboración del Plan General de Ordenamiento Territorial y Urbanismo del Municipio del IPF (1998), la Metodología.

(37) de Planes de Manejo del CNAP (2006) y el Esquema de las cinco S para la conservación de sitios, desarrollado por The Nature Conservancy (2000). También se ha nutrido con las opiniones y las experiencias de los especialistas de las AP, que son los responsables de realizar el plan de manejo, organizar los talleres participativos, convocar a líderes, dirigentes y demás personal necesario para llegar a tomar decisiones factibles para el manejo y la gestión de los recursos. Esto ocurre, la mayoría de las veces, sin el apoyo institucional que se espera, con la incomprensión de administrativos, que en su mayoría no se reconocen como los máximos responsables de la elaboración y ejecución de los PM y POM. También afecta este proceso la carencia de medios para garantizar el buen desempeño de la actividad (transporte, medios de cómputo, conocimientos, etc.). Los especialistas que reciben las capacitaciones sobre el tema son casi siempre los mismos y en muy pocos lugares se replican los talleres; muchas veces los especialistas encargados de dirigir la actividad a nivel de institución o provincia están desactualizados en el tema y sus revisiones no están acorde con las del personal especializado a nivel nacional (CNAP). Se hace muy difícil reunir a todos los actores e interesados para la realización de los talleres participativos, dónde se determinan las problemáticas de las áreas protegidas. En su mayoría, los tomadores de decisiones tanto de empresas, ministerios, gobiernos provinciales, municipales y locales no están capacitados en el tema de los planes de manejo y, como adicionalmente hay conflictos de intereses, es casi imposible que asistan todos a un taller. Esto hace que unos de los principios fundamentales de la elaboración de los PM y POM, participativo y multidicipinario, no se cumplan, por lo general el plan se realiza en el área por el personal técnico y a los talleres asisten las personas de las comunidades con sus líderes de base, los que no tienen un poder de decisión que resuelva problemas o conflictos, al no estar conciliados los intereses se hace muy difícil ponerse de acuerdo con empresas que en la casi totalidad de los casos responden a un plan de producción, que para dificultar más las cosas es en divisas, con un peso importante en la economía del país (pesca, turismo, ganadería, MINAZ)..

(38) En pocas áreas se han realizado o se realizan programas para el uso sostenible de determinado recurso, para saber límites o cuotas de extracción, lo que facilitaría la conciliación con los usuarios sobre el uso de estos recursos, que han sido empleados históricamente, pero como el proceso de implementación de las AP tampoco fue participativo, trae conflictos de intereses entre administradores y usuarios. En muchas ocasiones los objetivos de cada programa a implementar es una copia de lo que aparece en la metodología sin un análisis realista de lo que es más necesario para el AP; no se realizan matrices como las DAFO, por ejemplo, para dar prioridad a lo que realmente lo tiene para el manejo. Generalmente los proyectos que se ejecutan en las áreas, y por los que se perciben los salarios, están determinados por los temas y la especialización de los técnicos y a partir de ellos es que se elaboran los programas cuando tiene que ser al revés; muchas veces se dejan fuera de los objetos focales de conservación, aspectos de sumo interés para la categoría del área y que son imprescindibles para el manejo. Por ejemplo, en el Refugio de Fauna Lanzanillo- Pajonal - Fragoso no se incluyó en la primera versión del plan de manejo 2009- 2013 el arrecife coralino como objeto de conservación, justificado esto por poca capacidad de manejo para enfrentar un programa al respecto..

(39) Conclusiones parciales. 1.. Las normativas del CNAP y el resto de los instrumentos jurídicos cubanos, constituyen un marco legal adecuado, al menos en teoría, para que las AP desarrollen su papel en el mantenimiento de la biodiversidad.. 2.. La poca capacitación ambiental de los tomadores de decisiones fuera del sector de la conservación, así como las limitaciones de recursos, entorpece el papel que deben desempeñar las AP.. 3.. La creación del subsistema de AMP en Cuba es una fortaleza dentro del SNAP, porque ha potenciado la planificación, manejo, conservación de la diversidad biológica marina.. 4.. La preparación y capacitación continua del personal que trabaja en las AP es una necesidad vital para la adecuada planificación y concepción de los programas de manejo.. 5.. A pesar de que está plasmado en la metodología los PM y PO, no se realizan de forma participativa con todos los actores y usuarios de las AP, lo que entorpece el proceso de solución de conflictos..

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Tabla 2. Embarcaciones deportivo-comerciales
Tabla 4. Capturas de escama y langosta (toneladas) de EPICAI en los últimos cuatro años
Fig. 3. Incorporación monetaria (divisas) de la pesca en Villa Clara al final del siglo XX
Tabla 5. Capturas de escama y captura por unidad de esfuerzo (CPUE) expresada en barcos  (b) y días/pesca (p) durante cuatro años en EPICAI
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